Jesús sana a un paralítico
El hombre de la mano seca
Parábola del sembrador
El endemoniado gadareno
Jesús en Nazaret
Lo que contamina al hombre
Alimentación de los cuatro mil
Jesús enseńa sobre el divorcio
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Los labradores malvados
1 Después de algunos días, Jesús entró otra vez en Capernaúm. Cuando se supo que estaba en casa,* Una vińa: imagen de Israel, que hace alusión a Is 5.1-7; véase Mt 21.33 nota s.
La transfiguración
2 inmediatamente se juntaron muchos, de manera que ya no cabían ni aun a la puerta; y les predicaba la palabra. 3 Entonces vinieron a él unos trayendo a un paralítico, que era cargado por cuatro. 4 Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, quitaron parte del techo de donde él estaba y, a través de la abertura, bajaron la camilla en que yacía el paralítico. 5 Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: --Hijo, tus pecados te son perdonados. 6 Estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales pensaban para sí:* Un hijo suyo, amado: Puede también entenderse como su único hijo.
La multitud a la orilla del mar
Misión de los doce discípulos
7 «żPor qué habla este de ese modo? Blasfemias dice. żQuién puede perdonar pecados, sino sólo Dios?». 8 Y conociendo luego Jesús en su espíritu que pensaban de esta manera dentro de sí mismos, les preguntó: --żPor qué pensáis así? 9 żQué es más fácil, decir al paralítico: “Tus pecados te son perdonados”, o decirle: “Levántate, toma tu camilla y anda”?
Propósito de las parábolas
10 Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados --dijo al paralítico--:
La demanda de una seńal
11 A ti te digo: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.* Sal 118.22-23. El salmo se cita como alusión a Jesús mismo, que fue despreciado por los dirigentes religiosos de Israel, pero que llegó a ser la principal manifestación de Dios para su pueblo. Cf. Hch 4.11; Ro 9.31-33; 1 P 2.6-8.
Jesús maldice la higuera estéril
12 Entonces él se levantó y, tomando su camilla, salió delante de todos, de manera que todos se asombraron y glorificaron a Dios, diciendo: --Nunca hemos visto tal cosa.
Llamamiento de Leví
Elección de los doce apóstoles
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús bendice a los nińos
La cuestión del tributo
13 Después volvió a la orilla del mar; y toda la gente venía a él, y les enseńaba.* De los herodianos: es decir, de los del partido de Herodes. Véase Mt 22.16 n.
Muerte de Juan el Bautista
La levadura de los fariseos
Jesús sana a un muchacho endemoniado
14 Al pasar, vio a Leví hijo de Alfeo sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: --Sígueme. Y levantándose, lo siguió.* Acerca de la pregunta sobre los tributos, véase Mt 22.17 n.
Purificación del Templo
(Mt 21.12-17; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
15 Aconteció que estando Jesús a la mesa en casa de él, muchos publicanos y pecadores estaban también a la mesa juntamente con Jesús y sus discípulos, porque eran muchos los que lo habían seguido.* Denario: Moneda romana de plata que en aquel tiempo llevaba la imagen del emperador Tiberio.16 Los escribas y los fariseos, viéndolo comer con los publicanos y con los pecadores, dijeron a los discípulos: --żQué es esto, que él come y bebe con los publicanos y pecadores?
El joven rico
17 Al oir esto Jesús, les dijo: --Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores.* Cf. Ro 13.7.
La pregunta sobre el ayuno
La pregunta sobre la resurrección
18 Los discípulos de Juan y los de los fariseos estaban ayunando. Entonces fueron y le preguntaron: --żPor qué los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan, y tus discípulos no ayunan?ń 2.18La práctica del ayuno data de tiempos del AT. Véase Mt 6.16 n.** Saduceos: partido religioso de los judíos; véanse Mt 22.23 n. e Introducción al NT.Hch 4.1-2; 23.8.19 Jesús les dijo: --żAcaso pueden ayunar los que están de bodas mientras está con ellos el esposo? Entre tanto que tienen consigo al esposo, no pueden ayunar.* Dt 25.5-10. Se trata de la llamada “ley del levirato”; véase Mt 22.24 n.
La blasfemia contra el Espíritu Santo
La higuera maldecida se seca
20 Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces, en aquellos días, ayunarán.
Nada oculto que no haya de ser manifestado
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
21 »Nadie pone remiendo de pańo nuevo en vestido viejo; de otra manera, el mismo remiendo nuevo tira de lo viejo y se hace peor la rotura.
Un ciego sanado en Betsaida
22 Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo rompe los odres, el vino se derrama y los odres se pierden; pero el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar.
Los discípulos arrancan espigas en sábado
23 Aconteció que al pasar él por los sembrados un sábado, sus discípulos, mientras andaban, comenzaron a arrancar espigas.
La fe de la mujer sirofenicia
24 Entonces los fariseos le dijeron: --Mira, żpor qué hacen en sábado lo que no es lícito? 25 Pero él les dijo: --żNunca leísteis lo que hizo David cuando tuvo necesidad y sintió hambre, él y los que con él estaban;
Parábola del crecimiento de la semilla
26 cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiatar sumo sacerdote, y comió los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino a los sacerdotes, y aun dio a los que con él estaban?** El libro de Moisés: Referencia a los cinco primeros libros del AT (Gn a Dt).En la zarza: Cf. Ex 3.2-6.
La confesión de Pedro
La autoridad de Jesús
27 También les dijo: --El sábado fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del sábado.* ˇDios no es Dios de muertos, sino de vivos!: Véase Mt 22.31-32 n.
El gran mandamiento
28 Por tanto, el Hijo del hombre es Seńor aun del sábado.
Jesús sana a un paralítico
El hombre de la mano seca
Parábola del sembrador
El endemoniado gadareno
Jesús en Nazaret
Lo que contamina al hombre
Alimentación de los cuatro mil
Jesús enseńa sobre el divorcio
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Los labradores malvados
1 Otra vez entró Jesús en la sinagoga. Había allí un hombre que tenía seca una mano.* Una vińa: imagen de Israel, que hace alusión a Is 5.1-7; véase Mt 21.33 nota s.
La transfiguración
2 Y lo acechaban para ver si lo sanaría en sábado, a fin de poder acusarlo. 3 Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: --Levántate y ponte en medio. 4 Y les preguntó: --żEs lícito en los sábados hacer bien, o hacer mal; salvar la vida, o quitarla? Pero ellos callaban. 5 Entonces, mirándolos con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: --Extiende tu mano. Él la extendió, y la mano le fue restaurada sana. 6 Salieron entonces los fariseos y se confabularon con los herodianos para destruirlo.* Un hijo suyo, amado: Puede también entenderse como su único hijo.
La multitud a la orilla del mar
Misión de los doce discípulos
7 Pero Jesús se retiró al mar con sus discípulos, y lo siguió gran multitud de Galilea. También de Judea, 8 de Jerusalén, de Idumea, del otro lado del Jordán y de los alrededores de Tiro y de Sidón, oyendo cuán grandes cosas hacía, grandes multitudes vinieron a él. 9 Entonces dijo a sus discípulos que le tuvieran siempre lista la barca, para evitar que la multitud lo oprimiera,
Propósito de las parábolas
10 pues, como había sanado a muchos, todos los que tenían plagas se echaban sobre él para tocarlo.
La demanda de una seńal
11 Y los espíritus impuros, al verlo, se postraban delante de él y gritaban: --ˇTú eres el Hijo de Dios!* Sal 118.22-23. El salmo se cita como alusión a Jesús mismo, que fue despreciado por los dirigentes religiosos de Israel, pero que llegó a ser la principal manifestación de Dios para su pueblo. Cf. Hch 4.11; Ro 9.31-33; 1 P 2.6-8.
Jesús maldice la higuera estéril
12 Pero él los reprendía para que no lo descubrieran.
Llamamiento de Leví
Elección de los doce apóstoles
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús bendice a los nińos
La cuestión del tributo
13 Después subió al monte y llamó a sí a los que él quiso, y vinieron a él.* De los herodianos: es decir, de los del partido de Herodes. Véase Mt 22.16 n.
Muerte de Juan el Bautista
La levadura de los fariseos
Jesús sana a un muchacho endemoniado
14 Designó entonces a doce para que estuvieran con él, para enviarlos a predicar* Acerca de la pregunta sobre los tributos, véase Mt 22.17 n.
Purificación del Templo
(Mt 21.12-17; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
15 y que tuvieran autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios:* Denario: Moneda romana de plata que en aquel tiempo llevaba la imagen del emperador Tiberio.16 a Simón, a quien puso por sobrenombre Pedro,
El joven rico
17 a Jacobo, hijo de Zebedeo, y a Juan, hermano de Jacobo, a quienes apellidó Boanerges, es decir, “Hijos del trueno”;* Cf. Ro 13.7.
La pregunta sobre el ayuno
La pregunta sobre la resurrección
18 a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Tadeo, Simón, el cananita,** Saduceos: partido religioso de los judíos; véanse Mt 22.23 n. e Introducción al NT.Hch 4.1-2; 23.8.19 y Judas Iscariote, el que lo entregó. Volvieron a casa,ń 3.19Volvieron a casa: Puede tratarse de la casa de Simón, en Capernaúm. Véanse Mt 9.1 n.; Mc 2.1 n., y cf. también Mc 1.29.* Dt 25.5-10. Se trata de la llamada “ley del levirato”; véase Mt 22.24 n.
La blasfemia contra el Espíritu Santo
La higuera maldecida se seca
20 y se juntó de nuevo tanta gente que ni siquiera podían comer pan.
Nada oculto que no haya de ser manifestado
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
21 Cuando lo oyeron los suyos, vinieron para prenderlo, porque decían: «Está fuera de sí».
Un ciego sanado en Betsaida
22 Pero los escribas que habían venido de Jerusalén decían que tenía a Beelzebú, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios.
Los discípulos arrancan espigas en sábado
23 Y habiéndolos llamado, les hablaba en parábolas: --żCómo puede Satanás echar fuera a Satanás?
La fe de la mujer sirofenicia
24 Si un reino está dividido contra sí mismo, tal reino no puede permanecer. 25 Y si una casa está dividida contra sí misma, tal casa no puede permanecer.
Parábola del crecimiento de la semilla
26 Y si Satanás se levanta contra sí mismo y se divide, no puede permanecer, sino que ha llegado su fin.** El libro de Moisés: Referencia a los cinco primeros libros del AT (Gn a Dt).En la zarza: Cf. Ex 3.2-6.
La confesión de Pedro
La autoridad de Jesús
27 »Nadie puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si antes no lo ata; solamente así podrá saquear su casa.* ˇDios no es Dios de muertos, sino de vivos!: Véase Mt 22.31-32 n.
El gran mandamiento
28 »De cierto os digo que todos los pecados y las blasfemias, cualesquiera que sean, les serán perdonados a los hijos de los hombres; 29 pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno.* El Seńor nuestro Dios, el Seńor uno es: otras posibles traducciones: el Seńor es nuestro Dios, el Seńor solo; o nuestro Dios es Seńor, el único Seńor.
Parábola de la semilla de mostaza
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Jesús anuncia otra vez su muerte
30 Es que ellos habían dicho: «Tiene espíritu impuro».* Dt 6.4-5, texto que forma parte de la oración diaria de todo judío piadoso.
La madre y los hermanos de Jesús
Jesús sana a un sordomudo
2. JESÚS, EL HIJO DEL HOMBRE (8.31--16.20)
Jesús anuncia su muerte
31 Entre tanto, llegaron sus hermanos y su madre y, quedándose afuera, enviaron a llamarlo.* Lv 19.18.
Nuevamente Jesús anuncia su muerte
32 Entonces la gente que estaba sentada alrededor de él le dijo: --Tu madre y tus hermanos están afuera y te buscan.* Dt 4.35; Is 45.21.
El uso que Jesús hace de las parábolas
żQuién es el mayor?
33 Él les respondió diciendo: --żQuiénes son mi madre y mis hermanos?* Os 6.6.34 Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él, dijo: --Aquí están mi madre y mis hermanos,
Jesús calma la tempestad
Petición de Santiago y de Juan
żDe quién es hijo el Cristo?
35 porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre.* Los escribas: Los maestros de la ley (o escribas) sostenían que, conforme al AT, el Mesías sería descendiente del rey David (cf. Is 9.2-7; 11.1-10; Jer 23.5-8; 33.15-17; Ez 34.23-24; 37.24).
Jesús sana a un paralítico
El hombre de la mano seca
Parábola del sembrador
El endemoniado gadareno
Jesús en Nazaret
Lo que contamina al hombre
Alimentación de los cuatro mil
Jesús enseńa sobre el divorcio
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Los labradores malvados
1 Otra vez comenzó Jesús a enseńar junto al mar. Y se reunió alrededor de él tanta gente, que subió a una barca que estaba en el mar, y se sentó; mientras, la gente se quedaba en la orilla.* Una vińa: imagen de Israel, que hace alusión a Is 5.1-7; véase Mt 21.33 nota s.
La transfiguración
2 Entonces les enseńaba por medio de parábolas muchas cosas. Les decía en su enseńanza: 3 --Oíd: El sembrador salió a sembrar; 4 y, al sembrar, aconteció que una parte cayó junto al camino, y vinieron las aves del cielo y se la comieron. 5 Otra parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra, y brotó pronto, porque la tierra no era profunda; 6 pero cuando salió el sol se quemó, y como no tenía raíz, se secó.* Un hijo suyo, amado: Puede también entenderse como su único hijo.
La multitud a la orilla del mar
Misión de los doce discípulos
7 Otra parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron y la ahogaron, y no dio fruto. 8 Pero otra parte cayó en buena tierra, y dio fruto, pues brotó, creció y produjo a treinta, a sesenta y a ciento por uno. 9 Entonces ańadió: --El que tiene oídos para oir, oiga.
Propósito de las parábolas
10 Cuando quedó solo, los que estaban cerca de él con los doce le preguntaron sobre la parábola.
La demanda de una seńal
11 Y les dijo: --A vosotros os es dado saber el misterio del reino de Dios; pero a los que están fuera, por parábolas todas las cosas,* Sal 118.22-23. El salmo se cita como alusión a Jesús mismo, que fue despreciado por los dirigentes religiosos de Israel, pero que llegó a ser la principal manifestación de Dios para su pueblo. Cf. Hch 4.11; Ro 9.31-33; 1 P 2.6-8.
Jesús maldice la higuera estéril
12 para que viendo, vean y no perciban; y oyendo, oigan y no entiendan; para que no se conviertan y les sean perdonados los pecados.
Llamamiento de Leví
Elección de los doce apóstoles
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús bendice a los nińos
La cuestión del tributo
13 Y les dijo: --żNo entendéis esta parábola? żCómo, pues, entenderéis todas las parábolas?* De los herodianos: es decir, de los del partido de Herodes. Véase Mt 22.16 n.
Muerte de Juan el Bautista
La levadura de los fariseos
Jesús sana a un muchacho endemoniado
14 El sembrador es el que siembra la palabra.* Acerca de la pregunta sobre los tributos, véase Mt 22.17 n.
Purificación del Templo
(Mt 21.12-17; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
15 Los de junto al camino son aquellos en quienes se siembra la palabra, pero después que la oyen viene Satanás y quita la palabra que se sembró en sus corazones.* Denario: Moneda romana de plata que en aquel tiempo llevaba la imagen del emperador Tiberio.16 De igual modo, los que fueron sembrados en pedregales son los que, al oir la palabra, al momento la reciben con gozo;
El joven rico
17 pero no tienen raíz en sí y no se mantienen firmes; por eso, cuando viene la tribulación o la persecución por causa de la palabra, tropiezan.* Cf. Ro 13.7.
La pregunta sobre el ayuno
La pregunta sobre la resurrección
18 Los que fueron sembrados entre espinos son los que oyen la palabra,** Saduceos: partido religioso de los judíos; véanse Mt 22.23 n. e Introducción al NT.Hch 4.1-2; 23.8.19 pero los afanes de este siglo, el engańo de las riquezas y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y la hacen infructuosa.* Dt 25.5-10. Se trata de la llamada “ley del levirato”; véase Mt 22.24 n.
La blasfemia contra el Espíritu Santo
La higuera maldecida se seca
20 Y los que fueron sembrados en buena tierra son los que oyen la palabra, la reciben y dan fruto a treinta, a sesenta y a ciento por uno.
Nada oculto que no haya de ser manifestado
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
21 También les dijo: --żAcaso se trae la luz para ponerla debajo de una vasija o debajo de la cama? żNo es para ponerla en el candelero?
Un ciego sanado en Betsaida
22 Pues bien, nada hay oculto que no haya de ser manifestado, ni escondido que no haya de salir a luz.
Los discípulos arrancan espigas en sábado
23 Si alguno tiene oídos para oir, oiga.
La fe de la mujer sirofenicia
24 Les dijo también: --Prestad atención a lo que oís, porque con la medida con que medís, os será medido, y aun se os ańadirá a vosotros los que oís, 25 porque al que tiene, se le dará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.ń 4.25Mt 13.12; 25.29; Lc 8.18; 19.26.
Parábola del crecimiento de la semilla
26 Decía además: «Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra.** El libro de Moisés: Referencia a los cinco primeros libros del AT (Gn a Dt).En la zarza: Cf. Ex 3.2-6.
La confesión de Pedro
La autoridad de Jesús
27 Duerma y vele, de noche y de día, la semilla brota y crece sin que él sepa cómo,* ˇDios no es Dios de muertos, sino de vivos!: Véase Mt 22.31-32 n.
El gran mandamiento
28 porque de por sí lleva fruto la tierra: primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga; 29 y cuando el fruto está maduro, en seguida se mete la hoz, porque la siega ha llegado».* El Seńor nuestro Dios, el Seńor uno es: otras posibles traducciones: el Seńor es nuestro Dios, el Seńor solo; o nuestro Dios es Seńor, el único Seńor.
Parábola de la semilla de mostaza
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Jesús anuncia otra vez su muerte
30 Decía también: «żA qué compararemos el reino de Dios? żQué parábola nos servirá para representarlo?* Dt 6.4-5, texto que forma parte de la oración diaria de todo judío piadoso.
La madre y los hermanos de Jesús
Jesús sana a un sordomudo
2. JESÚS, EL HIJO DEL HOMBRE (8.31--16.20)
Jesús anuncia su muerte
31 Es como el grano de mostaza, que cuando se siembra es la más pequeńa de todas las semillas que hay en la tierra,* Lv 19.18.
Nuevamente Jesús anuncia su muerte
32 pero después de sembrado crece y se hace la mayor de todas las hortalizas, y echa grandes ramas, de tal manera que las aves del cielo pueden morar bajo su sombra».* Dt 4.35; Is 45.21.
El uso que Jesús hace de las parábolas
żQuién es el mayor?
33 Con muchas parábolas como estas les hablaba la palabra, conforme a lo que podían oir.* Os 6.6.34 Y sin parábolas no les hablaba; aunque a sus discípulos se lo explicaba todo en privado.
Jesús calma la tempestad
Petición de Santiago y de Juan
żDe quién es hijo el Cristo?
35 Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: --Pasemos al otro lado.* Los escribas: Los maestros de la ley (o escribas) sostenían que, conforme al AT, el Mesías sería descendiente del rey David (cf. Is 9.2-7; 11.1-10; Jer 23.5-8; 33.15-17; Ez 34.23-24; 37.24).36 Una vez despedida la multitud, se lo llevaron tal como estaba en la barca. También había otras barcas.* Sal 110.1; véase Mt 22.44 n.37 Pero se levantó una gran tempestad de viento que echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba.
El que no está contra nosotros,%por nosotros está
Jesús acusa a los escribas
(Mt 23.1-36; Lc 11.37-54; 20.45-47)
38 Él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal. Lo despertaron y le dijeron: --ˇMaestro!, żno tienes cuidado que perecemos?* Largas ropas: signo de ostentación; véanse Mt 23.5 notas c y d.39 Él, levantándose, reprendió al viento y dijo al mar: --ˇCalla, enmudece! Entonces cesó el viento y sobrevino una gran calma.* Las primeras sillas: es decir, las que estaban al frente, mirando hacia la congregación. Cf. Lc 14.7.40 Y les dijo: --żPor qué estáis así amedrentados? żCómo no tenéis fe?* Cf. Is 10.1-2.
La ofrenda de la viuda
41 Entonces sintieron un gran temor, y se decían el uno al otro: --żQuién es este, que aun el viento y el mar lo obedecen?* Arca de la ofrenda: En el Templo había un conjunto de 13 cajas o arcas, donde la gente echaba sus ofrendas.
Jesús sana a un paralítico
El hombre de la mano seca
Parábola del sembrador
El endemoniado gadareno
Jesús en Nazaret
Lo que contamina al hombre
Alimentación de los cuatro mil
Jesús enseńa sobre el divorcio
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Los labradores malvados
1 Vinieron al otro lado del mar, a la región de los gadarenos.* Una vińa: imagen de Israel, que hace alusión a Is 5.1-7; véase Mt 21.33 nota s.
La transfiguración
2 Cuando salió él de la barca, en seguida vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu impuro 3 que habitaba en los sepulcros y nadie podía atarlo, ni aun con cadenas. 4 Muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, pero las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grillos. Nadie lo podía dominar. 5 Y siempre, de día y de noche, andaba gritando en los montes y en los sepulcros, e hiriéndose con piedras. 6 Cuando vio, pues, a Jesús de lejos, corrió y se arrodilló ante él.* Un hijo suyo, amado: Puede también entenderse como su único hijo.
La multitud a la orilla del mar
Misión de los doce discípulos
7 Y clamando a gran voz, dijo: --żQué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? ˇTe conjuro por Dios que no me atormentes!, 8 porque le decía: «Sal de este hombre, espíritu impuro». 9 Jesús le preguntó: --żCómo te llamas? Y respondió diciendo: --Legión me llamo, porque somos muchos.
Propósito de las parábolas
10 Y le rogaba mucho que no los enviara fuera de aquella región.
La demanda de una seńal
11 Estaba allí cerca del monte un gran hato de cerdos paciendo.* Sal 118.22-23. El salmo se cita como alusión a Jesús mismo, que fue despreciado por los dirigentes religiosos de Israel, pero que llegó a ser la principal manifestación de Dios para su pueblo. Cf. Hch 4.11; Ro 9.31-33; 1 P 2.6-8.
Jesús maldice la higuera estéril
12 Y le rogaron todos los demonios, diciendo: --Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos.
Llamamiento de Leví
Elección de los doce apóstoles
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús bendice a los nińos
La cuestión del tributo
13 Jesús, de inmediato, les dio permiso. Y saliendo aquellos espíritus impuros, entraron en los cerdos, los cuales eran como dos mil. El hato se precipitó al mar por un despeńadero, y en el mar se ahogaron.* De los herodianos: es decir, de los del partido de Herodes. Véase Mt 22.16 n.
Muerte de Juan el Bautista
La levadura de los fariseos
Jesús sana a un muchacho endemoniado
14 Los que cuidaban los cerdos huyeron y dieron aviso en la ciudad y en los campos. Y la gente salió a ver qué era aquello que había sucedido.* Acerca de la pregunta sobre los tributos, véase Mt 22.17 n.
Purificación del Templo
(Mt 21.12-17; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
15 Llegaron a Jesús y vieron al que había estado atormentado por el demonio, el que había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio cabal; y tuvieron miedo.* Denario: Moneda romana de plata que en aquel tiempo llevaba la imagen del emperador Tiberio.16 Y los que lo habían visto les contaron lo que le había acontecido al que había tenido el demonio, y lo de los cerdos.
El joven rico
17 Entonces comenzaron a rogarle que se fuera de sus contornos.* Cf. Ro 13.7.
La pregunta sobre el ayuno
La pregunta sobre la resurrección
18 Al entrar él en la barca, el que había estado endemoniado le rogaba que lo dejara quedarse con él.** Saduceos: partido religioso de los judíos; véanse Mt 22.23 n. e Introducción al NT.Hch 4.1-2; 23.8.19 Pero Jesús no se lo permitió, sino que le dijo: --Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Seńor ha hecho contigo y cómo ha tenido misericordia de ti.* Dt 25.5-10. Se trata de la llamada “ley del levirato”; véase Mt 22.24 n.
La blasfemia contra el Espíritu Santo
La higuera maldecida se seca
20 Él se fue y comenzó a publicar en Decápolis cuán grandes cosas había hecho Jesús con él; y todos se maravillaban.
Nada oculto que no haya de ser manifestado
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
21 Al pasar otra vez Jesús en una barca a la otra orilla, se reunió a su alrededor una gran multitud; y él estaba junto al mar.
Un ciego sanado en Betsaida
22 Y vino un alto dignatario de la sinagoga, llamado Jairo. Al verlo, se postró a sus pies,
Los discípulos arrancan espigas en sábado
23 y le rogaba mucho, diciendo: --Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y viva.
La fe de la mujer sirofenicia
24 Fue, pues, con él, y lo seguía una gran multitud, y lo apretaban. 25 Pero una mujer que desde hacía doce ańos padecía de flujo de sangre,
Parábola del crecimiento de la semilla
26 y había sufrido mucho a manos de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenía y de nada le había servido, antes le iba peor,** El libro de Moisés: Referencia a los cinco primeros libros del AT (Gn a Dt).En la zarza: Cf. Ex 3.2-6.
La confesión de Pedro
La autoridad de Jesús
27 cuando oyó hablar de Jesús se acercó por detrás entre la multitud y tocó su manto,* ˇDios no es Dios de muertos, sino de vivos!: Véase Mt 22.31-32 n.
El gran mandamiento
28 porque decía: «Si toco tan solo su manto, seré salva». 29 Inmediatamente la fuente de su sangre se secó, y sintió en el cuerpo que estaba sana de su azote.* El Seńor nuestro Dios, el Seńor uno es: otras posibles traducciones: el Seńor es nuestro Dios, el Seńor solo; o nuestro Dios es Seńor, el único Seńor.
Parábola de la semilla de mostaza
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Jesús anuncia otra vez su muerte
30 Luego Jesús, conociendo en sí mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud, preguntó: --żQuién ha tocado mis vestidos?* Dt 6.4-5, texto que forma parte de la oración diaria de todo judío piadoso.
La madre y los hermanos de Jesús
Jesús sana a un sordomudo
2. JESÚS, EL HIJO DEL HOMBRE (8.31--16.20)
Jesús anuncia su muerte
31 Sus discípulos le dijeron: --Ves que la multitud te aprieta, y preguntas: “żQuién me ha tocado?”.* Lv 19.18.
Nuevamente Jesús anuncia su muerte
32 Pero él miraba alrededor para ver quién lo había hecho.* Dt 4.35; Is 45.21.
El uso que Jesús hace de las parábolas
żQuién es el mayor?
33 Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él y le dijo toda la verdad.* Os 6.6.34 Él le dijo: --Hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz y queda sana de tu enfermedad.
Jesús calma la tempestad
Petición de Santiago y de Juan
żDe quién es hijo el Cristo?
35 Mientras él aún hablaba, vinieron de casa del alto dignatario de la sinagoga, diciendo: --Tu hija ha muerto, żpara qué molestas más al Maestro?* Los escribas: Los maestros de la ley (o escribas) sostenían que, conforme al AT, el Mesías sería descendiente del rey David (cf. Is 9.2-7; 11.1-10; Jer 23.5-8; 33.15-17; Ez 34.23-24; 37.24).36 Pero Jesús, luego que oyó lo que se decía, dijo al alto dignatario de la sinagoga: --No temas, cree solamente.* Sal 110.1; véase Mt 22.44 n.37 Y no permitió que lo siguiera nadie sino Pedro, Jacobo y Juan, hermano de Jacobo.
El que no está contra nosotros,%por nosotros está
Jesús acusa a los escribas
(Mt 23.1-36; Lc 11.37-54; 20.45-47)
38 Vino a casa del alto dignatario de la sinagoga, y vio el alboroto y a los que lloraban y lamentaban mucho.* Largas ropas: signo de ostentación; véanse Mt 23.5 notas c y d.39 Entró y les dijo: --żPor qué alborotáis y lloráis? La nińa no está muerta, sino dormida.* Las primeras sillas: es decir, las que estaban al frente, mirando hacia la congregación. Cf. Lc 14.7.40 Y se burlaban de él. Pero él, echando fuera a todos, tomó al padre y a la madre de la nińa, y a los que estaban con él, y entró donde estaba la nińa.* Cf. Is 10.1-2.
La ofrenda de la viuda
41 Tomó la mano de la nińa y le dijo: --ˇTalita cumi!ń 5.41Talita, cumi: frase en arameo, lengua hablada en Palestina en tiempos de Jesús.(que significa: “Nińa, a ti te digo, levántate”).* Arca de la ofrenda: En el Templo había un conjunto de 13 cajas o arcas, donde la gente echaba sus ofrendas.
Ocasiones de caer
42 Inmediatamente la nińa se levantó y andaba, pues tenía doce ańos. Y la gente se llenó de asombro.* Nótese el contraste con los que despojan a las viudas (v. 40). Dos blancas, o sea, un cuadrante, monedas de cobre de muy poco valor. El lepton era la moneda griega de cobre más pequeńa, equivalente a 1/128 de denario, y el cuadrante era la moneda romana más pequeńa, equivalente a 1/64 de denario. Véase Tabla de pesas, medidas y monedas.43 Pero él les insistió en que nadie lo supiera, y dijo que dieran de comer a la nińa.
Jesús sana a un paralítico
El hombre de la mano seca
Parábola del sembrador
El endemoniado gadareno
Jesús en Nazaret
Lo que contamina al hombre
Alimentación de los cuatro mil
Jesús enseńa sobre el divorcio
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Los labradores malvados
1 Salió Jesús de allí y vino a su tierra, y lo seguían sus discípulos.* Una vińa: imagen de Israel, que hace alusión a Is 5.1-7; véase Mt 21.33 nota s.
La transfiguración
2 Cuando llegó el sábado, comenzó a enseńar en la sinagoga; y muchos, oyéndolo, se admiraban y preguntaban: --żDe dónde saca este estas cosas? żY qué sabiduría es esta que le es dada, y estos milagros que por sus manos son hechos? 3 żNo es este el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? żNo están también aquí con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él. 4 Pero Jesús les dijo: --No hay profeta sin honra sino en su propia tierra, entre sus parientes y en su casa. 5 No pudo hacer allí ningún milagro, salvo que sanó a unos pocos enfermos poniendo sobre ellos las manos. 6 Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos. Y recorría las aldeas de alrededor, enseńando.* Un hijo suyo, amado: Puede también entenderse como su único hijo.
La multitud a la orilla del mar
Misión de los doce discípulos
7 Después llamó a los doce y comenzó a enviarlos de dos en dos, y les dio autoridad sobre los espíritus impuros. 8 Les mandó que no llevaran nada para el camino, sino solamente bastón. Ni bolsa, ni pan, ni dinero en el cinto; 9 sino que calzaran sandalias y no llevaran dos túnicas.
Propósito de las parábolas
10 Y ańadió: --Dondequiera que entréis en una casa, posad en ella hasta que salgáis de aquel lugar.
La demanda de una seńal
11 Y si en algún lugar no os reciben ni os oyen, salid de allí y sacudid el polvo que está debajo de vuestros pies, para testimonio a ellos. De cierto os digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para los de Sodoma y Gomorra que para aquella ciudad.* Sal 118.22-23. El salmo se cita como alusión a Jesús mismo, que fue despreciado por los dirigentes religiosos de Israel, pero que llegó a ser la principal manifestación de Dios para su pueblo. Cf. Hch 4.11; Ro 9.31-33; 1 P 2.6-8.
Jesús maldice la higuera estéril
12 Y, saliendo, predicaban que los hombres se arrepintieran.
Llamamiento de Leví
Elección de los doce apóstoles
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús bendice a los nińos
La cuestión del tributo
13 Y echaban fuera muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los sanaban.* De los herodianos: es decir, de los del partido de Herodes. Véase Mt 22.16 n.
Muerte de Juan el Bautista
La levadura de los fariseos
Jesús sana a un muchacho endemoniado
14 Oyó el rey Herodes la fama de Jesús, porque su nombre se había hecho notorio, y dijo: --Juan el Bautista ha resucitado de los muertos, y por eso actúan en él estos poderes.* Acerca de la pregunta sobre los tributos, véase Mt 22.17 n.
Purificación del Templo
(Mt 21.12-17; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
15 Otros decían: «Es Elías». Y otros: «Es un profeta, como los profetas antiguos».* Denario: Moneda romana de plata que en aquel tiempo llevaba la imagen del emperador Tiberio.16 Al oir esto, Herodes dijo: --Este es Juan, el que yo decapité, que ha resucitado de los muertos.
El joven rico
17 El mismo Herodes había enviado a prender a Juan, y lo había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, mujer de Felipe, su hermano, pues la había tomado por mujer,* Cf. Ro 13.7.
La pregunta sobre el ayuno
La pregunta sobre la resurrección
18 porque Juan había dicho a Herodes: «No te está permitido tener la mujer de tu hermano».ń 6.17-18Lc 3.19-20; cf. Lv 18.16; 20.21.** Saduceos: partido religioso de los judíos; véanse Mt 22.23 n. e Introducción al NT.Hch 4.1-2; 23.8.19 Por eso, Herodías lo acechaba y deseaba matarlo; pero no podía,* Dt 25.5-10. Se trata de la llamada “ley del levirato”; véase Mt 22.24 n.
La blasfemia contra el Espíritu Santo
La higuera maldecida se seca
20 porque Herodes temía a Juan, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo protegía. Cuando lo oía, se quedaba muy perplejo, pero lo escuchaba de buena gana.
Nada oculto que no haya de ser manifestado
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
21 Llegó el día oportuno cuando Herodes, en la fiesta de su cumpleańos, daba una cena a sus príncipes y tribunos y a los altos dignatarios de Galilea.
Un ciego sanado en Betsaida
22 Entró la hija de Herodías y danzó, y agradó a Herodes y a los que estaban con él a la mesa. El rey entonces dijo a la muchacha: --Pídeme lo que quieras y yo te lo daré.
Los discípulos arrancan espigas en sábado
23 Y le juró: --Todo lo que me pidas te daré, hasta la mitad de mi reino.
La fe de la mujer sirofenicia
24 Saliendo ella, dijo a su madre: --żQué pediré? Y esta le dijo: --La cabeza de Juan el Bautista. 25 Entonces ella entró apresuradamente ante el rey, y pidió diciendo: --Quiero que ahora mismo me des en un plato la cabeza de Juan el Bautista.
Parábola del crecimiento de la semilla
26 El rey se entristeció mucho, pero a causa del juramento y de los que estaban con él a la mesa, no quiso desairarla.** El libro de Moisés: Referencia a los cinco primeros libros del AT (Gn a Dt).En la zarza: Cf. Ex 3.2-6.
La confesión de Pedro
La autoridad de Jesús
27 En seguida el rey, enviando a uno de la guardia, mandó que fuera traída la cabeza de Juan.* ˇDios no es Dios de muertos, sino de vivos!: Véase Mt 22.31-32 n.
El gran mandamiento
28 El guarda fue y lo decapitó en la cárcel, trajo su cabeza en un plato y la dio a la muchacha, y la muchacha la dio a su madre. 29 Cuando oyeron esto sus discípulos, vinieron y tomaron su cuerpo, y lo pusieron en un sepulcro.* El Seńor nuestro Dios, el Seńor uno es: otras posibles traducciones: el Seńor es nuestro Dios, el Seńor solo; o nuestro Dios es Seńor, el único Seńor.
Parábola de la semilla de mostaza
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Jesús anuncia otra vez su muerte
30 Entonces los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y lo que habían enseńado.* Dt 6.4-5, texto que forma parte de la oración diaria de todo judío piadoso.
La madre y los hermanos de Jesús
Jesús sana a un sordomudo
2. JESÚS, EL HIJO DEL HOMBRE (8.31--16.20)
Jesús anuncia su muerte
31 Él les dijo: --Venid vosotros aparte, a un lugar desierto, y descansad un poco. (Eran muchos los que iban y venían, de manera que ni aun tenían tiempo para comer.)* Lv 19.18.
Nuevamente Jesús anuncia su muerte
32 Y se fueron solos en una barca a un lugar desierto.* Dt 4.35; Is 45.21.
El uso que Jesús hace de las parábolas
żQuién es el mayor?
33 Pero muchos los vieron ir y lo reconocieron; entonces muchos fueron allá a pie desde las ciudades, y llegaron antes que ellos, y se juntaron a él.* Os 6.6.34 Salió Jesús y vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseńarles muchas cosas.
Jesús calma la tempestad
Petición de Santiago y de Juan
żDe quién es hijo el Cristo?
35 Cuando ya era muy avanzada la hora, sus discípulos se acercaron a él, y le dijeron: --El lugar es desierto y la hora ya muy avanzada.* Los escribas: Los maestros de la ley (o escribas) sostenían que, conforme al AT, el Mesías sería descendiente del rey David (cf. Is 9.2-7; 11.1-10; Jer 23.5-8; 33.15-17; Ez 34.23-24; 37.24).36 Despídelos para que vayan a los campos y aldeas de alrededor y compren pan, pues no tienen qué comer.* Sal 110.1; véase Mt 22.44 n.37 Respondiendo él, les dijo: --Dadles vosotros de comer. Ellos le dijeron: --żQuieres que vayamos y compremos pan por doscientos denarios y les demos de comer?
El que no está contra nosotros,%por nosotros está
Jesús acusa a los escribas
(Mt 23.1-36; Lc 11.37-54; 20.45-47)
38 Él les preguntó: --żCuántos panes tenéis? Id a ver. Y al saberlo, dijeron: --Cinco, y dos peces.* Largas ropas: signo de ostentación; véanse Mt 23.5 notas c y d.39 Entonces les mandó que hicieran recostar a todos por grupos sobre la hierba verde.* Las primeras sillas: es decir, las que estaban al frente, mirando hacia la congregación. Cf. Lc 14.7.40 Se recostaron por grupos, de ciento en ciento, y de cincuenta en cincuenta.* Cf. Is 10.1-2.
La ofrenda de la viuda
41 Entonces tomó los cinco panes y los dos peces y, levantando los ojos al cielo, bendijo, y partió los panes y dio a sus discípulos para que los pusieran delante; también repartió los dos peces entre todos.* Arca de la ofrenda: En el Templo había un conjunto de 13 cajas o arcas, donde la gente echaba sus ofrendas.
Ocasiones de caer
42 Comieron todos y se saciaron.* Nótese el contraste con los que despojan a las viudas (v. 40). Dos blancas, o sea, un cuadrante, monedas de cobre de muy poco valor. El lepton era la moneda griega de cobre más pequeńa, equivalente a 1/128 de denario, y el cuadrante era la moneda romana más pequeńa, equivalente a 1/64 de denario. Véase Tabla de pesas, medidas y monedas.43 Y recogieron, de los pedazos y de lo que sobró de los peces, doce cestas llenas. 44 Los que comieron eran cinco mil hombres.* Cf. 2 Co 8.12.
Jesús anda sobre el mar
45 En seguida hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a Betsaida, en la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud.* Cf. Is 53.5-6,11-12; Jn 10.11; 1 Ti 2.5-6. Por primera vez en la enseńanza de Jesús, se expresa en forma global el propósito de su vida y muerte; véanse notas y referencias en Mt 20.28.
El ciego Bartimeo recibe la vista
46 Y después que los despidió, se fue al monte a orar.* Jericó: población situada en la llanura del río Jordán, al pie de la subida a Jerusalén.47 Al llegar la noche, la barca estaba en medio del mar, y él solo en tierra.* Hijo de David: título mesiánico; véase Mt 9.27 n., y el relato similar en dicho pasaje.48 Viéndolos remar con gran esfuerzo, porque el viento les era contrario, cerca de la cuarta vigilia de la noche vino a ellos andando sobre el mar, y quería adelantárseles. 49 Viéndolo ellos andar sobre el mar, pensaron que era un fantasma y gritaron, 50 porque todos lo veían, y se asustaron. Pero en seguida habló con ellos, y les dijo: --ˇTened ánimo! Soy yo, no temáis. 51 Subió a la barca con ellos, y se calmó el viento. Ellos se asustaron mucho, y se maravillaban, 52 pues aún no habían entendido lo de los panes, por cuanto estaban endurecidos sus corazones.
Jesús sana a los enfermos en Genesaret
53 Terminada la travesía, vinieron a tierra de Genesaret y arribaron a la orilla.* Genesaret: llanura fértil en la orilla noroeste del Mar de Galilea.54 Al salir ellos de la barca, en seguida la gente lo reconoció. 55 Mientras recorrían toda la tierra de alrededor, comenzaron a traer de todas partes enfermos en camillas a donde oían que estaba. 56 Y dondequiera que entraba, ya fuera en aldeas, en ciudades o en campos, ponían en las calles a los que estaban enfermos y le rogaban que los dejara tocar siquiera el borde de su manto; y todos los que lo tocaban quedaban sanos.
Jesús sana a un paralítico
El hombre de la mano seca
Parábola del sembrador
El endemoniado gadareno
Jesús en Nazaret
Lo que contamina al hombre
Alimentación de los cuatro mil
Jesús enseńa sobre el divorcio
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Los labradores malvados
1 Se acercaron a Jesús los fariseos y algunos de los escribas, que habían venido de Jerusalén;* Una vińa: imagen de Israel, que hace alusión a Is 5.1-7; véase Mt 21.33 nota s.
La transfiguración
2 estos, viendo a algunos de los discípulos de Jesús comer pan con manos impuras, esto es, no lavadas, los condenaban,, 3 (pues los fariseos y todos los judíos, aferrándose a la tradición de los ancianos, si no se lavan muchas veces las manos, no comen. 4 Y cuando regresan de la plaza, si no se lavan, no comen. Y otras muchas cosas hay que se aferran en guardar, como los lavamientos de los vasos de beber, de los jarros, de los utensilios de metal y de las camas.) 5 Le preguntaron, pues, los fariseos y los escribas: --żPor qué tus discípulos no andan conforme a la tradición de los ancianos, sino que comen pan con manos impuras? 6 Respondiendo él, les dijo: --ˇHipócritas! Bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito:
“Este pueblo de labios me honra,
mas su corazón está lejos de mí,
* Un hijo suyo, amado: Puede también entenderse como su único hijo.
La multitud a la orilla del mar
Misión de los doce discípulos
7 pues en vano me honran,
enseńando como doctrinas,%mandamientos de hombres”, 8 porque, dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres: los lavamientos de los jarros y de los vasos de beber. Y hacéis otras muchas cosas semejantes. 9 Les decía también: --Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición,
Propósito de las parábolas
10 porque Moisés dijo: “Honra a tu padre y a tu madre” y “El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente”,
La demanda de una seńal
11 pero vosotros decís: “Basta que diga un hombre al padre o a la madre: ‘Es Corbán (que quiere decir: “Mi ofrenda a Dios”) todo aquello con que pudiera ayudarte’ ”,* Sal 118.22-23. El salmo se cita como alusión a Jesús mismo, que fue despreciado por los dirigentes religiosos de Israel, pero que llegó a ser la principal manifestación de Dios para su pueblo. Cf. Hch 4.11; Ro 9.31-33; 1 P 2.6-8.
Jesús maldice la higuera estéril
12 y no lo dejáis hacer más por su padre o por su madre,
Llamamiento de Leví
Elección de los doce apóstoles
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús bendice a los nińos
La cuestión del tributo
13 invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido. Y muchas cosas hacéis semejantes a estas.* De los herodianos: es decir, de los del partido de Herodes. Véase Mt 22.16 n.
Muerte de Juan el Bautista
La levadura de los fariseos
Jesús sana a un muchacho endemoniado
14 Llamando a sí a toda la multitud, les dijo: --Oídme todos y entended:* Acerca de la pregunta sobre los tributos, véase Mt 22.17 n.
Purificación del Templo
(Mt 21.12-17; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
15 Nada hay fuera del hombre que entre en él, que lo pueda contaminar; pero lo que sale de él, eso es lo que contamina al hombre.* Denario: Moneda romana de plata que en aquel tiempo llevaba la imagen del emperador Tiberio.16 Si alguno tiene oídos para oir, oiga.
El joven rico
17 Cuando se alejó de la multitud y entró en casa, le preguntaron sus discípulos sobre la parábola.* Cf. Ro 13.7.
La pregunta sobre el ayuno
La pregunta sobre la resurrección
18 Él les dijo: --żTambién vosotros estáis así, sin entendimiento? żNo entendéis que nada de fuera que entra en el hombre lo puede contaminar,** Saduceos: partido religioso de los judíos; véanse Mt 22.23 n. e Introducción al NT.Hch 4.1-2; 23.8.19 porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale a la letrina? Esto decía, declarando limpios todos los alimentos.* Dt 25.5-10. Se trata de la llamada “ley del levirato”; véase Mt 22.24 n.
La blasfemia contra el Espíritu Santo
La higuera maldecida se seca
20 Pero decía que lo que sale del hombre, eso contamina al hombre,
Nada oculto que no haya de ser manifestado
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
21 porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios,
Un ciego sanado en Betsaida
22 los hurtos, las avaricias, las maldades, el engańo, la lujuria, la envidia, la calumnia, el orgullo y la insensatez.ń 7.21-22Sobre la lista de vicios, véase Ro 1.31 n.
Los discípulos arrancan espigas en sábado
23 Todas estas maldades salen de dentro y contaminan al hombre.
La fe de la mujer sirofenicia
24 Levantándose de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón. Entró en una casa, y no quería que nadie lo supiera; pero no pudo esconderse. 25 Una mujer, cuya hija tenía un espíritu impuro, luego que oyó de él vino y se postró a sus pies.
Parábola del crecimiento de la semilla
26 La mujer era griega, sirofenicia de origen, y le rogaba que echara fuera de su hija al demonio.** El libro de Moisés: Referencia a los cinco primeros libros del AT (Gn a Dt).En la zarza: Cf. Ex 3.2-6.
La confesión de Pedro
La autoridad de Jesús
27 Pero Jesús le dijo: --Deja primero que se sacien los hijos, porque no está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perros.* ˇDios no es Dios de muertos, sino de vivos!: Véase Mt 22.31-32 n.
El gran mandamiento
28 Respondió ella y le dijo: --Sí, Seńor; pero aun los perros, debajo de la mesa, comen de las migajas de los hijos. 29 Entonces le dijo: --Por causa de esta palabra, vete; el demonio ha salido de tu hija.* El Seńor nuestro Dios, el Seńor uno es: otras posibles traducciones: el Seńor es nuestro Dios, el Seńor solo; o nuestro Dios es Seńor, el único Seńor.
Parábola de la semilla de mostaza
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Jesús anuncia otra vez su muerte
30 Cuando la mujer llegó a su casa, halló a la hija acostada en la cama, y que el demonio había salido de ella.* Dt 6.4-5, texto que forma parte de la oración diaria de todo judío piadoso.
La madre y los hermanos de Jesús
Jesús sana a un sordomudo
2. JESÚS, EL HIJO DEL HOMBRE (8.31--16.20)
Jesús anuncia su muerte
31 Volviendo a salir de la región de Tiro, vino por Sidón al Mar de Galilea, pasando por la región de Decápolis.* Lv 19.18.
Nuevamente Jesús anuncia su muerte
32 Le trajeron un sordo y tartamudo, y le rogaron que pusiera la mano sobre él.* Dt 4.35; Is 45.21.
El uso que Jesús hace de las parábolas
żQuién es el mayor?
33 Entonces, apartándolo de la gente, le metió los dedos en los oídos, escupió y tocó su lengua.* Os 6.6.34 Luego, levantando los ojos al cielo, gimió y le dijo: --ˇEfata! (que quiere decir: “Sé abierto”).
Jesús calma la tempestad
Petición de Santiago y de Juan
żDe quién es hijo el Cristo?
35 Al momento fueron abiertos sus oídos, se desató la ligadura de su lengua y hablaba bien.* Los escribas: Los maestros de la ley (o escribas) sostenían que, conforme al AT, el Mesías sería descendiente del rey David (cf. Is 9.2-7; 11.1-10; Jer 23.5-8; 33.15-17; Ez 34.23-24; 37.24).36 Y les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más les mandaba, tanto más y más lo divulgaban.* Sal 110.1; véase Mt 22.44 n.37 Y en gran manera se maravillaban, diciendo: --Bien lo ha hecho todo; hace a los sordos oir y a los mudos hablar.
Jesús sana a un paralítico
El hombre de la mano seca
Parábola del sembrador
El endemoniado gadareno
Jesús en Nazaret
Lo que contamina al hombre
Alimentación de los cuatro mil
Jesús enseńa sobre el divorcio
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Los labradores malvados
1 En aquellos días, como había una gran multitud y no tenían qué comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo:* Una vińa: imagen de Israel, que hace alusión a Is 5.1-7; véase Mt 21.33 nota s.
La transfiguración
2 --Tengo compasión de la gente, porque ya hace tres días que están conmigo y no tienen qué comer; 3 y si los envío en ayunas a sus casas, se desmayarán en el camino, pues algunos de ellos han venido de lejos. 4 Sus discípulos le respondieron: --żDe dónde podrá alguien saciar de pan a estos aquí en el desierto? 5 Él les preguntó: --żCuántos panes tenéis? Ellos dijeron: --Siete. 6 Entonces mandó a la multitud que se recostara en tierra, tomó los siete panes y, habiendo dado gracias, los partió y dio a sus discípulos para que los pusieran delante; y los pusieron delante de la multitud.* Un hijo suyo, amado: Puede también entenderse como su único hijo.
La multitud a la orilla del mar
Misión de los doce discípulos
7 Tenían además unos pocos pececillos; los bendijo y mandó que también los pusieran delante. 8 Comieron y se saciaron; y recogieron, de los pedazos que habían sobrado, siete canastas. 9 Los que comieron eran como cuatro mil; y los despidió.
Propósito de las parábolas
10 Luego, entrando en la barca con sus discípulos, vino a la región de Dalmanuta.
La demanda de una seńal
11 Vinieron entonces los fariseos y comenzaron a discutir con él, pidiéndole seńal del cielo para tentarlo.* Sal 118.22-23. El salmo se cita como alusión a Jesús mismo, que fue despreciado por los dirigentes religiosos de Israel, pero que llegó a ser la principal manifestación de Dios para su pueblo. Cf. Hch 4.11; Ro 9.31-33; 1 P 2.6-8.
Jesús maldice la higuera estéril
12 Él, gimiendo en su espíritu, dijo: --żPor qué pide seńal esta generación? De cierto os digo que no se dará seńal a esta generación.
Llamamiento de Leví
Elección de los doce apóstoles
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús bendice a los nińos
La cuestión del tributo
13 Y dejándolos, volvió a entrar en la barca y se fue a la otra ribera.* De los herodianos: es decir, de los del partido de Herodes. Véase Mt 22.16 n.
Muerte de Juan el Bautista
La levadura de los fariseos
Jesús sana a un muchacho endemoniado
14 Se olvidaron de llevar pan, y no tenían sino un pan consigo en la barca.* Acerca de la pregunta sobre los tributos, véase Mt 22.17 n.
Purificación del Templo
(Mt 21.12-17; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
15 Y él les mandó, diciendo: --Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes.* Denario: Moneda romana de plata que en aquel tiempo llevaba la imagen del emperador Tiberio.16 Discutían entre sí, diciendo: --Es porque no trajimos pan.
El joven rico
17 Entendiéndolo Jesús, les dijo: --żQué discutís?, żporque no tenéis pan? żNo entendéis ni comprendéis? żAún tenéis endurecido vuestro corazón?* Cf. Ro 13.7.
La pregunta sobre el ayuno
La pregunta sobre la resurrección
18 żTeniendo ojos no veis, y teniendo oídos no oís? żNo recordáis?** Saduceos: partido religioso de los judíos; véanse Mt 22.23 n. e Introducción al NT.Hch 4.1-2; 23.8.19 Cuando partí los cinco panes entre cinco mil, żcuántas cestas llenas de los pedazos recogisteis? Y ellos dijeron: --Doce.* Dt 25.5-10. Se trata de la llamada “ley del levirato”; véase Mt 22.24 n.
La blasfemia contra el Espíritu Santo
La higuera maldecida se seca
20 --Y cuando repartí los siete panes entre cuatro mil, żcuántas canastas llenas de los pedazos recogisteis? Y ellos dijeron: --Siete.
Nada oculto que no haya de ser manifestado
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
21 Y les dijo: --żCómo es que aún no entendéis?
Un ciego sanado en Betsaida
22 Vino luego a Betsaida, y le trajeron un ciego, y le rogaron que lo tocara.
Los discípulos arrancan espigas en sábado
23 Entonces, tomando la mano del ciego, lo sacó fuera de la aldea; escupió en sus ojos, puso sus manos sobre él y le preguntó si veía algo.
La fe de la mujer sirofenicia
24 Él, mirando, dijo: --Veo los hombres como árboles, pero los veo que andan. 25 Luego le puso otra vez las manos sobre los ojos, y le hizo que mirara; y fue restablecido, y vio de lejos y claramente a todos.
Parábola del crecimiento de la semilla
26 Jesús lo envió a su casa, diciendo: --No entres en la aldea, ni lo digas a nadie en la aldea.ń 8.26En diversos ms. no aparece: ni lo digas a nadie en la aldea.,** El libro de Moisés: Referencia a los cinco primeros libros del AT (Gn a Dt).En la zarza: Cf. Ex 3.2-6.
La confesión de Pedro
La autoridad de Jesús
27 Salieron Jesús y sus discípulos por las aldeas de Cesarea de Filipo. Y en el camino preguntó a sus discípulos, diciéndoles: --żQuién dicen los hombres que soy yo?* ˇDios no es Dios de muertos, sino de vivos!: Véase Mt 22.31-32 n.
El gran mandamiento
28 Ellos respondieron: --Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, alguno de los profetas. 29 Entonces él les dijo: --Y vosotros, żquién decís que soy? Respondiendo Pedro, le dijo: --Tú eres el Cristo.* El Seńor nuestro Dios, el Seńor uno es: otras posibles traducciones: el Seńor es nuestro Dios, el Seńor solo; o nuestro Dios es Seńor, el único Seńor.
Parábola de la semilla de mostaza
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Jesús anuncia otra vez su muerte
30 Pero él les mandó que no dijeran esto de él a nadie.* Dt 6.4-5, texto que forma parte de la oración diaria de todo judío piadoso.
La madre y los hermanos de Jesús
Jesús sana a un sordomudo
2. JESÚS, EL HIJO DEL HOMBRE (8.31--16.20)
Jesús anuncia su muerte
31 Comenzó a enseńarles que le era necesario al Hijo del hombre padecer mucho, ser desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, ser muerto y resucitar después de tres días.* Lv 19.18.
Nuevamente Jesús anuncia su muerte
32 Esto les decía claramente. Entonces Pedro lo tomó aparte y comenzó a reconvenirlo.* Dt 4.35; Is 45.21.
El uso que Jesús hace de las parábolas
żQuién es el mayor?
33 Pero él, volviéndose y mirando a los discípulos, reprendió a Pedro, diciendo: --ˇQuítate de delante de mí, Satanás!, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.* Os 6.6.34 Y llamando a la gente y a sus discípulos, les dijo: --Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame.
Jesús calma la tempestad
Petición de Santiago y de Juan
żDe quién es hijo el Cristo?
35 Todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará,* Los escribas: Los maestros de la ley (o escribas) sostenían que, conforme al AT, el Mesías sería descendiente del rey David (cf. Is 9.2-7; 11.1-10; Jer 23.5-8; 33.15-17; Ez 34.23-24; 37.24).36 porque żde qué le aprovechará al hombre ganar todo el mundo, si pierde su alma?* Sal 110.1; véase Mt 22.44 n.37 żO qué recompensa dará el hombre por su alma?
El que no está contra nosotros,%por nosotros está
Jesús acusa a los escribas
(Mt 23.1-36; Lc 11.37-54; 20.45-47)
38 Por tanto, el que se avergüence de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.* Largas ropas: signo de ostentación; véanse Mt 23.5 notas c y d.
Jesús sana a un paralítico
El hombre de la mano seca
Parábola del sembrador
El endemoniado gadareno
Jesús en Nazaret
Lo que contamina al hombre
Alimentación de los cuatro mil
Jesús enseńa sobre el divorcio
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Los labradores malvados
1 También les dijo: --De cierto os digo que algunos de los que están aquí no gustarán la muerte hasta que hayan visto que el reino de Dios ha venido con poder.* Una vińa: imagen de Israel, que hace alusión a Is 5.1-7; véase Mt 21.33 nota s.
La transfiguración
2 Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan, y los llevó aparte solos a un monte alto. Allí se transfiguró delante de ellos. 3 Sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como la nieve, tanto que ningún lavador en la tierra los puede dejar tan blancos. 4 Y vieron a Elías y a Moisés que hablaban con Jesús. 5 Entonces Pedro dijo a Jesús: --ˇMaestro, bueno es para nosotros que estemos aquí! Hagamos tres enramadas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. 6 No sabía lo que hablaba, pues estaban asustados.* Un hijo suyo, amado: Puede también entenderse como su único hijo.
La multitud a la orilla del mar
Misión de los doce discípulos
7 Entonces vino una nube que les hizo sombra, y desde la nube una voz que decía: «Este es mi Hijo amado; a él oíd». 8 Y luego, cuando miraron, no vieron a nadie más con ellos, sino a Jesús solo. 9 Mientras descendían del monte, les mandó que a nadie dijeran lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre hubiera resucitado de los muertos.
Propósito de las parábolas
10 Por eso guardaron la palabra entre sí, discutiendo qué sería aquello de resucitar de los muertos.
La demanda de una seńal
11 Le preguntaron, diciendo: --żPor qué dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero?* Sal 118.22-23. El salmo se cita como alusión a Jesús mismo, que fue despreciado por los dirigentes religiosos de Israel, pero que llegó a ser la principal manifestación de Dios para su pueblo. Cf. Hch 4.11; Ro 9.31-33; 1 P 2.6-8.
Jesús maldice la higuera estéril
12 Respondiendo él, les dijo: --Elías a la verdad vendrá primero y restaurará todas las cosas. Pero żno dice la Escritura que el Hijo del hombre debe padecer mucho y ser despreciado?
Llamamiento de Leví
Elección de los doce apóstoles
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús bendice a los nińos
La cuestión del tributo
13 Pero os digo que Elías ya vino, y le hicieron todo lo que quisieron, como está escrito de él.* De los herodianos: es decir, de los del partido de Herodes. Véase Mt 22.16 n.
Muerte de Juan el Bautista
La levadura de los fariseos
Jesús sana a un muchacho endemoniado
14 Cuando llegó a donde estaban los discípulos, vio una gran multitud alrededor de ellos, y escribas que discutían con ellos.* Acerca de la pregunta sobre los tributos, véase Mt 22.17 n.
Purificación del Templo
(Mt 21.12-17; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
15 En seguida toda la gente, viéndolo, se asombró; y corriendo a él, lo saludaron.* Denario: Moneda romana de plata que en aquel tiempo llevaba la imagen del emperador Tiberio.16 Él les preguntó: --żQué discutís con ellos?
El joven rico
17 Respondiendo uno de la multitud, dijo: --Maestro, traje a ti mi hijo, que tiene un espíritu mudo,* Cf. Ro 13.7.
La pregunta sobre el ayuno
La pregunta sobre la resurrección
18 el cual, dondequiera que lo toma, lo sacude; echa espumarajos, cruje los dientes y se va secando. Dije a tus discípulos que lo echaran fuera, pero no pudieron.** Saduceos: partido religioso de los judíos; véanse Mt 22.23 n. e Introducción al NT.Hch 4.1-2; 23.8.19 Respondiendo él, les dijo: --ˇGeneración incrédula! żHasta cuándo he de estar con vosotros? żHasta cuándo os he de soportar? Traédmelo.* Dt 25.5-10. Se trata de la llamada “ley del levirato”; véase Mt 22.24 n.
La blasfemia contra el Espíritu Santo
La higuera maldecida se seca
20 Se lo trajeron, y cuando el espíritu vio a Jesús, sacudió con violencia al muchacho, que cayó al suelo revolcándose y echando espumarajos.
Nada oculto que no haya de ser manifestado
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
21 Jesús preguntó al padre: --żCuánto tiempo hace que le sucede esto? Él dijo: --Desde nińo.
Un ciego sanado en Betsaida
22 Y muchas veces lo arroja al fuego o al agua, para matarlo; pero si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros y ayúdanos.
Los discípulos arrancan espigas en sábado
23 Jesús le dijo: --Si puedes creer, al que cree todo le es posible.
La fe de la mujer sirofenicia
24 Inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: --Creo; ayuda mi incredulidad. 25 Cuando Jesús vio que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu impuro, diciéndole: --Espíritu mudo y sordo, yo te mando que salgas de él y no entres más en él.
Parábola del crecimiento de la semilla
26 Entonces el espíritu, clamando y sacudiéndolo con violencia, salió; y él quedó como muerto, de modo que muchos decían: «Está muerto».** El libro de Moisés: Referencia a los cinco primeros libros del AT (Gn a Dt).En la zarza: Cf. Ex 3.2-6.
La confesión de Pedro
La autoridad de Jesús
27 Pero Jesús, tomándolo de la mano, lo enderezó; y se levantó.* ˇDios no es Dios de muertos, sino de vivos!: Véase Mt 22.31-32 n.
El gran mandamiento
28 Cuando él entró en casa, sus discípulos le preguntaron aparte: --żPor qué nosotros no pudimos echarlo fuera? 29 Y les dijo: --Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno.* El Seńor nuestro Dios, el Seńor uno es: otras posibles traducciones: el Seńor es nuestro Dios, el Seńor solo; o nuestro Dios es Seńor, el único Seńor.
Parábola de la semilla de mostaza
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Jesús anuncia otra vez su muerte
30 Saliendo de allí, caminaron por Galilea; y no quería que nadie lo supiera,* Dt 6.4-5, texto que forma parte de la oración diaria de todo judío piadoso.
La madre y los hermanos de Jesús
Jesús sana a un sordomudo
2. JESÚS, EL HIJO DEL HOMBRE (8.31--16.20)
Jesús anuncia su muerte
31 pues enseńaba a sus discípulos, y les decía: --El Hijo del hombre será entregado en manos de hombres, y lo matarán; pero, después de muerto, resucitará al tercer día.* Lv 19.18.
Nuevamente Jesús anuncia su muerte
32 Pero ellos no entendían esta palabra, y tenían miedo de preguntarle.* Dt 4.35; Is 45.21.
El uso que Jesús hace de las parábolas
żQuién es el mayor?
33 Llegó a Capernaúm y, cuando estuvo en casa,ń 9.33Posiblemente la casa de Simón Pedro (Mc 1.29), o bien la de Jesús mismo (Mt 9.1 n.).les preguntó: --żQué discutíais entre vosotros por el camino?* Os 6.6.34 Pero ellos callaron, porque por el camino habían discutido entre sí sobre quién había de ser el mayor.
Jesús calma la tempestad
Petición de Santiago y de Juan
żDe quién es hijo el Cristo?
35 Entonces él se sentó, llamó a los doce y les dijo: --Si alguno quiere ser el primero, será el último de todos y el servidor de todos.* Los escribas: Los maestros de la ley (o escribas) sostenían que, conforme al AT, el Mesías sería descendiente del rey David (cf. Is 9.2-7; 11.1-10; Jer 23.5-8; 33.15-17; Ez 34.23-24; 37.24).36 Y tomó a un nińo, lo puso en medio de ellos y, tomándolo en sus brazos, les dijo:* Sal 110.1; véase Mt 22.44 n.37 --El que reciba en mi nombre a un nińo como este, me recibe a mí; y el que a mí me recibe, no me recibe a mí sino al que me envió.
El que no está contra nosotros,%por nosotros está
Jesús acusa a los escribas
(Mt 23.1-36; Lc 11.37-54; 20.45-47)
38 Juan le respondió diciendo: --Maestro, hemos visto a uno que en tu nombre echaba fuera demonios, pero él no nos sigue, y se lo prohibimos porque no nos seguía.* Largas ropas: signo de ostentación; véanse Mt 23.5 notas c y d.39 Pero Jesús dijo: --No se lo prohibáis, porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre, que luego pueda hablar mal de mí,* Las primeras sillas: es decir, las que estaban al frente, mirando hacia la congregación. Cf. Lc 14.7.40 pues el que no está contra nosotros, por nosotros está.* Cf. Is 10.1-2.
La ofrenda de la viuda
41 Y cualquiera que os dé un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.* Arca de la ofrenda: En el Templo había un conjunto de 13 cajas o arcas, donde la gente echaba sus ofrendas.
Ocasiones de caer
42 A cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeńitos que creen en mí, mejor le sería que se le atara una piedra de molino al cuello y se le arrojara al mar.* Nótese el contraste con los que despojan a las viudas (v. 40). Dos blancas, o sea, un cuadrante, monedas de cobre de muy poco valor. El lepton era la moneda griega de cobre más pequeńa, equivalente a 1/128 de denario, y el cuadrante era la moneda romana más pequeńa, equivalente a 1/64 de denario. Véase Tabla de pesas, medidas y monedas.43 Si tu mano te es ocasión de caer, córtala, porque mejor te es entrar en la vida manco, que teniendo dos manos ir al infierno, al fuego que no puede ser apagado, 44 donde el gusano de ellos no muere y el fuego nunca se apaga.* Cf. 2 Co 8.12.
Jesús anda sobre el mar
45 Y si tu pie te es ocasión de caer, córtalo, porque mejor te es entrar en la vida cojo, que teniendo dos pies ser arrojado al infierno, al fuego que no puede ser apagado,* Cf. Is 53.5-6,11-12; Jn 10.11; 1 Ti 2.5-6. Por primera vez en la enseńanza de Jesús, se expresa en forma global el propósito de su vida y muerte; véanse notas y referencias en Mt 20.28.
El ciego Bartimeo recibe la vista
46 donde el gusano de ellos no muere y el fuego nunca se apaga.* Jericó: población situada en la llanura del río Jordán, al pie de la subida a Jerusalén.47 Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácalo, porque mejor te es entrar en el reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos ser arrojado al infierno,* Hijo de David: título mesiánico; véase Mt 9.27 n., y el relato similar en dicho pasaje.48 donde el gusano de ellos no muere y el fuego nunca se apaga. 49 Todos serán salados con fuego, y todo sacrificio será salado con sal. 50 Buena es la sal; pero si la sal se hace insípida, żcon qué la sazonaréis? Tened sal en vosotros mismos, y vivid en paz los unos con los otros.
Jesús sana a un paralítico
El hombre de la mano seca
Parábola del sembrador
El endemoniado gadareno
Jesús en Nazaret
Lo que contamina al hombre
Alimentación de los cuatro mil
Jesús enseńa sobre el divorcio
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Los labradores malvados
1 Levantándose de allí, vino a la región de Judea y al otro lado del Jordán. Y volvió el pueblo a juntarse a él, y de nuevo les enseńaba como solía.* Una vińa: imagen de Israel, que hace alusión a Is 5.1-7; véase Mt 21.33 nota s.
La transfiguración
2 Se acercaron los fariseos y le preguntaron, para tentarlo, si era lícito al marido repudiar a su mujer. 3 Él, respondiendo, les dijo: --żQué os mandó Moisés? 4 Ellos dijeron: --Moisés permitió dar carta de divorcio y repudiarla. 5 Respondiendo Jesús, les dijo: --Por la dureza de vuestro corazón os escribió este mandamiento; 6 pero al principio de la creación, hombre y mujer los hizo Dios.* Un hijo suyo, amado: Puede también entenderse como su único hijo.
La multitud a la orilla del mar
Misión de los doce discípulos
7 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, 8 y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno. 9 Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.
Propósito de las parábolas
10 En casa volvieron los discípulos a preguntarle sobre lo mismo,
La demanda de una seńal
11 y les dijo: --Cualquiera que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra ella;* Sal 118.22-23. El salmo se cita como alusión a Jesús mismo, que fue despreciado por los dirigentes religiosos de Israel, pero que llegó a ser la principal manifestación de Dios para su pueblo. Cf. Hch 4.11; Ro 9.31-33; 1 P 2.6-8.
Jesús maldice la higuera estéril
12 y si la mujer repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio.
Llamamiento de Leví
Elección de los doce apóstoles
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús bendice a los nińos
La cuestión del tributo
13 Le presentaban nińos para que los tocara, pero los discípulos reprendían a los que los presentaban.* De los herodianos: es decir, de los del partido de Herodes. Véase Mt 22.16 n.
Muerte de Juan el Bautista
La levadura de los fariseos
Jesús sana a un muchacho endemoniado
14 Viéndolo Jesús, se indignó y les dijo: --Dejad a los nińos venir a mí, y no se lo impidáis, porque de los tales es el reino de Dios.* Acerca de la pregunta sobre los tributos, véase Mt 22.17 n.
Purificación del Templo
(Mt 21.12-17; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
15 De cierto os digo que el que no reciba el reino de Dios como un nińo, no entrará en él.* Denario: Moneda romana de plata que en aquel tiempo llevaba la imagen del emperador Tiberio.16 Y tomándolos en los brazos, ponía las manos sobre ellos y los bendecía.
El joven rico
17 Al salir él para seguir su camino, llegó uno corriendo y, arrodillándose delante de él, le preguntó: --Maestro bueno, żqué haré para heredar la vida eterna?* Cf. Ro 13.7.
La pregunta sobre el ayuno
La pregunta sobre la resurrección
18 Jesús le dijo: --żPor qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino sólo uno, Dios.** Saduceos: partido religioso de los judíos; véanse Mt 22.23 n. e Introducción al NT.Hch 4.1-2; 23.8.19 Los mandamientos sabes: “No adulteres. No mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre”.* Dt 25.5-10. Se trata de la llamada “ley del levirato”; véase Mt 22.24 n.
La blasfemia contra el Espíritu Santo
La higuera maldecida se seca
20 Él entonces, respondiendo, le dijo: --Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud.
Nada oculto que no haya de ser manifestado
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
21 Entonces Jesús, mirándolo, lo amó y le dijo: --Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.
Un ciego sanado en Betsaida
22 Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.
Los discípulos arrancan espigas en sábado
23 Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: --ˇCuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!
La fe de la mujer sirofenicia
24 Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús, respondiendo, volvió a decirles: --Hijos, ˇcuán difícil les es entrar en el reino de Dios a los que confían en las riquezas! 25 Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.
Parábola del crecimiento de la semilla
26 Ellos se asombraban aun más, diciendo entre sí: --żQuién, pues, podrá ser salvo?** El libro de Moisés: Referencia a los cinco primeros libros del AT (Gn a Dt).En la zarza: Cf. Ex 3.2-6.
La confesión de Pedro
La autoridad de Jesús
27 Entonces Jesús, mirándolos, dijo: --Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque todas las cosas son posibles para Dios.ń 10.27Gn 18.14; Job 42.1-2; Zac 8.6.* ˇDios no es Dios de muertos, sino de vivos!: Véase Mt 22.31-32 n.
El gran mandamiento
28 Entonces Pedro comenzó a decirle: --Nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido. 29 Respondió Jesús y dijo: --De cierto os digo que no hay nadie que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio,* El Seńor nuestro Dios, el Seńor uno es: otras posibles traducciones: el Seńor es nuestro Dios, el Seńor solo; o nuestro Dios es Seńor, el único Seńor.
Parábola de la semilla de mostaza
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Jesús anuncia otra vez su muerte
30 que no reciba cien veces más ahora en este tiempo: casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras, aunque con persecuciones, y en el siglo venidero la vida eterna.* Dt 6.4-5, texto que forma parte de la oración diaria de todo judío piadoso.
La madre y los hermanos de Jesús
Jesús sana a un sordomudo
2. JESÚS, EL HIJO DEL HOMBRE (8.31--16.20)
Jesús anuncia su muerte
31 Pero muchos primeros serán los últimos, y los últimos, primeros.* Lv 19.18.
Nuevamente Jesús anuncia su muerte
32 Iban por el camino subiendo a Jerusalén. Jesús iba delante, y ellos, asombrados, lo seguían con miedo. Entonces, volviendo a tomar a los doce aparte, les comenzó a decir las cosas que le habían de acontecer:* Dt 4.35; Is 45.21.
El uso que Jesús hace de las parábolas
żQuién es el mayor?
33 --Ahora subimos a Jerusalén, y el Hijo del hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas. Lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles.* Os 6.6.34 Se burlarán de él, lo azotarán, lo escupirán y lo matarán; pero al tercer día resucitará.
Jesús calma la tempestad
Petición de Santiago y de Juan
żDe quién es hijo el Cristo?
35 Entonces Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, se le acercaron y le dijeron: --Maestro, queremos que nos concedas lo que vamos a pedirte.* Los escribas: Los maestros de la ley (o escribas) sostenían que, conforme al AT, el Mesías sería descendiente del rey David (cf. Is 9.2-7; 11.1-10; Jer 23.5-8; 33.15-17; Ez 34.23-24; 37.24).36 Él les preguntó: --żQué queréis que os haga?* Sal 110.1; véase Mt 22.44 n.37 Ellos le contestaron: --Concédenos que en tu gloria nos sentemos el uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.
El que no está contra nosotros,%por nosotros está
Jesús acusa a los escribas
(Mt 23.1-36; Lc 11.37-54; 20.45-47)
38 Entonces Jesús les dijo: --No sabéis lo que pedís. żPodéis beber del vaso que yo bebo, o ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado?* Largas ropas: signo de ostentación; véanse Mt 23.5 notas c y d.39 Ellos respondieron: --Podemos. Jesús les dijo: --A la verdad, del vaso que yo bebo beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado seréis bautizados;* Las primeras sillas: es decir, las que estaban al frente, mirando hacia la congregación. Cf. Lc 14.7.40 pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado.* Cf. Is 10.1-2.
La ofrenda de la viuda
41 Cuando lo oyeron los diez, comenzaron a enojarse contra Jacobo y contra Juan.* Arca de la ofrenda: En el Templo había un conjunto de 13 cajas o arcas, donde la gente echaba sus ofrendas.
Ocasiones de caer
42 Pero Jesús, llamándolos, les dijo: --Sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseńorean de ellas, y sus grandes ejercen sobre ellas potestad.* Nótese el contraste con los que despojan a las viudas (v. 40). Dos blancas, o sea, un cuadrante, monedas de cobre de muy poco valor. El lepton era la moneda griega de cobre más pequeńa, equivalente a 1/128 de denario, y el cuadrante era la moneda romana más pequeńa, equivalente a 1/64 de denario. Véase Tabla de pesas, medidas y monedas.43 Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros, será vuestro servidor; 44 y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos,* Cf. 2 Co 8.12.
Jesús anda sobre el mar
45 porque el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por todos.* Cf. Is 53.5-6,11-12; Jn 10.11; 1 Ti 2.5-6. Por primera vez en la enseńanza de Jesús, se expresa en forma global el propósito de su vida y muerte; véanse notas y referencias en Mt 20.28.
El ciego Bartimeo recibe la vista
46 Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él, sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo, el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino, mendigando.* Jericó: población situada en la llanura del río Jordán, al pie de la subida a Jerusalén.47 Al oir que era Jesús nazareno, comenzó a gritar: --ˇJesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!* Hijo de David: título mesiánico; véase Mt 9.27 n., y el relato similar en dicho pasaje.48 Y muchos lo reprendían para que callara, pero él clamaba mucho más: --ˇHijo de David, ten misericordia de mí! 49 Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarlo; y llamaron al ciego, diciéndole: --Ten confianza; levántate, te llama. 50 Él entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús. 51 Jesús le preguntó: --żQué quieres que te haga? El ciego le dijo: --Maestro, que recobre la vista. 52 Jesús le dijo: --Vete, tu fe te ha salvado. Al instante recobró la vista, y seguía a Jesús por el camino.
Jesús sana a un paralítico
El hombre de la mano seca
Parábola del sembrador
El endemoniado gadareno
Jesús en Nazaret
Lo que contamina al hombre
Alimentación de los cuatro mil
Jesús enseńa sobre el divorcio
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Los labradores malvados
1 Cuando se acercaban a Jerusalén, junto a Betfagé y a Betania, frente al Monte de los Olivos, Jesús envió a dos de sus discípulos,* Una vińa: imagen de Israel, que hace alusión a Is 5.1-7; véase Mt 21.33 nota s.
La transfiguración
2 y les dijo: --Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y al entrar en ella hallaréis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado. Desatadlo y traedlo. 3 Y si alguien os pregunta: “żPor qué hacéis eso?”, decid que el Seńor lo necesita y que luego lo devolverá. 4 Fueron, y hallaron el pollino atado afuera a la puerta, en el recodo del camino, y lo desataron. 5 Algunos de los que estaban allí les preguntaron: --żQué hacéis desatando el pollino? 6 Ellos entonces les dijeron como Jesús había dicho, y los dejaron ir.* Un hijo suyo, amado: Puede también entenderse como su único hijo.
La multitud a la orilla del mar
Misión de los doce discípulos
7 Trajeron el pollino a Jesús, echaron sobre él sus mantos, y se sentó sobre él. 8 También muchos tendían sus mantos por el camino, y otros cortaban ramas de los árboles y las tendían por el camino. 9 Los que iban delante y los que venían detrás gritaban, diciendo: --ˇHosana! ˇBendito el que viene en el nombre del Seńor!
Propósito de las parábolas
10 ˇBendito el reino de nuestro padre David que viene! ˇHosana en las alturas!
La demanda de una seńal
11 Entró Jesús en Jerusalén y fue al Templo. Después de observarlo todo, como ya anochecía, se fue a Betania con los doce.* Sal 118.22-23. El salmo se cita como alusión a Jesús mismo, que fue despreciado por los dirigentes religiosos de Israel, pero que llegó a ser la principal manifestación de Dios para su pueblo. Cf. Hch 4.11; Ro 9.31-33; 1 P 2.6-8.
Jesús maldice la higuera estéril
12 Al día siguiente, cuando salieron de Betania, tuvo hambre.
Llamamiento de Leví
Elección de los doce apóstoles
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús bendice a los nińos
La cuestión del tributo
13 Viendo a lo lejos una higuera que tenía hojas, fue a ver si tal vez hallaba en ella algo; pero cuando llegó a ella, nada halló sino hojas, pues no era tiempo de higos.* De los herodianos: es decir, de los del partido de Herodes. Véase Mt 22.16 n.
Muerte de Juan el Bautista
La levadura de los fariseos
Jesús sana a un muchacho endemoniado
14 Entonces Jesús dijo a la higuera: --ˇNunca jamás coma nadie fruto de ti! Y lo oyeron sus discípulos.* Acerca de la pregunta sobre los tributos, véase Mt 22.17 n.
Purificación del Templo
(Mt 21.12-17; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
15 Vinieron, pues, a Jerusalén, y entrando Jesús en el Templo comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban en el Templo. Volcó las mesas de los cambistas y las sillas de los que vendían palomas;* Denario: Moneda romana de plata que en aquel tiempo llevaba la imagen del emperador Tiberio.16 y no consentía que nadie atravesara el Templo llevando utensilio alguno.
El joven rico
17 Y les enseńaba, diciendo: --żNo está escrito: “Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones”? Pero vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.* Cf. Ro 13.7.
La pregunta sobre el ayuno
La pregunta sobre la resurrección
18 Lo oyeron los escribas y los principales sacerdotes, y buscaban cómo matarlo, porque le tenían miedo, por cuanto todo el pueblo estaba admirado de su doctrina.** Saduceos: partido religioso de los judíos; véanse Mt 22.23 n. e Introducción al NT.Hch 4.1-2; 23.8.19 Pero al llegar la noche, Jesús salió de la ciudad.* Dt 25.5-10. Se trata de la llamada “ley del levirato”; véase Mt 22.24 n.
La blasfemia contra el Espíritu Santo
La higuera maldecida se seca
20 Por la mańana, al pasar junto a la higuera, vieron que se había secado desde las raíces.
Nada oculto que no haya de ser manifestado
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
21 Entonces Pedro, acordándose, le dijo: --Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.
Un ciego sanado en Betsaida
22 Respondiendo Jesús, les dijo: --Tened fe en Dios.
Los discípulos arrancan espigas en sábado
23 De cierto os digo que cualquiera que diga a este monte: “Quítate y arrójate en el mar”, y no duda en su corazón, sino que cree que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.
La fe de la mujer sirofenicia
24 Por tanto, os digo que todo lo que pidáis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.ń 11.24Jn 14.13-14; 15.7. 25 Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguien, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas,
Parábola del crecimiento de la semilla
26 porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas.** El libro de Moisés: Referencia a los cinco primeros libros del AT (Gn a Dt).En la zarza: Cf. Ex 3.2-6.
La confesión de Pedro
La autoridad de Jesús
27 Volvieron entonces a Jerusalén y, andando él por el Templo, se le acercaron los principales sacerdotes, los escribas y los ancianos,* ˇDios no es Dios de muertos, sino de vivos!: Véase Mt 22.31-32 n.
El gran mandamiento
28 y le preguntaron: --żCon qué autoridad haces estas cosas? żQuién te dio autoridad para hacer estas cosas? 29 Jesús, respondiendo, les dijo: --Os haré yo también una pregunta. Respondedme y os diré con qué autoridad hago estas cosas.* El Seńor nuestro Dios, el Seńor uno es: otras posibles traducciones: el Seńor es nuestro Dios, el Seńor solo; o nuestro Dios es Seńor, el único Seńor.
Parábola de la semilla de mostaza
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Jesús anuncia otra vez su muerte
30 El bautismo de Juan, żera del cielo, o de los hombres? Respondedme.* Dt 6.4-5, texto que forma parte de la oración diaria de todo judío piadoso.
La madre y los hermanos de Jesús
Jesús sana a un sordomudo
2. JESÚS, EL HIJO DEL HOMBRE (8.31--16.20)
Jesús anuncia su muerte
31 Entonces ellos discutían entre sí, diciendo: --Si decimos “del cielo”, dirá: “żPor qué, pues, no lo creísteis?”.* Lv 19.18.
Nuevamente Jesús anuncia su muerte
32 żY si decimos “de los hombres”...? Pero temían al pueblo, pues todos tenían a Juan como un verdadero profeta.* Dt 4.35; Is 45.21.
El uso que Jesús hace de las parábolas
żQuién es el mayor?
33 Así que, respondiendo, dijeron a Jesús: --No sabemos. Entonces, respondiendo Jesús, les dijo: --Tampoco yo os digo con qué autoridad hago estas cosas.* Os 6.6.
Jesús sana a un paralítico
El hombre de la mano seca
Parábola del sembrador
El endemoniado gadareno
Jesús en Nazaret
Lo que contamina al hombre
Alimentación de los cuatro mil
Jesús enseńa sobre el divorcio
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Lc 19.28-40; Jn 12.12-19)
Los labradores malvados
1 Entonces comenzó Jesús a decirles por parábolas: «Un hombre plantó una vińa, la rodeó con una cerca, cavó un lagar y edificó una torre; luego la arrendó a unos labradores y se fue lejos.* Una vińa: imagen de Israel, que hace alusión a Is 5.1-7; véase Mt 21.33 nota s.
La transfiguración
2 A su tiempo envió un siervo a los labradores para recibir de estos del fruto de la vińa. 3 Pero ellos, tomándolo, lo golpearon y lo enviaron con las manos vacías. 4 Volvió a enviarles otro siervo; pero, apedreándolo, lo hirieron en la cabeza, y también lo insultaron. 5 Volvió a enviar otro, y a este lo mataron. Después envió otros muchos: a unos los golpearon y a otros los mataron. 6 »Por último, teniendo aún un hijo suyo, amado, lo envió también a ellos, diciendo: “Tendrán respeto a mi hijo”.* Un hijo suyo, amado: Puede también entenderse como su único hijo.
La multitud a la orilla del mar
Misión de los doce discípulos
7 Pero aquellos labradores dijeron entre sí: “Este es el heredero; venid, matémoslo, y la heredad será nuestra”. 8 Y tomándolo, lo mataron y lo arrojaron fuera de la vińa. 9 »żQué, pues, hará el seńor de la vińa? Irá, destruirá a los labradores y dará su vińa a otros.
Propósito de las parábolas
10 »żNi aun esta escritura habéis leído:
“La piedra que desecharon%los edificadores
ha venido a ser cabeza del ángulo.
La demanda de una seńal
11 El Seńor ha hecho esto,
y es cosa maravillosa a nuestros ojos”?»* Sal 118.22-23. El salmo se cita como alusión a Jesús mismo, que fue despreciado por los dirigentes religiosos de Israel, pero que llegó a ser la principal manifestación de Dios para su pueblo. Cf. Hch 4.11; Ro 9.31-33; 1 P 2.6-8.
Jesús maldice la higuera estéril
12 Procuraban prenderlo, porque entendían que decía contra ellos aquella parábola; pero temían a la multitud y, dejándolo, se fueron.
Llamamiento de Leví
Elección de los doce apóstoles
Jesús explica la parábola del sembrador
Jesús bendice a los nińos
La cuestión del tributo
13 Le enviaron algunos de los fariseos y de los herodianos para que lo sorprendieran en alguna palabra.* De los herodianos: es decir, de los del partido de Herodes. Véase Mt 22.16 n.
Muerte de Juan el Bautista
La levadura de los fariseos
Jesús sana a un muchacho endemoniado
14 Viniendo ellos, le dijeron: --Maestro, sabemos que eres hombre veraz y que no te cuidas de nadie, porque no miras la apariencia de los hombres, sino que con verdad enseńas el camino de Dios. żEs lícito dar tributo a César, o no? żDaremos, o no daremos?* Acerca de la pregunta sobre los tributos, véase Mt 22.17 n.
Purificación del Templo
(Mt 21.12-17; Lc 19.45-48; Jn 2.13-22)
15 Pero él, percibiendo la hipocresía de ellos, les dijo: --żPor qué me tentáis? Traedme un denario para que lo vea.* Denario: Moneda romana de plata que en aquel tiempo llevaba la imagen del emperador Tiberio.16 Ellos se lo trajeron; y él entonces preguntó: --żDe quién es esta imagen y la inscripción? Ellos le dijeron: --De César.
El joven rico
17 Respondiendo Jesús, les dijo: --Dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios. Y se maravillaron de él.* Cf. Ro 13.7.
La pregunta sobre el ayuno
La pregunta sobre la resurrección
18 Entonces vinieron a él los saduceos, los que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron, diciendo:** Saduceos: partido religioso de los judíos; véanse Mt 22.23 n. e Introducción al NT.Hch 4.1-2; 23.8.19 --Maestro, Moisés nos escribió que si el hermano de alguno muere y deja esposa, pero no deja hijos, su hermano debe casarse con ella y levantar descendencia a su hermano.* Dt 25.5-10. Se trata de la llamada “ley del levirato”; véase Mt 22.24 n.
La blasfemia contra el Espíritu Santo
La higuera maldecida se seca
20 Hubo siete hermanos: el primero tomó esposa, y murió sin dejar descendencia.
Nada oculto que no haya de ser manifestado
La hija de Jairo, y la mujer con flujo de sangre
21 Entonces el segundo se casó con ella, pero él también murió sin dejar descendencia. Lo mismo pasó con el tercero,
Un ciego sanado en Betsaida
22 y con los siete: ninguno dejó descendencia. Finalmente, murió también la mujer.
Los discípulos arrancan espigas en sábado
23 En la resurrección, pues, cuando resuciten, żde cuál de ellos será ella mujer, ya que los siete la tuvieron por mujer?
La fe de la mujer sirofenicia
24 Entonces, respondiendo Jesús, les dijo: --Erráis también en esto, porque ignoráis las Escrituras y el poder de Dios, 25 porque cuando resuciten de los muertos, ni se casarán ni se darán en casamiento, sino que serán como los ángeles que están en los cielos.
Parábola del crecimiento de la semilla
26 Pero respecto a que los muertos resucitan, żno habéis leído en el libro de Moisés cómo le habló Dios en la zarza, diciendo: “Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob”?** El libro de Moisés: Referencia a los cinco primeros libros del AT (Gn a Dt).En la zarza: Cf. Ex 3.2-6.
La confesión de Pedro
La autoridad de Jesús
27 ˇDios no es Dios de muertos, sino Dios de vivos! Así que vosotros mucho erráis.* ˇDios no es Dios de muertos, sino de vivos!: Véase Mt 22.31-32 n.
El gran mandamiento
28 Acercándose uno de los escribas, que los había oído discutir y sabía que les había respondido bien, le preguntó: --żCuál es el primer mandamiento de todos?ń 12.28En la piedad tradicional judía se hacía hincapié en los mandamientos específicos (según algunos rabinos estos eran 613). El problema consistía en saber cuáles de ellos eran los más importantes. 29 Jesús le respondió: --El primero de todos los mandamiento es: “Oye, Israel: el Seńor nuestro Dios, el Seńor uno es.* El Seńor nuestro Dios, el Seńor uno es: otras posibles traducciones: el Seńor es nuestro Dios, el Seńor solo; o nuestro Dios es Seńor, el único Seńor.
Parábola de la semilla de mostaza
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Lc 9.10-17; Jn 6.1-14)
Jesús anuncia otra vez su muerte
30 Y amarás al Seńor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas”. Este es el principal mandamiento.* Dt 6.4-5, texto que forma parte de la oración diaria de todo judío piadoso.
La madre y los hermanos de Jesús
Jesús sana a un sordomudo
2. JESÚS, EL HIJO DEL HOMBRE (8.31--16.20)
Jesús anuncia su muerte
31 El segundo es semejante: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No hay otro mandamiento mayor que estos.* Lv 19.18.
Nuevamente Jesús anuncia su muerte
32 Entonces el escriba le dijo: --Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios y no hay otro fuera de él;* Dt 4.35; Is 45.21.
El uso que Jesús hace de las parábolas
żQuién es el mayor?
33 y amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios.* Os 6.6.34 Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: --No estás lejos del reino de Dios. Y ya nadie se atrevía a preguntarle.
Jesús calma la tempestad
Petición de Santiago y de Juan
żDe quién es hijo el Cristo?
35 Enseńando Jesús en el Templo, decía: «żCómo dicen los escribas que el Cristo es hijo de David?,* Los escribas: Los maestros de la ley (o escribas) sostenían que, conforme al AT, el Mesías sería descendiente del rey David (cf. Is 9.2-7; 11.1-10; Jer 23.5-8; 33.15-17; Ez 34.23-24; 37.24).36 pues el mismo David dijo por el Espíritu Santo:
»“Dijo el Seńor a mi Seńor:
‘Siéntate a mi diestra,
hasta que ponga tus enemigos%por estrado de tus pies’ ”.* Sal 110.1; véase Mt 22.44 n.37 »David mismo lo llama Seńor; żcómo, pues, es su hijo?». Y gran multitud del pueblo lo oía de buena gana.
El que no está contra nosotros,%por nosotros está
Jesús acusa a los escribas
(Mt 23.1-36; Lc 11.37-54; 20.45-47)
38 Les decía en su enseńanza: «Guardaos de los escribas, que gustan de andar con largas ropas, y aman las salutaciones en las plazas,* Largas ropas: signo de ostentación; véanse Mt 23.5 notas c y d.39 las primeras sillas en las sinagogas y los primeros asientos en las cenas,* Las primeras sillas: es decir, las que estaban al frente, mirando hacia la congregación. Cf. Lc 14.7.40 que devoran las casas de las viudas y, para disimularlo, hacen largas oraciones. Estos recibirán mayor condenación».* Cf. Is 10.1-2.
La ofrenda de la viuda
41 Estando Jesús sentado delante del arca de la ofrenda, miraba cómo el pueblo echaba dinero en el arca; y muchos ricos echaban mucho.* Arca de la ofrenda: En el Templo había un conjunto de 13 cajas o arcas, donde la gente echaba sus ofrendas.
Ocasiones de caer
42 Y vino una viuda pobre y echó dos blancas, o sea, un cuadrante.* Nótese el contraste con los que despojan a las viudas (v. 40). Dos blancas, o sea, un cuadrante, monedas de cobre de muy poco valor. El lepton era la moneda griega de cobre más pequeńa, equivalente a 1/128 de denario, y el cuadrante era la moneda romana más pequeńa, equivalente a 1/64 de denario. Véase Tabla de pesas, medidas y monedas.43 Entonces, llamando a sus discípulos, les dijo: --De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca, 44 porque todos han echado de lo que les sobra, pero esta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento.* Cf. 2 Co 8.12.
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