El día de la expiación
4. LA “LEY DE SANTIDAD” (17.1--25.55)
El santuario único
Relaciones sexuales prohibidas
Leyes de santidad y de justicia
1 Habló Jehová a Moisés después de la muerte de los dos hijos de Aarón, que murieron cuando se acercaron a la presencia de Jehová. 2 Y Jehová dijo a Moisés: «Di a Aarón, tu hermano, que no entre en todo tiempo en el santuario detrás del velo, delante del propiciatorio que está sobre el Arca, para que no muera, pues yo apareceré en la nube sobre el propiciatorio.* Precisamente porque era el pueblo elegido por el Dios tres veces santo (Is 6.3), Israel estaba llamado a ser una nación santa (cf. Ex 19.6; Lv 11.44-45). Esta santidad debía extenderse a todas las esferas de la vida, a fin de instaurar un orden social justo y, por lo tanto, diferente al de las demás naciones. Todo lo establecido en este capítulo se basa en esta exigencia de santidad, cuya característica más notable es el marcado predominio de los mandamientos morales sobre los de carácter puramente ritual. Cf. Mt 5.48; 1 P 1.16.3 Aarón entrará en el santuario con esto: un becerro para la expiación y un carnero para el holocausto.* Ex 20.8-12; Dt 5.12-15. Nótense las numerosas coincidencias entre estas normas y los mandamientos del Decálogo.4 Se vestirá con la túnica santa de lino, se pondrá los calzoncillos de lino, se ceńirá el cinto de lino y con la mitra de lino se cubrirá. Estas son las santas vestiduras; con ellas se ha de vestir después de lavar su cuerpo con agua.* Ídolos: Ex 20.23; 34.17; Lv 26.1. Véase Sal 24.4 n.5 »De la congregación de los hijos de Israel tomará dos machos cabríos para la expiación y un carnero para el holocausto. 6 Aarón hará traer su becerro de la expiación, y hará la reconciliación por sí y por su casa. 7 Después tomará los dos machos cabríos y los presentará delante de Jehová, a la puerta del Tabernáculo de reunión. 8 Luego echará suertes Aarón sobre los dos machos cabríos, una suerte por Jehová y otra suerte por Azazel. 9 Y hará traer Aarón el macho cabrío sobre el cual caiga la suerte por Jehová, y lo ofrecerá como expiación.
Prohibición de comer sangre
10 Pero el macho cabrío sobre el cual caiga la suerte por Azazel, lo presentará vivo delante de Jehová para hacer la reconciliación sobre él y enviarlo al desierto para Azazel.* Cf. Lv 23.22; Dt 24.19-22. La historia de Rut muestra cómo podía llevarse a la práctica este mandato en favor de los pobres. Cf. Rt 2.11 »Hará traer Aarón el becerro destinado a su propia expiación, hará la reconciliación por sí y por su casa, y lo degollará como sacrificio de expiación.** Ex 20.15; Dt 5.19.Ex 20.16; Dt 5.20.12 Después tomará un incensario lleno de brasas de fuego del altar que está delante de Jehová, y dos puńados del perfume aromático molido, y lo llevará detrás del velo.* Ex 20.7; Nm 30.2; Dt 5.11; 23.21; Mt 5.33.13 Pondrá el perfume sobre el fuego delante de Jehová, y la nube del perfume cubrirá el propiciatorio que está sobre el Testimonio, para que no muera.* No retendrás... hasta la mańana: Dt 24.14-15.14 Tomará luego de la sangre del becerro y la rociará con su dedo en el lado oriental del propiciatorio, y delante del propiciatorio esparcirá con su dedo siete veces de aquella sangre.* Dt 27.18.15 Después degollará el macho cabrío como expiación por el pecado del pueblo, llevará la sangre detrás del velo adentro y hará con su sangre como hizo con la sangre del becerro: la esparcirá sobre el propiciatorio y delante del propiciatorio.* Ex 23.6-8; Dt 16.19.16 Así purificará el santuario, a causa de las impurezas de los hijos de Israel, de sus rebeliones y de todos sus pecados. De la misma manera hará también con el Tabernáculo de reunión, que está entre ellos en medio de sus impurezas. 17 »Ningún hombre estará en el Tabernáculo de reunión cuando él entre a hacer la expiación en el santuario, hasta que él salga. Cuando haya hecho expiación por sí mismo, por su casa y por toda la comunidad de Israel* Cf. Mt 18.15.18 saldrá hacia el altar que está delante de Jehová, y lo expiará: tomará de la sangre del becerro y de la sangre del macho cabrío, y la pondrá sobre los cuernos alrededor del altar.* Con el mandamiento del amor al prójimo culmina la serie de preceptos destinados a promover la honestidad, la solidaridad y la justicia entre los miembros de la comunidad. La palabra hebrea traducida por prójimo designa a una persona con la que se tiene una relación que no es de parentesco (p.e., el vecino o el compańero de trabajo). El contexto da a entender que a este prójimo había que buscarlo únicamente dentro del propio pueblo. Jesús y los escritores del NT dieron a este mandamiento alcance universal. Cf. Mt 22.39; Mc 12.31,33; Lc 10.27; Ro 13.9; Gl 5.14; Stg 2.8. Véase también Mt 5.43 n.19 Esparcirá sobre él de la sangre con su dedo siete veces. Así lo limpiará y lo santificará de las impurezas de los hijos de Israel.* No sembrarás con mezcla de semillas: Dt 22.9. No te pondrás... mezcla de hilos: Dt 22.11.20 »Cuando haya acabado de expiar el santuario, el Tabernáculo de reunión y el altar, hará traer el macho cabrío vivo. 21 Pondrá Aarón sus dos manos sobre la cabeza del macho cabrío vivo y confesará sobre él todas las iniquidades de los hijos de Israel, todas sus rebeliones y todos sus pecados. Así los pondrá sobre la cabeza del macho cabrío, y lo enviará al desierto por medio de un hombre destinado para esto. 22 Aquel macho cabrío llevará sobre sí todas sus iniquidades a tierra inhabitada; y dejará ir el macho cabrío por el desierto. 23 Después vendrá Aarón al Tabernáculo de reunión y se quitará las vestiduras de lino que había vestido para entrar en el santuario, y las pondrá allí. 24 Lavará luego su cuerpo con agua allí mismo en el santuario y, después de ponerse sus vestidos, saldrá a ofrecer su holocausto y el holocausto del pueblo; hará la expiación por sí mismo y por el pueblo, 25 y quemará en el altar la grasa del sacrificio por el pecado. 26 El que haya llevado el macho cabrío a Azazel, lavará sus vestidos, lavará también con agua su cuerpo y después entrará en el campamento.* Dt 18.10-12.27 »Después sacarán fuera del campamentoń 16.27Cf. Heb 13.11.el becerro y el macho cabrío inmolados por el pecado, cuya sangre fue llevada al santuario para hacer la expiación, y quemarán en el fuego su piel, su carne y su estiércol. 28 El que los queme lavará sus vestidos y lavará también su cuerpo con agua, y después podrá entrar en el campamento.* Cf. Lv 21.5; Dt 14.1.29 »Esto tendréis por estatuto perpetuo: En el mes séptimo, a los diez días del mes, afligiréis vuestras almas, y ninguna obra haréis, ni el natural ni el extranjero que habita entre vosotros,* Dt 23.17.30 porque en este día se hará expiación por vosotros, y seréis limpios de todos vuestros pecados delante de Jehová.* Este v. se repite en Lv 26.2.31 Día de reposo es para vosotros, y afligiréis vuestras almas. Es un estatuto perpetuo.* Dt 18.11; Is 8.19; cf. 1 S 28.3.32 Hará la expiación el sacerdote que sea ungido y consagrado para ser sacerdote en lugar de su padre; se vestirá con las vestiduras de lino, las vestiduras sagradas, 33 y hará la expiación por el santuario santo y el Tabernáculo de reunión; también hará expiación por el altar, por los sacerdotes y por todo el pueblo de la congregación. 34 »Esto tendréis como estatuto perpetuo, para hacer expiación una vez al ańo por todos los pecados de Israel». Y Moisés lo hizo como Jehová le mandó.* Ex 22.21; Dt 24.17-18; 27.19.
El día de la expiación
4. LA “LEY DE SANTIDAD” (17.1--25.55)
El santuario único
Relaciones sexuales prohibidas
Leyes de santidad y de justicia
1 Habló Jehová a Moisés y le dijo: 2 «Habla a Aarón, a sus hijos y a todos los hijos de Israel, y diles: Esto es lo que ha mandado Jehová:* Precisamente porque era el pueblo elegido por el Dios tres veces santo (Is 6.3), Israel estaba llamado a ser una nación santa (cf. Ex 19.6; Lv 11.44-45). Esta santidad debía extenderse a todas las esferas de la vida, a fin de instaurar un orden social justo y, por lo tanto, diferente al de las demás naciones. Todo lo establecido en este capítulo se basa en esta exigencia de santidad, cuya característica más notable es el marcado predominio de los mandamientos morales sobre los de carácter puramente ritual. Cf. Mt 5.48; 1 P 1.16.3 »Cualquier hombre de la casa de Israel que degüelle un buey o un cordero o una cabra, en el campamento o fuera de él,* Ex 20.8-12; Dt 5.12-15. Nótense las numerosas coincidencias entre estas normas y los mandamientos del Decálogo.4 y no lo lleve a la puerta del Tabernáculo de reunión para presentarlo como ofrenda a Jehová delante del tabernáculo de Jehová, será culpado de la sangre derramada. Tal hombre derramó sangre y será por tanto eliminado de su pueblo,* Ídolos: Ex 20.23; 34.17; Lv 26.1. Véase Sal 24.4 n.5 a fin de que los hijos de Israel traigan sus sacrificios, los que sacrifican en medio del campo, que los traigan al sacerdote, ante Jehová, a la puerta del Tabernáculo de reunión, y así ofrezcan sus sacrificios de paz a Jehová. 6 El sacerdote esparcirá la sangre sobre el altar de Jehová a la puerta del Tabernáculo de reunión, y quemará la grasa como olor grato a Jehová. 7 Y nunca más sacrificarán sus sacrificios a los demonios, tras los cuales se han prostituido. Tendrán esto por estatuto perpetuo para sus generaciones. 8 »Les dirás también: Cualquier hombre de la casa de Israel, o de los extranjeros que habitan entre vosotros, que ofrezca holocausto o sacrificio 9 y no lo traiga a la puerta del Tabernáculo de reunión para ofrecerlo a Jehová, tal hombre será igualmente eliminado de su pueblo.
Prohibición de comer sangre
10 »Si cualquier hombre de la casa de Israel, o de los extranjeros que habitan entre ellos, come alguna sangre, yo pondré mi rostro contra la persona que coma sangre, y la eliminaré de su pueblo,* Cf. Lv 23.22; Dt 24.19-22. La historia de Rut muestra cómo podía llevarse a la práctica este mandato en favor de los pobres. Cf. Rt 2.11 porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas, pues la misma sangre es la que hace expiación por la persona.** Ex 20.15; Dt 5.19.Ex 20.16; Dt 5.20.12 »Por tanto, he dicho a los hijos de Israel: “Ninguna persona de vosotros comerá sangre, ni el extranjero que habita entre vosotros comerá sangre”.* Ex 20.7; Nm 30.2; Dt 5.11; 23.21; Mt 5.33.13 Cualquier hombre de los hijos de Israel, o de los extranjeros que habitan entre ellos, que cace un animal o un ave que sea de comer, derramará su sangre y la cubrirá con tierra,* No retendrás... hasta la mańana: Dt 24.14-15.14 porque la vida de toda carne es su sangre. Por eso he dicho a los hijos de Israel: “No comeréis la sangre de ninguna carne, porque la vida de toda carne es su sangre, y cualquiera que la coma será eliminado”.* Dt 27.18.15 »Cualquier persona, tanto de los naturales como de los extranjeros, que coma de un animal muerto o despedazado por una fiera, lavará sus vestidos y se lavará a sí misma con agua, y será impura hasta la noche: entonces quedará limpia.* Ex 23.6-8; Dt 16.19.16 Y si no los lava ni lava su cuerpo, cargará con su pecado».
El día de la expiación
4. LA “LEY DE SANTIDAD” (17.1--25.55)
El santuario único
Relaciones sexuales prohibidas
Leyes de santidad y de justicia
1 Habló Jehová a Moisés y le dijo: 2 «Habla a los hijos de Israel y diles: »Yo soy Jehová, vuestro Dios.* Precisamente porque era el pueblo elegido por el Dios tres veces santo (Is 6.3), Israel estaba llamado a ser una nación santa (cf. Ex 19.6; Lv 11.44-45). Esta santidad debía extenderse a todas las esferas de la vida, a fin de instaurar un orden social justo y, por lo tanto, diferente al de las demás naciones. Todo lo establecido en este capítulo se basa en esta exigencia de santidad, cuya característica más notable es el marcado predominio de los mandamientos morales sobre los de carácter puramente ritual. Cf. Mt 5.48; 1 P 1.16.3 »No haréis como hacen en la tierra de Egipto, en la cual habitasteis. »No haréis como hacen en la tierra de Canaán, a la cual yo os conduzco, ni andaréis en sus estatutos.* Ex 20.8-12; Dt 5.12-15. Nótense las numerosas coincidencias entre estas normas y los mandamientos del Decálogo.4 »Mis ordenanzas pondréis por obra, y mis estatutos guardaréis, andando en ellos. Yo, Jehová, vuestro Dios.* Ídolos: Ex 20.23; 34.17; Lv 26.1. Véase Sal 24.4 n.5 »Por tanto, guardaréis mis estatutos y mis ordenanzas, porque el hombre que los cumpla, gracias a ellos vivirá. Yo, Jehová. 6 »Ningún hombre se llegue a parienta próxima alguna para descubrir su desnudez. Yo, Jehová. 7 »La desnudez de tu padre, o la desnudez de tu madre, no descubrirás; tu madre es, no descubrirás su desnudez. 8 »La desnudez de la mujer de tu padre no descubrirás; es la desnudez de tu padre. 9 »No descubrirás la desnudez de tu hermana, hija de tu padre o hija de tu madre, nacida en casa o nacida fuera.
Prohibición de comer sangre
10 »La desnudez de la hija de tu hijo, o de la hija de tu hija, su desnudez no descubrirás, pues es tu propia desnudez.* Cf. Lv 23.22; Dt 24.19-22. La historia de Rut muestra cómo podía llevarse a la práctica este mandato en favor de los pobres. Cf. Rt 2.11 »No descubrirás la desnudez de la hija de la mujer de tu padre, engendrada de tu padre, que es tu hermana.** Ex 20.15; Dt 5.19.Ex 20.16; Dt 5.20.12 »La desnudez de la hermana de tu padre no descubrirás; es parienta de tu padre.* Ex 20.7; Nm 30.2; Dt 5.11; 23.21; Mt 5.33.13 »La desnudez de la hermana de tu madre no descubrirás, porque parienta de tu madre es.* No retendrás... hasta la mańana: Dt 24.14-15.14 »La desnudez del hermano de tu padre no descubrirás; no te acercarás a su mujer; es mujer del hermano de tu padre.* Dt 27.18.15 »La desnudez de tu nuera no descubrirás; mujer es de tu hijo: no descubrirás su desnudez.* Ex 23.6-8; Dt 16.19.16 »La desnudez de la mujer de tu hermano no descubrirás: es la desnudez de tu hermano. 17 »La desnudez de la mujer y de su hija no descubrirás, ni tomarás la hija de su hijo, ni la hija de su hija para descubrir su desnudez; son parientas, es maldad.* Cf. Mt 18.15.18 »No tomarás una mujer juntamente con su hermana, haciéndola su rival y descubriendo su desnudez mientras la primera viva.* Con el mandamiento del amor al prójimo culmina la serie de preceptos destinados a promover la honestidad, la solidaridad y la justicia entre los miembros de la comunidad. La palabra hebrea traducida por prójimo designa a una persona con la que se tiene una relación que no es de parentesco (p.e., el vecino o el compańero de trabajo). El contexto da a entender que a este prójimo había que buscarlo únicamente dentro del propio pueblo. Jesús y los escritores del NT dieron a este mandamiento alcance universal. Cf. Mt 22.39; Mc 12.31,33; Lc 10.27; Ro 13.9; Gl 5.14; Stg 2.8. Véase también Mt 5.43 n.19 »Tampoco te acercarás a la mujer para descubrir su desnudez mientras esté con su impureza menstrual.* No sembrarás con mezcla de semillas: Dt 22.9. No te pondrás... mezcla de hilos: Dt 22.11.20 »Además, no tendrás acto carnal con la mujer de tu prójimo, contaminándote con ella. 21 »No darás un hijo tuyo para ofrecerlo por fuego a Moloc; no profanarás así el nombre de tu Dios. Yo, Jehová. 22 »No te acostarás con varón como con mujer; es abominación. 23 »Con ningún animal tendrás ayuntamiento, haciéndote impuro con él, ni mujer alguna se pondrá delante de animal para ayuntarse con él; es perversión. 24 »En ninguna de estas cosas os haréis impuros, pues en todas estas cosas se han corrompido las naciones que yo expulso de delante de vosotros, 25 y también la tierra fue contaminada. Pero yo visité su maldad, y la tierra vomitó a sus habitantes. 26 Guardad, pues, vosotros mis estatutos y mis ordenanzas, y no hagáis ninguna de estas abominaciones, ni el natural ni el extranjero que habita entre vosotros* Dt 18.10-12.27 (porque todas estas abominaciones hicieron los hombres de aquella tierra que fueron antes de vosotros, y la tierra fue contaminada), 28 no sea que la tierra os vomite por haberla contaminado, como vomitó a la nación que la habitó antes que vosotros.* Cf. Lv 21.5; Dt 14.1.29 Cualquiera que haga alguna de todas estas abominaciones, las personas que las hagan, serán eliminadas de su pueblo.* Dt 23.17.30 Guardad, pues, mi ordenanza, y no sigáis ninguna de estas costumbres abominables que practicaron antes de vosotros, para que no os contaminéis en ellas. Yo, Jehová, vuestro Dios».* Este v. se repite en Lv 26.2.
El día de la expiación
4. LA “LEY DE SANTIDAD” (17.1--25.55)
El santuario único
Relaciones sexuales prohibidas
Leyes de santidad y de justicia
1 Habló Jehová a Moisés y le dijo: 2 «Habla a toda la congregación de los hijos de Israel y diles: »Santos seréis, porque santo soy yo, Jehová, vuestro Dios.* Precisamente porque era el pueblo elegido por el Dios tres veces santo (Is 6.3), Israel estaba llamado a ser una nación santa (cf. Ex 19.6; Lv 11.44-45). Esta santidad debía extenderse a todas las esferas de la vida, a fin de instaurar un orden social justo y, por lo tanto, diferente al de las demás naciones. Todo lo establecido en este capítulo se basa en esta exigencia de santidad, cuya característica más notable es el marcado predominio de los mandamientos morales sobre los de carácter puramente ritual. Cf. Mt 5.48; 1 P 1.16.3 »Cada uno temerá a su madre y a su padre. »Mis sábados guardaréis. Yo, Jehová, vuestro Dios.* Ex 20.8-12; Dt 5.12-15. Nótense las numerosas coincidencias entre estas normas y los mandamientos del Decálogo.4 »No os volveréis a los ídolos, ni haréis para vosotros dioses de fundición. Yo, Jehová, vuestro Dios.* Ídolos: Ex 20.23; 34.17; Lv 26.1. Véase Sal 24.4 n.5 »Cuando ofrezcáis un sacrificio de ofrenda de paz a Jehová, ofrecedlo de tal manera que él os acepte. 6 Será comido el día que lo ofrezcáis, o al día siguiente; y lo que quede para el tercer día, será quemado en el fuego. 7 Si se come al tercer día, será abominación; no será aceptado, 8 y el que lo coma cargará con su delito, por cuanto profanó lo santo de Jehová. La tal persona será eliminada de su pueblo. 9 »Cuando siegues la mies de tu tierra, no segarás hasta el último rincón de ella ni espigarás tu tierra segada.
Prohibición de comer sangre
10 No rebuscarás tu vińa ni recogerás el fruto caído de tu vińa; para el pobre y para el extranjero lo dejarás. Yo, Jehová, vuestro Dios.* Cf. Lv 23.22; Dt 24.19-22. La historia de Rut muestra cómo podía llevarse a la práctica este mandato en favor de los pobres. Cf. Rt 2.11 »No robaréis, no mentiréis ni os engańaréis el uno al otro.** Ex 20.15; Dt 5.19.Ex 20.16; Dt 5.20.12 »No juraréis en falso por mi nombre, profanando así el nombre de tu Dios. Yo, Jehová.* Ex 20.7; Nm 30.2; Dt 5.11; 23.21; Mt 5.33.13 »No oprimirás a tu prójimo ni le robarás. »No retendrás el salario del jornalero en tu casa hasta la mańana siguiente.* No retendrás... hasta la mańana: Dt 24.14-15.14 »No maldecirás al sordo, ni delante del ciego pondrás tropiezo, sino que tendrás temor de tu Dios. Yo, Jehová.* Dt 27.18.15 »No cometerás injusticia en los juicios, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande: con justicia juzgarás a tu prójimo.* Ex 23.6-8; Dt 16.19.16 »No andarás chismeando entre tu pueblo. »No atentarás contra la vida de tu prójimo. Yo, Jehová. 17 »No aborrecerás a tu hermano en tu corazón. »Reprenderás a tu prójimo, para que no participes de su pecado.* Cf. Mt 18.15.18 »No te vengarás ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo, Jehová.* Con el mandamiento del amor al prójimo culmina la serie de preceptos destinados a promover la honestidad, la solidaridad y la justicia entre los miembros de la comunidad. La palabra hebrea traducida por prójimo designa a una persona con la que se tiene una relación que no es de parentesco (p.e., el vecino o el compańero de trabajo). El contexto da a entender que a este prójimo había que buscarlo únicamente dentro del propio pueblo. Jesús y los escritores del NT dieron a este mandamiento alcance universal. Cf. Mt 22.39; Mc 12.31,33; Lc 10.27; Ro 13.9; Gl 5.14; Stg 2.8. Véase también Mt 5.43 n.19 »Mis estatutos guardarás. »No harás ayuntar tu ganado con animales de otra especie. »Tu campo no sembrarás con mezcla de semillas. »No te pondrás vestidos con mezcla de hilos.* No sembrarás con mezcla de semillas: Dt 22.9. No te pondrás... mezcla de hilos: Dt 22.11.20 »Si un hombre se acuesta con una sierva desposada con otro, que no ha sido rescatada ni ha recibido la libertad, ambos serán castigados, pero no morirán, por cuanto ella no es libre. 21 Él ofrecerá a Jehová, a la puerta del Tabernáculo de reunión, un carnero como expiación por su culpa. 22 Con el carnero de la expiación lo reconciliará el sacerdote delante de Jehová, por el pecado que cometió, y se le perdonará el pecado que ha cometido. 23 »Cuando entréis en la tierra y plantéis toda clase de árboles frutales, consideraréis como incircuncisoń 19.23Consideraréis como incircunciso: es decir, no deberán comer, durante los primeros tres ańos, los frutos de los árboles frutales que sembraran en la Tierra prometida.lo primero de su fruto. Tres ańos os será como incircunciso: su fruto no se comerá. 24 Al cuarto ańo, todo su fruto será consagrado en alabanzas a Jehová. 25 Pero al quinto ańo comeréis de su fruto, para que os haga crecer su fruto. Yo, Jehová, vuestro Dios. 26 »No comeréis cosa alguna con sangre. »No seréis agoreros ni adivinos.* Dt 18.10-12.27 »No haréis tonsura en vuestras cabezas ni dańaréis la punta de vuestra barba. 28 »No haréis incisiones en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros seńal alguna. Yo, Jehová.* Cf. Lv 21.5; Dt 14.1.29 »No contaminarás a tu hija prostituyéndola, para que no se prostituya la tierra y se llene de maldad.* Dt 23.17.30 »Mis sábados guardaréis, y por mi santuario tendréis reverencia. Yo, Jehová.* Este v. se repite en Lv 26.2.31 »No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos. Yo, Jehová, vuestro Dios.* Dt 18.11; Is 8.19; cf. 1 S 28.3.32 »Delante de las canas te levantarás y honrarás el rostro del anciano. De tu Dios tendrás temor. Yo, Jehová. 33 »Cuando el extranjero habite con vosotros en vuestra tierra, no lo oprimiréis. 34 Como a uno de vosotros trataréis al extranjero que habite entre vosotros, y lo amarás como a ti mismo, porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto. Yo, Jehová, vuestro Dios.* Ex 22.21; Dt 24.17-18; 27.19.35 »No cometáis injusticia en los juicios, en medidas de tierra, ni en peso ni en otra medida. 36 Balanzas justas, pesas justas y medidas justas tendréis. Yo soy Jehová, vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto.* Dt 25.13-15; Pr 20.10; Ez 45.10; Am 8.5; Miq 6.11.37 »Guardad, pues, todos mis estatutos y todas mis ordenanzas, y ponedlos por obra. Yo, Jehová».
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