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Jueces 11 11 de 21 capítulos

Nacimiento de Sansón

Sansón y la mujer filistea de Timnat

Sansón en Gaza

3. APÉNDICES (17.1--21.25)

Las imágenes y el sacerdote de Micaía

Micaía y los hombres de Dan

1 Jefté, el galaadita, era esforzado y valeroso. Era hijo de una ramera y de un hombre llamado Galaad.** Véase Jue 17.1-13 n.Sobre el establecimiento de la tribu de Dan, véase Jos 19.40 n.2 Pero también la mujer de Galaad le dio hijos, los cuales, cuando crecieron, echaron fuera a Jefté, diciéndole: «No heredarás en la casa de nuestro padre, porque eres hijo de otra mujer».* Antes de las guerras de conquista, muchas veces se realizaba la exploración del territorio que se quería conquistar. Cf. Nm 13--14; Jos 2.3 Huyó, pues, Jefté de sus hermanos, y se fue a vivir en tierra de Tob, donde reunió una banda de hombres ociosos que salían con él.

Sansón y Dalila

4 Aconteció andando el tiempo, que los hijos de Amón hicieron guerra contra Israel. 5 Cuando ello sucedió, los ancianos de Galaad fueron a traer a Jefté de la tierra de Tob, 6 y le dijeron: --Ven, para que seas nuestro jefe en la guerra contra los hijos de Amón. 7 Jefté respondió a los ancianos de Galaad: --żNo me aborrecisteis vosotros y me echasteis de la casa de mi padre? żPor qué, pues, venís ahora a mí cuando estáis en aflicción?** Lais: ciudad situada en el extremo norte de Palestina, cerca de las vertientes que dan origen al río Jordán. La ciudad recibió más tarde el nombre de Dan (Jue 18.29). Véase Dan en el Índice de mapas.Conforme a la costumbre de los de Sidón: es decir, como los fenicios que habitaban más al oeste, sobre la costa del Mediterráneo. Esta indicación sugiere que los habitantes de Lais, al igual que sus vecinos de Fenicia, vivían principalmente del comercio. Véase Jos 11.8 n.

Ibzán, Elón y Abdón, jueces de Israel

8 Los ancianos de Galaad respondieron a Jefté: --Por esta misma causa volvemos ahora a ti, para que vengas con nosotros a pelear contra los hijos de Amón y a ser el caudillo de todos los que vivimos en Galaad.

Sansón derrota a los filisteos en Lehi

9 Jefté dijo entonces a los ancianos de Galaad: --Si me hacéis volver para que pelee contra los hijos de Amón, y Jehová los entrega delante de mí, żseré yo vuestro caudillo? 10 Los ancianos de Galaad respondieron a Jefté: --Jehová sea testigo entre nosotros si no hacemos como tú dices. 11 Fue, pues, Jefté con los ancianos de Galaad y el pueblo lo eligió como su caudillo y jefe. En Mizpa, Jefté repitió todas sus palabras delante de Jehová, 12 y envió mensajeros al rey de los amonitas, diciendo: --żQué tienes tú conmigo, para venir a hacer guerra contra mi tierra?* Quiriat-jearim: población situada a unos 15 km. al oeste de Jerusalén. Véase Jos 9.17 nota k.13 El rey de los amonitas respondió a los mensajeros de Jefté: --Por cuanto Israel, cuando subió de Egipto, tomó mi tierra, desde el Arnón hasta el Jaboc y el Jordán, devuélvela tú ahora en paz. 14 Jefté envió otros mensajeros al rey de los amonitas, 15 con el siguiente mensaje: --Jefté ha dicho esto: “Israel no tomó tierra de Moab ni tierra de los hijos de Amón. 16 Porque cuando Israel subió de Egipto y anduvo por el desierto hasta el Mar Rojo, llegó a Cades. 17 Entonces Israel envió mensajeros al rey de Edom, diciendo: ‘Yo te ruego que me dejes pasar por tu tierra’, pero el rey de Edom no los escuchó. También envió mensajeros al rey de Moab, el cual tampoco quiso. Israel, por tanto, se quedó en Cades. 18 Después, yendo por el desierto, rodeó la tierra de Edom y la tierra de Moab y, viniendo por el lado oriental de la tierra de Moab, acampó al otro lado de Arnón, pero no entró en territorio de Moab, porque Arnón es territorio de Moab. 19 Asimismo envió Israel mensajeros a Sehón, rey de los amorreos, rey de Hesbón, diciéndole: ‘Te ruego que me dejes pasar por tu tierra hasta mi lugar’. 20 Pero Sehón no se fió de Israel para darle paso por su territorio, sino que reuniendo toda su gente acampó en Jahaza y peleó contra Israel. 21 Pero Jehová, Dios de Israel, entregó a Sehón y a todo su pueblo en manos de Israel, y los derrotó. De esta manera se apoderó Israel de toda la tierra de los amorreos que habitaban en aquel país. 22 También se apoderó de todo el territorio del amorreo desde el Arnón hasta el Jaboc, y desde el desierto hasta el Jordán.

Muerte de Sansón

23 Así que, żpretendes tú apoderarte de lo que Jehová, Dios de Israel, le quitó al amorreo en favor de su pueblo Israel? 24 Lo que te haga poseer Quemos, tu dios, żno lo poseerías tú? Así, todo lo que Jehová, nuestro Dios, nos ha dado, nosotros lo poseeremos. 25 żEres tú ahora mejor en algo que Balac hijo de Zipor, rey de Moab? żTuvo él alguna reclamación contra Israel o hizo guerra contra nosotros? 26 Ya hace trescientos ańos que Israel habita en Hesbón y sus aldeas, en Aroer y sus aldeas, y en todas las ciudades que están en el territorio del Arnón, żpor qué no las habéis recobrado en todo ese tiempo? 27 Así que, yo en nada he pecado contra ti, pero tú haces mal peleando contra mí. Jehová, que es el juez, juzgue hoy entre los hijos de Israel y los hijos de Amón”. 28 Pero el rey de los hijos de Amón no atendió a estas razones que Jefté le había enviado.* Bet-rehob: centro de un pequeńo reino arameo que se organizó en el siglo XII a.C. y formaba parte del país de los arameos o sirios. Cf. 2 S 10.8. Véase Índice de mapas.29 Entonces el espíritu de Jehová vino sobre Jefté, y este recorrió Galaad y Manasés. De allí pasó a Mizpa de Galaad, y de Mizpa de Galaad pasó a los hijos de Amón. 30 Entonces Jefté hizo voto a Jehová, diciendo: «Si entregas a los amonitas en mis manos,*** Por primera vez se indica que el levita del relato se llamaba Jonatán.En lugar de Moisés, el texto hebreo dice Manasés, pero con la n escrita un poco arriba de la línea. Sorprendido por el hecho de que un culto idolátrico haya tenido como fundador a un descendiente de Moisés, algún copista introdujo esa n para indicar que aquí debía leerse el nombre del rey impío Manasés. (Esto se explica por el hecho de que el hebreo antiguo se escribía solo con las consonantes.) Cf. 2 R 21.Probable referencia a la deportación llevada a cabo por Tiglat-pileser III, rey de Asiria, en el 734 a.C. (Véase Tabla cronológica). Cf. 2 R 15.29.31 cualquiera que salga de las puertas de mi casa a recibirme cuando yo regrese victorioso de los amonitas, será de Jehová y lo ofreceré en holocausto».ń 11.31Jefté promete ofrecer en sacrificio una víctima humana, pensando que de ese modo realizaba un acto agradable a Dios.* Acerca del santuario de Silo, véase Jer 7.12 n., y cf. Jer 26.6,9.32 Jefté fue a pelear contra los hijos de Amón, y Jehová los entregó en sus manos. 33 Desde Aroer y hasta llegar a Minit conquistó veinte ciudades, y hasta la Vega de las vińas los derrotó con gran estrago. Así fueron sometidos los amonitas por los hijos de Israel. 34 Cuando volvió Jefté a Mizpa, a su casa, su hija salió a recibirlo con panderos y danzas. Ella era sola, su hija única; fuera de ella no tenía hijo ni hija.* Cf. Ex 15.19-21; 1 S 18.6.35 Cuando él la vio, rasgó sus vestidos, diciendo: --ˇAy, hija mía!, en verdad que me has afligido, y tú misma has venido a ser causa de mi dolor, porque le he dado mi palabra a Jehová y no podré retractarme.* Cf. Nm 30.1-2.36 Ella entonces le respondió: --Padre mío, si le has dado tu palabra a Jehová, haz conmigo conforme a lo que prometiste, ya que Jehová te ha permitido vengarte de tus enemigos, los hijos de Amón. 37 Y ańadió: --Concédeme esto: déjame que por dos meses vaya y descienda por los montes a llorar mi virginidad junto con mis compańeras.* En el antiguo Israel, como en muchos otros pueblos, se consideraba una desgracia y un deshonor el que una mujer no tuviera hijos. Cf. Gn 16.1-5; 30.23; 1 S 1.11; Véase Lc 1.25 n.38 Jefté le respondió: --Ve. La dejó por dos meses. Fue con sus compańeras y lloró su virginidad por los montes. 39 Pasados los dos meses volvió a su padre, quien cumplió el voto que había hecho. La hija de Jefté nunca conoció varón.* La ley de Moisés prohibía terminantemente los sacrificios humanos (Lv 18.21; 20.2-5; Dt 12.31), pero los israelitas los practicaron ocasionalmente (2 R 16.3; 21.6; cf. Jer 7.31; 19.5; 32.35), lo mismo que sus vecinos (2 R 3.26-27). En este caso, el texto bíblico no pronuncia ningún juicio sobre la calidad moral de la acción realizada por Jefté, sino que se limita a referir el hecho.40 Por eso es costumbre en Israel que todos los ańos vayan las doncellas de Israel a llorar a la hija de Jefté, el galaadita, durante cuatro días.

Nacimiento de Sansón

Sansón y la mujer filistea de Timnat

Sansón en Gaza

3. APÉNDICES (17.1--21.25)

Las imágenes y el sacerdote de Micaía

Micaía y los hombres de Dan

1 Los hombres de la tribu de Efraín se reunieron, pasaron hacia el norte y dijeron a Jefté: --żPor qué fuiste a hacer guerra contra los hijos de Amón, y no nos llamaste para que fuéramos contigo? ˇQuemaremos ahora tu casa contigo dentro!** Véase Jue 17.1-13 n.Sobre el establecimiento de la tribu de Dan, véase Jos 19.40 n.2 Jefté les respondió: --Yo y mi pueblo teníamos una gran contienda con los hijos de Amón; os llamé, pero no me defendisteis de ellos.* Antes de las guerras de conquista, muchas veces se realizaba la exploración del territorio que se quería conquistar. Cf. Nm 13--14; Jos 2.3 Viendo, pues, que no me defendíais, arriesgué mi vida, ataqué a los hijos de Amón, y Jehová me los entregó. żPor qué, pues, habéis subido hoy para pelear conmigo?

Sansón y Dalila

4 Entonces reunió Jefté a todos los hombres de Galaad y peleó contra Efraín. Y los de Galaad derrotaron a Efraín, porque habían dicho: «Vosotros sois fugitivos de Efraín, vosotros los galaaditas, que habitáis entre Efraín y Manasés». 5 Los galaaditas tomaron los vados del Jordán a los de Efraín, y cuando los fugitivos de Efraín llegaban y decían: --Quiero pasar, los de Galaad les preguntaban: --żEres tú efrateo? Si él respondía que no, 6 entonces le decían: --Ahora, pues, di “Shibolet”. Si decía “Sibolet”, porque no podía pronunciarlo correctamente, le echaban mano y lo degollaban junto a los vados del Jordán. Así murieron cuarenta y dos mil de los de Efraín. 7 Jefté juzgó a Israel seis ańos. Murió Jefté, el galaadita, y fue sepultado en una de las ciudades de Galaad.** Lais: ciudad situada en el extremo norte de Palestina, cerca de las vertientes que dan origen al río Jordán. La ciudad recibió más tarde el nombre de Dan (Jue 18.29). Véase Dan en el Índice de mapas.Conforme a la costumbre de los de Sidón: es decir, como los fenicios que habitaban más al oeste, sobre la costa del Mediterráneo. Esta indicación sugiere que los habitantes de Lais, al igual que sus vecinos de Fenicia, vivían principalmente del comercio. Véase Jos 11.8 n.

Ibzán, Elón y Abdón, jueces de Israel

8 Después de él juzgó a Israel Ibzán, de Belén,

Sansón derrota a los filisteos en Lehi

9 quien tuvo treinta hijos y treinta hijas, las cuales casó con gente de fuera, y tomó de fuera treinta hijas para sus hijos. Juzgó a Israel siete ańos. 10 Murió Ibzán y fue sepultado en Belén. 11 Después de él juzgó a Israel Elón, el zabulonita, quien juzgó a Israel diez ańos. 12 Murió Elón, el zabulonita, y fue sepultado en Ajalón, en la tierra de Zabulón.* Quiriat-jearim: población situada a unos 15 km. al oeste de Jerusalén. Véase Jos 9.17 nota k.13 Después de él juzgó a Israel Abdón hijo de Hilel, el piratonita. 14 Este tuvo cuarenta hijos y treinta nietos que cabalgaban sobre setenta asnos. Juzgó a Israel ocho ańos. 15 Murió Abdón hijo de Hilel piratonita y fue sepultado en Piratón, en la tierra de Efraín, en el monte de Amalec.

Nacimiento de Sansón

Sansón y la mujer filistea de Timnat

Sansón en Gaza

3. APÉNDICES (17.1--21.25)

Las imágenes y el sacerdote de Micaía

Micaía y los hombres de Dan

1 Los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová, y Jehová los entregó en manos de los filisteos por cuarenta ańos.** Véase Jue 17.1-13 n.Sobre el establecimiento de la tribu de Dan, véase Jos 19.40 n.2 En Zora, de la tribu de Dan, había un hombre que se llamaba Manoa. Su mujer nunca había tenido hijos, porque era estéril.* Antes de las guerras de conquista, muchas veces se realizaba la exploración del territorio que se quería conquistar. Cf. Nm 13--14; Jos 2.3 A esta mujer se le apareció el ángel de Jehová y le dijo: «Tú eres estéril y nunca has tenido hijos, pero concebirás y darás a luz un hijo.

Sansón y Dalila

4 Ahora, pues, no bebas vino ni sidra, ni comas cosa inmunda, 5 pues concebirás y darás a luz un hijo. No pasará navaja sobre su cabeza, porque el nińo será nazareo para Dios desde su nacimiento, y comenzará a salvar a Israel de manos de los filisteos». 6 La mujer fue y se lo contó a su marido, diciendo: «Un varón de Dios vino a mí, cuyo aspecto era muy temible como el de un ángel de Dios. No le pregunté de dónde venía ni quién era, ni tampoco él me dijo su nombre. 7 Pero sí me dijo: “He aquí que tú concebirás y darás a luz un hijo; por tanto, desde ahora no bebas vino ni sidra, ni comas cosa inmunda, porque este nińo será nazareo para Dios desde su nacimiento hasta el día de su muerte”».** Lais: ciudad situada en el extremo norte de Palestina, cerca de las vertientes que dan origen al río Jordán. La ciudad recibió más tarde el nombre de Dan (Jue 18.29). Véase Dan en el Índice de mapas.Conforme a la costumbre de los de Sidón: es decir, como los fenicios que habitaban más al oeste, sobre la costa del Mediterráneo. Esta indicación sugiere que los habitantes de Lais, al igual que sus vecinos de Fenicia, vivían principalmente del comercio. Véase Jos 11.8 n.

Ibzán, Elón y Abdón, jueces de Israel

8 Entonces oró Manoa a Jehová, y dijo: «Ah, Seńor mío, yo te ruego que aquel hombre de Dios que enviaste regrese ahora a nosotros y nos enseńe lo que debemos hacer con el nińo que ha de nacer».

Sansón derrota a los filisteos en Lehi

9 Dios oyó la voz de Manoa. Hallándose la mujer en el campo, el ángel de Dios vino otra vez a ella; pero Manoa, su marido, no estaba presente. 10 La mujer corrió prontamente a avisar a su marido, diciéndole: «Mira que se me ha aparecido aquel hombre que vino a mí el otro día». 11 Se levantó Manoa y fue con ella a donde estaba el hombre, y le dijo: --żEres tú el hombre que habló con mi mujer? Él respondió: --Yo soy. 12 Entonces Manoa le preguntó: --Cuando tus palabras se cumplan, żcuál debe ser la manera de vivir del nińo y qué debemos hacer con él?* Quiriat-jearim: población situada a unos 15 km. al oeste de Jerusalén. Véase Jos 9.17 nota k.13 El ángel de Jehová contestó a Manoa: --La mujer se guardará de todas las cosas que yo le dije: 14 No tomará nada que proceda de la vid, no beberá vino ni sidra, ni comerá cosa inmunda. Guardará todo lo que le mandé. 15 Entonces Manoa dijo al ángel de Jehová: --Te ruego que nos permitas detenerte, y te prepararemos un cabrito. 16 El ángel de Jehová respondió a Manoa: --Aunque me detengas, no comeré de tu pan; pero si quieres hacer un holocausto, ofrécelo a Jehová. (Manoa no sabía aún que aquel hombre era el ángel de Jehová.) 17 Entonces preguntó Manoa al ángel de Jehová: --żCuál es tu nombre, para que cuando se cumpla tu palabra te honremos? 18 El ángel de Jehová respondió: --żPor qué preguntas por mi nombre, que es un nombre admirable? 19 Tomó, pues, Manoa un cabrito y una ofrenda, y los ofreció sobre una peńa a Jehová. Entonces el ángel hizo un milagro ante los ojos de Manoa y de su mujer.ń 13.19Se trata sin duda de una peńa destinada al culto divino, sobre la que se ofrecían sacrificios al Seńor. Cf. Jue 6.20. 20 Porque aconteció que cuando la llama subió del altar hacia el cielo, Manoa y su mujer vieron al ángel de Jehová subir en la llama del altar. Entonces se postraron en tierra. 21 Manoa supo entonces que era el ángel de Jehová, pues no se les volvió a aparecer ni a él ni a su mujer. 22 Y dijo Manoa a su mujer: --Ciertamente moriremos, porque hemos visto a Dios.

Muerte de Sansón

23 Su mujer le respondió: --Si Jehová nos quisiera matar, no aceptaría de nuestras manos el holocausto y la ofrenda, ni nos hubiera mostrado todas estas cosas, ni ahora nos habría anunciado esto. 24 A su tiempo, la mujer dio a luz un hijo y le puso por nombre Sansón. El nińo creció y Jehová lo bendijo. 25 En los campamentos de Dan, entre Zora y Estaol, el espíritu de Jehová comenzó a manifestarse en él.

Nacimiento de Sansón

Sansón y la mujer filistea de Timnat

Sansón en Gaza

3. APÉNDICES (17.1--21.25)

Las imágenes y el sacerdote de Micaía

Micaía y los hombres de Dan

1 Descendió Sansón a Timnat y vio allí a una mujer de las hijas de los filisteos.** Véase Jue 17.1-13 n.Sobre el establecimiento de la tribu de Dan, véase Jos 19.40 n.2 Regresó entonces y lo contó a su padre y a su madre, diciendo: --He visto en Timnat una mujer de las hijas de los filisteos; os ruego que me la toméis por mujer.* Antes de las guerras de conquista, muchas veces se realizaba la exploración del territorio que se quería conquistar. Cf. Nm 13--14; Jos 2.3 Su padre y su madre le dijeron: --żNo hay mujer entre las hijas de tus hermanos, ni en todo nuestro pueblo, para que vayas tú a tomar mujer de los filisteos incircuncisos? Sansón respondió a su padre: --Tómame esta por mujer, porque ella me agrada.

Sansón y Dalila

4 Su padre y su madre no sabían que esto venía de Jehová, porque él buscaba ocasión contra los filisteos, pues en aquel tiempo los filisteos dominaban sobre Israel. 5 Sansón descendió con su padre y con su madre a Timnat. Cuando llegaron a las vińas de Timnat, un león joven vino rugiendo hacia él. 6 Entonces el espíritu de Jehová vino sobre Sansón, quien despedazó al león como quien despedaza un cabrito, sin tener nada en sus manos. Él no contó ni a su padre ni a su madre lo que había hecho. 7 Descendió, pues, y habló con la mujer; y ella agradó a Sansón.** Lais: ciudad situada en el extremo norte de Palestina, cerca de las vertientes que dan origen al río Jordán. La ciudad recibió más tarde el nombre de Dan (Jue 18.29). Véase Dan en el Índice de mapas.Conforme a la costumbre de los de Sidón: es decir, como los fenicios que habitaban más al oeste, sobre la costa del Mediterráneo. Esta indicación sugiere que los habitantes de Lais, al igual que sus vecinos de Fenicia, vivían principalmente del comercio. Véase Jos 11.8 n.

Ibzán, Elón y Abdón, jueces de Israel

8 Al volver después de algunos días para tomarla, se apartó del camino para ver el cuerpo muerto del león; y vio que en el cuerpo del león había un enjambre de abejas y un panal de miel.

Sansón derrota a los filisteos en Lehi

9 Tomándolo en sus manos, fue comiéndose la miel por el camino. Cuando alcanzó a su padre y a su madre, les dio también a ellos para que comieran, pero no les reveló que aquella miel la había tomado del cuerpo del león. 10 Fue, pues, su padre adonde estaba la mujer, y Sansón hizo allí un banquete, porque así solían hacer los jóvenes. 11 Aconteció que cuando los filisteos lo vieron, tomaron treinta compańeros para que estuvieran con él. 12 A estos treinta dijo Sansón: --Yo os propondré ahora un enigma; si en los siete días del banquete me lo explicáis y descifráis, yo os daré treinta vestidos de lino y treinta vestidos de fiesta.* Quiriat-jearim: población situada a unos 15 km. al oeste de Jerusalén. Véase Jos 9.17 nota k.13 Pero si no me lo podéis descifrar, entonces vosotros me daréis a mí los treinta vestidos de lino y los vestidos de fiesta. Ellos respondieron: --Propón tu enigma y lo oiremos. 14 Él les dijo:
--Del devorador salió comida,
y del fuerte salió dulzura. Ellos no pudieron descifrar el enigma en tres días.
15 Al séptimo día dijeron a la mujer de Sansón: «Induce a tu marido a que nos explique este enigma, para que no te quememos a ti y a la casa de tu padre. żAcaso nos habéis llamado aquí para despojarnos?». 16 Lloró la mujer de Sansón en presencia de él, y dijo: --Solamente me aborreces, no me amas, pues no me explicas el enigma que propusiste a los hijos de mi pueblo. Él respondió: --Ni a mi padre ni a mi madre lo he explicado, ży te lo había de explicar a ti? 17 Aquella mujer lloró en presencia de Sansón los siete días que duró el banquete, pero al séptimo día él se lo declaró, porque ella lo presionaba, y la mujer se lo contó a los hijos de su pueblo. 18 Al séptimo día, antes que el sol se pusiera, los de la ciudad le dijeron:
--żQué cosa es más dulce que la miel?
żY qué cosa es más fuerte que el león? Sansón les respondió:
--Si no araseis con mi novilla,
nunca habríais descubierto mi enigma.
19 El espíritu de Jehová vino sobre él; descendió Sansón a Ascalón y mató a treinta hombres de ellos y, tomando sus despojos, pagó con las vestiduras a los que habían explicado el enigma. Después, encendido de enojo, regresó a la casa de su padre. 20 Su mujer fue dada a un compańero al que Sansón había tratado como amigo.

Nacimiento de Sansón

Sansón y la mujer filistea de Timnat

Sansón en Gaza

3. APÉNDICES (17.1--21.25)

Las imágenes y el sacerdote de Micaía

Micaía y los hombres de Dan

1 Aconteció después de algún tiempo, en los días de la siega del trigo, que Sansón visitó a su mujer con un cabrito. Al llegar dijo: --Entraré para ver a mi mujer en la alcoba. Pero el padre de ella no lo dejó entrar,** Véase Jue 17.1-13 n.Sobre el establecimiento de la tribu de Dan, véase Jos 19.40 n.2 sino que le dijo: --Pensé que la aborrecías, y la di a tu compańero. Pero su hermana menor, żno es más hermosa que ella? Tómala, pues, en lugar de la mayor.* Antes de las guerras de conquista, muchas veces se realizaba la exploración del territorio que se quería conquistar. Cf. Nm 13--14; Jos 2.3 Entonces le dijo Sansón: --Sin culpa seré esta vez respecto de los filisteos, si les hago mal.

Sansón y Dalila

4 Fue Sansón y cazó trescientas zorras, tomó antorchas, juntó cola con cola y puso una antorcha entre cada dos colas. 5 Después, encendiendo las antorchas, soltó las zorras en los sembrados de los filisteos y quemó las mieses amontonadas y en pie, y las vińas y olivares. 6 Los filisteos preguntaron: --żQuién hizo esto? Les contestaron: --Sansón, el yerno del timnateo, porque le quitó su mujer y la dio a su compańero. Vinieron luego los filisteos y los quemaron a ella y a su padre. 7 Entonces Sansón les dijo: --Ya que esto habéis hecho, juro que no descansaré hasta que me haya vengado de vosotros.** Lais: ciudad situada en el extremo norte de Palestina, cerca de las vertientes que dan origen al río Jordán. La ciudad recibió más tarde el nombre de Dan (Jue 18.29). Véase Dan en el Índice de mapas.Conforme a la costumbre de los de Sidón: es decir, como los fenicios que habitaban más al oeste, sobre la costa del Mediterráneo. Esta indicación sugiere que los habitantes de Lais, al igual que sus vecinos de Fenicia, vivían principalmente del comercio. Véase Jos 11.8 n.

Ibzán, Elón y Abdón, jueces de Israel

8 Y los hirió de tal manera que hizo estragos entre ellos. Después se fue a vivir a la cueva de la peńa de Etam.

Sansón derrota a los filisteos en Lehi

9 Los filisteos subieron, acamparon en Judá y se extendieron por Lehi. 10 Los de Judá les preguntaron: --żPor qué habéis subido contra nosotros? Ellos respondieron: --A apresar a Sansón hemos subido, para hacerle como él nos ha hecho. 11 Al oir esto, vinieron tres mil hombres de Judá a la cueva de la peńa de Etam y dijeron a Sansón: --żNo sabes que los filisteos dominan sobre nosotros? żPor qué nos has hecho esto? Él les respondió: --Yo les he hecho como ellos me hicieron. 12 Entonces los de Judá le dijeron: --Nosotros hemos venido a prenderte y entregarte en manos de los filisteos. Sansón les respondió: --Juradme que vosotros no me mataréis.* Quiriat-jearim: población situada a unos 15 km. al oeste de Jerusalén. Véase Jos 9.17 nota k.13 Ellos le respondieron: --No; solamente te prenderemos y te entregaremos en sus manos, pero no te mataremos. Lo ataron luego con dos cuerdas nuevas y lo hicieron salir de la peńa. 14 Cuando llegaron a Lehi, los filisteos salieron gritando a su encuentro; pero el espíritu de Jehová vino sobre él y las cuerdas que estaban en sus brazos se volvieron como lino quemado con fuego y las ataduras se cayeron de sus manos. 15 Al ver una quijada de asno, fresca aún, extendió la mano, la tomó y mató con ella a mil hombres. 16 Entonces Sansón dijo:
«Con la quijada de un asno,
un montón, dos montones;
con la quijada de un asno
maté a mil hombres».
17 Al terminar de decir esto, arrojó la quijada y llamó a aquel lugar Ramat-lehi. 18 Como tenía mucha sed, clamó a Jehová: «Tú has dado esta grande salvación por mano de tu siervo, żcómo dejarás que muera yo ahora de sed y caiga en manos de estos incircuncisos?». 19 Entonces abrió Dios la cuenca que hay en Lehi, y salió de allí agua. Sansón bebió, recobró su espíritu y se reanimó. Por esto llamó a aquel lugar (que está en Lehi hasta el día de hoy) En-hacore. 20 Y juzgó Sansón a Israel veinte ańos, en los días en que dominaban los filisteos.

Nacimiento de Sansón

Sansón y la mujer filistea de Timnat

Sansón en Gaza

3. APÉNDICES (17.1--21.25)

Las imágenes y el sacerdote de Micaía

Micaía y los hombres de Dan

1 Fue Sansón a Gaza y vio allí a una prostituta y se llegó a ella.** Véase Jue 17.1-13 n.Sobre el establecimiento de la tribu de Dan, véase Jos 19.40 n.2 Cuando les dijeron a los de Gaza: «Sansón ha venido acá», lo rodearon y acecharon durante toda la noche a la puerta de la ciudad. Se mantuvieron callados toda aquella noche, diciéndose: «Cuando aclare el día, entonces lo mataremos».* Antes de las guerras de conquista, muchas veces se realizaba la exploración del territorio que se quería conquistar. Cf. Nm 13--14; Jos 2.3 Pero Sansón durmió hasta la medianoche; y a la medianoche se levantó y, tomando las puertas de la ciudad con sus dos pilares y su cerrojo, se las echó al hombro y las subió a la cumbre del monte que está delante de Hebrón.

Sansón y Dalila

4 Después de esto aconteció que se enamoró de una mujer llamada Dalila, que vivía en el valle de Sorec. 5 Fueron a visitarla los príncipes de los filisteos y le dijeron: --Engáńalo y descubre en qué consiste su gran fuerza y cómo podríamos vencerlo. Así podremos atarlo y dominarlo, y cada uno de nosotros te dará mil cien siclos de plata. 6 Entonces Dalila dijo a Sansón: --Yo te ruego que me digas en qué consiste tu gran fuerza y cómo hay que atarte para que seas dominado. 7 Sansón le respondió: --Si me atan con siete mimbres verdes que aún no estén secos, entonces me debilitaré y seré como cualquiera de los hombres.** Lais: ciudad situada en el extremo norte de Palestina, cerca de las vertientes que dan origen al río Jordán. La ciudad recibió más tarde el nombre de Dan (Jue 18.29). Véase Dan en el Índice de mapas.Conforme a la costumbre de los de Sidón: es decir, como los fenicios que habitaban más al oeste, sobre la costa del Mediterráneo. Esta indicación sugiere que los habitantes de Lais, al igual que sus vecinos de Fenicia, vivían principalmente del comercio. Véase Jos 11.8 n.

Ibzán, Elón y Abdón, jueces de Israel

8 Los príncipes de los filisteos le trajeron siete mimbres verdes que aún no estaban secos, y ella lo ató con ellos.

Sansón derrota a los filisteos en Lehi

9 Como ya había situado hombres al acecho en el aposento, Dalila le gritó: «ˇSansón, los filisteos sobre ti!». Él rompió los mimbres como se rompe una cuerda de estopa cuando toca el fuego; y no se supo el secreto de su fuerza. 10 Entonces Dalila dijo a Sansón: --Tú me has engańado, me has dicho mentiras. Descúbreme, ahora, te ruego, cómo hay que atarte. 11 Él le respondió: --Si me atan fuertemente con cuerdas nuevas que no se hayan usado, yo me debilitaré y seré como cualquiera de los hombres. 12 Dalila tomó cuerdas nuevas, lo ató con ellas y gritó: «ˇSansón, los filisteos sobre ti!». Otra vez los espías estaban en el aposento, pero él las rompió con sus brazos como un hilo.* Quiriat-jearim: población situada a unos 15 km. al oeste de Jerusalén. Véase Jos 9.17 nota k.13 Dalila dijo a Sansón: --Hasta ahora me has engańado, y me has mentido. Descúbreme, pues, ahora, cómo hay que atarte. Él entonces le indicó: --Entretejiendo siete guedejas de mi cabeza con hilo de tejer y asegurándolas con la estaca. 14 Ella las aseguró con la estaca, y luego gritó: «ˇSansón, los filisteos sobre ti!». Despertando él de su sueńo, arrancó la estaca del telar junto con la tela. 15 Dalila se lamentó: --żCómo dices: “Yo te amo”, cuando tu corazón no está conmigo? Ya me has engańado tres veces y no me has descubierto aún en qué consiste tu gran fuerza. 16 Y aconteció que, presionándolo ella cada día con sus palabras e importunándolo, el alma de Sansón fue reducida a mortal angustia. 17 Le descubrió, pues, todo su corazón y le dijo: --Nunca a mi cabeza llegó navaja, porque soy nazareo para Dios desde el vientre de mi madre. Si soy rapado, mi fuerza se apartará de mí, me debilitaré y seré como todos los hombres. 18 Viendo Dalila que él le había descubierto todo su corazón, envió a llamar a los principales de los filisteos, diciendo: «Venid esta vez, porque él me ha descubierto todo su corazón». Los principales de los filisteos vinieron a ella trayendo en sus manos el dinero. 19 Hizo ella que Sansón se durmiera sobre sus rodillas y llamó a un hombre, quien le rapó las siete guedejas de su cabeza. Entonces comenzó ella a afligirlo, pues su fuerza se había apartado de él. 20 Y gritó de nuevo: «ˇSansón, los filisteos sobre ti!». Sansón despertó de su sueńo y pensó: «Esta vez me escaparé como las otras». Pero no sabía que Jehová ya se había apartado de él. 21 Enseguida los filisteos le echaron mano, le sacaron los ojos, lo llevaron a Gaza y lo ataron con cadenas para que trabajara en el molino de la cárcel. 22 Pero el cabello de su cabeza comenzó a crecer después que fue rapado.

Muerte de Sansón

23 Entonces los principales de los filisteos se juntaron para ofrecer sacrificio a Dagón, su dios, y para alegrarse. Y decían:
«Nuestro dios entregó en nuestras manos
a Sansón, nuestro enemigo».
24 Y viéndolo el pueblo, alabaron a su dios, diciendo:
«Nuestro dios entregó en nuestras manos%a nuestro enemigo,
al destructor de nuestra tierra,
el cual ha dado muerte%a muchos de entre nosotros».
25 Y aconteció que cuando sintieron alegría en su corazón, dijeron: «Traed a Sansón para que nos divierta». Trajeron de la cárcel a Sansón y les sirvió de juguete. Luego lo pusieron entre las columnas. 26 Entonces Sansón dijo al joven que lo guiaba de la mano: «Acércame y hazme palpar las columnas sobre las que descansa la casa, para que me apoye sobre ellas». 27 La casa estaba llena de hombres y mujeres, y todos los principales de los filisteos estaban allí. En el piso alto había como tres mil hombres y mujeres que estaban mirando el escarnio de Sansón. 28 Entonces clamó Sansón a Jehová, y dijo: «Seńor Jehová, acuérdate ahora de mí y fortaléceme, te ruego, solamente esta vez, oh Dios, para que de una vez tome venganza de los filisteos por mis dos ojos».* Bet-rehob: centro de un pequeńo reino arameo que se organizó en el siglo XII a.C. y formaba parte del país de los arameos o sirios. Cf. 2 S 10.8. Véase Índice de mapas.29 Asió luego Sansón las dos columnas de en medio, sobre las que descansaba la casa, y echó todo su peso sobre ellas, su mano derecha sobre una y su mano izquierda sobre la otra. 30 Y gritó Sansón: «ˇMuera yo con los filisteos!». Después se inclinó con toda su fuerza, y cayó la casa sobre los principales y sobre todo el pueblo que estaba en ella. Los que mató al morir fueron muchos más que los que había matado durante su vida.*** Por primera vez se indica que el levita del relato se llamaba Jonatán.En lugar de Moisés, el texto hebreo dice Manasés, pero con la n escrita un poco arriba de la línea. Sorprendido por el hecho de que un culto idolátrico haya tenido como fundador a un descendiente de Moisés, algún copista introdujo esa n para indicar que aquí debía leerse el nombre del rey impío Manasés. (Esto se explica por el hecho de que el hebreo antiguo se escribía solo con las consonantes.) Cf. 2 R 21.Probable referencia a la deportación llevada a cabo por Tiglat-pileser III, rey de Asiria, en el 734 a.C. (Véase Tabla cronológica). Cf. 2 R 15.29.31 Y descendieron sus hermanos y toda la casa de su padre, lo tomaron, se lo llevaron y lo sepultaron entre Zora y Estaol, en el sepulcro de su padre Manoa. Y él juzgó a Israel veinte ańos.* Acerca del santuario de Silo, véase Jer 7.12 n., y cf. Jer 26.6,9.

Nacimiento de Sansón

Sansón y la mujer filistea de Timnat

Sansón en Gaza

3. APÉNDICES (17.1--21.25)

Las imágenes y el sacerdote de Micaía

Micaía y los hombres de Dan

1 En los montes de Efraín vivía un hombre que se llamaba Micaía,** Véase Jue 17.1-13 n.Sobre el establecimiento de la tribu de Dan, véase Jos 19.40 n.2 el cual dijo a su madre: --Los mil cien siclos de plata que te robaron, por los cuales maldijiste y de los cuales me hablaste, están en mi poder; yo tomé ese dinero. Entonces la madre dijo: --ˇBendito seas de Jehová, hijo mío!* Antes de las guerras de conquista, muchas veces se realizaba la exploración del territorio que se quería conquistar. Cf. Nm 13--14; Jos 2.3 Cuando él devolvió los mil cien siclos de plata a su madre, esta dijo: --En verdad, por mi hijo he dedicado el dinero a Jehová, para hacer una imagen de talla y una de fundición; pero ahora te lo devuelvo.

Sansón y Dalila

4 Cuando él devolvió el dinero a su madre, ella tomó doscientos siclos de plata y los dio al fundidor, quien hizo con ellos una imagen de talla y una de fundición, la cual fue puesta en la casa de Micaía. 5 Este hombre Micaía tuvo así un lugar donde adorar a sus dioses. Hizo un efod y unos terafines, y consagró a uno de sus hijos para que fuera su sacerdote. 6 En aquellos días no había rey en Israel y cada cual hacía lo que bien le parecía. 7 Había un joven de Belén de Judá, el cual era levita y forastero allí.** Lais: ciudad situada en el extremo norte de Palestina, cerca de las vertientes que dan origen al río Jordán. La ciudad recibió más tarde el nombre de Dan (Jue 18.29). Véase Dan en el Índice de mapas.Conforme a la costumbre de los de Sidón: es decir, como los fenicios que habitaban más al oeste, sobre la costa del Mediterráneo. Esta indicación sugiere que los habitantes de Lais, al igual que sus vecinos de Fenicia, vivían principalmente del comercio. Véase Jos 11.8 n.

Ibzán, Elón y Abdón, jueces de Israel

8 Este hombre partió de la ciudad de Belén de Judá para ir a vivir donde pudiera encontrar un lugar. En su viaje llegó a los montes de Efraín, a la casa de Micaía.

Sansón derrota a los filisteos en Lehi

9 Micaía le preguntó: --żDe dónde vienes? El levita le respondió: --Soy de Belén de Judá y voy a vivir donde pueda encontrar lugar. 10 Micaía le propuso: --Quédate en mi casa, y para mí serás padre y sacerdote; y yo te daré diez siclos de plata por ańo, vestidos y comida. Y el levita se quedó. 11 Le agradó, pues, al levita quedarse con aquel hombre, y fue para él como uno de sus hijos. 12 Micaía consagró al levita; aquel joven le sirvió de sacerdote y permaneció en casa de Micaía.* Quiriat-jearim: población situada a unos 15 km. al oeste de Jerusalén. Véase Jos 9.17 nota k.13 Entonces Micaía pensó: «Ahora sé que Jehová me prosperará, porque tengo a un levita por sacerdote».

Nacimiento de Sansón

Sansón y la mujer filistea de Timnat

Sansón en Gaza

3. APÉNDICES (17.1--21.25)

Las imágenes y el sacerdote de Micaía

Micaía y los hombres de Dan

1 En aquellos días no había rey en Israel. La tribu de Dan buscaba un territorio propio donde habitar, porque hasta entonces no había obtenido su heredad entre las tribus de Israel.** Véase Jue 17.1-13 n.Sobre el establecimiento de la tribu de Dan, véase Jos 19.40 n.2 Por eso los hijos de Dan enviaron desde Zora y Estaol cinco hombres de su tribu, hombres valientes, para que reconocieran y exploraran bien la tierra. Y les dijeron: «Id y reconoced la tierra». Estos vinieron al monte de Efraín, hasta la casa de Micaía, y allí posaron.* Antes de las guerras de conquista, muchas veces se realizaba la exploración del territorio que se quería conquistar. Cf. Nm 13--14; Jos 2.3 Cuando estaban cerca de la casa de Micaía, reconocieron la voz del joven levita y, llegándose allá, le preguntaron: --żQuién te ha traído acá? żQué haces aquí? żQué buscas tú por aquí?

Sansón y Dalila

4 Él les respondió: --De esta y de esta manera ha hecho conmigo Micaía, y me ha tomado para que sea su sacerdote. 5 Ellos le pidieron entonces: --Pregunta, pues, ahora a Dios, para que sepamos si ha de irnos bien en este viaje que hacemos. 6 El sacerdote les respondió: --Id en paz: delante de Jehová está el camino en que andáis. 7 Salieron luego aquellos cinco hombres y llegaron a Lais. Vieron que el pueblo que habitaba en esa ciudad estaba seguro, ocioso y confiado, conforme a la costumbre de los de Sidón, sin que nadie en aquella región los perturbara en cosa alguna, ni nadie se enseńoreara sobre ellos. Estaban lejos de los sidonios y no tenían negocios con nadie.** Lais: ciudad situada en el extremo norte de Palestina, cerca de las vertientes que dan origen al río Jordán. La ciudad recibió más tarde el nombre de Dan (Jue 18.29). Véase Dan en el Índice de mapas.Conforme a la costumbre de los de Sidón: es decir, como los fenicios que habitaban más al oeste, sobre la costa del Mediterráneo. Esta indicación sugiere que los habitantes de Lais, al igual que sus vecinos de Fenicia, vivían principalmente del comercio. Véase Jos 11.8 n.

Ibzán, Elón y Abdón, jueces de Israel

8 Cuando los cinco hombres regresaron a sus hermanos de Zora y Estaol, estos les preguntaron: --żQué hay? Ellos respondieron:

Sansón derrota a los filisteos en Lehi

9 --Levantaos, subamos contra ellos, porque hemos explorado la región y hemos visto que es muy buena. żNo haréis vosotros nada? No seáis perezosos en poneros en marcha para ir a tomar posesión de la tierra. 10 Cuando vayáis, llegaréis a un pueblo confiado y a una tierra muy espaciosa, pues Dios la ha entregado en vuestras manos; es un lugar donde no falta cosa alguna que haya en la tierra. 11 Entonces salieron de Zora y de Estaol seiscientos hombres de la familia de Dan provistos de armas de guerra. 12 Fueron y acamparon en Quiriat-jearim, en Judá, por lo cual aquel lugar, que está al occidente de Quiriat-jearim, se llama hasta hoy el campamento de Dan.* Quiriat-jearim: población situada a unos 15 km. al oeste de Jerusalén. Véase Jos 9.17 nota k.13 De allí pasaron al monte de Efraín y llegaron hasta la casa de Micaía. 14 Aquellos cinco hombres que habían ido a reconocer la tierra de Lais dijeron entonces a sus hermanos: «żNo sabéis que en estas casas hay un efod y terafines, una imagen de talla y una de fundición? Mirad, por tanto, lo que habéis de hacer». 15 Cuando llegaron allá, entraron a donde vivía el joven levita, en casa de Micaía, y le preguntaron cómo estaba. 16 Los seiscientos hombres, que eran de los hijos de Dan, estaban armados con sus armas de guerra a la entrada de la puerta. 17 Subiendo luego los cinco hombres que habían ido a reconocer la tierra, entraron allá y tomaron la imagen de talla, el efod, los terafines y la imagen de fundición, mientras se quedaba el sacerdote a la entrada de la puerta con los seiscientos hombres armados con armas de guerra. 18 Entraron, pues, aquellos hombres en la casa de Micaía y tomaron la imagen de talla, el efod, los terafines y la imagen de fundición. El sacerdote les dijo: --żQué hacéis vosotros? 19 Ellos le respondieron: --Calla, pon la mano sobre tu boca y ven con nosotros, para que seas nuestro padre y sacerdote. żEs acaso mejor ser sacerdote en la casa de un solo hombre que serlo de una tribu y de una familia de Israel? 20 Se alegró el corazón del sacerdote, quien tomó el efod, los terafines y la imagen, y se fue con el pueblo. 21 Ellos iniciaron la marcha y partieron llevando delante a los nińos, el ganado y el bagaje. 22 Cuando ya se habían alejado de la casa de Micaía, los hombres que habitaban en las casas cercanas a la de él se juntaron y siguieron a los hijos de Dan.

Muerte de Sansón

23 Les gritaron, y los de Dan, volviendo sus rostros, dijeron a Micaía: --żQué tienes, que has juntado gente? 24 Él respondió: --Os apoderasteis de los dioses que yo hice y de mi sacerdote. Vosotros os vais, y a mí żqué más me queda? żPor qué, pues, me preguntáis: “żQué tienes?”. 25 Los hijos de Dan contestaron: --No des voces tras nosotros, no sea que los de ánimo colérico os acometan y pierdas también tu vida y la vida de los tuyos. 26 Prosiguieron los hijos de Dan su camino, y Micaía, viendo que eran más fuertes que él, se volvió y regresó a su casa. 27 Y ellos, llevando las cosas que había hecho Micaía, juntamente con el sacerdote que tenía, llegaron a Lais, un pueblo tranquilo y confiado, hirieron a sus habitantes a filo de espada y quemaron la ciudad. 28 No hubo quien los defendiera, porque se hallaban lejos de Sidón y no tenían negocios con nadie. Lais estaba situada en el valle que hay junto a Bet-rehob. Luego reedificaron la ciudad y habitaron en ella.* Bet-rehob: centro de un pequeńo reino arameo que se organizó en el siglo XII a.C. y formaba parte del país de los arameos o sirios. Cf. 2 S 10.8. Véase Índice de mapas.29 Y pusieron a aquella ciudad el nombre de Dan, conforme al nombre de Dan su padre, hijo de Israel, aunque antes la ciudad se llamaba Lais. 30 Allí los hijos de Dan levantaron, para adorarla, la imagen de talla. Y Jonatán hijo de Gersón hijo de Moisés, y sus hijos, fueron los sacerdotes en la tribu de Dan hasta el día del cautiverio de la tierra.*** Por primera vez se indica que el levita del relato se llamaba Jonatán.En lugar de Moisés, el texto hebreo dice Manasés, pero con la n escrita un poco arriba de la línea. Sorprendido por el hecho de que un culto idolátrico haya tenido como fundador a un descendiente de Moisés, algún copista introdujo esa n para indicar que aquí debía leerse el nombre del rey impío Manasés. (Esto se explica por el hecho de que el hebreo antiguo se escribía solo con las consonantes.) Cf. 2 R 21.Probable referencia a la deportación llevada a cabo por Tiglat-pileser III, rey de Asiria, en el 734 a.C. (Véase Tabla cronológica). Cf. 2 R 15.29.31 Así, todo el tiempo que la casa de Dios estuvo en Silo, tuvieron levantada entre ellos la imagen de talla que Micaía había hecho.* Acerca del santuario de Silo, véase Jer 7.12 n., y cf. Jer 26.6,9.