Jesús y la mujer samaritana
El paralítico de Betesda
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)
Incredulidad de los hermanos de Jesús
1 Cuando, pues, el Seńor supo que los fariseos habían oído decir: «Jesús hace y bautiza más discípulos que Juan» 2 (aunque Jesús no bautizaba, sino sus discípulos), 3 salió de Judea y se fue otra vez a Galilea. 4 Y le era necesario pasar por Samaria. 5 Fue, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José.* Lv 20.10; Dt 22.22-24.6 Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del viaje, se sentó junto al pozo. Era como la hora sexta.* Cf. Mt 22.15-22 y paralelos. Si Jesús se pronunciaba en favor de la mujer, podrían acusarlo de no tomar en serio la Ley mosaica; si se declaraba en favor de la pena de muerte, entraría en conflicto con las autoridades romanas (cf. Jn 18.31).7 Llegó una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: --Dame de beber* Cf. Dt 17.7.8 --pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar alimentos--. 9 La mujer samaritana le dijo: --żCómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? --porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí--.
Jesús en la fiesta de los Tabernáculos
10 Respondió Jesús y le dijo: --Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: “Dame de beber”, tú le pedirías, y él te daría agua viva. 11 La mujer le dijo: --Seńor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. żDe dónde, pues, tienes el agua viva?* Cf. Jn 3.17; 12.47.
Jesús, la luz del mundo
12 żAcaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados?** Luz del mundo: Véase Jn 1.9 n.En la fiesta de los Tabernáculos (cf. 7.10), cuatro enormes candelabros con lámparas de aceite iluminaban el área del Templo. Cf. también Jn 1.5; 9.5.13 Jesús le contestó: --Cualquiera que beba de esta agua volverá a tener sed;* Cf. Jn 5.31 y véase 5.32 n.14 pero el que beba del agua que yo le daré no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. 15 La mujer le dijo: --Seńor, dame esa agua, para que no tenga yo sed ni venga aquí a sacarla.
Jesús anda sobre el mar
16 Jesús le dijo: --Ve, llama a tu marido, y ven acá. 17 Respondió la mujer y dijo: --No tengo marido. Jesús le dijo: --Bien has dicho: “No tengo marido”,* Dt 17.6; 19.15.18 porque cinco maridos has tenido y el que ahora tienes no es tu marido. Esto has dicho con verdad.* Jn 5.31-37; 1 Jn 5.9.
La autoridad del Hijo
19 Le dijo la mujer: --Seńor, me parece que tú eres profeta.* Jn 14.7; 16.3.20 Nuestros padres adoraron en este monte, pero vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar.** Lugar de las ofrendas: En el Templo había un conjunto de 13 cofres, donde la gente echaba sus ofrendas.Su hora: Véase Jn 2.4 nota e.
A donde yo voy, vosotros no podéis ir
21 Jesús le dijo: --Mujer, créeme que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre.* Sobre esta manera de hablar de Jesús, cf. Jn 7.33-36; véase también Jn 3.3-4 n.
La gente busca a Jesús
22 Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos, porque la salvación viene de los judíos. 23 Pero la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque también el Padre tales adoradores busca que lo adoren.* Jn 3.31; 17.14.24 Dios es Espíritu, y los que lo adoran, en espíritu y en verdad es necesario que lo adoren.
Jesús, el pan de vida
żEs este el Cristo?
25 Le dijo la mujer: --Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo;ń 4.25Los samaritanos esperaban un enviado de Dios, un profeta como Moisés (Dt 18.18), aunque no le daban el nombre de Mesías o Cristo.cuando él venga nos declarará todas las cosas.* Lo que desde el principio os he dicho: otra posible traducción: en primer lugar, żpor qué he de hablar con vosotros?26 Jesús le dijo: --Yo soy, el que habla contigo. 27 En esto llegaron sus discípulos y se asombraron de que hablara con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: «żQué preguntas?» o «żQué hablas con ella?». 28 Entonces la mujer dejó su cántaro, fue a la ciudad y dijo a los hombres:** Acerca de la muerte de Jesús, vista como exaltación, véase Jn 3.14 n.Yo soy: Véase Jn 8.24 n.29 --Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. żNo será este el Cristo?
Testigos de Cristo
30 Entonces salieron de la ciudad y vinieron a él.
La verdad os hará libres
31 Entre tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: --Rabí, come.
Los fariseos envían guardias para detener a Jesús
32 Él les dijo: --Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis.* Conocer la verdad es conocer el amor de Dios que se revela en Jesús para salvar a los seres humanos, librándolos de la esclavitud del pecado (cf. 1.14,17; 3.21; 4.23-24; 17.17,19).33 Entonces los discípulos se decían entre sí: --żLe habrá traído alguien de comer?* Mt 3.9; Lc 3.8.34 Jesús les dijo: --Mi comida es que haga la voluntad del que me envió y que acabe su obra.* Cf. Ro 6.16; 2 P 2.19.35 żNo decís vosotros: “Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega”? Yo os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega. 36 Y el que siega recibe salario y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra se goce juntamente con el que siega.* Cf. Ro 6.16-18; Gl 5.1,13.
Ríos de agua viva
37 En esto es verdadero el dicho: “Uno es el que siembra y otro es el que siega”. 38 Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron y vosotros habéis entrado en sus labores.
Sois de vuestro padre el diablo
39 Muchos de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer, que daba testimonio diciendo: «Me dijo todo lo que he hecho».
División entre la gente
40 Entonces vinieron los samaritanos a él y le rogaron que se quedara con ellos, y se quedó allí dos días. 41 Muchos más creyeron por la palabra de él,* Cf. Is 63.16; 64.8.42 y decían a la mujer: --Ya no creemos solamente por lo que has dicho, pues nosotros mismos hemos oído y sabemos que verdaderamente este es el Salvador del mundo, el Cristo.
Jesús sana al hijo de un noble
43 Dos días después salió de allí y fue a Galilea, 44 pues Jesús mismo dio testimonio de que al profeta no se le honra en su propia tierra.** Los semitas expresan a veces la idea de origen y posesión por medio de la relación padre-hijo, en cuanto que el hijo reproduce las características de su padre.Homicida desde el principio: Cf. 1 Jn 3.8.
ˇNunca nadie ha hablado así!
45 Cuando llegó a Galilea, los galileos lo recibieron, pues habían visto todas las cosas que había hecho en Jerusalén, en la fiesta, porque también ellos habían ido a la fiesta. 46 Fue, pues, Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había en Capernaúm un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo.* Cf. 2 Co 5.21; Heb 4.15; 1 Jn 3.5.47 Cuando oyó aquel que Jesús había llegado de Judea a Galilea, fue a él y le rogó que descendiera y sanara a su hijo, que estaba a punto de morir.
La preexistencia de Cristo
48 Entonces Jesús le dijo: --Si no veis seńales y prodigios, no creeréis.** Samaritano: Véase Jn 4.9 n.Jn 7.20.49 El oficial del rey le dijo: --Seńor, desciende antes que mi hijo muera. 50 Jesús le dijo: --Vete, tu hijo vive. El hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue. 51 Cuando ya él descendía, sus siervos salieron a recibirlo, y le informaron diciendo: --Tu hijo vive. 52 Entonces él les preguntó a qué hora había comenzado a mejorar. Le dijeron: --Ayer, a la hora séptima, se le pasó la fiebre.* Sobre esta manera de hablar, propia de Jesús, y la reacción de la gente, véase Jn 3.3-4 n.
La mujer adúltera
53 El padre entonces entendió que aquella era la hora en que Jesús le había dicho: «Tu hijo vive». Y creyó él con toda su casa. 54 Esta segunda seńal hizo Jesús cuando fue de Judea a Galilea.
Jesús y la mujer samaritana
El paralítico de Betesda
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)
Incredulidad de los hermanos de Jesús
1 Después de esto había una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. 2 Hay en Jerusalén, cerca de la Puerta de las Ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos. 3 En estos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua, 4 porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque y agitaba el agua; el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviera. 5 Había allí un hombre que hacía treinta y ocho ańos que estaba enfermo.* Lv 20.10; Dt 22.22-24.6 Cuando Jesús lo vio acostado y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: --żQuieres ser sano?* Cf. Mt 22.15-22 y paralelos. Si Jesús se pronunciaba en favor de la mujer, podrían acusarlo de no tomar en serio la Ley mosaica; si se declaraba en favor de la pena de muerte, entraría en conflicto con las autoridades romanas (cf. Jn 18.31).7 El enfermo le respondió: --Seńor, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; mientras yo voy, otro desciende antes que yo.* Cf. Dt 17.7.8 Jesús le dijo: --Levántate, toma tu camilla y anda. 9 Al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su camilla y anduvo. Era sábado aquel día.
Jesús en la fiesta de los Tabernáculos
10 Entonces los judíos dijeron a aquel que había sido sanado: --Es sábado; no te es permitido cargar tu camilla. 11 Él les respondió: --El que me sanó, él mismo me dijo: “Toma tu camilla y anda”.* Cf. Jn 3.17; 12.47.
Jesús, la luz del mundo
12 Entonces le preguntaron: --żQuién es el que te dijo: “Toma tu camilla y anda”?** Luz del mundo: Véase Jn 1.9 n.En la fiesta de los Tabernáculos (cf. 7.10), cuatro enormes candelabros con lámparas de aceite iluminaban el área del Templo. Cf. también Jn 1.5; 9.5.13 Pero el que había sido sanado no sabía quién era, porque Jesús se había apartado de la gente que estaba en aquel lugar.* Cf. Jn 5.31 y véase 5.32 n.14 Después lo halló Jesús en el Templo y le dijo: --Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te suceda algo peor. 15 El hombre se fue y contó a los judíos que Jesús era quien lo había sanado.
Jesús anda sobre el mar
16 Por esta causa los judíos perseguían a Jesús e intentaban matarlo, porque hacía estas cosas en sábado. 17 Jesús les respondió: --Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo.* Dt 17.6; 19.15.18 Por esto los judíos aun más intentaban matarlo, porque no solo quebrantaba el sábado, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios.* Jn 5.31-37; 1 Jn 5.9.
La autoridad del Hijo
19 Respondió entonces Jesús y les dijo: --De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre. Todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente,* Jn 14.7; 16.3.20 porque el Padre ama al Hijo y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que estas le mostrará, de modo que vosotros os admiréis.** Lugar de las ofrendas: En el Templo había un conjunto de 13 cofres, donde la gente echaba sus ofrendas.Su hora: Véase Jn 2.4 nota e.
A donde yo voy, vosotros no podéis ir
21 Como el Padre levanta a los muertos y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida,* Sobre esta manera de hablar de Jesús, cf. Jn 7.33-36; véase también Jn 3.3-4 n.
La gente busca a Jesús
22 porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo, 23 para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo no honra al Padre, que lo envió.* Jn 3.31; 17.14.24 »De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra y cree al que me envió tiene vida eterna, y no vendrá a condenación, sino que ha pasado de muerte a vida.
Jesús, el pan de vida
żEs este el Cristo?
25 De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la oigan vivirán.* Lo que desde el principio os he dicho: otra posible traducción: en primer lugar, żpor qué he de hablar con vosotros?26 Como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo; 27 y, además, le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del hombre. 28 No os asombréis de esto, porque llegará la hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz;** Acerca de la muerte de Jesús, vista como exaltación, véase Jn 3.14 n.Yo soy: Véase Jn 8.24 n.29 y los que hicieron lo bueno saldrán a resurrección de vida; pero los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.
Testigos de Cristo
30 »No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del Padre, que me envió.
La verdad os hará libres
31 Si yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio no es verdadero.
Los fariseos envían guardias para detener a Jesús
32 Otroń 5.32Otro: esto es, el Padre (5.37-38; 8.18). Y también Juan el Bautista (5.33-35), las seńales milagrosas (5.36) y las Escrituras (5.39) son testigos a favor de Jesús. Cf. 1 Jn 5.6-9.es el que da testimonio acerca de mí, y sé que el testimonio que da de mí es verdadero.* Conocer la verdad es conocer el amor de Dios que se revela en Jesús para salvar a los seres humanos, librándolos de la esclavitud del pecado (cf. 1.14,17; 3.21; 4.23-24; 17.17,19).33 Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y él dio testimonio de la verdad.* Mt 3.9; Lc 3.8.34 Pero yo no recibo testimonio de hombre alguno; sin embargo, digo esto para que vosotros seáis salvos.* Cf. Ro 6.16; 2 P 2.19.35 Él era antorcha que ardía y alumbraba, y vosotros quisisteis regocijaros por un tiempo en su luz. 36 Pero yo tengo un testimonio mayor que el de Juan: las obras que el Padre me dio para que cumpliera, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, de que el Padre me ha enviado.* Cf. Ro 6.16-18; Gl 5.1,13.
Ríos de agua viva
37 También el Padre, que me envió, ha dado testimonio de mí. Nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su aspecto, 38 ni tenéis su palabra morando en vosotros, porque no creéis a quien él envió.
Sois de vuestro padre el diablo
39 Escudrińad las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna, y ellas son las que dan testimonio de mí;
División entre la gente
40 y no queréis venir a mí para que tengáis vida. 41 »Gloria de los hombres no recibo.* Cf. Is 63.16; 64.8.42 Pero yo os conozco, que no tenéis el amor de Dios en vosotros.
Jesús sana al hijo de un noble
43 Yo he venido en nombre de mi Padre y no me recibís; si otro viniera en su propio nombre, a ese recibiríais. 44 żCómo podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros y no buscáis la gloria que viene del Dios único?** Los semitas expresan a veces la idea de origen y posesión por medio de la relación padre-hijo, en cuanto que el hijo reproduce las características de su padre.Homicida desde el principio: Cf. 1 Jn 3.8.
ˇNunca nadie ha hablado así!
45 No penséis que yo voy a acusaros delante del Padre. Moisés, en quien tenéis vuestra esperanza, es quien os acusa, 46 porque si creyerais a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él.* Cf. 2 Co 5.21; Heb 4.15; 1 Jn 3.5.47 Pero si no creéis a sus escritos, żcómo creeréis a mis palabras?
Jesús y la mujer samaritana
El paralítico de Betesda
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)
Incredulidad de los hermanos de Jesús
1 Después de esto, Jesús fue al otro lado del Mar de Galilea, el de Tiberias. 2 Y lo seguía una gran multitud, porque veían las seńales que hacía en los enfermos. 3 Entonces subió Jesús a un monte y se sentó allí con sus discípulos. 4 Y estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. 5 Cuando alzó Jesús los ojos y vio que había venido a él una gran multitud, dijo a Felipe: --żDe dónde compraremos pan para que coman estos?* Lv 20.10; Dt 22.22-24.6 Pero esto decía para probarlo, porque él sabía lo que iba a hacer.* Cf. Mt 22.15-22 y paralelos. Si Jesús se pronunciaba en favor de la mujer, podrían acusarlo de no tomar en serio la Ley mosaica; si se declaraba en favor de la pena de muerte, entraría en conflicto con las autoridades romanas (cf. Jn 18.31).7 Felipe le respondió: --Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomara un poco.* Cf. Dt 17.7.8 Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dijo: 9 --Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados; pero żqué es esto para tantos?
Jesús en la fiesta de los Tabernáculos
10 Entonces Jesús dijo: --Haced recostar a la gente. Había mucha hierba en aquel lugar, y se recostaron como en número de cinco mil hombres. 11 Tomó Jesús aquellos panes y, después de dar gracias, los repartió entre los discípulos, y los discípulos entre los que estaban recostados; de igual manera hizo con los pescados, dándoles cuanto querían.* Cf. Jn 3.17; 12.47.
Jesús, la luz del mundo
12 Y cuando se saciaron, dijo a sus discípulos: --Recoged los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada.** Luz del mundo: Véase Jn 1.9 n.En la fiesta de los Tabernáculos (cf. 7.10), cuatro enormes candelabros con lámparas de aceite iluminaban el área del Templo. Cf. también Jn 1.5; 9.5.13 Recogieron, pues, y llenaron doce cestas de pedazos que de los cinco panes de cebada sobraron a los que habían comido.* Cf. Jn 5.31 y véase 5.32 n.14 Entonces aquellos hombres, al ver la seńal que Jesús había hecho, dijeron: «Verdaderamente este es el Profeta que había de venir al mundo». 15 Pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerlo rey, volvió a retirarse al monte él solo.
Jesús anda sobre el mar
16 Al anochecer descendieron sus discípulos al mar, 17 y entrando en una barca iban cruzando el mar hacia Capernaúm. Ya había oscurecido, y Jesús todavía no había venido a ellos.* Dt 17.6; 19.15.18 El mar estaba agitado, porque soplaba un fuerte viento.* Jn 5.31-37; 1 Jn 5.9.
La autoridad del Hijo
19 Cuando habían remado como veinticinco o treinta estadios, vieron a Jesús que andaba sobre el mar y se acercaba a la barca, y tuvieron miedo.* Jn 14.7; 16.3.20 Pero él les dijo: --Yo soy; no temáis.** Lugar de las ofrendas: En el Templo había un conjunto de 13 cofres, donde la gente echaba sus ofrendas.Su hora: Véase Jn 2.4 nota e.
A donde yo voy, vosotros no podéis ir
21 Entonces ellos lo recibieron con gusto en la barca, la cual llegó en seguida a la tierra a donde iban.* Sobre esta manera de hablar de Jesús, cf. Jn 7.33-36; véase también Jn 3.3-4 n.
La gente busca a Jesús
22 Al día siguiente, la gente que estaba al otro lado del mar se dio cuenta de que no había habido allí más que una sola barca, y que Jesús no había entrado en ella con sus discípulos, sino que estos se habían ido solos. 23 Pero otras barcas habían llegado de Tiberias junto al lugar donde habían comido el pan después de haber dado gracias el Seńor.* Jn 3.31; 17.14.24 Cuando vio, pues, la gente que Jesús no estaba allí, ni sus discípulos, entraron en las barcas y fueron a Capernaúm, buscando a Jesús.
Jesús, el pan de vida
żEs este el Cristo?
25 Y hallándolo al otro lado del mar, le preguntaron: --Rabí, żcuándo llegaste acá?* Lo que desde el principio os he dicho: otra posible traducción: en primer lugar, żpor qué he de hablar con vosotros?26 Respondió Jesús y les dijo: --De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las seńales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis. 27 Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que permanece para vida eterna, la cual os dará el Hijo del hombre, porque a este seńaló Dios, el Padre. 28 Entonces le preguntaron: --żQué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios?** Acerca de la muerte de Jesús, vista como exaltación, véase Jn 3.14 n.Yo soy: Véase Jn 8.24 n.29 Respondió Jesús y les dijo: --Esta es la obra de Dios, que creáis en aquel que él ha enviado.
Testigos de Cristo
30 Entonces le dijeron: --żQué seńal, pues, haces tú, para que veamos y te creamos? żQué obra haces?
La verdad os hará libres
31 Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: “Les dio a comer pan del cielo”.
Los fariseos envían guardias para detener a Jesús
32 Y Jesús les dijo: --De cierto, de cierto os digo: Moisés no os dio el pan del cielo, pero mi Padre os da el verdadero pan del cielo,* Conocer la verdad es conocer el amor de Dios que se revela en Jesús para salvar a los seres humanos, librándolos de la esclavitud del pecado (cf. 1.14,17; 3.21; 4.23-24; 17.17,19).33 porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo.* Mt 3.9; Lc 3.8.34 Le dijeron: --Seńor, danos siempre este pan.* Cf. Ro 6.16; 2 P 2.19.35 Jesús les respondió: --Yo soy el pan de vida. El que a mí viene nunca tendrá hambre, y el que en mí cree no tendrá sed jamás. 36 Pero ya os he dicho que, aunque me habéis visto, no creéis.* Cf. Ro 6.16-18; Gl 5.1,13.
Ríos de agua viva
37 Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí, y al que a mí viene, no lo echo fuera. 38 He descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.
Sois de vuestro padre el diablo
39 Y la voluntad del Padre, que me envió, es que no pierda yo nada de todo lo que él me da,ń 6.39Jn 10.28-29; 17.12; 18.9.sino que lo resucite en el día final.
División entre la gente
40 Y esta es la voluntad del que me ha enviado: que todo aquel que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna; y yo lo resucitaré en el día final. 41 Murmuraban entonces de él los judíos, porque había dicho: «Yo soy el pan que descendió del cielo»,* Cf. Is 63.16; 64.8.42 y decían: --Este, żno es Jesús el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? żCómo dice ahora: “Del cielo he descendido”?
Jesús sana al hijo de un noble
43 Jesús respondió y les dijo: --No murmuréis entre vosotros. 44 Nadie puede venir a mí, si el Padre, que me envió, no lo atrae; y yo lo resucitaré en el día final.** Los semitas expresan a veces la idea de origen y posesión por medio de la relación padre-hijo, en cuanto que el hijo reproduce las características de su padre.Homicida desde el principio: Cf. 1 Jn 3.8.
ˇNunca nadie ha hablado así!
45 Escrito está en los Profetas: “Y todos serán enseńados por Dios”. Así que, todo aquel que oye al Padre y aprende de él, viene a mí. 46 No que alguien haya visto al Padre; solo aquel que viene de Dios, ese ha visto al Padre.* Cf. 2 Co 5.21; Heb 4.15; 1 Jn 3.5.47 De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí tiene vida eterna.
La preexistencia de Cristo
48 Yo soy el pan de vida.** Samaritano: Véase Jn 4.9 n.Jn 7.20.49 Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y aun así murieron. 50 Este es el pan que desciende del cielo para que no muera quien coma de él. 51 Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguien come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo. 52 Entonces los judíos discutían entre sí, diciendo: --żCómo puede este darnos a comer su carne?* Sobre esta manera de hablar, propia de Jesús, y la reacción de la gente, véase Jn 3.3-4 n.
La mujer adúltera
53 Jesús les dijo: --De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del hombre y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. 54 El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final, 55 porque mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. 56 El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él.,* Según algunas tradiciones judías, Abraham había contemplado en una visión las cosas futuras. También se interpretaba la risa de Abraham (Gn 17.16-17) como risa de alegría.57 Así como me envió el Padre viviente y yo vivo por el Padre, también el que me come vivirá por mí.* Sobre esta reacción de los interlocutores, véase Jn 3.3-4 n.58 Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres, que comieron el maná y murieron; el que come este pan vivirá eternamente.* Existir desde antes que existiera Abraham equivale a tener la misma existencia de Dios (cf. Jn 1.1,15; 10.30-33; Flp 2.6; Col 1.15). Véase también Jn 8.24 n.59 Estas cosas dijo en Capernaúm, enseńando en una sinagoga.* Cf. Lv 24.15-16.
Palabras de vida eterna
60 Al oir esto, muchos de sus discípulos dijeron: --Dura es esta palabra; żquién la puede oir?* El rechazo que provocan las palabras de Jesús no se debe únicamente a la idea de comer su carne y su sangre (cf. Lv 3.17), sino sobre todo al hecho de que él se declara como el único que puede dar la verdadera vida.61 Sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: --żEsto os escandaliza? 62 żPues qué, si vierais al Hijo del hombre subir a donde estaba primero?* Jn 3.13; 16.28.63 El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha. Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. 64 Pero hay algunos de vosotros que no creen --porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían y quién lo había de entregar--.* Jn 6.71; 13.11.65 Y dijo: --Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le es dado del Padre. 66 Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás y ya no andaban con él. 67 Dijo entonces Jesús a los doce: --żQueréis acaso iros también vosotros? 68 Le respondió Simón Pedro: --Seńor, ża quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. 69 Y nosotros hemos creído y conocido que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.* Mt 16.16; Mc 8.29; Lc 9.20. Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente: otros ms. dicen: tú eres el santo de Dios, y otros: tú eres el Cristo, el santo de Dios.70 Jesús les respondió: --żNo os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo?* Doce: Cf. Mt 10.1-4 y paralelos.71 Hablaba de Judas Iscariote hijo de Simón, porque él era el que lo iba a entregar, y era uno de los doce.* Jn 13.2-4, 21-30; 18.2-3.
Jesús y la mujer samaritana
El paralítico de Betesda
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)
Incredulidad de los hermanos de Jesús
1 Después de esto andaba Jesús en Galilea, pues no quería andar en Judea, porque los judíos intentaban matarlo. 2 Estaba cerca la fiesta de los judíos, la de los Tabernáculos, 3 y le dijeron sus hermanos: --Sal de aquí, y vete a Judea, para que también tus discípulos vean las obras que haces, 4 porque ninguno que procura darse a conocer hace algo en secreto. Si estas cosas haces, manifiéstate al mundo. 5 Ni aun sus hermanos creían en él.* Lv 20.10; Dt 22.22-24.6 Entonces Jesús les dijo: --Mi tiempo aún no ha llegado, pero vuestro tiempo siempre está preparado.* Cf. Mt 22.15-22 y paralelos. Si Jesús se pronunciaba en favor de la mujer, podrían acusarlo de no tomar en serio la Ley mosaica; si se declaraba en favor de la pena de muerte, entraría en conflicto con las autoridades romanas (cf. Jn 18.31).7 No puede el mundo odiaros a vosotros; pero a mí me odia, porque yo testifico de él, que sus obras son malas.* Cf. Dt 17.7.8 Subid vosotros a la fiesta; yo no subo todavía a esa fiesta, porque mi tiempo aún no se ha cumplido. 9 Y habiéndoles dicho esto se quedó en Galilea.
Jesús en la fiesta de los Tabernáculos
10 Pero después que sus hermanos subieron, entonces él también subió a la fiesta, no abiertamente, sino como en secreto. 11 Y lo buscaban los judíos en la fiesta, y decían: --żDónde estará aquel?* Cf. Jn 3.17; 12.47.
Jesús, la luz del mundo
12 Y había mucha murmuración acerca de él entre la multitud, pues unos decían: «Es bueno»; pero otros decían: «No, sino que engańa al pueblo».** Luz del mundo: Véase Jn 1.9 n.En la fiesta de los Tabernáculos (cf. 7.10), cuatro enormes candelabros con lámparas de aceite iluminaban el área del Templo. Cf. también Jn 1.5; 9.5.13 Sin embargo, ninguno hablaba abiertamente de él por miedo a los judíos.* Cf. Jn 5.31 y véase 5.32 n.14 Pero a la mitad de la fiesta subió Jesús al Templo, y enseńaba. 15 Y se admiraban los judíos, diciendo: --żCómo sabe este letras sin haber estudiado?
Jesús anda sobre el mar
16 Jesús les respondió y dijo: --Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió. 17 El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios o si yo hablo por mi propia cuenta.* Dt 17.6; 19.15.18 El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que lo envió, este es verdadero y no hay en él injusticia.* Jn 5.31-37; 1 Jn 5.9.
La autoridad del Hijo
19 żNo os dio Moisés la Ley? Sin embargo, ninguno de vosotros la cumple. żPor qué intentáis matarme?* Jn 14.7; 16.3.20 Respondió la multitud y dijo: --Demonio tienes, żquién intenta matarte?** Lugar de las ofrendas: En el Templo había un conjunto de 13 cofres, donde la gente echaba sus ofrendas.Su hora: Véase Jn 2.4 nota e.
A donde yo voy, vosotros no podéis ir
21 Jesús respondió y les dijo: --Una obra hice y todos os admiráis.* Sobre esta manera de hablar de Jesús, cf. Jn 7.33-36; véase también Jn 3.3-4 n.
La gente busca a Jesús
22 Por cierto, Moisés os dio la circuncisión --no porque sea de Moisés, sino de los padres-- y en sábado circuncidáis al hombre. 23 Si recibe el hombre la circuncisión en sábado, para que la Ley de Moisés no sea quebrantada, żos enojáis conmigo porque en sábado sané completamente a un hombre?* Jn 3.31; 17.14.24 No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio.
Jesús, el pan de vida
żEs este el Cristo?
25 Decían entonces unos de Jerusalén: --żNo es a este a quien buscan para matarlo?* Lo que desde el principio os he dicho: otra posible traducción: en primer lugar, żpor qué he de hablar con vosotros?26 Pues mirad, habla públicamente y no le dicen nada. żHabrán reconocido en verdad las autoridades que este es el Cristo? 27 Pero este, sabemos de dónde es; sin embargo, cuando venga el Cristo, nadie sabrá de dónde es. 28 Jesús entonces, enseńando en el Templo, alzó la voz y dijo: --A mí me conocéis y sabéis de dónde soy; no he venido de mí mismo, pero el que me envió, a quien vosotros no conocéis, es verdadero.** Acerca de la muerte de Jesús, vista como exaltación, véase Jn 3.14 n.Yo soy: Véase Jn 8.24 n.29 Pero yo lo conozco, porque de él procedo, y él me envió.
Testigos de Cristo
30 Entonces intentaban prenderlo; pero ninguno le echó mano, porque aún no había llegado su hora.
La verdad os hará libres
31 Y muchos de la multitud creyeron en él y decían: --El Cristo, cuando venga, żhará más seńales que las que este hace?
Los fariseos envían guardias para detener a Jesús
32 Los fariseos oyeron a la gente que murmuraba de él estas cosas. Entonces los principales sacerdotes y los fariseos enviaron guardias para que lo prendieran.* Conocer la verdad es conocer el amor de Dios que se revela en Jesús para salvar a los seres humanos, librándolos de la esclavitud del pecado (cf. 1.14,17; 3.21; 4.23-24; 17.17,19).33 Y Jesús dijo: --Todavía estaré con vosotros algún tiempo, y luego iré al que me envió.* Mt 3.9; Lc 3.8.34 Me buscaréis, pero no me hallaréis, y a donde yo estaré, vosotros no podréis ir.* Cf. Ro 6.16; 2 P 2.19.35 Entonces los judíos dijeron entre sí: --żAdónde se irá este, que no lo hallaremos? żSe irá a los dispersos entre los griegos y enseńará a los griegos? 36 żQué significa esto que dijo: “Me buscaréis, pero no me hallaréis, y a donde yo estaré, vosotros no podréis ir”?* Cf. Ro 6.16-18; Gl 5.1,13.
Ríos de agua viva
37 En el último y gran día de la fiesta,ń 7.37Último y gran día: Durante esta fiesta (cf. 7.2), cada día se llevaba agua al Templo desde el estanque de Siloé. Un coro repetía Is 12.3, y luego el sacerdote vertía el agua en tierra. Véase 4.10 n.Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: --Si alguien tiene sed, venga a mí y beba. 38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior brotarán ríos de agua viva.
Sois de vuestro padre el diablo
39 Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyeran en él, pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.
División entre la gente
40 Entonces algunos de la multitud, oyendo estas palabras, decían: «Verdaderamente este es el Profeta». 41 Otros decían: «Este es el Cristo». Pero algunos decían: «żDe Galilea ha de venir el Cristo?* Cf. Is 63.16; 64.8.42 żNo dice la Escritura que de la descendencia de David, y de la aldea de Belén, de donde era David, ha de venir el Cristo?».
Jesús sana al hijo de un noble
43 Hubo entonces división entre la gente a causa de él. 44 Y algunos de ellos querían prenderlo, pero ninguno le echó mano.** Los semitas expresan a veces la idea de origen y posesión por medio de la relación padre-hijo, en cuanto que el hijo reproduce las características de su padre.Homicida desde el principio: Cf. 1 Jn 3.8.
ˇNunca nadie ha hablado así!
45 Los guardias vinieron a los principales sacerdotes y a los fariseos. Entonces estos les preguntaron: --żPor qué no lo habéis traído? 46 Los guardias respondieron: --ˇJamás hombre alguno ha hablado como este hombre!* Cf. 2 Co 5.21; Heb 4.15; 1 Jn 3.5.47 Entonces los fariseos les preguntaron: --żTambién vosotros habéis sido engańados?
La preexistencia de Cristo
48 żAcaso ha creído en él alguno de los gobernantes o de los fariseos?** Samaritano: Véase Jn 4.9 n.Jn 7.20.49 Pero esta gente que no sabe la Ley, maldita es. 50 Les dijo Nicodemo, el que vino a él de noche, el cual era uno de ellos: 51 --żJuzga acaso nuestra Ley a un hombre si primero no lo oye y sabe lo que ha hecho? 52 Respondieron y le dijeron: --żEres tú también galileo? Escudrińa y ve que de Galilea nunca se ha levantado un profeta.* Sobre esta manera de hablar, propia de Jesús, y la reacción de la gente, véase Jn 3.3-4 n.
La mujer adúltera
53 Y cada uno se fue a su casa,
Jesús y la mujer samaritana
El paralítico de Betesda
Alimentación de los cinco mil
(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)
Incredulidad de los hermanos de Jesús
1 pero Jesús se fue al Monte de los Olivos. 2 Por la mańana volvió al Templo, y todo el pueblo vino a él; y sentándose, les enseńaba. 3 Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio y, poniéndola en medio, 4 le dijeron: --Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio, 5 y en la Ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, żqué dices?* Lv 20.10; Dt 22.22-24.6 Esto decían probándolo, para tener de qué acusarlo. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo.* Cf. Mt 22.15-22 y paralelos. Si Jesús se pronunciaba en favor de la mujer, podrían acusarlo de no tomar en serio la Ley mosaica; si se declaraba en favor de la pena de muerte, entraría en conflicto con las autoridades romanas (cf. Jn 18.31).7 Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: --El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella.* Cf. Dt 17.7.8 E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra. 9 Pero ellos, al oir esto, acusados por su conciencia, fueron saliendo uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los más jóvenes; solo quedaron Jesús y la mujer que estaba en medio.
Jesús en la fiesta de los Tabernáculos
10 Enderezándose Jesús y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: --Mujer, żdónde están los que te acusaban? żNinguno te condenó? 11 Ella dijo: --Ninguno, Seńor. Entonces Jesús le dijo: --Ni yo te condeno; vete y no peques más.* Cf. Jn 3.17; 12.47.
Jesús, la luz del mundo
12 Otra vez Jesús les habló, diciendo: --Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.** Luz del mundo: Véase Jn 1.9 n.En la fiesta de los Tabernáculos (cf. 7.10), cuatro enormes candelabros con lámparas de aceite iluminaban el área del Templo. Cf. también Jn 1.5; 9.5.13 Entonces los fariseos le dijeron: --Tú das testimonio acerca de ti mismo; tu testimonio no es válido.* Cf. Jn 5.31 y véase 5.32 n.14 Respondió Jesús y les dijo: --Aunque yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio es válido, porque sé de dónde he venido y a dónde voy; pero vosotros no sabéis de dónde vengo ni a dónde voy. 15 Vosotros juzgáis según la carne; yo no juzgo a nadie.
Jesús anda sobre el mar
16 Y si yo juzgo, mi juicio es según la verdad, porque no soy yo solo, sino yo y el Padre que me envió. 17 Y en vuestra Ley está escrito que el testimonio de dos hombres es válido.* Dt 17.6; 19.15.18 Yo soy el que doy testimonio de mí mismo. También el Padre que me envió da testimonio de mí.* Jn 5.31-37; 1 Jn 5.9.
La autoridad del Hijo
19 Ellos le dijeron: --żDónde está tu padre? Respondió Jesús: --Ni a mí me conocéis, ni a mi Padre; si a mí me conocierais, también a mi Padre conoceríais.* Jn 14.7; 16.3.20 Estas palabras habló Jesús en el lugar de las ofrendas, enseńando en el Templo; y nadie lo prendió, porque aún no había llegado su hora.** Lugar de las ofrendas: En el Templo había un conjunto de 13 cofres, donde la gente echaba sus ofrendas.Su hora: Véase Jn 2.4 nota e.
A donde yo voy, vosotros no podéis ir
21 Otra vez les dijo Jesús: --Yo me voy, y me buscaréis, pero en vuestro pecado moriréis; a donde yo voy, vosotros no podéis ir.* Sobre esta manera de hablar de Jesús, cf. Jn 7.33-36; véase también Jn 3.3-4 n.
La gente busca a Jesús
22 Decían entonces los judíos: --żAcaso pensará matarse, que dice: “A donde yo voy, vosotros no podéis ir”? 23 Y les dijo: --Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo.* Jn 3.31; 17.14.24 Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; si no creéis que yo soy,ń 8.24En algunos lugares del evangelio (8.24,28; 13.19; 18.5), Jesús usa la expresión Yo soy, sin más determinación. Por una parte, recuerda la fórmula de identificación de un enviado, al presentarse en su lugar de destino. Por otra, alude a fórmulas divinas de identificación: Ex 3.14-15; Is 43.11; 45.5; 48.12. Véase también Jn 6.35 n.en vuestros pecados moriréis.
Jesús, el pan de vida
żEs este el Cristo?
25 Entonces le dijeron: --Tú, żquién eres? Entonces Jesús les dijo: --Lo que desde el principio os he dicho.* Lo que desde el principio os he dicho: otra posible traducción: en primer lugar, żpor qué he de hablar con vosotros?26 Muchas cosas tengo que decir y juzgar de vosotros; pero el que me envió es verdadero, y yo, lo que he oído de él, esto hablo al mundo. 27 Pero no entendieron que les hablaba del Padre. 28 Les dijo, pues, Jesús: --Cuando hayáis levantado al Hijo del hombre, entonces conoceréis que yo soy y que nada hago por mí mismo, sino que, según me enseńó el Padre, así hablo,** Acerca de la muerte de Jesús, vista como exaltación, véase Jn 3.14 n.Yo soy: Véase Jn 8.24 n.29 porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada.
Testigos de Cristo
30 Al hablar él estas cosas, muchos creyeron en él.
La verdad os hará libres
31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: --Si vosotros permanecéis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;
Los fariseos envían guardias para detener a Jesús
32 y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres.* Conocer la verdad es conocer el amor de Dios que se revela en Jesús para salvar a los seres humanos, librándolos de la esclavitud del pecado (cf. 1.14,17; 3.21; 4.23-24; 17.17,19).33 Le respondieron: --Descendientes de Abraham somos y jamás hemos sido esclavos de nadie. żCómo dices tú: “Seréis libres”?* Mt 3.9; Lc 3.8.34 Jesús les respondió: --De cierto, de cierto os digo que todo aquel que practica el pecado, esclavo es del pecado.* Cf. Ro 6.16; 2 P 2.19.35 Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. 36 Así que, si el Hijo os liberta, seréis verdaderamente libres.* Cf. Ro 6.16-18; Gl 5.1,13.
Ríos de agua viva
37 Sé que sois descendientes de Abraham; sin embargo intentáis matarme, porque mi palabra no halla cabida en vosotros. 38 Yo hablo lo que he visto estando junto al Padre, y vosotros hacéis lo que habéis oído junto a vuestro padre.
Sois de vuestro padre el diablo
39 Respondieron y le dijeron: --Nuestro padre es Abraham. Jesús les dijo: --Si fuerais hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais.
División entre la gente
40 Pero ahora intentáis matarme a mí, que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios. No hizo esto Abraham. 41 Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Entonces le dijeron: --ˇNosotros no hemos nacido de fornicación! ˇUn padre tenemos: Dios!* Cf. Is 63.16; 64.8.42 Jesús entonces les dijo: --Si vuestro padre fuera Dios, entonces me amaríais, porque yo de Dios he salido y he venido, pues no he venido de mí mismo, sino que él me envió.
Jesús sana al hijo de un noble
43 żPor qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi palabra. 44 Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla, pues es mentiroso y padre de mentira.** Los semitas expresan a veces la idea de origen y posesión por medio de la relación padre-hijo, en cuanto que el hijo reproduce las características de su padre.Homicida desde el principio: Cf. 1 Jn 3.8.
ˇNunca nadie ha hablado así!
45 Pero a mí, que digo la verdad, no me creéis. 46 żQuién de vosotros puede acusarme de pecado? Y si digo la verdad, żpor qué vosotros no me creéis?* Cf. 2 Co 5.21; Heb 4.15; 1 Jn 3.5.47 El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios.
La preexistencia de Cristo
48 Respondieron entonces los judíos, y le dijeron: --żNo decimos bien nosotros, que tú eres samaritano y que tienes demonio?** Samaritano: Véase Jn 4.9 n.Jn 7.20.49 Respondió Jesús: --Yo no tengo demonio, antes honro a mi Padre; y vosotros me deshonráis. 50 Pero yo no busco mi gloria; hay quien la busca y juzga. 51 De cierto, de cierto os digo que el que guarda mi palabra nunca verá muerte. 52 Entonces los judíos le dijeron: --Ahora nos convencemos de que tienes demonio. Abraham murió, y los profetas; y tú dices: “El que guarda mi palabra nunca sufrirá muerte”.* Sobre esta manera de hablar, propia de Jesús, y la reacción de la gente, véase Jn 3.3-4 n.
La mujer adúltera
53 żEres tú acaso mayor que nuestro padre Abraham, el cual murió? ˇTambién los profetas murieron! żQuién crees que eres? 54 Respondió Jesús: --Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria nada es; mi Padre es el que me glorifica, el que vosotros decís que es vuestro Dios. 55 Vosotros no lo conocéis. Yo sí lo conozco y, si digo que no lo conozco, sería mentiroso como vosotros; pero lo conozco y guardo su palabra. 56 Abraham, vuestro padre, se gozó de que había de ver mi día; y lo vio y se gozó.* Según algunas tradiciones judías, Abraham había contemplado en una visión las cosas futuras. También se interpretaba la risa de Abraham (Gn 17.16-17) como risa de alegría.57 Entonces le dijeron los judíos: --Aún no tienes cincuenta ańos, ży has visto a Abraham?* Sobre esta reacción de los interlocutores, véase Jn 3.3-4 n.58 Jesús les dijo: --De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuera, yo soy.* Existir desde antes que existiera Abraham equivale a tener la misma existencia de Dios (cf. Jn 1.1,15; 10.30-33; Flp 2.6; Col 1.15). Véase también Jn 8.24 n.59 Tomaron entonces piedras para arrojárselas, pero Jesús se escondió y salió del Templo y, atravesando por en medio de ellos, se fue.* Cf. Lv 24.15-16.
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