El sermón del monte
Sobre la limosna
El juzgar a los demás
(Lc 6.37-38,41-42)
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
Jesús enseńa sobre el divorcio
Parábola de los obreros de la vińa
5. JESÚS EN JERUSALÉN:%SEMANA DE LA PASIÓN (21.1--28.20)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola de la fiesta de bodas
Jesús acusa a escribas y fariseos
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
Jesús predice la destrucción del Templo
Parábola de las diez vírgenes
El complot contra Jesús
(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)
La resurrección
(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)
1 Viendo la multitud, subió al monte y se sentó. Se le acercaron sus discípulos,* Mt 27.56,61. Al amanecer del primer día de la semana: otra posible traducción: Cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana: Mc 16.9; Jn 20.19; Hch 20.7 nota g. Equivale prácticamente a nuestro domingo.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 y él, abriendo su boca, les enseńaba diciendo:
Las bienaventuranzas
Seńales antes del fin
Muerte de Judas
3 «Bienaventurados los pobres en espíritu,
porque de ellos es el reino de los cielos.
4 Bienaventurados los que lloran,
porque recibirán consolación.
Sobre la oración
Jesús sana al siervo de un centurión
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 Bienaventurados los mansos,
porque recibirán la tierra por heredad.
Ocasiones de caer
Jesús es ungido en Betania
6 Bienaventurados los que tienen hambre%y sed de justicia,
porque serán saciados.
* Como dijo: Mt 16.21; 17.23; 20.19 (cf. Lc 24.6-7).
La oración, y la regla de oro
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 Bienaventurados los misericordiosos,
porque alcanzarán misericordia.
* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 Bienaventurados los de limpio corazón,
porque verán a Dios.
* En diversos ms. no aparece: Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos.
Llamamiento de Mateo
El hombre de la mano seca
9 Bienaventurados los pacificadores,
porque serán llamados hijos de Dios.
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 Bienaventurados los que padecen%persecución por causa de la justicia,
porque de ellos es el reino de los cielos.
* Mis hermanos: Jesús se refiere así a sus discípulos (cf. v. 7, y Mt 12.48-50).
Pilato interroga a Jesús
(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)
El informe de la guardia
11 Bienaventurados seréis cuando por mi%causa os insulten, os persigan y digan%toda clase de mal contra vosotros,%mintiendo.ń 5.11Cf. 1 P 4.14.
Jesús purifica el Templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 »Gozaos y alegraos, porque vuestra recompensa es grande en los cielos, pues así persiguieron a los profetas que vivieron antes de vosotros.
La sal de la tierra
La puerta angosta
(Lc 13.24)
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
Jesús bendice a los nińos
13 »Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal pierde su sabor, żcon qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres.
La luz del mundo
Jesús sana a la suegra de Pedro
La pregunta sobre el ayuno
Jesús sana a un muchacho lunático
Parábola de los talentos
Judas ofrece entregar a Jesús
14 »Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.* El gobernador: Poncio Pilato.
Por sus frutos los conoceréis
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
La cuestión del tributo
Jesús es sentenciado a muerte
(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)
15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de una vasija, sino sobre el candelero para que alumbre a todos los que están en casa.,* El día de hoy: esto es, el tiempo en que se escribió el evangelio.
Sobre el ayuno
Jesús sana a muchos enfermos
Persecuciones venideras
El joven rico
La gran comisión
(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)
16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.* Mt 26.32; 28.7,10; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.
Jesús y la Ley
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
La Cena del Seńor
(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
17 »No penséis que he venido a abolir la Ley o los Profetas; no he venido a abolir, sino a cumplir,* Algunos dudaban: otra posible traducción: pero dudaron.
Los que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús maldice la higuera estéril
(Mc 11.12-14,20-26)
18 porque de cierto os digo que antes que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la Ley, hasta que todo se haya cumplido.* Mt 11.27; Jn 3.35; 13.2-4; 17.2; cf. Dn 7.13-14.
Tesoros en el cielo
19 De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeńos y así enseńe a los hombres, muy pequeńo será llamado en el reino de los cielos; pero cualquiera que los cumpla y los enseńe, este será llamado grande en el reino de los cielos.** Haced discípulos: Hch 1.8.En el nombre de: Véase Nombre en la Concordancia temática. Este pasaje reúne los nombres de Padre, Hijo y Espíritu Santo en una expresión que en la iglesia llegó a usarse como fórmula para el bautismo. Véase también 2 Co 13.13 nota j.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
Petición de Santiago y de Juan
20 »Por tanto, os digo que si vuestra justicia no fuera mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.* En diversos ms. no aparece: Amén.
Sobre la ira
Nunca os conocí
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 »Oísteis que fue dicho a los antiguos: “No matarás”, y cualquiera que mate será culpable de juicio.
La lámpara del cuerpo
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga “Necio” a su hermano, será culpable ante el Concilio; y cualquiera que le diga “Fatuo”, quedará expuesto al infierno de fuego.,
Jesús calma la tempestad
Parábola del siervo que no quiso perdonar
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 »Por tanto, si traes tu ofrenda al altar y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti,
Dios y las riquezas
(Lc 16.13)
Los dos cimientos
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 deja allí tu ofrenda delante del altar y ve, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces vuelve y presenta tu ofrenda.* En diversos ms. no aparece justo.
Confianza en Dios
Venid a mí y descansad
25 Ponte de acuerdo pronto con tu adversario, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al guardia, y seas echado en la cárcel.
A quién se debe temer
26 De cierto te digo que no saldrás de allí hasta que pagues el último cuadrante.,* Para ser crucificado: Véase Crucifixión, cruz en la Concordancia temática. Antes de ser crucificado, el sentenciado era azotado con un látigo de varias puntas lacerantes.
Sobre el adulterio
Dos ciegos reciben la vista
27 »Oísteis que fue dicho: “No cometerás adulterio”.* El pretorio, o palacete-fortaleza donde se alojaba el gobernador, quien vivía en Cesarea pero pasaba ciertas temporadas en Jerusalén. El lugar pudo ser el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.
Los endemoniados gadarenos
Parábola de los dos hijos
28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.* Cf. Lc 23.11. Manto escarlata: probablemente una capa militar de ese color que sugería, a manera de burla, la púrpura con la que se vestían los reyes.
Jesús sana a muchos
Jesús sana a dos ciegos
La venida del Hijo del hombre
(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)
29 »Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti, pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno.
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mc 14.26-31; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)
30 Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala y échala de ti, pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno.* Cf. Is 50.6.
Sobre el divorcio
(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)
Parábola de la semilla de mostaza
El juicio de las naciones
31 »También fue dicho: “Cualquiera que repudie a su mujer, déle carta de divorcio”.* Por lo general, la crucifixión se convertía en un espectáculo, y se obligaba al condenado a llevar a cuestas el pesado travesańo de la cruz en que lo iban a colgar (véase Mt 10.38 n.).
Un mudo habla
Confesar a Jesús delante de los hombres
Alimentación de los cuatro mil
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mc 15.21-41; Lc 23.26-49; Jn 19.17-30)
32 Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere, y el que se casa con la repudiada, comete adulterio.* Cirene: ciudad helenística, o de cultura griega, en la costa norte de África, poblada en parte por judíos. Respecto a los hijos de Simón, véase Mc 15.21 n.
Sobre los juramentos
Parábola de la levadura
Parábola de los labradores malvados
33 »Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: “No jurarás en falso, sino cumplirás al Seńor tus juramentos”.* Gólgota: Véase Concordancia temática.
Jesús, causa de división
Uso que Jesús hace de las parábolas
Jesús sana a los enfermos en Genesaret
El gran mandamiento
34 Pero yo os digo: No juréis de ninguna manera: ni por el cielo, porque es el trono de Dios;* Sal 69.21.
La mies es mucha
35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey.,* Alusión al Sal 22.18. En diversos ms. no aparece: para que se cumpliera lo dicho por el profeta: «Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes».
Jesús explica la parábola de la cizańa
Jesús ora en Getsemaní
36 Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello.
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
37 Pero sea vuestro hablar: “Sí, sí” o “No, no”, porque lo que es más de esto, de mal procede.,* Era común exponer públicamente el delito del criminal; en el caso de Jesús, la inscripción indicaba que era un sedicioso que aspiraba al título de rey.
Sobre la venganza
La demanda de una seńal
38 »Oísteis que fue dicho: “Ojo por ojo y diente por diente”.* Dos ladrones: También puede traducirse por insurrectos o malhechores.39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;* El autor usa el lenguaje de Sal 22.7; cf. Sal 109.25.
Recompensas
(Mc 9.41)
40 al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa;** Mt 26.61; Jn 2.19; Hch 6.14.Cf. Mt 4.3,6.
żDe quién es hijo el Cristo?
41 a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. 42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo niegues.
Sobre el amor a los enemigos
(Lc 6.27-28,32-36)
El espíritu impuro que vuelve
43 »Oísteis que fue dicho: “Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo”.** Cita del Sal 22.8.Jn 5.18; 10.36; 19.7.
Parábola del tesoro escondido
44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os odian y orad por los que os ultrajan y os persiguen,,
La perla preciosa
La fidelidad en el servicio
Muerte de Jesús
(Mc 15.33-41; Lc 23.44-49; Jn 19.28-30)
45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos y llover sobre justos e injustos.* Cf. Jl 2.31; Am 8.9. Desde la hora sexta... hasta la hora novena: Desde el mediodía... hasta las tres de la tarde. Véase Mt 20.3 n. Toda la tierra: o toda aquella tierra.
La madre y los hermanos de Jesús
46 Si amáis a los que os aman, żqué recompensa tendréis? żNo hacen también lo mismo los publicanos?* Sal 22.1. La frase Dios mío, Dios mío se cita en su forma hebrea; la pregunta żpor qué me has desamparado? se cita en arameo.
Parábola de la red
Arresto de Jesús
(Mc 14.43-50; Lc 22.47-53; Jn 18.2-11)
47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, żqué hacéis de más? żNo hacen también así los gentiles?* Mal 4.5-6. Los judíos esperaban el retorno del profeta Elías; también se creía que Elías vendría en ayuda de los angustiados (cf. v. 49). Véase Mt 16.14 nota j.48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.* Sal 69.21. Vinagre: o vino agrio. Pudo ser un vino corriente que tomaban los soldados y la gente de pocos recursos.
El sermón del monte
Sobre la limosna
El juzgar a los demás
(Lc 6.37-38,41-42)
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
Jesús enseńa sobre el divorcio
Parábola de los obreros de la vińa
5. JESÚS EN JERUSALÉN:%SEMANA DE LA PASIÓN (21.1--28.20)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola de la fiesta de bodas
Jesús acusa a escribas y fariseos
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
Jesús predice la destrucción del Templo
Parábola de las diez vírgenes
El complot contra Jesús
(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)
La resurrección
(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)
1 »Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.* Mt 27.56,61. Al amanecer del primer día de la semana: otra posible traducción: Cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana: Mc 16.9; Jn 20.19; Hch 20.7 nota g. Equivale prácticamente a nuestro domingo.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.
Las bienaventuranzas
Seńales antes del fin
Muerte de Judas
3 Pero cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, 4 para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará en público.
Sobre la oración
Jesús sana al siervo de un centurión
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 »Cuando ores, no seas como los hipócritas, porque ellos aman el orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles para ser vistos por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.
Ocasiones de caer
Jesús es ungido en Betania
6 Pero tú, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará en público.* Como dijo: Mt 16.21; 17.23; 20.19 (cf. Lc 24.6-7).
La oración, y la regla de oro
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 »Y al orar no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 No os hagáis, pues, semejantes a ellos, porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad antes que vosotros le pidáis.* En diversos ms. no aparece: Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos.
Llamamiento de Mateo
El hombre de la mano seca
9 Vosotros, pues, oraréis así:
»“Padre nuestro que estás en los cielos,
santificado sea tu nombre.
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 Venga tu Reino.
Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
* Mis hermanos: Jesús se refiere así a sus discípulos (cf. v. 7, y Mt 12.48-50).
Pilato interroga a Jesús
(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)
El informe de la guardia
11 El pan nuestro de cada día,ń 6.11De cada día: Expresión que puede significar para el día de hoy o para el día de mańana. Cf. Ex 16.4; Pr 30.8-9; nótese también el tema del pan en Jn 6.32-35.dánoslo hoy.
Jesús purifica el Templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 Perdónanos nuestras deudas,
como también nosotros perdonamos%a nuestros deudores.
La sal de la tierra
La puerta angosta
(Lc 13.24)
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
Jesús bendice a los nińos
13 No nos metas en tentación,
sino líbranos del mal,
porque tuyo es el Reino,%el poder y la gloria,
por todos los siglos. Amén”.
La luz del mundo
Jesús sana a la suegra de Pedro
La pregunta sobre el ayuno
Jesús sana a un muchacho lunático
Parábola de los talentos
Judas ofrece entregar a Jesús
14 »Por tanto, si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;* El gobernador: Poncio Pilato.
Por sus frutos los conoceréis
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
La cuestión del tributo
Jesús es sentenciado a muerte
(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)
15 pero si no perdonáis sus ofensas a los hombres, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.* El día de hoy: esto es, el tiempo en que se escribió el evangelio.
Sobre el ayuno
Jesús sana a muchos enfermos
Persecuciones venideras
El joven rico
La gran comisión
(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)
16 »Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas que desfiguran sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.* Mt 26.32; 28.7,10; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.
Jesús y la Ley
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
La Cena del Seńor
(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
17 Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro,* Algunos dudaban: otra posible traducción: pero dudaron.
Los que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús maldice la higuera estéril
(Mc 11.12-14,20-26)
18 para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará en público.* Mt 11.27; Jn 3.35; 13.2-4; 17.2; cf. Dn 7.13-14.
Tesoros en el cielo
19 »No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el moho destruyen, y donde ladrones entran y hurtan;** Haced discípulos: Hch 1.8.En el nombre de: Véase Nombre en la Concordancia temática. Este pasaje reúne los nombres de Padre, Hijo y Espíritu Santo en una expresión que en la iglesia llegó a usarse como fórmula para el bautismo. Véase también 2 Co 13.13 nota j.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
Petición de Santiago y de Juan
20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el moho destruyen, y donde ladrones no entran ni hurtan,* En diversos ms. no aparece: Amén.
Sobre la ira
Nunca os conocí
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
La lámpara del cuerpo
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 »La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz;
Jesús calma la tempestad
Parábola del siervo que no quiso perdonar
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que hay en ti es tinieblas, żcuántas no serán las mismas tinieblas?
Dios y las riquezas
(Lc 16.13)
Los dos cimientos
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 »Ninguno puede servir a dos seńores, porque odiará al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.* En diversos ms. no aparece justo.
Confianza en Dios
Venid a mí y descansad
25 »Por tanto os digo: No os angustiéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. żNo es la vida más que el alimento y el cuerpo más que el vestido?
A quién se debe temer
26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y, sin embargo, vuestro Padre celestial las alimenta. żNo valéis vosotros mucho más que ellas?* Para ser crucificado: Véase Crucifixión, cruz en la Concordancia temática. Antes de ser crucificado, el sentenciado era azotado con un látigo de varias puntas lacerantes.
Sobre el adulterio
Dos ciegos reciben la vista
27 żY quién de vosotros podrá, por mucho que se angustie, ańadir a su estatura un codo?* El pretorio, o palacete-fortaleza donde se alojaba el gobernador, quien vivía en Cesarea pero pasaba ciertas temporadas en Jerusalén. El lugar pudo ser el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.
Los endemoniados gadarenos
Parábola de los dos hijos
28 Y por el vestido, żpor qué os angustiáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan;* Cf. Lc 23.11. Manto escarlata: probablemente una capa militar de ese color que sugería, a manera de burla, la púrpura con la que se vestían los reyes.
Jesús sana a muchos
Jesús sana a dos ciegos
La venida del Hijo del hombre
(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)
29 pero os digo que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos.
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mc 14.26-31; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)
30 Y si a la hierba del campo, que hoy es y mańana se quema en el horno, Dios la viste así, żno hará mucho más por vosotros, hombres de poca fe?* Cf. Is 50.6.
Sobre el divorcio
(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)
Parábola de la semilla de mostaza
El juicio de las naciones
31 No os angustiéis, pues, diciendo: “żQué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?”,* Por lo general, la crucifixión se convertía en un espectáculo, y se obligaba al condenado a llevar a cuestas el pesado travesańo de la cruz en que lo iban a colgar (véase Mt 10.38 n.).
Un mudo habla
Confesar a Jesús delante de los hombres
Alimentación de los cuatro mil
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mc 15.21-41; Lc 23.26-49; Jn 19.17-30)
32 porque los gentiles se angustian por todas estas cosas, pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas ellas.* Cirene: ciudad helenística, o de cultura griega, en la costa norte de África, poblada en parte por judíos. Respecto a los hijos de Simón, véase Mc 15.21 n.
Sobre los juramentos
Parábola de la levadura
Parábola de los labradores malvados
33 Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán ańadidas.* Gólgota: Véase Concordancia temática.
Jesús, causa de división
Uso que Jesús hace de las parábolas
Jesús sana a los enfermos en Genesaret
El gran mandamiento
34 »Así que no os angustiéis por el día de mańana, porque el día de mańana traerá su propia preocupación. Basta a cada día su propio mal.* Sal 69.21.
El sermón del monte
Sobre la limosna
El juzgar a los demás
(Lc 6.37-38,41-42)
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
Jesús enseńa sobre el divorcio
Parábola de los obreros de la vińa
5. JESÚS EN JERUSALÉN:%SEMANA DE LA PASIÓN (21.1--28.20)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola de la fiesta de bodas
Jesús acusa a escribas y fariseos
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
Jesús predice la destrucción del Templo
Parábola de las diez vírgenes
El complot contra Jesús
(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)
La resurrección
(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)
1 »No juzguéis, para que no seáis juzgados,* Mt 27.56,61. Al amanecer del primer día de la semana: otra posible traducción: Cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana: Mc 16.9; Jn 20.19; Hch 20.7 nota g. Equivale prácticamente a nuestro domingo.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 porque con el juicio con que juzgáis seréis juzgados, y con la medida con que medís se os medirá.
Las bienaventuranzas
Seńales antes del fin
Muerte de Judas
3 żPor qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? 4 żO cómo dirás a tu hermano: “Déjame sacar la paja de tu ojo”, cuando tienes la viga en el tuyo?
Sobre la oración
Jesús sana al siervo de un centurión
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 ˇHipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.
Ocasiones de caer
Jesús es ungido en Betania
6 »No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen y se vuelvan y os despedacen.* Como dijo: Mt 16.21; 17.23; 20.19 (cf. Lc 24.6-7).
La oración, y la regla de oro
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 »Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá,* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.* En diversos ms. no aparece: Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos.
Llamamiento de Mateo
El hombre de la mano seca
9 żQué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra?
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 żO si le pide un pescado, le dará una serpiente?* Mis hermanos: Jesús se refiere así a sus discípulos (cf. v. 7, y Mt 12.48-50).
Pilato interroga a Jesús
(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)
El informe de la guardia
11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas cosas a vuestros hijos, żcuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?
Jesús purifica el Templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 Así que todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos, pues esto es la Ley y los Profetas.
La sal de la tierra
La puerta angosta
(Lc 13.24)
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
Jesús bendice a los nińos
13 »Entrad por la puerta angosta, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella;
La luz del mundo
Jesús sana a la suegra de Pedro
La pregunta sobre el ayuno
Jesús sana a un muchacho lunático
Parábola de los talentos
Judas ofrece entregar a Jesús
14 pero angosta es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.* El gobernador: Poncio Pilato.
Por sus frutos los conoceréis
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
La cuestión del tributo
Jesús es sentenciado a muerte
(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)
15 »Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.* El día de hoy: esto es, el tiempo en que se escribió el evangelio.
Sobre el ayuno
Jesús sana a muchos enfermos
Persecuciones venideras
El joven rico
La gran comisión
(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)
16 Por sus frutos los conoceréis. żAcaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos?* Mt 26.32; 28.7,10; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.
Jesús y la Ley
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
La Cena del Seńor
(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
17 Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.* Algunos dudaban: otra posible traducción: pero dudaron.
Los que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús maldice la higuera estéril
(Mc 11.12-14,20-26)
18 No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.* Mt 11.27; Jn 3.35; 13.2-4; 17.2; cf. Dn 7.13-14.
Tesoros en el cielo
19 Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego.** Haced discípulos: Hch 1.8.En el nombre de: Véase Nombre en la Concordancia temática. Este pasaje reúne los nombres de Padre, Hijo y Espíritu Santo en una expresión que en la iglesia llegó a usarse como fórmula para el bautismo. Véase también 2 Co 13.13 nota j.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
Petición de Santiago y de Juan
20 Así que por sus frutos los conoceréis.* En diversos ms. no aparece: Amén.
Sobre la ira
Nunca os conocí
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 »No todo el que me dice: “ˇSeńor, Seńor!”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.ń 7.21Lc 6.46.
La lámpara del cuerpo
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Muchos me dirán en aquel día: “Seńor, Seńor, żno profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?”.
Jesús calma la tempestad
Parábola del siervo que no quiso perdonar
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 Entonces les declararé: “Nunca os conocí. ˇApartaos de mí, hacedores de maldad!”.
Dios y las riquezas
(Lc 16.13)
Los dos cimientos
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 »A cualquiera, pues, que me oye estas palabras y las pone en práctica, lo compararé a un hombre prudente que edificó su casa sobre la roca.* En diversos ms. no aparece justo.
Confianza en Dios
Venid a mí y descansad
25 Descendió la lluvia, vinieron ríos, soplaron vientos y golpearon contra aquella casa; pero no cayó, porque estaba cimentada sobre la roca.
A quién se debe temer
26 Pero a cualquiera que me oye estas palabras y no las practica, lo compararé a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena.* Para ser crucificado: Véase Crucifixión, cruz en la Concordancia temática. Antes de ser crucificado, el sentenciado era azotado con un látigo de varias puntas lacerantes.
Sobre el adulterio
Dos ciegos reciben la vista
27 Descendió la lluvia, vinieron ríos, soplaron vientos y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina».* El pretorio, o palacete-fortaleza donde se alojaba el gobernador, quien vivía en Cesarea pero pasaba ciertas temporadas en Jerusalén. El lugar pudo ser el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.
Los endemoniados gadarenos
Parábola de los dos hijos
28 Cuando terminó Jesús estas palabras, la gente estaba admirada de su doctrina,* Cf. Lc 23.11. Manto escarlata: probablemente una capa militar de ese color que sugería, a manera de burla, la púrpura con la que se vestían los reyes.
Jesús sana a muchos
Jesús sana a dos ciegos
La venida del Hijo del hombre
(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)
29 porque les enseńaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.
El sermón del monte
Sobre la limosna
El juzgar a los demás
(Lc 6.37-38,41-42)
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
Jesús enseńa sobre el divorcio
Parábola de los obreros de la vińa
5. JESÚS EN JERUSALÉN:%SEMANA DE LA PASIÓN (21.1--28.20)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola de la fiesta de bodas
Jesús acusa a escribas y fariseos
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
Jesús predice la destrucción del Templo
Parábola de las diez vírgenes
El complot contra Jesús
(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)
La resurrección
(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)
1 Cuando descendió Jesús del monte, lo seguía mucha gente.* Mt 27.56,61. Al amanecer del primer día de la semana: otra posible traducción: Cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana: Mc 16.9; Jn 20.19; Hch 20.7 nota g. Equivale prácticamente a nuestro domingo.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 En esto se le acercó un leproso y se postró ante él, diciendo: --Seńor, si quieres, puedes limpiarme.
Las bienaventuranzas
Seńales antes del fin
Muerte de Judas
3 Jesús extendió la mano y lo tocó, diciendo: --Quiero, sé limpio. Y al instante su lepra desapareció. 4 Entonces Jesús le dijo: --Mira, no lo digas a nadie, sino ve, muéstrate al sacerdote y presenta la ofrenda que ordenó Moisés, para testimonio a ellos.
Sobre la oración
Jesús sana al siervo de un centurión
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 Al entrar Jesús en Capernaúm, se le acercó un centurión, que le rogaba
Ocasiones de caer
Jesús es ungido en Betania
6 diciendo: --Seńor, mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado.* Como dijo: Mt 16.21; 17.23; 20.19 (cf. Lc 24.6-7).
La oración, y la regla de oro
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 Jesús le dijo: --Yo iré y lo sanaré.* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 Respondió el centurión y dijo: --Seńor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra y mi criado sanará,* En diversos ms. no aparece: Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos.
Llamamiento de Mateo
El hombre de la mano seca
9 pues también yo soy hombre bajo autoridad y tengo soldados bajo mis órdenes, y digo a este: “Ve”, y va; y al otro: “Ven”, y viene; y a mi siervo: “Haz esto”, y lo hace.
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 Al oírlo Jesús, se maravilló y dijo a los que lo seguían: --De cierto os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe.* Mis hermanos: Jesús se refiere así a sus discípulos (cf. v. 7, y Mt 12.48-50).
Pilato interroga a Jesús
(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)
El informe de la guardia
11 Os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos;
Jesús purifica el Templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 pero los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.
La sal de la tierra
La puerta angosta
(Lc 13.24)
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
Jesús bendice a los nińos
13 Entonces Jesús dijo al centurión: --Vete, y como creíste te sea hecho. Y su criado quedó sano en aquella misma hora.
La luz del mundo
Jesús sana a la suegra de Pedro
La pregunta sobre el ayuno
Jesús sana a un muchacho lunático
Parábola de los talentos
Judas ofrece entregar a Jesús
14 Fue Jesús a casa de Pedro y vio a la suegra de este postrada en cama, con fiebre.* El gobernador: Poncio Pilato.
Por sus frutos los conoceréis
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
La cuestión del tributo
Jesús es sentenciado a muerte
(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)
15 Entonces tocó su mano y la fiebre la dejó; ella se levantó, y los servía.* El día de hoy: esto es, el tiempo en que se escribió el evangelio.
Sobre el ayuno
Jesús sana a muchos enfermos
Persecuciones venideras
El joven rico
La gran comisión
(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)
16 Al caer la noche le llevaron muchos endemoniados, y con la palabra echó fuera a los demonios y sanó a todos los enfermos,* Mt 26.32; 28.7,10; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.
Jesús y la Ley
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
La Cena del Seńor
(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
17 para que se cumpliera lo dicho por el profeta Isaías: «Él mismo tomó nuestras enfermedades y llevó nuestras dolencias».* Algunos dudaban: otra posible traducción: pero dudaron.
Los que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús maldice la higuera estéril
(Mc 11.12-14,20-26)
18 Viéndose Jesús rodeado de mucha gente, dio orden de pasar al otro lado.* Mt 11.27; Jn 3.35; 13.2-4; 17.2; cf. Dn 7.13-14.
Tesoros en el cielo
19 Se le acercó un escriba y le dijo: --Maestro, te seguiré adondequiera que vayas.** Haced discípulos: Hch 1.8.En el nombre de: Véase Nombre en la Concordancia temática. Este pasaje reúne los nombres de Padre, Hijo y Espíritu Santo en una expresión que en la iglesia llegó a usarse como fórmula para el bautismo. Véase también 2 Co 13.13 nota j.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
Petición de Santiago y de Juan
20 Jesús le dijo: --Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo, nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde recostar su cabeza.* En diversos ms. no aparece: Amén.
Sobre la ira
Nunca os conocí
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 Otro de sus discípulos le dijo: --Seńor, permíteme que vaya primero y entierre a mi padre.ń 8.21Cf. Gn 50.5.
La lámpara del cuerpo
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Jesús le dijo: --Sígueme; deja que los muertos entierren a sus muertos.
Jesús calma la tempestad
Parábola del siervo que no quiso perdonar
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 Entró él en la barca y sus discípulos lo siguieron.
Dios y las riquezas
(Lc 16.13)
Los dos cimientos
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 Y se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía.* En diversos ms. no aparece justo.
Confianza en Dios
Venid a mí y descansad
25 Se acercaron sus discípulos y lo despertaron, diciendo: --ˇSeńor, sálvanos, que perecemos!
A quién se debe temer
26 Él les dijo: --żPor qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar, y sobrevino una gran calma.* Para ser crucificado: Véase Crucifixión, cruz en la Concordancia temática. Antes de ser crucificado, el sentenciado era azotado con un látigo de varias puntas lacerantes.
Sobre el adulterio
Dos ciegos reciben la vista
27 Los hombres, maravillados, decían: --żQué hombre es este, que aun los vientos y el mar lo obedecen?* El pretorio, o palacete-fortaleza donde se alojaba el gobernador, quien vivía en Cesarea pero pasaba ciertas temporadas en Jerusalén. El lugar pudo ser el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.
Los endemoniados gadarenos
Parábola de los dos hijos
28 Cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por aquel camino.* Cf. Lc 23.11. Manto escarlata: probablemente una capa militar de ese color que sugería, a manera de burla, la púrpura con la que se vestían los reyes.
Jesús sana a muchos
Jesús sana a dos ciegos
La venida del Hijo del hombre
(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)
29 Y clamaron diciendo: --żQué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios? żHas venido acá para atormentarnos antes de tiempo?
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mc 14.26-31; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)
30 Estaba paciendo lejos de ellos un hato de muchos cerdos.* Cf. Is 50.6.
Sobre el divorcio
(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)
Parábola de la semilla de mostaza
El juicio de las naciones
31 Y los demonios le rogaron diciendo: --Si nos echas fuera, permítenos ir a aquel hato de cerdos.* Por lo general, la crucifixión se convertía en un espectáculo, y se obligaba al condenado a llevar a cuestas el pesado travesańo de la cruz en que lo iban a colgar (véase Mt 10.38 n.).
Un mudo habla
Confesar a Jesús delante de los hombres
Alimentación de los cuatro mil
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mc 15.21-41; Lc 23.26-49; Jn 19.17-30)
32 Él les dijo: --Id. Ellos salieron y se fueron a aquel hato de cerdos, y entonces todo el hato de cerdos se lanzó al mar por un despeńadero, y perecieron en las aguas.* Cirene: ciudad helenística, o de cultura griega, en la costa norte de África, poblada en parte por judíos. Respecto a los hijos de Simón, véase Mc 15.21 n.
Sobre los juramentos
Parábola de la levadura
Parábola de los labradores malvados
33 Los que los apacentaban huyeron y, llegando a la ciudad, contaron todas las cosas y lo que había pasado con los endemoniados.* Gólgota: Véase Concordancia temática.
Jesús, causa de división
Uso que Jesús hace de las parábolas
Jesús sana a los enfermos en Genesaret
El gran mandamiento
34 Entonces toda la ciudad salió al encuentro de Jesús y, cuando lo vieron, le rogaron que se fuera de su territorio.* Sal 69.21.
El sermón del monte
Sobre la limosna
El juzgar a los demás
(Lc 6.37-38,41-42)
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
Jesús enseńa sobre el divorcio
Parábola de los obreros de la vińa
5. JESÚS EN JERUSALÉN:%SEMANA DE LA PASIÓN (21.1--28.20)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola de la fiesta de bodas
Jesús acusa a escribas y fariseos
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
Jesús predice la destrucción del Templo
Parábola de las diez vírgenes
El complot contra Jesús
(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)
La resurrección
(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)
1 Entonces, entrando Jesús en la barca, pasó al otro lado y vino a su ciudad.* Mt 27.56,61. Al amanecer del primer día de la semana: otra posible traducción: Cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana: Mc 16.9; Jn 20.19; Hch 20.7 nota g. Equivale prácticamente a nuestro domingo.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 Y sucedió que le llevaron un paralítico tendido sobre una camilla. Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: --Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados.
Las bienaventuranzas
Seńales antes del fin
Muerte de Judas
3 Entonces algunos de los escribas se decían a sí mismos: «Este blasfema». 4 Conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo: --żPor qué pensáis mal en vuestros corazones?
Sobre la oración
Jesús sana al siervo de un centurión
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 żQué es más fácil, decir: “Los pecados te son perdonados”, o decir: “Levántate y anda”?
Ocasiones de caer
Jesús es ungido en Betania
6 Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados --dijo entonces al paralítico--: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.* Como dijo: Mt 16.21; 17.23; 20.19 (cf. Lc 24.6-7).
La oración, y la regla de oro
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 Entonces él se levantó y se fue a su casa.* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 La gente, al verlo, se maravilló y glorificó a Dios, que había dado tal potestad a los hombres.* En diversos ms. no aparece: Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos.
Llamamiento de Mateo
El hombre de la mano seca
9 Saliendo Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo que estaba sentado en el banco de los tributos públicos, y le dijo: --Sígueme. Él se levantó y lo siguió.
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 Aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, muchos publicanos y pecadores, que habían llegado, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos.* Mis hermanos: Jesús se refiere así a sus discípulos (cf. v. 7, y Mt 12.48-50).
Pilato interroga a Jesús
(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)
El informe de la guardia
11 Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: --żPor qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores?
Jesús purifica el Templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 Al oir esto Jesús, les dijo: --Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.
La sal de la tierra
La puerta angosta
(Lc 13.24)
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
Jesús bendice a los nińos
13 Id, pues, y aprended lo que significa: “Misericordia quiero y no sacrificios”, porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.
La luz del mundo
Jesús sana a la suegra de Pedro
La pregunta sobre el ayuno
Jesús sana a un muchacho lunático
Parábola de los talentos
Judas ofrece entregar a Jesús
14 Entonces se le acercaron los discípulos de Juan y le preguntaron: --żPor qué nosotros y los fariseos ayunamos muchas veces, y tus discípulos no ayunan?* El gobernador: Poncio Pilato.
Por sus frutos los conoceréis
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
La cuestión del tributo
Jesús es sentenciado a muerte
(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)
15 Jesús les dijo: --żAcaso pueden los que están de boda tener luto entre tanto que el esposo está con ellos? Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado,ń 9.15El esposo les será quitado: Jesús alude figuradamente a su propia muerte.y entonces ayunarán.* El día de hoy: esto es, el tiempo en que se escribió el evangelio.
Sobre el ayuno
Jesús sana a muchos enfermos
Persecuciones venideras
El joven rico
La gran comisión
(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)
16 Nadie pone remiendo de pańo nuevo en vestido viejo, porque tal remiendo tira del vestido y se hace peor la rotura.* Mt 26.32; 28.7,10; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.
Jesús y la Ley
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
La Cena del Seńor
(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
17 Ni echan vino nuevo en odres viejos; de otra manera los odres se rompen, el vino se derrama y los odres se pierden; pero echa el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno y lo otro se conservan juntamente.* Algunos dudaban: otra posible traducción: pero dudaron.
Los que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús maldice la higuera estéril
(Mc 11.12-14,20-26)
18 Mientras él les decía estas cosas, llegó un dignatario y se postró ante él, diciendo: --Mi hija acaba de morir; pero ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá.* Mt 11.27; Jn 3.35; 13.2-4; 17.2; cf. Dn 7.13-14.
Tesoros en el cielo
19 Jesús se levantó y lo siguió con sus discípulos.** Haced discípulos: Hch 1.8.En el nombre de: Véase Nombre en la Concordancia temática. Este pasaje reúne los nombres de Padre, Hijo y Espíritu Santo en una expresión que en la iglesia llegó a usarse como fórmula para el bautismo. Véase también 2 Co 13.13 nota j.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
Petición de Santiago y de Juan
20 En esto, una mujer enferma de flujo de sangre desde hacía doce ańos se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto,* En diversos ms. no aparece: Amén.
Sobre la ira
Nunca os conocí
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 porque se decía a sí misma: «Con solo tocar su manto, seré salva».
La lámpara del cuerpo
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Pero Jesús, volviéndose y mirándola, dijo: --Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado. Y la mujer fue salva desde aquella hora.
Jesús calma la tempestad
Parábola del siervo que no quiso perdonar
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 Cuando entró Jesús en la casa del dignatario y vio a los que tocaban flautas y a la gente que hacía alboroto,
Dios y las riquezas
(Lc 16.13)
Los dos cimientos
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 les dijo: --Apartaos, porque la nińa no está muerta, sino que duerme. Y se burlaban de él.* En diversos ms. no aparece justo.
Confianza en Dios
Venid a mí y descansad
25 Pero cuando la gente fue echada fuera, entró y tomó de la mano a la nińa, y ella se levantó.
A quién se debe temer
26 Y se difundió esta noticia por toda aquella tierra.* Para ser crucificado: Véase Crucifixión, cruz en la Concordancia temática. Antes de ser crucificado, el sentenciado era azotado con un látigo de varias puntas lacerantes.
Sobre el adulterio
Dos ciegos reciben la vista
27 Cuando salió Jesús, lo siguieron dos ciegos, diciéndole a gritos: --ˇTen misericordia de nosotros, Hijo de David!* El pretorio, o palacete-fortaleza donde se alojaba el gobernador, quien vivía en Cesarea pero pasaba ciertas temporadas en Jerusalén. El lugar pudo ser el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.
Los endemoniados gadarenos
Parábola de los dos hijos
28 Al llegar a la casa, se le acercaron los ciegos y Jesús les preguntó: --żCreéis que puedo hacer esto? Ellos dijeron: --Sí, Seńor.* Cf. Lc 23.11. Manto escarlata: probablemente una capa militar de ese color que sugería, a manera de burla, la púrpura con la que se vestían los reyes.
Jesús sana a muchos
Jesús sana a dos ciegos
La venida del Hijo del hombre
(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)
29 Entonces les tocó los ojos, diciendo: --Conforme a vuestra fe os sea hecho.
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mc 14.26-31; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)
30 Y los ojos de ellos fueron abiertos. Jesús les encargó rigurosamente, diciendo: --Mirad que nadie lo sepa.* Cf. Is 50.6.
Sobre el divorcio
(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)
Parábola de la semilla de mostaza
El juicio de las naciones
31 Pero cuando salieron, divulgaron la fama de él por toda aquella tierra.* Por lo general, la crucifixión se convertía en un espectáculo, y se obligaba al condenado a llevar a cuestas el pesado travesańo de la cruz en que lo iban a colgar (véase Mt 10.38 n.).
Un mudo habla
Confesar a Jesús delante de los hombres
Alimentación de los cuatro mil
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mc 15.21-41; Lc 23.26-49; Jn 19.17-30)
32 Tan pronto ellos salieron, le trajeron un mudo endemoniado.* Cirene: ciudad helenística, o de cultura griega, en la costa norte de África, poblada en parte por judíos. Respecto a los hijos de Simón, véase Mc 15.21 n.
Sobre los juramentos
Parábola de la levadura
Parábola de los labradores malvados
33 Una vez expulsado el demonio, el mudo habló. La gente se maravillaba y decía: --Nunca se ha visto cosa semejante en Israel.* Gólgota: Véase Concordancia temática.
Jesús, causa de división
Uso que Jesús hace de las parábolas
Jesús sana a los enfermos en Genesaret
El gran mandamiento
34 Pero los fariseos decían: --Por el príncipe de los demonios echa fuera los demonios.* Sal 69.21.
La mies es mucha
35 Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseńando en las sinagogas de ellos, predicando el evangelio del Reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.* Alusión al Sal 22.18. En diversos ms. no aparece: para que se cumpliera lo dicho por el profeta: «Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes».
Jesús explica la parábola de la cizańa
Jesús ora en Getsemaní
36 Al ver las multitudes tuvo compasión de ellas, porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
37 Entonces dijo a sus discípulos: «A la verdad la mies es mucha, pero los obreros pocos.* Era común exponer públicamente el delito del criminal; en el caso de Jesús, la inscripción indicaba que era un sedicioso que aspiraba al título de rey.
Sobre la venganza
La demanda de una seńal
38 Rogad, pues, al Seńor de la mies, que envíe obreros a su mies».* Dos ladrones: También puede traducirse por insurrectos o malhechores.
El sermón del monte
Sobre la limosna
El juzgar a los demás
(Lc 6.37-38,41-42)
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
Jesús enseńa sobre el divorcio
Parábola de los obreros de la vińa
5. JESÚS EN JERUSALÉN:%SEMANA DE LA PASIÓN (21.1--28.20)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola de la fiesta de bodas
Jesús acusa a escribas y fariseos
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
Jesús predice la destrucción del Templo
Parábola de las diez vírgenes
El complot contra Jesús
(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)
La resurrección
(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)
1 Entonces, llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus impuros, para que los echaran fuera y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.* Mt 27.56,61. Al amanecer del primer día de la semana: otra posible traducción: Cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana: Mc 16.9; Jn 20.19; Hch 20.7 nota g. Equivale prácticamente a nuestro domingo.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 Los nombres de los doce apóstoles son estos: primero Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Jacobo hijo de Zebedeo, y su hermano Juan;
Las bienaventuranzas
Seńales antes del fin
Muerte de Judas
3 Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo, el publicano, Jacobo hijo de Alfeo, Lebeo, por sobrenombre Tadeo, 4 Simón, el cananita, y Judas Iscariote, el que también lo entregó.
Sobre la oración
Jesús sana al siervo de un centurión
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones diciendo: «Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis,
Ocasiones de caer
Jesús es ungido en Betania
6 sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel.* Como dijo: Mt 16.21; 17.23; 20.19 (cf. Lc 24.6-7).
La oración, y la regla de oro
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 Y yendo, predicad, diciendo: “El reino de los cielos se ha acercado”.* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.* En diversos ms. no aparece: Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos.
Llamamiento de Mateo
El hombre de la mano seca
9 No llevéis oro, ni plata, ni cobre en vuestros cintos;
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 ni alforja para el camino, ni dos túnicas, ni calzado, ni bastón, porque el obrero es digno de su alimento.* Mis hermanos: Jesús se refiere así a sus discípulos (cf. v. 7, y Mt 12.48-50).
Pilato interroga a Jesús
(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)
El informe de la guardia
11 Pero en cualquier ciudad o aldea donde entréis, informaos de quién en ella es digno y quedaos allí hasta que salgáis.
Jesús purifica el Templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 Al entrar en la casa, saludad.
La sal de la tierra
La puerta angosta
(Lc 13.24)
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
Jesús bendice a los nińos
13 Y si la casa es digna, vuestra paz vendrá sobre ella; pero si no es digna, vuestra paz se volverá a vosotros.
La luz del mundo
Jesús sana a la suegra de Pedro
La pregunta sobre el ayuno
Jesús sana a un muchacho lunático
Parábola de los talentos
Judas ofrece entregar a Jesús
14 Si alguien no os recibe ni oye vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad y sacudid el polvo de vuestros pies.ń 10.14Sacudid el polvo de vuestros pies: como gesto de rechazo. Cf. Hch 13.51.* El gobernador: Poncio Pilato.
Por sus frutos los conoceréis
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
La cuestión del tributo
Jesús es sentenciado a muerte
(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)
15 De cierto os digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma y de Gomorra que para aquella ciudad.* El día de hoy: esto es, el tiempo en que se escribió el evangelio.
Sobre el ayuno
Jesús sana a muchos enfermos
Persecuciones venideras
El joven rico
La gran comisión
(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)
16 »Yo os envío como a ovejas en medio de lobos. Sed, pues, prudentes como serpientes y sencillos como palomas.* Mt 26.32; 28.7,10; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.
Jesús y la Ley
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
La Cena del Seńor
(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
17 Guardaos de los hombres, porque os entregarán a los concilios y en sus sinagogas os azotarán;* Algunos dudaban: otra posible traducción: pero dudaron.
Los que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús maldice la higuera estéril
(Mc 11.12-14,20-26)
18 y aun ante gobernadores y reyes seréis llevados por causa mía, para testimonio a ellos y a los gentiles.* Mt 11.27; Jn 3.35; 13.2-4; 17.2; cf. Dn 7.13-14.
Tesoros en el cielo
19 Pero cuando os entreguen, no os preocupéis por cómo o qué hablaréis, porque en aquella hora os será dado lo que habéis de hablar,** Haced discípulos: Hch 1.8.En el nombre de: Véase Nombre en la Concordancia temática. Este pasaje reúne los nombres de Padre, Hijo y Espíritu Santo en una expresión que en la iglesia llegó a usarse como fórmula para el bautismo. Véase también 2 Co 13.13 nota j.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
Petición de Santiago y de Juan
20 pues no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.* En diversos ms. no aparece: Amén.
Sobre la ira
Nunca os conocí
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 El hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo. Los hijos se levantarán contra los padres y los harán morir.
La lámpara del cuerpo
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Seréis odiados por todos por causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin, este será salvo.
Jesús calma la tempestad
Parábola del siervo que no quiso perdonar
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra. De cierto os digo que no acabaréis de recorrer todas las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del hombre.
Dios y las riquezas
(Lc 16.13)
Los dos cimientos
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 »El discípulo no es más que su maestro ni el siervo más que su seńor.* En diversos ms. no aparece justo.
Confianza en Dios
Venid a mí y descansad
25 Bástale al discípulo ser como su maestro y al siervo como su seńor. Si al padre de familia llamaron Beelzebú, ˇcuánto más a los de su casa!
A quién se debe temer
26 »Así que no los temáis, porque nada hay encubierto que no haya de ser descubierto; ni oculto que no haya de saberse.* Para ser crucificado: Véase Crucifixión, cruz en la Concordancia temática. Antes de ser crucificado, el sentenciado era azotado con un látigo de varias puntas lacerantes.
Sobre el adulterio
Dos ciegos reciben la vista
27 Lo que os digo en tinieblas, decidlo a plena luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas.* El pretorio, o palacete-fortaleza donde se alojaba el gobernador, quien vivía en Cesarea pero pasaba ciertas temporadas en Jerusalén. El lugar pudo ser el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.
Los endemoniados gadarenos
Parábola de los dos hijos
28 No temáis a los que matan el cuerpo pero el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.* Cf. Lc 23.11. Manto escarlata: probablemente una capa militar de ese color que sugería, a manera de burla, la púrpura con la que se vestían los reyes.
Jesús sana a muchos
Jesús sana a dos ciegos
La venida del Hijo del hombre
(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)
29 żNo se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin el permiso de vuestro Padre.
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mc 14.26-31; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)
30 Pues bien, aun vuestros cabellos están todos contados.* Cf. Is 50.6.
Sobre el divorcio
(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)
Parábola de la semilla de mostaza
El juicio de las naciones
31 Así que no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos.* Por lo general, la crucifixión se convertía en un espectáculo, y se obligaba al condenado a llevar a cuestas el pesado travesańo de la cruz en que lo iban a colgar (véase Mt 10.38 n.).
Un mudo habla
Confesar a Jesús delante de los hombres
Alimentación de los cuatro mil
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mc 15.21-41; Lc 23.26-49; Jn 19.17-30)
32 »A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también lo confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.* Cirene: ciudad helenística, o de cultura griega, en la costa norte de África, poblada en parte por judíos. Respecto a los hijos de Simón, véase Mc 15.21 n.
Sobre los juramentos
Parábola de la levadura
Parábola de los labradores malvados
33 Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré delante de mi Padre que está en los cielos.* Gólgota: Véase Concordancia temática.
Jesús, causa de división
Uso que Jesús hace de las parábolas
Jesús sana a los enfermos en Genesaret
El gran mandamiento
34 »No penséis que he venido a traer paz a la tierra; no he venido a traer paz, sino espada,* Sal 69.21.
La mies es mucha
35 porque he venido a poner en enemistad al hombre contra su padre, a la hija contra su madre y a la nuera contra su suegra.* Alusión al Sal 22.18. En diversos ms. no aparece: para que se cumpliera lo dicho por el profeta: «Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes».
Jesús explica la parábola de la cizańa
Jesús ora en Getsemaní
36 Así que los enemigos del hombre serán los de su casa.
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
37 El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí;* Era común exponer públicamente el delito del criminal; en el caso de Jesús, la inscripción indicaba que era un sedicioso que aspiraba al título de rey.
Sobre la venganza
La demanda de una seńal
38 y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.* Dos ladrones: También puede traducirse por insurrectos o malhechores.39 El que halle su vida, la perderá; y el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.* El autor usa el lenguaje de Sal 22.7; cf. Sal 109.25.
Recompensas
(Mc 9.41)
40 »El que a vosotros recibe, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.** Mt 26.61; Jn 2.19; Hch 6.14.Cf. Mt 4.3,6.
żDe quién es hijo el Cristo?
41 El que recibe a un profeta por cuanto es profeta, recompensa de profeta recibirá; y el que recibe a un justo por cuanto es justo, recompensa de justo recibirá. 42 Y cualquiera que dé a uno de estos pequeńos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa».
El sermón del monte
Sobre la limosna
El juzgar a los demás
(Lc 6.37-38,41-42)
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
Jesús enseńa sobre el divorcio
Parábola de los obreros de la vińa
5. JESÚS EN JERUSALÉN:%SEMANA DE LA PASIÓN (21.1--28.20)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola de la fiesta de bodas
Jesús acusa a escribas y fariseos
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
Jesús predice la destrucción del Templo
Parábola de las diez vírgenes
El complot contra Jesús
(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)
La resurrección
(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)
1 Cuando Jesús terminó de dar instrucciones a sus doce discípulos, se fue de allí a enseńar y a predicar en las ciudades de ellos.* Mt 27.56,61. Al amanecer del primer día de la semana: otra posible traducción: Cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana: Mc 16.9; Jn 20.19; Hch 20.7 nota g. Equivale prácticamente a nuestro domingo.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 Al oir Juan en la cárcel los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos
Las bienaventuranzas
Seńales antes del fin
Muerte de Judas
3 a preguntarle: --żEres tú aquel que había de venir o esperaremos a otro? 4 Respondiendo Jesús, les dijo: --Id y haced saber a Juan las cosas que oís y veis.
Sobre la oración
Jesús sana al siervo de un centurión
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados y a los pobres es anunciado el evangelio;
Ocasiones de caer
Jesús es ungido en Betania
6 y bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí.* Como dijo: Mt 16.21; 17.23; 20.19 (cf. Lc 24.6-7).
La oración, y la regla de oro
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 Mientras ellos se iban, comenzó Jesús a hablar de Juan a la gente: «żQué salisteis a ver al desierto? żUna cańa sacudida por el viento?* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 żO qué salisteis a ver? żA un hombre cubierto de vestiduras delicadas? Los que llevan vestiduras delicadas, en las casas de los reyes están.* En diversos ms. no aparece: Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos.
Llamamiento de Mateo
El hombre de la mano seca
9 Pero żqué salisteis a ver? żA un profeta? Sí, os digo, y más que profeta,
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 porque este es de quien está escrito:
»“Yo envío mi mensajero delante de ti,
el cual preparará tu camino%delante de ti”.* Mis hermanos: Jesús se refiere así a sus discípulos (cf. v. 7, y Mt 12.48-50).
Pilato interroga a Jesús
(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)
El informe de la guardia
11 »De cierto os digo que entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; y, sin embargo, el más pequeńo en el reino de los cielos es mayor que él.
Jesús purifica el Templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 »Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.
La sal de la tierra
La puerta angosta
(Lc 13.24)
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
Jesús bendice a los nińos
13 Todos los profetas y la Ley profetizaron hasta Juan.
La luz del mundo
Jesús sana a la suegra de Pedro
La pregunta sobre el ayuno
Jesús sana a un muchacho lunático
Parábola de los talentos
Judas ofrece entregar a Jesús
14 Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir.* El gobernador: Poncio Pilato.
Por sus frutos los conoceréis
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
La cuestión del tributo
Jesús es sentenciado a muerte
(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)
15 El que tiene oídos para oir, oiga.* El día de hoy: esto es, el tiempo en que se escribió el evangelio.
Sobre el ayuno
Jesús sana a muchos enfermos
Persecuciones venideras
El joven rico
La gran comisión
(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)
16 Pero ża qué compararé esta generación? Es semejante a los muchachos que se sientan en las plazas y gritan a sus compańeros,* Mt 26.32; 28.7,10; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.
Jesús y la Ley
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
La Cena del Seńor
(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
17 diciendo: “Os tocamos flauta y no bailasteis; os entonamos canciones de duelo y no llorasteis”,* Algunos dudaban: otra posible traducción: pero dudaron.
Los que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús maldice la higuera estéril
(Mc 11.12-14,20-26)
18 porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: “Demonio tiene”.* Mt 11.27; Jn 3.35; 13.2-4; 17.2; cf. Dn 7.13-14.
Tesoros en el cielo
19 Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: “Este es un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y pecadores”. Pero la sabiduría es justificada por sus hijos».** Haced discípulos: Hch 1.8.En el nombre de: Véase Nombre en la Concordancia temática. Este pasaje reúne los nombres de Padre, Hijo y Espíritu Santo en una expresión que en la iglesia llegó a usarse como fórmula para el bautismo. Véase también 2 Co 13.13 nota j.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
Petición de Santiago y de Juan
20 Entonces comenzó a reconvenir a las ciudades en las cuales había hecho muchos de sus milagros, porque no se habían arrepentido, diciendo:* En diversos ms. no aparece: Amén.
Sobre la ira
Nunca os conocí
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 «ˇAy de ti, Corazín! ˇAy de ti, Betsaida!, porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que en vestidos ásperos y ceniza se habrían arrepentido.
La lámpara del cuerpo
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Por tanto os digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para Tiro y para Sidón que para vosotras.
Jesús calma la tempestad
Parábola del siervo que no quiso perdonar
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 Y tú, Capernaúm, que eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades serás abatida, porque si en Sodomań 11.23-24Sodoma: Mt 10.15 n.; Lc 10.12.se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy.
Dios y las riquezas
(Lc 16.13)
Los dos cimientos
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 Por tanto os digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma que para ti».* En diversos ms. no aparece justo.
Confianza en Dios
Venid a mí y descansad
25 En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: «Te alabo, Padre, Seńor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los nińos.
A quién se debe temer
26 Sí, Padre, porque así te agradó.* Para ser crucificado: Véase Crucifixión, cruz en la Concordancia temática. Antes de ser crucificado, el sentenciado era azotado con un látigo de varias puntas lacerantes.
Sobre el adulterio
Dos ciegos reciben la vista
27 »Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni nadie conoce al Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.* El pretorio, o palacete-fortaleza donde se alojaba el gobernador, quien vivía en Cesarea pero pasaba ciertas temporadas en Jerusalén. El lugar pudo ser el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.
Los endemoniados gadarenos
Parábola de los dos hijos
28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.* Cf. Lc 23.11. Manto escarlata: probablemente una capa militar de ese color que sugería, a manera de burla, la púrpura con la que se vestían los reyes.
Jesús sana a muchos
Jesús sana a dos ciegos
La venida del Hijo del hombre
(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)
29 Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas,
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mc 14.26-31; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)
30 porque mi yugo es fácil y ligera mi carga».* Cf. Is 50.6.
El sermón del monte
Sobre la limosna
El juzgar a los demás
(Lc 6.37-38,41-42)
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
Jesús enseńa sobre el divorcio
Parábola de los obreros de la vińa
5. JESÚS EN JERUSALÉN:%SEMANA DE LA PASIÓN (21.1--28.20)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola de la fiesta de bodas
Jesús acusa a escribas y fariseos
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
Jesús predice la destrucción del Templo
Parábola de las diez vírgenes
El complot contra Jesús
(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)
La resurrección
(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)
1 En aquel tiempo iba Jesús por los sembrados un sábado. Sus discípulos sintieron hambre y comenzaron a arrancar espigas y a comer.* Mt 27.56,61. Al amanecer del primer día de la semana: otra posible traducción: Cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana: Mc 16.9; Jn 20.19; Hch 20.7 nota g. Equivale prácticamente a nuestro domingo.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 Los fariseos, al verlo, le dijeron: --Tus discípulos hacen lo que no está permitido hacer en sábado.
Las bienaventuranzas
Seńales antes del fin
Muerte de Judas
3 Pero él les dijo: --żNo habéis leído lo que hizo David cuando él y los que con él estaban sintieron hambre; 4 cómo entró en la casa de Dios y comió los panes de la proposición, que no les estaba permitido comer ni a él ni a los que con él estaban, sino solamente a los sacerdotes?
Sobre la oración
Jesús sana al siervo de un centurión
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 żO no habéis leído en la Ley cómo en sábado los sacerdotes en el Templo profanan el sábado, y son sin culpa?
Ocasiones de caer
Jesús es ungido en Betania
6 Pues os digo que uno mayor que el Templo está aquí.* Como dijo: Mt 16.21; 17.23; 20.19 (cf. Lc 24.6-7).
La oración, y la regla de oro
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 Si supierais qué significa: “Misericordia quiero y no sacrificios”, no condenaríais a los inocentes,* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 porque el Hijo del hombre es Seńor del sábado.* En diversos ms. no aparece: Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos.
Llamamiento de Mateo
El hombre de la mano seca
9 Saliendo de allí, fue a la sinagoga de ellos.
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 Y había allí uno que tenía seca una mano. Para poder acusar a Jesús, le preguntaron: --żEstá permitido sanar en sábado?* Mis hermanos: Jesús se refiere así a sus discípulos (cf. v. 7, y Mt 12.48-50).
Pilato interroga a Jesús
(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)
El informe de la guardia
11 Él les dijo: --żQué hombre entre vosotros, si tiene una oveja y esta se le cae en un hoyo, en sábado, no le echa mano y la saca?
Jesús purifica el Templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 Pero, żcuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, está permitido hacer el bien en sábado.
La sal de la tierra
La puerta angosta
(Lc 13.24)
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
Jesús bendice a los nińos
13 Entonces dijo a aquel hombre: --Extiende tu mano. Él la extendió y le fue restaurada sana como la otra.
La luz del mundo
Jesús sana a la suegra de Pedro
La pregunta sobre el ayuno
Jesús sana a un muchacho lunático
Parábola de los talentos
Judas ofrece entregar a Jesús
14 Salieron entonces los fariseos y se confabularon contra Jesús para destruirlo.* El gobernador: Poncio Pilato.
Por sus frutos los conoceréis
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
La cuestión del tributo
Jesús es sentenciado a muerte
(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)
15 Cuando Jesús supo esto, se retiró de allí. Lo siguió mucha gente, y sanaba a todos,* El día de hoy: esto es, el tiempo en que se escribió el evangelio.
Sobre el ayuno
Jesús sana a muchos enfermos
Persecuciones venideras
El joven rico
La gran comisión
(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)
16 y les encargaba rigurosamente que no lo descubrieran,* Mt 26.32; 28.7,10; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.
Jesús y la Ley
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
La Cena del Seńor
(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
17 para que se cumpliera lo que dijo el profeta Isaías:
* Algunos dudaban: otra posible traducción: pero dudaron.
Los que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús maldice la higuera estéril
(Mc 11.12-14,20-26)
18 «Este es mi siervo, a quien he escogido;
mi amado, en quien se agrada mi alma.
Pondré mi Espíritu sobre él,
y a los gentiles anunciará juicio.
* Mt 11.27; Jn 3.35; 13.2-4; 17.2; cf. Dn 7.13-14.
Tesoros en el cielo
19 No contenderá, ni voceará,
ni nadie oirá en las calles su voz.
** Haced discípulos: Hch 1.8.En el nombre de: Véase Nombre en la Concordancia temática. Este pasaje reúne los nombres de Padre, Hijo y Espíritu Santo en una expresión que en la iglesia llegó a usarse como fórmula para el bautismo. Véase también 2 Co 13.13 nota j.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
Petición de Santiago y de Juan
20 La cańa cascada no quebrará
y el pábilo que humea no apagará,
hasta que haga triunfar el juicio.
* En diversos ms. no aparece: Amén.
Sobre la ira
Nunca os conocí
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 En su nombre esperarán los gentiles».
La lámpara del cuerpo
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Entonces le llevaron un endemoniado, ciego y mudo; y lo sanó, de tal manera que el ciego y mudo veía y hablaba.
Jesús calma la tempestad
Parábola del siervo que no quiso perdonar
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 Toda la gente estaba atónita y decía: «żSerá este aquel Hijo de David?».
Dios y las riquezas
(Lc 16.13)
Los dos cimientos
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 Pero los fariseos, al oírlo, decían: «Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios».* En diversos ms. no aparece justo.
Confianza en Dios
Venid a mí y descansad
25 Sabiendo Jesús los pensamientos de ellos, les dijo: «Todo reino dividido contra sí mismo es asolado, y ninguna ciudad o casa dividida contra sí misma permanecerá.
A quién se debe temer
26 Si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido; żcómo, pues, permanecerá su reino?* Para ser crucificado: Véase Crucifixión, cruz en la Concordancia temática. Antes de ser crucificado, el sentenciado era azotado con un látigo de varias puntas lacerantes.
Sobre el adulterio
Dos ciegos reciben la vista
27 Y si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, żpor quién los echan vuestros hijos? Por tanto, ellos serán vuestros jueces.* El pretorio, o palacete-fortaleza donde se alojaba el gobernador, quien vivía en Cesarea pero pasaba ciertas temporadas en Jerusalén. El lugar pudo ser el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.
Los endemoniados gadarenos
Parábola de los dos hijos
28 Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios,* Cf. Lc 23.11. Manto escarlata: probablemente una capa militar de ese color que sugería, a manera de burla, la púrpura con la que se vestían los reyes.
Jesús sana a muchos
Jesús sana a dos ciegos
La venida del Hijo del hombre
(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)
29 pues żcómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte y saquear sus bienes, si primero no lo ata? Entonces podrá saquear su casa.ń 12.29Is 49.24-26.
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mc 14.26-31; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)
30 El que no está conmigo, está contra mí; y el que conmigo no recoge, desparrama.* Cf. Is 50.6.
Sobre el divorcio
(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)
Parábola de la semilla de mostaza
El juicio de las naciones
31 »Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada.* Por lo general, la crucifixión se convertía en un espectáculo, y se obligaba al condenado a llevar a cuestas el pesado travesańo de la cruz en que lo iban a colgar (véase Mt 10.38 n.).
Un mudo habla
Confesar a Jesús delante de los hombres
Alimentación de los cuatro mil
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mc 15.21-41; Lc 23.26-49; Jn 19.17-30)
32 Cualquiera que diga alguna palabra contra el Hijo del hombre, será perdonado; pero el que hable contra el Espíritu Santo, no será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero.* Cirene: ciudad helenística, o de cultura griega, en la costa norte de África, poblada en parte por judíos. Respecto a los hijos de Simón, véase Mc 15.21 n.
Sobre los juramentos
Parábola de la levadura
Parábola de los labradores malvados
33 »Si el árbol es bueno, su fruto es bueno; si el árbol es malo, su fruto es malo, porque por el fruto se conoce el árbol.* Gólgota: Véase Concordancia temática.
Jesús, causa de división
Uso que Jesús hace de las parábolas
Jesús sana a los enfermos en Genesaret
El gran mandamiento
34 ˇGeneración de víboras! żCómo podéis hablar lo bueno, siendo malos?, porque de la abundancia del corazón habla la boca.* Sal 69.21.
La mies es mucha
35 El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas, y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas.* Alusión al Sal 22.18. En diversos ms. no aparece: para que se cumpliera lo dicho por el profeta: «Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes».
Jesús explica la parábola de la cizańa
Jesús ora en Getsemaní
36 Pero yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio,
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
37 pues por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado».* Era común exponer públicamente el delito del criminal; en el caso de Jesús, la inscripción indicaba que era un sedicioso que aspiraba al título de rey.
Sobre la venganza
La demanda de una seńal
38 Entonces respondieron algunos de los escribas y de los fariseos diciendo: --Maestro, deseamos ver de ti una seńal.* Dos ladrones: También puede traducirse por insurrectos o malhechores.39 Él respondió y les dijo: --La generación mala y adúltera demanda seńal, pero seńal no le será dada, sino la seńal del profeta Jonás.* El autor usa el lenguaje de Sal 22.7; cf. Sal 109.25.
Recompensas
(Mc 9.41)
40 Como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.** Mt 26.61; Jn 2.19; Hch 6.14.Cf. Mt 4.3,6.
żDe quién es hijo el Cristo?
41 Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación y la condenarán, porque ellos se arrepintieron por la predicación de Jonás, y en este lugar hay alguien que es más que Jonás. 42 La reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación y la condenará, porque ella vino desde los confines de la tierra para oir la sabiduría de Salomón, y en este lugar hay alguien que es más que Salomón.
Sobre el amor a los enemigos
(Lc 6.27-28,32-36)
El espíritu impuro que vuelve
43 »Cuando el espíritu impuro sale del hombre, anda por lugares secos buscando reposo, pero no lo halla.** Cita del Sal 22.8.Jn 5.18; 10.36; 19.7.
Parábola del tesoro escondido
44 Entonces dice: “Volveré a mi casa, de donde salí”. Cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada.
La perla preciosa
La fidelidad en el servicio
Muerte de Jesús
(Mc 15.33-41; Lc 23.44-49; Jn 19.28-30)
45 Entonces va y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entran y habitan allí; y el estado final de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta mala generación.* Cf. Jl 2.31; Am 8.9. Desde la hora sexta... hasta la hora novena: Desde el mediodía... hasta las tres de la tarde. Véase Mt 20.3 n. Toda la tierra: o toda aquella tierra.
La madre y los hermanos de Jesús
46 Mientras él aún hablaba a la gente, su madre y sus hermanos estaban afuera y le querían hablar.* Sal 22.1. La frase Dios mío, Dios mío se cita en su forma hebrea; la pregunta żpor qué me has desamparado? se cita en arameo.
Parábola de la red
Arresto de Jesús
(Mc 14.43-50; Lc 22.47-53; Jn 18.2-11)
47 Le dijo uno: --Tu madre y tus hermanos están afuera y te quieren hablar.* Mal 4.5-6. Los judíos esperaban el retorno del profeta Elías; también se creía que Elías vendría en ayuda de los angustiados (cf. v. 49). Véase Mt 16.14 nota j.48 Respondiendo él al que le decía esto, dijo: --żQuién es mi madre y quiénes son mis hermanos?* Sal 69.21. Vinagre: o vino agrio. Pudo ser un vino corriente que tomaban los soldados y la gente de pocos recursos.49 Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: --Estos son mi madre y mis hermanos, 50 pues todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre.
El sermón del monte
Sobre la limosna
El juzgar a los demás
(Lc 6.37-38,41-42)
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
Jesús enseńa sobre el divorcio
Parábola de los obreros de la vińa
5. JESÚS EN JERUSALÉN:%SEMANA DE LA PASIÓN (21.1--28.20)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola de la fiesta de bodas
Jesús acusa a escribas y fariseos
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
Jesús predice la destrucción del Templo
Parábola de las diez vírgenes
El complot contra Jesús
(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)
La resurrección
(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)
1 Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar.* Mt 27.56,61. Al amanecer del primer día de la semana: otra posible traducción: Cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana: Mc 16.9; Jn 20.19; Hch 20.7 nota g. Equivale prácticamente a nuestro domingo.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 Se le acercó mucha gente, así que él, entrando en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa.
Las bienaventuranzas
Seńales antes del fin
Muerte de Judas
3 Les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: «El sembrador salió a sembrar. 4 Mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino, y vinieron las aves y la comieron.
Sobre la oración
Jesús sana al siervo de un centurión
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra, y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra;
Ocasiones de caer
Jesús es ungido en Betania
6 pero cuando salió el sol, se quemó y, como no tenía raíz, se secó.* Como dijo: Mt 16.21; 17.23; 20.19 (cf. Lc 24.6-7).
La oración, y la regla de oro
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 Parte cayó entre espinos, y los espinos crecieron y la ahogaron.* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta y cuál a treinta por uno.* En diversos ms. no aparece: Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos.
Llamamiento de Mateo
El hombre de la mano seca
9 El que tiene oídos para oir, oiga».
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 Entonces, acercándose los discípulos, le preguntaron: --żPor qué les hablas por parábolas?* Mis hermanos: Jesús se refiere así a sus discípulos (cf. v. 7, y Mt 12.48-50).
Pilato interroga a Jesús
(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)
El informe de la guardia
11 Él, respondiendo, les dijo: --Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos, pero a ellos no les es dado,
Jesús purifica el Templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 pues a cualquiera que tiene, se le dará y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
La sal de la tierra
La puerta angosta
(Lc 13.24)
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
Jesús bendice a los nińos
13 Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni entienden.
La luz del mundo
Jesús sana a la suegra de Pedro
La pregunta sobre el ayuno
Jesús sana a un muchacho lunático
Parábola de los talentos
Judas ofrece entregar a Jesús
14 De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo:
»“De oído oiréis, y no entenderéis;
y viendo veréis, y no percibiréis,
* El gobernador: Poncio Pilato.
Por sus frutos los conoceréis
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
La cuestión del tributo
Jesús es sentenciado a muerte
(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)
15 porque el corazón de este pueblo%se ha entorpecido,
y con los oídos oyen pesadamente,
y han cerrado sus ojos;
para que no vean con los ojos,
ni oigan con los oídos,
ni con el corazón entiendan, ni se conviertan
y yo los sane”.* El día de hoy: esto es, el tiempo en que se escribió el evangelio.
Sobre el ayuno
Jesús sana a muchos enfermos
Persecuciones venideras
El joven rico
La gran comisión
(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)
16 »Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.* Mt 26.32; 28.7,10; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.
Jesús y la Ley
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
La Cena del Seńor
(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
17 De cierto os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oir lo que oís, y no lo oyeron.* Algunos dudaban: otra posible traducción: pero dudaron.
Los que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús maldice la higuera estéril
(Mc 11.12-14,20-26)
18 »Oíd, pues, vosotros la parábola del sembrador:* Mt 11.27; Jn 3.35; 13.2-4; 17.2; cf. Dn 7.13-14.
Tesoros en el cielo
19 Cuando alguno oye la palabra del Reino y no la entiende, viene el malo y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino.** Haced discípulos: Hch 1.8.En el nombre de: Véase Nombre en la Concordancia temática. Este pasaje reúne los nombres de Padre, Hijo y Espíritu Santo en una expresión que en la iglesia llegó a usarse como fórmula para el bautismo. Véase también 2 Co 13.13 nota j.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
Petición de Santiago y de Juan
20 El que fue sembrado en pedregales es el que oye la palabra y al momento la recibe con gozo,* En diversos ms. no aparece: Amén.
Sobre la ira
Nunca os conocí
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza.
La lámpara del cuerpo
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 El que fue sembrado entre espinos es el que oye la palabra, pero las preocupaciones de este siglo y el engańo de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa.
Jesús calma la tempestad
Parábola del siervo que no quiso perdonar
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 Pero el que fue sembrado en buena tierra es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta y a treinta por uno.
Dios y las riquezas
(Lc 16.13)
Los dos cimientos
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 Les refirió otra parábola, diciendo: «El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo;* En diversos ms. no aparece justo.
Confianza en Dios
Venid a mí y descansad
25 pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizańa entre el trigo, y se fue.
A quién se debe temer
26 Cuando brotó la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizańa.* Para ser crucificado: Véase Crucifixión, cruz en la Concordancia temática. Antes de ser crucificado, el sentenciado era azotado con un látigo de varias puntas lacerantes.
Sobre el adulterio
Dos ciegos reciben la vista
27 Fueron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: “Seńor, żno sembraste buena semilla en tu campo? żCómo, pues, tiene cizańa?”.* El pretorio, o palacete-fortaleza donde se alojaba el gobernador, quien vivía en Cesarea pero pasaba ciertas temporadas en Jerusalén. El lugar pudo ser el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.
Los endemoniados gadarenos
Parábola de los dos hijos
28 Él les dijo: “Un enemigo ha hecho esto”. Y los siervos le dijeron: “żQuieres, pues, que vayamos y la arranquemos?”.* Cf. Lc 23.11. Manto escarlata: probablemente una capa militar de ese color que sugería, a manera de burla, la púrpura con la que se vestían los reyes.
Jesús sana a muchos
Jesús sana a dos ciegos
La venida del Hijo del hombre
(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)
29 Él les dijo: “No, no sea que al arrancar la cizańa arranquéis también con ella el trigo.
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mc 14.26-31; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)
30 Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega, y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: ‘Recoged primero la cizańa y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero’ ”».* Cf. Is 50.6.
Sobre el divorcio
(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)
Parábola de la semilla de mostaza
El juicio de las naciones
31 Otra parábola les refirió, diciendo: «El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza que un hombre tomó y sembró en su campo.* Por lo general, la crucifixión se convertía en un espectáculo, y se obligaba al condenado a llevar a cuestas el pesado travesańo de la cruz en que lo iban a colgar (véase Mt 10.38 n.).
Un mudo habla
Confesar a Jesús delante de los hombres
Alimentación de los cuatro mil
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mc 15.21-41; Lc 23.26-49; Jn 19.17-30)
32 Esta es a la verdad la más pequeńa de todas las semillas, pero cuando ha crecido es la mayor de las hortalizas y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas».* Cirene: ciudad helenística, o de cultura griega, en la costa norte de África, poblada en parte por judíos. Respecto a los hijos de Simón, véase Mc 15.21 n.
Sobre los juramentos
Parábola de la levadura
Parábola de los labradores malvados
33 Otra parábola les dijo: «El reino de los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo quedó leudado».* Gólgota: Véase Concordancia temática.
Jesús, causa de división
Uso que Jesús hace de las parábolas
Jesús sana a los enfermos en Genesaret
El gran mandamiento
34 Todo esto habló Jesús por parábolas a la gente, y sin parábolas no les hablaba,* Sal 69.21.
La mies es mucha
35 para que se cumpliera lo que dijo el profeta:
«Abriré en parábolas mi boca;
declararé cosas escondidas
desde la fundación del mundo».ń 13.35Sal 78.2; según el título hebreo de dicho salmo, su autor fue Asaf, considerado vidente o profeta (2 Cr 29.30). Véase Mt 1.22 n.* Alusión al Sal 22.18. En diversos ms. no aparece: para que se cumpliera lo dicho por el profeta: «Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes».
Jesús explica la parábola de la cizańa
Jesús ora en Getsemaní
36 Entonces, después de despedir a la gente, entró Jesús en la casa. Se le acercaron sus discípulos y le dijeron: --Explícanos la parábola de la cizańa del campo.
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
37 Respondiendo él, les dijo: --El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre.* Era común exponer públicamente el delito del criminal; en el caso de Jesús, la inscripción indicaba que era un sedicioso que aspiraba al título de rey.
Sobre la venganza
La demanda de una seńal
38 El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino, y la cizańa son los hijos del malo.* Dos ladrones: También puede traducirse por insurrectos o malhechores.39 El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles.* El autor usa el lenguaje de Sal 22.7; cf. Sal 109.25.
Recompensas
(Mc 9.41)
40 De manera que, así como se arranca la cizańa y se quema en el fuego, así será en el fin de este mundo.** Mt 26.61; Jn 2.19; Hch 6.14.Cf. Mt 4.3,6.
żDe quién es hijo el Cristo?
41 Enviará el Hijo del hombre a sus ángeles, y recogerán de su Reino a todos los que sirven de tropiezo y a los que hacen maldad, 42 y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.
Sobre el amor a los enemigos
(Lc 6.27-28,32-36)
El espíritu impuro que vuelve
43 Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oir, oiga.** Cita del Sal 22.8.Jn 5.18; 10.36; 19.7.
Parábola del tesoro escondido
44 »Además el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene y compra aquel campo.
La perla preciosa
La fidelidad en el servicio
Muerte de Jesús
(Mc 15.33-41; Lc 23.44-49; Jn 19.28-30)
45 »También el reino de los cielos es semejante a un comerciante que busca buenas perlas,* Cf. Jl 2.31; Am 8.9. Desde la hora sexta... hasta la hora novena: Desde el mediodía... hasta las tres de la tarde. Véase Mt 20.3 n. Toda la tierra: o toda aquella tierra.
La madre y los hermanos de Jesús
46 y al hallar una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía y la compró.* Sal 22.1. La frase Dios mío, Dios mío se cita en su forma hebrea; la pregunta żpor qué me has desamparado? se cita en arameo.
Parábola de la red
Arresto de Jesús
(Mc 14.43-50; Lc 22.47-53; Jn 18.2-11)
47 »Asimismo el reino de los cielos es semejante a una red que, echada al mar, recoge toda clase de peces.* Mal 4.5-6. Los judíos esperaban el retorno del profeta Elías; también se creía que Elías vendría en ayuda de los angustiados (cf. v. 49). Véase Mt 16.14 nota j.48 Cuando está llena, la sacan a la orilla, se sientan y recogen lo bueno en cestas y echan fuera lo malo.* Sal 69.21. Vinagre: o vino agrio. Pudo ser un vino corriente que tomaban los soldados y la gente de pocos recursos.49 Así será al fin del mundo: saldrán los ángeles y apartarán a los malos de entre los justos, 50 y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.
Tesoros nuevos y viejos
51 Jesús les preguntó: --żHabéis entendido todas estas cosas? Ellos respondieron: --Sí, Seńor.* Velo: Había dos velos o cortinas en el Templo: uno, grande y vistoso, a la entrada, y otro que separaba el Lugar santo del Lugar santísimo (Ex 26.31-33; 2 Cr 3.14). La interpretación común es que se trata del segundo. A la luz de Heb 6.19; 9.3-12; 10.19-20, el velo rasgado se ha interpretado como símbolo del libre acceso a Dios logrado por la muerte de Cristo.52 Él les dijo: --Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.
Jesús en Nazaret
53 Aconteció que cuando terminó Jesús estas parábolas, se fue de allí. 54 Vino a su tierra y les enseńaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que se maravillaban y decían: --żDe dónde saca este esta sabiduría y estos milagros? 55 żNo es este el hijo del carpintero? żNo se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas?* Lc 8.2-3 n. Desde Galilea: es decir, desde los tiempos de la actividad de Jesús en Galilea (cf. Lc 8.1-3).56 żNo están todas sus hermanas con nosotros? żDe dónde, pues, saca este todas estas cosas?* La madre de los hijos de Zebedeo: Cf. Mt 4.21, y véase 20.20 n. En cuanto a las otras personas mencionadas, véanse notas sobre Mc 15.40.
Jesús ante el Concilio
(Mc 14.53-65; Lc 22.54,63-71; Jn 18.12-14,19-24)
Jesús es sepultado
(Mc 15.42-47; Lc 23.50-56; Jn 19.38-42)
57 Y se escandalizaban de él. Pero Jesús les dijo: --No hay profeta sin honra, sino en su propia tierra y en su casa.** Cuando cayó la noche: o Al atardecer: es decir, antes de la puesta del sol, hora en que empezaba el sábado.Arimatea: un pueblo situado probablemente al noroeste de Jerusalén.58 Y no hizo allí muchos milagros debido a la incredulidad de ellos.
El sermón del monte
Sobre la limosna
El juzgar a los demás
(Lc 6.37-38,41-42)
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
Jesús enseńa sobre el divorcio
Parábola de los obreros de la vińa
5. JESÚS EN JERUSALÉN:%SEMANA DE LA PASIÓN (21.1--28.20)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola de la fiesta de bodas
Jesús acusa a escribas y fariseos
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
Jesús predice la destrucción del Templo
Parábola de las diez vírgenes
El complot contra Jesús
(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)
La resurrección
(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)
1 En aquel tiempo Herodes, el tetrarca, oyó la fama de Jesús,* Mt 27.56,61. Al amanecer del primer día de la semana: otra posible traducción: Cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana: Mc 16.9; Jn 20.19; Hch 20.7 nota g. Equivale prácticamente a nuestro domingo.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 y dijo a sus criados: «Este es Juan el Bautista; ha resucitado de los muertos y por eso actúan en él estos poderes».
Las bienaventuranzas
Seńales antes del fin
Muerte de Judas
3 Herodes había prendido a Juan, lo había encadenado y metido en la cárcel, por causa de Herodías, mujer de su hermano Felipe, 4 porque Juan le decía: «No te está permitido tenerla».,
Sobre la oración
Jesús sana al siervo de un centurión
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 Y Herodes quería matarlo, pero temía al pueblo, porque tenían a Juan por profeta.
Ocasiones de caer
Jesús es ungido en Betania
6 Pero cuando se celebraba el cumpleańos de Herodes, la hija de Herodías danzó en medio y agradó a Herodes,* Como dijo: Mt 16.21; 17.23; 20.19 (cf. Lc 24.6-7).
La oración, y la regla de oro
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 por lo cual este le prometió con juramento darle todo lo que pidiera.* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 Ella, instruida primero por su madre, dijo: «Dame aquí en un plato la cabeza de Juan el Bautista».* En diversos ms. no aparece: Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos.
Llamamiento de Mateo
El hombre de la mano seca
9 Entonces el rey se entristeció, pero a causa del juramento y de los que estaban con él a la mesa, mandó que se la dieran,
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 y ordenó decapitar a Juan en la cárcel.* Mis hermanos: Jesús se refiere así a sus discípulos (cf. v. 7, y Mt 12.48-50).
Pilato interroga a Jesús
(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)
El informe de la guardia
11 Trajeron su cabeza en un plato, se la dieron a la muchacha y ella se la entregó a su madre.
Jesús purifica el Templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 Entonces llegaron sus discípulos, tomaron el cuerpo, lo enterraron y fueron a dar la noticia a Jesús.
La sal de la tierra
La puerta angosta
(Lc 13.24)
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
Jesús bendice a los nińos
13 Al oírlo Jesús, se apartó de allí, él solo, en una barca a un lugar desierto. Cuando la gente lo supo, lo siguió a pie desde las ciudades.
La luz del mundo
Jesús sana a la suegra de Pedro
La pregunta sobre el ayuno
Jesús sana a un muchacho lunático
Parábola de los talentos
Judas ofrece entregar a Jesús
14 Al salir Jesús, vio una gran multitud, tuvo compasión de ellos y sanó a los que de ellos estaban enfermos.* El gobernador: Poncio Pilato.
Por sus frutos los conoceréis
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
La cuestión del tributo
Jesús es sentenciado a muerte
(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)
15 Cuando anochecía, se acercaron a él sus discípulos, diciendo: --El lugar es desierto y la hora ya avanzada. Despide a la multitud para que vayan por las aldeas y compren algo de comer.* El día de hoy: esto es, el tiempo en que se escribió el evangelio.
Sobre el ayuno
Jesús sana a muchos enfermos
Persecuciones venideras
El joven rico
La gran comisión
(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)
16 Jesús les dijo: --No tienen necesidad de irse; dadles vosotros de comer.* Mt 26.32; 28.7,10; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.
Jesús y la Ley
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
La Cena del Seńor
(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
17 Ellos dijeron: --No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces.* Algunos dudaban: otra posible traducción: pero dudaron.
Los que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús maldice la higuera estéril
(Mc 11.12-14,20-26)
18 Él les dijo: --Traédmelos acá.* Mt 11.27; Jn 3.35; 13.2-4; 17.2; cf. Dn 7.13-14.
Tesoros en el cielo
19 Entonces mandó a la gente recostarse sobre la hierba; y tomando los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió y dio los panes a los discípulos, y los discípulos a la multitud.** Haced discípulos: Hch 1.8.En el nombre de: Véase Nombre en la Concordancia temática. Este pasaje reúne los nombres de Padre, Hijo y Espíritu Santo en una expresión que en la iglesia llegó a usarse como fórmula para el bautismo. Véase también 2 Co 13.13 nota j.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
Petición de Santiago y de Juan
20 Comieron todos y se saciaron; y recogieron lo que sobró de los pedazos, doce cestas llenas.* En diversos ms. no aparece: Amén.
Sobre la ira
Nunca os conocí
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 Los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los nińos.
La lámpara del cuerpo
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud.
Jesús calma la tempestad
Parábola del siervo que no quiso perdonar
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 Después de despedir a la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.
Dios y las riquezas
(Lc 16.13)
Los dos cimientos
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 Ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas, porque el viento era contrario.* En diversos ms. no aparece justo.
Confianza en Dios
Venid a mí y descansad
25 Pero a la cuarta vigilia de la noche, Jesús fue a ellos andando sobre el mar.
A quién se debe temer
26 Los discípulos, viéndolo andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: --ˇUn fantasma! Y gritaron de miedo.* Para ser crucificado: Véase Crucifixión, cruz en la Concordancia temática. Antes de ser crucificado, el sentenciado era azotado con un látigo de varias puntas lacerantes.
Sobre el adulterio
Dos ciegos reciben la vista
27 Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: --ˇTened ánimo! Soy yo, no temáis.* El pretorio, o palacete-fortaleza donde se alojaba el gobernador, quien vivía en Cesarea pero pasaba ciertas temporadas en Jerusalén. El lugar pudo ser el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.
Los endemoniados gadarenos
Parábola de los dos hijos
28 Entonces le respondió Pedro, y dijo: --Seńor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.* Cf. Lc 23.11. Manto escarlata: probablemente una capa militar de ese color que sugería, a manera de burla, la púrpura con la que se vestían los reyes.
Jesús sana a muchos
Jesús sana a dos ciegos
La venida del Hijo del hombre
(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)
29 Y él dijo: --Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mc 14.26-31; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)
30 Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo y comenzó a hundirse. Entonces gritó: --ˇSeńor, sálvame!* Cf. Is 50.6.
Sobre el divorcio
(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)
Parábola de la semilla de mostaza
El juicio de las naciones
31 Al momento Jesús, extendiendo la mano, lo sostuvo y le dijo: --ˇHombre de poca fe! żPor qué dudaste?* Por lo general, la crucifixión se convertía en un espectáculo, y se obligaba al condenado a llevar a cuestas el pesado travesańo de la cruz en que lo iban a colgar (véase Mt 10.38 n.).
Un mudo habla
Confesar a Jesús delante de los hombres
Alimentación de los cuatro mil
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mc 15.21-41; Lc 23.26-49; Jn 19.17-30)
32 En cuanto ellos subieron a la barca, se calmó el viento.* Cirene: ciudad helenística, o de cultura griega, en la costa norte de África, poblada en parte por judíos. Respecto a los hijos de Simón, véase Mc 15.21 n.
Sobre los juramentos
Parábola de la levadura
Parábola de los labradores malvados
33 Entonces los que estaban en la barca se acercaron y lo adoraron, diciendo: --Verdaderamente eres Hijo de Dios.* Gólgota: Véase Concordancia temática.
Jesús, causa de división
Uso que Jesús hace de las parábolas
Jesús sana a los enfermos en Genesaret
El gran mandamiento
34 Terminada la travesía, llegaron a tierra de Genesaret.* Sal 69.21.
La mies es mucha
35 Cuando lo reconocieron los hombres de aquel lugar, enviaron noticia por toda aquella tierra alrededor, y trajeron a él todos los enfermos;* Alusión al Sal 22.18. En diversos ms. no aparece: para que se cumpliera lo dicho por el profeta: «Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes».
Jesús explica la parábola de la cizańa
Jesús ora en Getsemaní
36 y le rogaban que los dejara tocar solamente el borde de su manto. Y todos los que lo tocaron, quedaron sanos.
El sermón del monte
Sobre la limosna
El juzgar a los demás
(Lc 6.37-38,41-42)
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
Jesús enseńa sobre el divorcio
Parábola de los obreros de la vińa
5. JESÚS EN JERUSALÉN:%SEMANA DE LA PASIÓN (21.1--28.20)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola de la fiesta de bodas
Jesús acusa a escribas y fariseos
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
Jesús predice la destrucción del Templo
Parábola de las diez vírgenes
El complot contra Jesús
(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)
La resurrección
(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)
1 Entonces se acercaron a Jesús ciertos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo:* Mt 27.56,61. Al amanecer del primer día de la semana: otra posible traducción: Cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana: Mc 16.9; Jn 20.19; Hch 20.7 nota g. Equivale prácticamente a nuestro domingo.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 --żPor qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos?, pues no se lavan las manos cuando comen pan.
Las bienaventuranzas
Seńales antes del fin
Muerte de Judas
3 Respondiendo él, les dijo: --żPor qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición? 4 Dios mandó diciendo: “Honra a tu padre y a tu madre”, y “El que maldiga al padre o a la madre, sea condenado a muerte”,
Sobre la oración
Jesús sana al siervo de un centurión
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 pero vosotros decís: “Cualquiera que diga a su padre o a su madre: ‘Es mi ofrenda a Dios todo aquello con que pudiera ayudarte’,
Ocasiones de caer
Jesús es ungido en Betania
6 ya no ha de honrar a su padre o a su madre”. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición.* Como dijo: Mt 16.21; 17.23; 20.19 (cf. Lc 24.6-7).
La oración, y la regla de oro
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo:
* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 »“Este pueblo de labios me honra,
mas su corazón está lejos de mí,
* En diversos ms. no aparece: Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos.
Llamamiento de Mateo
El hombre de la mano seca
9 pues en vano me honran,
enseńando como doctrinas%mandamientos de hombres”.
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 Y llamando a sí a la multitud, les dijo: --Oíd, y entended:* Mis hermanos: Jesús se refiere así a sus discípulos (cf. v. 7, y Mt 12.48-50).
Pilato interroga a Jesús
(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)
El informe de la guardia
11 No lo que entra por la boca contamina al hombre; pero lo que sale de la boca, esto contamina al hombre.
Jesús purifica el Templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 Entonces, acercándose sus discípulos, le dijeron: --żSabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron esta palabra?
La sal de la tierra
La puerta angosta
(Lc 13.24)
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
Jesús bendice a los nińos
13 Pero respondiendo él, dijo: --Toda planta que no plantó mi Padre celestial será desarraigada.
La luz del mundo
Jesús sana a la suegra de Pedro
La pregunta sobre el ayuno
Jesús sana a un muchacho lunático
Parábola de los talentos
Judas ofrece entregar a Jesús
14 Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guía al ciego, ambos caerán en el hoyo.* El gobernador: Poncio Pilato.
Por sus frutos los conoceréis
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
La cuestión del tributo
Jesús es sentenciado a muerte
(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)
15 Respondiendo Pedro, le dijo: --Explícanos esta parábola.* El día de hoy: esto es, el tiempo en que se escribió el evangelio.
Sobre el ayuno
Jesús sana a muchos enfermos
Persecuciones venideras
El joven rico
La gran comisión
(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)
16 Jesús dijo: --żTambién vosotros estáis faltos de entendimiento?* Mt 26.32; 28.7,10; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.
Jesús y la Ley
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
La Cena del Seńor
(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
17 żNo entendéis que todo lo que entra en la boca va al vientre, y es echado en la letrina?* Algunos dudaban: otra posible traducción: pero dudaron.
Los que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús maldice la higuera estéril
(Mc 11.12-14,20-26)
18 Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre,* Mt 11.27; Jn 3.35; 13.2-4; 17.2; cf. Dn 7.13-14.
Tesoros en el cielo
19 porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.** Haced discípulos: Hch 1.8.En el nombre de: Véase Nombre en la Concordancia temática. Este pasaje reúne los nombres de Padre, Hijo y Espíritu Santo en una expresión que en la iglesia llegó a usarse como fórmula para el bautismo. Véase también 2 Co 13.13 nota j.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
Petición de Santiago y de Juan
20 Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre.* En diversos ms. no aparece: Amén.
Sobre la ira
Nunca os conocí
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 Saliendo Jesús de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón.
La lámpara del cuerpo
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Entonces una mujer cananea que había salido de aquella región comenzó a gritar y a decirle: --ˇSeńor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio.
Jesús calma la tempestad
Parábola del siervo que no quiso perdonar
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces, acercándose sus discípulos, le rogaron diciendo: --Despídela, pues viene gritando detrás de nosotros.
Dios y las riquezas
(Lc 16.13)
Los dos cimientos
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 Él, respondiendo, dijo: --No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.* En diversos ms. no aparece justo.
Confianza en Dios
Venid a mí y descansad
25 Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: --ˇSeńor, socórreme!
A quién se debe temer
26 Respondiendo él, dijo: --No está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perros.ń 15.26Los judíos llamaban «perros» a los gentiles; Jesús parece emplear aquí el término con sutil ironía, en vista de la actitud de los discípulos (v. 23), pero no como rechazo total de la súplica de la mujer, que se anima a seguir insistiendo (v. 27) y a la que finalmente le concede lo que pide (v. 28).* Para ser crucificado: Véase Crucifixión, cruz en la Concordancia temática. Antes de ser crucificado, el sentenciado era azotado con un látigo de varias puntas lacerantes.
Sobre el adulterio
Dos ciegos reciben la vista
27 Ella dijo: --Sí, Seńor; pero aun los perros comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.* El pretorio, o palacete-fortaleza donde se alojaba el gobernador, quien vivía en Cesarea pero pasaba ciertas temporadas en Jerusalén. El lugar pudo ser el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.
Los endemoniados gadarenos
Parábola de los dos hijos
28 Entonces, respondiendo Jesús, dijo: --ˇMujer, grande es tu fe! Hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora.* Cf. Lc 23.11. Manto escarlata: probablemente una capa militar de ese color que sugería, a manera de burla, la púrpura con la que se vestían los reyes.
Jesús sana a muchos
Jesús sana a dos ciegos
La venida del Hijo del hombre
(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)
29 Pasó Jesús de allí y fue junto al Mar de Galilea; subió al monte y se sentó allí.
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mc 14.26-31; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)
30 Se le acercó mucha gente que traía consigo cojos, ciegos, mudos, mancos y otros muchos enfermos. Los pusieron a los pies de Jesús, y los sanó;* Cf. Is 50.6.
Sobre el divorcio
(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)
Parábola de la semilla de mostaza
El juicio de las naciones
31 de manera que la multitud se maravillaba al ver que los mudos hablaban, los mancos quedaban sanos, los cojos andaban y los ciegos veían. Y glorificaban al Dios de Israel.* Por lo general, la crucifixión se convertía en un espectáculo, y se obligaba al condenado a llevar a cuestas el pesado travesańo de la cruz en que lo iban a colgar (véase Mt 10.38 n.).
Un mudo habla
Confesar a Jesús delante de los hombres
Alimentación de los cuatro mil
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mc 15.21-41; Lc 23.26-49; Jn 19.17-30)
32 Jesús, llamando a sus discípulos, dijo: --Tengo compasión de la gente, porque ya hace tres días que están conmigo y no tienen qué comer; y no quiero despedirlos en ayunas, no sea que se desmayen en el camino.* Cirene: ciudad helenística, o de cultura griega, en la costa norte de África, poblada en parte por judíos. Respecto a los hijos de Simón, véase Mc 15.21 n.
Sobre los juramentos
Parábola de la levadura
Parábola de los labradores malvados
33 Entonces sus discípulos le dijeron: --żDe dónde sacaremos nosotros tantos panes en el desierto para saciar a una multitud tan grande?* Gólgota: Véase Concordancia temática.
Jesús, causa de división
Uso que Jesús hace de las parábolas
Jesús sana a los enfermos en Genesaret
El gran mandamiento
34 Jesús les preguntó: --żCuántos panes tenéis? Y ellos dijeron: --Siete y unos pocos peces.* Sal 69.21.
La mies es mucha
35 Entonces mandó a la multitud que se recostara en tierra.* Alusión al Sal 22.18. En diversos ms. no aparece: para que se cumpliera lo dicho por el profeta: «Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes».
Jesús explica la parábola de la cizańa
Jesús ora en Getsemaní
36 Tomó los siete panes y los peces, dio gracias, los partió y dio a sus discípulos, y los discípulos a la multitud.
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
37 Comieron todos y se saciaron; y de los pedazos que sobraron recogieron siete canastas llenas.* Era común exponer públicamente el delito del criminal; en el caso de Jesús, la inscripción indicaba que era un sedicioso que aspiraba al título de rey.
Sobre la venganza
La demanda de una seńal
38 Los que comieron eran como cuatro mil hombres, sin contar las mujeres y los nińos.* Dos ladrones: También puede traducirse por insurrectos o malhechores.39 Entonces, después de despedir a la gente, entró en la barca y fue a la región de Magdala.* El autor usa el lenguaje de Sal 22.7; cf. Sal 109.25.
El sermón del monte
Sobre la limosna
El juzgar a los demás
(Lc 6.37-38,41-42)
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
Jesús enseńa sobre el divorcio
Parábola de los obreros de la vińa
5. JESÚS EN JERUSALÉN:%SEMANA DE LA PASIÓN (21.1--28.20)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola de la fiesta de bodas
Jesús acusa a escribas y fariseos
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
Jesús predice la destrucción del Templo
Parábola de las diez vírgenes
El complot contra Jesús
(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)
La resurrección
(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)
1 Llegaron los fariseos y los saduceos para tentarlo, y le pidieron que les mostrara una seńal del cielo.* Mt 27.56,61. Al amanecer del primer día de la semana: otra posible traducción: Cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana: Mc 16.9; Jn 20.19; Hch 20.7 nota g. Equivale prácticamente a nuestro domingo.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 Pero él, respondiendo, les dijo: «Cuando anochece, decís: “Hará buen tiempo, porque el cielo está rojo”.
Las bienaventuranzas
Seńales antes del fin
Muerte de Judas
3 Y por la mańana: “Hoy habrá tempestad, porque el cielo está rojo y nublado”. ˇHipócritas, que sabéis distinguir el aspecto del cielo, pero las seńales de los tiempos no podéis distinguir! 4 La generación mala y adúltera demanda una seńal, pero seńal no le será dada, sino la seńal del profeta Jonás». Y dejándolos, se fue.
Sobre la oración
Jesús sana al siervo de un centurión
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 Los discípulos llegaron al otro lado, pero olvidaron llevar pan.
Ocasiones de caer
Jesús es ungido en Betania
6 Jesús les dijo: --Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos.* Como dijo: Mt 16.21; 17.23; 20.19 (cf. Lc 24.6-7).
La oración, y la regla de oro
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 Ellos discutían entre sí, diciendo: --Esto dice porque no trajimos pan.* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 Dándose cuenta Jesús, les dijo: --żPor qué discutís entre vosotros, hombres de poca fe, que no tenéis pan?* En diversos ms. no aparece: Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos.
Llamamiento de Mateo
El hombre de la mano seca
9 żNo entendéis aún, ni os acordáis de los cinco panes entre cinco mil hombres, y cuántas cestas recogisteis?
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 żNi de los siete panes entre cuatro mil, y cuántas canastas recogisteis?* Mis hermanos: Jesús se refiere así a sus discípulos (cf. v. 7, y Mt 12.48-50).
Pilato interroga a Jesús
(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)
El informe de la guardia
11 żCómo no entendéis que no fue por el pan que os dije que os guardéis de la levadura de los fariseos y de los saduceos?
Jesús purifica el Templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 Entonces entendieron que no les había dicho que se guardaran de la levadura del pan, sino de la doctrina de los fariseos y de los saduceos.
La sal de la tierra
La puerta angosta
(Lc 13.24)
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
Jesús bendice a los nińos
13 Al llegar Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: --żQuién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?
La luz del mundo
Jesús sana a la suegra de Pedro
La pregunta sobre el ayuno
Jesús sana a un muchacho lunático
Parábola de los talentos
Judas ofrece entregar a Jesús
14 Ellos dijeron: --Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas.* El gobernador: Poncio Pilato.
Por sus frutos los conoceréis
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
La cuestión del tributo
Jesús es sentenciado a muerte
(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)
15 Él les preguntó: --Y vosotros, żquién decís que soy yo?* El día de hoy: esto es, el tiempo en que se escribió el evangelio.
Sobre el ayuno
Jesús sana a muchos enfermos
Persecuciones venideras
El joven rico
La gran comisión
(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)
16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: --Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.* Mt 26.32; 28.7,10; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.
Jesús y la Ley
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
La Cena del Seńor
(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
17 Entonces le respondió Jesús: --Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.* Algunos dudaban: otra posible traducción: pero dudaron.
Los que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús maldice la higuera estéril
(Mc 11.12-14,20-26)
18 Y yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y las puertas del Hadesń 16.18Las puertas del Hades: el poder de la muerte y el lugar de los muertos. Véase Reino de la muerte en la Concordancia temática.no la dominarán.* Mt 11.27; Jn 3.35; 13.2-4; 17.2; cf. Dn 7.13-14.
Tesoros en el cielo
19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos: todo lo que ates en la tierra será atado en los cielos, y todo lo que desates en la tierra será desatado en los cielos.** Haced discípulos: Hch 1.8.En el nombre de: Véase Nombre en la Concordancia temática. Este pasaje reúne los nombres de Padre, Hijo y Espíritu Santo en una expresión que en la iglesia llegó a usarse como fórmula para el bautismo. Véase también 2 Co 13.13 nota j.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
Petición de Santiago y de Juan
20 Entonces mandó a sus discípulos que a nadie dijeran que él era Jesús, el Cristo.* En diversos ms. no aparece: Amén.
Sobre la ira
Nunca os conocí
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho a manos de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas, y ser muerto, y resucitar al tercer día.
La lámpara del cuerpo
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirlo, diciendo: --Seńor, ten compasión de ti mismo. ˇEn ninguna manera esto te acontezca!
Jesús calma la tempestad
Parábola del siervo que no quiso perdonar
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: --ˇQuítate de delante de mí, Satanás! Me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.
Dios y las riquezas
(Lc 16.13)
Los dos cimientos
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: --Si alguien quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame,* En diversos ms. no aparece justo.
Confianza en Dios
Venid a mí y descansad
25 porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.
A quién se debe temer
26 żDe qué le servirá al hombre ganar todo el mundo, si pierde su alma? żO qué dará el hombre a cambio de su alma?,* Para ser crucificado: Véase Crucifixión, cruz en la Concordancia temática. Antes de ser crucificado, el sentenciado era azotado con un látigo de varias puntas lacerantes.
Sobre el adulterio
Dos ciegos reciben la vista
27 porque el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre, con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.* El pretorio, o palacete-fortaleza donde se alojaba el gobernador, quien vivía en Cesarea pero pasaba ciertas temporadas en Jerusalén. El lugar pudo ser el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.
Los endemoniados gadarenos
Parábola de los dos hijos
28 De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí que no gustarán la muerte hasta que hayan visto al Hijo del hombre viniendo en su Reino.* Cf. Lc 23.11. Manto escarlata: probablemente una capa militar de ese color que sugería, a manera de burla, la púrpura con la que se vestían los reyes.
El sermón del monte
Sobre la limosna
El juzgar a los demás
(Lc 6.37-38,41-42)
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
Jesús enseńa sobre el divorcio
Parábola de los obreros de la vińa
5. JESÚS EN JERUSALÉN:%SEMANA DE LA PASIÓN (21.1--28.20)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola de la fiesta de bodas
Jesús acusa a escribas y fariseos
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
Jesús predice la destrucción del Templo
Parábola de las diez vírgenes
El complot contra Jesús
(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)
La resurrección
(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)
1 Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a su hermano Juan, y los llevó aparte a un monte alto.* Mt 27.56,61. Al amanecer del primer día de la semana: otra posible traducción: Cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana: Mc 16.9; Jn 20.19; Hch 20.7 nota g. Equivale prácticamente a nuestro domingo.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 Allí se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz.
Las bienaventuranzas
Seńales antes del fin
Muerte de Judas
3 Y se les aparecieron Moisés y Elías, que hablaban con él. 4 Entonces Pedro dijo a Jesús: «Seńor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, haremos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».
Sobre la oración
Jesús sana al siervo de un centurión
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió y se oyó una voz desde la nube, que decía: «Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd».
Ocasiones de caer
Jesús es ungido en Betania
6 Al oir esto, los discípulos se postraron sobre sus rostros y sintieron gran temor.* Como dijo: Mt 16.21; 17.23; 20.19 (cf. Lc 24.6-7).
La oración, y la regla de oro
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 Entonces Jesús se acercó y los tocó, y dijo: «Levantaos y no temáis».* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 Cuando ellos alzaron los ojos, no vieron a nadie, sino a Jesús solo.* En diversos ms. no aparece: Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos.
Llamamiento de Mateo
El hombre de la mano seca
9 Cuando descendieron del monte, Jesús les mandó, diciendo: --No digáis a nadie la visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de los muertos.
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: --żPor qué, pues, dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero?* Mis hermanos: Jesús se refiere así a sus discípulos (cf. v. 7, y Mt 12.48-50).
Pilato interroga a Jesús
(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)
El informe de la guardia
11 Respondiendo Jesús, les dijo: --A la verdad, Elías viene primero y restaurará todas las cosas.
Jesús purifica el Templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 Pero os digo que Elías ya vino, y no lo conocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron; así también el Hijo del hombre padecerá a manos de ellos.
La sal de la tierra
La puerta angosta
(Lc 13.24)
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
Jesús bendice a los nińos
13 Entonces los discípulos comprendieron que les había hablado de Juan el Bautista.
La luz del mundo
Jesús sana a la suegra de Pedro
La pregunta sobre el ayuno
Jesús sana a un muchacho lunático
Parábola de los talentos
Judas ofrece entregar a Jesús
14 Cuando llegaron adonde estaba la gente, se le acercó un hombre que se arrodilló delante de él, diciendo:* El gobernador: Poncio Pilato.
Por sus frutos los conoceréis
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
La cuestión del tributo
Jesús es sentenciado a muerte
(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)
15 --Seńor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático y sufre muchísimo, porque muchas veces cae en el fuego y muchas en el agua.* El día de hoy: esto es, el tiempo en que se escribió el evangelio.
Sobre el ayuno
Jesús sana a muchos enfermos
Persecuciones venideras
El joven rico
La gran comisión
(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)
16 Lo he traído a tus discípulos, pero no lo han podido sanar.* Mt 26.32; 28.7,10; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.
Jesús y la Ley
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
La Cena del Seńor
(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
17 Respondiendo Jesús, dijo: --ˇGeneración incrédula y perversa! żHasta cuándo he de estar con vosotros? żHasta cuándo os he de soportar? Traédmelo acá.* Algunos dudaban: otra posible traducción: pero dudaron.
Los que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús maldice la higuera estéril
(Mc 11.12-14,20-26)
18 Entonces reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y este quedó sano desde aquella hora.* Mt 11.27; Jn 3.35; 13.2-4; 17.2; cf. Dn 7.13-14.
Tesoros en el cielo
19 Se acercaron entonces los discípulos a Jesús y le preguntaron aparte: --żPor qué nosotros no pudimos echarlo fuera?** Haced discípulos: Hch 1.8.En el nombre de: Véase Nombre en la Concordancia temática. Este pasaje reúne los nombres de Padre, Hijo y Espíritu Santo en una expresión que en la iglesia llegó a usarse como fórmula para el bautismo. Véase también 2 Co 13.13 nota j.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
Petición de Santiago y de Juan
20 Jesús les dijo: --Por vuestra poca fe. De cierto os digo que si tenéis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: “Pásate de aquí allá”, y se pasará; y nada os será imposible.* En diversos ms. no aparece: Amén.
Sobre la ira
Nunca os conocí
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 Pero este género no sale sino con oración y ayuno.
La lámpara del cuerpo
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Estando ellos en Galilea, Jesús les dijo: «El Hijo del hombre será entregado en manos de hombres
Jesús calma la tempestad
Parábola del siervo que no quiso perdonar
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 y lo matarán, pero al tercer día resucitará». Ellos se entristecieron mucho.
Dios y las riquezas
(Lc 16.13)
Los dos cimientos
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 Cuando llegaron a Capernaúm, se acercaron a Pedro los que cobraban las dos dracmas y le preguntaron: --żVuestro Maestro no paga las dos dracmas?* En diversos ms. no aparece justo.
Confianza en Dios
Venid a mí y descansad
25 Él dijo: --Sí. Al entrar él en casa, Jesús le habló primero, diciendo: --żQué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, żde quiénes cobran los tributos o los impuestos? żDe sus hijosń 17.25-26Sus hijos, usado en sentido figurado para referirse a los ciudadanos. Roma exigía a los pueblos sojuzgados que pagaran tributos sobre mercancías y pertenencias, más una contribución por cada varón adulto; los ciudadanos romanos estaban exentos de ambos tributos.o de los extrańos?
A quién se debe temer
26 Pedro le respondió: --De los extrańos. Jesús le dijo: --Luego los hijos están exentos.* Para ser crucificado: Véase Crucifixión, cruz en la Concordancia temática. Antes de ser crucificado, el sentenciado era azotado con un látigo de varias puntas lacerantes.
Sobre el adulterio
Dos ciegos reciben la vista
27 Sin embargo, para no ofenderlos, ve al mar, echa el anzuelo y toma el primer pez que saques, ábrele la boca y hallarás una moneda. Tómala y dásela por mí y por ti.* El pretorio, o palacete-fortaleza donde se alojaba el gobernador, quien vivía en Cesarea pero pasaba ciertas temporadas en Jerusalén. El lugar pudo ser el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.
El sermón del monte
Sobre la limosna
El juzgar a los demás
(Lc 6.37-38,41-42)
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
Jesús enseńa sobre el divorcio
Parábola de los obreros de la vińa
5. JESÚS EN JERUSALÉN:%SEMANA DE LA PASIÓN (21.1--28.20)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola de la fiesta de bodas
Jesús acusa a escribas y fariseos
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
Jesús predice la destrucción del Templo
Parábola de las diez vírgenes
El complot contra Jesús
(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)
La resurrección
(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)
1 En aquel tiempo los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: --żQuién es el mayor en el reino de los cielos?* Mt 27.56,61. Al amanecer del primer día de la semana: otra posible traducción: Cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana: Mc 16.9; Jn 20.19; Hch 20.7 nota g. Equivale prácticamente a nuestro domingo.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 Llamando Jesús a un nińo, lo puso en medio de ellos
Las bienaventuranzas
Seńales antes del fin
Muerte de Judas
3 y dijo: --De cierto os digo que si no os volvéis y os hacéis como nińos, no entraréis en el reino de los cielos. 4 Así que cualquiera que se humille como este nińo, ese es el mayor en el reino de los cielos.
Sobre la oración
Jesús sana al siervo de un centurión
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 Y cualquiera que reciba en mi nombre a un nińo como este, a mí me recibe.
Ocasiones de caer
Jesús es ungido en Betania
6 »A cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeńos que creen en mí, mejor le fuera que se le colgara al cuello una piedra de molino de asno y que se le hundiera en lo profundo del mar.* Como dijo: Mt 16.21; 17.23; 20.19 (cf. Lc 24.6-7).
La oración, y la regla de oro
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 ˇAy del mundo por los tropiezos! Es necesario que vengan tropiezos, pero ˇay de aquel hombre por quien viene el tropiezo!* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti: mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser arrojado en el fuego eterno.* En diversos ms. no aparece: Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos.
Llamamiento de Mateo
El hombre de la mano seca
9 Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti: mejor te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego.
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 »Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeńos, porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos,* Mis hermanos: Jesús se refiere así a sus discípulos (cf. v. 7, y Mt 12.48-50).
Pilato interroga a Jesús
(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)
El informe de la guardia
11 porque el Hijo del hombre ha venido para salvar lo que se había perdido.
Jesús purifica el Templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 »żQué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se descarría una de ellas, żno deja las noventa y nueve y va por los montes a buscar la que se ha descarriado?
La sal de la tierra
La puerta angosta
(Lc 13.24)
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
Jesús bendice a los nińos
13 Y si acontece que la encuentra, de cierto os digo que se regocija más por aquella que por las noventa y nueve que no se descarriaron.
La luz del mundo
Jesús sana a la suegra de Pedro
La pregunta sobre el ayuno
Jesús sana a un muchacho lunático
Parábola de los talentos
Judas ofrece entregar a Jesús
14 De igual modo, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos que se pierda uno de estos pequeńos.* El gobernador: Poncio Pilato.
Por sus frutos los conoceréis
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
La cuestión del tributo
Jesús es sentenciado a muerte
(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)
15 »Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndelo estando tú y él solos; si te oye, has ganado a tu hermano.* El día de hoy: esto es, el tiempo en que se escribió el evangelio.
Sobre el ayuno
Jesús sana a muchos enfermos
Persecuciones venideras
El joven rico
La gran comisión
(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)
16 Pero si no te oye, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra.* Mt 26.32; 28.7,10; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.
Jesús y la Ley
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
La Cena del Seńor
(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
17 Si no los oye a ellos, dilo a la iglesia; y si no oye a la iglesia, tenlo por gentil y publicano.* Algunos dudaban: otra posible traducción: pero dudaron.
Los que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús maldice la higuera estéril
(Mc 11.12-14,20-26)
18 De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra será desatado en el cielo.* Mt 11.27; Jn 3.35; 13.2-4; 17.2; cf. Dn 7.13-14.
Tesoros en el cielo
19 Otra vez os digo que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra acerca de cualquier cosa que pidan, les será hecho por mi Padre que está en los cielos,ń 18.19Mt 7.7; Mc 11.24; Jn 14.13-14; 16.23; 1 Jn 3.22.** Haced discípulos: Hch 1.8.En el nombre de: Véase Nombre en la Concordancia temática. Este pasaje reúne los nombres de Padre, Hijo y Espíritu Santo en una expresión que en la iglesia llegó a usarse como fórmula para el bautismo. Véase también 2 Co 13.13 nota j.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
Petición de Santiago y de Juan
20 porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.* En diversos ms. no aparece: Amén.
Sobre la ira
Nunca os conocí
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 Entonces se le acercó Pedro y le dijo: --Seńor, żcuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? żHasta siete?
La lámpara del cuerpo
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Jesús le dijo: --No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.
Jesús calma la tempestad
Parábola del siervo que no quiso perdonar
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 »Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos.
Dios y las riquezas
(Lc 16.13)
Los dos cimientos
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 Cuando comenzó a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos.* En diversos ms. no aparece justo.
Confianza en Dios
Venid a mí y descansad
25 A este, como no pudo pagar, ordenó su seńor venderlo, junto con su mujer e hijos y todo lo que tenía, para que se le pagara la deuda.
A quién se debe temer
26 Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba diciendo: “Seńor, ten paciencia conmigo y yo te lo pagaré todo”.* Para ser crucificado: Véase Crucifixión, cruz en la Concordancia temática. Antes de ser crucificado, el sentenciado era azotado con un látigo de varias puntas lacerantes.
Sobre el adulterio
Dos ciegos reciben la vista
27 El seńor de aquel siervo, movido a misericordia, lo soltó y le perdonó la deuda.* El pretorio, o palacete-fortaleza donde se alojaba el gobernador, quien vivía en Cesarea pero pasaba ciertas temporadas en Jerusalén. El lugar pudo ser el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.
Los endemoniados gadarenos
Parábola de los dos hijos
28 »Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos que le debía cien denarios; y agarrándolo, lo ahogaba, diciendo: “Págame lo que me debes”.* Cf. Lc 23.11. Manto escarlata: probablemente una capa militar de ese color que sugería, a manera de burla, la púrpura con la que se vestían los reyes.
Jesús sana a muchos
Jesús sana a dos ciegos
La venida del Hijo del hombre
(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)
29 Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: “Ten paciencia conmigo y yo te lo pagaré todo”.
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mc 14.26-31; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)
30 Pero él no quiso, sino que fue y lo echó en la cárcel hasta que pagara la deuda.* Cf. Is 50.6.
Sobre el divorcio
(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)
Parábola de la semilla de mostaza
El juicio de las naciones
31 Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su seńor todo lo que había pasado.* Por lo general, la crucifixión se convertía en un espectáculo, y se obligaba al condenado a llevar a cuestas el pesado travesańo de la cruz en que lo iban a colgar (véase Mt 10.38 n.).
Un mudo habla
Confesar a Jesús delante de los hombres
Alimentación de los cuatro mil
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mc 15.21-41; Lc 23.26-49; Jn 19.17-30)
32 Entonces, llamándolo su seńor, le dijo: “Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste.* Cirene: ciudad helenística, o de cultura griega, en la costa norte de África, poblada en parte por judíos. Respecto a los hijos de Simón, véase Mc 15.21 n.
Sobre los juramentos
Parábola de la levadura
Parábola de los labradores malvados
33 żNo debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?”.* Gólgota: Véase Concordancia temática.
Jesús, causa de división
Uso que Jesús hace de las parábolas
Jesús sana a los enfermos en Genesaret
El gran mandamiento
34 Entonces su seńor, enojado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara todo lo que le debía.* Sal 69.21.
La mies es mucha
35 Así también mi Padre celestial hará con vosotros, si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.* Alusión al Sal 22.18. En diversos ms. no aparece: para que se cumpliera lo dicho por el profeta: «Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes».
El sermón del monte
Sobre la limosna
El juzgar a los demás
(Lc 6.37-38,41-42)
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
Jesús enseńa sobre el divorcio
Parábola de los obreros de la vińa
5. JESÚS EN JERUSALÉN:%SEMANA DE LA PASIÓN (21.1--28.20)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola de la fiesta de bodas
Jesús acusa a escribas y fariseos
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
Jesús predice la destrucción del Templo
Parábola de las diez vírgenes
El complot contra Jesús
(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)
La resurrección
(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)
1 Aconteció que cuando Jesús terminó estas palabras, se alejó de Galilea y fue a las regiones de Judea, al otro lado del Jordán.* Mt 27.56,61. Al amanecer del primer día de la semana: otra posible traducción: Cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana: Mc 16.9; Jn 20.19; Hch 20.7 nota g. Equivale prácticamente a nuestro domingo.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 Lo siguieron grandes multitudes, y los sanó allí.
Las bienaventuranzas
Seńales antes del fin
Muerte de Judas
3 Entonces se le acercaron los fariseos, tentándolo y diciéndole: --żEstá permitido al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa? 4 Él, respondiendo, les dijo: --żNo habéis leído que el que los hizo al principio, “hombre y mujer los hizo”,
Sobre la oración
Jesús sana al siervo de un centurión
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 y dijo: “Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne”?
Ocasiones de caer
Jesús es ungido en Betania
6 Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó no lo separe el hombre.* Como dijo: Mt 16.21; 17.23; 20.19 (cf. Lc 24.6-7).
La oración, y la regla de oro
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 Le dijeron: --żPor qué, pues, mandó Moisés darle carta de divorcio y repudiarla?* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 Él les dijo: --Por la dureza de vuestro corazón, Moisés os permitió repudiar a vuestras mujeres; pero al principio no fue así.* En diversos ms. no aparece: Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos.
Llamamiento de Mateo
El hombre de la mano seca
9 Y yo os digo que cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada, adultera.
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 Le dijeron sus discípulos: --Si así es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse.* Mis hermanos: Jesús se refiere así a sus discípulos (cf. v. 7, y Mt 12.48-50).
Pilato interroga a Jesús
(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)
El informe de la guardia
11 Entonces él les dijo: --No todos son capaces de recibir esto, sino aquellos a quienes es dado.
Jesús purifica el Templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 Hay eunucos que nacieron así del vientre de su madre, y hay eunucos que son hechos eunucos por los hombres, y hay eunucos que a sí mismos se hicieron eunucos por causa del reino de los cielos. El que sea capaz de recibir esto, que lo reciba.
La sal de la tierra
La puerta angosta
(Lc 13.24)
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
Jesús bendice a los nińos
13 Entonces le fueron presentados unos nińos para que pusiera las manos sobre ellos y orara; pero los discípulos los reprendieron.
La luz del mundo
Jesús sana a la suegra de Pedro
La pregunta sobre el ayuno
Jesús sana a un muchacho lunático
Parábola de los talentos
Judas ofrece entregar a Jesús
14 Entonces Jesús dijo: «Dejad a los nińos venir a mí y no se lo impidáis, porque de los tales es el reino de los cielos».,* El gobernador: Poncio Pilato.
Por sus frutos los conoceréis
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
La cuestión del tributo
Jesús es sentenciado a muerte
(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)
15 Y habiendo puesto sobre ellos las manos, se fue de allí.* El día de hoy: esto es, el tiempo en que se escribió el evangelio.
Sobre el ayuno
Jesús sana a muchos enfermos
Persecuciones venideras
El joven rico
La gran comisión
(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)
16 Entonces se acercó uno y le dijo: --Maestro bueno, żqué bien haré para tener la vida eterna?* Mt 26.32; 28.7,10; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.
Jesús y la Ley
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
La Cena del Seńor
(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
17 Él le dijo: --żPor qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino uno: Dios. Pero si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.* Algunos dudaban: otra posible traducción: pero dudaron.
Los que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús maldice la higuera estéril
(Mc 11.12-14,20-26)
18 Le preguntó: --żCuáles? Y Jesús le contestó: --No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio.* Mt 11.27; Jn 3.35; 13.2-4; 17.2; cf. Dn 7.13-14.
Tesoros en el cielo
19 Honra a tu padre y a tu madre. Y amarás a tu prójimo como a ti mismo.ń 19.19Lv 19.18; Mt 22.39; Stg 2.8.** Haced discípulos: Hch 1.8.En el nombre de: Véase Nombre en la Concordancia temática. Este pasaje reúne los nombres de Padre, Hijo y Espíritu Santo en una expresión que en la iglesia llegó a usarse como fórmula para el bautismo. Véase también 2 Co 13.13 nota j.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
Petición de Santiago y de Juan
20 El joven le dijo: --Todo esto lo he guardado desde mi juventud. żQué más me falta?* En diversos ms. no aparece: Amén.
Sobre la ira
Nunca os conocí
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 Jesús le dijo: --Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme.
La lámpara del cuerpo
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Al oir el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.
Jesús calma la tempestad
Parábola del siervo que no quiso perdonar
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: --De cierto os digo que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos.
Dios y las riquezas
(Lc 16.13)
Los dos cimientos
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 Otra vez os digo que es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.* En diversos ms. no aparece justo.
Confianza en Dios
Venid a mí y descansad
25 Sus discípulos, al oir esto se asombraron mucho, y decían: --żQuién, pues, podrá ser salvo?
A quién se debe temer
26 Mirándolos Jesús, les dijo: --Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible.* Para ser crucificado: Véase Crucifixión, cruz en la Concordancia temática. Antes de ser crucificado, el sentenciado era azotado con un látigo de varias puntas lacerantes.
Sobre el adulterio
Dos ciegos reciben la vista
27 Entonces, respondiendo Pedro, le dijo: --Nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; żqué, pues, tendremos?* El pretorio, o palacete-fortaleza donde se alojaba el gobernador, quien vivía en Cesarea pero pasaba ciertas temporadas en Jerusalén. El lugar pudo ser el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.
Los endemoniados gadarenos
Parábola de los dos hijos
28 Jesús les dijo: --De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido, también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.* Cf. Lc 23.11. Manto escarlata: probablemente una capa militar de ese color que sugería, a manera de burla, la púrpura con la que se vestían los reyes.
Jesús sana a muchos
Jesús sana a dos ciegos
La venida del Hijo del hombre
(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)
29 Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mc 14.26-31; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)
30 Pero muchos primeros serán últimos, y los últimos, primeros.* Cf. Is 50.6.
El sermón del monte
Sobre la limosna
El juzgar a los demás
(Lc 6.37-38,41-42)
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
Jesús enseńa sobre el divorcio
Parábola de los obreros de la vińa
5. JESÚS EN JERUSALÉN:%SEMANA DE LA PASIÓN (21.1--28.20)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola de la fiesta de bodas
Jesús acusa a escribas y fariseos
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
Jesús predice la destrucción del Templo
Parábola de las diez vírgenes
El complot contra Jesús
(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)
La resurrección
(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)
1 »El reino de los cielos es semejante a un hombre, padre de familia, que salió por la mańana a contratar obreros para su vińa.* Mt 27.56,61. Al amanecer del primer día de la semana: otra posible traducción: Cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana: Mc 16.9; Jn 20.19; Hch 20.7 nota g. Equivale prácticamente a nuestro domingo.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 Y habiendo convenido con los obreros en un denario al día, los envió a su vińa.
Las bienaventuranzas
Seńales antes del fin
Muerte de Judas
3 Saliendo cerca de la hora tercera del día, vio a otros que estaban en la plaza desocupados 4 y les dijo: “Id también vosotros a mi vińa, y os daré lo que sea justo”. Y ellos fueron.
Sobre la oración
Jesús sana al siervo de un centurión
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 Salió otra vez cerca de las horas sexta y novena, e hizo lo mismo.
Ocasiones de caer
Jesús es ungido en Betania
6 Y saliendo cerca de la hora undécima, halló a otros que estaban desocupados y les dijo: “żPor qué estáis aquí todo el día desocupados?”.* Como dijo: Mt 16.21; 17.23; 20.19 (cf. Lc 24.6-7).
La oración, y la regla de oro
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 Le dijeron: “Porque nadie nos ha contratado”. Él les dijo: “Id también vosotros a la vińa, y recibiréis lo que sea justo”.* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 »Cuando llegó la noche, el seńor de la vińa dijo a su mayordomo: “Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando desde los últimos hasta los primeros”.* En diversos ms. no aparece: Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos.
Llamamiento de Mateo
El hombre de la mano seca
9 Llegaron los que habían ido cerca de la hora undécima y recibieron cada uno un denario.
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 Al llegar también los primeros, pensaron que habían de recibir más, pero también ellos recibieron cada uno un denario.* Mis hermanos: Jesús se refiere así a sus discípulos (cf. v. 7, y Mt 12.48-50).
Pilato interroga a Jesús
(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)
El informe de la guardia
11 Y al recibirlo, murmuraban contra el padre de familia,
Jesús purifica el Templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 diciendo: “Estos últimos han trabajado una sola hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos soportado la carga y el calor del día”.
La sal de la tierra
La puerta angosta
(Lc 13.24)
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
Jesús bendice a los nińos
13 Él, respondiendo, dijo a uno de ellos: “Amigo, no te hago ninguna injusticia. żNo conviniste conmigo en un denario?
La luz del mundo
Jesús sana a la suegra de Pedro
La pregunta sobre el ayuno
Jesús sana a un muchacho lunático
Parábola de los talentos
Judas ofrece entregar a Jesús
14 Toma lo que es tuyo y vete; pero quiero dar a este último lo mismo que a ti.* El gobernador: Poncio Pilato.
Por sus frutos los conoceréis
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
La cuestión del tributo
Jesús es sentenciado a muerte
(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)
15 żNo me está permitido hacer lo que quiero con lo mío? żO tienes tú envidia, porque yo soy bueno?”.* El día de hoy: esto es, el tiempo en que se escribió el evangelio.
Sobre el ayuno
Jesús sana a muchos enfermos
Persecuciones venideras
El joven rico
La gran comisión
(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)
16 Así, los primeros serán últimos y los últimos, primeros, porque muchos son llamados, pero pocos escogidos.* Mt 26.32; 28.7,10; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.
Jesús y la Ley
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
La Cena del Seńor
(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
17 Mientras subía Jesús a Jerusalén, tomó a sus doce discípulos aparte y les dijo por el camino:* Algunos dudaban: otra posible traducción: pero dudaron.
Los que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús maldice la higuera estéril
(Mc 11.12-14,20-26)
18 «Ahora subimos a Jerusalén, y el Hijo del hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas. Lo condenarán a muerte* Mt 11.27; Jn 3.35; 13.2-4; 17.2; cf. Dn 7.13-14.
Tesoros en el cielo
19 y lo entregarán a los gentiles para que se burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen; pero al tercer día resucitará».** Haced discípulos: Hch 1.8.En el nombre de: Véase Nombre en la Concordancia temática. Este pasaje reúne los nombres de Padre, Hijo y Espíritu Santo en una expresión que en la iglesia llegó a usarse como fórmula para el bautismo. Véase también 2 Co 13.13 nota j.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
Petición de Santiago y de Juan
20 Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, postrándose ante él y pidiéndole algo.* En diversos ms. no aparece: Amén.
Sobre la ira
Nunca os conocí
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 Él le dijo: --żQué quieres? Ella le dijo: --Ordena que en tu Reino estos dos hijos míos se sienten el uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.
La lámpara del cuerpo
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Entonces Jesús, respondiendo, dijo: --No sabéis lo que pedís. żPodéis beber del vaso que yo he de beber, y ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado? Ellos le respondieron: --Podemos.
Jesús calma la tempestad
Parábola del siervo que no quiso perdonar
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 Él les dijo: --A la verdad, de mi vaso beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado seréis bautizados; pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado por mi Padre.ń 20.22-23Mc 10.38-39.
Dios y las riquezas
(Lc 16.13)
Los dos cimientos
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 Cuando los diez oyeron esto, se enojaron contra los dos hermanos.* En diversos ms. no aparece justo.
Confianza en Dios
Venid a mí y descansad
25 Entonces Jesús, llamándolos, dijo: --Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseńorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad.
A quién se debe temer
26 Pero entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor,* Para ser crucificado: Véase Crucifixión, cruz en la Concordancia temática. Antes de ser crucificado, el sentenciado era azotado con un látigo de varias puntas lacerantes.
Sobre el adulterio
Dos ciegos reciben la vista
27 y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo;* El pretorio, o palacete-fortaleza donde se alojaba el gobernador, quien vivía en Cesarea pero pasaba ciertas temporadas en Jerusalén. El lugar pudo ser el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.
Los endemoniados gadarenos
Parábola de los dos hijos
28 como el Hijo del hombre, que no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por todos.* Cf. Lc 23.11. Manto escarlata: probablemente una capa militar de ese color que sugería, a manera de burla, la púrpura con la que se vestían los reyes.
Jesús sana a muchos
Jesús sana a dos ciegos
La venida del Hijo del hombre
(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)
29 Al salir ellos de Jericó, lo seguía una gran multitud.
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mc 14.26-31; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)
30 Y dos ciegos que estaban sentados junto al camino, cuando oyeron que Jesús pasaba, clamaron, diciendo: --ˇSeńor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros!* Cf. Is 50.6.
Sobre el divorcio
(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)
Parábola de la semilla de mostaza
El juicio de las naciones
31 La gente los reprendía para que callaran, pero ellos clamaban más, diciendo: --ˇSeńor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros!* Por lo general, la crucifixión se convertía en un espectáculo, y se obligaba al condenado a llevar a cuestas el pesado travesańo de la cruz en que lo iban a colgar (véase Mt 10.38 n.).
Un mudo habla
Confesar a Jesús delante de los hombres
Alimentación de los cuatro mil
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mc 15.21-41; Lc 23.26-49; Jn 19.17-30)
32 Jesús, deteniéndose, los llamó y les dijo: --żQué queréis que os haga?* Cirene: ciudad helenística, o de cultura griega, en la costa norte de África, poblada en parte por judíos. Respecto a los hijos de Simón, véase Mc 15.21 n.
Sobre los juramentos
Parábola de la levadura
Parábola de los labradores malvados
33 Ellos le dijeron: --Seńor, que sean abiertos nuestros ojos.* Gólgota: Véase Concordancia temática.
Jesús, causa de división
Uso que Jesús hace de las parábolas
Jesús sana a los enfermos en Genesaret
El gran mandamiento
34 Entonces Jesús, sintiendo compasión, les tocó los ojos, y en seguida recibieron la vista y lo siguieron.* Sal 69.21.
El sermón del monte
Sobre la limosna
El juzgar a los demás
(Lc 6.37-38,41-42)
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
Jesús enseńa sobre el divorcio
Parábola de los obreros de la vińa
5. JESÚS EN JERUSALÉN:%SEMANA DE LA PASIÓN (21.1--28.20)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola de la fiesta de bodas
Jesús acusa a escribas y fariseos
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
Jesús predice la destrucción del Templo
Parábola de las diez vírgenes
El complot contra Jesús
(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)
La resurrección
(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)
1 Cuando se acercaron a Jerusalén y llegaron a Betfagé, al Monte de los Olivos, Jesús envió dos discípulos,* Mt 27.56,61. Al amanecer del primer día de la semana: otra posible traducción: Cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana: Mc 16.9; Jn 20.19; Hch 20.7 nota g. Equivale prácticamente a nuestro domingo.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 diciéndoles: «Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y en seguida hallaréis una asna atada y un pollino con ella. Desatadla, y traédmelos.
Las bienaventuranzas
Seńales antes del fin
Muerte de Judas
3 Y si alguien os dice algo, contestadle: “El Seńor los necesita, pero luego los devolverá”». 4 Todo esto aconteció para que se cumpliera lo que dijo el profeta:
Sobre la oración
Jesús sana al siervo de un centurión
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 «Decid a la hija de Sión:
tu Rey viene a ti,
manso y sentado sobre un asno,
sobre un pollino,%hijo de animal de carga».
Ocasiones de caer
Jesús es ungido en Betania
6 Entonces los discípulos fueron e hicieron como Jesús les mandó.* Como dijo: Mt 16.21; 17.23; 20.19 (cf. Lc 24.6-7).
La oración, y la regla de oro
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 Trajeron el asna y el pollino; pusieron sobre ellos sus mantos, y él se sentó encima.* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 La multitud, que era muy numerosa, tendía sus mantos en el camino; otros cortaban ramas de los árboles y las tendían en el camino.* En diversos ms. no aparece: Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos.
Llamamiento de Mateo
El hombre de la mano seca
9 Y la gente que iba delante y la que iba detrás aclamaba, diciendo: «ˇHosana al Hijo de David! ˇBendito el que viene en el nombre del Seńor! ˇHosana en las alturas!».
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 Cuando entró él en Jerusalén, toda la ciudad se agitó, diciendo: --żQuién es este?* Mis hermanos: Jesús se refiere así a sus discípulos (cf. v. 7, y Mt 12.48-50).
Pilato interroga a Jesús
(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)
El informe de la guardia
11 Y la gente decía: --Este es Jesús, el profeta, el de Nazaret de Galilea.
Jesús purifica el Templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 Entró Jesús en el templo de Dios y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el Templo; volcó las mesas de los cambistas y las sillas de los que vendían palomas,
La sal de la tierra
La puerta angosta
(Lc 13.24)
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
Jesús bendice a los nińos
13 y les dijo: «Escrito está: “Mi casa, casa de oración será llamada”, pero vosotros la habéis hecho cueva de ladrones».
La luz del mundo
Jesús sana a la suegra de Pedro
La pregunta sobre el ayuno
Jesús sana a un muchacho lunático
Parábola de los talentos
Judas ofrece entregar a Jesús
14 Y en el Templo se le acercaron ciegos y cojos, y los sanó.* El gobernador: Poncio Pilato.
Por sus frutos los conoceréis
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
La cuestión del tributo
Jesús es sentenciado a muerte
(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)
15 Pero los principales sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hacía y a los muchachos aclamando en el Templo y diciendo: «ˇHosana al Hijo de David!», se enojaron* El día de hoy: esto es, el tiempo en que se escribió el evangelio.
Sobre el ayuno
Jesús sana a muchos enfermos
Persecuciones venideras
El joven rico
La gran comisión
(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)
16 y le dijeron: --żOyes lo que estos dicen? Jesús les dijo: --Sí. żNunca leísteis:
»“De la boca de los nińos%y de los que aún maman,
fundaste la fortaleza”?* Mt 26.32; 28.7,10; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.
Jesús y la Ley
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
La Cena del Seńor
(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
17 Y dejándolos, salió fuera de la ciudad, a Betania, y se quedó allí.* Algunos dudaban: otra posible traducción: pero dudaron.
Los que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús maldice la higuera estéril
(Mc 11.12-14,20-26)
18 Por la mańana, volviendo a la ciudad, tuvo hambre.* Mt 11.27; Jn 3.35; 13.2-4; 17.2; cf. Dn 7.13-14.
Tesoros en el cielo
19 Viendo una higuera cerca del camino, se acercó, pero no halló nada en ella, sino hojas solamente, y le dijo: --ˇNunca jamás nazca de ti fruto! Y al instante la higuera se secó.** Haced discípulos: Hch 1.8.En el nombre de: Véase Nombre en la Concordancia temática. Este pasaje reúne los nombres de Padre, Hijo y Espíritu Santo en una expresión que en la iglesia llegó a usarse como fórmula para el bautismo. Véase también 2 Co 13.13 nota j.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
Petición de Santiago y de Juan
20 Al ver esto los discípulos, decían asombrados: --żCómo es que se secó en seguida la higuera?* En diversos ms. no aparece: Amén.
Sobre la ira
Nunca os conocí
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 Respondiendo Jesús, les dijo: --De cierto os digo que si tenéis fe y no dudáis, no solo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte le decís: “ˇQuítate y arrójate al mar!”, será hecho.
La lámpara del cuerpo
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Y todo lo que pidáis en oración, creyendo, lo recibiréis.ń 21.22Mt 7.7-11; 18.19; Jn 14.13-14; 15.7.
Jesús calma la tempestad
Parábola del siervo que no quiso perdonar
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 Cuando llegó al Templo, los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo se acercaron a él mientras enseńaba, y le preguntaron: --żCon qué autoridad haces estas cosas? żQuién te dio esta autoridad?
Dios y las riquezas
(Lc 16.13)
Los dos cimientos
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 Respondiendo Jesús, les dijo: --Yo también os haré una pregunta, y si me la contestáis, también yo os diré con qué autoridad hago estas cosas.* En diversos ms. no aparece justo.
Confianza en Dios
Venid a mí y descansad
25 El bautismo de Juan, żde dónde era? żDel cielo o de los hombres? Ellos entonces discutían entre sí, diciendo: --Si decimos, “del cielo”, nos dirá: “żPor qué, pues, no le creísteis?”.
A quién se debe temer
26 Y si decimos, “de los hombres”, tememos al pueblo, porque todos tienen a Juan por profeta.* Para ser crucificado: Véase Crucifixión, cruz en la Concordancia temática. Antes de ser crucificado, el sentenciado era azotado con un látigo de varias puntas lacerantes.
Sobre el adulterio
Dos ciegos reciben la vista
27 Respondiendo a Jesús, dijeron: --No lo sabemos. Entonces él les dijo: --Tampoco yo os digo con qué autoridad hago estas cosas.* El pretorio, o palacete-fortaleza donde se alojaba el gobernador, quien vivía en Cesarea pero pasaba ciertas temporadas en Jerusalén. El lugar pudo ser el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.
Los endemoniados gadarenos
Parábola de los dos hijos
28 »Pero żqué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero le dijo: “Hijo, vete hoy a trabajar en mi vińa”.* Cf. Lc 23.11. Manto escarlata: probablemente una capa militar de ese color que sugería, a manera de burla, la púrpura con la que se vestían los reyes.
Jesús sana a muchos
Jesús sana a dos ciegos
La venida del Hijo del hombre
(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)
29 Respondiendo él, dijo: “ˇNo quiero!”. Pero después, arrepentido, fue.
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mc 14.26-31; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)
30 Y acercándose al otro le dijo lo mismo; y respondiendo él, dijo: “Sí, seńor, voy”. Pero no fue.* Cf. Is 50.6.
Sobre el divorcio
(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)
Parábola de la semilla de mostaza
El juicio de las naciones
31 żCuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dijeron ellos: --El primero. Jesús les dijo: --De cierto os digo que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios,* Por lo general, la crucifixión se convertía en un espectáculo, y se obligaba al condenado a llevar a cuestas el pesado travesańo de la cruz en que lo iban a colgar (véase Mt 10.38 n.).
Un mudo habla
Confesar a Jesús delante de los hombres
Alimentación de los cuatro mil
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mc 15.21-41; Lc 23.26-49; Jn 19.17-30)
32 porque vino a vosotros Juan en camino de justicia y no le creísteis; en cambio, los publicanos y las rameras le creyeron. Pero vosotros, aunque visteis esto, no os arrepentisteis después para creerle.* Cirene: ciudad helenística, o de cultura griega, en la costa norte de África, poblada en parte por judíos. Respecto a los hijos de Simón, véase Mc 15.21 n.
Sobre los juramentos
Parábola de la levadura
Parábola de los labradores malvados
33 »Oíd otra parábola: Hubo un hombre, padre de familia, el cual plantó una vińa, la rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, edificó una torre, y la arrendó a unos labradores y se fue lejos.* Gólgota: Véase Concordancia temática.
Jesús, causa de división
Uso que Jesús hace de las parábolas
Jesús sana a los enfermos en Genesaret
El gran mandamiento
34 Cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió sus siervos a los labradores para que recibieran sus frutos.* Sal 69.21.
La mies es mucha
35 Pero los labradores, tomando a los siervos, a uno golpearon, a otro mataron y a otro apedrearon.* Alusión al Sal 22.18. En diversos ms. no aparece: para que se cumpliera lo dicho por el profeta: «Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes».
Jesús explica la parábola de la cizańa
Jesús ora en Getsemaní
36 Envió de nuevo otros siervos, más que los primeros; e hicieron con ellos lo mismo.
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
37 Finalmente les envió su hijo, diciendo: “Tendrán respeto a mi hijo”.* Era común exponer públicamente el delito del criminal; en el caso de Jesús, la inscripción indicaba que era un sedicioso que aspiraba al título de rey.
Sobre la venganza
La demanda de una seńal
38 Pero los labradores, cuando vieron al hijo, dijeron entre sí: “Este es el heredero; venid, matémoslo y apoderémonos de su heredad”.* Dos ladrones: También puede traducirse por insurrectos o malhechores.39 Y tomándolo, lo echaron fuera de la vińa y lo mataron.* El autor usa el lenguaje de Sal 22.7; cf. Sal 109.25.
Recompensas
(Mc 9.41)
40 Cuando venga, pues, el seńor de la vińa, żqué hará a aquellos labradores?** Mt 26.61; Jn 2.19; Hch 6.14.Cf. Mt 4.3,6.
żDe quién es hijo el Cristo?
41 Le dijeron: --A los malos destruirá sin misericordia, y arrendará su vińa a otros labradores que le paguen el fruto a su tiempo. 42 Jesús les preguntó: --żNunca leísteis en las Escrituras:
»“La piedra que desecharon%los edificadores
ha venido a ser cabeza del ángulo.
El Seńor ha hecho esto,
y es cosa maravillosa a nuestros ojos?”.
Sobre el amor a los enemigos
(Lc 6.27-28,32-36)
El espíritu impuro que vuelve
43 »Por tanto, os digo que el reino de Dios será quitado de vosotros y será dado a gente que produzca los frutos de él.** Cita del Sal 22.8.Jn 5.18; 10.36; 19.7.
Parábola del tesoro escondido
44 El que caiga sobre esta piedra será quebrantado, y sobre quien ella caiga será desmenuzado.
La perla preciosa
La fidelidad en el servicio
Muerte de Jesús
(Mc 15.33-41; Lc 23.44-49; Jn 19.28-30)
45 Al oir sus parábolas, los principales sacerdotes y los fariseos entendieron que hablaba de ellos.* Cf. Jl 2.31; Am 8.9. Desde la hora sexta... hasta la hora novena: Desde el mediodía... hasta las tres de la tarde. Véase Mt 20.3 n. Toda la tierra: o toda aquella tierra.
La madre y los hermanos de Jesús
46 Pero al buscar cómo echarle mano, temían al pueblo, porque este lo tenía por profeta.* Sal 22.1. La frase Dios mío, Dios mío se cita en su forma hebrea; la pregunta żpor qué me has desamparado? se cita en arameo.
El sermón del monte
Sobre la limosna
El juzgar a los demás
(Lc 6.37-38,41-42)
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
Jesús enseńa sobre el divorcio
Parábola de los obreros de la vińa
5. JESÚS EN JERUSALÉN:%SEMANA DE LA PASIÓN (21.1--28.20)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola de la fiesta de bodas
Jesús acusa a escribas y fariseos
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
Jesús predice la destrucción del Templo
Parábola de las diez vírgenes
El complot contra Jesús
(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)
La resurrección
(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)
1 Respondiendo Jesús, les volvió a hablar en parábolas, diciendo:* Mt 27.56,61. Al amanecer del primer día de la semana: otra posible traducción: Cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana: Mc 16.9; Jn 20.19; Hch 20.7 nota g. Equivale prácticamente a nuestro domingo.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 «El reino de los cielos es semejante a un rey que hizo una fiesta de boda a su hijo.
Las bienaventuranzas
Seńales antes del fin
Muerte de Judas
3 Envió a sus siervos a llamar a los invitados a la boda, pero estos no quisieron asistir. 4 Volvió a enviar otros siervos con este encargo: “Decid a los invitados que ya he preparado mi comida. He hecho matar mis toros y mis animales engordados, y todo está dispuesto; venid a la boda”.
Sobre la oración
Jesús sana al siervo de un centurión
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 Pero ellos, sin hacer caso, se fueron: uno a su labranza, otro a sus negocios;
Ocasiones de caer
Jesús es ungido en Betania
6 y otros, tomando a los siervos, los golpearon y los mataron.* Como dijo: Mt 16.21; 17.23; 20.19 (cf. Lc 24.6-7).
La oración, y la regla de oro
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 Al oírlo el rey, se enojó y, enviando sus ejércitos, mató a aquellos homicidas y quemó su ciudad.* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 Entonces dijo a sus siervos: “La boda a la verdad está preparada, pero los que fueron invitados no eran dignos.* En diversos ms. no aparece: Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos.
Llamamiento de Mateo
El hombre de la mano seca
9 Id, pues, a las salidas de los caminos y llamad a la boda a cuantos halléis”.
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 Entonces salieron los siervos por los caminos y reunieron a todos los que hallaron, tanto malos como buenos, y la boda se llenó de invitados.* Mis hermanos: Jesús se refiere así a sus discípulos (cf. v. 7, y Mt 12.48-50).
Pilato interroga a Jesús
(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)
El informe de la guardia
11 »Cuando entró el rey para ver a los invitados, vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda,
Jesús purifica el Templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 y le dijo: “Amigo, żcómo entraste aquí sin estar vestido de boda?”. Pero él guardó silencio.
La sal de la tierra
La puerta angosta
(Lc 13.24)
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
Jesús bendice a los nińos
13 Entonces el rey dijo a los que servían: “Atadlo de pies y manos y echadlo a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes”,
La luz del mundo
Jesús sana a la suegra de Pedro
La pregunta sobre el ayuno
Jesús sana a un muchacho lunático
Parábola de los talentos
Judas ofrece entregar a Jesús
14 pues muchos son llamados, pero pocos escogidos».* El gobernador: Poncio Pilato.
Por sus frutos los conoceréis
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
La cuestión del tributo
Jesús es sentenciado a muerte
(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)
15 Entonces se fueron los fariseos y consultaron cómo sorprenderlo en alguna palabra.* El día de hoy: esto es, el tiempo en que se escribió el evangelio.
Sobre el ayuno
Jesús sana a muchos enfermos
Persecuciones venideras
El joven rico
La gran comisión
(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)
16 Y le enviaron sus discípulos junto con los herodianos, diciendo: --Maestro, sabemos que eres amante de la verdad y que enseńas con verdad el camino de Dios, y no te cuidas de nadie, porque no miras la apariencia de los hombres.* Mt 26.32; 28.7,10; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.
Jesús y la Ley
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
La Cena del Seńor
(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
17 Dinos, pues, qué te parece: żEstá permitido dar tributo a César, o no?* Algunos dudaban: otra posible traducción: pero dudaron.
Los que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús maldice la higuera estéril
(Mc 11.12-14,20-26)
18 Pero Jesús, conociendo la malicia de ellos, les dijo: --żPor qué me tentáis, hipócritas?* Mt 11.27; Jn 3.35; 13.2-4; 17.2; cf. Dn 7.13-14.
Tesoros en el cielo
19 Mostradme la moneda del tributo. Ellos le presentaron un denario.** Haced discípulos: Hch 1.8.En el nombre de: Véase Nombre en la Concordancia temática. Este pasaje reúne los nombres de Padre, Hijo y Espíritu Santo en una expresión que en la iglesia llegó a usarse como fórmula para el bautismo. Véase también 2 Co 13.13 nota j.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
Petición de Santiago y de Juan
20 Entonces les preguntó: --żDe quién es esta imagen y la inscripción?* En diversos ms. no aparece: Amén.
Sobre la ira
Nunca os conocí
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 Le dijeron: --De César. Y les dijo: --Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios.
La lámpara del cuerpo
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Al oir esto se maravillaron, y dejándolo, se fueron.
Jesús calma la tempestad
Parábola del siervo que no quiso perdonar
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 Aquel día se acercaron a él los saduceos, que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron,
Dios y las riquezas
(Lc 16.13)
Los dos cimientos
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 diciendo: --Maestro, Moisés dijo: “Si alguien muere sin hijos, su hermano se casará con su mujer y levantará descendencia a su hermano”.* En diversos ms. no aparece justo.
Confianza en Dios
Venid a mí y descansad
25 Hubo, pues, entre nosotros siete hermanos: el primero se casó y, como murió sin dejar descendencia, dejó su mujer a su hermano.
A quién se debe temer
26 De la misma manera también el segundo, y el tercero, hasta el séptimo.* Para ser crucificado: Véase Crucifixión, cruz en la Concordancia temática. Antes de ser crucificado, el sentenciado era azotado con un látigo de varias puntas lacerantes.
Sobre el adulterio
Dos ciegos reciben la vista
27 Después de todos murió también la mujer.* El pretorio, o palacete-fortaleza donde se alojaba el gobernador, quien vivía en Cesarea pero pasaba ciertas temporadas en Jerusalén. El lugar pudo ser el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.
Los endemoniados gadarenos
Parábola de los dos hijos
28 En la resurrección, pues, żde cuál de los siete será ella mujer, ya que todos la tuvieron?* Cf. Lc 23.11. Manto escarlata: probablemente una capa militar de ese color que sugería, a manera de burla, la púrpura con la que se vestían los reyes.
Jesús sana a muchos
Jesús sana a dos ciegos
La venida del Hijo del hombre
(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)
29 Entonces respondiendo Jesús, les dijo: --Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios,
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mc 14.26-31; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)
30 pues en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo.* Cf. Is 50.6.
Sobre el divorcio
(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)
Parábola de la semilla de mostaza
El juicio de las naciones
31 Pero respecto a la resurrección de los muertos, żno habéis leído lo que os fue dicho por Dios, cuando afirmó:* Por lo general, la crucifixión se convertía en un espectáculo, y se obligaba al condenado a llevar a cuestas el pesado travesańo de la cruz en que lo iban a colgar (véase Mt 10.38 n.).
Un mudo habla
Confesar a Jesús delante de los hombres
Alimentación de los cuatro mil
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mc 15.21-41; Lc 23.26-49; Jn 19.17-30)
32 “Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob”? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos.* Cirene: ciudad helenística, o de cultura griega, en la costa norte de África, poblada en parte por judíos. Respecto a los hijos de Simón, véase Mc 15.21 n.
Sobre los juramentos
Parábola de la levadura
Parábola de los labradores malvados
33 Al oir esto, la gente se admiraba de su doctrina.* Gólgota: Véase Concordancia temática.
Jesús, causa de división
Uso que Jesús hace de las parábolas
Jesús sana a los enfermos en Genesaret
El gran mandamiento
34 Entonces los fariseos, cuando oyeron que había hecho callar a los saduceos, se reunieron.* Sal 69.21.
La mies es mucha
35 Y uno de ellos, intérprete de la Ley, preguntó para tentarlo, diciendo:* Alusión al Sal 22.18. En diversos ms. no aparece: para que se cumpliera lo dicho por el profeta: «Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes».
Jesús explica la parábola de la cizańa
Jesús ora en Getsemaní
36 --Maestro, żcuál es el gran mandamiento en la Ley?
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
37 Jesús le dijo: --“Amarás al Seńor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente”.* Era común exponer públicamente el delito del criminal; en el caso de Jesús, la inscripción indicaba que era un sedicioso que aspiraba al título de rey.
Sobre la venganza
La demanda de una seńal
38 Este es el primero y grande mandamiento.* Dos ladrones: También puede traducirse por insurrectos o malhechores.39 Y el segundo es semejante: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.* El autor usa el lenguaje de Sal 22.7; cf. Sal 109.25.
Recompensas
(Mc 9.41)
40 De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas.ń 22.40La Ley y los Profetas: las Escrituras del AT (Mt 5.17 nota x).,** Mt 26.61; Jn 2.19; Hch 6.14.Cf. Mt 4.3,6.
żDe quién es hijo el Cristo?
41 Estando reunidos los fariseos, Jesús les preguntó, 42 diciendo: --żQué pensáis del Cristo? żDe quién es hijo? Le dijeron: --De David.
Sobre el amor a los enemigos
(Lc 6.27-28,32-36)
El espíritu impuro que vuelve
43 Él les dijo: --żCómo, pues, David, en el Espíritu lo llama Seńor, diciendo:
** Cita del Sal 22.8.Jn 5.18; 10.36; 19.7.
Parábola del tesoro escondido
44 »“Dijo el Seńor a mi Seńor:
siéntate a mi derecha,
hasta que ponga a tus enemigos
por estrado de tus pies”?
La perla preciosa
La fidelidad en el servicio
Muerte de Jesús
(Mc 15.33-41; Lc 23.44-49; Jn 19.28-30)
45 »Pues si David lo llama Seńor, żcómo es su hijo?* Cf. Jl 2.31; Am 8.9. Desde la hora sexta... hasta la hora novena: Desde el mediodía... hasta las tres de la tarde. Véase Mt 20.3 n. Toda la tierra: o toda aquella tierra.
La madre y los hermanos de Jesús
46 Y nadie le podía responder palabra; ni se atrevió ninguno a preguntarle más desde aquel día.* Sal 22.1. La frase Dios mío, Dios mío se cita en su forma hebrea; la pregunta żpor qué me has desamparado? se cita en arameo.
El sermón del monte
Sobre la limosna
El juzgar a los demás
(Lc 6.37-38,41-42)
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
Jesús enseńa sobre el divorcio
Parábola de los obreros de la vińa
5. JESÚS EN JERUSALÉN:%SEMANA DE LA PASIÓN (21.1--28.20)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola de la fiesta de bodas
Jesús acusa a escribas y fariseos
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
Jesús predice la destrucción del Templo
Parábola de las diez vírgenes
El complot contra Jesús
(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)
La resurrección
(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)
1 Entonces habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo:* Mt 27.56,61. Al amanecer del primer día de la semana: otra posible traducción: Cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana: Mc 16.9; Jn 20.19; Hch 20.7 nota g. Equivale prácticamente a nuestro domingo.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 «En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos.
Las bienaventuranzas
Seńales antes del fin
Muerte de Judas
3 Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; pero no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, pero no hacen. 4 Atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas.
Sobre la oración
Jesús sana al siervo de un centurión
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 Antes bien, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres, pues ensanchan sus filacterias y extienden los flecos de sus mantos;
Ocasiones de caer
Jesús es ungido en Betania
6 aman los primeros asientos en las cenas, las primeras sillas en las sinagogas,* Como dijo: Mt 16.21; 17.23; 20.19 (cf. Lc 24.6-7).
La oración, y la regla de oro
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 las salutaciones en las plazas y que los hombres los llamen: “Rabí, Rabí”.* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 »Pero vosotros no pretendáis que os llamen “Rabí”, porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos.* En diversos ms. no aparece: Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos.
Llamamiento de Mateo
El hombre de la mano seca
9 Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos.
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 Ni seáis llamados maestros, porque uno es vuestro Maestro, el Cristo.* Mis hermanos: Jesús se refiere así a sus discípulos (cf. v. 7, y Mt 12.48-50).
Pilato interroga a Jesús
(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)
El informe de la guardia
11 El que es el mayor de vosotros sea vuestro siervo,
Jesús purifica el Templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.
La sal de la tierra
La puerta angosta
(Lc 13.24)
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
Jesús bendice a los nińos
13 »Pero ˇay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres, pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando.
La luz del mundo
Jesús sana a la suegra de Pedro
La pregunta sobre el ayuno
Jesús sana a un muchacho lunático
Parábola de los talentos
Judas ofrece entregar a Jesús
14 »ˇAy de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación.* El gobernador: Poncio Pilato.
Por sus frutos los conoceréis
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
La cuestión del tributo
Jesús es sentenciado a muerte
(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)
15 »ˇAy de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito y, cuando lo conseguís, lo hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros.* El día de hoy: esto es, el tiempo en que se escribió el evangelio.
Sobre el ayuno
Jesús sana a muchos enfermos
Persecuciones venideras
El joven rico
La gran comisión
(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)
16 »ˇAy de vosotros, guías ciegos!,ń 23.16Mt 15.14.que decís: “Si alguien jura por el Templo, no es nada; pero si alguien jura por el oro del Templo, es deudor”.* Mt 26.32; 28.7,10; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.
Jesús y la Ley
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
La Cena del Seńor
(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
17 ˇInsensatos y ciegos!, porque żcuál es mayor, el oro o el Templo que santifica al oro?* Algunos dudaban: otra posible traducción: pero dudaron.
Los que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús maldice la higuera estéril
(Mc 11.12-14,20-26)
18 También decís: “Si alguien jura por el altar, no es nada; pero si alguien jura por la ofrenda que está sobre él, es deudor”.* Mt 11.27; Jn 3.35; 13.2-4; 17.2; cf. Dn 7.13-14.
Tesoros en el cielo
19 ˇNecios y ciegos!, porque żcuál es mayor, la ofrenda o el altar que santifica la ofrenda?** Haced discípulos: Hch 1.8.En el nombre de: Véase Nombre en la Concordancia temática. Este pasaje reúne los nombres de Padre, Hijo y Espíritu Santo en una expresión que en la iglesia llegó a usarse como fórmula para el bautismo. Véase también 2 Co 13.13 nota j.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
Petición de Santiago y de Juan
20 El que jura por el altar, jura por él y por todo lo que está sobre él;* En diversos ms. no aparece: Amén.
Sobre la ira
Nunca os conocí
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 y el que jura por el Templo, jura por él y por el que lo habita;
La lámpara del cuerpo
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por aquel que está sentado en él.
Jesús calma la tempestad
Parábola del siervo que no quiso perdonar
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 »ˇAy de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque diezmáis la menta, el anís y el comino, y dejáis lo más importante de la Ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.
Dios y las riquezas
(Lc 16.13)
Los dos cimientos
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 ˇGuías ciegos, que coláis el mosquito y tragáis el camello!* En diversos ms. no aparece justo.
Confianza en Dios
Venid a mí y descansad
25 »ˇAy de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia.
A quién se debe temer
26 ˇFariseo ciego!, limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera quede limpio.* Para ser crucificado: Véase Crucifixión, cruz en la Concordancia temática. Antes de ser crucificado, el sentenciado era azotado con un látigo de varias puntas lacerantes.
Sobre el adulterio
Dos ciegos reciben la vista
27 »ˇAy de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia.* El pretorio, o palacete-fortaleza donde se alojaba el gobernador, quien vivía en Cesarea pero pasaba ciertas temporadas en Jerusalén. El lugar pudo ser el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.
Los endemoniados gadarenos
Parábola de los dos hijos
28 Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad.* Cf. Lc 23.11. Manto escarlata: probablemente una capa militar de ese color que sugería, a manera de burla, la púrpura con la que se vestían los reyes.
Jesús sana a muchos
Jesús sana a dos ciegos
La venida del Hijo del hombre
(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)
29 »ˇAy de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos de los justos,
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mc 14.26-31; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)
30 y decís: “Si hubiéramos vivido en los días de nuestros padres, no habríamos sido sus cómplices en la sangre de los profetas”.* Cf. Is 50.6.
Sobre el divorcio
(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)
Parábola de la semilla de mostaza
El juicio de las naciones
31 Con esto dais testimonio contra vosotros mismos de que sois hijos de aquellos que mataron a los profetas.* Por lo general, la crucifixión se convertía en un espectáculo, y se obligaba al condenado a llevar a cuestas el pesado travesańo de la cruz en que lo iban a colgar (véase Mt 10.38 n.).
Un mudo habla
Confesar a Jesús delante de los hombres
Alimentación de los cuatro mil
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mc 15.21-41; Lc 23.26-49; Jn 19.17-30)
32 ˇVosotros, pues, colmad la medida de vuestros padres!* Cirene: ciudad helenística, o de cultura griega, en la costa norte de África, poblada en parte por judíos. Respecto a los hijos de Simón, véase Mc 15.21 n.
Sobre los juramentos
Parábola de la levadura
Parábola de los labradores malvados
33 ˇSerpientes, generación de víboras!, żcómo escaparéis de la condenación del infierno?* Gólgota: Véase Concordancia temática.
Jesús, causa de división
Uso que Jesús hace de las parábolas
Jesús sana a los enfermos en Genesaret
El gran mandamiento
34 Por tanto, yo os envío profetas, sabios y escribas; de ellos, a unos mataréis y crucificaréis, y a otros azotaréis en vuestras sinagogas y perseguiréis de ciudad en ciudad.* Sal 69.21.
La mies es mucha
35 Así recaerá sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel, el justo, hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el Templo y el altar.* Alusión al Sal 22.18. En diversos ms. no aparece: para que se cumpliera lo dicho por el profeta: «Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes».
Jesús explica la parábola de la cizańa
Jesús ora en Getsemaní
36 De cierto os digo que todo esto vendrá sobre esta generación.
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
37 »ˇJerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados! ˇCuántas veces quise juntar a tus hijos como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, pero no quisiste!* Era común exponer públicamente el delito del criminal; en el caso de Jesús, la inscripción indicaba que era un sedicioso que aspiraba al título de rey.
Sobre la venganza
La demanda de una seńal
38 Vuestra casa os es dejada desierta,* Dos ladrones: También puede traducirse por insurrectos o malhechores.39 pues os digo que desde ahora no volveréis a verme hasta que digáis: “ˇBendito el que viene en el nombre del Seńor!”».* El autor usa el lenguaje de Sal 22.7; cf. Sal 109.25.
El sermón del monte
Sobre la limosna
El juzgar a los demás
(Lc 6.37-38,41-42)
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
Jesús enseńa sobre el divorcio
Parábola de los obreros de la vińa
5. JESÚS EN JERUSALÉN:%SEMANA DE LA PASIÓN (21.1--28.20)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola de la fiesta de bodas
Jesús acusa a escribas y fariseos
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
Jesús predice la destrucción del Templo
Parábola de las diez vírgenes
El complot contra Jesús
(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)
La resurrección
(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)
1 Jesús salió del Templo y, cuando ya se iba, se acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del Templo.* Mt 27.56,61. Al amanecer del primer día de la semana: otra posible traducción: Cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana: Mc 16.9; Jn 20.19; Hch 20.7 nota g. Equivale prácticamente a nuestro domingo.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 Respondiendo él, les dijo: --żVeis todo esto? De cierto os digo que no quedará aquí piedra sobre piedra que no sea derribada.
Las bienaventuranzas
Seńales antes del fin
Muerte de Judas
3 Estando él sentado en el Monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: --Dinos, żcuándo serán estas cosas y qué seńal habrá de tu venida y del fin del siglo? 4 Respondiendo Jesús, les dijo: --Mirad que nadie os engańe,
Sobre la oración
Jesús sana al siervo de un centurión
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: “Yo soy el Cristo”, y a muchos engańarán.
Ocasiones de caer
Jesús es ungido en Betania
6 Oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca, pero aún no es el fin.* Como dijo: Mt 16.21; 17.23; 20.19 (cf. Lc 24.6-7).
La oración, y la regla de oro
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 Se levantará nación contra nación y reino contra reino; y habrá pestes, hambres y terremotos en diferentes lugares.* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 Pero todo esto es solo principio de dolores.* En diversos ms. no aparece: Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos.
Llamamiento de Mateo
El hombre de la mano seca
9 »Entonces os entregarán a tribulación, os matarán y seréis odiados por todos por causa de mi nombre.
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se odiarán.* Mis hermanos: Jesús se refiere así a sus discípulos (cf. v. 7, y Mt 12.48-50).
Pilato interroga a Jesús
(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)
El informe de la guardia
11 Muchos falsos profetas se levantarán y engańarán a muchos;
Jesús purifica el Templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.
La sal de la tierra
La puerta angosta
(Lc 13.24)
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
Jesús bendice a los nińos
13 Pero el que persevere hasta el fin, este será salvo.
La luz del mundo
Jesús sana a la suegra de Pedro
La pregunta sobre el ayuno
Jesús sana a un muchacho lunático
Parábola de los talentos
Judas ofrece entregar a Jesús
14 Y será predicado este evangelio del Reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin.* El gobernador: Poncio Pilato.
Por sus frutos los conoceréis
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
La cuestión del tributo
Jesús es sentenciado a muerte
(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)
15 »Por tanto, cuando veáis en el Lugar santo la abominación desoladora de la que habló el profeta Daniel --el que lee, entienda--,* El día de hoy: esto es, el tiempo en que se escribió el evangelio.
Sobre el ayuno
Jesús sana a muchos enfermos
Persecuciones venideras
El joven rico
La gran comisión
(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)
16 entonces los que estén en Judea, huyan a los montes.* Mt 26.32; 28.7,10; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.
Jesús y la Ley
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
La Cena del Seńor
(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
17 El que esté en la azotea,ń 24.17Las casas de Palestina tenían una azotea a la que se llegaba desde el exterior por unas gradas, y se usaba como terraza.no descienda para tomar algo de su casa;* Algunos dudaban: otra posible traducción: pero dudaron.
Los que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús maldice la higuera estéril
(Mc 11.12-14,20-26)
18 y el que esté en el campo, no vuelva atrás para tomar su capa.* Mt 11.27; Jn 3.35; 13.2-4; 17.2; cf. Dn 7.13-14.
Tesoros en el cielo
19 Pero ˇay de las que estén encinta y de las que críen en aquellos días!** Haced discípulos: Hch 1.8.En el nombre de: Véase Nombre en la Concordancia temática. Este pasaje reúne los nombres de Padre, Hijo y Espíritu Santo en una expresión que en la iglesia llegó a usarse como fórmula para el bautismo. Véase también 2 Co 13.13 nota j.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
Petición de Santiago y de Juan
20 Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en sábado,* En diversos ms. no aparece: Amén.
Sobre la ira
Nunca os conocí
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá.
La lámpara del cuerpo
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Y si aquellos días no fueran acortados, nadie sería salvo; pero por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.
Jesús calma la tempestad
Parábola del siervo que no quiso perdonar
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 »Entonces, si alguno os dice: “Mirad, aquí está el Cristo”, o “Mirad, allí está”, no lo creáis,
Dios y las riquezas
(Lc 16.13)
Los dos cimientos
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y harán grandes seńales y prodigios, de tal manera que engańarán, si es posible, aun a los escogidos.* En diversos ms. no aparece justo.
Confianza en Dios
Venid a mí y descansad
25 Ya os lo he dicho antes.
A quién se debe temer
26 Así que, si os dicen: “Mirad, está en el desierto”, no salgáis; o “Mirad, está en los aposentos”, no lo creáis,* Para ser crucificado: Véase Crucifixión, cruz en la Concordancia temática. Antes de ser crucificado, el sentenciado era azotado con un látigo de varias puntas lacerantes.
Sobre el adulterio
Dos ciegos reciben la vista
27 porque igual que el relámpago sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del hombre.* El pretorio, o palacete-fortaleza donde se alojaba el gobernador, quien vivía en Cesarea pero pasaba ciertas temporadas en Jerusalén. El lugar pudo ser el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.
Los endemoniados gadarenos
Parábola de los dos hijos
28 Dondequiera que esté el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas.* Cf. Lc 23.11. Manto escarlata: probablemente una capa militar de ese color que sugería, a manera de burla, la púrpura con la que se vestían los reyes.
Jesús sana a muchos
Jesús sana a dos ciegos
La venida del Hijo del hombre
(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)
29 »Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo y las potencias de los cielos serán conmovidas.
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mc 14.26-31; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)
30 Entonces aparecerá la seńal del Hijo del hombre en el cielo, y todas las tribus de la tierra harán lamentación cuando vean al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.* Cf. Is 50.6.
Sobre el divorcio
(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)
Parábola de la semilla de mostaza
El juicio de las naciones
31 Enviará sus ángeles con gran voz de trompeta y juntarán a sus escogidos de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.* Por lo general, la crucifixión se convertía en un espectáculo, y se obligaba al condenado a llevar a cuestas el pesado travesańo de la cruz en que lo iban a colgar (véase Mt 10.38 n.).
Un mudo habla
Confesar a Jesús delante de los hombres
Alimentación de los cuatro mil
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mc 15.21-41; Lc 23.26-49; Jn 19.17-30)
32 »De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.* Cirene: ciudad helenística, o de cultura griega, en la costa norte de África, poblada en parte por judíos. Respecto a los hijos de Simón, véase Mc 15.21 n.
Sobre los juramentos
Parábola de la levadura
Parábola de los labradores malvados
33 Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas.* Gólgota: Véase Concordancia temática.
Jesús, causa de división
Uso que Jesús hace de las parábolas
Jesús sana a los enfermos en Genesaret
El gran mandamiento
34 De cierto os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.* Sal 69.21.
La mies es mucha
35 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.* Alusión al Sal 22.18. En diversos ms. no aparece: para que se cumpliera lo dicho por el profeta: «Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes».
Jesús explica la parábola de la cizańa
Jesús ora en Getsemaní
36 »Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino solo mi Padre.
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
37 Pero como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre,* Era común exponer públicamente el delito del criminal; en el caso de Jesús, la inscripción indicaba que era un sedicioso que aspiraba al título de rey.
Sobre la venganza
La demanda de una seńal
38 pues como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca,* Dos ladrones: También puede traducirse por insurrectos o malhechores.39 y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del hombre.* El autor usa el lenguaje de Sal 22.7; cf. Sal 109.25.
Recompensas
(Mc 9.41)
40 Entonces estarán dos en el campo: uno será tomado y el otro será dejado.** Mt 26.61; Jn 2.19; Hch 6.14.Cf. Mt 4.3,6.
żDe quién es hijo el Cristo?
41 Dos mujeres estarán moliendo en un molino: una será tomada y la otra será dejada. 42 »Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Seńor.
Sobre el amor a los enemigos
(Lc 6.27-28,32-36)
El espíritu impuro que vuelve
43 Pero sabed esto, que si el padre de familia supiera a qué hora el ladrón habría de venir, velaría y no lo dejaría entrar en su casa.** Cita del Sal 22.8.Jn 5.18; 10.36; 19.7.
Parábola del tesoro escondido
44 Por tanto, también vosotros estad preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora que no pensáis.
La perla preciosa
La fidelidad en el servicio
Muerte de Jesús
(Mc 15.33-41; Lc 23.44-49; Jn 19.28-30)
45 »żQuién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su seńor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo?* Cf. Jl 2.31; Am 8.9. Desde la hora sexta... hasta la hora novena: Desde el mediodía... hasta las tres de la tarde. Véase Mt 20.3 n. Toda la tierra: o toda aquella tierra.
La madre y los hermanos de Jesús
46 Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su seńor venga, lo halle haciendo así.* Sal 22.1. La frase Dios mío, Dios mío se cita en su forma hebrea; la pregunta żpor qué me has desamparado? se cita en arameo.
Parábola de la red
Arresto de Jesús
(Mc 14.43-50; Lc 22.47-53; Jn 18.2-11)
47 De cierto os digo que sobre todos sus bienes lo pondrá.* Mal 4.5-6. Los judíos esperaban el retorno del profeta Elías; también se creía que Elías vendría en ayuda de los angustiados (cf. v. 49). Véase Mt 16.14 nota j.48 Pero si aquel siervo malo dice en su corazón: “Mi seńor tarda en venir”,* Sal 69.21. Vinagre: o vino agrio. Pudo ser un vino corriente que tomaban los soldados y la gente de pocos recursos.49 y comienza a golpear a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos, 50 vendrá el seńor de aquel siervo en día que este no espera, y a la hora que no sabe,
Tesoros nuevos y viejos
51 y lo castigará duramente y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes.* Velo: Había dos velos o cortinas en el Templo: uno, grande y vistoso, a la entrada, y otro que separaba el Lugar santo del Lugar santísimo (Ex 26.31-33; 2 Cr 3.14). La interpretación común es que se trata del segundo. A la luz de Heb 6.19; 9.3-12; 10.19-20, el velo rasgado se ha interpretado como símbolo del libre acceso a Dios logrado por la muerte de Cristo.
El sermón del monte
Sobre la limosna
El juzgar a los demás
(Lc 6.37-38,41-42)
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
Jesús enseńa sobre el divorcio
Parábola de los obreros de la vińa
5. JESÚS EN JERUSALÉN:%SEMANA DE LA PASIÓN (21.1--28.20)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola de la fiesta de bodas
Jesús acusa a escribas y fariseos
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
Jesús predice la destrucción del Templo
Parábola de las diez vírgenes
El complot contra Jesús
(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)
La resurrección
(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)
1 »Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que, tomando sus lámparas, salieron a recibir al novio.* Mt 27.56,61. Al amanecer del primer día de la semana: otra posible traducción: Cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana: Mc 16.9; Jn 20.19; Hch 20.7 nota g. Equivale prácticamente a nuestro domingo.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas.
Las bienaventuranzas
Seńales antes del fin
Muerte de Judas
3 Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; 4 pero las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas.
Sobre la oración
Jesús sana al siervo de un centurión
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 Como el novio tardaba, cabecearon todas y se durmieron.
Ocasiones de caer
Jesús es ungido en Betania
6 Y a la medianoche se oyó un clamor: “ˇAquí viene el novio, salid a recibirlo!”* Como dijo: Mt 16.21; 17.23; 20.19 (cf. Lc 24.6-7).
La oración, y la regla de oro
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron y arreglaron sus lámparas.* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 Y las insensatas dijeron a las prudentes: “Dadnos de vuestro aceite, porque nuestras lámparas se apagan”.* En diversos ms. no aparece: Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos.
Llamamiento de Mateo
El hombre de la mano seca
9 Pero las prudentes respondieron diciendo: “Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden y comprad para vosotras mismas”.
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 Pero mientras ellas iban a comprar, llegó el novio; y las que estaban preparadas entraron con él a la boda, y se cerró la puerta.* Mis hermanos: Jesús se refiere así a sus discípulos (cf. v. 7, y Mt 12.48-50).
Pilato interroga a Jesús
(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)
El informe de la guardia
11 Después llegaron también las otras vírgenes, diciendo: “ˇSeńor, seńor, ábrenos!”.
Jesús purifica el Templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 Pero él, respondiendo, dijo: “De cierto os digo que no os conozco”.
La sal de la tierra
La puerta angosta
(Lc 13.24)
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
Jesús bendice a los nińos
13 Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del hombre ha de venir.
La luz del mundo
Jesús sana a la suegra de Pedro
La pregunta sobre el ayuno
Jesús sana a un muchacho lunático
Parábola de los talentos
Judas ofrece entregar a Jesús
14 »El reino de los cielos es como un hombre que, yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.* El gobernador: Poncio Pilato.
Por sus frutos los conoceréis
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
La cuestión del tributo
Jesús es sentenciado a muerte
(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)
15 A uno dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.* El día de hoy: esto es, el tiempo en que se escribió el evangelio.
Sobre el ayuno
Jesús sana a muchos enfermos
Persecuciones venideras
El joven rico
La gran comisión
(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)
16 El que recibió cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos.* Mt 26.32; 28.7,10; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.
Jesús y la Ley
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
La Cena del Seńor
(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
17 Asimismo el que recibió dos, ganó también otros dos.* Algunos dudaban: otra posible traducción: pero dudaron.
Los que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús maldice la higuera estéril
(Mc 11.12-14,20-26)
18 Pero el que recibió uno hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su seńor.* Mt 11.27; Jn 3.35; 13.2-4; 17.2; cf. Dn 7.13-14.
Tesoros en el cielo
19 »Después de mucho tiempo regresó el seńor de aquellos siervos y arregló cuentas con ellos.** Haced discípulos: Hch 1.8.En el nombre de: Véase Nombre en la Concordancia temática. Este pasaje reúne los nombres de Padre, Hijo y Espíritu Santo en una expresión que en la iglesia llegó a usarse como fórmula para el bautismo. Véase también 2 Co 13.13 nota j.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
Petición de Santiago y de Juan
20 Se acercó el que había recibido cinco talentos y trajo otros cinco talentos, diciendo: “Seńor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos”.* En diversos ms. no aparece: Amén.
Sobre la ira
Nunca os conocí
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 Su seńor le dijo: “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu seńor”.
La lámpara del cuerpo
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Se acercó también el que había recibido dos talentos y dijo: “Seńor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos”.
Jesús calma la tempestad
Parábola del siervo que no quiso perdonar
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 Su seńor le dijo: “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu seńor”.
Dios y las riquezas
(Lc 16.13)
Los dos cimientos
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 Pero acercándose también el que había recibido un talento, dijo: “Seńor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste;* En diversos ms. no aparece justo.
Confianza en Dios
Venid a mí y descansad
25 por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo”.
A quién se debe temer
26 Respondiendo su seńor, le dijo: “Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré y que recojo donde no esparcí.* Para ser crucificado: Véase Crucifixión, cruz en la Concordancia temática. Antes de ser crucificado, el sentenciado era azotado con un látigo de varias puntas lacerantes.
Sobre el adulterio
Dos ciegos reciben la vista
27 Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros y, al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses.* El pretorio, o palacete-fortaleza donde se alojaba el gobernador, quien vivía en Cesarea pero pasaba ciertas temporadas en Jerusalén. El lugar pudo ser el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.
Los endemoniados gadarenos
Parábola de los dos hijos
28 Quitadle, pues, el talento y dadlo al que tiene diez talentos,* Cf. Lc 23.11. Manto escarlata: probablemente una capa militar de ese color que sugería, a manera de burla, la púrpura con la que se vestían los reyes.
Jesús sana a muchos
Jesús sana a dos ciegos
La venida del Hijo del hombre
(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)
29 porque al que tiene, le será dado y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mc 14.26-31; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)
30 Y al siervo inútil echadlo en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes”.* Cf. Is 50.6.
Sobre el divorcio
(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)
Parábola de la semilla de mostaza
El juicio de las naciones
31 »Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria,* Por lo general, la crucifixión se convertía en un espectáculo, y se obligaba al condenado a llevar a cuestas el pesado travesańo de la cruz en que lo iban a colgar (véase Mt 10.38 n.).
Un mudo habla
Confesar a Jesús delante de los hombres
Alimentación de los cuatro mil
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mc 15.21-41; Lc 23.26-49; Jn 19.17-30)
32 y serán reunidas delante de él todas las naciones; entonces apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos.* Cirene: ciudad helenística, o de cultura griega, en la costa norte de África, poblada en parte por judíos. Respecto a los hijos de Simón, véase Mc 15.21 n.
Sobre los juramentos
Parábola de la levadura
Parábola de los labradores malvados
33 Y pondrá las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda.* Gólgota: Véase Concordancia temática.
Jesús, causa de división
Uso que Jesús hace de las parábolas
Jesús sana a los enfermos en Genesaret
El gran mandamiento
34 Entonces el Rey dirá a los de su derecha: “Venid, benditos de mi Padre, heredad el Reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo,* Sal 69.21.
La mies es mucha
35 porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; fui forastero y me recogisteis;* Alusión al Sal 22.18. En diversos ms. no aparece: para que se cumpliera lo dicho por el profeta: «Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes».
Jesús explica la parábola de la cizańa
Jesús ora en Getsemaní
36 estuve desnudo y me vestisteis; enfermo y me visitasteis; en la cárcel y fuisteis a verme”.
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
37 Entonces los justos le responderán diciendo: “Seńor, żcuándo te vimos hambriento y te alimentamos, o sediento y te dimos de beber?* Era común exponer públicamente el delito del criminal; en el caso de Jesús, la inscripción indicaba que era un sedicioso que aspiraba al título de rey.
Sobre la venganza
La demanda de una seńal
38 żY cuándo te vimos forastero y te recogimos, o desnudo y te vestimos?* Dos ladrones: También puede traducirse por insurrectos o malhechores.39 żO cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?”.* El autor usa el lenguaje de Sal 22.7; cf. Sal 109.25.
Recompensas
(Mc 9.41)
40 Respondiendo el Rey, les dirá: “De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeńos, a mí lo hicisteis”.** Mt 26.61; Jn 2.19; Hch 6.14.Cf. Mt 4.3,6.
żDe quién es hijo el Cristo?
41 »Entonces dirá también a los de la izquierda: “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles,ń 25.41Ap 20.10,15. 42 porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber;
Sobre el amor a los enemigos
(Lc 6.27-28,32-36)
El espíritu impuro que vuelve
43 fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me vestisteis; enfermo y en la cárcel, y no me visitasteis”.** Cita del Sal 22.8.Jn 5.18; 10.36; 19.7.
Parábola del tesoro escondido
44 Entonces también ellos le responderán diciendo: “Seńor, żcuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo o en la cárcel, y no te servimos?”.
La perla preciosa
La fidelidad en el servicio
Muerte de Jesús
(Mc 15.33-41; Lc 23.44-49; Jn 19.28-30)
45 Entonces les responderá diciendo: “De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeńos, tampoco a mí lo hicisteis”.* Cf. Jl 2.31; Am 8.9. Desde la hora sexta... hasta la hora novena: Desde el mediodía... hasta las tres de la tarde. Véase Mt 20.3 n. Toda la tierra: o toda aquella tierra.
La madre y los hermanos de Jesús
46 Irán estos al castigo eterno y los justos a la vida eterna.* Sal 22.1. La frase Dios mío, Dios mío se cita en su forma hebrea; la pregunta żpor qué me has desamparado? se cita en arameo.
El sermón del monte
Sobre la limosna
El juzgar a los demás
(Lc 6.37-38,41-42)
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
Jesús enseńa sobre el divorcio
Parábola de los obreros de la vińa
5. JESÚS EN JERUSALÉN:%SEMANA DE LA PASIÓN (21.1--28.20)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola de la fiesta de bodas
Jesús acusa a escribas y fariseos
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
Jesús predice la destrucción del Templo
Parábola de las diez vírgenes
El complot contra Jesús
(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)
La resurrección
(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)
1 Cuando acabó Jesús todas estas palabras, dijo a sus discípulos:* Mt 27.56,61. Al amanecer del primer día de la semana: otra posible traducción: Cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana: Mc 16.9; Jn 20.19; Hch 20.7 nota g. Equivale prácticamente a nuestro domingo.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 «Sabéis que dentro de dos días se celebra la Pascua, y el Hijo del hombre será entregado para ser crucificado».
Las bienaventuranzas
Seńales antes del fin
Muerte de Judas
3 Entonces los principales sacerdotes, los escribas y los ancianos del pueblo se reunieron en el patio del sumo sacerdote, llamado Caifás, 4 y se confabularon para prender con engańo a Jesús, y matarlo.
Sobre la oración
Jesús sana al siervo de un centurión
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 Pero decían: «No durante la fiesta, para que no se haga alboroto en el pueblo».
Ocasiones de caer
Jesús es ungido en Betania
6 Estando Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso,* Como dijo: Mt 16.21; 17.23; 20.19 (cf. Lc 24.6-7).
La oración, y la regla de oro
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 se le acercó una mujer con un vaso de alabastro de perfume muy costoso, y lo derramó sobre la cabeza de él, que estaba sentado a la mesa.* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 Al ver esto, los discípulos se enojaron y dijeron: --żPara qué este desperdicio?,* En diversos ms. no aparece: Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos.
Llamamiento de Mateo
El hombre de la mano seca
9 pues esto podía haberse vendido a buen precio y haberse dado a los pobres.
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 Al darse cuenta Jesús, les dijo: --żPor qué molestáis a esta mujer? Lo que ha hecho conmigo es una buena obra,* Mis hermanos: Jesús se refiere así a sus discípulos (cf. v. 7, y Mt 12.48-50).
Pilato interroga a Jesús
(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)
El informe de la guardia
11 porque siempre tendréis pobres con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis,
Jesús purifica el Templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 pues al derramar este perfume sobre mi cuerpo, lo ha hecho a fin de prepararme para la sepultura.
La sal de la tierra
La puerta angosta
(Lc 13.24)
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
Jesús bendice a los nińos
13 De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que esta ha hecho, para memoria de ella.
La luz del mundo
Jesús sana a la suegra de Pedro
La pregunta sobre el ayuno
Jesús sana a un muchacho lunático
Parábola de los talentos
Judas ofrece entregar a Jesús
14 Entonces uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fue a los principales sacerdotes* El gobernador: Poncio Pilato.
Por sus frutos los conoceréis
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
La cuestión del tributo
Jesús es sentenciado a muerte
(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)
15 y les dijo: «żQué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Ellos le asignaron treinta piezas de plata».* El día de hoy: esto es, el tiempo en que se escribió el evangelio.
Sobre el ayuno
Jesús sana a muchos enfermos
Persecuciones venideras
El joven rico
La gran comisión
(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)
16 Desde entonces buscaba oportunidad para entregarlo.* Mt 26.32; 28.7,10; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.
Jesús y la Ley
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
La Cena del Seńor
(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
17 El primer día de la fiesta de los Panes sin levadura, se acercaron los discípulos a Jesús, diciéndole: --żDónde quieres que preparemos para que comas la Pascua?* Algunos dudaban: otra posible traducción: pero dudaron.
Los que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús maldice la higuera estéril
(Mc 11.12-14,20-26)
18 Él dijo: --Id a la ciudad, a cierto hombre, y decidle: “El Maestro dice: ‘Mi tiempo está cerca; en tu casa celebraré la Pascua con mis discípulos’ ”.* Mt 11.27; Jn 3.35; 13.2-4; 17.2; cf. Dn 7.13-14.
Tesoros en el cielo
19 Los discípulos hicieron como Jesús les mandó y prepararon la Pascua.** Haced discípulos: Hch 1.8.En el nombre de: Véase Nombre en la Concordancia temática. Este pasaje reúne los nombres de Padre, Hijo y Espíritu Santo en una expresión que en la iglesia llegó a usarse como fórmula para el bautismo. Véase también 2 Co 13.13 nota j.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
Petición de Santiago y de Juan
20 Cuando cayó la noche se sentó a la mesa con los doce.* En diversos ms. no aparece: Amén.
Sobre la ira
Nunca os conocí
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 Y mientras comían, dijo: --De cierto os digo que uno de vosotros me va a entregar.
La lámpara del cuerpo
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Entristecidos en gran manera, comenzó cada uno de ellos a preguntarle: --żSoy yo, Seńor?
Jesús calma la tempestad
Parábola del siervo que no quiso perdonar
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 Entonces él, respondiendo, dijo: --El que mete la mano conmigo en el plato, ese me va a entregar.ń 26.23Jn 13.18; cf. Sal 41.9. Había un plato común lleno de salsa dulce en el que se remojaba el pan y las «hierbas amargas» (Ex 12.8); el traidor estaba ya a punto de romper la solidaridad que aquel acto significaba.
Dios y las riquezas
(Lc 16.13)
Los dos cimientos
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 A la verdad el Hijo del hombre va, tal como está escrito de él, pero ˇay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido.* En diversos ms. no aparece justo.
Confianza en Dios
Venid a mí y descansad
25 Entonces, respondiendo Judas, el que lo iba a entregar, dijo: --żSoy yo, Maestro? Le dijo: --Tú lo has dicho.
A quién se debe temer
26 Mientras comían, tomó Jesús el pan, lo bendijo, lo partió y dio a sus discípulos, diciendo: --Tomad, comed; esto es mi cuerpo.* Para ser crucificado: Véase Crucifixión, cruz en la Concordancia temática. Antes de ser crucificado, el sentenciado era azotado con un látigo de varias puntas lacerantes.
Sobre el adulterio
Dos ciegos reciben la vista
27 Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: --Bebed de ella todos,* El pretorio, o palacete-fortaleza donde se alojaba el gobernador, quien vivía en Cesarea pero pasaba ciertas temporadas en Jerusalén. El lugar pudo ser el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.
Los endemoniados gadarenos
Parábola de los dos hijos
28 porque esto es mi sangre del nuevo pacto que por muchos es derramada para perdón de los pecados.* Cf. Lc 23.11. Manto escarlata: probablemente una capa militar de ese color que sugería, a manera de burla, la púrpura con la que se vestían los reyes.
Jesús sana a muchos
Jesús sana a dos ciegos
La venida del Hijo del hombre
(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)
29 Os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mc 14.26-31; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)
30 Después de haber cantado el himno, salieron al Monte de los Olivos.* Cf. Is 50.6.
Sobre el divorcio
(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)
Parábola de la semilla de mostaza
El juicio de las naciones
31 Entonces Jesús les dijo: --Todos vosotros os escandalizaréis de mí esta noche, pues escrito está: “Heriré al pastor y las ovejas del rebańo serán dispersadas”.* Por lo general, la crucifixión se convertía en un espectáculo, y se obligaba al condenado a llevar a cuestas el pesado travesańo de la cruz en que lo iban a colgar (véase Mt 10.38 n.).
Un mudo habla
Confesar a Jesús delante de los hombres
Alimentación de los cuatro mil
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mc 15.21-41; Lc 23.26-49; Jn 19.17-30)
32 Pero después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea.* Cirene: ciudad helenística, o de cultura griega, en la costa norte de África, poblada en parte por judíos. Respecto a los hijos de Simón, véase Mc 15.21 n.
Sobre los juramentos
Parábola de la levadura
Parábola de los labradores malvados
33 Respondiendo Pedro, le dijo: --Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré.* Gólgota: Véase Concordancia temática.
Jesús, causa de división
Uso que Jesús hace de las parábolas
Jesús sana a los enfermos en Genesaret
El gran mandamiento
34 Jesús le dijo: --De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces.* Sal 69.21.
La mies es mucha
35 Pedro le dijo: --Aunque tenga que morir contigo, no te negaré. Y todos los discípulos dijeron lo mismo.* Alusión al Sal 22.18. En diversos ms. no aparece: para que se cumpliera lo dicho por el profeta: «Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes».
Jesús explica la parábola de la cizańa
Jesús ora en Getsemaní
36 Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: --Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro.
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
37 Y tomando a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera.* Era común exponer públicamente el delito del criminal; en el caso de Jesús, la inscripción indicaba que era un sedicioso que aspiraba al título de rey.
Sobre la venganza
La demanda de una seńal
38 Entonces Jesús les dijo: --Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí y velad conmigo.* Dos ladrones: También puede traducirse por insurrectos o malhechores.39 Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: «Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú».* El autor usa el lenguaje de Sal 22.7; cf. Sal 109.25.
Recompensas
(Mc 9.41)
40 Volvió luego a sus discípulos y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: --żAsí que no habéis podido velar conmigo una hora?** Mt 26.61; Jn 2.19; Hch 6.14.Cf. Mt 4.3,6.
żDe quién es hijo el Cristo?
41 Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. 42 Otra vez fue y oró por segunda vez, diciendo: «Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad».
Sobre el amor a los enemigos
(Lc 6.27-28,32-36)
El espíritu impuro que vuelve
43 Volvió otra vez y los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueńo.** Cita del Sal 22.8.Jn 5.18; 10.36; 19.7.
Parábola del tesoro escondido
44 Y dejándolos, se fue de nuevo y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras.
La perla preciosa
La fidelidad en el servicio
Muerte de Jesús
(Mc 15.33-41; Lc 23.44-49; Jn 19.28-30)
45 Entonces se acercó a sus discípulos y les dijo: --ˇDormid ya y descansad! Ha llegado la hora, y el Hijo del hombre es entregado en manos de pecadores.* Cf. Jl 2.31; Am 8.9. Desde la hora sexta... hasta la hora novena: Desde el mediodía... hasta las tres de la tarde. Véase Mt 20.3 n. Toda la tierra: o toda aquella tierra.
La madre y los hermanos de Jesús
46 ˇLevantaos, vamos! Ved, se acerca el que me entrega.* Sal 22.1. La frase Dios mío, Dios mío se cita en su forma hebrea; la pregunta żpor qué me has desamparado? se cita en arameo.
Parábola de la red
Arresto de Jesús
(Mc 14.43-50; Lc 22.47-53; Jn 18.2-11)
47 Aún estaba él hablando cuando llegó Judas, uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los ancianos del pueblo.* Mal 4.5-6. Los judíos esperaban el retorno del profeta Elías; también se creía que Elías vendría en ayuda de los angustiados (cf. v. 49). Véase Mt 16.14 nota j.48 Y el que lo entregaba les había dado seńal, diciendo: «Al que yo bese, ese es; prendedlo».* Sal 69.21. Vinagre: o vino agrio. Pudo ser un vino corriente que tomaban los soldados y la gente de pocos recursos.49 En seguida se acercó a Jesús y dijo: --ˇSalve, Maestro! Y lo besó. 50 Jesús le dijo: --Amigo, ża qué vienes? Entonces se acercaron y echaron mano a Jesús, y lo prendieron.
Tesoros nuevos y viejos
51 Pero uno de los que estaban con Jesús, echando mano de su espada, hirió a un siervo del Sumo sacerdote y le quitó la oreja.* Velo: Había dos velos o cortinas en el Templo: uno, grande y vistoso, a la entrada, y otro que separaba el Lugar santo del Lugar santísimo (Ex 26.31-33; 2 Cr 3.14). La interpretación común es que se trata del segundo. A la luz de Heb 6.19; 9.3-12; 10.19-20, el velo rasgado se ha interpretado como símbolo del libre acceso a Dios logrado por la muerte de Cristo.52 Entonces Jesús le dijo: --Vuelve tu espada a su lugar, porque todos los que tomen espada, a espada perecerán.
Jesús en Nazaret
53 żAcaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles? 54 żPero cómo entonces se cumplirían las Escrituras, de que es necesario que así se haga? 55 En aquella hora dijo Jesús a la gente: --żComo contra un ladrón habéis salido con espadas y con palos para prenderme? Cada día me sentaba con vosotros enseńando en el Templo, y no me prendisteis.* Lc 8.2-3 n. Desde Galilea: es decir, desde los tiempos de la actividad de Jesús en Galilea (cf. Lc 8.1-3).56 Pero todo esto sucede para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos, dejándolo, huyeron.* La madre de los hijos de Zebedeo: Cf. Mt 4.21, y véase 20.20 n. En cuanto a las otras personas mencionadas, véanse notas sobre Mc 15.40.
Jesús ante el Concilio
(Mc 14.53-65; Lc 22.54,63-71; Jn 18.12-14,19-24)
Jesús es sepultado
(Mc 15.42-47; Lc 23.50-56; Jn 19.38-42)
57 Los que prendieron a Jesús lo llevaron al sumo sacerdote Caifás, adonde estaban reunidos los escribas y los ancianos.** Cuando cayó la noche: o Al atardecer: es decir, antes de la puesta del sol, hora en que empezaba el sábado.Arimatea: un pueblo situado probablemente al noroeste de Jerusalén.58 Pero Pedro lo siguió de lejos hasta el patio del sumo sacerdote; y entrando, se sentó con los guardias para ver el fin. 59 Los principales sacerdotes, los ancianos y todo el Concilio, buscaban falso testimonio contra Jesús para entregarlo a la muerte, 60 pero no lo hallaron, aunque se presentaron muchos testigos falsos. Pero al fin vinieron dos testigos falsos,* Algunos de los judíos sepultaban a sus muertos en cuevas labradas en la roca, cerradas con una piedra redonda y pesada que se hacía rodar ante la entrada.61 que dijeron: --Este dijo: “Puedo derribar el Templo de Dios y en tres días reedificarlo”.* Las dos Marías del v. 56.
La guardia ante la tumba
62 Se levantó el Sumo sacerdote y le preguntó: --żNo respondes nada? żQué testifican estos contra ti?* Después de la preparación. El viernes recibía el nombre de día de la preparación, porque en él se hacían los preparativos para la celebración del sábado.63 Pero Jesús callaba. Entonces el Sumo sacerdote le dijo: --Te conjuro por el Dios viviente que nos digas si eres tú el Cristo, el Hijo de Dios. 64 Jesús le dijo: --Tú lo has dicho. Y además os digo que desde ahora veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del poder de Dios y viniendo en las nubes del cielo. 65 Entonces el Sumo sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo: --ˇHa blasfemado! żQué más necesidad tenemos de testigos? Ahora mismo habéis oído su blasfemia.* Pilato autoriza una guardia de soldados romanos.66 żQué os parece? Y respondiendo ellos, dijeron: --ˇEs reo de muerte! 67 Entonces lo escupieron en el rostro y le dieron puńetazos; y otros lo abofeteaban,ń 26.67Is 50.6; 53.5. 68 diciendo: --Profetízanos, Cristo, quién es el que te golpeó.
Pedro niega a Jesús
(Mc 14.66-72; Lc 22.55-62; Jn 18.15-18,25-27)
69 Estando Pedro sentado fuera, en el patio, se le acercó una criada y le dijo: --Tú también estabas con Jesús, el galileo. 70 Pero él negó delante de todos, diciendo: --No sé lo que dices. 71 Saliendo él a la puerta, lo vio otra y dijo a los que estaban allí: --También este estaba con Jesús, el nazareno. 72 Pero él negó otra vez con juramento: --ˇNo conozco al hombre! 73 Un poco después, acercándose los que por allí estaban, dijeron a Pedro: --Verdaderamente también tú eres de ellos, porque aun tu manera de hablar te descubre. 74 Entonces él comenzó a maldecir y a jurar: --ˇNo conozco al hombre! Y en seguida cantó el gallo. 75 Entonces Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: «Antes que cante el gallo, me negarás tres veces». Y saliendo fuera, lloró amargamente.* Según el uso romano, se hablaba del primer canto del gallo para referirse al fin de la tercera vigilia de la noche (que terminaba aprox. a las tres de la mańana); pero aquí, el canto mismo del gallo es el que sirve como recordatorio a Pedro de las palabras de Jesús (v. 74-75).
El sermón del monte
Sobre la limosna
El juzgar a los demás
(Lc 6.37-38,41-42)
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
Jesús enseńa sobre el divorcio
Parábola de los obreros de la vińa
5. JESÚS EN JERUSALÉN:%SEMANA DE LA PASIÓN (21.1--28.20)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola de la fiesta de bodas
Jesús acusa a escribas y fariseos
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
Jesús predice la destrucción del Templo
Parábola de las diez vírgenes
El complot contra Jesús
(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)
La resurrección
(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)
1 Cuando llegó la mańana, todos los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo dispusieron contra Jesús un plan para entregarlo a muerte.* Mt 27.56,61. Al amanecer del primer día de la semana: otra posible traducción: Cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana: Mc 16.9; Jn 20.19; Hch 20.7 nota g. Equivale prácticamente a nuestro domingo.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 Lo llevaron atado y lo entregaron a Poncio Pilato, el gobernador.
Las bienaventuranzas
Seńales antes del fin
Muerte de Judas
3 Entonces Judas, el que lo había entregado, viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos, 4 diciendo: --Yo he pecado entregando sangre inocente. Pero ellos dijeron: --żQué nos importa a nosotros? ˇAllá tú!
Sobre la oración
Jesús sana al siervo de un centurión
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 Entonces, arrojando las piezas de plata en el Templo, salió, y fue y se ahorcó.
Ocasiones de caer
Jesús es ungido en Betania
6 Los principales sacerdotes, tomando las piezas de plata, dijeron: --No está permitido echarlas en el tesoro de las ofrendas, porque es precio de sangre.* Como dijo: Mt 16.21; 17.23; 20.19 (cf. Lc 24.6-7).
La oración, y la regla de oro
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 Y, después de consultar, compraron con ellas el campo del alfarero, para sepultura de los extranjeros.* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 Por lo cual aquel campo se llama hasta el día de hoy: «Campo de sangre».* En diversos ms. no aparece: Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos.
Llamamiento de Mateo
El hombre de la mano seca
9 Así se cumplió lo dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo: «Tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado, según precio puesto por los hijos de Israel,
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 y las dieron para el campo del alfarero, como me ordenó el Seńor».* Mis hermanos: Jesús se refiere así a sus discípulos (cf. v. 7, y Mt 12.48-50).
Pilato interroga a Jesús
(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)
El informe de la guardia
11 Jesús, pues, estaba en pie delante del gobernador; y este le preguntó, diciendo: --żEres tú el Rey de los judíos? Jesús le dijo: --Tú lo dices.
Jesús purifica el Templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 Y siendo acusado por los principales sacerdotes y por los ancianos, nada respondió.
La sal de la tierra
La puerta angosta
(Lc 13.24)
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
Jesús bendice a los nińos
13 Pilato entonces le dijo: --żNo oyes cuántas cosas testifican contra ti?
La luz del mundo
Jesús sana a la suegra de Pedro
La pregunta sobre el ayuno
Jesús sana a un muchacho lunático
Parábola de los talentos
Judas ofrece entregar a Jesús
14 Pero Jesús no le respondió ni una palabra, de tal manera que el gobernador estaba muy asombrado.* El gobernador: Poncio Pilato.
Por sus frutos los conoceréis
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
La cuestión del tributo
Jesús es sentenciado a muerte
(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)
15 Ahora bien, en el día de la fiesta acostumbraba el gobernador soltar al pueblo un preso, el que quisieran.* El día de hoy: esto es, el tiempo en que se escribió el evangelio.
Sobre el ayuno
Jesús sana a muchos enfermos
Persecuciones venideras
El joven rico
La gran comisión
(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)
16 Y tenían entonces un preso famoso llamado Barrabás.* Mt 26.32; 28.7,10; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.
Jesús y la Ley
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
La Cena del Seńor
(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
17 Reunidos, pues, ellos, les preguntó Pilato: --żA quién queréis que os suelte: a Barrabás o a Jesús, llamado el Cristo?* Algunos dudaban: otra posible traducción: pero dudaron.
Los que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús maldice la higuera estéril
(Mc 11.12-14,20-26)
18 (porque sabía que por envidia lo habían entregado).* Mt 11.27; Jn 3.35; 13.2-4; 17.2; cf. Dn 7.13-14.
Tesoros en el cielo
19 Y estando él sentado en el tribunal, su mujer le mandó a decir: --No tengas nada que ver con ese justo, porque hoy he sufrido mucho en sueńos por causa de él.** Haced discípulos: Hch 1.8.En el nombre de: Véase Nombre en la Concordancia temática. Este pasaje reúne los nombres de Padre, Hijo y Espíritu Santo en una expresión que en la iglesia llegó a usarse como fórmula para el bautismo. Véase también 2 Co 13.13 nota j.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
Petición de Santiago y de Juan
20 Pero los principales sacerdotes y los ancianos persuadieron a la multitud que pidiera a Barrabás y que se diera muerte a Jesús.* En diversos ms. no aparece: Amén.
Sobre la ira
Nunca os conocí
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 Respondiendo el gobernador, les dijo: --żA cuál de los dos queréis que os suelte? Y ellos dijeron: --A Barrabás.
La lámpara del cuerpo
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Pilato les preguntó: --żQué, pues, haré de Jesús, llamado el Cristo? Todos le dijeron: --ˇSea crucificado!
Jesús calma la tempestad
Parábola del siervo que no quiso perdonar
La autoridad de Jesús
La pregunta sobre la resurrección
23 El gobernador les dijo: --Pues żqué mal ha hecho? Pero ellos gritaban aún más, diciendo: --ˇSea crucificado!
Dios y las riquezas
(Lc 16.13)
Los dos cimientos
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 Viendo Pilato que nada adelantaba, sino que se hacía más alboroto, tomó agua y se lavó las manos delante del pueblo, diciendo: --Inocente soy yo de la sangre de este justo. Allá vosotros.* En diversos ms. no aparece justo.
Confianza en Dios
Venid a mí y descansad
25 Y respondiendo todo el pueblo, dijo: --Su sangre sea sobre nosotros y sobre nuestros hijos.
A quién se debe temer
26 Entonces les soltó a Barrabás, y habiendo azotado a Jesús, lo entregó para ser crucificado.* Para ser crucificado: Véase Crucifixión, cruz en la Concordancia temática. Antes de ser crucificado, el sentenciado era azotado con un látigo de varias puntas lacerantes.
Sobre el adulterio
Dos ciegos reciben la vista
27 Entonces los soldados del gobernador llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la compańía.* El pretorio, o palacete-fortaleza donde se alojaba el gobernador, quien vivía en Cesarea pero pasaba ciertas temporadas en Jerusalén. El lugar pudo ser el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.
Los endemoniados gadarenos
Parábola de los dos hijos
28 Lo desnudaron y le echaron encima un manto escarlata;* Cf. Lc 23.11. Manto escarlata: probablemente una capa militar de ese color que sugería, a manera de burla, la púrpura con la que se vestían los reyes.
Jesús sana a muchos
Jesús sana a dos ciegos
La venida del Hijo del hombre
(Mc 13.24-37; Lc 17.26-30,34-36; 21.25-33)
29 pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas,ń 27.29La corona... de espinas y la cańa o vara, eran una imitación burlona de la corona y el cetro de un rey.y una cańa en su mano derecha; e hincando la rodilla delante de él, se burlaban, diciendo: --ˇSalve, rey de los judíos!
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mc 14.26-31; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)
30 Le escupían, y tomando la cańa lo golpeaban en la cabeza.* Cf. Is 50.6.
Sobre el divorcio
(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)
Parábola de la semilla de mostaza
El juicio de las naciones
31 Después de haberse burlado de él, le quitaron el manto, le pusieron sus vestidos y lo llevaron para crucificarle.* Por lo general, la crucifixión se convertía en un espectáculo, y se obligaba al condenado a llevar a cuestas el pesado travesańo de la cruz en que lo iban a colgar (véase Mt 10.38 n.).
Un mudo habla
Confesar a Jesús delante de los hombres
Alimentación de los cuatro mil
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mc 15.21-41; Lc 23.26-49; Jn 19.17-30)
32 Al salir hallaron a un hombre de Cirene que se llamaba Simón; a este obligaron a que llevara la cruz.* Cirene: ciudad helenística, o de cultura griega, en la costa norte de África, poblada en parte por judíos. Respecto a los hijos de Simón, véase Mc 15.21 n.
Sobre los juramentos
Parábola de la levadura
Parábola de los labradores malvados
33 Cuando llegaron a un lugar llamado Gólgota, (que significa: «Lugar de la Calavera»),* Gólgota: Véase Concordancia temática.
Jesús, causa de división
Uso que Jesús hace de las parábolas
Jesús sana a los enfermos en Genesaret
El gran mandamiento
34 le dieron a beber vinagre mezclado con hiel; pero, después de haberlo probado, no quiso beberlo.* Sal 69.21.
La mies es mucha
35 Cuando lo hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes, para que se cumpliera lo dicho por el profeta: «Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes».* Alusión al Sal 22.18. En diversos ms. no aparece: para que se cumpliera lo dicho por el profeta: «Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes».
Jesús explica la parábola de la cizańa
Jesús ora en Getsemaní
36 Y sentados lo custodiaban allí.
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
37 Pusieron sobre su cabeza su causa escrita: «Este es Jesús, el rey de los judíos».* Era común exponer públicamente el delito del criminal; en el caso de Jesús, la inscripción indicaba que era un sedicioso que aspiraba al título de rey.
Sobre la venganza
La demanda de una seńal
38 Entonces crucificaron con él a dos ladrones, uno a la derecha y otro a la izquierda.* Dos ladrones: También puede traducirse por insurrectos o malhechores.39 Los que pasaban lo insultaban meneando la cabeza* El autor usa el lenguaje de Sal 22.7; cf. Sal 109.25.
Recompensas
(Mc 9.41)
40 y diciendo: «Tú, el que derribas el Templo y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo. Si eres Hijo de Dios, desciende de la cruz».** Mt 26.61; Jn 2.19; Hch 6.14.Cf. Mt 4.3,6.
żDe quién es hijo el Cristo?
41 De esta manera también los principales sacerdotes, junto con los escribas, los fariseos y los ancianos, se burlaban de él y decían: 42 «A otros salvó, pero a sí mismo no se puede salvar. Si es el Rey de Israel, que descienda ahora de la cruz, y creeremos en él.
Sobre el amor a los enemigos
(Lc 6.27-28,32-36)
El espíritu impuro que vuelve
43 Confió en Dios; líbrelo ahora si le quiere, porque ha dicho: “Soy Hijo de Dios”».** Cita del Sal 22.8.Jn 5.18; 10.36; 19.7.
Parábola del tesoro escondido
44 Del mismo modo lo insultaban los ladrones que habían sido crucificados con él.
La perla preciosa
La fidelidad en el servicio
Muerte de Jesús
(Mc 15.33-41; Lc 23.44-49; Jn 19.28-30)
45 Desde la hora sexta hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena.* Cf. Jl 2.31; Am 8.9. Desde la hora sexta... hasta la hora novena: Desde el mediodía... hasta las tres de la tarde. Véase Mt 20.3 n. Toda la tierra: o toda aquella tierra.
La madre y los hermanos de Jesús
46 Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: «Elí, Elí, żlama sabactani?» (que significa: «Dios mío, Dios mío, żpor qué me has desamparado?»).* Sal 22.1. La frase Dios mío, Dios mío se cita en su forma hebrea; la pregunta żpor qué me has desamparado? se cita en arameo.
Parábola de la red
Arresto de Jesús
(Mc 14.43-50; Lc 22.47-53; Jn 18.2-11)
47 Algunos de los que estaban allí decían al oírlo: --A Elías llama este.* Mal 4.5-6. Los judíos esperaban el retorno del profeta Elías; también se creía que Elías vendría en ayuda de los angustiados (cf. v. 49). Véase Mt 16.14 nota j.48 Al instante, corriendo uno de ellos, tomó una esponja, la empapó de vinagre, la puso en una cańa y le dio a beber.* Sal 69.21. Vinagre: o vino agrio. Pudo ser un vino corriente que tomaban los soldados y la gente de pocos recursos.49 Pero los otros decían: --Deja, veamos si viene Elías a librarlo. 50 Pero Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu.
Tesoros nuevos y viejos
51 Entonces el velo del Templo se rasgó en dos, de arriba abajo; la tierra tembló, las rocas se partieron,* Velo: Había dos velos o cortinas en el Templo: uno, grande y vistoso, a la entrada, y otro que separaba el Lugar santo del Lugar santísimo (Ex 26.31-33; 2 Cr 3.14). La interpretación común es que se trata del segundo. A la luz de Heb 6.19; 9.3-12; 10.19-20, el velo rasgado se ha interpretado como símbolo del libre acceso a Dios logrado por la muerte de Cristo.52 los sepulcros se abrieron y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron;
Jesús en Nazaret
53 y después que él resucitó, salieron de los sepulcros, entraron en la santa ciudad y aparecieron a muchos. 54 El centurión y los que estaban con él custodiando a Jesús, al ver el terremoto y las cosas que habían sido hechas, llenos de miedo dijeron: «Verdaderamente este era Hijo de Dios». 55 Estaban allí muchas mujeres mirando de lejos, las cuales habían seguido a Jesús desde Galilea, sirviéndolo.* Lc 8.2-3 n. Desde Galilea: es decir, desde los tiempos de la actividad de Jesús en Galilea (cf. Lc 8.1-3).56 Entre ellas estaban María Magdalena, María la madre de Jacobo y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo.* La madre de los hijos de Zebedeo: Cf. Mt 4.21, y véase 20.20 n. En cuanto a las otras personas mencionadas, véanse notas sobre Mc 15.40.
Jesús ante el Concilio
(Mc 14.53-65; Lc 22.54,63-71; Jn 18.12-14,19-24)
Jesús es sepultado
(Mc 15.42-47; Lc 23.50-56; Jn 19.38-42)
57 Cuando cayó la noche, llegó un hombre rico, de Arimatea, llamado José, que también había sido discípulo de Jesús.** Cuando cayó la noche: o Al atardecer: es decir, antes de la puesta del sol, hora en que empezaba el sábado.Arimatea: un pueblo situado probablemente al noroeste de Jerusalén.58 Este fue a Pilato y pidió el cuerpo de Jesús. Entonces Pilato mandó que se le diera el cuerpo. 59 Y tomando José el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia 60 y lo puso en su sepulcro nuevo, que había labrado en la peńa; y después de hacer rodar una gran piedra a la entrada del sepulcro, se fue.* Algunos de los judíos sepultaban a sus muertos en cuevas labradas en la roca, cerradas con una piedra redonda y pesada que se hacía rodar ante la entrada.61 Estaban allí María Magdalena y la otra María, sentadas delante del sepulcro.* Las dos Marías del v. 56.
La guardia ante la tumba
62 Al día siguiente, que es después de la preparación, se reunieron los principales sacerdotes y los fariseos ante Pilato* Después de la preparación. El viernes recibía el nombre de día de la preparación, porque en él se hacían los preparativos para la celebración del sábado.63 y le dijeron: --Seńor, nos acordamos que aquel mentiroso, estando en vida, dijo: “Después de tres días resucitaré”.ń 27.63Mt 16.21; 17.23; 20.19 y paralelos. 64 Manda, pues, que se asegure el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vayan sus discípulos de noche, lo hurten y digan al pueblo: “Resucitó de entre los muertos”. Y será el último engańo peor que el primero. 65 Pilato les dijo: --Ahí tenéis una guardia; id, aseguradlo como sabéis.* Pilato autoriza una guardia de soldados romanos.66 Entonces ellos fueron y aseguraron el sepulcro, sellando la piedra y poniendo la guardia.
El sermón del monte
Sobre la limosna
El juzgar a los demás
(Lc 6.37-38,41-42)
Jesús sana a un leproso
Jesús sana a un paralítico
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
Jesús enseńa sobre el divorcio
Parábola de los obreros de la vińa
5. JESÚS EN JERUSALÉN:%SEMANA DE LA PASIÓN (21.1--28.20)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mc 11.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Parábola de la fiesta de bodas
Jesús acusa a escribas y fariseos
(Mc 12.38-40; Lc 11.37-54; 20.45-47)
Jesús predice la destrucción del Templo
Parábola de las diez vírgenes
El complot contra Jesús
(Mc 14.1-2; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mc 15.1; Lc 23.1-2; Jn 18.28-32)
La resurrección
(Mc 16.1-8; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)
1 Pasado el sábado, al amanecer del primer día de la semana, fueron María Magdalena y la otra María a ver el sepulcro.* Mt 27.56,61. Al amanecer del primer día de la semana: otra posible traducción: Cuando al anochecer comenzaba el primer día de la semana: Mc 16.9; Jn 20.19; Hch 20.7 nota g. Equivale prácticamente a nuestro domingo.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 De pronto hubo un gran terremoto, porque un ángel del Seńor descendió del cielo y, acercándose, removió la piedra y se sentó sobre ella.
Las bienaventuranzas
Seńales antes del fin
Muerte de Judas
3 Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve. 4 De miedo de él, los guardas temblaron y se quedaron como muertos.
Sobre la oración
Jesús sana al siervo de un centurión
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 Pero el ángel dijo a las mujeres: «No temáis vosotras, porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado.
Ocasiones de caer
Jesús es ungido en Betania
6 No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Seńor.* Como dijo: Mt 16.21; 17.23; 20.19 (cf. Lc 24.6-7).
La oración, y la regla de oro
(Lc 11.9-13; 6.31)
7 E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos y va delante de vosotros a Galilea; allí lo veréis. Ya os lo he dicho».* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo a dar las nuevas a sus discípulos. Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos,* En diversos ms. no aparece: Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos.
Llamamiento de Mateo
El hombre de la mano seca
9 Jesús les salió al encuentro, diciendo: --ˇSalve! Y ellas, acercándose, abrazaron sus pies y lo adoraron.
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 Entonces Jesús les dijo: --No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me verán.* Mis hermanos: Jesús se refiere así a sus discípulos (cf. v. 7, y Mt 12.48-50).
Pilato interroga a Jesús
(Mc 15.2-5; Lc 23.3-5; Jn 18.33-38)
El informe de la guardia
11 Mientras ellas iban, unos de la guardia fueron a la ciudad y dieron aviso a los principales sacerdotes de todas las cosas que habían acontecido.
Jesús purifica el Templo
(Mc 11.15-19; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
12 Estos se reunieron con los ancianos y, después de ponerse de acuerdo, dieron mucho dinero a los soldados,
La sal de la tierra
La puerta angosta
(Lc 13.24)
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
Jesús bendice a los nińos
13 diciéndoles: «Decid vosotros: “Sus discípulos llegaron de noche y lo hurtaron mientras nosotros estábamos dormidos”.
La luz del mundo
Jesús sana a la suegra de Pedro
La pregunta sobre el ayuno
Jesús sana a un muchacho lunático
Parábola de los talentos
Judas ofrece entregar a Jesús
14 Y si esto lo oye el gobernador, nosotros lo persuadiremos y os pondremos a salvo».* El gobernador: Poncio Pilato.
Por sus frutos los conoceréis
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
La cuestión del tributo
Jesús es sentenciado a muerte
(Mc 15.6-20; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)
15 Ellos tomaron el dinero e hicieron como se les había instruido. Este dicho se ha divulgado entre los judíos hasta el día de hoy.* El día de hoy: esto es, el tiempo en que se escribió el evangelio.
Sobre el ayuno
Jesús sana a muchos enfermos
Persecuciones venideras
El joven rico
La gran comisión
(Mc 16.14-18; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)
16 Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado.* Mt 26.32; 28.7,10; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.
Jesús y la Ley
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
La Cena del Seńor
(Mc 14.12-25; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
17 Cuando lo vieron, lo adoraron, aunque algunos dudaban.* Algunos dudaban: otra posible traducción: pero dudaron.
Los que querían seguir a Jesús
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús maldice la higuera estéril
(Mc 11.12-14,20-26)
18 Jesús se acercó y les habló diciendo: «Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.* Mt 11.27; Jn 3.35; 13.2-4; 17.2; cf. Dn 7.13-14.
Tesoros en el cielo
19 Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo,** Haced discípulos: Hch 1.8.En el nombre de: Véase Nombre en la Concordancia temática. Este pasaje reúne los nombres de Padre, Hijo y Espíritu Santo en una expresión que en la iglesia llegó a usarse como fórmula para el bautismo. Véase también 2 Co 13.13 nota j.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
Petición de Santiago y de Juan
20 y enseńándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo». Amén.* En diversos ms. no aparece: Amén.
© 1995 Sociedades Bíblicas Unidas