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Jueces 9 9 de 21 capítulos

Reinado de Abimelec

1 Abimelec hijo de Jerobaal fue a Siquem, a los hermanos de su madre, y dijo a ellos y a toda la familia de la casa del padre de su madre:** Abimelec hijo de Jerobaal: Cf. Jue 8.31. El nombre Abimelec significa mi padre es rey.Siquem: Véanse Jos 24.1 n. e Índice de mapas.2 «Yo os ruego que digáis a todos los de Siquem: “żQué os parece mejor, que os gobiernen setenta hombres, todos los hijos de Jerobaal, o que os gobierne un solo hombre?”. Acordaos que yo soy hueso vuestro y carne vuestra».** Los de Siquem: lit. los propietarios (o seńores) de Siquem. Probablemente se trata de los terratenientes que gozaban de una cierta posición económica y constituían un grupo políticamente influyente.Setenta... hijos de Jerobaal: Cf. Jue 8.29-30.3 Hablaron por él los hermanos de su madre a todos los de Siquem todas estas palabras, y el corazón de ellos se inclinó a favor de Abimelec, porque decían: “Nuestro hermano es”. 4 Además le dieron setenta siclos de plata del templo de Baal-berit, con los cuales Abimelec alquiló hombres ociosos y vagabundos que lo siguieran.* Baal-berit: Véase Jue 8.33 n.5 Y yendo a la casa de su padre en Ofra, mató a sus hermanos, los setenta hijos de Jerobaal, sobre una misma piedra; pero quedó Jotam, el hijo menor de Jerobaal, que se escondió.** Ofra: Véase Jue 6.11 nota i.La masacre de los posibles pretendientes al trono era una práctica bastante común en el antiguo Oriente. Cf. 1 R 2.15-25; 2 R 10.1-14,17; 11.1-2.6 Entonces se juntaron todos los de Siquem con toda la casa de Milo, y fueron y proclamaron rey a Abimelec cerca de la llanura del pilar que estaba en Siquem.** Casa de Milo: heb. Bet-milo: Si, como es probable, esta expresión significa casa del terraplén, el sitio designado con este nombre podría ser el terraplén donde se levantaba la fortaleza que en el v. 46 recibe el nombre de torre de Siquem o Migdal-siquem.Abimelec logró imponerse por un tiempo como rey de la ciudad de Siquem, pero su reinado terminó en fracaso. Véase Jue 8.24 nota m.7 Cuando se lo dijeron a Jotam, este subió a la cumbre del monte Gerizim, y alzando su voz clamó:
«Oídme, hombres de Siquem,
y así también os oiga Dios:
8 Fueron una vez los árboles%a elegirse un rey
y dijeron al olivo: “Reina sobre nosotros”.
9 Pero el olivo respondió:
“żHe de dejar mi aceite, con el cual%se honra a Dios y a los hombres,
para reinar sobre los árboles?”.
10 »Dijeron, pues, los árboles a la higuera:
“Anda tú, reina sobre nosotros”.
11 La higuera respondió:
“żHe de dejar mi dulzura y mi buen fruto
para reinar sobre los árboles?”.
12 »Dijeron luego los árboles a la vid:
“Pues ven tú, reina sobre nosotros”.
13 La vid les respondió:
“żHe de dejar mi vino,%que alegra a Dios y a los hombres,
para reinar sobre los árboles?”.
14 »Todos los árboles rogaron entonces%a la zarza:
“Anda tú, reina sobre nosotros”.
15 Pero la zarza respondió a los árboles:
“Si en verdad me proclamáis%rey sobre vosotros,
venid, abrigaos bajo mi sombra;
y si no, salga fuego de la zarza
y devore a los cedros del Líbano”.
*
Jotam se vale de esta parábola para dirigir un durísimo ataque contra la institución de la monarquía. Este poema, que es uno de los testimonios más antiguos de literatura sapiencial israelita, anticipa una forma de crítica antimonárquica que volverá a encontrarse repetidamente en el futuro, sobre todo en la predicación profética. Cf. 1 S 8; 10.17-24; 12.16 »Ahora, bien: żHabéis procedido con verdad y con integridad al hacer rey a Abimelec? żHabéis actuado bien con Jerobaal y con su casa, le habéis pagado conforme a la obra de sus manos? 17 Mi padre peleó por vosotros y expuso su vida al peligro para libraros de manos de Madián, 18 y vosotros os habéis levantado hoy contra la casa de mi padre y habéis matado a sus setenta hijos sobre una misma piedra, y habéis puesto por rey sobre los de Siquem a Abimelec, hijo de su criada, debido a que es vuestro hermano. 19 Si con verdad y con integridad habéis procedido hoy con Jerobaal y con su casa, que gocéis de Abimelec y él goce de vosotros. 20 Y si no, fuego salga de Abimelec y consuma a los de Siquem y a la casa de Milo, y fuego salga de los de Siquem y de la casa de Milo y consuma a Abimelec». 21 Jotam escapó y huyó, se fue a Beer y allí se quedó por miedo de su hermano Abimelec.* Beer: localidad situada al nordeste de Ofra. Véase Jue 6.11 nota i.22 Después que Abimelec hubo dominado sobre Israel tres ańos, 23 envió Dios un espíritu de discordia entre Abimelec y los hombres de Siquem, y los de Siquem se rebelaron contra Abimelec, 24 para que la violencia hecha a los setenta hijos de Jerobaal, y su sangre, recayera sobre su hermano Abimelec, que los mató, y sobre los hombres de Siquem que lo ayudaron a matar a sus hermanos. 25 Los de Siquem pusieron en las cumbres de los montes asechadores que robaban a todos los que pasaban junto a ellos por el camino. De esto se dio aviso a Abimelec.* Estos asaltos impedían que Abimelec les cobrara derecho de peaje a los que pasaban por Siquem transportando mercancías.26 Un día, Gaal hijo de Ebed pasó con sus hermanos por Siquem, y los de Siquem pusieron en él su confianza. 27 Salieron al campo, recogieron y pisaron la uva, e hicieron fiesta: entraron en el templo de sus dioses y, comiendo y bebiendo, maldijeron a Abimelec. 28 Entonces Gaal hijo de Ebed dijo: «żQuién es Abimelec, y qué es Siquem, para que nosotros le sirvamos? żNo es hijo de Jerobaal? żNo es Zebul su ayudante? Servid a los hombres de Hamor, padre de Siquem; pero żpor qué hemos de servir a Abimelec?ń 9.28-29Gaal apela al orgullo de la gente de Siquem, instándola a que no se deje gobernar por un príncipe que no es nativo de esa ciudad (cf. v. 1).* Hamor: Cf. Gn 34.2.29 Ojalá estuviera este pueblo bajo mi mano; enseguida arrojaría yo a Abimelec, y le diría: “Refuerza tus ejércitos, y sal a pelear”». 30 Cuando Zebul, gobernador de la ciudad, oyó las palabras de Gaal hijo de Ebed, se encendió en ira* Zebul gobernaba la ciudad de Siquem en representación de Abimelec.31 y envió secretamente mensajeros a decir a Abimelec: «Gaal hijo de Ebed y sus hermanos han venido a Siquem y están sublevando la ciudad contra ti. 32 Levántate, pues, ahora de noche, tú y el pueblo que está contigo, y pon emboscadas en el campo. 33 Por la mańana, al salir el sol, madruga y cae sobre la ciudad. Cuando Gaal y el pueblo que está con él salgan contra ti, tú harás con él según se presente la ocasión». 34 Levantándose, pues, de noche Abimelec y todo el pueblo que con él estaba, pusieron emboscada contra Siquem con cuatro compańías. 35 Cuando Gaal hijo de Ebed salió, se puso a la entrada de la puerta de la ciudad. Entonces Abimelec y todo el pueblo que con él estaba salieron de sus escondites. 36 Al verlos, Gaal dijo a Zebul: --He allí gente que desciende de las cumbres de los montes. Zebul le respondió: --Tú ves la sombra de los montes como si fueran hombres. 37 Volvió Gaal a hablar, y dijo: --He allí gente que desciende de en medio de la tierra, y una tropa que viene por el camino de la encina de los adivinos.* Medio de la tierra: otra posible traducción: Ombligo de la tierra. Era un cerro situado en las cercanías de Siquem, al que los habitantes del lugar consideraban como el centro del mundo. Véase Ez 38.12 n.38 Zebul le respondió: --żCómo es que antes decías: “żQuién es Abimelec para que lo sirvamos?”. żNo es este el pueblo que tenías en poco? Sal pues, ahora, y pelea con él. 39 Gaal salió al frente de los de Siquem y peleó contra Abimelec. 40 Pero Abimelec lo persiguió; Gaal huyó de él y muchos cayeron heridos hasta la puerta misma de la ciudad. 41 Abimelec se quedó en Aruma, y Zebul echó fuera de Siquem a Gaal y a sus hermanos para que no habitaran en Siquem. 42 Aconteció al siguiente día, que el pueblo salió al campo. Le dieron aviso a Abimelec, 43 el cual tomó a su gente, la repartió en tres compańías y puso emboscadas en el campo. Cuando miró, vio al pueblo que salía de la ciudad. Entonces se levantó contra ellos y los atacó. 44 Abimelec y la compańía que estaba con él acometieron con ímpetu y se detuvieron a la entrada de la puerta de la ciudad; las otras dos compańías acometieron a todos los que estaban en el campo y los mataron. 45 Abimelec peleó contra la ciudad todo aquel día, la tomó y mató al pueblo que en ella estaba; destruyó la ciudad y la sembró de sal.* La sembró de sal: La sal produce esterilidad y también la simboliza. Cf. Dt 29.23; Job 39.6; Sal 107.34.46 Cuando oyeron esto todos los que estaban en la torre de Siquem, se metieron en la fortaleza del templo del dios Berit. 47 Avisaron a Abimelec que estaban reunidos los hombres de la torre de Siquem, 48 y subió junto con toda la gente que estaba con él al monte Salmón, tomó un hacha en la mano, cortó una rama de los árboles y, levantándola, se la puso sobre sus hombros, diciéndole al pueblo que estaba con él: «Lo que me habéis visto hacer, apresuraos a hacerlo como yo». 49 Todo el pueblo cortó también cada uno su rama y siguieron a Abimelec; pusieron las ramas junto a la fortaleza del templo y le prendieron fuego con ellas, de modo que todos los de la torre de Siquem murieron, unos mil, entre hombres y mujeres. 50 Después Abimelec marchó sobre Tebes, le puso sitio y tomó la ciudad.* Tebes: localidad situada a unos 15 km. al nordeste de Siquem, donde hoy se encuentra Tubas.51 En medio de Tebes había una torre fortificada, a la cual se retiraron todos los hombres, las mujeres y todos los seńores de la ciudad. Cerraron tras sí las puertas y se subieron al techo de la torre. 52 Llegó Abimelec a la torre y la atacó; pero cuando se acercó a la puerta para prenderle fuego, 53 una mujer dejó caer un pedazo de rueda de molino sobre la cabeza de Abimelec y le rompió el cráneo. 54 Abimelec llamó apresuradamente a su escudero y le dijo: «Saca tu espada y mátame, para que no se diga de mí: “Una mujer lo mató”». Entonces su escudero lo atravesó con la espada, y murió.* Cf. 1 S 31.4.55 Cuando los israelitas vieron muerto a Abimelec, se fueron cada uno a su casa. 56 Así pagó Dios a Abimelec el mal que había hecho contra su padre al matar a sus setenta hermanos. 57 Y todo el mal de los hombres de Siquem lo hizo Dios volver sobre sus cabezas. Y se cumplió en ellos la maldición de Jotam hijo de Jerobaal.