Parábola del sembrador
1 Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar. 2 Se le acercó mucha gente, así que él, entrando en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa.* Se sentó: Véase Mt 5.1 n.; Lc 5.1-3.3 Les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: «El sembrador salió a sembrar. 4 Mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino, y vinieron las aves y la comieron. 5 Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra, y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; 6 pero cuando salió el sol, se quemó y, como no tenía raíz, se secó.* En lugares pedregosos la semilla germina más rápidamente, ya que la tierra es poco profunda y absorbe más el calor del sol; sin embargo, esa misma falta de profundidad le impide echar raíces firmes.7 Parte cayó entre espinos, y los espinos crecieron y la ahogaron. 8 Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta y cuál a treinta por uno. 9 El que tiene oídos para oir, oiga».
Propósito de las parábolas
10 Entonces, acercándose los discípulos, le preguntaron: --żPor qué les hablas por parábolas? 11 Él, respondiendo, les dijo: --Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos, pero a ellos no les es dado,* Los misterios del Reino: se trata de los designios de Dios, que ahora son revelados. Véase Misterio en la Concordancia temática.12 pues a cualquiera que tiene, se le dará y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.* Mt 25.29; Mc 4.25; Lc 8.18; 19.26.13 Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni entienden. 14 De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo:
»“De oído oiréis, y no entenderéis;
y viendo veréis, y no percibiréis,
15 porque el corazón de este pueblo%se ha entorpecido,
y con los oídos oyen pesadamente,
y han cerrado sus ojos;
para que no vean con los ojos,
ni oigan con los oídos,
ni con el corazón entiendan, ni se conviertan
y yo los sane”.* Is 6.9-10. Sobre el tema del cumplimiento de las profecías, véase Mt 1.22 n.16 »Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen. 17 De cierto os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oir lo que oís, y no lo oyeron.* Lc 10.23-24; Heb 11.13; 1 P 1.10-12.
Jesús explica la parábola del sembrador
18 »Oíd, pues, vosotros la parábola del sembrador: 19 Cuando alguno oye la palabra del Reino y no la entiende, viene el malo y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino.** Reino: es decir, el reino de Dios.El malo: esto es, el diablo.20 El que fue sembrado en pedregales es el que oye la palabra y al momento la recibe con gozo, 21 pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza. 22 El que fue sembrado entre espinos es el que oye la palabra, pero las preocupaciones de este siglo y el engańo de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa. 23 Pero el que fue sembrado en buena tierra es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta y a treinta por uno.
Parábola del trigo y la cizańa
24 Les refirió otra parábola, diciendo: «El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; 25 pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizańa entre el trigo, y se fue.* Cizańa: planta silvestre que se parece mucho al trigo, pero que puede distinguirse de este una vez que ambos han dado su fruto. Su semilla es venenosa. Véase la explicación de la parábola en 13.36-43.26 Cuando brotó la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizańa. 27 Fueron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: “Seńor, żno sembraste buena semilla en tu campo? żCómo, pues, tiene cizańa?”. 28 Él les dijo: “Un enemigo ha hecho esto”. Y los siervos le dijeron: “żQuieres, pues, que vayamos y la arranquemos?”. 29 Él les dijo: “No, no sea que al arrancar la cizańa arranquéis también con ella el trigo. 30 Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega, y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: ‘Recoged primero la cizańa y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero’ ”».
Parábola de la semilla de mostaza
31 Otra parábola les refirió, diciendo: «El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza que un hombre tomó y sembró en su campo.* Mostaza: planta de la que se obtiene la especia del mismo nombre. Lo pequeńo de su semilla era proverbial, especialmente en contraste con el tamańo de la planta, que en Galilea puede alcanzar hasta 2 m. de altura.32 Esta es a la verdad la más pequeńa de todas las semillas, pero cuando ha crecido es la mayor de las hortalizas y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas».* Ez 17.23; 31.6; Dn 4.12, 20-21.
Parábola de la levadura
33 Otra parábola les dijo: «El reino de los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo quedó leudado».* Levadura: sustancia que se mezcla con la masa del pan y la hace fermentar. Tres medidas equivalen aprox. a 22 litros (o decímetros cúbicos).
Uso que Jesús hace de las parábolas
34 Todo esto habló Jesús por parábolas a la gente, y sin parábolas no les hablaba, 35 para que se cumpliera lo que dijo el profeta:
«Abriré en parábolas mi boca;
declararé cosas escondidas
desde la fundación del mundo».ń 13.35Sal 78.2; según el título hebreo de dicho salmo, su autor fue Asaf, considerado vidente o profeta (2 Cr 29.30). Véase Mt 1.22 n.
Jesús explica la parábola de la cizańa
36 Entonces, después de despedir a la gente, entró Jesús en la casa. Se le acercaron sus discípulos y le dijeron: --Explícanos la parábola de la cizańa del campo. 37 Respondiendo él, les dijo: --El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre. 38 El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino, y la cizańa son los hijos del malo.* Del malo: esto es, del diablo (v. 39).39 El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles.* La siega: imagen que frecuentemente simboliza el juicio final (Is 17.5; Jl 3.12-13; Mt 3.12; Ap 14.14-20).40 De manera que, así como se arranca la cizańa y se quema en el fuego, así será en el fin de este mundo. 41 Enviará el Hijo del hombre a sus ángeles, y recogerán de su Reino a todos los que sirven de tropiezo y a los que hacen maldad, 42 y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.** Horno de fuego: imagen que simboliza el infierno; cf. Ap 21.8.Será el lloro y el crujir de dientes: lit. vendrán el llanto y la desesperación. Véase Mt 8.12 n.43 Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oir, oiga.* Dn 12.3.
Parábola del tesoro escondido
44 »Además el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene y compra aquel campo.* Esta parábola y la de 13.45-46 sugieren el alto costo y el valor del reino de Dios para los que quieran entrar en él.
La perla preciosa
45 »También el reino de los cielos es semejante a un comerciante que busca buenas perlas, 46 y al hallar una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía y la compró.
Parábola de la red
47 »Asimismo el reino de los cielos es semejante a una red que, echada al mar, recoge toda clase de peces.* Red: Véase Mt 4.18 nota r; aquí se trata de la red barredera.48 Cuando está llena, la sacan a la orilla, se sientan y recogen lo bueno en cestas y echan fuera lo malo. 49 Así será al fin del mundo: saldrán los ángeles y apartarán a los malos de entre los justos, 50 y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.* Cf. 13.40-43. Será el lloro y el crujir de dientes: Véase Mt 8.12 n.
Tesoros nuevos y viejos
51 Jesús les preguntó: --żHabéis entendido todas estas cosas? Ellos respondieron: --Sí, Seńor. 52 Él les dijo: --Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.* Se trata de un maestro de la Ley (véase Introducción al NT) que, ya instruido en la Ley de Moisés, se instruye también acerca del reino de Dios y así sabe enseńar lo nuevo sin dejar de conservar el valor de lo antiguo.
Jesús en Nazaret
53 Aconteció que cuando terminó Jesús estas parábolas, se fue de allí.* Cuando Jesús terminó... parábolas: Véase Mt 7.28 n.54 Vino a su tierra y les enseńaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que se maravillaban y decían: --żDe dónde saca este esta sabiduría y estos milagros? 55 żNo es este el hijo del carpintero? żNo se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas?** Carpintero: o albańil: Véanse Mc 6.3 nota c; Jn 6.42.Hermanos: Véase Mt 12.46 n.56 żNo están todas sus hermanas con nosotros? żDe dónde, pues, saca este todas estas cosas? 57 Y se escandalizaban de él. Pero Jesús les dijo: --No hay profeta sin honra, sino en su propia tierra y en su casa.* Expresión proverbial (Mc 6.4; Lc 4.24; Jn 4.44).58 Y no hizo allí muchos milagros debido a la incredulidad de ellos.
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