3. APÉNDICES (17.1--21.25)
Las imágenes y el sacerdote de Micaía
1 En los montes de Efraín vivía un hombre que se llamaba Micaía,* Micaía significa żQuién como Jehová? Sobre el nombre propio del Dios de Israel, véanse Ex 3.14 nota n. y Ex 3.15 n. El nombre Micaía, que en el texto hebreo, a partir del v. 5, aparece abreviado en Micá, es el mismo que se transcribe habitualmente por Miqueas.2 el cual dijo a su madre: --Los mil cien siclos de plata que te robaron, por los cuales maldijiste y de los cuales me hablaste, están en mi poder; yo tomé ese dinero. Entonces la madre dijo: --ˇBendito seas de Jehová, hijo mío! 3 Cuando él devolvió los mil cien siclos de plata a su madre, esta dijo: --En verdad, por mi hijo he dedicado el dinero a Jehová, para hacer una imagen de talla y una de fundición; pero ahora te lo devuelvo.* Al bendecir a su hijo, la madre trata sin duda de hacer ineficaz la maldición que había pronunciado contra el que le había robado la plata. Véase Jue 11.30 n.4 Cuando él devolvió el dinero a su madre, ella tomó doscientos siclos de plata y los dio al fundidor, quien hizo con ellos una imagen de talla y una de fundición, la cual fue puesta en la casa de Micaía.* Una imagen de talla y una de fundición: El texto original yuxtapone aquí dos palabras con las que el AT suele referirse a los ídolos. La primera significa propiamente imagen de madera o piedra talladas; la otra, imagen de metal fundido. Otra posible traducción, al juntar estos dos términos, es: un ídolo tallado y recubierto de plata.5 Este hombre Micaía tuvo así un lugar donde adorar a sus dioses. Hizo un efod y unos terafines, y consagró a uno de sus hijos para que fuera su sacerdote.** Efod: Véase Jue 8.27 n.Terafines: Véase Gn 31.19 n.6 En aquellos días no había rey en Israel y cada cual hacía lo que bien le parecía.* Acerca de la situación descrita en este v., véase Jue 17.1-13 n.7 Había un joven de Belén de Judá, el cual era levita y forastero allí.* En el antiguo Israel, los levitas eran los encargados de ejercer las funciones sacerdotales. Al principio vivían dispersos en las distintas poblaciones israelitas (cf. Dt 12.12,18-19), como lo muestra el itinerario seguido por este joven levita: reside como forastero en Belén de Judá, luego es contratado por un hombre de Efraín (v. 8-12) y después sigue a la tribu de Dan en su migración hacia el norte (Jue 18.20). Cf. 2 R 23.8.8 Este hombre partió de la ciudad de Belén de Judá para ir a vivir donde pudiera encontrar un lugar. En su viaje llegó a los montes de Efraín, a la casa de Micaía. 9 Micaía le preguntó: --żDe dónde vienes? El levita le respondió: --Soy de Belén de Judá y voy a vivir donde pueda encontrar lugar.* Este encuentro feliz proporcionó a Micaía un sacerdote legítimo y al levita una oportunidad para vivir de su profesión.10 Micaía le propuso: --Quédate en mi casa, y para mí serás padre y sacerdote; y yo te daré diez siclos de plata por ańo, vestidos y comida. Y el levita se quedó. 11 Le agradó, pues, al levita quedarse con aquel hombre, y fue para él como uno de sus hijos. 12 Micaía consagró al levita; aquel joven le sirvió de sacerdote y permaneció en casa de Micaía. 13 Entonces Micaía pensó: «Ahora sé que Jehová me prosperará, porque tengo a un levita por sacerdote».
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