Misión de los doce discípulos
Misión de los setenta
Jesús y la oración
La levadura de los fariseos
Arrepentíos o pereceréis
Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 Reuniendo a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios y para sanar enfermedades.* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 Y los envió a predicar el reino de Dios y a sanar a los enfermos. 3 Les dijo: --No toméis nada para el camino: ni bastón, ni alforja, ni pan, ni dinero; ni llevéis dos túnicas.
A quién se debe temer
4 En cualquier casa donde entréis, quedad allí, y de allí salid.* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 Dondequiera que no os reciban, salid de aquella ciudad y sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contra ellos.
Parábola de la higuera estéril
Jesús ante Herodes
6 Y saliendo, pasaban por todas las aldeas anunciando el evangelio y sanando por todas partes.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Muerte de Juan el Bautista
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 Herodes, el tetrarca, oyó de todas las cosas que hacía Jesús, y estaba perplejo, porque decían algunos: «Juan ha resucitado de los muertos»;* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
El que me confiese delante de los hombres
Parábola de la moneda perdida
8 otros: «Elías ha aparecido»; y otros: «Algún profeta de los antiguos ha resucitado».
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 Y dijo Herodes: --A Juan yo lo hice decapitar; żquién, pues, es este de quien oigo tales cosas? Y procuraba verlo.
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)
Jesús sana a una mujer en sábado
10 Al regresar los apóstoles, le contaron todo lo que habían hecho. Y tomándolos, se retiró aparte, a un lugar desierto de la ciudad llamada Betsaida.* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 Cuando la gente lo supo, lo siguió; y él los recibió, les hablaba del reino de Dios y sanaba a los que necesitaban ser curados. 12 Pero el día comenzaba a declinar. Acercándose los doce, le dijeron: --Despide a la gente, para que vayan a las aldeas y campos de alrededor y se alojen y encuentren alimentos, porque aquí estamos en lugar desierto.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
El rico insensato
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 Él les dijo: --Dadles vosotros de comer. Dijeron ellos: --No tenemos más que cinco panes y dos peces, a no ser que vayamos nosotros a comprar alimentos para toda esta multitud.* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).
Una casa dividida contra sí misma
14 Eran como cinco mil hombres. Entonces dijo a sus discípulos: --Hacedlos sentar en grupos de cincuenta.
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 Así lo hicieron, haciéndolos sentar a todos.
La Ley y el reino de Dios
16 Y tomando los cinco panes y los dos peces, levantó los ojos al cielo, los bendijo, los partió y dio a sus discípulos para que los pusieran delante de la gente.* Cf. Jn 20.14; 21.4.
Regreso de los setenta
17 Comieron todos y se saciaron; y recogieron lo que les sobró: doce cestas de pedazos.
La confesión de Pedro
Parábola de la semilla de mostaza
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 Aconteció que mientras Jesús oraba aparte, estaban con él los discípulos; y les preguntó, diciendo: --żQuién dice la gente que soy yo?
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 Ellos respondieron: --Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, que algún profeta de los antiguos ha resucitado.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
Parábola de la levadura
(Mt 13.33)
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 Él les dijo: --żY vosotros, quién decís que soy? Entonces, respondiendo Pedro, dijo: --El Cristo de Dios.
Jesús anuncia su muerte
Jesús se regocija
21 Pero él les mandó que a nadie dijeran esto,ń 9.21Que a nadie dijeran: Véase Mc 1.34 nota i.encargándoselo rigurosamente,
La angustia y la ansiedad
La puerta estrecha
(Mt 7.13-14,21-23)
22 y diciendo: --Es necesario que el Hijo del hombre padezca muchas cosas y sea desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y que sea muerto y resucite al tercer día. 23 Y decía a todos: --Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame.
El espíritu impuro que vuelve
La grandeza en el servicio
24 Todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, este la salvará,
El buen samaritano
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 pues, żqué aprovecha al hombre si gana todo el mundo y se destruye o se pierde a sí mismo?,* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 porque el que se avergüence de mí y de mis palabras, de este se avergonzará el Hijo del hombre cuando venga en su gloria, y en la del Padre y de los santos ángeles.* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
Los que en verdad son bienaventurados
La pregunta sobre la resurrección
27 Pero en verdad os digo que hay algunos de los que están aquí que no gustarán la muerte hasta que vean el reino de Dios.* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
La transfiguración
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 Como ocho días después de estas palabras, Jesús tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar.
La generación perversa demanda seńal
29 Mientras oraba, la apariencia de su rostro cambió y su vestido se volvió blanco y resplandeciente. 30 Y dos varones hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías.
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 Estos aparecieron rodeados de gloria; y hablaban de su partida, que Jesús iba a cumplir en Jerusalén.* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.
Tesoro en el cielo
32 Pedro y los que lo acompańaban estaban rendidos de sueńo; pero, permaneciendo despiertos, vieron la gloria de Jesús y a los dos varones que estaban con él.
La lámpara del cuerpo
33 Y sucedió que, mientras estos se alejaban de él, Pedro dijo a Jesús: --Maestro, bueno es para nosotros estar aquí. Hagamos tres enramadas, una para ti, una para Moisés y una para Elías. Pero no sabía lo que decía.
Cuando la sal pierde su sabor
34 Mientras él decía esto, vino una nube que los cubrió; y tuvieron temor al entrar en la nube.
El siervo vigilante
Un ciego de Jericó recibe la vista
Bolsa, alforja y espada
35 Y vino una voz desde la nube, que decía: «Este es mi Hijo amado; a él oíd».
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)
36 Cuando cesó la voz, Jesús se encontraba solo. Ellos callaron, y por aquellos días no dijeron nada a nadie de lo que habían visto.* ˇPaz a vosotros!: saludo tradicional judío, que en estas circunstancias adquiere un sentido más profundo; véase Jn 14.27 n.
Jesús sana a un muchacho endemoniado
Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)
37 Al día siguiente, cuando descendieron del monte, una gran multitud les salió al encuentro.
Jesús visita a Marta y a María
38 Y un hombre de la multitud clamó diciendo: --Maestro, te ruego que veas a mi hijo, pues es el único que tengo;
Jesús ora en Getsemaní
39 y sucede que un espíritu lo toma y, de repente, lo hace gritar, lo sacude con violencia, lo hace echar espuma y, estropeándolo, a duras penas se aparta de él.* Mis manos y mis pies: En ellos se veían las marcas de la crucifixión; cf. también Jn 20.20,24-27. Palpad y ved: Cf. 1 Jn 1.1.40 Rogué a tus discípulos que lo echaran fuera, pero no pudieron.
El siervo infiel
żDe quién es hijo el Cristo?
41 Respondiendo Jesús, dijo: --ˇGeneración incrédula y perversa! żHasta cuándo he de estar con vosotros y os he de soportar? Trae acá a tu hijo. 42 Mientras se acercaba el muchacho, el demonio lo derribó y lo sacudió con violencia; pero Jesús reprendió al espíritu impuro, sanó al muchacho y se lo devolvió a su padre. 43 Y todos se admiraban de la grandeza de Dios. Estando todos maravillados de todas las cosas que hacía, dijo a sus discípulos:* Hch 10.41.
Jesús anuncia por segunda vez%su muerte
44 --Haced que os penetren bien en los oídos estas palabras, porque acontecerá que el Hijo del hombre será entregado en manos de hombres.** Era necesario... cumpliera: Se recalca, al final del evangelio, el tema introducido en Lc 4.21; cf. también Lc 18.31; 22.37.El libro de los Salmos formaba la primera parte, y la más extensa, de la tercera división de las Escrituras (véase Introducción al NT).
Purificación del Templo
(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)
Jesús acusa a los escribas
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)
45 Pero ellos no entendían estas palabras, pues les estaban veladas para que no las entendieran; y temían preguntarle sobre esas palabras.
żQuién es el mayor?
46 Entonces entraron en discusión sobre quién de ellos sería el mayor.* Cf. Is 53.1-12; Os 6.2.
Arresto de Jesús
(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)
47 Jesús, percibiendo los pensamientos de sus corazones, tomó a un nińo, lo puso junto a sí* Los v. 44-47 anticipan en cierto modo la proclamación que deberán hacer los apóstoles (cf. Hch 2.14-39; 3.17-26; 8.35; 13.16-41; 26.20).48 y les dijo: --Cualquiera que reciba a este nińo en mi nombre, a mí me recibe; y cualquiera que me recibe a mí, recibe al que me envió, porque el que es más pequeńo entre todos vosotros, ese es el más grande.* Hch 1.8.
El que no está contra nosotros, por nosotros está
Jesús, causa de división
49 Entonces respondiendo Juan, dijo: --Maestro, hemos visto a uno que echaba fuera demonios en tu nombre; y se lo prohibimos, porque no sigue con nosotros.** La promesa de mi Padre: es decir, el Espíritu Santo (Hch 1.4; 2.33; cf. Jn 14.16-17,26; 16.7; 20.21-22).Estos v. preparan al lector para la continuación del relato, que el mismo autor presenta al comienzo del libro de los Hechos (cf. especialmente Hch 1.1-11; 2.1-4).
Jesús es sepultado
(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Jn 19.38-42)
La ascensión
50 Jesús le dijo: --No se lo prohibáis, porque el que no está contra nosotros, por nosotros está.* Betania: aldea cercana a Jerusalén (Mt 21.17 n.).
4. EL VIAJE A JERUSALÉN (9.51--19.27)
Jesús reprende a Jacobo y a Juan
51 Cuando se cumplió el tiempo en que él había de ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a Jerusalén. 52 Y envió mensajeros delante de él, los cuales fueron y entraron en una aldea de los samaritanos para hacerle preparativos. 53 Pero no lo recibieron, porque su intención era ir a Jerusalén.* En diversos ms. no aparece: Amén.
żCómo no reconocéis este tiempo?
Pedro niega a Jesús
(Mt 26.57-58,69-75; Mc 14.53-54,66-72; Jn 18.12-18,25-27)
54 Al ver esto, Jacobo y Juan, sus discípulos, le dijeron: --Seńor, żquieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma?* Día de la preparación: el viernes, día en que los judíos se preparaban para celebrar el sábado.55 Entonces, volviéndose él, los reprendió diciendo: --Vosotros no sabéis de qué espíritu sois,* Cf. v. 49.56 porque el Hijo del hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea.** Especias... y ungüentos: utilizados para embalsamar el cuerpo y completar así el ritual de la sepultura.Descansaron el sábado, conforme al mandamiento: Ex 20.10; Dt 5.14. Como era tarde, las mujeres tenían que esperar a que pasara el sábado, día de reposo, antes de poder hacer cualquier trabajo (Mc 16.1).
Los que querían seguir a Jesús
Arréglate con tu adversario
57 Yendo por el camino, uno le dijo: --Seńor, te seguiré adondequiera que vayas. 58 Jesús le dijo: --Las zorras tienen guaridas y las aves de los cielos nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde recostar la cabeza. 59 Y dijo a otro: --Sígueme. Él le respondió: --Seńor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre. 60 Jesús le dijo: --Deja que los muertos entierren a sus muertos; pero tú vete a anunciar el reino de Dios. 61 Entonces también dijo otro: --Te seguiré, Seńor; pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa.* Cf. v. 34.62 Jesús le contestó: --Ninguno que, habiendo puesto su mano en el arado, mira hacia atrásń 9.62Frase proverbial, basada en el hecho de que quien ara con una yunta de bueyes no puede trazar un surco recto si mira hacia atrás (cf. Flp 3.13; Heb 12.1-2).es apto para el reino de Dios.
Misión de los doce discípulos
Misión de los setenta
Jesús y la oración
La levadura de los fariseos
Arrepentíos o pereceréis
Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 Después de estas cosas, el Seńor designó también a otros setenta, a quienes envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él había de ir.* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 Y les dijo: «La mies a la verdad es mucha, pero los obreros pocos; por tanto, rogad al Seńor de la mies que envíe obreros a su mies. 3 Id; yo os envío como corderos en medio de lobos.
A quién se debe temer
4 No llevéis bolsa ni alforja ni calzado; y a nadie saludéis por el camino.* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: “Paz sea a esta casa”.
Parábola de la higuera estéril
Jesús ante Herodes
6 Si hay allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá a vosotros.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Muerte de Juan el Bautista
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 Quedaos en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os den, porque el obrero es digno de su salario. No os paséis de casa en casa.* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
El que me confiese delante de los hombres
Parábola de la moneda perdida
8 En cualquier ciudad donde entréis y os reciban, comed lo que os pongan delante
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: “Se ha acercado a vosotros el reino de Dios”.
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)
Jesús sana a una mujer en sábado
10 Pero en cualquier ciudad donde entréis y no os reciban, salid por sus calles y decid:* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 “ˇAun el polvo de vuestra ciudad, que se ha pegado a nuestros pies, lo sacudimos contra vosotros! Pero sabed que el reino de Dios se ha acercado a vosotros”. 12 Os digo que en aquel día será más tolerable el castigo para Sodoma que para aquella ciudad.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
El rico insensato
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 »ˇAy de ti, Corazín! ˇAy de ti, Betsaida! que si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que, sentadas en ceniza y con vestidos ásperos, se habrían arrepentido.* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).
Una casa dividida contra sí misma
14 Por tanto, en el juicio será más tolerable el castigo para Tiro y Sidón que para vosotras.
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 Y tú, Capernaúm, que hasta los cielos eres levantada, hasta el Hades serás abatida.
La Ley y el reino de Dios
16 »El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió».* Cf. Jn 20.14; 21.4.
Regreso de los setenta
17 Regresaron los setenta con gozo, diciendo: --ˇSeńor, hasta los demonios se nos sujetan en tu nombre!
La confesión de Pedro
Parábola de la semilla de mostaza
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 Les dijo: --Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 Os doy potestad de pisotear serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dańará.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
Parábola de la levadura
(Mt 13.33)
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.ń 10.20Cf. Dn 12.1; Flp 4.3; Ap 3.5; 13.8; 17.8; 20.12.
Jesús anuncia su muerte
Jesús se regocija
21 En aquella misma hora Jesús se regocijó en el Espíritu, y dijo: «Yo te alabo, Padre, Seńor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos y las has revelado a los nińos. Sí, Padre, porque así te agradó.
La angustia y la ansiedad
La puerta estrecha
(Mt 7.13-14,21-23)
22 »Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce quién es el Hijo, sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar». 23 Y volviéndose a los discípulos, les dijo aparte: --Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis,
El espíritu impuro que vuelve
La grandeza en el servicio
24 pues os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oir lo que oís, y no lo oyeron.
El buen samaritano
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 Un intérprete de la Ley se levantó y dijo, para probarlo: --Maestro, żhaciendo qué cosa heredaré la vida eterna?* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 Él le dijo: --żQué está escrito en la Ley? żCómo lees?* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
Los que en verdad son bienaventurados
La pregunta sobre la resurrección
27 Aquel, respondiendo, dijo: --Amarás al Seńor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
La transfiguración
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 Le dijo: --Bien has respondido; haz esto y vivirás.
La generación perversa demanda seńal
29 Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: --żY quién es mi prójimo? 30 Respondiendo Jesús, dijo: --Un hombre que descendía de Jerusalén a Jericó cayó en manos de ladrones, los cuales lo despojaron, lo hirieron y se fueron dejándolo medio muerto.
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y al verlo pasó de largo.* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.
Tesoro en el cielo
32 Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, al verlo pasó de largo.
La lámpara del cuerpo
33 Pero un samaritano que iba de camino, vino cerca de él y, al verlo, fue movido a misericordia.
Cuando la sal pierde su sabor
34 Acercándose, vendó sus heridas echándoles aceite y vino, lo puso en su cabalgadura, lo llevó al mesón y cuidó de él.
El siervo vigilante
Un ciego de Jericó recibe la vista
Bolsa, alforja y espada
35 Otro día, al partir, sacó dos denarios, los dio al mesonero y le dijo: “Cuídamelo, y todo lo que gastes de más yo te lo pagaré cuando regrese”.
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)
36 żQuién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?* ˇPaz a vosotros!: saludo tradicional judío, que en estas circunstancias adquiere un sentido más profundo; véase Jn 14.27 n.
Jesús sana a un muchacho endemoniado
Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)
37 Él dijo: --El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: --Ve y haz tú lo mismo.
Jesús visita a Marta y a María
38 Aconteció que, yendo de camino, entró en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa.
Jesús ora en Getsemaní
39 Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra.* Mis manos y mis pies: En ellos se veían las marcas de la crucifixión; cf. también Jn 20.20,24-27. Palpad y ved: Cf. 1 Jn 1.1.40 Marta, en cambio, se preocupaba con muchos quehaceres y, acercándose, dijo: --Seńor, żno te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude.
El siervo infiel
żDe quién es hijo el Cristo?
41 Respondiendo Jesús, le dijo: --Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. 42 Pero solo una cosa es necesaria, y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.
Misión de los doce discípulos
Misión de los setenta
Jesús y la oración
La levadura de los fariseos
Arrepentíos o pereceréis
Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar y, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: --Seńor, enséńanos a orar, como también Juan enseńó a sus discípulos.* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 Él les dijo: --Cuando oréis, decid:
»“Padre nuestro que estás en los cielos,
santificado sea tu nombre.
Venga tu Reino.
Hágase tu voluntad, como en el cielo,%así también en la tierra.
3 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.
A quién se debe temer
4 Perdónanos nuestros pecados,%porque también nosotros perdonamos%a todos los que nos deben.
Y no nos metas en tentación,
mas líbranos del mal”.* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 Les dijo también: --żQuién de vosotros que tenga un amigo, va a él a medianoche y le dice: “Amigo, préstame tres panes,
Parábola de la higuera estéril
Jesús ante Herodes
6 porque un amigo mío ha venido a mí de viaje y no tengo qué ofrecerle”;* Mt 28.6; Mc 16.6.
Muerte de Juan el Bautista
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 y aquel, respondiendo desde adentro, le dice: “No me molestes; la puerta ya está cerrada y mis nińos están conmigo en cama. No puedo levantarme y dártelos”?* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
El que me confiese delante de los hombres
Parábola de la moneda perdida
8 Os digo que, si no se levanta a dárselos por ser su amigo, al menos por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite.
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 Por eso os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá,
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)
Jesús sana a una mujer en sábado
10 porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 »żQué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? żO si le pide pescado, en lugar de pescado le dará una serpiente? 12 żO si le pide un huevo, le dará un escorpión?* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
El rico insensato
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, żcuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).
Una casa dividida contra sí misma
14 Estaba Jesús echando fuera un demonio, que era mudo; y aconteció que, después de salir el demonio, el mudo habló y la gente quedó maravillada.
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 Pero algunos de ellos decían: --Por Beelzebú, príncipe de los demonios, echa fuera los demonios.
La Ley y el reino de Dios
16 Otros, para tentarlo, le pedían seńal del cielo.ń 11.16Mt 12.38; 16.1; Mc 8.11; Jn 6.30. Del cielo: equivale a decir de Dios, para no usar el nombre sagrado.* Cf. Jn 20.14; 21.4.
Regreso de los setenta
17 Pero él, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo: --Todo reino dividido contra sí mismo es asolado, y una casa dividida contra sí misma, cae.
La confesión de Pedro
Parábola de la semilla de mostaza
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 De igual manera, si Satanás está dividido contra sí mismo, żcómo permanecerá su reino? Os digo esto ya que decís que por Beelzebú echo yo fuera los demonios.
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 Si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, żvuestros hijos por quién los echan? Por tanto, ellos serán vuestros jueces.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
Parábola de la levadura
(Mt 13.33)
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 Pero si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, ciertamente el reino de Dios ha llegado a vosotros.
Jesús anuncia su muerte
Jesús se regocija
21 »Mientras el hombre fuerte y armado guarda su palacio, en paz está lo que posee.
La angustia y la ansiedad
La puerta estrecha
(Mt 7.13-14,21-23)
22 Pero cuando viene otro más fuerte que él y lo vence, le quita todas las armas en que confiaba y reparte el botín. 23 »El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.
El espíritu impuro que vuelve
La grandeza en el servicio
24 »Cuando el espíritu impuro sale del hombre, anda por lugares secos buscando reposo; pero, al no hallarlo, dice: “Volveré a mi casa, de donde salí”.
El buen samaritano
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 Cuando llega, la halla barrida y adornada.* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 Entonces va y toma otros siete espíritus peores que él; y entran y viven allí, y el estado final de aquel hombre viene a ser peor que el primero.* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
Los que en verdad son bienaventurados
La pregunta sobre la resurrección
27 Mientras él decía estas cosas, una mujer de entre la multitud levantó la voz y le dijo: --ˇBienaventurado el vientre que te llevó y los senos que mamaste!* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
La transfiguración
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 Pero él dijo: --ˇAntes bien, bienaventurados los que oyen la palabra de Dios y la obedecen!
La generación perversa demanda seńal
29 Apińándose las multitudes, comenzó a decir: «Esta generación es mala; demanda seńal, pero seńal no le será dada, sino la seńal de Jonás, 30 porque así como Jonás fue seńal a los ninivitas, lo será también el Hijo del hombre a esta generación.
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y los condenará, porque ella vino desde los confines de la tierra para oir la sabiduría de Salomón, y en este lugar hay alguien que es más que Salomón.* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.
Tesoro en el cielo
32 Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio contra esta generación y la condenarán, porque ante la predicación de Jonás se arrepintieron, y en este lugar hay alguien que es más que Jonás.
La lámpara del cuerpo
33 »Nadie pone en oculto la luz encendida, ni debajo de una vasija, sino en el candelero, para que los que entran vean la luz.
Cuando la sal pierde su sabor
34 La lámpara del cuerpo es el ojo. Cuando tu ojo es bueno, también todo tu cuerpo está lleno de luz; pero cuando tu ojo es maligno, también tu cuerpo está en tinieblas.
El siervo vigilante
Un ciego de Jericó recibe la vista
Bolsa, alforja y espada
35 Cuidado, pues, no sea que la luz que en ti hay no sea luz, sino tinieblas.
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)
36 Así que, si todo tu cuerpo está lleno de luz, no teniendo parte alguna de tinieblas, será todo luminoso, como cuando una lámpara te alumbra con su resplandor».* ˇPaz a vosotros!: saludo tradicional judío, que en estas circunstancias adquiere un sentido más profundo; véase Jn 14.27 n.
Jesús sana a un muchacho endemoniado
Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)
37 Tan pronto terminó de hablar, un fariseo le rogó que comiera con él; y entrando Jesús en la casa, se sentó a la mesa.
Jesús visita a Marta y a María
38 El fariseo, cuando lo vio, se extrańó de que no se hubiera lavado antes de comer.
Jesús ora en Getsemaní
39 Pero el Seńor le dijo: --Vosotros los fariseos limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de rapacidad y de maldad.* Mis manos y mis pies: En ellos se veían las marcas de la crucifixión; cf. también Jn 20.20,24-27. Palpad y ved: Cf. 1 Jn 1.1.40 ˇNecios!, el que hizo lo de fuera, żno hizo también lo de dentro?
El siervo infiel
żDe quién es hijo el Cristo?
41 Dad limosna de lo que tenéis, y entonces todo os será limpio. 42 »Pero ˇay de vosotros, fariseos!, que diezmáis la menta, la ruda y toda hortaliza, y pasáis por alto la justicia y el amor de Dios. Esto os era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello. 43 »ˇAy de vosotros, fariseos!, que amáis las primeras sillas en las sinagogas y las salutaciones en las plazas.* Hch 10.41.
Jesús anuncia por segunda vez%su muerte
44 »ˇAy de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, que sois como sepulcros que no se ven, y los hombres que andan por encima no lo saben.** Era necesario... cumpliera: Se recalca, al final del evangelio, el tema introducido en Lc 4.21; cf. también Lc 18.31; 22.37.El libro de los Salmos formaba la primera parte, y la más extensa, de la tercera división de las Escrituras (véase Introducción al NT).
Purificación del Templo
(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)
Jesús acusa a los escribas
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)
45 Respondiendo uno de los intérpretes de la Ley, le dijo: --Maestro, cuando dices esto, también nos ofendes a nosotros.
żQuién es el mayor?
46 Él dijo: --ˇAy de vosotros también, intérpretes de la Ley!, porque cargáis a los hombres con cargas que no pueden llevar, pero vosotros ni aun con un dedo las tocáis.* Cf. Is 53.1-12; Os 6.2.
Arresto de Jesús
(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)
47 »ˇAy de vosotros, que edificáis los sepulcros de los profetas a quienes mataron vuestros padres!* Los v. 44-47 anticipan en cierto modo la proclamación que deberán hacer los apóstoles (cf. Hch 2.14-39; 3.17-26; 8.35; 13.16-41; 26.20).48 De modo que sois testigos y consentidores de los hechos de vuestros padres; a la verdad ellos los mataron, pero vosotros edificáis sus sepulcros.* Hch 1.8.
El que no está contra nosotros, por nosotros está
Jesús, causa de división
49 »Por eso la sabiduría de Dios también dijo: “Les enviaré profetas y apóstoles; y de ellos, a unos matarán y a otros perseguirán”,** La promesa de mi Padre: es decir, el Espíritu Santo (Hch 1.4; 2.33; cf. Jn 14.16-17,26; 16.7; 20.21-22).Estos v. preparan al lector para la continuación del relato, que el mismo autor presenta al comienzo del libro de los Hechos (cf. especialmente Hch 1.1-11; 2.1-4).
Jesús es sepultado
(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Jn 19.38-42)
La ascensión
50 para que se demande de esta generación la sangre de todos los profetas que se ha derramado desde la fundación del mundo,* Betania: aldea cercana a Jerusalén (Mt 21.17 n.).
4. EL VIAJE A JERUSALÉN (9.51--19.27)
Jesús reprende a Jacobo y a Juan
51 desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que murió entre el altar y el Templo; sí, os digo que será demandada de esta generación. 52 »ˇAy de vosotros, intérpretes de la Ley!, porque habéis quitado la llave de la ciencia; vosotros mismos no entrasteis, y a los que entraban se lo impedisteis. 53 Diciéndoles él estas cosas, los escribas y los fariseos comenzaron a acosarlo en gran manera y a provocarlo para que hablara de muchas cosas,* En diversos ms. no aparece: Amén.
żCómo no reconocéis este tiempo?
Pedro niega a Jesús
(Mt 26.57-58,69-75; Mc 14.53-54,66-72; Jn 18.12-18,25-27)
54 acechándolo y procurando cazar alguna palabra de su boca para acusarlo.* Día de la preparación: el viernes, día en que los judíos se preparaban para celebrar el sábado.
Misión de los doce discípulos
Misión de los setenta
Jesús y la oración
La levadura de los fariseos
Arrepentíos o pereceréis
Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 Mientras tanto, millares de personas se habían juntado, hasta el punto que unos a otros se atropellaban. Jesús comenzó a decir primeramente a sus discípulos: --Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía,* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 porque nada hay encubierto que no haya de descubrirse, ni oculto que no haya de saberse. 3 Por tanto, todo lo que habéis dicho en tinieblas, a la luz se oirá; y lo que habéis hablado al oído en los aposentos, se proclamará en las azoteas.
A quién se debe temer
4 »Os digo, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, pero después nada más pueden hacer.* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 Os enseńaré a quién debéis temer: Temed a aquel que, después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno. Sí, os digo, a este temed.
Parábola de la higuera estéril
Jesús ante Herodes
6 »żNo se venden cinco pajarillos por dos cuartos? Con todo, ni uno de ellos está olvidado delante de Dios,* Mt 28.6; Mc 16.6.
Muerte de Juan el Bautista
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; más valéis vosotros que muchos pajarillos.* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
El que me confiese delante de los hombres
Parábola de la moneda perdida
8 »Os digo que todo aquel que me confiese delante de los hombres, también el Hijo del hombre lo confesará delante de los ángeles de Dios;
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 pero el que me niegue delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios.
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)
Jesús sana a una mujer en sábado
10 »Todo aquel que diga alguna palabra contra el Hijo del hombre, será perdonado; pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo, no será perdonado.* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 »Cuando os traigan a las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis por cómo o qué habréis de responder, o qué habréis de decir, 12 porque el Espíritu Santo os enseńará en la misma hora lo que debéis decir.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
El rico insensato
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 Le dijo uno de la multitud: --Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia.* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).
Una casa dividida contra sí misma
14 Pero él le dijo: --Hombre, żquién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor?
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 Y les dijo: --Mirad, guardaos de toda avaricia, porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.
La Ley y el reino de Dios
16 También les refirió una parábola, diciendo: «La heredad de un hombre rico había producido mucho.* Cf. Jn 20.14; 21.4.
Regreso de los setenta
17 Y él pensaba dentro de sí, diciendo: “żQué haré, porque no tengo donde guardar mis frutos?”.
La confesión de Pedro
Parábola de la semilla de mostaza
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 Y dijo: “Esto haré: derribaré mis graneros y los edificaré más grandes, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes;
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 y diré a mi alma: ‘Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos ańos; descansa, come, bebe y regocíjate’ ”.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
Parábola de la levadura
(Mt 13.33)
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 Pero Dios le dijo: “Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma, y lo que has guardado, żde quién será?”.
Jesús anuncia su muerte
Jesús se regocija
21 Así es el que hace para sí tesoro y no es rico para con Dios».
La angustia y la ansiedad
La puerta estrecha
(Mt 7.13-14,21-23)
22 Dijo luego a sus discípulos: «Por tanto os digo: No os angustiéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis. 23 La vida es más que la comida, y el cuerpo más que el vestido.
El espíritu impuro que vuelve
La grandeza en el servicio
24 Considerad los cuervos, que ni siembran ni siegan; que ni tienen despensa ni granero, y Dios los alimenta. żNo valéis vosotros mucho más que las aves?
El buen samaritano
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 żY quién de vosotros podrá, con angustiarse, ańadir a su estatura un codo?* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 Pues si no podéis ni aun lo que es menos, żpor qué os angustiáis por lo demás?* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
Los que en verdad son bienaventurados
La pregunta sobre la resurrección
27 »Considerad los lirios,ń 12.27Los lirios: Véase Mt 6.28 n.cómo crecen: no trabajan ni hilan, pero os digo que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos.* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
La transfiguración
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 Y si así viste Dios la hierba que hoy está en el campo y mańana es echada al horno, żcuánto más a vosotros, hombres de poca fe?
La generación perversa demanda seńal
29 Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer ni por lo que habéis de beber, ni estéis en ansiosa inquietud, 30 porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo, pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de ellas.
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 Buscad, más bien, el reino de Dios, y todas estas cosas os serán ańadidas.* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.
Tesoro en el cielo
32 »No temáis, manada pequeńa, porque a vuestro Padre le ha placido daros el Reino.
La lámpara del cuerpo
33 Vended lo que poseéis y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega ni polilla destruye,
Cuando la sal pierde su sabor
34 porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
El siervo vigilante
Un ciego de Jericó recibe la vista
Bolsa, alforja y espada
35 »Tened vuestra cintura ceńida y vuestras lámparas encendidas;
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)
36 sed semejantes a hombres que aguardan a que su seńor regrese de las bodas, para que, cuando llegue y llame, le abran en seguida.* ˇPaz a vosotros!: saludo tradicional judío, que en estas circunstancias adquiere un sentido más profundo; véase Jn 14.27 n.
Jesús sana a un muchacho endemoniado
Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)
37 Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su seńor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceńirá y hará que se sienten a la mesa y vendrá a servirles.
Jesús visita a Marta y a María
38 Y aunque venga a la segunda vigilia o a la tercera vigilia, si los halla velando, bienaventurados son aquellos siervos.
Jesús ora en Getsemaní
39 Pero sabed esto, que si supiera el padre de familia a qué hora el ladrón había de llegar, velaría ciertamente y no lo dejaría entrar en su casa.* Mis manos y mis pies: En ellos se veían las marcas de la crucifixión; cf. también Jn 20.20,24-27. Palpad y ved: Cf. 1 Jn 1.1.40 Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no penséis el Hijo del hombre vendrá».
El siervo infiel
żDe quién es hijo el Cristo?
41 Entonces Pedro le dijo: --Seńor, żdices esta parábola a nosotros o también a todos? 42 Dijo el Seńor: --żQuién es el mayordomo fiel y prudente al cual su seńor pondrá sobre su casa para que a tiempo les dé su ración? 43 Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su seńor venga, lo halle haciendo así.* Hch 10.41.
Jesús anuncia por segunda vez%su muerte
44 En verdad os digo que lo pondrá sobre todos sus bienes.** Era necesario... cumpliera: Se recalca, al final del evangelio, el tema introducido en Lc 4.21; cf. también Lc 18.31; 22.37.El libro de los Salmos formaba la primera parte, y la más extensa, de la tercera división de las Escrituras (véase Introducción al NT).
Purificación del Templo
(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)
Jesús acusa a los escribas
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)
45 Pero si aquel siervo dice en su corazón: “Mi seńor tarda en venir”, y comienza a golpear a los criados y a las criadas, y a comer y a beber y a embriagarse,
żQuién es el mayor?
46 vendrá el seńor de aquel siervo en día que este no espera y a la hora que no sabe, y lo castigará duramente y lo pondrá con los infieles.* Cf. Is 53.1-12; Os 6.2.
Arresto de Jesús
(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)
47 »Aquel siervo que, conociendo la voluntad de su seńor, no se preparó ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes.* Los v. 44-47 anticipan en cierto modo la proclamación que deberán hacer los apóstoles (cf. Hch 2.14-39; 3.17-26; 8.35; 13.16-41; 26.20).48 Pero el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco, porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará, y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá.* Hch 1.8.
El que no está contra nosotros, por nosotros está
Jesús, causa de división
49 »Fuego vine a echar en la tierra. żY qué quiero, si ya se ha encendido?** La promesa de mi Padre: es decir, el Espíritu Santo (Hch 1.4; 2.33; cf. Jn 14.16-17,26; 16.7; 20.21-22).Estos v. preparan al lector para la continuación del relato, que el mismo autor presenta al comienzo del libro de los Hechos (cf. especialmente Hch 1.1-11; 2.1-4).
Jesús es sepultado
(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Jn 19.38-42)
La ascensión
50 De un bautismo tengo que ser bautizado. ˇY cómo me angustio hasta que se cumpla!* Betania: aldea cercana a Jerusalén (Mt 21.17 n.).
4. EL VIAJE A JERUSALÉN (9.51--19.27)
Jesús reprende a Jacobo y a Juan
51 żPensáis que he venido para traer paz a la tierra? Os digo: no, sino enemistad. 52 De aquí en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos y dos contra tres; 53 estará dividido el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre; la suegra contra su nuera y la nuera contra su suegra.* En diversos ms. no aparece: Amén.
żCómo no reconocéis este tiempo?
Pedro niega a Jesús
(Mt 26.57-58,69-75; Mc 14.53-54,66-72; Jn 18.12-18,25-27)
54 Decía también a la multitud: «Cuando veis la nube que sale del poniente, luego decís: “Agua viene”, y así sucede.* Día de la preparación: el viernes, día en que los judíos se preparaban para celebrar el sábado.55 Y cuando sopla el viento del sur, decís: “Hará calor”, y lo hace.* Cf. v. 49.56 ˇHipócritas! Sabéis distinguir el aspecto del cielo y de la tierra, ży cómo no distinguís este tiempo?** Especias... y ungüentos: utilizados para embalsamar el cuerpo y completar así el ritual de la sepultura.Descansaron el sábado, conforme al mandamiento: Ex 20.10; Dt 5.14. Como era tarde, las mujeres tenían que esperar a que pasara el sábado, día de reposo, antes de poder hacer cualquier trabajo (Mc 16.1).
Los que querían seguir a Jesús
Arréglate con tu adversario
57 »żPor qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo? 58 Cuando vayas al magistrado con tu adversario, procura arreglarte con él en el camino, no sea que te arrastre al juez, y el juez te entregue al guardia, y el guardia te meta en la cárcel. 59 Te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado aun la última blanca».
Misión de los doce discípulos
Misión de los setenta
Jesús y la oración
La levadura de los fariseos
Arrepentíos o pereceréis
Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 En este mismo tiempo estaban allí algunos que le contaban acerca de los galileos cuya sangre Pilato había mezclado con los sacrificios de ellos.* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 Respondiendo Jesús, les dijo: --żPensáis que estos galileos, porque padecieron tales cosas, eran más pecadores que los demás galileos? 3 Os digo: no, antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.
A quién se debe temer
4 O aquellos dieciocho sobre los cuales cayó la torre en Siloé y los mató, żpensáis que eran más culpables que todos los hombres que habitan en Jerusalén?* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 Os digo: no, antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.
Parábola de la higuera estéril
Jesús ante Herodes
6 Dijo también esta parábola: «Un hombre tenía una higuera plantada en su vińa, y vino a buscar fruto en ella y no lo halló.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Muerte de Juan el Bautista
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 Y dijo al vińador: “Ya hace tres ańos que vengo a buscar fruto en esta higuera y no lo hallo. ˇCórtala! żPara qué inutilizar también la tierra?”.* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
El que me confiese delante de los hombres
Parábola de la moneda perdida
8 Él entonces, respondiendo, le dijo: “Seńor, déjala todavía este ańo, hasta que yo cave alrededor de ella y la abone.
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 Si da fruto, bien; y si no, la cortarás después”».
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)
Jesús sana a una mujer en sábado
10 Enseńaba Jesús en una sinagoga en sábado,* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 y había allí una mujer que desde hacía dieciocho ańos tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada y en ninguna manera se podía enderezar. 12 Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: --Mujer, eres libre de tu enfermedad.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
El rico insensato
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 Puso las manos sobre ella, y ella se enderezó al momento y glorificaba a Dios.* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).
Una casa dividida contra sí misma
14 Pero el alto dignatario de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiera sanado en sábado, dijo a la gente: --Seis días hay en que se debe trabajar; en estos, pues, venid y sed sanados, y no en sábado.
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 Entonces el Seńor le respondió y dijo: --ˇHipócrita!, żno desatáis vosotros vuestro buey o vuestro asno del pesebre y lo lleváis a beber en sábado?
La Ley y el reino de Dios
16 Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho ańos, żno se le debía desatar de esta ligadura en sábado?* Cf. Jn 20.14; 21.4.
Regreso de los setenta
17 Al decir él estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios; pero todo el pueblo se regocijaba por todas las cosas gloriosas hechas por él.
La confesión de Pedro
Parábola de la semilla de mostaza
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 Dijo: --żA qué es semejante el reino de Dios, y con qué lo compararé?
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 Es semejante al grano de mostaza que un hombre tomó y sembró en su huerto; y creció y se hizo árbol grande, y las aves del cielo anidaron en sus ramas.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
Parábola de la levadura
(Mt 13.33)
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 Y volvió a decir: --żA qué compararé el reino de Dios?
Jesús anuncia su muerte
Jesús se regocija
21 Es semejante a la levadura que una mujer tomó y mezcló con tres medidas de harina, hasta que todo hubo fermentado.
La angustia y la ansiedad
La puerta estrecha
(Mt 7.13-14,21-23)
22 Pasaba Jesús por ciudades y aldeas, enseńando, mientras se encaminaba a Jerusalén. 23 Alguien preguntó: --Seńor, żson pocos los que se salvan? Él les dijo:
El espíritu impuro que vuelve
La grandeza en el servicio
24 --Esforzaos a entrar por la puerta angosta, porque os digo que muchos intentarán entrar y no podrán.ń 13.24Cf. Sal 1.6; Pr 4.18-19.
El buen samaritano
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: “Seńor, Seńor, ábrenos”, él, respondiendo, os dirá: “No sé de dónde sois”.* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 Entonces comenzaréis a decir: “Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseńaste”.* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
Los que en verdad son bienaventurados
La pregunta sobre la resurrección
27 Pero os dirá: “Os digo que no sé de dónde sois; apartaos de mí todos vosotros, hacedores de maldad”.* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
La transfiguración
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos.
La generación perversa demanda seńal
29 Vendrán gentes del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios. 30 Hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos.
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 Aquel mismo día llegaron unos fariseos, diciéndole: --Sal y vete de aquí, porque Herodes te quiere matar.* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.
Tesoro en el cielo
32 Él les dijo: --Id y decid a aquella zorra: “Echo fuera demonios y hago curaciones hoy y mańana, y al tercer día termino mi obra”.
La lámpara del cuerpo
33 Sin embargo, es necesario que hoy y mańana y pasado mańana siga mi camino, porque no es posible que un profeta muera fuera de Jerusalén.
Cuando la sal pierde su sabor
34 ˇJerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados! ˇCuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina a sus polluelos debajo de sus alas, pero no quisiste!
El siervo vigilante
Un ciego de Jericó recibe la vista
Bolsa, alforja y espada
35 Vuestra casa os es dejada desierta; y os digo que no me volveréis a ver hasta que llegue el tiempo en que digáis: “Bendito el que viene en nombre del Seńor”.
Misión de los doce discípulos
Misión de los setenta
Jesús y la oración
La levadura de los fariseos
Arrepentíos o pereceréis
Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 Aconteció que un sábado Jesús entró a comer en casa de un gobernante fariseo, y ellos lo acechaban.* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 Y estaba delante de él un hombre hidrópico. 3 Entonces Jesús habló a los intérpretes de la Ley y a los fariseos, diciendo: --żEs lícito sanar en sábado?
A quién se debe temer
4 Pero ellos callaron. Él, tomándolo, lo sanó y lo despidió.* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 Y dirigiéndose a ellos, dijo: --żQuién de vosotros, si su asno o su buey cae en algún pozo, no lo saca inmediatamente, aunque sea sábado?
Parábola de la higuera estéril
Jesús ante Herodes
6 Y no le podían replicar a estas cosas.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Muerte de Juan el Bautista
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 Observando cómo los convidados escogían los primeros asientos a la mesa, les refirió una parábola, diciéndoles:* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
El que me confiese delante de los hombres
Parábola de la moneda perdida
8 «Cuando seas convidado por alguien a unas bodas no te sientes en el primer lugar, no sea que otro más distinguido que tú esté convidado por él,
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 y viniendo el que te convidó a ti y a él, te diga: “Da lugar a este”, y entonces tengas que ocupar avergonzado el último lugar.
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)
Jesús sana a una mujer en sábado
10 Más bien, cuando seas convidado, ve y siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te convidó te diga: “Amigo, sube más arriba”. Entonces tendrás el reconocimiento de los que se sientan contigo a la mesa.* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 Cualquiera que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido». 12 Dijo también al que lo había convidado: --Cuando hagas comida o cena, no llames a tus amigos ni a tus hermanos ni a tus parientes ni a vecinos ricos, no sea que ellos, a su vez, te vuelvan a convidar, y seas recompensado.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
El rico insensato
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 Cuando hagas banquete, llama a los pobres, a los mancos, a los cojos y a los ciegos;* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).
Una casa dividida contra sí misma
14 y serás bienaventurado, porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos.
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 Oyendo esto uno de los que estaban sentados con él a la mesa, le dijo: --ˇBienaventurado el que coma pan en el reino de Dios!
La Ley y el reino de Dios
16 Entonces Jesús le dijo: «Un hombre hizo una gran cena y convidó a muchos.* Cf. Jn 20.14; 21.4.
Regreso de los setenta
17 A la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: “Venid, que ya todo está preparado”.
La confesión de Pedro
Parábola de la semilla de mostaza
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 Pero todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: “He comprado una hacienda y necesito ir a verla. Te ruego que me excuses”.
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 Otro dijo: “He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos. Te ruego que me excuses”.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
Parábola de la levadura
(Mt 13.33)
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 Y otro dijo: “Acabo de casarme y por tanto no puedo ir”.
Jesús anuncia su muerte
Jesús se regocija
21 El siervo regresó e hizo saber estas cosas a su seńor. Entonces, enojado el padre de familia, dijo a su siervo: “Ve pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y trae acá a los pobres, a los mancos, a los cojos y a los ciegos”.
La angustia y la ansiedad
La puerta estrecha
(Mt 7.13-14,21-23)
22 Dijo el siervo: “Seńor, se ha hecho como mandaste y aún hay lugar”. 23 Dijo el seńor al siervo: “Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar para que se llene mi casa,
El espíritu impuro que vuelve
La grandeza en el servicio
24 pues os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados gustará mi cena”».
El buen samaritano
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les decía:* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 «Si alguno viene a mí y no aborrece a su padre, madre, mujer, hijos, hermanos, hermanas y hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo.* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
Los que en verdad son bienaventurados
La pregunta sobre la resurrección
27 El que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
La transfiguración
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 żQuién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?
La generación perversa demanda seńal
29 No sea que, después que haya puesto el cimiento, no pueda acabarla y todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, 30 diciendo: “Este hombre comenzó a edificar y no pudo acabar”.
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 żO qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil?* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.
Tesoro en el cielo
32 Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos le envía una embajada y le pide condiciones de paz.
La lámpara del cuerpo
33 Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncie a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.
Cuando la sal pierde su sabor
34 »Buena es la sal; pero si la sal se hace insípida, żcon qué se sazonará?
El siervo vigilante
Un ciego de Jericó recibe la vista
Bolsa, alforja y espada
35 Ni para la tierra ni para el muladar es útil; la arrojan fuera. El que tiene oídos para oir, oiga».
Misión de los doce discípulos
Misión de los setenta
Jesús y la oración
La levadura de los fariseos
Arrepentíos o pereceréis
Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírlo,* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: --Este recibe a los pecadores y come con ellos. 3 Entonces él les refirió esta parábola, diciendo:
A quién se debe temer
4 «żQué hombre de vosotros, si tiene cien ovejas y se le pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 Cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso,
Parábola de la higuera estéril
Jesús ante Herodes
6 y al llegar a casa reúne a sus amigos y vecinos, y les dice: “Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido”.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Muerte de Juan el Bautista
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
El que me confiese delante de los hombres
Parábola de la moneda perdida
8 »żO qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, barre la casa y busca con diligencia hasta encontrarla?
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, y les dice: “Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido”.
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)
Jesús sana a una mujer en sábado
10 Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente».* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 También dijo: «Un hombre tenía dos hijos, 12 y el menor de ellos dijo a su padre: “Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde”. Y les repartió los bienes.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
El rico insensato
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 No muchos días después, juntándolo todo, el hijo menor se fue lejos a una provincia apartada, y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente.* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).
Una casa dividida contra sí misma
14 Cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia y comenzó él a pasar necesidad.
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 Entonces fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual lo envió a su hacienda para que apacentara cerdos.
La Ley y el reino de Dios
16 Deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba.* Cf. Jn 20.14; 21.4.
Regreso de los setenta
17 Volviendo en sí, dijo: “ˇCuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!
La confesión de Pedro
Parábola de la semilla de mostaza
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: ‘Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros’ ”.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
Parábola de la levadura
(Mt 13.33)
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 Entonces se levantó y fue a su padre. Cuando aún estaba lejos, lo vio su padre y fue movido a misericordia, y corrió y se echó sobre su cuello y lo besó.
Jesús anuncia su muerte
Jesús se regocija
21 El hijo le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo”.
La angustia y la ansiedad
La puerta estrecha
(Mt 7.13-14,21-23)
22 Pero el padre dijo a sus siervos: “Sacad el mejor vestido y vestidle; y poned un anillo en su dedo y calzado en sus pies. 23 Traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta,
El espíritu impuro que vuelve
La grandeza en el servicio
24 porque este mi hijo muerto era y ha revivido; se había perdido y es hallado”. Y comenzaron a regocijarse.
El buen samaritano
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 »El hijo mayor estaba en el campo. Al regresar, cerca ya de la casa, oyó la música y las danzas;* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 y llamando a uno de los criados le preguntó qué era aquello.* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
Los que en verdad son bienaventurados
La pregunta sobre la resurrección
27 El criado le dijo: “Tu hermano ha regresado y tu padre ha hecho matar el becerro gordo por haberlo recibido bueno y sano”.* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
La transfiguración
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 Entonces se enojó y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrara.
La generación perversa demanda seńal
29 Pero él, respondiendo, dijo al padre: “Tantos ańos hace que te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. 30 Pero cuando vino este hijo tuyo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo”.
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 Él entonces le dijo: “Hijo, tú siempre estás conmigo y todas mis cosas son tuyas.* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.
Tesoro en el cielo
32 Pero era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano estaba muerto y ha revivido; se había perdido y ha sido hallado”».ń 15.32Fiesta y regocijarnos... revivido... hallado: los mismos términos de los v. 6 y 9, pero dirigidos ahora al hijo mayor y aplicados, con fina ironía, a los mismos dirigentes religiosos que se jactaban de haberse conservado fieles a la ley de Dios (cf. v. 31).
Misión de los doce discípulos
Misión de los setenta
Jesús y la oración
La levadura de los fariseos
Arrepentíos o pereceréis
Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 Dijo también a sus discípulos: «Había un hombre rico que tenía un mayordomo, y este fue acusado ante él como derrochador de sus bienes.* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 Entonces lo llamó y le dijo: “żQué es esto que oigo acerca de ti? Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo”. 3 Entonces el mayordomo dijo para sí: “żQué haré?, porque mi amo me va a quitar la mayordomía. Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza.
A quién se debe temer
4 Ya sé lo que haré para que, cuando se me quite la mayordomía, me reciban en sus casas”.* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 Y llamando a cada uno de los deudores de su amo, dijo al primero: “żCuánto debes a mi amo?”.
Parábola de la higuera estéril
Jesús ante Herodes
6 Él dijo: “Cien barriles de aceite”. Le dijo: “Toma tu cuenta, siéntate pronto y escribe cincuenta”.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Muerte de Juan el Bautista
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 Después dijo a otro: “Y tú, żcuánto debes?”. Este contestó: “Cien medidas de trigo”. Él le dijo: “Toma tu cuenta y escribe ochenta”.* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
El que me confiese delante de los hombres
Parábola de la moneda perdida
8 Y alabó el amo al mayordomo malo por haber actuado sagazmente, porque los hijos de este siglo son más sagaces en el trato con sus semejantes que los hijos de luz.
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 »Y yo os digo: Ganad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando estas falten, os reciban en las moradas eternas.
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)
Jesús sana a una mujer en sábado
10 »El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 Si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, żquién os confiará lo verdadero? 12 Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, żquién os dará lo que es vuestro?* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
El rico insensato
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 »Ningún siervo puede servir a dos seńores, porque odiará al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas».* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).
Una casa dividida contra sí misma
14 Oían también todas estas cosas los fariseos, que eran avaros, y se burlaban de él.
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 Entonces les dijo: «Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres, pero Dios conoce vuestros corazones, pues lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación.
La Ley y el reino de Dios
16 »La Ley y los Profetas llegan hasta Juan. Desde entonces es anunciado el reino de Dios y todos se esfuerzan por entrar en él.* Cf. Jn 20.14; 21.4.
Regreso de los setenta
17 »Pero más fácil es que pasen el cielo y la tierra, que se frustre una tilde de la Ley.
La confesión de Pedro
Parábola de la semilla de mostaza
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 »Todo el que repudia a su mujer y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada del marido, adultera.
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 »Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino y hacía cada día banquete con esplendidez.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
Parábola de la levadura
(Mt 13.33)
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquel, lleno de llagas,
Jesús anuncia su muerte
Jesús se regocija
21 y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas.
La angustia y la ansiedad
La puerta estrecha
(Mt 7.13-14,21-23)
22 Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. 23 »En el Hadesń 16.23En el Hades, donde, según el pensamiento judío, permanecían los muertos en espera del juicio.alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno.
El espíritu impuro que vuelve
La grandeza en el servicio
24 Entonces, gritando, dijo: “Padre Abraham, ten misericordia de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en esta llama”.
El buen samaritano
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 Pero Abraham le dijo: “Hijo, acuérdate de que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro, males; pero ahora este es consolado aquí, y tú atormentado.* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quieran pasar de aquí a vosotros no pueden, ni de allá pasar acá”.* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
Los que en verdad son bienaventurados
La pregunta sobre la resurrección
27 »Entonces le dijo: “Te ruego, pues, padre, que lo envíes a la casa de mi padre,* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
La transfiguración
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 porque tengo cinco hermanos, para que les testifique a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento”.
La generación perversa demanda seńal
29 Abraham le dijo: “A Moisés y a los Profetas tienen; ˇque los oigan a ellos!”. 30 Él entonces dijo: “No, padre Abraham; pero si alguno de los muertos va a ellos, se arrepentirán”.
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 Pero Abraham le dijo: “Si no oyen a Moisés y a los Profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levante de los muertos”».* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.
Misión de los doce discípulos
Misión de los setenta
Jesús y la oración
La levadura de los fariseos
Arrepentíos o pereceréis
Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 Dijo Jesús a sus discípulos: «Imposible es que no vengan tropiezos; pero ˇay de aquel por quien vienen!* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 Mejor le fuera que le ataran al cuello una piedra de molino y lo arrojaran al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeńitos. 3 ˇMirad por vosotros mismos! Si tu hermano peca contra ti, repréndelo; y si se arrepiente, perdónalo.
A quién se debe temer
4 Y si siete veces al día peca contra ti, y siete veces al día vuelve a ti, diciendo: “Me arrepiento”, perdónalo».* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 Dijeron los apóstoles al Seńor: --Auméntanos la fe.
Parábola de la higuera estéril
Jesús ante Herodes
6 Entonces el Seńor dijo: --Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: “Desarráigate y plántate en el mar”, y os obedecería.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Muerte de Juan el Bautista
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 »żQuién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: “Pasa, siéntate a la mesa”?* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
El que me confiese delante de los hombres
Parábola de la moneda perdida
8 żNo le dice más bien: “Prepárame la cena, cíńete y sírveme hasta que haya comido y bebido. Después de esto, come y bebe tú”?
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 żAcaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no.
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)
Jesús sana a una mujer en sábado
10 Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: “Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos”».* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. 12 Al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
El rico insensato
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 y alzaron la voz, diciendo: --ˇJesús, Maestro, ten misericordia de nosotros!* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).
Una casa dividida contra sí misma
14 Cuando él los vio, les dijo: --Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que, mientras iban, quedaron limpios.
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió glorificando a Dios a gran voz,
La Ley y el reino de Dios
16 y se postró rostro en tierra a sus pies dándole gracias. Este era samaritano.* Cf. Jn 20.14; 21.4.
Regreso de los setenta
17 Jesús le preguntó: --żNo son diez los que han quedado limpios? Y los nueve, żdónde están?
La confesión de Pedro
Parábola de la semilla de mostaza
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 żNo hubo quien volviera y diera gloria a Dios sino este extranjero?
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 Y le dijo: --Levántate, vete; tu fe te ha salvado.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
Parábola de la levadura
(Mt 13.33)
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 Preguntado por los fariseos cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: --El reino de Dios no vendrá con advertencia,
Jesús anuncia su muerte
Jesús se regocija
21 ni dirán: “Helo aquí”, o “Helo allí”, porque el reino de Dios está entre vosotros.
La angustia y la ansiedad
La puerta estrecha
(Mt 7.13-14,21-23)
22 Y dijo a sus discípulos: --Tiempo vendrá cuando desearéis ver uno de los días del Hijo del hombre y no lo veréis. 23 Y os dirán: “Helo aquí” o “Helo allí”. No vayáis ni los sigáis,
El espíritu impuro que vuelve
La grandeza en el servicio
24 porque como el relámpago que al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro, así también será el Hijo del hombre en su día.ń 17.24En su día: es decir, el día de su regreso.
El buen samaritano
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 Pero primero es necesario que padezca mucho y sea desechado por esta generación.* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del hombre.* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
Los que en verdad son bienaventurados
La pregunta sobre la resurrección
27 Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca y vino el diluvio y los destruyó a todos.* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
La transfiguración
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 Asimismo, como sucedió en los días de Lot, cuando comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban;
La generación perversa demanda seńal
29 pero el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre y los destruyó a todos. 30 Así será el día en que el Hijo del hombre se manifieste.
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 »En aquel día, el que esté en la azotea y tenga sus bienes en casa, no descienda a tomarlos; y el que esté en el campo, asimismo no vuelva atrás.* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.
Tesoro en el cielo
32 Acordaos de la mujer de Lot.
La lámpara del cuerpo
33 Todo el que procure salvar su vida, la perderá; y todo el que la pierda, la salvará.
Cuando la sal pierde su sabor
34 »Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama: el uno será tomado y el otro será dejado.
El siervo vigilante
Un ciego de Jericó recibe la vista
Bolsa, alforja y espada
35 Dos mujeres estarán moliendo juntas: la una será tomada y la otra dejada.
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)
36 Dos estarán en el campo: el uno será tomado y el otro dejado.* ˇPaz a vosotros!: saludo tradicional judío, que en estas circunstancias adquiere un sentido más profundo; véase Jn 14.27 n.
Jesús sana a un muchacho endemoniado
Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)
37 Respondiendo, le dijeron: --żDónde, Seńor? Él les dijo: --Donde esté el cuerpo, allí se juntarán también las águilas.
Misión de los doce discípulos
Misión de los setenta
Jesús y la oración
La levadura de los fariseos
Arrepentíos o pereceréis
Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre y no desmayar,* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 diciendo: «Había en una ciudad un juez que ni temía a Dios ni respetaba a hombre. 3 Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él diciendo: “Hazme justicia de mi adversario”.
A quién se debe temer
4 Él no quiso por algún tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí: “Aunque ni temo a Dios ni tengo respeto a hombre,* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo me agote la paciencia”».
Parábola de la higuera estéril
Jesús ante Herodes
6 Y dijo el Seńor: «Oíd lo que dijo el juez injusto.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Muerte de Juan el Bautista
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 żY acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? żSe tardará en responderles?* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
El que me confiese delante de los hombres
Parábola de la moneda perdida
8 Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del hombre, żhallará fe en la tierra?».
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 A unos que confiaban en sí mismos como justos y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola:
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)
Jesús sana a una mujer en sábado
10 «Dos hombres subieron al Templo a orar: uno era fariseo y el otro publicano.* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: “Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres: ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; 12 ayuno dos veces a la semana, diezmo de todo lo que gano”.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
El rico insensato
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 Pero el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: “Dios, sé propicio a mí, pecador”.* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).
Una casa dividida contra sí misma
14 Os digo que este descendió a su casa justificado antes que el otro, porque cualquiera que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido».
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 Traían a él nińos para que los tocara. Al verlo los discípulos, los reprendieron.
La Ley y el reino de Dios
16 Pero Jesús, llamándolos, dijo: --Dejad a los nińos venir a mí y no se lo impidáis, porque de los tales es el reino de Dios.* Cf. Jn 20.14; 21.4.
Regreso de los setenta
17 De cierto os digo que el que no recibe el reino de Dios como un nińo, no entrará en él.ń 18.15-17Cf. Mt 18.2-4; Lc 9.47-48; nótese también Sal 131.2.
La confesión de Pedro
Parábola de la semilla de mostaza
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 Un dignatario le preguntó, diciendo: --Maestro bueno, żqué haré para heredar la vida eterna?
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 Jesús le dijo: --żPor qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino solo Dios.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
Parábola de la levadura
(Mt 13.33)
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 Los mandamientos sabes: “No adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás falso testimonio; honra a tu padre y a tu madre”.
Jesús anuncia su muerte
Jesús se regocija
21 Él dijo: --Todo esto lo he guardado desde mi juventud.
La angustia y la ansiedad
La puerta estrecha
(Mt 7.13-14,21-23)
22 Al oir esto, Jesús le dijo: --Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme. 23 Entonces él, oyendo esto, se puso muy triste porque era muy rico.
El espíritu impuro que vuelve
La grandeza en el servicio
24 Al ver Jesús que se había entristecido mucho, dijo: --ˇCuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!
El buen samaritano
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 Porque es más fácil que pase un camello por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de Dios.* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 Los que oyeron esto dijeron: --żQuién, pues, podrá ser salvo?* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
Los que en verdad son bienaventurados
La pregunta sobre la resurrección
27 Él les dijo: --Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
La transfiguración
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 Entonces Pedro dijo: --Pues nosotros hemos dejado nuestras posesiones y te hemos seguido.
La generación perversa demanda seńal
29 Y él les dijo: --De cierto os digo que no hay nadie que haya dejado casa, o padres o hermanos o mujer o hijos, por el reino de Dios, 30 que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna.
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 Tomando Jesús a los doce, les dijo: --Cuando lleguemos a Jerusalén se cumplirán todas las cosas escritas por los profetas acerca del Hijo del hombre,* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.
Tesoro en el cielo
32 pues será entregado a los gentiles, se burlarán de él, lo insultarán y le escupirán.
La lámpara del cuerpo
33 Y después que lo hayan azotado, lo matarán; pero al tercer día resucitará.
Cuando la sal pierde su sabor
34 Sin embargo, ellos nada comprendieron de estas cosas, porque esta palabra les era encubierta y no entendían lo que se les decía.
El siervo vigilante
Un ciego de Jericó recibe la vista
Bolsa, alforja y espada
35 Aconteció que, acercándose Jesús a Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando,
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)
36 y al oir a la multitud que pasaba, preguntó qué era aquello.* ˇPaz a vosotros!: saludo tradicional judío, que en estas circunstancias adquiere un sentido más profundo; véase Jn 14.27 n.
Jesús sana a un muchacho endemoniado
Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)
37 Le dijeron que pasaba Jesús nazareno.
Jesús visita a Marta y a María
38 Entonces gritó, diciendo: --ˇJesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!
Jesús ora en Getsemaní
39 Los que iban delante lo reprendían para que callara; pero él gritaba aún más fuerte: --ˇHijo de David, ten misericordia de mí!* Mis manos y mis pies: En ellos se veían las marcas de la crucifixión; cf. también Jn 20.20,24-27. Palpad y ved: Cf. 1 Jn 1.1.40 Jesús entonces, deteniéndose, mandó traerlo a su presencia. Cuando llegó, le preguntó,
El siervo infiel
żDe quién es hijo el Cristo?
41 diciendo: --żQué quieres que te haga? Y él dijo: --Seńor, que reciba la vista. 42 Jesús le dijo: --Recíbela, tu fe te ha salvado. 43 Al instante recobró la vista, y lo seguía glorificando a Dios; y todo el pueblo, cuando vio aquello, dio alabanza a Dios.* Hch 10.41.
Misión de los doce discípulos
Misión de los setenta
Jesús y la oración
La levadura de los fariseos
Arrepentíos o pereceréis
Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 Habiendo entrado Jesús en Jericó, iba pasando por la ciudad.* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 Y sucedió que un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico, 3 procuraba ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeńo de estatura.
A quién se debe temer
4 Y, corriendo delante, se subió a un sicómoro para verlo, porque había de pasar por allí.* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba lo vio, y le dijo: --Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que me hospede en tu casa.
Parábola de la higuera estéril
Jesús ante Herodes
6 Entonces él descendió aprisa y lo recibió gozoso.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Muerte de Juan el Bautista
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a hospedarse en casa de un hombre pecador.* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
El que me confiese delante de los hombres
Parábola de la moneda perdida
8 Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Seńor: --Seńor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguien, se lo devuelvo cuadruplicado.
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 Jesús le dijo: --Hoy ha venido la salvación a esta casa, por cuanto él también es hijo de Abraham,
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)
Jesús sana a una mujer en sábado
10 porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente. 12 Dijo, pues: «Un hombre noble se fue a un país lejano para recibir un reino y volver.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
El rico insensato
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 Llamó antes a diez siervos suyos, les dio diez minas y les dijo: “Negociad entre tanto que regreso”.* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).
Una casa dividida contra sí misma
14 Pero sus conciudadanos lo odiaban y enviaron tras él una embajada, diciendo: “No queremos que este reine sobre nosotros”.
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 »Aconteció que, al regresar él después de recibir el reino, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno.
La Ley y el reino de Dios
16 Se presentó el primero, diciendo: “Seńor, tu mina ha ganado diez minas”.* Cf. Jn 20.14; 21.4.
Regreso de los setenta
17 Él le dijo: “Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades”.
La confesión de Pedro
Parábola de la semilla de mostaza
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 Llegó otro, diciendo: “Seńor, tu mina ha producido cinco minas”.
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 También a este dijo: “Tú también sé sobre cinco ciudades”.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
Parábola de la levadura
(Mt 13.33)
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 »Se presentó otro, diciendo: “Seńor, aquí está tu mina, la cual he tenido guardada en un pańuelo,
Jesús anuncia su muerte
Jesús se regocija
21 porque tuve miedo de ti, por cuanto eres hombre severo que tomas lo que no pusiste y siegas lo que no sembraste”.
La angustia y la ansiedad
La puerta estrecha
(Mt 7.13-14,21-23)
22 Entonces él le dijo: “Mal siervo, por tu propia boca te juzgo. Sabías que yo soy hombre severo que tomo lo que no puse y siego lo que no sembré. 23 żPor qué, pues, no pusiste mi dinero en el banco para que, al volver, lo hubiera recibido con los intereses?”.
El espíritu impuro que vuelve
La grandeza en el servicio
24 Y dijo a los que estaban presentes: “Quitadle la mina y dadla al que tiene las diez minas”.
El buen samaritano
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 Ellos le dijeron: “Seńor, tiene diez minas”.* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 “Pues yo os digo que a todo el que tiene, se le dará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
Los que en verdad son bienaventurados
La pregunta sobre la resurrección
27 Y también a aquellos mis enemigos que no querían que yo reinara sobre ellos, traedlos acá y decapitadlos delante de mí”».* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
La transfiguración
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 Dicho esto, iba delante subiendo a Jerusalén.
La generación perversa demanda seńal
29 Al acercarse a Betfagé y a Betania, al monte que se llama de los Olivos, envió a dos de sus discípulos, 30 diciendo: --Id a la aldea de enfrente, y al entrar en ella hallaréis un asno atado en el cual ningún hombre ha montado jamás; desatadlo y traedlo.
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 Y si alguien os pregunta: “żPor qué lo desatáis?” le responderéis así: “Porque el Seńor lo necesita”.* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.
Tesoro en el cielo
32 Fueron los que habían sido enviados y hallaron como les dijo.
La lámpara del cuerpo
33 Cuando desataban el asno, sus dueńos les dijeron: --żPor qué desatáis el asno?
Cuando la sal pierde su sabor
34 Ellos dijeron: --Porque el Seńor lo necesita.
El siervo vigilante
Un ciego de Jericó recibe la vista
Bolsa, alforja y espada
35 Lo trajeron a Jesús; y habiendo echado sus mantos sobre el asno, subieron a Jesús encima.
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)
36 Y a su paso tendían sus mantos por el camino.* ˇPaz a vosotros!: saludo tradicional judío, que en estas circunstancias adquiere un sentido más profundo; véase Jn 14.27 n.
Jesús sana a un muchacho endemoniado
Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)
37 Cuando ya se acercaba a la bajada del Monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos, gozándose, comenzó a alabar a Dios a grandes voces por todas las maravillas que habían visto.
Jesús visita a Marta y a María
38 Decían: --ˇBendito el Rey que viene en el nombre del Seńor! ˇPaz en el cielo y gloria en las alturas!ń 19.38Lc 2.14.
Jesús ora en Getsemaní
39 Entonces algunos de los fariseos de entre la multitud le dijeron: --Maestro, reprende a tus discípulos.* Mis manos y mis pies: En ellos se veían las marcas de la crucifixión; cf. también Jn 20.20,24-27. Palpad y ved: Cf. 1 Jn 1.1.40 Él, respondiendo, les dijo: --Os digo que si estos callaran las piedras clamarían.
El siervo infiel
żDe quién es hijo el Cristo?
41 Cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró por ella, 42 diciendo: --ˇSi también tú conocieras, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Pero ahora está encubierto a tus ojos. 43 Vendrán días sobre ti cuando tus enemigos te rodearán con cerca, te sitiarán y por todas partes te estrecharán;* Hch 10.41.
Jesús anuncia por segunda vez%su muerte
44 te derribarán a tierra y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación.** Era necesario... cumpliera: Se recalca, al final del evangelio, el tema introducido en Lc 4.21; cf. también Lc 18.31; 22.37.El libro de los Salmos formaba la primera parte, y la más extensa, de la tercera división de las Escrituras (véase Introducción al NT).
Purificación del Templo
(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)
Jesús acusa a los escribas
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)
45 Entrando en el Templo comenzó a echar fuera a todos los que vendían y compraban en él,,
żQuién es el mayor?
46 diciéndoles: --Escrito está: “Mi casa es casa de oración”, pero vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.* Cf. Is 53.1-12; Os 6.2.
Arresto de Jesús
(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)
47 Enseńaba cada día en el Templo; pero los principales sacerdotes, los escribas y los altos dignatarios del pueblo procuraban matarlo.* Los v. 44-47 anticipan en cierto modo la proclamación que deberán hacer los apóstoles (cf. Hch 2.14-39; 3.17-26; 8.35; 13.16-41; 26.20).48 Pero no hallaban nada que pudieran hacerle, porque todo el pueblo estaba pendiente de sus palabras.* Hch 1.8.
Misión de los doce discípulos
Misión de los setenta
Jesús y la oración
La levadura de los fariseos
Arrepentíos o pereceréis
Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 Sucedió un día que, enseńando Jesús al pueblo en el Templo y anunciando el evangelio, llegaron los principales sacerdotes y los escribas, con los ancianos,* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 y le hablaron diciendo: --Dinos żcon qué autoridad haces estas cosas? żo quién es el que te ha dado esta autoridad? 3 Respondiendo Jesús, les dijo: --Os haré yo también una pregunta. Respondedme:
A quién se debe temer
4 El bautismo de Juan, żera del cielo, o de los hombres?* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 Entonces ellos discutían entre sí, diciendo: --Si decimos “del cielo”, dirá: “żPor qué, pues, no le creísteis?”.
Parábola de la higuera estéril
Jesús ante Herodes
6 Y si decimos “de los hombres”, todo el pueblo nos apedreará, porque están persuadidos de que Juan era profeta.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Muerte de Juan el Bautista
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 Respondieron que no sabían de dónde era.* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
El que me confiese delante de los hombres
Parábola de la moneda perdida
8 Entonces Jesús les dijo: --Yo tampoco os diré con qué autoridad hago estas cosas.
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 Comenzó luego a decir al pueblo esta parábola: «Un hombre plantó una vińa, la arrendó a labradores y se ausentó por mucho tiempo.
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)
Jesús sana a una mujer en sábado
10 A su tiempo envió un siervo a los labradores para que le dieran del fruto de la vińa, pero los labradores lo golpearon y lo enviaron con las manos vacías.* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 Volvió a enviar otro siervo; pero ellos a este también golpearon, insultaron y enviaron con las manos vacías. 12 Volvió a enviar un tercer siervo; pero ellos también a este echaron fuera, herido.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
El rico insensato
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 »Entonces el seńor de la vińa dijo: “żQué haré? Enviaré a mi hijo amado; quizás, cuando lo vean a él, le tendrán respeto”.* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).
Una casa dividida contra sí misma
14 Pero los labradores, al verlo, discutían entre sí, diciendo: “Este es el heredero; venid, matémoslo para que la heredad sea nuestra”.
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 Lo echaron fuera de la vińa y lo mataron. żQué, pues, les hará el seńor de la vińa?
La Ley y el reino de Dios
16 Irá, destruirá a estos labradores y dará su vińa a otros». Cuando ellos oyeron esto, dijeron: --ˇDios nos libre!* Cf. Jn 20.14; 21.4.
Regreso de los setenta
17 Pero él, mirándolos, dijo: --żQué, pues, es lo que está escrito?:
»“La piedra que desecharon%los edificadores
ha venido a ser cabeza del ángulo”.
La confesión de Pedro
Parábola de la semilla de mostaza
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 »Todo el que caiga sobre aquella piedra, será quebrantado; pero sobre quien ella caiga, lo desmenuzará.
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 En aquella hora, los principales sacerdotes y los escribas procuraban echarle mano, porque comprendieron que contra ellos había dicho esta parábola; pero temían al pueblo.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
Parábola de la levadura
(Mt 13.33)
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 Y, acechándolo, enviaron espías que simularan ser justos, a fin de sorprenderlo en alguna palabra, para entregarlo al poder y autoridad del gobernador.
Jesús anuncia su muerte
Jesús se regocija
21 Le preguntaron, diciendo: --Maestro, sabemos que dices y enseńas rectamente, y que no haces acepción de persona, sino que enseńas el camino de Dios con verdad.
La angustia y la ansiedad
La puerta estrecha
(Mt 7.13-14,21-23)
22 żNos es lícito dar tributo a César, o no? 23 Pero él, comprendiendo la astucia de ellos, les dijo: --żPor qué me tentáis?
El espíritu impuro que vuelve
La grandeza en el servicio
24 Mostradme la moneda. żDe quién es la imagen y la inscripción? Respondiendo dijeron: --De César.
El buen samaritano
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 Entonces les dijo: --Pues dad a César lo que es de César y a Dios lo que es de Dios.* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 Y no pudieron sorprenderlo en palabra alguna delante del pueblo, sino que, maravillados de su respuesta, callaron.* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
Los que en verdad son bienaventurados
La pregunta sobre la resurrección
27 Se acercaron entonces algunos de los saduceos, los cuales niegan que haya resurrección, y le preguntaron,* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
La transfiguración
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 diciendo: --Maestro, Moisés nos escribió: “Si el hermano de alguno muere teniendo mujer y no deja hijos, que su hermano se case con ella y levante descendencia a su hermano”.
La generación perversa demanda seńal
29 Hubo, pues, siete hermanos: el primero tomó esposa y murió sin hijos. 30 Y la tomó el segundo, el cual también murió sin hijos.
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 La tomó el tercero, y así todos los siete, y murieron sin dejar descendencia.* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.
Tesoro en el cielo
32 Finalmente murió también la mujer.
La lámpara del cuerpo
33 En la resurrección, pues, żde cuál de ellos será mujer, ya que los siete la tuvieron por mujer?
Cuando la sal pierde su sabor
34 Entonces respondiendo Jesús, les dijo: --Los hijos de este siglo se casan y se dan en casamiento,
El siervo vigilante
Un ciego de Jericó recibe la vista
Bolsa, alforja y espada
35 pero los que son tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, ni se casan ni se dan en casamiento,
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)
36 porque ya no pueden morir, pues son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios al ser hijos de la resurrección.* ˇPaz a vosotros!: saludo tradicional judío, que en estas circunstancias adquiere un sentido más profundo; véase Jn 14.27 n.
Jesús sana a un muchacho endemoniado
Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)
37 Pero en cuanto a que los muertos han de resucitar, aun Moisés lo enseńó en el pasaje de la zarza, cuando llama al Seńor, Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob,
Jesús visita a Marta y a María
38 porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos viven.
Jesús ora en Getsemaní
39 Respondiéndole algunos de los escribas, dijeron: --Maestro, bien has dicho.* Mis manos y mis pies: En ellos se veían las marcas de la crucifixión; cf. también Jn 20.20,24-27. Palpad y ved: Cf. 1 Jn 1.1.40 Y no osaron preguntarle nada más.
El siervo infiel
żDe quién es hijo el Cristo?
41 Entonces él les dijo: --żCómo dicen que el Cristo es hijo de David?, 42 pues el mismo David dice en el libro de los Salmos:
»“Dijo el Seńor a mi Seńor:
‘Siéntate a mi diestra,
43 hasta que ponga a tus enemigos%por estrado de tus pies’ ”.ń 20.42-43Sal 110.1; véase Mt 22.44 n. Estrado de tus pies: escabel o tarima. Hacer de los enemigos estrado de los pies es símbolo de que han sido derrotados y sometidos.* Hch 10.41.
Jesús anuncia por segunda vez%su muerte
44 »David, pues, lo llama Seńor; żcómo entonces es su hijo?** Era necesario... cumpliera: Se recalca, al final del evangelio, el tema introducido en Lc 4.21; cf. también Lc 18.31; 22.37.El libro de los Salmos formaba la primera parte, y la más extensa, de la tercera división de las Escrituras (véase Introducción al NT).
Purificación del Templo
(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)
Jesús acusa a los escribas
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)
45 Oyéndolo todo el pueblo, dijo a sus discípulos:
żQuién es el mayor?
46 --Guardaos de los escribas, que gustan de andar con ropas largas, aman las salutaciones en las plazas, las primeras sillas en las sinagogas y los primeros asientos en las cenas;* Cf. Is 53.1-12; Os 6.2.
Arresto de Jesús
(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)
47 que devoran las casas de las viudas y, por pretexto, hacen largas oraciones. Estos recibirán mayor condenación.* Los v. 44-47 anticipan en cierto modo la proclamación que deberán hacer los apóstoles (cf. Hch 2.14-39; 3.17-26; 8.35; 13.16-41; 26.20).
Misión de los doce discípulos
Misión de los setenta
Jesús y la oración
La levadura de los fariseos
Arrepentíos o pereceréis
Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de las ofrendas.* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 Vio también a una viuda muy pobre que echaba allí dos blancas. 3 Y dijo: --En verdad os digo que esta viuda pobre echó más que todos,
A quién se debe temer
4 pues todos aquellos echaron para las ofrendas de Dios de lo que les sobra; pero esta, de su pobreza echó todo el sustento que tenía.* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 A unos que hablaban de que el Templo estaba adornado de hermosas piedras y ofrendas votivas, dijo:
Parábola de la higuera estéril
Jesús ante Herodes
6 --En cuanto a estas cosas que veis, días vendrán en que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Muerte de Juan el Bautista
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 Le preguntaron, diciendo: --Maestro, żcuándo será esto? ży qué seńal habrá cuando estas cosas estén para suceder?* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
El que me confiese delante de los hombres
Parábola de la moneda perdida
8 Él entonces dijo: --Mirad que no seáis engańados, porque vendrán muchos en mi nombre diciendo: “Yo soy el Cristo” y: “El tiempo está cerca”. Pero no vayáis en pos de ellos.
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 Cuando oigáis de guerras y de revueltas, no os alarméis, porque es necesario que estas cosas acontezcan primero; pero el fin no será inmediatamente.
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)
Jesús sana a una mujer en sábado
10 Entonces ańadió: --Se levantará nación contra nación y reino contra reino;* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 habrá grandes terremotos y, en diferentes lugares, hambres y pestilencias; y habrá terror y grandes seńales del cielo. 12 »Pero antes de todas estas cosas os echarán mano, os perseguirán, os entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y seréis llevados ante reyes y ante gobernadores por causa de mi nombre.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
El rico insensato
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 Pero esto os será ocasión para dar testimonio.* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).
Una casa dividida contra sí misma
14 Proponeos en vuestros corazones no pensar antes cómo habréis de responder en vuestra defensa,
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 porque yo os daré palabra y sabiduría, la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se opongan.
La Ley y el reino de Dios
16 Seréis entregados aun por vuestros padres, hermanos, parientes y amigos; y matarán a algunos de vosotros.* Cf. Jn 20.14; 21.4.
Regreso de los setenta
17 Seréis odiados por todos por causa de mi nombre,
La confesión de Pedro
Parábola de la semilla de mostaza
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá.
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
Parábola de la levadura
(Mt 13.33)
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 »Pero cuando veáis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado.
Jesús anuncia su muerte
Jesús se regocija
21 Entonces los que estén en Judea huyan a los montes; y los que estén en medio de ella, váyanse; y los que estén en los campos no entren en ella,
La angustia y la ansiedad
La puerta estrecha
(Mt 7.13-14,21-23)
22 porque estos son días de retribución, para que se cumplan todas las cosas que están escritas. 23 Pero ˇay de las que estén encinta y de las que críen en aquellos días!, porque habrá gran calamidad en la tierra e ira sobre este pueblo.
El espíritu impuro que vuelve
La grandeza en el servicio
24 Caerán a filo de espada y serán llevados cautivos a todas las naciones, y Jerusalén será pisoteada por los gentiles hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan.
El buen samaritano
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 »Entonces habrá seńales en el sol, en la luna y en las estrellas,ń 21.25Is 13.10; Ez 32.7; Jl 2.10; 2.31; Sof 1.15; Ap 6.12-13.y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas.* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 Los hombres quedarán sin aliento por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra, porque las potencias de los cielos serán conmovidas.* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
Los que en verdad son bienaventurados
La pregunta sobre la resurrección
27 Entonces verán al Hijo del hombre que vendrá en una nube con poder y gran gloria.* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
La transfiguración
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.
La generación perversa demanda seńal
29 También les dijo una parábola: «Mirad la higuera y todos los árboles. 30 Cuando veis que ya brotan, sabéis por vosotros mismos que el verano está cerca.
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios.* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.
Tesoro en el cielo
32 »De cierto os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.
La lámpara del cuerpo
33 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.
Cuando la sal pierde su sabor
34 »Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y de embriaguez y de las preocupaciones de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día,
El siervo vigilante
Un ciego de Jericó recibe la vista
Bolsa, alforja y espada
35 porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de la tierra.
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)
36 Velad, pues, orando en todo tiempo que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del hombre».* ˇPaz a vosotros!: saludo tradicional judío, que en estas circunstancias adquiere un sentido más profundo; véase Jn 14.27 n.
Jesús sana a un muchacho endemoniado
Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)
37 De día enseńaba en el Templo y por la noche salía y se quedaba en el monte que se llama de los Olivos.
Jesús visita a Marta y a María
38 Y todo el pueblo acudía a él por la mańana para oírlo en el Templo.
Misión de los doce discípulos
Misión de los setenta
Jesús y la oración
La levadura de los fariseos
Arrepentíos o pereceréis
Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 Estaba cerca la fiesta de los Panes sin levadura, que se llama la Pascua.* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 Los principales sacerdotes y los escribas buscaban cómo matarlo, porque temían al pueblo. 3 Entró Satanás en Judas, por sobrenombre Iscariote, el cual era uno de los doce;
A quién se debe temer
4 este fue y habló con los principales sacerdotes y con los jefes de la guardia, de cómo se lo entregaría.* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 Ellos se alegraron y convinieron en darle dinero.
Parábola de la higuera estéril
Jesús ante Herodes
6 Él aceptó y buscaba una oportunidad para entregárselo a espaldas del pueblo.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Muerte de Juan el Bautista
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 Llegó el día de los Panes sin levadura, en el cual era necesario sacrificar el cordero de la Pascua.* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
El que me confiese delante de los hombres
Parábola de la moneda perdida
8 Entonces Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: --Id, preparadnos la Pascua para que la comamos.
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 Ellos le preguntaron: --żDónde quieres que la preparemos?
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)
Jesús sana a una mujer en sábado
10 Él les dijo: --Al entrar en la ciudad os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidlo hasta la casa donde entre* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 y decid al padre de familia de esa casa: “El Maestro te dice: ‘żDónde está el aposento donde he de comer la Pascua con mis discípulos?’ ”. 12 Entonces él os mostrará un gran aposento alto, ya dispuesto; preparadla allí.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
El rico insensato
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 Fueron, pues, y hallaron como les había dicho; y prepararon la Pascua.* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).
Una casa dividida contra sí misma
14 Cuando era la hora se sentó a la mesa, y con él los apóstoles.
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 Y les dijo: --ˇCuánto he deseado comer con vosotros esta Pascua antes que padezca!,
La Ley y el reino de Dios
16 porque os digo que no la comeré más hasta que se cumpla en el reino de Dios.* Cf. Jn 20.14; 21.4.
Regreso de los setenta
17 Tomando la copa, dio gracias y dijo: --Tomad esto y repartidlo entre vosotros,
La confesión de Pedro
Parábola de la semilla de mostaza
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 porque os digo que no beberé más del fruto de la vid hasta que el reino de Dios venga.
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 También tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: --Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
Parábola de la levadura
(Mt 13.33)
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 De igual manera, después de haber cenado, tomó la copa, diciendo: --Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.
Jesús anuncia su muerte
Jesús se regocija
21 Pero la mano del que me entrega está conmigo en la mesa.
La angustia y la ansiedad
La puerta estrecha
(Mt 7.13-14,21-23)
22 A la verdad el Hijo del hombre va, según lo que está determinado;ń 22.22Según lo que está determinado: es decir, el camino de la cruz que Dios le ha seńalado.pero ˇay de aquel hombre por quien es entregado! 23 Entonces ellos comenzaron a discutir entre sí sobre quién de ellos sería el que habría de hacer esto.
El espíritu impuro que vuelve
La grandeza en el servicio
24 Hubo también entre ellos una discusión sobre quién de ellos sería el mayor.
El buen samaritano
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 Pero él les dijo: --Los reyes de las naciones se enseńorean de ellas, y los que sobre ellas tienen autoridad son llamados bienhechores;* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 pero no así vosotros, sino que el mayor entre vosotros sea como el más joven, y el que dirige, como el que sirve,* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
Los que en verdad son bienaventurados
La pregunta sobre la resurrección
27 pues, żcuál es mayor, el que se sienta a la mesa o el que sirve? żNo es el que se sienta a la mesa? Pero yo estoy entre vosotros como el que sirve.* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
La transfiguración
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 »Y vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas.
La generación perversa demanda seńal
29 Yo, pues, os asigno un Reino, como mi Padre me lo asignó a mí, 30 para que comáis y bebáis a mi mesa en mi Reino y os sentéis en tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 Dijo también el Seńor: --Simón, Simón, Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo;* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.
Tesoro en el cielo
32 pero yo he rogado por ti, para que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.
La lámpara del cuerpo
33 Él le dijo: --Seńor, estoy dispuesto a ir contigo no sólo a la cárcel, sino también a la muerte.
Cuando la sal pierde su sabor
34 Y él le dijo: --Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces.
El siervo vigilante
Un ciego de Jericó recibe la vista
Bolsa, alforja y espada
35 Les dijo: --Cuando os envié sin bolsa, alforja ni calzado, żos faltó algo? Ellos dijeron: --Nada.
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)
36 Y les dijo: --Pues ahora el que tiene bolsa, tómela, y también la alforja; y el que no tiene espada, venda su capa y compre una.* ˇPaz a vosotros!: saludo tradicional judío, que en estas circunstancias adquiere un sentido más profundo; véase Jn 14.27 n.
Jesús sana a un muchacho endemoniado
Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)
37 Os digo que es necesario que se cumpla todavía en mí aquello que está escrito: “Y fue contado con los inicuos”, porque lo que está escrito de mí, tiene cumplimiento.
Jesús visita a Marta y a María
38 Entonces ellos dijeron: --Seńor, aquí hay dos espadas. Y él les dijo: --Basta.
Jesús ora en Getsemaní
39 Salió y se fue, como solía, al Monte de los Olivos; y sus discípulos lo siguieron.* Mis manos y mis pies: En ellos se veían las marcas de la crucifixión; cf. también Jn 20.20,24-27. Palpad y ved: Cf. 1 Jn 1.1.40 Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: --Orad para que no entréis en tentación.
El siervo infiel
żDe quién es hijo el Cristo?
41 Se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra, y puesto de rodillas oró, 42 diciendo: «Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya». 43 Entonces se le apareció un ángel del cielo para fortalecerlo.* Hch 10.41.
Jesús anuncia por segunda vez%su muerte
44 Lleno de angustia oraba más intensamente, y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.** Era necesario... cumpliera: Se recalca, al final del evangelio, el tema introducido en Lc 4.21; cf. también Lc 18.31; 22.37.El libro de los Salmos formaba la primera parte, y la más extensa, de la tercera división de las Escrituras (véase Introducción al NT).
Purificación del Templo
(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)
Jesús acusa a los escribas
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)
45 Cuando se levantó de la oración y fue a sus discípulos, los halló durmiendo a causa de la tristeza;
żQuién es el mayor?
46 y les dijo: --żPor qué dormís? Levantaos y orad para que no entréis en tentación.* Cf. Is 53.1-12; Os 6.2.
Arresto de Jesús
(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)
47 Mientras él aún hablaba, se presentó una turba. El que se llamaba Judas, uno de los doce, que iba al frente de ellos, se acercó hasta Jesús para besarlo.* Los v. 44-47 anticipan en cierto modo la proclamación que deberán hacer los apóstoles (cf. Hch 2.14-39; 3.17-26; 8.35; 13.16-41; 26.20).48 Entonces Jesús le dijo: --Judas, żcon un beso entregas al Hijo del hombre?* Hch 1.8.
El que no está contra nosotros, por nosotros está
Jesús, causa de división
49 Cuando los que estaban con él se dieron cuenta de lo que había de acontecer, le dijeron: --Seńor, żheriremos a espada?** La promesa de mi Padre: es decir, el Espíritu Santo (Hch 1.4; 2.33; cf. Jn 14.16-17,26; 16.7; 20.21-22).Estos v. preparan al lector para la continuación del relato, que el mismo autor presenta al comienzo del libro de los Hechos (cf. especialmente Hch 1.1-11; 2.1-4).
Jesús es sepultado
(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Jn 19.38-42)
La ascensión
50 Entonces uno de ellos hirió a un siervo del Sumo sacerdote y le cortó la oreja derecha.* Betania: aldea cercana a Jerusalén (Mt 21.17 n.).
4. EL VIAJE A JERUSALÉN (9.51--19.27)
Jesús reprende a Jacobo y a Juan
51 Entonces, respondiendo Jesús, dijo: --Basta ya; dejad. Y tocando su oreja, lo sanó. 52 Entonces Jesús dijo a los principales sacerdotes, a los jefes de la guardia del Templo y a los ancianos que habían venido contra él: --żComo contra un ladrón habéis salido con espadas y palos? 53 Habiendo estado con vosotros cada día en el Templo, no extendisteis las manos contra mí; pero esta es vuestra hora y la potestad de las tinieblas.* En diversos ms. no aparece: Amén.
żCómo no reconocéis este tiempo?
Pedro niega a Jesús
(Mt 26.57-58,69-75; Mc 14.53-54,66-72; Jn 18.12-18,25-27)
54 Lo prendieron, lo llevaron y lo condujeron a casa del Sumo sacerdote. Y Pedro lo seguía de lejos.* Día de la preparación: el viernes, día en que los judíos se preparaban para celebrar el sábado.55 Encendieron fuego en medio del patio y se sentaron alrededor; también Pedro se sentó entre ellos.* Cf. v. 49.56 Pero una criada, al verlo sentado al fuego, se fijó en él y dijo: --También este estaba con él.** Especias... y ungüentos: utilizados para embalsamar el cuerpo y completar así el ritual de la sepultura.Descansaron el sábado, conforme al mandamiento: Ex 20.10; Dt 5.14. Como era tarde, las mujeres tenían que esperar a que pasara el sábado, día de reposo, antes de poder hacer cualquier trabajo (Mc 16.1).
Los que querían seguir a Jesús
Arréglate con tu adversario
57 Pero él lo negó, diciendo: --Mujer, no lo conozco. 58 Un poco después, viéndolo otro, dijo: --Tú también eres de ellos. Y Pedro dijo: --Hombre, no lo soy. 59 Como una hora después, otro afirmó, diciendo: --Verdaderamente también este estaba con él, porque es galileo. 60 Y Pedro dijo: --Hombre, no sé lo que dices. Y en seguida, mientras él todavía hablaba, el gallo cantó. 61 Entonces, vuelto el Seńor, miró a Pedro; y Pedro se acordó de la palabra del Seńor, que le había dicho: «Antes que el gallo cante, me negarás tres veces».* Cf. v. 34.62 Y Pedro, saliendo fuera, lloró amargamente.
Jesús insultado y azotado
63 Los hombres que vigilaban a Jesús se burlaban de él y lo golpeaban.* Jn 18.22-23.64 Vendándole los ojos, le golpeaban el rostro y le preguntaban, diciendo: --Profetiza, żquién es el que te golpeó? 65 Y lo insultaban diciéndole muchas otras cosas.
Jesús ante el Concilio
(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Jn 18.19-24)
66 Cuando se hizo de día, se juntaron los ancianos del pueblo, los principales sacerdotes y los escribas, y lo llevaron al Concilio, diciendo:* Al Concilio: el Sanedrín o consejo supremo de los judíos; véase Concordancia temática. Véase también Mt 26.57 n.67 --żEres tú el Cristo? Dínoslo. Les dijo: --Si os lo digo, no creeréis; 68 y también, si os pregunto, ni me responderéis ni me soltaréis. 69 Pero desde ahora el Hijo del hombre se sentará a la diestra del poder de Dios.* Sal 110.1; Hch 7.56. La diestra: o la derecha, el lugar de honor.70 Dijeron todos: --Luego, żeres tú el Hijo de Dios? Y él les dijo: --Vosotros decís que lo soy.* La respuesta de Jesús puede entenderse como es así como vosotros decís, o bien, vosotros sois quienes lo decís.71 Entonces ellos dijeron: --żQué más testimonio necesitamos?, porque nosotros mismos lo hemos oído de su boca.* Cf. Jn 10.33.
Misión de los doce discípulos
Misión de los setenta
Jesús y la oración
La levadura de los fariseos
Arrepentíos o pereceréis
Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 Levantándose entonces todos, llevaron a Jesús a Pilato.* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 Y comenzaron a acusarlo, diciendo: --Hemos encontrado que este pervierte a la nación, y que prohíbe dar tributo a César diciendo que él mismo es el Cristo, un Rey. 3 Entonces Pilato le preguntó, diciendo: --żEres tú el Rey de los judíos? Respondiéndole él, dijo: --Tú lo dices.
A quién se debe temer
4 Pilato dijo a los principales sacerdotes y a la gente: --Ningún delito hallo en este hombre.* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 Pero ellos porfiaban, diciendo: --Alborota al pueblo, enseńando por toda Judea, comenzando desde Galilea hasta aquí.
Parábola de la higuera estéril
Jesús ante Herodes
6 Entonces Pilato, cuando oyó decir “Galilea”, preguntó si el hombre era galileo.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Muerte de Juan el Bautista
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 Y al saber que era de la jurisdicción de Herodes, lo remitió a Herodes, que en aquellos días también estaba en Jerusalén.* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
El que me confiese delante de los hombres
Parábola de la moneda perdida
8 Herodes, al ver a Jesús, se alegró mucho, porque hacía tiempo que deseaba verlo, porque había oído muchas cosas acerca de él y esperaba verlo hacer alguna seńal.
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 Le hizo muchas preguntas, pero él nada le respondió.
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)
Jesús sana a una mujer en sábado
10 Estaban los principales sacerdotes y los escribas acusándolo con gran vehemencia.* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 Entonces Herodes con sus soldados lo menospreció y se burló de él, vistiéndolo con una ropa espléndida; y volvió a enviarlo a Pilato. 12 Y aquel día, Pilato y Herodes, que estaban enemistados, se hicieron amigos.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
El rico insensato
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 Entonces Pilato, convocando a los principales sacerdotes, a los gobernantes y al pueblo,* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).
Una casa dividida contra sí misma
14 les dijo: --Me habéis presentado a este como un hombre que perturba al pueblo; pero, habiéndolo interrogado yo delante de vosotros, no he hallado en él delito alguno de aquellos de que lo acusáis.
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 Ni tampoco Herodes, porque os remití a él. Nada digno de muerte ha hecho este hombre,
La Ley y el reino de Dios
16 así que lo soltaré después de castigarlo.* Cf. Jn 20.14; 21.4.
Regreso de los setenta
17 Tenía necesidad de soltarles uno en cada fiesta.
La confesión de Pedro
Parábola de la semilla de mostaza
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 Pero toda la multitud gritó a una, diciendo: --ˇFuera con ese; suéltanos a Barrabás!
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 Este había sido echado en la cárcel por rebelión en la ciudad y por un homicidio.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
Parábola de la levadura
(Mt 13.33)
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 Les habló otra vez Pilato, queriendo soltar a Jesús;
Jesús anuncia su muerte
Jesús se regocija
21 pero ellos volvieron a gritar, diciendo: --ˇCrucifícalo, crucifícalo!
La angustia y la ansiedad
La puerta estrecha
(Mt 7.13-14,21-23)
22 Él les dijo por tercera vez: --żPues qué mal ha hecho este? Ningún delito digno de muerte he hallado en él; lo castigaré y lo soltaré. 23 Pero ellos insistían a gritos, pidiendo que fuera crucificado; y las voces de ellos y de los principales sacerdotes se impusieron.
El espíritu impuro que vuelve
La grandeza en el servicio
24 Entonces Pilato sentenció que se hiciera lo que ellos pedían.
El buen samaritano
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 Les soltó a aquel que había sido echado en la cárcel por rebelión y homicidio, a quien habían pedido, y entregó a Jesús a la voluntad de ellos.* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 Cuando lo llevaban, tomaron a cierto Simón de Cirene, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevara tras Jesús.* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
Los que en verdad son bienaventurados
La pregunta sobre la resurrección
27 Lo seguía una gran multitud del pueblo, y de mujeres que lloraban y hacían lamentación por él.* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
La transfiguración
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 Pero Jesús, volviéndose hacia ellas, les dijo: --Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, sino llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos,ń 23.28Expresión semítica que equivale a más que llorar por mí, llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos.
La generación perversa demanda seńal
29 porque vendrán días en que dirán: “Bienaventuradas las estériles y los vientres que no concibieron y los pechos que no criaron”. 30 Entonces comenzarán a decir a los montes: “Caed sobre nosotros”, y a los collados: “Cubridnos”,
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 porque si en el árbol verde hacen estas cosas, żen el seco, qué no se hará?* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.
Tesoro en el cielo
32 Llevaban también con él a otros dos, que eran malhechores, para ser ejecutados.
La lámpara del cuerpo
33 Cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, lo crucificaron allí, y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda.
Cuando la sal pierde su sabor
34 Jesús decía: --Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes.
El siervo vigilante
Un ciego de Jericó recibe la vista
Bolsa, alforja y espada
35 El pueblo estaba mirando, y aun los gobernantes se burlaban de él diciendo: --A otros salvó; sálvese a sí mismo, si este es el Cristo, el escogido de Dios.
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)
36 Los soldados también se burlaban de él, y se acercaban ofreciéndole vinagre* ˇPaz a vosotros!: saludo tradicional judío, que en estas circunstancias adquiere un sentido más profundo; véase Jn 14.27 n.
Jesús sana a un muchacho endemoniado
Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)
37 y diciendo: --Si tú eres el Rey de los judíos, sálvate a ti mismo.
Jesús visita a Marta y a María
38 Había también sobre él un título escrito con letras griegas, latinas y hebreas: «Este es el Rey de los judíos».
Jesús ora en Getsemaní
39 Uno de los malhechores que estaban colgados lo insultaba diciendo: --Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros.* Mis manos y mis pies: En ellos se veían las marcas de la crucifixión; cf. también Jn 20.20,24-27. Palpad y ved: Cf. 1 Jn 1.1.40 Respondiendo el otro, lo reprendió, diciendo: --żNi siquiera estando en la misma condenación temes tú a Dios?
El siervo infiel
żDe quién es hijo el Cristo?
41 Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; pero este ningún mal hizo. 42 Y dijo a Jesús: --Acuérdate de mí cuando vengas en tu Reino. 43 Entonces Jesús le dijo: --De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.* Hch 10.41.
Jesús anuncia por segunda vez%su muerte
44 Cuando era como la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena.** Era necesario... cumpliera: Se recalca, al final del evangelio, el tema introducido en Lc 4.21; cf. también Lc 18.31; 22.37.El libro de los Salmos formaba la primera parte, y la más extensa, de la tercera división de las Escrituras (véase Introducción al NT).
Purificación del Templo
(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)
Jesús acusa a los escribas
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)
45 El sol se oscureció y el velo del Templo se rasgó por la mitad.
żQuién es el mayor?
46 Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: --Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Habiendo dicho esto, expiró.* Cf. Is 53.1-12; Os 6.2.
Arresto de Jesús
(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)
47 Cuando el centurión vio lo que había acontecido, dio gloria a Dios diciendo: --Verdaderamente este hombre era justo.* Los v. 44-47 anticipan en cierto modo la proclamación que deberán hacer los apóstoles (cf. Hch 2.14-39; 3.17-26; 8.35; 13.16-41; 26.20).48 Toda la multitud de los que estaban presentes en este espectáculo, viendo lo que había acontecido, se volvían golpeándose el pecho.* Hch 1.8.
El que no está contra nosotros, por nosotros está
Jesús, causa de división
49 Pero todos sus conocidos, y las mujeres que lo habían seguido desde Galilea, estaban mirando estas cosas de lejos.** La promesa de mi Padre: es decir, el Espíritu Santo (Hch 1.4; 2.33; cf. Jn 14.16-17,26; 16.7; 20.21-22).Estos v. preparan al lector para la continuación del relato, que el mismo autor presenta al comienzo del libro de los Hechos (cf. especialmente Hch 1.1-11; 2.1-4).
Jesús es sepultado
(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Jn 19.38-42)
La ascensión
50 Había un varón llamado José, de Arimatea, ciudad de Judea, el cual era miembro del Concilio, hombre bueno y justo.* Betania: aldea cercana a Jerusalén (Mt 21.17 n.).
4. EL VIAJE A JERUSALÉN (9.51--19.27)
Jesús reprende a Jacobo y a Juan
51 Este, que también esperaba el reino de Dios y no había consentido en el acuerdo ni en los hechos de ellos, 52 fue a Pilato y pidió el cuerpo de Jesús. 53 Bajándolo de la cruz, lo envolvió en una sábana y lo puso en un sepulcro abierto en una peńa, en el cual aún no se había puesto a nadie.* En diversos ms. no aparece: Amén.
żCómo no reconocéis este tiempo?
Pedro niega a Jesús
(Mt 26.57-58,69-75; Mc 14.53-54,66-72; Jn 18.12-18,25-27)
54 Era día de la preparación y estaba para comenzar el sábado.* Día de la preparación: el viernes, día en que los judíos se preparaban para celebrar el sábado.55 Las mujeres que lo habían acompańado desde Galilea lo siguieron y vieron el sepulcro y cómo fue puesto su cuerpo.* Cf. v. 49.56 Al regresar, prepararon especias aromáticas y ungüentos; y descansaron el sábado, conforme al mandamiento.** Especias... y ungüentos: utilizados para embalsamar el cuerpo y completar así el ritual de la sepultura.Descansaron el sábado, conforme al mandamiento: Ex 20.10; Dt 5.14. Como era tarde, las mujeres tenían que esperar a que pasara el sábado, día de reposo, antes de poder hacer cualquier trabajo (Mc 16.1).
Misión de los doce discípulos
Misión de los setenta
Jesús y la oración
La levadura de los fariseos
Arrepentíos o pereceréis
Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 El primer día de la semana, muy de mańana, fueron al sepulcro llevando las especias aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas.* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 Hallaron removida la piedra del sepulcro 3 y, entrando, no hallaron el cuerpo del Seńor Jesús.
A quién se debe temer
4 Aconteció que estando ellas perplejas por esto, se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes;* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 y como tuvieron temor y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: --żPor qué buscáis entre los muertos al que vive?
Parábola de la higuera estéril
Jesús ante Herodes
6 No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló cuando aún estaba en Galilea,* Mt 28.6; Mc 16.6.
Muerte de Juan el Bautista
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 diciendo: “Es necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado y resucite al tercer día”.* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
El que me confiese delante de los hombres
Parábola de la moneda perdida
8 Entonces ellas se acordaron de sus palabras,
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 y volviendo del sepulcro dieron nuevas de todas estas cosas a los once y a todos los demás.
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)
Jesús sana a una mujer en sábado
10 Eran María Magdalena, Juana y María, madre de Jacobo, y las demás con ellas, quienes dijeron estas cosas a los apóstoles.* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 Pero a ellos les parecían locura las palabras de ellas, y no las creyeron. 12 Pedro, sin embargo, levantándose, corrió al sepulcro; y cuando miró dentro vio solo los lienzos, y se fue a casa maravillándose de lo que había sucedido.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Ayes sobre las ciudades impenitentes
El rico insensato
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 Dos de ellos iban el mismo día a una aldea llamada Emaús, que estaba a sesenta estadios de Jerusalén.* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).
Una casa dividida contra sí misma
14 Hablaban entre sí de todas aquellas cosas que habían acontecido.
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 Y sucedió que, mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó y caminaba con ellos.
La Ley y el reino de Dios
16 Pero los ojos de ellos estaban velados, para que no lo reconocieran.* Cf. Jn 20.14; 21.4.
Regreso de los setenta
17 Él les dijo: --żQué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes?
La confesión de Pedro
Parábola de la semilla de mostaza
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 Respondiendo uno de ellos, que se llamaba Cleofas, le dijo: --żEres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días?
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 Entonces él les preguntó: --żQué cosas? Y ellos le dijeron: --De Jesús nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo;* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
Parábola de la levadura
(Mt 13.33)
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 y cómo lo entregaron los principales sacerdotes y nuestros gobernantes a sentencia de muerte, y lo crucificaron.
Jesús anuncia su muerte
Jesús se regocija
21 Pero nosotros esperábamos que él fuera el que había de redimir a Israel. Sin embargo, además de todo, hoy es ya el tercer día que esto ha acontecido.
La angustia y la ansiedad
La puerta estrecha
(Mt 7.13-14,21-23)
22 Aunque también nos han asombrado unas mujeres de entre nosotros, las cuales antes del día fueron al sepulcro; 23 como no hallaron su cuerpo, volvieron diciendo que también habían visto visión de ángeles, quienes dijeron que él vive.
El espíritu impuro que vuelve
La grandeza en el servicio
24 Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho, pero a él no lo vieron.
El buen samaritano
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 Entonces él les dijo: --ˇInsensatos y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho!* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 żNo era necesario que el Cristo padeciera estas cosas y que entrara en su gloria?* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
Los que en verdad son bienaventurados
La pregunta sobre la resurrección
27 Y comenzando desde Moisés y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían.* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
La transfiguración
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 Llegaron a la aldea adonde iban, y él hizo como que iba más lejos.
La generación perversa demanda seńal
29 Pero ellos lo obligaron a quedarse, diciendo: --Quédate con nosotros, porque se hace tarde y el día ya ha declinado. Entró, pues, a quedarse con ellos. 30 Y aconteció que, estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan, lo bendijo, lo partió y les dio.
Lamento de Jesús sobre Jerusalén
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 Entonces les fueron abiertos los ojos y lo reconocieron; pero él desapareció de su vista.* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.
Tesoro en el cielo
32 Y se decían el uno al otro: --żNo ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino y cuando nos abría las Escrituras?
La lámpara del cuerpo
33 Levantándose en esa misma hora, volvieron a Jerusalén; y hallaron a los once reunidos y a los que estaban con ellos,
Cuando la sal pierde su sabor
34 que decían: --Ha resucitado el Seńor verdaderamente, y ha aparecido a Simón.ń 24.34Esta aparición a Simón Pedro no se menciona en los otros evangelios, pero Pablo se refiere a ella en 1 Co 15.5.
El siervo vigilante
Un ciego de Jericó recibe la vista
Bolsa, alforja y espada
35 Entonces ellos contaron las cosas que les habían acontecido en el camino, y cómo lo habían reconocido al partir el pan.
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)
36 Mientras aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos y les dijo: --ˇPaz a vosotros!* ˇPaz a vosotros!: saludo tradicional judío, que en estas circunstancias adquiere un sentido más profundo; véase Jn 14.27 n.
Jesús sana a un muchacho endemoniado
Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)
37 Entonces, espantados y atemorizados, pensaban que veían un espíritu.
Jesús visita a Marta y a María
38 Pero él les dijo: --żPor qué estáis turbados y vienen a vuestro corazón estos pensamientos?
Jesús ora en Getsemaní
39 Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy. Palpad y ved, porque un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo.* Mis manos y mis pies: En ellos se veían las marcas de la crucifixión; cf. también Jn 20.20,24-27. Palpad y ved: Cf. 1 Jn 1.1.40 Y diciendo esto, les mostró las manos y los pies.
El siervo infiel
żDe quién es hijo el Cristo?
41 Pero como todavía ellos, de gozo, no lo creían y estaban maravillados, les dijo: --żTenéis aquí algo de comer? 42 Entonces le dieron un trozo de pescado asado y un panal de miel. 43 Él lo tomó y comió delante de ellos.* Hch 10.41.
Jesús anuncia por segunda vez%su muerte
44 Luego les dijo: --Estas son las palabras que os hablé estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliera todo lo que está escrito de mí en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos.** Era necesario... cumpliera: Se recalca, al final del evangelio, el tema introducido en Lc 4.21; cf. también Lc 18.31; 22.37.El libro de los Salmos formaba la primera parte, y la más extensa, de la tercera división de las Escrituras (véase Introducción al NT).
Purificación del Templo
(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)
Jesús acusa a los escribas
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)
45 Entonces les abrió el entendimiento para que comprendieran las Escrituras;
żQuién es el mayor?
46 y les dijo: --Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciera y resucitara de los muertos al tercer día;* Cf. Is 53.1-12; Os 6.2.
Arresto de Jesús
(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)
47 y que se predicara en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.* Los v. 44-47 anticipan en cierto modo la proclamación que deberán hacer los apóstoles (cf. Hch 2.14-39; 3.17-26; 8.35; 13.16-41; 26.20).48 Vosotros sois testigos de estas cosas.* Hch 1.8.
El que no está contra nosotros, por nosotros está
Jesús, causa de división
49 Ciertamente, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.** La promesa de mi Padre: es decir, el Espíritu Santo (Hch 1.4; 2.33; cf. Jn 14.16-17,26; 16.7; 20.21-22).Estos v. preparan al lector para la continuación del relato, que el mismo autor presenta al comienzo del libro de los Hechos (cf. especialmente Hch 1.1-11; 2.1-4).
Jesús es sepultado
(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Jn 19.38-42)
La ascensión
50 Después los sacó fuera hasta Betania y, alzando sus manos, los bendijo.* Betania: aldea cercana a Jerusalén (Mt 21.17 n.).
4. EL VIAJE A JERUSALÉN (9.51--19.27)
Jesús reprende a Jacobo y a Juan
51 Aconteció que, mientras los bendecía, se separó de ellos y fue llevado arriba al cielo. 52 Ellos, después de haberlo adorado, volvieron a Jerusalén con gran gozo; 53 y estaban siempre en el Templo, alabando y bendiciendo a Dios. Amén.* En diversos ms. no aparece: Amén.
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