Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
1 Entonces, llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus impuros, para que los echaran fuera y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.* Lc 22.24.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 Los nombres de los doce apóstoles son estos: primero Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Jacobo hijo de Zebedeo, y su hermano Juan; 3 Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo, el publicano, Jacobo hijo de Alfeo, Lebeo, por sobrenombre Tadeo,* Mt 19.13-14; Mc 10.15; Lc 18.17. Jesús presenta como modelo a los nińos, pues estos tienen una actitud de absoluta confianza y de humilde dependencia.4 Simón, el cananita, y Judas Iscariote, el que también lo entregó.
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones diciendo: «Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis,
Ocasiones de caer
6 sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel.* Estos pequeńos: Se aplica a los creyentes humildes y sencillos como nińos (Mt 10.42; 25.40,45). Piedra de molino de asno: piedra superior de los molinos antiguos, que movida por un asno, se hacía rodar sobre la piedra inferior.7 Y yendo, predicad, diciendo: “El reino de los cielos se ha acercado”.* Los tropiezos: Véase Lc 17.1 n.8 Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.
El hombre de la mano seca
9 No llevéis oro, ni plata, ni cobre en vuestros cintos;* Exageración intencional llamada hipérbole; véase Mt 5.29-30 n., y cf. Mc 9.43-47. Infierno: véanse Mc 9.43 nota u y la Concordancia temática.
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 ni alforja para el camino, ni dos túnicas, ni calzado, ni bastón, porque el obrero es digno de su alimento.* En el judaísmo se decía que solo los ángeles de más alta categoría pueden ver el rostro de Dios. Jesús seńala que a los pequeńos se les da el privilegio de tener como protectores a estos ángeles. Sobre los ángeles, véase Concordancia temática.11 Pero en cualquier ciudad o aldea donde entréis, informaos de quién en ella es digno y quedaos allí hasta que salgáis.* Este v. no aparece en diversos ms. Lo que se había perdido: es decir, los pecadores. Cf. Lc 19.10.12 Al entrar en la casa, saludad.* Con respecto a la imagen del pastor, cf. Is 40.11; Ez 34.16, y véase Lc 15.4-7 n. A diferencia de Lc, en Mt la parábola se refiere a la consideración que se debe tener por los descarriados de la comunidad (cf. los pequeńos del v. 10).
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
13 Y si la casa es digna, vuestra paz vendrá sobre ella; pero si no es digna, vuestra paz se volverá a vosotros.
Jesús sana a un muchacho lunático
14 Si alguien no os recibe ni oye vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad y sacudid el polvo de vuestros pies.ń 10.14Sacudid el polvo de vuestros pies: como gesto de rechazo. Cf. Hch 13.51.* Estos pequeńos: Véase 18.6 n.
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
15 De cierto os digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma y de Gomorra que para aquella ciudad.* Lv 19.17
Persecuciones venideras
16 »Yo os envío como a ovejas en medio de lobos. Sed, pues, prudentes como serpientes y sencillos como palomas.* Dt 19.15; 1 Ti 5.19.17 Guardaos de los hombres, porque os entregarán a los concilios y en sus sinagogas os azotarán;* La iglesia o comunidad que reúne a los creyentes en Cristo. Véase 16.18 nota n.
Jesús explica la parábola del sembrador
18 y aun ante gobernadores y reyes seréis llevados por causa mía, para testimonio a ellos y a los gentiles.* Mt 16.19 n.; Jn 20.23. Aquí, a diferencia de Mt 16.19, los verbos atéis y desatéis están en plural, dirigidos a todos los discípulos.19 Pero cuando os entreguen, no os preocupéis por cómo o qué hablaréis, porque en aquella hora os será dado lo que habéis de hablar,
Ayes sobre las ciudades impenitentes
20 pues no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 El hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo. Los hijos se levantarán contra los padres y los harán morir.
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Seréis odiados por todos por causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin, este será salvo.* Setenta veces siete: otra posible traducción: setenta y siete veces. El uso de un múltiplo de siete, número que simbolizaba la perfección, es una manera de decir que para el perdón no debe haber límites. Cf. Lc 17.3-4.
Parábola del siervo que no quiso perdonar
23 Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra. De cierto os digo que no acabaréis de recorrer todas las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del hombre.
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 »El discípulo no es más que su maestro ni el siervo más que su seńor.* Diez mil talentos (véase Mt 25.15 n.). Un talento equivalía a seis mil denarios (o el salario por seis mil días de trabajo). Diez mil talentos equivaldrían a sesenta millones de denarios. La diferencia entre esta suma y la del v. 28 (lit. cien denarios) es intencionalmente exagerada. (Véase Tabla de pesas, medidas y monedas).
Venid a mí y descansad
25 Bástale al discípulo ser como su maestro y al siervo como su seńor. Si al padre de familia llamaron Beelzebú, ˇcuánto más a los de su casa!
A quién se debe temer
26 »Así que no los temáis, porque nada hay encubierto que no haya de ser descubierto; ni oculto que no haya de saberse. 27 Lo que os digo en tinieblas, decidlo a plena luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas. 28 No temáis a los que matan el cuerpo pero el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.* Cien denarios, equivalente a unos tres meses de trabajo de un jornalero (véase 18.24 n.).
Jesús sana a muchos
29 żNo se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin el permiso de vuestro Padre. 30 Pues bien, aun vuestros cabellos están todos contados.
Parábola de la semilla de mostaza
31 Así que no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos.
Confesar a Jesús delante de los hombres
Alimentación de los cuatro mil
32 »A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también lo confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.
Parábola de la levadura
33 Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré delante de mi Padre que está en los cielos.
Jesús, causa de división
Uso que Jesús hace de las parábolas
Jesús sana a los enfermos en Genesaret
34 »No penséis que he venido a traer paz a la tierra; no he venido a traer paz, sino espada,* Jesús alude al uso que algunos déspotas orientales hacían de la tortura, mediante la cual obligaban a un deudor a revelar el monto total de sus bienes.35 porque he venido a poner en enemistad al hombre contra su padre, a la hija contra su madre y a la nuera contra su suegra.* Mt 6.14-15.
Jesús explica la parábola de la cizańa
36 Así que los enemigos del hombre serán los de su casa. 37 El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí;
La demanda de una seńal
38 y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. 39 El que halle su vida, la perderá; y el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.* Magdala: Se trata de un lugar en la orilla occidental del Mar de Galilea (véase Mc 8.10 n.).
Recompensas
(Mc 9.41)
40 »El que a vosotros recibe, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió. 41 El que recibe a un profeta por cuanto es profeta, recompensa de profeta recibirá; y el que recibe a un justo por cuanto es justo, recompensa de justo recibirá. 42 Y cualquiera que dé a uno de estos pequeńos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa».** Horno de fuego: imagen que simboliza el infierno; cf. Ap 21.8.Será el lloro y el crujir de dientes: lit. vendrán el llanto y la desesperación. Véase Mt 8.12 n.
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
1 Cuando Jesús terminó de dar instrucciones a sus doce discípulos, se fue de allí a enseńar y a predicar en las ciudades de ellos.* Lc 22.24.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 Al oir Juan en la cárcel los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos 3 a preguntarle: --żEres tú aquel que había de venir o esperaremos a otro?* Mt 19.13-14; Mc 10.15; Lc 18.17. Jesús presenta como modelo a los nińos, pues estos tienen una actitud de absoluta confianza y de humilde dependencia.4 Respondiendo Jesús, les dijo: --Id y haced saber a Juan las cosas que oís y veis.
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados y a los pobres es anunciado el evangelio;
Ocasiones de caer
6 y bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí.* Estos pequeńos: Se aplica a los creyentes humildes y sencillos como nińos (Mt 10.42; 25.40,45). Piedra de molino de asno: piedra superior de los molinos antiguos, que movida por un asno, se hacía rodar sobre la piedra inferior.7 Mientras ellos se iban, comenzó Jesús a hablar de Juan a la gente: «żQué salisteis a ver al desierto? żUna cańa sacudida por el viento?* Los tropiezos: Véase Lc 17.1 n.8 żO qué salisteis a ver? żA un hombre cubierto de vestiduras delicadas? Los que llevan vestiduras delicadas, en las casas de los reyes están.
El hombre de la mano seca
9 Pero żqué salisteis a ver? żA un profeta? Sí, os digo, y más que profeta,* Exageración intencional llamada hipérbole; véase Mt 5.29-30 n., y cf. Mc 9.43-47. Infierno: véanse Mc 9.43 nota u y la Concordancia temática.
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 porque este es de quien está escrito:
»“Yo envío mi mensajero delante de ti,
el cual preparará tu camino%delante de ti”.* En el judaísmo se decía que solo los ángeles de más alta categoría pueden ver el rostro de Dios. Jesús seńala que a los pequeńos se les da el privilegio de tener como protectores a estos ángeles. Sobre los ángeles, véase Concordancia temática.11 »De cierto os digo que entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; y, sin embargo, el más pequeńo en el reino de los cielos es mayor que él.* Este v. no aparece en diversos ms. Lo que se había perdido: es decir, los pecadores. Cf. Lc 19.10.12 »Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.* Con respecto a la imagen del pastor, cf. Is 40.11; Ez 34.16, y véase Lc 15.4-7 n. A diferencia de Lc, en Mt la parábola se refiere a la consideración que se debe tener por los descarriados de la comunidad (cf. los pequeńos del v. 10).
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
13 Todos los profetas y la Ley profetizaron hasta Juan.
Jesús sana a un muchacho lunático
14 Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir.* Estos pequeńos: Véase 18.6 n.
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
15 El que tiene oídos para oir, oiga.* Lv 19.17
Persecuciones venideras
16 Pero ża qué compararé esta generación? Es semejante a los muchachos que se sientan en las plazas y gritan a sus compańeros,* Dt 19.15; 1 Ti 5.19.17 diciendo: “Os tocamos flauta y no bailasteis; os entonamos canciones de duelo y no llorasteis”,* La iglesia o comunidad que reúne a los creyentes en Cristo. Véase 16.18 nota n.
Jesús explica la parábola del sembrador
18 porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: “Demonio tiene”.* Mt 16.19 n.; Jn 20.23. Aquí, a diferencia de Mt 16.19, los verbos atéis y desatéis están en plural, dirigidos a todos los discípulos.19 Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: “Este es un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y pecadores”. Pero la sabiduría es justificada por sus hijos».
Ayes sobre las ciudades impenitentes
20 Entonces comenzó a reconvenir a las ciudades en las cuales había hecho muchos de sus milagros, porque no se habían arrepentido, diciendo:
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 «ˇAy de ti, Corazín! ˇAy de ti, Betsaida!, porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que en vestidos ásperos y ceniza se habrían arrepentido.
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Por tanto os digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para Tiro y para Sidón que para vosotras.* Setenta veces siete: otra posible traducción: setenta y siete veces. El uso de un múltiplo de siete, número que simbolizaba la perfección, es una manera de decir que para el perdón no debe haber límites. Cf. Lc 17.3-4.
Parábola del siervo que no quiso perdonar
23 Y tú, Capernaúm, que eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades serás abatida, porque si en Sodomań 11.23-24Sodoma: Mt 10.15 n.; Lc 10.12.se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy.
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 Por tanto os digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma que para ti».* Diez mil talentos (véase Mt 25.15 n.). Un talento equivalía a seis mil denarios (o el salario por seis mil días de trabajo). Diez mil talentos equivaldrían a sesenta millones de denarios. La diferencia entre esta suma y la del v. 28 (lit. cien denarios) es intencionalmente exagerada. (Véase Tabla de pesas, medidas y monedas).
Venid a mí y descansad
25 En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: «Te alabo, Padre, Seńor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los nińos.
A quién se debe temer
26 Sí, Padre, porque así te agradó. 27 »Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni nadie conoce al Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. 28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.* Cien denarios, equivalente a unos tres meses de trabajo de un jornalero (véase 18.24 n.).
Jesús sana a muchos
29 Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas, 30 porque mi yugo es fácil y ligera mi carga».
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
1 En aquel tiempo iba Jesús por los sembrados un sábado. Sus discípulos sintieron hambre y comenzaron a arrancar espigas y a comer.* Lc 22.24.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 Los fariseos, al verlo, le dijeron: --Tus discípulos hacen lo que no está permitido hacer en sábado. 3 Pero él les dijo: --żNo habéis leído lo que hizo David cuando él y los que con él estaban sintieron hambre;* Mt 19.13-14; Mc 10.15; Lc 18.17. Jesús presenta como modelo a los nińos, pues estos tienen una actitud de absoluta confianza y de humilde dependencia.4 cómo entró en la casa de Dios y comió los panes de la proposición, que no les estaba permitido comer ni a él ni a los que con él estaban, sino solamente a los sacerdotes?
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 żO no habéis leído en la Ley cómo en sábado los sacerdotes en el Templo profanan el sábado, y son sin culpa?
Ocasiones de caer
6 Pues os digo que uno mayor que el Templo está aquí.* Estos pequeńos: Se aplica a los creyentes humildes y sencillos como nińos (Mt 10.42; 25.40,45). Piedra de molino de asno: piedra superior de los molinos antiguos, que movida por un asno, se hacía rodar sobre la piedra inferior.7 Si supierais qué significa: “Misericordia quiero y no sacrificios”, no condenaríais a los inocentes,* Los tropiezos: Véase Lc 17.1 n.8 porque el Hijo del hombre es Seńor del sábado.
El hombre de la mano seca
9 Saliendo de allí, fue a la sinagoga de ellos.* Exageración intencional llamada hipérbole; véase Mt 5.29-30 n., y cf. Mc 9.43-47. Infierno: véanse Mc 9.43 nota u y la Concordancia temática.
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 Y había allí uno que tenía seca una mano. Para poder acusar a Jesús, le preguntaron: --żEstá permitido sanar en sábado?* En el judaísmo se decía que solo los ángeles de más alta categoría pueden ver el rostro de Dios. Jesús seńala que a los pequeńos se les da el privilegio de tener como protectores a estos ángeles. Sobre los ángeles, véase Concordancia temática.11 Él les dijo: --żQué hombre entre vosotros, si tiene una oveja y esta se le cae en un hoyo, en sábado, no le echa mano y la saca?* Este v. no aparece en diversos ms. Lo que se había perdido: es decir, los pecadores. Cf. Lc 19.10.12 Pero, żcuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, está permitido hacer el bien en sábado.* Con respecto a la imagen del pastor, cf. Is 40.11; Ez 34.16, y véase Lc 15.4-7 n. A diferencia de Lc, en Mt la parábola se refiere a la consideración que se debe tener por los descarriados de la comunidad (cf. los pequeńos del v. 10).
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
13 Entonces dijo a aquel hombre: --Extiende tu mano. Él la extendió y le fue restaurada sana como la otra.
Jesús sana a un muchacho lunático
14 Salieron entonces los fariseos y se confabularon contra Jesús para destruirlo.* Estos pequeńos: Véase 18.6 n.
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
15 Cuando Jesús supo esto, se retiró de allí. Lo siguió mucha gente, y sanaba a todos,* Lv 19.17
Persecuciones venideras
16 y les encargaba rigurosamente que no lo descubrieran,* Dt 19.15; 1 Ti 5.19.17 para que se cumpliera lo que dijo el profeta Isaías:
* La iglesia o comunidad que reúne a los creyentes en Cristo. Véase 16.18 nota n.
Jesús explica la parábola del sembrador
18 «Este es mi siervo, a quien he escogido;
mi amado, en quien se agrada mi alma.
Pondré mi Espíritu sobre él,
y a los gentiles anunciará juicio.
* Mt 16.19 n.; Jn 20.23. Aquí, a diferencia de Mt 16.19, los verbos atéis y desatéis están en plural, dirigidos a todos los discípulos.19 No contenderá, ni voceará,
ni nadie oirá en las calles su voz.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
20 La cańa cascada no quebrará
y el pábilo que humea no apagará,
hasta que haga triunfar el juicio.
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 En su nombre esperarán los gentiles».
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Entonces le llevaron un endemoniado, ciego y mudo; y lo sanó, de tal manera que el ciego y mudo veía y hablaba.* Setenta veces siete: otra posible traducción: setenta y siete veces. El uso de un múltiplo de siete, número que simbolizaba la perfección, es una manera de decir que para el perdón no debe haber límites. Cf. Lc 17.3-4.
Parábola del siervo que no quiso perdonar
23 Toda la gente estaba atónita y decía: «żSerá este aquel Hijo de David?».
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 Pero los fariseos, al oírlo, decían: «Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios».* Diez mil talentos (véase Mt 25.15 n.). Un talento equivalía a seis mil denarios (o el salario por seis mil días de trabajo). Diez mil talentos equivaldrían a sesenta millones de denarios. La diferencia entre esta suma y la del v. 28 (lit. cien denarios) es intencionalmente exagerada. (Véase Tabla de pesas, medidas y monedas).
Venid a mí y descansad
25 Sabiendo Jesús los pensamientos de ellos, les dijo: «Todo reino dividido contra sí mismo es asolado, y ninguna ciudad o casa dividida contra sí misma permanecerá.
A quién se debe temer
26 Si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido; żcómo, pues, permanecerá su reino? 27 Y si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, żpor quién los echan vuestros hijos? Por tanto, ellos serán vuestros jueces. 28 Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios,* Cien denarios, equivalente a unos tres meses de trabajo de un jornalero (véase 18.24 n.).
Jesús sana a muchos
29 pues żcómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte y saquear sus bienes, si primero no lo ata? Entonces podrá saquear su casa.ń 12.29Is 49.24-26. 30 El que no está conmigo, está contra mí; y el que conmigo no recoge, desparrama.
Parábola de la semilla de mostaza
31 »Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada.
Confesar a Jesús delante de los hombres
Alimentación de los cuatro mil
32 Cualquiera que diga alguna palabra contra el Hijo del hombre, será perdonado; pero el que hable contra el Espíritu Santo, no será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero.
Parábola de la levadura
33 »Si el árbol es bueno, su fruto es bueno; si el árbol es malo, su fruto es malo, porque por el fruto se conoce el árbol.
Jesús, causa de división
Uso que Jesús hace de las parábolas
Jesús sana a los enfermos en Genesaret
34 ˇGeneración de víboras! żCómo podéis hablar lo bueno, siendo malos?, porque de la abundancia del corazón habla la boca.* Jesús alude al uso que algunos déspotas orientales hacían de la tortura, mediante la cual obligaban a un deudor a revelar el monto total de sus bienes.35 El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas, y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas.* Mt 6.14-15.
Jesús explica la parábola de la cizańa
36 Pero yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio, 37 pues por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado».
La demanda de una seńal
38 Entonces respondieron algunos de los escribas y de los fariseos diciendo: --Maestro, deseamos ver de ti una seńal. 39 Él respondió y les dijo: --La generación mala y adúltera demanda seńal, pero seńal no le será dada, sino la seńal del profeta Jonás.* Magdala: Se trata de un lugar en la orilla occidental del Mar de Galilea (véase Mc 8.10 n.).
Recompensas
(Mc 9.41)
40 Como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches. 41 Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación y la condenarán, porque ellos se arrepintieron por la predicación de Jonás, y en este lugar hay alguien que es más que Jonás. 42 La reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación y la condenará, porque ella vino desde los confines de la tierra para oir la sabiduría de Salomón, y en este lugar hay alguien que es más que Salomón.** Horno de fuego: imagen que simboliza el infierno; cf. Ap 21.8.Será el lloro y el crujir de dientes: lit. vendrán el llanto y la desesperación. Véase Mt 8.12 n.
El espíritu impuro que vuelve
43 »Cuando el espíritu impuro sale del hombre, anda por lugares secos buscando reposo, pero no lo halla.* Dn 12.3.
Parábola del tesoro escondido
44 Entonces dice: “Volveré a mi casa, de donde salí”. Cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada.* Esta parábola y la de 13.45-46 sugieren el alto costo y el valor del reino de Dios para los que quieran entrar en él.
La perla preciosa
45 Entonces va y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entran y habitan allí; y el estado final de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta mala generación.
La madre y los hermanos de Jesús
46 Mientras él aún hablaba a la gente, su madre y sus hermanos estaban afuera y le querían hablar.
Parábola de la red
47 Le dijo uno: --Tu madre y tus hermanos están afuera y te quieren hablar.* Red: Véase Mt 4.18 nota r; aquí se trata de la red barredera.48 Respondiendo él al que le decía esto, dijo: --żQuién es mi madre y quiénes son mis hermanos? 49 Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: --Estos son mi madre y mis hermanos, 50 pues todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre.* Cf. 13.40-43. Será el lloro y el crujir de dientes: Véase Mt 8.12 n.
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
1 Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar.* Lc 22.24.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 Se le acercó mucha gente, así que él, entrando en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa. 3 Les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: «El sembrador salió a sembrar.* Mt 19.13-14; Mc 10.15; Lc 18.17. Jesús presenta como modelo a los nińos, pues estos tienen una actitud de absoluta confianza y de humilde dependencia.4 Mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino, y vinieron las aves y la comieron.
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra, y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra;
Ocasiones de caer
6 pero cuando salió el sol, se quemó y, como no tenía raíz, se secó.* Estos pequeńos: Se aplica a los creyentes humildes y sencillos como nińos (Mt 10.42; 25.40,45). Piedra de molino de asno: piedra superior de los molinos antiguos, que movida por un asno, se hacía rodar sobre la piedra inferior.7 Parte cayó entre espinos, y los espinos crecieron y la ahogaron.* Los tropiezos: Véase Lc 17.1 n.8 Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta y cuál a treinta por uno.
El hombre de la mano seca
9 El que tiene oídos para oir, oiga».* Exageración intencional llamada hipérbole; véase Mt 5.29-30 n., y cf. Mc 9.43-47. Infierno: véanse Mc 9.43 nota u y la Concordancia temática.
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 Entonces, acercándose los discípulos, le preguntaron: --żPor qué les hablas por parábolas?* En el judaísmo se decía que solo los ángeles de más alta categoría pueden ver el rostro de Dios. Jesús seńala que a los pequeńos se les da el privilegio de tener como protectores a estos ángeles. Sobre los ángeles, véase Concordancia temática.11 Él, respondiendo, les dijo: --Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos, pero a ellos no les es dado,* Este v. no aparece en diversos ms. Lo que se había perdido: es decir, los pecadores. Cf. Lc 19.10.12 pues a cualquiera que tiene, se le dará y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.* Con respecto a la imagen del pastor, cf. Is 40.11; Ez 34.16, y véase Lc 15.4-7 n. A diferencia de Lc, en Mt la parábola se refiere a la consideración que se debe tener por los descarriados de la comunidad (cf. los pequeńos del v. 10).
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
13 Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni entienden.
Jesús sana a un muchacho lunático
14 De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo:
»“De oído oiréis, y no entenderéis;
y viendo veréis, y no percibiréis,
* Estos pequeńos: Véase 18.6 n.
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
15 porque el corazón de este pueblo%se ha entorpecido,
y con los oídos oyen pesadamente,
y han cerrado sus ojos;
para que no vean con los ojos,
ni oigan con los oídos,
ni con el corazón entiendan, ni se conviertan
y yo los sane”.* Lv 19.17
Persecuciones venideras
16 »Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.* Dt 19.15; 1 Ti 5.19.17 De cierto os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oir lo que oís, y no lo oyeron.* La iglesia o comunidad que reúne a los creyentes en Cristo. Véase 16.18 nota n.
Jesús explica la parábola del sembrador
18 »Oíd, pues, vosotros la parábola del sembrador:* Mt 16.19 n.; Jn 20.23. Aquí, a diferencia de Mt 16.19, los verbos atéis y desatéis están en plural, dirigidos a todos los discípulos.19 Cuando alguno oye la palabra del Reino y no la entiende, viene el malo y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
20 El que fue sembrado en pedregales es el que oye la palabra y al momento la recibe con gozo,
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza.
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 El que fue sembrado entre espinos es el que oye la palabra, pero las preocupaciones de este siglo y el engańo de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa.* Setenta veces siete: otra posible traducción: setenta y siete veces. El uso de un múltiplo de siete, número que simbolizaba la perfección, es una manera de decir que para el perdón no debe haber límites. Cf. Lc 17.3-4.
Parábola del siervo que no quiso perdonar
23 Pero el que fue sembrado en buena tierra es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta y a treinta por uno.
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 Les refirió otra parábola, diciendo: «El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo;* Diez mil talentos (véase Mt 25.15 n.). Un talento equivalía a seis mil denarios (o el salario por seis mil días de trabajo). Diez mil talentos equivaldrían a sesenta millones de denarios. La diferencia entre esta suma y la del v. 28 (lit. cien denarios) es intencionalmente exagerada. (Véase Tabla de pesas, medidas y monedas).
Venid a mí y descansad
25 pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizańa entre el trigo, y se fue.
A quién se debe temer
26 Cuando brotó la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizańa. 27 Fueron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: “Seńor, żno sembraste buena semilla en tu campo? żCómo, pues, tiene cizańa?”. 28 Él les dijo: “Un enemigo ha hecho esto”. Y los siervos le dijeron: “żQuieres, pues, que vayamos y la arranquemos?”.* Cien denarios, equivalente a unos tres meses de trabajo de un jornalero (véase 18.24 n.).
Jesús sana a muchos
29 Él les dijo: “No, no sea que al arrancar la cizańa arranquéis también con ella el trigo. 30 Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega, y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: ‘Recoged primero la cizańa y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero’ ”».
Parábola de la semilla de mostaza
31 Otra parábola les refirió, diciendo: «El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza que un hombre tomó y sembró en su campo.
Confesar a Jesús delante de los hombres
Alimentación de los cuatro mil
32 Esta es a la verdad la más pequeńa de todas las semillas, pero cuando ha crecido es la mayor de las hortalizas y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas».
Parábola de la levadura
33 Otra parábola les dijo: «El reino de los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo quedó leudado».
Jesús, causa de división
Uso que Jesús hace de las parábolas
Jesús sana a los enfermos en Genesaret
34 Todo esto habló Jesús por parábolas a la gente, y sin parábolas no les hablaba,* Jesús alude al uso que algunos déspotas orientales hacían de la tortura, mediante la cual obligaban a un deudor a revelar el monto total de sus bienes.35 para que se cumpliera lo que dijo el profeta:
«Abriré en parábolas mi boca;
declararé cosas escondidas
desde la fundación del mundo».ń 13.35Sal 78.2; según el título hebreo de dicho salmo, su autor fue Asaf, considerado vidente o profeta (2 Cr 29.30). Véase Mt 1.22 n.* Mt 6.14-15.
Jesús explica la parábola de la cizańa
36 Entonces, después de despedir a la gente, entró Jesús en la casa. Se le acercaron sus discípulos y le dijeron: --Explícanos la parábola de la cizańa del campo. 37 Respondiendo él, les dijo: --El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre.
La demanda de una seńal
38 El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino, y la cizańa son los hijos del malo. 39 El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles.* Magdala: Se trata de un lugar en la orilla occidental del Mar de Galilea (véase Mc 8.10 n.).
Recompensas
(Mc 9.41)
40 De manera que, así como se arranca la cizańa y se quema en el fuego, así será en el fin de este mundo. 41 Enviará el Hijo del hombre a sus ángeles, y recogerán de su Reino a todos los que sirven de tropiezo y a los que hacen maldad, 42 y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.** Horno de fuego: imagen que simboliza el infierno; cf. Ap 21.8.Será el lloro y el crujir de dientes: lit. vendrán el llanto y la desesperación. Véase Mt 8.12 n.
El espíritu impuro que vuelve
43 Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oir, oiga.* Dn 12.3.
Parábola del tesoro escondido
44 »Además el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene y compra aquel campo.* Esta parábola y la de 13.45-46 sugieren el alto costo y el valor del reino de Dios para los que quieran entrar en él.
La perla preciosa
45 »También el reino de los cielos es semejante a un comerciante que busca buenas perlas,
La madre y los hermanos de Jesús
46 y al hallar una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía y la compró.
Parábola de la red
47 »Asimismo el reino de los cielos es semejante a una red que, echada al mar, recoge toda clase de peces.* Red: Véase Mt 4.18 nota r; aquí se trata de la red barredera.48 Cuando está llena, la sacan a la orilla, se sientan y recogen lo bueno en cestas y echan fuera lo malo. 49 Así será al fin del mundo: saldrán los ángeles y apartarán a los malos de entre los justos, 50 y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.* Cf. 13.40-43. Será el lloro y el crujir de dientes: Véase Mt 8.12 n.
Tesoros nuevos y viejos
51 Jesús les preguntó: --żHabéis entendido todas estas cosas? Ellos respondieron: --Sí, Seńor. 52 Él les dijo: --Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.* Se trata de un maestro de la Ley (véase Introducción al NT) que, ya instruido en la Ley de Moisés, se instruye también acerca del reino de Dios y así sabe enseńar lo nuevo sin dejar de conservar el valor de lo antiguo.
Jesús en Nazaret
53 Aconteció que cuando terminó Jesús estas parábolas, se fue de allí.* Cuando Jesús terminó... parábolas: Véase Mt 7.28 n.54 Vino a su tierra y les enseńaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que se maravillaban y decían: --żDe dónde saca este esta sabiduría y estos milagros? 55 żNo es este el hijo del carpintero? żNo se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas?** Carpintero: o albańil: Véanse Mc 6.3 nota c; Jn 6.42.Hermanos: Véase Mt 12.46 n.56 żNo están todas sus hermanas con nosotros? żDe dónde, pues, saca este todas estas cosas? 57 Y se escandalizaban de él. Pero Jesús les dijo: --No hay profeta sin honra, sino en su propia tierra y en su casa.* Expresión proverbial (Mc 6.4; Lc 4.24; Jn 4.44).58 Y no hizo allí muchos milagros debido a la incredulidad de ellos.
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
1 En aquel tiempo Herodes, el tetrarca, oyó la fama de Jesús,* Lc 22.24.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 y dijo a sus criados: «Este es Juan el Bautista; ha resucitado de los muertos y por eso actúan en él estos poderes». 3 Herodes había prendido a Juan, lo había encadenado y metido en la cárcel, por causa de Herodías, mujer de su hermano Felipe,* Mt 19.13-14; Mc 10.15; Lc 18.17. Jesús presenta como modelo a los nińos, pues estos tienen una actitud de absoluta confianza y de humilde dependencia.4 porque Juan le decía: «No te está permitido tenerla».,
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 Y Herodes quería matarlo, pero temía al pueblo, porque tenían a Juan por profeta.
Ocasiones de caer
6 Pero cuando se celebraba el cumpleańos de Herodes, la hija de Herodías danzó en medio y agradó a Herodes,* Estos pequeńos: Se aplica a los creyentes humildes y sencillos como nińos (Mt 10.42; 25.40,45). Piedra de molino de asno: piedra superior de los molinos antiguos, que movida por un asno, se hacía rodar sobre la piedra inferior.7 por lo cual este le prometió con juramento darle todo lo que pidiera.* Los tropiezos: Véase Lc 17.1 n.8 Ella, instruida primero por su madre, dijo: «Dame aquí en un plato la cabeza de Juan el Bautista».
El hombre de la mano seca
9 Entonces el rey se entristeció, pero a causa del juramento y de los que estaban con él a la mesa, mandó que se la dieran,* Exageración intencional llamada hipérbole; véase Mt 5.29-30 n., y cf. Mc 9.43-47. Infierno: véanse Mc 9.43 nota u y la Concordancia temática.
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 y ordenó decapitar a Juan en la cárcel.* En el judaísmo se decía que solo los ángeles de más alta categoría pueden ver el rostro de Dios. Jesús seńala que a los pequeńos se les da el privilegio de tener como protectores a estos ángeles. Sobre los ángeles, véase Concordancia temática.11 Trajeron su cabeza en un plato, se la dieron a la muchacha y ella se la entregó a su madre.* Este v. no aparece en diversos ms. Lo que se había perdido: es decir, los pecadores. Cf. Lc 19.10.12 Entonces llegaron sus discípulos, tomaron el cuerpo, lo enterraron y fueron a dar la noticia a Jesús.* Con respecto a la imagen del pastor, cf. Is 40.11; Ez 34.16, y véase Lc 15.4-7 n. A diferencia de Lc, en Mt la parábola se refiere a la consideración que se debe tener por los descarriados de la comunidad (cf. los pequeńos del v. 10).
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
13 Al oírlo Jesús, se apartó de allí, él solo, en una barca a un lugar desierto. Cuando la gente lo supo, lo siguió a pie desde las ciudades.
Jesús sana a un muchacho lunático
14 Al salir Jesús, vio una gran multitud, tuvo compasión de ellos y sanó a los que de ellos estaban enfermos.* Estos pequeńos: Véase 18.6 n.
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
15 Cuando anochecía, se acercaron a él sus discípulos, diciendo: --El lugar es desierto y la hora ya avanzada. Despide a la multitud para que vayan por las aldeas y compren algo de comer.* Lv 19.17
Persecuciones venideras
16 Jesús les dijo: --No tienen necesidad de irse; dadles vosotros de comer.* Dt 19.15; 1 Ti 5.19.17 Ellos dijeron: --No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces.* La iglesia o comunidad que reúne a los creyentes en Cristo. Véase 16.18 nota n.
Jesús explica la parábola del sembrador
18 Él les dijo: --Traédmelos acá.* Mt 16.19 n.; Jn 20.23. Aquí, a diferencia de Mt 16.19, los verbos atéis y desatéis están en plural, dirigidos a todos los discípulos.19 Entonces mandó a la gente recostarse sobre la hierba; y tomando los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió y dio los panes a los discípulos, y los discípulos a la multitud.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
20 Comieron todos y se saciaron; y recogieron lo que sobró de los pedazos, doce cestas llenas.
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 Los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los nińos.
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud.* Setenta veces siete: otra posible traducción: setenta y siete veces. El uso de un múltiplo de siete, número que simbolizaba la perfección, es una manera de decir que para el perdón no debe haber límites. Cf. Lc 17.3-4.
Parábola del siervo que no quiso perdonar
23 Después de despedir a la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 Ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas, porque el viento era contrario.* Diez mil talentos (véase Mt 25.15 n.). Un talento equivalía a seis mil denarios (o el salario por seis mil días de trabajo). Diez mil talentos equivaldrían a sesenta millones de denarios. La diferencia entre esta suma y la del v. 28 (lit. cien denarios) es intencionalmente exagerada. (Véase Tabla de pesas, medidas y monedas).
Venid a mí y descansad
25 Pero a la cuarta vigilia de la noche, Jesús fue a ellos andando sobre el mar.
A quién se debe temer
26 Los discípulos, viéndolo andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: --ˇUn fantasma! Y gritaron de miedo. 27 Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: --ˇTened ánimo! Soy yo, no temáis. 28 Entonces le respondió Pedro, y dijo: --Seńor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.* Cien denarios, equivalente a unos tres meses de trabajo de un jornalero (véase 18.24 n.).
Jesús sana a muchos
29 Y él dijo: --Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. 30 Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo y comenzó a hundirse. Entonces gritó: --ˇSeńor, sálvame!
Parábola de la semilla de mostaza
31 Al momento Jesús, extendiendo la mano, lo sostuvo y le dijo: --ˇHombre de poca fe! żPor qué dudaste?
Confesar a Jesús delante de los hombres
Alimentación de los cuatro mil
32 En cuanto ellos subieron a la barca, se calmó el viento.
Parábola de la levadura
33 Entonces los que estaban en la barca se acercaron y lo adoraron, diciendo: --Verdaderamente eres Hijo de Dios.
Jesús, causa de división
Uso que Jesús hace de las parábolas
Jesús sana a los enfermos en Genesaret
34 Terminada la travesía, llegaron a tierra de Genesaret.* Jesús alude al uso que algunos déspotas orientales hacían de la tortura, mediante la cual obligaban a un deudor a revelar el monto total de sus bienes.35 Cuando lo reconocieron los hombres de aquel lugar, enviaron noticia por toda aquella tierra alrededor, y trajeron a él todos los enfermos;* Mt 6.14-15.
Jesús explica la parábola de la cizańa
36 y le rogaban que los dejara tocar solamente el borde de su manto. Y todos los que lo tocaron, quedaron sanos.
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
1 Entonces se acercaron a Jesús ciertos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo:* Lc 22.24.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 --żPor qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos?, pues no se lavan las manos cuando comen pan. 3 Respondiendo él, les dijo: --żPor qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición?* Mt 19.13-14; Mc 10.15; Lc 18.17. Jesús presenta como modelo a los nińos, pues estos tienen una actitud de absoluta confianza y de humilde dependencia.4 Dios mandó diciendo: “Honra a tu padre y a tu madre”, y “El que maldiga al padre o a la madre, sea condenado a muerte”,
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 pero vosotros decís: “Cualquiera que diga a su padre o a su madre: ‘Es mi ofrenda a Dios todo aquello con que pudiera ayudarte’,
Ocasiones de caer
6 ya no ha de honrar a su padre o a su madre”. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición.* Estos pequeńos: Se aplica a los creyentes humildes y sencillos como nińos (Mt 10.42; 25.40,45). Piedra de molino de asno: piedra superior de los molinos antiguos, que movida por un asno, se hacía rodar sobre la piedra inferior.7 Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo:
* Los tropiezos: Véase Lc 17.1 n.8 »“Este pueblo de labios me honra,
mas su corazón está lejos de mí,
El hombre de la mano seca
9 pues en vano me honran,
enseńando como doctrinas%mandamientos de hombres”.* Exageración intencional llamada hipérbole; véase Mt 5.29-30 n., y cf. Mc 9.43-47. Infierno: véanse Mc 9.43 nota u y la Concordancia temática.
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 Y llamando a sí a la multitud, les dijo: --Oíd, y entended:* En el judaísmo se decía que solo los ángeles de más alta categoría pueden ver el rostro de Dios. Jesús seńala que a los pequeńos se les da el privilegio de tener como protectores a estos ángeles. Sobre los ángeles, véase Concordancia temática.11 No lo que entra por la boca contamina al hombre; pero lo que sale de la boca, esto contamina al hombre.* Este v. no aparece en diversos ms. Lo que se había perdido: es decir, los pecadores. Cf. Lc 19.10.12 Entonces, acercándose sus discípulos, le dijeron: --żSabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron esta palabra?* Con respecto a la imagen del pastor, cf. Is 40.11; Ez 34.16, y véase Lc 15.4-7 n. A diferencia de Lc, en Mt la parábola se refiere a la consideración que se debe tener por los descarriados de la comunidad (cf. los pequeńos del v. 10).
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
13 Pero respondiendo él, dijo: --Toda planta que no plantó mi Padre celestial será desarraigada.
Jesús sana a un muchacho lunático
14 Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guía al ciego, ambos caerán en el hoyo.* Estos pequeńos: Véase 18.6 n.
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
15 Respondiendo Pedro, le dijo: --Explícanos esta parábola.* Lv 19.17
Persecuciones venideras
16 Jesús dijo: --żTambién vosotros estáis faltos de entendimiento?* Dt 19.15; 1 Ti 5.19.17 żNo entendéis que todo lo que entra en la boca va al vientre, y es echado en la letrina?* La iglesia o comunidad que reúne a los creyentes en Cristo. Véase 16.18 nota n.
Jesús explica la parábola del sembrador
18 Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre,* Mt 16.19 n.; Jn 20.23. Aquí, a diferencia de Mt 16.19, los verbos atéis y desatéis están en plural, dirigidos a todos los discípulos.19 porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
20 Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre.
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 Saliendo Jesús de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón.
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Entonces una mujer cananea que había salido de aquella región comenzó a gritar y a decirle: --ˇSeńor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio.* Setenta veces siete: otra posible traducción: setenta y siete veces. El uso de un múltiplo de siete, número que simbolizaba la perfección, es una manera de decir que para el perdón no debe haber límites. Cf. Lc 17.3-4.
Parábola del siervo que no quiso perdonar
23 Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces, acercándose sus discípulos, le rogaron diciendo: --Despídela, pues viene gritando detrás de nosotros.
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 Él, respondiendo, dijo: --No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.* Diez mil talentos (véase Mt 25.15 n.). Un talento equivalía a seis mil denarios (o el salario por seis mil días de trabajo). Diez mil talentos equivaldrían a sesenta millones de denarios. La diferencia entre esta suma y la del v. 28 (lit. cien denarios) es intencionalmente exagerada. (Véase Tabla de pesas, medidas y monedas).
Venid a mí y descansad
25 Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: --ˇSeńor, socórreme!
A quién se debe temer
26 Respondiendo él, dijo: --No está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perros.ń 15.26Los judíos llamaban «perros» a los gentiles; Jesús parece emplear aquí el término con sutil ironía, en vista de la actitud de los discípulos (v. 23), pero no como rechazo total de la súplica de la mujer, que se anima a seguir insistiendo (v. 27) y a la que finalmente le concede lo que pide (v. 28). 27 Ella dijo: --Sí, Seńor; pero aun los perros comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos. 28 Entonces, respondiendo Jesús, dijo: --ˇMujer, grande es tu fe! Hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora.* Cien denarios, equivalente a unos tres meses de trabajo de un jornalero (véase 18.24 n.).
Jesús sana a muchos
29 Pasó Jesús de allí y fue junto al Mar de Galilea; subió al monte y se sentó allí. 30 Se le acercó mucha gente que traía consigo cojos, ciegos, mudos, mancos y otros muchos enfermos. Los pusieron a los pies de Jesús, y los sanó;
Parábola de la semilla de mostaza
31 de manera que la multitud se maravillaba al ver que los mudos hablaban, los mancos quedaban sanos, los cojos andaban y los ciegos veían. Y glorificaban al Dios de Israel.
Confesar a Jesús delante de los hombres
Alimentación de los cuatro mil
32 Jesús, llamando a sus discípulos, dijo: --Tengo compasión de la gente, porque ya hace tres días que están conmigo y no tienen qué comer; y no quiero despedirlos en ayunas, no sea que se desmayen en el camino.
Parábola de la levadura
33 Entonces sus discípulos le dijeron: --żDe dónde sacaremos nosotros tantos panes en el desierto para saciar a una multitud tan grande?
Jesús, causa de división
Uso que Jesús hace de las parábolas
Jesús sana a los enfermos en Genesaret
34 Jesús les preguntó: --żCuántos panes tenéis? Y ellos dijeron: --Siete y unos pocos peces.* Jesús alude al uso que algunos déspotas orientales hacían de la tortura, mediante la cual obligaban a un deudor a revelar el monto total de sus bienes.35 Entonces mandó a la multitud que se recostara en tierra.* Mt 6.14-15.
Jesús explica la parábola de la cizańa
36 Tomó los siete panes y los peces, dio gracias, los partió y dio a sus discípulos, y los discípulos a la multitud. 37 Comieron todos y se saciaron; y de los pedazos que sobraron recogieron siete canastas llenas.
La demanda de una seńal
38 Los que comieron eran como cuatro mil hombres, sin contar las mujeres y los nińos. 39 Entonces, después de despedir a la gente, entró en la barca y fue a la región de Magdala.* Magdala: Se trata de un lugar en la orilla occidental del Mar de Galilea (véase Mc 8.10 n.).
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
1 Llegaron los fariseos y los saduceos para tentarlo, y le pidieron que les mostrara una seńal del cielo.* Lc 22.24.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 Pero él, respondiendo, les dijo: «Cuando anochece, decís: “Hará buen tiempo, porque el cielo está rojo”. 3 Y por la mańana: “Hoy habrá tempestad, porque el cielo está rojo y nublado”. ˇHipócritas, que sabéis distinguir el aspecto del cielo, pero las seńales de los tiempos no podéis distinguir!* Mt 19.13-14; Mc 10.15; Lc 18.17. Jesús presenta como modelo a los nińos, pues estos tienen una actitud de absoluta confianza y de humilde dependencia.4 La generación mala y adúltera demanda una seńal, pero seńal no le será dada, sino la seńal del profeta Jonás». Y dejándolos, se fue.
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 Los discípulos llegaron al otro lado, pero olvidaron llevar pan.
Ocasiones de caer
6 Jesús les dijo: --Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos.* Estos pequeńos: Se aplica a los creyentes humildes y sencillos como nińos (Mt 10.42; 25.40,45). Piedra de molino de asno: piedra superior de los molinos antiguos, que movida por un asno, se hacía rodar sobre la piedra inferior.7 Ellos discutían entre sí, diciendo: --Esto dice porque no trajimos pan.* Los tropiezos: Véase Lc 17.1 n.8 Dándose cuenta Jesús, les dijo: --żPor qué discutís entre vosotros, hombres de poca fe, que no tenéis pan?
El hombre de la mano seca
9 żNo entendéis aún, ni os acordáis de los cinco panes entre cinco mil hombres, y cuántas cestas recogisteis?* Exageración intencional llamada hipérbole; véase Mt 5.29-30 n., y cf. Mc 9.43-47. Infierno: véanse Mc 9.43 nota u y la Concordancia temática.
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 żNi de los siete panes entre cuatro mil, y cuántas canastas recogisteis?* En el judaísmo se decía que solo los ángeles de más alta categoría pueden ver el rostro de Dios. Jesús seńala que a los pequeńos se les da el privilegio de tener como protectores a estos ángeles. Sobre los ángeles, véase Concordancia temática.11 żCómo no entendéis que no fue por el pan que os dije que os guardéis de la levadura de los fariseos y de los saduceos?* Este v. no aparece en diversos ms. Lo que se había perdido: es decir, los pecadores. Cf. Lc 19.10.12 Entonces entendieron que no les había dicho que se guardaran de la levadura del pan, sino de la doctrina de los fariseos y de los saduceos.* Con respecto a la imagen del pastor, cf. Is 40.11; Ez 34.16, y véase Lc 15.4-7 n. A diferencia de Lc, en Mt la parábola se refiere a la consideración que se debe tener por los descarriados de la comunidad (cf. los pequeńos del v. 10).
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
13 Al llegar Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: --żQuién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?
Jesús sana a un muchacho lunático
14 Ellos dijeron: --Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas.* Estos pequeńos: Véase 18.6 n.
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
15 Él les preguntó: --Y vosotros, żquién decís que soy yo?* Lv 19.17
Persecuciones venideras
16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: --Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.* Dt 19.15; 1 Ti 5.19.17 Entonces le respondió Jesús: --Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.* La iglesia o comunidad que reúne a los creyentes en Cristo. Véase 16.18 nota n.
Jesús explica la parábola del sembrador
18 Y yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y las puertas del Hadesń 16.18Las puertas del Hades: el poder de la muerte y el lugar de los muertos. Véase Reino de la muerte en la Concordancia temática.no la dominarán.* Mt 16.19 n.; Jn 20.23. Aquí, a diferencia de Mt 16.19, los verbos atéis y desatéis están en plural, dirigidos a todos los discípulos.19 Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos: todo lo que ates en la tierra será atado en los cielos, y todo lo que desates en la tierra será desatado en los cielos.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
20 Entonces mandó a sus discípulos que a nadie dijeran que él era Jesús, el Cristo.
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho a manos de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas, y ser muerto, y resucitar al tercer día.
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirlo, diciendo: --Seńor, ten compasión de ti mismo. ˇEn ninguna manera esto te acontezca!* Setenta veces siete: otra posible traducción: setenta y siete veces. El uso de un múltiplo de siete, número que simbolizaba la perfección, es una manera de decir que para el perdón no debe haber límites. Cf. Lc 17.3-4.
Parábola del siervo que no quiso perdonar
23 Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: --ˇQuítate de delante de mí, Satanás! Me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: --Si alguien quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame,* Diez mil talentos (véase Mt 25.15 n.). Un talento equivalía a seis mil denarios (o el salario por seis mil días de trabajo). Diez mil talentos equivaldrían a sesenta millones de denarios. La diferencia entre esta suma y la del v. 28 (lit. cien denarios) es intencionalmente exagerada. (Véase Tabla de pesas, medidas y monedas).
Venid a mí y descansad
25 porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.
A quién se debe temer
26 żDe qué le servirá al hombre ganar todo el mundo, si pierde su alma? żO qué dará el hombre a cambio de su alma?, 27 porque el Hijo del hombre vendrá en la gloria de su Padre, con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras. 28 De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí que no gustarán la muerte hasta que hayan visto al Hijo del hombre viniendo en su Reino.* Cien denarios, equivalente a unos tres meses de trabajo de un jornalero (véase 18.24 n.).
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
1 Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a su hermano Juan, y los llevó aparte a un monte alto.* Lc 22.24.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 Allí se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz. 3 Y se les aparecieron Moisés y Elías, que hablaban con él.* Mt 19.13-14; Mc 10.15; Lc 18.17. Jesús presenta como modelo a los nińos, pues estos tienen una actitud de absoluta confianza y de humilde dependencia.4 Entonces Pedro dijo a Jesús: «Seńor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, haremos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió y se oyó una voz desde la nube, que decía: «Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd».
Ocasiones de caer
6 Al oir esto, los discípulos se postraron sobre sus rostros y sintieron gran temor.* Estos pequeńos: Se aplica a los creyentes humildes y sencillos como nińos (Mt 10.42; 25.40,45). Piedra de molino de asno: piedra superior de los molinos antiguos, que movida por un asno, se hacía rodar sobre la piedra inferior.7 Entonces Jesús se acercó y los tocó, y dijo: «Levantaos y no temáis».* Los tropiezos: Véase Lc 17.1 n.8 Cuando ellos alzaron los ojos, no vieron a nadie, sino a Jesús solo.
El hombre de la mano seca
9 Cuando descendieron del monte, Jesús les mandó, diciendo: --No digáis a nadie la visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de los muertos.* Exageración intencional llamada hipérbole; véase Mt 5.29-30 n., y cf. Mc 9.43-47. Infierno: véanse Mc 9.43 nota u y la Concordancia temática.
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: --żPor qué, pues, dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero?* En el judaísmo se decía que solo los ángeles de más alta categoría pueden ver el rostro de Dios. Jesús seńala que a los pequeńos se les da el privilegio de tener como protectores a estos ángeles. Sobre los ángeles, véase Concordancia temática.11 Respondiendo Jesús, les dijo: --A la verdad, Elías viene primero y restaurará todas las cosas.* Este v. no aparece en diversos ms. Lo que se había perdido: es decir, los pecadores. Cf. Lc 19.10.12 Pero os digo que Elías ya vino, y no lo conocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron; así también el Hijo del hombre padecerá a manos de ellos.* Con respecto a la imagen del pastor, cf. Is 40.11; Ez 34.16, y véase Lc 15.4-7 n. A diferencia de Lc, en Mt la parábola se refiere a la consideración que se debe tener por los descarriados de la comunidad (cf. los pequeńos del v. 10).
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
13 Entonces los discípulos comprendieron que les había hablado de Juan el Bautista.
Jesús sana a un muchacho lunático
14 Cuando llegaron adonde estaba la gente, se le acercó un hombre que se arrodilló delante de él, diciendo:* Estos pequeńos: Véase 18.6 n.
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
15 --Seńor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático y sufre muchísimo, porque muchas veces cae en el fuego y muchas en el agua.* Lv 19.17
Persecuciones venideras
16 Lo he traído a tus discípulos, pero no lo han podido sanar.* Dt 19.15; 1 Ti 5.19.17 Respondiendo Jesús, dijo: --ˇGeneración incrédula y perversa! żHasta cuándo he de estar con vosotros? żHasta cuándo os he de soportar? Traédmelo acá.* La iglesia o comunidad que reúne a los creyentes en Cristo. Véase 16.18 nota n.
Jesús explica la parábola del sembrador
18 Entonces reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y este quedó sano desde aquella hora.* Mt 16.19 n.; Jn 20.23. Aquí, a diferencia de Mt 16.19, los verbos atéis y desatéis están en plural, dirigidos a todos los discípulos.19 Se acercaron entonces los discípulos a Jesús y le preguntaron aparte: --żPor qué nosotros no pudimos echarlo fuera?
Ayes sobre las ciudades impenitentes
20 Jesús les dijo: --Por vuestra poca fe. De cierto os digo que si tenéis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: “Pásate de aquí allá”, y se pasará; y nada os será imposible.
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 Pero este género no sale sino con oración y ayuno.
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Estando ellos en Galilea, Jesús les dijo: «El Hijo del hombre será entregado en manos de hombres* Setenta veces siete: otra posible traducción: setenta y siete veces. El uso de un múltiplo de siete, número que simbolizaba la perfección, es una manera de decir que para el perdón no debe haber límites. Cf. Lc 17.3-4.
Parábola del siervo que no quiso perdonar
23 y lo matarán, pero al tercer día resucitará». Ellos se entristecieron mucho.
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 Cuando llegaron a Capernaúm, se acercaron a Pedro los que cobraban las dos dracmas y le preguntaron: --żVuestro Maestro no paga las dos dracmas?* Diez mil talentos (véase Mt 25.15 n.). Un talento equivalía a seis mil denarios (o el salario por seis mil días de trabajo). Diez mil talentos equivaldrían a sesenta millones de denarios. La diferencia entre esta suma y la del v. 28 (lit. cien denarios) es intencionalmente exagerada. (Véase Tabla de pesas, medidas y monedas).
Venid a mí y descansad
25 Él dijo: --Sí. Al entrar él en casa, Jesús le habló primero, diciendo: --żQué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, żde quiénes cobran los tributos o los impuestos? żDe sus hijosń 17.25-26Sus hijos, usado en sentido figurado para referirse a los ciudadanos. Roma exigía a los pueblos sojuzgados que pagaran tributos sobre mercancías y pertenencias, más una contribución por cada varón adulto; los ciudadanos romanos estaban exentos de ambos tributos.o de los extrańos?
A quién se debe temer
26 Pedro le respondió: --De los extrańos. Jesús le dijo: --Luego los hijos están exentos. 27 Sin embargo, para no ofenderlos, ve al mar, echa el anzuelo y toma el primer pez que saques, ábrele la boca y hallarás una moneda. Tómala y dásela por mí y por ti.
Elección de los doce apóstoles
Los discípulos arrancan espigas en sábado
Parábola del sembrador
4. MINISTERIO DE JESÚS EN DIVERSAS REGIONES (14.1--20.34)
Muerte de Juan el Bautista
Lo que contamina al hombre
La demanda de una seńal
La transfiguración
żQuién es el mayor?
1 En aquel tiempo los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: --żQuién es el mayor en el reino de los cielos?* Lc 22.24.
Los mensajeros de Juan el Bautista
2 Llamando Jesús a un nińo, lo puso en medio de ellos 3 y dijo: --De cierto os digo que si no os volvéis y os hacéis como nińos, no entraréis en el reino de los cielos.* Mt 19.13-14; Mc 10.15; Lc 18.17. Jesús presenta como modelo a los nińos, pues estos tienen una actitud de absoluta confianza y de humilde dependencia.4 Así que cualquiera que se humille como este nińo, ese es el mayor en el reino de los cielos.
Misión de los doce
La levadura de los fariseos
5 Y cualquiera que reciba en mi nombre a un nińo como este, a mí me recibe.
Ocasiones de caer
6 »A cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeńos que creen en mí, mejor le fuera que se le colgara al cuello una piedra de molino de asno y que se le hundiera en lo profundo del mar.* Estos pequeńos: Se aplica a los creyentes humildes y sencillos como nińos (Mt 10.42; 25.40,45). Piedra de molino de asno: piedra superior de los molinos antiguos, que movida por un asno, se hacía rodar sobre la piedra inferior.7 ˇAy del mundo por los tropiezos! Es necesario que vengan tropiezos, pero ˇay de aquel hombre por quien viene el tropiezo!* Los tropiezos: Véase Lc 17.1 n.8 Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti: mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser arrojado en el fuego eterno.
El hombre de la mano seca
9 Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti: mejor te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego.* Exageración intencional llamada hipérbole; véase Mt 5.29-30 n., y cf. Mc 9.43-47. Infierno: véanse Mc 9.43 nota u y la Concordancia temática.
Propósito de las parábolas
Parábola de la oveja perdida
10 »Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeńos, porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos,* En el judaísmo se decía que solo los ángeles de más alta categoría pueden ver el rostro de Dios. Jesús seńala que a los pequeńos se les da el privilegio de tener como protectores a estos ángeles. Sobre los ángeles, véase Concordancia temática.11 porque el Hijo del hombre ha venido para salvar lo que se había perdido.* Este v. no aparece en diversos ms. Lo que se había perdido: es decir, los pecadores. Cf. Lc 19.10.12 »żQué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se descarría una de ellas, żno deja las noventa y nueve y va por los montes a buscar la que se ha descarriado?* Con respecto a la imagen del pastor, cf. Is 40.11; Ez 34.16, y véase Lc 15.4-7 n. A diferencia de Lc, en Mt la parábola se refiere a la consideración que se debe tener por los descarriados de la comunidad (cf. los pequeńos del v. 10).
Alimentación de los cinco mil
(Mc 6.30-44; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Pedro declara que Jesús es el Cristo
13 Y si acontece que la encuentra, de cierto os digo que se regocija más por aquella que por las noventa y nueve que no se descarriaron.
Jesús sana a un muchacho lunático
14 De igual modo, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos que se pierda uno de estos pequeńos.* Estos pequeńos: Véase 18.6 n.
El siervo escogido
Cómo se debe perdonar
15 »Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndelo estando tú y él solos; si te oye, has ganado a tu hermano.* Lv 19.17
Persecuciones venideras
16 Pero si no te oye, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra.* Dt 19.15; 1 Ti 5.19.17 Si no los oye a ellos, dilo a la iglesia; y si no oye a la iglesia, tenlo por gentil y publicano.* La iglesia o comunidad que reúne a los creyentes en Cristo. Véase 16.18 nota n.
Jesús explica la parábola del sembrador
18 De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra será desatado en el cielo.* Mt 16.19 n.; Jn 20.23. Aquí, a diferencia de Mt 16.19, los verbos atéis y desatéis están en plural, dirigidos a todos los discípulos.19 Otra vez os digo que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra acerca de cualquier cosa que pidan, les será hecho por mi Padre que está en los cielos,ń 18.19Mt 7.7; Mc 11.24; Jn 14.13-14; 16.23; 1 Jn 3.22.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
20 porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.
La fe de la mujer cananea
Jesús anuncia su muerte
21 Entonces se le acercó Pedro y le dijo: --Seńor, żcuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? żHasta siete?
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)
Jesús anda sobre el mar
Jesús anuncia por segunda vez su muerte
22 Jesús le dijo: --No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.* Setenta veces siete: otra posible traducción: setenta y siete veces. El uso de un múltiplo de siete, número que simbolizaba la perfección, es una manera de decir que para el perdón no debe haber límites. Cf. Lc 17.3-4.
Parábola del siervo que no quiso perdonar
23 »Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos.
Parábola del trigo y la cizańa
Pago del impuesto para el Templo
24 Cuando comenzó a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos.* Diez mil talentos (véase Mt 25.15 n.). Un talento equivalía a seis mil denarios (o el salario por seis mil días de trabajo). Diez mil talentos equivaldrían a sesenta millones de denarios. La diferencia entre esta suma y la del v. 28 (lit. cien denarios) es intencionalmente exagerada. (Véase Tabla de pesas, medidas y monedas).
Venid a mí y descansad
25 A este, como no pudo pagar, ordenó su seńor venderlo, junto con su mujer e hijos y todo lo que tenía, para que se le pagara la deuda.
A quién se debe temer
26 Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba diciendo: “Seńor, ten paciencia conmigo y yo te lo pagaré todo”. 27 El seńor de aquel siervo, movido a misericordia, lo soltó y le perdonó la deuda. 28 »Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos que le debía cien denarios; y agarrándolo, lo ahogaba, diciendo: “Págame lo que me debes”.* Cien denarios, equivalente a unos tres meses de trabajo de un jornalero (véase 18.24 n.).
Jesús sana a muchos
29 Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: “Ten paciencia conmigo y yo te lo pagaré todo”. 30 Pero él no quiso, sino que fue y lo echó en la cárcel hasta que pagara la deuda.
Parábola de la semilla de mostaza
31 Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su seńor todo lo que había pasado.
Confesar a Jesús delante de los hombres
Alimentación de los cuatro mil
32 Entonces, llamándolo su seńor, le dijo: “Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste.
Parábola de la levadura
33 żNo debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?”.
Jesús, causa de división
Uso que Jesús hace de las parábolas
Jesús sana a los enfermos en Genesaret
34 Entonces su seńor, enojado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara todo lo que le debía.* Jesús alude al uso que algunos déspotas orientales hacían de la tortura, mediante la cual obligaban a un deudor a revelar el monto total de sus bienes.35 Así también mi Padre celestial hará con vosotros, si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.* Mt 6.14-15.
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