Elifaz reprende a Job
1 Entonces respondió Elifaz, el temanita, y dijo:
2 «Si probamos a hablarte, te será molesto,
pero żquién podrá detener las palabras?
3 Tú enseńabas a muchos
y fortalecías las manos debilitadas;
4 con tus palabras sostenías%al que tropezaba
y afirmabas las rodillas que decaían.
5 Mas ahora que el mal ha venido sobre ti,%te desalientas;
al alcanzarte, te conturbas.
6 żNo has puesto tu confianza%en temer a Dios?
żNo has puesto tu esperanza%en la integridad de tus caminos?
7 »Piensa ahora: żqué inocente se pierde?
żDónde los rectos son destruidos?
8 Yo he visto que quienes cultivan%iniquidad
y siembran injuria, eso mismo cosechan.
9 Perecen por el aliento de Dios;
por el soplo de su ira son consumidos.
10 Los rugidos del león,%los bramidos del que ruge
y los dientes de sus cachorros%son quebrantados.
11 El león viejo perece por falta de presa,
y los hijos de la leona se dispersan.
** En contraposición con la doctrina de Elifaz, que extendía el castigo a los hijos del malvado, el profeta Ezequiel insiste en la responsabilidad personal de cada individuo (cf. Ez 14.13-23; 18).La referencia a las desgracias de los impíos aparece regularmente en los discursos de los tres amigos: 5.2-7; 15.17-35; 22.15-18 (Elifaz); 8.8-19; 18.5-21 (Bildad); 11.20; 20.4-29; 27.13-23; 24.18-24 (Zofar).12 »El asunto me llegó como un susurro;
mis oídos lograron percibirlo.
13 En la imaginación de visiones nocturnas,
cuando el sueńo cae sobre los hombres,
14 me sobrevino un espanto y un temblor
que estremeció todos mis huesos:
15 y al pasar un soplo por delante de mí,
se erizó el pelo de mi cuerpo.
16 Delante de mis ojos%se detuvo un fantasma
cuyo rostro no reconocí,
y lo oí decir muy quedo:
17 “żSerá el mortal más justo que Dios?
żSerá el hombre más puro%que el que lo hizo?
18 Si ni siquiera en sus siervos confía,
y aun en sus ángeles descubre el error,
19 ˇcuánto más en los que habitan%en casas de barro
cimentadas en el polvo,
que serán aplastadas como la polilla!
20 De la mańana a la tarde son destruidos,
y se pierden para siempre%sin haber quien repare en ello.
21 Su belleza se pierde con ellos,
y mueren sin haber adquirido sabiduría”.* El tema de la indignidad del hombre ante Dios se encuentra también en Job 15.14-16; 25.4-6.
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