+ AND  ·  - NOT  ·  / OR  ·  * ? wildcard  ·  "frase"

San Lucas 4 4 de 24 capítulos

Tentación de Jesús

(Mt 4.1-11; Mc 1.12-13)

La pesca milagrosa

(Mt 4.18-22; Mc 1.16-20)

Los discípulos recogen espigas%en sábado

(Mt 12.1-8; Mc 2.23-28)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Mt 8.5-13)

Mujeres que sirven a Jesús

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

1 Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y fue llevado por el Espíritu al desierto 2 por cuarenta días, y era tentado por el diablo. No comió nada en aquellos días, pasados los cuales tuvo hambre.* Zaqueo, por ser jefe de los publicanos en su distrito, habría tenido muchas oportunidades de hacerse rico con dinero mal habido (v. 8). Véase Mt 5.46 n.3 Entonces el diablo le dijo: --Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan.

Parábola del sembrador

(Mt 13.1-15,18-23; Mc 4.1-20)

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 Jesús, respondiéndole, dijo: --Escrito está: “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios”.,* Un sicómoro: árbol del mismo género de la higuera, grande y frondoso; es fácil de trepar en él.

Auméntanos la fe

5 Luego lo llevó el diablo a un alto monte y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra.

El hombre de la mano seca

(Mt 12.9-14; Mc 3.1-6)

Parábola de la higuera estéril

6 Le dijo el diablo: --A ti te daré todo el poder de estos reinos y la gloria de ellos, porque a mí me ha sido entregada y a quien quiero la doy.

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

7 Si tú, postrado, me adoras, todos serán tuyos.* Lc 5.30; 15.2. Pecador: Véase Mt 9.10 nota h.

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 Respondiendo Jesús, le dijo: --Vete de mí, Satanás, porque escrito está: “Al Seńor tu Dios adorarás y solo a él servirás”.

Parábola del fariseo y el publicano

9 Entonces lo llevó a Jerusalén, lo puso sobre el pináculo del Templo y le dijo: --Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo,* Hijo de Abraham: es decir, un auténtico judío, perteneciente al pueblo de Dios.

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 pues escrito está:
»“A sus ángeles mandará acerca de ti,%que te guarden”,*
Ez 34.16.

Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 »y
»“En las manos te sostendrán,
para que no tropieces con tu pie%en piedra”.

Jesús sana a un leproso

(Mt 8.1-4; Mc 1.40-45)

Elección de los doce apóstoles

(Mt 10.1-4; Mc 3.13-19)

12 Respondiendo Jesús, le dijo: --Dicho está: “No tentarás al Seńor tu Dios”.* Los reyes y gobernantes de Palestina eran nombrados por el emperador romano. Es posible que esta parábola aluda al viaje que hizo Arquelao a Roma en el ańo 4 a.C. (véase Mt 2.22 n.) para recibir la confirmación de su nombramiento como gobernante; algunos judíos lo siguieron allí para oponerse a su nombramiento (cf. v. 14).

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 Cuando acabó toda tentación el diablo, se apartó de él por un tiempo.** Siervos suyos: lit. esclavos; véase Mt 25.14 n.Diez minas: La mina era una moneda que equivalía aprox. a 100 denarios, o sea, al salario correspondiente a cien días de trabajo.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.14--9.50)

Jesús principia su ministerio

(Mt 4.12-17; Mc 1.14-15)

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor.

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Enseńaba en las sinagogas de ellos y era glorificado por todos.

Jesús en Nazaret

(Mt 13.53-58; Mc 6.1-6)

La parábola de la lámpara

(Mc 4.21-25)

La Ley y el reino de Dios

16 Vino a Nazaret, donde se había criado; y el sábado entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer.

Jesús sana a un paralítico

(Mt 9.1-8; Mc 2.1-12)

Jesús ministra a una multitud

(Mt 4.23-25)

Regreso de los setenta

17 Se le dio el libro del profeta Isaías y, habiendo abierto el libro, halló el lugar donde está escrito:
*
Lc 16.10.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Mt 11.2-19)

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 «El Espíritu del Seńor está sobre mí,
por cuanto me ha ungido para dar%buenas nuevas a los pobres;
me ha enviado a sanar%a los quebrantados de corazón,
a pregonar libertad a los cautivos
y vista a los ciegos,
a poner en libertad a los oprimidos

La madre y los hermanos de Jesús

(Mt 12.46-50; Mc 3.31-35)

El rico y Lázaro

19 y a predicar el ańo agradable del Seńor».

Bienaventuranzas y ayes

(Mt 5.1-12)

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 Enrollando el libro, lo dio al ministro y se sentó.ń 4.20Se sentó: La lectura de las Escrituras en la sinagoga se hacía de pie (v. 16), pero el expositor se sentaba para impartir la exhortación o enseńanza.Los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él.

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 Entonces comenzó a decirles: --Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.

Jesús calma la tempestad

(Mt 8.23-27; Mc 4.35-41)

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Todos daban buen testimonio de él y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca. Decían: --żNo es este el hijo de José? 23 Él les dijo: --Sin duda me diréis este refrán: “Médico, cúrate a ti mismo. De tantas cosas que hemos oído que se han hecho en Capernaúm, haz también aquí en tu tierra”.

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 Y ańadió: --De cierto os digo que ningún profeta es bien recibido en su propia tierra.

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

25 Y en verdad os digo que muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres ańos y seis meses y hubo una gran hambre en toda la tierra;

El endemoniado gadareno

(Mt 8.28-34; Mc 5.1-20)

26 pero a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda en Sarepta de Sidón.* Mt 13.12; Mc 4.25; Lc 8.18.

Llamamiento de Leví

(Mt 9.9-13; Mc 2.13-17)

El amor a los enemigos y%la regla de oro

(Mt 5.38-48; 7.12)

Los que en verdad son bienaventurados

27 Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio.

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Al oir estas cosas, todos en la sinagoga se llenaron de ira.

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 Levantándose, lo echaron fuera de la ciudad y lo llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada la ciudad de ellos, para despeńarlo;* Betfagé... Betania... Olivos: Para la ubicación de estos lugares, véanse las notas sobre Mt 21.1.30 pero él pasó por en medio de ellos y se fue.

Un hombre que tenía un espíritu impuro

(Mc 1.21-28)

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Descendió Jesús a Capernaúm, ciudad de Galilea, y los sábados les enseńaba;

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 y se admiraban de su doctrina, porque su palabra tenía autoridad.

La pregunta sobre el ayuno

(Mt 9.14-17; Mc 2.18-22)

La lámpara del cuerpo

(Mt 6.22-23)

33 Estaba en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu de demonio impuro, el cual exclamó a gran voz,

Cuando la sal pierde su sabor

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 diciendo: --ˇDéjanos! żQué tienes con nosotros, Jesús nazareno? żHas venido para destruirnos? Yo sé quién eres: el Santo de Dios.

El siervo vigilante

Un ciego de Jericó recibe la vista

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Jesús lo reprendió, diciendo: --ˇCállate y sal de él! Entonces el demonio, derribándolo en medio de ellos, salió de él sin hacerle dańo alguno.

Jesús en el hogar de Simón, el fariseo

36 Todos estaban maravillados, y se decían unos a otros: --żQué palabra es esta, que con autoridad y poder manda a los espíritus impuros, y salen?* Manifestaciones de bienvenida (cf. 2 R 9.13).

El juzgar a los demás

(Mt 7.1-5)

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Y su fama se difundía por todos los lugares de la región.

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mt 8.14-15; Mc 1.29-31)

Jesús visita a Marta y a María

38 Entonces Jesús se levantó, salió de la sinagoga y entró en casa de Simón. La suegra de Simón tenía una gran fiebre; y le rogaron por ella.* ˇBendito el Rey que viene en el nombre del Seńor!: Sal 118.26, texto que se usaba para saludar a los peregrinos; originalmente era un saludo dirigido al rey cuando iba al Templo, por lo que es significativo que aquí se aplique a Jesús.39 E inclinándose hacia ella, reprendió a la fiebre; y la fiebre la dejó, y levantándose ella al instante, les servía.

Jesús sana a muchos enfermos

(Mt 8.16-17; Mc 1.32-34)

La hija de Jairo, y la mujer que tocó el manto de Jesús

(Mt 9.18-26; Mc 5.21-43)

40 Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades los traían a él; y él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba.

El siervo infiel

(Mt 24.45-51)

41 También salían demonios de muchos, dando voces y diciendo: --ˇTú eres el Hijo de Dios! Pero él los reprendía y no los dejaba hablar, porque sabían que él era el Cristo.** Al verla: Desde el camino del Monte de los Olivos se contempla un imponente panorama de la ciudad de Jerusalén.Lloró por ella: Cf. Lc 13.34-35.

Jesús recorre Galilea predicando

(Mc 1.35-39)

42 Cuando ya era de día, salió y se fue a un lugar desierto. La gente lo buscaba y, llegando a donde estaba, lo detenían para que no se fuera de ellos.

Por sus frutos los conoceréis

(Mt 7.15-20)

43 Pero él les dijo: --Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios, porque para esto he sido enviado.

Jesús anuncia por segunda vez%su muerte

(Mt 17.22-23; Mc 9.30-32)

44 Y predicaba en las sinagogas de Galilea.** Lenguaje parecido al de Is 29.3; Jer 6.6; Ez 4.2. En el ańo 70 d.C. el ejército romano destruyó Jerusalén. Cf. Lc 21.6,20-24.Tu visitación: Tanto en griego como en hebreo, el término visitar se usa para referirse a la intervención de Dios para salvar (véase Lc 1.68 n.) o para castigar (Ex 20.5; 32.34; Sal 59.5; Is 10.12).

Tentación de Jesús

(Mt 4.1-11; Mc 1.12-13)

La pesca milagrosa

(Mt 4.18-22; Mc 1.16-20)

Los discípulos recogen espigas%en sábado

(Mt 12.1-8; Mc 2.23-28)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Mt 8.5-13)

Mujeres que sirven a Jesús

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

1 Aconteció que estando Jesús junto al Lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oir la palabra de Dios. 2 Vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; los pescadores habían descendido de ellas y lavaban sus redes.* Zaqueo, por ser jefe de los publicanos en su distrito, habría tenido muchas oportunidades de hacerse rico con dinero mal habido (v. 8). Véase Mt 5.46 n.3 Entró en una de aquellas barcas, la cual era de Simón y le rogó que la apartara de tierra un poco. Luego, sentándose, enseńaba desde la barca a la multitud.

Parábola del sembrador

(Mt 13.1-15,18-23; Mc 4.1-20)

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: --Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar.* Un sicómoro: árbol del mismo género de la higuera, grande y frondoso; es fácil de trepar en él.

Auméntanos la fe

5 Respondiendo Simón, le dijo: --Maestro, toda la noche hemos estado trabajando y nada hemos pescado; pero en tu palabra echaré la red.

El hombre de la mano seca

(Mt 12.9-14; Mc 3.1-6)

Parábola de la higuera estéril

6 Cuando lo hicieron, recogieron tal cantidad de peces que su red se rompía.

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

7 Entonces hicieron seńas a los compańeros que estaban en la otra barca para que acudieran a ayudarlos. Ellos vinieron y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían.* Lc 5.30; 15.2. Pecador: Véase Mt 9.10 nota h.

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: --Apártate de mí, Seńor, porque soy hombre pecador.

Parábola del fariseo y el publicano

9 Por la pesca que habían hecho, el temor se había apoderado de él y de todos los que estaban con él,* Hijo de Abraham: es decir, un auténtico judío, perteneciente al pueblo de Dios.

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compańeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: --No temas; desde ahora serás pescador de hombres.* Ez 34.16.

Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 Trajeron a tierra las barcas y, dejándolo todo, lo siguieron.

Jesús sana a un leproso

(Mt 8.1-4; Mc 1.40-45)

Elección de los doce apóstoles

(Mt 10.1-4; Mc 3.13-19)

12 Sucedió que estando él en una de las ciudades, se presentó un hombre lleno de lepra, el cual, viendo a Jesús, se postró con el rostro en tierra y le rogó, diciendo: --Seńor, si quieres, puedes limpiarme.* Los reyes y gobernantes de Palestina eran nombrados por el emperador romano. Es posible que esta parábola aluda al viaje que hizo Arquelao a Roma en el ańo 4 a.C. (véase Mt 2.22 n.) para recibir la confirmación de su nombramiento como gobernante; algunos judíos lo siguieron allí para oponerse a su nombramiento (cf. v. 14).

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 Jesús entonces, extendiendo la mano, lo tocó, diciendo: --Quiero, sé limpio. Y al instante la lepra se fue de él.** Siervos suyos: lit. esclavos; véase Mt 25.14 n.Diez minas: La mina era una moneda que equivalía aprox. a 100 denarios, o sea, al salario correspondiente a cien días de trabajo.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.14--9.50)

Jesús principia su ministerio

(Mt 4.12-17; Mc 1.14-15)

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Jesús le mandó que no lo dijera a nadie. Le dijo: --Ve, muéstrate al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés, para testimonio a ellos.

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Pero su fama se extendía más y más; y se reunía mucha gente para oírlo y para que los sanara de sus enfermedades.

Jesús en Nazaret

(Mt 13.53-58; Mc 6.1-6)

La parábola de la lámpara

(Mc 4.21-25)

La Ley y el reino de Dios

16 Pero él se apartaba a lugares desiertos para orar.

Jesús sana a un paralítico

(Mt 9.1-8; Mc 2.1-12)

Jesús ministra a una multitud

(Mt 4.23-25)

Regreso de los setenta

17 Aconteció un día que él estaba enseńando, y estaban sentados los fariseos y doctores de la Ley, los cuales habían venido de todas las aldeas de Galilea, de Judea y Jerusalén; y el poder del Seńor estaba con él para sanar.* Lc 16.10.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Mt 11.2-19)

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Sucedió que unos hombres que traían en una camilla a un hombre que estaba paralítico, procuraban entrar y ponerlo delante de él.

La madre y los hermanos de Jesús

(Mt 12.46-50; Mc 3.31-35)

El rico y Lázaro

19 Pero no hallando cómo hacerlo a causa de la multitud, subieron encima de la casa y por el tejado lo bajaron con la camilla y lo pusieron en medio, delante de Jesús.

Bienaventuranzas y ayes

(Mt 5.1-12)

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 Al ver él la fe de ellos, le dijo: --Hombre, tus pecados te son perdonados.

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 Entonces los escribas y los fariseos comenzaron a pensar, diciendo: «żQuién es este que habla blasfemias? żQuién puede perdonar pecados sino sólo Dios?».

Jesús calma la tempestad

(Mt 8.23-27; Mc 4.35-41)

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Jesús entonces, conociendo los pensamientos de ellos, les preguntó: --żQué pensáis en vuestros corazones? 23 żQué es más fácil, decir: “Tus pecados te son perdonados”, o decir: “Levántate y anda”?

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados --dijo al paralítico--: A ti te digo: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

25 Al instante se levantó en presencia de ellos, tomó la camilla en que estaba acostado y se fue a su casa glorificando a Dios.

El endemoniado gadareno

(Mt 8.28-34; Mc 5.1-20)

26 Y todos, sobrecogidos de asombro, glorificaban a Dios. Llenos de temor, decían: --Hoy hemos visto maravillas.* Mt 13.12; Mc 4.25; Lc 8.18.

Llamamiento de Leví

(Mt 9.9-13; Mc 2.13-17)

El amor a los enemigos y%la regla de oro

(Mt 5.38-48; 7.12)

Los que en verdad son bienaventurados

27 Después de estas cosas salió y vio a un publicano llamado Leví, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: --Sígueme.

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió.

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 Leví le hizo un gran banquete en su casa; y había mucha compańía de publicanos y de otros que estaban a la mesa con ellos.* Betfagé... Betania... Olivos: Para la ubicación de estos lugares, véanse las notas sobre Mt 21.1.30 Los escribas y los fariseos murmuraban contra los discípulos, diciendo: --żPor qué coméis y bebéis con publicanos y pecadores?

Un hombre que tenía un espíritu impuro

(Mc 1.21-28)

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Respondiendo Jesús, les dijo: --Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.

La pregunta sobre el ayuno

(Mt 9.14-17; Mc 2.18-22)

La lámpara del cuerpo

(Mt 6.22-23)

33 Entonces ellos le preguntaron: --żPor qué los discípulos de Juanń 5.33Los discípulos de Juan: esto es, de Juan el Bautista (véase Mt 9.14 nota l).ayunan muchas veces y hacen oraciones, y asimismo los de los fariseos, pero los tuyos comen y beben?

Cuando la sal pierde su sabor

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Él les dijo: --żPodéis acaso hacer que los que están de bodas ayunen entre tanto que el esposo está con ellos?

El siervo vigilante

Un ciego de Jericó recibe la vista

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado; entonces, en aquellos días, ayunarán.

Jesús en el hogar de Simón, el fariseo

36 Les dijo también una parábola: --Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo y lo pone en un vestido viejo, pues si lo hace, no solamente rompe el nuevo, sino que el remiendo sacado de él no armoniza con el viejo.* Manifestaciones de bienvenida (cf. 2 R 9.13).

El juzgar a los demás

(Mt 7.1-5)

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo romperá los odres y se derramará, y los odres se perderán.

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mt 8.14-15; Mc 1.29-31)

Jesús visita a Marta y a María

38 Pero el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar, y lo uno y lo otro se conservan.* ˇBendito el Rey que viene en el nombre del Seńor!: Sal 118.26, texto que se usaba para saludar a los peregrinos; originalmente era un saludo dirigido al rey cuando iba al Templo, por lo que es significativo que aquí se aplique a Jesús.39 Y nadie que haya bebido del ańejo querrá luego el nuevo, porque dice: “El ańejo es mejor”.,

Tentación de Jesús

(Mt 4.1-11; Mc 1.12-13)

La pesca milagrosa

(Mt 4.18-22; Mc 1.16-20)

Los discípulos recogen espigas%en sábado

(Mt 12.1-8; Mc 2.23-28)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Mt 8.5-13)

Mujeres que sirven a Jesús

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

1 Aconteció que un sábado, pasando Jesús por los sembrados, sus discípulos arrancaban espigas y, restregándolas con las manos, comían. 2 Algunos de los fariseos les dijeron: --żPor qué hacéis lo que no es lícito hacer en sábado?* Zaqueo, por ser jefe de los publicanos en su distrito, habría tenido muchas oportunidades de hacerse rico con dinero mal habido (v. 8). Véase Mt 5.46 n.3 Respondiendo Jesús, les dijo: --żNi aun esto habéis leído, lo que hizo David cuando él y los que con él estaban tuvieron hambre?,

Parábola del sembrador

(Mt 13.1-15,18-23; Mc 4.1-20)

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 żcomo entró en la casa de Dios y tomó los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino solo a los sacerdotes, y comió, y dio también a los que estaban con él?* Un sicómoro: árbol del mismo género de la higuera, grande y frondoso; es fácil de trepar en él.

Auméntanos la fe

5 Y les decía: --El Hijo del hombre es Seńor aun del sábado.

El hombre de la mano seca

(Mt 12.9-14; Mc 3.1-6)

Parábola de la higuera estéril

6 Aconteció también en otro sábado que él entró en la sinagoga y enseńaba; y estaba allí un hombre que tenía seca la mano derecha.

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

7 Y lo acechaban los escribas y los fariseos para ver si en sábado lo sanaría, a fin de hallar de qué acusarlo.* Lc 5.30; 15.2. Pecador: Véase Mt 9.10 nota h.

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 Pero él, que conocía sus pensamientos, dijo al hombre que tenía la mano seca: --Levántate y ponte en medio. Él, levantándose, se quedó en pie.

Parábola del fariseo y el publicano

9 Entonces Jesús les dijo: --Os preguntaré una cosa: En sábado, żes lícito hacer bien o hacer mal?, żsalvar la vida o quitarla?* Hijo de Abraham: es decir, un auténtico judío, perteneciente al pueblo de Dios.

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 Y, mirándolos a todos alrededor, dijo al hombre: --Extiende tu mano. Él lo hizo y su mano fue restaurada.* Ez 34.16.

Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 Ellos se llenaron de furor y hablaban entre sí qué podrían hacer contra Jesús.

Jesús sana a un leproso

(Mt 8.1-4; Mc 1.40-45)

Elección de los doce apóstoles

(Mt 10.1-4; Mc 3.13-19)

12 En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios.* Los reyes y gobernantes de Palestina eran nombrados por el emperador romano. Es posible que esta parábola aluda al viaje que hizo Arquelao a Roma en el ańo 4 a.C. (véase Mt 2.22 n.) para recibir la confirmación de su nombramiento como gobernante; algunos judíos lo siguieron allí para oponerse a su nombramiento (cf. v. 14).

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 Cuando llegó el día, llamó a sus discípulos y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles:** Siervos suyos: lit. esclavos; véase Mt 25.14 n.Diez minas: La mina era una moneda que equivalía aprox. a 100 denarios, o sea, al salario correspondiente a cien días de trabajo.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.14--9.50)

Jesús principia su ministerio

(Mt 4.12-17; Mc 1.14-15)

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Simón, a quien también llamó Pedro, su hermano Andrés, Jacobo y Juan, Felipe y Bartolomé,

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Mateo, Tomás, Jacobo, hijo de Alfeo, Simón llamado Zelote,

Jesús en Nazaret

(Mt 13.53-58; Mc 6.1-6)

La parábola de la lámpara

(Mc 4.21-25)

La Ley y el reino de Dios

16 Judas hermano de Jacobo, y Judas Iscariote, que llegó a ser el traidor.

Jesús sana a un paralítico

(Mt 9.1-8; Mc 2.1-12)

Jesús ministra a una multitud

(Mt 4.23-25)

Regreso de los setenta

17 Descendió con ellos y se detuvo en un lugar llano, en compańía de sus discípulos y de una gran multitud de gente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón que había venido para oírlo y para ser sanados de sus enfermedades;* Lc 16.10.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Mt 11.2-19)

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 también los que habían sido atormentados por espíritus impuros eran sanados.

La madre y los hermanos de Jesús

(Mt 12.46-50; Mc 3.31-35)

El rico y Lázaro

19 Toda la gente procuraba tocarlo, porque poder salía de él y sanaba a todos.

Bienaventuranzas y ayes

(Mt 5.1-12)

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 Alzando los ojos hacia sus discípulos, decía:
«Bienaventurados vosotros los pobres,
porque vuestro es el reino de Dios.

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 Bienaventurados%los que ahora tenéis hambre,
porque seréis saciados.
Bienaventurados los que ahora lloráis,
porque reiréis.

Jesús calma la tempestad

(Mt 8.23-27; Mc 4.35-41)

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Bienaventurados seréis%cuando los hombres os odien,%os aparten de sí, os insulten%y desechen vuestro nombre como malo%por causa del Hijo del hombre. 23 »Gozaos en aquel día y alegraos, porque vuestra recompensa es grande en los cielos, porque así hacían sus padres con los profetas.

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 »Pero ˇay de vosotros, ricos!, porque ya tenéis vuestro consuelo.

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

25 »ˇAy de vosotros, los que ahora estáis saciados!, porque tendréis hambre. »ˇAy de vosotros, los que ahora reís!, porque lamentaréis y lloraréis.

El endemoniado gadareno

(Mt 8.28-34; Mc 5.1-20)

26 »ˇAy de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!, porque así hacían sus padres con los falsos profetas.* Mt 13.12; Mc 4.25; Lc 8.18.

Llamamiento de Leví

(Mt 9.9-13; Mc 2.13-17)

El amor a los enemigos y%la regla de oro

(Mt 5.38-48; 7.12)

Los que en verdad son bienaventurados

27 »Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odian;

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 bendecid a los que os maldicen y orad por los que os calumnian.

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite la capa, ni aun la túnica le niegues.* Betfagé... Betania... Olivos: Para la ubicación de estos lugares, véanse las notas sobre Mt 21.1.30 A cualquiera que te pida, dale; y al que tome lo que es tuyo, no pidas que te lo devuelva.

Un hombre que tenía un espíritu impuro

(Mc 1.21-28)

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos.

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 »Si amáis a los que os aman, żqué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman.

La pregunta sobre el ayuno

(Mt 9.14-17; Mc 2.18-22)

La lámpara del cuerpo

(Mt 6.22-23)

33 Y si hacéis bien a los que os hacen bien, żqué mérito tenéis? También los pecadores hacen lo mismo.

Cuando la sal pierde su sabor

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, żqué mérito tenéis?, pues también los pecadores prestan a los pecadores para recibir otro tanto.

El siervo vigilante

Un ciego de Jericó recibe la vista

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Amad, pues, a vuestros enemigos, haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y vuestra recompensa será grande, y seréis hijos del Altísimo, porque él es benigno para con los ingratos y malos.

Jesús en el hogar de Simón, el fariseo

36 Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.* Manifestaciones de bienvenida (cf. 2 R 9.13).

El juzgar a los demás

(Mt 7.1-5)

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 »No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados.

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mt 8.14-15; Mc 1.29-31)

Jesús visita a Marta y a María

38 Dad y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo, porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir».* ˇBendito el Rey que viene en el nombre del Seńor!: Sal 118.26, texto que se usaba para saludar a los peregrinos; originalmente era un saludo dirigido al rey cuando iba al Templo, por lo que es significativo que aquí se aplique a Jesús.39 Les dijo también una parábola: «żAcaso puede un ciego guiar a otro ciego? żNo caerán ambos en el hoyo?

Jesús sana a muchos enfermos

(Mt 8.16-17; Mc 1.32-34)

La hija de Jairo, y la mujer que tocó el manto de Jesús

(Mt 9.18-26; Mc 5.21-43)

40 El discípulo no es superior a su maestro; pero todo el que sea perfeccionado, será como su maestro.

El siervo infiel

(Mt 24.45-51)

41 »żPor qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?** Al verla: Desde el camino del Monte de los Olivos se contempla un imponente panorama de la ciudad de Jerusalén.Lloró por ella: Cf. Lc 13.34-35.

Jesús recorre Galilea predicando

(Mc 1.35-39)

42 żO cómo puedes decir a tu hermano: “Hermano, déjame sacar la paja que está en tu ojo”, no mirando tú la viga que está en el tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano.

Por sus frutos los conoceréis

(Mt 7.15-20)

43 »No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto,

Jesús anuncia por segunda vez%su muerte

(Mt 17.22-23; Mc 9.30-32)

44 pues todo árbol se conoce por su fruto, ya que no se cosechan higos de los espinos ni de las zarzas se vendimian uvas.** Lenguaje parecido al de Is 29.3; Jer 6.6; Ez 4.2. En el ańo 70 d.C. el ejército romano destruyó Jerusalén. Cf. Lc 21.6,20-24.Tu visitación: Tanto en griego como en hebreo, el término visitar se usa para referirse a la intervención de Dios para salvar (véase Lc 1.68 n.) o para castigar (Ex 20.5; 32.34; Sal 59.5; Is 10.12).

Purificación del Templo

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

45 El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo, porque de la abundancia del corazón habla la boca.** Los comerciantes que tenían sus puestos en el atrio exterior del Templo convertían un negocio legítimo en fuente de abusos (Mt 21.12 n.).En diversos ms. no aparece: y compraban.

Los dos cimientos

(Mt 7.24-27)

żQuién es el mayor?

(Mt 18.1-5; Mc 9.33-37)

46 »żPor qué me llamáis “Seńor, Seńor”, y no hacéis lo que yo digo?** Is 56.7.Jer 7.11.47 Todo aquel que viene a mí y oye mis palabras y las obedece, os indicaré a quién es semejante.* Lc 21.37; 22.53; Jn 18.20.48 Semejante es al hombre que, al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover porque estaba fundada sobre la roca.

El que no está contra nosotros, por nosotros está

(Mc 9.38-40)

Jesús, causa de división

(Mt 10.34-36)

49 Pero el que las oyó y no las obedeció, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó y fue grande la ruina de aquella casa».* Fuego: Probablemente es una alusión al juicio (Mt 7.19; Mc 9.48; Lc 3.16-17), que separa a buenos y malos y lleva así a la división (v. 51-53). Algunos ven aquí una referencia al Espíritu Santo (cf. Lc 3.16; Hch 2.3).

Tentación de Jesús

(Mt 4.1-11; Mc 1.12-13)

La pesca milagrosa

(Mt 4.18-22; Mc 1.16-20)

Los discípulos recogen espigas%en sábado

(Mt 12.1-8; Mc 2.23-28)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Mt 8.5-13)

Mujeres que sirven a Jesús

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

1 Después que terminó todas sus palabras al pueblo que lo oía, entró en Capernaúm. 2 Y el siervo de un centurión, a quien este quería mucho, estaba enfermo y a punto de morir.* Zaqueo, por ser jefe de los publicanos en su distrito, habría tenido muchas oportunidades de hacerse rico con dinero mal habido (v. 8). Véase Mt 5.46 n.3 Cuando el centurión oyó hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniera y sanara a su siervo.

Parábola del sembrador

(Mt 13.1-15,18-23; Mc 4.1-20)

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 Ellos se acercaron a Jesús y le rogaron con solicitud, diciéndole: --Es digno de que le concedas esto,* Un sicómoro: árbol del mismo género de la higuera, grande y frondoso; es fácil de trepar en él.

Auméntanos la fe

5 porque ama a nuestra nación y nos edificó una sinagoga.

El hombre de la mano seca

(Mt 12.9-14; Mc 3.1-6)

Parábola de la higuera estéril

6 Jesús fue con ellos. Pero cuando ya no estaban lejos de la casa, el centurión envió a él unos amigos, diciéndole: --Seńor, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo,

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

7 por lo que ni aun me tuve por digno de ir a ti; pero di la palabra y mi siervo será sanado,* Lc 5.30; 15.2. Pecador: Véase Mt 9.10 nota h.

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 pues también yo soy hombre puesto bajo autoridad, y tengo soldados bajo mis órdenes, y digo a este: “Ve”, y va; y al otro: “Ven”, y viene; y a mi siervo: “Haz esto”, y lo hace.

Parábola del fariseo y el publicano

9 Al oir esto, Jesús se maravilló de él y, volviéndose, dijo a la gente que lo seguía: --Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe.* Hijo de Abraham: es decir, un auténtico judío, perteneciente al pueblo de Dios.

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 Y al regresar a casa los que habían sido enviados, hallaron sano al siervo que había estado enfermo.* Ez 34.16.

Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e iban con él muchos de sus discípulos y una gran multitud.

Jesús sana a un leproso

(Mt 8.1-4; Mc 1.40-45)

Elección de los doce apóstoles

(Mt 10.1-4; Mc 3.13-19)

12 Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, que era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.* Los reyes y gobernantes de Palestina eran nombrados por el emperador romano. Es posible que esta parábola aluda al viaje que hizo Arquelao a Roma en el ańo 4 a.C. (véase Mt 2.22 n.) para recibir la confirmación de su nombramiento como gobernante; algunos judíos lo siguieron allí para oponerse a su nombramiento (cf. v. 14).

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 Cuando el Seńor la vio, se compadeció de ella y le dijo: --No llores.** Siervos suyos: lit. esclavos; véase Mt 25.14 n.Diez minas: La mina era una moneda que equivalía aprox. a 100 denarios, o sea, al salario correspondiente a cien días de trabajo.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.14--9.50)

Jesús principia su ministerio

(Mt 4.12-17; Mc 1.14-15)

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: --Joven, a ti te digo, levántate.

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Entonces se incorporó el que había muerto y comenzó a hablar. Y lo dio a su madre.

Jesús en Nazaret

(Mt 13.53-58; Mc 6.1-6)

La parábola de la lámpara

(Mc 4.21-25)

La Ley y el reino de Dios

16 Todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios diciendo: «Un gran profeta se ha levantado entre nosotros» y «Dios ha visitado a su pueblo».

Jesús sana a un paralítico

(Mt 9.1-8; Mc 2.1-12)

Jesús ministra a una multitud

(Mt 4.23-25)

Regreso de los setenta

17 Y se extendió la fama de él por toda Judea y por toda la región de alrededor.* Lc 16.10.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Mt 11.2-19)

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Los discípulos de Juan le dieron las nuevas de todas estas cosas. Y llamó Juan a dos de sus discípulos,

La madre y los hermanos de Jesús

(Mt 12.46-50; Mc 3.31-35)

El rico y Lázaro

19 y los envió a Jesús para preguntarle: «żEres tú el que había de venir o esperaremos a otro?».

Bienaventuranzas y ayes

(Mt 5.1-12)

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 Cuando, pues, los hombres vinieron a él, le dijeron: --Juan el Bautista nos ha enviado a ti para preguntarte: “żEres tú el que había de venir o esperaremos a otro?”.

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 En esa misma hora sanó a muchos de enfermedades, plagas y espíritus malos, y a muchos ciegos les dio la vista.

Jesús calma la tempestad

(Mt 8.23-27; Mc 4.35-41)

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Respondiendo Jesús, les dijo: --Id, haced saber a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados y a los pobres es anunciado el evangelio; 23 y bienaventurado es aquel que no halle tropiezo en mí.

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 Cuando se fueron los mensajeros de Juan, comenzó a hablar de Juan a la gente: --żQué salisteis a ver al desierto? żUna cańa sacudida por el viento?

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

25 żO qué salisteis a ver? żA un hombre cubierto de vestiduras delicadas? Pero los que tienen vestidura preciosań 7.25Vestidura preciosa: o lujosa, en contraste con la ropa corriente y áspera que vestía Juan el Bautista (Mt 3.4).y viven en deleites, en los palacios de los reyes están.

El endemoniado gadareno

(Mt 8.28-34; Mc 5.1-20)

26 Entonces żqué salisteis a ver? żA un profeta? Sí, os digo, y más que profeta.* Mt 13.12; Mc 4.25; Lc 8.18.

Llamamiento de Leví

(Mt 9.9-13; Mc 2.13-17)

El amor a los enemigos y%la regla de oro

(Mt 5.38-48; 7.12)

Los que en verdad son bienaventurados

27 Este es de quien está escrito:
»“Yo envío mi mensajero%delante de tu faz,
el cual preparará tu camino%delante de ti”.

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 »Os digo que entre los nacidos de mujeres no hay mayor profeta que Juan el Bautista; y, sin embargo, el más pequeńo en el reino de Dios es mayor que él.

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 El pueblo entero que lo escuchó, incluso los publicanos, justificaron a Dios, bautizándose con el bautismo de Juan.* Betfagé... Betania... Olivos: Para la ubicación de estos lugares, véanse las notas sobre Mt 21.1.30 Pero los fariseos y los intérpretes de la Ley desecharon los designios de Dios respecto de sí mismos, y no quisieron ser bautizados por Juan.

Un hombre que tenía un espíritu impuro

(Mc 1.21-28)

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Agregó el Seńor: --żA qué, pues, compararé a los hombres de esta generación? żA qué son semejantes?

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Semejantes son a los muchachos sentados en la plaza, que se gritan unos a otros y dicen: “Os tocamos flauta, y no bailasteis; os entonamos canciones de duelo y no llorasteis”.

La pregunta sobre el ayuno

(Mt 9.14-17; Mc 2.18-22)

La lámpara del cuerpo

(Mt 6.22-23)

33 Vino Juan el Bautista, que ni comía pan ni bebía vino, y decís: “Demonio tiene”.

Cuando la sal pierde su sabor

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: “Este es un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores”.

El siervo vigilante

Un ciego de Jericó recibe la vista

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Pero la sabiduría es justificada por todos sus hijos.

Jesús en el hogar de Simón, el fariseo

36 Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiera con él. Y habiendo entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.* Manifestaciones de bienvenida (cf. 2 R 9.13).

El juzgar a los demás

(Mt 7.1-5)

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume;

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mt 8.14-15; Mc 1.29-31)

Jesús visita a Marta y a María

38 y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los secaba con sus cabellos; y besaba sus pies y los ungía con el perfume.* ˇBendito el Rey que viene en el nombre del Seńor!: Sal 118.26, texto que se usaba para saludar a los peregrinos; originalmente era un saludo dirigido al rey cuando iba al Templo, por lo que es significativo que aquí se aplique a Jesús.39 Cuando vio esto el fariseo que lo había convidado, dijo para sí: «Si este fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que lo toca, porque es pecadora».

Jesús sana a muchos enfermos

(Mt 8.16-17; Mc 1.32-34)

La hija de Jairo, y la mujer que tocó el manto de Jesús

(Mt 9.18-26; Mc 5.21-43)

40 Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: --Simón, una cosa tengo que decirte. Y él le dijo: --Di, Maestro.

El siervo infiel

(Mt 24.45-51)

41 --Un acreedor tenía dos deudores: uno le debía quinientos denarios y el otro, cincuenta.** Al verla: Desde el camino del Monte de los Olivos se contempla un imponente panorama de la ciudad de Jerusalén.Lloró por ella: Cf. Lc 13.34-35.

Jesús recorre Galilea predicando

(Mc 1.35-39)

42 No teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, żcuál de ellos lo amará más?

Por sus frutos los conoceréis

(Mt 7.15-20)

43 Respondiendo Simón, dijo: --Pienso que aquel a quien perdonó más. Él le dijo: --Rectamente has juzgado.

Jesús anuncia por segunda vez%su muerte

(Mt 17.22-23; Mc 9.30-32)

44 Entonces, mirando a la mujer, dijo a Simón: --żVes esta mujer? Entré en tu casa y no me diste agua para mis pies; pero ella ha regado mis pies con lágrimas y los ha secado con sus cabellos.** Lenguaje parecido al de Is 29.3; Jer 6.6; Ez 4.2. En el ańo 70 d.C. el ejército romano destruyó Jerusalén. Cf. Lc 21.6,20-24.Tu visitación: Tanto en griego como en hebreo, el término visitar se usa para referirse a la intervención de Dios para salvar (véase Lc 1.68 n.) o para castigar (Ex 20.5; 32.34; Sal 59.5; Is 10.12).

Purificación del Templo

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

45 No me diste beso; pero ella, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies.** Los comerciantes que tenían sus puestos en el atrio exterior del Templo convertían un negocio legítimo en fuente de abusos (Mt 21.12 n.).En diversos ms. no aparece: y compraban.

Los dos cimientos

(Mt 7.24-27)

żQuién es el mayor?

(Mt 18.1-5; Mc 9.33-37)

46 No ungiste mi cabeza con aceite; pero ella ha ungido con perfume mis pies.** Is 56.7.Jer 7.11.47 Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; pero aquel a quien se le perdona poco, poco ama.* Lc 21.37; 22.53; Jn 18.20.48 Y a ella le dijo: --Tus pecados te son perdonados.

El que no está contra nosotros, por nosotros está

(Mc 9.38-40)

Jesús, causa de división

(Mt 10.34-36)

49 Los que estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir entre sí: --żQuién es este, que también perdona pecados?* Fuego: Probablemente es una alusión al juicio (Mt 7.19; Mc 9.48; Lc 3.16-17), que separa a buenos y malos y lleva así a la división (v. 51-53). Algunos ven aquí una referencia al Espíritu Santo (cf. Lc 3.16; Hch 2.3).50 Pero él dijo a la mujer: --Tu fe te ha salvado; ve en paz.* De un bautismo tengo que ser bautizado: el bautismo de sufrimiento. Véase Mc 10.38 n.

Tentación de Jesús

(Mt 4.1-11; Mc 1.12-13)

La pesca milagrosa

(Mt 4.18-22; Mc 1.16-20)

Los discípulos recogen espigas%en sábado

(Mt 12.1-8; Mc 2.23-28)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Mt 8.5-13)

Mujeres que sirven a Jesús

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

1 Aconteció después, que Jesús iba por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios. Lo acompańaban los doce 2 y algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malos y de enfermedades: María, que se llamaba Magdalena, de la que habían salido siete demonios,* Zaqueo, por ser jefe de los publicanos en su distrito, habría tenido muchas oportunidades de hacerse rico con dinero mal habido (v. 8). Véase Mt 5.46 n.3 Juana, mujer de Chuza, intendente de Herodes, Susana y otras muchas que ayudaban con sus bienes.

Parábola del sembrador

(Mt 13.1-15,18-23; Mc 4.1-20)

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 Juntándose una gran multitud y los que de cada ciudad venían a él, les dijo por parábola:* Un sicómoro: árbol del mismo género de la higuera, grande y frondoso; es fácil de trepar en él.

Auméntanos la fe

5 «El sembrador salió a sembrar su semilla; y mientras sembraba, una parte cayó junto al camino, fue pisoteada y las aves del cielo se la comieron.

El hombre de la mano seca

(Mt 12.9-14; Mc 3.1-6)

Parábola de la higuera estéril

6 Otra parte cayó sobre la piedra y, después de nacer, se secó, porque no tenía humedad.

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

7 Otra parte cayó entre espinos, y los espinos que nacieron juntamente con ella la ahogaron.* Lc 5.30; 15.2. Pecador: Véase Mt 9.10 nota h.

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 Y otra parte cayó en buena tierra, nació y llevó fruto a ciento por uno». Hablando estas cosas, decía con fuerte voz: «El que tiene oídos para oir, oiga».

Parábola del fariseo y el publicano

9 Sus discípulos le preguntaron: --żQué significa esta parábola?* Hijo de Abraham: es decir, un auténtico judío, perteneciente al pueblo de Dios.

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 Él dijo: --A vosotros os es dado conocer los misterios del reino de Dios, pero a los otros por parábolas, para que viendo no vean y oyendo no entiendan.* Ez 34.16.

Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 »Esta es, pues, la parábola: La semilla es la palabra de Dios.

Jesús sana a un leproso

(Mt 8.1-4; Mc 1.40-45)

Elección de los doce apóstoles

(Mt 10.1-4; Mc 3.13-19)

12 Los de junto al camino son los que oyen, pero luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra para que no crean y se salven.* Los reyes y gobernantes de Palestina eran nombrados por el emperador romano. Es posible que esta parábola aluda al viaje que hizo Arquelao a Roma en el ańo 4 a.C. (véase Mt 2.22 n.) para recibir la confirmación de su nombramiento como gobernante; algunos judíos lo siguieron allí para oponerse a su nombramiento (cf. v. 14).

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 Los de sobre la piedra son los que, habiendo oído, reciben la palabra con gozo, pero no tienen raíces; creen por algún tiempo, pero en el tiempo de la prueba se apartan.** Siervos suyos: lit. esclavos; véase Mt 25.14 n.Diez minas: La mina era una moneda que equivalía aprox. a 100 denarios, o sea, al salario correspondiente a cien días de trabajo.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.14--9.50)

Jesús principia su ministerio

(Mt 4.12-17; Mc 1.14-15)

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 La que cayó entre espinos son los que oyen pero luego se van y son ahogados por las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto.

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Pero la que cayó en buena tierra son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia.

Jesús en Nazaret

(Mt 13.53-58; Mc 6.1-6)

La parábola de la lámpara

(Mc 4.21-25)

La Ley y el reino de Dios

16 »Nadie enciende una luz para después cubrirla con una vasija, ni la pone debajo de la cama, sino que la pone en un candelero para que los que entren vean la luz.

Jesús sana a un paralítico

(Mt 9.1-8; Mc 2.1-12)

Jesús ministra a una multitud

(Mt 4.23-25)

Regreso de los setenta

17 Así nada hay oculto que no haya de ser descubierto, ni escondido que no haya de ser conocido y de salir a la luz.* Lc 16.10.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Mt 11.2-19)

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Mirad, pues, cómo oís, porque a todo el que tiene, se le dará, y a todo el que no tiene, aun lo que piensa tener se le quitará.

La madre y los hermanos de Jesús

(Mt 12.46-50; Mc 3.31-35)

El rico y Lázaro

19 Entonces su madre y sus hermanos vinieron a él; pero no podían llegar hasta él por causa de la multitud.

Bienaventuranzas y ayes

(Mt 5.1-12)

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 Y se le avisó, diciendo: --Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte.

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 Él entonces respondiendo, les dijo: --Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios y la obedecen.

Jesús calma la tempestad

(Mt 8.23-27; Mc 4.35-41)

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Aconteció un día, que entró en una barca con sus discípulos y les dijo: --Pasemos al otro lado del lago. Y partieron. 23 Pero, mientras navegaban, él se durmió. Y se desencadenó una tempestad de viento en el lago, y se anegaban y peligraban.

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 Vinieron a él y lo despertaron, diciendo: --ˇMaestro, Maestro, que perecemos! Despertando él, reprendió al viento y a las olas; y cesaron y sobrevino la calma.

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

25 Y les dijo: --żDónde está vuestra fe? Atemorizados, se maravillaban y se decían unos a otros: --żQuién es este, que aun a los vientos y a las aguas manda, y lo obedecen?

El endemoniado gadareno

(Mt 8.28-34; Mc 5.1-20)

26 Arribaron a la tierra de los gadarenos,ń 8.26Gadarenos: Véase Mt 8.28 nota r.que está en la ribera opuesta a Galilea.* Mt 13.12; Mc 4.25; Lc 8.18.

Llamamiento de Leví

(Mt 9.9-13; Mc 2.13-17)

El amor a los enemigos y%la regla de oro

(Mt 5.38-48; 7.12)

Los que en verdad son bienaventurados

27 Al llegar él a tierra, vino a su encuentro un hombre de la ciudad, endemoniado desde hacía mucho tiempo; no vestía ropa ni habitaba en casa, sino en los sepulcros.

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Al ver a Jesús, lanzó un gran grito, y postrándose a sus pies exclamó a gran voz: --żQué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te ruego que no me atormentes.

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 (Jesús le ordenaba al espíritu impuro que saliera del hombre, pues hacía mucho tiempo que se había apoderado de él; y lo ataban con cadenas y grillos, pero, rompiendo las cadenas, era impelido por el demonio a los desiertos.)* Betfagé... Betania... Olivos: Para la ubicación de estos lugares, véanse las notas sobre Mt 21.1.30 Jesús le preguntó: --żCómo te llamas? Él dijo: --Legión. Muchos demonios habían entrado en él

Un hombre que tenía un espíritu impuro

(Mc 1.21-28)

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 y le rogaban que no los mandara al abismo.

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Había allí un hato de muchos cerdos que pacían en el monte; y le rogaron que los dejara entrar en ellos. Él les dio permiso.

La pregunta sobre el ayuno

(Mt 9.14-17; Mc 2.18-22)

La lámpara del cuerpo

(Mt 6.22-23)

33 Entonces los demonios salieron del hombre y entraron en los cerdos, y el hato se precipitó por un despeńadero al lago, y se ahogó.

Cuando la sal pierde su sabor

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Los que apacentaban los cerdos, cuando vieron lo que había acontecido, huyeron y dieron aviso en la ciudad y por los campos.

El siervo vigilante

Un ciego de Jericó recibe la vista

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Y salieron a ver lo que había sucedido; vinieron a Jesús y hallaron al hombre de quien habían salido los demonios sentado a los pies de Jesús, vestido y en su cabal juicio; y tuvieron miedo.

Jesús en el hogar de Simón, el fariseo

36 Los que lo habían visto les contaron cómo había sido salvado el endemoniado.* Manifestaciones de bienvenida (cf. 2 R 9.13).

El juzgar a los demás

(Mt 7.1-5)

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Entonces toda la multitud de la región alrededor de los gadarenos le rogó que se alejara de ellos, pues tenían gran temor. Entró, pues, Jesús en la barca y se fue.

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mt 8.14-15; Mc 1.29-31)

Jesús visita a Marta y a María

38 El hombre de quien habían salido los demonios le rogaba que lo dejara quedarse con él, pero Jesús lo despidió, diciendo:* ˇBendito el Rey que viene en el nombre del Seńor!: Sal 118.26, texto que se usaba para saludar a los peregrinos; originalmente era un saludo dirigido al rey cuando iba al Templo, por lo que es significativo que aquí se aplique a Jesús.39 --Vuélvete a tu casa y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Él, entonces, se fue, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él.

Jesús sana a muchos enfermos

(Mt 8.16-17; Mc 1.32-34)

La hija de Jairo, y la mujer que tocó el manto de Jesús

(Mt 9.18-26; Mc 5.21-43)

40 Cuando volvió Jesús, lo recibió la multitud con gozo, pues todos lo esperaban.

El siervo infiel

(Mt 24.45-51)

41 Entonces llegó un hombre llamado Jairo, que era un alto dignatario de la sinagoga; postrándose a los pies de Jesús, le rogaba que entrara en su casa,** Al verla: Desde el camino del Monte de los Olivos se contempla un imponente panorama de la ciudad de Jerusalén.Lloró por ella: Cf. Lc 13.34-35.

Jesús recorre Galilea predicando

(Mc 1.35-39)

42 porque tenía una hija única, como de doce ańos, que se estaba muriendo. Y mientras iba, la multitud lo oprimía.

Por sus frutos los conoceréis

(Mt 7.15-20)

43 Pero una mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía doce ańos, y que había gastado en médicos todo cuanto tenía y por ninguno había podido ser curada,

Jesús anuncia por segunda vez%su muerte

(Mt 17.22-23; Mc 9.30-32)

44 se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto. Al instante se detuvo el flujo de su sangre.** Lenguaje parecido al de Is 29.3; Jer 6.6; Ez 4.2. En el ańo 70 d.C. el ejército romano destruyó Jerusalén. Cf. Lc 21.6,20-24.Tu visitación: Tanto en griego como en hebreo, el término visitar se usa para referirse a la intervención de Dios para salvar (véase Lc 1.68 n.) o para castigar (Ex 20.5; 32.34; Sal 59.5; Is 10.12).

Purificación del Templo

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

45 Entonces Jesús dijo: --żQuién es el que me ha tocado? Todos lo negaban, y dijo Pedro y los que con él estaban: --Maestro, la multitud te aprieta y oprime, y preguntas: “żQuién es el que me ha tocado?”.** Los comerciantes que tenían sus puestos en el atrio exterior del Templo convertían un negocio legítimo en fuente de abusos (Mt 21.12 n.).En diversos ms. no aparece: y compraban.

Los dos cimientos

(Mt 7.24-27)

żQuién es el mayor?

(Mt 18.1-5; Mc 9.33-37)

46 Pero Jesús dijo: --Alguien me ha tocado, porque yo he sentido que ha salido poder de mí.** Is 56.7.Jer 7.11.47 Entonces, cuando la mujer vio que había sido descubierta, vino temblando y, postrándose a sus pies, le declaró delante de todo el pueblo por qué causa lo había tocado y cómo al instante había sido sanada.* Lc 21.37; 22.53; Jn 18.20.48 Él le dijo: --Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.

El que no está contra nosotros, por nosotros está

(Mc 9.38-40)

Jesús, causa de división

(Mt 10.34-36)

49 Estaba hablando aún, cuando vino uno de casa del alto dignatario de la sinagoga a decirle: --Tu hija ha muerto; no molestes más al Maestro.* Fuego: Probablemente es una alusión al juicio (Mt 7.19; Mc 9.48; Lc 3.16-17), que separa a buenos y malos y lleva así a la división (v. 51-53). Algunos ven aquí una referencia al Espíritu Santo (cf. Lc 3.16; Hch 2.3).50 Oyéndolo Jesús, le respondió: --No temas; cree solamente y será salva.* De un bautismo tengo que ser bautizado: el bautismo de sufrimiento. Véase Mc 10.38 n.

4. EL VIAJE A JERUSALÉN (9.51--19.27)

Jesús reprende a Jacobo y a Juan

51 Entrando en la casa, no dejó entrar a nadie consigo, sino a Pedro, a Jacobo, a Juan y al padre y a la madre de la nińa. 52 Todos lloraban y hacían lamentación por ella. Pero él dijo: --No lloréis; no está muerta, sino que duerme. 53 Y se burlaban de él, porque sabían que estaba muerta.* Miq 7.6.

żCómo no reconocéis este tiempo?

(Mt 16.1-4; Mc 8.11-13)

54 Pero él, tomándola de la mano, clamó diciendo: --ˇMuchacha, levántate! 55 Entonces su espíritu volvió, e inmediatamente se levantó; y él mandó que se le diera de comer.* Los vientos del poniente traen lluvias a Palestina desde el mar Mediterráneo; los del sur traen el calor del desierto.56 Sus padres estaban atónitos; pero Jesús les mandó que a nadie dijeran lo que había sucedido.

Tentación de Jesús

(Mt 4.1-11; Mc 1.12-13)

La pesca milagrosa

(Mt 4.18-22; Mc 1.16-20)

Los discípulos recogen espigas%en sábado

(Mt 12.1-8; Mc 2.23-28)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Mt 8.5-13)

Mujeres que sirven a Jesús

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

1 Reuniendo a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios y para sanar enfermedades. 2 Y los envió a predicar el reino de Dios y a sanar a los enfermos.* Zaqueo, por ser jefe de los publicanos en su distrito, habría tenido muchas oportunidades de hacerse rico con dinero mal habido (v. 8). Véase Mt 5.46 n.3 Les dijo: --No toméis nada para el camino: ni bastón, ni alforja, ni pan, ni dinero; ni llevéis dos túnicas.

Parábola del sembrador

(Mt 13.1-15,18-23; Mc 4.1-20)

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 En cualquier casa donde entréis, quedad allí, y de allí salid.* Un sicómoro: árbol del mismo género de la higuera, grande y frondoso; es fácil de trepar en él.

Auméntanos la fe

5 Dondequiera que no os reciban, salid de aquella ciudad y sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contra ellos.

El hombre de la mano seca

(Mt 12.9-14; Mc 3.1-6)

Parábola de la higuera estéril

6 Y saliendo, pasaban por todas las aldeas anunciando el evangelio y sanando por todas partes.

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

7 Herodes, el tetrarca, oyó de todas las cosas que hacía Jesús, y estaba perplejo, porque decían algunos: «Juan ha resucitado de los muertos»;* Lc 5.30; 15.2. Pecador: Véase Mt 9.10 nota h.

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 otros: «Elías ha aparecido»; y otros: «Algún profeta de los antiguos ha resucitado».

Parábola del fariseo y el publicano

9 Y dijo Herodes: --A Juan yo lo hice decapitar; żquién, pues, es este de quien oigo tales cosas? Y procuraba verlo.* Hijo de Abraham: es decir, un auténtico judío, perteneciente al pueblo de Dios.

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 Al regresar los apóstoles, le contaron todo lo que habían hecho. Y tomándolos, se retiró aparte, a un lugar desierto de la ciudad llamada Betsaida.* Ez 34.16.

Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 Cuando la gente lo supo, lo siguió; y él los recibió, les hablaba del reino de Dios y sanaba a los que necesitaban ser curados.

Jesús sana a un leproso

(Mt 8.1-4; Mc 1.40-45)

Elección de los doce apóstoles

(Mt 10.1-4; Mc 3.13-19)

12 Pero el día comenzaba a declinar. Acercándose los doce, le dijeron: --Despide a la gente, para que vayan a las aldeas y campos de alrededor y se alojen y encuentren alimentos, porque aquí estamos en lugar desierto.* Los reyes y gobernantes de Palestina eran nombrados por el emperador romano. Es posible que esta parábola aluda al viaje que hizo Arquelao a Roma en el ańo 4 a.C. (véase Mt 2.22 n.) para recibir la confirmación de su nombramiento como gobernante; algunos judíos lo siguieron allí para oponerse a su nombramiento (cf. v. 14).

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 Él les dijo: --Dadles vosotros de comer. Dijeron ellos: --No tenemos más que cinco panes y dos peces, a no ser que vayamos nosotros a comprar alimentos para toda esta multitud.** Siervos suyos: lit. esclavos; véase Mt 25.14 n.Diez minas: La mina era una moneda que equivalía aprox. a 100 denarios, o sea, al salario correspondiente a cien días de trabajo.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.14--9.50)

Jesús principia su ministerio

(Mt 4.12-17; Mc 1.14-15)

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Eran como cinco mil hombres. Entonces dijo a sus discípulos: --Hacedlos sentar en grupos de cincuenta.

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Así lo hicieron, haciéndolos sentar a todos.

Jesús en Nazaret

(Mt 13.53-58; Mc 6.1-6)

La parábola de la lámpara

(Mc 4.21-25)

La Ley y el reino de Dios

16 Y tomando los cinco panes y los dos peces, levantó los ojos al cielo, los bendijo, los partió y dio a sus discípulos para que los pusieran delante de la gente.

Jesús sana a un paralítico

(Mt 9.1-8; Mc 2.1-12)

Jesús ministra a una multitud

(Mt 4.23-25)

Regreso de los setenta

17 Comieron todos y se saciaron; y recogieron lo que les sobró: doce cestas de pedazos.* Lc 16.10.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Mt 11.2-19)

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Aconteció que mientras Jesús oraba aparte, estaban con él los discípulos; y les preguntó, diciendo: --żQuién dice la gente que soy yo?

La madre y los hermanos de Jesús

(Mt 12.46-50; Mc 3.31-35)

El rico y Lázaro

19 Ellos respondieron: --Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, que algún profeta de los antiguos ha resucitado.

Bienaventuranzas y ayes

(Mt 5.1-12)

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 Él les dijo: --żY vosotros, quién decís que soy? Entonces, respondiendo Pedro, dijo: --El Cristo de Dios.

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 Pero él les mandó que a nadie dijeran esto,ń 9.21Que a nadie dijeran: Véase Mc 1.34 nota i.encargándoselo rigurosamente,

Jesús calma la tempestad

(Mt 8.23-27; Mc 4.35-41)

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 y diciendo: --Es necesario que el Hijo del hombre padezca muchas cosas y sea desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y que sea muerto y resucite al tercer día. 23 Y decía a todos: --Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame.

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 Todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, este la salvará,

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

25 pues, żqué aprovecha al hombre si gana todo el mundo y se destruye o se pierde a sí mismo?,

El endemoniado gadareno

(Mt 8.28-34; Mc 5.1-20)

26 porque el que se avergüence de mí y de mis palabras, de este se avergonzará el Hijo del hombre cuando venga en su gloria, y en la del Padre y de los santos ángeles.* Mt 13.12; Mc 4.25; Lc 8.18.

Llamamiento de Leví

(Mt 9.9-13; Mc 2.13-17)

El amor a los enemigos y%la regla de oro

(Mt 5.38-48; 7.12)

Los que en verdad son bienaventurados

27 Pero en verdad os digo que hay algunos de los que están aquí que no gustarán la muerte hasta que vean el reino de Dios.

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Como ocho días después de estas palabras, Jesús tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar.

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 Mientras oraba, la apariencia de su rostro cambió y su vestido se volvió blanco y resplandeciente.* Betfagé... Betania... Olivos: Para la ubicación de estos lugares, véanse las notas sobre Mt 21.1.30 Y dos varones hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías.

Un hombre que tenía un espíritu impuro

(Mc 1.21-28)

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Estos aparecieron rodeados de gloria; y hablaban de su partida, que Jesús iba a cumplir en Jerusalén.

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Pedro y los que lo acompańaban estaban rendidos de sueńo; pero, permaneciendo despiertos, vieron la gloria de Jesús y a los dos varones que estaban con él.

La pregunta sobre el ayuno

(Mt 9.14-17; Mc 2.18-22)

La lámpara del cuerpo

(Mt 6.22-23)

33 Y sucedió que, mientras estos se alejaban de él, Pedro dijo a Jesús: --Maestro, bueno es para nosotros estar aquí. Hagamos tres enramadas, una para ti, una para Moisés y una para Elías. Pero no sabía lo que decía.

Cuando la sal pierde su sabor

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Mientras él decía esto, vino una nube que los cubrió; y tuvieron temor al entrar en la nube.

El siervo vigilante

Un ciego de Jericó recibe la vista

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Y vino una voz desde la nube, que decía: «Este es mi Hijo amado; a él oíd».

Jesús en el hogar de Simón, el fariseo

36 Cuando cesó la voz, Jesús se encontraba solo. Ellos callaron, y por aquellos días no dijeron nada a nadie de lo que habían visto.* Manifestaciones de bienvenida (cf. 2 R 9.13).

El juzgar a los demás

(Mt 7.1-5)

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Al día siguiente, cuando descendieron del monte, una gran multitud les salió al encuentro.

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mt 8.14-15; Mc 1.29-31)

Jesús visita a Marta y a María

38 Y un hombre de la multitud clamó diciendo: --Maestro, te ruego que veas a mi hijo, pues es el único que tengo;* ˇBendito el Rey que viene en el nombre del Seńor!: Sal 118.26, texto que se usaba para saludar a los peregrinos; originalmente era un saludo dirigido al rey cuando iba al Templo, por lo que es significativo que aquí se aplique a Jesús.39 y sucede que un espíritu lo toma y, de repente, lo hace gritar, lo sacude con violencia, lo hace echar espuma y, estropeándolo, a duras penas se aparta de él.

Jesús sana a muchos enfermos

(Mt 8.16-17; Mc 1.32-34)

La hija de Jairo, y la mujer que tocó el manto de Jesús

(Mt 9.18-26; Mc 5.21-43)

40 Rogué a tus discípulos que lo echaran fuera, pero no pudieron.

El siervo infiel

(Mt 24.45-51)

41 Respondiendo Jesús, dijo: --ˇGeneración incrédula y perversa! żHasta cuándo he de estar con vosotros y os he de soportar? Trae acá a tu hijo.** Al verla: Desde el camino del Monte de los Olivos se contempla un imponente panorama de la ciudad de Jerusalén.Lloró por ella: Cf. Lc 13.34-35.

Jesús recorre Galilea predicando

(Mc 1.35-39)

42 Mientras se acercaba el muchacho, el demonio lo derribó y lo sacudió con violencia; pero Jesús reprendió al espíritu impuro, sanó al muchacho y se lo devolvió a su padre.

Por sus frutos los conoceréis

(Mt 7.15-20)

43 Y todos se admiraban de la grandeza de Dios. Estando todos maravillados de todas las cosas que hacía, dijo a sus discípulos:

Jesús anuncia por segunda vez%su muerte

(Mt 17.22-23; Mc 9.30-32)

44 --Haced que os penetren bien en los oídos estas palabras, porque acontecerá que el Hijo del hombre será entregado en manos de hombres.** Lenguaje parecido al de Is 29.3; Jer 6.6; Ez 4.2. En el ańo 70 d.C. el ejército romano destruyó Jerusalén. Cf. Lc 21.6,20-24.Tu visitación: Tanto en griego como en hebreo, el término visitar se usa para referirse a la intervención de Dios para salvar (véase Lc 1.68 n.) o para castigar (Ex 20.5; 32.34; Sal 59.5; Is 10.12).

Purificación del Templo

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

45 Pero ellos no entendían estas palabras, pues les estaban veladas para que no las entendieran; y temían preguntarle sobre esas palabras.** Los comerciantes que tenían sus puestos en el atrio exterior del Templo convertían un negocio legítimo en fuente de abusos (Mt 21.12 n.).En diversos ms. no aparece: y compraban.

Los dos cimientos

(Mt 7.24-27)

żQuién es el mayor?

(Mt 18.1-5; Mc 9.33-37)

46 Entonces entraron en discusión sobre quién de ellos sería el mayor.** Is 56.7.Jer 7.11.47 Jesús, percibiendo los pensamientos de sus corazones, tomó a un nińo, lo puso junto a sí* Lc 21.37; 22.53; Jn 18.20.48 y les dijo: --Cualquiera que reciba a este nińo en mi nombre, a mí me recibe; y cualquiera que me recibe a mí, recibe al que me envió, porque el que es más pequeńo entre todos vosotros, ese es el más grande.

El que no está contra nosotros, por nosotros está

(Mc 9.38-40)

Jesús, causa de división

(Mt 10.34-36)

49 Entonces respondiendo Juan, dijo: --Maestro, hemos visto a uno que echaba fuera demonios en tu nombre; y se lo prohibimos, porque no sigue con nosotros.* Fuego: Probablemente es una alusión al juicio (Mt 7.19; Mc 9.48; Lc 3.16-17), que separa a buenos y malos y lleva así a la división (v. 51-53). Algunos ven aquí una referencia al Espíritu Santo (cf. Lc 3.16; Hch 2.3).50 Jesús le dijo: --No se lo prohibáis, porque el que no está contra nosotros, por nosotros está.* De un bautismo tengo que ser bautizado: el bautismo de sufrimiento. Véase Mc 10.38 n.

4. EL VIAJE A JERUSALÉN (9.51--19.27)

Jesús reprende a Jacobo y a Juan

51 Cuando se cumplió el tiempo en que él había de ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a Jerusalén. 52 Y envió mensajeros delante de él, los cuales fueron y entraron en una aldea de los samaritanos para hacerle preparativos. 53 Pero no lo recibieron, porque su intención era ir a Jerusalén.* Miq 7.6.

żCómo no reconocéis este tiempo?

(Mt 16.1-4; Mc 8.11-13)

54 Al ver esto, Jacobo y Juan, sus discípulos, le dijeron: --Seńor, żquieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma? 55 Entonces, volviéndose él, los reprendió diciendo: --Vosotros no sabéis de qué espíritu sois,* Los vientos del poniente traen lluvias a Palestina desde el mar Mediterráneo; los del sur traen el calor del desierto.56 porque el Hijo del hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea.

Los que querían seguir a Jesús

(Mt 8.18-22)

Arréglate con tu adversario

(Mt 5.25-26)

57 Yendo por el camino, uno le dijo: --Seńor, te seguiré adondequiera que vayas. 58 Jesús le dijo: --Las zorras tienen guaridas y las aves de los cielos nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde recostar la cabeza. 59 Y dijo a otro: --Sígueme. Él le respondió: --Seńor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre. 60 Jesús le dijo: --Deja que los muertos entierren a sus muertos; pero tú vete a anunciar el reino de Dios.* Deja que los muertos entierren a sus muertos: Véase Mt 8.22 n.61 Entonces también dijo otro: --Te seguiré, Seńor; pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa. 62 Jesús le contestó: --Ninguno que, habiendo puesto su mano en el arado, mira hacia atrásń 9.62Frase proverbial, basada en el hecho de que quien ara con una yunta de bueyes no puede trazar un surco recto si mira hacia atrás (cf. Flp 3.13; Heb 12.1-2).es apto para el reino de Dios.

Tentación de Jesús

(Mt 4.1-11; Mc 1.12-13)

La pesca milagrosa

(Mt 4.18-22; Mc 1.16-20)

Los discípulos recogen espigas%en sábado

(Mt 12.1-8; Mc 2.23-28)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Mt 8.5-13)

Mujeres que sirven a Jesús

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

1 Después de estas cosas, el Seńor designó también a otros setenta, a quienes envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él había de ir. 2 Y les dijo: «La mies a la verdad es mucha, pero los obreros pocos; por tanto, rogad al Seńor de la mies que envíe obreros a su mies.* Zaqueo, por ser jefe de los publicanos en su distrito, habría tenido muchas oportunidades de hacerse rico con dinero mal habido (v. 8). Véase Mt 5.46 n.3 Id; yo os envío como corderos en medio de lobos.

Parábola del sembrador

(Mt 13.1-15,18-23; Mc 4.1-20)

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 No llevéis bolsa ni alforja ni calzado; y a nadie saludéis por el camino.* Un sicómoro: árbol del mismo género de la higuera, grande y frondoso; es fácil de trepar en él.

Auméntanos la fe

5 En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: “Paz sea a esta casa”.

El hombre de la mano seca

(Mt 12.9-14; Mc 3.1-6)

Parábola de la higuera estéril

6 Si hay allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá a vosotros.

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

7 Quedaos en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os den, porque el obrero es digno de su salario. No os paséis de casa en casa.* Lc 5.30; 15.2. Pecador: Véase Mt 9.10 nota h.

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 En cualquier ciudad donde entréis y os reciban, comed lo que os pongan delante

Parábola del fariseo y el publicano

9 y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: “Se ha acercado a vosotros el reino de Dios”.* Hijo de Abraham: es decir, un auténtico judío, perteneciente al pueblo de Dios.

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 Pero en cualquier ciudad donde entréis y no os reciban, salid por sus calles y decid:* Ez 34.16.

Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 “ˇAun el polvo de vuestra ciudad, que se ha pegado a nuestros pies, lo sacudimos contra vosotros! Pero sabed que el reino de Dios se ha acercado a vosotros”.

Jesús sana a un leproso

(Mt 8.1-4; Mc 1.40-45)

Elección de los doce apóstoles

(Mt 10.1-4; Mc 3.13-19)

12 Os digo que en aquel día será más tolerable el castigo para Sodoma que para aquella ciudad.* Los reyes y gobernantes de Palestina eran nombrados por el emperador romano. Es posible que esta parábola aluda al viaje que hizo Arquelao a Roma en el ańo 4 a.C. (véase Mt 2.22 n.) para recibir la confirmación de su nombramiento como gobernante; algunos judíos lo siguieron allí para oponerse a su nombramiento (cf. v. 14).

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 »ˇAy de ti, Corazín! ˇAy de ti, Betsaida! que si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que, sentadas en ceniza y con vestidos ásperos, se habrían arrepentido.** Siervos suyos: lit. esclavos; véase Mt 25.14 n.Diez minas: La mina era una moneda que equivalía aprox. a 100 denarios, o sea, al salario correspondiente a cien días de trabajo.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.14--9.50)

Jesús principia su ministerio

(Mt 4.12-17; Mc 1.14-15)

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Por tanto, en el juicio será más tolerable el castigo para Tiro y Sidón que para vosotras.

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Y tú, Capernaúm, que hasta los cielos eres levantada, hasta el Hades serás abatida.

Jesús en Nazaret

(Mt 13.53-58; Mc 6.1-6)

La parábola de la lámpara

(Mc 4.21-25)

La Ley y el reino de Dios

16 »El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió».

Jesús sana a un paralítico

(Mt 9.1-8; Mc 2.1-12)

Jesús ministra a una multitud

(Mt 4.23-25)

Regreso de los setenta

17 Regresaron los setenta con gozo, diciendo: --ˇSeńor, hasta los demonios se nos sujetan en tu nombre!* Lc 16.10.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Mt 11.2-19)

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Les dijo: --Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.

La madre y los hermanos de Jesús

(Mt 12.46-50; Mc 3.31-35)

El rico y Lázaro

19 Os doy potestad de pisotear serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dańará.

Bienaventuranzas y ayes

(Mt 5.1-12)

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.ń 10.20Cf. Dn 12.1; Flp 4.3; Ap 3.5; 13.8; 17.8; 20.12.

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 En aquella misma hora Jesús se regocijó en el Espíritu, y dijo: «Yo te alabo, Padre, Seńor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos y las has revelado a los nińos. Sí, Padre, porque así te agradó.

Jesús calma la tempestad

(Mt 8.23-27; Mc 4.35-41)

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 »Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce quién es el Hijo, sino el Padre; ni quién es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar». 23 Y volviéndose a los discípulos, les dijo aparte: --Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis,

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 pues os digo que muchos profetas y reyes desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oir lo que oís, y no lo oyeron.

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

25 Un intérprete de la Ley se levantó y dijo, para probarlo: --Maestro, żhaciendo qué cosa heredaré la vida eterna?

El endemoniado gadareno

(Mt 8.28-34; Mc 5.1-20)

26 Él le dijo: --żQué está escrito en la Ley? żCómo lees?* Mt 13.12; Mc 4.25; Lc 8.18.

Llamamiento de Leví

(Mt 9.9-13; Mc 2.13-17)

El amor a los enemigos y%la regla de oro

(Mt 5.38-48; 7.12)

Los que en verdad son bienaventurados

27 Aquel, respondiendo, dijo: --Amarás al Seńor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Le dijo: --Bien has respondido; haz esto y vivirás.

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: --żY quién es mi prójimo?* Betfagé... Betania... Olivos: Para la ubicación de estos lugares, véanse las notas sobre Mt 21.1.30 Respondiendo Jesús, dijo: --Un hombre que descendía de Jerusalén a Jericó cayó en manos de ladrones, los cuales lo despojaron, lo hirieron y se fueron dejándolo medio muerto.

Un hombre que tenía un espíritu impuro

(Mc 1.21-28)

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y al verlo pasó de largo.

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, al verlo pasó de largo.

La pregunta sobre el ayuno

(Mt 9.14-17; Mc 2.18-22)

La lámpara del cuerpo

(Mt 6.22-23)

33 Pero un samaritano que iba de camino, vino cerca de él y, al verlo, fue movido a misericordia.

Cuando la sal pierde su sabor

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Acercándose, vendó sus heridas echándoles aceite y vino, lo puso en su cabalgadura, lo llevó al mesón y cuidó de él.

El siervo vigilante

Un ciego de Jericó recibe la vista

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Otro día, al partir, sacó dos denarios, los dio al mesonero y le dijo: “Cuídamelo, y todo lo que gastes de más yo te lo pagaré cuando regrese”.

Jesús en el hogar de Simón, el fariseo

36 żQuién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?* Manifestaciones de bienvenida (cf. 2 R 9.13).

El juzgar a los demás

(Mt 7.1-5)

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Él dijo: --El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: --Ve y haz tú lo mismo.

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mt 8.14-15; Mc 1.29-31)

Jesús visita a Marta y a María

38 Aconteció que, yendo de camino, entró en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa.* ˇBendito el Rey que viene en el nombre del Seńor!: Sal 118.26, texto que se usaba para saludar a los peregrinos; originalmente era un saludo dirigido al rey cuando iba al Templo, por lo que es significativo que aquí se aplique a Jesús.39 Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra.

Jesús sana a muchos enfermos

(Mt 8.16-17; Mc 1.32-34)

La hija de Jairo, y la mujer que tocó el manto de Jesús

(Mt 9.18-26; Mc 5.21-43)

40 Marta, en cambio, se preocupaba con muchos quehaceres y, acercándose, dijo: --Seńor, żno te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude.

El siervo infiel

(Mt 24.45-51)

41 Respondiendo Jesús, le dijo: --Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas.** Al verla: Desde el camino del Monte de los Olivos se contempla un imponente panorama de la ciudad de Jerusalén.Lloró por ella: Cf. Lc 13.34-35.

Jesús recorre Galilea predicando

(Mc 1.35-39)

42 Pero solo una cosa es necesaria, y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.

Tentación de Jesús

(Mt 4.1-11; Mc 1.12-13)

La pesca milagrosa

(Mt 4.18-22; Mc 1.16-20)

Los discípulos recogen espigas%en sábado

(Mt 12.1-8; Mc 2.23-28)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Mt 8.5-13)

Mujeres que sirven a Jesús

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

1 Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar y, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: --Seńor, enséńanos a orar, como también Juan enseńó a sus discípulos. 2 Él les dijo: --Cuando oréis, decid:
»“Padre nuestro que estás en los cielos,
santificado sea tu nombre.
Venga tu Reino.
Hágase tu voluntad, como en el cielo,%así también en la tierra.
*
Zaqueo, por ser jefe de los publicanos en su distrito, habría tenido muchas oportunidades de hacerse rico con dinero mal habido (v. 8). Véase Mt 5.46 n.3 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.

Parábola del sembrador

(Mt 13.1-15,18-23; Mc 4.1-20)

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 Perdónanos nuestros pecados,%porque también nosotros perdonamos%a todos los que nos deben.
Y no nos metas en tentación,
mas líbranos del mal”.
*
Un sicómoro: árbol del mismo género de la higuera, grande y frondoso; es fácil de trepar en él.

Auméntanos la fe

5 Les dijo también: --żQuién de vosotros que tenga un amigo, va a él a medianoche y le dice: “Amigo, préstame tres panes,

El hombre de la mano seca

(Mt 12.9-14; Mc 3.1-6)

Parábola de la higuera estéril

6 porque un amigo mío ha venido a mí de viaje y no tengo qué ofrecerle”;

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

7 y aquel, respondiendo desde adentro, le dice: “No me molestes; la puerta ya está cerrada y mis nińos están conmigo en cama. No puedo levantarme y dártelos”?* Lc 5.30; 15.2. Pecador: Véase Mt 9.10 nota h.

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 Os digo que, si no se levanta a dárselos por ser su amigo, al menos por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite.

Parábola del fariseo y el publicano

9 Por eso os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá,* Hijo de Abraham: es decir, un auténtico judío, perteneciente al pueblo de Dios.

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.* Ez 34.16.

Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 »żQué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? żO si le pide pescado, en lugar de pescado le dará una serpiente?

Jesús sana a un leproso

(Mt 8.1-4; Mc 1.40-45)

Elección de los doce apóstoles

(Mt 10.1-4; Mc 3.13-19)

12 żO si le pide un huevo, le dará un escorpión?* Los reyes y gobernantes de Palestina eran nombrados por el emperador romano. Es posible que esta parábola aluda al viaje que hizo Arquelao a Roma en el ańo 4 a.C. (véase Mt 2.22 n.) para recibir la confirmación de su nombramiento como gobernante; algunos judíos lo siguieron allí para oponerse a su nombramiento (cf. v. 14).

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, żcuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?** Siervos suyos: lit. esclavos; véase Mt 25.14 n.Diez minas: La mina era una moneda que equivalía aprox. a 100 denarios, o sea, al salario correspondiente a cien días de trabajo.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.14--9.50)

Jesús principia su ministerio

(Mt 4.12-17; Mc 1.14-15)

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Estaba Jesús echando fuera un demonio, que era mudo; y aconteció que, después de salir el demonio, el mudo habló y la gente quedó maravillada.

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Pero algunos de ellos decían: --Por Beelzebú, príncipe de los demonios, echa fuera los demonios.

Jesús en Nazaret

(Mt 13.53-58; Mc 6.1-6)

La parábola de la lámpara

(Mc 4.21-25)

La Ley y el reino de Dios

16 Otros, para tentarlo, le pedían seńal del cielo.ń 11.16Mt 12.38; 16.1; Mc 8.11; Jn 6.30. Del cielo: equivale a decir de Dios, para no usar el nombre sagrado.

Jesús sana a un paralítico

(Mt 9.1-8; Mc 2.1-12)

Jesús ministra a una multitud

(Mt 4.23-25)

Regreso de los setenta

17 Pero él, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo: --Todo reino dividido contra sí mismo es asolado, y una casa dividida contra sí misma, cae.* Lc 16.10.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Mt 11.2-19)

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 De igual manera, si Satanás está dividido contra sí mismo, żcómo permanecerá su reino? Os digo esto ya que decís que por Beelzebú echo yo fuera los demonios.

La madre y los hermanos de Jesús

(Mt 12.46-50; Mc 3.31-35)

El rico y Lázaro

19 Si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, żvuestros hijos por quién los echan? Por tanto, ellos serán vuestros jueces.

Bienaventuranzas y ayes

(Mt 5.1-12)

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 Pero si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, ciertamente el reino de Dios ha llegado a vosotros.

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 »Mientras el hombre fuerte y armado guarda su palacio, en paz está lo que posee.

Jesús calma la tempestad

(Mt 8.23-27; Mc 4.35-41)

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Pero cuando viene otro más fuerte que él y lo vence, le quita todas las armas en que confiaba y reparte el botín. 23 »El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 »Cuando el espíritu impuro sale del hombre, anda por lugares secos buscando reposo; pero, al no hallarlo, dice: “Volveré a mi casa, de donde salí”.

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

25 Cuando llega, la halla barrida y adornada.

El endemoniado gadareno

(Mt 8.28-34; Mc 5.1-20)

26 Entonces va y toma otros siete espíritus peores que él; y entran y viven allí, y el estado final de aquel hombre viene a ser peor que el primero.* Mt 13.12; Mc 4.25; Lc 8.18.

Llamamiento de Leví

(Mt 9.9-13; Mc 2.13-17)

El amor a los enemigos y%la regla de oro

(Mt 5.38-48; 7.12)

Los que en verdad son bienaventurados

27 Mientras él decía estas cosas, una mujer de entre la multitud levantó la voz y le dijo: --ˇBienaventurado el vientre que te llevó y los senos que mamaste!

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Pero él dijo: --ˇAntes bien, bienaventurados los que oyen la palabra de Dios y la obedecen!

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 Apińándose las multitudes, comenzó a decir: «Esta generación es mala; demanda seńal, pero seńal no le será dada, sino la seńal de Jonás,* Betfagé... Betania... Olivos: Para la ubicación de estos lugares, véanse las notas sobre Mt 21.1.30 porque así como Jonás fue seńal a los ninivitas, lo será también el Hijo del hombre a esta generación.

Un hombre que tenía un espíritu impuro

(Mc 1.21-28)

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y los condenará, porque ella vino desde los confines de la tierra para oir la sabiduría de Salomón, y en este lugar hay alguien que es más que Salomón.

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio contra esta generación y la condenarán, porque ante la predicación de Jonás se arrepintieron, y en este lugar hay alguien que es más que Jonás.

La pregunta sobre el ayuno

(Mt 9.14-17; Mc 2.18-22)

La lámpara del cuerpo

(Mt 6.22-23)

33 »Nadie pone en oculto la luz encendida, ni debajo de una vasija, sino en el candelero, para que los que entran vean la luz.

Cuando la sal pierde su sabor

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 La lámpara del cuerpo es el ojo. Cuando tu ojo es bueno, también todo tu cuerpo está lleno de luz; pero cuando tu ojo es maligno, también tu cuerpo está en tinieblas.

El siervo vigilante

Un ciego de Jericó recibe la vista

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Cuidado, pues, no sea que la luz que en ti hay no sea luz, sino tinieblas.

Jesús en el hogar de Simón, el fariseo

36 Así que, si todo tu cuerpo está lleno de luz, no teniendo parte alguna de tinieblas, será todo luminoso, como cuando una lámpara te alumbra con su resplandor».* Manifestaciones de bienvenida (cf. 2 R 9.13).

El juzgar a los demás

(Mt 7.1-5)

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Tan pronto terminó de hablar, un fariseo le rogó que comiera con él; y entrando Jesús en la casa, se sentó a la mesa.

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mt 8.14-15; Mc 1.29-31)

Jesús visita a Marta y a María

38 El fariseo, cuando lo vio, se extrańó de que no se hubiera lavado antes de comer.* ˇBendito el Rey que viene en el nombre del Seńor!: Sal 118.26, texto que se usaba para saludar a los peregrinos; originalmente era un saludo dirigido al rey cuando iba al Templo, por lo que es significativo que aquí se aplique a Jesús.39 Pero el Seńor le dijo: --Vosotros los fariseos limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de rapacidad y de maldad.

Jesús sana a muchos enfermos

(Mt 8.16-17; Mc 1.32-34)

La hija de Jairo, y la mujer que tocó el manto de Jesús

(Mt 9.18-26; Mc 5.21-43)

40 ˇNecios!, el que hizo lo de fuera, żno hizo también lo de dentro?

El siervo infiel

(Mt 24.45-51)

41 Dad limosna de lo que tenéis, y entonces todo os será limpio.** Al verla: Desde el camino del Monte de los Olivos se contempla un imponente panorama de la ciudad de Jerusalén.Lloró por ella: Cf. Lc 13.34-35.

Jesús recorre Galilea predicando

(Mc 1.35-39)

42 »Pero ˇay de vosotros, fariseos!, que diezmáis la menta, la ruda y toda hortaliza, y pasáis por alto la justicia y el amor de Dios. Esto os era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.

Por sus frutos los conoceréis

(Mt 7.15-20)

43 »ˇAy de vosotros, fariseos!, que amáis las primeras sillas en las sinagogas y las salutaciones en las plazas.

Jesús anuncia por segunda vez%su muerte

(Mt 17.22-23; Mc 9.30-32)

44 »ˇAy de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas!, que sois como sepulcros que no se ven, y los hombres que andan por encima no lo saben.** Lenguaje parecido al de Is 29.3; Jer 6.6; Ez 4.2. En el ańo 70 d.C. el ejército romano destruyó Jerusalén. Cf. Lc 21.6,20-24.Tu visitación: Tanto en griego como en hebreo, el término visitar se usa para referirse a la intervención de Dios para salvar (véase Lc 1.68 n.) o para castigar (Ex 20.5; 32.34; Sal 59.5; Is 10.12).

Purificación del Templo

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

45 Respondiendo uno de los intérpretes de la Ley, le dijo: --Maestro, cuando dices esto, también nos ofendes a nosotros.** Los comerciantes que tenían sus puestos en el atrio exterior del Templo convertían un negocio legítimo en fuente de abusos (Mt 21.12 n.).En diversos ms. no aparece: y compraban.

Los dos cimientos

(Mt 7.24-27)

żQuién es el mayor?

(Mt 18.1-5; Mc 9.33-37)

46 Él dijo: --ˇAy de vosotros también, intérpretes de la Ley!, porque cargáis a los hombres con cargas que no pueden llevar, pero vosotros ni aun con un dedo las tocáis.** Is 56.7.Jer 7.11.47 »ˇAy de vosotros, que edificáis los sepulcros de los profetas a quienes mataron vuestros padres!* Lc 21.37; 22.53; Jn 18.20.48 De modo que sois testigos y consentidores de los hechos de vuestros padres; a la verdad ellos los mataron, pero vosotros edificáis sus sepulcros.

El que no está contra nosotros, por nosotros está

(Mc 9.38-40)

Jesús, causa de división

(Mt 10.34-36)

49 »Por eso la sabiduría de Dios también dijo: “Les enviaré profetas y apóstoles; y de ellos, a unos matarán y a otros perseguirán”,* Fuego: Probablemente es una alusión al juicio (Mt 7.19; Mc 9.48; Lc 3.16-17), que separa a buenos y malos y lleva así a la división (v. 51-53). Algunos ven aquí una referencia al Espíritu Santo (cf. Lc 3.16; Hch 2.3).50 para que se demande de esta generación la sangre de todos los profetas que se ha derramado desde la fundación del mundo,* De un bautismo tengo que ser bautizado: el bautismo de sufrimiento. Véase Mc 10.38 n.

4. EL VIAJE A JERUSALÉN (9.51--19.27)

Jesús reprende a Jacobo y a Juan

51 desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que murió entre el altar y el Templo; sí, os digo que será demandada de esta generación. 52 »ˇAy de vosotros, intérpretes de la Ley!, porque habéis quitado la llave de la ciencia; vosotros mismos no entrasteis, y a los que entraban se lo impedisteis. 53 Diciéndoles él estas cosas, los escribas y los fariseos comenzaron a acosarlo en gran manera y a provocarlo para que hablara de muchas cosas,* Miq 7.6.

żCómo no reconocéis este tiempo?

(Mt 16.1-4; Mc 8.11-13)

54 acechándolo y procurando cazar alguna palabra de su boca para acusarlo.

Tentación de Jesús

(Mt 4.1-11; Mc 1.12-13)

La pesca milagrosa

(Mt 4.18-22; Mc 1.16-20)

Los discípulos recogen espigas%en sábado

(Mt 12.1-8; Mc 2.23-28)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Mt 8.5-13)

Mujeres que sirven a Jesús

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

1 Mientras tanto, millares de personas se habían juntado, hasta el punto que unos a otros se atropellaban. Jesús comenzó a decir primeramente a sus discípulos: --Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía, 2 porque nada hay encubierto que no haya de descubrirse, ni oculto que no haya de saberse.* Zaqueo, por ser jefe de los publicanos en su distrito, habría tenido muchas oportunidades de hacerse rico con dinero mal habido (v. 8). Véase Mt 5.46 n.3 Por tanto, todo lo que habéis dicho en tinieblas, a la luz se oirá; y lo que habéis hablado al oído en los aposentos, se proclamará en las azoteas.

Parábola del sembrador

(Mt 13.1-15,18-23; Mc 4.1-20)

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 »Os digo, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, pero después nada más pueden hacer.* Un sicómoro: árbol del mismo género de la higuera, grande y frondoso; es fácil de trepar en él.

Auméntanos la fe

5 Os enseńaré a quién debéis temer: Temed a aquel que, después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno. Sí, os digo, a este temed.

El hombre de la mano seca

(Mt 12.9-14; Mc 3.1-6)

Parábola de la higuera estéril

6 »żNo se venden cinco pajarillos por dos cuartos? Con todo, ni uno de ellos está olvidado delante de Dios,

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

7 pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; más valéis vosotros que muchos pajarillos.* Lc 5.30; 15.2. Pecador: Véase Mt 9.10 nota h.

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 »Os digo que todo aquel que me confiese delante de los hombres, también el Hijo del hombre lo confesará delante de los ángeles de Dios;

Parábola del fariseo y el publicano

9 pero el que me niegue delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios.* Hijo de Abraham: es decir, un auténtico judío, perteneciente al pueblo de Dios.

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 »Todo aquel que diga alguna palabra contra el Hijo del hombre, será perdonado; pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo, no será perdonado.* Ez 34.16.

Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 »Cuando os traigan a las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis por cómo o qué habréis de responder, o qué habréis de decir,

Jesús sana a un leproso

(Mt 8.1-4; Mc 1.40-45)

Elección de los doce apóstoles

(Mt 10.1-4; Mc 3.13-19)

12 porque el Espíritu Santo os enseńará en la misma hora lo que debéis decir.* Los reyes y gobernantes de Palestina eran nombrados por el emperador romano. Es posible que esta parábola aluda al viaje que hizo Arquelao a Roma en el ańo 4 a.C. (véase Mt 2.22 n.) para recibir la confirmación de su nombramiento como gobernante; algunos judíos lo siguieron allí para oponerse a su nombramiento (cf. v. 14).

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 Le dijo uno de la multitud: --Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia.** Siervos suyos: lit. esclavos; véase Mt 25.14 n.Diez minas: La mina era una moneda que equivalía aprox. a 100 denarios, o sea, al salario correspondiente a cien días de trabajo.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.14--9.50)

Jesús principia su ministerio

(Mt 4.12-17; Mc 1.14-15)

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Pero él le dijo: --Hombre, żquién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor?

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Y les dijo: --Mirad, guardaos de toda avaricia, porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.

Jesús en Nazaret

(Mt 13.53-58; Mc 6.1-6)

La parábola de la lámpara

(Mc 4.21-25)

La Ley y el reino de Dios

16 También les refirió una parábola, diciendo: «La heredad de un hombre rico había producido mucho.

Jesús sana a un paralítico

(Mt 9.1-8; Mc 2.1-12)

Jesús ministra a una multitud

(Mt 4.23-25)

Regreso de los setenta

17 Y él pensaba dentro de sí, diciendo: “żQué haré, porque no tengo donde guardar mis frutos?”.* Lc 16.10.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Mt 11.2-19)

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Y dijo: “Esto haré: derribaré mis graneros y los edificaré más grandes, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes;

La madre y los hermanos de Jesús

(Mt 12.46-50; Mc 3.31-35)

El rico y Lázaro

19 y diré a mi alma: ‘Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos ańos; descansa, come, bebe y regocíjate’ ”.

Bienaventuranzas y ayes

(Mt 5.1-12)

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 Pero Dios le dijo: “Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma, y lo que has guardado, żde quién será?”.

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 Así es el que hace para sí tesoro y no es rico para con Dios».

Jesús calma la tempestad

(Mt 8.23-27; Mc 4.35-41)

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Dijo luego a sus discípulos: «Por tanto os digo: No os angustiéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis. 23 La vida es más que la comida, y el cuerpo más que el vestido.

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 Considerad los cuervos, que ni siembran ni siegan; que ni tienen despensa ni granero, y Dios los alimenta. żNo valéis vosotros mucho más que las aves?

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

25 żY quién de vosotros podrá, con angustiarse, ańadir a su estatura un codo?

El endemoniado gadareno

(Mt 8.28-34; Mc 5.1-20)

26 Pues si no podéis ni aun lo que es menos, żpor qué os angustiáis por lo demás?* Mt 13.12; Mc 4.25; Lc 8.18.

Llamamiento de Leví

(Mt 9.9-13; Mc 2.13-17)

El amor a los enemigos y%la regla de oro

(Mt 5.38-48; 7.12)

Los que en verdad son bienaventurados

27 »Considerad los lirios,ń 12.27Los lirios: Véase Mt 6.28 n.cómo crecen: no trabajan ni hilan, pero os digo que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos.

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Y si así viste Dios la hierba que hoy está en el campo y mańana es echada al horno, żcuánto más a vosotros, hombres de poca fe?

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer ni por lo que habéis de beber, ni estéis en ansiosa inquietud,* Betfagé... Betania... Olivos: Para la ubicación de estos lugares, véanse las notas sobre Mt 21.1.30 porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo, pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de ellas.

Un hombre que tenía un espíritu impuro

(Mc 1.21-28)

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Buscad, más bien, el reino de Dios, y todas estas cosas os serán ańadidas.

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 »No temáis, manada pequeńa, porque a vuestro Padre le ha placido daros el Reino.

La pregunta sobre el ayuno

(Mt 9.14-17; Mc 2.18-22)

La lámpara del cuerpo

(Mt 6.22-23)

33 Vended lo que poseéis y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega ni polilla destruye,

Cuando la sal pierde su sabor

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

El siervo vigilante

Un ciego de Jericó recibe la vista

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 »Tened vuestra cintura ceńida y vuestras lámparas encendidas;

Jesús en el hogar de Simón, el fariseo

36 sed semejantes a hombres que aguardan a que su seńor regrese de las bodas, para que, cuando llegue y llame, le abran en seguida.* Manifestaciones de bienvenida (cf. 2 R 9.13).

El juzgar a los demás

(Mt 7.1-5)

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su seńor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceńirá y hará que se sienten a la mesa y vendrá a servirles.

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mt 8.14-15; Mc 1.29-31)

Jesús visita a Marta y a María

38 Y aunque venga a la segunda vigilia o a la tercera vigilia, si los halla velando, bienaventurados son aquellos siervos.* ˇBendito el Rey que viene en el nombre del Seńor!: Sal 118.26, texto que se usaba para saludar a los peregrinos; originalmente era un saludo dirigido al rey cuando iba al Templo, por lo que es significativo que aquí se aplique a Jesús.39 Pero sabed esto, que si supiera el padre de familia a qué hora el ladrón había de llegar, velaría ciertamente y no lo dejaría entrar en su casa.

Jesús sana a muchos enfermos

(Mt 8.16-17; Mc 1.32-34)

La hija de Jairo, y la mujer que tocó el manto de Jesús

(Mt 9.18-26; Mc 5.21-43)

40 Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no penséis el Hijo del hombre vendrá».

El siervo infiel

(Mt 24.45-51)

41 Entonces Pedro le dijo: --Seńor, żdices esta parábola a nosotros o también a todos?** Al verla: Desde el camino del Monte de los Olivos se contempla un imponente panorama de la ciudad de Jerusalén.Lloró por ella: Cf. Lc 13.34-35.

Jesús recorre Galilea predicando

(Mc 1.35-39)

42 Dijo el Seńor: --żQuién es el mayordomo fiel y prudente al cual su seńor pondrá sobre su casa para que a tiempo les dé su ración?

Por sus frutos los conoceréis

(Mt 7.15-20)

43 Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su seńor venga, lo halle haciendo así.

Jesús anuncia por segunda vez%su muerte

(Mt 17.22-23; Mc 9.30-32)

44 En verdad os digo que lo pondrá sobre todos sus bienes.** Lenguaje parecido al de Is 29.3; Jer 6.6; Ez 4.2. En el ańo 70 d.C. el ejército romano destruyó Jerusalén. Cf. Lc 21.6,20-24.Tu visitación: Tanto en griego como en hebreo, el término visitar se usa para referirse a la intervención de Dios para salvar (véase Lc 1.68 n.) o para castigar (Ex 20.5; 32.34; Sal 59.5; Is 10.12).

Purificación del Templo

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

45 Pero si aquel siervo dice en su corazón: “Mi seńor tarda en venir”, y comienza a golpear a los criados y a las criadas, y a comer y a beber y a embriagarse,** Los comerciantes que tenían sus puestos en el atrio exterior del Templo convertían un negocio legítimo en fuente de abusos (Mt 21.12 n.).En diversos ms. no aparece: y compraban.

Los dos cimientos

(Mt 7.24-27)

żQuién es el mayor?

(Mt 18.1-5; Mc 9.33-37)

46 vendrá el seńor de aquel siervo en día que este no espera y a la hora que no sabe, y lo castigará duramente y lo pondrá con los infieles.** Is 56.7.Jer 7.11.47 »Aquel siervo que, conociendo la voluntad de su seńor, no se preparó ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes.* Lc 21.37; 22.53; Jn 18.20.48 Pero el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco, porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará, y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá.

El que no está contra nosotros, por nosotros está

(Mc 9.38-40)

Jesús, causa de división

(Mt 10.34-36)

49 »Fuego vine a echar en la tierra. żY qué quiero, si ya se ha encendido?* Fuego: Probablemente es una alusión al juicio (Mt 7.19; Mc 9.48; Lc 3.16-17), que separa a buenos y malos y lleva así a la división (v. 51-53). Algunos ven aquí una referencia al Espíritu Santo (cf. Lc 3.16; Hch 2.3).50 De un bautismo tengo que ser bautizado. ˇY cómo me angustio hasta que se cumpla!* De un bautismo tengo que ser bautizado: el bautismo de sufrimiento. Véase Mc 10.38 n.

4. EL VIAJE A JERUSALÉN (9.51--19.27)

Jesús reprende a Jacobo y a Juan

51 żPensáis que he venido para traer paz a la tierra? Os digo: no, sino enemistad. 52 De aquí en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos y dos contra tres; 53 estará dividido el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre; la suegra contra su nuera y la nuera contra su suegra.* Miq 7.6.

żCómo no reconocéis este tiempo?

(Mt 16.1-4; Mc 8.11-13)

54 Decía también a la multitud: «Cuando veis la nube que sale del poniente, luego decís: “Agua viene”, y así sucede. 55 Y cuando sopla el viento del sur, decís: “Hará calor”, y lo hace.* Los vientos del poniente traen lluvias a Palestina desde el mar Mediterráneo; los del sur traen el calor del desierto.56 ˇHipócritas! Sabéis distinguir el aspecto del cielo y de la tierra, ży cómo no distinguís este tiempo?

Los que querían seguir a Jesús

(Mt 8.18-22)

Arréglate con tu adversario

(Mt 5.25-26)

57 »żPor qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo? 58 Cuando vayas al magistrado con tu adversario, procura arreglarte con él en el camino, no sea que te arrastre al juez, y el juez te entregue al guardia, y el guardia te meta en la cárcel. 59 Te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado aun la última blanca».

Tentación de Jesús

(Mt 4.1-11; Mc 1.12-13)

La pesca milagrosa

(Mt 4.18-22; Mc 1.16-20)

Los discípulos recogen espigas%en sábado

(Mt 12.1-8; Mc 2.23-28)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Mt 8.5-13)

Mujeres que sirven a Jesús

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

1 En este mismo tiempo estaban allí algunos que le contaban acerca de los galileos cuya sangre Pilato había mezclado con los sacrificios de ellos. 2 Respondiendo Jesús, les dijo: --żPensáis que estos galileos, porque padecieron tales cosas, eran más pecadores que los demás galileos?* Zaqueo, por ser jefe de los publicanos en su distrito, habría tenido muchas oportunidades de hacerse rico con dinero mal habido (v. 8). Véase Mt 5.46 n.3 Os digo: no, antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.

Parábola del sembrador

(Mt 13.1-15,18-23; Mc 4.1-20)

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 O aquellos dieciocho sobre los cuales cayó la torre en Siloé y los mató, żpensáis que eran más culpables que todos los hombres que habitan en Jerusalén?* Un sicómoro: árbol del mismo género de la higuera, grande y frondoso; es fácil de trepar en él.

Auméntanos la fe

5 Os digo: no, antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.

El hombre de la mano seca

(Mt 12.9-14; Mc 3.1-6)

Parábola de la higuera estéril

6 Dijo también esta parábola: «Un hombre tenía una higuera plantada en su vińa, y vino a buscar fruto en ella y no lo halló.

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

7 Y dijo al vińador: “Ya hace tres ańos que vengo a buscar fruto en esta higuera y no lo hallo. ˇCórtala! żPara qué inutilizar también la tierra?”.* Lc 5.30; 15.2. Pecador: Véase Mt 9.10 nota h.

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 Él entonces, respondiendo, le dijo: “Seńor, déjala todavía este ańo, hasta que yo cave alrededor de ella y la abone.

Parábola del fariseo y el publicano

9 Si da fruto, bien; y si no, la cortarás después”».* Hijo de Abraham: es decir, un auténtico judío, perteneciente al pueblo de Dios.

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 Enseńaba Jesús en una sinagoga en sábado,* Ez 34.16.

Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 y había allí una mujer que desde hacía dieciocho ańos tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada y en ninguna manera se podía enderezar.

Jesús sana a un leproso

(Mt 8.1-4; Mc 1.40-45)

Elección de los doce apóstoles

(Mt 10.1-4; Mc 3.13-19)

12 Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: --Mujer, eres libre de tu enfermedad.* Los reyes y gobernantes de Palestina eran nombrados por el emperador romano. Es posible que esta parábola aluda al viaje que hizo Arquelao a Roma en el ańo 4 a.C. (véase Mt 2.22 n.) para recibir la confirmación de su nombramiento como gobernante; algunos judíos lo siguieron allí para oponerse a su nombramiento (cf. v. 14).

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 Puso las manos sobre ella, y ella se enderezó al momento y glorificaba a Dios.** Siervos suyos: lit. esclavos; véase Mt 25.14 n.Diez minas: La mina era una moneda que equivalía aprox. a 100 denarios, o sea, al salario correspondiente a cien días de trabajo.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.14--9.50)

Jesús principia su ministerio

(Mt 4.12-17; Mc 1.14-15)

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Pero el alto dignatario de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiera sanado en sábado, dijo a la gente: --Seis días hay en que se debe trabajar; en estos, pues, venid y sed sanados, y no en sábado.

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Entonces el Seńor le respondió y dijo: --ˇHipócrita!, żno desatáis vosotros vuestro buey o vuestro asno del pesebre y lo lleváis a beber en sábado?

Jesús en Nazaret

(Mt 13.53-58; Mc 6.1-6)

La parábola de la lámpara

(Mc 4.21-25)

La Ley y el reino de Dios

16 Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho ańos, żno se le debía desatar de esta ligadura en sábado?

Jesús sana a un paralítico

(Mt 9.1-8; Mc 2.1-12)

Jesús ministra a una multitud

(Mt 4.23-25)

Regreso de los setenta

17 Al decir él estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios; pero todo el pueblo se regocijaba por todas las cosas gloriosas hechas por él.* Lc 16.10.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Mt 11.2-19)

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Dijo: --żA qué es semejante el reino de Dios, y con qué lo compararé?

La madre y los hermanos de Jesús

(Mt 12.46-50; Mc 3.31-35)

El rico y Lázaro

19 Es semejante al grano de mostaza que un hombre tomó y sembró en su huerto; y creció y se hizo árbol grande, y las aves del cielo anidaron en sus ramas.

Bienaventuranzas y ayes

(Mt 5.1-12)

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 Y volvió a decir: --żA qué compararé el reino de Dios?

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 Es semejante a la levadura que una mujer tomó y mezcló con tres medidas de harina, hasta que todo hubo fermentado.

Jesús calma la tempestad

(Mt 8.23-27; Mc 4.35-41)

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Pasaba Jesús por ciudades y aldeas, enseńando, mientras se encaminaba a Jerusalén. 23 Alguien preguntó: --Seńor, żson pocos los que se salvan? Él les dijo:

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 --Esforzaos a entrar por la puerta angosta, porque os digo que muchos intentarán entrar y no podrán.ń 13.24Cf. Sal 1.6; Pr 4.18-19.

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

25 Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: “Seńor, Seńor, ábrenos”, él, respondiendo, os dirá: “No sé de dónde sois”.

El endemoniado gadareno

(Mt 8.28-34; Mc 5.1-20)

26 Entonces comenzaréis a decir: “Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseńaste”.* Mt 13.12; Mc 4.25; Lc 8.18.

Llamamiento de Leví

(Mt 9.9-13; Mc 2.13-17)

El amor a los enemigos y%la regla de oro

(Mt 5.38-48; 7.12)

Los que en verdad son bienaventurados

27 Pero os dirá: “Os digo que no sé de dónde sois; apartaos de mí todos vosotros, hacedores de maldad”.

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos.

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 Vendrán gentes del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios.* Betfagé... Betania... Olivos: Para la ubicación de estos lugares, véanse las notas sobre Mt 21.1.30 Hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos.

Un hombre que tenía un espíritu impuro

(Mc 1.21-28)

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Aquel mismo día llegaron unos fariseos, diciéndole: --Sal y vete de aquí, porque Herodes te quiere matar.

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Él les dijo: --Id y decid a aquella zorra: “Echo fuera demonios y hago curaciones hoy y mańana, y al tercer día termino mi obra”.

La pregunta sobre el ayuno

(Mt 9.14-17; Mc 2.18-22)

La lámpara del cuerpo

(Mt 6.22-23)

33 Sin embargo, es necesario que hoy y mańana y pasado mańana siga mi camino, porque no es posible que un profeta muera fuera de Jerusalén.

Cuando la sal pierde su sabor

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 ˇJerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados! ˇCuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina a sus polluelos debajo de sus alas, pero no quisiste!

El siervo vigilante

Un ciego de Jericó recibe la vista

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Vuestra casa os es dejada desierta; y os digo que no me volveréis a ver hasta que llegue el tiempo en que digáis: “Bendito el que viene en nombre del Seńor”.

Tentación de Jesús

(Mt 4.1-11; Mc 1.12-13)

La pesca milagrosa

(Mt 4.18-22; Mc 1.16-20)

Los discípulos recogen espigas%en sábado

(Mt 12.1-8; Mc 2.23-28)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Mt 8.5-13)

Mujeres que sirven a Jesús

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

1 Aconteció que un sábado Jesús entró a comer en casa de un gobernante fariseo, y ellos lo acechaban. 2 Y estaba delante de él un hombre hidrópico.* Zaqueo, por ser jefe de los publicanos en su distrito, habría tenido muchas oportunidades de hacerse rico con dinero mal habido (v. 8). Véase Mt 5.46 n.3 Entonces Jesús habló a los intérpretes de la Ley y a los fariseos, diciendo: --żEs lícito sanar en sábado?

Parábola del sembrador

(Mt 13.1-15,18-23; Mc 4.1-20)

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 Pero ellos callaron. Él, tomándolo, lo sanó y lo despidió.* Un sicómoro: árbol del mismo género de la higuera, grande y frondoso; es fácil de trepar en él.

Auméntanos la fe

5 Y dirigiéndose a ellos, dijo: --żQuién de vosotros, si su asno o su buey cae en algún pozo, no lo saca inmediatamente, aunque sea sábado?

El hombre de la mano seca

(Mt 12.9-14; Mc 3.1-6)

Parábola de la higuera estéril

6 Y no le podían replicar a estas cosas.

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

7 Observando cómo los convidados escogían los primeros asientos a la mesa, les refirió una parábola, diciéndoles:* Lc 5.30; 15.2. Pecador: Véase Mt 9.10 nota h.

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 «Cuando seas convidado por alguien a unas bodas no te sientes en el primer lugar, no sea que otro más distinguido que tú esté convidado por él,

Parábola del fariseo y el publicano

9 y viniendo el que te convidó a ti y a él, te diga: “Da lugar a este”, y entonces tengas que ocupar avergonzado el último lugar.* Hijo de Abraham: es decir, un auténtico judío, perteneciente al pueblo de Dios.

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 Más bien, cuando seas convidado, ve y siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te convidó te diga: “Amigo, sube más arriba”. Entonces tendrás el reconocimiento de los que se sientan contigo a la mesa.* Ez 34.16.

Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 Cualquiera que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».

Jesús sana a un leproso

(Mt 8.1-4; Mc 1.40-45)

Elección de los doce apóstoles

(Mt 10.1-4; Mc 3.13-19)

12 Dijo también al que lo había convidado: --Cuando hagas comida o cena, no llames a tus amigos ni a tus hermanos ni a tus parientes ni a vecinos ricos, no sea que ellos, a su vez, te vuelvan a convidar, y seas recompensado.* Los reyes y gobernantes de Palestina eran nombrados por el emperador romano. Es posible que esta parábola aluda al viaje que hizo Arquelao a Roma en el ańo 4 a.C. (véase Mt 2.22 n.) para recibir la confirmación de su nombramiento como gobernante; algunos judíos lo siguieron allí para oponerse a su nombramiento (cf. v. 14).

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 Cuando hagas banquete, llama a los pobres, a los mancos, a los cojos y a los ciegos;** Siervos suyos: lit. esclavos; véase Mt 25.14 n.Diez minas: La mina era una moneda que equivalía aprox. a 100 denarios, o sea, al salario correspondiente a cien días de trabajo.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.14--9.50)

Jesús principia su ministerio

(Mt 4.12-17; Mc 1.14-15)

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 y serás bienaventurado, porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos.

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Oyendo esto uno de los que estaban sentados con él a la mesa, le dijo: --ˇBienaventurado el que coma pan en el reino de Dios!

Jesús en Nazaret

(Mt 13.53-58; Mc 6.1-6)

La parábola de la lámpara

(Mc 4.21-25)

La Ley y el reino de Dios

16 Entonces Jesús le dijo: «Un hombre hizo una gran cena y convidó a muchos.

Jesús sana a un paralítico

(Mt 9.1-8; Mc 2.1-12)

Jesús ministra a una multitud

(Mt 4.23-25)

Regreso de los setenta

17 A la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: “Venid, que ya todo está preparado”.* Lc 16.10.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Mt 11.2-19)

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Pero todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: “He comprado una hacienda y necesito ir a verla. Te ruego que me excuses”.

La madre y los hermanos de Jesús

(Mt 12.46-50; Mc 3.31-35)

El rico y Lázaro

19 Otro dijo: “He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos. Te ruego que me excuses”.

Bienaventuranzas y ayes

(Mt 5.1-12)

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 Y otro dijo: “Acabo de casarme y por tanto no puedo ir”.

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 El siervo regresó e hizo saber estas cosas a su seńor. Entonces, enojado el padre de familia, dijo a su siervo: “Ve pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y trae acá a los pobres, a los mancos, a los cojos y a los ciegos”.

Jesús calma la tempestad

(Mt 8.23-27; Mc 4.35-41)

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Dijo el siervo: “Seńor, se ha hecho como mandaste y aún hay lugar”. 23 Dijo el seńor al siervo: “Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar para que se llene mi casa,

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 pues os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados gustará mi cena”».

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

25 Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les decía:

El endemoniado gadareno

(Mt 8.28-34; Mc 5.1-20)

26 «Si alguno viene a mí y no aborrece a su padre, madre, mujer, hijos, hermanos, hermanas y hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo.* Mt 13.12; Mc 4.25; Lc 8.18.

Llamamiento de Leví

(Mt 9.9-13; Mc 2.13-17)

El amor a los enemigos y%la regla de oro

(Mt 5.38-48; 7.12)

Los que en verdad son bienaventurados

27 El que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 żQuién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 No sea que, después que haya puesto el cimiento, no pueda acabarla y todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él,* Betfagé... Betania... Olivos: Para la ubicación de estos lugares, véanse las notas sobre Mt 21.1.30 diciendo: “Este hombre comenzó a edificar y no pudo acabar”.

Un hombre que tenía un espíritu impuro

(Mc 1.21-28)

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 żO qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil?

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos le envía una embajada y le pide condiciones de paz.

La pregunta sobre el ayuno

(Mt 9.14-17; Mc 2.18-22)

La lámpara del cuerpo

(Mt 6.22-23)

33 Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncie a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.

Cuando la sal pierde su sabor

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 »Buena es la sal; pero si la sal se hace insípida, żcon qué se sazonará?

El siervo vigilante

Un ciego de Jericó recibe la vista

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Ni para la tierra ni para el muladar es útil; la arrojan fuera. El que tiene oídos para oir, oiga».

Tentación de Jesús

(Mt 4.1-11; Mc 1.12-13)

La pesca milagrosa

(Mt 4.18-22; Mc 1.16-20)

Los discípulos recogen espigas%en sábado

(Mt 12.1-8; Mc 2.23-28)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Mt 8.5-13)

Mujeres que sirven a Jesús

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

1 Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírlo, 2 y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: --Este recibe a los pecadores y come con ellos.* Zaqueo, por ser jefe de los publicanos en su distrito, habría tenido muchas oportunidades de hacerse rico con dinero mal habido (v. 8). Véase Mt 5.46 n.3 Entonces él les refirió esta parábola, diciendo:

Parábola del sembrador

(Mt 13.1-15,18-23; Mc 4.1-20)

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 «żQué hombre de vosotros, si tiene cien ovejas y se le pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?* Un sicómoro: árbol del mismo género de la higuera, grande y frondoso; es fácil de trepar en él.

Auméntanos la fe

5 Cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso,

El hombre de la mano seca

(Mt 12.9-14; Mc 3.1-6)

Parábola de la higuera estéril

6 y al llegar a casa reúne a sus amigos y vecinos, y les dice: “Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido”.

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

7 Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.* Lc 5.30; 15.2. Pecador: Véase Mt 9.10 nota h.

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 »żO qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, barre la casa y busca con diligencia hasta encontrarla?

Parábola del fariseo y el publicano

9 Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, y les dice: “Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido”.* Hijo de Abraham: es decir, un auténtico judío, perteneciente al pueblo de Dios.

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente».* Ez 34.16.

Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 También dijo: «Un hombre tenía dos hijos,

Jesús sana a un leproso

(Mt 8.1-4; Mc 1.40-45)

Elección de los doce apóstoles

(Mt 10.1-4; Mc 3.13-19)

12 y el menor de ellos dijo a su padre: “Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde”. Y les repartió los bienes.* Los reyes y gobernantes de Palestina eran nombrados por el emperador romano. Es posible que esta parábola aluda al viaje que hizo Arquelao a Roma en el ańo 4 a.C. (véase Mt 2.22 n.) para recibir la confirmación de su nombramiento como gobernante; algunos judíos lo siguieron allí para oponerse a su nombramiento (cf. v. 14).

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 No muchos días después, juntándolo todo, el hijo menor se fue lejos a una provincia apartada, y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente.** Siervos suyos: lit. esclavos; véase Mt 25.14 n.Diez minas: La mina era una moneda que equivalía aprox. a 100 denarios, o sea, al salario correspondiente a cien días de trabajo.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.14--9.50)

Jesús principia su ministerio

(Mt 4.12-17; Mc 1.14-15)

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia y comenzó él a pasar necesidad.

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Entonces fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual lo envió a su hacienda para que apacentara cerdos.

Jesús en Nazaret

(Mt 13.53-58; Mc 6.1-6)

La parábola de la lámpara

(Mc 4.21-25)

La Ley y el reino de Dios

16 Deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba.

Jesús sana a un paralítico

(Mt 9.1-8; Mc 2.1-12)

Jesús ministra a una multitud

(Mt 4.23-25)

Regreso de los setenta

17 Volviendo en sí, dijo: “ˇCuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!* Lc 16.10.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Mt 11.2-19)

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: ‘Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.

La madre y los hermanos de Jesús

(Mt 12.46-50; Mc 3.31-35)

El rico y Lázaro

19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros’ ”.

Bienaventuranzas y ayes

(Mt 5.1-12)

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 Entonces se levantó y fue a su padre. Cuando aún estaba lejos, lo vio su padre y fue movido a misericordia, y corrió y se echó sobre su cuello y lo besó.

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 El hijo le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo”.

Jesús calma la tempestad

(Mt 8.23-27; Mc 4.35-41)

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Pero el padre dijo a sus siervos: “Sacad el mejor vestido y vestidle; y poned un anillo en su dedo y calzado en sus pies. 23 Traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta,

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 porque este mi hijo muerto era y ha revivido; se había perdido y es hallado”. Y comenzaron a regocijarse.

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

25 »El hijo mayor estaba en el campo. Al regresar, cerca ya de la casa, oyó la música y las danzas;

El endemoniado gadareno

(Mt 8.28-34; Mc 5.1-20)

26 y llamando a uno de los criados le preguntó qué era aquello.* Mt 13.12; Mc 4.25; Lc 8.18.

Llamamiento de Leví

(Mt 9.9-13; Mc 2.13-17)

El amor a los enemigos y%la regla de oro

(Mt 5.38-48; 7.12)

Los que en verdad son bienaventurados

27 El criado le dijo: “Tu hermano ha regresado y tu padre ha hecho matar el becerro gordo por haberlo recibido bueno y sano”.

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Entonces se enojó y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrara.

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 Pero él, respondiendo, dijo al padre: “Tantos ańos hace que te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos.* Betfagé... Betania... Olivos: Para la ubicación de estos lugares, véanse las notas sobre Mt 21.1.30 Pero cuando vino este hijo tuyo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo”.

Un hombre que tenía un espíritu impuro

(Mc 1.21-28)

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Él entonces le dijo: “Hijo, tú siempre estás conmigo y todas mis cosas son tuyas.

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Pero era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano estaba muerto y ha revivido; se había perdido y ha sido hallado”».ń 15.32Fiesta y regocijarnos... revivido... hallado: los mismos términos de los v. 6 y 9, pero dirigidos ahora al hijo mayor y aplicados, con fina ironía, a los mismos dirigentes religiosos que se jactaban de haberse conservado fieles a la ley de Dios (cf. v. 31).

Tentación de Jesús

(Mt 4.1-11; Mc 1.12-13)

La pesca milagrosa

(Mt 4.18-22; Mc 1.16-20)

Los discípulos recogen espigas%en sábado

(Mt 12.1-8; Mc 2.23-28)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Mt 8.5-13)

Mujeres que sirven a Jesús

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

1 Dijo también a sus discípulos: «Había un hombre rico que tenía un mayordomo, y este fue acusado ante él como derrochador de sus bienes. 2 Entonces lo llamó y le dijo: “żQué es esto que oigo acerca de ti? Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo”.* Zaqueo, por ser jefe de los publicanos en su distrito, habría tenido muchas oportunidades de hacerse rico con dinero mal habido (v. 8). Véase Mt 5.46 n.3 Entonces el mayordomo dijo para sí: “żQué haré?, porque mi amo me va a quitar la mayordomía. Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza.

Parábola del sembrador

(Mt 13.1-15,18-23; Mc 4.1-20)

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 Ya sé lo que haré para que, cuando se me quite la mayordomía, me reciban en sus casas”.* Un sicómoro: árbol del mismo género de la higuera, grande y frondoso; es fácil de trepar en él.

Auméntanos la fe

5 Y llamando a cada uno de los deudores de su amo, dijo al primero: “żCuánto debes a mi amo?”.

El hombre de la mano seca

(Mt 12.9-14; Mc 3.1-6)

Parábola de la higuera estéril

6 Él dijo: “Cien barriles de aceite”. Le dijo: “Toma tu cuenta, siéntate pronto y escribe cincuenta”.

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

7 Después dijo a otro: “Y tú, żcuánto debes?”. Este contestó: “Cien medidas de trigo”. Él le dijo: “Toma tu cuenta y escribe ochenta”.* Lc 5.30; 15.2. Pecador: Véase Mt 9.10 nota h.

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 Y alabó el amo al mayordomo malo por haber actuado sagazmente, porque los hijos de este siglo son más sagaces en el trato con sus semejantes que los hijos de luz.

Parábola del fariseo y el publicano

9 »Y yo os digo: Ganad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando estas falten, os reciban en las moradas eternas.* Hijo de Abraham: es decir, un auténtico judío, perteneciente al pueblo de Dios.

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 »El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.* Ez 34.16.

Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 Si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, żquién os confiará lo verdadero?

Jesús sana a un leproso

(Mt 8.1-4; Mc 1.40-45)

Elección de los doce apóstoles

(Mt 10.1-4; Mc 3.13-19)

12 Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, żquién os dará lo que es vuestro?* Los reyes y gobernantes de Palestina eran nombrados por el emperador romano. Es posible que esta parábola aluda al viaje que hizo Arquelao a Roma en el ańo 4 a.C. (véase Mt 2.22 n.) para recibir la confirmación de su nombramiento como gobernante; algunos judíos lo siguieron allí para oponerse a su nombramiento (cf. v. 14).

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 »Ningún siervo puede servir a dos seńores, porque odiará al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas».** Siervos suyos: lit. esclavos; véase Mt 25.14 n.Diez minas: La mina era una moneda que equivalía aprox. a 100 denarios, o sea, al salario correspondiente a cien días de trabajo.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.14--9.50)

Jesús principia su ministerio

(Mt 4.12-17; Mc 1.14-15)

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Oían también todas estas cosas los fariseos, que eran avaros, y se burlaban de él.

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Entonces les dijo: «Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres, pero Dios conoce vuestros corazones, pues lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación.

Jesús en Nazaret

(Mt 13.53-58; Mc 6.1-6)

La parábola de la lámpara

(Mc 4.21-25)

La Ley y el reino de Dios

16 »La Ley y los Profetas llegan hasta Juan. Desde entonces es anunciado el reino de Dios y todos se esfuerzan por entrar en él.

Jesús sana a un paralítico

(Mt 9.1-8; Mc 2.1-12)

Jesús ministra a una multitud

(Mt 4.23-25)

Regreso de los setenta

17 »Pero más fácil es que pasen el cielo y la tierra, que se frustre una tilde de la Ley.* Lc 16.10.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Mt 11.2-19)

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 »Todo el que repudia a su mujer y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada del marido, adultera.

La madre y los hermanos de Jesús

(Mt 12.46-50; Mc 3.31-35)

El rico y Lázaro

19 »Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino y hacía cada día banquete con esplendidez.

Bienaventuranzas y ayes

(Mt 5.1-12)

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquel, lleno de llagas,

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas.

Jesús calma la tempestad

(Mt 8.23-27; Mc 4.35-41)

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. 23 »En el Hadesń 16.23En el Hades, donde, según el pensamiento judío, permanecían los muertos en espera del juicio.alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno.

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 Entonces, gritando, dijo: “Padre Abraham, ten misericordia de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en esta llama”.

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

25 Pero Abraham le dijo: “Hijo, acuérdate de que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro, males; pero ahora este es consolado aquí, y tú atormentado.

El endemoniado gadareno

(Mt 8.28-34; Mc 5.1-20)

26 Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quieran pasar de aquí a vosotros no pueden, ni de allá pasar acá”.* Mt 13.12; Mc 4.25; Lc 8.18.

Llamamiento de Leví

(Mt 9.9-13; Mc 2.13-17)

El amor a los enemigos y%la regla de oro

(Mt 5.38-48; 7.12)

Los que en verdad son bienaventurados

27 »Entonces le dijo: “Te ruego, pues, padre, que lo envíes a la casa de mi padre,

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 porque tengo cinco hermanos, para que les testifique a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento”.

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 Abraham le dijo: “A Moisés y a los Profetas tienen; ˇque los oigan a ellos!”.* Betfagé... Betania... Olivos: Para la ubicación de estos lugares, véanse las notas sobre Mt 21.1.30 Él entonces dijo: “No, padre Abraham; pero si alguno de los muertos va a ellos, se arrepentirán”.

Un hombre que tenía un espíritu impuro

(Mc 1.21-28)

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Pero Abraham le dijo: “Si no oyen a Moisés y a los Profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levante de los muertos”».

Tentación de Jesús

(Mt 4.1-11; Mc 1.12-13)

La pesca milagrosa

(Mt 4.18-22; Mc 1.16-20)

Los discípulos recogen espigas%en sábado

(Mt 12.1-8; Mc 2.23-28)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Mt 8.5-13)

Mujeres que sirven a Jesús

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

1 Dijo Jesús a sus discípulos: «Imposible es que no vengan tropiezos; pero ˇay de aquel por quien vienen! 2 Mejor le fuera que le ataran al cuello una piedra de molino y lo arrojaran al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeńitos.* Zaqueo, por ser jefe de los publicanos en su distrito, habría tenido muchas oportunidades de hacerse rico con dinero mal habido (v. 8). Véase Mt 5.46 n.3 ˇMirad por vosotros mismos! Si tu hermano peca contra ti, repréndelo; y si se arrepiente, perdónalo.

Parábola del sembrador

(Mt 13.1-15,18-23; Mc 4.1-20)

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 Y si siete veces al día peca contra ti, y siete veces al día vuelve a ti, diciendo: “Me arrepiento”, perdónalo».* Un sicómoro: árbol del mismo género de la higuera, grande y frondoso; es fácil de trepar en él.

Auméntanos la fe

5 Dijeron los apóstoles al Seńor: --Auméntanos la fe.

El hombre de la mano seca

(Mt 12.9-14; Mc 3.1-6)

Parábola de la higuera estéril

6 Entonces el Seńor dijo: --Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: “Desarráigate y plántate en el mar”, y os obedecería.

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

7 »żQuién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: “Pasa, siéntate a la mesa”?* Lc 5.30; 15.2. Pecador: Véase Mt 9.10 nota h.

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 żNo le dice más bien: “Prepárame la cena, cíńete y sírveme hasta que haya comido y bebido. Después de esto, come y bebe tú”?

Parábola del fariseo y el publicano

9 żAcaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no.* Hijo de Abraham: es decir, un auténtico judío, perteneciente al pueblo de Dios.

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: “Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos”».* Ez 34.16.

Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea.

Jesús sana a un leproso

(Mt 8.1-4; Mc 1.40-45)

Elección de los doce apóstoles

(Mt 10.1-4; Mc 3.13-19)

12 Al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos* Los reyes y gobernantes de Palestina eran nombrados por el emperador romano. Es posible que esta parábola aluda al viaje que hizo Arquelao a Roma en el ańo 4 a.C. (véase Mt 2.22 n.) para recibir la confirmación de su nombramiento como gobernante; algunos judíos lo siguieron allí para oponerse a su nombramiento (cf. v. 14).

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 y alzaron la voz, diciendo: --ˇJesús, Maestro, ten misericordia de nosotros!** Siervos suyos: lit. esclavos; véase Mt 25.14 n.Diez minas: La mina era una moneda que equivalía aprox. a 100 denarios, o sea, al salario correspondiente a cien días de trabajo.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.14--9.50)

Jesús principia su ministerio

(Mt 4.12-17; Mc 1.14-15)

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Cuando él los vio, les dijo: --Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que, mientras iban, quedaron limpios.

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió glorificando a Dios a gran voz,

Jesús en Nazaret

(Mt 13.53-58; Mc 6.1-6)

La parábola de la lámpara

(Mc 4.21-25)

La Ley y el reino de Dios

16 y se postró rostro en tierra a sus pies dándole gracias. Este era samaritano.

Jesús sana a un paralítico

(Mt 9.1-8; Mc 2.1-12)

Jesús ministra a una multitud

(Mt 4.23-25)

Regreso de los setenta

17 Jesús le preguntó: --żNo son diez los que han quedado limpios? Y los nueve, żdónde están?* Lc 16.10.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Mt 11.2-19)

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 żNo hubo quien volviera y diera gloria a Dios sino este extranjero?

La madre y los hermanos de Jesús

(Mt 12.46-50; Mc 3.31-35)

El rico y Lázaro

19 Y le dijo: --Levántate, vete; tu fe te ha salvado.

Bienaventuranzas y ayes

(Mt 5.1-12)

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 Preguntado por los fariseos cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: --El reino de Dios no vendrá con advertencia,

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 ni dirán: “Helo aquí”, o “Helo allí”, porque el reino de Dios está entre vosotros.

Jesús calma la tempestad

(Mt 8.23-27; Mc 4.35-41)

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Y dijo a sus discípulos: --Tiempo vendrá cuando desearéis ver uno de los días del Hijo del hombre y no lo veréis. 23 Y os dirán: “Helo aquí” o “Helo allí”. No vayáis ni los sigáis,

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 porque como el relámpago que al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro, así también será el Hijo del hombre en su día.ń 17.24En su día: es decir, el día de su regreso.

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

25 Pero primero es necesario que padezca mucho y sea desechado por esta generación.

El endemoniado gadareno

(Mt 8.28-34; Mc 5.1-20)

26 Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del hombre.* Mt 13.12; Mc 4.25; Lc 8.18.

Llamamiento de Leví

(Mt 9.9-13; Mc 2.13-17)

El amor a los enemigos y%la regla de oro

(Mt 5.38-48; 7.12)

Los que en verdad son bienaventurados

27 Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca y vino el diluvio y los destruyó a todos.

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Asimismo, como sucedió en los días de Lot, cuando comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban;

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 pero el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre y los destruyó a todos.* Betfagé... Betania... Olivos: Para la ubicación de estos lugares, véanse las notas sobre Mt 21.1.30 Así será el día en que el Hijo del hombre se manifieste.

Un hombre que tenía un espíritu impuro

(Mc 1.21-28)

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 »En aquel día, el que esté en la azotea y tenga sus bienes en casa, no descienda a tomarlos; y el que esté en el campo, asimismo no vuelva atrás.

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Acordaos de la mujer de Lot.

La pregunta sobre el ayuno

(Mt 9.14-17; Mc 2.18-22)

La lámpara del cuerpo

(Mt 6.22-23)

33 Todo el que procure salvar su vida, la perderá; y todo el que la pierda, la salvará.

Cuando la sal pierde su sabor

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 »Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama: el uno será tomado y el otro será dejado.

El siervo vigilante

Un ciego de Jericó recibe la vista

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Dos mujeres estarán moliendo juntas: la una será tomada y la otra dejada.

Jesús en el hogar de Simón, el fariseo

36 Dos estarán en el campo: el uno será tomado y el otro dejado.* Manifestaciones de bienvenida (cf. 2 R 9.13).

El juzgar a los demás

(Mt 7.1-5)

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Respondiendo, le dijeron: --żDónde, Seńor? Él les dijo: --Donde esté el cuerpo, allí se juntarán también las águilas.

Tentación de Jesús

(Mt 4.1-11; Mc 1.12-13)

La pesca milagrosa

(Mt 4.18-22; Mc 1.16-20)

Los discípulos recogen espigas%en sábado

(Mt 12.1-8; Mc 2.23-28)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Mt 8.5-13)

Mujeres que sirven a Jesús

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

1 También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre y no desmayar, 2 diciendo: «Había en una ciudad un juez que ni temía a Dios ni respetaba a hombre.* Zaqueo, por ser jefe de los publicanos en su distrito, habría tenido muchas oportunidades de hacerse rico con dinero mal habido (v. 8). Véase Mt 5.46 n.3 Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él diciendo: “Hazme justicia de mi adversario”.

Parábola del sembrador

(Mt 13.1-15,18-23; Mc 4.1-20)

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 Él no quiso por algún tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí: “Aunque ni temo a Dios ni tengo respeto a hombre,* Un sicómoro: árbol del mismo género de la higuera, grande y frondoso; es fácil de trepar en él.

Auméntanos la fe

5 sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo me agote la paciencia”».

El hombre de la mano seca

(Mt 12.9-14; Mc 3.1-6)

Parábola de la higuera estéril

6 Y dijo el Seńor: «Oíd lo que dijo el juez injusto.

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

7 żY acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? żSe tardará en responderles?* Lc 5.30; 15.2. Pecador: Véase Mt 9.10 nota h.

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del hombre, żhallará fe en la tierra?».

Parábola del fariseo y el publicano

9 A unos que confiaban en sí mismos como justos y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola:* Hijo de Abraham: es decir, un auténtico judío, perteneciente al pueblo de Dios.

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 «Dos hombres subieron al Templo a orar: uno era fariseo y el otro publicano.* Ez 34.16.

Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: “Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres: ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;

Jesús sana a un leproso

(Mt 8.1-4; Mc 1.40-45)

Elección de los doce apóstoles

(Mt 10.1-4; Mc 3.13-19)

12 ayuno dos veces a la semana, diezmo de todo lo que gano”.* Los reyes y gobernantes de Palestina eran nombrados por el emperador romano. Es posible que esta parábola aluda al viaje que hizo Arquelao a Roma en el ańo 4 a.C. (véase Mt 2.22 n.) para recibir la confirmación de su nombramiento como gobernante; algunos judíos lo siguieron allí para oponerse a su nombramiento (cf. v. 14).

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 Pero el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: “Dios, sé propicio a mí, pecador”.** Siervos suyos: lit. esclavos; véase Mt 25.14 n.Diez minas: La mina era una moneda que equivalía aprox. a 100 denarios, o sea, al salario correspondiente a cien días de trabajo.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.14--9.50)

Jesús principia su ministerio

(Mt 4.12-17; Mc 1.14-15)

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Os digo que este descendió a su casa justificado antes que el otro, porque cualquiera que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido».

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 Traían a él nińos para que los tocara. Al verlo los discípulos, los reprendieron.

Jesús en Nazaret

(Mt 13.53-58; Mc 6.1-6)

La parábola de la lámpara

(Mc 4.21-25)

La Ley y el reino de Dios

16 Pero Jesús, llamándolos, dijo: --Dejad a los nińos venir a mí y no se lo impidáis, porque de los tales es el reino de Dios.

Jesús sana a un paralítico

(Mt 9.1-8; Mc 2.1-12)

Jesús ministra a una multitud

(Mt 4.23-25)

Regreso de los setenta

17 De cierto os digo que el que no recibe el reino de Dios como un nińo, no entrará en él.ń 18.15-17Cf. Mt 18.2-4; Lc 9.47-48; nótese también Sal 131.2.* Lc 16.10.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Mt 11.2-19)

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Un dignatario le preguntó, diciendo: --Maestro bueno, żqué haré para heredar la vida eterna?

La madre y los hermanos de Jesús

(Mt 12.46-50; Mc 3.31-35)

El rico y Lázaro

19 Jesús le dijo: --żPor qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino solo Dios.

Bienaventuranzas y ayes

(Mt 5.1-12)

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 Los mandamientos sabes: “No adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás falso testimonio; honra a tu padre y a tu madre”.

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 Él dijo: --Todo esto lo he guardado desde mi juventud.

Jesús calma la tempestad

(Mt 8.23-27; Mc 4.35-41)

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Al oir esto, Jesús le dijo: --Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme. 23 Entonces él, oyendo esto, se puso muy triste porque era muy rico.

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 Al ver Jesús que se había entristecido mucho, dijo: --ˇCuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

25 Porque es más fácil que pase un camello por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de Dios.

El endemoniado gadareno

(Mt 8.28-34; Mc 5.1-20)

26 Los que oyeron esto dijeron: --żQuién, pues, podrá ser salvo?* Mt 13.12; Mc 4.25; Lc 8.18.

Llamamiento de Leví

(Mt 9.9-13; Mc 2.13-17)

El amor a los enemigos y%la regla de oro

(Mt 5.38-48; 7.12)

Los que en verdad son bienaventurados

27 Él les dijo: --Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Entonces Pedro dijo: --Pues nosotros hemos dejado nuestras posesiones y te hemos seguido.

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 Y él les dijo: --De cierto os digo que no hay nadie que haya dejado casa, o padres o hermanos o mujer o hijos, por el reino de Dios,* Betfagé... Betania... Olivos: Para la ubicación de estos lugares, véanse las notas sobre Mt 21.1.30 que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna.

Un hombre que tenía un espíritu impuro

(Mc 1.21-28)

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Tomando Jesús a los doce, les dijo: --Cuando lleguemos a Jerusalén se cumplirán todas las cosas escritas por los profetas acerca del Hijo del hombre,

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 pues será entregado a los gentiles, se burlarán de él, lo insultarán y le escupirán.

La pregunta sobre el ayuno

(Mt 9.14-17; Mc 2.18-22)

La lámpara del cuerpo

(Mt 6.22-23)

33 Y después que lo hayan azotado, lo matarán; pero al tercer día resucitará.

Cuando la sal pierde su sabor

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Sin embargo, ellos nada comprendieron de estas cosas, porque esta palabra les era encubierta y no entendían lo que se les decía.

El siervo vigilante

Un ciego de Jericó recibe la vista

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Aconteció que, acercándose Jesús a Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando,

Jesús en el hogar de Simón, el fariseo

36 y al oir a la multitud que pasaba, preguntó qué era aquello.* Manifestaciones de bienvenida (cf. 2 R 9.13).

El juzgar a los demás

(Mt 7.1-5)

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Le dijeron que pasaba Jesús nazareno.

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mt 8.14-15; Mc 1.29-31)

Jesús visita a Marta y a María

38 Entonces gritó, diciendo: --ˇJesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!* ˇBendito el Rey que viene en el nombre del Seńor!: Sal 118.26, texto que se usaba para saludar a los peregrinos; originalmente era un saludo dirigido al rey cuando iba al Templo, por lo que es significativo que aquí se aplique a Jesús.39 Los que iban delante lo reprendían para que callara; pero él gritaba aún más fuerte: --ˇHijo de David, ten misericordia de mí!

Jesús sana a muchos enfermos

(Mt 8.16-17; Mc 1.32-34)

La hija de Jairo, y la mujer que tocó el manto de Jesús

(Mt 9.18-26; Mc 5.21-43)

40 Jesús entonces, deteniéndose, mandó traerlo a su presencia. Cuando llegó, le preguntó,

El siervo infiel

(Mt 24.45-51)

41 diciendo: --żQué quieres que te haga? Y él dijo: --Seńor, que reciba la vista.** Al verla: Desde el camino del Monte de los Olivos se contempla un imponente panorama de la ciudad de Jerusalén.Lloró por ella: Cf. Lc 13.34-35.

Jesús recorre Galilea predicando

(Mc 1.35-39)

42 Jesús le dijo: --Recíbela, tu fe te ha salvado.

Por sus frutos los conoceréis

(Mt 7.15-20)

43 Al instante recobró la vista, y lo seguía glorificando a Dios; y todo el pueblo, cuando vio aquello, dio alabanza a Dios.

Tentación de Jesús

(Mt 4.1-11; Mc 1.12-13)

La pesca milagrosa

(Mt 4.18-22; Mc 1.16-20)

Los discípulos recogen espigas%en sábado

(Mt 12.1-8; Mc 2.23-28)

Jesús sana al siervo de un centurión

(Mt 8.5-13)

Mujeres que sirven a Jesús

Misión de los doce discípulos

(Mt 10.5-15; Mc 6.7-13)

Misión de los setenta

Jesús y la oración

(Mt 6.9-15; 7.7-11)

La levadura de los fariseos

Arrepentíos o pereceréis

Jesús sana a un hidrópico

La parábola de la oveja perdida

(Mt 18.10-14)

Parábola del mayordomo infiel

Ocasiones de caer

(Mt 18.6-7,21-22; Mc 9.42)

Parábola de la viuda y el juez injusto

Jesús y Zaqueo

1 Habiendo entrado Jesús en Jericó, iba pasando por la ciudad. 2 Y sucedió que un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico,* Zaqueo, por ser jefe de los publicanos en su distrito, habría tenido muchas oportunidades de hacerse rico con dinero mal habido (v. 8). Véase Mt 5.46 n.3 procuraba ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeńo de estatura.

Parábola del sembrador

(Mt 13.1-15,18-23; Mc 4.1-20)

A quién se debe temer

(Mt 10.26-31)

4 Y, corriendo delante, se subió a un sicómoro para verlo, porque había de pasar por allí.* Un sicómoro: árbol del mismo género de la higuera, grande y frondoso; es fácil de trepar en él.

Auméntanos la fe

5 Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba lo vio, y le dijo: --Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que me hospede en tu casa.

El hombre de la mano seca

(Mt 12.9-14; Mc 3.1-6)

Parábola de la higuera estéril

6 Entonces él descendió aprisa y lo recibió gozoso.

Muerte de Juan el Bautista

(Mt 14.1-12; Mc 6.14-29)

Los convidados a las bodas

El deber del siervo

7 Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a hospedarse en casa de un hombre pecador.* Lc 5.30; 15.2. Pecador: Véase Mt 9.10 nota h.

El que me confiese delante de los hombres

Parábola de la moneda perdida

8 Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Seńor: --Seńor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguien, se lo devuelvo cuadruplicado.

Parábola del fariseo y el publicano

9 Jesús le dijo: --Hoy ha venido la salvación a esta casa, por cuanto él también es hijo de Abraham,* Hijo de Abraham: es decir, un auténtico judío, perteneciente al pueblo de Dios.

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)

Jesús sana a una mujer en sábado

10 porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.* Ez 34.16.

Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín

Parábola del hijo pródigo

Diez leprosos son limpiados

Parábola de las diez minas

11 Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente.

Jesús sana a un leproso

(Mt 8.1-4; Mc 1.40-45)

Elección de los doce apóstoles

(Mt 10.1-4; Mc 3.13-19)

12 Dijo, pues: «Un hombre noble se fue a un país lejano para recibir un reino y volver.* Los reyes y gobernantes de Palestina eran nombrados por el emperador romano. Es posible que esta parábola aluda al viaje que hizo Arquelao a Roma en el ańo 4 a.C. (véase Mt 2.22 n.) para recibir la confirmación de su nombramiento como gobernante; algunos judíos lo siguieron allí para oponerse a su nombramiento (cf. v. 14).

Ayes sobre las ciudades impenitentes

(Mt 11.20-24)

El rico insensato

13 Llamó antes a diez siervos suyos, les dio diez minas y les dijo: “Negociad entre tanto que regreso”.** Siervos suyos: lit. esclavos; véase Mt 25.14 n.Diez minas: La mina era una moneda que equivalía aprox. a 100 denarios, o sea, al salario correspondiente a cien días de trabajo.

3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.14--9.50)

Jesús principia su ministerio

(Mt 4.12-17; Mc 1.14-15)

Una casa dividida contra sí misma

(Mt 12.22-30; Mc 3.20-27)

14 Pero sus conciudadanos lo odiaban y enviaron tras él una embajada, diciendo: “No queremos que este reine sobre nosotros”.

Parábola de la gran cena

Jesús bendice a los nińos

(Mt 19.13-15; Mc 10.13-16)

15 »Aconteció que, al regresar él después de recibir el reino, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno.

Jesús en Nazaret

(Mt 13.53-58; Mc 6.1-6)

La parábola de la lámpara

(Mc 4.21-25)

La Ley y el reino de Dios

16 Se presentó el primero, diciendo: “Seńor, tu mina ha ganado diez minas”.

Jesús sana a un paralítico

(Mt 9.1-8; Mc 2.1-12)

Jesús ministra a una multitud

(Mt 4.23-25)

Regreso de los setenta

17 Él le dijo: “Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades”.* Lc 16.10.

Los mensajeros de Juan el Bautista

(Mt 11.2-19)

La confesión de Pedro

(Mt 16.13-20; Mc 8.27-30)

Parábola de la semilla de mostaza

(Mt 13.31-32; Mc 4.30-32)

Jesús enseńa sobre el divorcio

(Mt 19.1-12; Mc 10.1-12)

El joven rico

(Mt 19.16-30; Mc 10.17-31)

18 Llegó otro, diciendo: “Seńor, tu mina ha producido cinco minas”.

La madre y los hermanos de Jesús

(Mt 12.46-50; Mc 3.31-35)

El rico y Lázaro

19 También a este dijo: “Tú también sé sobre cinco ciudades”.

Bienaventuranzas y ayes

(Mt 5.1-12)

Parábola de la levadura

(Mt 13.33)

La venida del Reino

(Mt 24.23-28,36-41)

20 »Se presentó otro, diciendo: “Seńor, aquí está tu mina, la cual he tenido guardada en un pańuelo,

Jesús anuncia su muerte

(Mt 16.21-28; Mc 8.31--9.1)

Jesús se regocija

(Mt 11.25-27; 13.16-17)

21 porque tuve miedo de ti, por cuanto eres hombre severo que tomas lo que no pusiste y siegas lo que no sembraste”.

Jesús calma la tempestad

(Mt 8.23-27; Mc 4.35-41)

La angustia y la ansiedad

(Mt 6.25-34)

La puerta estrecha

(Mt 7.13-14,21-23)

22 Entonces él le dijo: “Mal siervo, por tu propia boca te juzgo. Sabías que yo soy hombre severo que tomo lo que no puse y siego lo que no sembré. 23 żPor qué, pues, no pusiste mi dinero en el banco para que, al volver, lo hubiera recibido con los intereses?”.

El espíritu impuro que vuelve

(Mt 12.43-45)

24 Y dijo a los que estaban presentes: “Quitadle la mina y dadla al que tiene las diez minas”.

El buen samaritano

Lo que cuesta seguir a Cristo

25 Ellos le dijeron: “Seńor, tiene diez minas”.

El endemoniado gadareno

(Mt 8.28-34; Mc 5.1-20)

26 “Pues yo os digo que a todo el que tiene, se le dará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.* Mt 13.12; Mc 4.25; Lc 8.18.

Llamamiento de Leví

(Mt 9.9-13; Mc 2.13-17)

El amor a los enemigos y%la regla de oro

(Mt 5.38-48; 7.12)

Los que en verdad son bienaventurados

27 Y también a aquellos mis enemigos que no querían que yo reinara sobre ellos, traedlos acá y decapitadlos delante de mí”».

La transfiguración

(Mt 17.1-8; Mc 9.2-8)

5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)

28 Dicho esto, iba delante subiendo a Jerusalén.

La generación perversa demanda seńal

(Mt 12.38-42)

29 Al acercarse a Betfagé y a Betania, al monte que se llama de los Olivos, envió a dos de sus discípulos,* Betfagé... Betania... Olivos: Para la ubicación de estos lugares, véanse las notas sobre Mt 21.1.30 diciendo: --Id a la aldea de enfrente, y al entrar en ella hallaréis un asno atado en el cual ningún hombre ha montado jamás; desatadlo y traedlo.

Un hombre que tenía un espíritu impuro

(Mc 1.21-28)

Lamento de Jesús sobre Jerusalén

(Mt 23.37-39)

Jesús anuncia por tercera vez su muerte

(Mt 20.17-19; Mc 10.32-34)

31 Y si alguien os pregunta: “żPor qué lo desatáis?” le responderéis así: “Porque el Seńor lo necesita”.

Tesoro en el cielo

(Mt 6.19-21)

32 Fueron los que habían sido enviados y hallaron como les dijo.

La pregunta sobre el ayuno

(Mt 9.14-17; Mc 2.18-22)

La lámpara del cuerpo

(Mt 6.22-23)

33 Cuando desataban el asno, sus dueńos les dijeron: --żPor qué desatáis el asno?

Cuando la sal pierde su sabor

(Mt 5.13; Mc 9.50)

34 Ellos dijeron: --Porque el Seńor lo necesita.

El siervo vigilante

Un ciego de Jericó recibe la vista

(Mt 20.29-34; Mc 10.46-52)

35 Lo trajeron a Jesús; y habiendo echado sus mantos sobre el asno, subieron a Jesús encima.

Jesús en el hogar de Simón, el fariseo

36 Y a su paso tendían sus mantos por el camino.* Manifestaciones de bienvenida (cf. 2 R 9.13).

El juzgar a los demás

(Mt 7.1-5)

Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mt 17.14-21; Mc 9.14-29)

Jesús acusa a fariseos y a intérpretes de la Ley

(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 20.45-47)

37 Cuando ya se acercaba a la bajada del Monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos, gozándose, comenzó a alabar a Dios a grandes voces por todas las maravillas que habían visto.

Jesús sana a la suegra de Pedro

(Mt 8.14-15; Mc 1.29-31)

Jesús visita a Marta y a María

38 Decían: --ˇBendito el Rey que viene en el nombre del Seńor! ˇPaz en el cielo y gloria en las alturas!ń 19.38Lc 2.14.* ˇBendito el Rey que viene en el nombre del Seńor!: Sal 118.26, texto que se usaba para saludar a los peregrinos; originalmente era un saludo dirigido al rey cuando iba al Templo, por lo que es significativo que aquí se aplique a Jesús.39 Entonces algunos de los fariseos de entre la multitud le dijeron: --Maestro, reprende a tus discípulos.

Jesús sana a muchos enfermos

(Mt 8.16-17; Mc 1.32-34)

La hija de Jairo, y la mujer que tocó el manto de Jesús

(Mt 9.18-26; Mc 5.21-43)

40 Él, respondiendo, les dijo: --Os digo que si estos callaran las piedras clamarían.

El siervo infiel

(Mt 24.45-51)

41 Cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró por ella,** Al verla: Desde el camino del Monte de los Olivos se contempla un imponente panorama de la ciudad de Jerusalén.Lloró por ella: Cf. Lc 13.34-35.

Jesús recorre Galilea predicando

(Mc 1.35-39)

42 diciendo: --ˇSi también tú conocieras, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Pero ahora está encubierto a tus ojos.

Por sus frutos los conoceréis

(Mt 7.15-20)

43 Vendrán días sobre ti cuando tus enemigos te rodearán con cerca, te sitiarán y por todas partes te estrecharán;

Jesús anuncia por segunda vez%su muerte

(Mt 17.22-23; Mc 9.30-32)

44 te derribarán a tierra y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación.** Lenguaje parecido al de Is 29.3; Jer 6.6; Ez 4.2. En el ańo 70 d.C. el ejército romano destruyó Jerusalén. Cf. Lc 21.6,20-24.Tu visitación: Tanto en griego como en hebreo, el término visitar se usa para referirse a la intervención de Dios para salvar (véase Lc 1.68 n.) o para castigar (Ex 20.5; 32.34; Sal 59.5; Is 10.12).

Purificación del Templo

(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)

45 Entrando en el Templo comenzó a echar fuera a todos los que vendían y compraban en él,,** Los comerciantes que tenían sus puestos en el atrio exterior del Templo convertían un negocio legítimo en fuente de abusos (Mt 21.12 n.).En diversos ms. no aparece: y compraban.

Los dos cimientos

(Mt 7.24-27)

żQuién es el mayor?

(Mt 18.1-5; Mc 9.33-37)

46 diciéndoles: --Escrito está: “Mi casa es casa de oración”, pero vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.** Is 56.7.Jer 7.11.47 Enseńaba cada día en el Templo; pero los principales sacerdotes, los escribas y los altos dignatarios del pueblo procuraban matarlo.* Lc 21.37; 22.53; Jn 18.20.48 Pero no hallaban nada que pudieran hacerle, porque todo el pueblo estaba pendiente de sus palabras.