6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
1 Estaba cerca la fiesta de los Panes sin levadura, que se llama la Pascua.* Respecto a las fiestas de la Pascua y de los Panes sin levadura, véanse Mc 14.1 n. y Concordancia temática.2 Los principales sacerdotes y los escribas buscaban cómo matarlo, porque temían al pueblo.* Cf. Lc 19.47-48; 20.19.3 Entró Satanás en Judas, por sobrenombre Iscariote, el cual era uno de los doce;* Jn 13.2-4,27. Satanás: el diablo (Mc 1.13 nota o); cf. la oposición a Jesús en la prueba del desierto (Lc 4.13 n.).4 este fue y habló con los principales sacerdotes y con los jefes de la guardia, de cómo se lo entregaría. 5 Ellos se alegraron y convinieron en darle dinero. 6 Él aceptó y buscaba una oportunidad para entregárselo a espaldas del pueblo.
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 Llegó el día de los Panes sin levadura, en el cual era necesario sacrificar el cordero de la Pascua.* Al llegar la Pascua, se sacrificaba el cordero que se comía en la cena conmemorativa de la salida de los israelitas de Egipto (Ex 12.1-28).8 Entonces Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: --Id, preparadnos la Pascua para que la comamos. 9 Ellos le preguntaron: --żDónde quieres que la preparemos? 10 Él les dijo: --Al entrar en la ciudad os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidlo hasta la casa donde entre* Dado que las mujeres eran las que acostumbraban llevar agua en cántaros, el hombre del cántaro puede haber servido como contraseńa para mantener en secreto los planes para la cena.11 y decid al padre de familia de esa casa: “El Maestro te dice: ‘żDónde está el aposento donde he de comer la Pascua con mis discípulos?’ ”. 12 Entonces él os mostrará un gran aposento alto, ya dispuesto; preparadla allí.* Aposento alto... preparadla allí: Véase Mc 14.15 n.13 Fueron, pues, y hallaron como les había dicho; y prepararon la Pascua.* Cf. Dt 16.5-8.14 Cuando era la hora se sentó a la mesa, y con él los apóstoles.** La hora: la de la cena pascual, después de la puesta del sol.Se sentó... apóstoles: véase Mt 26.20 n.15 Y les dijo: --ˇCuánto he deseado comer con vosotros esta Pascua antes que padezca!, 16 porque os digo que no la comeré más hasta que se cumpla en el reino de Dios.* Sobre la imagen del banquete, véase Mt 8.11 nota i; cf. Lc 13.29.17 Tomando la copa, dio gracias y dijo: --Tomad esto y repartidlo entre vosotros, 18 porque os digo que no beberé más del fruto de la vid hasta que el reino de Dios venga. 19 También tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: --Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.* Además de los pasajes paralelos, cf. Jn 6.51-58.20 De igual manera, después de haber cenado, tomó la copa, diciendo: --Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.* El nuevo pacto: Jer 31.31-34. En mi sangre: El primer pacto o alianza que Dios hizo con Israel se confirmó con la sangre de animales sacrificados (Ex 24.6-8; Heb 9.18-22). Cf. Heb 10.29; 13.20.21 Pero la mano del que me entrega está conmigo en la mesa.* Sal 41.9. Los otros evangelios dejan abierta la posibilidad de que Judas no haya estado presente cuando Jesús instituyó la Cena; según Lucas, en cambio, da a entender que sí estaba.22 A la verdad el Hijo del hombre va, según lo que está determinado;ń 22.22Según lo que está determinado: es decir, el camino de la cruz que Dios le ha seńalado.pero ˇay de aquel hombre por quien es entregado! 23 Entonces ellos comenzaron a discutir entre sí sobre quién de ellos sería el que habría de hacer esto.
La grandeza en el servicio
24 Hubo también entre ellos una discusión sobre quién de ellos sería el mayor.* Mt 18.1; Mc 9.34; Lc 9.46.25 Pero él les dijo: --Los reyes de las naciones se enseńorean de ellas, y los que sobre ellas tienen autoridad son llamados bienhechores;* Bienhechores: Los griegos daban este título honorífico a los dioses, a los reyes y a otros personajes importantes.26 pero no así vosotros, sino que el mayor entre vosotros sea como el más joven, y el que dirige, como el que sirve,* Mt 20.25-27; 23.11; Mc 9.35; 10.42-44.27 pues, żcuál es mayor, el que se sienta a la mesa o el que sirve? żNo es el que se sienta a la mesa? Pero yo estoy entre vosotros como el que sirve.* Mt 20.28; Mc 10.45; Jn 13.12-15.28 »Y vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas. 29 Yo, pues, os asigno un Reino, como mi Padre me lo asignó a mí, 30 para que comáis y bebáis a mi mesa en mi Reino y os sentéis en tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.* Dn 7.9-14; Mt 19.28; Ap 3.21; 20.4.
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 Dijo también el Seńor: --Simón, Simón, Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo;* Zarandearos: esto es, sacudir o cribar; expresión que implica poner a prueba la fidelidad (cf. Am 9.9).32 pero yo he rogado por ti, para que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.* Tú, una vez vuelto: expresión que puede entenderse como volverse, sea a Jesús, sea a Dios (esto es, arrepentirse después de negar a Jesús).33 Él le dijo: --Seńor, estoy dispuesto a ir contigo no sólo a la cárcel, sino también a la muerte. 34 Y él le dijo: --Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces.* Respecto al canto del gallo, véase Mt 26.75 n.
Bolsa, alforja y espada
35 Les dijo: --Cuando os envié sin bolsa, alforja ni calzado, żos faltó algo? Ellos dijeron: --Nada. 36 Y les dijo: --Pues ahora el que tiene bolsa, tómela, y también la alforja; y el que no tiene espada, venda su capa y compre una.* Traer bolsa, alforja y espada son expresiones que indican la actitud del que va a emprender un viaje peligroso, símbolo de la prueba que va a comenzar para Jesús y sus discípulos.37 Os digo que es necesario que se cumpla todavía en mí aquello que está escrito: “Y fue contado con los inicuos”, porque lo que está escrito de mí, tiene cumplimiento.* Is 53.12.38 Entonces ellos dijeron: --Seńor, aquí hay dos espadas. Y él les dijo: --Basta.* Basta: es decir, basta ya de hablar. Los discípulos no habían entendido el sentido figurado de las palabras que Jesús acababa de dirigirles.
Jesús ora en Getsemaní
39 Salió y se fue, como solía, al Monte de los Olivos; y sus discípulos lo siguieron. 40 Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: --Orad para que no entréis en tentación.* Tentación (aquí y en el v. 46): También puede traducirse como prueba (véase Mt 6.13 nota p); cf. las pruebas mencionadas en 22.28-36 y la dura prueba narrada a partir del v. 47.41 Se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra, y puesto de rodillas oró,* Heb 5.7-8.42 diciendo: «Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya».* Esta copa: de amargo sufrimiento. La copa es figura de sufrimiento o prueba; véase Mt 26.39 n.43 Entonces se le apareció un ángel del cielo para fortalecerlo. 44 Lleno de angustia oraba más intensamente, y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.* Los v. 43-44 no aparecen en diversos ms.45 Cuando se levantó de la oración y fue a sus discípulos, los halló durmiendo a causa de la tristeza; 46 y les dijo: --żPor qué dormís? Levantaos y orad para que no entréis en tentación.
Arresto de Jesús
(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)
47 Mientras él aún hablaba, se presentó una turba. El que se llamaba Judas, uno de los doce, que iba al frente de ellos, se acercó hasta Jesús para besarlo. 48 Entonces Jesús le dijo: --Judas, żcon un beso entregas al Hijo del hombre?* Respecto al beso, véase Mt 26.48-49 n.49 Cuando los que estaban con él se dieron cuenta de lo que había de acontecer, le dijeron: --Seńor, żheriremos a espada? 50 Entonces uno de ellos hirió a un siervo del Sumo sacerdote y le cortó la oreja derecha. 51 Entonces, respondiendo Jesús, dijo: --Basta ya; dejad. Y tocando su oreja, lo sanó. 52 Entonces Jesús dijo a los principales sacerdotes, a los jefes de la guardia del Templo y a los ancianos que habían venido contra él: --żComo contra un ladrón habéis salido con espadas y palos? 53 Habiendo estado con vosotros cada día en el Templo, no extendisteis las manos contra mí; pero esta es vuestra hora y la potestad de las tinieblas.** Lc 19.47; 21.37; Jn 18.19-21.La potestad de las tinieblas: alusión a Satanás y a las fuerzas del mal; cf. Hch 26.18; Col 1.13.
Pedro niega a Jesús
(Mt 26.57-58,69-75; Mc 14.53-54,66-72; Jn 18.12-18,25-27)
54 Lo prendieron, lo llevaron y lo condujeron a casa del Sumo sacerdote. Y Pedro lo seguía de lejos. 55 Encendieron fuego en medio del patio y se sentaron alrededor; también Pedro se sentó entre ellos. 56 Pero una criada, al verlo sentado al fuego, se fijó en él y dijo: --También este estaba con él. 57 Pero él lo negó, diciendo: --Mujer, no lo conozco. 58 Un poco después, viéndolo otro, dijo: --Tú también eres de ellos. Y Pedro dijo: --Hombre, no lo soy. 59 Como una hora después, otro afirmó, diciendo: --Verdaderamente también este estaba con él, porque es galileo. 60 Y Pedro dijo: --Hombre, no sé lo que dices. Y en seguida, mientras él todavía hablaba, el gallo cantó. 61 Entonces, vuelto el Seńor, miró a Pedro; y Pedro se acordó de la palabra del Seńor, que le había dicho: «Antes que el gallo cante, me negarás tres veces».* Cf. v. 34.62 Y Pedro, saliendo fuera, lloró amargamente.
Jesús insultado y azotado
63 Los hombres que vigilaban a Jesús se burlaban de él y lo golpeaban.* Jn 18.22-23.64 Vendándole los ojos, le golpeaban el rostro y le preguntaban, diciendo: --Profetiza, żquién es el que te golpeó? 65 Y lo insultaban diciéndole muchas otras cosas.
Jesús ante el Concilio
(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Jn 18.19-24)
66 Cuando se hizo de día, se juntaron los ancianos del pueblo, los principales sacerdotes y los escribas, y lo llevaron al Concilio, diciendo:* Al Concilio: el Sanedrín o consejo supremo de los judíos; véase Concordancia temática. Véase también Mt 26.57 n.67 --żEres tú el Cristo? Dínoslo. Les dijo: --Si os lo digo, no creeréis; 68 y también, si os pregunto, ni me responderéis ni me soltaréis. 69 Pero desde ahora el Hijo del hombre se sentará a la diestra del poder de Dios.* Sal 110.1; Hch 7.56. La diestra: o la derecha, el lugar de honor.70 Dijeron todos: --Luego, żeres tú el Hijo de Dios? Y él les dijo: --Vosotros decís que lo soy.* La respuesta de Jesús puede entenderse como es así como vosotros decís, o bien, vosotros sois quienes lo decís.71 Entonces ellos dijeron: --żQué más testimonio necesitamos?, porque nosotros mismos lo hemos oído de su boca.* Cf. Jn 10.33.
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