Las doce piedras del Jordán
La circuncisión y la Pascua en Gilgal
La toma de Jericó
El pecado de Acán
1 Cuando toda la gente acabó de pasar el Jordán, Jehová habló a Josué y le dijo:* Algo del anatema: de acuerdo con lo establecido en Dt 13.16-18; 20.16-18.2 «Tomad del pueblo doce hombres, uno por cada tribu,** Hai: localidad situada a unos 15 km. al norte de Jerusalén, sobre el camino que va del valle del Jordán a Bet-el. El nombre Hai, en hebreo, significa la ruina. Véase Índice de mapas.Aquí Bet-el se distingue de Bet-avén. En cambio, los profetas Oseas (4.15; 5.8; 10.5) y Amós (5.5) dan irónicamente a Bet-el el nombre de Bet-avén, que en hebreo significa casa que no vale nada.3 y dadles esta orden: “Tomad de aquí, de en medio del Jordán, del lugar donde han puesto sus pies los sacerdotes, doce piedras, las cuales llevaréis con vosotros, y las depositaréis en el lugar donde habéis de pasar la noche”». 4 Entonces Josué llamó a los doce hombres que él había designado entre los hijos de Israel, uno por cada tribu. 5 Y les dijo Josué: «Pasad ante el Arca de Jehová, vuestro Dios, hasta el medio del Jordán, y cada uno de vosotros tome una piedra sobre su hombro, conforme al número de las tribus de los hijos de Israel,* Sebarim: lit. las brechas. Sitio aún no identificado que no vuelve a mencionarse en el AT.6 para que esto quede como una seńal entre vosotros. Y cuando vuestros hijos pregunten a sus padres mańana: “żQué significan estas piedras?”,* Acerca de estas seńales de duelo y de profunda aflicción, cf. Gn 37.29,34; 44.13; Job 1.20; 2.12.7 les responderéis: “Las aguas del Jordán fueron divididas delante del Arca del pacto de Jehová; cuando ella pasó el Jordán, las aguas del Jordán se dividieron, y estas piedras servirán de monumento conmemorativo a los hijos de Israel para siempre”». 8 Los hijos de Israel hicieron tal como Josué les mandó: tomaron doce piedras de en medio del Jordán, como Jehová lo había dicho a Josué, conforme al número de las tribus de los hijos de Israel, las llevaron al lugar donde acamparon y las depositaron allí. 9 Josué también levantó doce piedras en medio del Jordán, en el lugar donde estuvieron los pies de los sacerdotes que llevaban el Arca del pacto, y allí han estado hasta hoy.* Cf. Ex 14.11-12; Nm 14.2-3.10 Los sacerdotes que llevaban el Arca se pararon en medio del Jordán hasta que se hizo todo lo que Jehová había mandado a Josué que dijera al pueblo --conforme a todas las cosas que Moisés había mandado a Josué--, y el pueblo se dio prisa y pasó. 11 Cuando todo el pueblo acabó de pasar, también pasó el Arca de Jehová, y los sacerdotes iban a la cabeza del pueblo.* Anatema: Véase Nm 21.2 n. Cf. también Dt 13.16; Jos 6.17-19.12 También los hijos de Rubén y los hijos de Gad y la media tribu de Manasés pasaron armados delante de los hijos de Israel, según Moisés les había dicho;
Josué y el enviado de Jehová
13 como cuarenta mil hombres armados, listos para la guerra, pasaron hacia la llanura de Jericó delante de Jehová.* Santificaos: Véase Jos 3.5 n.14 En aquel día Jehová engrandeció a Josué a los ojos de todo Israel. Y lo temieron como habían temido a Moisés durante toda su vida. 15 Luego Jehová habló a Josué y le dijo: 16 «Manda a los sacerdotes que llevan el Arca del testimonio que salgan del Jordán». 17 Entonces Josué ordenó a los sacerdotes: «Salid del Jordán».* La familia de los de Zera: Cf. Nm 26.20.18 Y aconteció que cuando los sacerdotes que llevaban el Arca del pacto de Jehová salieron de en medio del Jordán, y las plantas de los pies de los sacerdotes estuvieron en lugar seco, las aguas del Jordán volvieron a su lugar y corrieron como antes, sobre todos sus bordes. 19 El pueblo partió del Jordán el día diez del primer mes y acamparon en Gilgal, al oriente de Jericó. 20 Josué erigió en Gilgal las doce piedras que habían traído del Jordán. 21 Y dijo a los hijos de Israel: «Cuando el día de mańana os pregunten vuestros hijos: “żQué significan estas piedras?”,* Babilónico: lit. de Sinar. Cf. Gn 10.10, y véase Gn 11.2 n.22 diréis a vuestros hijos: “Israel pasó en seco por este Jordán, 23 porque Jehová, vuestro Dios, secó las aguas del Jordán delante de vosotros, hasta que pasasteis, de la misma manera que Jehová, vuestro Dios, había hecho en el Mar Rojo, el cual secó delante de nosotros hasta que pasamos, 24 para que todos los pueblos de la tierra conozcan que la mano de Jehová es poderosa, y para que temáis a Jehová, vuestro Dios, todos los días”».
Las doce piedras del Jordán
La circuncisión y la Pascua en Gilgal
La toma de Jericó
El pecado de Acán
1 Cuando todos los reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán, al occidente, y todos los reyes de los cananeos que estaban cerca del mar, oyeron cómo Jehová había secado las aguas del Jordán delante de los hijos de Israel hasta que pasaron, desfalleció su corazón y se quedaron sin aliento ante los hijos de Israel.* Algo del anatema: de acuerdo con lo establecido en Dt 13.16-18; 20.16-18.2 En aquel tiempo, Jehová dijo a Josué: «Hazte cuchillos afilados y vuelve a circuncidar por segunda vez a los hijos de Israel».** Hai: localidad situada a unos 15 km. al norte de Jerusalén, sobre el camino que va del valle del Jordán a Bet-el. El nombre Hai, en hebreo, significa la ruina. Véase Índice de mapas.Aquí Bet-el se distingue de Bet-avén. En cambio, los profetas Oseas (4.15; 5.8; 10.5) y Amós (5.5) dan irónicamente a Bet-el el nombre de Bet-avén, que en hebreo significa casa que no vale nada.3 Josué se hizo cuchillos afilados y circuncidó a los hijos de Israel en el collado de Aralot. 4 Esta es la causa por la cual Josué los circuncidó: Toda la población masculina salida de Egipto, todos los hombres aptos para la guerra, habían muerto por el camino, en el desierto, después que salieron de Egipto. 5 Todos los del pueblo que habían salido estaban circuncidados, pero todo el pueblo que había nacido en el desierto, en el camino, después que salieron de Egipto, no estaba circuncidado.* Sebarim: lit. las brechas. Sitio aún no identificado que no vuelve a mencionarse en el AT.6 Los hijos de Israel anduvieron por el desierto durante cuarenta ańos, hasta que todos los hombres aptos para la guerra que habían salido de Egipto perecieron. Como no obedecieron a la voz de Jehová, Jehová juró que no les dejaría ver la tierra que él había jurado a sus padres que nos daría, tierra que fluye leche y miel.* Acerca de estas seńales de duelo y de profunda aflicción, cf. Gn 37.29,34; 44.13; Job 1.20; 2.12.7 A sus hijos, los que él había puesto en lugar de ellos, Josué los circuncidó, pues eran incircuncisos, ya que no habían sido circuncidados por el camino. 8 Cuando acabaron de circuncidar a toda la gente, se quedaron en su lugar en el campamento hasta que sanaron. 9 Entonces Jehová dijo a Josué: «Hoy he quitado de encima de vosotros el oprobio de Egipto». Por eso se llamó Gilgal aquel lugar, hasta hoy.* Cf. Ex 14.11-12; Nm 14.2-3.10 Los hijos de Israel acamparon en Gilgal y celebraron la Pascua a los catorce días del mes, por la tarde, en los llanos de Jericó. 11 Al otro día de la Pascua comieron de los frutos de la tierra, panes sin levadura y, ese mismo día, espigas nuevas tostadas.* Anatema: Véase Nm 21.2 n. Cf. también Dt 13.16; Jos 6.17-19.12 El maná cesó al día siguiente, desde que comenzaron a comer de los frutos de la tierra, y los hijos de Israel nunca más tuvieron maná, sino que comieron de los frutos de la tierra de Canaán aquel ańo.
Josué y el enviado de Jehová
13 Aconteció que estando Josué cerca de Jericó, alzó los ojos y vio a un hombre que estaba delante de él, con una espada desenvainada en su mano. Josué se le acercó y le dijo: --żEres de los nuestros o de nuestros enemigos?* Santificaos: Véase Jos 3.5 n.14 --No --respondió él--, sino que he venido como Príncipe del ejército de Jehová. Entonces Josué, postrándose en tierra sobre su rostro, lo adoró y le dijo: --żQué dice mi Seńor a su siervo? 15 El Príncipe del ejército de Jehová respondió a Josué: --Quítate el calzado de los pies, porque el lugar en que estás es santo. Y Josué así lo hizo.
Las doce piedras del Jordán
La circuncisión y la Pascua en Gilgal
La toma de Jericó
El pecado de Acán
1 Jericó estaba cerrada, bien cerrada, por temor a los hijos de Israel: nadie entraba ni salía.* Algo del anatema: de acuerdo con lo establecido en Dt 13.16-18; 20.16-18.2 Pero Jehová dijo a Josué: «Mira, yo he entregado en tus manos a Jericó y a su rey, junto con sus hombres de guerra.** Hai: localidad situada a unos 15 km. al norte de Jerusalén, sobre el camino que va del valle del Jordán a Bet-el. El nombre Hai, en hebreo, significa la ruina. Véase Índice de mapas.Aquí Bet-el se distingue de Bet-avén. En cambio, los profetas Oseas (4.15; 5.8; 10.5) y Amós (5.5) dan irónicamente a Bet-el el nombre de Bet-avén, que en hebreo significa casa que no vale nada.3 Rodearéis, pues, la ciudad todos los hombres de guerra, dando una vez la vuelta alrededor de la ciudad. Esto haréis durante seis días. 4 Siete sacerdotes llevarán siete bocinas de cuernos de carnero delante del Arca. El séptimo día daréis siete vueltas a la ciudad, y los sacerdotes tocarán las bocinas. 5 Cuando el cuerno de carnero dé un toque prolongado, tan pronto oigáis el sonido de la bocina, todo el pueblo gritará con fuerza, y el muro de la ciudad caerá. Entonces la asaltará el pueblo, cada uno derecho hacia delante».* Sebarim: lit. las brechas. Sitio aún no identificado que no vuelve a mencionarse en el AT.6 Josué hijo de Nun llamó a los sacerdotes y les dijo: «Tomad el Arca del pacto, y que siete sacerdotes lleven bocinas de cuerno de carnero delante del Arca de Jehová».* Acerca de estas seńales de duelo y de profunda aflicción, cf. Gn 37.29,34; 44.13; Job 1.20; 2.12.7 Al pueblo dijo: «Pasad y dad un rodeo a la ciudad: los que están armados pasarán delante del Arca de Jehová». 8 Tan pronto Josué terminó de hablar al pueblo, los siete sacerdotes, llevando las siete bocinas de cuerno de carnero, pasaron delante del Arca de Jehová tocando las bocinas, mientras el Arca del pacto de Jehová los seguía. 9 Los hombres armados iban delante de los sacerdotes que tocaban las bocinas, y la retaguardia iba tras el Arca, mientras las bocinas sonaban continuamente.* Cf. Ex 14.11-12; Nm 14.2-3.10 Pero Josué dio esta orden al pueblo: «Vosotros no gritaréis, ni se oirá vuestra voz, ni saldrá palabra de vuestra boca hasta el día que yo os diga: “Gritad”. Entonces gritaréis». 11 Así hizo que el Arca de Jehová diera una vuelta alrededor de la ciudad, y luego volvieron al campamento, donde pasaron la noche.* Anatema: Véase Nm 21.2 n. Cf. también Dt 13.16; Jos 6.17-19.12 Josué se levantó de mańana, y los sacerdotes tomaron el Arca de Jehová.
Josué y el enviado de Jehová
13 Los siete sacerdotes, llevando las siete bocinas de cuerno de carnero, iban delante del Arca de Jehová tocando las bocinas sin dejar de caminar; los hombres armados iban delante de ellos, y la retaguardia iba tras el Arca de Jehová mientras las bocinas sonaban continuamente.* Santificaos: Véase Jos 3.5 n.14 Así dieron otra vuelta a la ciudad el segundo día, y volvieron al campamento. De esta manera hicieron durante seis días. 15 El séptimo día se levantaron al despuntar el alba, y dieron la vuelta a la ciudad, de la misma manera, siete veces --solamente este día dieron siete veces la vuelta alrededor de ella--. 16 Y cuando los sacerdotes tocaron las bocinas la séptima vez, Josué dijo al pueblo: «ˇGritad, porque Jehová os ha entregado la ciudad! 17 La ciudad será como anatema a Jehová, con todas las cosas que están en ella; solamente Rahab, la ramera, vivirá, así como todos los que estén con ella en su casa, por cuanto escondió a los mensajeros que enviamos.* La familia de los de Zera: Cf. Nm 26.20.18 Pero vosotros guardaos del anatema; no toquéis ni toméis cosa alguna del anatema, no sea que hagáis caer la maldición sobre el campamento de Israel y le traigáis la desgracia. 19 Pero toda la plata y el oro, y los utensilios de bronce y de hierro, sean consagrados a Jehová y entren en el tesoro de Jehová». 20 Entonces el pueblo gritó, y los sacerdotes tocaron las bocinas. Y aconteció que cuando el pueblo escuchó el sonido de la bocina, gritó con un gran vocerío y el muro se derrumbó. El pueblo asaltó luego la ciudad, cada uno derecho hacia delante, y la tomaron. 21 Y destruyeron a filo de espada todo lo que en la ciudad había: hombres y mujeres, jóvenes y viejos, hasta los bueyes, las ovejas y los asnos.* Babilónico: lit. de Sinar. Cf. Gn 10.10, y véase Gn 11.2 n.22 Pero Josué dijo a los dos hombres que habían reconocido la tierra: «Entrad en casa de la mujer ramera, y haced salir de allí a la mujer y a todo lo que sea suyo, como lo jurasteis». 23 Los espías entraron y sacaron a Rahab, a su padre, a su madre, a sus hermanos y todo lo que era suyo; también sacaron a toda su parentela, y los pusieron fuera del campamento de Israel. 24 Después prendieron fuego a la ciudad, con todo lo que en ella había. Solamente pusieron en el tesoro de la casa de Jehová la plata y el oro, y los utensilios de bronce y de hierro. 25 Pero Josué salvó la vida a Rahab, la ramera, a la casa de su padre y a todo lo que ella tenía, y ella habitó entre los israelitas hasta hoy, por cuanto escondió a los mensajeros que Josué había enviado para reconocer a Jericó.* Los apedrearon: Véase Dt 13.10 n.26 En aquel tiempo hizo Josué este juramento: «Maldito delante de Jehová el hombre que se levante y reedifique esta ciudad de Jericó. Sobre su primogénito eche los cimientos de ella, y sobre su hijo menor asiente sus puertas».** Sobre él levantaron un gran montón de piedras: Cf. Jos 8.29; 10.27; 2 S 18.17.En hebreo, Acor significa desgracia.27 Estaba, pues, Jehová con Josué, y su nombre se divulgó por toda la tierra.
Las doce piedras del Jordán
La circuncisión y la Pascua en Gilgal
La toma de Jericó
El pecado de Acán
1 Pero los hijos de Israel cometieron una infidelidad en cuanto al anatema, porque Acán hijo de Carmi hijo de Zabdi, hijo de Zera, de la tribu de Judá, tomó algo del anatema, y la ira de Jehová se encendió contra los hijos de Israel.* Algo del anatema: de acuerdo con lo establecido en Dt 13.16-18; 20.16-18.2 Después Josué envió unos hombres desde Jericó a Hai, que estaba junto a Bet-avén, hacia el oriente de Bet-el, y les dijo: «Subid a reconocer la tierra». Ellos subieron y reconocieron a Hai.** Hai: localidad situada a unos 15 km. al norte de Jerusalén, sobre el camino que va del valle del Jordán a Bet-el. El nombre Hai, en hebreo, significa la ruina. Véase Índice de mapas.Aquí Bet-el se distingue de Bet-avén. En cambio, los profetas Oseas (4.15; 5.8; 10.5) y Amós (5.5) dan irónicamente a Bet-el el nombre de Bet-avén, que en hebreo significa casa que no vale nada.3 Al volver, dijeron a Josué: «Que no suba todo el pueblo; dos mil o tres mil hombres tomarán a Hai. No fatigues a todo el pueblo yendo allí, porque son pocos». 4 Subieron allá del pueblo como tres mil hombres, los cuales huyeron delante de los de Hai. 5 Los de Hai les mataron a unos treinta y seis hombres, los persiguieron desde la puerta hasta Sebarim y los derrotaron en la bajada, por lo cual el corazón del pueblo desfalleció y se volvió como agua.* Sebarim: lit. las brechas. Sitio aún no identificado que no vuelve a mencionarse en el AT.6 Entonces Josué rompió sus vestidos y se postró en tierra sobre su rostro delante del Arca de Jehová hasta caer la tarde, junto con los ancianos de Israel, y se echaron polvo sobre sus cabezas.* Acerca de estas seńales de duelo y de profunda aflicción, cf. Gn 37.29,34; 44.13; Job 1.20; 2.12.7 Josué decía: --ˇAh, Seńor Jehová! żPor qué hiciste pasar a este pueblo el Jordán, para entregarnos en manos de los amorreos y que nos destruyan? ˇOjalá nos hubiéramos quedado al otro lado del Jordán! 8 ˇAy, Seńor! żqué diré, ahora que Israel le ha vuelto la espalda a sus enemigos? 9 Porque los cananeos y todos los habitantes de la tierra se enterarán, nos rodearán y borrarán nuestro nombre de encima de la tierra. żQué harás tú entonces por tu gran nombre?* Cf. Ex 14.11-12; Nm 14.2-3.10 Jehová respondió a Josué: --ˇLevántate! żPor qué te postras así sobre tu rostro? 11 Israel ha pecado, y aun han quebrantado mi pacto, el que yo les mandé. También han tomado algo del anatema, y hasta lo han robado, han mentido, y aun lo han guardado entre sus enseres.* Anatema: Véase Nm 21.2 n. Cf. también Dt 13.16; Jos 6.17-19.12 Por esto los hijos de Israel no podrán hacer frente a sus enemigos, sino que delante de sus enemigos volverán la espalda, por cuanto han venido a ser anatema. No estaré más con vosotros si no hacéis desaparecer el anatema de en medio de vosotros.
Josué y el enviado de Jehová
13 Levántate, santifica al pueblo y di: “Santificaos para mańana, porque Jehová, el Dios de Israel, dice así: ‘Anatema hay en medio de ti, Israel; no podrás hacer frente a tus enemigos, hasta que hayáis quitado el anatema de en medio de vosotros’ ”.* Santificaos: Véase Jos 3.5 n.14 Os acercaréis, pues, mańana por tribus; la tribu que Jehová seńale, se acercará por familias; la familia que Jehová seńale, se acercará por casas paternas, y la casa que Jehová seńale, se acercará hombre por hombre. 15 El que sea sorprendido en posesión del anatema, será quemado, él y todo lo que tiene, por cuanto ha quebrantado el pacto de Jehová y ha cometido una infamia en Israel. 16 Josué, pues, levantándose de mańana, hizo acercar a Israel por tribus, y fue designada la tribu de Judá. 17 Hizo acercar a la tribu de Judá, y fue designada la familia de los de Zera; luego hizo que se acercaran las familias de los de Zera, y fue designado Zabdi.* La familia de los de Zera: Cf. Nm 26.20.18 Hizo acercar su casa hombre por hombre, y fue designado Acán hijo de Carmi hijo de Zabdi, hijo de Zera, de la tribu de Judá. 19 Entonces Josué dijo a Acán: --Hijo mío, da gloria a Jehová, el Dios de Israel, dale alabanza y declárame ahora lo que has hecho; no me lo encubras. 20 Acán respondió a Josué: --Verdaderamente yo he pecado contra Jehová, el Dios de Israel; he hecho así y así. 21 Pues yo vi entre los despojos un manto babilónico muy bueno, doscientos siclos de plata y un lingote de oro de cincuenta siclos de peso, lo cual codicié y tomé. Ahora está escondido bajo tierra en medio de mi tienda, y el dinero está debajo.* Babilónico: lit. de Sinar. Cf. Gn 10.10, y véase Gn 11.2 n.22 Entonces Josué envió mensajeros, los cuales fueron corriendo a la tienda, y en efecto, todo estaba escondido en su tienda, y el dinero debajo. 23 Lo tomaron de la tienda y lo llevaron ante Josué y todos los hijos de Israel, y lo pusieron delante de Jehová. 24 Entonces Josué, junto con todo Israel, tomaron a Acán hijo de Zera, el dinero, el manto, el lingote de oro, sus hijos, sus hijas, sus bueyes, sus asnos, sus ovejas, su tienda y todo cuanto tenía, y lo llevaron todo al valle de Acor. 25 Allí le dijo Josué: --żPor qué nos has turbado? Que Jehová te turbe en este día. Y todos los israelitas los apedrearon, y los quemaron después de apedrearlos.* Los apedrearon: Véase Dt 13.10 n.26 Sobre él levantaron un gran montón de piedras que permanece hasta hoy. Así Jehová se calmó del ardor de su ira. Por eso aquel lugar se llama el valle de Acor, hasta hoy.** Sobre él levantaron un gran montón de piedras: Cf. Jos 8.29; 10.27; 2 S 18.17.En hebreo, Acor significa desgracia.
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