Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 Aconteció que un sábado Jesús entró a comer en casa de un gobernante fariseo, y ellos lo acechaban.* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 Y estaba delante de él un hombre hidrópico. 3 Entonces Jesús habló a los intérpretes de la Ley y a los fariseos, diciendo: --żEs lícito sanar en sábado? 4 Pero ellos callaron. Él, tomándolo, lo sanó y lo despidió.* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 Y dirigiéndose a ellos, dijo: --żQuién de vosotros, si su asno o su buey cae en algún pozo, no lo saca inmediatamente, aunque sea sábado?
Jesús ante Herodes
6 Y no le podían replicar a estas cosas.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 Observando cómo los convidados escogían los primeros asientos a la mesa, les refirió una parábola, diciéndoles:* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
Parábola de la moneda perdida
8 «Cuando seas convidado por alguien a unas bodas no te sientes en el primer lugar, no sea que otro más distinguido que tú esté convidado por él,
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 y viniendo el que te convidó a ti y a él, te diga: “Da lugar a este”, y entonces tengas que ocupar avergonzado el último lugar. 10 Más bien, cuando seas convidado, ve y siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te convidó te diga: “Amigo, sube más arriba”. Entonces tendrás el reconocimiento de los que se sientan contigo a la mesa.* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 Cualquiera que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido». 12 Dijo también al que lo había convidado: --Cuando hagas comida o cena, no llames a tus amigos ni a tus hermanos ni a tus parientes ni a vecinos ricos, no sea que ellos, a su vez, te vuelvan a convidar, y seas recompensado.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 Cuando hagas banquete, llama a los pobres, a los mancos, a los cojos y a los ciegos;* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).14 y serás bienaventurado, porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos.
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 Oyendo esto uno de los que estaban sentados con él a la mesa, le dijo: --ˇBienaventurado el que coma pan en el reino de Dios!
La Ley y el reino de Dios
16 Entonces Jesús le dijo: «Un hombre hizo una gran cena y convidó a muchos.* Cf. Jn 20.14; 21.4.17 A la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: “Venid, que ya todo está preparado”.
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 Pero todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: “He comprado una hacienda y necesito ir a verla. Te ruego que me excuses”.
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 Otro dijo: “He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos. Te ruego que me excuses”.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 Y otro dijo: “Acabo de casarme y por tanto no puedo ir”. 21 El siervo regresó e hizo saber estas cosas a su seńor. Entonces, enojado el padre de familia, dijo a su siervo: “Ve pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y trae acá a los pobres, a los mancos, a los cojos y a los ciegos”. 22 Dijo el siervo: “Seńor, se ha hecho como mandaste y aún hay lugar”. 23 Dijo el seńor al siervo: “Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar para que se llene mi casa,
La grandeza en el servicio
24 pues os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados gustará mi cena”».
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les decía:* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 «Si alguno viene a mí y no aborrece a su padre, madre, mujer, hijos, hermanos, hermanas y hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo.* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
La pregunta sobre la resurrección
27 El que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 żQuién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? 29 No sea que, después que haya puesto el cimiento, no pueda acabarla y todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, 30 diciendo: “Este hombre comenzó a edificar y no pudo acabar”.
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 żO qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil?* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.32 Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos le envía una embajada y le pide condiciones de paz. 33 Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncie a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.
Cuando la sal pierde su sabor
34 »Buena es la sal; pero si la sal se hace insípida, żcon qué se sazonará?
Un ciego de Jericó recibe la vista
Bolsa, alforja y espada
35 Ni para la tierra ni para el muladar es útil; la arrojan fuera. El que tiene oídos para oir, oiga».
Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírlo,* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: --Este recibe a los pecadores y come con ellos. 3 Entonces él les refirió esta parábola, diciendo: 4 «żQué hombre de vosotros, si tiene cien ovejas y se le pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 Cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso,
Jesús ante Herodes
6 y al llegar a casa reúne a sus amigos y vecinos, y les dice: “Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido”.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
Parábola de la moneda perdida
8 »żO qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, barre la casa y busca con diligencia hasta encontrarla?
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, y les dice: “Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido”. 10 Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente».* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 También dijo: «Un hombre tenía dos hijos, 12 y el menor de ellos dijo a su padre: “Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde”. Y les repartió los bienes.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 No muchos días después, juntándolo todo, el hijo menor se fue lejos a una provincia apartada, y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente.* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).14 Cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia y comenzó él a pasar necesidad.
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 Entonces fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual lo envió a su hacienda para que apacentara cerdos.
La Ley y el reino de Dios
16 Deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba.* Cf. Jn 20.14; 21.4.17 Volviendo en sí, dijo: “ˇCuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: ‘Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros’ ”.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 Entonces se levantó y fue a su padre. Cuando aún estaba lejos, lo vio su padre y fue movido a misericordia, y corrió y se echó sobre su cuello y lo besó. 21 El hijo le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo”. 22 Pero el padre dijo a sus siervos: “Sacad el mejor vestido y vestidle; y poned un anillo en su dedo y calzado en sus pies. 23 Traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta,
La grandeza en el servicio
24 porque este mi hijo muerto era y ha revivido; se había perdido y es hallado”. Y comenzaron a regocijarse.
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 »El hijo mayor estaba en el campo. Al regresar, cerca ya de la casa, oyó la música y las danzas;* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 y llamando a uno de los criados le preguntó qué era aquello.* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
La pregunta sobre la resurrección
27 El criado le dijo: “Tu hermano ha regresado y tu padre ha hecho matar el becerro gordo por haberlo recibido bueno y sano”.* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 Entonces se enojó y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrara. 29 Pero él, respondiendo, dijo al padre: “Tantos ańos hace que te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. 30 Pero cuando vino este hijo tuyo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo”.
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 Él entonces le dijo: “Hijo, tú siempre estás conmigo y todas mis cosas son tuyas.* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.32 Pero era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano estaba muerto y ha revivido; se había perdido y ha sido hallado”».ń 15.32Fiesta y regocijarnos... revivido... hallado: los mismos términos de los v. 6 y 9, pero dirigidos ahora al hijo mayor y aplicados, con fina ironía, a los mismos dirigentes religiosos que se jactaban de haberse conservado fieles a la ley de Dios (cf. v. 31).
Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 Dijo también a sus discípulos: «Había un hombre rico que tenía un mayordomo, y este fue acusado ante él como derrochador de sus bienes.* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 Entonces lo llamó y le dijo: “żQué es esto que oigo acerca de ti? Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo”. 3 Entonces el mayordomo dijo para sí: “żQué haré?, porque mi amo me va a quitar la mayordomía. Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza. 4 Ya sé lo que haré para que, cuando se me quite la mayordomía, me reciban en sus casas”.* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 Y llamando a cada uno de los deudores de su amo, dijo al primero: “żCuánto debes a mi amo?”.
Jesús ante Herodes
6 Él dijo: “Cien barriles de aceite”. Le dijo: “Toma tu cuenta, siéntate pronto y escribe cincuenta”.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 Después dijo a otro: “Y tú, żcuánto debes?”. Este contestó: “Cien medidas de trigo”. Él le dijo: “Toma tu cuenta y escribe ochenta”.* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
Parábola de la moneda perdida
8 Y alabó el amo al mayordomo malo por haber actuado sagazmente, porque los hijos de este siglo son más sagaces en el trato con sus semejantes que los hijos de luz.
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 »Y yo os digo: Ganad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando estas falten, os reciban en las moradas eternas. 10 »El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 Si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, żquién os confiará lo verdadero? 12 Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, żquién os dará lo que es vuestro?* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 »Ningún siervo puede servir a dos seńores, porque odiará al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas».* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).14 Oían también todas estas cosas los fariseos, que eran avaros, y se burlaban de él.
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 Entonces les dijo: «Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres, pero Dios conoce vuestros corazones, pues lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación.
La Ley y el reino de Dios
16 »La Ley y los Profetas llegan hasta Juan. Desde entonces es anunciado el reino de Dios y todos se esfuerzan por entrar en él.* Cf. Jn 20.14; 21.4.17 »Pero más fácil es que pasen el cielo y la tierra, que se frustre una tilde de la Ley.
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 »Todo el que repudia a su mujer y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada del marido, adultera.
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 »Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino y hacía cada día banquete con esplendidez.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquel, lleno de llagas, 21 y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. 22 Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. 23 »En el Hadesń 16.23En el Hades, donde, según el pensamiento judío, permanecían los muertos en espera del juicio.alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno.
La grandeza en el servicio
24 Entonces, gritando, dijo: “Padre Abraham, ten misericordia de mí y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en esta llama”.
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 Pero Abraham le dijo: “Hijo, acuérdate de que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro, males; pero ahora este es consolado aquí, y tú atormentado.* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quieran pasar de aquí a vosotros no pueden, ni de allá pasar acá”.* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
La pregunta sobre la resurrección
27 »Entonces le dijo: “Te ruego, pues, padre, que lo envíes a la casa de mi padre,* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 porque tengo cinco hermanos, para que les testifique a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento”. 29 Abraham le dijo: “A Moisés y a los Profetas tienen; ˇque los oigan a ellos!”. 30 Él entonces dijo: “No, padre Abraham; pero si alguno de los muertos va a ellos, se arrepentirán”.
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 Pero Abraham le dijo: “Si no oyen a Moisés y a los Profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levante de los muertos”».* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.
Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 Dijo Jesús a sus discípulos: «Imposible es que no vengan tropiezos; pero ˇay de aquel por quien vienen!* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 Mejor le fuera que le ataran al cuello una piedra de molino y lo arrojaran al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeńitos. 3 ˇMirad por vosotros mismos! Si tu hermano peca contra ti, repréndelo; y si se arrepiente, perdónalo. 4 Y si siete veces al día peca contra ti, y siete veces al día vuelve a ti, diciendo: “Me arrepiento”, perdónalo».* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 Dijeron los apóstoles al Seńor: --Auméntanos la fe.
Jesús ante Herodes
6 Entonces el Seńor dijo: --Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: “Desarráigate y plántate en el mar”, y os obedecería.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 »żQuién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: “Pasa, siéntate a la mesa”?* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
Parábola de la moneda perdida
8 żNo le dice más bien: “Prepárame la cena, cíńete y sírveme hasta que haya comido y bebido. Después de esto, come y bebe tú”?
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 żAcaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no. 10 Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: “Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos”».* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. 12 Al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 y alzaron la voz, diciendo: --ˇJesús, Maestro, ten misericordia de nosotros!* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).14 Cuando él los vio, les dijo: --Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que, mientras iban, quedaron limpios.
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió glorificando a Dios a gran voz,
La Ley y el reino de Dios
16 y se postró rostro en tierra a sus pies dándole gracias. Este era samaritano.* Cf. Jn 20.14; 21.4.17 Jesús le preguntó: --żNo son diez los que han quedado limpios? Y los nueve, żdónde están?
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 żNo hubo quien volviera y diera gloria a Dios sino este extranjero?
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 Y le dijo: --Levántate, vete; tu fe te ha salvado.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 Preguntado por los fariseos cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: --El reino de Dios no vendrá con advertencia, 21 ni dirán: “Helo aquí”, o “Helo allí”, porque el reino de Dios está entre vosotros. 22 Y dijo a sus discípulos: --Tiempo vendrá cuando desearéis ver uno de los días del Hijo del hombre y no lo veréis. 23 Y os dirán: “Helo aquí” o “Helo allí”. No vayáis ni los sigáis,
La grandeza en el servicio
24 porque como el relámpago que al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro, así también será el Hijo del hombre en su día.ń 17.24En su día: es decir, el día de su regreso.
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 Pero primero es necesario que padezca mucho y sea desechado por esta generación.* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del hombre.* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
La pregunta sobre la resurrección
27 Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca y vino el diluvio y los destruyó a todos.* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 Asimismo, como sucedió en los días de Lot, cuando comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; 29 pero el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre y los destruyó a todos. 30 Así será el día en que el Hijo del hombre se manifieste.
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 »En aquel día, el que esté en la azotea y tenga sus bienes en casa, no descienda a tomarlos; y el que esté en el campo, asimismo no vuelva atrás.* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.32 Acordaos de la mujer de Lot. 33 Todo el que procure salvar su vida, la perderá; y todo el que la pierda, la salvará.
Cuando la sal pierde su sabor
34 »Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama: el uno será tomado y el otro será dejado.
Un ciego de Jericó recibe la vista
Bolsa, alforja y espada
35 Dos mujeres estarán moliendo juntas: la una será tomada y la otra dejada.
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)
36 Dos estarán en el campo: el uno será tomado y el otro dejado.* ˇPaz a vosotros!: saludo tradicional judío, que en estas circunstancias adquiere un sentido más profundo; véase Jn 14.27 n.37 Respondiendo, le dijeron: --żDónde, Seńor? Él les dijo: --Donde esté el cuerpo, allí se juntarán también las águilas.
Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre y no desmayar,* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 diciendo: «Había en una ciudad un juez que ni temía a Dios ni respetaba a hombre. 3 Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él diciendo: “Hazme justicia de mi adversario”. 4 Él no quiso por algún tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí: “Aunque ni temo a Dios ni tengo respeto a hombre,* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo me agote la paciencia”».
Jesús ante Herodes
6 Y dijo el Seńor: «Oíd lo que dijo el juez injusto.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 żY acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? żSe tardará en responderles?* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
Parábola de la moneda perdida
8 Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del hombre, żhallará fe en la tierra?».
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 A unos que confiaban en sí mismos como justos y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola: 10 «Dos hombres subieron al Templo a orar: uno era fariseo y el otro publicano.* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: “Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres: ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; 12 ayuno dos veces a la semana, diezmo de todo lo que gano”.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 Pero el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: “Dios, sé propicio a mí, pecador”.* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).14 Os digo que este descendió a su casa justificado antes que el otro, porque cualquiera que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido».
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 Traían a él nińos para que los tocara. Al verlo los discípulos, los reprendieron.
La Ley y el reino de Dios
16 Pero Jesús, llamándolos, dijo: --Dejad a los nińos venir a mí y no se lo impidáis, porque de los tales es el reino de Dios.* Cf. Jn 20.14; 21.4.17 De cierto os digo que el que no recibe el reino de Dios como un nińo, no entrará en él.ń 18.15-17Cf. Mt 18.2-4; Lc 9.47-48; nótese también Sal 131.2.
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 Un dignatario le preguntó, diciendo: --Maestro bueno, żqué haré para heredar la vida eterna?
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 Jesús le dijo: --żPor qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino solo Dios.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 Los mandamientos sabes: “No adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás falso testimonio; honra a tu padre y a tu madre”. 21 Él dijo: --Todo esto lo he guardado desde mi juventud. 22 Al oir esto, Jesús le dijo: --Aún te falta una cosa: vende todo lo que tienes y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme. 23 Entonces él, oyendo esto, se puso muy triste porque era muy rico.
La grandeza en el servicio
24 Al ver Jesús que se había entristecido mucho, dijo: --ˇCuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 Porque es más fácil que pase un camello por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de Dios.* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 Los que oyeron esto dijeron: --żQuién, pues, podrá ser salvo?* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
La pregunta sobre la resurrección
27 Él les dijo: --Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 Entonces Pedro dijo: --Pues nosotros hemos dejado nuestras posesiones y te hemos seguido. 29 Y él les dijo: --De cierto os digo que no hay nadie que haya dejado casa, o padres o hermanos o mujer o hijos, por el reino de Dios, 30 que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna.
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 Tomando Jesús a los doce, les dijo: --Cuando lleguemos a Jerusalén se cumplirán todas las cosas escritas por los profetas acerca del Hijo del hombre,* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.32 pues será entregado a los gentiles, se burlarán de él, lo insultarán y le escupirán. 33 Y después que lo hayan azotado, lo matarán; pero al tercer día resucitará.
Cuando la sal pierde su sabor
34 Sin embargo, ellos nada comprendieron de estas cosas, porque esta palabra les era encubierta y no entendían lo que se les decía.
Un ciego de Jericó recibe la vista
Bolsa, alforja y espada
35 Aconteció que, acercándose Jesús a Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando,
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)
36 y al oir a la multitud que pasaba, preguntó qué era aquello.* ˇPaz a vosotros!: saludo tradicional judío, que en estas circunstancias adquiere un sentido más profundo; véase Jn 14.27 n.37 Le dijeron que pasaba Jesús nazareno. 38 Entonces gritó, diciendo: --ˇJesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!
Jesús ora en Getsemaní
39 Los que iban delante lo reprendían para que callara; pero él gritaba aún más fuerte: --ˇHijo de David, ten misericordia de mí!* Mis manos y mis pies: En ellos se veían las marcas de la crucifixión; cf. también Jn 20.20,24-27. Palpad y ved: Cf. 1 Jn 1.1.40 Jesús entonces, deteniéndose, mandó traerlo a su presencia. Cuando llegó, le preguntó,
żDe quién es hijo el Cristo?
41 diciendo: --żQué quieres que te haga? Y él dijo: --Seńor, que reciba la vista. 42 Jesús le dijo: --Recíbela, tu fe te ha salvado. 43 Al instante recobró la vista, y lo seguía glorificando a Dios; y todo el pueblo, cuando vio aquello, dio alabanza a Dios.* Hch 10.41.
Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 Habiendo entrado Jesús en Jericó, iba pasando por la ciudad.* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 Y sucedió que un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico, 3 procuraba ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeńo de estatura. 4 Y, corriendo delante, se subió a un sicómoro para verlo, porque había de pasar por allí.* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba lo vio, y le dijo: --Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que me hospede en tu casa.
Jesús ante Herodes
6 Entonces él descendió aprisa y lo recibió gozoso.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a hospedarse en casa de un hombre pecador.* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
Parábola de la moneda perdida
8 Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Seńor: --Seńor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguien, se lo devuelvo cuadruplicado.
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 Jesús le dijo: --Hoy ha venido la salvación a esta casa, por cuanto él también es hijo de Abraham, 10 porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente. 12 Dijo, pues: «Un hombre noble se fue a un país lejano para recibir un reino y volver.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 Llamó antes a diez siervos suyos, les dio diez minas y les dijo: “Negociad entre tanto que regreso”.* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).14 Pero sus conciudadanos lo odiaban y enviaron tras él una embajada, diciendo: “No queremos que este reine sobre nosotros”.
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 »Aconteció que, al regresar él después de recibir el reino, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno.
La Ley y el reino de Dios
16 Se presentó el primero, diciendo: “Seńor, tu mina ha ganado diez minas”.* Cf. Jn 20.14; 21.4.17 Él le dijo: “Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades”.
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 Llegó otro, diciendo: “Seńor, tu mina ha producido cinco minas”.
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 También a este dijo: “Tú también sé sobre cinco ciudades”.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 »Se presentó otro, diciendo: “Seńor, aquí está tu mina, la cual he tenido guardada en un pańuelo, 21 porque tuve miedo de ti, por cuanto eres hombre severo que tomas lo que no pusiste y siegas lo que no sembraste”. 22 Entonces él le dijo: “Mal siervo, por tu propia boca te juzgo. Sabías que yo soy hombre severo que tomo lo que no puse y siego lo que no sembré. 23 żPor qué, pues, no pusiste mi dinero en el banco para que, al volver, lo hubiera recibido con los intereses?”.
La grandeza en el servicio
24 Y dijo a los que estaban presentes: “Quitadle la mina y dadla al que tiene las diez minas”.
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 Ellos le dijeron: “Seńor, tiene diez minas”.* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 “Pues yo os digo que a todo el que tiene, se le dará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
La pregunta sobre la resurrección
27 Y también a aquellos mis enemigos que no querían que yo reinara sobre ellos, traedlos acá y decapitadlos delante de mí”».* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 Dicho esto, iba delante subiendo a Jerusalén. 29 Al acercarse a Betfagé y a Betania, al monte que se llama de los Olivos, envió a dos de sus discípulos, 30 diciendo: --Id a la aldea de enfrente, y al entrar en ella hallaréis un asno atado en el cual ningún hombre ha montado jamás; desatadlo y traedlo.
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 Y si alguien os pregunta: “żPor qué lo desatáis?” le responderéis así: “Porque el Seńor lo necesita”.* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.32 Fueron los que habían sido enviados y hallaron como les dijo. 33 Cuando desataban el asno, sus dueńos les dijeron: --żPor qué desatáis el asno?
Cuando la sal pierde su sabor
34 Ellos dijeron: --Porque el Seńor lo necesita.
Un ciego de Jericó recibe la vista
Bolsa, alforja y espada
35 Lo trajeron a Jesús; y habiendo echado sus mantos sobre el asno, subieron a Jesús encima.
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)
36 Y a su paso tendían sus mantos por el camino.* ˇPaz a vosotros!: saludo tradicional judío, que en estas circunstancias adquiere un sentido más profundo; véase Jn 14.27 n.37 Cuando ya se acercaba a la bajada del Monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos, gozándose, comenzó a alabar a Dios a grandes voces por todas las maravillas que habían visto. 38 Decían: --ˇBendito el Rey que viene en el nombre del Seńor! ˇPaz en el cielo y gloria en las alturas!ń 19.38Lc 2.14.
Jesús ora en Getsemaní
39 Entonces algunos de los fariseos de entre la multitud le dijeron: --Maestro, reprende a tus discípulos.* Mis manos y mis pies: En ellos se veían las marcas de la crucifixión; cf. también Jn 20.20,24-27. Palpad y ved: Cf. 1 Jn 1.1.40 Él, respondiendo, les dijo: --Os digo que si estos callaran las piedras clamarían.
żDe quién es hijo el Cristo?
41 Cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró por ella, 42 diciendo: --ˇSi también tú conocieras, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Pero ahora está encubierto a tus ojos. 43 Vendrán días sobre ti cuando tus enemigos te rodearán con cerca, te sitiarán y por todas partes te estrecharán;* Hch 10.41.44 te derribarán a tierra y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación.** Era necesario... cumpliera: Se recalca, al final del evangelio, el tema introducido en Lc 4.21; cf. también Lc 18.31; 22.37.El libro de los Salmos formaba la primera parte, y la más extensa, de la tercera división de las Escrituras (véase Introducción al NT).
Purificación del Templo
(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)
Jesús acusa a los escribas
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)
45 Entrando en el Templo comenzó a echar fuera a todos los que vendían y compraban en él,, 46 diciéndoles: --Escrito está: “Mi casa es casa de oración”, pero vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.* Cf. Is 53.1-12; Os 6.2.
Arresto de Jesús
(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)
47 Enseńaba cada día en el Templo; pero los principales sacerdotes, los escribas y los altos dignatarios del pueblo procuraban matarlo.* Los v. 44-47 anticipan en cierto modo la proclamación que deberán hacer los apóstoles (cf. Hch 2.14-39; 3.17-26; 8.35; 13.16-41; 26.20).48 Pero no hallaban nada que pudieran hacerle, porque todo el pueblo estaba pendiente de sus palabras.* Hch 1.8.
Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 Sucedió un día que, enseńando Jesús al pueblo en el Templo y anunciando el evangelio, llegaron los principales sacerdotes y los escribas, con los ancianos,* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 y le hablaron diciendo: --Dinos żcon qué autoridad haces estas cosas? żo quién es el que te ha dado esta autoridad? 3 Respondiendo Jesús, les dijo: --Os haré yo también una pregunta. Respondedme: 4 El bautismo de Juan, żera del cielo, o de los hombres?* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 Entonces ellos discutían entre sí, diciendo: --Si decimos “del cielo”, dirá: “żPor qué, pues, no le creísteis?”.
Jesús ante Herodes
6 Y si decimos “de los hombres”, todo el pueblo nos apedreará, porque están persuadidos de que Juan era profeta.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 Respondieron que no sabían de dónde era.* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
Parábola de la moneda perdida
8 Entonces Jesús les dijo: --Yo tampoco os diré con qué autoridad hago estas cosas.
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 Comenzó luego a decir al pueblo esta parábola: «Un hombre plantó una vińa, la arrendó a labradores y se ausentó por mucho tiempo. 10 A su tiempo envió un siervo a los labradores para que le dieran del fruto de la vińa, pero los labradores lo golpearon y lo enviaron con las manos vacías.* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 Volvió a enviar otro siervo; pero ellos a este también golpearon, insultaron y enviaron con las manos vacías. 12 Volvió a enviar un tercer siervo; pero ellos también a este echaron fuera, herido.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 »Entonces el seńor de la vińa dijo: “żQué haré? Enviaré a mi hijo amado; quizás, cuando lo vean a él, le tendrán respeto”.* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).14 Pero los labradores, al verlo, discutían entre sí, diciendo: “Este es el heredero; venid, matémoslo para que la heredad sea nuestra”.
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 Lo echaron fuera de la vińa y lo mataron. żQué, pues, les hará el seńor de la vińa?
La Ley y el reino de Dios
16 Irá, destruirá a estos labradores y dará su vińa a otros». Cuando ellos oyeron esto, dijeron: --ˇDios nos libre!* Cf. Jn 20.14; 21.4.17 Pero él, mirándolos, dijo: --żQué, pues, es lo que está escrito?:
»“La piedra que desecharon%los edificadores
ha venido a ser cabeza del ángulo”.
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 »Todo el que caiga sobre aquella piedra, será quebrantado; pero sobre quien ella caiga, lo desmenuzará.
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 En aquella hora, los principales sacerdotes y los escribas procuraban echarle mano, porque comprendieron que contra ellos había dicho esta parábola; pero temían al pueblo.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 Y, acechándolo, enviaron espías que simularan ser justos, a fin de sorprenderlo en alguna palabra, para entregarlo al poder y autoridad del gobernador. 21 Le preguntaron, diciendo: --Maestro, sabemos que dices y enseńas rectamente, y que no haces acepción de persona, sino que enseńas el camino de Dios con verdad. 22 żNos es lícito dar tributo a César, o no? 23 Pero él, comprendiendo la astucia de ellos, les dijo: --żPor qué me tentáis?
La grandeza en el servicio
24 Mostradme la moneda. żDe quién es la imagen y la inscripción? Respondiendo dijeron: --De César.
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 Entonces les dijo: --Pues dad a César lo que es de César y a Dios lo que es de Dios.* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 Y no pudieron sorprenderlo en palabra alguna delante del pueblo, sino que, maravillados de su respuesta, callaron.* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
La pregunta sobre la resurrección
27 Se acercaron entonces algunos de los saduceos, los cuales niegan que haya resurrección, y le preguntaron,* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 diciendo: --Maestro, Moisés nos escribió: “Si el hermano de alguno muere teniendo mujer y no deja hijos, que su hermano se case con ella y levante descendencia a su hermano”. 29 Hubo, pues, siete hermanos: el primero tomó esposa y murió sin hijos. 30 Y la tomó el segundo, el cual también murió sin hijos.
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 La tomó el tercero, y así todos los siete, y murieron sin dejar descendencia.* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.32 Finalmente murió también la mujer. 33 En la resurrección, pues, żde cuál de ellos será mujer, ya que los siete la tuvieron por mujer?
Cuando la sal pierde su sabor
34 Entonces respondiendo Jesús, les dijo: --Los hijos de este siglo se casan y se dan en casamiento,
Un ciego de Jericó recibe la vista
Bolsa, alforja y espada
35 pero los que son tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, ni se casan ni se dan en casamiento,
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)
36 porque ya no pueden morir, pues son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios al ser hijos de la resurrección.* ˇPaz a vosotros!: saludo tradicional judío, que en estas circunstancias adquiere un sentido más profundo; véase Jn 14.27 n.37 Pero en cuanto a que los muertos han de resucitar, aun Moisés lo enseńó en el pasaje de la zarza, cuando llama al Seńor, Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob, 38 porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos viven.
Jesús ora en Getsemaní
39 Respondiéndole algunos de los escribas, dijeron: --Maestro, bien has dicho.* Mis manos y mis pies: En ellos se veían las marcas de la crucifixión; cf. también Jn 20.20,24-27. Palpad y ved: Cf. 1 Jn 1.1.40 Y no osaron preguntarle nada más.
żDe quién es hijo el Cristo?
41 Entonces él les dijo: --żCómo dicen que el Cristo es hijo de David?, 42 pues el mismo David dice en el libro de los Salmos:
»“Dijo el Seńor a mi Seńor:
‘Siéntate a mi diestra,
43 hasta que ponga a tus enemigos%por estrado de tus pies’ ”.ń 20.42-43Sal 110.1; véase Mt 22.44 n. Estrado de tus pies: escabel o tarima. Hacer de los enemigos estrado de los pies es símbolo de que han sido derrotados y sometidos.* Hch 10.41.44 »David, pues, lo llama Seńor; żcómo entonces es su hijo?** Era necesario... cumpliera: Se recalca, al final del evangelio, el tema introducido en Lc 4.21; cf. también Lc 18.31; 22.37.El libro de los Salmos formaba la primera parte, y la más extensa, de la tercera división de las Escrituras (véase Introducción al NT).
Purificación del Templo
(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)
Jesús acusa a los escribas
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)
45 Oyéndolo todo el pueblo, dijo a sus discípulos: 46 --Guardaos de los escribas, que gustan de andar con ropas largas, aman las salutaciones en las plazas, las primeras sillas en las sinagogas y los primeros asientos en las cenas;* Cf. Is 53.1-12; Os 6.2.
Arresto de Jesús
(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)
47 que devoran las casas de las viudas y, por pretexto, hacen largas oraciones. Estos recibirán mayor condenación.* Los v. 44-47 anticipan en cierto modo la proclamación que deberán hacer los apóstoles (cf. Hch 2.14-39; 3.17-26; 8.35; 13.16-41; 26.20).
Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 Levantando los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de las ofrendas.* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 Vio también a una viuda muy pobre que echaba allí dos blancas. 3 Y dijo: --En verdad os digo que esta viuda pobre echó más que todos, 4 pues todos aquellos echaron para las ofrendas de Dios de lo que les sobra; pero esta, de su pobreza echó todo el sustento que tenía.* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 A unos que hablaban de que el Templo estaba adornado de hermosas piedras y ofrendas votivas, dijo:
Jesús ante Herodes
6 --En cuanto a estas cosas que veis, días vendrán en que no quedará piedra sobre piedra que no sea destruida.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 Le preguntaron, diciendo: --Maestro, żcuándo será esto? ży qué seńal habrá cuando estas cosas estén para suceder?* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
Parábola de la moneda perdida
8 Él entonces dijo: --Mirad que no seáis engańados, porque vendrán muchos en mi nombre diciendo: “Yo soy el Cristo” y: “El tiempo está cerca”. Pero no vayáis en pos de ellos.
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 Cuando oigáis de guerras y de revueltas, no os alarméis, porque es necesario que estas cosas acontezcan primero; pero el fin no será inmediatamente. 10 Entonces ańadió: --Se levantará nación contra nación y reino contra reino;* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 habrá grandes terremotos y, en diferentes lugares, hambres y pestilencias; y habrá terror y grandes seńales del cielo. 12 »Pero antes de todas estas cosas os echarán mano, os perseguirán, os entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y seréis llevados ante reyes y ante gobernadores por causa de mi nombre.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 Pero esto os será ocasión para dar testimonio.* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).14 Proponeos en vuestros corazones no pensar antes cómo habréis de responder en vuestra defensa,
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 porque yo os daré palabra y sabiduría, la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se opongan.
La Ley y el reino de Dios
16 Seréis entregados aun por vuestros padres, hermanos, parientes y amigos; y matarán a algunos de vosotros.* Cf. Jn 20.14; 21.4.17 Seréis odiados por todos por causa de mi nombre,
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá.
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 »Pero cuando veáis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado. 21 Entonces los que estén en Judea huyan a los montes; y los que estén en medio de ella, váyanse; y los que estén en los campos no entren en ella, 22 porque estos son días de retribución, para que se cumplan todas las cosas que están escritas. 23 Pero ˇay de las que estén encinta y de las que críen en aquellos días!, porque habrá gran calamidad en la tierra e ira sobre este pueblo.
La grandeza en el servicio
24 Caerán a filo de espada y serán llevados cautivos a todas las naciones, y Jerusalén será pisoteada por los gentiles hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan.
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 »Entonces habrá seńales en el sol, en la luna y en las estrellas,ń 21.25Is 13.10; Ez 32.7; Jl 2.10; 2.31; Sof 1.15; Ap 6.12-13.y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas.* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 Los hombres quedarán sin aliento por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra, porque las potencias de los cielos serán conmovidas.* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
La pregunta sobre la resurrección
27 Entonces verán al Hijo del hombre que vendrá en una nube con poder y gran gloria.* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca. 29 También les dijo una parábola: «Mirad la higuera y todos los árboles. 30 Cuando veis que ya brotan, sabéis por vosotros mismos que el verano está cerca.
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios.* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.32 »De cierto os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. 33 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.
Cuando la sal pierde su sabor
34 »Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y de embriaguez y de las preocupaciones de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día,
Un ciego de Jericó recibe la vista
Bolsa, alforja y espada
35 porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de la tierra.
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)
36 Velad, pues, orando en todo tiempo que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del hombre».* ˇPaz a vosotros!: saludo tradicional judío, que en estas circunstancias adquiere un sentido más profundo; véase Jn 14.27 n.37 De día enseńaba en el Templo y por la noche salía y se quedaba en el monte que se llama de los Olivos. 38 Y todo el pueblo acudía a él por la mańana para oírlo en el Templo.
Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 Estaba cerca la fiesta de los Panes sin levadura, que se llama la Pascua.* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 Los principales sacerdotes y los escribas buscaban cómo matarlo, porque temían al pueblo. 3 Entró Satanás en Judas, por sobrenombre Iscariote, el cual era uno de los doce; 4 este fue y habló con los principales sacerdotes y con los jefes de la guardia, de cómo se lo entregaría.* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 Ellos se alegraron y convinieron en darle dinero.
Jesús ante Herodes
6 Él aceptó y buscaba una oportunidad para entregárselo a espaldas del pueblo.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 Llegó el día de los Panes sin levadura, en el cual era necesario sacrificar el cordero de la Pascua.* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
Parábola de la moneda perdida
8 Entonces Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: --Id, preparadnos la Pascua para que la comamos.
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 Ellos le preguntaron: --żDónde quieres que la preparemos? 10 Él les dijo: --Al entrar en la ciudad os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidlo hasta la casa donde entre* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 y decid al padre de familia de esa casa: “El Maestro te dice: ‘żDónde está el aposento donde he de comer la Pascua con mis discípulos?’ ”. 12 Entonces él os mostrará un gran aposento alto, ya dispuesto; preparadla allí.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 Fueron, pues, y hallaron como les había dicho; y prepararon la Pascua.* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).14 Cuando era la hora se sentó a la mesa, y con él los apóstoles.
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 Y les dijo: --ˇCuánto he deseado comer con vosotros esta Pascua antes que padezca!,
La Ley y el reino de Dios
16 porque os digo que no la comeré más hasta que se cumpla en el reino de Dios.* Cf. Jn 20.14; 21.4.17 Tomando la copa, dio gracias y dijo: --Tomad esto y repartidlo entre vosotros,
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 porque os digo que no beberé más del fruto de la vid hasta que el reino de Dios venga.
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 También tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: --Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 De igual manera, después de haber cenado, tomó la copa, diciendo: --Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama. 21 Pero la mano del que me entrega está conmigo en la mesa. 22 A la verdad el Hijo del hombre va, según lo que está determinado;ń 22.22Según lo que está determinado: es decir, el camino de la cruz que Dios le ha seńalado.pero ˇay de aquel hombre por quien es entregado! 23 Entonces ellos comenzaron a discutir entre sí sobre quién de ellos sería el que habría de hacer esto.
La grandeza en el servicio
24 Hubo también entre ellos una discusión sobre quién de ellos sería el mayor.
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 Pero él les dijo: --Los reyes de las naciones se enseńorean de ellas, y los que sobre ellas tienen autoridad son llamados bienhechores;* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 pero no así vosotros, sino que el mayor entre vosotros sea como el más joven, y el que dirige, como el que sirve,* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
La pregunta sobre la resurrección
27 pues, żcuál es mayor, el que se sienta a la mesa o el que sirve? żNo es el que se sienta a la mesa? Pero yo estoy entre vosotros como el que sirve.* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 »Y vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas. 29 Yo, pues, os asigno un Reino, como mi Padre me lo asignó a mí, 30 para que comáis y bebáis a mi mesa en mi Reino y os sentéis en tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 Dijo también el Seńor: --Simón, Simón, Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo;* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.32 pero yo he rogado por ti, para que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos. 33 Él le dijo: --Seńor, estoy dispuesto a ir contigo no sólo a la cárcel, sino también a la muerte.
Cuando la sal pierde su sabor
34 Y él le dijo: --Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces.
Un ciego de Jericó recibe la vista
Bolsa, alforja y espada
35 Les dijo: --Cuando os envié sin bolsa, alforja ni calzado, żos faltó algo? Ellos dijeron: --Nada.
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)
36 Y les dijo: --Pues ahora el que tiene bolsa, tómela, y también la alforja; y el que no tiene espada, venda su capa y compre una.* ˇPaz a vosotros!: saludo tradicional judío, que en estas circunstancias adquiere un sentido más profundo; véase Jn 14.27 n.37 Os digo que es necesario que se cumpla todavía en mí aquello que está escrito: “Y fue contado con los inicuos”, porque lo que está escrito de mí, tiene cumplimiento. 38 Entonces ellos dijeron: --Seńor, aquí hay dos espadas. Y él les dijo: --Basta.
Jesús ora en Getsemaní
39 Salió y se fue, como solía, al Monte de los Olivos; y sus discípulos lo siguieron.* Mis manos y mis pies: En ellos se veían las marcas de la crucifixión; cf. también Jn 20.20,24-27. Palpad y ved: Cf. 1 Jn 1.1.40 Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: --Orad para que no entréis en tentación.
żDe quién es hijo el Cristo?
41 Se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra, y puesto de rodillas oró, 42 diciendo: «Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya». 43 Entonces se le apareció un ángel del cielo para fortalecerlo.* Hch 10.41.44 Lleno de angustia oraba más intensamente, y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.** Era necesario... cumpliera: Se recalca, al final del evangelio, el tema introducido en Lc 4.21; cf. también Lc 18.31; 22.37.El libro de los Salmos formaba la primera parte, y la más extensa, de la tercera división de las Escrituras (véase Introducción al NT).
Purificación del Templo
(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)
Jesús acusa a los escribas
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)
45 Cuando se levantó de la oración y fue a sus discípulos, los halló durmiendo a causa de la tristeza; 46 y les dijo: --żPor qué dormís? Levantaos y orad para que no entréis en tentación.* Cf. Is 53.1-12; Os 6.2.
Arresto de Jesús
(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)
47 Mientras él aún hablaba, se presentó una turba. El que se llamaba Judas, uno de los doce, que iba al frente de ellos, se acercó hasta Jesús para besarlo.* Los v. 44-47 anticipan en cierto modo la proclamación que deberán hacer los apóstoles (cf. Hch 2.14-39; 3.17-26; 8.35; 13.16-41; 26.20).48 Entonces Jesús le dijo: --Judas, żcon un beso entregas al Hijo del hombre?* Hch 1.8.49 Cuando los que estaban con él se dieron cuenta de lo que había de acontecer, le dijeron: --Seńor, żheriremos a espada?** La promesa de mi Padre: es decir, el Espíritu Santo (Hch 1.4; 2.33; cf. Jn 14.16-17,26; 16.7; 20.21-22).Estos v. preparan al lector para la continuación del relato, que el mismo autor presenta al comienzo del libro de los Hechos (cf. especialmente Hch 1.1-11; 2.1-4).
Jesús es sepultado
(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Jn 19.38-42)
La ascensión
50 Entonces uno de ellos hirió a un siervo del Sumo sacerdote y le cortó la oreja derecha.* Betania: aldea cercana a Jerusalén (Mt 21.17 n.).51 Entonces, respondiendo Jesús, dijo: --Basta ya; dejad. Y tocando su oreja, lo sanó. 52 Entonces Jesús dijo a los principales sacerdotes, a los jefes de la guardia del Templo y a los ancianos que habían venido contra él: --żComo contra un ladrón habéis salido con espadas y palos? 53 Habiendo estado con vosotros cada día en el Templo, no extendisteis las manos contra mí; pero esta es vuestra hora y la potestad de las tinieblas.* En diversos ms. no aparece: Amén.
Pedro niega a Jesús
(Mt 26.57-58,69-75; Mc 14.53-54,66-72; Jn 18.12-18,25-27)
54 Lo prendieron, lo llevaron y lo condujeron a casa del Sumo sacerdote. Y Pedro lo seguía de lejos.* Día de la preparación: el viernes, día en que los judíos se preparaban para celebrar el sábado.55 Encendieron fuego en medio del patio y se sentaron alrededor; también Pedro se sentó entre ellos.* Cf. v. 49.56 Pero una criada, al verlo sentado al fuego, se fijó en él y dijo: --También este estaba con él.** Especias... y ungüentos: utilizados para embalsamar el cuerpo y completar así el ritual de la sepultura.Descansaron el sábado, conforme al mandamiento: Ex 20.10; Dt 5.14. Como era tarde, las mujeres tenían que esperar a que pasara el sábado, día de reposo, antes de poder hacer cualquier trabajo (Mc 16.1).57 Pero él lo negó, diciendo: --Mujer, no lo conozco. 58 Un poco después, viéndolo otro, dijo: --Tú también eres de ellos. Y Pedro dijo: --Hombre, no lo soy. 59 Como una hora después, otro afirmó, diciendo: --Verdaderamente también este estaba con él, porque es galileo. 60 Y Pedro dijo: --Hombre, no sé lo que dices. Y en seguida, mientras él todavía hablaba, el gallo cantó. 61 Entonces, vuelto el Seńor, miró a Pedro; y Pedro se acordó de la palabra del Seńor, que le había dicho: «Antes que el gallo cante, me negarás tres veces».* Cf. v. 34.62 Y Pedro, saliendo fuera, lloró amargamente.
Jesús insultado y azotado
63 Los hombres que vigilaban a Jesús se burlaban de él y lo golpeaban.* Jn 18.22-23.64 Vendándole los ojos, le golpeaban el rostro y le preguntaban, diciendo: --Profetiza, żquién es el que te golpeó? 65 Y lo insultaban diciéndole muchas otras cosas.
Jesús ante el Concilio
(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Jn 18.19-24)
66 Cuando se hizo de día, se juntaron los ancianos del pueblo, los principales sacerdotes y los escribas, y lo llevaron al Concilio, diciendo:* Al Concilio: el Sanedrín o consejo supremo de los judíos; véase Concordancia temática. Véase también Mt 26.57 n.67 --żEres tú el Cristo? Dínoslo. Les dijo: --Si os lo digo, no creeréis; 68 y también, si os pregunto, ni me responderéis ni me soltaréis. 69 Pero desde ahora el Hijo del hombre se sentará a la diestra del poder de Dios.* Sal 110.1; Hch 7.56. La diestra: o la derecha, el lugar de honor.70 Dijeron todos: --Luego, żeres tú el Hijo de Dios? Y él les dijo: --Vosotros decís que lo soy.* La respuesta de Jesús puede entenderse como es así como vosotros decís, o bien, vosotros sois quienes lo decís.71 Entonces ellos dijeron: --żQué más testimonio necesitamos?, porque nosotros mismos lo hemos oído de su boca.* Cf. Jn 10.33.
Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 Levantándose entonces todos, llevaron a Jesús a Pilato.* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 Y comenzaron a acusarlo, diciendo: --Hemos encontrado que este pervierte a la nación, y que prohíbe dar tributo a César diciendo que él mismo es el Cristo, un Rey. 3 Entonces Pilato le preguntó, diciendo: --żEres tú el Rey de los judíos? Respondiéndole él, dijo: --Tú lo dices. 4 Pilato dijo a los principales sacerdotes y a la gente: --Ningún delito hallo en este hombre.* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 Pero ellos porfiaban, diciendo: --Alborota al pueblo, enseńando por toda Judea, comenzando desde Galilea hasta aquí.
Jesús ante Herodes
6 Entonces Pilato, cuando oyó decir “Galilea”, preguntó si el hombre era galileo.* Mt 28.6; Mc 16.6.
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 Y al saber que era de la jurisdicción de Herodes, lo remitió a Herodes, que en aquellos días también estaba en Jerusalén.* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
Parábola de la moneda perdida
8 Herodes, al ver a Jesús, se alegró mucho, porque hacía tiempo que deseaba verlo, porque había oído muchas cosas acerca de él y esperaba verlo hacer alguna seńal.
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 Le hizo muchas preguntas, pero él nada le respondió. 10 Estaban los principales sacerdotes y los escribas acusándolo con gran vehemencia.* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 Entonces Herodes con sus soldados lo menospreció y se burló de él, vistiéndolo con una ropa espléndida; y volvió a enviarlo a Pilato. 12 Y aquel día, Pilato y Herodes, que estaban enemistados, se hicieron amigos.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 Entonces Pilato, convocando a los principales sacerdotes, a los gobernantes y al pueblo,* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).14 les dijo: --Me habéis presentado a este como un hombre que perturba al pueblo; pero, habiéndolo interrogado yo delante de vosotros, no he hallado en él delito alguno de aquellos de que lo acusáis.
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 Ni tampoco Herodes, porque os remití a él. Nada digno de muerte ha hecho este hombre,
La Ley y el reino de Dios
16 así que lo soltaré después de castigarlo.* Cf. Jn 20.14; 21.4.17 Tenía necesidad de soltarles uno en cada fiesta.
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 Pero toda la multitud gritó a una, diciendo: --ˇFuera con ese; suéltanos a Barrabás!
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 Este había sido echado en la cárcel por rebelión en la ciudad y por un homicidio.* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 Les habló otra vez Pilato, queriendo soltar a Jesús; 21 pero ellos volvieron a gritar, diciendo: --ˇCrucifícalo, crucifícalo! 22 Él les dijo por tercera vez: --żPues qué mal ha hecho este? Ningún delito digno de muerte he hallado en él; lo castigaré y lo soltaré. 23 Pero ellos insistían a gritos, pidiendo que fuera crucificado; y las voces de ellos y de los principales sacerdotes se impusieron.
La grandeza en el servicio
24 Entonces Pilato sentenció que se hiciera lo que ellos pedían.
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 Les soltó a aquel que había sido echado en la cárcel por rebelión y homicidio, a quien habían pedido, y entregó a Jesús a la voluntad de ellos.* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 Cuando lo llevaban, tomaron a cierto Simón de Cirene, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevara tras Jesús.* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
La pregunta sobre la resurrección
27 Lo seguía una gran multitud del pueblo, y de mujeres que lloraban y hacían lamentación por él.* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 Pero Jesús, volviéndose hacia ellas, les dijo: --Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, sino llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos,ń 23.28Expresión semítica que equivale a más que llorar por mí, llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos. 29 porque vendrán días en que dirán: “Bienaventuradas las estériles y los vientres que no concibieron y los pechos que no criaron”. 30 Entonces comenzarán a decir a los montes: “Caed sobre nosotros”, y a los collados: “Cubridnos”,
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 porque si en el árbol verde hacen estas cosas, żen el seco, qué no se hará?* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.32 Llevaban también con él a otros dos, que eran malhechores, para ser ejecutados. 33 Cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, lo crucificaron allí, y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda.
Cuando la sal pierde su sabor
34 Jesús decía: --Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes.
Un ciego de Jericó recibe la vista
Bolsa, alforja y espada
35 El pueblo estaba mirando, y aun los gobernantes se burlaban de él diciendo: --A otros salvó; sálvese a sí mismo, si este es el Cristo, el escogido de Dios.
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)
36 Los soldados también se burlaban de él, y se acercaban ofreciéndole vinagre* ˇPaz a vosotros!: saludo tradicional judío, que en estas circunstancias adquiere un sentido más profundo; véase Jn 14.27 n.37 y diciendo: --Si tú eres el Rey de los judíos, sálvate a ti mismo. 38 Había también sobre él un título escrito con letras griegas, latinas y hebreas: «Este es el Rey de los judíos».
Jesús ora en Getsemaní
39 Uno de los malhechores que estaban colgados lo insultaba diciendo: --Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros.* Mis manos y mis pies: En ellos se veían las marcas de la crucifixión; cf. también Jn 20.20,24-27. Palpad y ved: Cf. 1 Jn 1.1.40 Respondiendo el otro, lo reprendió, diciendo: --żNi siquiera estando en la misma condenación temes tú a Dios?
żDe quién es hijo el Cristo?
41 Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; pero este ningún mal hizo. 42 Y dijo a Jesús: --Acuérdate de mí cuando vengas en tu Reino. 43 Entonces Jesús le dijo: --De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.* Hch 10.41.44 Cuando era como la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena.** Era necesario... cumpliera: Se recalca, al final del evangelio, el tema introducido en Lc 4.21; cf. también Lc 18.31; 22.37.El libro de los Salmos formaba la primera parte, y la más extensa, de la tercera división de las Escrituras (véase Introducción al NT).
Purificación del Templo
(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)
Jesús acusa a los escribas
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)
45 El sol se oscureció y el velo del Templo se rasgó por la mitad. 46 Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: --Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Habiendo dicho esto, expiró.* Cf. Is 53.1-12; Os 6.2.
Arresto de Jesús
(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)
47 Cuando el centurión vio lo que había acontecido, dio gloria a Dios diciendo: --Verdaderamente este hombre era justo.* Los v. 44-47 anticipan en cierto modo la proclamación que deberán hacer los apóstoles (cf. Hch 2.14-39; 3.17-26; 8.35; 13.16-41; 26.20).48 Toda la multitud de los que estaban presentes en este espectáculo, viendo lo que había acontecido, se volvían golpeándose el pecho.* Hch 1.8.49 Pero todos sus conocidos, y las mujeres que lo habían seguido desde Galilea, estaban mirando estas cosas de lejos.** La promesa de mi Padre: es decir, el Espíritu Santo (Hch 1.4; 2.33; cf. Jn 14.16-17,26; 16.7; 20.21-22).Estos v. preparan al lector para la continuación del relato, que el mismo autor presenta al comienzo del libro de los Hechos (cf. especialmente Hch 1.1-11; 2.1-4).
Jesús es sepultado
(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Jn 19.38-42)
La ascensión
50 Había un varón llamado José, de Arimatea, ciudad de Judea, el cual era miembro del Concilio, hombre bueno y justo.* Betania: aldea cercana a Jerusalén (Mt 21.17 n.).51 Este, que también esperaba el reino de Dios y no había consentido en el acuerdo ni en los hechos de ellos, 52 fue a Pilato y pidió el cuerpo de Jesús. 53 Bajándolo de la cruz, lo envolvió en una sábana y lo puso en un sepulcro abierto en una peńa, en el cual aún no se había puesto a nadie.* En diversos ms. no aparece: Amén.
Pedro niega a Jesús
(Mt 26.57-58,69-75; Mc 14.53-54,66-72; Jn 18.12-18,25-27)
54 Era día de la preparación y estaba para comenzar el sábado.* Día de la preparación: el viernes, día en que los judíos se preparaban para celebrar el sábado.55 Las mujeres que lo habían acompańado desde Galilea lo siguieron y vieron el sepulcro y cómo fue puesto su cuerpo.* Cf. v. 49.56 Al regresar, prepararon especias aromáticas y ungüentos; y descansaron el sábado, conforme al mandamiento.** Especias... y ungüentos: utilizados para embalsamar el cuerpo y completar así el ritual de la sepultura.Descansaron el sábado, conforme al mandamiento: Ex 20.10; Dt 5.14. Como era tarde, las mujeres tenían que esperar a que pasara el sábado, día de reposo, antes de poder hacer cualquier trabajo (Mc 16.1).
Jesús sana a un hidrópico
La parábola de la oveja perdida
Parábola del mayordomo infiel
Ocasiones de caer
Parábola de la viuda y el juez injusto
Jesús y Zaqueo
La autoridad de Jesús
La ofrenda de la viuda
6. SEMANA DE LA PASIÓN (22.1--24.12)
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5,14-16; Mc 14.1-2,10-11; Jn 11.45-53)
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-14; Mc 15.1-5; Jn 18.28-38)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Jn 20.1-10)
1 El primer día de la semana, muy de mańana, fueron al sepulcro llevando las especias aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas.* El primer día de la semana: Jn 20.19; Hch 20.7 nota g.2 Hallaron removida la piedra del sepulcro 3 y, entrando, no hallaron el cuerpo del Seńor Jesús. 4 Aconteció que estando ellas perplejas por esto, se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes;* Con vestiduras resplandecientes: Jn 20.12. Véase Mc 16.5 n.
Auméntanos la fe
Jesús predice la destrucción del Templo
5 y como tuvieron temor y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: --żPor qué buscáis entre los muertos al que vive?
Jesús ante Herodes
6 No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló cuando aún estaba en Galilea,* Mt 28.6; Mc 16.6.
Los convidados a las bodas
El deber del siervo
Seńales antes del fin
La Cena del Seńor
(Mt 26.17-29; Mc 14.12-25; Jn 13.21-30; 1 Co 11.23-26)
7 diciendo: “Es necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado y resucite al tercer día”.* Mt 16.21; 17.22-23; 20.18-19; Mc 8.31; 9.31; 10.33-34; Lc 9.22; 18.31-33.
Parábola de la moneda perdida
8 Entonces ellas se acordaron de sus palabras,
Parábola del fariseo y el publicano
Los labradores malvados
9 y volviendo del sepulcro dieron nuevas de todas estas cosas a los once y a todos los demás. 10 Eran María Magdalena, Juana y María, madre de Jacobo, y las demás con ellas, quienes dijeron estas cosas a los apóstoles.* Lc 8.2-3.
Parábola del hijo pródigo
Diez leprosos son limpiados
Parábola de las diez minas
11 Pero a ellos les parecían locura las palabras de ellas, y no las creyeron. 12 Pedro, sin embargo, levantándose, corrió al sepulcro; y cuando miró dentro vio solo los lienzos, y se fue a casa maravillándose de lo que había sucedido.* Cf. Jn 20.3,5-6, y véase Jn 20.6-7 n.
Jesús sentenciado a muerte
(Mt 27.15-26; Mc 15.6-15; Jn 18.38--19.16)
7. JESÚS RESUCITADO (24.13-53)
En el camino a Emaús
13 Dos de ellos iban el mismo día a una aldea llamada Emaús, que estaba a sesenta estadios de Jerusalén.* Dos de ellos: es decir, de los discípulos o seguidores de Jesús que no eran del grupo de los once apóstoles (v. 33).14 Hablaban entre sí de todas aquellas cosas que habían acontecido.
Parábola de la gran cena
Jesús bendice a los nińos
15 Y sucedió que, mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó y caminaba con ellos.
La Ley y el reino de Dios
16 Pero los ojos de ellos estaban velados, para que no lo reconocieran.* Cf. Jn 20.14; 21.4.17 Él les dijo: --żQué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes?
Jesús enseńa sobre el divorcio
El joven rico
18 Respondiendo uno de ellos, que se llamaba Cleofas, le dijo: --żEres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días?
El rico y Lázaro
La cuestión del tributo
(Mt 21.45-46; 22.15-22; Mc 12.12-17)
19 Entonces él les preguntó: --żQué cosas? Y ellos le dijeron: --De Jesús nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo;* Profeta: Mt 21.11; Lc 7.16; 13.33; Hch 3.22.
La venida del Reino
(Mt 24.23-28,36-41)
20 y cómo lo entregaron los principales sacerdotes y nuestros gobernantes a sentencia de muerte, y lo crucificaron. 21 Pero nosotros esperábamos que él fuera el que había de redimir a Israel. Sin embargo, además de todo, hoy es ya el tercer día que esto ha acontecido. 22 Aunque también nos han asombrado unas mujeres de entre nosotros, las cuales antes del día fueron al sepulcro; 23 como no hallaron su cuerpo, volvieron diciendo que también habían visto visión de ángeles, quienes dijeron que él vive.
La grandeza en el servicio
24 Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho, pero a él no lo vieron.
Lo que cuesta seguir a Cristo
La venida del Hijo del hombre
(Mt 24.29-35,42-44; Mc 13.24-37)
25 Entonces él les dijo: --ˇInsensatos y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho!* Cf. Mc 16.14.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-56; Mc 15.21-41; Jn 19.17-30)
26 żNo era necesario que el Cristo padeciera estas cosas y que entrara en su gloria?* Cf. lo dicho por Jesús en Lc 9.22; 17.25.
La pregunta sobre la resurrección
27 Y comenzando desde Moisés y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían.* Las Escrituras comprendían principalmente los libros de Moisés y de los Profetas. (Véanse Mt 5.17 nota x; Lc 24.44 nota s).
5. MINISTERIO DE JESÚS EN JERUSALÉN (19.28--21.38)
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Jn 12.12-19)
28 Llegaron a la aldea adonde iban, y él hizo como que iba más lejos. 29 Pero ellos lo obligaron a quedarse, diciendo: --Quédate con nosotros, porque se hace tarde y el día ya ha declinado. Entró, pues, a quedarse con ellos. 30 Y aconteció que, estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan, lo bendijo, lo partió y les dio.
Jesús anuncia por tercera vez su muerte
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Jn 13.36-38)
31 Entonces les fueron abiertos los ojos y lo reconocieron; pero él desapareció de su vista.* La expresión «partir el pan» fue específicamente aplicada por la iglesia primitiva a la Cena del Seńor (Hch 2.42; 20.7; 1 Co 10.16), por lo que su uso aquí y en el v. 35 puede ser una alusión a ella.32 Y se decían el uno al otro: --żNo ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino y cuando nos abría las Escrituras? 33 Levantándose en esa misma hora, volvieron a Jerusalén; y hallaron a los once reunidos y a los que estaban con ellos,
Cuando la sal pierde su sabor
34 que decían: --Ha resucitado el Seńor verdaderamente, y ha aparecido a Simón.ń 24.34Esta aparición a Simón Pedro no se menciona en los otros evangelios, pero Pablo se refiere a ella en 1 Co 15.5.
Un ciego de Jericó recibe la vista
Bolsa, alforja y espada
35 Entonces ellos contaron las cosas que les habían acontecido en el camino, y cómo lo habían reconocido al partir el pan.
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Jn 20.19-23)
36 Mientras aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos y les dijo: --ˇPaz a vosotros!* ˇPaz a vosotros!: saludo tradicional judío, que en estas circunstancias adquiere un sentido más profundo; véase Jn 14.27 n.37 Entonces, espantados y atemorizados, pensaban que veían un espíritu. 38 Pero él les dijo: --żPor qué estáis turbados y vienen a vuestro corazón estos pensamientos?
Jesús ora en Getsemaní
39 Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy. Palpad y ved, porque un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo.* Mis manos y mis pies: En ellos se veían las marcas de la crucifixión; cf. también Jn 20.20,24-27. Palpad y ved: Cf. 1 Jn 1.1.40 Y diciendo esto, les mostró las manos y los pies.
żDe quién es hijo el Cristo?
41 Pero como todavía ellos, de gozo, no lo creían y estaban maravillados, les dijo: --żTenéis aquí algo de comer? 42 Entonces le dieron un trozo de pescado asado y un panal de miel. 43 Él lo tomó y comió delante de ellos.* Hch 10.41.44 Luego les dijo: --Estas son las palabras que os hablé estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliera todo lo que está escrito de mí en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos.** Era necesario... cumpliera: Se recalca, al final del evangelio, el tema introducido en Lc 4.21; cf. también Lc 18.31; 22.37.El libro de los Salmos formaba la primera parte, y la más extensa, de la tercera división de las Escrituras (véase Introducción al NT).
Purificación del Templo
(Mt 21.12-17; Mc 11.15-19; Jn 2.13-22)
Jesús acusa a los escribas
(Mt 23.1-36; Mc 12.38-40; Lc 11.37-54)
45 Entonces les abrió el entendimiento para que comprendieran las Escrituras; 46 y les dijo: --Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciera y resucitara de los muertos al tercer día;* Cf. Is 53.1-12; Os 6.2.
Arresto de Jesús
(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Jn 18.2-11)
47 y que se predicara en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.* Los v. 44-47 anticipan en cierto modo la proclamación que deberán hacer los apóstoles (cf. Hch 2.14-39; 3.17-26; 8.35; 13.16-41; 26.20).48 Vosotros sois testigos de estas cosas.* Hch 1.8.49 Ciertamente, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.** La promesa de mi Padre: es decir, el Espíritu Santo (Hch 1.4; 2.33; cf. Jn 14.16-17,26; 16.7; 20.21-22).Estos v. preparan al lector para la continuación del relato, que el mismo autor presenta al comienzo del libro de los Hechos (cf. especialmente Hch 1.1-11; 2.1-4).
Jesús es sepultado
(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Jn 19.38-42)
La ascensión
50 Después los sacó fuera hasta Betania y, alzando sus manos, los bendijo.* Betania: aldea cercana a Jerusalén (Mt 21.17 n.).51 Aconteció que, mientras los bendecía, se separó de ellos y fue llevado arriba al cielo. 52 Ellos, después de haberlo adorado, volvieron a Jerusalén con gran gozo; 53 y estaban siempre en el Templo, alabando y bendiciendo a Dios. Amén.* En diversos ms. no aparece: Amén.
© 1995 Sociedades Bíblicas Unidas