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San Mateo 1 1 de 28 capítulos

1. INFANCIA DE JESÚS (1.1--2.23)

Genealogía de Jesucristo

(Lc 3.23-38)

La visita de los sabios de Oriente

2. COMIENZO DEL MINISTERIO DE JESÚS (3.1--4.11)

Predicación de Juan el Bautista

(Mc 1.1-8; Lc 3.1-9,15-17; Jn 1.19-28)

Tentación de Jesús

(Mc 1.12-13; Lc 4.1-13)

El sermón del monte

Sobre la limosna

El juzgar a los demás

(Lc 6.37-38,41-42)

Jesús sana a un leproso

(Mc 1.40-45; Lc 5.12-16)

Jesús sana a un paralítico

(Mc 2.1-12; Lc 5.17-26)

Elección de los doce apóstoles

(Mc 3.13-19; Lc 6.12-16)

Los discípulos arrancan espigas en sábado

(Mc 2.23-28; Lc 6.1-5)

1 Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham:* Un sábado... arrancar espigas: Véase Concordancia temática. Arrancar espigas era considerado como un acto de cosecha y, por eso un «trabajo» prohibido en sábado (Ex 34.21). Según Dt 23.25, estaba permitido recoger granos para comer al pasar por un sembrado, incluso en un campo ajeno.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Lc 7.18-35)

2 Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, y Jacob a Judá y a sus hermanos.

Las bienaventuranzas

(Lc 6.20-23)

3 Judá engendró, de Tamar, a Fares y a Zara, Fares a Esrom, y Esrom a Aram. 4 Aram engendró a Aminadab, Aminadab a Naasón, y Naasón a Salmón.* 1 S 21.1-6; cf. Ex 35.13; Lv 24.5-9.

Sobre la oración

(Lc 11.2-4)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Lc 7.1-10)

Misión de los doce

(Mc 6.7-13; Lc 9.1-6)

5 Salmón engendró, de Rahab, a Booz, Booz engendró, de Rut, a Obed, y Obed a Isaí.* Nm 28.9-10.6 Isaí engendró al rey David. El rey David engendró, de la que fue mujer de Urías, a Salomón.* Cf. v. 41-42. Uno mayor que el Templo: El adjetivo griego está en género neutro, lo que hace que se refiera indirectamente a Jesús.

La oración, y la regla de oro

(Lc 11.9-13; 6.31)

7 Salomón engendró a Roboam, Roboam a Abías, y Abías a Asa.* Os 6.6; cf. Mt 9.13.8 Asa engendró a Josafat, Josafat a Joram, y Joram a Uzías.

Llamamiento de Mateo

(Mc 2.13-17; Lc 5.27-32)

El hombre de la mano seca

(Mc 3.1-6; Lc 6.6-11)

9 Uzías engendró a Jotam, Jotam a Acaz, y Acaz a Ezequías. 10 Ezequías engendró a Manasés, Manasés a Amón, y Amón a Josías.* Los judíos consideraban que sanar era un «trabajo» prohibido en sábado. Véase Sábado en la Concordancia temática.11 Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, en el tiempo de la deportación a Babilonia.* Lc 14.5.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.12--13.58)

Comienzo del ministerio

(Mc 1.14-20; Lc 4.14-15; 5.1-11; 6.17-19)

12 Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, y Salatiel a Zorobabel.

La huida a Egipto

El bautismo de Jesús

(Mc 1.9-11; Lc 3.21-22)

La sal de la tierra

La puerta angosta

(Lc 13.24)

13 Zorobabel engendró a Abiud, Abiud a Eliaquim, y Eliaquim a Azor.

La luz del mundo

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mc 1.29-34; Lc 4.38-41)

La pregunta sobre el ayuno

(Mc 2.18-22; Lc 5.33-39)

14 Azor engendró a Sadoc, Sadoc a Aquim, y Aquim a Eliud.

Por sus frutos los conoceréis

(Lc 6.43-44)

El siervo escogido

15 Eliud engendró a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob.

Matanza de los nińos

Sobre el ayuno

Jesús sana a muchos enfermos

Persecuciones venideras

(Mc 13.9-13; Lc 21.12-19)

16 Jacob engendró a José, marido de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo.* Que no lo descubrieran: Mt 8.4; 9.30 (véase Mc 1.34 nota i).

Jesús y la Ley

17 De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, catorce.

Nacimiento de Jesucristo

(Lc 2.1-7)

Jesús llama a cuatro pescadores

Los que querían seguir a Jesús

(Lc 9.57-62)

La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre

(Mc 5.21-43; Lc 8.40-56)

18 El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando comprometida María, su madre, con José, antes que vivieran juntos se halló que había concebido del Espíritu Santo.

El regreso de Egipto

Tesoros en el cielo

(Lc 12.32-34)

19 José, su marido, como era justo y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente.

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Lc 10.13-16)

20 Pensando él en esto, un ángel del Seńor se le apareció en sueńos y le dijo: «José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.

Sobre la ira

(Lc 12.57-59)

Nunca os conocí

(Lc 13.25-27)

21 Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús,ń 1.21Jesús: forma griega (lo mismo que Josué) del hebreo Yeshua (o Yehoshua), que significa el Seńor salva. Cf. Sal 130.8; Lc 1.31; 2.11,21.porque él salvará a su pueblo de sus pecados».* Is 42.1-4; cf. también Gn 22.2; Sal 2.7. Véase Mt 1.22 n. Cańa cascada y pábilo que humea son imágenes que simbolizan a personas débiles y desamparadas.

La lámpara del cuerpo

(Lc 11.33-36)

La blasfemia contra el Espíritu Santo

(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)

22 Todo esto aconteció para que se cumpliera lo que dijo el Seńor por medio del profeta:
*
Mt 9.32-33.

Jesús ministra a la multitud

Jesús calma la tempestad

(Mc 4.35-41; Lc 8.22-25)

23 «Una virgen concebirá y dará a luz un hijo
y le pondrás por nombre Emanuel» (que significa: «Dios con nosotros»).*
Hijo de David: título del Mesías (véase Mt 1.1 n.).

Dios y las riquezas

(Lc 16.13)

Los dos cimientos

(Lc 6.46-49)

24 Cuando despertó José del sueńo, hizo como el ángel del Seńor le había mandado y recibió a su mujer.* Mt 9.34; 10.25. Beelzebú: nombre dado al diablo como jefe de los demonios; se deriva del hebreo Baal-zebub (2 R 1.2-3), nombre despectivo («seńor de las moscas») con que los antiguos hebreos llamaban al dios cananeo Baal.

Confianza en Dios

(Lc 12.22-31)

Venid a mí y descansad

(Lc 10.21-22)

25 Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito, y le puso por nombre Jesús.

1. INFANCIA DE JESÚS (1.1--2.23)

Genealogía de Jesucristo

(Lc 3.23-38)

La visita de los sabios de Oriente

2. COMIENZO DEL MINISTERIO DE JESÚS (3.1--4.11)

Predicación de Juan el Bautista

(Mc 1.1-8; Lc 3.1-9,15-17; Jn 1.19-28)

Tentación de Jesús

(Mc 1.12-13; Lc 4.1-13)

El sermón del monte

Sobre la limosna

El juzgar a los demás

(Lc 6.37-38,41-42)

Jesús sana a un leproso

(Mc 1.40-45; Lc 5.12-16)

Jesús sana a un paralítico

(Mc 2.1-12; Lc 5.17-26)

Elección de los doce apóstoles

(Mc 3.13-19; Lc 6.12-16)

Los discípulos arrancan espigas en sábado

(Mc 2.23-28; Lc 6.1-5)

1 Cuando Jesús nació, en Belén de Judea, en días del rey Herodes, llegaron del oriente a Jerusalén unos sabios,* Un sábado... arrancar espigas: Véase Concordancia temática. Arrancar espigas era considerado como un acto de cosecha y, por eso un «trabajo» prohibido en sábado (Ex 34.21). Según Dt 23.25, estaba permitido recoger granos para comer al pasar por un sembrado, incluso en un campo ajeno.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Lc 7.18-35)

2 preguntando: --żDónde está el rey de los judíos que ha nacido?, pues su estrella hemos visto en el oriente y venimos a adorarlo.

Las bienaventuranzas

(Lc 6.20-23)

3 Al oir esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él. 4 Y, habiendo convocado a todos los principales sacerdotes y escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo.* 1 S 21.1-6; cf. Ex 35.13; Lv 24.5-9.

Sobre la oración

(Lc 11.2-4)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Lc 7.1-10)

Misión de los doce

(Mc 6.7-13; Lc 9.1-6)

5 Ellos le respondieron: --En Belén de Judea, porque así fue escrito por el profeta:
*
Nm 28.9-10.6 »“Y tú, Belén, de la tierra de Judá,
no eres la más pequeńa%entre los príncipes de Judá,
porque de ti saldrá un guiador,
que apacentará a mi pueblo Israel”.
*
Cf. v. 41-42. Uno mayor que el Templo: El adjetivo griego está en género neutro, lo que hace que se refiera indirectamente a Jesús.

La oración, y la regla de oro

(Lc 11.9-13; 6.31)

7 Entonces Herodes llamó en secreto a los sabios y se cercioró del tiempo exacto en que había aparecido la estrella.* Os 6.6; cf. Mt 9.13.8 Y enviándolos a Belén, dijo: --Id allá y averiguad con diligencia acerca del nińo y, cuando lo halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya a adorarlo.

Llamamiento de Mateo

(Mc 2.13-17; Lc 5.27-32)

El hombre de la mano seca

(Mc 3.1-6; Lc 6.6-11)

9 Ellos, habiendo oído al rey, se fueron. Y la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que, llegando, se detuvo sobre donde estaba el nińo. 10 Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.* Los judíos consideraban que sanar era un «trabajo» prohibido en sábado. Véase Sábado en la Concordancia temática.11 Al entrar en la casa, vieron al nińo con María, su madre, y postrándose lo adoraron. Luego, abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.* Lc 14.5.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.12--13.58)

Comienzo del ministerio

(Mc 1.14-20; Lc 4.14-15; 5.1-11; 6.17-19)

12 Pero siendo avisados por revelación en sueńos que no volvieran a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.

La huida a Egipto

El bautismo de Jesús

(Mc 1.9-11; Lc 3.21-22)

La sal de la tierra

La puerta angosta

(Lc 13.24)

13 Después que partieron ellos, un ángel del Seńor apareció en sueńos a José y le dijo: «Levántate, toma al nińo y a su madre, y huye a Egipto. Permanece allá hasta que yo te diga, porque acontecerá que Herodes buscará al nińo para matarlo».

La luz del mundo

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mc 1.29-34; Lc 4.38-41)

La pregunta sobre el ayuno

(Mc 2.18-22; Lc 5.33-39)

14 Entonces él, despertando, tomó de noche al nińo y a su madre, y se fue a Egipto.

Por sus frutos los conoceréis

(Lc 6.43-44)

El siervo escogido

15 Estuvo allí hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliera lo que dijo el Seńor por medio del profeta, cuando dijo: «De Egipto llamé a mi Hijo».

Matanza de los nińos

Sobre el ayuno

Jesús sana a muchos enfermos

Persecuciones venideras

(Mc 13.9-13; Lc 21.12-19)

16 Herodes entonces, cuando se vio burlado por los sabios, se enojó mucho y mandó matar a todos los nińos menores de dos ańos que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo indicado por los sabios.* Que no lo descubrieran: Mt 8.4; 9.30 (véase Mc 1.34 nota i).

Jesús y la Ley

17 Entonces se cumplió lo dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo:

Nacimiento de Jesucristo

(Lc 2.1-7)

Jesús llama a cuatro pescadores

Los que querían seguir a Jesús

(Lc 9.57-62)

La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre

(Mc 5.21-43; Lc 8.40-56)

18 «Voz fue oída en Ramá,
grande lamentación, lloro y gemido;
Raquel que llora a sus hijos
y no quiso ser consolada,%porque perecieron».ń 2.18Cita de Jer 31.15, que se refiere al cautiverio de los israelitas descendientes de José, hijo de Jacob y Raquel. Véase Mt 1.22 n.

El regreso de Egipto

Tesoros en el cielo

(Lc 12.32-34)

19 Pero después que murió Herodes, un ángel del Seńor apareció en sueńos a José en Egipto,

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Lc 10.13-16)

20 y le dijo: «Levántate, toma al nińo y a su madre, y vete a tierra de Israel, porque han muerto los que procuraban la muerte del nińo».

Sobre la ira

(Lc 12.57-59)

Nunca os conocí

(Lc 13.25-27)

21 Entonces él se levantó, tomó al nińo y a su madre, y se fue a tierra de Israel.* Is 42.1-4; cf. también Gn 22.2; Sal 2.7. Véase Mt 1.22 n. Cańa cascada y pábilo que humea son imágenes que simbolizan a personas débiles y desamparadas.

La lámpara del cuerpo

(Lc 11.33-36)

La blasfemia contra el Espíritu Santo

(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)

22 Pero cuando oyó que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre Herodes, tuvo temor de ir allá. Y avisado por revelación en sueńos, se fue a la región de Galilea* Mt 9.32-33.

Jesús ministra a la multitud

Jesús calma la tempestad

(Mc 4.35-41; Lc 8.22-25)

23 y se estableció en la ciudad que se llama Nazaret, para que se cumpliera lo que fue dicho por los profetas, que habría de ser llamado nazareno.* Hijo de David: título del Mesías (véase Mt 1.1 n.).

1. INFANCIA DE JESÚS (1.1--2.23)

Genealogía de Jesucristo

(Lc 3.23-38)

La visita de los sabios de Oriente

2. COMIENZO DEL MINISTERIO DE JESÚS (3.1--4.11)

Predicación de Juan el Bautista

(Mc 1.1-8; Lc 3.1-9,15-17; Jn 1.19-28)

Tentación de Jesús

(Mc 1.12-13; Lc 4.1-13)

El sermón del monte

Sobre la limosna

El juzgar a los demás

(Lc 6.37-38,41-42)

Jesús sana a un leproso

(Mc 1.40-45; Lc 5.12-16)

Jesús sana a un paralítico

(Mc 2.1-12; Lc 5.17-26)

Elección de los doce apóstoles

(Mc 3.13-19; Lc 6.12-16)

Los discípulos arrancan espigas en sábado

(Mc 2.23-28; Lc 6.1-5)

1 En aquellos días se presentó Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,* Un sábado... arrancar espigas: Véase Concordancia temática. Arrancar espigas era considerado como un acto de cosecha y, por eso un «trabajo» prohibido en sábado (Ex 34.21). Según Dt 23.25, estaba permitido recoger granos para comer al pasar por un sembrado, incluso en un campo ajeno.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Lc 7.18-35)

2 y diciendo: «Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado»,

Las bienaventuranzas

(Lc 6.20-23)

3 pues este es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo:
«Voz del que clama en el desierto:
“ˇPreparad el camino del Seńor,
enderezad sus sendas!”».
4 Juan estaba vestido de pelo de camello, tenía un cinto de cuero alrededor de su cintura, y su comida era langostas y miel silvestre.* 1 S 21.1-6; cf. Ex 35.13; Lv 24.5-9.

Sobre la oración

(Lc 11.2-4)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Lc 7.1-10)

Misión de los doce

(Mc 6.7-13; Lc 9.1-6)

5 Acudía a él Jerusalén, toda Judea y toda la provincia de alrededor del Jordán,* Nm 28.9-10.6 y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados.* Cf. v. 41-42. Uno mayor que el Templo: El adjetivo griego está en género neutro, lo que hace que se refiera indirectamente a Jesús.

La oración, y la regla de oro

(Lc 11.9-13; 6.31)

7 Al ver él que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les decía: «ˇGeneración de víboras!, żquién os enseńó a huir de la ira venidera?* Os 6.6; cf. Mt 9.13.8 Producid, pues, frutos dignos de arrepentimiento,

Llamamiento de Mateo

(Mc 2.13-17; Lc 5.27-32)

El hombre de la mano seca

(Mc 3.1-6; Lc 6.6-11)

9 y no penséis decir dentro de vosotros mismos: “A Abraham tenemos por padre”, porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras. 10 Además, el hacha ya está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego.ń 3.10Mt 7.19.* Los judíos consideraban que sanar era un «trabajo» prohibido en sábado. Véase Sábado en la Concordancia temática.11 Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento, pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo. Él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.* Lc 14.5.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.12--13.58)

Comienzo del ministerio

(Mc 1.14-20; Lc 4.14-15; 5.1-11; 6.17-19)

12 Su aventador está en su mano para limpiar su era. Recogerá su trigo en el granero y quemará la paja en fuego que nunca se apagará».

La huida a Egipto

El bautismo de Jesús

(Mc 1.9-11; Lc 3.21-22)

La sal de la tierra

La puerta angosta

(Lc 13.24)

13 Entonces Jesús vino de Galilea al Jordán, donde estaba Juan, para ser bautizado por él.

La luz del mundo

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mc 1.29-34; Lc 4.38-41)

La pregunta sobre el ayuno

(Mc 2.18-22; Lc 5.33-39)

14 Pero Juan se le oponía, diciendo: --Yo necesito ser bautizado por ti, ży tú acudes a mí?

Por sus frutos los conoceréis

(Lc 6.43-44)

El siervo escogido

15 Jesús le respondió: --Permítelo ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces se lo permitió.

Matanza de los nińos

Sobre el ayuno

Jesús sana a muchos enfermos

Persecuciones venideras

(Mc 13.9-13; Lc 21.12-19)

16 Y Jesús, después que fue bautizado, subió enseguida del agua, y en ese momento los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma y se posaba sobre él.* Que no lo descubrieran: Mt 8.4; 9.30 (véase Mc 1.34 nota i).

Jesús y la Ley

17 Y se oyó una voz de los cielos que decía: «Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia».

1. INFANCIA DE JESÚS (1.1--2.23)

Genealogía de Jesucristo

(Lc 3.23-38)

La visita de los sabios de Oriente

2. COMIENZO DEL MINISTERIO DE JESÚS (3.1--4.11)

Predicación de Juan el Bautista

(Mc 1.1-8; Lc 3.1-9,15-17; Jn 1.19-28)

Tentación de Jesús

(Mc 1.12-13; Lc 4.1-13)

El sermón del monte

Sobre la limosna

El juzgar a los demás

(Lc 6.37-38,41-42)

Jesús sana a un leproso

(Mc 1.40-45; Lc 5.12-16)

Jesús sana a un paralítico

(Mc 2.1-12; Lc 5.17-26)

Elección de los doce apóstoles

(Mc 3.13-19; Lc 6.12-16)

Los discípulos arrancan espigas en sábado

(Mc 2.23-28; Lc 6.1-5)

1 Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo.* Un sábado... arrancar espigas: Véase Concordancia temática. Arrancar espigas era considerado como un acto de cosecha y, por eso un «trabajo» prohibido en sábado (Ex 34.21). Según Dt 23.25, estaba permitido recoger granos para comer al pasar por un sembrado, incluso en un campo ajeno.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Lc 7.18-35)

2 Después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, sintió hambre.

Las bienaventuranzas

(Lc 6.20-23)

3 Se le acercó el tentador y le dijo: --Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. 4 Él respondió y dijo: --Escrito está: “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”.* 1 S 21.1-6; cf. Ex 35.13; Lv 24.5-9.

Sobre la oración

(Lc 11.2-4)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Lc 7.1-10)

Misión de los doce

(Mc 6.7-13; Lc 9.1-6)

5 Entonces el diablo lo llevó a la santa ciudad, lo puso sobre el pináculo del Templo* Nm 28.9-10.6 y le dijo: --Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, pues escrito está:
»“A sus ángeles mandará acerca de ti”, »y
»“En sus manos te sostendrán,
para que no tropieces con tu pie%en piedra”.
*
Cf. v. 41-42. Uno mayor que el Templo: El adjetivo griego está en género neutro, lo que hace que se refiera indirectamente a Jesús.

La oración, y la regla de oro

(Lc 11.9-13; 6.31)

7 Jesús le dijo: --Escrito está también: “No tentarás al Seńor tu Dios”.* Os 6.6; cf. Mt 9.13.8 Otra vez lo llevó el diablo a un monte muy alto y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos,

Llamamiento de Mateo

(Mc 2.13-17; Lc 5.27-32)

El hombre de la mano seca

(Mc 3.1-6; Lc 6.6-11)

9 y le dijo: --Todo esto te daré, si postrado me adoras. 10 Entonces Jesús le dijo: --Vete, Satanás, porque escrito está: “Al Seńor tu Dios adorarás y solo a él servirás”.* Los judíos consideraban que sanar era un «trabajo» prohibido en sábado. Véase Sábado en la Concordancia temática.11 El diablo entonces lo dejó, y vinieron ángeles y lo servían.* Lc 14.5.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.12--13.58)

Comienzo del ministerio

(Mc 1.14-20; Lc 4.14-15; 5.1-11; 6.17-19)

12 Cuando Jesús oyó que Juan estaba preso, volvió a Galilea.

La huida a Egipto

El bautismo de Jesús

(Mc 1.9-11; Lc 3.21-22)

La sal de la tierra

La puerta angosta

(Lc 13.24)

13 Dejando Nazaret, fue y habitó en Capernaúm, ciudad marítima, en la región de Zabulón y de Neftalí,

La luz del mundo

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mc 1.29-34; Lc 4.38-41)

La pregunta sobre el ayuno

(Mc 2.18-22; Lc 5.33-39)

14 para que se cumpliera lo que dijo el profeta Isaías:

Por sus frutos los conoceréis

(Lc 6.43-44)

El siervo escogido

15 «ˇTierra de Zabulón y tierra de Neftalí,
camino del mar, al otro lado del Jordán,
Galilea de los gentiles!

Matanza de los nińos

Sobre el ayuno

Jesús sana a muchos enfermos

Persecuciones venideras

(Mc 13.9-13; Lc 21.12-19)

16 El pueblo que habitaba en tinieblas%vio gran luz,
y a los que habitaban en región%de sombra de muerte,
luz les resplandeció».ń 4.15-16Cf. Is 9.1-2 (8.23--9.1); los territorios de Zabulón y Neftalí, que habían sufrido en las guerras con Asiria, recibirían nuevamente las bendiciones de Dios. Véase Mt 1.22 n.
*
Que no lo descubrieran: Mt 8.4; 9.30 (véase Mc 1.34 nota i).

Jesús y la Ley

17 Desde entonces comenzó Jesús a predicar y a decir: «ˇArrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado!».

Nacimiento de Jesucristo

(Lc 2.1-7)

Jesús llama a cuatro pescadores

Los que querían seguir a Jesús

(Lc 9.57-62)

La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre

(Mc 5.21-43; Lc 8.40-56)

18 Pasando Jesús junto al Mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés, que echaban la red en el mar, porque eran pescadores.

El regreso de Egipto

Tesoros en el cielo

(Lc 12.32-34)

19 Y les dijo: --Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Lc 10.13-16)

20 Ellos entonces, dejando al instante las redes, lo siguieron.

Sobre la ira

(Lc 12.57-59)

Nunca os conocí

(Lc 13.25-27)

21 Pasando de allí, vio a otros dos hermanos, Jacobo, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan, en la barca con Zebedeo, su padre, que remendaban sus redes; y los llamó.* Is 42.1-4; cf. también Gn 22.2; Sal 2.7. Véase Mt 1.22 n. Cańa cascada y pábilo que humea son imágenes que simbolizan a personas débiles y desamparadas.

La lámpara del cuerpo

(Lc 11.33-36)

La blasfemia contra el Espíritu Santo

(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)

22 Ellos, dejando al instante la barca y a su padre, lo siguieron.* Mt 9.32-33.

Jesús ministra a la multitud

Jesús calma la tempestad

(Mc 4.35-41; Lc 8.22-25)

23 Recorría Jesús toda Galilea, enseńando en las sinagogas de ellos, predicando el evangelio del Reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.* Hijo de David: título del Mesías (véase Mt 1.1 n.).

Dios y las riquezas

(Lc 16.13)

Los dos cimientos

(Lc 6.46-49)

24 Se difundió su fama por toda Siria, y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos, y los sanó.* Mt 9.34; 10.25. Beelzebú: nombre dado al diablo como jefe de los demonios; se deriva del hebreo Baal-zebub (2 R 1.2-3), nombre despectivo («seńor de las moscas») con que los antiguos hebreos llamaban al dios cananeo Baal.

Confianza en Dios

(Lc 12.22-31)

Venid a mí y descansad

(Lc 10.21-22)

25 Lo siguió mucha gente de Galilea, de Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán.

1. INFANCIA DE JESÚS (1.1--2.23)

Genealogía de Jesucristo

(Lc 3.23-38)

La visita de los sabios de Oriente

2. COMIENZO DEL MINISTERIO DE JESÚS (3.1--4.11)

Predicación de Juan el Bautista

(Mc 1.1-8; Lc 3.1-9,15-17; Jn 1.19-28)

Tentación de Jesús

(Mc 1.12-13; Lc 4.1-13)

El sermón del monte

Sobre la limosna

El juzgar a los demás

(Lc 6.37-38,41-42)

Jesús sana a un leproso

(Mc 1.40-45; Lc 5.12-16)

Jesús sana a un paralítico

(Mc 2.1-12; Lc 5.17-26)

Elección de los doce apóstoles

(Mc 3.13-19; Lc 6.12-16)

Los discípulos arrancan espigas en sábado

(Mc 2.23-28; Lc 6.1-5)

1 Viendo la multitud, subió al monte y se sentó. Se le acercaron sus discípulos,* Un sábado... arrancar espigas: Véase Concordancia temática. Arrancar espigas era considerado como un acto de cosecha y, por eso un «trabajo» prohibido en sábado (Ex 34.21). Según Dt 23.25, estaba permitido recoger granos para comer al pasar por un sembrado, incluso en un campo ajeno.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Lc 7.18-35)

2 y él, abriendo su boca, les enseńaba diciendo:

Las bienaventuranzas

(Lc 6.20-23)

3 «Bienaventurados los pobres en espíritu,
porque de ellos es el reino de los cielos.
4 Bienaventurados los que lloran,
porque recibirán consolación.
*
1 S 21.1-6; cf. Ex 35.13; Lv 24.5-9.

Sobre la oración

(Lc 11.2-4)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Lc 7.1-10)

Misión de los doce

(Mc 6.7-13; Lc 9.1-6)

5 Bienaventurados los mansos,
porque recibirán la tierra por heredad.
*
Nm 28.9-10.6 Bienaventurados los que tienen hambre%y sed de justicia,
porque serán saciados.
*
Cf. v. 41-42. Uno mayor que el Templo: El adjetivo griego está en género neutro, lo que hace que se refiera indirectamente a Jesús.

La oración, y la regla de oro

(Lc 11.9-13; 6.31)

7 Bienaventurados los misericordiosos,
porque alcanzarán misericordia.
*
Os 6.6; cf. Mt 9.13.8 Bienaventurados los de limpio corazón,
porque verán a Dios.

Llamamiento de Mateo

(Mc 2.13-17; Lc 5.27-32)

El hombre de la mano seca

(Mc 3.1-6; Lc 6.6-11)

9 Bienaventurados los pacificadores,
porque serán llamados hijos de Dios.
10 Bienaventurados los que padecen%persecución por causa de la justicia,
porque de ellos es el reino de los cielos.
*
Los judíos consideraban que sanar era un «trabajo» prohibido en sábado. Véase Sábado en la Concordancia temática.11 Bienaventurados seréis cuando por mi%causa os insulten, os persigan y digan%toda clase de mal contra vosotros,%mintiendo.ń 5.11Cf. 1 P 4.14.* Lc 14.5.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.12--13.58)

Comienzo del ministerio

(Mc 1.14-20; Lc 4.14-15; 5.1-11; 6.17-19)

12 »Gozaos y alegraos, porque vuestra recompensa es grande en los cielos, pues así persiguieron a los profetas que vivieron antes de vosotros.

La huida a Egipto

El bautismo de Jesús

(Mc 1.9-11; Lc 3.21-22)

La sal de la tierra

La puerta angosta

(Lc 13.24)

13 »Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal pierde su sabor, żcon qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres.

La luz del mundo

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mc 1.29-34; Lc 4.38-41)

La pregunta sobre el ayuno

(Mc 2.18-22; Lc 5.33-39)

14 »Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

Por sus frutos los conoceréis

(Lc 6.43-44)

El siervo escogido

15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de una vasija, sino sobre el candelero para que alumbre a todos los que están en casa.,

Matanza de los nińos

Sobre el ayuno

Jesús sana a muchos enfermos

Persecuciones venideras

(Mc 13.9-13; Lc 21.12-19)

16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.* Que no lo descubrieran: Mt 8.4; 9.30 (véase Mc 1.34 nota i).

Jesús y la Ley

17 »No penséis que he venido a abolir la Ley o los Profetas; no he venido a abolir, sino a cumplir,

Nacimiento de Jesucristo

(Lc 2.1-7)

Jesús llama a cuatro pescadores

Los que querían seguir a Jesús

(Lc 9.57-62)

La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre

(Mc 5.21-43; Lc 8.40-56)

18 porque de cierto os digo que antes que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la Ley, hasta que todo se haya cumplido.

El regreso de Egipto

Tesoros en el cielo

(Lc 12.32-34)

19 De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeńos y así enseńe a los hombres, muy pequeńo será llamado en el reino de los cielos; pero cualquiera que los cumpla y los enseńe, este será llamado grande en el reino de los cielos.

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Lc 10.13-16)

20 »Por tanto, os digo que si vuestra justicia no fuera mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.

Sobre la ira

(Lc 12.57-59)

Nunca os conocí

(Lc 13.25-27)

21 »Oísteis que fue dicho a los antiguos: “No matarás”, y cualquiera que mate será culpable de juicio.* Is 42.1-4; cf. también Gn 22.2; Sal 2.7. Véase Mt 1.22 n. Cańa cascada y pábilo que humea son imágenes que simbolizan a personas débiles y desamparadas.

La lámpara del cuerpo

(Lc 11.33-36)

La blasfemia contra el Espíritu Santo

(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)

22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga “Necio” a su hermano, será culpable ante el Concilio; y cualquiera que le diga “Fatuo”, quedará expuesto al infierno de fuego.,* Mt 9.32-33.

Jesús ministra a la multitud

Jesús calma la tempestad

(Mc 4.35-41; Lc 8.22-25)

23 »Por tanto, si traes tu ofrenda al altar y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti,* Hijo de David: título del Mesías (véase Mt 1.1 n.).

Dios y las riquezas

(Lc 16.13)

Los dos cimientos

(Lc 6.46-49)

24 deja allí tu ofrenda delante del altar y ve, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces vuelve y presenta tu ofrenda.* Mt 9.34; 10.25. Beelzebú: nombre dado al diablo como jefe de los demonios; se deriva del hebreo Baal-zebub (2 R 1.2-3), nombre despectivo («seńor de las moscas») con que los antiguos hebreos llamaban al dios cananeo Baal.

Confianza en Dios

(Lc 12.22-31)

Venid a mí y descansad

(Lc 10.21-22)

25 Ponte de acuerdo pronto con tu adversario, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al guardia, y seas echado en la cárcel.

A quién se debe temer

(Lc 12.2-9)

26 De cierto te digo que no saldrás de allí hasta que pagues el último cuadrante.,

Sobre el adulterio

Dos ciegos reciben la vista

27 »Oísteis que fue dicho: “No cometerás adulterio”.* Había exorcistas judíos que practicaban la expulsión de demonios (cf. Hch 19.13).

Los endemoniados gadarenos

(Mc 5.1-20; Lc 8.26-39)

28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. 29 »Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti, pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno. 30 Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala y échala de ti, pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno.* Mc 9.40; Lc 9.50.

Sobre el divorcio

(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)

31 »También fue dicho: “Cualquiera que repudie a su mujer, déle carta de divorcio”.

Un mudo habla

Confesar a Jesús delante de los hombres

(Lc 12.8-9)

32 Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere, y el que se casa con la repudiada, comete adulterio.* Mc 3.28-29; Lc 12.10. Sobre el llamado «pecado imperdonable», véase Mc 3.30 n.

Sobre los juramentos

33 »Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: “No jurarás en falso, sino cumplirás al Seńor tus juramentos”.* Mt 7.20; Lc 6.44.

Jesús, causa de división

(Lc 12.49-53; 14.26-27)

34 Pero yo os digo: No juréis de ninguna manera: ni por el cielo, porque es el trono de Dios;** Mt 3.7; 23.33; Lc 3.7.Mt 15.18; Lc 6.45.

La mies es mucha

35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey., 36 Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello. 37 Pero sea vuestro hablar: “Sí, sí” o “No, no”, porque lo que es más de esto, de mal procede.,

Sobre la venganza

(Lc 6.29-30)

La demanda de una seńal

(Lc 11.29-32)

38 »Oísteis que fue dicho: “Ojo por ojo y diente por diente”.* Mt 16.1; Mc 8.11; Lc 11.16; Jn 6.30. Ver de ti una seńal: algún milagro que compruebe la autoridad de Jesús como Mesías.39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;* Mt 16.4; Mc 8.12. Generación... adúltera: La infidelidad conyugal aparece en el AT como símbolo de la infidelidad a Dios. Cf. Jer 3.20; Os 1.2.

Recompensas

(Mc 9.41)

40 al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa;* Jon 1.17.41 a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos.** Jon 3.5.Hay alguien que es más que Jonás: (en v. 41 y 42) La expresión griega es de género neutro; véase 12.6 n.42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo niegues.* 1 R 10.1-10; 2 Cr 9.1-12.

Sobre el amor a los enemigos

(Lc 6.27-28,32-36)

El espíritu impuro que vuelve

(Lc 11.24-26)

43 »Oísteis que fue dicho: “Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo”.* Se consideraba que los demonios habitaban especialmente en los desiertos o lugares secos.44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os odian y orad por los que os ultrajan y os persiguen,, 45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos y llover sobre justos e injustos.* 2 P 2.20.

La madre y los hermanos de Jesús

(Mc 3.31-35; Lc 8.19-21)

46 Si amáis a los que os aman, żqué recompensa tendréis? żNo hacen también lo mismo los publicanos?* Cf. Mt 13.55-56; Mc 3.31-32; 6.3; Lc 8.19-20; Jn 2.12; 7.3,5; Hch 1.14; 1 Co 9.5.47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, żqué hacéis de más? żNo hacen también así los gentiles? 48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

1. INFANCIA DE JESÚS (1.1--2.23)

Genealogía de Jesucristo

(Lc 3.23-38)

La visita de los sabios de Oriente

2. COMIENZO DEL MINISTERIO DE JESÚS (3.1--4.11)

Predicación de Juan el Bautista

(Mc 1.1-8; Lc 3.1-9,15-17; Jn 1.19-28)

Tentación de Jesús

(Mc 1.12-13; Lc 4.1-13)

El sermón del monte

Sobre la limosna

El juzgar a los demás

(Lc 6.37-38,41-42)

Jesús sana a un leproso

(Mc 1.40-45; Lc 5.12-16)

Jesús sana a un paralítico

(Mc 2.1-12; Lc 5.17-26)

Elección de los doce apóstoles

(Mc 3.13-19; Lc 6.12-16)

Los discípulos arrancan espigas en sábado

(Mc 2.23-28; Lc 6.1-5)

1 »Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.* Un sábado... arrancar espigas: Véase Concordancia temática. Arrancar espigas era considerado como un acto de cosecha y, por eso un «trabajo» prohibido en sábado (Ex 34.21). Según Dt 23.25, estaba permitido recoger granos para comer al pasar por un sembrado, incluso en un campo ajeno.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Lc 7.18-35)

2 Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.

Las bienaventuranzas

(Lc 6.20-23)

3 Pero cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, 4 para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará en público.* 1 S 21.1-6; cf. Ex 35.13; Lv 24.5-9.

Sobre la oración

(Lc 11.2-4)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Lc 7.1-10)

Misión de los doce

(Mc 6.7-13; Lc 9.1-6)

5 »Cuando ores, no seas como los hipócritas, porque ellos aman el orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles para ser vistos por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.* Nm 28.9-10.6 Pero tú, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará en público.* Cf. v. 41-42. Uno mayor que el Templo: El adjetivo griego está en género neutro, lo que hace que se refiera indirectamente a Jesús.

La oración, y la regla de oro

(Lc 11.9-13; 6.31)

7 »Y al orar no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.* Os 6.6; cf. Mt 9.13.8 No os hagáis, pues, semejantes a ellos, porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad antes que vosotros le pidáis.

Llamamiento de Mateo

(Mc 2.13-17; Lc 5.27-32)

El hombre de la mano seca

(Mc 3.1-6; Lc 6.6-11)

9 Vosotros, pues, oraréis así:
»“Padre nuestro que estás en los cielos,
santificado sea tu nombre.
10 Venga tu Reino.
Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
*
Los judíos consideraban que sanar era un «trabajo» prohibido en sábado. Véase Sábado en la Concordancia temática.11 El pan nuestro de cada día,ń 6.11De cada día: Expresión que puede significar para el día de hoy o para el día de mańana. Cf. Ex 16.4; Pr 30.8-9; nótese también el tema del pan en Jn 6.32-35.dánoslo hoy.
*
Lc 14.5.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.12--13.58)

Comienzo del ministerio

(Mc 1.14-20; Lc 4.14-15; 5.1-11; 6.17-19)

12 Perdónanos nuestras deudas,
como también nosotros perdonamos%a nuestros deudores.

La huida a Egipto

El bautismo de Jesús

(Mc 1.9-11; Lc 3.21-22)

La sal de la tierra

La puerta angosta

(Lc 13.24)

13 No nos metas en tentación,
sino líbranos del mal,
porque tuyo es el Reino,%el poder y la gloria,
por todos los siglos. Amén”.

La luz del mundo

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mc 1.29-34; Lc 4.38-41)

La pregunta sobre el ayuno

(Mc 2.18-22; Lc 5.33-39)

14 »Por tanto, si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;

Por sus frutos los conoceréis

(Lc 6.43-44)

El siervo escogido

15 pero si no perdonáis sus ofensas a los hombres, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

Matanza de los nińos

Sobre el ayuno

Jesús sana a muchos enfermos

Persecuciones venideras

(Mc 13.9-13; Lc 21.12-19)

16 »Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas que desfiguran sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.* Que no lo descubrieran: Mt 8.4; 9.30 (véase Mc 1.34 nota i).

Jesús y la Ley

17 Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro,

Nacimiento de Jesucristo

(Lc 2.1-7)

Jesús llama a cuatro pescadores

Los que querían seguir a Jesús

(Lc 9.57-62)

La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre

(Mc 5.21-43; Lc 8.40-56)

18 para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará en público.

El regreso de Egipto

Tesoros en el cielo

(Lc 12.32-34)

19 »No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el moho destruyen, y donde ladrones entran y hurtan;

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Lc 10.13-16)

20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el moho destruyen, y donde ladrones no entran ni hurtan,

Sobre la ira

(Lc 12.57-59)

Nunca os conocí

(Lc 13.25-27)

21 porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.* Is 42.1-4; cf. también Gn 22.2; Sal 2.7. Véase Mt 1.22 n. Cańa cascada y pábilo que humea son imágenes que simbolizan a personas débiles y desamparadas.

La lámpara del cuerpo

(Lc 11.33-36)

La blasfemia contra el Espíritu Santo

(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)

22 »La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz;* Mt 9.32-33.

Jesús ministra a la multitud

Jesús calma la tempestad

(Mc 4.35-41; Lc 8.22-25)

23 pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que hay en ti es tinieblas, żcuántas no serán las mismas tinieblas?* Hijo de David: título del Mesías (véase Mt 1.1 n.).

Dios y las riquezas

(Lc 16.13)

Los dos cimientos

(Lc 6.46-49)

24 »Ninguno puede servir a dos seńores, porque odiará al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.* Mt 9.34; 10.25. Beelzebú: nombre dado al diablo como jefe de los demonios; se deriva del hebreo Baal-zebub (2 R 1.2-3), nombre despectivo («seńor de las moscas») con que los antiguos hebreos llamaban al dios cananeo Baal.

Confianza en Dios

(Lc 12.22-31)

Venid a mí y descansad

(Lc 10.21-22)

25 »Por tanto os digo: No os angustiéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. żNo es la vida más que el alimento y el cuerpo más que el vestido?

A quién se debe temer

(Lc 12.2-9)

26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y, sin embargo, vuestro Padre celestial las alimenta. żNo valéis vosotros mucho más que ellas?

Sobre el adulterio

Dos ciegos reciben la vista

27 żY quién de vosotros podrá, por mucho que se angustie, ańadir a su estatura un codo?* Había exorcistas judíos que practicaban la expulsión de demonios (cf. Hch 19.13).

Los endemoniados gadarenos

(Mc 5.1-20; Lc 8.26-39)

28 Y por el vestido, żpor qué os angustiáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; 29 pero os digo que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos. 30 Y si a la hierba del campo, que hoy es y mańana se quema en el horno, Dios la viste así, żno hará mucho más por vosotros, hombres de poca fe?* Mc 9.40; Lc 9.50.

Sobre el divorcio

(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)

31 No os angustiéis, pues, diciendo: “żQué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?”,

Un mudo habla

Confesar a Jesús delante de los hombres

(Lc 12.8-9)

32 porque los gentiles se angustian por todas estas cosas, pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas ellas.* Mc 3.28-29; Lc 12.10. Sobre el llamado «pecado imperdonable», véase Mc 3.30 n.

Sobre los juramentos

33 Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán ańadidas.* Mt 7.20; Lc 6.44.

Jesús, causa de división

(Lc 12.49-53; 14.26-27)

34 »Así que no os angustiéis por el día de mańana, porque el día de mańana traerá su propia preocupación. Basta a cada día su propio mal.** Mt 3.7; 23.33; Lc 3.7.Mt 15.18; Lc 6.45.

1. INFANCIA DE JESÚS (1.1--2.23)

Genealogía de Jesucristo

(Lc 3.23-38)

La visita de los sabios de Oriente

2. COMIENZO DEL MINISTERIO DE JESÚS (3.1--4.11)

Predicación de Juan el Bautista

(Mc 1.1-8; Lc 3.1-9,15-17; Jn 1.19-28)

Tentación de Jesús

(Mc 1.12-13; Lc 4.1-13)

El sermón del monte

Sobre la limosna

El juzgar a los demás

(Lc 6.37-38,41-42)

Jesús sana a un leproso

(Mc 1.40-45; Lc 5.12-16)

Jesús sana a un paralítico

(Mc 2.1-12; Lc 5.17-26)

Elección de los doce apóstoles

(Mc 3.13-19; Lc 6.12-16)

Los discípulos arrancan espigas en sábado

(Mc 2.23-28; Lc 6.1-5)

1 »No juzguéis, para que no seáis juzgados,* Un sábado... arrancar espigas: Véase Concordancia temática. Arrancar espigas era considerado como un acto de cosecha y, por eso un «trabajo» prohibido en sábado (Ex 34.21). Según Dt 23.25, estaba permitido recoger granos para comer al pasar por un sembrado, incluso en un campo ajeno.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Lc 7.18-35)

2 porque con el juicio con que juzgáis seréis juzgados, y con la medida con que medís se os medirá.

Las bienaventuranzas

(Lc 6.20-23)

3 żPor qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? 4 żO cómo dirás a tu hermano: “Déjame sacar la paja de tu ojo”, cuando tienes la viga en el tuyo?* 1 S 21.1-6; cf. Ex 35.13; Lv 24.5-9.

Sobre la oración

(Lc 11.2-4)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Lc 7.1-10)

Misión de los doce

(Mc 6.7-13; Lc 9.1-6)

5 ˇHipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.* Nm 28.9-10.6 »No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen y se vuelvan y os despedacen.* Cf. v. 41-42. Uno mayor que el Templo: El adjetivo griego está en género neutro, lo que hace que se refiera indirectamente a Jesús.

La oración, y la regla de oro

(Lc 11.9-13; 6.31)

7 »Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá,* Os 6.6; cf. Mt 9.13.8 porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

Llamamiento de Mateo

(Mc 2.13-17; Lc 5.27-32)

El hombre de la mano seca

(Mc 3.1-6; Lc 6.6-11)

9 żQué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? 10 żO si le pide un pescado, le dará una serpiente?* Los judíos consideraban que sanar era un «trabajo» prohibido en sábado. Véase Sábado en la Concordancia temática.11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas cosas a vuestros hijos, żcuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?* Lc 14.5.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.12--13.58)

Comienzo del ministerio

(Mc 1.14-20; Lc 4.14-15; 5.1-11; 6.17-19)

12 Así que todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos, pues esto es la Ley y los Profetas.

La huida a Egipto

El bautismo de Jesús

(Mc 1.9-11; Lc 3.21-22)

La sal de la tierra

La puerta angosta

(Lc 13.24)

13 »Entrad por la puerta angosta, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella;

La luz del mundo

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mc 1.29-34; Lc 4.38-41)

La pregunta sobre el ayuno

(Mc 2.18-22; Lc 5.33-39)

14 pero angosta es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.

Por sus frutos los conoceréis

(Lc 6.43-44)

El siervo escogido

15 »Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.

Matanza de los nińos

Sobre el ayuno

Jesús sana a muchos enfermos

Persecuciones venideras

(Mc 13.9-13; Lc 21.12-19)

16 Por sus frutos los conoceréis. żAcaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos?* Que no lo descubrieran: Mt 8.4; 9.30 (véase Mc 1.34 nota i).

Jesús y la Ley

17 Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.

Nacimiento de Jesucristo

(Lc 2.1-7)

Jesús llama a cuatro pescadores

Los que querían seguir a Jesús

(Lc 9.57-62)

La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre

(Mc 5.21-43; Lc 8.40-56)

18 No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.

El regreso de Egipto

Tesoros en el cielo

(Lc 12.32-34)

19 Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego.

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Lc 10.13-16)

20 Así que por sus frutos los conoceréis.

Sobre la ira

(Lc 12.57-59)

Nunca os conocí

(Lc 13.25-27)

21 »No todo el que me dice: “ˇSeńor, Seńor!”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.ń 7.21Lc 6.46.* Is 42.1-4; cf. también Gn 22.2; Sal 2.7. Véase Mt 1.22 n. Cańa cascada y pábilo que humea son imágenes que simbolizan a personas débiles y desamparadas.

La lámpara del cuerpo

(Lc 11.33-36)

La blasfemia contra el Espíritu Santo

(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)

22 Muchos me dirán en aquel día: “Seńor, Seńor, żno profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?”.* Mt 9.32-33.

Jesús ministra a la multitud

Jesús calma la tempestad

(Mc 4.35-41; Lc 8.22-25)

23 Entonces les declararé: “Nunca os conocí. ˇApartaos de mí, hacedores de maldad!”.* Hijo de David: título del Mesías (véase Mt 1.1 n.).

Dios y las riquezas

(Lc 16.13)

Los dos cimientos

(Lc 6.46-49)

24 »A cualquiera, pues, que me oye estas palabras y las pone en práctica, lo compararé a un hombre prudente que edificó su casa sobre la roca.* Mt 9.34; 10.25. Beelzebú: nombre dado al diablo como jefe de los demonios; se deriva del hebreo Baal-zebub (2 R 1.2-3), nombre despectivo («seńor de las moscas») con que los antiguos hebreos llamaban al dios cananeo Baal.

Confianza en Dios

(Lc 12.22-31)

Venid a mí y descansad

(Lc 10.21-22)

25 Descendió la lluvia, vinieron ríos, soplaron vientos y golpearon contra aquella casa; pero no cayó, porque estaba cimentada sobre la roca.

A quién se debe temer

(Lc 12.2-9)

26 Pero a cualquiera que me oye estas palabras y no las practica, lo compararé a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena.

Sobre el adulterio

Dos ciegos reciben la vista

27 Descendió la lluvia, vinieron ríos, soplaron vientos y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina».* Había exorcistas judíos que practicaban la expulsión de demonios (cf. Hch 19.13).

Los endemoniados gadarenos

(Mc 5.1-20; Lc 8.26-39)

28 Cuando terminó Jesús estas palabras, la gente estaba admirada de su doctrina, 29 porque les enseńaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.

1. INFANCIA DE JESÚS (1.1--2.23)

Genealogía de Jesucristo

(Lc 3.23-38)

La visita de los sabios de Oriente

2. COMIENZO DEL MINISTERIO DE JESÚS (3.1--4.11)

Predicación de Juan el Bautista

(Mc 1.1-8; Lc 3.1-9,15-17; Jn 1.19-28)

Tentación de Jesús

(Mc 1.12-13; Lc 4.1-13)

El sermón del monte

Sobre la limosna

El juzgar a los demás

(Lc 6.37-38,41-42)

Jesús sana a un leproso

(Mc 1.40-45; Lc 5.12-16)

Jesús sana a un paralítico

(Mc 2.1-12; Lc 5.17-26)

Elección de los doce apóstoles

(Mc 3.13-19; Lc 6.12-16)

Los discípulos arrancan espigas en sábado

(Mc 2.23-28; Lc 6.1-5)

1 Cuando descendió Jesús del monte, lo seguía mucha gente.* Un sábado... arrancar espigas: Véase Concordancia temática. Arrancar espigas era considerado como un acto de cosecha y, por eso un «trabajo» prohibido en sábado (Ex 34.21). Según Dt 23.25, estaba permitido recoger granos para comer al pasar por un sembrado, incluso en un campo ajeno.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Lc 7.18-35)

2 En esto se le acercó un leproso y se postró ante él, diciendo: --Seńor, si quieres, puedes limpiarme.

Las bienaventuranzas

(Lc 6.20-23)

3 Jesús extendió la mano y lo tocó, diciendo: --Quiero, sé limpio. Y al instante su lepra desapareció. 4 Entonces Jesús le dijo: --Mira, no lo digas a nadie, sino ve, muéstrate al sacerdote y presenta la ofrenda que ordenó Moisés, para testimonio a ellos.* 1 S 21.1-6; cf. Ex 35.13; Lv 24.5-9.

Sobre la oración

(Lc 11.2-4)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Lc 7.1-10)

Misión de los doce

(Mc 6.7-13; Lc 9.1-6)

5 Al entrar Jesús en Capernaúm, se le acercó un centurión, que le rogaba* Nm 28.9-10.6 diciendo: --Seńor, mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado.* Cf. v. 41-42. Uno mayor que el Templo: El adjetivo griego está en género neutro, lo que hace que se refiera indirectamente a Jesús.

La oración, y la regla de oro

(Lc 11.9-13; 6.31)

7 Jesús le dijo: --Yo iré y lo sanaré.* Os 6.6; cf. Mt 9.13.8 Respondió el centurión y dijo: --Seńor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra y mi criado sanará,

Llamamiento de Mateo

(Mc 2.13-17; Lc 5.27-32)

El hombre de la mano seca

(Mc 3.1-6; Lc 6.6-11)

9 pues también yo soy hombre bajo autoridad y tengo soldados bajo mis órdenes, y digo a este: “Ve”, y va; y al otro: “Ven”, y viene; y a mi siervo: “Haz esto”, y lo hace. 10 Al oírlo Jesús, se maravilló y dijo a los que lo seguían: --De cierto os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe.* Los judíos consideraban que sanar era un «trabajo» prohibido en sábado. Véase Sábado en la Concordancia temática.11 Os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos;* Lc 14.5.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.12--13.58)

Comienzo del ministerio

(Mc 1.14-20; Lc 4.14-15; 5.1-11; 6.17-19)

12 pero los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

La huida a Egipto

El bautismo de Jesús

(Mc 1.9-11; Lc 3.21-22)

La sal de la tierra

La puerta angosta

(Lc 13.24)

13 Entonces Jesús dijo al centurión: --Vete, y como creíste te sea hecho. Y su criado quedó sano en aquella misma hora.

La luz del mundo

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mc 1.29-34; Lc 4.38-41)

La pregunta sobre el ayuno

(Mc 2.18-22; Lc 5.33-39)

14 Fue Jesús a casa de Pedro y vio a la suegra de este postrada en cama, con fiebre.

Por sus frutos los conoceréis

(Lc 6.43-44)

El siervo escogido

15 Entonces tocó su mano y la fiebre la dejó; ella se levantó, y los servía.

Matanza de los nińos

Sobre el ayuno

Jesús sana a muchos enfermos

Persecuciones venideras

(Mc 13.9-13; Lc 21.12-19)

16 Al caer la noche le llevaron muchos endemoniados, y con la palabra echó fuera a los demonios y sanó a todos los enfermos,* Que no lo descubrieran: Mt 8.4; 9.30 (véase Mc 1.34 nota i).

Jesús y la Ley

17 para que se cumpliera lo dicho por el profeta Isaías: «Él mismo tomó nuestras enfermedades y llevó nuestras dolencias».

Nacimiento de Jesucristo

(Lc 2.1-7)

Jesús llama a cuatro pescadores

Los que querían seguir a Jesús

(Lc 9.57-62)

La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre

(Mc 5.21-43; Lc 8.40-56)

18 Viéndose Jesús rodeado de mucha gente, dio orden de pasar al otro lado.

El regreso de Egipto

Tesoros en el cielo

(Lc 12.32-34)

19 Se le acercó un escriba y le dijo: --Maestro, te seguiré adondequiera que vayas.

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Lc 10.13-16)

20 Jesús le dijo: --Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo, nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde recostar su cabeza.

Sobre la ira

(Lc 12.57-59)

Nunca os conocí

(Lc 13.25-27)

21 Otro de sus discípulos le dijo: --Seńor, permíteme que vaya primero y entierre a mi padre.ń 8.21Cf. Gn 50.5.* Is 42.1-4; cf. también Gn 22.2; Sal 2.7. Véase Mt 1.22 n. Cańa cascada y pábilo que humea son imágenes que simbolizan a personas débiles y desamparadas.

La lámpara del cuerpo

(Lc 11.33-36)

La blasfemia contra el Espíritu Santo

(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)

22 Jesús le dijo: --Sígueme; deja que los muertos entierren a sus muertos.* Mt 9.32-33.

Jesús ministra a la multitud

Jesús calma la tempestad

(Mc 4.35-41; Lc 8.22-25)

23 Entró él en la barca y sus discípulos lo siguieron.* Hijo de David: título del Mesías (véase Mt 1.1 n.).

Dios y las riquezas

(Lc 16.13)

Los dos cimientos

(Lc 6.46-49)

24 Y se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía.* Mt 9.34; 10.25. Beelzebú: nombre dado al diablo como jefe de los demonios; se deriva del hebreo Baal-zebub (2 R 1.2-3), nombre despectivo («seńor de las moscas») con que los antiguos hebreos llamaban al dios cananeo Baal.

Confianza en Dios

(Lc 12.22-31)

Venid a mí y descansad

(Lc 10.21-22)

25 Se acercaron sus discípulos y lo despertaron, diciendo: --ˇSeńor, sálvanos, que perecemos!

A quién se debe temer

(Lc 12.2-9)

26 Él les dijo: --żPor qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar, y sobrevino una gran calma.

Sobre el adulterio

Dos ciegos reciben la vista

27 Los hombres, maravillados, decían: --żQué hombre es este, que aun los vientos y el mar lo obedecen?* Había exorcistas judíos que practicaban la expulsión de demonios (cf. Hch 19.13).

Los endemoniados gadarenos

(Mc 5.1-20; Lc 8.26-39)

28 Cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por aquel camino. 29 Y clamaron diciendo: --żQué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios? żHas venido acá para atormentarnos antes de tiempo? 30 Estaba paciendo lejos de ellos un hato de muchos cerdos.* Mc 9.40; Lc 9.50.

Sobre el divorcio

(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)

31 Y los demonios le rogaron diciendo: --Si nos echas fuera, permítenos ir a aquel hato de cerdos.

Un mudo habla

Confesar a Jesús delante de los hombres

(Lc 12.8-9)

32 Él les dijo: --Id. Ellos salieron y se fueron a aquel hato de cerdos, y entonces todo el hato de cerdos se lanzó al mar por un despeńadero, y perecieron en las aguas.* Mc 3.28-29; Lc 12.10. Sobre el llamado «pecado imperdonable», véase Mc 3.30 n.

Sobre los juramentos

33 Los que los apacentaban huyeron y, llegando a la ciudad, contaron todas las cosas y lo que había pasado con los endemoniados.* Mt 7.20; Lc 6.44.

Jesús, causa de división

(Lc 12.49-53; 14.26-27)

34 Entonces toda la ciudad salió al encuentro de Jesús y, cuando lo vieron, le rogaron que se fuera de su territorio.** Mt 3.7; 23.33; Lc 3.7.Mt 15.18; Lc 6.45.

1. INFANCIA DE JESÚS (1.1--2.23)

Genealogía de Jesucristo

(Lc 3.23-38)

La visita de los sabios de Oriente

2. COMIENZO DEL MINISTERIO DE JESÚS (3.1--4.11)

Predicación de Juan el Bautista

(Mc 1.1-8; Lc 3.1-9,15-17; Jn 1.19-28)

Tentación de Jesús

(Mc 1.12-13; Lc 4.1-13)

El sermón del monte

Sobre la limosna

El juzgar a los demás

(Lc 6.37-38,41-42)

Jesús sana a un leproso

(Mc 1.40-45; Lc 5.12-16)

Jesús sana a un paralítico

(Mc 2.1-12; Lc 5.17-26)

Elección de los doce apóstoles

(Mc 3.13-19; Lc 6.12-16)

Los discípulos arrancan espigas en sábado

(Mc 2.23-28; Lc 6.1-5)

1 Entonces, entrando Jesús en la barca, pasó al otro lado y vino a su ciudad.* Un sábado... arrancar espigas: Véase Concordancia temática. Arrancar espigas era considerado como un acto de cosecha y, por eso un «trabajo» prohibido en sábado (Ex 34.21). Según Dt 23.25, estaba permitido recoger granos para comer al pasar por un sembrado, incluso en un campo ajeno.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Lc 7.18-35)

2 Y sucedió que le llevaron un paralítico tendido sobre una camilla. Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: --Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados.

Las bienaventuranzas

(Lc 6.20-23)

3 Entonces algunos de los escribas se decían a sí mismos: «Este blasfema». 4 Conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo: --żPor qué pensáis mal en vuestros corazones?* 1 S 21.1-6; cf. Ex 35.13; Lv 24.5-9.

Sobre la oración

(Lc 11.2-4)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Lc 7.1-10)

Misión de los doce

(Mc 6.7-13; Lc 9.1-6)

5 żQué es más fácil, decir: “Los pecados te son perdonados”, o decir: “Levántate y anda”?* Nm 28.9-10.6 Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados --dijo entonces al paralítico--: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.* Cf. v. 41-42. Uno mayor que el Templo: El adjetivo griego está en género neutro, lo que hace que se refiera indirectamente a Jesús.

La oración, y la regla de oro

(Lc 11.9-13; 6.31)

7 Entonces él se levantó y se fue a su casa.* Os 6.6; cf. Mt 9.13.8 La gente, al verlo, se maravilló y glorificó a Dios, que había dado tal potestad a los hombres.

Llamamiento de Mateo

(Mc 2.13-17; Lc 5.27-32)

El hombre de la mano seca

(Mc 3.1-6; Lc 6.6-11)

9 Saliendo Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo que estaba sentado en el banco de los tributos públicos, y le dijo: --Sígueme. Él se levantó y lo siguió. 10 Aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, muchos publicanos y pecadores, que habían llegado, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos.* Los judíos consideraban que sanar era un «trabajo» prohibido en sábado. Véase Sábado en la Concordancia temática.11 Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: --żPor qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores?* Lc 14.5.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.12--13.58)

Comienzo del ministerio

(Mc 1.14-20; Lc 4.14-15; 5.1-11; 6.17-19)

12 Al oir esto Jesús, les dijo: --Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.

La huida a Egipto

El bautismo de Jesús

(Mc 1.9-11; Lc 3.21-22)

La sal de la tierra

La puerta angosta

(Lc 13.24)

13 Id, pues, y aprended lo que significa: “Misericordia quiero y no sacrificios”, porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.

La luz del mundo

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mc 1.29-34; Lc 4.38-41)

La pregunta sobre el ayuno

(Mc 2.18-22; Lc 5.33-39)

14 Entonces se le acercaron los discípulos de Juan y le preguntaron: --żPor qué nosotros y los fariseos ayunamos muchas veces, y tus discípulos no ayunan?

Por sus frutos los conoceréis

(Lc 6.43-44)

El siervo escogido

15 Jesús les dijo: --żAcaso pueden los que están de boda tener luto entre tanto que el esposo está con ellos? Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado,ń 9.15El esposo les será quitado: Jesús alude figuradamente a su propia muerte.y entonces ayunarán.

Matanza de los nińos

Sobre el ayuno

Jesús sana a muchos enfermos

Persecuciones venideras

(Mc 13.9-13; Lc 21.12-19)

16 Nadie pone remiendo de pańo nuevo en vestido viejo, porque tal remiendo tira del vestido y se hace peor la rotura.* Que no lo descubrieran: Mt 8.4; 9.30 (véase Mc 1.34 nota i).

Jesús y la Ley

17 Ni echan vino nuevo en odres viejos; de otra manera los odres se rompen, el vino se derrama y los odres se pierden; pero echa el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno y lo otro se conservan juntamente.

Nacimiento de Jesucristo

(Lc 2.1-7)

Jesús llama a cuatro pescadores

Los que querían seguir a Jesús

(Lc 9.57-62)

La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre

(Mc 5.21-43; Lc 8.40-56)

18 Mientras él les decía estas cosas, llegó un dignatario y se postró ante él, diciendo: --Mi hija acaba de morir; pero ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá.

El regreso de Egipto

Tesoros en el cielo

(Lc 12.32-34)

19 Jesús se levantó y lo siguió con sus discípulos.

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Lc 10.13-16)

20 En esto, una mujer enferma de flujo de sangre desde hacía doce ańos se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto,

Sobre la ira

(Lc 12.57-59)

Nunca os conocí

(Lc 13.25-27)

21 porque se decía a sí misma: «Con solo tocar su manto, seré salva».* Is 42.1-4; cf. también Gn 22.2; Sal 2.7. Véase Mt 1.22 n. Cańa cascada y pábilo que humea son imágenes que simbolizan a personas débiles y desamparadas.

La lámpara del cuerpo

(Lc 11.33-36)

La blasfemia contra el Espíritu Santo

(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)

22 Pero Jesús, volviéndose y mirándola, dijo: --Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado. Y la mujer fue salva desde aquella hora.* Mt 9.32-33.

Jesús ministra a la multitud

Jesús calma la tempestad

(Mc 4.35-41; Lc 8.22-25)

23 Cuando entró Jesús en la casa del dignatario y vio a los que tocaban flautas y a la gente que hacía alboroto,* Hijo de David: título del Mesías (véase Mt 1.1 n.).

Dios y las riquezas

(Lc 16.13)

Los dos cimientos

(Lc 6.46-49)

24 les dijo: --Apartaos, porque la nińa no está muerta, sino que duerme. Y se burlaban de él.* Mt 9.34; 10.25. Beelzebú: nombre dado al diablo como jefe de los demonios; se deriva del hebreo Baal-zebub (2 R 1.2-3), nombre despectivo («seńor de las moscas») con que los antiguos hebreos llamaban al dios cananeo Baal.

Confianza en Dios

(Lc 12.22-31)

Venid a mí y descansad

(Lc 10.21-22)

25 Pero cuando la gente fue echada fuera, entró y tomó de la mano a la nińa, y ella se levantó.

A quién se debe temer

(Lc 12.2-9)

26 Y se difundió esta noticia por toda aquella tierra.

Sobre el adulterio

Dos ciegos reciben la vista

27 Cuando salió Jesús, lo siguieron dos ciegos, diciéndole a gritos: --ˇTen misericordia de nosotros, Hijo de David!* Había exorcistas judíos que practicaban la expulsión de demonios (cf. Hch 19.13).

Los endemoniados gadarenos

(Mc 5.1-20; Lc 8.26-39)

28 Al llegar a la casa, se le acercaron los ciegos y Jesús les preguntó: --żCreéis que puedo hacer esto? Ellos dijeron: --Sí, Seńor. 29 Entonces les tocó los ojos, diciendo: --Conforme a vuestra fe os sea hecho. 30 Y los ojos de ellos fueron abiertos. Jesús les encargó rigurosamente, diciendo: --Mirad que nadie lo sepa.* Mc 9.40; Lc 9.50.

Sobre el divorcio

(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)

31 Pero cuando salieron, divulgaron la fama de él por toda aquella tierra.

Un mudo habla

Confesar a Jesús delante de los hombres

(Lc 12.8-9)

32 Tan pronto ellos salieron, le trajeron un mudo endemoniado.* Mc 3.28-29; Lc 12.10. Sobre el llamado «pecado imperdonable», véase Mc 3.30 n.

Sobre los juramentos

33 Una vez expulsado el demonio, el mudo habló. La gente se maravillaba y decía: --Nunca se ha visto cosa semejante en Israel.* Mt 7.20; Lc 6.44.

Jesús, causa de división

(Lc 12.49-53; 14.26-27)

34 Pero los fariseos decían: --Por el príncipe de los demonios echa fuera los demonios.** Mt 3.7; 23.33; Lc 3.7.Mt 15.18; Lc 6.45.

La mies es mucha

35 Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseńando en las sinagogas de ellos, predicando el evangelio del Reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. 36 Al ver las multitudes tuvo compasión de ellas, porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. 37 Entonces dijo a sus discípulos: «A la verdad la mies es mucha, pero los obreros pocos.

Sobre la venganza

(Lc 6.29-30)

La demanda de una seńal

(Lc 11.29-32)

38 Rogad, pues, al Seńor de la mies, que envíe obreros a su mies».* Mt 16.1; Mc 8.11; Lc 11.16; Jn 6.30. Ver de ti una seńal: algún milagro que compruebe la autoridad de Jesús como Mesías.

1. INFANCIA DE JESÚS (1.1--2.23)

Genealogía de Jesucristo

(Lc 3.23-38)

La visita de los sabios de Oriente

2. COMIENZO DEL MINISTERIO DE JESÚS (3.1--4.11)

Predicación de Juan el Bautista

(Mc 1.1-8; Lc 3.1-9,15-17; Jn 1.19-28)

Tentación de Jesús

(Mc 1.12-13; Lc 4.1-13)

El sermón del monte

Sobre la limosna

El juzgar a los demás

(Lc 6.37-38,41-42)

Jesús sana a un leproso

(Mc 1.40-45; Lc 5.12-16)

Jesús sana a un paralítico

(Mc 2.1-12; Lc 5.17-26)

Elección de los doce apóstoles

(Mc 3.13-19; Lc 6.12-16)

Los discípulos arrancan espigas en sábado

(Mc 2.23-28; Lc 6.1-5)

1 Entonces, llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus impuros, para que los echaran fuera y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.* Un sábado... arrancar espigas: Véase Concordancia temática. Arrancar espigas era considerado como un acto de cosecha y, por eso un «trabajo» prohibido en sábado (Ex 34.21). Según Dt 23.25, estaba permitido recoger granos para comer al pasar por un sembrado, incluso en un campo ajeno.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Lc 7.18-35)

2 Los nombres de los doce apóstoles son estos: primero Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Jacobo hijo de Zebedeo, y su hermano Juan;

Las bienaventuranzas

(Lc 6.20-23)

3 Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo, el publicano, Jacobo hijo de Alfeo, Lebeo, por sobrenombre Tadeo, 4 Simón, el cananita, y Judas Iscariote, el que también lo entregó.* 1 S 21.1-6; cf. Ex 35.13; Lv 24.5-9.

Sobre la oración

(Lc 11.2-4)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Lc 7.1-10)

Misión de los doce

(Mc 6.7-13; Lc 9.1-6)

5 A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones diciendo: «Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis,* Nm 28.9-10.6 sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel.* Cf. v. 41-42. Uno mayor que el Templo: El adjetivo griego está en género neutro, lo que hace que se refiera indirectamente a Jesús.

La oración, y la regla de oro

(Lc 11.9-13; 6.31)

7 Y yendo, predicad, diciendo: “El reino de los cielos se ha acercado”.* Os 6.6; cf. Mt 9.13.8 Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.

Llamamiento de Mateo

(Mc 2.13-17; Lc 5.27-32)

El hombre de la mano seca

(Mc 3.1-6; Lc 6.6-11)

9 No llevéis oro, ni plata, ni cobre en vuestros cintos; 10 ni alforja para el camino, ni dos túnicas, ni calzado, ni bastón, porque el obrero es digno de su alimento.* Los judíos consideraban que sanar era un «trabajo» prohibido en sábado. Véase Sábado en la Concordancia temática.11 Pero en cualquier ciudad o aldea donde entréis, informaos de quién en ella es digno y quedaos allí hasta que salgáis.* Lc 14.5.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.12--13.58)

Comienzo del ministerio

(Mc 1.14-20; Lc 4.14-15; 5.1-11; 6.17-19)

12 Al entrar en la casa, saludad.

La huida a Egipto

El bautismo de Jesús

(Mc 1.9-11; Lc 3.21-22)

La sal de la tierra

La puerta angosta

(Lc 13.24)

13 Y si la casa es digna, vuestra paz vendrá sobre ella; pero si no es digna, vuestra paz se volverá a vosotros.

La luz del mundo

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mc 1.29-34; Lc 4.38-41)

La pregunta sobre el ayuno

(Mc 2.18-22; Lc 5.33-39)

14 Si alguien no os recibe ni oye vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad y sacudid el polvo de vuestros pies.ń 10.14Sacudid el polvo de vuestros pies: como gesto de rechazo. Cf. Hch 13.51.

Por sus frutos los conoceréis

(Lc 6.43-44)

El siervo escogido

15 De cierto os digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma y de Gomorra que para aquella ciudad.

Matanza de los nińos

Sobre el ayuno

Jesús sana a muchos enfermos

Persecuciones venideras

(Mc 13.9-13; Lc 21.12-19)

16 »Yo os envío como a ovejas en medio de lobos. Sed, pues, prudentes como serpientes y sencillos como palomas.* Que no lo descubrieran: Mt 8.4; 9.30 (véase Mc 1.34 nota i).

Jesús y la Ley

17 Guardaos de los hombres, porque os entregarán a los concilios y en sus sinagogas os azotarán;

Nacimiento de Jesucristo

(Lc 2.1-7)

Jesús llama a cuatro pescadores

Los que querían seguir a Jesús

(Lc 9.57-62)

La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre

(Mc 5.21-43; Lc 8.40-56)

18 y aun ante gobernadores y reyes seréis llevados por causa mía, para testimonio a ellos y a los gentiles.

El regreso de Egipto

Tesoros en el cielo

(Lc 12.32-34)

19 Pero cuando os entreguen, no os preocupéis por cómo o qué hablaréis, porque en aquella hora os será dado lo que habéis de hablar,

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Lc 10.13-16)

20 pues no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.

Sobre la ira

(Lc 12.57-59)

Nunca os conocí

(Lc 13.25-27)

21 El hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo. Los hijos se levantarán contra los padres y los harán morir.* Is 42.1-4; cf. también Gn 22.2; Sal 2.7. Véase Mt 1.22 n. Cańa cascada y pábilo que humea son imágenes que simbolizan a personas débiles y desamparadas.

La lámpara del cuerpo

(Lc 11.33-36)

La blasfemia contra el Espíritu Santo

(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)

22 Seréis odiados por todos por causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin, este será salvo.* Mt 9.32-33.

Jesús ministra a la multitud

Jesús calma la tempestad

(Mc 4.35-41; Lc 8.22-25)

23 Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra. De cierto os digo que no acabaréis de recorrer todas las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del hombre.* Hijo de David: título del Mesías (véase Mt 1.1 n.).

Dios y las riquezas

(Lc 16.13)

Los dos cimientos

(Lc 6.46-49)

24 »El discípulo no es más que su maestro ni el siervo más que su seńor.* Mt 9.34; 10.25. Beelzebú: nombre dado al diablo como jefe de los demonios; se deriva del hebreo Baal-zebub (2 R 1.2-3), nombre despectivo («seńor de las moscas») con que los antiguos hebreos llamaban al dios cananeo Baal.

Confianza en Dios

(Lc 12.22-31)

Venid a mí y descansad

(Lc 10.21-22)

25 Bástale al discípulo ser como su maestro y al siervo como su seńor. Si al padre de familia llamaron Beelzebú, ˇcuánto más a los de su casa!

A quién se debe temer

(Lc 12.2-9)

26 »Así que no los temáis, porque nada hay encubierto que no haya de ser descubierto; ni oculto que no haya de saberse.

Sobre el adulterio

Dos ciegos reciben la vista

27 Lo que os digo en tinieblas, decidlo a plena luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas.* Había exorcistas judíos que practicaban la expulsión de demonios (cf. Hch 19.13).

Los endemoniados gadarenos

(Mc 5.1-20; Lc 8.26-39)

28 No temáis a los que matan el cuerpo pero el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. 29 żNo se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin el permiso de vuestro Padre. 30 Pues bien, aun vuestros cabellos están todos contados.* Mc 9.40; Lc 9.50.

Sobre el divorcio

(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)

31 Así que no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos.

Un mudo habla

Confesar a Jesús delante de los hombres

(Lc 12.8-9)

32 »A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también lo confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.* Mc 3.28-29; Lc 12.10. Sobre el llamado «pecado imperdonable», véase Mc 3.30 n.

Sobre los juramentos

33 Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también lo negaré delante de mi Padre que está en los cielos.* Mt 7.20; Lc 6.44.

Jesús, causa de división

(Lc 12.49-53; 14.26-27)

34 »No penséis que he venido a traer paz a la tierra; no he venido a traer paz, sino espada,** Mt 3.7; 23.33; Lc 3.7.Mt 15.18; Lc 6.45.

La mies es mucha

35 porque he venido a poner en enemistad al hombre contra su padre, a la hija contra su madre y a la nuera contra su suegra. 36 Así que los enemigos del hombre serán los de su casa. 37 El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí;

Sobre la venganza

(Lc 6.29-30)

La demanda de una seńal

(Lc 11.29-32)

38 y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.* Mt 16.1; Mc 8.11; Lc 11.16; Jn 6.30. Ver de ti una seńal: algún milagro que compruebe la autoridad de Jesús como Mesías.39 El que halle su vida, la perderá; y el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.* Mt 16.4; Mc 8.12. Generación... adúltera: La infidelidad conyugal aparece en el AT como símbolo de la infidelidad a Dios. Cf. Jer 3.20; Os 1.2.

Recompensas

(Mc 9.41)

40 »El que a vosotros recibe, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.* Jon 1.17.41 El que recibe a un profeta por cuanto es profeta, recompensa de profeta recibirá; y el que recibe a un justo por cuanto es justo, recompensa de justo recibirá.** Jon 3.5.Hay alguien que es más que Jonás: (en v. 41 y 42) La expresión griega es de género neutro; véase 12.6 n.42 Y cualquiera que dé a uno de estos pequeńos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa».* 1 R 10.1-10; 2 Cr 9.1-12.

1. INFANCIA DE JESÚS (1.1--2.23)

Genealogía de Jesucristo

(Lc 3.23-38)

La visita de los sabios de Oriente

2. COMIENZO DEL MINISTERIO DE JESÚS (3.1--4.11)

Predicación de Juan el Bautista

(Mc 1.1-8; Lc 3.1-9,15-17; Jn 1.19-28)

Tentación de Jesús

(Mc 1.12-13; Lc 4.1-13)

El sermón del monte

Sobre la limosna

El juzgar a los demás

(Lc 6.37-38,41-42)

Jesús sana a un leproso

(Mc 1.40-45; Lc 5.12-16)

Jesús sana a un paralítico

(Mc 2.1-12; Lc 5.17-26)

Elección de los doce apóstoles

(Mc 3.13-19; Lc 6.12-16)

Los discípulos arrancan espigas en sábado

(Mc 2.23-28; Lc 6.1-5)

1 Cuando Jesús terminó de dar instrucciones a sus doce discípulos, se fue de allí a enseńar y a predicar en las ciudades de ellos.* Un sábado... arrancar espigas: Véase Concordancia temática. Arrancar espigas era considerado como un acto de cosecha y, por eso un «trabajo» prohibido en sábado (Ex 34.21). Según Dt 23.25, estaba permitido recoger granos para comer al pasar por un sembrado, incluso en un campo ajeno.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Lc 7.18-35)

2 Al oir Juan en la cárcel los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos

Las bienaventuranzas

(Lc 6.20-23)

3 a preguntarle: --żEres tú aquel que había de venir o esperaremos a otro? 4 Respondiendo Jesús, les dijo: --Id y haced saber a Juan las cosas que oís y veis.* 1 S 21.1-6; cf. Ex 35.13; Lv 24.5-9.

Sobre la oración

(Lc 11.2-4)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Lc 7.1-10)

Misión de los doce

(Mc 6.7-13; Lc 9.1-6)

5 Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados y a los pobres es anunciado el evangelio;* Nm 28.9-10.6 y bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí.* Cf. v. 41-42. Uno mayor que el Templo: El adjetivo griego está en género neutro, lo que hace que se refiera indirectamente a Jesús.

La oración, y la regla de oro

(Lc 11.9-13; 6.31)

7 Mientras ellos se iban, comenzó Jesús a hablar de Juan a la gente: «żQué salisteis a ver al desierto? żUna cańa sacudida por el viento?* Os 6.6; cf. Mt 9.13.8 żO qué salisteis a ver? żA un hombre cubierto de vestiduras delicadas? Los que llevan vestiduras delicadas, en las casas de los reyes están.

Llamamiento de Mateo

(Mc 2.13-17; Lc 5.27-32)

El hombre de la mano seca

(Mc 3.1-6; Lc 6.6-11)

9 Pero żqué salisteis a ver? żA un profeta? Sí, os digo, y más que profeta, 10 porque este es de quien está escrito:
»“Yo envío mi mensajero delante de ti,
el cual preparará tu camino%delante de ti”.
*
Los judíos consideraban que sanar era un «trabajo» prohibido en sábado. Véase Sábado en la Concordancia temática.11 »De cierto os digo que entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; y, sin embargo, el más pequeńo en el reino de los cielos es mayor que él.* Lc 14.5.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.12--13.58)

Comienzo del ministerio

(Mc 1.14-20; Lc 4.14-15; 5.1-11; 6.17-19)

12 »Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.

La huida a Egipto

El bautismo de Jesús

(Mc 1.9-11; Lc 3.21-22)

La sal de la tierra

La puerta angosta

(Lc 13.24)

13 Todos los profetas y la Ley profetizaron hasta Juan.

La luz del mundo

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mc 1.29-34; Lc 4.38-41)

La pregunta sobre el ayuno

(Mc 2.18-22; Lc 5.33-39)

14 Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir.

Por sus frutos los conoceréis

(Lc 6.43-44)

El siervo escogido

15 El que tiene oídos para oir, oiga.

Matanza de los nińos

Sobre el ayuno

Jesús sana a muchos enfermos

Persecuciones venideras

(Mc 13.9-13; Lc 21.12-19)

16 Pero ża qué compararé esta generación? Es semejante a los muchachos que se sientan en las plazas y gritan a sus compańeros,* Que no lo descubrieran: Mt 8.4; 9.30 (véase Mc 1.34 nota i).

Jesús y la Ley

17 diciendo: “Os tocamos flauta y no bailasteis; os entonamos canciones de duelo y no llorasteis”,

Nacimiento de Jesucristo

(Lc 2.1-7)

Jesús llama a cuatro pescadores

Los que querían seguir a Jesús

(Lc 9.57-62)

La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre

(Mc 5.21-43; Lc 8.40-56)

18 porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: “Demonio tiene”.

El regreso de Egipto

Tesoros en el cielo

(Lc 12.32-34)

19 Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: “Este es un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y pecadores”. Pero la sabiduría es justificada por sus hijos».

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Lc 10.13-16)

20 Entonces comenzó a reconvenir a las ciudades en las cuales había hecho muchos de sus milagros, porque no se habían arrepentido, diciendo:

Sobre la ira

(Lc 12.57-59)

Nunca os conocí

(Lc 13.25-27)

21 «ˇAy de ti, Corazín! ˇAy de ti, Betsaida!, porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que en vestidos ásperos y ceniza se habrían arrepentido.* Is 42.1-4; cf. también Gn 22.2; Sal 2.7. Véase Mt 1.22 n. Cańa cascada y pábilo que humea son imágenes que simbolizan a personas débiles y desamparadas.

La lámpara del cuerpo

(Lc 11.33-36)

La blasfemia contra el Espíritu Santo

(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)

22 Por tanto os digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para Tiro y para Sidón que para vosotras.* Mt 9.32-33.

Jesús ministra a la multitud

Jesús calma la tempestad

(Mc 4.35-41; Lc 8.22-25)

23 Y tú, Capernaúm, que eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades serás abatida, porque si en Sodomań 11.23-24Sodoma: Mt 10.15 n.; Lc 10.12.se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy.* Hijo de David: título del Mesías (véase Mt 1.1 n.).

Dios y las riquezas

(Lc 16.13)

Los dos cimientos

(Lc 6.46-49)

24 Por tanto os digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma que para ti».* Mt 9.34; 10.25. Beelzebú: nombre dado al diablo como jefe de los demonios; se deriva del hebreo Baal-zebub (2 R 1.2-3), nombre despectivo («seńor de las moscas») con que los antiguos hebreos llamaban al dios cananeo Baal.

Confianza en Dios

(Lc 12.22-31)

Venid a mí y descansad

(Lc 10.21-22)

25 En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: «Te alabo, Padre, Seńor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los nińos.

A quién se debe temer

(Lc 12.2-9)

26 Sí, Padre, porque así te agradó.

Sobre el adulterio

Dos ciegos reciben la vista

27 »Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni nadie conoce al Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.* Había exorcistas judíos que practicaban la expulsión de demonios (cf. Hch 19.13).

Los endemoniados gadarenos

(Mc 5.1-20; Lc 8.26-39)

28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 29 Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas, 30 porque mi yugo es fácil y ligera mi carga».* Mc 9.40; Lc 9.50.

1. INFANCIA DE JESÚS (1.1--2.23)

Genealogía de Jesucristo

(Lc 3.23-38)

La visita de los sabios de Oriente

2. COMIENZO DEL MINISTERIO DE JESÚS (3.1--4.11)

Predicación de Juan el Bautista

(Mc 1.1-8; Lc 3.1-9,15-17; Jn 1.19-28)

Tentación de Jesús

(Mc 1.12-13; Lc 4.1-13)

El sermón del monte

Sobre la limosna

El juzgar a los demás

(Lc 6.37-38,41-42)

Jesús sana a un leproso

(Mc 1.40-45; Lc 5.12-16)

Jesús sana a un paralítico

(Mc 2.1-12; Lc 5.17-26)

Elección de los doce apóstoles

(Mc 3.13-19; Lc 6.12-16)

Los discípulos arrancan espigas en sábado

(Mc 2.23-28; Lc 6.1-5)

1 En aquel tiempo iba Jesús por los sembrados un sábado. Sus discípulos sintieron hambre y comenzaron a arrancar espigas y a comer.* Un sábado... arrancar espigas: Véase Concordancia temática. Arrancar espigas era considerado como un acto de cosecha y, por eso un «trabajo» prohibido en sábado (Ex 34.21). Según Dt 23.25, estaba permitido recoger granos para comer al pasar por un sembrado, incluso en un campo ajeno.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Lc 7.18-35)

2 Los fariseos, al verlo, le dijeron: --Tus discípulos hacen lo que no está permitido hacer en sábado.

Las bienaventuranzas

(Lc 6.20-23)

3 Pero él les dijo: --żNo habéis leído lo que hizo David cuando él y los que con él estaban sintieron hambre; 4 cómo entró en la casa de Dios y comió los panes de la proposición, que no les estaba permitido comer ni a él ni a los que con él estaban, sino solamente a los sacerdotes?* 1 S 21.1-6; cf. Ex 35.13; Lv 24.5-9.

Sobre la oración

(Lc 11.2-4)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Lc 7.1-10)

Misión de los doce

(Mc 6.7-13; Lc 9.1-6)

5 żO no habéis leído en la Ley cómo en sábado los sacerdotes en el Templo profanan el sábado, y son sin culpa?* Nm 28.9-10.6 Pues os digo que uno mayor que el Templo está aquí.* Cf. v. 41-42. Uno mayor que el Templo: El adjetivo griego está en género neutro, lo que hace que se refiera indirectamente a Jesús.

La oración, y la regla de oro

(Lc 11.9-13; 6.31)

7 Si supierais qué significa: “Misericordia quiero y no sacrificios”, no condenaríais a los inocentes,* Os 6.6; cf. Mt 9.13.8 porque el Hijo del hombre es Seńor del sábado.

Llamamiento de Mateo

(Mc 2.13-17; Lc 5.27-32)

El hombre de la mano seca

(Mc 3.1-6; Lc 6.6-11)

9 Saliendo de allí, fue a la sinagoga de ellos. 10 Y había allí uno que tenía seca una mano. Para poder acusar a Jesús, le preguntaron: --żEstá permitido sanar en sábado?* Los judíos consideraban que sanar era un «trabajo» prohibido en sábado. Véase Sábado en la Concordancia temática.11 Él les dijo: --żQué hombre entre vosotros, si tiene una oveja y esta se le cae en un hoyo, en sábado, no le echa mano y la saca?* Lc 14.5.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.12--13.58)

Comienzo del ministerio

(Mc 1.14-20; Lc 4.14-15; 5.1-11; 6.17-19)

12 Pero, żcuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, está permitido hacer el bien en sábado.

La huida a Egipto

El bautismo de Jesús

(Mc 1.9-11; Lc 3.21-22)

La sal de la tierra

La puerta angosta

(Lc 13.24)

13 Entonces dijo a aquel hombre: --Extiende tu mano. Él la extendió y le fue restaurada sana como la otra.

La luz del mundo

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mc 1.29-34; Lc 4.38-41)

La pregunta sobre el ayuno

(Mc 2.18-22; Lc 5.33-39)

14 Salieron entonces los fariseos y se confabularon contra Jesús para destruirlo.

Por sus frutos los conoceréis

(Lc 6.43-44)

El siervo escogido

15 Cuando Jesús supo esto, se retiró de allí. Lo siguió mucha gente, y sanaba a todos,

Matanza de los nińos

Sobre el ayuno

Jesús sana a muchos enfermos

Persecuciones venideras

(Mc 13.9-13; Lc 21.12-19)

16 y les encargaba rigurosamente que no lo descubrieran,* Que no lo descubrieran: Mt 8.4; 9.30 (véase Mc 1.34 nota i).

Jesús y la Ley

17 para que se cumpliera lo que dijo el profeta Isaías:

Nacimiento de Jesucristo

(Lc 2.1-7)

Jesús llama a cuatro pescadores

Los que querían seguir a Jesús

(Lc 9.57-62)

La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre

(Mc 5.21-43; Lc 8.40-56)

18 «Este es mi siervo, a quien he escogido;
mi amado, en quien se agrada mi alma.
Pondré mi Espíritu sobre él,
y a los gentiles anunciará juicio.

El regreso de Egipto

Tesoros en el cielo

(Lc 12.32-34)

19 No contenderá, ni voceará,
ni nadie oirá en las calles su voz.

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Lc 10.13-16)

20 La cańa cascada no quebrará
y el pábilo que humea no apagará,
hasta que haga triunfar el juicio.

Sobre la ira

(Lc 12.57-59)

Nunca os conocí

(Lc 13.25-27)

21 En su nombre esperarán los gentiles».* Is 42.1-4; cf. también Gn 22.2; Sal 2.7. Véase Mt 1.22 n. Cańa cascada y pábilo que humea son imágenes que simbolizan a personas débiles y desamparadas.

La lámpara del cuerpo

(Lc 11.33-36)

La blasfemia contra el Espíritu Santo

(Mc 3.20-30; Lc 11.14-23; 12.10)

22 Entonces le llevaron un endemoniado, ciego y mudo; y lo sanó, de tal manera que el ciego y mudo veía y hablaba.* Mt 9.32-33.

Jesús ministra a la multitud

Jesús calma la tempestad

(Mc 4.35-41; Lc 8.22-25)

23 Toda la gente estaba atónita y decía: «żSerá este aquel Hijo de David?».* Hijo de David: título del Mesías (véase Mt 1.1 n.).

Dios y las riquezas

(Lc 16.13)

Los dos cimientos

(Lc 6.46-49)

24 Pero los fariseos, al oírlo, decían: «Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios».* Mt 9.34; 10.25. Beelzebú: nombre dado al diablo como jefe de los demonios; se deriva del hebreo Baal-zebub (2 R 1.2-3), nombre despectivo («seńor de las moscas») con que los antiguos hebreos llamaban al dios cananeo Baal.

Confianza en Dios

(Lc 12.22-31)

Venid a mí y descansad

(Lc 10.21-22)

25 Sabiendo Jesús los pensamientos de ellos, les dijo: «Todo reino dividido contra sí mismo es asolado, y ninguna ciudad o casa dividida contra sí misma permanecerá.

A quién se debe temer

(Lc 12.2-9)

26 Si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido; żcómo, pues, permanecerá su reino?

Sobre el adulterio

Dos ciegos reciben la vista

27 Y si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, żpor quién los echan vuestros hijos? Por tanto, ellos serán vuestros jueces.* Había exorcistas judíos que practicaban la expulsión de demonios (cf. Hch 19.13).

Los endemoniados gadarenos

(Mc 5.1-20; Lc 8.26-39)

28 Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios, 29 pues żcómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte y saquear sus bienes, si primero no lo ata? Entonces podrá saquear su casa.ń 12.29Is 49.24-26. 30 El que no está conmigo, está contra mí; y el que conmigo no recoge, desparrama.* Mc 9.40; Lc 9.50.

Sobre el divorcio

(Mt 19.9; Mc 10.11-12; Lc 16.18)

31 »Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada.

Un mudo habla

Confesar a Jesús delante de los hombres

(Lc 12.8-9)

32 Cualquiera que diga alguna palabra contra el Hijo del hombre, será perdonado; pero el que hable contra el Espíritu Santo, no será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero.* Mc 3.28-29; Lc 12.10. Sobre el llamado «pecado imperdonable», véase Mc 3.30 n.

Sobre los juramentos

33 »Si el árbol es bueno, su fruto es bueno; si el árbol es malo, su fruto es malo, porque por el fruto se conoce el árbol.* Mt 7.20; Lc 6.44.

Jesús, causa de división

(Lc 12.49-53; 14.26-27)

34 ˇGeneración de víboras! żCómo podéis hablar lo bueno, siendo malos?, porque de la abundancia del corazón habla la boca.** Mt 3.7; 23.33; Lc 3.7.Mt 15.18; Lc 6.45.

La mies es mucha

35 El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas, y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas. 36 Pero yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio, 37 pues por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado».

Sobre la venganza

(Lc 6.29-30)

La demanda de una seńal

(Lc 11.29-32)

38 Entonces respondieron algunos de los escribas y de los fariseos diciendo: --Maestro, deseamos ver de ti una seńal.* Mt 16.1; Mc 8.11; Lc 11.16; Jn 6.30. Ver de ti una seńal: algún milagro que compruebe la autoridad de Jesús como Mesías.39 Él respondió y les dijo: --La generación mala y adúltera demanda seńal, pero seńal no le será dada, sino la seńal del profeta Jonás.* Mt 16.4; Mc 8.12. Generación... adúltera: La infidelidad conyugal aparece en el AT como símbolo de la infidelidad a Dios. Cf. Jer 3.20; Os 1.2.

Recompensas

(Mc 9.41)

40 Como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.* Jon 1.17.41 Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación y la condenarán, porque ellos se arrepintieron por la predicación de Jonás, y en este lugar hay alguien que es más que Jonás.** Jon 3.5.Hay alguien que es más que Jonás: (en v. 41 y 42) La expresión griega es de género neutro; véase 12.6 n.42 La reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación y la condenará, porque ella vino desde los confines de la tierra para oir la sabiduría de Salomón, y en este lugar hay alguien que es más que Salomón.* 1 R 10.1-10; 2 Cr 9.1-12.

Sobre el amor a los enemigos

(Lc 6.27-28,32-36)

El espíritu impuro que vuelve

(Lc 11.24-26)

43 »Cuando el espíritu impuro sale del hombre, anda por lugares secos buscando reposo, pero no lo halla.* Se consideraba que los demonios habitaban especialmente en los desiertos o lugares secos.44 Entonces dice: “Volveré a mi casa, de donde salí”. Cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada. 45 Entonces va y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entran y habitan allí; y el estado final de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta mala generación.* 2 P 2.20.

La madre y los hermanos de Jesús

(Mc 3.31-35; Lc 8.19-21)

46 Mientras él aún hablaba a la gente, su madre y sus hermanos estaban afuera y le querían hablar.* Cf. Mt 13.55-56; Mc 3.31-32; 6.3; Lc 8.19-20; Jn 2.12; 7.3,5; Hch 1.14; 1 Co 9.5.47 Le dijo uno: --Tu madre y tus hermanos están afuera y te quieren hablar. 48 Respondiendo él al que le decía esto, dijo: --żQuién es mi madre y quiénes son mis hermanos? 49 Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: --Estos son mi madre y mis hermanos, 50 pues todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre.* Cf. Ro 8.29.