El complot para prender a Jesús
(Mt 26.1-5; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)
1 Dos días después era la Pascua y la fiesta de los Panes sin levadura. Los principales sacerdotes y los escribas buscaban cómo prenderlo con engańo y matarlo.* Pascua: fiesta judía que conmemora la liberación de la esclavitud en Egipto (Ex 12.1-27; Dt 16.1-8); véase Concordancia temática. Panes sin levadura: Véase Concordancia temática. La Pascua duraba solo un día; le seguía inmediatamente la fiesta de los Panes sin levadura (Lv 23.5-6), que duraba siete días. Estas festividades atraían a un número extraordinario de judíos de todas partes del país y del mundo; véase Dispersión en la Concordancia temática.2 Y decían: «No durante la Fiesta, para que no se alborote el pueblo».* Aunque por miedo a la gente (cf. Lc 22.2) no querían prender a Jesús abiertamente durante la fiesta, la colaboración inesperada de Judas (v. 10-11) les dio la oportunidad de hacerlo con engańo, sin enfrentarse con las multitudes.
Jesús es ungido en Betania
3 Pero estando él en Betania, sentado a la mesa en casa de Simón el leproso, vino una mujer con un vaso de alabastro de perfume de nardo puro de mucho valor; y quebrando el vaso de alabastro, se lo derramó sobre su cabeza.**** Sentado a la mesa: En realidad, los comensales se recostaban sobre unos divanes (véase Lc 7.38 n.).Simón el leproso: Véase Mt 26.6 n.Alabastro: piedra blanda y fina, especie de mármol traslúcido. Con ella se hacían frascos sin asas destinados a guardar perfumes. Aunque después se fabricaron de otros materiales, siguieron llamándose “vasos de alabastro”.Nardo: ungüento muy valioso, hecho de la planta del mismo nombre e importado de la India.4 Entonces algunos se enojaron dentro de sí, y dijeron: --żPara qué se ha hecho este desperdicio de perfume?, 5 pues podía haberse vendido por más de trescientos denarios y haberse dado a los pobres. Y murmuraban contra ella. 6 Pero Jesús dijo: --Dejadla, żpor qué la molestáis? Buena obra me ha hecho. 7 Siempre tendréis a los pobres con vosotros y cuando queráis les podréis hacer bien; pero a mí no siempre me tendréis.* Dt 15.11.8 Esta ha hecho lo que podía, porque se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura.* Véase Mt 26.8-12 n.; cf. Jn 19.40.9 De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que esta ha hecho, para memoria de ella.
Judas ofrece entregar a Jesús
10 Entonces Judas Iscariote, uno de los doce, fue a los principales sacerdotes para entregárselo. 11 Ellos, al oírlo, se alegraron y prometieron darle dinero. Y Judas buscaba oportunidad para entregarlo.
Institución de la Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
12 El primer día de la fiesta de los Panes sin levadura, cuando sacrificaban el cordero de la Pascua, sus discípulos le preguntaron: --żDónde quieres que vayamos a preparar para que comas la Pascua?* El momento culminante de la Pascua era la cena, cuando se comía el cordero sacrificado para tal ocasión (Lc 22.7 n.).13 Y envió a dos de sus discípulos diciéndoles: --Id a la ciudad, y os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidlo,* La ciudad: Jerusalén. El hombre del cántaro: Posiblemente se trataba de una especie de contraseńa previamente convenida; véase Lc 22.10-11 n.14 y donde entre decid al seńor de la casa: “El Maestro dice: ‘żDónde está el aposento donde he de comer la Pascua con mis discípulos?’ ”. 15 Entonces él os mostrará un gran aposento alto ya dispuesto. Haced allí los preparativos para nosotros.* Aposento alto: La cena de la pascua tenía que celebrarse dentro de la santa ciudad de Jerusalén, así que sus habitantes solían prestar a los peregrinos lugares como este aposento, debidamente preparados.16 Fueron sus discípulos, entraron en la ciudad, hallaron lo que les había dicho y prepararon la Pascua.* Dt 16.5-8.17 Cuando llegó la noche vino él con los doce. 18 Y cuando se sentaron a la mesa, mientras comían, dijo Jesús: --De cierto os digo que uno de vosotros, que come conmigo,ń 14.18Sal 41.9.me va a entregar. 19 Entonces ellos comenzaron a entristecerse y a decirle uno tras otro: --żSeré yo? Y el otro: --żSeré yo? 20 Él, respondiendo, les dijo: --Es uno de los doce, el que moja conmigo en el plato.* Jn 13.18; cf. Sal 41.9. Véase Mt 26.23 n.21 A la verdad el Hijo del hombre va, tal como está escrito de él, pero ˇay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido. 22 Mientras comían, Jesús tomó pan, lo bendijo, lo partió y les dio, diciendo: --Tomad, esto es mi cuerpo.* Además de los pasajes paralelos, cf. Jn 6.51-58.23 Después tomó la copa y, habiendo dado gracias, les dio y bebieron de ella todos. 24 Y les dijo: --Esto es mi sangre del nuevo pacto que por muchos es derramada.* Ex 24.6-8; Jer 31.31-34; Zac 9.11; Lc 22.20 n.25 De cierto os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo en el reino de Dios.* Véase Mt 8.11 nota i; cf. Lc 13.29.
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.30-35; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)
26 Después de haber cantado el himno, salieron al Monte de los Olivos.* Cantado el himno: La cena de Pascua empezaba generalmente con el canto de los Salmos 113--114, y terminaba con los Salmos 115--118.27 Entonces Jesús les dijo: --Todos os escandalizaréis de mí esta noche, pues escrito está: “Heriré al pastor y las ovejas serán dispersadas”.* Zac 13.7; véase Mt 26.31 n.28 Pero después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea.* Mt 28.7,10,16; Mc 16.7; cf. Jn 21.1.29 Entonces Pedro le dijo: --Aunque todos se escandalicen, yo no. 30 Y le dijo Jesús: --De cierto te digo que tú hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces.* Respecto al canto del gallo, véase Mt 26.75 n.31 Pero él con mayor insistencia decía: --Aunque tenga que morir contigo, no te negaré. También todos decían lo mismo.
Jesús ora en Getsemaní
32 Vinieron, pues, a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: --Sentaos aquí, entre tanto que yo oro. 33 Se llevó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y comenzó a entristecerse y a angustiarse. 34 Y les dijo: --Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí y velad.* Jn 12.27.35 Yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró que, si fuera posible, pasara de él aquella hora. 36 Y decía: «ˇAbba, Padre!, todas las cosas son posibles para ti. Aparta de mí esta copa; pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú».*** Abba: palabra aramea usada por los hijos al dirigirse a sus padres, y que equivale a “papá”. Según los testimonios existentes, ni en el AT ni en el judaísmo se usaba este término tan familiar para invocar a Dios. En boca de Jesús, expresa una intimidad especial con él. Véase Ro 8.15 nota o.Esta copa: imagen literaria para expresar el sufrimiento; véase Mt 26.39 n.Cf. Heb 5.7-8.37 Vino luego y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: --Simón, żduermes? żNo has podido velar una hora? 38 Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.* Para que no entréis en tentación: Véase Lc 22.40 n.39 Otra vez fue y oró, diciendo las mismas palabras. 40 Al volver, otra vez los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueńo; y no sabían qué responderle. 41 Vino la tercera vez, y les dijo: --ˇDormid ya y descansad! ˇBasta, la hora ha llegado! He aquí, el Hijo del hombre es entregado en manos de los pecadores.* ˇDormid ya y descansad!: otra posible traducción: Ahora sí, dormid y descansad. Véase Mt 26.45 n.42 »ˇLevantaos! ˇVamos! Ya se acerca el que me entrega.
Arresto de Jesús
(Mt 26.47-56; Lc 22.47-53; Jn 18.2-11)
43 Aún estaba él hablando cuando vino Judas, que era uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes, de los escribas y de los ancianos. 44 El que lo entregaba les había dado seńal, diciendo: «Al que yo bese, ese es. Prendedlo y llevadlo con seguridad». 45 Cuando vino, se acercó luego a él y le dijo: --ˇMaestro! ˇMaestro! Y lo besó.* Respecto al beso, véase Mt 26.48-49 n.46 Entonces ellos le echaron mano y lo prendieron. 47 Pero uno de los que estaban allí, sacando la espada, hirió al siervo del Sumo sacerdote y le cortó la oreja.* Sumo sacerdote: el jefe de los sacerdotes judíos; véase Concordancia temática.48 Respondiendo Jesús, les dijo: --żComo contra un ladrón habéis salido con espadas y con palos para prenderme? 49 Cada día estaba con vosotros enseńando en el Templo y no me prendisteis; pero así es, para que se cumplan las Escrituras.* Lc 19.47; 21.37; Jn 18.20.50 Entonces todos los discípulos, dejándolo, huyeron.
El joven que huyó
51 Pero cierto joven lo seguía, cubierto el cuerpo con una sábana. Lo prendieron, 52 pero él, dejando la sábana, huyó desnudo.
Jesús ante el Concilio
(Mt 26.57-68; Lc 22.54-55,63-71; Jn 18.12-14,19-24)
53 Trajeron, pues, a Jesús al Sumo sacerdote; y se reunieron todos los principales sacerdotes, los ancianos y los escribas.* Era una reunión del Sanedrín, o sea, del Concilio de los judíos (v. 55). Véanse Mt 26.57 n. y Concilio en la Concordancia temática.54 Pedro lo siguió de lejos hasta dentro del patio del Sumo sacerdote; y estaba sentado con los guardias, calentándose al fuego. 55 Los principales sacerdotes y todo el Concilio buscaban testimonio contra Jesús para entregarlo a la muerte, pero no lo hallaban, 56 porque muchos daban falso testimonio contra él, pero sus testimonios no concordaban.* Para que un tribunal admitiera una acusación, la ley judía requería como mínimo el testimonio concordante de dos testigos (Nm 35.30; Dt 19.15).57 Entonces, levantándose unos, dieron falso testimonio contra él, diciendo: 58 --Nosotros lo hemos oído decir: “Yo derribaré este templo hecho a mano, y en tres días edificaré otro no hecho a mano”.* Mc 15.29; cf. Jn 2.19-22. Además, Jesús había anunciado a sus discípulos la destrucción del templo de Jerusalén (Mc 13.1-2).59 Pero ni aun así concordaban en el testimonio. 60 Entonces el Sumo sacerdote, levantándose en medio, preguntó a Jesús, diciendo: --żNo respondes nada? żQué testifican estos contra ti?* żNo respondes... contra ti?: otra posible traducción: żNo contestas nada a lo que estos dicen contra ti?61 Pero él callaba y nada respondía. El Sumo sacerdote le volvió a preguntar: --żEres tú el Cristo, el Hijo del Bendito? 62 Jesús le dijo: --Yo soy. Y veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del poder de Dios y viniendo en las nubes del cielo.*** La diestra era el lugar de honor.Del poder de Dios: expresión que equivale a decir: de Dios. En diversos ms. no aparece: de Dios.Sal 110.1; Dn 7.13.63 Entonces el Sumo sacerdote, rasgando su vestidura, dijo: --żQué más necesidad tenemos de testigos? 64 Habéis oído la blasfemia; żqué os parece? Y todos ellos lo condenaron, declarándolo digno de muerte.ń 14.64Lv 24.15-16; Jn 19.7. 65 Entonces algunos comenzaron a escupirlo, a cubrirle el rostro, a darle puńetazos y a decirle: «ˇProfetiza!». También los guardias le daban bofetadas.* Is 50.6; 53.5.
Pedro niega a Jesús
(Mt 26.69-75; Lc 22.55-62; Jn 18.15-18,25-27)
66 Estando Pedro abajo, en el patio, vino una de las criadas del Sumo sacerdote, 67 y cuando vio a Pedro que se calentaba, mirándolo, le dijo: --Tú también estabas con Jesús, el nazareno. 68 Pero él negó, diciendo: --No lo conozco, ni sé lo que dices. Y salió a la entrada, y cantó el gallo. 69 La criada, viéndolo otra vez, comenzó a decir a los que estaban allí: --Este es uno de ellos. 70 Pero él volvió a negarlo. Poco después, los que estaban allí dijeron otra vez a Pedro: --Verdaderamente tú eres de ellos, porque eres galileo y tu manera de hablar es semejante a la de ellos.* En diversos ms. no aparece: tu manera de hablar es semejante a la de ellos.71 Entonces él comenzó a maldecir y a jurar: --ˇNo conozco a este hombre de quien habláis! 72 Y el gallo cantó la segunda vez. Entonces Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: «Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces». Y pensando en esto, lloraba.
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