1 Así que tomó entonces Pilato a Jesús y lo azotó. 2 Los soldados entretejieron una corona de espinas y la pusieron sobre su cabeza, y lo vistieron con un manto de púrpura,* La corona y el manto simulaban las insignias reales (cf. Mc 15.17).3 y le decían: --ˇSalve, Rey de los judíos! --y le daban bofetadas. 4 Entonces Pilato salió otra vez, y les dijo: --Mirad, os lo traigo fuera para que entendáis que ningún delito hallo en él.* Lc 23.4.5 Y salió Jesús llevando la corona de espinas y el manto de púrpura. Pilato les dijo: --ˇEste es el hombre! 6 Cuando lo vieron los principales sacerdotes y los guardias, dieron voces diciendo: --ˇCrucifícalo! ˇCrucifícalo! Pilato les dijo: --Tomadlo vosotros y crucificadlo, porque yo no hallo delito en él. 7 Los judíos le respondieron: --Nosotros tenemos una ley y, según nuestra ley, debe morir, porque se hizo a sí mismo Hijo de Dios.* Las autoridades judías expresan el motivo central de su decisión contra Jesús (cf. Mt 26.63-66; Mc 14.61-64). Ellos apelan a Lv 24.15-16 (cf. también Jn 5.18; 8.53-54; 10.30-33).8 Cuando Pilato oyó decir esto, tuvo más miedo. 9 Entró otra vez en el pretorio, y dijo a Jesús: --żDe dónde eres tú? Pero Jesús no le respondió.* Mt 26.63; 27.12,14; Lc 23.9; cf. Is 53.7.10 Entonces le dijo Pilato: --żA mí no me hablas? żNo sabes que tengo autoridad para crucificarte y autoridad para soltarte? 11 Respondió Jesús: --Ninguna autoridad tendrías contra mí si no te fuera dada de arriba; por tanto, el que a ti me ha entregado, mayor pecado tiene.** Cf. Jn 3.27; 18.11.El que a ti me ha entregado alude a las autoridades judías (Jn 18.35) y a Judas (13.2-4).12 Desde entonces procuraba Pilato soltarlo, pero los judíos daban voces diciendo: --Si a este sueltas, no eres amigo de César; todo el que se hace rey, a César se opone. 13 Entonces Pilato, oyendo esto, llevó fuera a Jesús, y se sentó en el tribunal, en el lugar llamado El Enlosado, en hebreo, Gábata.* Y se sentó: Algunos traducen: y luego lo sentó (es decir, a Jesús).14 Era la preparación de la Pascua y como la hora sexta. Entonces dijo a los judíos: --ˇAquí tenéis a vuestro Rey! 15 Pero ellos gritaron: --ˇFuera! ˇFuera! ˇCrucifícalo! Pilato les dijo: --żA vuestro Rey he de crucificar? Respondieron los principales sacerdotes: --ˇNo tenemos más rey que César! 16 Así que entonces lo entregó a ellos para que fuera crucificado. Tomaron, pues, a Jesús y se lo llevaron.* La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte. El condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)
17 Él, cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera, en hebreo, Gólgota. 18 Allí lo crucificaron con otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio. 19 Escribió también Pilato un título, que puso sobre la cruz, el cual decía: «Jesús Nazareno, Rey de los judíos». 20 Muchos de los judíos leyeron este título, porque el lugar donde Jesús fue crucificado estaba cerca de la ciudad, y el título estaba escrito en hebreo, en griego y en latín. 21 Dijeron a Pilato los principales sacerdotes de los judíos: --No escribas: “Rey de los judíos”, sino: “Este dijo: Soy rey de los judíos”. 22 Respondió Pilato: --Lo que he escrito, he escrito. 23 Cuando los soldados crucificaron a Jesús, tomaron sus vestidos e hicieron cuatro partes, una para cada soldado. Tomaron también su túnica, la cual era sin costura, de un solo tejido de arriba abajo. 24 Entonces dijeron entre sí: --No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, a ver de quién será. Esto sucedió para que se cumpliera la Escritura, que dice:
«Repartieron entre sí mis vestidos,
y sobre mi ropa echaron suertes». Y así lo hicieron los soldados. 25 Estaban junto a la cruz de Jesús su madre y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena.* Mt 27.55-56; Mc 15.40; Lc 23.49.26 Cuando vio Jesús a su madre y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: --Mujer, he ahí tu hijo. 27 Después dijo al discípulo: --He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.* En su casa: otra posible traducción: como madre propia.28 Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliera:ń 19.28Sal 69.21; cf. Sal 22.15.--ˇTengo sed! 29 Había allí una vasija llena de vinagre; entonces ellos empaparon en vinagre una esponja y, poniéndola en un hisopo, se la acercaron a la boca.** Vinagre: Podría referirse también al vino corriente que tomaban los soldados y la gente de escasos recursos.Hisopo: arbusto pequeńo, mencionado en el AT. Con pequeńos manojos hechos de sus ramas se efectuaban aspersiones rituales (Lv 14.4-7; Sal 51.7), particularmente en la Pascua (Ex 12.22).30 Cuando Jesús tomó el vinagre, dijo: --ˇConsumado es! E inclinando la cabeza, entregó el espíritu.
El costado de Jesús traspasado
31 Entonces los judíos, por cuanto era la preparación de la Pascua, a fin de que los cuerpos no quedaran en la cruz el sábado (pues aquel sábado era de gran solemnidad), rogaron a Pilato que se les quebraran las piernas y fueran quitados de allí.** Según la cronología de Jn, la Pascua de aquel ańo coincidía con el sábado.Con esto se aceleraba la muerte de los crucificados.32 Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas al primero y asimismo al otro que había sido crucificado con él. 33 Pero cuando llegaron a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas. 34 Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.** Abrió: lit. punzó.Este hecho probablemente tiene un sentido profundo y simbólico para el evangelista: la sangre indica la muerte, y el agua simboliza la vida que Jesús comunica por el Espíritu (cf. Jn 4.14; 7.37; Heb 13.12; 1 Jn 1.7; 5.6-8).35 Y el que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero; y él sabe que dice verdad, para que vosotros también creáis,* El que lo vio: probablemente el mismo discípulo mencionado en el v. 26 (véase Jn 19.27 nota m; cf. Jn 21.24; 1 Jn 1.2).36 pues estas cosas sucedieron para que se cumpliera la Escritura: «No será quebrado hueso suyo».* Sal 34.20; cf. Ex 12.46; Nm 9.12. Con esta referencia se presenta a Jesús como el cordero pascual (véase Jn 1.29 n., y cf. 1 Co 5.7).37 Y también otra Escritura dice: «Mirarán al que traspasaron».* Zac 12.10; cf. Ap 1.7.
Jesús es sepultado
(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Lc 23.50-56)
38 Después de todo esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, pero secretamente por miedo de los judíos, rogó a Pilato que le permitiera llevarse el cuerpo de Jesús; y Pilato se lo concedió. Entonces fue y se llevó el cuerpo de Jesús.* Arimatea: Cf. Mt 27.57.39 Vino también Nicodemo, el que antes había visitado a Jesús de noche, trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras.*** Jn 3.1-2.Mirra y áloes: sustancias aromáticas extraídas de plantas; se colocaban entre las vendas que envolvían el cadáver.Cien libras: unos 30 kilos. Véase Jn 12.3 nota d.40 Tomaron, pues, el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en lienzos con especias aromáticas, según la costumbre judía de sepultar. 41 En el lugar donde fue crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aún no se había puesto a nadie.* Mt 27.60.42 Allí, pues, por causa de la preparación de la Pascua de los judíos, y porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús.* Enterrar era un trabajo prohibido en sábado.
© 1995 Sociedades Bíblicas Unidas