Incredulidad de los hermanos de Jesús
1 Después de esto andaba Jesús en Galilea, pues no quería andar en Judea, porque los judíos intentaban matarlo.* Los judíos: Véase Jn 1.19 n.2 Estaba cerca la fiesta de los judíos, la de los Tabernáculos,* Tabernáculos: Esta fiesta la celebraban los israelitas al término de la cosecha. Construían enramadas, para recordar la vida de sus antepasados en el desierto después de la salida de Egipto (cf. Lv 23.33-43; Dt 16.13).3 y le dijeron sus hermanos: --Sal de aquí, y vete a Judea, para que también tus discípulos vean las obras que haces, 4 porque ninguno que procura darse a conocer hace algo en secreto. Si estas cosas haces, manifiéstate al mundo. 5 Ni aun sus hermanos creían en él. 6 Entonces Jesús les dijo: --Mi tiempo aún no ha llegado, pero vuestro tiempo siempre está preparado.* Mi tiempo: Véase Jn 2.4 nota e.7 No puede el mundo odiaros a vosotros; pero a mí me odia, porque yo testifico de él, que sus obras son malas. 8 Subid vosotros a la fiesta; yo no subo todavía a esa fiesta, porque mi tiempo aún no se ha cumplido. 9 Y habiéndoles dicho esto se quedó en Galilea.
Jesús en la fiesta de los Tabernáculos
10 Pero después que sus hermanos subieron, entonces él también subió a la fiesta, no abiertamente, sino como en secreto. 11 Y lo buscaban los judíos en la fiesta, y decían: --żDónde estará aquel? 12 Y había mucha murmuración acerca de él entre la multitud, pues unos decían: «Es bueno»; pero otros decían: «No, sino que engańa al pueblo». 13 Sin embargo, ninguno hablaba abiertamente de él por miedo a los judíos.* Los judíos: Véase Jn 1.19 n.14 Pero a la mitad de la fiesta subió Jesús al Templo, y enseńaba. 15 Y se admiraban los judíos, diciendo: --żCómo sabe este letras sin haber estudiado? 16 Jesús les respondió y dijo: --Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió. 17 El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios o si yo hablo por mi propia cuenta. 18 El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que lo envió, este es verdadero y no hay en él injusticia. 19 żNo os dio Moisés la Ley? Sin embargo, ninguno de vosotros la cumple. żPor qué intentáis matarme? 20 Respondió la multitud y dijo: --Demonio tienes, żquién intenta matarte?* Cf. Mc 3.22,30.21 Jesús respondió y les dijo: --Una obra hice y todos os admiráis.* Jn 5.1-16.22 Por cierto, Moisés os dio la circuncisión --no porque sea de Moisés, sino de los padres-- y en sábado circuncidáis al hombre.*** Circuncisión: Gn 17.10-27; Lv 12.3.Gn 17.10; 21.4.El rito de la circuncisión se practica a los ocho días de nacido el nińo, aunque sea sábado.23 Si recibe el hombre la circuncisión en sábado, para que la Ley de Moisés no sea quebrantada, żos enojáis conmigo porque en sábado sané completamente a un hombre? 24 No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio.* Cf. Lv 19.15.
żEs este el Cristo?
25 Decían entonces unos de Jerusalén: --żNo es a este a quien buscan para matarlo? 26 Pues mirad, habla públicamente y no le dicen nada. żHabrán reconocido en verdad las autoridades que este es el Cristo? 27 Pero este, sabemos de dónde es; sin embargo, cuando venga el Cristo, nadie sabrá de dónde es.* Algunos decían que el Mesías permanecería oculto hasta que Elías viniera y lo diera a conocer.28 Jesús entonces, enseńando en el Templo, alzó la voz y dijo: --A mí me conocéis y sabéis de dónde soy; no he venido de mí mismo, pero el que me envió, a quien vosotros no conocéis, es verdadero. 29 Pero yo lo conozco, porque de él procedo, y él me envió. 30 Entonces intentaban prenderlo; pero ninguno le echó mano, porque aún no había llegado su hora.* Su hora: Véase Jn 2.4 nota e.31 Y muchos de la multitud creyeron en él y decían: --El Cristo, cuando venga, żhará más seńales que las que este hace?
Los fariseos envían guardias para detener a Jesús
32 Los fariseos oyeron a la gente que murmuraba de él estas cosas. Entonces los principales sacerdotes y los fariseos enviaron guardias para que lo prendieran. 33 Y Jesús dijo: --Todavía estaré con vosotros algún tiempo, y luego iré al que me envió. 34 Me buscaréis, pero no me hallaréis, y a donde yo estaré, vosotros no podréis ir.* Sobre esta manera de hablar tan propia de Jesús, véase Jn 3.3-4 n.35 Entonces los judíos dijeron entre sí: --żAdónde se irá este, que no lo hallaremos? żSe irá a los dispersos entre los griegos y enseńará a los griegos? 36 żQué significa esto que dijo: “Me buscaréis, pero no me hallaréis, y a donde yo estaré, vosotros no podréis ir”?
Ríos de agua viva
37 En el último y gran día de la fiesta,ń 7.37Último y gran día: Durante esta fiesta (cf. 7.2), cada día se llevaba agua al Templo desde el estanque de Siloé. Un coro repetía Is 12.3, y luego el sacerdote vertía el agua en tierra. Véase 4.10 n.Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: --Si alguien tiene sed, venga a mí y beba. 38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior brotarán ríos de agua viva.* Is 55.1; Jn 4.14. Cf. Sal 78.15-16; 105.41; Pr 18.4; Is 58.11.39 Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyeran en él, pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.* Glorificado: alusión a la muerte y resurrección de Jesús (cf. Jn 12.16,23).
División entre la gente
40 Entonces algunos de la multitud, oyendo estas palabras, decían: «Verdaderamente este es el Profeta».* El Profeta: Véase Jn 1.21 nota x.41 Otros decían: «Este es el Cristo». Pero algunos decían: «żDe Galilea ha de venir el Cristo? 42 żNo dice la Escritura que de la descendencia de David, y de la aldea de Belén, de donde era David, ha de venir el Cristo?».** 2 S 7.12-13; Sal 89.3-4; 132.11-12.Miq 5.2.43 Hubo entonces división entre la gente a causa de él. 44 Y algunos de ellos querían prenderlo, pero ninguno le echó mano.
ˇNunca nadie ha hablado así!
45 Los guardias vinieron a los principales sacerdotes y a los fariseos. Entonces estos les preguntaron: --żPor qué no lo habéis traído? 46 Los guardias respondieron: --ˇJamás hombre alguno ha hablado como este hombre! 47 Entonces los fariseos les preguntaron: --żTambién vosotros habéis sido engańados? 48 żAcaso ha creído en él alguno de los gobernantes o de los fariseos? 49 Pero esta gente que no sabe la Ley, maldita es.* Dt 27.26; 28.15; Sal 119.21.50 Les dijo Nicodemo, el que vino a él de noche, el cual era uno de ellos:* Jn 3.1-10.51 --żJuzga acaso nuestra Ley a un hombre si primero no lo oye y sabe lo que ha hecho? 52 Respondieron y le dijeron: --żEres tú también galileo? Escudrińa y ve que de Galilea nunca se ha levantado un profeta.* Nunca se ha levantado un profeta: De hecho, el profeta Jonás era originario de Galilea (cf. 2 R 14.25).
La mujer adúltera
53 Y cada uno se fue a su casa,
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