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San Mateo 5 5 de 28 capítulos

El sermón del monte

1 Viendo la multitud, subió al monte y se sentó. Se le acercaron sus discípulos,* Y se sentó: actitud que solían adoptar los rabinos o maestros religiosos cuando enseńaban. La ubicación en lo alto de un monte trae a la memoria la promulgación de la ley de Moisés en el monte Sinaí (Ex 19.10--20.20).2 y él, abriendo su boca, les enseńaba diciendo:

Las bienaventuranzas

(Lc 6.20-23)

3 «Bienaventurados los pobres en espíritu,
porque de ellos es el reino de los cielos.
*
De ellos es el reino de los cielos: Véase Mt 3.2 nota d. La palabra castellana reino, como la palabra griega, puede referirse tanto al territorio gobernado por un rey como a la acción misma de gobernar; en el NT se usa principalmente con este segundo significado, así que la frase quiere decir que ellos son los que se beneficiarán del reinado de Dios. Véase Reino de Dios en la Concordancia temática.4 Bienaventurados los que lloran,
porque recibirán consolación.
*
Aquí y en el v. 6, las expresiones están en forma pasiva (recibirán consolación, serán saciados) y así sugieren que será Dios quien realizará esas acciones. Véase Mt 7.1 nota b.5 Bienaventurados los mansos,
porque recibirán la tierra por heredad.
*
Sal 37.11. En el salmo 37 se repite varias veces (v. 3,9,11,22,29) la idea de que lo prometido por Dios (concretamente, para los israelitas, la tierra de Canaán) se ha de recibir con humildad, espíritu de dependencia y confianza (cf. Dt 7.7-8; 8.11-20).6 Bienaventurados los que tienen hambre%y sed de justicia,
porque serán saciados.
*
Cf. Pr 21.21.7 Bienaventurados los misericordiosos,
porque alcanzarán misericordia.
8 Bienaventurados los de limpio corazón,
porque verán a Dios.
9 Bienaventurados los pacificadores,
porque serán llamados hijos de Dios.
10 Bienaventurados los que padecen%persecución por causa de la justicia,
porque de ellos es el reino de los cielos.
11 Bienaventurados seréis cuando por mi%causa os insulten, os persigan y digan%toda clase de mal contra vosotros,%mintiendo.ń 5.11Cf. 1 P 4.14. 12 »Gozaos y alegraos, porque vuestra recompensa es grande en los cielos, pues así persiguieron a los profetas que vivieron antes de vosotros.** Recompensa: La idea de recompensa o premio aparece varias veces en Mt (cf. 5.46; 6.1; 10.42).2 Cr 36.16; Hch 7.52.

La sal de la tierra

13 »Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal pierde su sabor, żcon qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres.* Mc 9.50; Lc 14.34-35. Este dicho supone el gran aprecio que se tenía por la sal, pues además de servir para dar sabor (cf. Job 6.6) y conservar los alimentos, se usaba en diversas ceremonias religiosas (cf. Lv 2.13; Nm 18.19 n.). Cuando no era pura, caso frecuente en la antigüedad, podía perder su sabor.

La luz del mundo

14 »Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.* Jn 8.12; 9.5; Flp 2.15. Según Is 49.6, Israel es «luz de las naciones».15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de una vasija, sino sobre el candelero para que alumbre a todos los que están en casa.,**** Una luz: o una lámpara de las que ardían con aceite.Vasija: lit. almud, recipiente usado para medir granos.En casa: Las casas de la gente pobre, que generalmente tenían solo una pieza, podían iluminarse con una sola lámpara.Mc 4.21; Lc 8.16; 11.33.16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.* Cf. 1 P 2.12.

Jesús y la Ley

17 »No penséis que he venido a abolir la Ley o los Profetas; no he venido a abolir, sino a cumplir,** La Ley o los Profetas: modo de referirse a todas las Escrituras del pueblo de Israel, el Antiguo Testamento para los cristianos. Véase Introducción al NT.Cf. Ro 3.31.18 porque de cierto os digo que antes que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la Ley, hasta que todo se haya cumplido.* Lc 16.17; 21.33. Ni una jota ni una tilde: Alusión a la letra más pequeńa y a los trazos que distinguían unas letras de otras en la escritura antigua. La expresión indica aquí las partes más pequeńas o insignificantes de la Ley.19 De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeńos y así enseńe a los hombres, muy pequeńo será llamado en el reino de los cielos; pero cualquiera que los cumpla y los enseńe, este será llamado grande en el reino de los cielos.* Cualquiera que quebrante: lit. el que desate o afloje; también puede entenderse como el que declare no obligatorio.20 »Por tanto, os digo que si vuestra justicia no fuera mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.** Si vuestra justicia: Referencia a hacer lo que es justo ante Dios. Véase Mt 3.15 n.Fariseos: Eran en realidad los más cuidadosos en el cumplimiento de la Ley. Véase Introducción al NT.

Sobre la ira

(Lc 12.57-59)

21 »Oísteis que fue dicho a los antiguos: “No matarás”, y cualquiera que mate será culpable de juicio.* Ex 20.13; Dt 5.17.22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga “Necio” a su hermano, será culpable ante el Concilio; y cualquiera que le diga “Fatuo”, quedará expuesto al infierno de fuego.,***** Que diga «Necio»: es decir, que insulte.El Concilio: el Sanedrín, o tribunal supremo de los judíos; véase Concordancia temática.Que le diga «Fatuo»: insulto extremo, con la idea de renegado o impío. Esta expresión y la anterior son insultos graves.Infierno de fuego: Aquí significa lugar de máximo castigo; véase Mc 9.43 nota v.Cf. 1 Jn 3.15.23 »Por tanto, si traes tu ofrenda al altar y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, 24 deja allí tu ofrenda delante del altar y ve, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces vuelve y presenta tu ofrenda. 25 Ponte de acuerdo pronto con tu adversario, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al guardia, y seas echado en la cárcel. 26 De cierto te digo que no saldrás de allí hasta que pagues el último cuadrante.,** Cuadrante: la moneda de menos valor en el sistema romano. Véase Tabla de pesas, medidas y monedas.Lc 12.58-59.

Sobre el adulterio

27 »Oísteis que fue dicho: “No cometerás adulterio”.* Ex 20.14; Dt 5.18.28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. 29 »Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti, pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno. 30 Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala y échala de ti, pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno.* Mt 18.8-9; Mc 9.43-47. Exageración intencional, llamada hipérbole, para expresar la necesidad de sacrificar algo valioso cuando el retenerlo es ocasión de pecado.

Sobre el divorcio

(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)

31 »También fue dicho: “Cualquiera que repudie a su mujer, déle carta de divorcio”.* Dt 24.1-4; cf. Mt 19.7; Mc 10.4.32 Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere, y el que se casa con la repudiada, comete adulterio.* Fornicación: Probablemente esta palabra designa, tanto aquí como en Mt 19.9 y en Hch 15.20,29; 21.25, el caso de los matrimonios prohibidos por la Ley (cf. Lv 18.6-18; Nm 25.1). También ha sido interpretada como equivalente a adulterio. Véase Hch 15.20 n.

Sobre los juramentos

33 »Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: “No jurarás en falso, sino cumplirás al Seńor tus juramentos”.* Cf. Lv 19.12; Nm 30.2; Dt 23.22.34 Pero yo os digo: No juréis de ninguna manera: ni por el cielo, porque es el trono de Dios; 35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey.,** Sal 48.2. El gran Rey: Dios.Mt 23.16-22; cf. Is 66.1; Stg 5.12. Algunos enseńaban que ciertos juramentos obligaban más que otros, por lo que, para evitar mayores responsabilidades, juraban por cosas menores. Jesús enseńa que toda persona debe ser siempre tan fiel a su propia palabra, que no tenga necesidad de jurar.36 Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello. 37 Pero sea vuestro hablar: “Sí, sí” o “No, no”, porque lo que es más de esto, de mal procede.,** De mal procede: otra posible traducción: es del maligno, esto es, del diablo.Cf. Stg 5.12.

Sobre la venganza

(Lc 6.29-30)

38 »Oísteis que fue dicho: “Ojo por ojo y diente por diente”.* Ex 21.24; Lv 24.20; Dt 19.21. Esta «ley del talión» (Ex 21.23-25), que de hecho limitaba el castigo a una pena correspondiente a la ofensa, había servido al principio para frenar las contiendas causadas por venganzas desproporcionadas y sangrientas.39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;* Lm 3.30. Una bofetada en la mejilla derecha se consideraba un insulto especialmente grave.40 al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa;* Túnica: especie de camisa larga; la capa se llevaba encima de ella.41 a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos.* Los soldados romanos que ocupaban el país podían obligar a cualquier transeúnte a llevarles su carga hasta por una milla (como 1.5 km.).42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo niegues.* Cf. Lc 6.34-35.

Sobre el amor a los enemigos

(Lc 6.27-28,32-36)

43 »Oísteis que fue dicho: “Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo”.* Cf. Lv 19.18. El amor al prójimo se extendía a los miembros del pueblo de Israel, y según Dt 10.18-19 también a los extranjeros residentes entre los israelitas. El odiar al enemigo no lo ordenaba la Ley, pero podía verse recomendado en textos como Sal 139.21-22 y otros.44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os odian y orad por los que os ultrajan y os persiguen,,** Ex 23.4-5; Pr 25.21; Ro 12.14-20; 13.8-10.Diversos ms. solo dicen: Amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen.45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos y llover sobre justos e injustos.* Seáis hijos: Véase Jn 8.44 nota w.46 Si amáis a los que os aman, żqué recompensa tendréis? żNo hacen también lo mismo los publicanos?* Los publicanos: Se trataba generalmente de judíos contratados por el gobierno romano como recaudadores de impuestos. Eran despreciados por los demás judíos, quienes los consideraban traidores. Véase la Concordancia temática.47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, żqué hacéis de más? żNo hacen también así los gentiles? 48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.* Lv 11.44-45; 19.2; Dt 18.13. Con esta exhortación a ser perfectos como el Padre celestial se resume toda la enseńanza dada en 5.17-48. En Lc 6.36 la exhortación es a ser misericordiosos como... vuestro Padre es misericordioso.