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Jueces 13 13 de 21 capítulos

Nacimiento de Sansón

Sansón y la mujer filistea de Timnat

1 Los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová, y Jehová los entregó en manos de los filisteos por cuarenta ańos.* Timnat: población situada en las cercanías de Bet-semes, en la frontera entre Judá y Dan (Jos 15.10). Como se encontraba en las pendientes que conducían a la sefela o terrenos bajos (véase Jos 9.1 nota b), se dice que Sansón descendió hasta allí. En esa época, la ciudad estaba en poder de los filisteos. Cf. 2 Cr 28.18.2 En Zora, de la tribu de Dan, había un hombre que se llamaba Manoa. Su mujer nunca había tenido hijos, porque era estéril. 3 A esta mujer se le apareció el ángel de Jehová y le dijo: «Tú eres estéril y nunca has tenido hijos, pero concebirás y darás a luz un hijo.* Ella me agrada: En esta frase aparece bien reflejado el carácter de Sansón, el héroe impulsivo, vehemente y siempre dispuesto a dejarse llevar por sus arrebatos (cf. Jue 15.4-5; 16.3). Su pasión por las mujeres lo hará afrontar todos los peligros y será finalmente la causa de su ruina (cf. Jue 16.16-21).4 Ahora, pues, no bebas vino ni sidra, ni comas cosa inmunda,* Este comentario muestra que Dios puede valerse de cualquier medio para llevar a cabo sus designios (cf. 2 S 17.14).5 pues concebirás y darás a luz un hijo. No pasará navaja sobre su cabeza, porque el nińo será nazareo para Dios desde su nacimiento, y comenzará a salvar a Israel de manos de los filisteos». 6 La mujer fue y se lo contó a su marido, diciendo: «Un varón de Dios vino a mí, cuyo aspecto era muy temible como el de un ángel de Dios. No le pregunté de dónde venía ni quién era, ni tampoco él me dijo su nombre. 7 Pero sí me dijo: “He aquí que tú concebirás y darás a luz un hijo; por tanto, desde ahora no bebas vino ni sidra, ni comas cosa inmunda, porque este nińo será nazareo para Dios desde su nacimiento hasta el día de su muerte”». 8 Entonces oró Manoa a Jehová, y dijo: «Ah, Seńor mío, yo te ruego que aquel hombre de Dios que enviaste regrese ahora a nosotros y nos enseńe lo que debemos hacer con el nińo que ha de nacer». 9 Dios oyó la voz de Manoa. Hallándose la mujer en el campo, el ángel de Dios vino otra vez a ella; pero Manoa, su marido, no estaba presente.* Aunque estaba consagrado por el voto de los nazareos, Sansón no tiene escrúpulos en comer un alimento que había estado en contacto con un cadáver y que, por lo tanto, era considerado impuro. Véanse Jue 13.13-14 n. e Impureza, impuro en la Concordancia temática; cf. Lv 5.2; 11.8,24-28,35-36,39-40.10 La mujer corrió prontamente a avisar a su marido, diciéndole: «Mira que se me ha aparecido aquel hombre que vino a mí el otro día». 11 Se levantó Manoa y fue con ella a donde estaba el hombre, y le dijo: --żEres tú el hombre que habló con mi mujer? Él respondió: --Yo soy.* Treinta compańeros: En las bodas del antiguo Israel existía la costumbre de designar a algunos jóvenes para que acompańaran y asistieran al recién casado. Aquí el número era tan elevado porque los filisteos desconfiaban de este extranjero.12 Entonces Manoa le preguntó: --Cuando tus palabras se cumplan, żcuál debe ser la manera de vivir del nińo y qué debemos hacer con él? 13 El ángel de Jehová contestó a Manoa: --La mujer se guardará de todas las cosas que yo le dije: 14 No tomará nada que proceda de la vid, no beberá vino ni sidra, ni comerá cosa inmunda. Guardará todo lo que le mandé. 15 Entonces Manoa dijo al ángel de Jehová: --Te ruego que nos permitas detenerte, y te prepararemos un cabrito. 16 El ángel de Jehová respondió a Manoa: --Aunque me detengas, no comeré de tu pan; pero si quieres hacer un holocausto, ofrécelo a Jehová. (Manoa no sabía aún que aquel hombre era el ángel de Jehová.) 17 Entonces preguntó Manoa al ángel de Jehová: --żCuál es tu nombre, para que cuando se cumpla tu palabra te honremos? 18 El ángel de Jehová respondió: --żPor qué preguntas por mi nombre, que es un nombre admirable? 19 Tomó, pues, Manoa un cabrito y una ofrenda, y los ofreció sobre una peńa a Jehová. Entonces el ángel hizo un milagro ante los ojos de Manoa y de su mujer.ń 13.19Se trata sin duda de una peńa destinada al culto divino, sobre la que se ofrecían sacrificios al Seńor. Cf. Jue 6.20.* Ascalón: una de las cinco ciudades filisteas, situada a 20 km. al nordeste de Gaza y a unos 40 km. al sur de Timnat. Véase Índice de mapas.20 Porque aconteció que cuando la llama subió del altar hacia el cielo, Manoa y su mujer vieron al ángel de Jehová subir en la llama del altar. Entonces se postraron en tierra. 21 Manoa supo entonces que era el ángel de Jehová, pues no se les volvió a aparecer ni a él ni a su mujer. 22 Y dijo Manoa a su mujer: --Ciertamente moriremos, porque hemos visto a Dios.* Véase Ex 3.6 nota f.23 Su mujer le respondió: --Si Jehová nos quisiera matar, no aceptaría de nuestras manos el holocausto y la ofrenda, ni nos hubiera mostrado todas estas cosas, ni ahora nos habría anunciado esto. 24 A su tiempo, la mujer dio a luz un hijo y le puso por nombre Sansón. El nińo creció y Jehová lo bendijo.** Cf. Heb 11.32. El nombre Sansón se deriva de la palabra hebrea shemesh, que significa sol y que aparece con frecuencia en los nombres propios de los pueblos semitas. A 3 km. al sur de Zora, el pueblo natal de Sansón (Jue 13.2), se encontraba la ciudad de Bet-semes, casa del sol.El nińo creció: 1 S 2.21,26; 3.19; Lc 1.80; 2.40,52.25 En los campamentos de Dan, entre Zora y Estaol, el espíritu de Jehová comenzó a manifestarse en él.** Estaol: población situada al norte de Bet-semes, en el territorio que había pertenecido originariamente a la tribu de Dan (Jos 19.41) y que luego, por la migración de los danitas hacia el norte, quedó en posesión de Judá (Jos 15.33).El espíritu de Jehová comenzó a manifestarse: Acerca de esta expresión, véase Jue 3.10 n.

Nacimiento de Sansón

Sansón y la mujer filistea de Timnat

1 Descendió Sansón a Timnat y vio allí a una mujer de las hijas de los filisteos.* Timnat: población situada en las cercanías de Bet-semes, en la frontera entre Judá y Dan (Jos 15.10). Como se encontraba en las pendientes que conducían a la sefela o terrenos bajos (véase Jos 9.1 nota b), se dice que Sansón descendió hasta allí. En esa época, la ciudad estaba en poder de los filisteos. Cf. 2 Cr 28.18.2 Regresó entonces y lo contó a su padre y a su madre, diciendo: --He visto en Timnat una mujer de las hijas de los filisteos; os ruego que me la toméis por mujer. 3 Su padre y su madre le dijeron: --żNo hay mujer entre las hijas de tus hermanos, ni en todo nuestro pueblo, para que vayas tú a tomar mujer de los filisteos incircuncisos? Sansón respondió a su padre: --Tómame esta por mujer, porque ella me agrada.* Ella me agrada: En esta frase aparece bien reflejado el carácter de Sansón, el héroe impulsivo, vehemente y siempre dispuesto a dejarse llevar por sus arrebatos (cf. Jue 15.4-5; 16.3). Su pasión por las mujeres lo hará afrontar todos los peligros y será finalmente la causa de su ruina (cf. Jue 16.16-21).4 Su padre y su madre no sabían que esto venía de Jehová, porque él buscaba ocasión contra los filisteos, pues en aquel tiempo los filisteos dominaban sobre Israel.* Este comentario muestra que Dios puede valerse de cualquier medio para llevar a cabo sus designios (cf. 2 S 17.14).5 Sansón descendió con su padre y con su madre a Timnat. Cuando llegaron a las vińas de Timnat, un león joven vino rugiendo hacia él. 6 Entonces el espíritu de Jehová vino sobre Sansón, quien despedazó al león como quien despedaza un cabrito, sin tener nada en sus manos. Él no contó ni a su padre ni a su madre lo que había hecho. 7 Descendió, pues, y habló con la mujer; y ella agradó a Sansón. 8 Al volver después de algunos días para tomarla, se apartó del camino para ver el cuerpo muerto del león; y vio que en el cuerpo del león había un enjambre de abejas y un panal de miel. 9 Tomándolo en sus manos, fue comiéndose la miel por el camino. Cuando alcanzó a su padre y a su madre, les dio también a ellos para que comieran, pero no les reveló que aquella miel la había tomado del cuerpo del león.* Aunque estaba consagrado por el voto de los nazareos, Sansón no tiene escrúpulos en comer un alimento que había estado en contacto con un cadáver y que, por lo tanto, era considerado impuro. Véanse Jue 13.13-14 n. e Impureza, impuro en la Concordancia temática; cf. Lv 5.2; 11.8,24-28,35-36,39-40.10 Fue, pues, su padre adonde estaba la mujer, y Sansón hizo allí un banquete, porque así solían hacer los jóvenes. 11 Aconteció que cuando los filisteos lo vieron, tomaron treinta compańeros para que estuvieran con él.* Treinta compańeros: En las bodas del antiguo Israel existía la costumbre de designar a algunos jóvenes para que acompańaran y asistieran al recién casado. Aquí el número era tan elevado porque los filisteos desconfiaban de este extranjero.12 A estos treinta dijo Sansón: --Yo os propondré ahora un enigma; si en los siete días del banquete me lo explicáis y descifráis, yo os daré treinta vestidos de lino y treinta vestidos de fiesta. 13 Pero si no me lo podéis descifrar, entonces vosotros me daréis a mí los treinta vestidos de lino y los vestidos de fiesta. Ellos respondieron: --Propón tu enigma y lo oiremos. 14 Él les dijo:
--Del devorador salió comida,
y del fuerte salió dulzura. Ellos no pudieron descifrar el enigma en tres días.
15 Al séptimo día dijeron a la mujer de Sansón: «Induce a tu marido a que nos explique este enigma, para que no te quememos a ti y a la casa de tu padre. żAcaso nos habéis llamado aquí para despojarnos?». 16 Lloró la mujer de Sansón en presencia de él, y dijo: --Solamente me aborreces, no me amas, pues no me explicas el enigma que propusiste a los hijos de mi pueblo. Él respondió: --Ni a mi padre ni a mi madre lo he explicado, ży te lo había de explicar a ti? 17 Aquella mujer lloró en presencia de Sansón los siete días que duró el banquete, pero al séptimo día él se lo declaró, porque ella lo presionaba, y la mujer se lo contó a los hijos de su pueblo. 18 Al séptimo día, antes que el sol se pusiera, los de la ciudad le dijeron:
--żQué cosa es más dulce que la miel?
żY qué cosa es más fuerte que el león? Sansón les respondió:
--Si no araseis con mi novilla,
nunca habríais descubierto mi enigma.
19 El espíritu de Jehová vino sobre él; descendió Sansón a Ascalón y mató a treinta hombres de ellos y, tomando sus despojos, pagó con las vestiduras a los que habían explicado el enigma. Después, encendido de enojo, regresó a la casa de su padre.* Ascalón: una de las cinco ciudades filisteas, situada a 20 km. al nordeste de Gaza y a unos 40 km. al sur de Timnat. Véase Índice de mapas.20 Su mujer fue dada a un compańero al que Sansón había tratado como amigo.