La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 Sucedió un día que, enseńando Jesús al pueblo en el Templo y anunciando el evangelio, llegaron los principales sacerdotes y los escribas, con los ancianos,* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 y le hablaron diciendo: --Dinos żcon qué autoridad haces estas cosas? żo quién es el que te ha dado esta autoridad? 3 Respondiendo Jesús, les dijo: --Os haré yo también una pregunta. Respondedme: 4 El bautismo de Juan, żera del cielo, o de los hombres?* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Jesús predice la destrucción del Templo
5 Entonces ellos discutían entre sí, diciendo: --Si decimos “del cielo”, dirá: “żPor qué, pues, no le creísteis?”.
Jesús ante Herodes
6 Y si decimos “de los hombres”, todo el pueblo nos apedreará, porque están persuadidos de que Juan era profeta.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 Respondieron que no sabían de dónde era.* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.8 Entonces Jesús les dijo: --Yo tampoco os diré con qué autoridad hago estas cosas.
Los labradores malvados
9 Comenzó luego a decir al pueblo esta parábola: «Un hombre plantó una vińa, la arrendó a labradores y se ausentó por mucho tiempo. 10 A su tiempo envió un siervo a los labradores para que le dieran del fruto de la vińa, pero los labradores lo golpearon y lo enviaron con las manos vacías.* Lc 8.2-3.11 Volvió a enviar otro siervo; pero ellos a este también golpearon, insultaron y enviaron con las manos vacías. 12 Volvió a enviar un tercer siervo; pero ellos también a este echaron fuera, herido.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 »Entonces el seńor de la vińa dijo: “żQué haré? Enviaré a mi hijo amado; quizás, cuando lo vean a él, le tendrán respeto”.* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).14 Pero los labradores, al verlo, discutían entre sí, diciendo: “Este es el heredero; venid, matémoslo para que la heredad sea nuestra”. 15 Lo echaron fuera de la vińa y lo mataron. żQué, pues, les hará el seńor de la vińa? 16 Irá, destruirá a estos labradores y dará su vińa a otros». Cuando ellos oyeron esto, dijeron: --ˇDios nos libre!* Cf. Jn 20.14; 21.4.17 Pero él, mirándolos, dijo: --żQué, pues, es lo que está escrito?:
»“La piedra que desecharon%los edificadores
ha venido a ser cabeza del ángulo”. 18 »Todo el que caiga sobre aquella piedra, será quebrantado; pero sobre quien ella caiga, lo desmenuzará.
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 En aquella hora, los principales sacerdotes y los escribas procuraban echarle mano, porque comprendieron que contra ellos había dicho esta parábola; pero temían al pueblo.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.20 Y, acechándolo, enviaron espías que simularan ser justos, a fin de sorprenderlo en alguna palabra, para entregarlo al poder y autoridad del gobernador. 21 Le preguntaron, diciendo: --Maestro, sabemos que dices y enseńas rectamente, y que no haces acepción de persona, sino que enseńas el camino de Dios con verdad. 22 żNos es lícito dar tributo a César, o no? 23 Pero él, comprendiendo la astucia de ellos, les dijo: --żPor qué me tentáis?
La grandeza en el servicio
24 Mostradme la moneda. żDe quién es la imagen y la inscripción? Respondiendo dijeron: --De César.
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 Entonces les dijo: --Pues dad a César lo que es de César y a Dios lo que es de Dios.* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 Y no pudieron sorprenderlo en palabra alguna delante del pueblo, sino que, maravillados de su respuesta, callaron.* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
La pregunta sobre la resurrección
27 Se acercaron entonces algunos de los saduceos, los cuales niegan que haya resurrección, y le preguntaron,* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).28 diciendo: --Maestro, Moisés nos escribió: “Si el hermano de alguno muere teniendo mujer y no deja hijos, que su hermano se case con ella y levante descendencia a su hermano”. 29 Hubo, pues, siete hermanos: el primero tomó esposa y murió sin hijos. 30 Y la tomó el segundo, el cual también murió sin hijos.
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 La tomó el tercero, y así todos los siete, y murieron sin dejar descendencia.* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.32 Finalmente murió también la mujer. 33 En la resurrección, pues, żde cuál de ellos será mujer, ya que los siete la tuvieron por mujer? 34 Entonces respondiendo Jesús, les dijo: --Los hijos de este siglo se casan y se dan en casamiento,
Bolsa, alforja y espada
35 pero los que son tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, ni se casan ni se dan en casamiento,
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)
36 porque ya no pueden morir, pues son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios al ser hijos de la resurrección.* ˇPaz a vosotros!: saludo tradicional judío, que en estas circunstancias adquiere un sentido más profundo; véase Jn 14.27 n.37 Pero en cuanto a que los muertos han de resucitar, aun Moisés lo enseńó en el pasaje de la zarza, cuando llama al Seńor, Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, 38 porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos viven.
Jesús ora en Getsemaní
39 Respondiéndole algunos de los escribas, dijeron: --Maestro, bien has dicho.* Mis manos y mis pies: En ellos se veían las marcas de la crucifixión; cf. también Jn 20.20,24-27. Palpad y ved: Cf. 1 Jn 1.1.40 Y no osaron preguntarle nada más.
żDe quién es hijo el Cristo?
41 Entonces él les dijo: --żCómo dicen que el Cristo es hijo de David?, 42 pues el mismo David dice en el libro de los Salmos:
»“Dijo el Seńor a mi Seńor:
‘Siéntate a mi diestra,
43 hasta que ponga a tus enemigos%por estrado de tus pies’ ”.ń 20.42-43Sal 110.1; véase Mt 22.44 n. Estrado de tus pies: escabel o tarima. Hacer de los enemigos estrado de los pies es símbolo de que han sido derrotados y sometidos.* Hch 10.41.44 »David, pues, lo llama Seńor; żcómo entonces es su hijo?** Era necesario... cumpliera: Se recalca, al final del evangelio, el tema introducido en Lc 4.21; cf. también Lc 18.31; 22.37.El libro de los Salmos formaba la primera parte, y la más extensa, de la tercera división de las Escrituras (véase Introducción al NT).
Jesús acusa a los escribas
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)
45 Oyéndolo todo el pueblo, dijo a sus discípulos: 46 --Guardaos de los escribas, que gustan de andar con ropas largas, aman las salutaciones en las plazas, las primeras sillas en las sinagogas y los primeros asientos en las cenas;* Cf. Is 53.1-12; Os 6.2.
Arresto de Jesús
(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)
47 que devoran las casas de las viudas y, por pretexto, hacen largas oraciones. Estos recibirán mayor condenación.* Los v. 44-47 anticipan en cierto modo la proclamación que deberán hacer los apóstoles (cf. Hch 2.14-39; 3.17-26; 8.35; 13.16-41; 26.20).
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de las ofrendas.* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 Vio también a una viuda muy pobre que echaba allí dos blancas. 3 Y dijo: --En verdad os digo que esta viuda pobre echó más que todos, 4 pues todos aquellos echaron para las ofrendas de Dios de lo que les sobra; pero esta, de su pobreza echó todo el sustento que tenía.* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Jesús predice la destrucción del Templo
5 A unos que hablaban de que el Templo estaba adornado de hermosas piedras y ofrendas votivas, dijo:
Jesús ante Herodes
6 --En cuanto a estas cosas que veis, días vendrán en que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 Le preguntaron, diciendo: --Maestro, żcuándo será esto? ży qué seńal habrá cuando estas cosas estén para suceder?* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.8 Él entonces dijo: --Mirad que no seáis engańados, porque vendrán muchos en mi nombre diciendo: “Yo soy el Cristo” y: “El tiempo está cerca”. Pero no vayáis en pos de ellos.
Los labradores malvados
9 Cuando oigáis de guerras y de revueltas, no os alarméis, porque es necesario que estas cosas acontezcan primero; pero el fin no será inmediatamente. 10 Entonces ańadió: --Se levantará nación contra nación y reino contra reino;* Lc 8.2-3.11 habrá grandes terremotos y, en diferentes lugares, hambres y pestilencias; y habrá terror y grandes seńales del cielo. 12 »Pero antes de todas estas cosas os echarán mano, os perseguirán, os entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y seréis llevados ante reyes y ante gobernadores por causa de mi nombre.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 Pero esto os será ocasión para dar testimonio.* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).14 Proponeos en vuestros corazones no pensar antes cómo habréis de responder en vuestra defensa, 15 porque yo os daré palabra y sabiduría, la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se opongan. 16 Seréis entregados aun por vuestros padres, hermanos, parientes y amigos; y matarán a algunos de vosotros.* Cf. Jn 20.14; 21.4.17 Seréis odiados por todos por causa de mi nombre, 18 pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá.
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.20 »Pero cuando veáis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado. 21 Entonces los que estén en Judea huyan a los montes; y los que estén en medio de ella, váyanse; y los que estén en los campos no entren en ella, 22 porque estos son días de retribución, para que se cumplan todas las cosas que están escritas. 23 Pero ˇay de las que estén encinta y de las que críen en aquellos días!, porque habrá gran calamidad en la tierra e ira sobre este pueblo.
La grandeza en el servicio
24 Caerán a filo de espada y serán llevados cautivos a todas las naciones, y Jerusalén será pisoteada por los gentiles hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan.
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 »Entonces habrá seńales en el sol, en la luna y en las estrellas,ń 21.25Is 13.10; Ez 32.7; Jl 2.10; 2.31; Sof 1.15; Ap 6.12-13.y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas.* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 Los hombres quedarán sin aliento por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra, porque las potencias de los cielos serán conmovidas.* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
La pregunta sobre la resurrección
27 Entonces verán al Hijo del hombre que vendrá en una nube con poder y gran gloria.* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).28 Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca. 29 También les dijo una parábola: «Mirad la higuera y todos los árboles. 30 Cuando veis que ya brotan, sabéis por vosotros mismos que el verano está cerca.
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios.* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.32 »De cierto os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. 33 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. 34 »Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y de embriaguez y de las preocupaciones de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día,
Bolsa, alforja y espada
35 porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de la tierra.
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)
36 Velad, pues, orando en todo tiempo que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del hombre».* ˇPaz a vosotros!: saludo tradicional judío, que en estas circunstancias adquiere un sentido más profundo; véase Jn 14.27 n.37 De día enseńaba en el Templo y por la noche salía y se quedaba en el monte que se llama de los Olivos. 38 Y todo el pueblo acudía a él por la mańana para oírlo en el Templo.
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 Estaba cerca la fiesta de los Panes sin levadura, que se llama la Pascua.* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 Los principales sacerdotes y los escribas buscaban cómo matarlo, porque temían al pueblo. 3 Entró Satanás en Judas, por sobrenombre Iscariote, el cual era uno de los doce; 4 este fue y habló con los principales sacerdotes y con los jefes de la guardia, de cómo se lo entregaría.* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Jesús predice la destrucción del Templo
5 Ellos se alegraron y convinieron en darle dinero.
Jesús ante Herodes
6 Él aceptó y buscaba una oportunidad para entregárselo a espaldas del pueblo.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 Llegó el día de los Panes sin levadura, en el cual era necesario sacrificar el cordero de la Pascua.* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.8 Entonces Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: --Id, preparadnos la Pascua para que la comamos.
Los labradores malvados
9 Ellos le preguntaron: --żDónde quieres que la preparemos? 10 Él les dijo: --Al entrar en la ciudad os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidlo hasta la casa donde entre* Lc 8.2-3.11 y decid al padre de familia de esa casa: “El Maestro te dice: ‘żDónde está el aposento donde he de comer la Pascua con mis discípulos?’ ”. 12 Entonces él os mostrará un gran aposento alto, ya dispuesto; preparadla allí.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 Fueron, pues, y hallaron como les había dicho; y prepararon la Pascua.* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).14 Cuando era la hora se sentó a la mesa, y con él los apóstoles. 15 Y les dijo: --ˇCuánto he deseado comer con vosotros esta Pascua antes que padezca!, 16 porque os digo que no la comeré más hasta que se cumpla en el reino de Dios.* Cf. Jn 20.14; 21.4.17 Tomando la copa, dio gracias y dijo: --Tomad esto y repartidlo entre vosotros, 18 porque os digo que no beberé más del fruto de la vid hasta que el reino de Dios venga.
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 También tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: --Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.20 De igual manera, después de haber cenado, tomó la copa, diciendo: --Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama. 21 Pero la mano del que me entrega está conmigo en la mesa. 22 A la verdad el Hijo del hombre va, según lo que está determinado;ń 22.22Según lo que está determinado: es decir, el camino de la cruz que Dios le ha seńalado.pero ˇay de aquel hombre por quien es entregado! 23 Entonces ellos comenzaron a discutir entre sí sobre quién de ellos sería el que habría de hacer esto.
La grandeza en el servicio
24 Hubo también entre ellos una discusión sobre quién de ellos sería el mayor.
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 Pero él les dijo: --Los reyes de las naciones se enseńorean de ellas, y los que sobre ellas tienen autoridad son llamados bienhechores;* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 pero no así vosotros, sino que el mayor entre vosotros sea como el más joven, y el que dirige, como el que sirve,* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
La pregunta sobre la resurrección
27 pues, żcuál es mayor, el que se sienta a la mesa o el que sirve? żNo es el que se sienta a la mesa? Pero yo estoy entre vosotros como el que sirve.* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).28 »Y vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas. 29 Yo, pues, os asigno un Reino, como mi Padre me lo asignó a mí, 30 para que comáis y bebáis a mi mesa en mi Reino y os sentéis en tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 Dijo también el Seńor: --Simón, Simón, Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo;* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.32 pero yo he rogado por ti, para que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos. 33 Él le dijo: --Seńor, estoy dispuesto a ir contigo no sólo a la cárcel, sino también a la muerte. 34 Y él le dijo: --Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces.
Bolsa, alforja y espada
35 Les dijo: --Cuando os envié sin bolsa, alforja ni calzado, żos faltó algo? Ellos dijeron: --Nada.
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)
36 Y les dijo: --Pues ahora el que tiene bolsa, tómela, y también la alforja; y el que no tiene espada, venda su capa y compre una.* ˇPaz a vosotros!: saludo tradicional judío, que en estas circunstancias adquiere un sentido más profundo; véase Jn 14.27 n.37 Os digo que es necesario que se cumpla todavía en mí aquello que está escrito: “Y fue contado con los inicuos”, porque lo que está escrito de mí, tiene cumplimiento. 38 Entonces ellos dijeron: --Seńor, aquí hay dos espadas. Y él les dijo: --Basta.
Jesús ora en Getsemaní
39 Salió y se fue, como solía, al Monte de los Olivos; y sus discípulos lo siguieron.* Mis manos y mis pies: En ellos se veían las marcas de la crucifixión; cf. también Jn 20.20,24-27. Palpad y ved: Cf. 1 Jn 1.1.40 Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: --Orad para que no entréis en tentación.
żDe quién es hijo el Cristo?
41 Se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra, y puesto de rodillas oró, 42 diciendo: «Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya». 43 Entonces se le apareció un ángel del cielo para fortalecerlo.* Hch 10.41.44 Lleno de angustia oraba más intensamente, y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.** Era necesario... cumpliera: Se recalca, al final del evangelio, el tema introducido en Lc 4.21; cf. también Lc 18.31; 22.37.El libro de los Salmos formaba la primera parte, y la más extensa, de la tercera división de las Escrituras (véase Introducción al NT).
Jesús acusa a los escribas
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)
45 Cuando se levantó de la oración y fue a sus discípulos, los halló durmiendo a causa de la tristeza; 46 y les dijo: --żPor qué dormís? Levantaos y orad para que no entréis en tentación.* Cf. Is 53.1-12; Os 6.2.
Arresto de Jesús
(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)
47 Mientras él aún hablaba, se presentó una turba. El que se llamaba Judas, uno de los doce, que iba al frente de ellos, se acercó hasta Jesús para besarlo.* Los v. 44-47 anticipan en cierto modo la proclamación que deberán hacer los apóstoles (cf. Hch 2.14-39; 3.17-26; 8.35; 13.16-41; 26.20).48 Entonces Jesús le dijo: --Judas, żcon un beso entregas al Hijo del hombre?* Hch 1.8.49 Cuando los que estaban con él se dieron cuenta de lo que había de acontecer, le dijeron: --Seńor, żheriremos a espada?** La promesa de mi Padre: es decir, el Espíritu Santo (Hch 1.4; 2.33; cf. Jn 14.16-17,26; 16.7; 20.21-22).Estos v. preparan al lector para la continuación del relato, que el mismo autor presenta al comienzo del libro de los Hechos (cf. especialmente Hch 1.1-11; 2.1-4).
Jesús es sepultado
(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Jn 19.38-42)
La ascensión
50 Entonces uno de ellos hirió a un siervo del Sumo sacerdote y le cortó la oreja derecha.* Betania: aldea cercana a Jerusalén (Mt 21.17 n.).51 Entonces, respondiendo Jesús, dijo: --Basta ya; dejad. Y tocando su oreja, lo sanó. 52 Entonces Jesús dijo a los principales sacerdotes, a los jefes de la guardia del Templo y a los ancianos que habían venido contra él: --żComo contra un ladrón habéis salido con espadas y palos? 53 Habiendo estado con vosotros cada día en el Templo, no extendisteis las manos contra mí; pero esta es vuestra hora y la potestad de las tinieblas.* En diversos ms. no aparece: Amén.
Pedro niega a Jesús
(Mt 26.57-58,69-75; Mc 14.53-54,66-72; Jn 18.12-18,25-27)
54 Lo prendieron, lo llevaron y lo condujeron a casa del Sumo sacerdote. Y Pedro lo seguía de lejos.* Día de la preparación: el viernes, día en que los judíos se preparaban para celebrar el sábado.55 Encendieron fuego en medio del patio y se sentaron alrededor; también Pedro se sentó entre ellos.* Cf. v. 49.56 Pero una criada, al verlo sentado al fuego, se fijó en él y dijo: --También este estaba con él.** Especias... y ungüentos: utilizados para embalsamar el cuerpo y completar así el ritual de la sepultura.Descansaron el sábado, conforme al mandamiento: Ex 20.10; Dt 5.14. Como era tarde, las mujeres tenían que esperar a que pasara el sábado, día de reposo, antes de poder hacer cualquier trabajo (Mc 16.1).57 Pero él lo negó, diciendo: --Mujer, no lo conozco. 58 Un poco después, viéndolo otro, dijo: --Tú también eres de ellos. Y Pedro dijo: --Hombre, no lo soy. 59 Como una hora después, otro afirmó, diciendo: --Verdaderamente también este estaba con él, porque es galileo. 60 Y Pedro dijo: --Hombre, no sé lo que dices. Y en seguida, mientras él todavía hablaba, el gallo cantó. 61 Entonces, vuelto el Seńor, miró a Pedro; y Pedro se acordó de la palabra del Seńor, que le había dicho: «Antes que el gallo cante, me negarás tres veces».* Cf. v. 34.62 Y Pedro, saliendo fuera, lloró amargamente.
Jesús insultado y azotado
63 Los hombres que vigilaban a Jesús se burlaban de él y lo golpeaban.* Jn 18.22-23.64 Vendándole los ojos, le golpeaban el rostro y le preguntaban, diciendo: --Profetiza, żquién es el que te golpeó? 65 Y lo insultaban diciéndole muchas otras cosas.
Jesús ante el Concilio
(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Jn 18.19-24)
66 Cuando se hizo de día, se juntaron los ancianos del pueblo, los principales sacerdotes y los escribas, y lo llevaron al Concilio, diciendo:* Al Concilio: el Sanedrín o consejo supremo de los judíos; véase Concordancia temática. Véase también Mt 26.57 n.67 --żEres tú el Cristo? Dínoslo. Les dijo: --Si os lo digo, no creeréis; 68 y también, si os pregunto, ni me responderéis ni me soltaréis. 69 Pero desde ahora el Hijo del hombre se sentará a la diestra del poder de Dios.* Sal 110.1; Hch 7.56. La diestra: o la derecha, el lugar de honor.70 Dijeron todos: --Luego, żeres tú el Hijo de Dios? Y él les dijo: --Vosotros decís que lo soy.* La respuesta de Jesús puede entenderse como es así como vosotros decís, o bien, vosotros sois quienes lo decís.71 Entonces ellos dijeron: --żQué más testimonio necesitamos?, porque nosotros mismos lo hemos oído de su boca.* Cf. Jn 10.33.
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 Levantándose entonces todos, llevaron a Jesús a Pilato.* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 Y comenzaron a acusarlo, diciendo: --Hemos encontrado que este pervierte a la nación, y que prohíbe dar tributo a César diciendo que él mismo es el Cristo, un Rey. 3 Entonces Pilato le preguntó, diciendo: --żEres tú el Rey de los judíos? Respondiéndole él, dijo: --Tú lo dices. 4 Pilato dijo a los principales sacerdotes y a la gente: --Ningún delito hallo en este hombre.* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Jesús predice la destrucción del Templo
5 Pero ellos porfiaban, diciendo: --Alborota al pueblo, enseńando por toda Judea, comenzando desde Galilea hasta aquí.
Jesús ante Herodes
6 Entonces Pilato, cuando oyó decir “Galilea”, preguntó si el hombre era galileo.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 Y al saber que era de la jurisdicción de Herodes, lo remitió a Herodes, que en aquellos días también estaba en Jerusalén.* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.8 Herodes, al ver a Jesús, se alegró mucho, porque hacía tiempo que deseaba verlo, porque había oído muchas cosas acerca de él y esperaba verlo hacer alguna seńal.
Los labradores malvados
9 Le hizo muchas preguntas, pero él nada le respondió. 10 Estaban los principales sacerdotes y los escribas acusándolo con gran vehemencia.* Lc 8.2-3.11 Entonces Herodes con sus soldados lo menospreció y se burló de él, vistiéndolo con una ropa espléndida; y volvió a enviarlo a Pilato. 12 Y aquel día, Pilato y Herodes, que estaban enemistados, se hicieron amigos.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 Entonces Pilato, convocando a los principales sacerdotes, a los gobernantes y al pueblo,* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).14 les dijo: --Me habéis presentado a este como un hombre que perturba al pueblo; pero, habiéndolo interrogado yo delante de vosotros, no he hallado en él delito alguno de aquellos de que lo acusáis. 15 Ni tampoco Herodes, porque os remití a él. Nada digno de muerte ha hecho este hombre, 16 así que lo soltaré después de castigarlo.* Cf. Jn 20.14; 21.4.17 Tenía necesidad de soltarles uno en cada fiesta. 18 Pero toda la multitud gritó a una, diciendo: --ˇFuera con ese; suéltanos a Barrabás!
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 Este había sido echado en la cárcel por rebelión en la ciudad y por un homicidio.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.20 Les habló otra vez Pilato, queriendo soltar a Jesús; 21 pero ellos volvieron a gritar, diciendo: --ˇCrucifícalo, crucifícalo! 22 Él les dijo por tercera vez: --żPues qué mal ha hecho este? Ningún delito digno de muerte he hallado en él; lo castigaré y lo soltaré. 23 Pero ellos insistían a gritos, pidiendo que fuera crucificado; y las voces de ellos y de los principales sacerdotes se impusieron.
La grandeza en el servicio
24 Entonces Pilato sentenció que se hiciera lo que ellos pedían.
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 Les soltó a aquel que había sido echado en la cárcel por rebelión y homicidio, a quien habían pedido, y entregó a Jesús a la voluntad de ellos.* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 Cuando lo llevaban, tomaron a cierto Simón de Cirene, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevara tras Jesús.* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
La pregunta sobre la resurrección
27 Lo seguía una gran multitud del pueblo, y de mujeres que lloraban y hacían lamentación por él.* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).28 Pero Jesús, volviéndose hacia ellas, les dijo: --Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, sino llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos,ń 23.28Expresión semítica que equivale a más que llorar por mí, llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos. 29 porque vendrán días en que dirán: “Bienaventuradas las estériles y los vientres que no concibieron y los pechos que no criaron”. 30 Entonces comenzarán a decir a los montes: “Caed sobre nosotros”, y a los collados: “Cubridnos”,
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 porque si en el árbol verde hacen estas cosas, żen el seco, qué no se hará?* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.32 Llevaban también con él a otros dos, que eran malhechores, para ser ejecutados. 33 Cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, lo crucificaron allí, y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. 34 Jesús decía: --Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes.
Bolsa, alforja y espada
35 El pueblo estaba mirando, y aun los gobernantes se burlaban de él diciendo: --A otros salvó; sálvese a sí mismo, si este es el Cristo, el escogido de Dios.
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)
36 Los soldados también se burlaban de él, y se acercaban ofreciéndole vinagre* ˇPaz a vosotros!: saludo tradicional judío, que en estas circunstancias adquiere un sentido más profundo; véase Jn 14.27 n.37 y diciendo: --Si tú eres el Rey de los judíos, sálvate a ti mismo. 38 Había también sobre él un título escrito con letras griegas, latinas y hebreas: «Este es el Rey de los judíos».
Jesús ora en Getsemaní
39 Uno de los malhechores que estaban colgados lo insultaba diciendo: --Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros.* Mis manos y mis pies: En ellos se veían las marcas de la crucifixión; cf. también Jn 20.20,24-27. Palpad y ved: Cf. 1 Jn 1.1.40 Respondiendo el otro, lo reprendió, diciendo: --żNi siquiera estando en la misma condenación temes tú a Dios?
żDe quién es hijo el Cristo?
41 Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; pero este ningún mal hizo. 42 Y dijo a Jesús: --Acuérdate de mí cuando vengas en tu Reino. 43 Entonces Jesús le dijo: --De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.* Hch 10.41.44 Cuando era como la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena.** Era necesario... cumpliera: Se recalca, al final del evangelio, el tema introducido en Lc 4.21; cf. también Lc 18.31; 22.37.El libro de los Salmos formaba la primera parte, y la más extensa, de la tercera división de las Escrituras (véase Introducción al NT).
Jesús acusa a los escribas
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)
45 El sol se oscureció y el velo del Templo se rasgó por la mitad. 46 Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: --Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Habiendo dicho esto, expiró.* Cf. Is 53.1-12; Os 6.2.
Arresto de Jesús
(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)
47 Cuando el centurión vio lo que había acontecido, dio gloria a Dios diciendo: --Verdaderamente este hombre era justo.* Los v. 44-47 anticipan en cierto modo la proclamación que deberán hacer los apóstoles (cf. Hch 2.14-39; 3.17-26; 8.35; 13.16-41; 26.20).48 Toda la multitud de los que estaban presentes en este espectáculo, viendo lo que había acontecido, se volvían golpeándose el pecho.* Hch 1.8.49 Pero todos sus conocidos, y las mujeres que lo habían seguido desde Galilea, estaban mirando estas cosas de lejos.** La promesa de mi Padre: es decir, el Espíritu Santo (Hch 1.4; 2.33; cf. Jn 14.16-17,26; 16.7; 20.21-22).Estos v. preparan al lector para la continuación del relato, que el mismo autor presenta al comienzo del libro de los Hechos (cf. especialmente Hch 1.1-11; 2.1-4).
Jesús es sepultado
(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Jn 19.38-42)
La ascensión
50 Había un varón llamado José, de Arimatea, ciudad de Judea, el cual era miembro del Concilio, hombre bueno y justo.* Betania: aldea cercana a Jerusalén (Mt 21.17 n.).51 Este, que también esperaba el reino de Dios y no había consentido en el acuerdo ni en los hechos de ellos, 52 fue a Pilato y pidió el cuerpo de Jesús. 53 Bajándolo de la cruz, lo envolvió en una sábana y lo puso en un sepulcro abierto en una peńa, en el cual aún no se había puesto a nadie.* En diversos ms. no aparece: Amén.
Pedro niega a Jesús
(Mt 26.57-58,69-75; Mc 14.53-54,66-72; Jn 18.12-18,25-27)
54 Era día de la preparación y estaba para comenzar el sábado.* Día de la preparación: el viernes, día en que los judíos se preparaban para celebrar el sábado.55 Las mujeres que lo habían acompańado desde Galilea lo siguieron y vieron el sepulcro y cómo fue puesto su cuerpo.* Cf. v. 49.56 Al regresar, prepararon especias aromáticas y ungüentos; y descansaron el sábado, conforme al mandamiento.** Especias... y ungüentos: utilizados para embalsamar el cuerpo y completar así el ritual de la sepultura.Descansaron el sábado, conforme al mandamiento: Ex 20.10; Dt 5.14. Como era tarde, las mujeres tenían que esperar a que pasara el sábado, día de reposo, antes de poder hacer cualquier trabajo (Mc 16.1).
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 El primer día de la semana, muy de mańana, fueron al sepulcro llevando las especias aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas.* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 Hallaron removida la piedra del sepulcro 3 y, entrando, no hallaron el cuerpo del Seńor Jesús. 4 Aconteció que estando ellas perplejas por esto, se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes;* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Jesús predice la destrucción del Templo
5 y como tuvieron temor y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: --żPor qué buscáis entre los muertos al que vive?
Jesús ante Herodes
6 No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló cuando aún estaba en Galilea,* Mt 28.6; Mc 16.6.
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 diciendo: “Es necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado y resucite al tercer día”.* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.8 Entonces ellas se acordaron de sus palabras,
Los labradores malvados
9 y volviendo del sepulcro dieron nuevas de todas estas cosas a los once y a todos los demás. 10 Eran María Magdalena, Juana y María, madre de Jacobo, y las demás con ellas, quienes dijeron estas cosas a los apóstoles.* Lc 8.2-3.11 Pero a ellos les parecían locura las palabras de ellas, y no las creyeron. 12 Pedro, sin embargo, levantándose, corrió al sepulcro; y cuando miró dentro vio solo los lienzos, y se fue a casa maravillándose de lo que había sucedido.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 Dos de ellos iban el mismo día a una aldea llamada Emaús, que estaba a sesenta estadios de Jerusalén.* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).14 Hablaban entre sí de todas aquellas cosas que habían acontecido. 15 Y sucedió que, mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó y caminaba con ellos. 16 Pero los ojos de ellos estaban velados, para que no lo reconocieran.* Cf. Jn 20.14; 21.4.17 Él les dijo: --żQué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes? 18 Respondiendo uno de ellos, que se llamaba Cleofas, le dijo: --żEres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días?
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 Entonces él les preguntó: --żQué cosas? Y ellos le dijeron: --De Jesús nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo;* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.20 y cómo lo entregaron los principales sacerdotes y nuestros gobernantes a sentencia de muerte, y lo crucificaron. 21 Pero nosotros esperábamos que él fuera el que había de redimir a Israel. Sin embargo, además de todo, hoy es ya el tercer día que esto ha acontecido. 22 Aunque también nos han asombrado unas mujeres de entre nosotros, las cuales antes del día fueron al sepulcro; 23 como no hallaron su cuerpo, volvieron diciendo que también habían visto visión de ángeles, quienes dijeron que él vive.
La grandeza en el servicio
24 Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho, pero a él no lo vieron.
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 Entonces él les dijo: --ˇInsensatos y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho!* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 żNo era necesario que el Cristo padeciera estas cosas y que entrara en su gloria?* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
La pregunta sobre la resurrección
27 Y comenzando desde Moisés y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían.* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).28 Llegaron a la aldea adonde iban, y él hizo como que iba más lejos. 29 Pero ellos lo obligaron a quedarse, diciendo: --Quédate con nosotros, porque se hace tarde y el día ya ha declinado. Entró, pues, a quedarse con ellos. 30 Y aconteció que, estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan, lo bendijo, lo partió y les dio.
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 Entonces les fueron abiertos los ojos y lo reconocieron; pero él desapareció de su vista.* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.32 Y se decían el uno al otro: --żNo ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino y cuando nos abría las Escrituras? 33 Levantándose en esa misma hora, volvieron a Jerusalén; y hallaron a los once reunidos y a los que estaban con ellos, 34 que decían: --Ha resucitado el Seńor verdaderamente, y ha aparecido a Simón.ń 24.34Esta aparición a Simón Pedro no se menciona en los otros evangelios, pero Pablo se refiere a ella en 1 Co 15.5.
Bolsa, alforja y espada
35 Entonces ellos contaron las cosas que les habían acontecido en el camino, y cómo lo habían reconocido al partir el pan.
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)
36 Mientras aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos y les dijo: --ˇPaz a vosotros!* ˇPaz a vosotros!: saludo tradicional judío, que en estas circunstancias adquiere un sentido más profundo; véase Jn 14.27 n.37 Entonces, espantados y atemorizados, pensaban que veían un espíritu. 38 Pero él les dijo: --żPor qué estáis turbados y vienen a vuestro corazón estos pensamientos?
Jesús ora en Getsemaní
39 Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy. Palpad y ved, porque un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo.* Mis manos y mis pies: En ellos se veían las marcas de la crucifixión; cf. también Jn 20.20,24-27. Palpad y ved: Cf. 1 Jn 1.1.40 Y diciendo esto, les mostró las manos y los pies.
żDe quién es hijo el Cristo?
41 Pero como todavía ellos, de gozo, no lo creían y estaban maravillados, les dijo: --żTenéis aquí algo de comer? 42 Entonces le dieron un trozo de pescado asado y un panal de miel. 43 Él lo tomó y comió delante de ellos.* Hch 10.41.44 Luego les dijo: --Estas son las palabras que os hablé estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliera todo lo que está escrito de mí en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos.** Era necesario... cumpliera: Se recalca, al final del evangelio, el tema introducido en Lc 4.21; cf. también Lc 18.31; 22.37.El libro de los Salmos formaba la primera parte, y la más extensa, de la tercera división de las Escrituras (véase Introducción al NT).
Jesús acusa a los escribas
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)
45 Entonces les abrió el entendimiento para que comprendieran las Escrituras; 46 y les dijo: --Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciera y resucitara de los muertos al tercer día;* Cf. Is 53.1-12; Os 6.2.
Arresto de Jesús
(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)
47 y que se predicara en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.* Los v. 44-47 anticipan en cierto modo la proclamación que deberán hacer los apóstoles (cf. Hch 2.14-39; 3.17-26; 8.35; 13.16-41; 26.20).48 Vosotros sois testigos de estas cosas.* Hch 1.8.49 Ciertamente, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.** La promesa de mi Padre: es decir, el Espíritu Santo (Hch 1.4; 2.33; cf. Jn 14.16-17,26; 16.7; 20.21-22).Estos v. preparan al lector para la continuación del relato, que el mismo autor presenta al comienzo del libro de los Hechos (cf. especialmente Hch 1.1-11; 2.1-4).
Jesús es sepultado
(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Jn 19.38-42)
La ascensión
50 Después los sacó fuera hasta Betania y, alzando sus manos, los bendijo.* Betania: aldea cercana a Jerusalén (Mt 21.17 n.).51 Aconteció que, mientras los bendecía, se separó de ellos y fue llevado arriba al cielo. 52 Ellos, después de haberlo adorado, volvieron a Jerusalén con gran gozo; 53 y estaban siempre en el Templo, alabando y bendiciendo a Dios. Amén.* En diversos ms. no aparece: Amén.
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