3. ESPERANZA DE LIBERACIÓN POR LA%MISERICORDIA DE DIOS (3.1-66)
En Dios está la esperanza de liberación
4. EL CASTIGO DE SIÓN CONSUMADO%(4.1-22)
El castigo de Sión
5. ORACIÓN DEL PUEBLO AFLIGIDO%(5.1-22)
Oración del pueblo afligido
1 Yo soy el hombre que ha visto%aflicción bajo el látigo de su enojo.
2 Él me ha guiado, me ha llevado%por tinieblas y no por la luz;
3 ciertamente contra mí vuelve sin cesar%su mano todo el día.
* En el AT, y en general en todo el antiguo Oriente, huérfanos y viudas eran los representantes típicos de las personas indefensas y desprotegidas (véanse las referencias en Sal 68.5 n.). Véase también Dt 16.9-12 n.; Lm 1.1 nota b y Huérfanos en la Concordancia temática. 4 Él hizo envejecer mi carne y mi piel%y quebrantó mis huesos;
5 levantó baluartes contra mí%y me rodeó de amargura y trabajo.
6 Me dejó en oscuridad, como los que%murieron hace ya mucho tiempo.
7 Me cercó por todos lados y no puedo%salir; ha agravado mis cadenas.
* Nuestros padres... su castigo: Cf. Jer 31.29; Ez 18.2.8 Aunque clamo y doy voces,%él cierra los oídos a mi oración.
9 Él cercó mis caminos con piedra labrada, %torció mis senderos.
10 Fue para mí como un oso en acecho,%como un león que se agazapa.
11 Torció mis caminos y me despedazó;%me dejó desolado.
12 Tensó su arco y me puso%por blanco de la saeta.
13 Ha clavado en mis entrańas%las saetas de su aljaba.
14 Soy el escarnio de todo mi pueblo,%el objeto de su burla día tras día.
15 Me ha llenado de amargura,%me ha embriagado de ajenjo.
16 Mis dientes quebró con guijarros%y me cubrió de ceniza.
17 Y mi alma se alejó de la paz, %me olvidé del bien
18 y dije: «Perecieron mis fuerzas%y mi esperanza en Jehová».ń 3.16-18 Cf. Job 17.15-16; 19.9-10; 30.19.
19 Acuérdate de mi aflicción y de mi%abatimiento, del ajenjo y de la hiel.
* Cf. Sal 102.12; 145.13; 146.10. Ni siquiera en las circunstancias más penosas el pueblo deja de alabar al Seńor y de confiar en él (cf. Sal 22.3-5).20 Aún lo tengo en la memoria, porque%mi alma está abatida dentro de mí.
* Sal 74.1.21 Pero esto consideraré en mi corazón,%y por esto esperaré:
* Cf. Sal 80.3-7; Jer 31.18.22 Que por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias;
* La profesión de fe en la realeza del Seńor (v. 19) y la súplica (v. 20-21) marcan el punto culminante de esta quinta lamentación: ellas mantienen viva la esperanza en el Seńor y en el poder que tiene para nuestra vida (cf. Ro 4.18-21).23 nuevas son cada mańana.%ˇGrande es tu fidelidad!
* Cf. Ex 34.6-7; Sal 136.24 «Mi porción es Jehová; por tanto,%en él esperaré», dice mi alma.
* Cf. Sal 16.5; 119.57.25 Bueno es Jehová a los que en él esperan,%al alma que lo busca.
* Is 30.18.26 Bueno es esperar en silencio%la salvación de Jehová.
27 Bueno le es al hombre llevar%el yugo desde su juventud.
28 Que se siente solo y calle,%porque es Dios quien se lo impuso;
29 ponga su boca en el polvo,%por si aún hay esperanza;
30 dé la mejilla al que lo hiere%y sea colmado de afrentas.
* Mt 5.39.31 El Seńor no rechaza para siempre;
32 antes bien, si aflige,%también se compadece%según su gran misericordia,
* Cf. Sal 30.5; Is 54.7-8; 60.10.33 pues no se complace en afligir o%entristecer a los hijos de los hombres.
34 Desmenuzar bajo los pies a todos%los encarcelados de la tierra,
35 torcer el derecho del hombre%ante la presencia del Altísimo
36 o trastornar al hombre en un proceso,%son cosas que el Seńor no aprueba.
37 żQuién puede decir que algo sucede%sin que el Seńor lo mande?
38 żAcaso no proceden de la boca%del Altísimo los bienes y los males?
* Cf. Job 2.10; Is 45.7.39 żPor qué se lamenta el hombre,%si está vivo a pesar de su pecado?
40 Escudrińemos nuestros caminos,%busquemos y volvámonos a Jehová;
41 levantemos corazón y manos%al Dios de los cielos.
42 Nosotros nos rebelamos y fuimos%desleales, y tú no perdonaste.
* Is 55.7.43 Desplegada tu ira, nos perseguiste;%mataste, y no perdonaste;
44 te ocultaste en una nube%para que no te llegara nuestra oración;
45 nos convertiste en oprobio y abominación%en medio de los pueblos.
46 Todos nuestros enemigos abrieron%su boca contra nosotros;
47 Temor y lazo vinieron sobre nosotros,%asolamiento y quebranto.
48 Ríos de lágrimas brotan de mis ojos%por el quebrantamiento de la hija%de mi pueblo.
* Cf. Jer 9.1; Lm 2.11.49 Mis ojos destilan sin cesar,%porque no habrá alivio
50 hasta que Jehová mire y vea%desde los cielos.
51 Mis ojos me han entristecido el alma%a causa de todas las hijas de mi ciudad.
52 Mis enemigos, sin tener por qué,%me han dado caza como a un ave;
53 me ataron vivo en una cisterna,%y la cerraron con una piedra.
54 Las aguas cubrieron mi cabeza, y dije:%«ˇMuerto soy!».
* Cf. Sal 69.2-3; Jon 2.3-6.55 Jehová, tu nombre invoqué%desde la cárcel profunda,
* Cf. Sal 130.1-2.56 y oíste mi voz. ˇNo escondas tu oído%del clamor de mis suspiros!,
57 pues te acercaste el día que te invoqué%y dijiste: «No temas».
58 Abogaste, Seńor, la causa de mi alma,%redimiste mi vida.
59 Jehová, tú que has visto el agravio%que me hacen, ˇdefiende mi causa!
60 Tú has visto toda su venganza,%todos sus pensamientos contra mí.
61 Has oído, Jehová, sus ultrajes,%todas sus maquinaciones contra mí,
62 los dichos de quienes contra mí%se levantaron, y su designio contra mí%todo el día.
63 Su sentarse y su levantarse mira,%porque yo soy su canción.
64 ˇDales el pago, Jehová,%que merece la obra de sus manos!
65 ˇEntrégalos al endurecimiento de corazón%y caiga tu maldición sobre ellos!
66 ˇPersíguelos, Jehová, en tu furor%y quebrántalos debajo de los cielos!
3. ESPERANZA DE LIBERACIÓN POR LA%MISERICORDIA DE DIOS (3.1-66)
En Dios está la esperanza de liberación
4. EL CASTIGO DE SIÓN CONSUMADO%(4.1-22)
El castigo de Sión
5. ORACIÓN DEL PUEBLO AFLIGIDO%(5.1-22)
Oración del pueblo afligido
1 ˇCómo se ha ennegrecido el oro!
ˇCómo ha perdido el oro puro su brillo!
Las piedras del santuario están esparcidas%por las encrucijadas de todas las calles.
2 Los hijos de Sión, preciados y estimados%más que el oro puro,
ˇson ahora como vasijas de barro,%obra de manos de alfarero!
3 Aun los chacales dan las ubres%para amamantar a sus cachorros,
pero la hija de mi pueblo es cruel%como los avestruces del desierto.
* En el AT, y en general en todo el antiguo Oriente, huérfanos y viudas eran los representantes típicos de las personas indefensas y desprotegidas (véanse las referencias en Sal 68.5 n.). Véase también Dt 16.9-12 n.; Lm 1.1 nota b y Huérfanos en la Concordancia temática. 4 De sed se le pega al nińo de pecho%la lengua al paladar;
los pequeńuelos piden pan,%y no hay quien se lo dé.
5 Los que comían delicados manjares%desfallecen por las calles;
los que se criaron entre púrpura%se abrazan a los estercoleros.
6 Porque más fue la iniquidad de la hija%de mi pueblo que el pecado de Sodoma,
que fue destruida en un instante,%sin manos que se alzaran contra ella.
7 Sus nobles eran más puros que la nieve,%más blancos que la leche;
más encendidos sus cuerpos que el coral,%más hermoso su talle que el zafiro.
* Nuestros padres... su castigo: Cf. Jer 31.29; Ez 18.2.8 Oscuro más que la negrura%es ahora su aspecto:%no se les reconoce por las calles;
tienen la piel pegada a los huesos,%seca como un palo.
9 Más dichosos fueron los muertos%a espada que los muertos por el hambre,
porque estos murieron poco a poco%por faltarles los frutos de la tierra.
10 Las manos de mujeres piadosas%cocieron a sus hijos:
ˇSus propios hijos les sirvieron de comida%en el día del desastre de la hija%de mi pueblo!
11 Cumplió Jehová su enojo,%derramó el ardor de su ira
y encendió en Sión un fuego%que consumió hasta sus cimientos.
12 Nunca los reyes de la tierra ni ninguno%de los habitantes del mundo
habrían creído que el enemigo%y el adversario entraría%por las puertas de Jerusalén.
13 Fue por causa de los pecados%de sus profetas y las maldades%de sus sacerdotes,
que derramaron en medio de ella%la sangre de los justos.
14 Titubeaban por las calles como ciegos,%contaminados con la sangre,
de modo que no pudieran tocar%sus vestiduras.
15 «ˇApartaos! ˇUn inmundo!», les gritaban:%«ˇApartaos, apartaos, no toquéis!».
Huyeron, fueron dispersados.%Entonces se dijo entre las naciones:
«Nunca más morarán aquí».
16 En su ira, Jehová los apartó%y no los mirará más:
No respetaron la presencia%de los sacerdotes%ni tuvieron compasión de los viejos.
17 Nuestros ojos desfallecen%esperando en vano nuestro socorro;
en nuestra esperanza aguardamos%a una nación que no puede salvar.
18 Espiaban nuestros pasos para que no%anduviéramos por las calles.
Se acercaba nuestro fin: se habían%cumplido nuestros días%y el fin había llegado.
19 Más ligeros eran nuestros perseguidores%que las águilas del cielo;
sobre los montes nos persiguieron,%en el desierto nos pusieron emboscadas.
* Cf. Sal 102.12; 145.13; 146.10. Ni siquiera en las circunstancias más penosas el pueblo deja de alabar al Seńor y de confiar en él (cf. Sal 22.3-5).20 El aliento de nuestras vidas,%el ungido de Jehová,
de quien habíamos dicho: «A su sombra %tendremos vida entre las naciones»,%quedó apresado en sus lazos.
* Sal 74.1.21 ˇGoza y alégrate, hija de Edom,%tú que habitas en tierra de Uz!,
porque también a ti te llegará esta copań 4.21 La copa: otra traducción: el trago amargo (véase Sal 75.8 n.).%y te embriagarás y vomitarás.
* Cf. Sal 80.3-7; Jer 31.18.22 Ya está cumplido tu castigo, hija de Sión:
Nunca más hará él que te lleven cautiva.
Castigará él tu iniquidad, hija de Edom,
y descubrirá tus pecados.* La profesión de fe en la realeza del Seńor (v. 19) y la súplica (v. 20-21) marcan el punto culminante de esta quinta lamentación: ellas mantienen viva la esperanza en el Seńor y en el poder que tiene para nuestra vida (cf. Ro 4.18-21).
3. ESPERANZA DE LIBERACIÓN POR LA%MISERICORDIA DE DIOS (3.1-66)
En Dios está la esperanza de liberación
4. EL CASTIGO DE SIÓN CONSUMADO%(4.1-22)
El castigo de Sión
5. ORACIÓN DEL PUEBLO AFLIGIDO%(5.1-22)
Oración del pueblo afligido
1 Acuérdate, Jehová,%de lo que nos ha sucedido;
mira, y ve nuestro oprobio.
2 Nuestra heredad ha pasado a extrańos,
nuestras casas a forasteros.
3 Huérfanos somos, sin padre;
nuestras madres son como viudas.
* En el AT, y en general en todo el antiguo Oriente, huérfanos y viudas eran los representantes típicos de las personas indefensas y desprotegidas (véanse las referencias en Sal 68.5 n.). Véase también Dt 16.9-12 n.; Lm 1.1 nota b y Huérfanos en la Concordancia temática. 4 Por dinero bebemos el agua;
por la leńa pagamos un precio.
5 Padecemos persecución,%caen sobre nosotros,
nos fatigamos%y no hay para nosotros reposo.
6 Al egipcio y al asirio extendimos la mano%para saciarnos de pan.
7 Nuestros padres pecaron y han muerto,
pero nosotros llevamos su castigo.
* Nuestros padres... su castigo: Cf. Jer 31.29; Ez 18.2.8 Los siervos dominan sobre nosotros,
y nadie nos libra de sus manos.
9 Traemos nuestro pan%haciendo peligrar nuestra vida
ante la espada del desierto.
10 Nuestra piel se ha ennegrecido%como un horno
a causa del ardor del hambre.
11 Violaron a las mujeres en Sión,
a las vírgenes en las ciudades de Judá.
12 A los príncipes colgaron de las manos;
no respetaron el rostro de los viejos.
13 Llevaron a los jóvenes a mover el molino,
y los muchachos desfallecían%bajo el peso de la leńa.
14 Ya no se ven los ancianos en la puerta,
y los jóvenes han dejado sus canciones.
15 Cesó el gozo de nuestro corazón,
y nuestra danza se cambió en luto.
16 La corona ha caído de nuestra cabeza.
ˇAy ahora de nosotros,%porque hemos pecado!
17 Por esto tenemos entristecido el corazón
y nos han entenebrecido nuestros ojos:
18 por el monte Sión, que está asolado
y las zorras andan por él.
19 Mas tú, Jehová,%permanecerás para siempre;
tu trono, de generación en generación.
* Cf. Sal 102.12; 145.13; 146.10. Ni siquiera en las circunstancias más penosas el pueblo deja de alabar al Seńor y de confiar en él (cf. Sal 22.3-5).20 żPor qué te olvidas completamente%de nosotros
y nos abandonas por tan largo tiempo?
* Sal 74.1.21 Haznos volver a ti, Jehová,%y nos volveremos;
renueva nuestros días como al principio.
* Cf. Sal 80.3-7; Jer 31.18.22 żO acaso es que ya nos has desechado
y estás airado del todo contra nosotros?* La profesión de fe en la realeza del Seńor (v. 19) y la súplica (v. 20-21) marcan el punto culminante de esta quinta lamentación: ellas mantienen viva la esperanza en el Seńor y en el poder que tiene para nuestra vida (cf. Ro 4.18-21).
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