Los discípulos recogen espigas%en sábado
1 Aconteció que un sábado, pasando Jesús por los sembrados, sus discípulos arrancaban espigas y, restregándolas con las manos, comían.** Sábado: Véase Concordancia temática.Dt 23.25.2 Algunos de los fariseos les dijeron: --żPor qué hacéis lo que no es lícito hacer en sábado?* Según la interpretación rabínica de la Ley mosaica, los discípulos estaban desobedeciendo el mandamiento de Ex 20.8-11. Véase Mt 12.1-2 n.3 Respondiendo Jesús, les dijo: --żNi aun esto habéis leído, lo que hizo David cuando él y los que con él estaban tuvieron hambre?, 4 żcomo entró en la casa de Dios y tomó los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino solo a los sacerdotes, y comió, y dio también a los que estaban con él?* 1 S 21.1-6; cf. Lv 24.9.5 Y les decía: --El Hijo del hombre es Seńor aun del sábado.
El hombre de la mano seca
6 Aconteció también en otro sábado que él entró en la sinagoga y enseńaba; y estaba allí un hombre que tenía seca la mano derecha. 7 Y lo acechaban los escribas y los fariseos para ver si en sábado lo sanaría, a fin de hallar de qué acusarlo.* Los fariseos consideraban prohibido el sanar en sábado.8 Pero él, que conocía sus pensamientos, dijo al hombre que tenía la mano seca: --Levántate y ponte en medio. Él, levantándose, se quedó en pie. 9 Entonces Jesús les dijo: --Os preguntaré una cosa: En sábado, żes lícito hacer bien o hacer mal?, żsalvar la vida o quitarla? 10 Y, mirándolos a todos alrededor, dijo al hombre: --Extiende tu mano. Él lo hizo y su mano fue restaurada. 11 Ellos se llenaron de furor y hablaban entre sí qué podrían hacer contra Jesús.
Elección de los doce apóstoles
12 En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios.* Pasó la noche orando a Dios: Lc 3.21 n.; cf. Mt 14.23; Lc 9.28.13 Cuando llegó el día, llamó a sus discípulos y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles:* De un grupo numeroso de discípulos (o seguidores) Jesús escoge doce, a quienes designa como apóstoles; véase Mt 10.1-2 n.14 Simón, a quien también llamó Pedro, su hermano Andrés, Jacobo y Juan, Felipe y Bartolomé,* Simón... Pedro: Véase Mt 16.18 nota m.15 Mateo, Tomás, Jacobo, hijo de Alfeo, Simón llamado Zelote,** Hijo de Alfeo: También puede entenderse como hermano de Alfeo.Zelote: forma griega de la palabra “cananita” (véase Mc 3.18 nota n); ambas palabras pueden traducirse por “celoso”, “fanático”. Se dio también este nombre a un grupo nacionalista judío que se rebeló contra Roma. Véase Introducción al NT.16 Judas hermano de Jacobo, y Judas Iscariote, que llegó a ser el traidor.* Hermano de Jacobo: o de Santiago. También puede entenderse como Hijo de Jacobo o de Santiago: Véase 5.10 n.
Jesús ministra a una multitud
17 Descendió con ellos y se detuvo en un lugar llano, en compańía de sus discípulos y de una gran multitud de gente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón que había venido para oírlo y para ser sanados de sus enfermedades;* Tiro y Sidón: ciudades no judías en la costa del mar Mediterráneo, al norte de Galilea.18 también los que habían sido atormentados por espíritus impuros eran sanados. 19 Toda la gente procuraba tocarlo, porque poder salía de él y sanaba a todos.
Bienaventuranzas y ayes
20 Alzando los ojos hacia sus discípulos, decía:
«Bienaventurados vosotros los pobres,
porque vuestro es el reino de Dios.
21 Bienaventurados%los que ahora tenéis hambre,
porque seréis saciados.
Bienaventurados los que ahora lloráis,
porque reiréis.
22 Bienaventurados seréis%cuando los hombres os odien,%os aparten de sí, os insulten%y desechen vuestro nombre como malo%por causa del Hijo del hombre.* Cf. 1 P 4.14.23 »Gozaos en aquel día y alegraos, porque vuestra recompensa es grande en los cielos, porque así hacían sus padres con los profetas.* 2 Cr 36.16; Hch 7.52.24 »Pero ˇay de vosotros, ricos!, porque ya tenéis vuestro consuelo.* Lc 16.25; Stg 5.1-5.25 »ˇAy de vosotros, los que ahora estáis saciados!, porque tendréis hambre. »ˇAy de vosotros, los que ahora reís!, porque lamentaréis y lloraréis. 26 »ˇAy de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!, porque así hacían sus padres con los falsos profetas.* Cf. Stg 4.4.
El amor a los enemigos y%la regla de oro
(Mt 5.38-48; 7.12)
27 »Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odian; 28 bendecid a los que os maldicen y orad por los que os calumnian. 29 Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite la capa, ni aun la túnica le niegues.* Mt 5.39-40; cf. Lm 3.30. Túnica: especie de camisa larga; la capa se llevaba sobre ella.30 A cualquiera que te pida, dale; y al que tome lo que es tuyo, no pidas que te lo devuelva.* Pr 25.21; Ro 12.17,20; 13.8-10.31 Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos.* Sobre esta «regla de oro», véase Mt 7.12 n.32 »Si amáis a los que os aman, żqué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman. 33 Y si hacéis bien a los que os hacen bien, żqué mérito tenéis? También los pecadores hacen lo mismo. 34 Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, żqué mérito tenéis?, pues también los pecadores prestan a los pecadores para recibir otro tanto. 35 Amad, pues, a vuestros enemigos, haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y vuestra recompensa será grande, y seréis hijos del Altísimo, porque él es benigno para con los ingratos y malos.** No esperando de ello nada: es decir, sin esperar nada a cambio.Hijos del Altísimo: Para el uso figurado de hijos, véase Jn 8.44 nota w.36 Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.
El juzgar a los demás
(Mt 7.1-5)
37 »No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados.* Mt 6.14. No seréis juzgados... no seréis condenados... seréis perdonados: Respecto al uso de la voz pasiva para indicar la acción de Dios, véase Mt 5.4 nota g.38 Dad y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo, porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir».* Mc 4.24.39 Les dijo también una parábola: «żAcaso puede un ciego guiar a otro ciego? żNo caerán ambos en el hoyo?* Mt 15.14.40 El discípulo no es superior a su maestro; pero todo el que sea perfeccionado, será como su maestro.* Mt 10.24-25; Jn 13.16; 15.20.41 »żPor qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?* Exageración intencional; cf. Mt 7.3.42 żO cómo puedes decir a tu hermano: “Hermano, déjame sacar la paja que está en tu ojo”, no mirando tú la viga que está en el tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano.
Por sus frutos los conoceréis
43 »No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto, 44 pues todo árbol se conoce por su fruto, ya que no se cosechan higos de los espinos ni de las zarzas se vendimian uvas.* Mt 12.33; cf. Mt 7.20.45 El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo, porque de la abundancia del corazón habla la boca.* Mt 12.34.
Los dos cimientos
46 »żPor qué me llamáis “Seńor, Seńor”, y no hacéis lo que yo digo?* Mt 7.21.47 Todo aquel que viene a mí y oye mis palabras y las obedece, os indicaré a quién es semejante. 48 Semejante es al hombre que, al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover porque estaba fundada sobre la roca. 49 Pero el que las oyó y no las obedeció, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó y fue grande la ruina de aquella casa».
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