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Lamentaciones 4 4 de 5 capítulos

4. EL CASTIGO DE SIÓN CONSUMADO%(4.1-22)

El castigo de Sión

5. ORACIÓN DEL PUEBLO AFLIGIDO%(5.1-22)

Oración del pueblo afligido

1 ˇCómo se ha ennegrecido el oro!
ˇCómo ha perdido el oro puro su brillo!
Las piedras del santuario están esparcidas%por las encrucijadas de todas las calles.
2 Los hijos de Sión, preciados y estimados%más que el oro puro,
ˇson ahora como vasijas de barro,%obra de manos de alfarero!
3 Aun los chacales dan las ubres%para amamantar a sus cachorros,
pero la hija de mi pueblo es cruel%como los avestruces del desierto.
*
En el AT, y en general en todo el antiguo Oriente, huérfanos y viudas eran los representantes típicos de las personas indefensas y desprotegidas (véanse las referencias en Sal 68.5 n.). Véase también Dt 16.9-12 n.; Lm 1.1 nota b y Huérfanos en la Concordancia temática. 4 De sed se le pega al nińo de pecho%la lengua al paladar;
los pequeńuelos piden pan,%y no hay quien se lo dé.
5 Los que comían delicados manjares%desfallecen por las calles;
los que se criaron entre púrpura%se abrazan a los estercoleros.
6 Porque más fue la iniquidad de la hija%de mi pueblo que el pecado de Sodoma,
que fue destruida en un instante,%sin manos que se alzaran contra ella.
7 Sus nobles eran más puros que la nieve,%más blancos que la leche;
más encendidos sus cuerpos que el coral,%más hermoso su talle que el zafiro.
*
Nuestros padres... su castigo: Cf. Jer 31.29; Ez 18.2.8 Oscuro más que la negrura%es ahora su aspecto:%no se les reconoce por las calles;
tienen la piel pegada a los huesos,%seca como un palo.
9 Más dichosos fueron los muertos%a espada que los muertos por el hambre,
porque estos murieron poco a poco%por faltarles los frutos de la tierra.
10 Las manos de mujeres piadosas%cocieron a sus hijos:
ˇSus propios hijos les sirvieron de comida%en el día del desastre de la hija%de mi pueblo!
11 Cumplió Jehová su enojo,%derramó el ardor de su ira
y encendió en Sión un fuego%que consumió hasta sus cimientos.
12 Nunca los reyes de la tierra ni ninguno%de los habitantes del mundo
habrían creído que el enemigo%y el adversario entraría%por las puertas de Jerusalén.
13 Fue por causa de los pecados%de sus profetas y las maldades%de sus sacerdotes,
que derramaron en medio de ella%la sangre de los justos.
14 Titubeaban por las calles como ciegos,%contaminados con la sangre,
de modo que no pudieran tocar%sus vestiduras.
15 «ˇApartaos! ˇUn inmundo!», les gritaban:%«ˇApartaos, apartaos, no toquéis!».
Huyeron, fueron dispersados.%Entonces se dijo entre las naciones:
«Nunca más morarán aquí».
16 En su ira, Jehová los apartó%y no los mirará más:
No respetaron la presencia%de los sacerdotes%ni tuvieron compasión de los viejos.
17 Nuestros ojos desfallecen%esperando en vano nuestro socorro;
en nuestra esperanza aguardamos%a una nación que no puede salvar.
18 Espiaban nuestros pasos para que no%anduviéramos por las calles.
Se acercaba nuestro fin: se habían%cumplido nuestros días%y el fin había llegado.
19 Más ligeros eran nuestros perseguidores%que las águilas del cielo;
sobre los montes nos persiguieron,%en el desierto nos pusieron emboscadas.
*
Cf. Sal 102.12; 145.13; 146.10. Ni siquiera en las circunstancias más penosas el pueblo deja de alabar al Seńor y de confiar en él (cf. Sal 22.3-5).20 El aliento de nuestras vidas,%el ungido de Jehová,
de quien habíamos dicho: «A su sombra %tendremos vida entre las naciones»,%quedó apresado en sus lazos.
*
Sal 74.1.21 ˇGoza y alégrate, hija de Edom,%tú que habitas en tierra de Uz!,
porque también a ti te llegará esta copań 4.21 La copa: otra traducción: el trago amargo (véase Sal 75.8 n.).%y te embriagarás y vomitarás.
*
Cf. Sal 80.3-7; Jer 31.18.22 Ya está cumplido tu castigo, hija de Sión:
Nunca más hará él que te lleven cautiva.
Castigará él tu iniquidad, hija de Edom,
y descubrirá tus pecados.
*
La profesión de fe en la realeza del Seńor (v. 19) y la súplica (v. 20-21) marcan el punto culminante de esta quinta lamentación: ellas mantienen viva la esperanza en el Seńor y en el poder que tiene para nuestra vida (cf. Ro 4.18-21).

4. EL CASTIGO DE SIÓN CONSUMADO%(4.1-22)

El castigo de Sión

5. ORACIÓN DEL PUEBLO AFLIGIDO%(5.1-22)

Oración del pueblo afligido

1 Acuérdate, Jehová,%de lo que nos ha sucedido;
mira, y ve nuestro oprobio.
2 Nuestra heredad ha pasado a extrańos,
nuestras casas a forasteros.
3 Huérfanos somos, sin padre;
nuestras madres son como viudas.
*
En el AT, y en general en todo el antiguo Oriente, huérfanos y viudas eran los representantes típicos de las personas indefensas y desprotegidas (véanse las referencias en Sal 68.5 n.). Véase también Dt 16.9-12 n.; Lm 1.1 nota b y Huérfanos en la Concordancia temática. 4 Por dinero bebemos el agua;
por la leńa pagamos un precio.
5 Padecemos persecución,%caen sobre nosotros,
nos fatigamos%y no hay para nosotros reposo.
6 Al egipcio y al asirio extendimos la mano%para saciarnos de pan.
7 Nuestros padres pecaron y han muerto,
pero nosotros llevamos su castigo.
*
Nuestros padres... su castigo: Cf. Jer 31.29; Ez 18.2.8 Los siervos dominan sobre nosotros,
y nadie nos libra de sus manos.
9 Traemos nuestro pan%haciendo peligrar nuestra vida
ante la espada del desierto.
10 Nuestra piel se ha ennegrecido%como un horno
a causa del ardor del hambre.
11 Violaron a las mujeres en Sión,
a las vírgenes en las ciudades de Judá.
12 A los príncipes colgaron de las manos;
no respetaron el rostro de los viejos.
13 Llevaron a los jóvenes a mover el molino,
y los muchachos desfallecían%bajo el peso de la leńa.
14 Ya no se ven los ancianos en la puerta,
y los jóvenes han dejado sus canciones.
15 Cesó el gozo de nuestro corazón,
y nuestra danza se cambió en luto.
16 La corona ha caído de nuestra cabeza.
ˇAy ahora de nosotros,%porque hemos pecado!
17 Por esto tenemos entristecido el corazón
y nos han entenebrecido nuestros ojos:
18 por el monte Sión, que está asolado
y las zorras andan por él.
19 Mas tú, Jehová,%permanecerás para siempre;
tu trono, de generación en generación.
*
Cf. Sal 102.12; 145.13; 146.10. Ni siquiera en las circunstancias más penosas el pueblo deja de alabar al Seńor y de confiar en él (cf. Sal 22.3-5).20 żPor qué te olvidas completamente%de nosotros
y nos abandonas por tan largo tiempo?
*
Sal 74.1.21 Haznos volver a ti, Jehová,%y nos volveremos;
renueva nuestros días como al principio.
*
Cf. Sal 80.3-7; Jer 31.18.22 żO acaso es que ya nos has desechado
y estás airado del todo contra nosotros?*
La profesión de fe en la realeza del Seńor (v. 19) y la súplica (v. 20-21) marcan el punto culminante de esta quinta lamentación: ellas mantienen viva la esperanza en el Seńor y en el poder que tiene para nuestra vida (cf. Ro 4.18-21).