Sansón y la mujer filistea de Timnat
Sansón en Gaza
3. APÉNDICES (17.1--21.25)
Las imágenes y el sacerdote de Micaía
Micaía y los hombres de Dan
1 Descendió Sansón a Timnat y vio allí a una mujer de las hijas de los filisteos.** Véase Jue 17.1-13 n.Sobre el establecimiento de la tribu de Dan, véase Jos 19.40 n.2 Regresó entonces y lo contó a su padre y a su madre, diciendo: --He visto en Timnat una mujer de las hijas de los filisteos; os ruego que me la toméis por mujer.* Antes de las guerras de conquista, muchas veces se realizaba la exploración del territorio que se quería conquistar. Cf. Nm 13--14; Jos 2.3 Su padre y su madre le dijeron: --żNo hay mujer entre las hijas de tus hermanos, ni en todo nuestro pueblo, para que vayas tú a tomar mujer de los filisteos incircuncisos? Sansón respondió a su padre: --Tómame esta por mujer, porque ella me agrada.
Sansón y Dalila
4 Su padre y su madre no sabían que esto venía de Jehová, porque él buscaba ocasión contra los filisteos, pues en aquel tiempo los filisteos dominaban sobre Israel. 5 Sansón descendió con su padre y con su madre a Timnat. Cuando llegaron a las vińas de Timnat, un león joven vino rugiendo hacia él. 6 Entonces el espíritu de Jehová vino sobre Sansón, quien despedazó al león como quien despedaza un cabrito, sin tener nada en sus manos. Él no contó ni a su padre ni a su madre lo que había hecho. 7 Descendió, pues, y habló con la mujer; y ella agradó a Sansón.** Lais: ciudad situada en el extremo norte de Palestina, cerca de las vertientes que dan origen al río Jordán. La ciudad recibió más tarde el nombre de Dan (Jue 18.29). Véase Dan en el Índice de mapas.Conforme a la costumbre de los de Sidón: es decir, como los fenicios que habitaban más al oeste, sobre la costa del Mediterráneo. Esta indicación sugiere que los habitantes de Lais, al igual que sus vecinos de Fenicia, vivían principalmente del comercio. Véase Jos 11.8 n.8 Al volver después de algunos días para tomarla, se apartó del camino para ver el cuerpo muerto del león; y vio que en el cuerpo del león había un enjambre de abejas y un panal de miel.
Sansón derrota a los filisteos en Lehi
9 Tomándolo en sus manos, fue comiéndose la miel por el camino. Cuando alcanzó a su padre y a su madre, les dio también a ellos para que comieran, pero no les reveló que aquella miel la había tomado del cuerpo del león. 10 Fue, pues, su padre adonde estaba la mujer, y Sansón hizo allí un banquete, porque así solían hacer los jóvenes. 11 Aconteció que cuando los filisteos lo vieron, tomaron treinta compańeros para que estuvieran con él. 12 A estos treinta dijo Sansón: --Yo os propondré ahora un enigma; si en los siete días del banquete me lo explicáis y descifráis, yo os daré treinta vestidos de lino y treinta vestidos de fiesta.* Quiriat-jearim: población situada a unos 15 km. al oeste de Jerusalén. Véase Jos 9.17 nota k.13 Pero si no me lo podéis descifrar, entonces vosotros me daréis a mí los treinta vestidos de lino y los vestidos de fiesta. Ellos respondieron: --Propón tu enigma y lo oiremos. 14 Él les dijo:
--Del devorador salió comida,
y del fuerte salió dulzura. Ellos no pudieron descifrar el enigma en tres días. 15 Al séptimo día dijeron a la mujer de Sansón: «Induce a tu marido a que nos explique este enigma, para que no te quememos a ti y a la casa de tu padre. żAcaso nos habéis llamado aquí para despojarnos?». 16 Lloró la mujer de Sansón en presencia de él, y dijo: --Solamente me aborreces, no me amas, pues no me explicas el enigma que propusiste a los hijos de mi pueblo. Él respondió: --Ni a mi padre ni a mi madre lo he explicado, ży te lo había de explicar a ti? 17 Aquella mujer lloró en presencia de Sansón los siete días que duró el banquete, pero al séptimo día él se lo declaró, porque ella lo presionaba, y la mujer se lo contó a los hijos de su pueblo. 18 Al séptimo día, antes que el sol se pusiera, los de la ciudad le dijeron:
--żQué cosa es más dulce que la miel?
żY qué cosa es más fuerte que el león? Sansón les respondió:
--Si no araseis con mi novilla,
nunca habríais descubierto mi enigma. 19 El espíritu de Jehová vino sobre él; descendió Sansón a Ascalón y mató a treinta hombres de ellos y, tomando sus despojos, pagó con las vestiduras a los que habían explicado el enigma. Después, encendido de enojo, regresó a la casa de su padre. 20 Su mujer fue dada a un compańero al que Sansón había tratado como amigo.
Sansón y la mujer filistea de Timnat
Sansón en Gaza
3. APÉNDICES (17.1--21.25)
Las imágenes y el sacerdote de Micaía
Micaía y los hombres de Dan
1 Aconteció después de algún tiempo, en los días de la siega del trigo, que Sansón visitó a su mujer con un cabrito. Al llegar dijo: --Entraré para ver a mi mujer en la alcoba. Pero el padre de ella no lo dejó entrar,** Véase Jue 17.1-13 n.Sobre el establecimiento de la tribu de Dan, véase Jos 19.40 n.2 sino que le dijo: --Pensé que la aborrecías, y la di a tu compańero. Pero su hermana menor, żno es más hermosa que ella? Tómala, pues, en lugar de la mayor.* Antes de las guerras de conquista, muchas veces se realizaba la exploración del territorio que se quería conquistar. Cf. Nm 13--14; Jos 2.3 Entonces le dijo Sansón: --Sin culpa seré esta vez respecto de los filisteos, si les hago mal.
Sansón y Dalila
4 Fue Sansón y cazó trescientas zorras, tomó antorchas, juntó cola con cola y puso una antorcha entre cada dos colas. 5 Después, encendiendo las antorchas, soltó las zorras en los sembrados de los filisteos y quemó las mieses amontonadas y en pie, y las vińas y olivares. 6 Los filisteos preguntaron: --żQuién hizo esto? Les contestaron: --Sansón, el yerno del timnateo, porque le quitó su mujer y la dio a su compańero. Vinieron luego los filisteos y los quemaron a ella y a su padre. 7 Entonces Sansón les dijo: --Ya que esto habéis hecho, juro que no descansaré hasta que me haya vengado de vosotros.** Lais: ciudad situada en el extremo norte de Palestina, cerca de las vertientes que dan origen al río Jordán. La ciudad recibió más tarde el nombre de Dan (Jue 18.29). Véase Dan en el Índice de mapas.Conforme a la costumbre de los de Sidón: es decir, como los fenicios que habitaban más al oeste, sobre la costa del Mediterráneo. Esta indicación sugiere que los habitantes de Lais, al igual que sus vecinos de Fenicia, vivían principalmente del comercio. Véase Jos 11.8 n.8 Y los hirió de tal manera que hizo estragos entre ellos. Después se fue a vivir a la cueva de la peńa de Etam.
Sansón derrota a los filisteos en Lehi
9 Los filisteos subieron, acamparon en Judá y se extendieron por Lehi. 10 Los de Judá les preguntaron: --żPor qué habéis subido contra nosotros? Ellos respondieron: --A apresar a Sansón hemos subido, para hacerle como él nos ha hecho. 11 Al oir esto, vinieron tres mil hombres de Judá a la cueva de la peńa de Etam y dijeron a Sansón: --żNo sabes que los filisteos dominan sobre nosotros? żPor qué nos has hecho esto? Él les respondió: --Yo les he hecho como ellos me hicieron. 12 Entonces los de Judá le dijeron: --Nosotros hemos venido a prenderte y entregarte en manos de los filisteos. Sansón les respondió: --Juradme que vosotros no me mataréis.* Quiriat-jearim: población situada a unos 15 km. al oeste de Jerusalén. Véase Jos 9.17 nota k.13 Ellos le respondieron: --No; solamente te prenderemos y te entregaremos en sus manos, pero no te mataremos. Lo ataron luego con dos cuerdas nuevas y lo hicieron salir de la peńa. 14 Cuando llegaron a Lehi, los filisteos salieron gritando a su encuentro; pero el espíritu de Jehová vino sobre él y las cuerdas que estaban en sus brazos se volvieron como lino quemado con fuego y las ataduras se cayeron de sus manos. 15 Al ver una quijada de asno, fresca aún, extendió la mano, la tomó y mató con ella a mil hombres. 16 Entonces Sansón dijo:
«Con la quijada de un asno,
un montón, dos montones;
con la quijada de un asno
maté a mil hombres». 17 Al terminar de decir esto, arrojó la quijada y llamó a aquel lugar Ramat-lehi. 18 Como tenía mucha sed, clamó a Jehová: «Tú has dado esta grande salvación por mano de tu siervo, żcómo dejarás que muera yo ahora de sed y caiga en manos de estos incircuncisos?». 19 Entonces abrió Dios la cuenca que hay en Lehi, y salió de allí agua. Sansón bebió, recobró su espíritu y se reanimó. Por esto llamó a aquel lugar (que está en Lehi hasta el día de hoy) En-hacore. 20 Y juzgó Sansón a Israel veinte ańos, en los días en que dominaban los filisteos.
Sansón y la mujer filistea de Timnat
Sansón en Gaza
3. APÉNDICES (17.1--21.25)
Las imágenes y el sacerdote de Micaía
Micaía y los hombres de Dan
1 Fue Sansón a Gaza y vio allí a una prostituta y se llegó a ella.** Véase Jue 17.1-13 n.Sobre el establecimiento de la tribu de Dan, véase Jos 19.40 n.2 Cuando les dijeron a los de Gaza: «Sansón ha venido acá», lo rodearon y acecharon durante toda la noche a la puerta de la ciudad. Se mantuvieron callados toda aquella noche, diciéndose: «Cuando aclare el día, entonces lo mataremos».* Antes de las guerras de conquista, muchas veces se realizaba la exploración del territorio que se quería conquistar. Cf. Nm 13--14; Jos 2.3 Pero Sansón durmió hasta la medianoche; y a la medianoche se levantó y, tomando las puertas de la ciudad con sus dos pilares y su cerrojo, se las echó al hombro y las subió a la cumbre del monte que está delante de Hebrón.
Sansón y Dalila
4 Después de esto aconteció que se enamoró de una mujer llamada Dalila, que vivía en el valle de Sorec. 5 Fueron a visitarla los príncipes de los filisteos y le dijeron: --Engáńalo y descubre en qué consiste su gran fuerza y cómo podríamos vencerlo. Así podremos atarlo y dominarlo, y cada uno de nosotros te dará mil cien siclos de plata. 6 Entonces Dalila dijo a Sansón: --Yo te ruego que me digas en qué consiste tu gran fuerza y cómo hay que atarte para que seas dominado. 7 Sansón le respondió: --Si me atan con siete mimbres verdes que aún no estén secos, entonces me debilitaré y seré como cualquiera de los hombres.** Lais: ciudad situada en el extremo norte de Palestina, cerca de las vertientes que dan origen al río Jordán. La ciudad recibió más tarde el nombre de Dan (Jue 18.29). Véase Dan en el Índice de mapas.Conforme a la costumbre de los de Sidón: es decir, como los fenicios que habitaban más al oeste, sobre la costa del Mediterráneo. Esta indicación sugiere que los habitantes de Lais, al igual que sus vecinos de Fenicia, vivían principalmente del comercio. Véase Jos 11.8 n.8 Los príncipes de los filisteos le trajeron siete mimbres verdes que aún no estaban secos, y ella lo ató con ellos.
Sansón derrota a los filisteos en Lehi
9 Como ya había situado hombres al acecho en el aposento, Dalila le gritó: «ˇSansón, los filisteos sobre ti!». Él rompió los mimbres como se rompe una cuerda de estopa cuando toca el fuego; y no se supo el secreto de su fuerza. 10 Entonces Dalila dijo a Sansón: --Tú me has engańado, me has dicho mentiras. Descúbreme, ahora, te ruego, cómo hay que atarte. 11 Él le respondió: --Si me atan fuertemente con cuerdas nuevas que no se hayan usado, yo me debilitaré y seré como cualquiera de los hombres. 12 Dalila tomó cuerdas nuevas, lo ató con ellas y gritó: «ˇSansón, los filisteos sobre ti!». Otra vez los espías estaban en el aposento, pero él las rompió con sus brazos como un hilo.* Quiriat-jearim: población situada a unos 15 km. al oeste de Jerusalén. Véase Jos 9.17 nota k.13 Dalila dijo a Sansón: --Hasta ahora me has engańado, y me has mentido. Descúbreme, pues, ahora, cómo hay que atarte. Él entonces le indicó: --Entretejiendo siete guedejas de mi cabeza con hilo de tejer y asegurándolas con la estaca. 14 Ella las aseguró con la estaca, y luego gritó: «ˇSansón, los filisteos sobre ti!». Despertando él de su sueńo, arrancó la estaca del telar junto con la tela. 15 Dalila se lamentó: --żCómo dices: “Yo te amo”, cuando tu corazón no está conmigo? Ya me has engańado tres veces y no me has descubierto aún en qué consiste tu gran fuerza. 16 Y aconteció que, presionándolo ella cada día con sus palabras e importunándolo, el alma de Sansón fue reducida a mortal angustia. 17 Le descubrió, pues, todo su corazón y le dijo: --Nunca a mi cabeza llegó navaja, porque soy nazareo para Dios desde el vientre de mi madre. Si soy rapado, mi fuerza se apartará de mí, me debilitaré y seré como todos los hombres. 18 Viendo Dalila que él le había descubierto todo su corazón, envió a llamar a los principales de los filisteos, diciendo: «Venid esta vez, porque él me ha descubierto todo su corazón». Los principales de los filisteos vinieron a ella trayendo en sus manos el dinero. 19 Hizo ella que Sansón se durmiera sobre sus rodillas y llamó a un hombre, quien le rapó las siete guedejas de su cabeza. Entonces comenzó ella a afligirlo, pues su fuerza se había apartado de él. 20 Y gritó de nuevo: «ˇSansón, los filisteos sobre ti!». Sansón despertó de su sueńo y pensó: «Esta vez me escaparé como las otras». Pero no sabía que Jehová ya se había apartado de él. 21 Enseguida los filisteos le echaron mano, le sacaron los ojos, lo llevaron a Gaza y lo ataron con cadenas para que trabajara en el molino de la cárcel. 22 Pero el cabello de su cabeza comenzó a crecer después que fue rapado.
Muerte de Sansón
23 Entonces los principales de los filisteos se juntaron para ofrecer sacrificio a Dagón, su dios, y para alegrarse. Y decían:
«Nuestro dios entregó en nuestras manos
a Sansón, nuestro enemigo». 24 Y viéndolo el pueblo, alabaron a su dios, diciendo:
«Nuestro dios entregó en nuestras manos%a nuestro enemigo,
al destructor de nuestra tierra,
el cual ha dado muerte%a muchos de entre nosotros». 25 Y aconteció que cuando sintieron alegría en su corazón, dijeron: «Traed a Sansón para que nos divierta». Trajeron de la cárcel a Sansón y les sirvió de juguete. Luego lo pusieron entre las columnas. 26 Entonces Sansón dijo al joven que lo guiaba de la mano: «Acércame y hazme palpar las columnas sobre las que descansa la casa, para que me apoye sobre ellas». 27 La casa estaba llena de hombres y mujeres, y todos los principales de los filisteos estaban allí. En el piso alto había como tres mil hombres y mujeres que estaban mirando el escarnio de Sansón. 28 Entonces clamó Sansón a Jehová, y dijo: «Seńor Jehová, acuérdate ahora de mí y fortaléceme, te ruego, solamente esta vez, oh Dios, para que de una vez tome venganza de los filisteos por mis dos ojos».* Bet-rehob: centro de un pequeńo reino arameo que se organizó en el siglo XII a.C. y formaba parte del país de los arameos o sirios. Cf. 2 S 10.8. Véase Índice de mapas.29 Asió luego Sansón las dos columnas de en medio, sobre las que descansaba la casa, y echó todo su peso sobre ellas, su mano derecha sobre una y su mano izquierda sobre la otra. 30 Y gritó Sansón: «ˇMuera yo con los filisteos!». Después se inclinó con toda su fuerza, y cayó la casa sobre los principales y sobre todo el pueblo que estaba en ella. Los que mató al morir fueron muchos más que los que había matado durante su vida.*** Por primera vez se indica que el levita del relato se llamaba Jonatán.En lugar de Moisés, el texto hebreo dice Manasés, pero con la n escrita un poco arriba de la línea. Sorprendido por el hecho de que un culto idolátrico haya tenido como fundador a un descendiente de Moisés, algún copista introdujo esa n para indicar que aquí debía leerse el nombre del rey impío Manasés. (Esto se explica por el hecho de que el hebreo antiguo se escribía solo con las consonantes.) Cf. 2 R 21.Probable referencia a la deportación llevada a cabo por Tiglat-pileser III, rey de Asiria, en el 734 a.C. (Véase Tabla cronológica). Cf. 2 R 15.29.31 Y descendieron sus hermanos y toda la casa de su padre, lo tomaron, se lo llevaron y lo sepultaron entre Zora y Estaol, en el sepulcro de su padre Manoa. Y él juzgó a Israel veinte ańos.* Acerca del santuario de Silo, véase Jer 7.12 n., y cf. Jer 26.6,9.
Sansón y la mujer filistea de Timnat
Sansón en Gaza
3. APÉNDICES (17.1--21.25)
Las imágenes y el sacerdote de Micaía
Micaía y los hombres de Dan
1 En los montes de Efraín vivía un hombre que se llamaba Micaía,** Véase Jue 17.1-13 n.Sobre el establecimiento de la tribu de Dan, véase Jos 19.40 n.2 el cual dijo a su madre: --Los mil cien siclos de plata que te robaron, por los cuales maldijiste y de los cuales me hablaste, están en mi poder; yo tomé ese dinero. Entonces la madre dijo: --ˇBendito seas de Jehová, hijo mío!* Antes de las guerras de conquista, muchas veces se realizaba la exploración del territorio que se quería conquistar. Cf. Nm 13--14; Jos 2.3 Cuando él devolvió los mil cien siclos de plata a su madre, esta dijo: --En verdad, por mi hijo he dedicado el dinero a Jehová, para hacer una imagen de talla y una de fundición; pero ahora te lo devuelvo.
Sansón y Dalila
4 Cuando él devolvió el dinero a su madre, ella tomó doscientos siclos de plata y los dio al fundidor, quien hizo con ellos una imagen de talla y una de fundición, la cual fue puesta en la casa de Micaía. 5 Este hombre Micaía tuvo así un lugar donde adorar a sus dioses. Hizo un efod y unos terafines, y consagró a uno de sus hijos para que fuera su sacerdote. 6 En aquellos días no había rey en Israel y cada cual hacía lo que bien le parecía. 7 Había un joven de Belén de Judá, el cual era levita y forastero allí.** Lais: ciudad situada en el extremo norte de Palestina, cerca de las vertientes que dan origen al río Jordán. La ciudad recibió más tarde el nombre de Dan (Jue 18.29). Véase Dan en el Índice de mapas.Conforme a la costumbre de los de Sidón: es decir, como los fenicios que habitaban más al oeste, sobre la costa del Mediterráneo. Esta indicación sugiere que los habitantes de Lais, al igual que sus vecinos de Fenicia, vivían principalmente del comercio. Véase Jos 11.8 n.8 Este hombre partió de la ciudad de Belén de Judá para ir a vivir donde pudiera encontrar un lugar. En su viaje llegó a los montes de Efraín, a la casa de Micaía.
Sansón derrota a los filisteos en Lehi
9 Micaía le preguntó: --żDe dónde vienes? El levita le respondió: --Soy de Belén de Judá y voy a vivir donde pueda encontrar lugar. 10 Micaía le propuso: --Quédate en mi casa, y para mí serás padre y sacerdote; y yo te daré diez siclos de plata por ańo, vestidos y comida. Y el levita se quedó. 11 Le agradó, pues, al levita quedarse con aquel hombre, y fue para él como uno de sus hijos. 12 Micaía consagró al levita; aquel joven le sirvió de sacerdote y permaneció en casa de Micaía.* Quiriat-jearim: población situada a unos 15 km. al oeste de Jerusalén. Véase Jos 9.17 nota k.13 Entonces Micaía pensó: «Ahora sé que Jehová me prosperará, porque tengo a un levita por sacerdote».
Sansón y la mujer filistea de Timnat
Sansón en Gaza
3. APÉNDICES (17.1--21.25)
Las imágenes y el sacerdote de Micaía
Micaía y los hombres de Dan
1 En aquellos días no había rey en Israel. La tribu de Dan buscaba un territorio propio donde habitar, porque hasta entonces no había obtenido su heredad entre las tribus de Israel.** Véase Jue 17.1-13 n.Sobre el establecimiento de la tribu de Dan, véase Jos 19.40 n.2 Por eso los hijos de Dan enviaron desde Zora y Estaol cinco hombres de su tribu, hombres valientes, para que reconocieran y exploraran bien la tierra. Y les dijeron: «Id y reconoced la tierra». Estos vinieron al monte de Efraín, hasta la casa de Micaía, y allí posaron.* Antes de las guerras de conquista, muchas veces se realizaba la exploración del territorio que se quería conquistar. Cf. Nm 13--14; Jos 2.3 Cuando estaban cerca de la casa de Micaía, reconocieron la voz del joven levita y, llegándose allá, le preguntaron: --żQuién te ha traído acá? żQué haces aquí? żQué buscas tú por aquí?
Sansón y Dalila
4 Él les respondió: --De esta y de esta manera ha hecho conmigo Micaía, y me ha tomado para que sea su sacerdote. 5 Ellos le pidieron entonces: --Pregunta, pues, ahora a Dios, para que sepamos si ha de irnos bien en este viaje que hacemos. 6 El sacerdote les respondió: --Id en paz: delante de Jehová está el camino en que andáis. 7 Salieron luego aquellos cinco hombres y llegaron a Lais. Vieron que el pueblo que habitaba en esa ciudad estaba seguro, ocioso y confiado, conforme a la costumbre de los de Sidón, sin que nadie en aquella región los perturbara en cosa alguna, ni nadie se enseńoreara sobre ellos. Estaban lejos de los sidonios y no tenían negocios con nadie.** Lais: ciudad situada en el extremo norte de Palestina, cerca de las vertientes que dan origen al río Jordán. La ciudad recibió más tarde el nombre de Dan (Jue 18.29). Véase Dan en el Índice de mapas.Conforme a la costumbre de los de Sidón: es decir, como los fenicios que habitaban más al oeste, sobre la costa del Mediterráneo. Esta indicación sugiere que los habitantes de Lais, al igual que sus vecinos de Fenicia, vivían principalmente del comercio. Véase Jos 11.8 n.8 Cuando los cinco hombres regresaron a sus hermanos de Zora y Estaol, estos les preguntaron: --żQué hay? Ellos respondieron:
Sansón derrota a los filisteos en Lehi
9 --Levantaos, subamos contra ellos, porque hemos explorado la región y hemos visto que es muy buena. żNo haréis vosotros nada? No seáis perezosos en poneros en marcha para ir a tomar posesión de la tierra. 10 Cuando vayáis, llegaréis a un pueblo confiado y a una tierra muy espaciosa, pues Dios la ha entregado en vuestras manos; es un lugar donde no falta cosa alguna que haya en la tierra. 11 Entonces salieron de Zora y de Estaol seiscientos hombres de la familia de Dan provistos de armas de guerra. 12 Fueron y acamparon en Quiriat-jearim, en Judá, por lo cual aquel lugar, que está al occidente de Quiriat-jearim, se llama hasta hoy el campamento de Dan.* Quiriat-jearim: población situada a unos 15 km. al oeste de Jerusalén. Véase Jos 9.17 nota k.13 De allí pasaron al monte de Efraín y llegaron hasta la casa de Micaía. 14 Aquellos cinco hombres que habían ido a reconocer la tierra de Lais dijeron entonces a sus hermanos: «żNo sabéis que en estas casas hay un efod y terafines, una imagen de talla y una de fundición? Mirad, por tanto, lo que habéis de hacer». 15 Cuando llegaron allá, entraron a donde vivía el joven levita, en casa de Micaía, y le preguntaron cómo estaba. 16 Los seiscientos hombres, que eran de los hijos de Dan, estaban armados con sus armas de guerra a la entrada de la puerta. 17 Subiendo luego los cinco hombres que habían ido a reconocer la tierra, entraron allá y tomaron la imagen de talla, el efod, los terafines y la imagen de fundición, mientras se quedaba el sacerdote a la entrada de la puerta con los seiscientos hombres armados con armas de guerra. 18 Entraron, pues, aquellos hombres en la casa de Micaía y tomaron la imagen de talla, el efod, los terafines y la imagen de fundición. El sacerdote les dijo: --żQué hacéis vosotros? 19 Ellos le respondieron: --Calla, pon la mano sobre tu boca y ven con nosotros, para que seas nuestro padre y sacerdote. żEs acaso mejor ser sacerdote en la casa de un solo hombre que serlo de una tribu y de una familia de Israel? 20 Se alegró el corazón del sacerdote, quien tomó el efod, los terafines y la imagen, y se fue con el pueblo. 21 Ellos iniciaron la marcha y partieron llevando delante a los nińos, el ganado y el bagaje. 22 Cuando ya se habían alejado de la casa de Micaía, los hombres que habitaban en las casas cercanas a la de él se juntaron y siguieron a los hijos de Dan.
Muerte de Sansón
23 Les gritaron, y los de Dan, volviendo sus rostros, dijeron a Micaía: --żQué tienes, que has juntado gente? 24 Él respondió: --Os apoderasteis de los dioses que yo hice y de mi sacerdote. Vosotros os vais, y a mí żqué más me queda? żPor qué, pues, me preguntáis: “żQué tienes?”. 25 Los hijos de Dan contestaron: --No des voces tras nosotros, no sea que los de ánimo colérico os acometan y pierdas también tu vida y la vida de los tuyos. 26 Prosiguieron los hijos de Dan su camino, y Micaía, viendo que eran más fuertes que él, se volvió y regresó a su casa. 27 Y ellos, llevando las cosas que había hecho Micaía, juntamente con el sacerdote que tenía, llegaron a Lais, un pueblo tranquilo y confiado, hirieron a sus habitantes a filo de espada y quemaron la ciudad. 28 No hubo quien los defendiera, porque se hallaban lejos de Sidón y no tenían negocios con nadie. Lais estaba situada en el valle que hay junto a Bet-rehob. Luego reedificaron la ciudad y habitaron en ella.* Bet-rehob: centro de un pequeńo reino arameo que se organizó en el siglo XII a.C. y formaba parte del país de los arameos o sirios. Cf. 2 S 10.8. Véase Índice de mapas.29 Y pusieron a aquella ciudad el nombre de Dan, conforme al nombre de Dan su padre, hijo de Israel, aunque antes la ciudad se llamaba Lais. 30 Allí los hijos de Dan levantaron, para adorarla, la imagen de talla. Y Jonatán hijo de Gersón hijo de Moisés, y sus hijos, fueron los sacerdotes en la tribu de Dan hasta el día del cautiverio de la tierra.*** Por primera vez se indica que el levita del relato se llamaba Jonatán.En lugar de Moisés, el texto hebreo dice Manasés, pero con la n escrita un poco arriba de la línea. Sorprendido por el hecho de que un culto idolátrico haya tenido como fundador a un descendiente de Moisés, algún copista introdujo esa n para indicar que aquí debía leerse el nombre del rey impío Manasés. (Esto se explica por el hecho de que el hebreo antiguo se escribía solo con las consonantes.) Cf. 2 R 21.Probable referencia a la deportación llevada a cabo por Tiglat-pileser III, rey de Asiria, en el 734 a.C. (Véase Tabla cronológica). Cf. 2 R 15.29.31 Así, todo el tiempo que la casa de Dios estuvo en Silo, tuvieron levantada entre ellos la imagen de talla que Micaía había hecho.* Acerca del santuario de Silo, véase Jer 7.12 n., y cf. Jer 26.6,9.
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