Jesús sana a un ciego de nacimiento
1 Al pasar Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento. 2 Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: --Rabí, żquién pecó, este o sus padres, para que haya nacido ciego?* En la Biblia aparece expresada, por una parte, la idea de la responsabilidad colectiva en el bien y en el mal (Ex 20.5-6; 34.6-7; Nm 14.18; Dt 5.9-10; Jer 32.18; Ro 5.12-21) y, por otra, la de la responsabilidad personal (Dt 24.16; Ez 18.2-20). Jesús afirma que en este caso se va a mostrar el poder de Dios para sanar.3 Respondió Jesús: --No es que pecó este, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él. 4 Me es necesario hacer las obras del que me envió, mientras dura el día; la noche viene, cuando nadie puede trabajar. 5 Mientras estoy en el mundo, luz soy del mundo.* Jn 1.5-9 (véase Jn 1.9 n.); 8.12; cf. Is 49.6. El devolver la vista al ciego tiene también un valor simbólico: muestra que Jesús es la verdadera luz del mundo.6 Dicho esto, escupió en tierra, hizo lodo con la saliva y untó con el lodo los ojos del ciego,* Cf. Mc 7.33.7 y le dijo: --Ve a lavarte en el estanque de Siloé --que significa «Enviado»--. Entonces fue, se lavó y regresó viendo.* Siloé: estanque situado en el extremo sur de Jerusalén (véase Jn 7.37-38 nota o).8 Por eso, los vecinos y los que antes lo habían visto que era ciego, decían: --żNo es este el que se sentaba y mendigaba? 9 Unos decían: «Él es». Otros: «A él se parece». Él decía: «Yo soy». 10 Entonces le preguntaron: --żCómo te fueron abiertos los ojos? 11 Respondió él y dijo: --Aquel hombre que se llama Jesús hizo lodo, me untó los ojos y me dijo: “Ve al Siloé y lávate”. Fui, pues, me lavé y recibí la vista. 12 Entonces le dijeron: --żDónde está él? Él dijo: --No sé.
Los fariseos interrogan al ciego sanado
13 Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego. 14 Y era sábado cuando Jesús había hecho el lodo y le había abierto los ojos.* Tanto amasar lodo como curar eran trabajos prohibidos en sábado.15 Volvieron, pues, a preguntarle también los fariseos cómo había recibido la vista. Él les dijo: --Me puso lodo sobre los ojos, me lavé y veo. 16 Entonces algunos de los fariseos decían: --Ese hombre no procede de Dios, porque no guarda el sábado. Otros decían: --żCómo puede un hombre pecador hacer estas seńales? Y había división entre ellos. 17 Entonces le preguntaron otra vez al ciego: --żQué dices tú del que te abrió los ojos? Él contestó: --Que es profeta. 18 Pero los judíos no creyeron que él había sido ciego y que había recibido la vista, hasta que llamaron a los padres del que había recibido la vista, 19 y les preguntaron, diciendo: --żEs este vuestro hijo, el que vosotros decís que nació ciego? żCómo, pues, ve ahora? 20 Sus padres respondieron y les dijeron: --Sabemos que este es nuestro hijo y que nació ciego; 21 pero cómo ve ahora, no lo sabemos, o quién le haya abierto los ojos, nosotros tampoco lo sabemos; edad tiene, preguntadle a él; él hablará por sí mismo. 22 Esto dijeron sus padres porque tenían miedo de los judíos, por cuanto los judíos ya habían acordado que si alguno confesaba que Jesús era el Mesías, fuera expulsado de la sinagoga.* La expulsión de la sinagoga traía graves consecuencias religiosas y sociales.23 Por eso dijeron sus padres: “Edad tiene, preguntadle a él”. 24 Llamaron nuevamente al hombre que había sido ciego, y le dijeron: --ˇDa gloria a Dios! Nosotros sabemos que ese hombre es pecador.* Cf. Jos 7.19.25 Entonces él respondió y dijo: --Si es pecador, no lo sé; una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo. 26 Le volvieron a decir: --żQué te hizo? żCómo te abrió los ojos? 27 Él les respondió: --Ya os lo he dicho y no habéis escuchado, żpor qué lo queréis oir otra vez? żQueréis también vosotros haceros sus discípulos? 28 Entonces lo insultaron, y dijeron: --Tú eres su discípulo, pero nosotros, discípulos de Moisés somos. 29 Nosotros sabemos que Dios ha hablado a Moisés, pero respecto a ese, no sabemos de dónde ha salido.* Ex 33.11.30 Respondió el hombre y les dijo: --Pues esto es lo maravilloso, que vosotros no sepáis de dónde ha salido, y a mí me abrió los ojos. 31 Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios y hace su voluntad, a ese oye.* Sal 66.18; Pr 15.29.32 Nunca se ha oído decir que alguien abriera los ojos a uno que nació ciego. 33 Si este no viniera de Dios, nada podría hacer. 34 Respondieron y le dijeron: --Tú naciste del todo en pecado, ży nos enseńas a nosotros? Y lo expulsaron.
Ceguera espiritual
35 Oyó Jesús que lo habían expulsado y, hallándolo, le dijo: --żCrees tú en el Hijo de Dios?* Hijo de Dios: Véase Jn 1.49 nota r.36 Respondió él y dijo: --żQuién es, Seńor, para que crea en él? 37 Le dijo Jesús: --Pues lo has visto; el que habla contigo, ese es. 38 Y él dijo: --Creo, Seńor --y lo adoró. 39 Dijo Jesús: --Para juicio he venido yo a este mundo, para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados. 40 Entonces algunos de los fariseos que estaban con él, al oir esto, le dijeron: --żAcaso también nosotros somos ciegos?* Acerca de esta pregunta, véase Jn 3.3-4 n.41 Jesús les respondió: --Si fuerais ciegos no tendríais pecado, pero ahora, porque decís: “Vemos”, vuestro pecado permanece.
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