Parábola de las diez vírgenes
1 »Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que, tomando sus lámparas, salieron a recibir al novio.* En una boda oriental, el novio se dirigía a la casa de la novia para recibirla de manos de sus padres; luego iban acompańados por doncellas o vírgenes y otros convidados hasta la casa del novio o de sus padres, donde se celebraba el banquete nupcial. Las lámparas ardían con aceite de oliva. Cf. Lc 12.35-38.2 Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas. 3 Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; 4 pero las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. 5 Como el novio tardaba, cabecearon todas y se durmieron. 6 Y a la medianoche se oyó un clamor: “ˇAquí viene el novio, salid a recibirlo!” 7 Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron y arreglaron sus lámparas. 8 Y las insensatas dijeron a las prudentes: “Dadnos de vuestro aceite, porque nuestras lámparas se apagan”. 9 Pero las prudentes respondieron diciendo: “Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden y comprad para vosotras mismas”. 10 Pero mientras ellas iban a comprar, llegó el novio; y las que estaban preparadas entraron con él a la boda, y se cerró la puerta.* Cf. Ap 19.9.11 Después llegaron también las otras vírgenes, diciendo: “ˇSeńor, seńor, ábrenos!”. 12 Pero él, respondiendo, dijo: “De cierto os digo que no os conozco”.* Mt 7.21-23; Lc 13.25.13 Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del hombre ha de venir.* Mt 24.42; Mc 13.33,35; Lc 12.40. En diversos ms. no aparece: en que el Hijo del hombre ha de venir.
Parábola de los talentos
14 »El reino de los cielos es como un hombre que, yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.* Sus siervos lit. esclavos; en esa época, había esclavos de confianza a quienes sus amos encargaban los bienes.15 A uno dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.* Cinco talentos. Un talento equivalía a seis mil denarios, o sea, al salario por seis mil días de trabajo. Cinco talentos equivaldría al salario de casi cien ańos de trabajo de un obrero. Véase Tabla de pesas, medidas y monedas.16 El que recibió cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos. 17 Asimismo el que recibió dos, ganó también otros dos. 18 Pero el que recibió uno hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su seńor. 19 »Después de mucho tiempo regresó el seńor de aquellos siervos y arregló cuentas con ellos. 20 Se acercó el que había recibido cinco talentos y trajo otros cinco talentos, diciendo: “Seńor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos”. 21 Su seńor le dijo: “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu seńor”.* Lc 16.10.22 Se acercó también el que había recibido dos talentos y dijo: “Seńor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos”. 23 Su seńor le dijo: “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu seńor”. 24 Pero acercándose también el que había recibido un talento, dijo: “Seńor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; 25 por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo”. 26 Respondiendo su seńor, le dijo: “Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré y que recojo donde no esparcí. 27 Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros y, al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses. 28 Quitadle, pues, el talento y dadlo al que tiene diez talentos, 29 porque al que tiene, le será dado y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.* Mt 13.12; Mc 4.25; Lc 8.18.30 Y al siervo inútil echadlo en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes”.* Allí será el lloro y el crujir de dientes: Véase Mt 8.12 n.
El juicio de las naciones
31 »Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria,** Mt 16.27.Mt 19.28.32 y serán reunidas delante de él todas las naciones; entonces apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. 33 Y pondrá las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda.* Ez 34.17-20. En Palestina las ovejas y las cabras pastaban juntas, pero se las guardaba en corrales separados. Las ovejas eran consideradas de mayor estima que las cabras.34 Entonces el Rey dirá a los de su derecha: “Venid, benditos de mi Padre, heredad el Reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo, 35 porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; fui forastero y me recogisteis;* Is 58.6-10; cf. Ez 18.7; Heb 13.3; Stg 1.27; 2.15-16.36 estuve desnudo y me vestisteis; enfermo y me visitasteis; en la cárcel y fuisteis a verme”. 37 Entonces los justos le responderán diciendo: “Seńor, żcuándo te vimos hambriento y te alimentamos, o sediento y te dimos de beber? 38 żY cuándo te vimos forastero y te recogimos, o desnudo y te vestimos? 39 żO cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?”. 40 Respondiendo el Rey, les dirá: “De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeńos, a mí lo hicisteis”.* Mt 10.40-42; 18.5.41 »Entonces dirá también a los de la izquierda: “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles,ń 25.41Ap 20.10,15. 42 porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; 43 fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me vestisteis; enfermo y en la cárcel, y no me visitasteis”. 44 Entonces también ellos le responderán diciendo: “Seńor, żcuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo o en la cárcel, y no te servimos?”. 45 Entonces les responderá diciendo: “De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeńos, tampoco a mí lo hicisteis”.* Cf. 1 Co 8.12.46 Irán estos al castigo eterno y los justos a la vida eterna.* Dn 12.2; Jn 5.29.
© 1995 Sociedades Bíblicas Unidas