Job discurre sobre la brevedad%de la vida
1 »El hombre, nacido de mujer,
corto de días y hastiado%de sinsabores,
2 brota como una flor y es cortado,
huye como una sombra y no permanece.
* Cf. Sal 39.4-6; 102.11; 109.23; Ec 6.12.3 żSobre él abres tus ojos
y lo traes a juicio contigo?
4 żQuién hará puro lo inmundo?
ˇNadie!
5 Ciertamente sus días están determinados
y tú has fijado el número de sus meses:
le has puesto límites, que no traspasará.
6 Si tú lo abandonas, él dejará de ser;
entre tanto, como el jornalero,%disfrutará de su jornada.
7 »El árbol, aunque lo corten,
aún tiene la esperanza%de volver a retońar,
de que no falten sus renuevos.
8 Aunque en la tierra envejezca su raíz
y muera su tronco en el polvo,
9 al percibir el agua reverdecerá
y hará copa como una planta nueva.
10 En cambio el hombre muere%y desaparece.
Perece el hombre, ży dónde estará?
11 Como se evaporan las aguas en el mar,
y el río se agota y se seca,
12 así el hombre yace%y no vuelve a levantarse.
Mientras exista el cielo, no despertará
ni se levantará de su sueńo.
* La esperanza de una vida más allá de la muerte no aparece en Israel sino más tarde. Cf. Sal 6.5; 88.10-12; 115.16-17; Is 38.18. Al principio surge la idea de una vida nueva con Dios (Sal 16.10-11; Dn 12.12-13). Esta certeza aparecerá claramente en el NT (Mt 13.43; 1 Co 15; Ap 21--22).13 ˇOjalá me escondieras en el seol,
me ocultaras hasta apaciguarse tu ira!
ˇOjalá me pusieras plazo%para acordarte de mí!
14 El hombre que muere, żvolverá a vivir?
Todos los días de mi vida esperaré,
hasta que llegue mi liberación.
15 Entonces llamarás y yo te responderé;
tendrás afecto a la obra de tus manos.
16 Pero ahora cuentas mis pasos
y no das tregua a mi pecado;
17 tienes sellada en un saco mi transgresión,
encerrada mi iniquidad.
18 »Ciertamente%un monte derrumbado se deshace,
las peńas son removidas de su lugar
19 y las piedras se desgastan con el agua
que el polvo de la tierra%arrastra impetuosa.
De igual manera haces tú perecer%la esperanza del hombre.
20 Para siempre prevalecerás sobre él,%y él se irá;
demudarás su rostro y lo despedirás.
21 Si sus hijos reciben honores, no lo sabrá;
si son humillados, no se enterará.
22 Pero sentirá el dolor de su propia carne,
y se afligirá en él su alma».
© 1995 Sociedades Bíblicas Unidas