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San Juan 3 3 de 21 capítulos

Jesús y Nicodemo

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, dignatario de los judíos.** Torrente Cedrón: una cańada u hondonada entre Jerusalén y el Monte de los Olivos.Mt 26.36; Mc 14.32.2 Este vino a Jesús de noche y le dijo: --Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede hacer estas seńales que tú haces, si no está Dios con él. 3 Le respondió Jesús: --De cierto, de cierto te digo que el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios. 4 Nicodemo le preguntó: --żCómo puede un hombre nacer siendo viejo? żPuede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer?

La obra del Espíritu Santo

5 Respondió Jesús: --De cierto, de cierto te digo que el que no nace de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. 6 Lo que nace de la carne, carne es; y lo que nace del Espíritu, espíritu es.

Jesús, el buen pastor

7 No te maravilles de que te dije: “Os es necesario nacer de nuevo”. 8 El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo aquel que nace del Espíritu.

El complot contra Lázaro

9 Le preguntó Nicodemo: --żCómo puede hacerse esto?* Jn 6.39; 10.28-29; 17.12.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 Jesús le respondió: --Tú, que eres el maestro de Israel, żno sabes esto? 11 De cierto, de cierto te digo que de lo que sabemos, hablamos, y de lo que hemos visto, testificamos; pero no recibís nuestro testimonio.* La copa: Aquí es símbolo de sufrimiento (cf. Mt 26.39; Mc 14.36; Lc 22.42; Jn 12.27).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 Si os he dicho cosas terrenales y no creéis, żcómo creeréis si os digo las celestiales?

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 Nadie subió al cielo sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre, que está en el cielo.* Anás... Caifás: Anás fue sumo sacerdote durante los ańos 6-15 d.C., y su yerno Caifás en los ańos 18-36 d.C. Anás conservó el título en tiempos de Caifás, debido a su prestigio y a que también conservaba cierta autoridad. Cf. Lc 3.2; Hch 4.6.14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado,* Jn 11.49-51.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.

De tal manera amó Dios al mundo

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 »De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.* Mt 26.58 y paralelos.

Jesús, la resurrección y la vida

17 Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.

El mundo os odia

18 El que en él cree no es condenado; pero el que no cree ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Y esta es la condenación: la luz vino al mundo, pero los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas,ń 3.16-19Jn 12.46-48. Luz: Véase Jn 1.9 n.* El Sumo sacerdote: es decir, Anás (cf. v. 13 y véase la nota correspondiente; Lc 3.2 nota g).

Unos griegos buscan a Jesús

20 pues todo aquel que hace lo malo detesta la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean puestas al descubierto.* Jn 6.59; 7.14; 10.23; cf. también Mc 14.49; Lc 19.47; 21.37.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 Pero el que practica la verdad viene a la luz, para que se ponga de manifiesto que sus obras son hechas en Dios.

El amigo del esposo

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 Después de esto vino Jesús con sus discípulos a tierras de Judea, y estuvo allí con ellos y bautizaba. 23 También Juan bautizaba en Enón, junto a Salim, porque había allí muchas aguas. Y la gente llegaba y se bautizaba, 24 pues aún no habían encarcelado a Juan.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Entonces se produjo una discusión entre los discípulos de Juan y algunos judíos acerca de la purificación. 26 Y vinieron a Juan y le dijeron: --Rabí, el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien tú diste testimonio, él también bautiza, y todos van a él.

Jesús anuncia su muerte

27 Respondió Juan: --No puede el hombre recibir nada a menos que le sea dado del cielo.* Jn 13.38.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Vosotros mismos me sois testigos de que dije: “Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él”.* Pretorio: Era la casa donde se alojaba el gobernador, el cual vivía en Cesarea pero pasaba algunas temporadas en Jerusalén. El lugar sería el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.29 El que tiene a la esposa es el esposo; pero el amigo del esposo, el que está a su lado y lo oye, se goza grandemente de la voz del esposo. Por eso, mi gozo está completo.

Testigos de Cristo

30 Es necesario que él crezca, y que yo disminuya.

El que viene de arriba

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

31 El que viene de arriba está por encima de todos; el que es de la tierra es terrenal y habla de cosas terrenales. El que viene del cielo está por encima de todos,* Los romanos se reservaron el derecho de aplicar la pena de muerte.

Los fariseos envían guardias para detener a Jesús

32 y de lo que ha visto y oído testifica, pero nadie recibe su testimonio.* Esto es, por crucifixión (cf. Jn 3.14; 8.28; 12.32). Esta forma de ejecución no existía en la ley judía. Los romanos la aplicaban, sobre todo a los que no eran ciudadanos romanos, para castigar delitos graves como el de sedición.33 El que recibe su testimonio, ese atestigua que Dios es veraz,* Las autoridades judías acusan a Jesús ante Pilato del delito de sedición: pretender ser Rey de los judíos.34 porque aquel a quien Dios envió, las palabras de Dios habla, pues Dios no da el Espíritu por medida.

Ceguera espiritual

35 El Padre ama al Hijo y ha entregado todas las cosas en su mano.

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que se niega a creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.

Jesús y Nicodemo

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Cuando, pues, el Seńor supo que los fariseos habían oído decir: «Jesús hace y bautiza más discípulos que Juan»** Torrente Cedrón: una cańada u hondonada entre Jerusalén y el Monte de los Olivos.Mt 26.36; Mc 14.32.2 (aunque Jesús no bautizaba, sino sus discípulos), 3 salió de Judea y se fue otra vez a Galilea. 4 Y le era necesario pasar por Samaria.

La obra del Espíritu Santo

5 Fue, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José. 6 Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del viaje, se sentó junto al pozo. Era como la hora sexta.

Jesús, el buen pastor

7 Llegó una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: --Dame de beber 8 --pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar alimentos--.

El complot contra Lázaro

9 La mujer samaritana le dijo: --żCómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? --porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí--.* Jn 6.39; 10.28-29; 17.12.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 Respondió Jesús y le dijo: --Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: “Dame de beber”, tú le pedirías, y él te daría agua viva. 11 La mujer le dijo: --Seńor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. żDe dónde, pues, tienes el agua viva?* La copa: Aquí es símbolo de sufrimiento (cf. Mt 26.39; Mc 14.36; Lc 22.42; Jn 12.27).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 żAcaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados?

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 Jesús le contestó: --Cualquiera que beba de esta agua volverá a tener sed;* Anás... Caifás: Anás fue sumo sacerdote durante los ańos 6-15 d.C., y su yerno Caifás en los ańos 18-36 d.C. Anás conservó el título en tiempos de Caifás, debido a su prestigio y a que también conservaba cierta autoridad. Cf. Lc 3.2; Hch 4.6.14 pero el que beba del agua que yo le daré no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.* Jn 11.49-51.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 La mujer le dijo: --Seńor, dame esa agua, para que no tenga yo sed ni venga aquí a sacarla.

De tal manera amó Dios al mundo

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 Jesús le dijo: --Ve, llama a tu marido, y ven acá.* Mt 26.58 y paralelos.

Jesús, la resurrección y la vida

17 Respondió la mujer y dijo: --No tengo marido. Jesús le dijo: --Bien has dicho: “No tengo marido”,

El mundo os odia

18 porque cinco maridos has tenido y el que ahora tienes no es tu marido. Esto has dicho con verdad.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Le dijo la mujer: --Seńor, me parece que tú eres profeta.* El Sumo sacerdote: es decir, Anás (cf. v. 13 y véase la nota correspondiente; Lc 3.2 nota g).

Unos griegos buscan a Jesús

20 Nuestros padres adoraron en este monte, pero vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar.* Jn 6.59; 7.14; 10.23; cf. también Mc 14.49; Lc 19.47; 21.37.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 Jesús le dijo: --Mujer, créeme que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre.

El amigo del esposo

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos, porque la salvación viene de los judíos. 23 Pero la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque también el Padre tales adoradores busca que lo adoren. 24 Dios es Espíritu, y los que lo adoran, en espíritu y en verdad es necesario que lo adoren.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Le dijo la mujer: --Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo;ń 4.25Los samaritanos esperaban un enviado de Dios, un profeta como Moisés (Dt 18.18), aunque no le daban el nombre de Mesías o Cristo.cuando él venga nos declarará todas las cosas. 26 Jesús le dijo: --Yo soy, el que habla contigo.

Jesús anuncia su muerte

27 En esto llegaron sus discípulos y se asombraron de que hablara con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: «żQué preguntas?» o «żQué hablas con ella?».* Jn 13.38.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Entonces la mujer dejó su cántaro, fue a la ciudad y dijo a los hombres:* Pretorio: Era la casa donde se alojaba el gobernador, el cual vivía en Cesarea pero pasaba algunas temporadas en Jerusalén. El lugar sería el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.29 --Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. żNo será este el Cristo?

Testigos de Cristo

30 Entonces salieron de la ciudad y vinieron a él.

El que viene de arriba

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

31 Entre tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: --Rabí, come.* Los romanos se reservaron el derecho de aplicar la pena de muerte.

Los fariseos envían guardias para detener a Jesús

32 Él les dijo: --Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis.* Esto es, por crucifixión (cf. Jn 3.14; 8.28; 12.32). Esta forma de ejecución no existía en la ley judía. Los romanos la aplicaban, sobre todo a los que no eran ciudadanos romanos, para castigar delitos graves como el de sedición.33 Entonces los discípulos se decían entre sí: --żLe habrá traído alguien de comer?* Las autoridades judías acusan a Jesús ante Pilato del delito de sedición: pretender ser Rey de los judíos.34 Jesús les dijo: --Mi comida es que haga la voluntad del que me envió y que acabe su obra.

Ceguera espiritual

35 żNo decís vosotros: “Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega”? Yo os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega.

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 Y el que siega recibe salario y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra se goce juntamente con el que siega.

Ríos de agua viva

Incredulidad de los judíos

37 En esto es verdadero el dicho: “Uno es el que siembra y otro es el que siega”.** La pregunta de Pilato y la respuesta de Jesús corresponden a la pregunta y respuesta ante el propio Concilio (cf. Mt 26.63-64). Como seguramente Pilato no entendería el concepto que los judíos tenían del Mesías, lo más fácil era acusar a Jesús de pretender ser rey, cosa que el gobernador interpretaría como un acto de rebelión contra Roma. La respuesta de Jesús (Tú dices que yo soy rey) podía significar simplemente Sí, o también podía indicar que Jesús admitía ser rey, aunque no en el sentido en que lo habría entendido el gobernador.Cf. Jn 1.14,17; 8.45; 14.6.

Resurrección de Lázaro

38 Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron y vosotros habéis entrado en sus labores.

Sois de vuestro padre el diablo

39 Muchos de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer, que daba testimonio diciendo: «Me dijo todo lo que he hecho».

División entre la gente

40 Entonces vinieron los samaritanos a él y le rogaron que se quedara con ellos, y se quedó allí dos días. 41 Muchos más creyeron por la palabra de él,* Is 6.1-5.42 y decían a la mujer: --Ya no creemos solamente por lo que has dicho, pues nosotros mismos hemos oído y sabemos que verdaderamente este es el Salvador del mundo, el Cristo.* Para no ser expulsados de la sinagoga: Véase 9.22 n.

Jesús sana al hijo de un noble

43 Dos días después salió de allí y fue a Galilea,

Las palabras de Jesús juzgarán a los hombres

44 pues Jesús mismo dio testimonio de que al profeta no se le honra en su propia tierra.

ˇNunca nadie ha hablado así!

El complot para matar a Jesús

(Mt 26.1-5; Mc 14.1-2; Lc 22.1-2)

45 Cuando llegó a Galilea, los galileos lo recibieron, pues habían visto todas las cosas que había hecho en Jerusalén, en la fiesta, porque también ellos habían ido a la fiesta.* Cf. Mt 10.40; Mc 9.37; Jn 13.10; 14.9.46 Fue, pues, Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había en Capernaúm un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo.* Luz: Véase Jn 1.9 n.47 Cuando oyó aquel que Jesús había llegado de Judea a Galilea, fue a él y le rogó que descendiera y sanara a su hijo, que estaba a punto de morir.* Jn 3.17.

La preexistencia de Cristo

48 Entonces Jesús le dijo: --Si no veis seńales y prodigios, no creeréis.* Jn 3.17-18; 8.12.49 El oficial del rey le dijo: --Seńor, desciende antes que mi hijo muera. 50 Jesús le dijo: --Vete, tu hijo vive. El hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue. 51 Cuando ya él descendía, sus siervos salieron a recibirlo, y le informaron diciendo: --Tu hijo vive. 52 Entonces él les preguntó a qué hora había comenzado a mejorar. Le dijeron: --Ayer, a la hora séptima, se le pasó la fiebre.* Jn 10.16; cf. Is 11.12; Jer 23.3; Mc 2.12.

La mujer adúltera

53 El padre entonces entendió que aquella era la hora en que Jesús le había dicho: «Tu hijo vive». Y creyó él con toda su casa. 54 Esta segunda seńal hizo Jesús cuando fue de Judea a Galilea.* Efraín: situado probablemente al nordeste de Jerusalén.

Jesús y Nicodemo

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Después de esto había una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén.** Torrente Cedrón: una cańada u hondonada entre Jerusalén y el Monte de los Olivos.Mt 26.36; Mc 14.32.2 Hay en Jerusalén, cerca de la Puerta de las Ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos. 3 En estos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua, 4 porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque y agitaba el agua; el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviera.

La obra del Espíritu Santo

5 Había allí un hombre que hacía treinta y ocho ańos que estaba enfermo. 6 Cuando Jesús lo vio acostado y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo: --żQuieres ser sano?

Jesús, el buen pastor

7 El enfermo le respondió: --Seńor, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; mientras yo voy, otro desciende antes que yo. 8 Jesús le dijo: --Levántate, toma tu camilla y anda.

El complot contra Lázaro

9 Al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su camilla y anduvo. Era sábado aquel día.* Jn 6.39; 10.28-29; 17.12.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 Entonces los judíos dijeron a aquel que había sido sanado: --Es sábado; no te es permitido cargar tu camilla. 11 Él les respondió: --El que me sanó, él mismo me dijo: “Toma tu camilla y anda”.* La copa: Aquí es símbolo de sufrimiento (cf. Mt 26.39; Mc 14.36; Lc 22.42; Jn 12.27).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 Entonces le preguntaron: --żQuién es el que te dijo: “Toma tu camilla y anda”?

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 Pero el que había sido sanado no sabía quién era, porque Jesús se había apartado de la gente que estaba en aquel lugar.* Anás... Caifás: Anás fue sumo sacerdote durante los ańos 6-15 d.C., y su yerno Caifás en los ańos 18-36 d.C. Anás conservó el título en tiempos de Caifás, debido a su prestigio y a que también conservaba cierta autoridad. Cf. Lc 3.2; Hch 4.6.14 Después lo halló Jesús en el Templo y le dijo: --Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te suceda algo peor.* Jn 11.49-51.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 El hombre se fue y contó a los judíos que Jesús era quien lo había sanado.

De tal manera amó Dios al mundo

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 Por esta causa los judíos perseguían a Jesús e intentaban matarlo, porque hacía estas cosas en sábado.* Mt 26.58 y paralelos.

Jesús, la resurrección y la vida

17 Jesús les respondió: --Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo.

El mundo os odia

18 Por esto los judíos aun más intentaban matarlo, porque no solo quebrantaba el sábado, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Respondió entonces Jesús y les dijo: --De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre. Todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente,* El Sumo sacerdote: es decir, Anás (cf. v. 13 y véase la nota correspondiente; Lc 3.2 nota g).

Unos griegos buscan a Jesús

20 porque el Padre ama al Hijo y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que estas le mostrará, de modo que vosotros os admiréis.* Jn 6.59; 7.14; 10.23; cf. también Mc 14.49; Lc 19.47; 21.37.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 Como el Padre levanta a los muertos y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida,

El amigo del esposo

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo, 23 para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo no honra al Padre, que lo envió. 24 »De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra y cree al que me envió tiene vida eterna, y no vendrá a condenación, sino que ha pasado de muerte a vida.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la oigan vivirán. 26 Como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo;

Jesús anuncia su muerte

27 y, además, le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del hombre.* Jn 13.38.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 No os asombréis de esto, porque llegará la hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz;* Pretorio: Era la casa donde se alojaba el gobernador, el cual vivía en Cesarea pero pasaba algunas temporadas en Jerusalén. El lugar sería el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.29 y los que hicieron lo bueno saldrán a resurrección de vida; pero los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.

Testigos de Cristo

30 »No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del Padre, que me envió.

El que viene de arriba

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

31 Si yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio no es verdadero.* Los romanos se reservaron el derecho de aplicar la pena de muerte.

Los fariseos envían guardias para detener a Jesús

32 Otroń 5.32Otro: esto es, el Padre (5.37-38; 8.18). Y también Juan el Bautista (5.33-35), las seńales milagrosas (5.36) y las Escrituras (5.39) son testigos a favor de Jesús. Cf. 1 Jn 5.6-9.es el que da testimonio acerca de mí, y sé que el testimonio que da de mí es verdadero.* Esto es, por crucifixión (cf. Jn 3.14; 8.28; 12.32). Esta forma de ejecución no existía en la ley judía. Los romanos la aplicaban, sobre todo a los que no eran ciudadanos romanos, para castigar delitos graves como el de sedición.33 Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y él dio testimonio de la verdad.* Las autoridades judías acusan a Jesús ante Pilato del delito de sedición: pretender ser Rey de los judíos.34 Pero yo no recibo testimonio de hombre alguno; sin embargo, digo esto para que vosotros seáis salvos.

Ceguera espiritual

35 Él era antorcha que ardía y alumbraba, y vosotros quisisteis regocijaros por un tiempo en su luz.

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 Pero yo tengo un testimonio mayor que el de Juan: las obras que el Padre me dio para que cumpliera, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, de que el Padre me ha enviado.

Ríos de agua viva

Incredulidad de los judíos

37 También el Padre, que me envió, ha dado testimonio de mí. Nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su aspecto,** La pregunta de Pilato y la respuesta de Jesús corresponden a la pregunta y respuesta ante el propio Concilio (cf. Mt 26.63-64). Como seguramente Pilato no entendería el concepto que los judíos tenían del Mesías, lo más fácil era acusar a Jesús de pretender ser rey, cosa que el gobernador interpretaría como un acto de rebelión contra Roma. La respuesta de Jesús (Tú dices que yo soy rey) podía significar simplemente Sí, o también podía indicar que Jesús admitía ser rey, aunque no en el sentido en que lo habría entendido el gobernador.Cf. Jn 1.14,17; 8.45; 14.6.

Resurrección de Lázaro

38 ni tenéis su palabra morando en vosotros, porque no creéis a quien él envió.

Sois de vuestro padre el diablo

39 Escudrińad las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna, y ellas son las que dan testimonio de mí;

División entre la gente

40 y no queréis venir a mí para que tengáis vida. 41 »Gloria de los hombres no recibo.* Is 6.1-5.42 Pero yo os conozco, que no tenéis el amor de Dios en vosotros.* Para no ser expulsados de la sinagoga: Véase 9.22 n.

Jesús sana al hijo de un noble

43 Yo he venido en nombre de mi Padre y no me recibís; si otro viniera en su propio nombre, a ese recibiríais.

Las palabras de Jesús juzgarán a los hombres

44 żCómo podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros y no buscáis la gloria que viene del Dios único?

ˇNunca nadie ha hablado así!

El complot para matar a Jesús

(Mt 26.1-5; Mc 14.1-2; Lc 22.1-2)

45 No penséis que yo voy a acusaros delante del Padre. Moisés, en quien tenéis vuestra esperanza, es quien os acusa,* Cf. Mt 10.40; Mc 9.37; Jn 13.10; 14.9.46 porque si creyerais a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él.* Luz: Véase Jn 1.9 n.47 Pero si no creéis a sus escritos, żcómo creeréis a mis palabras?* Jn 3.17.

Jesús y Nicodemo

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Después de esto, Jesús fue al otro lado del Mar de Galilea, el de Tiberias.** Torrente Cedrón: una cańada u hondonada entre Jerusalén y el Monte de los Olivos.Mt 26.36; Mc 14.32.2 Y lo seguía una gran multitud, porque veían las seńales que hacía en los enfermos. 3 Entonces subió Jesús a un monte y se sentó allí con sus discípulos. 4 Y estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos.

La obra del Espíritu Santo

5 Cuando alzó Jesús los ojos y vio que había venido a él una gran multitud, dijo a Felipe: --żDe dónde compraremos pan para que coman estos? 6 Pero esto decía para probarlo, porque él sabía lo que iba a hacer.

Jesús, el buen pastor

7 Felipe le respondió: --Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomara un poco. 8 Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dijo:

El complot contra Lázaro

9 --Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados; pero żqué es esto para tantos?* Jn 6.39; 10.28-29; 17.12.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 Entonces Jesús dijo: --Haced recostar a la gente. Había mucha hierba en aquel lugar, y se recostaron como en número de cinco mil hombres. 11 Tomó Jesús aquellos panes y, después de dar gracias, los repartió entre los discípulos, y los discípulos entre los que estaban recostados; de igual manera hizo con los pescados, dándoles cuanto querían.* La copa: Aquí es símbolo de sufrimiento (cf. Mt 26.39; Mc 14.36; Lc 22.42; Jn 12.27).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 Y cuando se saciaron, dijo a sus discípulos: --Recoged los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada.

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 Recogieron, pues, y llenaron doce cestas de pedazos que de los cinco panes de cebada sobraron a los que habían comido.* Anás... Caifás: Anás fue sumo sacerdote durante los ańos 6-15 d.C., y su yerno Caifás en los ańos 18-36 d.C. Anás conservó el título en tiempos de Caifás, debido a su prestigio y a que también conservaba cierta autoridad. Cf. Lc 3.2; Hch 4.6.14 Entonces aquellos hombres, al ver la seńal que Jesús había hecho, dijeron: «Verdaderamente este es el Profeta que había de venir al mundo».* Jn 11.49-51.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 Pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerlo rey, volvió a retirarse al monte él solo.

De tal manera amó Dios al mundo

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 Al anochecer descendieron sus discípulos al mar,* Mt 26.58 y paralelos.

Jesús, la resurrección y la vida

17 y entrando en una barca iban cruzando el mar hacia Capernaúm. Ya había oscurecido, y Jesús todavía no había venido a ellos.

El mundo os odia

18 El mar estaba agitado, porque soplaba un fuerte viento.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Cuando habían remado como veinticinco o treinta estadios, vieron a Jesús que andaba sobre el mar y se acercaba a la barca, y tuvieron miedo.* El Sumo sacerdote: es decir, Anás (cf. v. 13 y véase la nota correspondiente; Lc 3.2 nota g).

Unos griegos buscan a Jesús

20 Pero él les dijo: --Yo soy; no temáis.* Jn 6.59; 7.14; 10.23; cf. también Mc 14.49; Lc 19.47; 21.37.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 Entonces ellos lo recibieron con gusto en la barca, la cual llegó en seguida a la tierra a donde iban.

El amigo del esposo

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 Al día siguiente, la gente que estaba al otro lado del mar se dio cuenta de que no había habido allí más que una sola barca, y que Jesús no había entrado en ella con sus discípulos, sino que estos se habían ido solos. 23 Pero otras barcas habían llegado de Tiberias junto al lugar donde habían comido el pan después de haber dado gracias el Seńor. 24 Cuando vio, pues, la gente que Jesús no estaba allí, ni sus discípulos, entraron en las barcas y fueron a Capernaúm, buscando a Jesús.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Y hallándolo al otro lado del mar, le preguntaron: --Rabí, żcuándo llegaste acá? 26 Respondió Jesús y les dijo: --De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las seńales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis.

Jesús anuncia su muerte

27 Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que permanece para vida eterna, la cual os dará el Hijo del hombre, porque a este seńaló Dios, el Padre.* Jn 13.38.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Entonces le preguntaron: --żQué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios?* Pretorio: Era la casa donde se alojaba el gobernador, el cual vivía en Cesarea pero pasaba algunas temporadas en Jerusalén. El lugar sería el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.29 Respondió Jesús y les dijo: --Esta es la obra de Dios, que creáis en aquel que él ha enviado.

Testigos de Cristo

30 Entonces le dijeron: --żQué seńal, pues, haces tú, para que veamos y te creamos? żQué obra haces?

El que viene de arriba

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

31 Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: “Les dio a comer pan del cielo”.* Los romanos se reservaron el derecho de aplicar la pena de muerte.

Los fariseos envían guardias para detener a Jesús

32 Y Jesús les dijo: --De cierto, de cierto os digo: Moisés no os dio el pan del cielo, pero mi Padre os da el verdadero pan del cielo,* Esto es, por crucifixión (cf. Jn 3.14; 8.28; 12.32). Esta forma de ejecución no existía en la ley judía. Los romanos la aplicaban, sobre todo a los que no eran ciudadanos romanos, para castigar delitos graves como el de sedición.33 porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo.* Las autoridades judías acusan a Jesús ante Pilato del delito de sedición: pretender ser Rey de los judíos.34 Le dijeron: --Seńor, danos siempre este pan.

Ceguera espiritual

35 Jesús les respondió: --Yo soy el pan de vida. El que a mí viene nunca tendrá hambre, y el que en mí cree no tendrá sed jamás.

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 Pero ya os he dicho que, aunque me habéis visto, no creéis.

Ríos de agua viva

Incredulidad de los judíos

37 Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí, y al que a mí viene, no lo echo fuera.** La pregunta de Pilato y la respuesta de Jesús corresponden a la pregunta y respuesta ante el propio Concilio (cf. Mt 26.63-64). Como seguramente Pilato no entendería el concepto que los judíos tenían del Mesías, lo más fácil era acusar a Jesús de pretender ser rey, cosa que el gobernador interpretaría como un acto de rebelión contra Roma. La respuesta de Jesús (Tú dices que yo soy rey) podía significar simplemente Sí, o también podía indicar que Jesús admitía ser rey, aunque no en el sentido en que lo habría entendido el gobernador.Cf. Jn 1.14,17; 8.45; 14.6.

Resurrección de Lázaro

38 He descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.

Sois de vuestro padre el diablo

39 Y la voluntad del Padre, que me envió, es que no pierda yo nada de todo lo que él me da,ń 6.39Jn 10.28-29; 17.12; 18.9.sino que lo resucite en el día final.

División entre la gente

40 Y esta es la voluntad del que me ha enviado: que todo aquel que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna; y yo lo resucitaré en el día final. 41 Murmuraban entonces de él los judíos, porque había dicho: «Yo soy el pan que descendió del cielo»,* Is 6.1-5.42 y decían: --Este, żno es Jesús el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? żCómo dice ahora: “Del cielo he descendido”?* Para no ser expulsados de la sinagoga: Véase 9.22 n.

Jesús sana al hijo de un noble

43 Jesús respondió y les dijo: --No murmuréis entre vosotros.

Las palabras de Jesús juzgarán a los hombres

44 Nadie puede venir a mí, si el Padre, que me envió, no lo atrae; y yo lo resucitaré en el día final.

ˇNunca nadie ha hablado así!

El complot para matar a Jesús

(Mt 26.1-5; Mc 14.1-2; Lc 22.1-2)

45 Escrito está en los Profetas: “Y todos serán enseńados por Dios”. Así que, todo aquel que oye al Padre y aprende de él, viene a mí.* Cf. Mt 10.40; Mc 9.37; Jn 13.10; 14.9.46 No que alguien haya visto al Padre; solo aquel que viene de Dios, ese ha visto al Padre.* Luz: Véase Jn 1.9 n.47 De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí tiene vida eterna.* Jn 3.17.

La preexistencia de Cristo

48 Yo soy el pan de vida.* Jn 3.17-18; 8.12.49 Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y aun así murieron. 50 Este es el pan que desciende del cielo para que no muera quien coma de él. 51 Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguien come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo. 52 Entonces los judíos discutían entre sí, diciendo: --żCómo puede este darnos a comer su carne?* Jn 10.16; cf. Is 11.12; Jer 23.3; Mc 2.12.

La mujer adúltera

53 Jesús les dijo: --De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del hombre y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. 54 El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final,* Efraín: situado probablemente al nordeste de Jerusalén.55 porque mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida.* Pascua: Véase Jn 2.13 n. Esta es la tercera Pascua mencionada en Jn. Antes de celebrar la Pascua, los que se encontraban ritualmente impuros debían hacer una purificación que podía durar hasta siete días (cf. 2 Cr 30.17-20).56 El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él., 57 Así como me envió el Padre viviente y yo vivo por el Padre, también el que me come vivirá por mí. 58 Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres, que comieron el maná y murieron; el que come este pan vivirá eternamente.* Existir desde antes que existiera Abraham equivale a tener la misma existencia de Dios (cf. Jn 1.1,15; 10.30-33; Flp 2.6; Col 1.15). Véase también Jn 8.24 n.59 Estas cosas dijo en Capernaúm, enseńando en una sinagoga.* Cf. Lv 24.15-16.

Palabras de vida eterna

60 Al oir esto, muchos de sus discípulos dijeron: --Dura es esta palabra; żquién la puede oir?* El rechazo que provocan las palabras de Jesús no se debe únicamente a la idea de comer su carne y su sangre (cf. Lv 3.17), sino sobre todo al hecho de que él se declara como el único que puede dar la verdadera vida.61 Sabiendo Jesús en sí mismo que sus discípulos murmuraban de esto, les dijo: --żEsto os escandaliza? 62 żPues qué, si vierais al Hijo del hombre subir a donde estaba primero?* Jn 3.13; 16.28.63 El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha. Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. 64 Pero hay algunos de vosotros que no creen --porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían y quién lo había de entregar--.* Jn 6.71; 13.11.65 Y dijo: --Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le es dado del Padre. 66 Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás y ya no andaban con él. 67 Dijo entonces Jesús a los doce: --żQueréis acaso iros también vosotros? 68 Le respondió Simón Pedro: --Seńor, ża quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. 69 Y nosotros hemos creído y conocido que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.* Mt 16.16; Mc 8.29; Lc 9.20. Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente: otros ms. dicen: tú eres el santo de Dios, y otros: tú eres el Cristo, el santo de Dios.70 Jesús les respondió: --żNo os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo?* Doce: Cf. Mt 10.1-4 y paralelos.71 Hablaba de Judas Iscariote hijo de Simón, porque él era el que lo iba a entregar, y era uno de los doce.* Jn 13.2-4, 21-30; 18.2-3.

Jesús y Nicodemo

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Después de esto andaba Jesús en Galilea, pues no quería andar en Judea, porque los judíos intentaban matarlo.** Torrente Cedrón: una cańada u hondonada entre Jerusalén y el Monte de los Olivos.Mt 26.36; Mc 14.32.2 Estaba cerca la fiesta de los judíos, la de los Tabernáculos, 3 y le dijeron sus hermanos: --Sal de aquí, y vete a Judea, para que también tus discípulos vean las obras que haces, 4 porque ninguno que procura darse a conocer hace algo en secreto. Si estas cosas haces, manifiéstate al mundo.

La obra del Espíritu Santo

5 Ni aun sus hermanos creían en él. 6 Entonces Jesús les dijo: --Mi tiempo aún no ha llegado, pero vuestro tiempo siempre está preparado.

Jesús, el buen pastor

7 No puede el mundo odiaros a vosotros; pero a mí me odia, porque yo testifico de él, que sus obras son malas. 8 Subid vosotros a la fiesta; yo no subo todavía a esa fiesta, porque mi tiempo aún no se ha cumplido.

El complot contra Lázaro

9 Y habiéndoles dicho esto se quedó en Galilea.* Jn 6.39; 10.28-29; 17.12.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 Pero después que sus hermanos subieron, entonces él también subió a la fiesta, no abiertamente, sino como en secreto. 11 Y lo buscaban los judíos en la fiesta, y decían: --żDónde estará aquel?* La copa: Aquí es símbolo de sufrimiento (cf. Mt 26.39; Mc 14.36; Lc 22.42; Jn 12.27).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 Y había mucha murmuración acerca de él entre la multitud, pues unos decían: «Es bueno»; pero otros decían: «No, sino que engańa al pueblo».

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 Sin embargo, ninguno hablaba abiertamente de él por miedo a los judíos.* Anás... Caifás: Anás fue sumo sacerdote durante los ańos 6-15 d.C., y su yerno Caifás en los ańos 18-36 d.C. Anás conservó el título en tiempos de Caifás, debido a su prestigio y a que también conservaba cierta autoridad. Cf. Lc 3.2; Hch 4.6.14 Pero a la mitad de la fiesta subió Jesús al Templo, y enseńaba.* Jn 11.49-51.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 Y se admiraban los judíos, diciendo: --żCómo sabe este letras sin haber estudiado?

De tal manera amó Dios al mundo

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 Jesús les respondió y dijo: --Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió.* Mt 26.58 y paralelos.

Jesús, la resurrección y la vida

17 El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios o si yo hablo por mi propia cuenta.

El mundo os odia

18 El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que lo envió, este es verdadero y no hay en él injusticia.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 żNo os dio Moisés la Ley? Sin embargo, ninguno de vosotros la cumple. żPor qué intentáis matarme?* El Sumo sacerdote: es decir, Anás (cf. v. 13 y véase la nota correspondiente; Lc 3.2 nota g).

Unos griegos buscan a Jesús

20 Respondió la multitud y dijo: --Demonio tienes, żquién intenta matarte?* Jn 6.59; 7.14; 10.23; cf. también Mc 14.49; Lc 19.47; 21.37.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 Jesús respondió y les dijo: --Una obra hice y todos os admiráis.

El amigo del esposo

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 Por cierto, Moisés os dio la circuncisión --no porque sea de Moisés, sino de los padres-- y en sábado circuncidáis al hombre. 23 Si recibe el hombre la circuncisión en sábado, para que la Ley de Moisés no sea quebrantada, żos enojáis conmigo porque en sábado sané completamente a un hombre? 24 No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Decían entonces unos de Jerusalén: --żNo es a este a quien buscan para matarlo? 26 Pues mirad, habla públicamente y no le dicen nada. żHabrán reconocido en verdad las autoridades que este es el Cristo?

Jesús anuncia su muerte

27 Pero este, sabemos de dónde es; sin embargo, cuando venga el Cristo, nadie sabrá de dónde es.* Jn 13.38.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Jesús entonces, enseńando en el Templo, alzó la voz y dijo: --A mí me conocéis y sabéis de dónde soy; no he venido de mí mismo, pero el que me envió, a quien vosotros no conocéis, es verdadero.* Pretorio: Era la casa donde se alojaba el gobernador, el cual vivía en Cesarea pero pasaba algunas temporadas en Jerusalén. El lugar sería el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.29 Pero yo lo conozco, porque de él procedo, y él me envió.

Testigos de Cristo

30 Entonces intentaban prenderlo; pero ninguno le echó mano, porque aún no había llegado su hora.

El que viene de arriba

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

31 Y muchos de la multitud creyeron en él y decían: --El Cristo, cuando venga, żhará más seńales que las que este hace?* Los romanos se reservaron el derecho de aplicar la pena de muerte.

Los fariseos envían guardias para detener a Jesús

32 Los fariseos oyeron a la gente que murmuraba de él estas cosas. Entonces los principales sacerdotes y los fariseos enviaron guardias para que lo prendieran.* Esto es, por crucifixión (cf. Jn 3.14; 8.28; 12.32). Esta forma de ejecución no existía en la ley judía. Los romanos la aplicaban, sobre todo a los que no eran ciudadanos romanos, para castigar delitos graves como el de sedición.33 Y Jesús dijo: --Todavía estaré con vosotros algún tiempo, y luego iré al que me envió.* Las autoridades judías acusan a Jesús ante Pilato del delito de sedición: pretender ser Rey de los judíos.34 Me buscaréis, pero no me hallaréis, y a donde yo estaré, vosotros no podréis ir.

Ceguera espiritual

35 Entonces los judíos dijeron entre sí: --żAdónde se irá este, que no lo hallaremos? żSe irá a los dispersos entre los griegos y enseńará a los griegos?

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 żQué significa esto que dijo: “Me buscaréis, pero no me hallaréis, y a donde yo estaré, vosotros no podréis ir”?

Ríos de agua viva

Incredulidad de los judíos

37 En el último y gran día de la fiesta,ń 7.37Último y gran día: Durante esta fiesta (cf. 7.2), cada día se llevaba agua al Templo desde el estanque de Siloé. Un coro repetía Is 12.3, y luego el sacerdote vertía el agua en tierra. Véase 4.10 n.Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: --Si alguien tiene sed, venga a mí y beba.** La pregunta de Pilato y la respuesta de Jesús corresponden a la pregunta y respuesta ante el propio Concilio (cf. Mt 26.63-64). Como seguramente Pilato no entendería el concepto que los judíos tenían del Mesías, lo más fácil era acusar a Jesús de pretender ser rey, cosa que el gobernador interpretaría como un acto de rebelión contra Roma. La respuesta de Jesús (Tú dices que yo soy rey) podía significar simplemente Sí, o también podía indicar que Jesús admitía ser rey, aunque no en el sentido en que lo habría entendido el gobernador.Cf. Jn 1.14,17; 8.45; 14.6.

Resurrección de Lázaro

38 El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior brotarán ríos de agua viva.

Sois de vuestro padre el diablo

39 Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyeran en él, pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.

División entre la gente

40 Entonces algunos de la multitud, oyendo estas palabras, decían: «Verdaderamente este es el Profeta». 41 Otros decían: «Este es el Cristo». Pero algunos decían: «żDe Galilea ha de venir el Cristo?* Is 6.1-5.42 żNo dice la Escritura que de la descendencia de David, y de la aldea de Belén, de donde era David, ha de venir el Cristo?».* Para no ser expulsados de la sinagoga: Véase 9.22 n.

Jesús sana al hijo de un noble

43 Hubo entonces división entre la gente a causa de él.

Las palabras de Jesús juzgarán a los hombres

44 Y algunos de ellos querían prenderlo, pero ninguno le echó mano.

ˇNunca nadie ha hablado así!

El complot para matar a Jesús

(Mt 26.1-5; Mc 14.1-2; Lc 22.1-2)

45 Los guardias vinieron a los principales sacerdotes y a los fariseos. Entonces estos les preguntaron: --żPor qué no lo habéis traído?* Cf. Mt 10.40; Mc 9.37; Jn 13.10; 14.9.46 Los guardias respondieron: --ˇJamás hombre alguno ha hablado como este hombre!* Luz: Véase Jn 1.9 n.47 Entonces los fariseos les preguntaron: --żTambién vosotros habéis sido engańados?* Jn 3.17.

La preexistencia de Cristo

48 żAcaso ha creído en él alguno de los gobernantes o de los fariseos?* Jn 3.17-18; 8.12.49 Pero esta gente que no sabe la Ley, maldita es. 50 Les dijo Nicodemo, el que vino a él de noche, el cual era uno de ellos: 51 --żJuzga acaso nuestra Ley a un hombre si primero no lo oye y sabe lo que ha hecho? 52 Respondieron y le dijeron: --żEres tú también galileo? Escudrińa y ve que de Galilea nunca se ha levantado un profeta.* Jn 10.16; cf. Is 11.12; Jer 23.3; Mc 2.12.

La mujer adúltera

53 Y cada uno se fue a su casa,

Jesús y Nicodemo

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 pero Jesús se fue al Monte de los Olivos.** Torrente Cedrón: una cańada u hondonada entre Jerusalén y el Monte de los Olivos.Mt 26.36; Mc 14.32.2 Por la mańana volvió al Templo, y todo el pueblo vino a él; y sentándose, les enseńaba. 3 Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio y, poniéndola en medio, 4 le dijeron: --Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio,

La obra del Espíritu Santo

5 y en la Ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, żqué dices? 6 Esto decían probándolo, para tener de qué acusarlo. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo.

Jesús, el buen pastor

7 Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: --El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella. 8 E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra.

El complot contra Lázaro

9 Pero ellos, al oir esto, acusados por su conciencia, fueron saliendo uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los más jóvenes; solo quedaron Jesús y la mujer que estaba en medio.* Jn 6.39; 10.28-29; 17.12.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 Enderezándose Jesús y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: --Mujer, żdónde están los que te acusaban? żNinguno te condenó? 11 Ella dijo: --Ninguno, Seńor. Entonces Jesús le dijo: --Ni yo te condeno; vete y no peques más.* La copa: Aquí es símbolo de sufrimiento (cf. Mt 26.39; Mc 14.36; Lc 22.42; Jn 12.27).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 Otra vez Jesús les habló, diciendo: --Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 Entonces los fariseos le dijeron: --Tú das testimonio acerca de ti mismo; tu testimonio no es válido.* Anás... Caifás: Anás fue sumo sacerdote durante los ańos 6-15 d.C., y su yerno Caifás en los ańos 18-36 d.C. Anás conservó el título en tiempos de Caifás, debido a su prestigio y a que también conservaba cierta autoridad. Cf. Lc 3.2; Hch 4.6.14 Respondió Jesús y les dijo: --Aunque yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio es válido, porque sé de dónde he venido y a dónde voy; pero vosotros no sabéis de dónde vengo ni a dónde voy.* Jn 11.49-51.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 Vosotros juzgáis según la carne; yo no juzgo a nadie.

De tal manera amó Dios al mundo

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 Y si yo juzgo, mi juicio es según la verdad, porque no soy yo solo, sino yo y el Padre que me envió.* Mt 26.58 y paralelos.

Jesús, la resurrección y la vida

17 Y en vuestra Ley está escrito que el testimonio de dos hombres es válido.

El mundo os odia

18 Yo soy el que doy testimonio de mí mismo. También el Padre que me envió da testimonio de mí.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Ellos le dijeron: --żDónde está tu padre? Respondió Jesús: --Ni a mí me conocéis, ni a mi Padre; si a mí me conocierais, también a mi Padre conoceríais.* El Sumo sacerdote: es decir, Anás (cf. v. 13 y véase la nota correspondiente; Lc 3.2 nota g).

Unos griegos buscan a Jesús

20 Estas palabras habló Jesús en el lugar de las ofrendas, enseńando en el Templo; y nadie lo prendió, porque aún no había llegado su hora.* Jn 6.59; 7.14; 10.23; cf. también Mc 14.49; Lc 19.47; 21.37.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 Otra vez les dijo Jesús: --Yo me voy, y me buscaréis, pero en vuestro pecado moriréis; a donde yo voy, vosotros no podéis ir.

El amigo del esposo

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 Decían entonces los judíos: --żAcaso pensará matarse, que dice: “A donde yo voy, vosotros no podéis ir”? 23 Y les dijo: --Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo. 24 Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; si no creéis que yo soy,ń 8.24En algunos lugares del evangelio (8.24,28; 13.19; 18.5), Jesús usa la expresión Yo soy, sin más determinación. Por una parte, recuerda la fórmula de identificación de un enviado, al presentarse en su lugar de destino. Por otra, alude a fórmulas divinas de identificación: Ex 3.14-15; Is 43.11; 45.5; 48.12. Véase también Jn 6.35 n.en vuestros pecados moriréis.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Entonces le dijeron: --Tú, żquién eres? Entonces Jesús les dijo: --Lo que desde el principio os he dicho. 26 Muchas cosas tengo que decir y juzgar de vosotros; pero el que me envió es verdadero, y yo, lo que he oído de él, esto hablo al mundo.

Jesús anuncia su muerte

27 Pero no entendieron que les hablaba del Padre.* Jn 13.38.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Les dijo, pues, Jesús: --Cuando hayáis levantado al Hijo del hombre, entonces conoceréis que yo soy y que nada hago por mí mismo, sino que, según me enseńó el Padre, así hablo,* Pretorio: Era la casa donde se alojaba el gobernador, el cual vivía en Cesarea pero pasaba algunas temporadas en Jerusalén. El lugar sería el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.29 porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada.

Testigos de Cristo

30 Al hablar él estas cosas, muchos creyeron en él.

El que viene de arriba

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: --Si vosotros permanecéis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;* Los romanos se reservaron el derecho de aplicar la pena de muerte.

Los fariseos envían guardias para detener a Jesús

32 y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres.* Esto es, por crucifixión (cf. Jn 3.14; 8.28; 12.32). Esta forma de ejecución no existía en la ley judía. Los romanos la aplicaban, sobre todo a los que no eran ciudadanos romanos, para castigar delitos graves como el de sedición.33 Le respondieron: --Descendientes de Abraham somos y jamás hemos sido esclavos de nadie. żCómo dices tú: “Seréis libres”?* Las autoridades judías acusan a Jesús ante Pilato del delito de sedición: pretender ser Rey de los judíos.34 Jesús les respondió: --De cierto, de cierto os digo que todo aquel que practica el pecado, esclavo es del pecado.

Ceguera espiritual

35 Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre.

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 Así que, si el Hijo os liberta, seréis verdaderamente libres.

Ríos de agua viva

Incredulidad de los judíos

37 Sé que sois descendientes de Abraham; sin embargo intentáis matarme, porque mi palabra no halla cabida en vosotros.** La pregunta de Pilato y la respuesta de Jesús corresponden a la pregunta y respuesta ante el propio Concilio (cf. Mt 26.63-64). Como seguramente Pilato no entendería el concepto que los judíos tenían del Mesías, lo más fácil era acusar a Jesús de pretender ser rey, cosa que el gobernador interpretaría como un acto de rebelión contra Roma. La respuesta de Jesús (Tú dices que yo soy rey) podía significar simplemente Sí, o también podía indicar que Jesús admitía ser rey, aunque no en el sentido en que lo habría entendido el gobernador.Cf. Jn 1.14,17; 8.45; 14.6.

Resurrección de Lázaro

38 Yo hablo lo que he visto estando junto al Padre, y vosotros hacéis lo que habéis oído junto a vuestro padre.

Sois de vuestro padre el diablo

39 Respondieron y le dijeron: --Nuestro padre es Abraham. Jesús les dijo: --Si fuerais hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais.

División entre la gente

40 Pero ahora intentáis matarme a mí, que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios. No hizo esto Abraham. 41 Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Entonces le dijeron: --ˇNosotros no hemos nacido de fornicación! ˇUn padre tenemos: Dios!* Is 6.1-5.42 Jesús entonces les dijo: --Si vuestro padre fuera Dios, entonces me amaríais, porque yo de Dios he salido y he venido, pues no he venido de mí mismo, sino que él me envió.* Para no ser expulsados de la sinagoga: Véase 9.22 n.

Jesús sana al hijo de un noble

43 żPor qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi palabra.

Las palabras de Jesús juzgarán a los hombres

44 Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla, pues es mentiroso y padre de mentira.

ˇNunca nadie ha hablado así!

El complot para matar a Jesús

(Mt 26.1-5; Mc 14.1-2; Lc 22.1-2)

45 Pero a mí, que digo la verdad, no me creéis.* Cf. Mt 10.40; Mc 9.37; Jn 13.10; 14.9.46 żQuién de vosotros puede acusarme de pecado? Y si digo la verdad, żpor qué vosotros no me creéis?* Luz: Véase Jn 1.9 n.47 El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios.* Jn 3.17.

La preexistencia de Cristo

48 Respondieron entonces los judíos, y le dijeron: --żNo decimos bien nosotros, que tú eres samaritano y que tienes demonio?* Jn 3.17-18; 8.12.49 Respondió Jesús: --Yo no tengo demonio, antes honro a mi Padre; y vosotros me deshonráis. 50 Pero yo no busco mi gloria; hay quien la busca y juzga. 51 De cierto, de cierto os digo que el que guarda mi palabra nunca verá muerte. 52 Entonces los judíos le dijeron: --Ahora nos convencemos de que tienes demonio. Abraham murió, y los profetas; y tú dices: “El que guarda mi palabra nunca sufrirá muerte”.* Jn 10.16; cf. Is 11.12; Jer 23.3; Mc 2.12.

La mujer adúltera

53 żEres tú acaso mayor que nuestro padre Abraham, el cual murió? ˇTambién los profetas murieron! żQuién crees que eres? 54 Respondió Jesús: --Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria nada es; mi Padre es el que me glorifica, el que vosotros decís que es vuestro Dios.* Efraín: situado probablemente al nordeste de Jerusalén.55 Vosotros no lo conocéis. Yo sí lo conozco y, si digo que no lo conozco, sería mentiroso como vosotros; pero lo conozco y guardo su palabra.* Pascua: Véase Jn 2.13 n. Esta es la tercera Pascua mencionada en Jn. Antes de celebrar la Pascua, los que se encontraban ritualmente impuros debían hacer una purificación que podía durar hasta siete días (cf. 2 Cr 30.17-20).56 Abraham, vuestro padre, se gozó de que había de ver mi día; y lo vio y se gozó. 57 Entonces le dijeron los judíos: --Aún no tienes cincuenta ańos, ży has visto a Abraham? 58 Jesús les dijo: --De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuera, yo soy.* Existir desde antes que existiera Abraham equivale a tener la misma existencia de Dios (cf. Jn 1.1,15; 10.30-33; Flp 2.6; Col 1.15). Véase también Jn 8.24 n.59 Tomaron entonces piedras para arrojárselas, pero Jesús se escondió y salió del Templo y, atravesando por en medio de ellos, se fue.* Cf. Lv 24.15-16.

Jesús y Nicodemo

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Al pasar Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento.** Torrente Cedrón: una cańada u hondonada entre Jerusalén y el Monte de los Olivos.Mt 26.36; Mc 14.32.2 Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: --Rabí, żquién pecó, este o sus padres, para que haya nacido ciego? 3 Respondió Jesús: --No es que pecó este, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él. 4 Me es necesario hacer las obras del que me envió, mientras dura el día; la noche viene, cuando nadie puede trabajar.

La obra del Espíritu Santo

5 Mientras estoy en el mundo, luz soy del mundo. 6 Dicho esto, escupió en tierra, hizo lodo con la saliva y untó con el lodo los ojos del ciego,

Jesús, el buen pastor

7 y le dijo: --Ve a lavarte en el estanque de Siloé --que significa «Enviado»--. Entonces fue, se lavó y regresó viendo. 8 Por eso, los vecinos y los que antes lo habían visto que era ciego, decían: --żNo es este el que se sentaba y mendigaba?

El complot contra Lázaro

9 Unos decían: «Él es». Otros: «A él se parece». Él decía: «Yo soy».* Jn 6.39; 10.28-29; 17.12.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 Entonces le preguntaron: --żCómo te fueron abiertos los ojos? 11 Respondió él y dijo: --Aquel hombre que se llama Jesús hizo lodo, me untó los ojos y me dijo: “Ve al Siloé y lávate”. Fui, pues, me lavé y recibí la vista.* La copa: Aquí es símbolo de sufrimiento (cf. Mt 26.39; Mc 14.36; Lc 22.42; Jn 12.27).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 Entonces le dijeron: --żDónde está él? Él dijo: --No sé.

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego.* Anás... Caifás: Anás fue sumo sacerdote durante los ańos 6-15 d.C., y su yerno Caifás en los ańos 18-36 d.C. Anás conservó el título en tiempos de Caifás, debido a su prestigio y a que también conservaba cierta autoridad. Cf. Lc 3.2; Hch 4.6.14 Y era sábado cuando Jesús había hecho el lodo y le había abierto los ojos.* Jn 11.49-51.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 Volvieron, pues, a preguntarle también los fariseos cómo había recibido la vista. Él les dijo: --Me puso lodo sobre los ojos, me lavé y veo.

De tal manera amó Dios al mundo

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 Entonces algunos de los fariseos decían: --Ese hombre no procede de Dios, porque no guarda el sábado. Otros decían: --żCómo puede un hombre pecador hacer estas seńales? Y había división entre ellos.* Mt 26.58 y paralelos.

Jesús, la resurrección y la vida

17 Entonces le preguntaron otra vez al ciego: --żQué dices tú del que te abrió los ojos? Él contestó: --Que es profeta.

El mundo os odia

18 Pero los judíos no creyeron que él había sido ciego y que había recibido la vista, hasta que llamaron a los padres del que había recibido la vista,

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 y les preguntaron, diciendo: --żEs este vuestro hijo, el que vosotros decís que nació ciego? żCómo, pues, ve ahora?* El Sumo sacerdote: es decir, Anás (cf. v. 13 y véase la nota correspondiente; Lc 3.2 nota g).

Unos griegos buscan a Jesús

20 Sus padres respondieron y les dijeron: --Sabemos que este es nuestro hijo y que nació ciego;* Jn 6.59; 7.14; 10.23; cf. también Mc 14.49; Lc 19.47; 21.37.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 pero cómo ve ahora, no lo sabemos, o quién le haya abierto los ojos, nosotros tampoco lo sabemos; edad tiene, preguntadle a él; él hablará por sí mismo.

El amigo del esposo

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 Esto dijeron sus padres porque tenían miedo de los judíos, por cuanto los judíos ya habían acordado que si alguno confesaba que Jesús era el Mesías, fuera expulsado de la sinagoga. 23 Por eso dijeron sus padres: “Edad tiene, preguntadle a él”. 24 Llamaron nuevamente al hombre que había sido ciego, y le dijeron: --ˇDa gloria a Dios! Nosotros sabemos que ese hombre es pecador.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Entonces él respondió y dijo: --Si es pecador, no lo sé; una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo. 26 Le volvieron a decir: --żQué te hizo? żCómo te abrió los ojos?

Jesús anuncia su muerte

27 Él les respondió: --Ya os lo he dicho y no habéis escuchado, żpor qué lo queréis oir otra vez? żQueréis también vosotros haceros sus discípulos?* Jn 13.38.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Entonces lo insultaron, y dijeron: --Tú eres su discípulo, pero nosotros, discípulos de Moisés somos.* Pretorio: Era la casa donde se alojaba el gobernador, el cual vivía en Cesarea pero pasaba algunas temporadas en Jerusalén. El lugar sería el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.29 Nosotros sabemos que Dios ha hablado a Moisés, pero respecto a ese, no sabemos de dónde ha salido.

Testigos de Cristo

30 Respondió el hombre y les dijo: --Pues esto es lo maravilloso, que vosotros no sepáis de dónde ha salido, y a mí me abrió los ojos.

El que viene de arriba

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

31 Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios y hace su voluntad, a ese oye.* Los romanos se reservaron el derecho de aplicar la pena de muerte.

Los fariseos envían guardias para detener a Jesús

32 Nunca se ha oído decir que alguien abriera los ojos a uno que nació ciego.* Esto es, por crucifixión (cf. Jn 3.14; 8.28; 12.32). Esta forma de ejecución no existía en la ley judía. Los romanos la aplicaban, sobre todo a los que no eran ciudadanos romanos, para castigar delitos graves como el de sedición.33 Si este no viniera de Dios, nada podría hacer.* Las autoridades judías acusan a Jesús ante Pilato del delito de sedición: pretender ser Rey de los judíos.34 Respondieron y le dijeron: --Tú naciste del todo en pecado, ży nos enseńas a nosotros? Y lo expulsaron.

Ceguera espiritual

35 Oyó Jesús que lo habían expulsado y, hallándolo, le dijo: --żCrees tú en el Hijo de Dios?

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 Respondió él y dijo: --żQuién es, Seńor, para que crea en él?

Ríos de agua viva

Incredulidad de los judíos

37 Le dijo Jesús: --Pues lo has visto; el que habla contigo, ese es.** La pregunta de Pilato y la respuesta de Jesús corresponden a la pregunta y respuesta ante el propio Concilio (cf. Mt 26.63-64). Como seguramente Pilato no entendería el concepto que los judíos tenían del Mesías, lo más fácil era acusar a Jesús de pretender ser rey, cosa que el gobernador interpretaría como un acto de rebelión contra Roma. La respuesta de Jesús (Tú dices que yo soy rey) podía significar simplemente Sí, o también podía indicar que Jesús admitía ser rey, aunque no en el sentido en que lo habría entendido el gobernador.Cf. Jn 1.14,17; 8.45; 14.6.

Resurrección de Lázaro

38 Y él dijo: --Creo, Seńor --y lo adoró.

Sois de vuestro padre el diablo

39 Dijo Jesús: --Para juicio he venido yo a este mundo, para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados.

División entre la gente

40 Entonces algunos de los fariseos que estaban con él, al oir esto, le dijeron: --żAcaso también nosotros somos ciegos? 41 Jesús les respondió: --Si fuerais ciegos no tendríais pecado, pero ahora, porque decís: “Vemos”, vuestro pecado permanece.* Is 6.1-5.

Jesús y Nicodemo

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 »De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ese es ladrón y salteador.** Torrente Cedrón: una cańada u hondonada entre Jerusalén y el Monte de los Olivos.Mt 26.36; Mc 14.32.2 Pero el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. 3 A este abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre y las saca. 4 Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas lo siguen porque conocen su voz.

La obra del Espíritu Santo

5 Pero al extrańo no seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extrańos. 6 Esta alegoría les dijo Jesús, pero ellos no entendieron qué era lo que les quería decir.

Jesús, el buen pastor

7 Volvió, pues, Jesús a decirles: --De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. 8 Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores, pero no los oyeron las ovejas.

El complot contra Lázaro

9 Yo soy la puerta: el que por mí entre será salvo; entrará y saldrá, y hallará pastos.* Jn 6.39; 10.28-29; 17.12.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 El ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. 11 »Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.* La copa: Aquí es símbolo de sufrimiento (cf. Mt 26.39; Mc 14.36; Lc 22.42; Jn 12.27).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 Pero el asalariado, que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa.

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 Así que el asalariado huye porque es asalariado y no le importan las ovejas.* Anás... Caifás: Anás fue sumo sacerdote durante los ańos 6-15 d.C., y su yerno Caifás en los ańos 18-36 d.C. Anás conservó el título en tiempos de Caifás, debido a su prestigio y a que también conservaba cierta autoridad. Cf. Lc 3.2; Hch 4.6.14 »Yo soy el buen pastor y conozco mis ovejas, y las mías me conocen,* Jn 11.49-51.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 así como el Padre me conoce y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.

De tal manera amó Dios al mundo

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; a esas también debo atraer y oirán mi voz, y habrá un rebańo y un pastor.* Mt 26.58 y paralelos.

Jesús, la resurrección y la vida

17 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida para volverla a tomar.

El mundo os odia

18 Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Volvió a haber división entre los judíos por estas palabras.* El Sumo sacerdote: es decir, Anás (cf. v. 13 y véase la nota correspondiente; Lc 3.2 nota g).

Unos griegos buscan a Jesús

20 Muchos de ellos decían: --Demonio tiene y está fuera de sí. żPor qué lo oís?* Jn 6.59; 7.14; 10.23; cf. también Mc 14.49; Lc 19.47; 21.37.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 Decían otros: --Estas palabras no son de endemoniado. żPuede acaso el demonio abrir los ojos de los ciegos?

El amigo del esposo

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 Se celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación. Era invierno, 23 y Jesús andaba en el Templo por el pórtico de Salomón. 24 Lo rodearon los judíos y le dijeron: --żHasta cuándo nos tendrás en suspenso? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Jesús les respondió: --Os lo he dicho, y no creéis. Las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí; 26 pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho.

Jesús anuncia su muerte

27 Mis ovejas oyen mi voz y yo las conozco, y me siguen;* Jn 13.38.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 yo les doy vida eterna y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.* Pretorio: Era la casa donde se alojaba el gobernador, el cual vivía en Cesarea pero pasaba algunas temporadas en Jerusalén. El lugar sería el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.29 Mi Padre, que me las dio, mayor que todos es, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.

Testigos de Cristo

30 El Padre y yo uno somos.

El que viene de arriba

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

31 Entonces los judíos volvieron a tomar piedras para apedrearlo.* Los romanos se reservaron el derecho de aplicar la pena de muerte.

Los fariseos envían guardias para detener a Jesús

32 Jesús les respondió: --Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre; żpor cuál de ellas me apedreáis?* Esto es, por crucifixión (cf. Jn 3.14; 8.28; 12.32). Esta forma de ejecución no existía en la ley judía. Los romanos la aplicaban, sobre todo a los que no eran ciudadanos romanos, para castigar delitos graves como el de sedición.33 Le respondieron los judíos, diciendo: --Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia,ń 10.33Mt 26.65; Mc 14.64; Lc 22.70-71; cf. Lv 24.15-16.porque tú, siendo hombre, te haces Dios.* Las autoridades judías acusan a Jesús ante Pilato del delito de sedición: pretender ser Rey de los judíos.34 Jesús les respondió: --żNo está escrito en vuestra Ley: “Yo dije, dioses sois”?

Ceguera espiritual

35 Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada),

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 żal que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: “Tú blasfemas”, porque dije: “Hijo de Dios soy”?

Ríos de agua viva

Incredulidad de los judíos

37 Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis.** La pregunta de Pilato y la respuesta de Jesús corresponden a la pregunta y respuesta ante el propio Concilio (cf. Mt 26.63-64). Como seguramente Pilato no entendería el concepto que los judíos tenían del Mesías, lo más fácil era acusar a Jesús de pretender ser rey, cosa que el gobernador interpretaría como un acto de rebelión contra Roma. La respuesta de Jesús (Tú dices que yo soy rey) podía significar simplemente Sí, o también podía indicar que Jesús admitía ser rey, aunque no en el sentido en que lo habría entendido el gobernador.Cf. Jn 1.14,17; 8.45; 14.6.

Resurrección de Lázaro

38 Pero si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que conozcáis y creáis que el Padre está en mí y yo en el Padre.

Sois de vuestro padre el diablo

39 Intentaron otra vez prenderlo, pero él se escapó de sus manos.

División entre la gente

40 Y se fue de nuevo al otro lado del Jordán, al lugar donde primero había estado bautizando Juan, y se quedó allí. 41 Muchos acudían a él, y decían: --Juan, a la verdad, ninguna seńal hizo; pero todo lo que Juan dijo de este era verdad.* Is 6.1-5.42 Y muchos creyeron en él allí.* Para no ser expulsados de la sinagoga: Véase 9.22 n.

Jesús y Nicodemo

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Estaba enfermo uno llamado Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta, su hermana.** Torrente Cedrón: una cańada u hondonada entre Jerusalén y el Monte de los Olivos.Mt 26.36; Mc 14.32.2 (María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, fue la que ungió al Seńor con perfume y le secó los pies con sus cabellos). 3 Enviaron, pues, las hermanas a decir a Jesús: --Seńor, el que amas está enfermo. 4 Jesús, al oírlo, dijo: --Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.

La obra del Espíritu Santo

5 Y amaba Jesús a Marta, a su hermana y a Lázaro. 6 Cuando oyó, pues, que estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba.

Jesús, el buen pastor

7 Luego, después de esto, dijo a los discípulos: --Vamos de nuevo a Judea. 8 Le dijeron los discípulos: --Rabí, hace poco los judíos intentaban apedrearte, ży otra vez vas allá?

El complot contra Lázaro

9 Respondió Jesús: --żNo tiene el día doce horas? El que anda de día no tropieza, porque ve la luz de este mundo;* Jn 6.39; 10.28-29; 17.12.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él. 11 Dicho esto, agregó: --Nuestro amigo Lázaro duerme, pero voy a despertarlo.* La copa: Aquí es símbolo de sufrimiento (cf. Mt 26.39; Mc 14.36; Lc 22.42; Jn 12.27).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 Dijeron entonces sus discípulos: --Seńor, si duerme, sanará.

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 Jesús decía esto de la muerte de Lázaro, pero ellos pensaron que hablaba del reposar del sueńo.* Anás... Caifás: Anás fue sumo sacerdote durante los ańos 6-15 d.C., y su yerno Caifás en los ańos 18-36 d.C. Anás conservó el título en tiempos de Caifás, debido a su prestigio y a que también conservaba cierta autoridad. Cf. Lc 3.2; Hch 4.6.14 Entonces Jesús les dijo claramente: --Lázaro ha muerto,* Jn 11.49-51.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 y me alegro por vosotros de no haber estado allí, para que creáis; pero vamos a él.

De tal manera amó Dios al mundo

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 Dijo entonces Tomás, llamado Dídimo, a sus condiscípulos: --Vamos también nosotros, para que muramos con él.* Mt 26.58 y paralelos.

Jesús, la resurrección y la vida

17 Llegó, pues, Jesús y halló que hacía ya cuatro días que Lázaro estaba en el sepulcro.

El mundo os odia

18 Betania estaba cerca de Jerusalén, como a quince estadios,

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 y muchos de los judíos habían venido a Marta y a María, para consolarlas por su hermano.* El Sumo sacerdote: es decir, Anás (cf. v. 13 y véase la nota correspondiente; Lc 3.2 nota g).

Unos griegos buscan a Jesús

20 Entonces Marta, cuando oyó que Jesús llegaba, salió a encontrarlo, pero María se quedó en casa.* Jn 6.59; 7.14; 10.23; cf. también Mc 14.49; Lc 19.47; 21.37.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 Marta dijo a Jesús: --Seńor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.

El amigo del esposo

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 Pero también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará. 23 Jesús le dijo: --Tu hermano resucitará. 24 Marta le dijo: --Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día final.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Le dijo Jesús: --Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. 26 Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. żCrees esto?

Jesús anuncia su muerte

27 Le dijo: --Sí, Seńor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.* Jn 13.38.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Habiendo dicho esto, fue y llamó a María su hermana, diciéndole en secreto: --El Maestro está aquí, y te llama.* Pretorio: Era la casa donde se alojaba el gobernador, el cual vivía en Cesarea pero pasaba algunas temporadas en Jerusalén. El lugar sería el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.29 Ella, cuando lo oyó, se levantó de prisa y fue a él.

Testigos de Cristo

30 Jesús todavía no había entrado en la aldea, sino que estaba en el lugar donde Marta lo había encontrado.

El que viene de arriba

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

31 Entonces los judíos que estaban en casa con ella y la consolaban, cuando vieron que María se había levantado de prisa y había salido, la siguieron, diciendo: --Va al sepulcro, a llorar allí.* Los romanos se reservaron el derecho de aplicar la pena de muerte.

Los fariseos envían guardias para detener a Jesús

32 María, cuando llegó a donde estaba Jesús, al verlo, se postró a sus pies, diciéndole: --Seńor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano.* Esto es, por crucifixión (cf. Jn 3.14; 8.28; 12.32). Esta forma de ejecución no existía en la ley judía. Los romanos la aplicaban, sobre todo a los que no eran ciudadanos romanos, para castigar delitos graves como el de sedición.33 Jesús entonces, al verla llorando y a los judíos que la acompańaban, también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió,* Las autoridades judías acusan a Jesús ante Pilato del delito de sedición: pretender ser Rey de los judíos.34 y preguntó: --żDónde lo pusisteis? Le dijeron: --Seńor, ven y ve.

Ceguera espiritual

35 Jesús lloró.

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 Dijeron entonces los judíos: --ˇMirad cuánto lo amaba!

Ríos de agua viva

Incredulidad de los judíos

37 Y algunos de ellos dijeron: --żNo podía este, que abrió los ojos al ciego,ń 11.37Jn 9.6-7.haber hecho también que Lázaro no muriera?** La pregunta de Pilato y la respuesta de Jesús corresponden a la pregunta y respuesta ante el propio Concilio (cf. Mt 26.63-64). Como seguramente Pilato no entendería el concepto que los judíos tenían del Mesías, lo más fácil era acusar a Jesús de pretender ser rey, cosa que el gobernador interpretaría como un acto de rebelión contra Roma. La respuesta de Jesús (Tú dices que yo soy rey) podía significar simplemente Sí, o también podía indicar que Jesús admitía ser rey, aunque no en el sentido en que lo habría entendido el gobernador.Cf. Jn 1.14,17; 8.45; 14.6.

Resurrección de Lázaro

38 Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva y tenía una piedra puesta encima.

Sois de vuestro padre el diablo

39 Dijo Jesús: --Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: --Seńor, hiede ya, porque lleva cuatro días.

División entre la gente

40 Jesús le dijo: --żNo te he dicho que si crees verás la gloria de Dios? 41 Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: --Padre, gracias te doy por haberme oído.* Is 6.1-5.42 Yo sé que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado.* Para no ser expulsados de la sinagoga: Véase 9.22 n.

Jesús sana al hijo de un noble

43 Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: --ˇLázaro, ven fuera!

Las palabras de Jesús juzgarán a los hombres

44 Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: --Desatadlo y dejadlo ir.

ˇNunca nadie ha hablado así!

El complot para matar a Jesús

(Mt 26.1-5; Mc 14.1-2; Lc 22.1-2)

45 Entonces muchos de los judíos que habían ido para acompańar a María y vieron lo que había hecho Jesús, creyeron en él.* Cf. Mt 10.40; Mc 9.37; Jn 13.10; 14.9.46 Pero algunos de ellos fueron a los fariseos y les dijeron lo que Jesús había hecho.* Luz: Véase Jn 1.9 n.47 Entonces los principales sacerdotes y los fariseos reunieron el Concilio, y dijeron: --żQué haremos?, pues este hombre hace muchas seńales.* Jn 3.17.

La preexistencia de Cristo

48 Si lo dejamos así, todos creerán en él, y vendrán los romanos y destruirán nuestro lugar santo y nuestra nación.* Jn 3.17-18; 8.12.49 Entonces Caifás, uno de ellos, sumo sacerdote aquel ańo, les dijo: --Vosotros no sabéis nada, 50 ni os dais cuenta de que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación perezca. 51 Esto no lo dijo por sí mismo, sino que como era el sumo sacerdote aquel ańo, profetizó que Jesús había de morir por la nación; 52 y no solamente por la nación, sino también para congregar en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos.* Jn 10.16; cf. Is 11.12; Jer 23.3; Mc 2.12.

La mujer adúltera

53 Así que desde aquel día acordaron matarlo. 54 Por eso, Jesús ya no andaba abiertamente entre los judíos, sino que se alejó de allí a la región contigua al desierto, a una ciudad llamada Efraín, y se quedó allí con sus discípulos.* Efraín: situado probablemente al nordeste de Jerusalén.55 Se acercaba la Pascua de los judíos, y muchos subieron de aquella región a Jerusalén, antes de la Pascua, para purificarse.* Pascua: Véase Jn 2.13 n. Esta es la tercera Pascua mencionada en Jn. Antes de celebrar la Pascua, los que se encontraban ritualmente impuros debían hacer una purificación que podía durar hasta siete días (cf. 2 Cr 30.17-20).56 Buscaban a Jesús y se preguntaban unos a otros en el Templo: --żQué os parece? żNo vendrá a la fiesta? 57 Los principales sacerdotes y los fariseos habían dado orden de que si alguno se enteraba de dónde estaba, informara de ello, para prenderlo.

Jesús y Nicodemo

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Seis días antes de la Pascua fue Jesús a Betania, donde estaba Lázaro, el que había estado muerto y a quien había resucitado de los muertos.** Torrente Cedrón: una cańada u hondonada entre Jerusalén y el Monte de los Olivos.Mt 26.36; Mc 14.32.2 Y le hicieron allí una cena; Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban sentados a la mesa con él. 3 Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús y los secó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume. 4 Dijo uno de sus discípulos, Judas Iscariote hijo de Simón, el que lo había de entregar:

La obra del Espíritu Santo

5 --żPor qué no se vendió este perfume por trescientos denarios y se les dio a los pobres? 6 Pero dijo esto, no porque se preocupara por los pobres, sino porque era ladrón y, teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella.

Jesús, el buen pastor

7 Entonces Jesús dijo: --Déjala, para el día de mi sepultura ha guardado esto. 8 A los pobres siempre los tendréis con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis.

El complot contra Lázaro

9 Gran multitud de los judíos supieron entonces que él estaba allí, y fueron, no solamente por causa de Jesús, sino también para ver a Lázaro, a quien había resucitado de los muertos.* Jn 6.39; 10.28-29; 17.12.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 Pero los principales sacerdotes acordaron dar muerte también a Lázaro, 11 porque a causa de él muchos de los judíos se apartaban y creían en Jesús.* La copa: Aquí es símbolo de sufrimiento (cf. Mt 26.39; Mc 14.36; Lc 22.42; Jn 12.27).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 El siguiente día, grandes multitudes que habían ido a la fiesta, al oir que Jesús llegaba a Jerusalén,

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 tomaron ramas de palmera y salieron a recibirlo, y clamaban: --ˇHosana! ˇBendito el que viene en el nombre del Seńor, el Rey de Israel!* Anás... Caifás: Anás fue sumo sacerdote durante los ańos 6-15 d.C., y su yerno Caifás en los ańos 18-36 d.C. Anás conservó el título en tiempos de Caifás, debido a su prestigio y a que también conservaba cierta autoridad. Cf. Lc 3.2; Hch 4.6.14 Halló Jesús un asnillo y montó sobre él, como está escrito:
*
Jn 11.49-51.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 «No temas, hija de Sión;ń 12.15Is 40.9; Sof 3.16.
tu Rey viene,
montado sobre un pollino de asna».

De tal manera amó Dios al mundo

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 Estas cosas no las entendieron sus discípulos al principio, pero cuando Jesús fue glorificado, entonces se acordaron de que estas cosas estaban escritas acerca de él, y de que se las habían hecho.* Mt 26.58 y paralelos.

Jesús, la resurrección y la vida

17 Y daba testimonio la gente que estaba con él cuando llamó a Lázaro del sepulcro y lo resucitó de los muertos.

El mundo os odia

18 Por lo cual también había salido la gente a recibirlo, porque había oído que él había hecho esta seńal.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Pero los fariseos dijeron entre sí: --Ya veis que no conseguís nada. Mirad, el mundo se va tras él.* El Sumo sacerdote: es decir, Anás (cf. v. 13 y véase la nota correspondiente; Lc 3.2 nota g).

Unos griegos buscan a Jesús

20 Había ciertos griegos entre los que habían subido a adorar en la fiesta.* Jn 6.59; 7.14; 10.23; cf. también Mc 14.49; Lc 19.47; 21.37.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 Estos, pues, se acercaron a Felipe, que era de Betsaida de Galilea, y le rogaron, diciendo: --Seńor, queremos ver a Jesús.

El amigo del esposo

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 Felipe fue y se lo dijo a Andrés; entonces Andrés y Felipe se lo dijeron a Jesús. 23 Jesús les respondió diciendo: --Ha llegado la hora para que el Hijo del hombre sea glorificado. 24 De cierto, de cierto os digo que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo, pero si muere, lleva mucho fruto.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 El que ama su vida, la perderá; y el que odia su vida en este mundo, para vida eterna la guardará. 26 Si alguno me sirve, sígame; y donde yo esté, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirve, mi Padre lo honrará.

Jesús anuncia su muerte

27 »Ahora está turbada mi alma, ży qué diré? żPadre, sálvame de esta hora? Pero para esto he llegado a esta hora.* Jn 13.38.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: «Lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez».* Pretorio: Era la casa donde se alojaba el gobernador, el cual vivía en Cesarea pero pasaba algunas temporadas en Jerusalén. El lugar sería el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.29 Y la multitud que estaba allí y había oído la voz, decía que había sido un trueno. Otros decían: --Un ángel le ha hablado.

Testigos de Cristo

30 Respondió Jesús y dijo: --No ha venido esta voz por causa mía, sino por causa de vosotros.

El que viene de arriba

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

31 Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.* Los romanos se reservaron el derecho de aplicar la pena de muerte.

Los fariseos envían guardias para detener a Jesús

32 Y yo, cuando sea levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.* Esto es, por crucifixión (cf. Jn 3.14; 8.28; 12.32). Esta forma de ejecución no existía en la ley judía. Los romanos la aplicaban, sobre todo a los que no eran ciudadanos romanos, para castigar delitos graves como el de sedición.33 Esto decía dando a entender de qué muerte iba a morir.* Las autoridades judías acusan a Jesús ante Pilato del delito de sedición: pretender ser Rey de los judíos.34 Le respondió la gente: --Nosotros hemos oído que, según la Ley, el Cristo permanece para siempre. żCómo, pues, dices tú que es necesario que el Hijo del hombre sea levantado? żQuién es este Hijo del hombre?

Ceguera espiritual

35 Entonces Jesús les dijo: --Aún por un poco de tiempo la luz está entre vosotros; andad entretanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas, porque el que anda en tinieblas no sabe a dónde va.

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 Entre tanto que tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz. Habiendo dicho Jesús esto, se fue y se ocultó de ellos.

Ríos de agua viva

Incredulidad de los judíos

37 Pero a pesar de que había hecho tantas seńales delante de ellos, no creían en él,** La pregunta de Pilato y la respuesta de Jesús corresponden a la pregunta y respuesta ante el propio Concilio (cf. Mt 26.63-64). Como seguramente Pilato no entendería el concepto que los judíos tenían del Mesías, lo más fácil era acusar a Jesús de pretender ser rey, cosa que el gobernador interpretaría como un acto de rebelión contra Roma. La respuesta de Jesús (Tú dices que yo soy rey) podía significar simplemente Sí, o también podía indicar que Jesús admitía ser rey, aunque no en el sentido en que lo habría entendido el gobernador.Cf. Jn 1.14,17; 8.45; 14.6.

Resurrección de Lázaro

38 para que se cumpliera la palabra del profeta Isaías, que dijo:
«Seńor, żquién ha creído%a nuestro anuncio?
żY a quién se ha revelado%el brazo del Seńor?».

Sois de vuestro padre el diablo

39 Por esto no podían creer, porque también dijo Isaías:

División entre la gente

40 «Cegó los ojos de ellos%y endureció su corazón,
para que no vean con los ojos,
ni entiendan con el corazón,
ni se conviertan, y yo los sane».
41 Isaías dijo esto cuando vio su gloria, y habló acerca de él.* Is 6.1-5.42 A pesar de eso, muchos, incluso de los gobernantes, creyeron en él, pero no lo confesaban por temor a los fariseos, para no ser expulsados de la sinagoga,* Para no ser expulsados de la sinagoga: Véase 9.22 n.

Jesús sana al hijo de un noble

43 porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios.

Las palabras de Jesús juzgarán a los hombres

44 Jesús clamó y dijo: «El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me envió;

ˇNunca nadie ha hablado así!

El complot para matar a Jesús

(Mt 26.1-5; Mc 14.1-2; Lc 22.1-2)

45 y el que me ve, ve al que me envió.* Cf. Mt 10.40; Mc 9.37; Jn 13.10; 14.9.46 Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas.* Luz: Véase Jn 1.9 n.47 Al que oye mis palabras y no las guarda, yo no lo juzgo, porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo.* Jn 3.17.

La preexistencia de Cristo

48 El que me rechaza y no recibe mis palabras, tiene quien lo juzgue: la palabra que he hablado, ella lo juzgará en el día final.* Jn 3.17-18; 8.12.49 Yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre, que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir y de lo que he de hablar. 50 Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho».

Jesús y Nicodemo

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasara de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin.** Torrente Cedrón: una cańada u hondonada entre Jerusalén y el Monte de los Olivos.Mt 26.36; Mc 14.32.2 Y cuando cenaban, como el diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote hijo de Simón que lo entregara, 3 sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios y a Dios iba, 4 se levantó de la cena, se quitó su manto y, tomando una toalla, se la cińó.

La obra del Espíritu Santo

5 Luego puso agua en una vasija y comenzó a lavar los pies de los discípulos y a secarlos con la toalla con que estaba ceńido. 6 Cuando llegó a Simón Pedro, este le dijo: --Seńor, żtú me lavarás los pies?

Jesús, el buen pastor

7 Respondió Jesús y le dijo: --Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora, pero lo entenderás después. 8 Pedro le dijo: --No me lavarás los pies jamás. Jesús le respondió: --Si no te lavo, no tendrás parte conmigo.

El complot contra Lázaro

9 Le dijo Simón Pedro: --Seńor, no solo mis pies, sino también las manos y la cabeza.* Jn 6.39; 10.28-29; 17.12.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 Jesús le dijo: --El que está lavado no necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio; y vosotros limpios estáis, aunque no todos. 11 Él sabía quién lo iba a entregar; por eso dijo: «No estáis limpios todos».* La copa: Aquí es símbolo de sufrimiento (cf. Mt 26.39; Mc 14.36; Lc 22.42; Jn 12.27).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 Así que, después que les lavó los pies, tomó su manto, volvió a la mesa y les dijo: --żSabéis lo que os he hecho?

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 Vosotros me llamáis Maestro y Seńor, y decís bien, porque lo soy.* Anás... Caifás: Anás fue sumo sacerdote durante los ańos 6-15 d.C., y su yerno Caifás en los ańos 18-36 d.C. Anás conservó el título en tiempos de Caifás, debido a su prestigio y a que también conservaba cierta autoridad. Cf. Lc 3.2; Hch 4.6.14 Pues si yo, el Seńor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros,* Jn 11.49-51.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 porque ejemplo os he dado para que, como yo os he hecho, vosotros también hagáis.

De tal manera amó Dios al mundo

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su seńor, ni el enviado es mayor que el que lo envió.* Mt 26.58 y paralelos.

Jesús, la resurrección y la vida

17 Si sabéis estas cosas, bienaventurados sois si las hacéis.

El mundo os odia

18 »No hablo de todos vosotros; yo sé a quienes he elegido. Pero debe cumplirse la Escritura: “El que come pan conmigo alzó el pie contra mí”.ń 13.18.Sal 41.9. Esta expresión metafórica significa volverse contra alguien y traicionarlo.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Desde ahora os lo digo antes que suceda, para que cuando suceda creáis que yo soy.* El Sumo sacerdote: es decir, Anás (cf. v. 13 y véase la nota correspondiente; Lc 3.2 nota g).

Unos griegos buscan a Jesús

20 De cierto, de cierto os digo: El que reciba al que yo envíe, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.* Jn 6.59; 7.14; 10.23; cf. también Mc 14.49; Lc 19.47; 21.37.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 Habiendo dicho Jesús esto, se conmovió en espíritu y declaró: --De cierto, de cierto os digo que uno de vosotros me va a entregar.

El amigo del esposo

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 Entonces los discípulos se miraron unos a otros, dudando de quién hablaba. 23 Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado al lado de Jesús. 24 A este, pues, hizo seńas Simón Pedro para que preguntara quién era aquel de quien hablaba.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Él entonces, recostándose sobre el pecho de Jesús, le preguntó: --Seńor, żquién es? 26 Respondió Jesús: --A quien yo le dé el pan mojado, ese es. Y, mojando el pan, lo dio a Judas Iscariote hijo de Simón.

Jesús anuncia su muerte

27 Y después del bocado, Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo: --Lo que vas a hacer, hazlo pronto.* Jn 13.38.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Pero ninguno de los que estaban a la mesa entendió por qué le dijo esto.* Pretorio: Era la casa donde se alojaba el gobernador, el cual vivía en Cesarea pero pasaba algunas temporadas en Jerusalén. El lugar sería el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.29 Algunos pensaban, puesto que Judas tenía la bolsa, que Jesús le decía: «Compra lo que necesitamos para la fiesta»; o que diera algo a los pobres.

Testigos de Cristo

30 Cuando él tomó el bocado, salió en seguida. Era ya de noche.

El que viene de arriba

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

31 Entonces, cuando salió, dijo Jesús: --Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él.* Los romanos se reservaron el derecho de aplicar la pena de muerte.

Los fariseos envían guardias para detener a Jesús

32 Si Dios es glorificado en él, Dios también lo glorificará en sí mismo, y en seguida lo glorificará.* Esto es, por crucifixión (cf. Jn 3.14; 8.28; 12.32). Esta forma de ejecución no existía en la ley judía. Los romanos la aplicaban, sobre todo a los que no eran ciudadanos romanos, para castigar delitos graves como el de sedición.33 Hijitos, aún estaré con vosotros un poco. Me buscaréis, pero, como dije a los judíos, así os digo ahora a vosotros: A donde yo voy, vosotros no podéis ir.* Las autoridades judías acusan a Jesús ante Pilato del delito de sedición: pretender ser Rey de los judíos.34 Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.

Ceguera espiritual

35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tenéis amor los unos por los otros.

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 Le dijo Simón Pedro: --Seńor, ża dónde vas? Jesús le respondió: --A donde voy, no me puedes seguir ahora, pero me seguirás después.

Ríos de agua viva

Incredulidad de los judíos

37 Le dijo Pedro: --Seńor, żpor qué no te puedo seguir ahora? ˇMi vida daré por ti!** La pregunta de Pilato y la respuesta de Jesús corresponden a la pregunta y respuesta ante el propio Concilio (cf. Mt 26.63-64). Como seguramente Pilato no entendería el concepto que los judíos tenían del Mesías, lo más fácil era acusar a Jesús de pretender ser rey, cosa que el gobernador interpretaría como un acto de rebelión contra Roma. La respuesta de Jesús (Tú dices que yo soy rey) podía significar simplemente Sí, o también podía indicar que Jesús admitía ser rey, aunque no en el sentido en que lo habría entendido el gobernador.Cf. Jn 1.14,17; 8.45; 14.6.

Resurrección de Lázaro

38 Jesús le respondió: --żTu vida darás por mí? De cierto, de cierto te digo: No cantará el gallo sin que me hayas negado tres veces.

Jesús y Nicodemo

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 »No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.** Torrente Cedrón: una cańada u hondonada entre Jerusalén y el Monte de los Olivos.Mt 26.36; Mc 14.32.2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 3 Y si me voy y os preparo lugar, vendré otra vez y os tomaré a mí mismo, para que donde yo esté, vosotros también estéis. 4 Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino.

La obra del Espíritu Santo

5 Le dijo Tomás: --Seńor, no sabemos a dónde vas; żcómo, pues, podemos saber el camino? 6 Jesús le dijo: --Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.

Jesús, el buen pastor

7 Si me conocierais, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora lo conocéis y lo habéis visto. 8 Felipe le dijo: --Seńor, muéstranos el Padre y nos basta.

El complot contra Lázaro

9 Jesús le dijo: --żTanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí ha visto al Padre; żcómo, pues, dices tú: “Muéstranos el Padre”?* Jn 6.39; 10.28-29; 17.12.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 żNo crees que yo soy en el Padre y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre, que vive en mí, él hace las obras. 11 Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras.* La copa: Aquí es símbolo de sufrimiento (cf. Mt 26.39; Mc 14.36; Lc 22.42; Jn 12.27).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 »De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él también las hará; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 Todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.* Anás... Caifás: Anás fue sumo sacerdote durante los ańos 6-15 d.C., y su yerno Caifás en los ańos 18-36 d.C. Anás conservó el título en tiempos de Caifás, debido a su prestigio y a que también conservaba cierta autoridad. Cf. Lc 3.2; Hch 4.6.14 Si algo pedís en mi nombre, yo lo haré.* Jn 11.49-51.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 »Si me amáis, guardad mis mandamientos.

De tal manera amó Dios al mundo

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 Y yo rogaré al Padre y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:* Mt 26.58 y paralelos.

Jesús, la resurrección y la vida

17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce; pero vosotros lo conocéis, porque vive con vosotros y estará en vosotros.

El mundo os odia

18 »No os dejaré huérfanos; volveréń 14.18Volveré: Véase Jn 14.3 n.a vosotros.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Todavía un poco, y el mundo no me verá más, pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis.* El Sumo sacerdote: es decir, Anás (cf. v. 13 y véase la nota correspondiente; Lc 3.2 nota g).

Unos griegos buscan a Jesús

20 En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí y yo en vosotros.* Jn 6.59; 7.14; 10.23; cf. también Mc 14.49; Lc 19.47; 21.37.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 El que tiene mis mandamientos y los guarda, ese es el que me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo lo amaré y me manifestaré a él.

El amigo del esposo

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 Le dijo Judas (no el Iscariote): --Seńor, żcómo es que te manifestarás a nosotros y no al mundo? 23 Respondió Jesús y le dijo: --El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada con él. 24 El que no me ama no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 »Os he dicho estas cosas estando con vosotros. 26 Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseńará todas las cosas y os recordará todo lo que yo os he dicho.

Jesús anuncia su muerte

27 »La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo.* Jn 13.38.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Habéis oído que yo os he dicho: “Voy, y vuelvo a vosotros”. Si me amarais, os habríais regocijado, porque he dicho que voy al Padre, porque el Padre mayor es que yo.* Pretorio: Era la casa donde se alojaba el gobernador, el cual vivía en Cesarea pero pasaba algunas temporadas en Jerusalén. El lugar sería el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.29 Y ahora os lo he dicho antes que suceda, para que, cuando suceda, creáis.

Testigos de Cristo

30 No hablaré ya mucho con vosotros, porque viene el príncipe de este mundo y él nada tiene en mí.

El que viene de arriba

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

31 Pero para que el mundo conozca que amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago. »ˇLevantaos, vámonos de aquí!* Los romanos se reservaron el derecho de aplicar la pena de muerte.

Jesús y Nicodemo

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 »Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el labrador.** Torrente Cedrón: una cańada u hondonada entre Jerusalén y el Monte de los Olivos.Mt 26.36; Mc 14.32.2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. 3 Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. 4 Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.

La obra del Espíritu Santo

5 »Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí y yo en él, este lleva mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer. 6 El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, los echan en el fuego y arden.

Jesús, el buen pastor

7 Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queráis y os será hecho. 8 En esto es glorificado mi Padre: en que llevéis mucho fruto y seáis así mis discípulos.

El complot contra Lázaro

9 Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.* Jn 6.39; 10.28-29; 17.12.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. 11 »Estas cosas os he hablado para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea completo.* La copa: Aquí es símbolo de sufrimiento (cf. Mt 26.39; Mc 14.36; Lc 22.42; Jn 12.27).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 »Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado.

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.* Anás... Caifás: Anás fue sumo sacerdote durante los ańos 6-15 d.C., y su yerno Caifás en los ańos 18-36 d.C. Anás conservó el título en tiempos de Caifás, debido a su prestigio y a que también conservaba cierta autoridad. Cf. Lc 3.2; Hch 4.6.14 Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando.* Jn 11.49-51.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su seńor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre os las he dado a conocer.

De tal manera amó Dios al mundo

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, él os lo dé.* Mt 26.58 y paralelos.

Jesús, la resurrección y la vida

17 Esto os mando: Que os améis unos a otros.

El mundo os odia

18 »Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os odia.* El Sumo sacerdote: es decir, Anás (cf. v. 13 y véase la nota correspondiente; Lc 3.2 nota g).

Unos griegos buscan a Jesús

20 Acordaos de la palabra que yo os he dicho: “El siervo no es mayor que su seńor”.ń 15.20Jn 13.16; cf. Mt 10.24; Lc 6.40.Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.* Jn 6.59; 7.14; 10.23; cf. también Mc 14.49; Lc 19.47; 21.37.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 Pero todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado.

El amigo del esposo

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 »Si yo no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen excusa por su pecado. 23 El que me odia a mí, también a mi Padre odia. 24 Si yo no hubiera hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto, y me han odiado a mí y a mi Padre.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Pero esto es para que se cumpla la palabra que está escrita en su Ley: “Sin causa me odian”. 26 »Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.

Jesús anuncia su muerte

27 Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio.* Jn 13.38.

Jesús y Nicodemo

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 »Estas cosas os he hablado para que no tengáis tropiezo.** Torrente Cedrón: una cańada u hondonada entre Jerusalén y el Monte de los Olivos.Mt 26.36; Mc 14.32.2 Os expulsarán de las sinagogas, y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate pensará que rinde servicio a Dios. 3 Y harán esto porque no conocen al Padre ni a mí. 4 Pero os he dicho estas cosas para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que ya os lo había dicho. »Esto no os lo dije al principio, porque yo estaba con vosotros.

La obra del Espíritu Santo

5 Pero ahora voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “żA dónde vas?”. 6 Antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón.

Jesús, el buen pastor

7 Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya, porque si no me voy, el Consolador no vendrá a vosotros; pero si me voy, os lo enviaré. 8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.

El complot contra Lázaro

9 De pecado, por cuanto no creen en mí;* Jn 6.39; 10.28-29; 17.12.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 de justicia, por cuanto voy al Padre y no me veréis más; 11 y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.* La copa: Aquí es símbolo de sufrimiento (cf. Mt 26.39; Mc 14.36; Lc 22.42; Jn 12.27).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 »Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar.

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga y os hará saber las cosas que habrán de venir.* Anás... Caifás: Anás fue sumo sacerdote durante los ańos 6-15 d.C., y su yerno Caifás en los ańos 18-36 d.C. Anás conservó el título en tiempos de Caifás, debido a su prestigio y a que también conservaba cierta autoridad. Cf. Lc 3.2; Hch 4.6.14 Él me glorificará, porque tomará de lo mío y os lo hará saber.* Jn 11.49-51.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío y os lo hará saber.

De tal manera amó Dios al mundo

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 »Todavía un poco y no me veréis, y de nuevo un poco y me veréis, porque yo voy al Padre.* Mt 26.58 y paralelos.

Jesús, la resurrección y la vida

17 Entonces algunos de sus discípulos se decían entre sí: --żQué es esto que nos dice: “Todavía un poco y no me veréis, y de nuevo un poco y me veréis”; y “porque yo voy al Padre”?

El mundo os odia

18 Decían, pues: --żQué quiere decir con: “Todavía un poco”? No entendemos lo que dice.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Jesús comprendió que querían preguntarle, y les dijo: --żPreguntáis entre vosotros acerca de esto que dije: “Todavía un poco y no me veréis, y de nuevo un poco y me veréis”?* El Sumo sacerdote: es decir, Anás (cf. v. 13 y véase la nota correspondiente; Lc 3.2 nota g).

Unos griegos buscan a Jesús

20 De cierto, de cierto os digo que vosotros lloraréis y lamentaréis, y en cambio el mundo se alegrará; pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo.* Jn 6.59; 7.14; 10.23; cf. también Mc 14.49; Lc 19.47; 21.37.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 La mujer cuando da a luz tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero después que ha dado a luz a un nińo, ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo.

El amigo del esposo

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 También vosotros ahora tenéis tristeza, pero os volveré a ver y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo. 23 En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo que todo cuanto pidáis al Padre en mi nombre, os lo dará. 24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea completo.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 »Estas cosas os he hablado en alegorías; la hora viene cuando ya no os hablaré en alegorías, sino que claramente os anunciaré acerca del Padre. 26 En aquel día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros,

Jesús anuncia su muerte

27 pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado y habéis creído que yo salí de Dios.* Jn 13.38.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Salí del Padre y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo y regreso al Padre.* Pretorio: Era la casa donde se alojaba el gobernador, el cual vivía en Cesarea pero pasaba algunas temporadas en Jerusalén. El lugar sería el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.29 Le dijeron sus discípulos: --Ahora hablas claramente y ninguna alegoría dices.

Testigos de Cristo

30 Ahora entendemos que sabes todas las cosas y no necesitas que nadie te pregunte; por esto creemos que has salido de Dios.

El que viene de arriba

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

31 Jesús les respondió: --żAhora creéis?* Los romanos se reservaron el derecho de aplicar la pena de muerte.

Los fariseos envían guardias para detener a Jesús

32 La hora viene, y ha venido ya, en que seréis esparcidos cada uno por su lado y me dejaréis solo; pero no estoy solo, porque el Padre está conmigo.* Esto es, por crucifixión (cf. Jn 3.14; 8.28; 12.32). Esta forma de ejecución no existía en la ley judía. Los romanos la aplicaban, sobre todo a los que no eran ciudadanos romanos, para castigar delitos graves como el de sedición.33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo.* Las autoridades judías acusan a Jesús ante Pilato del delito de sedición: pretender ser Rey de los judíos.

Jesús y Nicodemo

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: --Padre, la hora ha llegado: glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti,** Torrente Cedrón: una cańada u hondonada entre Jerusalén y el Monte de los Olivos.Mt 26.36; Mc 14.32.2 pues le has dado potestad sobre toda carne para que dé vida eterna a todos los que le diste. 3 Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. 4 »Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciera.

La obra del Espíritu Santo

5 Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo existiera. 6 »He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra.

Jesús, el buen pastor

7 Ahora han conocido que todas las cosas que me has dado proceden de ti, 8 porque las palabras que me diste les he dado; y ellos las recibieron y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste.

El complot contra Lázaro

9 »Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste, porque tuyos son,* Jn 6.39; 10.28-29; 17.12.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 y todo lo mío es tuyo y lo tuyo mío; y he sido glorificado en ellos. 11 »Ya no estoy en el mundo; pero estos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros.* La copa: Aquí es símbolo de sufrimiento (cf. Mt 26.39; Mc 14.36; Lc 22.42; Jn 12.27).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliera.

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 »Pero ahora vuelvo a ti, y hablo esto en el mundo para que tengan mi gozo completo en sí mismos.* Anás... Caifás: Anás fue sumo sacerdote durante los ańos 6-15 d.C., y su yerno Caifás en los ańos 18-36 d.C. Anás conservó el título en tiempos de Caifás, debido a su prestigio y a que también conservaba cierta autoridad. Cf. Lc 3.2; Hch 4.6.14 Yo les he dado tu palabra, y el mundo los odió porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.* Jn 11.49-51.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.

De tal manera amó Dios al mundo

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.* Mt 26.58 y paralelos.

Jesús, la resurrección y la vida

17 Santifícalos en tu verdad: tu palabra es verdad.ń 17.17Jn 15.3.

El mundo os odia

18 Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad.* El Sumo sacerdote: es decir, Anás (cf. v. 13 y véase la nota correspondiente; Lc 3.2 nota g).

Unos griegos buscan a Jesús

20 »Pero no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos,* Jn 6.59; 7.14; 10.23; cf. también Mc 14.49; Lc 19.47; 21.37.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 para que todos sean uno; como tú, Padre, en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste.

El amigo del esposo

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 Yo les he dado la gloria que me diste, para que sean uno, así como nosotros somos uno. 23 Yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. 24 »Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo esté, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado, pues me has amado desde antes de la fundación del mundo.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y estos han conocido que tú me enviaste. 26 Les he dado a conocer tu nombre y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado esté en ellos y yo en ellos.

Jesús y Nicodemo

Jesús y la mujer samaritana

El paralítico de Betesda

Alimentación de los cinco mil

(Mt 14.13-21; Mc 6.30-44; Lc 9.10-17)

Incredulidad de los hermanos de Jesús

Jesús sana a un ciego de nacimiento

Parábola del redil

Muerte de Lázaro

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Habiendo dicho Jesús estas cosas, salió con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto en el cual entró con sus discípulos.** Torrente Cedrón: una cańada u hondonada entre Jerusalén y el Monte de los Olivos.Mt 26.36; Mc 14.32.2 Y también Judas, el que lo entregaba, conocía aquel lugar, porque muchas veces Jesús se había reunido allí con sus discípulos. 3 Judas, pues, tomando una compańía de soldados y guardias de los principales sacerdotes y de los fariseos, fue allí con linternas, antorchas y armas. 4 Pero Jesús, sabiendo todas las cosas que le habían de sobrevenir, se adelantó y les preguntó: --żA quién buscáis?

La obra del Espíritu Santo

5 Le respondieron: --A Jesús nazareno. Jesús les dijo: --Yo soy. Estaba también con ellos Judas, el que lo entregaba. 6 Cuando les dijo: «Yo soy», retrocedieron y cayeron a tierra.

Jesús, el buen pastor

7 Volvió, pues, a preguntarles: --żA quién buscáis? Y ellos dijeron: --A Jesús nazareno. 8 Respondió Jesús: --Os he dicho que yo soy. Si me buscáis a mí, dejad ir a estos.

El complot contra Lázaro

9 Esto dijo para que se cumpliera aquello que había dicho: «De los que me diste, no perdí ninguno».* Jn 6.39; 10.28-29; 17.12.

Jesús en la fiesta de los Tabernáculos

10 Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la desenvainó, hirió al siervo del Sumo sacerdote y le cortó la oreja derecha. El siervo se llamaba Malco. 11 Jesús entonces dijo a Pedro: --Mete tu espada en la vaina. La copa que el Padre me ha dado, żno la he de beber?* La copa: Aquí es símbolo de sufrimiento (cf. Mt 26.39; Mc 14.36; Lc 22.42; Jn 12.27).

Jesús, la luz del mundo

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 Entonces la compańía de soldados, el comandante y los guardias de los judíos prendieron a Jesús, lo ataron

Los fariseos interrogan al ciego sanado

13 y lo llevaron primeramente ante Anás, porque era suegro de Caifás, que era sumo sacerdote aquel ańo.* Anás... Caifás: Anás fue sumo sacerdote durante los ańos 6-15 d.C., y su yerno Caifás en los ańos 18-36 d.C. Anás conservó el título en tiempos de Caifás, debido a su prestigio y a que también conservaba cierta autoridad. Cf. Lc 3.2; Hch 4.6.14 Caifás fue quien explicó a los judíos que convenía que un solo hombre muriera por el pueblo.* Jn 11.49-51.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 Seguían a Jesús Simón Pedro y otro discípulo. Este discípulo era conocido del Sumo sacerdote, y entró con Jesús al patio del Sumo sacerdote;

De tal manera amó Dios al mundo

Jesús anda sobre el mar

(Mt 14.22-27; Mc 6.45-52)

La tristeza se convertirá en gozo

16 pero Pedro estaba fuera, a la puerta. Salió, pues, el discípulo que era conocido del Sumo sacerdote, y habló a la portera e hizo entrar a Pedro.* Mt 26.58 y paralelos.

Jesús, la resurrección y la vida

17 Entonces la criada portera dijo a Pedro: --żNo eres tú también de los discípulos de este hombre? Dijo él: --ˇNo lo soy!

El mundo os odia

18 Estaban en pie los siervos y los guardias que habían encendido un fuego, porque hacía frío y se calentaban. También con ellos estaba Pedro en pie, calentándose.

La autoridad del Hijo

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 El Sumo sacerdote preguntó a Jesús acerca de sus discípulos y de su doctrina.* El Sumo sacerdote: es decir, Anás (cf. v. 13 y véase la nota correspondiente; Lc 3.2 nota g).

Unos griegos buscan a Jesús

20 Jesús le respondió: --Yo públicamente he hablado al mundo. Siempre he enseńado en la sinagoga y en el Templo, donde se reúnen todos los judíos, y nada he hablado en oculto.* Jn 6.59; 7.14; 10.23; cf. también Mc 14.49; Lc 19.47; 21.37.

A donde yo voy, vosotros no podéis ir

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 żPor qué me preguntas a mí? Pregunta, a los que han oído, de qué les he hablado; ellos saben lo que yo he dicho.

El amigo del esposo

La gente busca a Jesús

Los judíos rechazan a Jesús

22 Cuando Jesús dijo esto, uno de los guardias que estaba allí le dio una bofetada, diciendo: --żAsí respondes al Sumo sacerdote? 23 Jesús le respondió: --Si he hablado mal, testifica en qué está el mal; pero si bien, żpor qué me golpeas? 24 Anás entonces lo envió atado a Caifás, el sumo sacerdote.

Jesús, el pan de vida

żEs este el Cristo?

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Estaba, pues, Pedro en pie, calentándose, y le preguntaron: --żNo eres tú de sus discípulos? Él negó y dijo: --ˇNo lo soy! 26 Uno de los siervos del Sumo sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro había cortado la oreja, le dijo: --żNo te vi yo en el huerto con él?

Jesús anuncia su muerte

27 Negó Pedro otra vez, y en seguida cantó el gallo.* Jn 13.38.

Jesús llora ante la tumba de Lázaro

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Llevaron a Jesús de casa de Caifás al pretorio. Era de mańana, y ellos no entraron en el pretorio para no contaminarse y así poder comer la Pascua.ń 18.28Al entrar en la casa de un pagano, el judío quedaba ritualmente impuro (cf. Hch 10.28).* Pretorio: Era la casa donde se alojaba el gobernador, el cual vivía en Cesarea pero pasaba algunas temporadas en Jerusalén. El lugar sería el palacio de Herodes, al poniente de la ciudad, o la Fortaleza Antonia, cerca del Templo, donde se hallaba el cuartel de la tropa romana.29 Entonces salió Pilato a donde ellos estaban, y les dijo: --żQué acusación traéis contra este hombre?

Testigos de Cristo

30 Respondieron y le dijeron: --Si este no fuera malhechor, no te lo habríamos entregado.

El que viene de arriba

La verdad os hará libres

El nuevo mandamiento

31 Entonces les dijo Pilato: --Tomadlo vosotros y juzgadlo según vuestra ley. Los judíos le dijeron: --A nosotros no nos está permitido dar muerte a nadie.* Los romanos se reservaron el derecho de aplicar la pena de muerte.

Los fariseos envían guardias para detener a Jesús

32 Dijeron esto para que se cumpliera la palabra que Jesús había dicho, dando a entender de qué muerte iba a morir.* Esto es, por crucifixión (cf. Jn 3.14; 8.28; 12.32). Esta forma de ejecución no existía en la ley judía. Los romanos la aplicaban, sobre todo a los que no eran ciudadanos romanos, para castigar delitos graves como el de sedición.33 Entonces Pilato volvió a entrar en el pretorio, llamó a Jesús y le dijo: --żEres tú el Rey de los judíos?* Las autoridades judías acusan a Jesús ante Pilato del delito de sedición: pretender ser Rey de los judíos.34 Jesús le respondió: --żDices tú esto por ti mismo o te lo han dicho otros de mí?

Ceguera espiritual

35 Pilato le respondió: --żSoy yo acaso judío? Tu nación y los principales sacerdotes te han entregado a mí. żQué has hecho?

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 Respondió Jesús: --Mi Reino no es de este mundo; si mi Reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi Reino no es de aquí.

Ríos de agua viva

Incredulidad de los judíos

37 Le dijo entonces Pilato: --Luego, żeres tú rey? Respondió Jesús: --Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.** La pregunta de Pilato y la respuesta de Jesús corresponden a la pregunta y respuesta ante el propio Concilio (cf. Mt 26.63-64). Como seguramente Pilato no entendería el concepto que los judíos tenían del Mesías, lo más fácil era acusar a Jesús de pretender ser rey, cosa que el gobernador interpretaría como un acto de rebelión contra Roma. La respuesta de Jesús (Tú dices que yo soy rey) podía significar simplemente Sí, o también podía indicar que Jesús admitía ser rey, aunque no en el sentido en que lo habría entendido el gobernador.Cf. Jn 1.14,17; 8.45; 14.6.

Resurrección de Lázaro

38 Le dijo Pilato: --żQué es la verdad? Y dicho esto, salió otra vez a donde estaban los judíos, y les dijo: --Yo no hallo en él ningún delito.

Sois de vuestro padre el diablo

39 Pero vosotros tenéis la costumbre de que os suelte a un preso en la Pascua. żQueréis, pues, que os suelte al Rey de los judíos?

División entre la gente

40 Entonces todos dieron voces de nuevo, diciendo: --ˇA éste no! ˇA Barrabás! --y Barrabás era ladrón--.