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San Juan 4 4 de 21 capítulos

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Cuando, pues, el Seńor supo que los fariseos habían oído decir: «Jesús hace y bautiza más discípulos que Juan» 2 (aunque Jesús no bautizaba, sino sus discípulos),* La corona y el manto simulaban las insignias reales (cf. Mc 15.17).3 salió de Judea y se fue otra vez a Galilea. 4 Y le era necesario pasar por Samaria.* Lc 23.4.

La obra del Espíritu Santo

5 Fue, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José. 6 Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del viaje, se sentó junto al pozo. Era como la hora sexta.

Jesús, el buen pastor

7 Llegó una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: --Dame de beber* Las autoridades judías expresan el motivo central de su decisión contra Jesús (cf. Mt 26.63-66; Mc 14.61-64). Ellos apelan a Lv 24.15-16 (cf. también Jn 5.18; 8.53-54; 10.30-33).8 --pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar alimentos--.

El complot contra Lázaro

9 La mujer samaritana le dijo: --żCómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? --porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí--.* Mt 26.63; 27.12,14; Lc 23.9; cf. Is 53.7.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 Respondió Jesús y le dijo: --Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: “Dame de beber”, tú le pedirías, y él te daría agua viva. 11 La mujer le dijo: --Seńor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. żDe dónde, pues, tienes el agua viva?** Cf. Jn 3.27; 18.11.El que a ti me ha entregado alude a las autoridades judías (Jn 18.35) y a Judas (13.2-4).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 żAcaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados?

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 Jesús le contestó: --Cualquiera que beba de esta agua volverá a tener sed;* Y se sentó: Algunos traducen: y luego lo sentó (es decir, a Jesús).14 pero el que beba del agua que yo le daré no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 La mujer le dijo: --Seńor, dame esa agua, para que no tenga yo sed ni venga aquí a sacarla.

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 Jesús le dijo: --Ve, llama a tu marido, y ven acá.* La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte. El condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución.

Jesús, la resurrección y la vida

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)

17 Respondió la mujer y dijo: --No tengo marido. Jesús le dijo: --Bien has dicho: “No tengo marido”,

El mundo os odia

18 porque cinco maridos has tenido y el que ahora tienes no es tu marido. Esto has dicho con verdad.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Le dijo la mujer: --Seńor, me parece que tú eres profeta.

Unos griegos buscan a Jesús

20 Nuestros padres adoraron en este monte, pero vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 Jesús le dijo: --Mujer, créeme que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre.

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos, porque la salvación viene de los judíos. 23 Pero la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque también el Padre tales adoradores busca que lo adoren. 24 Dios es Espíritu, y los que lo adoran, en espíritu y en verdad es necesario que lo adoren.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Le dijo la mujer: --Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo;ń 4.25Los samaritanos esperaban un enviado de Dios, un profeta como Moisés (Dt 18.18), aunque no le daban el nombre de Mesías o Cristo.cuando él venga nos declarará todas las cosas.* Mt 27.55-56; Mc 15.40; Lc 23.49.26 Jesús le dijo: --Yo soy, el que habla contigo.

Jesús anuncia su muerte

27 En esto llegaron sus discípulos y se asombraron de que hablara con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: «żQué preguntas?» o «żQué hablas con ella?».* En su casa: otra posible traducción: como madre propia.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Entonces la mujer dejó su cántaro, fue a la ciudad y dijo a los hombres: 29 --Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. żNo será este el Cristo?** Vinagre: Podría referirse también al vino corriente que tomaban los soldados y la gente de escasos recursos.Hisopo: arbusto pequeńo, mencionado en el AT. Con pequeńos manojos hechos de sus ramas se efectuaban aspersiones rituales (Lv 14.4-7; Sal 51.7), particularmente en la Pascua (Ex 12.22).

Testigos de Cristo

30 Entonces salieron de la ciudad y vinieron a él.

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

El costado de Jesús traspasado

31 Entre tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: --Rabí, come.** Según la cronología de Jn, la Pascua de aquel ańo coincidía con el sábado.Con esto se aceleraba la muerte de los crucificados.

Los fariseos envían guardias para detener a Jesús

32 Él les dijo: --Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis. 33 Entonces los discípulos se decían entre sí: --żLe habrá traído alguien de comer? 34 Jesús les dijo: --Mi comida es que haga la voluntad del que me envió y que acabe su obra.** Abrió: lit. punzó.Este hecho probablemente tiene un sentido profundo y simbólico para el evangelista: la sangre indica la muerte, y el agua simboliza la vida que Jesús comunica por el Espíritu (cf. Jn 4.14; 7.37; Heb 13.12; 1 Jn 1.7; 5.6-8).

Ceguera espiritual

35 żNo decís vosotros: “Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega”? Yo os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega.* El que lo vio: probablemente el mismo discípulo mencionado en el v. 26 (véase Jn 19.27 nota m; cf. Jn 21.24; 1 Jn 1.2).

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 Y el que siega recibe salario y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra se goce juntamente con el que siega.* Sal 34.20; cf. Ex 12.46; Nm 9.12. Con esta referencia se presenta a Jesús como el cordero pascual (véase Jn 1.29 n., y cf. 1 Co 5.7).

Ríos de agua viva

Incredulidad de los judíos

37 En esto es verdadero el dicho: “Uno es el que siembra y otro es el que siega”.* Zac 12.10; cf. Ap 1.7.

Resurrección de Lázaro

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Lc 23.50-56)

38 Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron y vosotros habéis entrado en sus labores.* Arimatea: Cf. Mt 27.57.

Sois de vuestro padre el diablo

39 Muchos de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer, que daba testimonio diciendo: «Me dijo todo lo que he hecho».*** Jn 3.1-2.Mirra y áloes: sustancias aromáticas extraídas de plantas; se colocaban entre las vendas que envolvían el cadáver.Cien libras: unos 30 kilos. Véase Jn 12.3 nota d.

División entre la gente

40 Entonces vinieron los samaritanos a él y le rogaron que se quedara con ellos, y se quedó allí dos días. 41 Muchos más creyeron por la palabra de él,* Mt 27.60.42 y decían a la mujer: --Ya no creemos solamente por lo que has dicho, pues nosotros mismos hemos oído y sabemos que verdaderamente este es el Salvador del mundo, el Cristo.* Enterrar era un trabajo prohibido en sábado.

Jesús sana al hijo de un noble

43 Dos días después salió de allí y fue a Galilea,

Las palabras de Jesús juzgarán a los hombres

44 pues Jesús mismo dio testimonio de que al profeta no se le honra en su propia tierra.

ˇNunca nadie ha hablado así!

El complot para matar a Jesús

(Mt 26.1-5; Mc 14.1-2; Lc 22.1-2)

45 Cuando llegó a Galilea, los galileos lo recibieron, pues habían visto todas las cosas que había hecho en Jerusalén, en la fiesta, porque también ellos habían ido a la fiesta.* Cf. Mt 10.40; Mc 9.37; Jn 13.10; 14.9.46 Fue, pues, Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había en Capernaúm un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo.* Luz: Véase Jn 1.9 n.47 Cuando oyó aquel que Jesús había llegado de Judea a Galilea, fue a él y le rogó que descendiera y sanara a su hijo, que estaba a punto de morir.* Jn 3.17.

La preexistencia de Cristo

48 Entonces Jesús le dijo: --Si no veis seńales y prodigios, no creeréis.* Jn 3.17-18; 8.12.49 El oficial del rey le dijo: --Seńor, desciende antes que mi hijo muera. 50 Jesús le dijo: --Vete, tu hijo vive. El hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue. 51 Cuando ya él descendía, sus siervos salieron a recibirlo, y le informaron diciendo: --Tu hijo vive. 52 Entonces él les preguntó a qué hora había comenzado a mejorar. Le dijeron: --Ayer, a la hora séptima, se le pasó la fiebre.* Jn 10.16; cf. Is 11.12; Jer 23.3; Mc 2.12.

La mujer adúltera

53 El padre entonces entendió que aquella era la hora en que Jesús le había dicho: «Tu hijo vive». Y creyó él con toda su casa. 54 Esta segunda seńal hizo Jesús cuando fue de Judea a Galilea.* Efraín: situado probablemente al nordeste de Jerusalén.

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Después de esto había una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. 2 Hay en Jerusalén, cerca de la Puerta de las Ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos.* La corona y el manto simulaban las insignias reales (cf. Mc 15.17).3 En estos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua, 4 porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque y agitaba el agua; el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviera.* Lc 23.4.

La obra del Espíritu Santo

5 Había allí un hombre que hacía treinta y ocho ańos que estaba enfermo. 6 Cuando Jesús lo vio acostado y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: --żQuieres ser sano?

Jesús, el buen pastor

7 El enfermo le respondió: --Seńor, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; mientras yo voy, otro desciende antes que yo.* Las autoridades judías expresan el motivo central de su decisión contra Jesús (cf. Mt 26.63-66; Mc 14.61-64). Ellos apelan a Lv 24.15-16 (cf. también Jn 5.18; 8.53-54; 10.30-33).8 Jesús le dijo: --Levántate, toma tu camilla y anda.

El complot contra Lázaro

9 Al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su camilla y anduvo. Era sábado aquel día.* Mt 26.63; 27.12,14; Lc 23.9; cf. Is 53.7.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 Entonces los judíos dijeron a aquel que había sido sanado: --Es sábado; no te es permitido cargar tu camilla. 11 Él les respondió: --El que me sanó, él mismo me dijo: “Toma tu camilla y anda”.** Cf. Jn 3.27; 18.11.El que a ti me ha entregado alude a las autoridades judías (Jn 18.35) y a Judas (13.2-4).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 Entonces le preguntaron: --żQuién es el que te dijo: “Toma tu camilla y anda”?

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 Pero el que había sido sanado no sabía quién era, porque Jesús se había apartado de la gente que estaba en aquel lugar.* Y se sentó: Algunos traducen: y luego lo sentó (es decir, a Jesús).14 Después lo halló Jesús en el Templo y le dijo: --Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te suceda algo peor.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 El hombre se fue y contó a los judíos que Jesús era quien lo había sanado.

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 Por esta causa los judíos perseguían a Jesús e intentaban matarlo, porque hacía estas cosas en sábado.* La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte. El condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución.

Jesús, la resurrección y la vida

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)

17 Jesús les respondió: --Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo.

El mundo os odia

18 Por esto los judíos aun más intentaban matarlo, porque no solo quebrantaba el sábado, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Respondió entonces Jesús y les dijo: --De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre. Todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente,

Unos griegos buscan a Jesús

20 porque el Padre ama al Hijo y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que estas le mostrará, de modo que vosotros os admiréis.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 Como el Padre levanta a los muertos y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida,

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo, 23 para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo no honra al Padre, que lo envió. 24 »De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra y cree al que me envió tiene vida eterna, y no vendrá a condenación, sino que ha pasado de muerte a vida.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la oigan vivirán.* Mt 27.55-56; Mc 15.40; Lc 23.49.26 Como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo;

Jesús anuncia su muerte

27 y, además, le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del hombre.* En su casa: otra posible traducción: como madre propia.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 No os asombréis de esto, porque llegará la hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; 29 y los que hicieron lo bueno saldrán a resurrección de vida; pero los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.** Vinagre: Podría referirse también al vino corriente que tomaban los soldados y la gente de escasos recursos.Hisopo: arbusto pequeńo, mencionado en el AT. Con pequeńos manojos hechos de sus ramas se efectuaban aspersiones rituales (Lv 14.4-7; Sal 51.7), particularmente en la Pascua (Ex 12.22).

Testigos de Cristo

30 »No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del Padre, que me envió.

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

El costado de Jesús traspasado

31 Si yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio no es verdadero.** Según la cronología de Jn, la Pascua de aquel ańo coincidía con el sábado.Con esto se aceleraba la muerte de los crucificados.

Los fariseos envían guardias para detener a Jesús

32 Otroń 5.32Otro: esto es, el Padre (5.37-38; 8.18). Y también Juan el Bautista (5.33-35), las seńales milagrosas (5.36) y las Escrituras (5.39) son testigos a favor de Jesús. Cf. 1 Jn 5.6-9.es el que da testimonio acerca de mí, y sé que el testimonio que da de mí es verdadero. 33 Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y él dio testimonio de la verdad. 34 Pero yo no recibo testimonio de hombre alguno; sin embargo, digo esto para que vosotros seáis salvos.** Abrió: lit. punzó.Este hecho probablemente tiene un sentido profundo y simbólico para el evangelista: la sangre indica la muerte, y el agua simboliza la vida que Jesús comunica por el Espíritu (cf. Jn 4.14; 7.37; Heb 13.12; 1 Jn 1.7; 5.6-8).

Ceguera espiritual

35 Él era antorcha que ardía y alumbraba, y vosotros quisisteis regocijaros por un tiempo en su luz.* El que lo vio: probablemente el mismo discípulo mencionado en el v. 26 (véase Jn 19.27 nota m; cf. Jn 21.24; 1 Jn 1.2).

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 Pero yo tengo un testimonio mayor que el de Juan: las obras que el Padre me dio para que cumpliera, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, de que el Padre me ha enviado.* Sal 34.20; cf. Ex 12.46; Nm 9.12. Con esta referencia se presenta a Jesús como el cordero pascual (véase Jn 1.29 n., y cf. 1 Co 5.7).

Ríos de agua viva

Incredulidad de los judíos

37 También el Padre, que me envió, ha dado testimonio de mí. Nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su aspecto,* Zac 12.10; cf. Ap 1.7.

Resurrección de Lázaro

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Lc 23.50-56)

38 ni tenéis su palabra morando en vosotros, porque no creéis a quien él envió.* Arimatea: Cf. Mt 27.57.

Sois de vuestro padre el diablo

39 Escudrińad las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna, y ellas son las que dan testimonio de mí;*** Jn 3.1-2.Mirra y áloes: sustancias aromáticas extraídas de plantas; se colocaban entre las vendas que envolvían el cadáver.Cien libras: unos 30 kilos. Véase Jn 12.3 nota d.

División entre la gente

40 y no queréis venir a mí para que tengáis vida. 41 »Gloria de los hombres no recibo.* Mt 27.60.42 Pero yo os conozco, que no tenéis el amor de Dios en vosotros.* Enterrar era un trabajo prohibido en sábado.

Jesús sana al hijo de un noble

43 Yo he venido en nombre de mi Padre y no me recibís; si otro viniera en su propio nombre, a ese recibiríais.

Las palabras de Jesús juzgarán a los hombres

44 żCómo podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros y no buscáis la gloria que viene del Dios único?

ˇNunca nadie ha hablado así!

El complot para matar a Jesús

(Mt 26.1-5; Mc 14.1-2; Lc 22.1-2)

45 No penséis que yo voy a acusaros delante del Padre. Moisés, en quien tenéis vuestra esperanza, es quien os acusa,* Cf. Mt 10.40; Mc 9.37; Jn 13.10; 14.9.46 porque si creyerais a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él.* Luz: Véase Jn 1.9 n.47 Pero si no creéis a sus escritos, żcómo creeréis a mis palabras?* Jn 3.17.

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Después de esto, Jesús fue al otro lado del Mar de Galilea, el de Tiberias. 2 Y lo seguía una gran multitud, porque veían las seńales que hacía en los enfermos.* La corona y el manto simulaban las insignias reales (cf. Mc 15.17).3 Entonces subió Jesús a un monte y se sentó allí con sus discípulos. 4 Y estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos.* Lc 23.4.

La obra del Espíritu Santo

5 Cuando alzó Jesús los ojos y vio que había venido a él una gran multitud, dijo a Felipe: --żDe dónde compraremos pan para que coman estos? 6 Pero esto decía para probarlo, porque él sabía lo que iba a hacer.

Jesús, el buen pastor

7 Felipe le respondió: --Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomara un poco.* Las autoridades judías expresan el motivo central de su decisión contra Jesús (cf. Mt 26.63-66; Mc 14.61-64). Ellos apelan a Lv 24.15-16 (cf. también Jn 5.18; 8.53-54; 10.30-33).8 Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dijo:

El complot contra Lázaro

9 --Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados; pero żqué es esto para tantos?* Mt 26.63; 27.12,14; Lc 23.9; cf. Is 53.7.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 Entonces Jesús dijo: --Haced recostar a la gente. Había mucha hierba en aquel lugar, y se recostaron como en número de cinco mil hombres. 11 Tomó Jesús aquellos panes y, después de dar gracias, los repartió entre los discípulos, y los discípulos entre los que estaban recostados; de igual manera hizo con los pescados, dándoles cuanto querían.** Cf. Jn 3.27; 18.11.El que a ti me ha entregado alude a las autoridades judías (Jn 18.35) y a Judas (13.2-4).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 Y cuando se saciaron, dijo a sus discípulos: --Recoged los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada.

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 Recogieron, pues, y llenaron doce cestas de pedazos que de los cinco panes de cebada sobraron a los que habían comido.* Y se sentó: Algunos traducen: y luego lo sentó (es decir, a Jesús).14 Entonces aquellos hombres, al ver la seńal que Jesús había hecho, dijeron: «Verdaderamente este es el Profeta que había de venir al mundo».

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 Pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerlo rey, volvió a retirarse al monte él solo.

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 Al anochecer descendieron sus discípulos al mar,* La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte. El condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución.

Jesús, la resurrección y la vida

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)

17 y entrando en una barca iban cruzando el mar hacia Capernaúm. Ya había oscurecido, y Jesús todavía no había venido a ellos.

El mundo os odia

18 El mar estaba agitado, porque soplaba un fuerte viento.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Cuando habían remado como veinticinco o treinta estadios, vieron a Jesús que andaba sobre el mar y se acercaba a la barca, y tuvieron miedo.

Unos griegos buscan a Jesús

20 Pero él les dijo: --Yo soy; no temáis.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 Entonces ellos lo recibieron con gusto en la barca, la cual llegó en seguida a la tierra a donde iban.

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 Al día siguiente, la gente que estaba al otro lado del mar se dio cuenta de que no había habido allí más que una sola barca, y que Jesús no había entrado en ella con sus discípulos, sino que estos se habían ido solos. 23 Pero otras barcas habían llegado de Tiberias junto al lugar donde habían comido el pan después de haber dado gracias el Seńor. 24 Cuando vio, pues, la gente que Jesús no estaba allí, ni sus discípulos, entraron en las barcas y fueron a Capernaúm, buscando a Jesús.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Y hallándolo al otro lado del mar, le preguntaron: --Rabí, żcuándo llegaste acá?* Mt 27.55-56; Mc 15.40; Lc 23.49.26 Respondió Jesús y les dijo: --De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las seńales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis.

Jesús anuncia su muerte

27 Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que permanece para vida eterna, la cual os dará el Hijo del hombre, porque a este seńaló Dios, el Padre.* En su casa: otra posible traducción: como madre propia.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Entonces le preguntaron: --żQué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios? 29 Respondió Jesús y les dijo: --Esta es la obra de Dios, que creáis en aquel que él ha enviado.** Vinagre: Podría referirse también al vino corriente que tomaban los soldados y la gente de escasos recursos.Hisopo: arbusto pequeńo, mencionado en el AT. Con pequeńos manojos hechos de sus ramas se efectuaban aspersiones rituales (Lv 14.4-7; Sal 51.7), particularmente en la Pascua (Ex 12.22).

Testigos de Cristo

30 Entonces le dijeron: --żQué seńal, pues, haces tú, para que veamos y te creamos? żQué obra haces?

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

El costado de Jesús traspasado

31 Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: “Les dio a comer pan del cielo”.** Según la cronología de Jn, la Pascua de aquel ańo coincidía con el sábado.Con esto se aceleraba la muerte de los crucificados.

Los fariseos envían guardias para detener a Jesús

32 Y Jesús les dijo: --De cierto, de cierto os digo: Moisés no os dio el pan del cielo, pero mi Padre os da el verdadero pan del cielo, 33 porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo. 34 Le dijeron: --Seńor, danos siempre este pan.** Abrió: lit. punzó.Este hecho probablemente tiene un sentido profundo y simbólico para el evangelista: la sangre indica la muerte, y el agua simboliza la vida que Jesús comunica por el Espíritu (cf. Jn 4.14; 7.37; Heb 13.12; 1 Jn 1.7; 5.6-8).

Ceguera espiritual

35 Jesús les respondió: --Yo soy el pan de vida. El que a mí viene nunca tendrá hambre, y el que en mí cree no tendrá sed jamás.* El que lo vio: probablemente el mismo discípulo mencionado en el v. 26 (véase Jn 19.27 nota m; cf. Jn 21.24; 1 Jn 1.2).

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 Pero ya os he dicho que, aunque me habéis visto, no creéis.* Sal 34.20; cf. Ex 12.46; Nm 9.12. Con esta referencia se presenta a Jesús como el cordero pascual (véase Jn 1.29 n., y cf. 1 Co 5.7).

Ríos de agua viva

Incredulidad de los judíos

37 Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí, y al que a mí viene, no lo echo fuera.* Zac 12.10; cf. Ap 1.7.

Resurrección de Lázaro

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Lc 23.50-56)

38 He descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.* Arimatea: Cf. Mt 27.57.

Sois de vuestro padre el diablo

39 Y la voluntad del Padre, que me envió, es que no pierda yo nada de todo lo que él me da,ń 6.39Jn 10.28-29; 17.12; 18.9.sino que lo resucite en el día final.*** Jn 3.1-2.Mirra y áloes: sustancias aromáticas extraídas de plantas; se colocaban entre las vendas que envolvían el cadáver.Cien libras: unos 30 kilos. Véase Jn 12.3 nota d.

División entre la gente

40 Y esta es la voluntad del que me ha enviado: que todo aquel que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna; y yo lo resucitaré en el día final. 41 Murmuraban entonces de él los judíos, porque había dicho: «Yo soy el pan que descendió del cielo»,* Mt 27.60.42 y decían: --Este, żno es Jesús el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? żCómo dice ahora: “Del cielo he descendido”?* Enterrar era un trabajo prohibido en sábado.

Jesús sana al hijo de un noble

43 Jesús respondió y les dijo: --No murmuréis entre vosotros.

Las palabras de Jesús juzgarán a los hombres

44 Nadie puede venir a mí, si el Padre, que me envió, no lo atrae; y yo lo resucitaré en el día final.

ˇNunca nadie ha hablado así!

El complot para matar a Jesús

(Mt 26.1-5; Mc 14.1-2; Lc 22.1-2)

45 Escrito está en los Profetas: “Y todos serán enseńados por Dios”. Así que, todo aquel que oye al Padre y aprende de él, viene a mí.* Cf. Mt 10.40; Mc 9.37; Jn 13.10; 14.9.46 No que alguien haya visto al Padre; solo aquel que viene de Dios, ese ha visto al Padre.* Luz: Véase Jn 1.9 n.47 De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí tiene vida eterna.* Jn 3.17.

La preexistencia de Cristo

48 Yo soy el pan de vida.* Jn 3.17-18; 8.12.49 Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y aun así murieron. 50 Este es el pan que desciende del cielo para que no muera quien coma de él. 51 Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguien come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo. 52 Entonces los judíos discutían entre sí, diciendo: --żCómo puede este darnos a comer su carne?* Jn 10.16; cf. Is 11.12; Jer 23.3; Mc 2.12.

La mujer adúltera

53 Jesús les dijo: --De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del hombre y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. 54 El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final,* Efraín: situado probablemente al nordeste de Jerusalén.55 porque mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida.* Pascua: Véase Jn 2.13 n. Esta es la tercera Pascua mencionada en Jn. Antes de celebrar la Pascua, los que se encontraban ritualmente impuros debían hacer una purificación que podía durar hasta siete días (cf. 2 Cr 30.17-20).56 El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él., 57 Así como me envió el Padre viviente y yo vivo por el Padre, también el que me come vivirá por mí. 58 Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres, que comieron el maná y murieron; el que come este pan vivirá eternamente.* Existir desde antes que existiera Abraham equivale a tener la misma existencia de Dios (cf. Jn 1.1,15; 10.30-33; Flp 2.6; Col 1.15). Véase también Jn 8.24 n.59 Estas cosas dijo en Capernaúm, enseńando en una sinagoga.* Cf. Lv 24.15-16.

Palabras de vida eterna

60 Al oir esto, muchos de sus discípulos dijeron: --Dura es esta palabra; żquién la puede oir?* El rechazo que provocan las palabras de Jesús no se debe únicamente a la idea de comer su carne y su sangre (cf. Lv 3.17), sino sobre todo al hecho de que él se declara como el único que puede dar la verdadera vida.61 Sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: --żEsto os escandaliza? 62 żPues qué, si vierais al Hijo del hombre subir a donde estaba primero?* Jn 3.13; 16.28.63 El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha. Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. 64 Pero hay algunos de vosotros que no creen --porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían y quién lo había de entregar--.* Jn 6.71; 13.11.65 Y dijo: --Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le es dado del Padre. 66 Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás y ya no andaban con él. 67 Dijo entonces Jesús a los doce: --żQueréis acaso iros también vosotros? 68 Le respondió Simón Pedro: --Seńor, ża quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. 69 Y nosotros hemos creído y conocido que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.* Mt 16.16; Mc 8.29; Lc 9.20. Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente: otros ms. dicen: tú eres el santo de Dios, y otros: tú eres el Cristo, el santo de Dios.70 Jesús les respondió: --żNo os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo?* Doce: Cf. Mt 10.1-4 y paralelos.71 Hablaba de Judas Iscariote hijo de Simón, porque él era el que lo iba a entregar, y era uno de los doce.* Jn 13.2-4, 21-30; 18.2-3.

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Después de esto andaba Jesús en Galilea, pues no quería andar en Judea, porque los judíos intentaban matarlo. 2 Estaba cerca la fiesta de los judíos, la de los Tabernáculos,* La corona y el manto simulaban las insignias reales (cf. Mc 15.17).3 y le dijeron sus hermanos: --Sal de aquí, y vete a Judea, para que también tus discípulos vean las obras que haces, 4 porque ninguno que procura darse a conocer hace algo en secreto. Si estas cosas haces, manifiéstate al mundo.* Lc 23.4.

La obra del Espíritu Santo

5 Ni aun sus hermanos creían en él. 6 Entonces Jesús les dijo: --Mi tiempo aún no ha llegado, pero vuestro tiempo siempre está preparado.

Jesús, el buen pastor

7 No puede el mundo odiaros a vosotros; pero a mí me odia, porque yo testifico de él, que sus obras son malas.* Las autoridades judías expresan el motivo central de su decisión contra Jesús (cf. Mt 26.63-66; Mc 14.61-64). Ellos apelan a Lv 24.15-16 (cf. también Jn 5.18; 8.53-54; 10.30-33).8 Subid vosotros a la fiesta; yo no subo todavía a esa fiesta, porque mi tiempo aún no se ha cumplido.

El complot contra Lázaro

9 Y habiéndoles dicho esto se quedó en Galilea.* Mt 26.63; 27.12,14; Lc 23.9; cf. Is 53.7.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 Pero después que sus hermanos subieron, entonces él también subió a la fiesta, no abiertamente, sino como en secreto. 11 Y lo buscaban los judíos en la fiesta, y decían: --żDónde estará aquel?** Cf. Jn 3.27; 18.11.El que a ti me ha entregado alude a las autoridades judías (Jn 18.35) y a Judas (13.2-4).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 Y había mucha murmuración acerca de él entre la multitud, pues unos decían: «Es bueno»; pero otros decían: «No, sino que engańa al pueblo».

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 Sin embargo, ninguno hablaba abiertamente de él por miedo a los judíos.* Y se sentó: Algunos traducen: y luego lo sentó (es decir, a Jesús).14 Pero a la mitad de la fiesta subió Jesús al Templo, y enseńaba.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 Y se admiraban los judíos, diciendo: --żCómo sabe este letras sin haber estudiado?

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 Jesús les respondió y dijo: --Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió.* La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte. El condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución.

Jesús, la resurrección y la vida

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)

17 El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios o si yo hablo por mi propia cuenta.

El mundo os odia

18 El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que lo envió, este es verdadero y no hay en él injusticia.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 żNo os dio Moisés la Ley? Sin embargo, ninguno de vosotros la cumple. żPor qué intentáis matarme?

Unos griegos buscan a Jesús

20 Respondió la multitud y dijo: --Demonio tienes, żquién intenta matarte?

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 Jesús respondió y les dijo: --Una obra hice y todos os admiráis.

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 Por cierto, Moisés os dio la circuncisión --no porque sea de Moisés, sino de los padres-- y en sábado circuncidáis al hombre. 23 Si recibe el hombre la circuncisión en sábado, para que la Ley de Moisés no sea quebrantada, żos enojáis conmigo porque en sábado sané completamente a un hombre? 24 No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Decían entonces unos de Jerusalén: --żNo es a este a quien buscan para matarlo?* Mt 27.55-56; Mc 15.40; Lc 23.49.26 Pues mirad, habla públicamente y no le dicen nada. żHabrán reconocido en verdad las autoridades que este es el Cristo?

Jesús anuncia su muerte

27 Pero este, sabemos de dónde es; sin embargo, cuando venga el Cristo, nadie sabrá de dónde es.* En su casa: otra posible traducción: como madre propia.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Jesús entonces, enseńando en el Templo, alzó la voz y dijo: --A mí me conocéis y sabéis de dónde soy; no he venido de mí mismo, pero el que me envió, a quien vosotros no conocéis, es verdadero. 29 Pero yo lo conozco, porque de él procedo, y él me envió.** Vinagre: Podría referirse también al vino corriente que tomaban los soldados y la gente de escasos recursos.Hisopo: arbusto pequeńo, mencionado en el AT. Con pequeńos manojos hechos de sus ramas se efectuaban aspersiones rituales (Lv 14.4-7; Sal 51.7), particularmente en la Pascua (Ex 12.22).

Testigos de Cristo

30 Entonces intentaban prenderlo; pero ninguno le echó mano, porque aún no había llegado su hora.

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

El costado de Jesús traspasado

31 Y muchos de la multitud creyeron en él y decían: --El Cristo, cuando venga, żhará más seńales que las que este hace?** Según la cronología de Jn, la Pascua de aquel ańo coincidía con el sábado.Con esto se aceleraba la muerte de los crucificados.

Los fariseos envían guardias para detener a Jesús

32 Los fariseos oyeron a la gente que murmuraba de él estas cosas. Entonces los principales sacerdotes y los fariseos enviaron guardias para que lo prendieran. 33 Y Jesús dijo: --Todavía estaré con vosotros algún tiempo, y luego iré al que me envió. 34 Me buscaréis, pero no me hallaréis, y a donde yo estaré, vosotros no podréis ir.** Abrió: lit. punzó.Este hecho probablemente tiene un sentido profundo y simbólico para el evangelista: la sangre indica la muerte, y el agua simboliza la vida que Jesús comunica por el Espíritu (cf. Jn 4.14; 7.37; Heb 13.12; 1 Jn 1.7; 5.6-8).

Ceguera espiritual

35 Entonces los judíos dijeron entre sí: --żAdónde se irá este, que no lo hallaremos? żSe irá a los dispersos entre los griegos y enseńará a los griegos?* El que lo vio: probablemente el mismo discípulo mencionado en el v. 26 (véase Jn 19.27 nota m; cf. Jn 21.24; 1 Jn 1.2).

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 żQué significa esto que dijo: “Me buscaréis, pero no me hallaréis, y a donde yo estaré, vosotros no podréis ir”?* Sal 34.20; cf. Ex 12.46; Nm 9.12. Con esta referencia se presenta a Jesús como el cordero pascual (véase Jn 1.29 n., y cf. 1 Co 5.7).

Ríos de agua viva

Incredulidad de los judíos

37 En el último y gran día de la fiesta,ń 7.37Último y gran día: Durante esta fiesta (cf. 7.2), cada día se llevaba agua al Templo desde el estanque de Siloé. Un coro repetía Is 12.3, y luego el sacerdote vertía el agua en tierra. Véase 4.10 n.Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: --Si alguien tiene sed, venga a mí y beba.* Zac 12.10; cf. Ap 1.7.

Resurrección de Lázaro

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Lc 23.50-56)

38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior brotarán ríos de agua viva.* Arimatea: Cf. Mt 27.57.

Sois de vuestro padre el diablo

39 Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyeran en él, pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.*** Jn 3.1-2.Mirra y áloes: sustancias aromáticas extraídas de plantas; se colocaban entre las vendas que envolvían el cadáver.Cien libras: unos 30 kilos. Véase Jn 12.3 nota d.

División entre la gente

40 Entonces algunos de la multitud, oyendo estas palabras, decían: «Verdaderamente este es el Profeta». 41 Otros decían: «Este es el Cristo». Pero algunos decían: «żDe Galilea ha de venir el Cristo?* Mt 27.60.42 żNo dice la Escritura que de la descendencia de David, y de la aldea de Belén, de donde era David, ha de venir el Cristo?».* Enterrar era un trabajo prohibido en sábado.

Jesús sana al hijo de un noble

43 Hubo entonces división entre la gente a causa de él.

Las palabras de Jesús juzgarán a los hombres

44 Y algunos de ellos querían prenderlo, pero ninguno le echó mano.

ˇNunca nadie ha hablado así!

El complot para matar a Jesús

(Mt 26.1-5; Mc 14.1-2; Lc 22.1-2)

45 Los guardias vinieron a los principales sacerdotes y a los fariseos. Entonces estos les preguntaron: --żPor qué no lo habéis traído?* Cf. Mt 10.40; Mc 9.37; Jn 13.10; 14.9.46 Los guardias respondieron: --ˇJamás hombre alguno ha hablado como este hombre!* Luz: Véase Jn 1.9 n.47 Entonces los fariseos les preguntaron: --żTambién vosotros habéis sido engańados?* Jn 3.17.

La preexistencia de Cristo

48 żAcaso ha creído en él alguno de los gobernantes o de los fariseos?* Jn 3.17-18; 8.12.49 Pero esta gente que no sabe la Ley, maldita es. 50 Les dijo Nicodemo, el que vino a él de noche, el cual era uno de ellos: 51 --żJuzga acaso nuestra Ley a un hombre si primero no lo oye y sabe lo que ha hecho? 52 Respondieron y le dijeron: --żEres tú también galileo? Escudrińa y ve que de Galilea nunca se ha levantado un profeta.* Jn 10.16; cf. Is 11.12; Jer 23.3; Mc 2.12.

La mujer adúltera

53 Y cada uno se fue a su casa,

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 pero Jesús se fue al Monte de los Olivos. 2 Por la mańana volvió al Templo, y todo el pueblo vino a él; y sentándose, les enseńaba.* La corona y el manto simulaban las insignias reales (cf. Mc 15.17).3 Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio y, poniéndola en medio, 4 le dijeron: --Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio,* Lc 23.4.

La obra del Espíritu Santo

5 y en la Ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, żqué dices? 6 Esto decían probándolo, para tener de qué acusarlo. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo.

Jesús, el buen pastor

7 Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: --El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella.* Las autoridades judías expresan el motivo central de su decisión contra Jesús (cf. Mt 26.63-66; Mc 14.61-64). Ellos apelan a Lv 24.15-16 (cf. también Jn 5.18; 8.53-54; 10.30-33).8 E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra.

El complot contra Lázaro

9 Pero ellos, al oir esto, acusados por su conciencia, fueron saliendo uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los más jóvenes; solo quedaron Jesús y la mujer que estaba en medio.* Mt 26.63; 27.12,14; Lc 23.9; cf. Is 53.7.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 Enderezándose Jesús y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: --Mujer, żdónde están los que te acusaban? żNinguno te condenó? 11 Ella dijo: --Ninguno, Seńor. Entonces Jesús le dijo: --Ni yo te condeno; vete y no peques más.** Cf. Jn 3.27; 18.11.El que a ti me ha entregado alude a las autoridades judías (Jn 18.35) y a Judas (13.2-4).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 Otra vez Jesús les habló, diciendo: --Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 Entonces los fariseos le dijeron: --Tú das testimonio acerca de ti mismo; tu testimonio no es válido.* Y se sentó: Algunos traducen: y luego lo sentó (es decir, a Jesús).14 Respondió Jesús y les dijo: --Aunque yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio es válido, porque sé de dónde he venido y a dónde voy; pero vosotros no sabéis de dónde vengo ni a dónde voy.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 Vosotros juzgáis según la carne; yo no juzgo a nadie.

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 Y si yo juzgo, mi juicio es según la verdad, porque no soy yo solo, sino yo y el Padre que me envió.* La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte. El condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución.

Jesús, la resurrección y la vida

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)

17 Y en vuestra Ley está escrito que el testimonio de dos hombres es válido.

El mundo os odia

18 Yo soy el que doy testimonio de mí mismo. También el Padre que me envió da testimonio de mí.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Ellos le dijeron: --żDónde está tu padre? Respondió Jesús: --Ni a mí me conocéis, ni a mi Padre; si a mí me conocierais, también a mi Padre conoceríais.

Unos griegos buscan a Jesús

20 Estas palabras habló Jesús en el lugar de las ofrendas, enseńando en el Templo; y nadie lo prendió, porque aún no había llegado su hora.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 Otra vez les dijo Jesús: --Yo me voy, y me buscaréis, pero en vuestro pecado moriréis; a donde yo voy, vosotros no podéis ir.

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 Decían entonces los judíos: --żAcaso pensará matarse, que dice: “A donde yo voy, vosotros no podéis ir”? 23 Y les dijo: --Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo. 24 Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; si no creéis que yo soy,ń 8.24En algunos lugares del evangelio (8.24,28; 13.19; 18.5), Jesús usa la expresión Yo soy, sin más determinación. Por una parte, recuerda la fórmula de identificación de un enviado, al presentarse en su lugar de destino. Por otra, alude a fórmulas divinas de identificación: Ex 3.14-15; Is 43.11; 45.5; 48.12. Véase también Jn 6.35 n.en vuestros pecados moriréis.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Entonces le dijeron: --Tú, żquién eres? Entonces Jesús les dijo: --Lo que desde el principio os he dicho.* Mt 27.55-56; Mc 15.40; Lc 23.49.26 Muchas cosas tengo que decir y juzgar de vosotros; pero el que me envió es verdadero, y yo, lo que he oído de él, esto hablo al mundo.

Jesús anuncia su muerte

27 Pero no entendieron que les hablaba del Padre.* En su casa: otra posible traducción: como madre propia.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Les dijo, pues, Jesús: --Cuando hayáis levantado al Hijo del hombre, entonces conoceréis que yo soy y que nada hago por mí mismo, sino que, según me enseńó el Padre, así hablo, 29 porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada.** Vinagre: Podría referirse también al vino corriente que tomaban los soldados y la gente de escasos recursos.Hisopo: arbusto pequeńo, mencionado en el AT. Con pequeńos manojos hechos de sus ramas se efectuaban aspersiones rituales (Lv 14.4-7; Sal 51.7), particularmente en la Pascua (Ex 12.22).

Testigos de Cristo

30 Al hablar él estas cosas, muchos creyeron en él.

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

El costado de Jesús traspasado

31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: --Si vosotros permanecéis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;** Según la cronología de Jn, la Pascua de aquel ańo coincidía con el sábado.Con esto se aceleraba la muerte de los crucificados.

Los fariseos envían guardias para detener a Jesús

32 y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres. 33 Le respondieron: --Descendientes de Abraham somos y jamás hemos sido esclavos de nadie. żCómo dices tú: “Seréis libres”? 34 Jesús les respondió: --De cierto, de cierto os digo que todo aquel que practica el pecado, esclavo es del pecado.** Abrió: lit. punzó.Este hecho probablemente tiene un sentido profundo y simbólico para el evangelista: la sangre indica la muerte, y el agua simboliza la vida que Jesús comunica por el Espíritu (cf. Jn 4.14; 7.37; Heb 13.12; 1 Jn 1.7; 5.6-8).

Ceguera espiritual

35 Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre.* El que lo vio: probablemente el mismo discípulo mencionado en el v. 26 (véase Jn 19.27 nota m; cf. Jn 21.24; 1 Jn 1.2).

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 Así que, si el Hijo os liberta, seréis verdaderamente libres.* Sal 34.20; cf. Ex 12.46; Nm 9.12. Con esta referencia se presenta a Jesús como el cordero pascual (véase Jn 1.29 n., y cf. 1 Co 5.7).

Ríos de agua viva

Incredulidad de los judíos

37 Sé que sois descendientes de Abraham; sin embargo intentáis matarme, porque mi palabra no halla cabida en vosotros.* Zac 12.10; cf. Ap 1.7.

Resurrección de Lázaro

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Lc 23.50-56)

38 Yo hablo lo que he visto estando junto al Padre, y vosotros hacéis lo que habéis oído junto a vuestro padre.* Arimatea: Cf. Mt 27.57.

Sois de vuestro padre el diablo

39 Respondieron y le dijeron: --Nuestro padre es Abraham. Jesús les dijo: --Si fuerais hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais.*** Jn 3.1-2.Mirra y áloes: sustancias aromáticas extraídas de plantas; se colocaban entre las vendas que envolvían el cadáver.Cien libras: unos 30 kilos. Véase Jn 12.3 nota d.

División entre la gente

40 Pero ahora intentáis matarme a mí, que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios. No hizo esto Abraham. 41 Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Entonces le dijeron: --ˇNosotros no hemos nacido de fornicación! ˇUn padre tenemos: Dios!* Mt 27.60.42 Jesús entonces les dijo: --Si vuestro padre fuera Dios, entonces me amaríais, porque yo de Dios he salido y he venido, pues no he venido de mí mismo, sino que él me envió.* Enterrar era un trabajo prohibido en sábado.

Jesús sana al hijo de un noble

43 żPor qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi palabra.

Las palabras de Jesús juzgarán a los hombres

44 Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla, pues es mentiroso y padre de mentira.

ˇNunca nadie ha hablado así!

El complot para matar a Jesús

(Mt 26.1-5; Mc 14.1-2; Lc 22.1-2)

45 Pero a mí, que digo la verdad, no me creéis.* Cf. Mt 10.40; Mc 9.37; Jn 13.10; 14.9.46 żQuién de vosotros puede acusarme de pecado? Y si digo la verdad, żpor qué vosotros no me creéis?* Luz: Véase Jn 1.9 n.47 El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios.* Jn 3.17.

La preexistencia de Cristo

48 Respondieron entonces los judíos, y le dijeron: --żNo decimos bien nosotros, que tú eres samaritano y que tienes demonio?* Jn 3.17-18; 8.12.49 Respondió Jesús: --Yo no tengo demonio, antes honro a mi Padre; y vosotros me deshonráis. 50 Pero yo no busco mi gloria; hay quien la busca y juzga. 51 De cierto, de cierto os digo que el que guarda mi palabra nunca verá muerte. 52 Entonces los judíos le dijeron: --Ahora nos convencemos de que tienes demonio. Abraham murió, y los profetas; y tú dices: “El que guarda mi palabra nunca sufrirá muerte”.* Jn 10.16; cf. Is 11.12; Jer 23.3; Mc 2.12.

La mujer adúltera

53 żEres tú acaso mayor que nuestro padre Abraham, el cual murió? ˇTambién los profetas murieron! żQuién crees que eres? 54 Respondió Jesús: --Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria nada es; mi Padre es el que me glorifica, el que vosotros decís que es vuestro Dios.* Efraín: situado probablemente al nordeste de Jerusalén.55 Vosotros no lo conocéis. Yo sí lo conozco y, si digo que no lo conozco, sería mentiroso como vosotros; pero lo conozco y guardo su palabra.* Pascua: Véase Jn 2.13 n. Esta es la tercera Pascua mencionada en Jn. Antes de celebrar la Pascua, los que se encontraban ritualmente impuros debían hacer una purificación que podía durar hasta siete días (cf. 2 Cr 30.17-20).56 Abraham, vuestro padre, se gozó de que había de ver mi día; y lo vio y se gozó. 57 Entonces le dijeron los judíos: --Aún no tienes cincuenta ańos, ży has visto a Abraham? 58 Jesús les dijo: --De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuera, yo soy.* Existir desde antes que existiera Abraham equivale a tener la misma existencia de Dios (cf. Jn 1.1,15; 10.30-33; Flp 2.6; Col 1.15). Véase también Jn 8.24 n.59 Tomaron entonces piedras para arrojárselas, pero Jesús se escondió y salió del Templo y, atravesando por en medio de ellos, se fue.* Cf. Lv 24.15-16.

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Al pasar Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento. 2 Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: --Rabí, żquién pecó, este o sus padres, para que haya nacido ciego?* La corona y el manto simulaban las insignias reales (cf. Mc 15.17).3 Respondió Jesús: --No es que pecó este, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él. 4 Me es necesario hacer las obras del que me envió, mientras dura el día; la noche viene, cuando nadie puede trabajar.* Lc 23.4.

La obra del Espíritu Santo

5 Mientras estoy en el mundo, luz soy del mundo. 6 Dicho esto, escupió en tierra, hizo lodo con la saliva y untó con el lodo los ojos del ciego,

Jesús, el buen pastor

7 y le dijo: --Ve a lavarte en el estanque de Siloé --que significa «Enviado»--. Entonces fue, se lavó y regresó viendo.* Las autoridades judías expresan el motivo central de su decisión contra Jesús (cf. Mt 26.63-66; Mc 14.61-64). Ellos apelan a Lv 24.15-16 (cf. también Jn 5.18; 8.53-54; 10.30-33).8 Por eso, los vecinos y los que antes lo habían visto que era ciego, decían: --żNo es este el que se sentaba y mendigaba?

El complot contra Lázaro

9 Unos decían: «Él es». Otros: «A él se parece». Él decía: «Yo soy».* Mt 26.63; 27.12,14; Lc 23.9; cf. Is 53.7.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 Entonces le preguntaron: --żCómo te fueron abiertos los ojos? 11 Respondió él y dijo: --Aquel hombre que se llama Jesús hizo lodo, me untó los ojos y me dijo: “Ve al Siloé y lávate”. Fui, pues, me lavé y recibí la vista.** Cf. Jn 3.27; 18.11.El que a ti me ha entregado alude a las autoridades judías (Jn 18.35) y a Judas (13.2-4).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 Entonces le dijeron: --żDónde está él? Él dijo: --No sé.

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego.* Y se sentó: Algunos traducen: y luego lo sentó (es decir, a Jesús).14 Y era sábado cuando Jesús había hecho el lodo y le había abierto los ojos.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 Volvieron, pues, a preguntarle también los fariseos cómo había recibido la vista. Él les dijo: --Me puso lodo sobre los ojos, me lavé y veo.

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 Entonces algunos de los fariseos decían: --Ese hombre no procede de Dios, porque no guarda el sábado. Otros decían: --żCómo puede un hombre pecador hacer estas seńales? Y había división entre ellos.* La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte. El condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución.

Jesús, la resurrección y la vida

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)

17 Entonces le preguntaron otra vez al ciego: --żQué dices tú del que te abrió los ojos? Él contestó: --Que es profeta.

El mundo os odia

18 Pero los judíos no creyeron que él había sido ciego y que había recibido la vista, hasta que llamaron a los padres del que había recibido la vista,

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 y les preguntaron, diciendo: --żEs este vuestro hijo, el que vosotros decís que nació ciego? żCómo, pues, ve ahora?

Unos griegos buscan a Jesús

20 Sus padres respondieron y les dijeron: --Sabemos que este es nuestro hijo y que nació ciego;

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 pero cómo ve ahora, no lo sabemos, o quién le haya abierto los ojos, nosotros tampoco lo sabemos; edad tiene, preguntadle a él; él hablará por sí mismo.

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 Esto dijeron sus padres porque tenían miedo de los judíos, por cuanto los judíos ya habían acordado que si alguno confesaba que Jesús era el Mesías, fuera expulsado de la sinagoga. 23 Por eso dijeron sus padres: “Edad tiene, preguntadle a él”. 24 Llamaron nuevamente al hombre que había sido ciego, y le dijeron: --ˇDa gloria a Dios! Nosotros sabemos que ese hombre es pecador.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Entonces él respondió y dijo: --Si es pecador, no lo sé; una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo.* Mt 27.55-56; Mc 15.40; Lc 23.49.26 Le volvieron a decir: --żQué te hizo? żCómo te abrió los ojos?

Jesús anuncia su muerte

27 Él les respondió: --Ya os lo he dicho y no habéis escuchado, żpor qué lo queréis oir otra vez? żQueréis también vosotros haceros sus discípulos?* En su casa: otra posible traducción: como madre propia.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Entonces lo insultaron, y dijeron: --Tú eres su discípulo, pero nosotros, discípulos de Moisés somos. 29 Nosotros sabemos que Dios ha hablado a Moisés, pero respecto a ese, no sabemos de dónde ha salido.** Vinagre: Podría referirse también al vino corriente que tomaban los soldados y la gente de escasos recursos.Hisopo: arbusto pequeńo, mencionado en el AT. Con pequeńos manojos hechos de sus ramas se efectuaban aspersiones rituales (Lv 14.4-7; Sal 51.7), particularmente en la Pascua (Ex 12.22).

Testigos de Cristo

30 Respondió el hombre y les dijo: --Pues esto es lo maravilloso, que vosotros no sepáis de dónde ha salido, y a mí me abrió los ojos.

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

El costado de Jesús traspasado

31 Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios y hace su voluntad, a ese oye.** Según la cronología de Jn, la Pascua de aquel ańo coincidía con el sábado.Con esto se aceleraba la muerte de los crucificados.

Los fariseos envían guardias para detener a Jesús

32 Nunca se ha oído decir que alguien abriera los ojos a uno que nació ciego. 33 Si este no viniera de Dios, nada podría hacer. 34 Respondieron y le dijeron: --Tú naciste del todo en pecado, ży nos enseńas a nosotros? Y lo expulsaron.** Abrió: lit. punzó.Este hecho probablemente tiene un sentido profundo y simbólico para el evangelista: la sangre indica la muerte, y el agua simboliza la vida que Jesús comunica por el Espíritu (cf. Jn 4.14; 7.37; Heb 13.12; 1 Jn 1.7; 5.6-8).

Ceguera espiritual

35 Oyó Jesús que lo habían expulsado y, hallándolo, le dijo: --żCrees tú en el Hijo de Dios?* El que lo vio: probablemente el mismo discípulo mencionado en el v. 26 (véase Jn 19.27 nota m; cf. Jn 21.24; 1 Jn 1.2).

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 Respondió él y dijo: --żQuién es, Seńor, para que crea en él?* Sal 34.20; cf. Ex 12.46; Nm 9.12. Con esta referencia se presenta a Jesús como el cordero pascual (véase Jn 1.29 n., y cf. 1 Co 5.7).

Ríos de agua viva

Incredulidad de los judíos

37 Le dijo Jesús: --Pues lo has visto; el que habla contigo, ese es.* Zac 12.10; cf. Ap 1.7.

Resurrección de Lázaro

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Lc 23.50-56)

38 Y él dijo: --Creo, Seńor --y lo adoró.* Arimatea: Cf. Mt 27.57.

Sois de vuestro padre el diablo

39 Dijo Jesús: --Para juicio he venido yo a este mundo, para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados.*** Jn 3.1-2.Mirra y áloes: sustancias aromáticas extraídas de plantas; se colocaban entre las vendas que envolvían el cadáver.Cien libras: unos 30 kilos. Véase Jn 12.3 nota d.

División entre la gente

40 Entonces algunos de los fariseos que estaban con él, al oir esto, le dijeron: --żAcaso también nosotros somos ciegos? 41 Jesús les respondió: --Si fuerais ciegos no tendríais pecado, pero ahora, porque decís: “Vemos”, vuestro pecado permanece.* Mt 27.60.

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 »De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ese es ladrón y salteador. 2 Pero el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es.* La corona y el manto simulaban las insignias reales (cf. Mc 15.17).3 A este abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre y las saca. 4 Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas lo siguen porque conocen su voz.* Lc 23.4.

La obra del Espíritu Santo

5 Pero al extrańo no seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extrańos. 6 Esta alegoría les dijo Jesús, pero ellos no entendieron qué era lo que les quería decir.

Jesús, el buen pastor

7 Volvió, pues, Jesús a decirles: --De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.* Las autoridades judías expresan el motivo central de su decisión contra Jesús (cf. Mt 26.63-66; Mc 14.61-64). Ellos apelan a Lv 24.15-16 (cf. también Jn 5.18; 8.53-54; 10.30-33).8 Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores, pero no los oyeron las ovejas.

El complot contra Lázaro

9 Yo soy la puerta: el que por mí entre será salvo; entrará y saldrá, y hallará pastos.* Mt 26.63; 27.12,14; Lc 23.9; cf. Is 53.7.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 El ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. 11 »Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.** Cf. Jn 3.27; 18.11.El que a ti me ha entregado alude a las autoridades judías (Jn 18.35) y a Judas (13.2-4).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 Pero el asalariado, que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa.

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 Así que el asalariado huye porque es asalariado y no le importan las ovejas.* Y se sentó: Algunos traducen: y luego lo sentó (es decir, a Jesús).14 »Yo soy el buen pastor y conozco mis ovejas, y las mías me conocen,

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 así como el Padre me conoce y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; a esas también debo atraer y oirán mi voz, y habrá un rebańo y un pastor.* La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte. El condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución.

Jesús, la resurrección y la vida

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)

17 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida para volverla a tomar.

El mundo os odia

18 Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Volvió a haber división entre los judíos por estas palabras.

Unos griegos buscan a Jesús

20 Muchos de ellos decían: --Demonio tiene y está fuera de sí. żPor qué lo oís?

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 Decían otros: --Estas palabras no son de endemoniado. żPuede acaso el demonio abrir los ojos de los ciegos?

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 Se celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación. Era invierno, 23 y Jesús andaba en el Templo por el pórtico de Salomón. 24 Lo rodearon los judíos y le dijeron: --żHasta cuándo nos tendrás en suspenso? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Jesús les respondió: --Os lo he dicho, y no creéis. Las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí;* Mt 27.55-56; Mc 15.40; Lc 23.49.26 pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho.

Jesús anuncia su muerte

27 Mis ovejas oyen mi voz y yo las conozco, y me siguen;* En su casa: otra posible traducción: como madre propia.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 yo les doy vida eterna y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. 29 Mi Padre, que me las dio, mayor que todos es, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.** Vinagre: Podría referirse también al vino corriente que tomaban los soldados y la gente de escasos recursos.Hisopo: arbusto pequeńo, mencionado en el AT. Con pequeńos manojos hechos de sus ramas se efectuaban aspersiones rituales (Lv 14.4-7; Sal 51.7), particularmente en la Pascua (Ex 12.22).

Testigos de Cristo

30 El Padre y yo uno somos.

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

El costado de Jesús traspasado

31 Entonces los judíos volvieron a tomar piedras para apedrearlo.** Según la cronología de Jn, la Pascua de aquel ańo coincidía con el sábado.Con esto se aceleraba la muerte de los crucificados.

Los fariseos envían guardias para detener a Jesús

32 Jesús les respondió: --Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre; żpor cuál de ellas me apedreáis? 33 Le respondieron los judíos, diciendo: --Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia,ń 10.33Mt 26.65; Mc 14.64; Lc 22.70-71; cf. Lv 24.15-16.porque tú, siendo hombre, te haces Dios. 34 Jesús les respondió: --żNo está escrito en vuestra Ley: “Yo dije, dioses sois”?** Abrió: lit. punzó.Este hecho probablemente tiene un sentido profundo y simbólico para el evangelista: la sangre indica la muerte, y el agua simboliza la vida que Jesús comunica por el Espíritu (cf. Jn 4.14; 7.37; Heb 13.12; 1 Jn 1.7; 5.6-8).

Ceguera espiritual

35 Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada),* El que lo vio: probablemente el mismo discípulo mencionado en el v. 26 (véase Jn 19.27 nota m; cf. Jn 21.24; 1 Jn 1.2).

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 żal que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: “Tú blasfemas”, porque dije: “Hijo de Dios soy”?* Sal 34.20; cf. Ex 12.46; Nm 9.12. Con esta referencia se presenta a Jesús como el cordero pascual (véase Jn 1.29 n., y cf. 1 Co 5.7).

Ríos de agua viva

Incredulidad de los judíos

37 Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis.* Zac 12.10; cf. Ap 1.7.

Resurrección de Lázaro

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Lc 23.50-56)

38 Pero si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que conozcáis y creáis que el Padre está en mí y yo en el Padre.* Arimatea: Cf. Mt 27.57.

Sois de vuestro padre el diablo

39 Intentaron otra vez prenderlo, pero él se escapó de sus manos.*** Jn 3.1-2.Mirra y áloes: sustancias aromáticas extraídas de plantas; se colocaban entre las vendas que envolvían el cadáver.Cien libras: unos 30 kilos. Véase Jn 12.3 nota d.

División entre la gente

40 Y se fue de nuevo al otro lado del Jordán, al lugar donde primero había estado bautizando Juan, y se quedó allí. 41 Muchos acudían a él, y decían: --Juan, a la verdad, ninguna seńal hizo; pero todo lo que Juan dijo de este era verdad.* Mt 27.60.42 Y muchos creyeron en él allí.* Enterrar era un trabajo prohibido en sábado.

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Estaba enfermo uno llamado Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta, su hermana. 2 (María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, fue la que ungió al Seńor con perfume y le secó los pies con sus cabellos).* La corona y el manto simulaban las insignias reales (cf. Mc 15.17).3 Enviaron, pues, las hermanas a decir a Jesús: --Seńor, el que amas está enfermo. 4 Jesús, al oírlo, dijo: --Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.* Lc 23.4.

La obra del Espíritu Santo

5 Y amaba Jesús a Marta, a su hermana y a Lázaro. 6 Cuando oyó, pues, que estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba.

Jesús, el buen pastor

7 Luego, después de esto, dijo a los discípulos: --Vamos de nuevo a Judea.* Las autoridades judías expresan el motivo central de su decisión contra Jesús (cf. Mt 26.63-66; Mc 14.61-64). Ellos apelan a Lv 24.15-16 (cf. también Jn 5.18; 8.53-54; 10.30-33).8 Le dijeron los discípulos: --Rabí, hace poco los judíos intentaban apedrearte, ży otra vez vas allá?

El complot contra Lázaro

9 Respondió Jesús: --żNo tiene el día doce horas? El que anda de día no tropieza, porque ve la luz de este mundo;* Mt 26.63; 27.12,14; Lc 23.9; cf. Is 53.7.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él. 11 Dicho esto, agregó: --Nuestro amigo Lázaro duerme, pero voy a despertarlo.** Cf. Jn 3.27; 18.11.El que a ti me ha entregado alude a las autoridades judías (Jn 18.35) y a Judas (13.2-4).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 Dijeron entonces sus discípulos: --Seńor, si duerme, sanará.

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 Jesús decía esto de la muerte de Lázaro, pero ellos pensaron que hablaba del reposar del sueńo.* Y se sentó: Algunos traducen: y luego lo sentó (es decir, a Jesús).14 Entonces Jesús les dijo claramente: --Lázaro ha muerto,

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 y me alegro por vosotros de no haber estado allí, para que creáis; pero vamos a él.

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 Dijo entonces Tomás, llamado Dídimo, a sus condiscípulos: --Vamos también nosotros, para que muramos con él.* La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte. El condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución.

Jesús, la resurrección y la vida

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)

17 Llegó, pues, Jesús y halló que hacía ya cuatro días que Lázaro estaba en el sepulcro.

El mundo os odia

18 Betania estaba cerca de Jerusalén, como a quince estadios,

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 y muchos de los judíos habían venido a Marta y a María, para consolarlas por su hermano.

Unos griegos buscan a Jesús

20 Entonces Marta, cuando oyó que Jesús llegaba, salió a encontrarlo, pero María se quedó en casa.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 Marta dijo a Jesús: --Seńor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 Pero también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará. 23 Jesús le dijo: --Tu hermano resucitará. 24 Marta le dijo: --Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día final.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Le dijo Jesús: --Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.* Mt 27.55-56; Mc 15.40; Lc 23.49.26 Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. żCrees esto?

Jesús anuncia su muerte

27 Le dijo: --Sí, Seńor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.* En su casa: otra posible traducción: como madre propia.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Habiendo dicho esto, fue y llamó a María su hermana, diciéndole en secreto: --El Maestro está aquí, y te llama. 29 Ella, cuando lo oyó, se levantó de prisa y fue a él.** Vinagre: Podría referirse también al vino corriente que tomaban los soldados y la gente de escasos recursos.Hisopo: arbusto pequeńo, mencionado en el AT. Con pequeńos manojos hechos de sus ramas se efectuaban aspersiones rituales (Lv 14.4-7; Sal 51.7), particularmente en la Pascua (Ex 12.22).

Testigos de Cristo

30 Jesús todavía no había entrado en la aldea, sino que estaba en el lugar donde Marta lo había encontrado.

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

El costado de Jesús traspasado

31 Entonces los judíos que estaban en casa con ella y la consolaban, cuando vieron que María se había levantado de prisa y había salido, la siguieron, diciendo: --Va al sepulcro, a llorar allí.** Según la cronología de Jn, la Pascua de aquel ańo coincidía con el sábado.Con esto se aceleraba la muerte de los crucificados.

Los fariseos envían guardias para detener a Jesús

32 María, cuando llegó a donde estaba Jesús, al verlo, se postró a sus pies, diciéndole: --Seńor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano. 33 Jesús entonces, al verla llorando y a los judíos que la acompańaban, también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió, 34 y preguntó: --żDónde lo pusisteis? Le dijeron: --Seńor, ven y ve.** Abrió: lit. punzó.Este hecho probablemente tiene un sentido profundo y simbólico para el evangelista: la sangre indica la muerte, y el agua simboliza la vida que Jesús comunica por el Espíritu (cf. Jn 4.14; 7.37; Heb 13.12; 1 Jn 1.7; 5.6-8).

Ceguera espiritual

35 Jesús lloró.* El que lo vio: probablemente el mismo discípulo mencionado en el v. 26 (véase Jn 19.27 nota m; cf. Jn 21.24; 1 Jn 1.2).

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 Dijeron entonces los judíos: --ˇMirad cuánto lo amaba!* Sal 34.20; cf. Ex 12.46; Nm 9.12. Con esta referencia se presenta a Jesús como el cordero pascual (véase Jn 1.29 n., y cf. 1 Co 5.7).

Ríos de agua viva

Incredulidad de los judíos

37 Y algunos de ellos dijeron: --żNo podía este, que abrió los ojos al ciego,ń 11.37Jn 9.6-7.haber hecho también que Lázaro no muriera?* Zac 12.10; cf. Ap 1.7.

Resurrección de Lázaro

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Lc 23.50-56)

38 Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva y tenía una piedra puesta encima.* Arimatea: Cf. Mt 27.57.

Sois de vuestro padre el diablo

39 Dijo Jesús: --Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: --Seńor, hiede ya, porque lleva cuatro días.*** Jn 3.1-2.Mirra y áloes: sustancias aromáticas extraídas de plantas; se colocaban entre las vendas que envolvían el cadáver.Cien libras: unos 30 kilos. Véase Jn 12.3 nota d.

División entre la gente

40 Jesús le dijo: --żNo te he dicho que si crees verás la gloria de Dios? 41 Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: --Padre, gracias te doy por haberme oído.* Mt 27.60.42 Yo sé que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado.* Enterrar era un trabajo prohibido en sábado.

Jesús sana al hijo de un noble

43 Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: --ˇLázaro, ven fuera!

Las palabras de Jesús juzgarán a los hombres

44 Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: --Desatadlo y dejadlo ir.

ˇNunca nadie ha hablado así!

El complot para matar a Jesús

(Mt 26.1-5; Mc 14.1-2; Lc 22.1-2)

45 Entonces muchos de los judíos que habían ido para acompańar a María y vieron lo que había hecho Jesús, creyeron en él.* Cf. Mt 10.40; Mc 9.37; Jn 13.10; 14.9.46 Pero algunos de ellos fueron a los fariseos y les dijeron lo que Jesús había hecho.* Luz: Véase Jn 1.9 n.47 Entonces los principales sacerdotes y los fariseos reunieron el Concilio, y dijeron: --żQué haremos?, pues este hombre hace muchas seńales.* Jn 3.17.

La preexistencia de Cristo

48 Si lo dejamos así, todos creerán en él, y vendrán los romanos y destruirán nuestro lugar santo y nuestra nación.* Jn 3.17-18; 8.12.49 Entonces Caifás, uno de ellos, sumo sacerdote aquel ańo, les dijo: --Vosotros no sabéis nada, 50 ni os dais cuenta de que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación perezca. 51 Esto no lo dijo por sí mismo, sino que como era el sumo sacerdote aquel ańo, profetizó que Jesús había de morir por la nación; 52 y no solamente por la nación, sino también para congregar en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos.* Jn 10.16; cf. Is 11.12; Jer 23.3; Mc 2.12.

La mujer adúltera

53 Así que desde aquel día acordaron matarlo. 54 Por eso, Jesús ya no andaba abiertamente entre los judíos, sino que se alejó de allí a la región contigua al desierto, a una ciudad llamada Efraín, y se quedó allí con sus discípulos.* Efraín: situado probablemente al nordeste de Jerusalén.55 Se acercaba la Pascua de los judíos, y muchos subieron de aquella región a Jerusalén, antes de la Pascua, para purificarse.* Pascua: Véase Jn 2.13 n. Esta es la tercera Pascua mencionada en Jn. Antes de celebrar la Pascua, los que se encontraban ritualmente impuros debían hacer una purificación que podía durar hasta siete días (cf. 2 Cr 30.17-20).56 Buscaban a Jesús y se preguntaban unos a otros en el Templo: --żQué os parece? żNo vendrá a la fiesta? 57 Los principales sacerdotes y los fariseos habían dado orden de que si alguno se enteraba de dónde estaba, informara de ello, para prenderlo.

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Seis días antes de la Pascua fue Jesús a Betania, donde estaba Lázaro, el que había estado muerto y a quien había resucitado de los muertos. 2 Y le hicieron allí una cena; Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban sentados a la mesa con él.* La corona y el manto simulaban las insignias reales (cf. Mc 15.17).3 Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús y los secó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume. 4 Dijo uno de sus discípulos, Judas Iscariote hijo de Simón, el que lo había de entregar:* Lc 23.4.

La obra del Espíritu Santo

5 --żPor qué no se vendió este perfume por trescientos denarios y se les dio a los pobres? 6 Pero dijo esto, no porque se preocupara por los pobres, sino porque era ladrón y, teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella.

Jesús, el buen pastor

7 Entonces Jesús dijo: --Déjala, para el día de mi sepultura ha guardado esto.* Las autoridades judías expresan el motivo central de su decisión contra Jesús (cf. Mt 26.63-66; Mc 14.61-64). Ellos apelan a Lv 24.15-16 (cf. también Jn 5.18; 8.53-54; 10.30-33).8 A los pobres siempre los tendréis con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis.

El complot contra Lázaro

9 Gran multitud de los judíos supieron entonces que él estaba allí, y fueron, no solamente por causa de Jesús, sino también para ver a Lázaro, a quien había resucitado de los muertos.* Mt 26.63; 27.12,14; Lc 23.9; cf. Is 53.7.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 Pero los principales sacerdotes acordaron dar muerte también a Lázaro, 11 porque a causa de él muchos de los judíos se apartaban y creían en Jesús.** Cf. Jn 3.27; 18.11.El que a ti me ha entregado alude a las autoridades judías (Jn 18.35) y a Judas (13.2-4).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 El siguiente día, grandes multitudes que habían ido a la fiesta, al oir que Jesús llegaba a Jerusalén,

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 tomaron ramas de palmera y salieron a recibirlo, y clamaban: --ˇHosana! ˇBendito el que viene en el nombre del Seńor, el Rey de Israel!* Y se sentó: Algunos traducen: y luego lo sentó (es decir, a Jesús).14 Halló Jesús un asnillo y montó sobre él, como está escrito:

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 «No temas, hija de Sión;ń 12.15Is 40.9; Sof 3.16.
tu Rey viene,
montado sobre un pollino de asna».

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 Estas cosas no las entendieron sus discípulos al principio, pero cuando Jesús fue glorificado, entonces se acordaron de que estas cosas estaban escritas acerca de él, y de que se las habían hecho.* La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte. El condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución.

Jesús, la resurrección y la vida

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)

17 Y daba testimonio la gente que estaba con él cuando llamó a Lázaro del sepulcro y lo resucitó de los muertos.

El mundo os odia

18 Por lo cual también había salido la gente a recibirlo, porque había oído que él había hecho esta seńal.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Pero los fariseos dijeron entre sí: --Ya veis que no conseguís nada. Mirad, el mundo se va tras él.

Unos griegos buscan a Jesús

20 Había ciertos griegos entre los que habían subido a adorar en la fiesta.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 Estos, pues, se acercaron a Felipe, que era de Betsaida de Galilea, y le rogaron, diciendo: --Seńor, queremos ver a Jesús.

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 Felipe fue y se lo dijo a Andrés; entonces Andrés y Felipe se lo dijeron a Jesús. 23 Jesús les respondió diciendo: --Ha llegado la hora para que el Hijo del hombre sea glorificado. 24 De cierto, de cierto os digo que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo, pero si muere, lleva mucho fruto.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 El que ama su vida, la perderá; y el que odia su vida en este mundo, para vida eterna la guardará.* Mt 27.55-56; Mc 15.40; Lc 23.49.26 Si alguno me sirve, sígame; y donde yo esté, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirve, mi Padre lo honrará.

Jesús anuncia su muerte

27 »Ahora está turbada mi alma, ży qué diré? żPadre, sálvame de esta hora? Pero para esto he llegado a esta hora.* En su casa: otra posible traducción: como madre propia.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: «Lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez». 29 Y la multitud que estaba allí y había oído la voz, decía que había sido un trueno. Otros decían: --Un ángel le ha hablado.** Vinagre: Podría referirse también al vino corriente que tomaban los soldados y la gente de escasos recursos.Hisopo: arbusto pequeńo, mencionado en el AT. Con pequeńos manojos hechos de sus ramas se efectuaban aspersiones rituales (Lv 14.4-7; Sal 51.7), particularmente en la Pascua (Ex 12.22).

Testigos de Cristo

30 Respondió Jesús y dijo: --No ha venido esta voz por causa mía, sino por causa de vosotros.

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

El costado de Jesús traspasado

31 Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.** Según la cronología de Jn, la Pascua de aquel ańo coincidía con el sábado.Con esto se aceleraba la muerte de los crucificados.

Los fariseos envían guardias para detener a Jesús

32 Y yo, cuando sea levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo. 33 Esto decía dando a entender de qué muerte iba a morir. 34 Le respondió la gente: --Nosotros hemos oído que, según la Ley, el Cristo permanece para siempre. żCómo, pues, dices tú que es necesario que el Hijo del hombre sea levantado? żQuién es este Hijo del hombre?** Abrió: lit. punzó.Este hecho probablemente tiene un sentido profundo y simbólico para el evangelista: la sangre indica la muerte, y el agua simboliza la vida que Jesús comunica por el Espíritu (cf. Jn 4.14; 7.37; Heb 13.12; 1 Jn 1.7; 5.6-8).

Ceguera espiritual

35 Entonces Jesús les dijo: --Aún por un poco de tiempo la luz está entre vosotros; andad entretanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas, porque el que anda en tinieblas no sabe a dónde va.* El que lo vio: probablemente el mismo discípulo mencionado en el v. 26 (véase Jn 19.27 nota m; cf. Jn 21.24; 1 Jn 1.2).

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 Entre tanto que tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz. Habiendo dicho Jesús esto, se fue y se ocultó de ellos.* Sal 34.20; cf. Ex 12.46; Nm 9.12. Con esta referencia se presenta a Jesús como el cordero pascual (véase Jn 1.29 n., y cf. 1 Co 5.7).

Ríos de agua viva

Incredulidad de los judíos

37 Pero a pesar de que había hecho tantas seńales delante de ellos, no creían en él,* Zac 12.10; cf. Ap 1.7.

Resurrección de Lázaro

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Lc 23.50-56)

38 para que se cumpliera la palabra del profeta Isaías, que dijo:
«Seńor, żquién ha creído%a nuestro anuncio?
żY a quién se ha revelado%el brazo del Seńor?».
*
Arimatea: Cf. Mt 27.57.

Sois de vuestro padre el diablo

39 Por esto no podían creer, porque también dijo Isaías:
***
Jn 3.1-2.Mirra y áloes: sustancias aromáticas extraídas de plantas; se colocaban entre las vendas que envolvían el cadáver.Cien libras: unos 30 kilos. Véase Jn 12.3 nota d.

División entre la gente

40 «Cegó los ojos de ellos%y endureció su corazón,
para que no vean con los ojos,
ni entiendan con el corazón,
ni se conviertan, y yo los sane».
41 Isaías dijo esto cuando vio su gloria, y habló acerca de él.* Mt 27.60.42 A pesar de eso, muchos, incluso de los gobernantes, creyeron en él, pero no lo confesaban por temor a los fariseos, para no ser expulsados de la sinagoga,* Enterrar era un trabajo prohibido en sábado.

Jesús sana al hijo de un noble

43 porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios.

Las palabras de Jesús juzgarán a los hombres

44 Jesús clamó y dijo: «El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me envió;

ˇNunca nadie ha hablado así!

El complot para matar a Jesús

(Mt 26.1-5; Mc 14.1-2; Lc 22.1-2)

45 y el que me ve, ve al que me envió.* Cf. Mt 10.40; Mc 9.37; Jn 13.10; 14.9.46 Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas.* Luz: Véase Jn 1.9 n.47 Al que oye mis palabras y no las guarda, yo no lo juzgo, porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo.* Jn 3.17.

La preexistencia de Cristo

48 El que me rechaza y no recibe mis palabras, tiene quien lo juzgue: la palabra que he hablado, ella lo juzgará en el día final.* Jn 3.17-18; 8.12.49 Yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre, que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir y de lo que he de hablar. 50 Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho».

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasara de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. 2 Y cuando cenaban, como el diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote hijo de Simón que lo entregara,* La corona y el manto simulaban las insignias reales (cf. Mc 15.17).3 sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios y a Dios iba, 4 se levantó de la cena, se quitó su manto y, tomando una toalla, se la cińó.* Lc 23.4.

La obra del Espíritu Santo

5 Luego puso agua en una vasija y comenzó a lavar los pies de los discípulos y a secarlos con la toalla con que estaba ceńido. 6 Cuando llegó a Simón Pedro, este le dijo: --Seńor, żtú me lavarás los pies?

Jesús, el buen pastor

7 Respondió Jesús y le dijo: --Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora, pero lo entenderás después.* Las autoridades judías expresan el motivo central de su decisión contra Jesús (cf. Mt 26.63-66; Mc 14.61-64). Ellos apelan a Lv 24.15-16 (cf. también Jn 5.18; 8.53-54; 10.30-33).8 Pedro le dijo: --No me lavarás los pies jamás. Jesús le respondió: --Si no te lavo, no tendrás parte conmigo.

El complot contra Lázaro

9 Le dijo Simón Pedro: --Seńor, no solo mis pies, sino también las manos y la cabeza.* Mt 26.63; 27.12,14; Lc 23.9; cf. Is 53.7.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 Jesús le dijo: --El que está lavado no necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio; y vosotros limpios estáis, aunque no todos. 11 Él sabía quién lo iba a entregar; por eso dijo: «No estáis limpios todos».** Cf. Jn 3.27; 18.11.El que a ti me ha entregado alude a las autoridades judías (Jn 18.35) y a Judas (13.2-4).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 Así que, después que les lavó los pies, tomó su manto, volvió a la mesa y les dijo: --żSabéis lo que os he hecho?

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 Vosotros me llamáis Maestro y Seńor, y decís bien, porque lo soy.* Y se sentó: Algunos traducen: y luego lo sentó (es decir, a Jesús).14 Pues si yo, el Seńor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros,

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 porque ejemplo os he dado para que, como yo os he hecho, vosotros también hagáis.

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su seńor, ni el enviado es mayor que el que lo envió.* La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte. El condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución.

Jesús, la resurrección y la vida

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)

17 Si sabéis estas cosas, bienaventurados sois si las hacéis.

El mundo os odia

18 »No hablo de todos vosotros; yo sé a quienes he elegido. Pero debe cumplirse la Escritura: “El que come pan conmigo alzó el pie contra mí”.ń 13.18.Sal 41.9. Esta expresión metafórica significa volverse contra alguien y traicionarlo.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Desde ahora os lo digo antes que suceda, para que cuando suceda creáis que yo soy.

Unos griegos buscan a Jesús

20 De cierto, de cierto os digo: El que reciba al que yo envíe, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 Habiendo dicho Jesús esto, se conmovió en espíritu y declaró: --De cierto, de cierto os digo que uno de vosotros me va a entregar.

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 Entonces los discípulos se miraron unos a otros, dudando de quién hablaba. 23 Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado al lado de Jesús. 24 A este, pues, hizo seńas Simón Pedro para que preguntara quién era aquel de quien hablaba.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Él entonces, recostándose sobre el pecho de Jesús, le preguntó: --Seńor, żquién es?* Mt 27.55-56; Mc 15.40; Lc 23.49.26 Respondió Jesús: --A quien yo le dé el pan mojado, ese es. Y, mojando el pan, lo dio a Judas Iscariote hijo de Simón.

Jesús anuncia su muerte

27 Y después del bocado, Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo: --Lo que vas a hacer, hazlo pronto.* En su casa: otra posible traducción: como madre propia.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Pero ninguno de los que estaban a la mesa entendió por qué le dijo esto. 29 Algunos pensaban, puesto que Judas tenía la bolsa, que Jesús le decía: «Compra lo que necesitamos para la fiesta»; o que diera algo a los pobres.** Vinagre: Podría referirse también al vino corriente que tomaban los soldados y la gente de escasos recursos.Hisopo: arbusto pequeńo, mencionado en el AT. Con pequeńos manojos hechos de sus ramas se efectuaban aspersiones rituales (Lv 14.4-7; Sal 51.7), particularmente en la Pascua (Ex 12.22).

Testigos de Cristo

30 Cuando él tomó el bocado, salió en seguida. Era ya de noche.

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

El costado de Jesús traspasado

31 Entonces, cuando salió, dijo Jesús: --Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él.** Según la cronología de Jn, la Pascua de aquel ańo coincidía con el sábado.Con esto se aceleraba la muerte de los crucificados.

Los fariseos envían guardias para detener a Jesús

32 Si Dios es glorificado en él, Dios también lo glorificará en sí mismo, y en seguida lo glorificará. 33 Hijitos, aún estaré con vosotros un poco. Me buscaréis, pero, como dije a los judíos, así os digo ahora a vosotros: A donde yo voy, vosotros no podéis ir. 34 Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.** Abrió: lit. punzó.Este hecho probablemente tiene un sentido profundo y simbólico para el evangelista: la sangre indica la muerte, y el agua simboliza la vida que Jesús comunica por el Espíritu (cf. Jn 4.14; 7.37; Heb 13.12; 1 Jn 1.7; 5.6-8).

Ceguera espiritual

35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tenéis amor los unos por los otros.* El que lo vio: probablemente el mismo discípulo mencionado en el v. 26 (véase Jn 19.27 nota m; cf. Jn 21.24; 1 Jn 1.2).

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 Le dijo Simón Pedro: --Seńor, ża dónde vas? Jesús le respondió: --A donde voy, no me puedes seguir ahora, pero me seguirás después.* Sal 34.20; cf. Ex 12.46; Nm 9.12. Con esta referencia se presenta a Jesús como el cordero pascual (véase Jn 1.29 n., y cf. 1 Co 5.7).

Ríos de agua viva

Incredulidad de los judíos

37 Le dijo Pedro: --Seńor, żpor qué no te puedo seguir ahora? ˇMi vida daré por ti!* Zac 12.10; cf. Ap 1.7.

Resurrección de Lázaro

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Lc 23.50-56)

38 Jesús le respondió: --żTu vida darás por mí? De cierto, de cierto te digo: No cantará el gallo sin que me hayas negado tres veces.* Arimatea: Cf. Mt 27.57.

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 »No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. 2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.* La corona y el manto simulaban las insignias reales (cf. Mc 15.17).3 Y si me voy y os preparo lugar, vendré otra vez y os tomaré a mí mismo, para que donde yo esté, vosotros también estéis. 4 Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino.* Lc 23.4.

La obra del Espíritu Santo

5 Le dijo Tomás: --Seńor, no sabemos a dónde vas; żcómo, pues, podemos saber el camino? 6 Jesús le dijo: --Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.

Jesús, el buen pastor

7 Si me conocierais, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora lo conocéis y lo habéis visto.* Las autoridades judías expresan el motivo central de su decisión contra Jesús (cf. Mt 26.63-66; Mc 14.61-64). Ellos apelan a Lv 24.15-16 (cf. también Jn 5.18; 8.53-54; 10.30-33).8 Felipe le dijo: --Seńor, muéstranos el Padre y nos basta.

El complot contra Lázaro

9 Jesús le dijo: --żTanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí ha visto al Padre; żcómo, pues, dices tú: “Muéstranos el Padre”?* Mt 26.63; 27.12,14; Lc 23.9; cf. Is 53.7.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 żNo crees que yo soy en el Padre y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre, que vive en mí, él hace las obras. 11 Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras.** Cf. Jn 3.27; 18.11.El que a ti me ha entregado alude a las autoridades judías (Jn 18.35) y a Judas (13.2-4).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 »De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él también las hará; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 Todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.* Y se sentó: Algunos traducen: y luego lo sentó (es decir, a Jesús).14 Si algo pedís en mi nombre, yo lo haré.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 »Si me amáis, guardad mis mandamientos.

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 Y yo rogaré al Padre y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:* La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte. El condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución.

Jesús, la resurrección y la vida

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)

17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce; pero vosotros lo conocéis, porque vive con vosotros y estará en vosotros.

El mundo os odia

18 »No os dejaré huérfanos; volveréń 14.18Volveré: Véase Jn 14.3 n.a vosotros.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Todavía un poco, y el mundo no me verá más, pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis.

Unos griegos buscan a Jesús

20 En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí y yo en vosotros.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 El que tiene mis mandamientos y los guarda, ese es el que me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo lo amaré y me manifestaré a él.

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 Le dijo Judas (no el Iscariote): --Seńor, żcómo es que te manifestarás a nosotros y no al mundo? 23 Respondió Jesús y le dijo: --El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada con él. 24 El que no me ama no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 »Os he dicho estas cosas estando con vosotros.* Mt 27.55-56; Mc 15.40; Lc 23.49.26 Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseńará todas las cosas y os recordará todo lo que yo os he dicho.

Jesús anuncia su muerte

27 »La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo.* En su casa: otra posible traducción: como madre propia.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Habéis oído que yo os he dicho: “Voy, y vuelvo a vosotros”. Si me amarais, os habríais regocijado, porque he dicho que voy al Padre, porque el Padre mayor es que yo. 29 Y ahora os lo he dicho antes que suceda, para que, cuando suceda, creáis.** Vinagre: Podría referirse también al vino corriente que tomaban los soldados y la gente de escasos recursos.Hisopo: arbusto pequeńo, mencionado en el AT. Con pequeńos manojos hechos de sus ramas se efectuaban aspersiones rituales (Lv 14.4-7; Sal 51.7), particularmente en la Pascua (Ex 12.22).

Testigos de Cristo

30 No hablaré ya mucho con vosotros, porque viene el príncipe de este mundo y él nada tiene en mí.

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

El costado de Jesús traspasado

31 Pero para que el mundo conozca que amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago. »ˇLevantaos, vámonos de aquí!** Según la cronología de Jn, la Pascua de aquel ańo coincidía con el sábado.Con esto se aceleraba la muerte de los crucificados.

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 »Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el labrador. 2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.* La corona y el manto simulaban las insignias reales (cf. Mc 15.17).3 Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. 4 Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.* Lc 23.4.

La obra del Espíritu Santo

5 »Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí y yo en él, este lleva mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer. 6 El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, los echan en el fuego y arden.

Jesús, el buen pastor

7 Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queráis y os será hecho.* Las autoridades judías expresan el motivo central de su decisión contra Jesús (cf. Mt 26.63-66; Mc 14.61-64). Ellos apelan a Lv 24.15-16 (cf. también Jn 5.18; 8.53-54; 10.30-33).8 En esto es glorificado mi Padre: en que llevéis mucho fruto y seáis así mis discípulos.

El complot contra Lázaro

9 Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.* Mt 26.63; 27.12,14; Lc 23.9; cf. Is 53.7.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. 11 »Estas cosas os he hablado para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea completo.** Cf. Jn 3.27; 18.11.El que a ti me ha entregado alude a las autoridades judías (Jn 18.35) y a Judas (13.2-4).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 »Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado.

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.* Y se sentó: Algunos traducen: y luego lo sentó (es decir, a Jesús).14 Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su seńor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre os las he dado a conocer.

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, él os lo dé.* La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte. El condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución.

Jesús, la resurrección y la vida

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)

17 Esto os mando: Que os améis unos a otros.

El mundo os odia

18 »Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os odia.

Unos griegos buscan a Jesús

20 Acordaos de la palabra que yo os he dicho: “El siervo no es mayor que su seńor”.ń 15.20Jn 13.16; cf. Mt 10.24; Lc 6.40.Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 Pero todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado.

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 »Si yo no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen excusa por su pecado. 23 El que me odia a mí, también a mi Padre odia. 24 Si yo no hubiera hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto, y me han odiado a mí y a mi Padre.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Pero esto es para que se cumpla la palabra que está escrita en su Ley: “Sin causa me odian”.* Mt 27.55-56; Mc 15.40; Lc 23.49.26 »Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.

Jesús anuncia su muerte

27 Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio.* En su casa: otra posible traducción: como madre propia.

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 »Estas cosas os he hablado para que no tengáis tropiezo. 2 Os expulsarán de las sinagogas, y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate pensará que rinde servicio a Dios.* La corona y el manto simulaban las insignias reales (cf. Mc 15.17).3 Y harán esto porque no conocen al Padre ni a mí. 4 Pero os he dicho estas cosas para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que ya os lo había dicho. »Esto no os lo dije al principio, porque yo estaba con vosotros.* Lc 23.4.

La obra del Espíritu Santo

5 Pero ahora voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “żA dónde vas?”. 6 Antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón.

Jesús, el buen pastor

7 Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya, porque si no me voy, el Consolador no vendrá a vosotros; pero si me voy, os lo enviaré.* Las autoridades judías expresan el motivo central de su decisión contra Jesús (cf. Mt 26.63-66; Mc 14.61-64). Ellos apelan a Lv 24.15-16 (cf. también Jn 5.18; 8.53-54; 10.30-33).8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.

El complot contra Lázaro

9 De pecado, por cuanto no creen en mí;* Mt 26.63; 27.12,14; Lc 23.9; cf. Is 53.7.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 de justicia, por cuanto voy al Padre y no me veréis más; 11 y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.** Cf. Jn 3.27; 18.11.El que a ti me ha entregado alude a las autoridades judías (Jn 18.35) y a Judas (13.2-4).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 »Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar.

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga y os hará saber las cosas que habrán de venir.* Y se sentó: Algunos traducen: y luego lo sentó (es decir, a Jesús).14 Él me glorificará, porque tomará de lo mío y os lo hará saber.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío y os lo hará saber.

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 »Todavía un poco y no me veréis, y de nuevo un poco y me veréis, porque yo voy al Padre.* La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte. El condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución.

Jesús, la resurrección y la vida

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)

17 Entonces algunos de sus discípulos se decían entre sí: --żQué es esto que nos dice: “Todavía un poco y no me veréis, y de nuevo un poco y me veréis”; y “porque yo voy al Padre”?

El mundo os odia

18 Decían, pues: --żQué quiere decir con: “Todavía un poco”? No entendemos lo que dice.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Jesús comprendió que querían preguntarle, y les dijo: --żPreguntáis entre vosotros acerca de esto que dije: “Todavía un poco y no me veréis, y de nuevo un poco y me veréis”?

Unos griegos buscan a Jesús

20 De cierto, de cierto os digo que vosotros lloraréis y lamentaréis, y en cambio el mundo se alegrará; pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 La mujer cuando da a luz tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero después que ha dado a luz a un nińo, ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo.

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 También vosotros ahora tenéis tristeza, pero os volveré a ver y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo. 23 En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo que todo cuanto pidáis al Padre en mi nombre, os lo dará. 24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea completo.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 »Estas cosas os he hablado en alegorías; la hora viene cuando ya no os hablaré en alegorías, sino que claramente os anunciaré acerca del Padre.* Mt 27.55-56; Mc 15.40; Lc 23.49.26 En aquel día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros,

Jesús anuncia su muerte

27 pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado y habéis creído que yo salí de Dios.* En su casa: otra posible traducción: como madre propia.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Salí del Padre y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo y regreso al Padre. 29 Le dijeron sus discípulos: --Ahora hablas claramente y ninguna alegoría dices.** Vinagre: Podría referirse también al vino corriente que tomaban los soldados y la gente de escasos recursos.Hisopo: arbusto pequeńo, mencionado en el AT. Con pequeńos manojos hechos de sus ramas se efectuaban aspersiones rituales (Lv 14.4-7; Sal 51.7), particularmente en la Pascua (Ex 12.22).

Testigos de Cristo

30 Ahora entendemos que sabes todas las cosas y no necesitas que nadie te pregunte; por esto creemos que has salido de Dios.

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

El costado de Jesús traspasado

31 Jesús les respondió: --żAhora creéis?** Según la cronología de Jn, la Pascua de aquel ańo coincidía con el sábado.Con esto se aceleraba la muerte de los crucificados.

Los fariseos envían guardias para detener a Jesús

32 La hora viene, y ha venido ya, en que seréis esparcidos cada uno por su lado y me dejaréis solo; pero no estoy solo, porque el Padre está conmigo. 33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo.

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: --Padre, la hora ha llegado: glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti, 2 pues le has dado potestad sobre toda carne para que dé vida eterna a todos los que le diste.* La corona y el manto simulaban las insignias reales (cf. Mc 15.17).3 Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. 4 »Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciera.* Lc 23.4.

La obra del Espíritu Santo

5 Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo existiera. 6 »He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra.

Jesús, el buen pastor

7 Ahora han conocido que todas las cosas que me has dado proceden de ti,* Las autoridades judías expresan el motivo central de su decisión contra Jesús (cf. Mt 26.63-66; Mc 14.61-64). Ellos apelan a Lv 24.15-16 (cf. también Jn 5.18; 8.53-54; 10.30-33).8 porque las palabras que me diste les he dado; y ellos las recibieron y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste.

El complot contra Lázaro

9 »Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste, porque tuyos son,* Mt 26.63; 27.12,14; Lc 23.9; cf. Is 53.7.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 y todo lo mío es tuyo y lo tuyo mío; y he sido glorificado en ellos. 11 »Ya no estoy en el mundo; pero estos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros.** Cf. Jn 3.27; 18.11.El que a ti me ha entregado alude a las autoridades judías (Jn 18.35) y a Judas (13.2-4).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliera.

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 »Pero ahora vuelvo a ti, y hablo esto en el mundo para que tengan mi gozo completo en sí mismos.* Y se sentó: Algunos traducen: y luego lo sentó (es decir, a Jesús).14 Yo les he dado tu palabra, y el mundo los odió porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.* La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte. El condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución.

Jesús, la resurrección y la vida

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)

17 Santifícalos en tu verdad: tu palabra es verdad.ń 17.17Jn 15.3.

El mundo os odia

18 Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad.

Unos griegos buscan a Jesús

20 »Pero no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos,

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 para que todos sean uno; como tú, Padre, en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste.

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 Yo les he dado la gloria que me diste, para que sean uno, así como nosotros somos uno. 23 Yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. 24 »Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo esté, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado, pues me has amado desde antes de la fundación del mundo.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y estos han conocido que tú me enviaste.* Mt 27.55-56; Mc 15.40; Lc 23.49.26 Les he dado a conocer tu nombre y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado esté en ellos y yo en ellos.

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Habiendo dicho Jesús estas cosas, salió con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto en el cual entró con sus discípulos. 2 Y también Judas, el que lo entregaba, conocía aquel lugar, porque muchas veces Jesús se había reunido allí con sus discípulos.* La corona y el manto simulaban las insignias reales (cf. Mc 15.17).3 Judas, pues, tomando una compańía de soldados y guardias de los principales sacerdotes y de los fariseos, fue allí con linternas, antorchas y armas. 4 Pero Jesús, sabiendo todas las cosas que le habían de sobrevenir, se adelantó y les preguntó: --żA quién buscáis?* Lc 23.4.

La obra del Espíritu Santo

5 Le respondieron: --A Jesús nazareno. Jesús les dijo: --Yo soy. Estaba también con ellos Judas, el que lo entregaba. 6 Cuando les dijo: «Yo soy», retrocedieron y cayeron a tierra.

Jesús, el buen pastor

7 Volvió, pues, a preguntarles: --żA quién buscáis? Y ellos dijeron: --A Jesús nazareno.* Las autoridades judías expresan el motivo central de su decisión contra Jesús (cf. Mt 26.63-66; Mc 14.61-64). Ellos apelan a Lv 24.15-16 (cf. también Jn 5.18; 8.53-54; 10.30-33).8 Respondió Jesús: --Os he dicho que yo soy. Si me buscáis a mí, dejad ir a estos.

El complot contra Lázaro

9 Esto dijo para que se cumpliera aquello que había dicho: «De los que me diste, no perdí ninguno».* Mt 26.63; 27.12,14; Lc 23.9; cf. Is 53.7.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la desenvainó, hirió al siervo del Sumo sacerdote y le cortó la oreja derecha. El siervo se llamaba Malco. 11 Jesús entonces dijo a Pedro: --Mete tu espada en la vaina. La copa que el Padre me ha dado, żno la he de beber?** Cf. Jn 3.27; 18.11.El que a ti me ha entregado alude a las autoridades judías (Jn 18.35) y a Judas (13.2-4).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 Entonces la compańía de soldados, el comandante y los guardias de los judíos prendieron a Jesús, lo ataron

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 y lo llevaron primeramente ante Anás, porque era suegro de Caifás, que era sumo sacerdote aquel ańo.* Y se sentó: Algunos traducen: y luego lo sentó (es decir, a Jesús).14 Caifás fue quien explicó a los judíos que convenía que un solo hombre muriera por el pueblo.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 Seguían a Jesús Simón Pedro y otro discípulo. Este discípulo era conocido del Sumo sacerdote, y entró con Jesús al patio del Sumo sacerdote;

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 pero Pedro estaba fuera, a la puerta. Salió, pues, el discípulo que era conocido del Sumo sacerdote, y habló a la portera e hizo entrar a Pedro.* La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte. El condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución.

Jesús, la resurrección y la vida

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)

17 Entonces la criada portera dijo a Pedro: --żNo eres tú también de los discípulos de este hombre? Dijo él: --ˇNo lo soy!

El mundo os odia

18 Estaban en pie los siervos y los guardias que habían encendido un fuego, porque hacía frío y se calentaban. También con ellos estaba Pedro en pie, calentándose.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 El Sumo sacerdote preguntó a Jesús acerca de sus discípulos y de su doctrina.

Unos griegos buscan a Jesús

20 Jesús le respondió: --Yo públicamente he hablado al mundo. Siempre he enseńado en la sinagoga y en el Templo, donde se reúnen todos los judíos, y nada he hablado en oculto.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 żPor qué me preguntas a mí? Pregunta, a los que han oído, de qué les he hablado; ellos saben lo que yo he dicho.

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 Cuando Jesús dijo esto, uno de los guardias que estaba allí le dio una bofetada, diciendo: --żAsí respondes al Sumo sacerdote? 23 Jesús le respondió: --Si he hablado mal, testifica en qué está el mal; pero si bien, żpor qué me golpeas? 24 Anás entonces lo envió atado a Caifás, el sumo sacerdote.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Estaba, pues, Pedro en pie, calentándose, y le preguntaron: --żNo eres tú de sus discípulos? Él negó y dijo: --ˇNo lo soy!* Mt 27.55-56; Mc 15.40; Lc 23.49.26 Uno de los siervos del Sumo sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro había cortado la oreja, le dijo: --żNo te vi yo en el huerto con él?

Jesús anuncia su muerte

27 Negó Pedro otra vez, y en seguida cantó el gallo.* En su casa: otra posible traducción: como madre propia.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Llevaron a Jesús de casa de Caifás al pretorio. Era de mańana, y ellos no entraron en el pretorio para no contaminarse y así poder comer la Pascua.ń 18.28Al entrar en la casa de un pagano, el judío quedaba ritualmente impuro (cf. Hch 10.28). 29 Entonces salió Pilato a donde ellos estaban, y les dijo: --żQué acusación traéis contra este hombre?** Vinagre: Podría referirse también al vino corriente que tomaban los soldados y la gente de escasos recursos.Hisopo: arbusto pequeńo, mencionado en el AT. Con pequeńos manojos hechos de sus ramas se efectuaban aspersiones rituales (Lv 14.4-7; Sal 51.7), particularmente en la Pascua (Ex 12.22).

Testigos de Cristo

30 Respondieron y le dijeron: --Si este no fuera malhechor, no te lo habríamos entregado.

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

El costado de Jesús traspasado

31 Entonces les dijo Pilato: --Tomadlo vosotros y juzgadlo según vuestra ley. Los judíos le dijeron: --A nosotros no nos está permitido dar muerte a nadie.** Según la cronología de Jn, la Pascua de aquel ańo coincidía con el sábado.Con esto se aceleraba la muerte de los crucificados.

Los fariseos envían guardias para detener a Jesús

32 Dijeron esto para que se cumpliera la palabra que Jesús había dicho, dando a entender de qué muerte iba a morir. 33 Entonces Pilato volvió a entrar en el pretorio, llamó a Jesús y le dijo: --żEres tú el Rey de los judíos? 34 Jesús le respondió: --żDices tú esto por ti mismo o te lo han dicho otros de mí?** Abrió: lit. punzó.Este hecho probablemente tiene un sentido profundo y simbólico para el evangelista: la sangre indica la muerte, y el agua simboliza la vida que Jesús comunica por el Espíritu (cf. Jn 4.14; 7.37; Heb 13.12; 1 Jn 1.7; 5.6-8).

Ceguera espiritual

35 Pilato le respondió: --żSoy yo acaso judío? Tu nación y los principales sacerdotes te han entregado a mí. żQué has hecho?* El que lo vio: probablemente el mismo discípulo mencionado en el v. 26 (véase Jn 19.27 nota m; cf. Jn 21.24; 1 Jn 1.2).

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 Respondió Jesús: --Mi Reino no es de este mundo; si mi Reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi Reino no es de aquí.* Sal 34.20; cf. Ex 12.46; Nm 9.12. Con esta referencia se presenta a Jesús como el cordero pascual (véase Jn 1.29 n., y cf. 1 Co 5.7).

Ríos de agua viva

Incredulidad de los judíos

37 Le dijo entonces Pilato: --Luego, żeres tú rey? Respondió Jesús: --Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.* Zac 12.10; cf. Ap 1.7.

Resurrección de Lázaro

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Lc 23.50-56)

38 Le dijo Pilato: --żQué es la verdad? Y dicho esto, salió otra vez a donde estaban los judíos, y les dijo: --Yo no hallo en él ningún delito.* Arimatea: Cf. Mt 27.57.

Sois de vuestro padre el diablo

39 Pero vosotros tenéis la costumbre de que os suelte a un preso en la Pascua. żQueréis, pues, que os suelte al Rey de los judíos?*** Jn 3.1-2.Mirra y áloes: sustancias aromáticas extraídas de plantas; se colocaban entre las vendas que envolvían el cadáver.Cien libras: unos 30 kilos. Véase Jn 12.3 nota d.

División entre la gente

40 Entonces todos dieron voces de nuevo, diciendo: --ˇA éste no! ˇA Barrabás! --y Barrabás era ladrón--.

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Así que tomó entonces Pilato a Jesús y lo azotó. 2 Los soldados entretejieron una corona de espinas y la pusieron sobre su cabeza, y lo vistieron con un manto de púrpura,* La corona y el manto simulaban las insignias reales (cf. Mc 15.17).3 y le decían: --ˇSalve, Rey de los judíos! --y le daban bofetadas. 4 Entonces Pilato salió otra vez, y les dijo: --Mirad, os lo traigo fuera para que entendáis que ningún delito hallo en él.* Lc 23.4.

La obra del Espíritu Santo

5 Y salió Jesús llevando la corona de espinas y el manto de púrpura. Pilato les dijo: --ˇEste es el hombre! 6 Cuando lo vieron los principales sacerdotes y los guardias, dieron voces diciendo: --ˇCrucifícalo! ˇCrucifícalo! Pilato les dijo: --Tomadlo vosotros y crucificadlo, porque yo no hallo delito en él.

Jesús, el buen pastor

7 Los judíos le respondieron: --Nosotros tenemos una ley y, según nuestra ley, debe morir, porque se hizo a sí mismo Hijo de Dios.* Las autoridades judías expresan el motivo central de su decisión contra Jesús (cf. Mt 26.63-66; Mc 14.61-64). Ellos apelan a Lv 24.15-16 (cf. también Jn 5.18; 8.53-54; 10.30-33).8 Cuando Pilato oyó decir esto, tuvo más miedo.

El complot contra Lázaro

9 Entró otra vez en el pretorio, y dijo a Jesús: --żDe dónde eres tú? Pero Jesús no le respondió.* Mt 26.63; 27.12,14; Lc 23.9; cf. Is 53.7.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 Entonces le dijo Pilato: --żA mí no me hablas? żNo sabes que tengo autoridad para crucificarte y autoridad para soltarte? 11 Respondió Jesús: --Ninguna autoridad tendrías contra mí si no te fuera dada de arriba; por tanto, el que a ti me ha entregado, mayor pecado tiene.** Cf. Jn 3.27; 18.11.El que a ti me ha entregado alude a las autoridades judías (Jn 18.35) y a Judas (13.2-4).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 Desde entonces procuraba Pilato soltarlo, pero los judíos daban voces diciendo: --Si a este sueltas, no eres amigo de César; todo el que se hace rey, a César se opone.

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 Entonces Pilato, oyendo esto, llevó fuera a Jesús, y se sentó en el tribunal, en el lugar llamado El Enlosado, en hebreo, Gábata.* Y se sentó: Algunos traducen: y luego lo sentó (es decir, a Jesús).14 Era la preparación de la Pascua y como la hora sexta. Entonces dijo a los judíos: --ˇAquí tenéis a vuestro Rey!

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 Pero ellos gritaron: --ˇFuera! ˇFuera! ˇCrucifícalo! Pilato les dijo: --żA vuestro Rey he de crucificar? Respondieron los principales sacerdotes: --ˇNo tenemos más rey que César!

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 Así que entonces lo entregó a ellos para que fuera crucificado. Tomaron, pues, a Jesús y se lo llevaron.* La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte. El condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución.

Jesús, la resurrección y la vida

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)

17 Él, cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera, en hebreo, Gólgota.

El mundo os odia

18 Allí lo crucificaron con otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Escribió también Pilato un título, que puso sobre la cruz, el cual decía: «Jesús Nazareno, Rey de los judíos».

Unos griegos buscan a Jesús

20 Muchos de los judíos leyeron este título, porque el lugar donde Jesús fue crucificado estaba cerca de la ciudad, y el título estaba escrito en hebreo, en griego y en latín.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 Dijeron a Pilato los principales sacerdotes de los judíos: --No escribas: “Rey de los judíos”, sino: “Este dijo: Soy rey de los judíos”.

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 Respondió Pilato: --Lo que he escrito, he escrito. 23 Cuando los soldados crucificaron a Jesús, tomaron sus vestidos e hicieron cuatro partes, una para cada soldado. Tomaron también su túnica, la cual era sin costura, de un solo tejido de arriba abajo. 24 Entonces dijeron entre sí: --No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, a ver de quién será. Esto sucedió para que se cumpliera la Escritura, que dice:
«Repartieron entre sí mis vestidos,
y sobre mi ropa echaron suertes». Y así lo hicieron los soldados.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Estaban junto a la cruz de Jesús su madre y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena.* Mt 27.55-56; Mc 15.40; Lc 23.49.26 Cuando vio Jesús a su madre y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: --Mujer, he ahí tu hijo.

Jesús anuncia su muerte

27 Después dijo al discípulo: --He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.* En su casa: otra posible traducción: como madre propia.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliera:ń 19.28Sal 69.21; cf. Sal 22.15.--ˇTengo sed! 29 Había allí una vasija llena de vinagre; entonces ellos empaparon en vinagre una esponja y, poniéndola en un hisopo, se la acercaron a la boca.** Vinagre: Podría referirse también al vino corriente que tomaban los soldados y la gente de escasos recursos.Hisopo: arbusto pequeńo, mencionado en el AT. Con pequeńos manojos hechos de sus ramas se efectuaban aspersiones rituales (Lv 14.4-7; Sal 51.7), particularmente en la Pascua (Ex 12.22).

Testigos de Cristo

30 Cuando Jesús tomó el vinagre, dijo: --ˇConsumado es! E inclinando la cabeza, entregó el espíritu.

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

El costado de Jesús traspasado

31 Entonces los judíos, por cuanto era la preparación de la Pascua, a fin de que los cuerpos no quedaran en la cruz el sábado (pues aquel sábado era de gran solemnidad), rogaron a Pilato que se les quebraran las piernas y fueran quitados de allí.** Según la cronología de Jn, la Pascua de aquel ańo coincidía con el sábado.Con esto se aceleraba la muerte de los crucificados.

Los fariseos envían guardias para detener a Jesús

32 Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas al primero y asimismo al otro que había sido crucificado con él. 33 Pero cuando llegaron a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas. 34 Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.** Abrió: lit. punzó.Este hecho probablemente tiene un sentido profundo y simbólico para el evangelista: la sangre indica la muerte, y el agua simboliza la vida que Jesús comunica por el Espíritu (cf. Jn 4.14; 7.37; Heb 13.12; 1 Jn 1.7; 5.6-8).

Ceguera espiritual

35 Y el que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero; y él sabe que dice verdad, para que vosotros también creáis,* El que lo vio: probablemente el mismo discípulo mencionado en el v. 26 (véase Jn 19.27 nota m; cf. Jn 21.24; 1 Jn 1.2).

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 pues estas cosas sucedieron para que se cumpliera la Escritura: «No será quebrado hueso suyo».* Sal 34.20; cf. Ex 12.46; Nm 9.12. Con esta referencia se presenta a Jesús como el cordero pascual (véase Jn 1.29 n., y cf. 1 Co 5.7).

Ríos de agua viva

Incredulidad de los judíos

37 Y también otra Escritura dice: «Mirarán al que traspasaron».* Zac 12.10; cf. Ap 1.7.

Resurrección de Lázaro

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Lc 23.50-56)

38 Después de todo esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, pero secretamente por miedo de los judíos, rogó a Pilato que le permitiera llevarse el cuerpo de Jesús; y Pilato se lo concedió. Entonces fue y se llevó el cuerpo de Jesús.* Arimatea: Cf. Mt 27.57.

Sois de vuestro padre el diablo

39 Vino también Nicodemo, el que antes había visitado a Jesús de noche, trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras.*** Jn 3.1-2.Mirra y áloes: sustancias aromáticas extraídas de plantas; se colocaban entre las vendas que envolvían el cadáver.Cien libras: unos 30 kilos. Véase Jn 12.3 nota d.

División entre la gente

40 Tomaron, pues, el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en lienzos con especias aromáticas, según la costumbre judía de sepultar. 41 En el lugar donde fue crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aún no se había puesto a nadie.* Mt 27.60.42 Allí, pues, por causa de la preparación de la Pascua de los judíos, y porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús.* Enterrar era un trabajo prohibido en sábado.