1. LA CONQUISTA DE CANAÁN (1.1--12.24)
Preparativos para la conquista%de Canaán
1 Aconteció después de la muerte de Moisés, siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, servidor de Moisés, y le dijo:*** La referencia a la muerte de Moisés relaciona este cap. con el final de Deuteronomio (cap. 34). Según Nm 27.18; Dt 1.38, el Seńor ya había elegido a Josué como sucesor de Moisés. Ahora le ordena que se ponga al frente del pueblo y lo introduzca en la Tierra prometida, llevando así a buen término la obra que había comenzado con el éxodo de Egipto.Moisés, siervo de Jehová: Cf. Ex 14.31; Nm 12.7; Dt 34.5; 2 Cr 24.9; Dn 9.11. Véase Is 42.1 nota b.Servidor de Moisés: Ex 24.13; 33.11; Nm 11.28.2 «Mi siervo Moisés ha muerto. Ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, hacia la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. 3 Yo os he entregado, tal como lo dije a Moisés, todos los lugares que pisen las plantas de vuestros pies.* Cf. Dt 11.24.4 Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Éufrates, toda la tierra de los heteos hasta el Mar Grande donde se pone el sol, será vuestro territorio.* La tierra de los heteos: Esta expresión se refiere aquí a las regiones de Siria y Palestina, y no al antiguo imperio hitita, que hasta el momento de su desaparición (hacia el 1170 a.C.) había ocupado la parte central de Asia Menor. Cf. 1 R 10.29; 2 R 7.6; 2 Cr 1.17. Acerca de las fronteras de todo el territorio asignado a Israel, véanse Dt 1.7 nota k y el mapa correspondiente.5 Nadie podrá hacerte frente en todos los días de tu vida: como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré ni te desampararé.* Cf. Dt 31.6,8; Heb 13.5.6 Esfuérzate y sé valiente, porque tú repartirás a este pueblo como heredad la tierra que juré dar a sus padres.* Cf. Dt 31.6,7,23.7 Solamente esfuérzate y sé muy valiente, cuidando de obrar conforme a toda la Ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a la derecha ni a la izquierda, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. 8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la Ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que está escrito en él, porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien.* Meditarás: El verbo hebreo se refiere propiamente a una lectura en voz baja pero audible, de acuerdo con la manera de leer en privado que era usual en la antigüedad. Cf. Sal 1.2; Hch 8.28.9 Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová, tu Dios, estará contigo dondequiera que vayas».* Estará contigo: Véanse las referencias en Ex 3.12 nota j.10 Entonces Josué dio esta orden a los oficiales del pueblo:* Estos oficiales o jefes (lit. escribas) eran funcionarios debidamente instruidos, que unas veces aparecen mencionados junto a los ancianos y los jueces (Dt 16.18; 29.10; Jos 8.33), y otras, como en el caso presente, desempeńaban sus funciones en un contexto militar. A ellos les correspondía comunicar las órdenes a las tropas (Jos 3.2) y ocuparse de reclutarlas y de darles licencia (Dt 20.5-9). Cf. Jos 23.2; 24.1.11 «Id por el campamento y dad esta orden al pueblo: “Preparaos comida, porque dentro de tres días pasaréis el Jordán para entrar a poseer la tierra que Jehová, vuestro Dios, os da en posesión”». 12 También habló Josué a los rubenitas y gaditas y a la media tribu de Manasés, y les dijo: 13 --Acordaos de lo que os mandó Moisés, siervo de Jehová, cuando dijo: “Jehová, vuestro Dios, os ha dado reposo, y os ha dado esta tierra.* Al ponerlo en posesión de la Tierra prometida, el Seńor da reposo a su pueblo, después de la esclavitud en Egipto y de la prolongada marcha por el desierto (v. 15). Cf. Heb 4.8-11.14 Vuestras mujeres, vuestros nińos y vuestros ganados quedarán en la tierra que Moisés os ha dado a este lado del Jordán; pero vosotros, todos los valientes y fuertes, pasaréis armados delante de vuestros hermanos, y los ayudaréis 15 hasta tanto Jehová les haya dado reposo igual que a vosotros, y ellos también posean la tierra que Jehová, vuestro Dios, les da. Después volveréis a la tierra de vuestra herencia, la cual Moisés, siervo de Jehová, os ha dado a este lado del Jordán, hacia donde nace el sol, y entraréis en posesión de ella”.* Las tribus que ya se habían instalado al este del Jordán debían mostrarse solidarias con las que aún no poseían territorio (Nm 32.28-32; Dt 3.18-20). Una vez que prestaron esa colaboración, Josué las hizo volver a sus tierras (Jos 22.1-6).16 Entonces ellos respondieron a Josué: --Nosotros haremos todas las cosas que nos has mandado, e iremos adondequiera que nos mandes. 17 De la manera que obedecimos a Moisés en todas las cosas, así te obedeceremos a ti; solamente que Jehová, tu Dios, esté contigo, como estuvo con Moisés. 18 Cualquiera que sea rebelde a tu mandamiento y no obedezca tus órdenes en todas las cosas que le mandes, que muera. Tú, solamente esfuérzate y se valiente.* Cf. Nm 27.20; Dt 34.9.
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