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San Marcos 12 12 de 16 capítulos

Los labradores malvados

(Mt 21.33-46; Lc 20.9-19)

Jesús predice la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Lc 21.5-6)

El complot para prender a Jesús

(Mt 26.1-5; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-14; Lc 23.1-5; Jn 18.28-38)

La resurrección

(Mt 28.1-10; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)

1 Entonces comenzó Jesús a decirles por parábolas: «Un hombre plantó una vińa, la rodeó con una cerca, cavó un lagar y edificó una torre; luego la arrendó a unos labradores y se fue lejos.* Después de la puesta del sol, ya terminado el sábado, las mujeres (Mc 15.40) compraron las sustancias necesarias para cumplir con los ritos de la sepultura a la mańana siguiente (v. 2).2 A su tiempo envió un siervo a los labradores para recibir de estos del fruto de la vińa.* El primer día de la semana: Cf. v. 9; Jn 20.19, y véase Hch 20.7 nota g.

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Lc 21.7-24; 17.22-24)

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Jn 12.1-8)

3 Pero ellos, tomándolo, lo golpearon y lo enviaron con las manos vacías. 4 Volvió a enviarles otro siervo; pero, apedreándolo, lo hirieron en la cabeza, y también lo insultaron. 5 Volvió a enviar otro, y a este lo mataron. Después envió otros muchos: a unos los golpearon y a otros los mataron.* Un joven... cubierto de una larga ropa blanca: descripción que corresponde a la de un ángel.

Jesús sentenciado a muerte

(Mt 27.15-31; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)

6 »Por último, teniendo aún un hijo suyo, amado, lo envió también a ellos, diciendo: “Tendrán respeto a mi hijo”. 7 Pero aquellos labradores dijeron entre sí: “Este es el heredero; venid, matémoslo, y la heredad será nuestra”.* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 Y tomándolo, lo mataron y lo arrojaron fuera de la vińa.* Algunos ms. griegos terminan el texto de Mc con el v. 8. Posiblemente el autor concluyó ahí su evangelio, aunque parece probable la existencia de un final que se ha perdido. Sea como sea, los v. 9-20 se encuentran en un buen número de ms., en los cuales se presenta un conciso resumen de las apariciones de Jesús resucitado registradas en los otros evangelios, y se alude a ciertos acontecimientos narrados en el libro de los Hechos. En otros ms. griegos, en lugar de los v. 9-20 se incluye un final más breve, que pone de manifiesto la actividad de Jesús y de las mujeres después de la resurrección.

Jesús se aparece a María Magdalena

(Jn 20.11-18)

9 »żQué, pues, hará el seńor de la vińa? Irá, destruirá a los labradores y dará su vińa a otros.* Lc 8.2.

Judas ofrece entregar a Jesús

(Mt 26.14-16; Lc 22.3-6)

10 »żNi aun esta escritura habéis leído:
“La piedra que desecharon%los edificadores
ha venido a ser cabeza del ángulo.
11 El Seńor ha hecho esto,
y es cosa maravillosa a nuestros ojos”?»*
Mt 28.17; Lc 24.11.

Institución de la Cena del Seńor

(Mt 26.17-29; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

Jesús se aparece a dos de sus discípulos

(Lc 24.13-35)

12 Procuraban prenderlo, porque entendían que decía contra ellos aquella parábola; pero temían a la multitud y, dejándolo, se fueron.

La cuestión del tributo

(Mt 22.15-22; Lc 20.20-26)

13 Le enviaron algunos de los fariseos y de los herodianos para que lo sorprendieran en alguna palabra.

Jesús comisiona a los apóstoles

(Mt 28.16-20; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)

14 Viniendo ellos, le dijeron: --Maestro, sabemos que eres hombre veraz y que no te cuidas de nadie, porque no miras la apariencia de los hombres, sino que con verdad enseńas el camino de Dios. żEs lícito dar tributo a César, o no? żDaremos, o no daremos? 15 Pero él, percibiendo la hipocresía de ellos, les dijo: --żPor qué me tentáis? Traedme un denario para que lo vea.* Mt 28.19; Hch 1.8.16 Ellos se lo trajeron; y él entonces preguntó: --żDe quién es esta imagen y la inscripción? Ellos le dijeron: --De César.* Cf. Jn 3.18; Hch 2.38; 16.31-33.17 Respondiendo Jesús, les dijo: --Dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios. Y se maravillaron de él.* Seńales: Hch 5.12. Demonios: Mc 3.15; Hch 8.7; 16.16-18. Nuevas lenguas: Hch 2.4-11; 10.46; 19.6; 1 Co 12.28.

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Lc 20.27-40)

18 Entonces vinieron a él los saduceos, los que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron, diciendo:* Serpientes: Lc 10.19; Hch 28.3-5. Sanarán: Mc 6.13; Hch 3.1-10; 5.12-16; 9.33-34; Stg 5.14-15.

La ascensión

(Lc 24.50-53)

19 --Maestro, Moisés nos escribió que si el hermano de alguno muere y deja esposa, pero no deja hijos, su hermano debe casarse con ella y levantar descendencia a su hermano.** Hch 1.9-11.Sal 110.1; Mt 22.44 y paralelos; 26.64 y paralelos; Hch 2.33-34; Ef 1.20; Heb 1.3; 10.12; 12.2.20 Hubo siete hermanos: el primero tomó esposa, y murió sin dejar descendencia.

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-56; Lc 23.26-49; Jn 19.17-30)

21 Entonces el segundo se casó con ella, pero él también murió sin dejar descendencia. Lo mismo pasó con el tercero, 22 y con los siete: ninguno dejó descendencia. Finalmente, murió también la mujer.* Gólgota: Véase Concordancia temática.23 En la resurrección, pues, cuando resuciten, żde cuál de ellos será ella mujer, ya que los siete la tuvieron por mujer?* Mirra: sustancia aromática que, además de usarse en perfumería, se mezclaba con vino para tomarla como sedante.

La venida del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Lc 21.25-36)

24 Entonces, respondiendo Jesús, les dijo: --Erráis también en esto, porque ignoráis las Escrituras y el poder de Dios,* Alusión al Sal 22.18. En aquel tiempo los soldados encargados de la ejecución de un preso tenían derecho a quedarse con la ropa de este.25 porque cuando resuciten de los muertos, ni se casarán ni se darán en casamiento, sino que serán como los ángeles que están en los cielos.* La hora tercera: o las nueve de la mańana. (véase 15.33 n.).

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.30-35; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)

26 Pero respecto a que los muertos resucitan, żno habéis leído en el libro de Moisés cómo le habló Dios en la zarza, diciendo: “Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob”?* Sobre la inscripción, véase Mt 27.37 n.27 ˇDios no es Dios de muertos, sino Dios de vivos! Así que vosotros mucho erráis.* Dos ladrones: También puede traducirse por insurrectos o bandidos.

El gran mandamiento

(Mt 22.34-40)

28 Acercándose uno de los escribas, que los había oído discutir y sabía que les había respondido bien, le preguntó: --żCuál es el primer mandamiento de todos?ń 12.28En la piedad tradicional judía se hacía hincapié en los mandamientos específicos (según algunos rabinos estos eran 613). El problema consistía en saber cuáles de ellos eran los más importantes.* Este v. no aparece en diversos ms. Lc 22.37; Is 53.12.29 Jesús le respondió: --El primero de todos los mandamiento es: “Oye, Israel: el Seńor nuestro Dios, el Seńor uno es.* Mc 14.58; Jn 2.19; Hch 6.14.30 Y amarás al Seńor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas”. Este es el principal mandamiento. 31 El segundo es semejante: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No hay otro mandamiento mayor que estos.

Jesús ora en Getsemaní

(Mt 26.36-46; Lc 22.39-46)

32 Entonces el escriba le dijo: --Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios y no hay otro fuera de él; 33 y amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios.* La hora sexta: al mediodía. La hora novena: las tres de la tarde. Las horas se contaban a partir de las seis de la mańana.34 Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: --No estás lejos del reino de Dios. Y ya nadie se atrevía a preguntarle.* Sal 22.1; esta frase se cita aquí en arameo (cf. Mt 27.46 n.).

żDe quién es hijo el Cristo?

(Mt 22.41-46; Lc 20.41-44)

35 Enseńando Jesús en el Templo, decía: «żCómo dicen los escribas que el Cristo es hijo de David?,* Elías: Mal 4.5-6; véase Mt 27.47 n.36 pues el mismo David dijo por el Espíritu Santo:
»“Dijo el Seńor a mi Seńor:
‘Siéntate a mi diestra,
hasta que ponga tus enemigos%por estrado de tus pies’ ”.
37 »David mismo lo llama Seńor; żcómo, pues, es su hijo?». Y gran multitud del pueblo lo oía de buena gana.

Jesús acusa a los escribas

(Mt 23.1-36; Lc 11.37-54; 20.45-47)

38 Les decía en su enseńanza: «Guardaos de los escribas, que gustan de andar con largas ropas, y aman las salutaciones en las plazas,* Se refiere probablemente al velo que separaba el Lugar santo del Lugar santísimo; véase Mt 27.51 n.39 las primeras sillas en las sinagogas y los primeros asientos en las cenas,* Era Hijo de Dios: Con esta declaración, en boca del capitán romano (o sea, de un gentil), culmina una serie de títulos reveladores de la persona y obra de Jesús. Cf. 1.1,11,24; 3.11; 8.29; 9.7; 14.62.40 que devoran las casas de las viudas y, para disimularlo, hacen largas oraciones. Estos recibirán mayor condenación».** María Magdalena: es decir, de Magdala, pueblo a orillas del Mar de Galilea.Jacobo el menor y de José: personas seguramente conocidas en la iglesia antigua, pero a quienes no es posible identificar con seguridad.

La ofrenda de la viuda

(Lc 21.1-4)

41 Estando Jesús sentado delante del arca de la ofrenda, miraba cómo el pueblo echaba dinero en el arca; y muchos ricos echaban mucho.* Lc 8.2-3 n.

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Lc 23.50-56; Jn 19.38-42)

42 Y vino una viuda pobre y echó dos blancas, o sea, un cuadrante.* Los que se ocuparon del cuerpo de Jesús (v. 43-47) se apresuraron a terminar antes del anochecer, ya que era día de preparación, o sea viernes, y el sábado, día de reposo, había de comenzar con la puesta del sol. Véanse Sábado en la Concordancia temática y también 1.32 n.

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Lc 22.47-53; Jn 18.2-11)

43 Entonces, llamando a sus discípulos, les dijo: --De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca,* Arimatea: pueblo probablemente situado al noroeste de Jerusalén.44 porque todos han echado de lo que les sobra, pero esta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento.* Por lo común, los crucificados tardaban mucho en morir; a veces, su terrible agonía duraba varios días.

Los labradores malvados

(Mt 21.33-46; Lc 20.9-19)

Jesús predice la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Lc 21.5-6)

El complot para prender a Jesús

(Mt 26.1-5; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-14; Lc 23.1-5; Jn 18.28-38)

La resurrección

(Mt 28.1-10; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)

1 Al salir Jesús del templo, le dijo uno de sus discípulos: --Maestro, ˇmira qué piedras y qué edificios!* Después de la puesta del sol, ya terminado el sábado, las mujeres (Mc 15.40) compraron las sustancias necesarias para cumplir con los ritos de la sepultura a la mańana siguiente (v. 2).2 Jesús, respondiendo, le dijo: --żVes estos grandes edificios? No quedará piedra sobre piedra que no sea derribada.* El primer día de la semana: Cf. v. 9; Jn 20.19, y véase Hch 20.7 nota g.

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Lc 21.7-24; 17.22-24)

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Jn 12.1-8)

3 Y se sentó en el Monte de los Olivos, frente al Templo. Entonces Pedro, Jacobo, Juan y Andrés le preguntaron aparte: 4 --Dinos, żcuándo serán estas cosas? żY qué seńal habrá cuando todas estas cosas hayan de cumplirse? 5 Jesús, respondiéndoles, comenzó a decir: --Mirad que nadie os engańe,* Un joven... cubierto de una larga ropa blanca: descripción que corresponde a la de un ángel.

Jesús sentenciado a muerte

(Mt 27.15-31; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)

6 porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: “Yo soy el Cristo”; y engańarán a muchos. 7 Pero cuando oigáis de guerras y de rumores de guerras, no os turbéis, porque es necesario que así suceda; pero aún no es el fin,* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 pues se levantará nación contra nación y reino contra reino; y habrá terremotos en muchos lugares, y habrá hambres y alborotos; principios de dolores son estos.* Algunos ms. griegos terminan el texto de Mc con el v. 8. Posiblemente el autor concluyó ahí su evangelio, aunque parece probable la existencia de un final que se ha perdido. Sea como sea, los v. 9-20 se encuentran en un buen número de ms., en los cuales se presenta un conciso resumen de las apariciones de Jesús resucitado registradas en los otros evangelios, y se alude a ciertos acontecimientos narrados en el libro de los Hechos. En otros ms. griegos, en lugar de los v. 9-20 se incluye un final más breve, que pone de manifiesto la actividad de Jesús y de las mujeres después de la resurrección.

Jesús se aparece a María Magdalena

(Jn 20.11-18)

9 »Pero cuidad de vosotros mismos, porque os entregarán a los concilios, y en las sinagogas os azotarán; y delante de gobernadores y de reyes os llevarán por causa de mí, para testimonio a ellos.* Lc 8.2.

Judas ofrece entregar a Jesús

(Mt 26.14-16; Lc 22.3-6)

10 Y es necesario que el evangelio sea predicado antes a todas las naciones. 11 Pero cuando os lleven para entregaros, no os preocupéis por lo que habéis de decir, ni lo penséis, sino lo que os sea dado en aquella hora, eso hablad, porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo.* Mt 28.17; Lc 24.11.

Institución de la Cena del Seńor

(Mt 26.17-29; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

Jesús se aparece a dos de sus discípulos

(Lc 24.13-35)

12 El hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y se levantarán los hijos contra los padres, y los matarán.

La cuestión del tributo

(Mt 22.15-22; Lc 20.20-26)

13 Y seréis odiados por todos por causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin, este será salvo.

Jesús comisiona a los apóstoles

(Mt 28.16-20; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)

14 »Pero cuando veáis la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel, puesta donde no debe estar (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea huyan a los montes. 15 El que esté en la azotea, no descienda a la casa ni entre para tomar algo de su casa;* Mt 28.19; Hch 1.8.16 y el que esté en el campo, no vuelva atrás a tomar su capa.* Cf. Jn 3.18; Hch 2.38; 16.31-33.17 ˇAy de las que estén encinta y de las que críen en aquellos días!* Seńales: Hch 5.12. Demonios: Mc 3.15; Hch 8.7; 16.16-18. Nuevas lenguas: Hch 2.4-11; 10.46; 19.6; 1 Co 12.28.

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Lc 20.27-40)

18 Orad, pues, para que vuestra huida no sea en invierno,* Serpientes: Lc 10.19; Hch 28.3-5. Sanarán: Mc 6.13; Hch 3.1-10; 5.12-16; 9.33-34; Stg 5.14-15.

La ascensión

(Lc 24.50-53)

19 porque aquellos días serán de tribulación cual nunca ha habido desde el principio de la creación que Dios hizo, hasta este tiempo, ni la habrá.** Hch 1.9-11.Sal 110.1; Mt 22.44 y paralelos; 26.64 y paralelos; Hch 2.33-34; Ef 1.20; Heb 1.3; 10.12; 12.2.20 Y si el Seńor no hubiera acortado aquellos días, nadie sería salvo; pero por causa de los escogidos que él eligió, acortó aquellos días.

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-56; Lc 23.26-49; Jn 19.17-30)

21 »Entonces, si alguno os dice: “Mirad, aquí está el Cristo” o “Mirad, allí está”, no le creáis, 22 porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y harán seńales y prodigios para engańar, si fuera posible, aun a los escogidos.* Gólgota: Véase Concordancia temática.23 Pero vosotros ˇtened cuidado! Os lo he dicho todo de antemano.* Mirra: sustancia aromática que, además de usarse en perfumería, se mezclaba con vino para tomarla como sedante.

La venida del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Lc 21.25-36)

24 »Pero en aquellos días, después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá y la luna no dará su resplandor.* Alusión al Sal 22.18. En aquel tiempo los soldados encargados de la ejecución de un preso tenían derecho a quedarse con la ropa de este.25 Las estrellas caerán del cielo y las potencias que están en los cielos serán conmovidas.* La hora tercera: o las nueve de la mańana. (véase 15.33 n.).

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.30-35; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)

26 Entonces verán al Hijo del hombre, que vendrá en las nubes con gran poder y gloria.ń 13.26Dn 7.13; Mt 16.27; 1 Ts 4.13-18; Ap 1.7.* Sobre la inscripción, véase Mt 27.37 n.27 Entonces enviará a sus ángeles y juntará a sus escogidos de los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.* Dos ladrones: También puede traducirse por insurrectos o bandidos.

El gran mandamiento

(Mt 22.34-40)

28 »De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.* Este v. no aparece en diversos ms. Lc 22.37; Is 53.12.29 Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas.* Mc 14.58; Jn 2.19; Hch 6.14.30 De cierto os digo que no pasará esta generación sin que todo esto acontezca. 31 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

Jesús ora en Getsemaní

(Mt 26.36-46; Lc 22.39-46)

32 »Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre. 33 Mirad, velad y orad, porque no sabéis cuándo será el tiempo.* La hora sexta: al mediodía. La hora novena: las tres de la tarde. Las horas se contaban a partir de las seis de la mańana.34 Es como el hombre que, yéndose lejos, dejó su casa, dio autoridad a sus siervos, a cada uno le dio un trabajo y al portero mandó que velara.* Sal 22.1; esta frase se cita aquí en arameo (cf. Mt 27.46 n.).

żDe quién es hijo el Cristo?

(Mt 22.41-46; Lc 20.41-44)

35 Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el seńor de la casa; si al anochecer, a la medianoche, al canto del gallo o a la mańana;* Elías: Mal 4.5-6; véase Mt 27.47 n.36 para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo. 37 Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: ˇVelad!

Los labradores malvados

(Mt 21.33-46; Lc 20.9-19)

Jesús predice la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Lc 21.5-6)

El complot para prender a Jesús

(Mt 26.1-5; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-14; Lc 23.1-5; Jn 18.28-38)

La resurrección

(Mt 28.1-10; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)

1 Dos días después era la Pascua y la fiesta de los Panes sin levadura. Los principales sacerdotes y los escribas buscaban cómo prenderlo con engańo y matarlo.* Después de la puesta del sol, ya terminado el sábado, las mujeres (Mc 15.40) compraron las sustancias necesarias para cumplir con los ritos de la sepultura a la mańana siguiente (v. 2).2 Y decían: «No durante la Fiesta, para que no se alborote el pueblo».* El primer día de la semana: Cf. v. 9; Jn 20.19, y véase Hch 20.7 nota g.

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Lc 21.7-24; 17.22-24)

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Jn 12.1-8)

3 Pero estando él en Betania, sentado a la mesa en casa de Simón el leproso, vino una mujer con un vaso de alabastro de perfume de nardo puro de mucho valor; y quebrando el vaso de alabastro, se lo derramó sobre su cabeza. 4 Entonces algunos se enojaron dentro de sí, y dijeron: --żPara qué se ha hecho este desperdicio de perfume?, 5 pues podía haberse vendido por más de trescientos denarios y haberse dado a los pobres. Y murmuraban contra ella.* Un joven... cubierto de una larga ropa blanca: descripción que corresponde a la de un ángel.

Jesús sentenciado a muerte

(Mt 27.15-31; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)

6 Pero Jesús dijo: --Dejadla, żpor qué la molestáis? Buena obra me ha hecho. 7 Siempre tendréis a los pobres con vosotros y cuando queráis les podréis hacer bien; pero a mí no siempre me tendréis.* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 Esta ha hecho lo que podía, porque se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura.* Algunos ms. griegos terminan el texto de Mc con el v. 8. Posiblemente el autor concluyó ahí su evangelio, aunque parece probable la existencia de un final que se ha perdido. Sea como sea, los v. 9-20 se encuentran en un buen número de ms., en los cuales se presenta un conciso resumen de las apariciones de Jesús resucitado registradas en los otros evangelios, y se alude a ciertos acontecimientos narrados en el libro de los Hechos. En otros ms. griegos, en lugar de los v. 9-20 se incluye un final más breve, que pone de manifiesto la actividad de Jesús y de las mujeres después de la resurrección.

Jesús se aparece a María Magdalena

(Jn 20.11-18)

9 De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que esta ha hecho, para memoria de ella.* Lc 8.2.

Judas ofrece entregar a Jesús

(Mt 26.14-16; Lc 22.3-6)

10 Entonces Judas Iscariote, uno de los doce, fue a los principales sacerdotes para entregárselo. 11 Ellos, al oírlo, se alegraron y prometieron darle dinero. Y Judas buscaba oportunidad para entregarlo.* Mt 28.17; Lc 24.11.

Institución de la Cena del Seńor

(Mt 26.17-29; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

Jesús se aparece a dos de sus discípulos

(Lc 24.13-35)

12 El primer día de la fiesta de los Panes sin levadura, cuando sacrificaban el cordero de la Pascua, sus discípulos le preguntaron: --żDónde quieres que vayamos a preparar para que comas la Pascua?

La cuestión del tributo

(Mt 22.15-22; Lc 20.20-26)

13 Y envió a dos de sus discípulos diciéndoles: --Id a la ciudad, y os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidlo,

Jesús comisiona a los apóstoles

(Mt 28.16-20; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)

14 y donde entre decid al seńor de la casa: “El Maestro dice: ‘żDónde está el aposento donde he de comer la Pascua con mis discípulos?’ ”. 15 Entonces él os mostrará un gran aposento alto ya dispuesto. Haced allí los preparativos para nosotros.* Mt 28.19; Hch 1.8.16 Fueron sus discípulos, entraron en la ciudad, hallaron lo que les había dicho y prepararon la Pascua.* Cf. Jn 3.18; Hch 2.38; 16.31-33.17 Cuando llegó la noche vino él con los doce.* Seńales: Hch 5.12. Demonios: Mc 3.15; Hch 8.7; 16.16-18. Nuevas lenguas: Hch 2.4-11; 10.46; 19.6; 1 Co 12.28.

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Lc 20.27-40)

18 Y cuando se sentaron a la mesa, mientras comían, dijo Jesús: --De cierto os digo que uno de vosotros, que come conmigo,ń 14.18Sal 41.9.me va a entregar.* Serpientes: Lc 10.19; Hch 28.3-5. Sanarán: Mc 6.13; Hch 3.1-10; 5.12-16; 9.33-34; Stg 5.14-15.

La ascensión

(Lc 24.50-53)

19 Entonces ellos comenzaron a entristecerse y a decirle uno tras otro: --żSeré yo? Y el otro: --żSeré yo?** Hch 1.9-11.Sal 110.1; Mt 22.44 y paralelos; 26.64 y paralelos; Hch 2.33-34; Ef 1.20; Heb 1.3; 10.12; 12.2.20 Él, respondiendo, les dijo: --Es uno de los doce, el que moja conmigo en el plato.

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-56; Lc 23.26-49; Jn 19.17-30)

21 A la verdad el Hijo del hombre va, tal como está escrito de él, pero ˇay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido. 22 Mientras comían, Jesús tomó pan, lo bendijo, lo partió y les dio, diciendo: --Tomad, esto es mi cuerpo.* Gólgota: Véase Concordancia temática.23 Después tomó la copa y, habiendo dado gracias, les dio y bebieron de ella todos.* Mirra: sustancia aromática que, además de usarse en perfumería, se mezclaba con vino para tomarla como sedante.

La venida del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Lc 21.25-36)

24 Y les dijo: --Esto es mi sangre del nuevo pacto que por muchos es derramada.* Alusión al Sal 22.18. En aquel tiempo los soldados encargados de la ejecución de un preso tenían derecho a quedarse con la ropa de este.25 De cierto os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo en el reino de Dios.* La hora tercera: o las nueve de la mańana. (véase 15.33 n.).

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.30-35; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)

26 Después de haber cantado el himno, salieron al Monte de los Olivos.* Sobre la inscripción, véase Mt 27.37 n.27 Entonces Jesús les dijo: --Todos os escandalizaréis de mí esta noche, pues escrito está: “Heriré al pastor y las ovejas serán dispersadas”.* Dos ladrones: También puede traducirse por insurrectos o bandidos.

El gran mandamiento

(Mt 22.34-40)

28 Pero después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea.* Este v. no aparece en diversos ms. Lc 22.37; Is 53.12.29 Entonces Pedro le dijo: --Aunque todos se escandalicen, yo no.* Mc 14.58; Jn 2.19; Hch 6.14.30 Y le dijo Jesús: --De cierto te digo que tú hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces. 31 Pero él con mayor insistencia decía: --Aunque tenga que morir contigo, no te negaré. También todos decían lo mismo.

Jesús ora en Getsemaní

(Mt 26.36-46; Lc 22.39-46)

32 Vinieron, pues, a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: --Sentaos aquí, entre tanto que yo oro. 33 Se llevó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y comenzó a entristecerse y a angustiarse.* La hora sexta: al mediodía. La hora novena: las tres de la tarde. Las horas se contaban a partir de las seis de la mańana.34 Y les dijo: --Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí y velad.* Sal 22.1; esta frase se cita aquí en arameo (cf. Mt 27.46 n.).

żDe quién es hijo el Cristo?

(Mt 22.41-46; Lc 20.41-44)

35 Yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró que, si fuera posible, pasara de él aquella hora.* Elías: Mal 4.5-6; véase Mt 27.47 n.36 Y decía: «ˇAbba, Padre!, todas las cosas son posibles para ti. Aparta de mí esta copa; pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú». 37 Vino luego y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: --Simón, żduermes? żNo has podido velar una hora?

Jesús acusa a los escribas

(Mt 23.1-36; Lc 11.37-54; 20.45-47)

38 Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.* Se refiere probablemente al velo que separaba el Lugar santo del Lugar santísimo; véase Mt 27.51 n.39 Otra vez fue y oró, diciendo las mismas palabras.* Era Hijo de Dios: Con esta declaración, en boca del capitán romano (o sea, de un gentil), culmina una serie de títulos reveladores de la persona y obra de Jesús. Cf. 1.1,11,24; 3.11; 8.29; 9.7; 14.62.40 Al volver, otra vez los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueńo; y no sabían qué responderle.** María Magdalena: es decir, de Magdala, pueblo a orillas del Mar de Galilea.Jacobo el menor y de José: personas seguramente conocidas en la iglesia antigua, pero a quienes no es posible identificar con seguridad.

La ofrenda de la viuda

(Lc 21.1-4)

41 Vino la tercera vez, y les dijo: --ˇDormid ya y descansad! ˇBasta, la hora ha llegado! He aquí, el Hijo del hombre es entregado en manos de los pecadores.* Lc 8.2-3 n.

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Lc 23.50-56; Jn 19.38-42)

42 »ˇLevantaos! ˇVamos! Ya se acerca el que me entrega.* Los que se ocuparon del cuerpo de Jesús (v. 43-47) se apresuraron a terminar antes del anochecer, ya que era día de preparación, o sea viernes, y el sábado, día de reposo, había de comenzar con la puesta del sol. Véanse Sábado en la Concordancia temática y también 1.32 n.

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Lc 22.47-53; Jn 18.2-11)

43 Aún estaba él hablando cuando vino Judas, que era uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes, de los escribas y de los ancianos.* Arimatea: pueblo probablemente situado al noroeste de Jerusalén.44 El que lo entregaba les había dado seńal, diciendo: «Al que yo bese, ese es. Prendedlo y llevadlo con seguridad».* Por lo común, los crucificados tardaban mucho en morir; a veces, su terrible agonía duraba varios días.45 Cuando vino, se acercó luego a él y le dijo: --ˇMaestro! ˇMaestro! Y lo besó. 46 Entonces ellos le echaron mano y lo prendieron.* En un sepulcro... cavado en una peńa: Véase Mt 27.60 n.47 Pero uno de los que estaban allí, sacando la espada, hirió al siervo del Sumo sacerdote y le cortó la oreja.* Las dos Marías del v. 40.48 Respondiendo Jesús, les dijo: --żComo contra un ladrón habéis salido con espadas y con palos para prenderme? 49 Cada día estaba con vosotros enseńando en el Templo y no me prendisteis; pero así es, para que se cumplan las Escrituras.* Lc 19.47; 21.37; Jn 18.20.50 Entonces todos los discípulos, dejándolo, huyeron.

El joven que huyó

51 Pero cierto joven lo seguía, cubierto el cuerpo con una sábana. Lo prendieron, 52 pero él, dejando la sábana, huyó desnudo.

Jesús ante el Concilio

(Mt 26.57-68; Lc 22.54-55,63-71; Jn 18.12-14,19-24)

53 Trajeron, pues, a Jesús al Sumo sacerdote; y se reunieron todos los principales sacerdotes, los ancianos y los escribas.* Era una reunión del Sanedrín, o sea, del Concilio de los judíos (v. 55). Véanse Mt 26.57 n. y Concilio en la Concordancia temática.54 Pedro lo siguió de lejos hasta dentro del patio del Sumo sacerdote; y estaba sentado con los guardias, calentándose al fuego. 55 Los principales sacerdotes y todo el Concilio buscaban testimonio contra Jesús para entregarlo a la muerte, pero no lo hallaban, 56 porque muchos daban falso testimonio contra él, pero sus testimonios no concordaban.* Para que un tribunal admitiera una acusación, la ley judía requería como mínimo el testimonio concordante de dos testigos (Nm 35.30; Dt 19.15).57 Entonces, levantándose unos, dieron falso testimonio contra él, diciendo: 58 --Nosotros lo hemos oído decir: “Yo derribaré este templo hecho a mano, y en tres días edificaré otro no hecho a mano”.* Mc 15.29; cf. Jn 2.19-22. Además, Jesús había anunciado a sus discípulos la destrucción del templo de Jerusalén (Mc 13.1-2).59 Pero ni aun así concordaban en el testimonio. 60 Entonces el Sumo sacerdote, levantándose en medio, preguntó a Jesús, diciendo: --żNo respondes nada? żQué testifican estos contra ti?* żNo respondes... contra ti?: otra posible traducción: żNo contestas nada a lo que estos dicen contra ti?61 Pero él callaba y nada respondía. El Sumo sacerdote le volvió a preguntar: --żEres tú el Cristo, el Hijo del Bendito? 62 Jesús le dijo: --Yo soy. Y veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del poder de Dios y viniendo en las nubes del cielo.*** La diestra era el lugar de honor.Del poder de Dios: expresión que equivale a decir: de Dios. En diversos ms. no aparece: de Dios.Sal 110.1; Dn 7.13.63 Entonces el Sumo sacerdote, rasgando su vestidura, dijo: --żQué más necesidad tenemos de testigos? 64 Habéis oído la blasfemia; żqué os parece? Y todos ellos lo condenaron, declarándolo digno de muerte.ń 14.64Lv 24.15-16; Jn 19.7. 65 Entonces algunos comenzaron a escupirlo, a cubrirle el rostro, a darle puńetazos y a decirle: «ˇProfetiza!». También los guardias le daban bofetadas.* Is 50.6; 53.5.

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.69-75; Lc 22.55-62; Jn 18.15-18,25-27)

66 Estando Pedro abajo, en el patio, vino una de las criadas del Sumo sacerdote, 67 y cuando vio a Pedro que se calentaba, mirándolo, le dijo: --Tú también estabas con Jesús, el nazareno. 68 Pero él negó, diciendo: --No lo conozco, ni sé lo que dices. Y salió a la entrada, y cantó el gallo. 69 La criada, viéndolo otra vez, comenzó a decir a los que estaban allí: --Este es uno de ellos. 70 Pero él volvió a negarlo. Poco después, los que estaban allí dijeron otra vez a Pedro: --Verdaderamente tú eres de ellos, porque eres galileo y tu manera de hablar es semejante a la de ellos.* En diversos ms. no aparece: tu manera de hablar es semejante a la de ellos.71 Entonces él comenzó a maldecir y a jurar: --ˇNo conozco a este hombre de quien habláis! 72 Y el gallo cantó la segunda vez. Entonces Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: «Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces». Y pensando en esto, lloraba.

Los labradores malvados

(Mt 21.33-46; Lc 20.9-19)

Jesús predice la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Lc 21.5-6)

El complot para prender a Jesús

(Mt 26.1-5; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-14; Lc 23.1-5; Jn 18.28-38)

La resurrección

(Mt 28.1-10; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)

1 Muy de mańana, habiendo tenido consejo los principales sacerdotes con los ancianos, con los escribas y con todo el Concilio, llevaron a Jesús atado y lo entregaron a Pilato.* Después de la puesta del sol, ya terminado el sábado, las mujeres (Mc 15.40) compraron las sustancias necesarias para cumplir con los ritos de la sepultura a la mańana siguiente (v. 2).2 Pilato le preguntó: --żEres tú el Rey de los judíos? Respondiendo él, le dijo: --Tú lo dices.* El primer día de la semana: Cf. v. 9; Jn 20.19, y véase Hch 20.7 nota g.

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Lc 21.7-24; 17.22-24)

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Jn 12.1-8)

3 Y los principales sacerdotes lo acusaban mucho. 4 Otra vez le preguntó Pilato, diciendo: --żNada respondes? Mira de cuántas cosas te acusan. 5 Pero Jesús ni aun con eso respondió, de modo que Pilato quedó muy extrańado.* Un joven... cubierto de una larga ropa blanca: descripción que corresponde a la de un ángel.

Jesús sentenciado a muerte

(Mt 27.15-31; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)

6 En el día de la Fiesta les soltaba un preso, cualquiera que pidieran. 7 Y había uno que se llamaba Barrabás, preso con sus compańeros de motín que habían cometido homicidio en una revuelta.* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 Viniendo la multitud, comenzó a pedir que hiciera como siempre les había hecho.* Algunos ms. griegos terminan el texto de Mc con el v. 8. Posiblemente el autor concluyó ahí su evangelio, aunque parece probable la existencia de un final que se ha perdido. Sea como sea, los v. 9-20 se encuentran en un buen número de ms., en los cuales se presenta un conciso resumen de las apariciones de Jesús resucitado registradas en los otros evangelios, y se alude a ciertos acontecimientos narrados en el libro de los Hechos. En otros ms. griegos, en lugar de los v. 9-20 se incluye un final más breve, que pone de manifiesto la actividad de Jesús y de las mujeres después de la resurrección.

Jesús se aparece a María Magdalena

(Jn 20.11-18)

9 Pilato les respondió diciendo: --żQueréis que os suelte al Rey de los judíos?,* Lc 8.2.

Judas ofrece entregar a Jesús

(Mt 26.14-16; Lc 22.3-6)

10 porque sabía que por envidia lo habían entregado los principales sacerdotes. 11 Pero los principales sacerdotes incitaron a la multitud para que les soltara más bien a Barrabás.* Mt 28.17; Lc 24.11.

Institución de la Cena del Seńor

(Mt 26.17-29; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

Jesús se aparece a dos de sus discípulos

(Lc 24.13-35)

12 Respondiendo Pilato, les dijo otra vez: --żQué, pues, queréis que haga del que llamáis Rey de los judíos?

La cuestión del tributo

(Mt 22.15-22; Lc 20.20-26)

13 Y ellos volvieron a gritar: --ˇCrucifícalo!

Jesús comisiona a los apóstoles

(Mt 28.16-20; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)

14 Pilato dijo: --żPues qué mal ha hecho? Pero ellos gritaban aun más: --ˇCrucifícalo! 15 Pilato, queriendo satisfacer al pueblo, les soltó a Barrabás, y entregó a Jesús, después de azotarlo, para que fuera crucificado.* Mt 28.19; Hch 1.8.16 Entonces los soldados lo llevaron dentro del atrio, esto es, al pretorio, y reunieron a toda la compańía.* Cf. Jn 3.18; Hch 2.38; 16.31-33.17 Lo vistieron de púrpura, le pusieron una corona tejida de espinas* Seńales: Hch 5.12. Demonios: Mc 3.15; Hch 8.7; 16.16-18. Nuevas lenguas: Hch 2.4-11; 10.46; 19.6; 1 Co 12.28.

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Lc 20.27-40)

18 y comenzaron a saludarlo: --ˇSalve, Rey de los judíos!* Serpientes: Lc 10.19; Hch 28.3-5. Sanarán: Mc 6.13; Hch 3.1-10; 5.12-16; 9.33-34; Stg 5.14-15.

La ascensión

(Lc 24.50-53)

19 Le golpeaban la cabeza con una cańa, lo escupían y, puestos de rodillas, le hacían reverencias.** Hch 1.9-11.Sal 110.1; Mt 22.44 y paralelos; 26.64 y paralelos; Hch 2.33-34; Ef 1.20; Heb 1.3; 10.12; 12.2.20 Después de haberse burlado de él, le quitaron la púrpura, le pusieron sus propios vestidos y lo sacaron para crucificarlo.

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-56; Lc 23.26-49; Jn 19.17-30)

21 Obligaron a uno que pasaba, Simón de Cirene,ń 15.21Uno que pasaba, Simón de Cirene: Véase Mt 27.32 n. Sin duda, Alejandro y Rufo, los hijos de Simón, fueron más tarde conocidos en la comunidad cristiana.padre de Alejandro y de Rufo, que venía del campo, a que le llevara la cruz. 22 Y lo llevaron a un lugar llamado Gólgota, (que significa: “Lugar de la Calavera”).* Gólgota: Véase Concordancia temática.23 Le dieron a beber vino mezclado con mirra, pero él no lo tomó.* Mirra: sustancia aromática que, además de usarse en perfumería, se mezclaba con vino para tomarla como sedante.

La venida del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Lc 21.25-36)

24 Cuando lo crucificaron, repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes sobre ellos para ver qué se llevaría cada uno.* Alusión al Sal 22.18. En aquel tiempo los soldados encargados de la ejecución de un preso tenían derecho a quedarse con la ropa de este.25 Era la hora tercera cuando lo crucificaron.* La hora tercera: o las nueve de la mańana. (véase 15.33 n.).

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.30-35; Lc 22.31-34; Jn 13.36-38)

26 El título escrito que seńalaba la causa de su condena era: «El Rey de los Judíos».* Sobre la inscripción, véase Mt 27.37 n.27 Crucificaron también con él a dos ladrones, uno a su derecha y el otro a su izquierda.* Dos ladrones: También puede traducirse por insurrectos o bandidos.

El gran mandamiento

(Mt 22.34-40)

28 Así se cumplió la Escritura que dice: «Y fue contado con los pecadores».* Este v. no aparece en diversos ms. Lc 22.37; Is 53.12.29 Los que pasaban lo insultaban, meneando la cabeza y diciendo: --ˇBah! tú que derribarías el Templo de Dios y en tres días lo reedificarías,* Mc 14.58; Jn 2.19; Hch 6.14.30 sálvate a ti mismo y desciende de la cruz. 31 De esta manera también los principales sacerdotes, burlándose, se decían unos a otros, con los escribas: --A otros salvó, pero a sí mismo no se puede salvar.

Jesús ora en Getsemaní

(Mt 26.36-46; Lc 22.39-46)

32 ˇEl Cristo! ˇRey de Israel! ˇQue descienda ahora de la cruz, para que veamos y creamos! También los que estaban crucificados con él lo insultaban. 33 Cuando vino la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena.* La hora sexta: al mediodía. La hora novena: las tres de la tarde. Las horas se contaban a partir de las seis de la mańana.34 Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: --ˇEloi, Eloi!, żlama sabactani? (que significa: “Dios mío, Dios mío, żpor qué me has desamparado?”).* Sal 22.1; esta frase se cita aquí en arameo (cf. Mt 27.46 n.).

żDe quién es hijo el Cristo?

(Mt 22.41-46; Lc 20.41-44)

35 Algunos de los que estaban allí decían, al oírlo: --Mirad, llama a Elías.* Elías: Mal 4.5-6; véase Mt 27.47 n.36 Corrió uno y, empapando una esponja en vinagre, la puso en una cańa y le dio a beber, diciendo: --Dejad, veamos si viene Elías a bajarlo. 37 Pero Jesús, lanzando un fuerte grito, expiró.

Jesús acusa a los escribas

(Mt 23.1-36; Lc 11.37-54; 20.45-47)

38 Entonces el velo del Templo se rasgó en dos, de arriba abajo.* Se refiere probablemente al velo que separaba el Lugar santo del Lugar santísimo; véase Mt 27.51 n.39 Y el centurión que estaba frente a él, viendo que después de clamar había expirado así, dijo: --ˇVerdaderamente este hombre era Hijo de Dios!* Era Hijo de Dios: Con esta declaración, en boca del capitán romano (o sea, de un gentil), culmina una serie de títulos reveladores de la persona y obra de Jesús. Cf. 1.1,11,24; 3.11; 8.29; 9.7; 14.62.40 También había algunas mujeres mirando de lejos, entre las cuales estaban María Magdalena, María la madre de Jacobo el menor y de José, y Salomé,** María Magdalena: es decir, de Magdala, pueblo a orillas del Mar de Galilea.Jacobo el menor y de José: personas seguramente conocidas en la iglesia antigua, pero a quienes no es posible identificar con seguridad.

La ofrenda de la viuda

(Lc 21.1-4)

41 quienes, cuando él estaba en Galilea, lo seguían y le servían; y otras muchas que habían subido con él a Jerusalén.* Lc 8.2-3 n.

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Lc 23.50-56; Jn 19.38-42)

42 Cuando llegó la noche, porque era la preparación, es decir, la víspera del sábado,* Los que se ocuparon del cuerpo de Jesús (v. 43-47) se apresuraron a terminar antes del anochecer, ya que era día de preparación, o sea viernes, y el sábado, día de reposo, había de comenzar con la puesta del sol. Véanse Sábado en la Concordancia temática y también 1.32 n.

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Lc 22.47-53; Jn 18.2-11)

43 José de Arimatea, miembro noble del Concilio, que también esperaba el reino de Dios, vino y entró osadamente a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.* Arimatea: pueblo probablemente situado al noroeste de Jerusalén.44 Pilato se sorprendió de que ya hubiera muerto, y llamando al centurión, le preguntó si ya estaba muerto.* Por lo común, los crucificados tardaban mucho en morir; a veces, su terrible agonía duraba varios días.45 E informado por el centurión, dio el cuerpo a José, 46 el cual compró una sábana y, bajándolo, lo envolvió en la sábana, lo puso en un sepulcro que estaba cavado en una peńa e hizo rodar una piedra a la entrada del sepulcro.* En un sepulcro... cavado en una peńa: Véase Mt 27.60 n.47 María Magdalena y María madre de José miraban dónde lo ponían.* Las dos Marías del v. 40.

Los labradores malvados

(Mt 21.33-46; Lc 20.9-19)

Jesús predice la destrucción del templo

(Mt 24.1-2; Lc 21.5-6)

El complot para prender a Jesús

(Mt 26.1-5; Lc 22.1-2; Jn 11.45-53)

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-14; Lc 23.1-5; Jn 18.28-38)

La resurrección

(Mt 28.1-10; Lc 24.1-12; Jn 20.1-10)

1 Cuando pasó el sábado, María Magdalena, María la madre de Jacobo, y Salomé, compraron especias aromáticas para ir a ungirlo.* Después de la puesta del sol, ya terminado el sábado, las mujeres (Mc 15.40) compraron las sustancias necesarias para cumplir con los ritos de la sepultura a la mańana siguiente (v. 2).2 Muy de mańana, el primer día de la semana, vinieron al sepulcro, recién salido el sol.* El primer día de la semana: Cf. v. 9; Jn 20.19, y véase Hch 20.7 nota g.

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Lc 21.7-24; 17.22-24)

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Jn 12.1-8)

3 Pero decían entre sí: --żQuién nos removerá la piedra de la entrada del sepulcro? 4 Pero cuando miraron, vieron removida la piedra, aunque era muy grande. 5 Y cuando entraron en el sepulcro, vieron a un joven sentado al lado derecho, cubierto de una larga ropa blanca, y se asustaron.* Un joven... cubierto de una larga ropa blanca: descripción que corresponde a la de un ángel.

Jesús sentenciado a muerte

(Mt 27.15-31; Lc 23.13-25; Jn 18.38--19.16)

6 Pero él les dijo: --No os asustéis; buscáis a Jesús nazareno, el que fue crucificado. Ha resucitado, no está aquí; mirad el lugar en donde lo pusieron. 7 Pero id, decid a sus discípulos, y a Pedro, que él va delante de vosotros a Galilea; allí lo veréis, como os dijo.* Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.1-22.8 Ellas salieron huyendo del sepulcro, porque les había entrado temblor y espanto; y no dijeron nada a nadie, porque tenían miedo.* Algunos ms. griegos terminan el texto de Mc con el v. 8. Posiblemente el autor concluyó ahí su evangelio, aunque parece probable la existencia de un final que se ha perdido. Sea como sea, los v. 9-20 se encuentran en un buen número de ms., en los cuales se presenta un conciso resumen de las apariciones de Jesús resucitado registradas en los otros evangelios, y se alude a ciertos acontecimientos narrados en el libro de los Hechos. En otros ms. griegos, en lugar de los v. 9-20 se incluye un final más breve, que pone de manifiesto la actividad de Jesús y de las mujeres después de la resurrección.

Jesús se aparece a María Magdalena

(Jn 20.11-18)

9 Habiendo, pues, resucitado Jesús por la mańana, el primer día de la semana, apareció primeramente a María Magdalena, de quien había echado siete demonios.* Lc 8.2.

Judas ofrece entregar a Jesús

(Mt 26.14-16; Lc 22.3-6)

10 Yendo ella, lo hizo saber a los que habían estado con él, los cuales estaban tristes y llorando. 11 Ellos, cuando oyeron que vivía y que había sido visto por ella, no lo creyeron.* Mt 28.17; Lc 24.11.

Institución de la Cena del Seńor

(Mt 26.17-29; Lc 22.7-23; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)

Jesús se aparece a dos de sus discípulos

(Lc 24.13-35)

12 Pero después apareció en otra forma a dos de ellos que iban de camino al campo.

La cuestión del tributo

(Mt 22.15-22; Lc 20.20-26)

13 Ellos fueron y lo hicieron saber a los otros; y ni aun a ellos les creyeron.

Jesús comisiona a los apóstoles

(Mt 28.16-20; Lc 24.36-49; Jn 20.19-23)

14 Finalmente se apareció a los once mismos, estando ellos sentados a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que lo habían visto resucitado. 15 Y les dijo: --Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.* Mt 28.19; Hch 1.8.16 El que crea y sea bautizado, será salvo; pero el que no crea, será condenado.* Cf. Jn 3.18; Hch 2.38; 16.31-33.17 Estas seńales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas,* Seńales: Hch 5.12. Demonios: Mc 3.15; Hch 8.7; 16.16-18. Nuevas lenguas: Hch 2.4-11; 10.46; 19.6; 1 Co 12.28.

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Lc 20.27-40)

18 tomarán serpientes en las manos y, aunque beban cosa mortífera, no les hará dańo; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.* Serpientes: Lc 10.19; Hch 28.3-5. Sanarán: Mc 6.13; Hch 3.1-10; 5.12-16; 9.33-34; Stg 5.14-15.

La ascensión

(Lc 24.50-53)

19 Y el Seńor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo y se sentó a la diestra de Dios.** Hch 1.9-11.Sal 110.1; Mt 22.44 y paralelos; 26.64 y paralelos; Hch 2.33-34; Ef 1.20; Heb 1.3; 10.12; 12.2.20 Ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándolos el Seńor y confirmando la palabra con las seńales que la acompańaban. Amén.ń 16.20En diversos ms. no aparece: Amén