2. PREPARACIÓN DEL MINISTERIO DE JESÚS (3.1--4.13)
Predicación de Juan el Bautista
(Mt 3.1-12; Mc 1.1-8; Jn 1.19-28)
Tentación de Jesús
La pesca milagrosa
Los discípulos recogen espigas%en sábado
Jesús sana al siervo de un centurión
Mujeres que sirven a Jesús
Misión de los doce discípulos
1 En el ańo decimoquinto del imperio de Tiberio César, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, Herodes tetrarca de Galilea, su hermano Felipe tetrarca de Iturea y de la provincia de Traconite, y Lisanias tetrarca de Abilinia, 2 y siendo sumos sacerdotes Anás y Caifás, vino palabra de Dios a Juan hijo de Zacarías, en el desierto.* Cf. Mc 3.14-15.3 Y él fue por toda la región contigua al Jordán predicando el bautismo del arrepentimiento para perdón de pecados,* Ni llevéis dos túnicas: es decir, ropa de repuesto.
Parábola del sembrador
(Mt 13.1-15,18-23; Mc 4.1-20)
4 como está escrito en el libro de las palabras del profeta Isaías, que dice:
«Voz del que clama en el desierto:
“Preparad el camino del Seńor,
enderezad sus sendas.
5 Todo valle se rellenará
y se bajará todo monte y collado;
los caminos torcidos serán enderezados,
y los caminos ásperos allanados,
* Cf. Lc 10.4-11. Sacudid el polvo de vuestros pies: en seńal de rechazo; cf. Mt 10.14; Hch 13.51.
El hombre de la mano seca
6 y verá toda carne la salvación%de Dios”».,
Muerte de Juan el Bautista
7 Y decía a las multitudes que salían para ser bautizadas por él: --ˇGeneración de víboras!, żquién os enseńó a huir de la ira venidera?* Se trata de Herodes Antipas, tetrarca o gobernador de Galilea; véase Mt 14.1 n.8 Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento y no comencéis a decir dentro de vosotros mismos: “Tenemos a Abraham por padre”, porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras.* Cf. Mt 16.14 y paralelos. Los judíos creían que el profeta Elías había de regresar antes del día del Seńor (Mal 4.5-6).9 Además, el hacha ya está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto se corta y se echa al fuego.ń 3.9Mt 7.19.* Este deseo de Herodes finalmente se cumplió, aunque en otras circunstancias; cf. Lc 23.8-12.
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)
10 La gente le preguntaba, diciendo: --Entonces, żqué haremos?** Al regresar: es decir, de la misión narrada en 9.1-6.Betsaida: población situada en la orilla nordeste del Mar de Galilea.
Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín
11 Respondiendo, les decía: --El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo.
Jesús sana a un leproso
Elección de los doce apóstoles
12 Vinieron también unos publicanos para ser bautizados, y le dijeron: --Maestro, żqué haremos? 13 Él les dijo: --No exijáis más de lo que os está ordenado.
3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.14--9.50)
Jesús principia su ministerio
14 También le preguntaron unos soldados, diciendo: --Y nosotros, żqué haremos? Les dijo: --No hagáis extorsión a nadie, ni calumniéis; y contentaos con vuestro salario. 15 Como el pueblo estaba a la expectativa, preguntándose todos en sus corazones si acaso Juan sería el Cristo,
Jesús en Nazaret
La parábola de la lámpara
16 respondió Juan, diciendo a todos: --Yo a la verdad os bautizo en agua, pero viene uno más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.* Los bendijo: Véase Mt 14.19 n.
Jesús sana a un paralítico
Jesús ministra a una multitud
17 Su aventador está en su mano para limpiar su era. Recogerá el trigo en su granero y quemará la paja en fuego que nunca se apagará.* Cf. 2 R 4.43-44.
Los mensajeros de Juan el Bautista
La confesión de Pedro
18 Con estas y otras muchas exhortaciones anunciaba las buenas nuevas al pueblo.
La madre y los hermanos de Jesús
19 Entonces Herodes, el tetrarca, era reprendido por Juan a causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano, y por todas las maldades que Herodes había hecho.* Cf. Mt 14.1-2 y paralelos. Elías: Véase 9.7-8 n.
Bienaventuranzas y ayes
20 Sobre todas ellas ańadió además esta: encerró a Juan en la cárcel.* Jn 6.68-69. El Cristo: título griego equivalente al hebreo Mesías; véase Concordancia temática. De Dios: o enviado por Dios.
El bautismo de Jesús
Jesús anuncia su muerte
21 Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado y, mientras oraba, el cielo se abrió
Jesús calma la tempestad
22 y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma; y vino una voz del cielo que decía: «Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia».* Mc 9.31; 10.32-34; Lc 9.44; 18.31-33.
Genealogía de Jesús
23 Jesús, al comenzar su ministerio, era como de treinta ańos, hijo, según se creía, de José hijo de Elí 24 hijo de Matat, hijo de Leví, hijo de Melqui, hijo de Jana, hijo de José,* Mt 10.38-39; Lc 14.27; 17.33; Jn 12.24-25. Tome su cruz: Sobre el sentido de esta frase, véase Mt 10.38 n.25 hijo de Matatías, hijo de Amós, hijo de Nahúm, hijo de Esli, hijo de Nagai,
El endemoniado gadareno
26 hijo de Maat, hijo de Matatías, hijo de Semei, hijo de José, hijo de Judá,* Mt 10.33; Lc 12.9; 2 Ti 2.12.
Llamamiento de Leví
El amor a los enemigos y%la regla de oro
(Mt 5.38-48; 7.12)
27 hijo de Joana, hijo de Resa, hijo de Zorobabel, hijo de Salatiel, hijo de Neri,* Sobre las diferentes interpretaciones de esta declaración, véase Mt 16.28 n.
La transfiguración
28 hijo de Melqui, hijo de Adi, hijo de Cosam, hijo de Elmodam, hijo de Er,* Mt 14.23; Lc 6.12.29 hijo de Josué, hijo de Eliezer, hijo de Jorim, hijo de Matat,* La apariencia de su rostro cambió: Cf. Ex 34.29-35.30 hijo de Leví, hijo de Simeón, hijo de Judá, hijo de José, hijo de Jonán, hijo de Eliaquim,* Moisés y Elías: Dt 18.15; Mal 4.5-6; véase Mt 17.3 n.
Un hombre que tenía un espíritu impuro
31 hijo de Melea, hijo de Mainán, hijo de Matata, hijo de Natán,* Su partida: lit. éxodo, término que parece incluir su muerte y su ascensión al cielo (Lc 24.50-53), y que recuerda el éxodo o salida de los israelitas de Egipto.32 hijo de David, hijo de Isaí, hijo de Obed, hijo de Booz, hijo de Salmón, hijo de Naasón,
La pregunta sobre el ayuno
33 hijo de Aminadab, hijo de Aram, hijo de Esrom, hijo de Fares, hijo de Judá, 34 hijo de Jacob, hijo de Isaac, hijo de Abraham, hijo de Taré, hijo de Nacor,* En el AT la nube se relacionaba con la presencia de Dios y con el éxodo; véanse 9.31 n.; Mt 17.5 nota d y Lc 1.35 nota v.35 hijo de Serug, hijo de Ragau, hijo de Peleg, hijo de Heber, hijo de Sala,* Gn 22.2; Sal 2.7; Is 42.1; Mt 3.17; 12.18; Mc 1.11; Lc 3.22. Amado: La expresión a él oíd recuerda a Dt 18.15.
Jesús en el hogar de Simón, el fariseo
36 hijo de Cainán, hijo de Arfaxad, hijo de Sem, hijo de Noé, hijo de Lamec,* Cuando cesó la voz, Jesús se encontraba solo: también puede traducirse: Cuando se escuchó esa voz, Jesús quedó solo.
El juzgar a los demás
(Mt 7.1-5)
Jesús sana a un muchacho endemoniado
37 hijo de Matusalén, hijo de Enoc, hijo de Jared, hijo de Mahalaleel, hijo de Cainán,
Jesús sana a la suegra de Pedro
38 hijo de Enós, hijo de Set, hijo de Adán, hijo de Dios.
2. PREPARACIÓN DEL MINISTERIO DE JESÚS (3.1--4.13)
Predicación de Juan el Bautista
(Mt 3.1-12; Mc 1.1-8; Jn 1.19-28)
Tentación de Jesús
La pesca milagrosa
Los discípulos recogen espigas%en sábado
Jesús sana al siervo de un centurión
Mujeres que sirven a Jesús
Misión de los doce discípulos
1 Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y fue llevado por el Espíritu al desierto 2 por cuarenta días, y era tentado por el diablo. No comió nada en aquellos días, pasados los cuales tuvo hambre.* Cf. Mc 3.14-15.3 Entonces el diablo le dijo: --Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan.* Ni llevéis dos túnicas: es decir, ropa de repuesto.
Parábola del sembrador
(Mt 13.1-15,18-23; Mc 4.1-20)
4 Jesús, respondiéndole, dijo: --Escrito está: “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios”., 5 Luego lo llevó el diablo a un alto monte y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra.* Cf. Lc 10.4-11. Sacudid el polvo de vuestros pies: en seńal de rechazo; cf. Mt 10.14; Hch 13.51.
El hombre de la mano seca
6 Le dijo el diablo: --A ti te daré todo el poder de estos reinos y la gloria de ellos, porque a mí me ha sido entregada y a quien quiero la doy.
Muerte de Juan el Bautista
7 Si tú, postrado, me adoras, todos serán tuyos.* Se trata de Herodes Antipas, tetrarca o gobernador de Galilea; véase Mt 14.1 n.8 Respondiendo Jesús, le dijo: --Vete de mí, Satanás, porque escrito está: “Al Seńor tu Dios adorarás y solo a él servirás”.* Cf. Mt 16.14 y paralelos. Los judíos creían que el profeta Elías había de regresar antes del día del Seńor (Mal 4.5-6).9 Entonces lo llevó a Jerusalén, lo puso sobre el pináculo del Templo y le dijo: --Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo,* Este deseo de Herodes finalmente se cumplió, aunque en otras circunstancias; cf. Lc 23.8-12.
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)
10 pues escrito está:
»“A sus ángeles mandará acerca de ti,%que te guarden”,** Al regresar: es decir, de la misión narrada en 9.1-6.Betsaida: población situada en la orilla nordeste del Mar de Galilea.
Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín
11 »y
»“En las manos te sostendrán,
para que no tropieces con tu pie%en piedra”.
Jesús sana a un leproso
Elección de los doce apóstoles
12 Respondiendo Jesús, le dijo: --Dicho está: “No tentarás al Seńor tu Dios”. 13 Cuando acabó toda tentación el diablo, se apartó de él por un tiempo.
3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.14--9.50)
Jesús principia su ministerio
14 Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor. 15 Enseńaba en las sinagogas de ellos y era glorificado por todos.
Jesús en Nazaret
La parábola de la lámpara
16 Vino a Nazaret, donde se había criado; y el sábado entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer.* Los bendijo: Véase Mt 14.19 n.
Jesús sana a un paralítico
Jesús ministra a una multitud
17 Se le dio el libro del profeta Isaías y, habiendo abierto el libro, halló el lugar donde está escrito:
* Cf. 2 R 4.43-44.
Los mensajeros de Juan el Bautista
La confesión de Pedro
18 «El Espíritu del Seńor está sobre mí,
por cuanto me ha ungido para dar%buenas nuevas a los pobres;
me ha enviado a sanar%a los quebrantados de corazón,
a pregonar libertad a los cautivos
y vista a los ciegos,
a poner en libertad a los oprimidos
La madre y los hermanos de Jesús
19 y a predicar el ańo agradable del Seńor».* Cf. Mt 14.1-2 y paralelos. Elías: Véase 9.7-8 n.
Bienaventuranzas y ayes
20 Enrollando el libro, lo dio al ministro y se sentó.ń 4.20Se sentó: La lectura de las Escrituras en la sinagoga se hacía de pie (v. 16), pero el expositor se sentaba para impartir la exhortación o enseńanza.Los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él.* Jn 6.68-69. El Cristo: título griego equivalente al hebreo Mesías; véase Concordancia temática. De Dios: o enviado por Dios.
El bautismo de Jesús
Jesús anuncia su muerte
21 Entonces comenzó a decirles: --Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.
Jesús calma la tempestad
22 Todos daban buen testimonio de él y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca. Decían: --żNo es este el hijo de José?* Mc 9.31; 10.32-34; Lc 9.44; 18.31-33.
Genealogía de Jesús
23 Él les dijo: --Sin duda me diréis este refrán: “Médico, cúrate a ti mismo. De tantas cosas que hemos oído que se han hecho en Capernaúm, haz también aquí en tu tierra”. 24 Y ańadió: --De cierto os digo que ningún profeta es bien recibido en su propia tierra.* Mt 10.38-39; Lc 14.27; 17.33; Jn 12.24-25. Tome su cruz: Sobre el sentido de esta frase, véase Mt 10.38 n.25 Y en verdad os digo que muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres ańos y seis meses y hubo una gran hambre en toda la tierra;
El endemoniado gadareno
26 pero a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda en Sarepta de Sidón.* Mt 10.33; Lc 12.9; 2 Ti 2.12.
Llamamiento de Leví
El amor a los enemigos y%la regla de oro
(Mt 5.38-48; 7.12)
27 Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio.* Sobre las diferentes interpretaciones de esta declaración, véase Mt 16.28 n.
La transfiguración
28 Al oir estas cosas, todos en la sinagoga se llenaron de ira.* Mt 14.23; Lc 6.12.29 Levantándose, lo echaron fuera de la ciudad y lo llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada la ciudad de ellos, para despeńarlo;* La apariencia de su rostro cambió: Cf. Ex 34.29-35.30 pero él pasó por en medio de ellos y se fue.* Moisés y Elías: Dt 18.15; Mal 4.5-6; véase Mt 17.3 n.
Un hombre que tenía un espíritu impuro
31 Descendió Jesús a Capernaúm, ciudad de Galilea, y los sábados les enseńaba;* Su partida: lit. éxodo, término que parece incluir su muerte y su ascensión al cielo (Lc 24.50-53), y que recuerda el éxodo o salida de los israelitas de Egipto.32 y se admiraban de su doctrina, porque su palabra tenía autoridad.
La pregunta sobre el ayuno
33 Estaba en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu de demonio impuro, el cual exclamó a gran voz, 34 diciendo: --ˇDéjanos! żQué tienes con nosotros, Jesús nazareno? żHas venido para destruirnos? Yo sé quién eres: el Santo de Dios.* En el AT la nube se relacionaba con la presencia de Dios y con el éxodo; véanse 9.31 n.; Mt 17.5 nota d y Lc 1.35 nota v.35 Jesús lo reprendió, diciendo: --ˇCállate y sal de él! Entonces el demonio, derribándolo en medio de ellos, salió de él sin hacerle dańo alguno.* Gn 22.2; Sal 2.7; Is 42.1; Mt 3.17; 12.18; Mc 1.11; Lc 3.22. Amado: La expresión a él oíd recuerda a Dt 18.15.
Jesús en el hogar de Simón, el fariseo
36 Todos estaban maravillados, y se decían unos a otros: --żQué palabra es esta, que con autoridad y poder manda a los espíritus impuros, y salen?* Cuando cesó la voz, Jesús se encontraba solo: también puede traducirse: Cuando se escuchó esa voz, Jesús quedó solo.
El juzgar a los demás
(Mt 7.1-5)
Jesús sana a un muchacho endemoniado
37 Y su fama se difundía por todos los lugares de la región.
Jesús sana a la suegra de Pedro
38 Entonces Jesús se levantó, salió de la sinagoga y entró en casa de Simón. La suegra de Simón tenía una gran fiebre; y le rogaron por ella. 39 E inclinándose hacia ella, reprendió a la fiebre; y la fiebre la dejó, y levantándose ella al instante, les servía.* Los síntomas son semejantes a los que hoy se conocen como característicos de la epilepsia; cf. Mt 17.15 n.
Jesús sana a muchos enfermos
La hija de Jairo, y la mujer que tocó el manto de Jesús
40 Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades los traían a él; y él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba. 41 También salían demonios de muchos, dando voces y diciendo: --ˇTú eres el Hijo de Dios! Pero él los reprendía y no los dejaba hablar, porque sabían que él era el Cristo.* Cf. Dt 32.5.
Jesús recorre Galilea predicando
42 Cuando ya era de día, salió y se fue a un lugar desierto. La gente lo buscaba y, llegando a donde estaba, lo detenían para que no se fuera de ellos.
Por sus frutos los conoceréis
43 Pero él les dijo: --Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios, porque para esto he sido enviado.
Jesús anuncia por segunda vez%su muerte
44 Y predicaba en las sinagogas de Galilea.* Lc 9.22; 18.31-33.
2. PREPARACIÓN DEL MINISTERIO DE JESÚS (3.1--4.13)
Predicación de Juan el Bautista
(Mt 3.1-12; Mc 1.1-8; Jn 1.19-28)
Tentación de Jesús
La pesca milagrosa
Los discípulos recogen espigas%en sábado
Jesús sana al siervo de un centurión
Mujeres que sirven a Jesús
Misión de los doce discípulos
1 Aconteció que estando Jesús junto al Lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oir la palabra de Dios. 2 Vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; los pescadores habían descendido de ellas y lavaban sus redes.* Cf. Mc 3.14-15.3 Entró en una de aquellas barcas, la cual era de Simón y le rogó que la apartara de tierra un poco. Luego, sentándose, enseńaba desde la barca a la multitud.* Ni llevéis dos túnicas: es decir, ropa de repuesto.
Parábola del sembrador
(Mt 13.1-15,18-23; Mc 4.1-20)
4 Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: --Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar. 5 Respondiendo Simón, le dijo: --Maestro, toda la noche hemos estado trabajando y nada hemos pescado; pero en tu palabra echaré la red.* Cf. Lc 10.4-11. Sacudid el polvo de vuestros pies: en seńal de rechazo; cf. Mt 10.14; Hch 13.51.
El hombre de la mano seca
6 Cuando lo hicieron, recogieron tal cantidad de peces que su red se rompía.
Muerte de Juan el Bautista
7 Entonces hicieron seńas a los compańeros que estaban en la otra barca para que acudieran a ayudarlos. Ellos vinieron y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían.* Se trata de Herodes Antipas, tetrarca o gobernador de Galilea; véase Mt 14.1 n.8 Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: --Apártate de mí, Seńor, porque soy hombre pecador.* Cf. Mt 16.14 y paralelos. Los judíos creían que el profeta Elías había de regresar antes del día del Seńor (Mal 4.5-6).9 Por la pesca que habían hecho, el temor se había apoderado de él y de todos los que estaban con él,* Este deseo de Herodes finalmente se cumplió, aunque en otras circunstancias; cf. Lc 23.8-12.
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)
10 y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compańeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: --No temas; desde ahora serás pescador de hombres.** Al regresar: es decir, de la misión narrada en 9.1-6.Betsaida: población situada en la orilla nordeste del Mar de Galilea.
Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín
11 Trajeron a tierra las barcas y, dejándolo todo, lo siguieron.
Jesús sana a un leproso
Elección de los doce apóstoles
12 Sucedió que estando él en una de las ciudades, se presentó un hombre lleno de lepra, el cual, viendo a Jesús, se postró con el rostro en tierra y le rogó, diciendo: --Seńor, si quieres, puedes limpiarme. 13 Jesús entonces, extendiendo la mano, lo tocó, diciendo: --Quiero, sé limpio. Y al instante la lepra se fue de él.
3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.14--9.50)
Jesús principia su ministerio
14 Jesús le mandó que no lo dijera a nadie. Le dijo: --Ve, muéstrate al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés, para testimonio a ellos. 15 Pero su fama se extendía más y más; y se reunía mucha gente para oírlo y para que los sanara de sus enfermedades.
Jesús en Nazaret
La parábola de la lámpara
16 Pero él se apartaba a lugares desiertos para orar.* Los bendijo: Véase Mt 14.19 n.
Jesús sana a un paralítico
Jesús ministra a una multitud
17 Aconteció un día que él estaba enseńando, y estaban sentados los fariseos y doctores de la Ley, los cuales habían venido de todas las aldeas de Galilea, de Judea y Jerusalén; y el poder del Seńor estaba con él para sanar.* Cf. 2 R 4.43-44.
Los mensajeros de Juan el Bautista
La confesión de Pedro
18 Sucedió que unos hombres que traían en una camilla a un hombre que estaba paralítico, procuraban entrar y ponerlo delante de él.
La madre y los hermanos de Jesús
19 Pero no hallando cómo hacerlo a causa de la multitud, subieron encima de la casa y por el tejado lo bajaron con la camilla y lo pusieron en medio, delante de Jesús.* Cf. Mt 14.1-2 y paralelos. Elías: Véase 9.7-8 n.
Bienaventuranzas y ayes
20 Al ver él la fe de ellos, le dijo: --Hombre, tus pecados te son perdonados.* Jn 6.68-69. El Cristo: título griego equivalente al hebreo Mesías; véase Concordancia temática. De Dios: o enviado por Dios.
El bautismo de Jesús
Jesús anuncia su muerte
21 Entonces los escribas y los fariseos comenzaron a pensar, diciendo: «żQuién es este que habla blasfemias? żQuién puede perdonar pecados sino sólo Dios?».
Jesús calma la tempestad
22 Jesús entonces, conociendo los pensamientos de ellos, les preguntó: --żQué pensáis en vuestros corazones?* Mc 9.31; 10.32-34; Lc 9.44; 18.31-33.
Genealogía de Jesús
23 żQué es más fácil, decir: “Tus pecados te son perdonados”, o decir: “Levántate y anda”? 24 Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados --dijo al paralítico--: A ti te digo: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.* Mt 10.38-39; Lc 14.27; 17.33; Jn 12.24-25. Tome su cruz: Sobre el sentido de esta frase, véase Mt 10.38 n.25 Al instante se levantó en presencia de ellos, tomó la camilla en que estaba acostado y se fue a su casa glorificando a Dios.
El endemoniado gadareno
26 Y todos, sobrecogidos de asombro, glorificaban a Dios. Llenos de temor, decían: --Hoy hemos visto maravillas.* Mt 10.33; Lc 12.9; 2 Ti 2.12.
Llamamiento de Leví
El amor a los enemigos y%la regla de oro
(Mt 5.38-48; 7.12)
27 Después de estas cosas salió y vio a un publicano llamado Leví, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: --Sígueme.* Sobre las diferentes interpretaciones de esta declaración, véase Mt 16.28 n.
La transfiguración
28 Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió.* Mt 14.23; Lc 6.12.29 Leví le hizo un gran banquete en su casa; y había mucha compańía de publicanos y de otros que estaban a la mesa con ellos.* La apariencia de su rostro cambió: Cf. Ex 34.29-35.30 Los escribas y los fariseos murmuraban contra los discípulos, diciendo: --żPor qué coméis y bebéis con publicanos y pecadores?* Moisés y Elías: Dt 18.15; Mal 4.5-6; véase Mt 17.3 n.
Un hombre que tenía un espíritu impuro
31 Respondiendo Jesús, les dijo: --Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.* Su partida: lit. éxodo, término que parece incluir su muerte y su ascensión al cielo (Lc 24.50-53), y que recuerda el éxodo o salida de los israelitas de Egipto.32 No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.
La pregunta sobre el ayuno
33 Entonces ellos le preguntaron: --żPor qué los discípulos de Juanń 5.33Los discípulos de Juan: esto es, de Juan el Bautista (véase Mt 9.14 nota l).ayunan muchas veces y hacen oraciones, y asimismo los de los fariseos, pero los tuyos comen y beben? 34 Él les dijo: --żPodéis acaso hacer que los que están de bodas ayunen entre tanto que el esposo está con ellos?* En el AT la nube se relacionaba con la presencia de Dios y con el éxodo; véanse 9.31 n.; Mt 17.5 nota d y Lc 1.35 nota v.35 Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado; entonces, en aquellos días, ayunarán.* Gn 22.2; Sal 2.7; Is 42.1; Mt 3.17; 12.18; Mc 1.11; Lc 3.22. Amado: La expresión a él oíd recuerda a Dt 18.15.
Jesús en el hogar de Simón, el fariseo
36 Les dijo también una parábola: --Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo y lo pone en un vestido viejo, pues si lo hace, no solamente rompe el nuevo, sino que el remiendo sacado de él no armoniza con el viejo.* Cuando cesó la voz, Jesús se encontraba solo: también puede traducirse: Cuando se escuchó esa voz, Jesús quedó solo.
El juzgar a los demás
(Mt 7.1-5)
Jesús sana a un muchacho endemoniado
37 Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo romperá los odres y se derramará, y los odres se perderán.
Jesús sana a la suegra de Pedro
38 Pero el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar, y lo uno y lo otro se conservan. 39 Y nadie que haya bebido del ańejo querrá luego el nuevo, porque dice: “El ańejo es mejor”.,* Los síntomas son semejantes a los que hoy se conocen como característicos de la epilepsia; cf. Mt 17.15 n.
2. PREPARACIÓN DEL MINISTERIO DE JESÚS (3.1--4.13)
Predicación de Juan el Bautista
(Mt 3.1-12; Mc 1.1-8; Jn 1.19-28)
Tentación de Jesús
La pesca milagrosa
Los discípulos recogen espigas%en sábado
Jesús sana al siervo de un centurión
Mujeres que sirven a Jesús
Misión de los doce discípulos
1 Aconteció que un sábado, pasando Jesús por los sembrados, sus discípulos arrancaban espigas y, restregándolas con las manos, comían. 2 Algunos de los fariseos les dijeron: --żPor qué hacéis lo que no es lícito hacer en sábado?* Cf. Mc 3.14-15.3 Respondiendo Jesús, les dijo: --żNi aun esto habéis leído, lo que hizo David cuando él y los que con él estaban tuvieron hambre?,* Ni llevéis dos túnicas: es decir, ropa de repuesto.
Parábola del sembrador
(Mt 13.1-15,18-23; Mc 4.1-20)
4 żcomo entró en la casa de Dios y tomó los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino solo a los sacerdotes, y comió, y dio también a los que estaban con él? 5 Y les decía: --El Hijo del hombre es Seńor aun del sábado.* Cf. Lc 10.4-11. Sacudid el polvo de vuestros pies: en seńal de rechazo; cf. Mt 10.14; Hch 13.51.
El hombre de la mano seca
6 Aconteció también en otro sábado que él entró en la sinagoga y enseńaba; y estaba allí un hombre que tenía seca la mano derecha.
Muerte de Juan el Bautista
7 Y lo acechaban los escribas y los fariseos para ver si en sábado lo sanaría, a fin de hallar de qué acusarlo.* Se trata de Herodes Antipas, tetrarca o gobernador de Galilea; véase Mt 14.1 n.8 Pero él, que conocía sus pensamientos, dijo al hombre que tenía la mano seca: --Levántate y ponte en medio. Él, levantándose, se quedó en pie.* Cf. Mt 16.14 y paralelos. Los judíos creían que el profeta Elías había de regresar antes del día del Seńor (Mal 4.5-6).9 Entonces Jesús les dijo: --Os preguntaré una cosa: En sábado, żes lícito hacer bien o hacer mal?, żsalvar la vida o quitarla?* Este deseo de Herodes finalmente se cumplió, aunque en otras circunstancias; cf. Lc 23.8-12.
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)
10 Y, mirándolos a todos alrededor, dijo al hombre: --Extiende tu mano. Él lo hizo y su mano fue restaurada.** Al regresar: es decir, de la misión narrada en 9.1-6.Betsaida: población situada en la orilla nordeste del Mar de Galilea.
Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín
11 Ellos se llenaron de furor y hablaban entre sí qué podrían hacer contra Jesús.
Jesús sana a un leproso
Elección de los doce apóstoles
12 En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. 13 Cuando llegó el día, llamó a sus discípulos y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles:
3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.14--9.50)
Jesús principia su ministerio
14 Simón, a quien también llamó Pedro, su hermano Andrés, Jacobo y Juan, Felipe y Bartolomé, 15 Mateo, Tomás, Jacobo, hijo de Alfeo, Simón llamado Zelote,
Jesús en Nazaret
La parábola de la lámpara
16 Judas hermano de Jacobo, y Judas Iscariote, que llegó a ser el traidor.* Los bendijo: Véase Mt 14.19 n.
Jesús sana a un paralítico
Jesús ministra a una multitud
17 Descendió con ellos y se detuvo en un lugar llano, en compańía de sus discípulos y de una gran multitud de gente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón que había venido para oírlo y para ser sanados de sus enfermedades;* Cf. 2 R 4.43-44.
Los mensajeros de Juan el Bautista
La confesión de Pedro
18 también los que habían sido atormentados por espíritus impuros eran sanados.
La madre y los hermanos de Jesús
19 Toda la gente procuraba tocarlo, porque poder salía de él y sanaba a todos.* Cf. Mt 14.1-2 y paralelos. Elías: Véase 9.7-8 n.
Bienaventuranzas y ayes
20 Alzando los ojos hacia sus discípulos, decía:
«Bienaventurados vosotros los pobres,
porque vuestro es el reino de Dios.
* Jn 6.68-69. El Cristo: título griego equivalente al hebreo Mesías; véase Concordancia temática. De Dios: o enviado por Dios.
El bautismo de Jesús
Jesús anuncia su muerte
21 Bienaventurados%los que ahora tenéis hambre,
porque seréis saciados.
Bienaventurados los que ahora lloráis,
porque reiréis.
Jesús calma la tempestad
22 Bienaventurados seréis%cuando los hombres os odien,%os aparten de sí, os insulten%y desechen vuestro nombre como malo%por causa del Hijo del hombre.* Mc 9.31; 10.32-34; Lc 9.44; 18.31-33.
Genealogía de Jesús
23 »Gozaos en aquel día y alegraos, porque vuestra recompensa es grande en los cielos, porque así hacían sus padres con los profetas. 24 »Pero ˇay de vosotros, ricos!, porque ya tenéis vuestro consuelo.* Mt 10.38-39; Lc 14.27; 17.33; Jn 12.24-25. Tome su cruz: Sobre el sentido de esta frase, véase Mt 10.38 n.25 »ˇAy de vosotros, los que ahora estáis saciados!, porque tendréis hambre. »ˇAy de vosotros, los que ahora reís!, porque lamentaréis y lloraréis.
El endemoniado gadareno
26 »ˇAy de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!, porque así hacían sus padres con los falsos profetas.* Mt 10.33; Lc 12.9; 2 Ti 2.12.
Llamamiento de Leví
El amor a los enemigos y%la regla de oro
(Mt 5.38-48; 7.12)
27 »Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odian;* Sobre las diferentes interpretaciones de esta declaración, véase Mt 16.28 n.
La transfiguración
28 bendecid a los que os maldicen y orad por los que os calumnian.* Mt 14.23; Lc 6.12.29 Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite la capa, ni aun la túnica le niegues.* La apariencia de su rostro cambió: Cf. Ex 34.29-35.30 A cualquiera que te pida, dale; y al que tome lo que es tuyo, no pidas que te lo devuelva.* Moisés y Elías: Dt 18.15; Mal 4.5-6; véase Mt 17.3 n.
Un hombre que tenía un espíritu impuro
31 Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos.* Su partida: lit. éxodo, término que parece incluir su muerte y su ascensión al cielo (Lc 24.50-53), y que recuerda el éxodo o salida de los israelitas de Egipto.32 »Si amáis a los que os aman, żqué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman.
La pregunta sobre el ayuno
33 Y si hacéis bien a los que os hacen bien, żqué mérito tenéis? También los pecadores hacen lo mismo. 34 Y si prestáis a aquellos de quienes esperáis recibir, żqué mérito tenéis?, pues también los pecadores prestan a los pecadores para recibir otro tanto.* En el AT la nube se relacionaba con la presencia de Dios y con el éxodo; véanse 9.31 n.; Mt 17.5 nota d y Lc 1.35 nota v.35 Amad, pues, a vuestros enemigos, haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y vuestra recompensa será grande, y seréis hijos del Altísimo, porque él es benigno para con los ingratos y malos.* Gn 22.2; Sal 2.7; Is 42.1; Mt 3.17; 12.18; Mc 1.11; Lc 3.22. Amado: La expresión a él oíd recuerda a Dt 18.15.
Jesús en el hogar de Simón, el fariseo
36 Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.* Cuando cesó la voz, Jesús se encontraba solo: también puede traducirse: Cuando se escuchó esa voz, Jesús quedó solo.
El juzgar a los demás
(Mt 7.1-5)
Jesús sana a un muchacho endemoniado
37 »No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados.
Jesús sana a la suegra de Pedro
38 Dad y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo, porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir». 39 Les dijo también una parábola: «żAcaso puede un ciego guiar a otro ciego? żNo caerán ambos en el hoyo?* Los síntomas son semejantes a los que hoy se conocen como característicos de la epilepsia; cf. Mt 17.15 n.
Jesús sana a muchos enfermos
La hija de Jairo, y la mujer que tocó el manto de Jesús
40 El discípulo no es superior a su maestro; pero todo el que sea perfeccionado, será como su maestro. 41 »żPor qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?* Cf. Dt 32.5.
Jesús recorre Galilea predicando
42 żO cómo puedes decir a tu hermano: “Hermano, déjame sacar la paja que está en tu ojo”, no mirando tú la viga que está en el tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano.
Por sus frutos los conoceréis
43 »No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto,
Jesús anuncia por segunda vez%su muerte
44 pues todo árbol se conoce por su fruto, ya que no se cosechan higos de los espinos ni de las zarzas se vendimian uvas.* Lc 9.22; 18.31-33.45 El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo, porque de la abundancia del corazón habla la boca.
Los dos cimientos
żQuién es el mayor?
46 »żPor qué me llamáis “Seńor, Seńor”, y no hacéis lo que yo digo?* Lc 22.24.47 Todo aquel que viene a mí y oye mis palabras y las obedece, os indicaré a quién es semejante.* Un nińo: Véase Mt 18.3 n.48 Semejante es al hombre que, al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover porque estaba fundada sobre la roca.* Mt 10.40; Lc 10.16; Jn 13.20.
El que no está contra nosotros, por nosotros está
49 Pero el que las oyó y no las obedeció, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó y fue grande la ruina de aquella casa».
2. PREPARACIÓN DEL MINISTERIO DE JESÚS (3.1--4.13)
Predicación de Juan el Bautista
(Mt 3.1-12; Mc 1.1-8; Jn 1.19-28)
Tentación de Jesús
La pesca milagrosa
Los discípulos recogen espigas%en sábado
Jesús sana al siervo de un centurión
Mujeres que sirven a Jesús
Misión de los doce discípulos
1 Después que terminó todas sus palabras al pueblo que lo oía, entró en Capernaúm. 2 Y el siervo de un centurión, a quien este quería mucho, estaba enfermo y a punto de morir.* Cf. Mc 3.14-15.3 Cuando el centurión oyó hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniera y sanara a su siervo.* Ni llevéis dos túnicas: es decir, ropa de repuesto.
Parábola del sembrador
(Mt 13.1-15,18-23; Mc 4.1-20)
4 Ellos se acercaron a Jesús y le rogaron con solicitud, diciéndole: --Es digno de que le concedas esto, 5 porque ama a nuestra nación y nos edificó una sinagoga.* Cf. Lc 10.4-11. Sacudid el polvo de vuestros pies: en seńal de rechazo; cf. Mt 10.14; Hch 13.51.
El hombre de la mano seca
6 Jesús fue con ellos. Pero cuando ya no estaban lejos de la casa, el centurión envió a él unos amigos, diciéndole: --Seńor, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo,
Muerte de Juan el Bautista
7 por lo que ni aun me tuve por digno de ir a ti; pero di la palabra y mi siervo será sanado,* Se trata de Herodes Antipas, tetrarca o gobernador de Galilea; véase Mt 14.1 n.8 pues también yo soy hombre puesto bajo autoridad, y tengo soldados bajo mis órdenes, y digo a este: “Ve”, y va; y al otro: “Ven”, y viene; y a mi siervo: “Haz esto”, y lo hace.* Cf. Mt 16.14 y paralelos. Los judíos creían que el profeta Elías había de regresar antes del día del Seńor (Mal 4.5-6).9 Al oir esto, Jesús se maravilló de él y, volviéndose, dijo a la gente que lo seguía: --Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe.* Este deseo de Herodes finalmente se cumplió, aunque en otras circunstancias; cf. Lc 23.8-12.
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)
10 Y al regresar a casa los que habían sido enviados, hallaron sano al siervo que había estado enfermo.** Al regresar: es decir, de la misión narrada en 9.1-6.Betsaida: población situada en la orilla nordeste del Mar de Galilea.
Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín
11 Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e iban con él muchos de sus discípulos y una gran multitud.
Jesús sana a un leproso
Elección de los doce apóstoles
12 Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, que era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad. 13 Cuando el Seńor la vio, se compadeció de ella y le dijo: --No llores.
3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.14--9.50)
Jesús principia su ministerio
14 Acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: --Joven, a ti te digo, levántate. 15 Entonces se incorporó el que había muerto y comenzó a hablar. Y lo dio a su madre.
Jesús en Nazaret
La parábola de la lámpara
16 Todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios diciendo: «Un gran profeta se ha levantado entre nosotros» y «Dios ha visitado a su pueblo».* Los bendijo: Véase Mt 14.19 n.
Jesús sana a un paralítico
Jesús ministra a una multitud
17 Y se extendió la fama de él por toda Judea y por toda la región de alrededor.* Cf. 2 R 4.43-44.
Los mensajeros de Juan el Bautista
La confesión de Pedro
18 Los discípulos de Juan le dieron las nuevas de todas estas cosas. Y llamó Juan a dos de sus discípulos,
La madre y los hermanos de Jesús
19 y los envió a Jesús para preguntarle: «żEres tú el que había de venir o esperaremos a otro?».* Cf. Mt 14.1-2 y paralelos. Elías: Véase 9.7-8 n.
Bienaventuranzas y ayes
20 Cuando, pues, los hombres vinieron a él, le dijeron: --Juan el Bautista nos ha enviado a ti para preguntarte: “żEres tú el que había de venir o esperaremos a otro?”.* Jn 6.68-69. El Cristo: título griego equivalente al hebreo Mesías; véase Concordancia temática. De Dios: o enviado por Dios.
El bautismo de Jesús
Jesús anuncia su muerte
21 En esa misma hora sanó a muchos de enfermedades, plagas y espíritus malos, y a muchos ciegos les dio la vista.
Jesús calma la tempestad
22 Respondiendo Jesús, les dijo: --Id, haced saber a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados y a los pobres es anunciado el evangelio;* Mc 9.31; 10.32-34; Lc 9.44; 18.31-33.
Genealogía de Jesús
23 y bienaventurado es aquel que no halle tropiezo en mí. 24 Cuando se fueron los mensajeros de Juan, comenzó a hablar de Juan a la gente: --żQué salisteis a ver al desierto? żUna cańa sacudida por el viento?* Mt 10.38-39; Lc 14.27; 17.33; Jn 12.24-25. Tome su cruz: Sobre el sentido de esta frase, véase Mt 10.38 n.25 żO qué salisteis a ver? żA un hombre cubierto de vestiduras delicadas? Pero los que tienen vestidura preciosań 7.25Vestidura preciosa: o lujosa, en contraste con la ropa corriente y áspera que vestía Juan el Bautista (Mt 3.4).y viven en deleites, en los palacios de los reyes están.
El endemoniado gadareno
26 Entonces żqué salisteis a ver? żA un profeta? Sí, os digo, y más que profeta.* Mt 10.33; Lc 12.9; 2 Ti 2.12.
Llamamiento de Leví
El amor a los enemigos y%la regla de oro
(Mt 5.38-48; 7.12)
27 Este es de quien está escrito:
»“Yo envío mi mensajero%delante de tu faz,
el cual preparará tu camino%delante de ti”.* Sobre las diferentes interpretaciones de esta declaración, véase Mt 16.28 n.
La transfiguración
28 »Os digo que entre los nacidos de mujeres no hay mayor profeta que Juan el Bautista; y, sin embargo, el más pequeńo en el reino de Dios es mayor que él.* Mt 14.23; Lc 6.12.29 El pueblo entero que lo escuchó, incluso los publicanos, justificaron a Dios, bautizándose con el bautismo de Juan.* La apariencia de su rostro cambió: Cf. Ex 34.29-35.30 Pero los fariseos y los intérpretes de la Ley desecharon los designios de Dios respecto de sí mismos, y no quisieron ser bautizados por Juan.* Moisés y Elías: Dt 18.15; Mal 4.5-6; véase Mt 17.3 n.
Un hombre que tenía un espíritu impuro
31 Agregó el Seńor: --żA qué, pues, compararé a los hombres de esta generación? żA qué son semejantes?* Su partida: lit. éxodo, término que parece incluir su muerte y su ascensión al cielo (Lc 24.50-53), y que recuerda el éxodo o salida de los israelitas de Egipto.32 Semejantes son a los muchachos sentados en la plaza, que se gritan unos a otros y dicen: “Os tocamos flauta, y no bailasteis; os entonamos canciones de duelo y no llorasteis”.
La pregunta sobre el ayuno
33 Vino Juan el Bautista, que ni comía pan ni bebía vino, y decís: “Demonio tiene”. 34 Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: “Este es un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores”.* En el AT la nube se relacionaba con la presencia de Dios y con el éxodo; véanse 9.31 n.; Mt 17.5 nota d y Lc 1.35 nota v.35 Pero la sabiduría es justificada por todos sus hijos.* Gn 22.2; Sal 2.7; Is 42.1; Mt 3.17; 12.18; Mc 1.11; Lc 3.22. Amado: La expresión a él oíd recuerda a Dt 18.15.
Jesús en el hogar de Simón, el fariseo
36 Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiera con él. Y habiendo entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.* Cuando cesó la voz, Jesús se encontraba solo: también puede traducirse: Cuando se escuchó esa voz, Jesús quedó solo.
El juzgar a los demás
(Mt 7.1-5)
Jesús sana a un muchacho endemoniado
37 Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume;
Jesús sana a la suegra de Pedro
38 y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los secaba con sus cabellos; y besaba sus pies y los ungía con el perfume. 39 Cuando vio esto el fariseo que lo había convidado, dijo para sí: «Si este fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que lo toca, porque es pecadora».* Los síntomas son semejantes a los que hoy se conocen como característicos de la epilepsia; cf. Mt 17.15 n.
Jesús sana a muchos enfermos
La hija de Jairo, y la mujer que tocó el manto de Jesús
40 Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: --Simón, una cosa tengo que decirte. Y él le dijo: --Di, Maestro. 41 --Un acreedor tenía dos deudores: uno le debía quinientos denarios y el otro, cincuenta.* Cf. Dt 32.5.
Jesús recorre Galilea predicando
42 No teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, żcuál de ellos lo amará más?
Por sus frutos los conoceréis
43 Respondiendo Simón, dijo: --Pienso que aquel a quien perdonó más. Él le dijo: --Rectamente has juzgado.
Jesús anuncia por segunda vez%su muerte
44 Entonces, mirando a la mujer, dijo a Simón: --żVes esta mujer? Entré en tu casa y no me diste agua para mis pies; pero ella ha regado mis pies con lágrimas y los ha secado con sus cabellos.* Lc 9.22; 18.31-33.45 No me diste beso; pero ella, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies.
Los dos cimientos
żQuién es el mayor?
46 No ungiste mi cabeza con aceite; pero ella ha ungido con perfume mis pies.* Lc 22.24.47 Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; pero aquel a quien se le perdona poco, poco ama.* Un nińo: Véase Mt 18.3 n.48 Y a ella le dijo: --Tus pecados te son perdonados.* Mt 10.40; Lc 10.16; Jn 13.20.
El que no está contra nosotros, por nosotros está
49 Los que estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir entre sí: --żQuién es este, que también perdona pecados? 50 Pero él dijo a la mujer: --Tu fe te ha salvado; ve en paz.* Mt 12.30; Lc 11.23.
2. PREPARACIÓN DEL MINISTERIO DE JESÚS (3.1--4.13)
Predicación de Juan el Bautista
(Mt 3.1-12; Mc 1.1-8; Jn 1.19-28)
Tentación de Jesús
La pesca milagrosa
Los discípulos recogen espigas%en sábado
Jesús sana al siervo de un centurión
Mujeres que sirven a Jesús
Misión de los doce discípulos
1 Aconteció después, que Jesús iba por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios. Lo acompańaban los doce 2 y algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malos y de enfermedades: María, que se llamaba Magdalena, de la que habían salido siete demonios,* Cf. Mc 3.14-15.3 Juana, mujer de Chuza, intendente de Herodes, Susana y otras muchas que ayudaban con sus bienes.* Ni llevéis dos túnicas: es decir, ropa de repuesto.
Parábola del sembrador
(Mt 13.1-15,18-23; Mc 4.1-20)
4 Juntándose una gran multitud y los que de cada ciudad venían a él, les dijo por parábola: 5 «El sembrador salió a sembrar su semilla; y mientras sembraba, una parte cayó junto al camino, fue pisoteada y las aves del cielo se la comieron.* Cf. Lc 10.4-11. Sacudid el polvo de vuestros pies: en seńal de rechazo; cf. Mt 10.14; Hch 13.51.
El hombre de la mano seca
6 Otra parte cayó sobre la piedra y, después de nacer, se secó, porque no tenía humedad.
Muerte de Juan el Bautista
7 Otra parte cayó entre espinos, y los espinos que nacieron juntamente con ella la ahogaron.* Se trata de Herodes Antipas, tetrarca o gobernador de Galilea; véase Mt 14.1 n.8 Y otra parte cayó en buena tierra, nació y llevó fruto a ciento por uno». Hablando estas cosas, decía con fuerte voz: «El que tiene oídos para oir, oiga».* Cf. Mt 16.14 y paralelos. Los judíos creían que el profeta Elías había de regresar antes del día del Seńor (Mal 4.5-6).9 Sus discípulos le preguntaron: --żQué significa esta parábola?* Este deseo de Herodes finalmente se cumplió, aunque en otras circunstancias; cf. Lc 23.8-12.
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)
10 Él dijo: --A vosotros os es dado conocer los misterios del reino de Dios, pero a los otros por parábolas, para que viendo no vean y oyendo no entiendan.** Al regresar: es decir, de la misión narrada en 9.1-6.Betsaida: población situada en la orilla nordeste del Mar de Galilea.
Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín
11 »Esta es, pues, la parábola: La semilla es la palabra de Dios.
Jesús sana a un leproso
Elección de los doce apóstoles
12 Los de junto al camino son los que oyen, pero luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra para que no crean y se salven. 13 Los de sobre la piedra son los que, habiendo oído, reciben la palabra con gozo, pero no tienen raíces; creen por algún tiempo, pero en el tiempo de la prueba se apartan.
3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.14--9.50)
Jesús principia su ministerio
14 La que cayó entre espinos son los que oyen pero luego se van y son ahogados por las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto. 15 Pero la que cayó en buena tierra son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia.
Jesús en Nazaret
La parábola de la lámpara
16 »Nadie enciende una luz para después cubrirla con una vasija, ni la pone debajo de la cama, sino que la pone en un candelero para que los que entren vean la luz.* Los bendijo: Véase Mt 14.19 n.
Jesús sana a un paralítico
Jesús ministra a una multitud
17 Así nada hay oculto que no haya de ser descubierto, ni escondido que no haya de ser conocido y de salir a la luz.* Cf. 2 R 4.43-44.
Los mensajeros de Juan el Bautista
La confesión de Pedro
18 Mirad, pues, cómo oís, porque a todo el que tiene, se le dará, y a todo el que no tiene, aun lo que piensa tener se le quitará.
La madre y los hermanos de Jesús
19 Entonces su madre y sus hermanos vinieron a él; pero no podían llegar hasta él por causa de la multitud.* Cf. Mt 14.1-2 y paralelos. Elías: Véase 9.7-8 n.
Bienaventuranzas y ayes
20 Y se le avisó, diciendo: --Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte.* Jn 6.68-69. El Cristo: título griego equivalente al hebreo Mesías; véase Concordancia temática. De Dios: o enviado por Dios.
El bautismo de Jesús
Jesús anuncia su muerte
21 Él entonces respondiendo, les dijo: --Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios y la obedecen.
Jesús calma la tempestad
22 Aconteció un día, que entró en una barca con sus discípulos y les dijo: --Pasemos al otro lado del lago. Y partieron.* Mc 9.31; 10.32-34; Lc 9.44; 18.31-33.
Genealogía de Jesús
23 Pero, mientras navegaban, él se durmió. Y se desencadenó una tempestad de viento en el lago, y se anegaban y peligraban. 24 Vinieron a él y lo despertaron, diciendo: --ˇMaestro, Maestro, que perecemos! Despertando él, reprendió al viento y a las olas; y cesaron y sobrevino la calma.* Mt 10.38-39; Lc 14.27; 17.33; Jn 12.24-25. Tome su cruz: Sobre el sentido de esta frase, véase Mt 10.38 n.25 Y les dijo: --żDónde está vuestra fe? Atemorizados, se maravillaban y se decían unos a otros: --żQuién es este, que aun a los vientos y a las aguas manda, y lo obedecen?
El endemoniado gadareno
26 Arribaron a la tierra de los gadarenos,ń 8.26Gadarenos: Véase Mt 8.28 nota r.que está en la ribera opuesta a Galilea.* Mt 10.33; Lc 12.9; 2 Ti 2.12.
Llamamiento de Leví
El amor a los enemigos y%la regla de oro
(Mt 5.38-48; 7.12)
27 Al llegar él a tierra, vino a su encuentro un hombre de la ciudad, endemoniado desde hacía mucho tiempo; no vestía ropa ni habitaba en casa, sino en los sepulcros.* Sobre las diferentes interpretaciones de esta declaración, véase Mt 16.28 n.
La transfiguración
28 Al ver a Jesús, lanzó un gran grito, y postrándose a sus pies exclamó a gran voz: --żQué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te ruego que no me atormentes.* Mt 14.23; Lc 6.12.29 (Jesús le ordenaba al espíritu impuro que saliera del hombre, pues hacía mucho tiempo que se había apoderado de él; y lo ataban con cadenas y grillos, pero, rompiendo las cadenas, era impelido por el demonio a los desiertos.)* La apariencia de su rostro cambió: Cf. Ex 34.29-35.30 Jesús le preguntó: --żCómo te llamas? Él dijo: --Legión. Muchos demonios habían entrado en él* Moisés y Elías: Dt 18.15; Mal 4.5-6; véase Mt 17.3 n.
Un hombre que tenía un espíritu impuro
31 y le rogaban que no los mandara al abismo.* Su partida: lit. éxodo, término que parece incluir su muerte y su ascensión al cielo (Lc 24.50-53), y que recuerda el éxodo o salida de los israelitas de Egipto.32 Había allí un hato de muchos cerdos que pacían en el monte; y le rogaron que los dejara entrar en ellos. Él les dio permiso.
La pregunta sobre el ayuno
33 Entonces los demonios salieron del hombre y entraron en los cerdos, y el hato se precipitó por un despeńadero al lago, y se ahogó. 34 Los que apacentaban los cerdos, cuando vieron lo que había acontecido, huyeron y dieron aviso en la ciudad y por los campos.* En el AT la nube se relacionaba con la presencia de Dios y con el éxodo; véanse 9.31 n.; Mt 17.5 nota d y Lc 1.35 nota v.35 Y salieron a ver lo que había sucedido; vinieron a Jesús y hallaron al hombre de quien habían salido los demonios sentado a los pies de Jesús, vestido y en su cabal juicio; y tuvieron miedo.* Gn 22.2; Sal 2.7; Is 42.1; Mt 3.17; 12.18; Mc 1.11; Lc 3.22. Amado: La expresión a él oíd recuerda a Dt 18.15.
Jesús en el hogar de Simón, el fariseo
36 Los que lo habían visto les contaron cómo había sido salvado el endemoniado.* Cuando cesó la voz, Jesús se encontraba solo: también puede traducirse: Cuando se escuchó esa voz, Jesús quedó solo.
El juzgar a los demás
(Mt 7.1-5)
Jesús sana a un muchacho endemoniado
37 Entonces toda la multitud de la región alrededor de los gadarenos le rogó que se alejara de ellos, pues tenían gran temor. Entró, pues, Jesús en la barca y se fue.
Jesús sana a la suegra de Pedro
38 El hombre de quien habían salido los demonios le rogaba que lo dejara quedarse con él, pero Jesús lo despidió, diciendo: 39 --Vuélvete a tu casa y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Él, entonces, se fue, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él.* Los síntomas son semejantes a los que hoy se conocen como característicos de la epilepsia; cf. Mt 17.15 n.
Jesús sana a muchos enfermos
La hija de Jairo, y la mujer que tocó el manto de Jesús
40 Cuando volvió Jesús, lo recibió la multitud con gozo, pues todos lo esperaban. 41 Entonces llegó un hombre llamado Jairo, que era un alto dignatario de la sinagoga; postrándose a los pies de Jesús, le rogaba que entrara en su casa,* Cf. Dt 32.5.
Jesús recorre Galilea predicando
42 porque tenía una hija única, como de doce ańos, que se estaba muriendo. Y mientras iba, la multitud lo oprimía.
Por sus frutos los conoceréis
43 Pero una mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía doce ańos, y que había gastado en médicos todo cuanto tenía y por ninguno había podido ser curada,
Jesús anuncia por segunda vez%su muerte
44 se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto. Al instante se detuvo el flujo de su sangre.* Lc 9.22; 18.31-33.45 Entonces Jesús dijo: --żQuién es el que me ha tocado? Todos lo negaban, y dijo Pedro y los que con él estaban: --Maestro, la multitud te aprieta y oprime, y preguntas: “żQuién es el que me ha tocado?”.
Los dos cimientos
żQuién es el mayor?
46 Pero Jesús dijo: --Alguien me ha tocado, porque yo he sentido que ha salido poder de mí.* Lc 22.24.47 Entonces, cuando la mujer vio que había sido descubierta, vino temblando y, postrándose a sus pies, le declaró delante de todo el pueblo por qué causa lo había tocado y cómo al instante había sido sanada.* Un nińo: Véase Mt 18.3 n.48 Él le dijo: --Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.* Mt 10.40; Lc 10.16; Jn 13.20.
El que no está contra nosotros, por nosotros está
49 Estaba hablando aún, cuando vino uno de casa del alto dignatario de la sinagoga a decirle: --Tu hija ha muerto; no molestes más al Maestro. 50 Oyéndolo Jesús, le respondió: --No temas; cree solamente y será salva.* Mt 12.30; Lc 11.23.
4. EL VIAJE A JERUSALÉN (9.51--19.27)
Jesús reprende a Jacobo y a Juan
51 Entrando en la casa, no dejó entrar a nadie consigo, sino a Pedro, a Jacobo, a Juan y al padre y a la madre de la nińa. 52 Todos lloraban y hacían lamentación por ella. Pero él dijo: --No lloréis; no está muerta, sino que duerme. 53 Y se burlaban de él, porque sabían que estaba muerta.* Samaritanos: de Samaria, región entre Galilea y Judea. Los judíos no se llevaban bien con los samaritanos (véase Jn 4.9 n.), y estos negaban su ayuda a los peregrinos judíos que iban de paso hacia Jerusalén.54 Pero él, tomándola de la mano, clamó diciendo: --ˇMuchacha, levántate!** Cf. 2 R 1.9-16En diversos ms. no aparece: como hizo Elías.55 Entonces su espíritu volvió, e inmediatamente se levantó; y él mandó que se le diera de comer. 56 Sus padres estaban atónitos; pero Jesús les mandó que a nadie dijeran lo que había sucedido.
2. PREPARACIÓN DEL MINISTERIO DE JESÚS (3.1--4.13)
Predicación de Juan el Bautista
(Mt 3.1-12; Mc 1.1-8; Jn 1.19-28)
Tentación de Jesús
La pesca milagrosa
Los discípulos recogen espigas%en sábado
Jesús sana al siervo de un centurión
Mujeres que sirven a Jesús
Misión de los doce discípulos
1 Reuniendo a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios y para sanar enfermedades. 2 Y los envió a predicar el reino de Dios y a sanar a los enfermos.* Cf. Mc 3.14-15.3 Les dijo: --No toméis nada para el camino: ni bastón, ni alforja, ni pan, ni dinero; ni llevéis dos túnicas.* Ni llevéis dos túnicas: es decir, ropa de repuesto.
Parábola del sembrador
(Mt 13.1-15,18-23; Mc 4.1-20)
4 En cualquier casa donde entréis, quedad allí, y de allí salid. 5 Dondequiera que no os reciban, salid de aquella ciudad y sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contra ellos.* Cf. Lc 10.4-11. Sacudid el polvo de vuestros pies: en seńal de rechazo; cf. Mt 10.14; Hch 13.51.
El hombre de la mano seca
6 Y saliendo, pasaban por todas las aldeas anunciando el evangelio y sanando por todas partes.
Muerte de Juan el Bautista
7 Herodes, el tetrarca, oyó de todas las cosas que hacía Jesús, y estaba perplejo, porque decían algunos: «Juan ha resucitado de los muertos»;* Se trata de Herodes Antipas, tetrarca o gobernador de Galilea; véase Mt 14.1 n.8 otros: «Elías ha aparecido»; y otros: «Algún profeta de los antiguos ha resucitado».* Cf. Mt 16.14 y paralelos. Los judíos creían que el profeta Elías había de regresar antes del día del Seńor (Mal 4.5-6).9 Y dijo Herodes: --A Juan yo lo hice decapitar; żquién, pues, es este de quien oigo tales cosas? Y procuraba verlo.* Este deseo de Herodes finalmente se cumplió, aunque en otras circunstancias; cf. Lc 23.8-12.
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Jn 6.1-14)
10 Al regresar los apóstoles, le contaron todo lo que habían hecho. Y tomándolos, se retiró aparte, a un lugar desierto de la ciudad llamada Betsaida.** Al regresar: es decir, de la misión narrada en 9.1-6.Betsaida: población situada en la orilla nordeste del Mar de Galilea.
Jesús resucita al hijo de la viuda de Naín
11 Cuando la gente lo supo, lo siguió; y él los recibió, les hablaba del reino de Dios y sanaba a los que necesitaban ser curados.
Jesús sana a un leproso
Elección de los doce apóstoles
12 Pero el día comenzaba a declinar. Acercándose los doce, le dijeron: --Despide a la gente, para que vayan a las aldeas y campos de alrededor y se alojen y encuentren alimentos, porque aquí estamos en lugar desierto. 13 Él les dijo: --Dadles vosotros de comer. Dijeron ellos: --No tenemos más que cinco panes y dos peces, a no ser que vayamos nosotros a comprar alimentos para toda esta multitud.
3. MINISTERIO DE JESÚS EN GALILEA (4.14--9.50)
Jesús principia su ministerio
14 Eran como cinco mil hombres. Entonces dijo a sus discípulos: --Hacedlos sentar en grupos de cincuenta. 15 Así lo hicieron, haciéndolos sentar a todos.
Jesús en Nazaret
La parábola de la lámpara
16 Y tomando los cinco panes y los dos peces, levantó los ojos al cielo, los bendijo, los partió y dio a sus discípulos para que los pusieran delante de la gente.* Los bendijo: Véase Mt 14.19 n.
Jesús sana a un paralítico
Jesús ministra a una multitud
17 Comieron todos y se saciaron; y recogieron lo que les sobró: doce cestas de pedazos.* Cf. 2 R 4.43-44.
Los mensajeros de Juan el Bautista
La confesión de Pedro
18 Aconteció que mientras Jesús oraba aparte, estaban con él los discípulos; y les preguntó, diciendo: --żQuién dice la gente que soy yo?
La madre y los hermanos de Jesús
19 Ellos respondieron: --Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, que algún profeta de los antiguos ha resucitado.* Cf. Mt 14.1-2 y paralelos. Elías: Véase 9.7-8 n.
Bienaventuranzas y ayes
20 Él les dijo: --żY vosotros, quién decís que soy? Entonces, respondiendo Pedro, dijo: --El Cristo de Dios.* Jn 6.68-69. El Cristo: título griego equivalente al hebreo Mesías; véase Concordancia temática. De Dios: o enviado por Dios.
El bautismo de Jesús
Jesús anuncia su muerte
21 Pero él les mandó que a nadie dijeran esto,ń 9.21Que a nadie dijeran: Véase Mc 1.34 nota i.encargándoselo rigurosamente,
Jesús calma la tempestad
22 y diciendo: --Es necesario que el Hijo del hombre padezca muchas cosas y sea desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y que sea muerto y resucite al tercer día.* Mc 9.31; 10.32-34; Lc 9.44; 18.31-33.
Genealogía de Jesús
23 Y decía a todos: --Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame. 24 Todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, este la salvará,* Mt 10.38-39; Lc 14.27; 17.33; Jn 12.24-25. Tome su cruz: Sobre el sentido de esta frase, véase Mt 10.38 n.25 pues, żqué aprovecha al hombre si gana todo el mundo y se destruye o se pierde a sí mismo?,
El endemoniado gadareno
26 porque el que se avergüence de mí y de mis palabras, de este se avergonzará el Hijo del hombre cuando venga en su gloria, y en la del Padre y de los santos ángeles.* Mt 10.33; Lc 12.9; 2 Ti 2.12.
Llamamiento de Leví
El amor a los enemigos y%la regla de oro
(Mt 5.38-48; 7.12)
27 Pero en verdad os digo que hay algunos de los que están aquí que no gustarán la muerte hasta que vean el reino de Dios.* Sobre las diferentes interpretaciones de esta declaración, véase Mt 16.28 n.
La transfiguración
28 Como ocho días después de estas palabras, Jesús tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar.* Mt 14.23; Lc 6.12.29 Mientras oraba, la apariencia de su rostro cambió y su vestido se volvió blanco y resplandeciente.* La apariencia de su rostro cambió: Cf. Ex 34.29-35.30 Y dos varones hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías.* Moisés y Elías: Dt 18.15; Mal 4.5-6; véase Mt 17.3 n.
Un hombre que tenía un espíritu impuro
31 Estos aparecieron rodeados de gloria; y hablaban de su partida, que Jesús iba a cumplir en Jerusalén.* Su partida: lit. éxodo, término que parece incluir su muerte y su ascensión al cielo (Lc 24.50-53), y que recuerda el éxodo o salida de los israelitas de Egipto.32 Pedro y los que lo acompańaban estaban rendidos de sueńo; pero, permaneciendo despiertos, vieron la gloria de Jesús y a los dos varones que estaban con él.
La pregunta sobre el ayuno
33 Y sucedió que, mientras estos se alejaban de él, Pedro dijo a Jesús: --Maestro, bueno es para nosotros estar aquí. Hagamos tres enramadas, una para ti, una para Moisés y una para Elías. Pero no sabía lo que decía. 34 Mientras él decía esto, vino una nube que los cubrió; y tuvieron temor al entrar en la nube.* En el AT la nube se relacionaba con la presencia de Dios y con el éxodo; véanse 9.31 n.; Mt 17.5 nota d y Lc 1.35 nota v.35 Y vino una voz desde la nube, que decía: «Este es mi Hijo amado; a él oíd».* Gn 22.2; Sal 2.7; Is 42.1; Mt 3.17; 12.18; Mc 1.11; Lc 3.22. Amado: La expresión a él oíd recuerda a Dt 18.15.
Jesús en el hogar de Simón, el fariseo
36 Cuando cesó la voz, Jesús se encontraba solo. Ellos callaron, y por aquellos días no dijeron nada a nadie de lo que habían visto.* Cuando cesó la voz, Jesús se encontraba solo: también puede traducirse: Cuando se escuchó esa voz, Jesús quedó solo.
El juzgar a los demás
(Mt 7.1-5)
Jesús sana a un muchacho endemoniado
37 Al día siguiente, cuando descendieron del monte, una gran multitud les salió al encuentro.
Jesús sana a la suegra de Pedro
38 Y un hombre de la multitud clamó diciendo: --Maestro, te ruego que veas a mi hijo, pues es el único que tengo; 39 y sucede que un espíritu lo toma y, de repente, lo hace gritar, lo sacude con violencia, lo hace echar espuma y, estropeándolo, a duras penas se aparta de él.* Los síntomas son semejantes a los que hoy se conocen como característicos de la epilepsia; cf. Mt 17.15 n.
Jesús sana a muchos enfermos
La hija de Jairo, y la mujer que tocó el manto de Jesús
40 Rogué a tus discípulos que lo echaran fuera, pero no pudieron. 41 Respondiendo Jesús, dijo: --ˇGeneración incrédula y perversa! żHasta cuándo he de estar con vosotros y os he de soportar? Trae acá a tu hijo.* Cf. Dt 32.5.
Jesús recorre Galilea predicando
42 Mientras se acercaba el muchacho, el demonio lo derribó y lo sacudió con violencia; pero Jesús reprendió al espíritu impuro, sanó al muchacho y se lo devolvió a su padre.
Por sus frutos los conoceréis
43 Y todos se admiraban de la grandeza de Dios. Estando todos maravillados de todas las cosas que hacía, dijo a sus discípulos:
Jesús anuncia por segunda vez%su muerte
44 --Haced que os penetren bien en los oídos estas palabras, porque acontecerá que el Hijo del hombre será entregado en manos de hombres.* Lc 9.22; 18.31-33.45 Pero ellos no entendían estas palabras, pues les estaban veladas para que no las entendieran; y temían preguntarle sobre esas palabras.
Los dos cimientos
żQuién es el mayor?
46 Entonces entraron en discusión sobre quién de ellos sería el mayor.* Lc 22.24.47 Jesús, percibiendo los pensamientos de sus corazones, tomó a un nińo, lo puso junto a sí* Un nińo: Véase Mt 18.3 n.48 y les dijo: --Cualquiera que reciba a este nińo en mi nombre, a mí me recibe; y cualquiera que me recibe a mí, recibe al que me envió, porque el que es más pequeńo entre todos vosotros, ese es el más grande.* Mt 10.40; Lc 10.16; Jn 13.20.
El que no está contra nosotros, por nosotros está
49 Entonces respondiendo Juan, dijo: --Maestro, hemos visto a uno que echaba fuera demonios en tu nombre; y se lo prohibimos, porque no sigue con nosotros. 50 Jesús le dijo: --No se lo prohibáis, porque el que no está contra nosotros, por nosotros está.* Mt 12.30; Lc 11.23.
4. EL VIAJE A JERUSALÉN (9.51--19.27)
Jesús reprende a Jacobo y a Juan
51 Cuando se cumplió el tiempo en que él había de ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a Jerusalén. 52 Y envió mensajeros delante de él, los cuales fueron y entraron en una aldea de los samaritanos para hacerle preparativos. 53 Pero no lo recibieron, porque su intención era ir a Jerusalén.* Samaritanos: de Samaria, región entre Galilea y Judea. Los judíos no se llevaban bien con los samaritanos (véase Jn 4.9 n.), y estos negaban su ayuda a los peregrinos judíos que iban de paso hacia Jerusalén.54 Al ver esto, Jacobo y Juan, sus discípulos, le dijeron: --Seńor, żquieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma?** Cf. 2 R 1.9-16En diversos ms. no aparece: como hizo Elías.55 Entonces, volviéndose él, los reprendió diciendo: --Vosotros no sabéis de qué espíritu sois, 56 porque el Hijo del hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea.
Los que querían seguir a Jesús
57 Yendo por el camino, uno le dijo: --Seńor, te seguiré adondequiera que vayas. 58 Jesús le dijo: --Las zorras tienen guaridas y las aves de los cielos nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde recostar la cabeza.* Zorras: Véase Lc 13.32 n.59 Y dijo a otro: --Sígueme. Él le respondió: --Seńor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre. 60 Jesús le dijo: --Deja que los muertos entierren a sus muertos; pero tú vete a anunciar el reino de Dios.* Deja que los muertos entierren a sus muertos: Véase Mt 8.22 n.61 Entonces también dijo otro: --Te seguiré, Seńor; pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa. 62 Jesús le contestó: --Ninguno que, habiendo puesto su mano en el arado, mira hacia atrásń 9.62Frase proverbial, basada en el hecho de que quien ara con una yunta de bueyes no puede trazar un surco recto si mira hacia atrás (cf. Flp 3.13; Heb 12.1-2).es apto para el reino de Dios.
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