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San Lucas 9 9 de 24 capítulos

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda

(Mc 12.41-44)

1 Reuniendo a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios y para sanar enfermedades.* Arca de las ofrendas: Véase Mc 12.41 n.2 Y los envió a predicar el reino de Dios y a sanar a los enfermos.* Dos blancas: Dos monedas de ínfimo valor; véase Mc 12.42 n.3 Les dijo: --No toméis nada para el camino: ni bastón, ni alforja, ni pan, ni dinero; ni llevéis dos túnicas.

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 En cualquier casa donde entréis, quedad allí, y de allí salid.* Cf. 2 Co 8.12.

Auméntanos la fe

Jesús predice la destrucción del Templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Dondequiera que no os reciban, salid de aquella ciudad y sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contra ellos.* La fachada del Templo era de mármol, adornada con objetos preciosos ofrecidos a Dios, entre ellos una gran vid de oro encima de la puerta, donada por Herodes el Grande. Véase Mc 13.1 n.

Parábola de la higuera estéril

6 Y saliendo, pasaban por todas las aldeas anunciando el evangelio y sanando por todas partes.* Jerusalén fue destruida por el ejército romano en el ańo 70 d.C. En este cap. se hace referencia, en parte, a dicho acontecimiento y, en parte, al regreso del Hijo del hombre y al fin del mundo.

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 Herodes, el tetrarca, oyó de todas las cosas que hacía Jesús, y estaba perplejo, porque decían algunos: «Juan ha resucitado de los muertos»;

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 otros: «Elías ha aparecido»; y otros: «Algún profeta de los antiguos ha resucitado».* Mc 13.21; Lc 17.23; cf. 1 Jn 2.18.

Parábola del fariseo y el publicano

Los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Y dijo Herodes: --A Juan yo lo hice decapitar; żquién, pues, es este de quien oigo tales cosas? Y procuraba verlo.

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 Al regresar los apóstoles, le contaron todo lo que habían hecho. Y tomándolos, se retiró aparte, a un lugar desierto de la ciudad llamada Betsaida.

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 Cuando la gente lo supo, lo siguió; y él los recibió, les hablaba del reino de Dios y sanaba a los que necesitaban ser curados.* Cf. Is 19.2; Ap 6.3-8,12-17.12 Pero el día comenzaba a declinar. Acercándose los doce, le dijeron: --Despide a la gente, para que vayan a las aldeas y campos de alrededor y se alojen y encuentren alimentos, porque aquí estamos en lugar desierto.* Mt 10.17-18.

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 Él les dijo: --Dadles vosotros de comer. Dijeron ellos: --No tenemos más que cinco panes y dos peces, a no ser que vayamos nosotros a comprar alimentos para toda esta multitud.

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Eran como cinco mil hombres. Entonces dijo a sus discípulos: --Hacedlos sentar en grupos de cincuenta.

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Así lo hicieron, haciéndolos sentar a todos.* Mt 10.19-20; Mc 13.9-11; Lc 12.11-12.

La Ley y el reino de Dios

16 Y tomando los cinco panes y los dos peces, levantó los ojos al cielo, los bendijo, los partió y dio a sus discípulos para que los pusieran delante de la gente.* Mt 10.21; Mc 13.12; Lc 12.52-53.

Regreso de los setenta

17 Comieron todos y se saciaron; y recogieron lo que les sobró: doce cestas de pedazos.* Mt 10.22; Jn 15.18-25.

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Aconteció que mientras Jesús oraba aparte, estaban con él los discípulos; y les preguntó, diciendo: --żQuién dice la gente que soy yo?* Expresión proverbial (cf. Hch 27.34).

El rico y Lázaro

La cuestión del tributo

(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)

19 Ellos respondieron: --Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, que algún profeta de los antiguos ha resucitado.

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 Él les dijo: --żY vosotros, quién decís que soy? Entonces, respondiendo Pedro, dijo: --El Cristo de Dios.

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 Pero él les mandó que a nadie dijeran esto,ń 9.21Que a nadie dijeran: Véase Mc 1.34 nota i.encargándoselo rigurosamente,

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 y diciendo: --Es necesario que el Hijo del hombre padezca muchas cosas y sea desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y que sea muerto y resucite al tercer día.* Os 9.7.23 Y decía a todos: --Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame.

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 Todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, este la salvará,* Is 63.18; Dn 8.13; Ap 11.2.

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

La venida del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 pues, żqué aprovecha al hombre si gana todo el mundo y se destruye o se pierde a sí mismo?, 26 porque el que se avergüence de mí y de mis palabras, de este se avergonzará el Hijo del hombre cuando venga en su gloria, y en la del Padre y de los santos ángeles.* Potencias de los cielos: los astros, a los que se consideraba sometidos al dominio de potencias espirituales.

Los que en verdad son bienaventurados

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Pero en verdad os digo que hay algunos de los que están aquí que no gustarán la muerte hasta que vean el reino de Dios.* Dn 7.13; Mt 16.27; 26.64; Ap 1.7; cf. 1 Ts 4.13-18.

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Como ocho días después de estas palabras, Jesús tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar.

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 Mientras oraba, la apariencia de su rostro cambió y su vestido se volvió blanco y resplandeciente. 30 Y dos varones hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías.

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Estos aparecieron rodeados de gloria; y hablaban de su partida, que Jesús iba a cumplir en Jerusalén.

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Pedro y los que lo acompańaban estaban rendidos de sueńo; pero, permaneciendo despiertos, vieron la gloria de Jesús y a los dos varones que estaban con él.

La lámpara del cuerpo

(Mt 6.22-23)

33 Y sucedió que, mientras estos se alejaban de él, Pedro dijo a Jesús: --Maestro, bueno es para nosotros estar aquí. Hagamos tres enramadas, una para ti, una para Moisés y una para Elías. Pero no sabía lo que decía.

Cuando la sal pierde su sabor

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Mientras él decía esto, vino una nube que los cubrió; y tuvieron temor al entrar en la nube.

El siervo vigilante

Un ciego de Jericó recibe la vista

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Y vino una voz desde la nube, que decía: «Este es mi Hijo amado; a él oíd». 36 Cuando cesó la voz, Jesús se encontraba solo. Ellos callaron, y por aquellos días no dijeron nada a nadie de lo que habían visto.** Orando en todo tiempo: Véase Lc 18.1 n.Seáis tenidos por dignos de: otros ms. dicen: tengáis fuerzas para.

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Al día siguiente, cuando descendieron del monte, una gran multitud les salió al encuentro.* Lc 19.47; 22.53; Jn 18.20.

Jesús visita a Marta y a María

38 Y un hombre de la multitud clamó diciendo: --Maestro, te ruego que veas a mi hijo, pues es el único que tengo; 39 y sucede que un espíritu lo toma y, de repente, lo hace gritar, lo sacude con violencia, lo hace echar espuma y, estropeándolo, a duras penas se aparta de él. 40 Rogué a tus discípulos que lo echaran fuera, pero no pudieron.

El siervo infiel

(Mt 24.45-51)

żDe quién es hijo el Cristo?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 Respondiendo Jesús, dijo: --ˇGeneración incrédula y perversa! żHasta cuándo he de estar con vosotros y os he de soportar? Trae acá a tu hijo.* Se esperaba que el Mesías fuera descendiente del rey David; véanse las referencias en Mc 12.35 n.42 Mientras se acercaba el muchacho, el demonio lo derribó y lo sacudió con violencia; pero Jesús reprendió al espíritu impuro, sanó al muchacho y se lo devolvió a su padre. 43 Y todos se admiraban de la grandeza de Dios. Estando todos maravillados de todas las cosas que hacía, dijo a sus discípulos:

Jesús anuncia por segunda vez%su muerte

(Mt 17.22-23; Mc 9.30-32)

44 --Haced que os penetren bien en los oídos estas palabras, porque acontecerá que el Hijo del hombre será entregado en manos de hombres.* Respecto al argumento presentado por Jesús, véase Mt 22.42-45 n.

Purificación del Templo

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

Jesús acusa a los escribas

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)

45 Pero ellos no entendían estas palabras, pues les estaban veladas para que no las entendieran; y temían preguntarle sobre esas palabras.

żQuién es el mayor?

(Mt 18.1-5; Mc 9.33-37)

46 Entonces entraron en discusión sobre quién de ellos sería el mayor.* Ropas largas... las primeras sillas: Véase Mc 12.38,39 con las notas correspondientes; cf. también Lc 14.7.47 Jesús, percibiendo los pensamientos de sus corazones, tomó a un nińo, lo puso junto a sí* Alusión a Is 10.1-2.48 y les dijo: --Cualquiera que reciba a este nińo en mi nombre, a mí me recibe; y cualquiera que me recibe a mí, recibe al que me envió, porque el que es más pequeńo entre todos vosotros, ese es el más grande.

El que no está contra nosotros, por nosotros está

(Mc 9.38-40)

Jesús, causa de división

(Mt 10.34-36)

49 Entonces respondiendo Juan, dijo: --Maestro, hemos visto a uno que echaba fuera demonios en tu nombre; y se lo prohibimos, porque no sigue con nosotros.* Fuego: Probablemente es una alusión al juicio (Mt 7.19; Mc 9.48; Lc 3.16-17), que separa a buenos y malos y lleva así a la división (v. 51-53). Algunos ven aquí una referencia al Espíritu Santo (cf. Lc 3.16; Hch 2.3).50 Jesús le dijo: --No se lo prohibáis, porque el que no está contra nosotros, por nosotros está.* De un bautismo tengo que ser bautizado: el bautismo de sufrimiento. Véase Mc 10.38 n.

4. EL VIAJE A JERUSALÉN (9.51--19.27)

Jesús reprende a Jacobo y a Juan

51 Cuando se cumplió el tiempo en que él había de ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a Jerusalén. 52 Y envió mensajeros delante de él, los cuales fueron y entraron en una aldea de los samaritanos para hacerle preparativos. 53 Pero no lo recibieron, porque su intención era ir a Jerusalén.* Miq 7.6.

żCómo no reconocéis este tiempo?

(Mt 16.1-4; Mc 8.11-13)

54 Al ver esto, Jacobo y Juan, sus discípulos, le dijeron: --Seńor, żquieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma? 55 Entonces, volviéndose él, los reprendió diciendo: --Vosotros no sabéis de qué espíritu sois,* Los vientos del poniente traen lluvias a Palestina desde el mar Mediterráneo; los del sur traen el calor del desierto.56 porque el Hijo del hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea.

Los que querían seguir a Jesús

(Mt 8.18-22)

Arréglate con tu adversario

(Mt 5.25-26)

57 Yendo por el camino, uno le dijo: --Seńor, te seguiré adondequiera que vayas. 58 Jesús le dijo: --Las zorras tienen guaridas y las aves de los cielos nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde recostar la cabeza. 59 Y dijo a otro: --Sígueme. Él le respondió: --Seńor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre. 60 Jesús le dijo: --Deja que los muertos entierren a sus muertos; pero tú vete a anunciar el reino de Dios.* Deja que los muertos entierren a sus muertos: Véase Mt 8.22 n.61 Entonces también dijo otro: --Te seguiré, Seńor; pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa. 62 Jesús le contestó: --Ninguno que, habiendo puesto su mano en el arado, mira hacia atrásń 9.62Frase proverbial, basada en el hecho de que quien ara con una yunta de bueyes no puede trazar un surco recto si mira hacia atrás (cf. Flp 3.13; Heb 12.1-2).es apto para el reino de Dios.

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda

(Mc 12.41-44)

1 Después de estas cosas, el Seńor designó también a otros setenta, a quienes envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él había de ir.* Arca de las ofrendas: Véase Mc 12.41 n.2 Y les dijo: «La mies a la verdad es mucha, pero los obreros pocos; por tanto, rogad al Seńor de la mies que envíe obreros a su mies.* Dos blancas: Dos monedas de ínfimo valor; véase Mc 12.42 n.3 Id; yo os envío como corderos en medio de lobos.

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 No llevéis bolsa ni alforja ni calzado; y a nadie saludéis por el camino.* Cf. 2 Co 8.12.

Auméntanos la fe

Jesús predice la destrucción del Templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: “Paz sea a esta casa”.* La fachada del Templo era de mármol, adornada con objetos preciosos ofrecidos a Dios, entre ellos una gran vid de oro encima de la puerta, donada por Herodes el Grande. Véase Mc 13.1 n.

Parábola de la higuera estéril

6 Si hay allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá a vosotros.* Jerusalén fue destruida por el ejército romano en el ańo 70 d.C. En este cap. se hace referencia, en parte, a dicho acontecimiento y, en parte, al regreso del Hijo del hombre y al fin del mundo.

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 Quedaos en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os den, porque el obrero es digno de su salario. No os paséis de casa en casa.

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 En cualquier ciudad donde entréis y os reciban, comed lo que os pongan delante* Mc 13.21; Lc 17.23; cf. 1 Jn 2.18.

Parábola del fariseo y el publicano

Los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: “Se ha acercado a vosotros el reino de Dios”.

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 Pero en cualquier ciudad donde entréis y no os reciban, salid por sus calles y decid:

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 “ˇAun el polvo de vuestra ciudad, que se ha pegado a nuestros pies, lo sacudimos contra vosotros! Pero sabed que el reino de Dios se ha acercado a vosotros”.* Cf. Is 19.2; Ap 6.3-8,12-17.12 Os digo que en aquel día será más tolerable el castigo para Sodoma que para aquella ciudad.* Mt 10.17-18.

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 »ˇAy de ti, Corazín! ˇAy de ti, Betsaida! que si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que, sentadas en ceniza y con vestidos ásperos, se habrían arrepentido.

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Por tanto, en el juicio será más tolerable el castigo para Tiro y Sidón que para vosotras.

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Y tú, Capernaúm, que hasta los cielos eres levantada, hasta el Hades serás abatida.* Mt 10.19-20; Mc 13.9-11; Lc 12.11-12.

La Ley y el reino de Dios

16 »El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió».* Mt 10.21; Mc 13.12; Lc 12.52-53.

Regreso de los setenta

17 Regresaron los setenta con gozo, diciendo: --ˇSeńor, hasta los demonios se nos sujetan en tu nombre!* Mt 10.22; Jn 15.18-25.

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Les dijo: --Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.* Expresión proverbial (cf. Hch 27.34).

El rico y Lázaro

La cuestión del tributo

(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)

19 Os doy potestad de pisotear serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dańará.

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.ń 10.20Cf. Dn 12.1; Flp 4.3; Ap 3.5; 13.8; 17.8; 20.12.

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 En aquella misma hora Jesús se regocijó en el Espíritu, y dijo: «Yo te alabo, Padre, Seńor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos y las has revelado a los nińos. Sí, Padre, porque así te agradó.

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 »Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce quién es el Hijo, sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar».* Os 9.7.23 Y volviéndose a los discípulos, les dijo aparte: --Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis,

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 pues os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oir lo que oís, y no lo oyeron.* Is 63.18; Dn 8.13; Ap 11.2.

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

La venida del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Un intérprete de la Ley se levantó y dijo, para probarlo: --Maestro, żhaciendo qué cosa heredaré la vida eterna? 26 Él le dijo: --żQué está escrito en la Ley? żCómo lees?* Potencias de los cielos: los astros, a los que se consideraba sometidos al dominio de potencias espirituales.

Los que en verdad son bienaventurados

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Aquel, respondiendo, dijo: --Amarás al Seńor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.* Dn 7.13; Mt 16.27; 26.64; Ap 1.7; cf. 1 Ts 4.13-18.

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Le dijo: --Bien has respondido; haz esto y vivirás.

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: --żY quién es mi prójimo? 30 Respondiendo Jesús, dijo: --Un hombre que descendía de Jerusalén a Jericó cayó en manos de ladrones, los cuales lo despojaron, lo hirieron y se fueron dejándolo medio muerto.

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y al verlo pasó de largo.

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, al verlo pasó de largo.

La lámpara del cuerpo

(Mt 6.22-23)

33 Pero un samaritano que iba de camino, vino cerca de él y, al verlo, fue movido a misericordia.

Cuando la sal pierde su sabor

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Acercándose, vendó sus heridas echándoles aceite y vino, lo puso en su cabalgadura, lo llevó al mesón y cuidó de él.

El siervo vigilante

Un ciego de Jericó recibe la vista

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Otro día, al partir, sacó dos denarios, los dio al mesonero y le dijo: “Cuídamelo, y todo lo que gastes de más yo te lo pagaré cuando regrese”. 36 żQuién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?** Orando en todo tiempo: Véase Lc 18.1 n.Seáis tenidos por dignos de: otros ms. dicen: tengáis fuerzas para.

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Él dijo: --El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: --Ve y haz tú lo mismo.* Lc 19.47; 22.53; Jn 18.20.

Jesús visita a Marta y a María

38 Aconteció que, yendo de camino, entró en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa. 39 Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. 40 Marta, en cambio, se preocupaba con muchos quehaceres y, acercándose, dijo: --Seńor, żno te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude.

El siervo infiel

(Mt 24.45-51)

żDe quién es hijo el Cristo?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 Respondiendo Jesús, le dijo: --Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas.* Se esperaba que el Mesías fuera descendiente del rey David; véanse las referencias en Mc 12.35 n.42 Pero solo una cosa es necesaria, y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda

(Mc 12.41-44)

1 Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar y, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: --Seńor, enséńanos a orar, como también Juan enseńó a sus discípulos.* Arca de las ofrendas: Véase Mc 12.41 n.2 Él les dijo: --Cuando oréis, decid:
»“Padre nuestro que estás en los cielos,
santificado sea tu nombre.
Venga tu Reino.
Hágase tu voluntad, como en el cielo,%así también en la tierra.
*
Dos blancas: Dos monedas de ínfimo valor; véase Mc 12.42 n.3 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 Perdónanos nuestros pecados,%porque también nosotros perdonamos%a todos los que nos deben.
Y no nos metas en tentación,
mas líbranos del mal”.
*
Cf. 2 Co 8.12.

Auméntanos la fe

Jesús predice la destrucción del Templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Les dijo también: --żQuién de vosotros que tenga un amigo, va a él a medianoche y le dice: “Amigo, préstame tres panes,* La fachada del Templo era de mármol, adornada con objetos preciosos ofrecidos a Dios, entre ellos una gran vid de oro encima de la puerta, donada por Herodes el Grande. Véase Mc 13.1 n.

Parábola de la higuera estéril

6 porque un amigo mío ha venido a mí de viaje y no tengo qué ofrecerle”;* Jerusalén fue destruida por el ejército romano en el ańo 70 d.C. En este cap. se hace referencia, en parte, a dicho acontecimiento y, en parte, al regreso del Hijo del hombre y al fin del mundo.

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 y aquel, respondiendo desde adentro, le dice: “No me molestes; la puerta ya está cerrada y mis nińos están conmigo en cama. No puedo levantarme y dártelos”?

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 Os digo que, si no se levanta a dárselos por ser su amigo, al menos por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite.* Mc 13.21; Lc 17.23; cf. 1 Jn 2.18.

Parábola del fariseo y el publicano

Los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Por eso os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá,

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 »żQué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? żO si le pide pescado, en lugar de pescado le dará una serpiente?* Cf. Is 19.2; Ap 6.3-8,12-17.12 żO si le pide un huevo, le dará un escorpión?* Mt 10.17-18.

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, żcuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Estaba Jesús echando fuera un demonio, que era mudo; y aconteció que, después de salir el demonio, el mudo habló y la gente quedó maravillada.

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Pero algunos de ellos decían: --Por Beelzebú, príncipe de los demonios, echa fuera los demonios.* Mt 10.19-20; Mc 13.9-11; Lc 12.11-12.

La Ley y el reino de Dios

16 Otros, para tentarlo, le pedían seńal del cielo.ń 11.16Mt 12.38; 16.1; Mc 8.11; Jn 6.30. Del cielo: equivale a decir de Dios, para no usar el nombre sagrado.* Mt 10.21; Mc 13.12; Lc 12.52-53.

Regreso de los setenta

17 Pero él, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo: --Todo reino dividido contra sí mismo es asolado, y una casa dividida contra sí misma, cae.* Mt 10.22; Jn 15.18-25.

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 De igual manera, si Satanás está dividido contra sí mismo, żcómo permanecerá su reino? Os digo esto ya que decís que por Beelzebú echo yo fuera los demonios.* Expresión proverbial (cf. Hch 27.34).

El rico y Lázaro

La cuestión del tributo

(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)

19 Si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, żvuestros hijos por quién los echan? Por tanto, ellos serán vuestros jueces.

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 Pero si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, ciertamente el reino de Dios ha llegado a vosotros.

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 »Mientras el hombre fuerte y armado guarda su palacio, en paz está lo que posee.

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Pero cuando viene otro más fuerte que él y lo vence, le quita todas las armas en que confiaba y reparte el botín.* Os 9.7.23 »El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 »Cuando el espíritu impuro sale del hombre, anda por lugares secos buscando reposo; pero, al no hallarlo, dice: “Volveré a mi casa, de donde salí”.* Is 63.18; Dn 8.13; Ap 11.2.

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

La venida del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Cuando llega, la halla barrida y adornada. 26 Entonces va y toma otros siete espíritus peores que él; y entran y viven allí, y el estado final de aquel hombre viene a ser peor que el primero.* Potencias de los cielos: los astros, a los que se consideraba sometidos al dominio de potencias espirituales.

Los que en verdad son bienaventurados

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Mientras él decía estas cosas, una mujer de entre la multitud levantó la voz y le dijo: --ˇBienaventurado el vientre que te llevó y los senos que mamaste!* Dn 7.13; Mt 16.27; 26.64; Ap 1.7; cf. 1 Ts 4.13-18.

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Pero él dijo: --ˇAntes bien, bienaventurados los que oyen la palabra de Dios y la obedecen!

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 Apińándose las multitudes, comenzó a decir: «Esta generación es mala; demanda seńal, pero seńal no le será dada, sino la seńal de Jonás, 30 porque así como Jonás fue seńal a los ninivitas, lo será también el Hijo del hombre a esta generación.

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y los condenará, porque ella vino desde los confines de la tierra para oir la sabiduría de Salomón, y en este lugar hay alguien que es más que Salomón.

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio contra esta generación y la condenarán, porque ante la predicación de Jonás se arrepintieron, y en este lugar hay alguien que es más que Jonás.

La lámpara del cuerpo

(Mt 6.22-23)

33 »Nadie pone en oculto la luz encendida, ni debajo de una vasija, sino en el candelero, para que los que entran vean la luz.

Cuando la sal pierde su sabor

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 La lámpara del cuerpo es el ojo. Cuando tu ojo es bueno, también todo tu cuerpo está lleno de luz; pero cuando tu ojo es maligno, también tu cuerpo está en tinieblas.

El siervo vigilante

Un ciego de Jericó recibe la vista

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Cuidado, pues, no sea que la luz que en ti hay no sea luz, sino tinieblas. 36 Así que, si todo tu cuerpo está lleno de luz, no teniendo parte alguna de tinieblas, será todo luminoso, como cuando una lámpara te alumbra con su resplandor».** Orando en todo tiempo: Véase Lc 18.1 n.Seáis tenidos por dignos de: otros ms. dicen: tengáis fuerzas para.

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Tan pronto terminó de hablar, un fariseo le rogó que comiera con él; y entrando Jesús en la casa, se sentó a la mesa.* Lc 19.47; 22.53; Jn 18.20.

Jesús visita a Marta y a María

38 El fariseo, cuando lo vio, se extrańó de que no se hubiera lavado antes de comer. 39 Pero el Seńor le dijo: --Vosotros los fariseos limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de rapacidad y de maldad. 40 ˇNecios!, el que hizo lo de fuera, żno hizo también lo de dentro?

El siervo infiel

(Mt 24.45-51)

żDe quién es hijo el Cristo?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 Dad limosna de lo que tenéis, y entonces todo os será limpio.* Se esperaba que el Mesías fuera descendiente del rey David; véanse las referencias en Mc 12.35 n.42 »Pero ˇay de vosotros, fariseos!, que diezmáis la menta, la ruda y toda hortaliza, y pasáis por alto la justicia y el amor de Dios. Esto os era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello. 43 »ˇAy de vosotros, fariseos!, que amáis las primeras sillas en las sinagogas y las salutaciones en las plazas.

Jesús anuncia por segunda vez%su muerte

(Mt 17.22-23; Mc 9.30-32)

44 »ˇAy de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, que sois como sepulcros que no se ven, y los hombres que andan por encima no lo saben.* Respecto al argumento presentado por Jesús, véase Mt 22.42-45 n.

Purificación del Templo

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

Jesús acusa a los escribas

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)

45 Respondiendo uno de los intérpretes de la Ley, le dijo: --Maestro, cuando dices esto, también nos ofendes a nosotros.

żQuién es el mayor?

(Mt 18.1-5; Mc 9.33-37)

46 Él dijo: --ˇAy de vosotros también, intérpretes de la Ley!, porque cargáis a los hombres con cargas que no pueden llevar, pero vosotros ni aun con un dedo las tocáis.* Ropas largas... las primeras sillas: Véase Mc 12.38,39 con las notas correspondientes; cf. también Lc 14.7.47 »ˇAy de vosotros, que edificáis los sepulcros de los profetas a quienes mataron vuestros padres!* Alusión a Is 10.1-2.48 De modo que sois testigos y consentidores de los hechos de vuestros padres; a la verdad ellos los mataron, pero vosotros edificáis sus sepulcros.

El que no está contra nosotros, por nosotros está

(Mc 9.38-40)

Jesús, causa de división

(Mt 10.34-36)

49 »Por eso la sabiduría de Dios también dijo: “Les enviaré profetas y apóstoles; y de ellos, a unos matarán y a otros perseguirán”,* Fuego: Probablemente es una alusión al juicio (Mt 7.19; Mc 9.48; Lc 3.16-17), que separa a buenos y malos y lleva así a la división (v. 51-53). Algunos ven aquí una referencia al Espíritu Santo (cf. Lc 3.16; Hch 2.3).50 para que se demande de esta generación la sangre de todos los profetas que se ha derramado desde la fundación del mundo,* De un bautismo tengo que ser bautizado: el bautismo de sufrimiento. Véase Mc 10.38 n.

4. EL VIAJE A JERUSALÉN (9.51--19.27)

Jesús reprende a Jacobo y a Juan

51 desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que murió entre el altar y el Templo; sí, os digo que será demandada de esta generación. 52 »ˇAy de vosotros, intérpretes de la Ley!, porque habéis quitado la llave de la ciencia; vosotros mismos no entrasteis, y a los que entraban se lo impedisteis. 53 Diciéndoles él estas cosas, los escribas y los fariseos comenzaron a acosarlo en gran manera y a provocarlo para que hablara de muchas cosas,* Miq 7.6.

żCómo no reconocéis este tiempo?

(Mt 16.1-4; Mc 8.11-13)

54 acechándolo y procurando cazar alguna palabra de su boca para acusarlo.

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda

(Mc 12.41-44)

1 Mientras tanto, millares de personas se habían juntado, hasta el punto que unos a otros se atropellaban. Jesús comenzó a decir primeramente a sus discípulos: --Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía,* Arca de las ofrendas: Véase Mc 12.41 n.2 porque nada hay encubierto que no haya de descubrirse, ni oculto que no haya de saberse.* Dos blancas: Dos monedas de ínfimo valor; véase Mc 12.42 n.3 Por tanto, todo lo que habéis dicho en tinieblas, a la luz se oirá; y lo que habéis hablado al oído en los aposentos, se proclamará en las azoteas.

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 »Os digo, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, pero después nada más pueden hacer.* Cf. 2 Co 8.12.

Auméntanos la fe

Jesús predice la destrucción del Templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Os enseńaré a quién debéis temer: Temed a aquel que, después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno. Sí, os digo, a este temed.* La fachada del Templo era de mármol, adornada con objetos preciosos ofrecidos a Dios, entre ellos una gran vid de oro encima de la puerta, donada por Herodes el Grande. Véase Mc 13.1 n.

Parábola de la higuera estéril

6 »żNo se venden cinco pajarillos por dos cuartos? Con todo, ni uno de ellos está olvidado delante de Dios,* Jerusalén fue destruida por el ejército romano en el ańo 70 d.C. En este cap. se hace referencia, en parte, a dicho acontecimiento y, en parte, al regreso del Hijo del hombre y al fin del mundo.

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; más valéis vosotros que muchos pajarillos.

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 »Os digo que todo aquel que me confiese delante de los hombres, también el Hijo del hombre lo confesará delante de los ángeles de Dios;* Mc 13.21; Lc 17.23; cf. 1 Jn 2.18.

Parábola del fariseo y el publicano

Los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 pero el que me niegue delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios.

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 »Todo aquel que diga alguna palabra contra el Hijo del hombre, será perdonado; pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo, no será perdonado.

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 »Cuando os traigan a las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis por cómo o qué habréis de responder, o qué habréis de decir,* Cf. Is 19.2; Ap 6.3-8,12-17.12 porque el Espíritu Santo os enseńará en la misma hora lo que debéis decir.* Mt 10.17-18.

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 Le dijo uno de la multitud: --Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia.

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Pero él le dijo: --Hombre, żquién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor?

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Y les dijo: --Mirad, guardaos de toda avaricia, porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.* Mt 10.19-20; Mc 13.9-11; Lc 12.11-12.

La Ley y el reino de Dios

16 También les refirió una parábola, diciendo: «La heredad de un hombre rico había producido mucho.* Mt 10.21; Mc 13.12; Lc 12.52-53.

Regreso de los setenta

17 Y él pensaba dentro de sí, diciendo: “żQué haré, porque no tengo donde guardar mis frutos?”.* Mt 10.22; Jn 15.18-25.

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Y dijo: “Esto haré: derribaré mis graneros y los edificaré más grandes, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes;* Expresión proverbial (cf. Hch 27.34).

El rico y Lázaro

La cuestión del tributo

(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)

19 y diré a mi alma: ‘Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos ańos; descansa, come, bebe y regocíjate’ ”.

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 Pero Dios le dijo: “Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma, y lo que has guardado, żde quién será?”.

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 Así es el que hace para sí tesoro y no es rico para con Dios».

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Dijo luego a sus discípulos: «Por tanto os digo: No os angustiéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis.* Os 9.7.23 La vida es más que la comida, y el cuerpo más que el vestido.

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 Considerad los cuervos, que ni siembran ni siegan; que ni tienen despensa ni granero, y Dios los alimenta. żNo valéis vosotros mucho más que las aves?* Is 63.18; Dn 8.13; Ap 11.2.

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

La venida del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 żY quién de vosotros podrá, con angustiarse, ańadir a su estatura un codo? 26 Pues si no podéis ni aun lo que es menos, żpor qué os angustiáis por lo demás?* Potencias de los cielos: los astros, a los que se consideraba sometidos al dominio de potencias espirituales.

Los que en verdad son bienaventurados

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 »Considerad los lirios,ń 12.27Los lirios: Véase Mt 6.28 n.cómo crecen: no trabajan ni hilan, pero os digo que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos.* Dn 7.13; Mt 16.27; 26.64; Ap 1.7; cf. 1 Ts 4.13-18.

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Y si así viste Dios la hierba que hoy está en el campo y mańana es echada al horno, żcuánto más a vosotros, hombres de poca fe?

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer ni por lo que habéis de beber, ni estéis en ansiosa inquietud, 30 porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo, pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de ellas.

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Buscad, más bien, el reino de Dios, y todas estas cosas os serán ańadidas.

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 »No temáis, manada pequeńa, porque a vuestro Padre le ha placido daros el Reino.

La lámpara del cuerpo

(Mt 6.22-23)

33 Vended lo que poseéis y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega ni polilla destruye,

Cuando la sal pierde su sabor

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

El siervo vigilante

Un ciego de Jericó recibe la vista

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 »Tened vuestra cintura ceńida y vuestras lámparas encendidas; 36 sed semejantes a hombres que aguardan a que su seńor regrese de las bodas, para que, cuando llegue y llame, le abran en seguida.** Orando en todo tiempo: Véase Lc 18.1 n.Seáis tenidos por dignos de: otros ms. dicen: tengáis fuerzas para.

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su seńor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceńirá y hará que se sienten a la mesa y vendrá a servirles.* Lc 19.47; 22.53; Jn 18.20.

Jesús visita a Marta y a María

38 Y aunque venga a la segunda vigilia o a la tercera vigilia, si los halla velando, bienaventurados son aquellos siervos. 39 Pero sabed esto, que si supiera el padre de familia a qué hora el ladrón había de llegar, velaría ciertamente y no lo dejaría entrar en su casa. 40 Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no penséis el Hijo del hombre vendrá».

El siervo infiel

(Mt 24.45-51)

żDe quién es hijo el Cristo?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 Entonces Pedro le dijo: --Seńor, żdices esta parábola a nosotros o también a todos?* Se esperaba que el Mesías fuera descendiente del rey David; véanse las referencias en Mc 12.35 n.42 Dijo el Seńor: --żQuién es el mayordomo fiel y prudente al cual su seńor pondrá sobre su casa para que a tiempo les dé su ración? 43 Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su seńor venga, lo halle haciendo así.

Jesús anuncia por segunda vez%su muerte

(Mt 17.22-23; Mc 9.30-32)

44 En verdad os digo que lo pondrá sobre todos sus bienes.* Respecto al argumento presentado por Jesús, véase Mt 22.42-45 n.

Purificación del Templo

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

Jesús acusa a los escribas

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)

45 Pero si aquel siervo dice en su corazón: “Mi seńor tarda en venir”, y comienza a golpear a los criados y a las criadas, y a comer y a beber y a embriagarse,

żQuién es el mayor?

(Mt 18.1-5; Mc 9.33-37)

46 vendrá el seńor de aquel siervo en día que este no espera y a la hora que no sabe, y lo castigará duramente y lo pondrá con los infieles.* Ropas largas... las primeras sillas: Véase Mc 12.38,39 con las notas correspondientes; cf. también Lc 14.7.47 »Aquel siervo que, conociendo la voluntad de su seńor, no se preparó ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes.* Alusión a Is 10.1-2.48 Pero el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco, porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará, y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá.

El que no está contra nosotros, por nosotros está

(Mc 9.38-40)

Jesús, causa de división

(Mt 10.34-36)

49 »Fuego vine a echar en la tierra. żY qué quiero, si ya se ha encendido?* Fuego: Probablemente es una alusión al juicio (Mt 7.19; Mc 9.48; Lc 3.16-17), que separa a buenos y malos y lleva así a la división (v. 51-53). Algunos ven aquí una referencia al Espíritu Santo (cf. Lc 3.16; Hch 2.3).50 De un bautismo tengo que ser bautizado. ˇY cómo me angustio hasta que se cumpla!* De un bautismo tengo que ser bautizado: el bautismo de sufrimiento. Véase Mc 10.38 n.

4. EL VIAJE A JERUSALÉN (9.51--19.27)

Jesús reprende a Jacobo y a Juan

51 żPensáis que he venido para traer paz a la tierra? Os digo: no, sino enemistad. 52 De aquí en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos y dos contra tres; 53 estará dividido el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre; la suegra contra su nuera y la nuera contra su suegra.* Miq 7.6.

żCómo no reconocéis este tiempo?

(Mt 16.1-4; Mc 8.11-13)

54 Decía también a la multitud: «Cuando veis la nube que sale del poniente, luego decís: “Agua viene”, y así sucede. 55 Y cuando sopla el viento del sur, decís: “Hará calor”, y lo hace.* Los vientos del poniente traen lluvias a Palestina desde el mar Mediterráneo; los del sur traen el calor del desierto.56 ˇHipócritas! Sabéis distinguir el aspecto del cielo y de la tierra, ży cómo no distinguís este tiempo?

Los que querían seguir a Jesús

(Mt 8.18-22)

Arréglate con tu adversario

(Mt 5.25-26)

57 »żPor qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo? 58 Cuando vayas al magistrado con tu adversario, procura arreglarte con él en el camino, no sea que te arrastre al juez, y el juez te entregue al guardia, y el guardia te meta en la cárcel. 59 Te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado aun la última blanca».

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda

(Mc 12.41-44)

1 En este mismo tiempo estaban allí algunos que le contaban acerca de los galileos cuya sangre Pilato había mezclado con los sacrificios de ellos.* Arca de las ofrendas: Véase Mc 12.41 n.2 Respondiendo Jesús, les dijo: --żPensáis que estos galileos, porque padecieron tales cosas, eran más pecadores que los demás galileos?* Dos blancas: Dos monedas de ínfimo valor; véase Mc 12.42 n.3 Os digo: no, antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 O aquellos dieciocho sobre los cuales cayó la torre en Siloé y los mató, żpensáis que eran más culpables que todos los hombres que habitan en Jerusalén?* Cf. 2 Co 8.12.

Auméntanos la fe

Jesús predice la destrucción del Templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Os digo: no, antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.* La fachada del Templo era de mármol, adornada con objetos preciosos ofrecidos a Dios, entre ellos una gran vid de oro encima de la puerta, donada por Herodes el Grande. Véase Mc 13.1 n.

Parábola de la higuera estéril

6 Dijo también esta parábola: «Un hombre tenía una higuera plantada en su vińa, y vino a buscar fruto en ella y no lo halló.* Jerusalén fue destruida por el ejército romano en el ańo 70 d.C. En este cap. se hace referencia, en parte, a dicho acontecimiento y, en parte, al regreso del Hijo del hombre y al fin del mundo.

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 Y dijo al vińador: “Ya hace tres ańos que vengo a buscar fruto en esta higuera y no lo hallo. ˇCórtala! żPara qué inutilizar también la tierra?”.

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 Él entonces, respondiendo, le dijo: “Seńor, déjala todavía este ańo, hasta que yo cave alrededor de ella y la abone.* Mc 13.21; Lc 17.23; cf. 1 Jn 2.18.

Parábola del fariseo y el publicano

Los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Si da fruto, bien; y si no, la cortarás después”».

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 Enseńaba Jesús en una sinagoga en sábado,

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 y había allí una mujer que desde hacía dieciocho ańos tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada y en ninguna manera se podía enderezar.* Cf. Is 19.2; Ap 6.3-8,12-17.12 Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: --Mujer, eres libre de tu enfermedad.* Mt 10.17-18.

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 Puso las manos sobre ella, y ella se enderezó al momento y glorificaba a Dios.

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Pero el alto dignatario de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiera sanado en sábado, dijo a la gente: --Seis días hay en que se debe trabajar; en estos, pues, venid y sed sanados, y no en sábado.

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Entonces el Seńor le respondió y dijo: --ˇHipócrita!, żno desatáis vosotros vuestro buey o vuestro asno del pesebre y lo lleváis a beber en sábado?* Mt 10.19-20; Mc 13.9-11; Lc 12.11-12.

La Ley y el reino de Dios

16 Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho ańos, żno se le debía desatar de esta ligadura en sábado?* Mt 10.21; Mc 13.12; Lc 12.52-53.

Regreso de los setenta

17 Al decir él estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios; pero todo el pueblo se regocijaba por todas las cosas gloriosas hechas por él.* Mt 10.22; Jn 15.18-25.

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Dijo: --żA qué es semejante el reino de Dios, y con qué lo compararé?* Expresión proverbial (cf. Hch 27.34).

El rico y Lázaro

La cuestión del tributo

(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)

19 Es semejante al grano de mostaza que un hombre tomó y sembró en su huerto; y creció y se hizo árbol grande, y las aves del cielo anidaron en sus ramas.

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 Y volvió a decir: --żA qué compararé el reino de Dios?

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 Es semejante a la levadura que una mujer tomó y mezcló con tres medidas de harina, hasta que todo hubo fermentado.

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Pasaba Jesús por ciudades y aldeas, enseńando, mientras se encaminaba a Jerusalén.* Os 9.7.23 Alguien preguntó: --Seńor, żson pocos los que se salvan? Él les dijo:

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 --Esforzaos a entrar por la puerta angosta, porque os digo que muchos intentarán entrar y no podrán.ń 13.24Cf. Sal 1.6; Pr 4.18-19.* Is 63.18; Dn 8.13; Ap 11.2.

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

La venida del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: “Seńor, Seńor, ábrenos”, él, respondiendo, os dirá: “No sé de dónde sois”. 26 Entonces comenzaréis a decir: “Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseńaste”.* Potencias de los cielos: los astros, a los que se consideraba sometidos al dominio de potencias espirituales.

Los que en verdad son bienaventurados

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Pero os dirá: “Os digo que no sé de dónde sois; apartaos de mí todos vosotros, hacedores de maldad”.* Dn 7.13; Mt 16.27; 26.64; Ap 1.7; cf. 1 Ts 4.13-18.

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos.

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 Vendrán gentes del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios. 30 Hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos.

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Aquel mismo día llegaron unos fariseos, diciéndole: --Sal y vete de aquí, porque Herodes te quiere matar.

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Él les dijo: --Id y decid a aquella zorra: “Echo fuera demonios y hago curaciones hoy y mańana, y al tercer día termino mi obra”.

La lámpara del cuerpo

(Mt 6.22-23)

33 Sin embargo, es necesario que hoy y mańana y pasado mańana siga mi camino, porque no es posible que un profeta muera fuera de Jerusalén.

Cuando la sal pierde su sabor

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 ˇJerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados! ˇCuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina a sus polluelos debajo de sus alas, pero no quisiste!

El siervo vigilante

Un ciego de Jericó recibe la vista

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Vuestra casa os es dejada desierta; y os digo que no me volveréis a ver hasta que llegue el tiempo en que digáis: “Bendito el que viene en nombre del Seńor”.

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda

(Mc 12.41-44)

1 Aconteció que un sábado Jesús entró a comer en casa de un gobernante fariseo, y ellos lo acechaban.* Arca de las ofrendas: Véase Mc 12.41 n.2 Y estaba delante de él un hombre hidrópico.* Dos blancas: Dos monedas de ínfimo valor; véase Mc 12.42 n.3 Entonces Jesús habló a los intérpretes de la Ley y a los fariseos, diciendo: --żEs lícito sanar en sábado?

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 Pero ellos callaron. Él, tomándolo, lo sanó y lo despidió.* Cf. 2 Co 8.12.

Auméntanos la fe

Jesús predice la destrucción del Templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Y dirigiéndose a ellos, dijo: --żQuién de vosotros, si su asno o su buey cae en algún pozo, no lo saca inmediatamente, aunque sea sábado?* La fachada del Templo era de mármol, adornada con objetos preciosos ofrecidos a Dios, entre ellos una gran vid de oro encima de la puerta, donada por Herodes el Grande. Véase Mc 13.1 n.

Parábola de la higuera estéril

6 Y no le podían replicar a estas cosas.* Jerusalén fue destruida por el ejército romano en el ańo 70 d.C. En este cap. se hace referencia, en parte, a dicho acontecimiento y, en parte, al regreso del Hijo del hombre y al fin del mundo.

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 Observando cómo los convidados escogían los primeros asientos a la mesa, les refirió una parábola, diciéndoles:

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 «Cuando seas convidado por alguien a unas bodas no te sientes en el primer lugar, no sea que otro más distinguido que tú esté convidado por él,* Mc 13.21; Lc 17.23; cf. 1 Jn 2.18.

Parábola del fariseo y el publicano

Los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 y viniendo el que te convidó a ti y a él, te diga: “Da lugar a este”, y entonces tengas que ocupar avergonzado el último lugar.

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 Más bien, cuando seas convidado, ve y siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te convidó te diga: “Amigo, sube más arriba”. Entonces tendrás el reconocimiento de los que se sientan contigo a la mesa.

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 Cualquiera que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».* Cf. Is 19.2; Ap 6.3-8,12-17.12 Dijo también al que lo había convidado: --Cuando hagas comida o cena, no llames a tus amigos ni a tus hermanos ni a tus parientes ni a vecinos ricos, no sea que ellos, a su vez, te vuelvan a convidar, y seas recompensado.* Mt 10.17-18.

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 Cuando hagas banquete, llama a los pobres, a los mancos, a los cojos y a los ciegos;

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 y serás bienaventurado, porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos.

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Oyendo esto uno de los que estaban sentados con él a la mesa, le dijo: --ˇBienaventurado el que coma pan en el reino de Dios!* Mt 10.19-20; Mc 13.9-11; Lc 12.11-12.

La Ley y el reino de Dios

16 Entonces Jesús le dijo: «Un hombre hizo una gran cena y convidó a muchos.* Mt 10.21; Mc 13.12; Lc 12.52-53.

Regreso de los setenta

17 A la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: “Venid, que ya todo está preparado”.* Mt 10.22; Jn 15.18-25.

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Pero todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: “He comprado una hacienda y necesito ir a verla. Te ruego que me excuses”.* Expresión proverbial (cf. Hch 27.34).

El rico y Lázaro

La cuestión del tributo

(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)

19 Otro dijo: “He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos. Te ruego que me excuses”.

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 Y otro dijo: “Acabo de casarme y por tanto no puedo ir”.

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 El siervo regresó e hizo saber estas cosas a su seńor. Entonces, enojado el padre de familia, dijo a su siervo: “Ve pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y trae acá a los pobres, a los mancos, a los cojos y a los ciegos”.

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Dijo el siervo: “Seńor, se ha hecho como mandaste y aún hay lugar”.* Os 9.7.23 Dijo el seńor al siervo: “Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar para que se llene mi casa,

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 pues os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados gustará mi cena”».* Is 63.18; Dn 8.13; Ap 11.2.

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

La venida del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les decía: 26 «Si alguno viene a mí y no aborrece a su padre, madre, mujer, hijos, hermanos, hermanas y hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo.* Potencias de los cielos: los astros, a los que se consideraba sometidos al dominio de potencias espirituales.

Los que en verdad son bienaventurados

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 El que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.* Dn 7.13; Mt 16.27; 26.64; Ap 1.7; cf. 1 Ts 4.13-18.

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 żQuién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 No sea que, después que haya puesto el cimiento, no pueda acabarla y todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, 30 diciendo: “Este hombre comenzó a edificar y no pudo acabar”.

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 żO qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil?

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos le envía una embajada y le pide condiciones de paz.

La lámpara del cuerpo

(Mt 6.22-23)

33 Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncie a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.

Cuando la sal pierde su sabor

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 »Buena es la sal; pero si la sal se hace insípida, żcon qué se sazonará?

El siervo vigilante

Un ciego de Jericó recibe la vista

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Ni para la tierra ni para el muladar es útil; la arrojan fuera. El que tiene oídos para oir, oiga».

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda

(Mc 12.41-44)

1 Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírlo,* Arca de las ofrendas: Véase Mc 12.41 n.2 y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: --Este recibe a los pecadores y come con ellos.* Dos blancas: Dos monedas de ínfimo valor; véase Mc 12.42 n.3 Entonces él les refirió esta parábola, diciendo:

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 «żQué hombre de vosotros, si tiene cien ovejas y se le pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?* Cf. 2 Co 8.12.

Auméntanos la fe

Jesús predice la destrucción del Templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso,* La fachada del Templo era de mármol, adornada con objetos preciosos ofrecidos a Dios, entre ellos una gran vid de oro encima de la puerta, donada por Herodes el Grande. Véase Mc 13.1 n.

Parábola de la higuera estéril

6 y al llegar a casa reúne a sus amigos y vecinos, y les dice: “Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido”.* Jerusalén fue destruida por el ejército romano en el ańo 70 d.C. En este cap. se hace referencia, en parte, a dicho acontecimiento y, en parte, al regreso del Hijo del hombre y al fin del mundo.

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 »żO qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, barre la casa y busca con diligencia hasta encontrarla?* Mc 13.21; Lc 17.23; cf. 1 Jn 2.18.

Parábola del fariseo y el publicano

Los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, y les dice: “Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido”.

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente».

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 También dijo: «Un hombre tenía dos hijos,* Cf. Is 19.2; Ap 6.3-8,12-17.12 y el menor de ellos dijo a su padre: “Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde”. Y les repartió los bienes.* Mt 10.17-18.

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 No muchos días después, juntándolo todo, el hijo menor se fue lejos a una provincia apartada, y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente.

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia y comenzó él a pasar necesidad.

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Entonces fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual lo envió a su hacienda para que apacentara cerdos.* Mt 10.19-20; Mc 13.9-11; Lc 12.11-12.

La Ley y el reino de Dios

16 Deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba.* Mt 10.21; Mc 13.12; Lc 12.52-53.

Regreso de los setenta

17 Volviendo en sí, dijo: “ˇCuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!* Mt 10.22; Jn 15.18-25.

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: ‘Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.* Expresión proverbial (cf. Hch 27.34).

El rico y Lázaro

La cuestión del tributo

(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)

19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros’ ”.

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 Entonces se levantó y fue a su padre. Cuando aún estaba lejos, lo vio su padre y fue movido a misericordia, y corrió y se echó sobre su cuello y lo besó.

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 El hijo le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo”.

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Pero el padre dijo a sus siervos: “Sacad el mejor vestido y vestidle; y poned un anillo en su dedo y calzado en sus pies.* Os 9.7.23 Traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta,

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 porque este mi hijo muerto era y ha revivido; se había perdido y es hallado”. Y comenzaron a regocijarse.* Is 63.18; Dn 8.13; Ap 11.2.

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

La venida del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 »El hijo mayor estaba en el campo. Al regresar, cerca ya de la casa, oyó la música y las danzas; 26 y llamando a uno de los criados le preguntó qué era aquello.* Potencias de los cielos: los astros, a los que se consideraba sometidos al dominio de potencias espirituales.

Los que en verdad son bienaventurados

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 El criado le dijo: “Tu hermano ha regresado y tu padre ha hecho matar el becerro gordo por haberlo recibido bueno y sano”.* Dn 7.13; Mt 16.27; 26.64; Ap 1.7; cf. 1 Ts 4.13-18.

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Entonces se enojó y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrara.

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 Pero él, respondiendo, dijo al padre: “Tantos ańos hace que te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. 30 Pero cuando vino este hijo tuyo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo”.

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Él entonces le dijo: “Hijo, tú siempre estás conmigo y todas mis cosas son tuyas.

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Pero era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano estaba muerto y ha revivido; se había perdido y ha sido hallado”».ń 15.32Fiesta y regocijarnos... revivido... hallado: los mismos términos de los v. 6 y 9, pero dirigidos ahora al hijo mayor y aplicados, con fina ironía, a los mismos dirigentes religiosos que se jactaban de haberse conservado fieles a la ley de Dios (cf. v. 31).

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda

(Mc 12.41-44)

1 Dijo también a sus discípulos: «Había un hombre rico que tenía un mayordomo, y este fue acusado ante él como derrochador de sus bienes.* Arca de las ofrendas: Véase Mc 12.41 n.2 Entonces lo llamó y le dijo: “żQué es esto que oigo acerca de ti? Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo”.* Dos blancas: Dos monedas de ínfimo valor; véase Mc 12.42 n.3 Entonces el mayordomo dijo para sí: “żQué haré?, porque mi amo me va a quitar la mayordomía. Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza.

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 Ya sé lo que haré para que, cuando se me quite la mayordomía, me reciban en sus casas”.* Cf. 2 Co 8.12.

Auméntanos la fe

Jesús predice la destrucción del Templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Y llamando a cada uno de los deudores de su amo, dijo al primero: “żCuánto debes a mi amo?”.* La fachada del Templo era de mármol, adornada con objetos preciosos ofrecidos a Dios, entre ellos una gran vid de oro encima de la puerta, donada por Herodes el Grande. Véase Mc 13.1 n.

Parábola de la higuera estéril

6 Él dijo: “Cien barriles de aceite”. Le dijo: “Toma tu cuenta, siéntate pronto y escribe cincuenta”.* Jerusalén fue destruida por el ejército romano en el ańo 70 d.C. En este cap. se hace referencia, en parte, a dicho acontecimiento y, en parte, al regreso del Hijo del hombre y al fin del mundo.

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 Después dijo a otro: “Y tú, żcuánto debes?”. Este contestó: “Cien medidas de trigo”. Él le dijo: “Toma tu cuenta y escribe ochenta”.

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 Y alabó el amo al mayordomo malo por haber actuado sagazmente, porque los hijos de este siglo son más sagaces en el trato con sus semejantes que los hijos de luz.* Mc 13.21; Lc 17.23; cf. 1 Jn 2.18.

Parábola del fariseo y el publicano

Los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 »Y yo os digo: Ganad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando estas falten, os reciban en las moradas eternas.

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 »El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 Si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, żquién os confiará lo verdadero?* Cf. Is 19.2; Ap 6.3-8,12-17.12 Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, żquién os dará lo que es vuestro?* Mt 10.17-18.

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 »Ningún siervo puede servir a dos seńores, porque odiará al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas».

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Oían también todas estas cosas los fariseos, que eran avaros, y se burlaban de él.

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Entonces les dijo: «Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres, pero Dios conoce vuestros corazones, pues lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación.* Mt 10.19-20; Mc 13.9-11; Lc 12.11-12.

La Ley y el reino de Dios

16 »La Ley y los Profetas llegan hasta Juan. Desde entonces es anunciado el reino de Dios y todos se esfuerzan por entrar en él.* Mt 10.21; Mc 13.12; Lc 12.52-53.

Regreso de los setenta

17 »Pero más fácil es que pasen el cielo y la tierra, que se frustre una tilde de la Ley.* Mt 10.22; Jn 15.18-25.

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 »Todo el que repudia a su mujer y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada del marido, adultera.* Expresión proverbial (cf. Hch 27.34).

El rico y Lázaro

La cuestión del tributo

(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)

19 »Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino y hacía cada día banquete con esplendidez.

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquel, lleno de llagas,

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas.

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado.* Os 9.7.23 »En el Hadesń 16.23En el Hades, donde, según el pensamiento judío, permanecían los muertos en espera del juicio.alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno.

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 Entonces, gritando, dijo: “Padre Abraham, ten misericordia de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en esta llama”.* Is 63.18; Dn 8.13; Ap 11.2.

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

La venida del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Pero Abraham le dijo: “Hijo, acuérdate de que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro, males; pero ahora este es consolado aquí, y tú atormentado. 26 Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quieran pasar de aquí a vosotros no pueden, ni de allá pasar acá”.* Potencias de los cielos: los astros, a los que se consideraba sometidos al dominio de potencias espirituales.

Los que en verdad son bienaventurados

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 »Entonces le dijo: “Te ruego, pues, padre, que lo envíes a la casa de mi padre,* Dn 7.13; Mt 16.27; 26.64; Ap 1.7; cf. 1 Ts 4.13-18.

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 porque tengo cinco hermanos, para que les testifique a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento”.

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 Abraham le dijo: “A Moisés y a los Profetas tienen; ˇque los oigan a ellos!”. 30 Él entonces dijo: “No, padre Abraham; pero si alguno de los muertos va a ellos, se arrepentirán”.

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Pero Abraham le dijo: “Si no oyen a Moisés y a los Profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levante de los muertos”».

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda

(Mc 12.41-44)

1 Dijo Jesús a sus discípulos: «Imposible es que no vengan tropiezos; pero ˇay de aquel por quien vienen!* Arca de las ofrendas: Véase Mc 12.41 n.2 Mejor le fuera que le ataran al cuello una piedra de molino y lo arrojaran al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeńitos.* Dos blancas: Dos monedas de ínfimo valor; véase Mc 12.42 n.3 ˇMirad por vosotros mismos! Si tu hermano peca contra ti, repréndelo; y si se arrepiente, perdónalo.

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 Y si siete veces al día peca contra ti, y siete veces al día vuelve a ti, diciendo: “Me arrepiento”, perdónalo».* Cf. 2 Co 8.12.

Auméntanos la fe

Jesús predice la destrucción del Templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Dijeron los apóstoles al Seńor: --Auméntanos la fe.* La fachada del Templo era de mármol, adornada con objetos preciosos ofrecidos a Dios, entre ellos una gran vid de oro encima de la puerta, donada por Herodes el Grande. Véase Mc 13.1 n.

Parábola de la higuera estéril

6 Entonces el Seńor dijo: --Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: “Desarráigate y plántate en el mar”, y os obedecería.* Jerusalén fue destruida por el ejército romano en el ańo 70 d.C. En este cap. se hace referencia, en parte, a dicho acontecimiento y, en parte, al regreso del Hijo del hombre y al fin del mundo.

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 »żQuién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: “Pasa, siéntate a la mesa”?

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 żNo le dice más bien: “Prepárame la cena, cíńete y sírveme hasta que haya comido y bebido. Después de esto, come y bebe tú”?* Mc 13.21; Lc 17.23; cf. 1 Jn 2.18.

Parábola del fariseo y el publicano

Los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 żAcaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no.

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: “Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos”».

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea.* Cf. Is 19.2; Ap 6.3-8,12-17.12 Al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos* Mt 10.17-18.

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 y alzaron la voz, diciendo: --ˇJesús, Maestro, ten misericordia de nosotros!

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Cuando él los vio, les dijo: --Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que, mientras iban, quedaron limpios.

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió glorificando a Dios a gran voz,* Mt 10.19-20; Mc 13.9-11; Lc 12.11-12.

La Ley y el reino de Dios

16 y se postró rostro en tierra a sus pies dándole gracias. Este era samaritano.* Mt 10.21; Mc 13.12; Lc 12.52-53.

Regreso de los setenta

17 Jesús le preguntó: --żNo son diez los que han quedado limpios? Y los nueve, żdónde están?* Mt 10.22; Jn 15.18-25.

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 żNo hubo quien volviera y diera gloria a Dios sino este extranjero?* Expresión proverbial (cf. Hch 27.34).

El rico y Lázaro

La cuestión del tributo

(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)

19 Y le dijo: --Levántate, vete; tu fe te ha salvado.

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 Preguntado por los fariseos cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: --El reino de Dios no vendrá con advertencia,

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 ni dirán: “Helo aquí”, o “Helo allí”, porque el reino de Dios está entre vosotros.

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Y dijo a sus discípulos: --Tiempo vendrá cuando desearéis ver uno de los días del Hijo del hombre y no lo veréis.* Os 9.7.23 Y os dirán: “Helo aquí” o “Helo allí”. No vayáis ni los sigáis,

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 porque como el relámpago que al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro, así también será el Hijo del hombre en su día.ń 17.24En su día: es decir, el día de su regreso.* Is 63.18; Dn 8.13; Ap 11.2.

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

La venida del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Pero primero es necesario que padezca mucho y sea desechado por esta generación. 26 Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del hombre.* Potencias de los cielos: los astros, a los que se consideraba sometidos al dominio de potencias espirituales.

Los que en verdad son bienaventurados

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca y vino el diluvio y los destruyó a todos.* Dn 7.13; Mt 16.27; 26.64; Ap 1.7; cf. 1 Ts 4.13-18.

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Asimismo, como sucedió en los días de Lot, cuando comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban;

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 pero el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre y los destruyó a todos. 30 Así será el día en que el Hijo del hombre se manifieste.

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 »En aquel día, el que esté en la azotea y tenga sus bienes en casa, no descienda a tomarlos; y el que esté en el campo, asimismo no vuelva atrás.

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Acordaos de la mujer de Lot.

La lámpara del cuerpo

(Mt 6.22-23)

33 Todo el que procure salvar su vida, la perderá; y todo el que la pierda, la salvará.

Cuando la sal pierde su sabor

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 »Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama: el uno será tomado y el otro será dejado.

El siervo vigilante

Un ciego de Jericó recibe la vista

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Dos mujeres estarán moliendo juntas: la una será tomada y la otra dejada. 36 Dos estarán en el campo: el uno será tomado y el otro dejado.** Orando en todo tiempo: Véase Lc 18.1 n.Seáis tenidos por dignos de: otros ms. dicen: tengáis fuerzas para.

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Respondiendo, le dijeron: --żDónde, Seńor? Él les dijo: --Donde esté el cuerpo, allí se juntarán también las águilas.* Lc 19.47; 22.53; Jn 18.20.

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda

(Mc 12.41-44)

1 También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre y no desmayar,* Arca de las ofrendas: Véase Mc 12.41 n.2 diciendo: «Había en una ciudad un juez que ni temía a Dios ni respetaba a hombre.* Dos blancas: Dos monedas de ínfimo valor; véase Mc 12.42 n.3 Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él diciendo: “Hazme justicia de mi adversario”.

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 Él no quiso por algún tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí: “Aunque ni temo a Dios ni tengo respeto a hombre,* Cf. 2 Co 8.12.

Auméntanos la fe

Jesús predice la destrucción del Templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo me agote la paciencia”».* La fachada del Templo era de mármol, adornada con objetos preciosos ofrecidos a Dios, entre ellos una gran vid de oro encima de la puerta, donada por Herodes el Grande. Véase Mc 13.1 n.

Parábola de la higuera estéril

6 Y dijo el Seńor: «Oíd lo que dijo el juez injusto.* Jerusalén fue destruida por el ejército romano en el ańo 70 d.C. En este cap. se hace referencia, en parte, a dicho acontecimiento y, en parte, al regreso del Hijo del hombre y al fin del mundo.

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 żY acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? żSe tardará en responderles?

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del hombre, żhallará fe en la tierra?».* Mc 13.21; Lc 17.23; cf. 1 Jn 2.18.

Parábola del fariseo y el publicano

Los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 A unos que confiaban en sí mismos como justos y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola:

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 «Dos hombres subieron al Templo a orar: uno era fariseo y el otro publicano.

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: “Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres: ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;* Cf. Is 19.2; Ap 6.3-8,12-17.12 ayuno dos veces a la semana, diezmo de todo lo que gano”.* Mt 10.17-18.

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 Pero el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: “Dios, sé propicio a mí, pecador”.

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Os digo que este descendió a su casa justificado antes que el otro, porque cualquiera que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido».

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Traían a él nińos para que los tocara. Al verlo los discípulos, los reprendieron.* Mt 10.19-20; Mc 13.9-11; Lc 12.11-12.

La Ley y el reino de Dios

16 Pero Jesús, llamándolos, dijo: --Dejad a los nińos venir a mí y no se lo impidáis, porque de los tales es el reino de Dios.* Mt 10.21; Mc 13.12; Lc 12.52-53.

Regreso de los setenta

17 De cierto os digo que el que no recibe el reino de Dios como un nińo, no entrará en él.ń 18.15-17Cf. Mt 18.2-4; Lc 9.47-48; nótese también Sal 131.2.* Mt 10.22; Jn 15.18-25.

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Un dignatario le preguntó, diciendo: --Maestro bueno, żqué haré para heredar la vida eterna?* Expresión proverbial (cf. Hch 27.34).

El rico y Lázaro

La cuestión del tributo

(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)

19 Jesús le dijo: --żPor qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino solo Dios.

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 Los mandamientos sabes: “No adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás falso testimonio; honra a tu padre y a tu madre”.

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 Él dijo: --Todo esto lo he guardado desde mi juventud.

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Al oir esto, Jesús le dijo: --Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme.* Os 9.7.23 Entonces él, oyendo esto, se puso muy triste porque era muy rico.

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 Al ver Jesús que se había entristecido mucho, dijo: --ˇCuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!* Is 63.18; Dn 8.13; Ap 11.2.

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

La venida del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Porque es más fácil que pase un camello por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de Dios. 26 Los que oyeron esto dijeron: --żQuién, pues, podrá ser salvo?* Potencias de los cielos: los astros, a los que se consideraba sometidos al dominio de potencias espirituales.

Los que en verdad son bienaventurados

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Él les dijo: --Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.* Dn 7.13; Mt 16.27; 26.64; Ap 1.7; cf. 1 Ts 4.13-18.

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Entonces Pedro dijo: --Pues nosotros hemos dejado nuestras posesiones y te hemos seguido.

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 Y él les dijo: --De cierto os digo que no hay nadie que haya dejado casa, o padres o hermanos o mujer o hijos, por el reino de Dios, 30 que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna.

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Tomando Jesús a los doce, les dijo: --Cuando lleguemos a Jerusalén se cumplirán todas las cosas escritas por los profetas acerca del Hijo del hombre,

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 pues será entregado a los gentiles, se burlarán de él, lo insultarán y le escupirán.

La lámpara del cuerpo

(Mt 6.22-23)

33 Y después que lo hayan azotado, lo matarán; pero al tercer día resucitará.

Cuando la sal pierde su sabor

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Sin embargo, ellos nada comprendieron de estas cosas, porque esta palabra les era encubierta y no entendían lo que se les decía.

El siervo vigilante

Un ciego de Jericó recibe la vista

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Aconteció que, acercándose Jesús a Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando, 36 y al oir a la multitud que pasaba, preguntó qué era aquello.** Orando en todo tiempo: Véase Lc 18.1 n.Seáis tenidos por dignos de: otros ms. dicen: tengáis fuerzas para.

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Le dijeron que pasaba Jesús nazareno.* Lc 19.47; 22.53; Jn 18.20.

Jesús visita a Marta y a María

38 Entonces gritó, diciendo: --ˇJesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! 39 Los que iban delante lo reprendían para que callara; pero él gritaba aún más fuerte: --ˇHijo de David, ten misericordia de mí! 40 Jesús entonces, deteniéndose, mandó traerlo a su presencia. Cuando llegó, le preguntó,

El siervo infiel

(Mt 24.45-51)

żDe quién es hijo el Cristo?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 diciendo: --żQué quieres que te haga? Y él dijo: --Seńor, que reciba la vista.* Se esperaba que el Mesías fuera descendiente del rey David; véanse las referencias en Mc 12.35 n.42 Jesús le dijo: --Recíbela, tu fe te ha salvado. 43 Al instante recobró la vista, y lo seguía glorificando a Dios; y todo el pueblo, cuando vio aquello, dio alabanza a Dios.

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda

(Mc 12.41-44)

1 Habiendo entrado Jesús en Jericó, iba pasando por la ciudad.* Arca de las ofrendas: Véase Mc 12.41 n.2 Y sucedió que un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico,* Dos blancas: Dos monedas de ínfimo valor; véase Mc 12.42 n.3 procuraba ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeńo de estatura.

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 Y, corriendo delante, se subió a un sicómoro para verlo, porque había de pasar por allí.* Cf. 2 Co 8.12.

Auméntanos la fe

Jesús predice la destrucción del Templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba lo vio, y le dijo: --Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que me hospede en tu casa.* La fachada del Templo era de mármol, adornada con objetos preciosos ofrecidos a Dios, entre ellos una gran vid de oro encima de la puerta, donada por Herodes el Grande. Véase Mc 13.1 n.

Parábola de la higuera estéril

6 Entonces él descendió aprisa y lo recibió gozoso.* Jerusalén fue destruida por el ejército romano en el ańo 70 d.C. En este cap. se hace referencia, en parte, a dicho acontecimiento y, en parte, al regreso del Hijo del hombre y al fin del mundo.

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a hospedarse en casa de un hombre pecador.

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Seńor: --Seńor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguien, se lo devuelvo cuadruplicado.* Mc 13.21; Lc 17.23; cf. 1 Jn 2.18.

Parábola del fariseo y el publicano

Los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Jesús le dijo: --Hoy ha venido la salvación a esta casa, por cuanto él también es hijo de Abraham,

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente.* Cf. Is 19.2; Ap 6.3-8,12-17.12 Dijo, pues: «Un hombre noble se fue a un país lejano para recibir un reino y volver.* Mt 10.17-18.

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 Llamó antes a diez siervos suyos, les dio diez minas y les dijo: “Negociad entre tanto que regreso”.

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Pero sus conciudadanos lo odiaban y enviaron tras él una embajada, diciendo: “No queremos que este reine sobre nosotros”.

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 »Aconteció que, al regresar él después de recibir el reino, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno.* Mt 10.19-20; Mc 13.9-11; Lc 12.11-12.

La Ley y el reino de Dios

16 Se presentó el primero, diciendo: “Seńor, tu mina ha ganado diez minas”.* Mt 10.21; Mc 13.12; Lc 12.52-53.

Regreso de los setenta

17 Él le dijo: “Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades”.* Mt 10.22; Jn 15.18-25.

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Llegó otro, diciendo: “Seńor, tu mina ha producido cinco minas”.* Expresión proverbial (cf. Hch 27.34).

El rico y Lázaro

La cuestión del tributo

(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)

19 También a este dijo: “Tú también sé sobre cinco ciudades”.

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 »Se presentó otro, diciendo: “Seńor, aquí está tu mina, la cual he tenido guardada en un pańuelo,

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 porque tuve miedo de ti, por cuanto eres hombre severo que tomas lo que no pusiste y siegas lo que no sembraste”.

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Entonces él le dijo: “Mal siervo, por tu propia boca te juzgo. Sabías que yo soy hombre severo que tomo lo que no puse y siego lo que no sembré.* Os 9.7.23 żPor qué, pues, no pusiste mi dinero en el banco para que, al volver, lo hubiera recibido con los intereses?”.

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 Y dijo a los que estaban presentes: “Quitadle la mina y dadla al que tiene las diez minas”.* Is 63.18; Dn 8.13; Ap 11.2.

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

La venida del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Ellos le dijeron: “Seńor, tiene diez minas”. 26 “Pues yo os digo que a todo el que tiene, se le dará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.* Potencias de los cielos: los astros, a los que se consideraba sometidos al dominio de potencias espirituales.

Los que en verdad son bienaventurados

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Y también a aquellos mis enemigos que no querían que yo reinara sobre ellos, traedlos acá y decapitadlos delante de mí”».* Dn 7.13; Mt 16.27; 26.64; Ap 1.7; cf. 1 Ts 4.13-18.

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Dicho esto, iba delante subiendo a Jerusalén.

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 Al acercarse a Betfagé y a Betania, al monte que se llama de los Olivos, envió a dos de sus discípulos, 30 diciendo: --Id a la aldea de enfrente, y al entrar en ella hallaréis un asno atado en el cual ningún hombre ha montado jamás; desatadlo y traedlo.

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Y si alguien os pregunta: “żPor qué lo desatáis?” le responderéis así: “Porque el Seńor lo necesita”.

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Fueron los que habían sido enviados y hallaron como les dijo.

La lámpara del cuerpo

(Mt 6.22-23)

33 Cuando desataban el asno, sus dueńos les dijeron: --żPor qué desatáis el asno?

Cuando la sal pierde su sabor

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Ellos dijeron: --Porque el Seńor lo necesita.

El siervo vigilante

Un ciego de Jericó recibe la vista

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Lo trajeron a Jesús; y habiendo echado sus mantos sobre el asno, subieron a Jesús encima. 36 Y a su paso tendían sus mantos por el camino.** Orando en todo tiempo: Véase Lc 18.1 n.Seáis tenidos por dignos de: otros ms. dicen: tengáis fuerzas para.

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Cuando ya se acercaba a la bajada del Monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos, gozándose, comenzó a alabar a Dios a grandes voces por todas las maravillas que habían visto.* Lc 19.47; 22.53; Jn 18.20.

Jesús visita a Marta y a María

38 Decían: --ˇBendito el Rey que viene en el nombre del Seńor! ˇPaz en el cielo y gloria en las alturas!ń 19.38Lc 2.14. 39 Entonces algunos de los fariseos de entre la multitud le dijeron: --Maestro, reprende a tus discípulos. 40 Él, respondiendo, les dijo: --Os digo que si estos callaran las piedras clamarían.

El siervo infiel

(Mt 24.45-51)

żDe quién es hijo el Cristo?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 Cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró por ella,* Se esperaba que el Mesías fuera descendiente del rey David; véanse las referencias en Mc 12.35 n.42 diciendo: --ˇSi también tú conocieras, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Pero ahora está encubierto a tus ojos. 43 Vendrán días sobre ti cuando tus enemigos te rodearán con cerca, te sitiarán y por todas partes te estrecharán;

Jesús anuncia por segunda vez%su muerte

(Mt 17.22-23; Mc 9.30-32)

44 te derribarán a tierra y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación.* Respecto al argumento presentado por Jesús, véase Mt 22.42-45 n.

Purificación del Templo

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

Jesús acusa a los escribas

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)

45 Entrando en el Templo comenzó a echar fuera a todos los que vendían y compraban en él,,

żQuién es el mayor?

(Mt 18.1-5; Mc 9.33-37)

46 diciéndoles: --Escrito está: “Mi casa es casa de oración”, pero vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.* Ropas largas... las primeras sillas: Véase Mc 12.38,39 con las notas correspondientes; cf. también Lc 14.7.47 Enseńaba cada día en el Templo; pero los principales sacerdotes, los escribas y los altos dignatarios del pueblo procuraban matarlo.* Alusión a Is 10.1-2.48 Pero no hallaban nada que pudieran hacerle, porque todo el pueblo estaba pendiente de sus palabras.

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda

(Mc 12.41-44)

1 Sucedió un día que, enseńando Jesús al pueblo en el Templo y anunciando el evangelio, llegaron los principales sacerdotes y los escribas, con los ancianos,* Arca de las ofrendas: Véase Mc 12.41 n.2 y le hablaron diciendo: --Dinos żcon qué autoridad haces estas cosas? żo quién es el que te ha dado esta autoridad?* Dos blancas: Dos monedas de ínfimo valor; véase Mc 12.42 n.3 Respondiendo Jesús, les dijo: --Os haré yo también una pregunta. Respondedme:

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 El bautismo de Juan, żera del cielo, o de los hombres?* Cf. 2 Co 8.12.

Auméntanos la fe

Jesús predice la destrucción del Templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 Entonces ellos discutían entre sí, diciendo: --Si decimos “del cielo”, dirá: “żPor qué, pues, no le creísteis?”.* La fachada del Templo era de mármol, adornada con objetos preciosos ofrecidos a Dios, entre ellos una gran vid de oro encima de la puerta, donada por Herodes el Grande. Véase Mc 13.1 n.

Parábola de la higuera estéril

6 Y si decimos “de los hombres”, todo el pueblo nos apedreará, porque están persuadidos de que Juan era profeta.* Jerusalén fue destruida por el ejército romano en el ańo 70 d.C. En este cap. se hace referencia, en parte, a dicho acontecimiento y, en parte, al regreso del Hijo del hombre y al fin del mundo.

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 Respondieron que no sabían de dónde era.

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 Entonces Jesús les dijo: --Yo tampoco os diré con qué autoridad hago estas cosas.* Mc 13.21; Lc 17.23; cf. 1 Jn 2.18.

Parábola del fariseo y el publicano

Los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Comenzó luego a decir al pueblo esta parábola: «Un hombre plantó una vińa, la arrendó a labradores y se ausentó por mucho tiempo.

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 A su tiempo envió un siervo a los labradores para que le dieran del fruto de la vińa, pero los labradores lo golpearon y lo enviaron con las manos vacías.

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 Volvió a enviar otro siervo; pero ellos a este también golpearon, insultaron y enviaron con las manos vacías.* Cf. Is 19.2; Ap 6.3-8,12-17.12 Volvió a enviar un tercer siervo; pero ellos también a este echaron fuera, herido.* Mt 10.17-18.

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 »Entonces el seńor de la vińa dijo: “żQué haré? Enviaré a mi hijo amado; quizás, cuando lo vean a él, le tendrán respeto”.

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Pero los labradores, al verlo, discutían entre sí, diciendo: “Este es el heredero; venid, matémoslo para que la heredad sea nuestra”.

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Lo echaron fuera de la vińa y lo mataron. żQué, pues, les hará el seńor de la vińa?* Mt 10.19-20; Mc 13.9-11; Lc 12.11-12.

La Ley y el reino de Dios

16 Irá, destruirá a estos labradores y dará su vińa a otros». Cuando ellos oyeron esto, dijeron: --ˇDios nos libre!* Mt 10.21; Mc 13.12; Lc 12.52-53.

Regreso de los setenta

17 Pero él, mirándolos, dijo: --żQué, pues, es lo que está escrito?:
»“La piedra que desecharon%los edificadores
ha venido a ser cabeza del ángulo”.
*
Mt 10.22; Jn 15.18-25.

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 »Todo el que caiga sobre aquella piedra, será quebrantado; pero sobre quien ella caiga, lo desmenuzará.* Expresión proverbial (cf. Hch 27.34).

El rico y Lázaro

La cuestión del tributo

(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)

19 En aquella hora, los principales sacerdotes y los escribas procuraban echarle mano, porque comprendieron que contra ellos había dicho esta parábola; pero temían al pueblo.

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 Y, acechándolo, enviaron espías que simularan ser justos, a fin de sorprenderlo en alguna palabra, para entregarlo al poder y autoridad del gobernador.

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 Le preguntaron, diciendo: --Maestro, sabemos que dices y enseńas rectamente, y que no haces acepción de persona, sino que enseńas el camino de Dios con verdad.

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 żNos es lícito dar tributo a César, o no?* Os 9.7.23 Pero él, comprendiendo la astucia de ellos, les dijo: --żPor qué me tentáis?

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 Mostradme la moneda. żDe quién es la imagen y la inscripción? Respondiendo dijeron: --De César.* Is 63.18; Dn 8.13; Ap 11.2.

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

La venida del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 Entonces les dijo: --Pues dad a César lo que es de César y a Dios lo que es de Dios. 26 Y no pudieron sorprenderlo en palabra alguna delante del pueblo, sino que, maravillados de su respuesta, callaron.* Potencias de los cielos: los astros, a los que se consideraba sometidos al dominio de potencias espirituales.

Los que en verdad son bienaventurados

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Se acercaron entonces algunos de los saduceos, los cuales niegan que haya resurrección, y le preguntaron,* Dn 7.13; Mt 16.27; 26.64; Ap 1.7; cf. 1 Ts 4.13-18.

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 diciendo: --Maestro, Moisés nos escribió: “Si el hermano de alguno muere teniendo mujer y no deja hijos, que su hermano se case con ella y levante descendencia a su hermano”.

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 Hubo, pues, siete hermanos: el primero tomó esposa y murió sin hijos. 30 Y la tomó el segundo, el cual también murió sin hijos.

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 La tomó el tercero, y así todos los siete, y murieron sin dejar descendencia.

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Finalmente murió también la mujer.

La lámpara del cuerpo

(Mt 6.22-23)

33 En la resurrección, pues, żde cuál de ellos será mujer, ya que los siete la tuvieron por mujer?

Cuando la sal pierde su sabor

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Entonces respondiendo Jesús, les dijo: --Los hijos de este siglo se casan y se dan en casamiento,

El siervo vigilante

Un ciego de Jericó recibe la vista

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 pero los que son tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, ni se casan ni se dan en casamiento, 36 porque ya no pueden morir, pues son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios al ser hijos de la resurrección.** Orando en todo tiempo: Véase Lc 18.1 n.Seáis tenidos por dignos de: otros ms. dicen: tengáis fuerzas para.

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Pero en cuanto a que los muertos han de resucitar, aun Moisés lo enseńó en el pasaje de la zarza, cuando llama al Seńor, Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob,* Lc 19.47; 22.53; Jn 18.20.

Jesús visita a Marta y a María

38 porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos viven. 39 Respondiéndole algunos de los escribas, dijeron: --Maestro, bien has dicho. 40 Y no osaron preguntarle nada más.

El siervo infiel

(Mt 24.45-51)

żDe quién es hijo el Cristo?

(Mt 22.41-46; Mc 12.35-37)

41 Entonces él les dijo: --żCómo dicen que el Cristo es hijo de David?,* Se esperaba que el Mesías fuera descendiente del rey David; véanse las referencias en Mc 12.35 n.42 pues el mismo David dice en el libro de los Salmos:
»“Dijo el Seńor a mi Seńor:
‘Siéntate a mi diestra,
43 hasta que ponga a tus enemigos%por estrado de tus pies’ ”.ń 20.42-43Sal 110.1; véase Mt 22.44 n. Estrado de tus pies: escabel o tarima. Hacer de los enemigos estrado de los pies es símbolo de que han sido derrotados y sometidos.

Jesús anuncia por segunda vez%su muerte

(Mt 17.22-23; Mc 9.30-32)

44 »David, pues, lo llama Seńor; żcómo entonces es su hijo?* Respecto al argumento presentado por Jesús, véase Mt 22.42-45 n.

Purificación del Templo

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

Jesús acusa a los escribas

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)

45 Oyéndolo todo el pueblo, dijo a sus discípulos:

żQuién es el mayor?

(Mt 18.1-5; Mc 9.33-37)

46 --Guardaos de los escribas, que gustan de andar con ropas largas, aman las salutaciones en las plazas, las primeras sillas en las sinagogas y los primeros asientos en las cenas;* Ropas largas... las primeras sillas: Véase Mc 12.38,39 con las notas correspondientes; cf. también Lc 14.7.47 que devoran las casas de las viudas y, por pretexto, hacen largas oraciones. Estos recibirán mayor condenación.* Alusión a Is 10.1-2.

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

La autoridad de Jesús

(Mt 21.23-27; Mc 11.27-33)

La ofrenda de la viuda

(Mc 12.41-44)

1 Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de las ofrendas.* Arca de las ofrendas: Véase Mc 12.41 n.2 Vio también a una viuda muy pobre que echaba allí dos blancas.* Dos blancas: Dos monedas de ínfimo valor; véase Mc 12.42 n.3 Y dijo: --En verdad os digo que esta viuda pobre echó más que todos,

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 pues todos aquellos echaron para las ofrendas de Dios de lo que les sobra; pero esta, de su pobreza echó todo el sustento que tenía.* Cf. 2 Co 8.12.

Auméntanos la fe

Jesús predice la destrucción del Templo

(Mt 24.1-2; Mc 13.1-2)

5 A unos que hablaban de que el Templo estaba adornado de hermosas piedras y ofrendas votivas, dijo:* La fachada del Templo era de mármol, adornada con objetos preciosos ofrecidos a Dios, entre ellos una gran vid de oro encima de la puerta, donada por Herodes el Grande. Véase Mc 13.1 n.

Parábola de la higuera estéril

6 --En cuanto a estas cosas que veis, días vendrán en que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida.* Jerusalén fue destruida por el ejército romano en el ańo 70 d.C. En este cap. se hace referencia, en parte, a dicho acontecimiento y, en parte, al regreso del Hijo del hombre y al fin del mundo.

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

Seńales antes del fin

(Mt 24.3-28; Mc 13.3-23)

7 Le preguntaron, diciendo: --Maestro, żcuándo será esto? ży qué seńal habrá cuando estas cosas estén para suceder?

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 Él entonces dijo: --Mirad que no seáis engańados, porque vendrán muchos en mi nombre diciendo: “Yo soy el Cristo” y: “El tiempo está cerca”. Pero no vayáis en pos de ellos.* Mc 13.21; Lc 17.23; cf. 1 Jn 2.18.

Parábola del fariseo y el publicano

Los labradores malvados

(Mt 21.33-44; Mc 12.1-11)

9 Cuando oigáis de guerras y de revueltas, no os alarméis, porque es necesario que estas cosas acontezcan primero; pero el fin no será inmediatamente.

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 Entonces ańadió: --Se levantará nación contra nación y reino contra reino;

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 habrá grandes terremotos y, en diferentes lugares, hambres y pestilencias; y habrá terror y grandes seńales del cielo.* Cf. Is 19.2; Ap 6.3-8,12-17.12 »Pero antes de todas estas cosas os echarán mano, os perseguirán, os entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y seréis llevados ante reyes y ante gobernadores por causa de mi nombre.* Mt 10.17-18.

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 Pero esto os será ocasión para dar testimonio.

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Proponeos en vuestros corazones no pensar antes cómo habréis de responder en vuestra defensa,

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 porque yo os daré palabra y sabiduría, la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se opongan.* Mt 10.19-20; Mc 13.9-11; Lc 12.11-12.

La Ley y el reino de Dios

16 Seréis entregados aun por vuestros padres, hermanos, parientes y amigos; y matarán a algunos de vosotros.* Mt 10.21; Mc 13.12; Lc 12.52-53.

Regreso de los setenta

17 Seréis odiados por todos por causa de mi nombre,* Mt 10.22; Jn 15.18-25.

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá.* Expresión proverbial (cf. Hch 27.34).

El rico y Lázaro

La cuestión del tributo

(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)

19 Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas.

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 »Pero cuando veáis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado.

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 Entonces los que estén en Judea huyan a los montes; y los que estén en medio de ella, váyanse; y los que estén en los campos no entren en ella,

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 porque estos son días de retribución, para que se cumplan todas las cosas que están escritas.* Os 9.7.23 Pero ˇay de las que estén encinta y de las que críen en aquellos días!, porque habrá gran calamidad en la tierra e ira sobre este pueblo.

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 Caerán a filo de espada y serán llevados cautivos a todas las naciones, y Jerusalén será pisoteada por los gentiles hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan.* Is 63.18; Dn 8.13; Ap 11.2.

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

La venida del Hijo del hombre

(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)

25 »Entonces habrá seńales en el sol, en la luna y en las estrellas,ń 21.25Is 13.10; Ez 32.7; Jl 2.10; 2.31; Sof 1.15; Ap 6.12-13.y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas. 26 Los hombres quedarán sin aliento por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra, porque las potencias de los cielos serán conmovidas.* Potencias de los cielos: los astros, a los que se consideraba sometidos al dominio de potencias espirituales.

Los que en verdad son bienaventurados

La pregunta sobre la resurrección

(Mt 22.23-33; Mc 12.18-27)

27 Entonces verán al Hijo del hombre que vendrá en una nube con poder y gran gloria.* Dn 7.13; Mt 16.27; 26.64; Ap 1.7; cf. 1 Ts 4.13-18.

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 También les dijo una parábola: «Mirad la higuera y todos los árboles. 30 Cuando veis que ya brotan, sabéis por vosotros mismos que el verano está cerca.

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios.

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 »De cierto os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.

La lámpara del cuerpo

(Mt 6.22-23)

33 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

Cuando la sal pierde su sabor

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 »Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y de embriaguez y de las preocupaciones de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día,

El siervo vigilante

Un ciego de Jericó recibe la vista

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de la tierra. 36 Velad, pues, orando en todo tiempo que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del hombre».** Orando en todo tiempo: Véase Lc 18.1 n.Seáis tenidos por dignos de: otros ms. dicen: tengáis fuerzas para.

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 De día enseńaba en el Templo y por la noche salía y se quedaba en el monte que se llama de los Olivos.* Lc 19.47; 22.53; Jn 18.20.

Jesús visita a Marta y a María

38 Y todo el pueblo acudía a él por la mańana para oírlo en el Templo.