1 Entonces oró Jonás a Jehová, su Dios, desde el vientre del pez,* Esta oración de Jonás tiene una estructura literaria similar a los llamados salmos de acción de gracias, que describen un peligro ya pasado, reconocen al Seńor como salvador y concluyen con la promesa de ofrecer sacrificios en el templo de Jerusalén. Cf. Sal 30; 116; 118 y véase también la Introducción a los Salmos (3).2 y dijo:
«Invoqué en mi angustia a Jehová,
y él me oyó;
desde el seno del seol clamé,
y mi voz oíste.
* Desde el seno del seol clamé, y mi voz oíste: Sal 130.1; Lm 3.55.3 Me echaste a lo profundo,
en medio de los mares;
me envolvió la corriente.
Todas tus ondas y tus olas
pasaron sobre mí.
* Sal 42.7; 88.3-7.4 Entonces dije: “Desechado soy
de delante de tus ojos,
mas aún veré tu santo Templo”.
5 Las aguas me envolvieron hasta el alma,
me cercó el abismo,
el alga se enredó en mi cabeza.
6 Descendí a los cimientos de los montes.
La tierra echó sus cerrojos sobre mí%para siempre;
mas tú sacaste mi vida de la sepultura,
Jehová, Dios mío.
7 Cuando mi alma desfallecía en mí,
me acordé de Jehová,
y mi oración llegó hasta ti,
hasta tu santo Templo.
8 Los que siguen vanidades ilusorias,
su fidelidad abandonan.
9 Mas yo, con voz de alabanza,
te ofreceré sacrificios;
cumpliré lo que te prometí.
ˇLa salvación viene de Jehová!». 10 Entonces Jehová dio orden al pez, el cual vomitó a Jonás en tierra.
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