+ AND  ·  - NOT  ·  / OR  ·  * ? wildcard  ·  "frase"

San Marcos 3 3 de 16 capítulos

El hombre de la mano seca

(Mt 12.9-14; Lc 6.6-11)

1 Otra vez entró Jesús en la sinagoga. Había allí un hombre que tenía seca una mano. 2 Y lo acechaban para ver si lo sanaría en sábado, a fin de poder acusarlo.* Los judíos consideraban que la acción de sanar era un trabajo que se prohibía hacer en sábado.3 Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: --Levántate y ponte en medio. 4 Y les preguntó: --żEs lícito en los sábados hacer bien, o hacer mal; salvar la vida, o quitarla? Pero ellos callaban. 5 Entonces, mirándolos con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: --Extiende tu mano. Él la extendió, y la mano le fue restaurada sana. 6 Salieron entonces los fariseos y se confabularon con los herodianos para destruirlo.* Herodianos: es decir, los del partido de Herodes. Véase Mt 22.16 n.

La multitud a la orilla del mar

7 Pero Jesús se retiró al mar con sus discípulos, y lo siguió gran multitud de Galilea. También de Judea, 8 de Jerusalén, de Idumea, del otro lado del Jordán y de los alrededores de Tiro y de Sidón, oyendo cuán grandes cosas hacía, grandes multitudes vinieron a él.* Mt 4.25. Idumea: región situada al sur de Judea y poblada por gentiles. Tiro y Sidón: ciudades gentiles del norte de Palestina.9 Entonces dijo a sus discípulos que le tuvieran siempre lista la barca, para evitar que la multitud lo oprimiera, 10 pues, como había sanado a muchos, todos los que tenían plagas se echaban sobre él para tocarlo.* Mc 4.1; Lc 5.1-3.11 Y los espíritus impuros, al verlo, se postraban delante de él y gritaban: --ˇTú eres el Hijo de Dios!* Mc 1.24,34; 5.7; Lc 4.41.12 Pero él los reprendía para que no lo descubrieran.* Que no lo descubrieran: Véase Mc 1.34 nota i.

Elección de los doce apóstoles

(Mt 10.1-4; Lc 6.12-16)

13 Después subió al monte y llamó a sí a los que él quiso, y vinieron a él. 14 Designó entonces a doce para que estuvieran con él, para enviarlos a predicar* Doce: Véase Mt 10.1-2 n. A doce para que: otros ms. dicen: a doce, a los cuales nombró apóstoles, para que.15 y que tuvieran autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios: 16 a Simón, a quien puso por sobrenombre Pedro,* Pedro: Mt 16.18 nota m.17 a Jacobo, hijo de Zebedeo, y a Juan, hermano de Jacobo, a quienes apellidó Boanerges, es decir, “Hijos del trueno”;* «Hijos del Trueno»: Esta expresión semítica puede traducirse como hombres tempestuosos, en el sentido de personas de carácter impulsivo (cf. Lc 9.54) o ambicioso (cf. Mc 10.35-37).18 a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Tadeo, Simón, el cananita,** Tadeo: Véase Mt 10.3 nota e.Cananeo: celoso o ferviente. Véanse Mt 10.4 n. y Lc 6.15 nota m.19 y Judas Iscariote, el que lo entregó. Volvieron a casa,ń 3.19Volvieron a casa: Puede tratarse de la casa de Simón, en Capernaúm. Véanse Mt 9.1 n.; Mc 2.1 n., y cf. también Mc 1.29.

La blasfemia contra el Espíritu Santo

(Mt 12.22-32; Lc 11.14-23)

20 y se juntó de nuevo tanta gente que ni siquiera podían comer pan. 21 Cuando lo oyeron los suyos, vinieron para prenderlo, porque decían: «Está fuera de sí».* Jn 10.20. Los suyos: es decir, parientes o amigos; pero cf. v. 31-32.22 Pero los escribas que habían venido de Jerusalén decían que tenía a Beelzebú, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios.* Mt 9.34; 10.25. Beelzebú: el diablo, jefe de los demonios; véanse Mt 12.24 n y Concordancia temática23 Y habiéndolos llamado, les hablaba en parábolas: --żCómo puede Satanás echar fuera a Satanás? 24 Si un reino está dividido contra sí mismo, tal reino no puede permanecer. 25 Y si una casa está dividida contra sí misma, tal casa no puede permanecer. 26 Y si Satanás se levanta contra sí mismo y se divide, no puede permanecer, sino que ha llegado su fin. 27 »Nadie puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si antes no lo ata; solamente así podrá saquear su casa. 28 »De cierto os digo que todos los pecados y las blasfemias, cualesquiera que sean, les serán perdonados a los hijos de los hombres; 29 pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno.* Mt 12.32; Lc 12.10.30 Es que ellos habían dicho: «Tiene espíritu impuro».* Es que ellos habían dicho: «Tiene espíritu impuro»: esto es, atribuían la expulsión de los espíritus impuros al demonio mismo (v. 22). Por esta razón, Jesús hace referencia a la actitud comúnmente llamada el “pecado imperdonable” (v.29). Véanse 2 Ts 1.8-9; Heb 6.4-6; 10.26-29; 1 Jn 5.16-17.

La madre y los hermanos de Jesús

(Mt 12.46-50; Lc 8.19-21)

31 Entre tanto, llegaron sus hermanos y su madre y, quedándose afuera, enviaron a llamarlo. 32 Entonces la gente que estaba sentada alrededor de él le dijo: --Tu madre y tus hermanos están afuera y te buscan.* Véase Mt 12.46 n. Diversos ms. dicen: Tu madre, tus hermanos y tus hermanas están.33 Él les respondió diciendo: --żQuiénes son mi madre y mis hermanos? 34 Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él, dijo: --Aquí están mi madre y mis hermanos, 35 porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre.