Arresto de Jesús
(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Lc 24.1-12)
Jesús se aparece a siete de sus discípulos
1 Habiendo dicho Jesús estas cosas, salió con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto en el cual entró con sus discípulos.* Mar de Tiberias: Véase Jn 6.1 n.2 Y también Judas, el que lo entregaba, conocía aquel lugar, porque muchas veces Jesús se había reunido allí con sus discípulos.* Los hijos de Zebedeo: es decir, Jacobo y Juan.3 Judas, pues, tomando una compańía de soldados y guardias de los principales sacerdotes y de los fariseos, fue allí con linternas, antorchas y armas. 4 Pero Jesús, sabiendo todas las cosas que le habían de sobrevenir, se adelantó y les preguntó: --żA quién buscáis? 5 Le respondieron: --A Jesús nazareno. Jesús les dijo: --Yo soy. Estaba también con ellos Judas, el que lo entregaba. 6 Cuando les dijo: «Yo soy», retrocedieron y cayeron a tierra.* Cf. el relato de Lc 5.5-6.7 Volvió, pues, a preguntarles: --żA quién buscáis? Y ellos dijeron: --A Jesús nazareno. 8 Respondió Jesús: --Os he dicho que yo soy. Si me buscáis a mí, dejad ir a estos.* Doscientos codos. El codo equivalía a unos 45 cm.9 Esto dijo para que se cumpliera aquello que había dicho: «De los que me diste, no perdí ninguno». 10 Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la desenvainó, hirió al siervo del Sumo sacerdote y le cortó la oreja derecha. El siervo se llamaba Malco.
Jesús se aparece a María Magdalena
11 Jesús entonces dijo a Pedro: --Mete tu espada en la vaina. La copa que el Padre me ha dado, żno la he de beber?* Nótese la semejanza de este relato con Lc 5.1-11.
Jesús ante el Sumo sacerdote
(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)
12 Entonces la compańía de soldados, el comandante y los guardias de los judíos prendieron a Jesús, lo ataron 13 y lo llevaron primeramente ante Anás, porque era suegro de Caifás, que era sumo sacerdote aquel ańo. 14 Caifás fue quien explicó a los judíos que convenía que un solo hombre muriera por el pueblo.
Pedro en el patio de Anás
(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)
Apacienta mis ovejas
15 Seguían a Jesús Simón Pedro y otro discípulo. Este discípulo era conocido del Sumo sacerdote, y entró con Jesús al patio del Sumo sacerdote;* La imagen del pastor y las ovejas para referirse al ministerio pastoral en la iglesia se encuentra también en Hch 20.28; Ef 4.11; 1 P 5.2.16 pero Pedro estaba fuera, a la puerta. Salió, pues, el discípulo que era conocido del Sumo sacerdote, y habló a la portera e hizo entrar a Pedro.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)
17 Entonces la criada portera dijo a Pedro: --żNo eres tú también de los discípulos de este hombre? Dijo él: --ˇNo lo soy! 18 Estaban en pie los siervos y los guardias que habían encendido un fuego, porque hacía frío y se calentaban. También con ellos estaba Pedro en pie, calentándose.
Anás interroga a Jesús
(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Lc 24.36-49)
19 El Sumo sacerdote preguntó a Jesús acerca de sus discípulos y de su doctrina.* Cf. Jn 13.36-38.
El discípulo amado
20 Jesús le respondió: --Yo públicamente he hablado al mundo. Siempre he enseńado en la sinagoga y en el Templo, donde se reúnen todos los judíos, y nada he hablado en oculto.* Cf. Jn 13.25.21 żPor qué me preguntas a mí? Pregunta, a los que han oído, de qué les he hablado; ellos saben lo que yo he dicho. 22 Cuando Jesús dijo esto, uno de los guardias que estaba allí le dio una bofetada, diciendo: --żAsí respondes al Sumo sacerdote?* Hasta que yo vuelva: alusión a la segunda venida, gloriosa, de Cristo (cf. Mt 16.28; 1 Ts 4.15).23 Jesús le respondió: --Si he hablado mal, testifica en qué está el mal; pero si bien, żpor qué me golpeas?
Incredulidad de Tomás
EPÍLOGO (21.24-25)
24 Anás entonces lo envió atado a Caifás, el sumo sacerdote.
Pedro niega a Jesús
(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)
25 Estaba, pues, Pedro en pie, calentándose, y le preguntaron: --żNo eres tú de sus discípulos? Él negó y dijo: --ˇNo lo soy!* En diversos ms. no aparece: Amén.26 Uno de los siervos del Sumo sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro había cortado la oreja, le dijo: --żNo te vi yo en el huerto con él? 27 Negó Pedro otra vez, y en seguida cantó el gallo.
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)
28 Llevaron a Jesús de casa de Caifás al pretorio. Era de mańana, y ellos no entraron en el pretorio para no contaminarse y así poder comer la Pascua.ń 18.28Al entrar en la casa de un pagano, el judío quedaba ritualmente impuro (cf. Hch 10.28).* Se alude a textos del AT (cf. Sal 35.23; 88.1; pero cf. también Jn 1.1; 5.18; 10.33-36; Ro 9.7; Flp 2.5-11; Col 1.19).29 Entonces salió Pilato a donde ellos estaban, y les dijo: --żQué acusación traéis contra este hombre?* La fe de los que creen sin haber visto se basará en el testimonio de los discípulos. Cf. Jn 17.20; 1 P 1.8,12; 1 Jn 1.2-3.
El propósito del libro
30 Respondieron y le dijeron: --Si este no fuera malhechor, no te lo habríamos entregado.** Seńales: seńales milagrosas. Véase Jn 2.11 n.Jn 21.25.
El costado de Jesús traspasado
31 Entonces les dijo Pilato: --Tomadlo vosotros y juzgadlo según vuestra ley. Los judíos le dijeron: --A nosotros no nos está permitido dar muerte a nadie.* Creyendo, tengáis vida en su nombre: Véase Jn 1.12 nota k.32 Dijeron esto para que se cumpliera la palabra que Jesús había dicho, dando a entender de qué muerte iba a morir. 33 Entonces Pilato volvió a entrar en el pretorio, llamó a Jesús y le dijo: --żEres tú el Rey de los judíos? 34 Jesús le respondió: --żDices tú esto por ti mismo o te lo han dicho otros de mí?** Abrió: lit. punzó.Este hecho probablemente tiene un sentido profundo y simbólico para el evangelista: la sangre indica la muerte, y el agua simboliza la vida que Jesús comunica por el Espíritu (cf. Jn 4.14; 7.37; Heb 13.12; 1 Jn 1.7; 5.6-8).35 Pilato le respondió: --żSoy yo acaso judío? Tu nación y los principales sacerdotes te han entregado a mí. żQué has hecho?* El que lo vio: probablemente el mismo discípulo mencionado en el v. 26 (véase Jn 19.27 nota m; cf. Jn 21.24; 1 Jn 1.2).36 Respondió Jesús: --Mi Reino no es de este mundo; si mi Reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi Reino no es de aquí.* Sal 34.20; cf. Ex 12.46; Nm 9.12. Con esta referencia se presenta a Jesús como el cordero pascual (véase Jn 1.29 n., y cf. 1 Co 5.7).37 Le dijo entonces Pilato: --Luego, żeres tú rey? Respondió Jesús: --Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.* Zac 12.10; cf. Ap 1.7.
Jesús es sepultado
(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Lc 23.50-56)
38 Le dijo Pilato: --żQué es la verdad? Y dicho esto, salió otra vez a donde estaban los judíos, y les dijo: --Yo no hallo en él ningún delito.* Arimatea: Cf. Mt 27.57.39 Pero vosotros tenéis la costumbre de que os suelte a un preso en la Pascua. żQueréis, pues, que os suelte al Rey de los judíos?*** Jn 3.1-2.Mirra y áloes: sustancias aromáticas extraídas de plantas; se colocaban entre las vendas que envolvían el cadáver.Cien libras: unos 30 kilos. Véase Jn 12.3 nota d.40 Entonces todos dieron voces de nuevo, diciendo: --ˇA éste no! ˇA Barrabás! --y Barrabás era ladrón--.
Arresto de Jesús
(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Lc 24.1-12)
Jesús se aparece a siete de sus discípulos
1 Así que tomó entonces Pilato a Jesús y lo azotó.* Mar de Tiberias: Véase Jn 6.1 n.2 Los soldados entretejieron una corona de espinas y la pusieron sobre su cabeza, y lo vistieron con un manto de púrpura,* Los hijos de Zebedeo: es decir, Jacobo y Juan.3 y le decían: --ˇSalve, Rey de los judíos! --y le daban bofetadas. 4 Entonces Pilato salió otra vez, y les dijo: --Mirad, os lo traigo fuera para que entendáis que ningún delito hallo en él. 5 Y salió Jesús llevando la corona de espinas y el manto de púrpura. Pilato les dijo: --ˇEste es el hombre! 6 Cuando lo vieron los principales sacerdotes y los guardias, dieron voces diciendo: --ˇCrucifícalo! ˇCrucifícalo! Pilato les dijo: --Tomadlo vosotros y crucificadlo, porque yo no hallo delito en él.* Cf. el relato de Lc 5.5-6.7 Los judíos le respondieron: --Nosotros tenemos una ley y, según nuestra ley, debe morir, porque se hizo a sí mismo Hijo de Dios. 8 Cuando Pilato oyó decir esto, tuvo más miedo.* Doscientos codos. El codo equivalía a unos 45 cm.9 Entró otra vez en el pretorio, y dijo a Jesús: --żDe dónde eres tú? Pero Jesús no le respondió. 10 Entonces le dijo Pilato: --żA mí no me hablas? żNo sabes que tengo autoridad para crucificarte y autoridad para soltarte?
Jesús se aparece a María Magdalena
11 Respondió Jesús: --Ninguna autoridad tendrías contra mí si no te fuera dada de arriba; por tanto, el que a ti me ha entregado, mayor pecado tiene.* Nótese la semejanza de este relato con Lc 5.1-11.
Jesús ante el Sumo sacerdote
(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)
12 Desde entonces procuraba Pilato soltarlo, pero los judíos daban voces diciendo: --Si a este sueltas, no eres amigo de César; todo el que se hace rey, a César se opone. 13 Entonces Pilato, oyendo esto, llevó fuera a Jesús, y se sentó en el tribunal, en el lugar llamado El Enlosado, en hebreo, Gábata. 14 Era la preparación de la Pascua y como la hora sexta. Entonces dijo a los judíos: --ˇAquí tenéis a vuestro Rey!
Pedro en el patio de Anás
(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)
Apacienta mis ovejas
15 Pero ellos gritaron: --ˇFuera! ˇFuera! ˇCrucifícalo! Pilato les dijo: --żA vuestro Rey he de crucificar? Respondieron los principales sacerdotes: --ˇNo tenemos más rey que César!* La imagen del pastor y las ovejas para referirse al ministerio pastoral en la iglesia se encuentra también en Hch 20.28; Ef 4.11; 1 P 5.2.16 Así que entonces lo entregó a ellos para que fuera crucificado. Tomaron, pues, a Jesús y se lo llevaron.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)
17 Él, cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera, en hebreo, Gólgota. 18 Allí lo crucificaron con otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio.
Anás interroga a Jesús
(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Lc 24.36-49)
19 Escribió también Pilato un título, que puso sobre la cruz, el cual decía: «Jesús Nazareno, Rey de los judíos».* Cf. Jn 13.36-38.
El discípulo amado
20 Muchos de los judíos leyeron este título, porque el lugar donde Jesús fue crucificado estaba cerca de la ciudad, y el título estaba escrito en hebreo, en griego y en latín.* Cf. Jn 13.25.21 Dijeron a Pilato los principales sacerdotes de los judíos: --No escribas: “Rey de los judíos”, sino: “Este dijo: Soy rey de los judíos”. 22 Respondió Pilato: --Lo que he escrito, he escrito.* Hasta que yo vuelva: alusión a la segunda venida, gloriosa, de Cristo (cf. Mt 16.28; 1 Ts 4.15).23 Cuando los soldados crucificaron a Jesús, tomaron sus vestidos e hicieron cuatro partes, una para cada soldado. Tomaron también su túnica, la cual era sin costura, de un solo tejido de arriba abajo.
Incredulidad de Tomás
EPÍLOGO (21.24-25)
24 Entonces dijeron entre sí: --No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, a ver de quién será. Esto sucedió para que se cumpliera la Escritura, que dice:
«Repartieron entre sí mis vestidos,
y sobre mi ropa echaron suertes». Y así lo hicieron los soldados.
Pedro niega a Jesús
(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)
25 Estaban junto a la cruz de Jesús su madre y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena.* En diversos ms. no aparece: Amén.26 Cuando vio Jesús a su madre y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: --Mujer, he ahí tu hijo. 27 Después dijo al discípulo: --He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)
28 Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliera:ń 19.28Sal 69.21; cf. Sal 22.15.--ˇTengo sed!* Se alude a textos del AT (cf. Sal 35.23; 88.1; pero cf. también Jn 1.1; 5.18; 10.33-36; Ro 9.7; Flp 2.5-11; Col 1.19).29 Había allí una vasija llena de vinagre; entonces ellos empaparon en vinagre una esponja y, poniéndola en un hisopo, se la acercaron a la boca.* La fe de los que creen sin haber visto se basará en el testimonio de los discípulos. Cf. Jn 17.20; 1 P 1.8,12; 1 Jn 1.2-3.
El propósito del libro
30 Cuando Jesús tomó el vinagre, dijo: --ˇConsumado es! E inclinando la cabeza, entregó el espíritu.** Seńales: seńales milagrosas. Véase Jn 2.11 n.Jn 21.25.
El costado de Jesús traspasado
31 Entonces los judíos, por cuanto era la preparación de la Pascua, a fin de que los cuerpos no quedaran en la cruz el sábado (pues aquel sábado era de gran solemnidad), rogaron a Pilato que se les quebraran las piernas y fueran quitados de allí.* Creyendo, tengáis vida en su nombre: Véase Jn 1.12 nota k.32 Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas al primero y asimismo al otro que había sido crucificado con él. 33 Pero cuando llegaron a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas. 34 Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.** Abrió: lit. punzó.Este hecho probablemente tiene un sentido profundo y simbólico para el evangelista: la sangre indica la muerte, y el agua simboliza la vida que Jesús comunica por el Espíritu (cf. Jn 4.14; 7.37; Heb 13.12; 1 Jn 1.7; 5.6-8).35 Y el que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero; y él sabe que dice verdad, para que vosotros también creáis,* El que lo vio: probablemente el mismo discípulo mencionado en el v. 26 (véase Jn 19.27 nota m; cf. Jn 21.24; 1 Jn 1.2).36 pues estas cosas sucedieron para que se cumpliera la Escritura: «No será quebrado hueso suyo».* Sal 34.20; cf. Ex 12.46; Nm 9.12. Con esta referencia se presenta a Jesús como el cordero pascual (véase Jn 1.29 n., y cf. 1 Co 5.7).37 Y también otra Escritura dice: «Mirarán al que traspasaron».* Zac 12.10; cf. Ap 1.7.
Jesús es sepultado
(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Lc 23.50-56)
38 Después de todo esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, pero secretamente por miedo de los judíos, rogó a Pilato que le permitiera llevarse el cuerpo de Jesús; y Pilato se lo concedió. Entonces fue y se llevó el cuerpo de Jesús.* Arimatea: Cf. Mt 27.57.39 Vino también Nicodemo, el que antes había visitado a Jesús de noche, trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras.*** Jn 3.1-2.Mirra y áloes: sustancias aromáticas extraídas de plantas; se colocaban entre las vendas que envolvían el cadáver.Cien libras: unos 30 kilos. Véase Jn 12.3 nota d.40 Tomaron, pues, el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en lienzos con especias aromáticas, según la costumbre judía de sepultar. 41 En el lugar donde fue crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aún no se había puesto a nadie.* Mt 27.60.42 Allí, pues, por causa de la preparación de la Pascua de los judíos, y porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús.* Enterrar era un trabajo prohibido en sábado.
Arresto de Jesús
(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Lc 24.1-12)
Jesús se aparece a siete de sus discípulos
1 El primer día de la semana, María Magdalena fue de mańana, siendo aún oscuro, al sepulcro, y vio quitada la piedra del sepulcro.* Mar de Tiberias: Véase Jn 6.1 n.2 Entonces corrió y fue a Simón Pedro y al otro discípulo, aquel a quien amaba Jesús, y les dijo: --Se han llevado del sepulcro al Seńor y no sabemos dónde lo han puesto.* Los hijos de Zebedeo: es decir, Jacobo y Juan.3 Salieron Pedro y el otro discípulo y fueron al sepulcro. 4 Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro y llegó primero al sepulcro. 5 Y, asomándose, vio los lienzos puestos allí, pero no entró. 6 Luego llegó Simón Pedro tras él, entró en el sepulcro y vio los lienzos puestos allí,* Cf. el relato de Lc 5.5-6.7 y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, no puesto con los lienzos, sino enrollado en un lugar aparte. 8 Entonces entró también el otro discípulo que había venido primero al sepulcro; y vio, y creyó,* Doscientos codos. El codo equivalía a unos 45 cm.9 pues aún no habían entendido la Escritura: que era necesario que él resucitara de los muertos. 10 Y volvieron los discípulos a los suyos.
Jesús se aparece a María Magdalena
11 Pero María estaba fuera llorando junto al sepulcro; mientras lloraba, se inclinó para mirar dentro del sepulcro,* Nótese la semejanza de este relato con Lc 5.1-11.
Jesús ante el Sumo sacerdote
(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)
12 y vio a dos ángeles con vestiduras blancas, que estaban sentados el uno a la cabecera y el otro a los pies, donde el cuerpo de Jesús había sido puesto. 13 Y le dijeron: --Mujer, żpor qué lloras? Les dijo: --Porque se han llevado a mi Seńor y no sé dónde lo han puesto. 14 Dicho esto, se volvió y vio a Jesús que estaba allí; pero no sabía que era Jesús.
Pedro en el patio de Anás
(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)
Apacienta mis ovejas
15 Jesús le dijo: --Mujer, żpor qué lloras? żA quién buscas? Ella, pensando que era el jardinero, le dijo: --Seńor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo llevaré.* La imagen del pastor y las ovejas para referirse al ministerio pastoral en la iglesia se encuentra también en Hch 20.28; Ef 4.11; 1 P 5.2.16 Jesús le dijo: --ˇMaría! Volviéndose ella, le dijo: --ˇRaboni! --que significa: «Maestro»--.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)
17 Jesús le dijo: --ˇSuéltame!, porque aún no he subido a mi Padre; pero ve a mis hermanos y diles: “Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios”. 18 Fue entonces María Magdalena para dar a los discípulos la noticia de que había visto al Seńor, y que él le había dicho estas cosas.
Anás interroga a Jesús
(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Lc 24.36-49)
19 Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, llegó Jesús y, puesto en medio, les dijo: --ˇPaz a vosotros!* Cf. Jn 13.36-38.
El discípulo amado
20 Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se regocijaron viendo al Seńor.* Cf. Jn 13.25.21 Entonces Jesús les dijo otra vez: --ˇPaz a vosotros! Como me envió el Padre, así también yo os envío. 22 Y al decir esto, sopló y les dijo: --Recibid el Espírituń 20.22Tanto en hebreo como en griego, la misma palabra significa espíritu y soplo (o aliento). Cf. Ez 37.1-14; Jn 3.6-8; Hch 2.2-4.Santo.* Hasta que yo vuelva: alusión a la segunda venida, gloriosa, de Cristo (cf. Mt 16.28; 1 Ts 4.15).23 A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados, y a quienes se los retengáis, les serán retenidos.
Incredulidad de Tomás
EPÍLOGO (21.24-25)
24 Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús se presentó.
Pedro niega a Jesús
(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)
25 Le dijeron, pues, los otros discípulos: --ˇHemos visto al Seńor! Él les dijo: --Si no veo en sus manos la seńal de los clavos y meto mi dedo en el lugar de los clavos, y meto mi mano en su costado, no creeré.* En diversos ms. no aparece: Amén.26 Ocho días después estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, se puso en medio y les dijo: --ˇPaz a vosotros! 27 Luego dijo a Tomás: --Pon aquí tu dedo y mira mis manos; acerca tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.
Jesús ante Pilato
(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)
28 Entonces Tomás respondió y le dijo: --ˇSeńor mío y Dios mío!* Se alude a textos del AT (cf. Sal 35.23; 88.1; pero cf. también Jn 1.1; 5.18; 10.33-36; Ro 9.7; Flp 2.5-11; Col 1.19).29 Jesús le dijo: --Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron y creyeron.* La fe de los que creen sin haber visto se basará en el testimonio de los discípulos. Cf. Jn 17.20; 1 P 1.8,12; 1 Jn 1.2-3.
El propósito del libro
30 Hizo además Jesús muchas otras seńales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro.** Seńales: seńales milagrosas. Véase Jn 2.11 n.Jn 21.25.
El costado de Jesús traspasado
31 Pero estas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.* Creyendo, tengáis vida en su nombre: Véase Jn 1.12 nota k.
Arresto de Jesús
(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)
La resurrección
(Mt 28.1-10; Mc 16.1-8; Lc 24.1-12)
Jesús se aparece a siete de sus discípulos
1 Después de esto, Jesús se manifestó otra vez a sus discípulos junto al Mar de Tiberias; y se manifestó de esta manera:* Mar de Tiberias: Véase Jn 6.1 n.2 Estaban juntos Simón Pedro, Tomás, llamado el Dídimo, Natanael, el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos de sus discípulos.* Los hijos de Zebedeo: es decir, Jacobo y Juan.3 Simón Pedro les dijo: --Voy a pescar. Ellos le dijeron: --Vamos nosotros también contigo. Salieron, pues, y entraron en una barca; pero aquella noche no pescaron nada. 4 Cuando ya iba amaneciendo, se presentó Jesús en la playa, pero los discípulos no sabían que era Jesús. 5 Y les dijo: --Hijitos, żtenéis algo de comer? Le respondieron: --ˇNo! 6 Él les dijo: --Echad la red a la derecha de la barca y hallaréis. Entonces la echaron, y ya no la podían sacar, por la gran cantidad de peces.* Cf. el relato de Lc 5.5-6.7 Entonces aquel discípulo a quien Jesús amaba dijo a Pedro: --ˇEs el Seńor! Simón Pedro, cuando oyó que era el Seńor, se cińó la ropa (porque se había despojado de ella) y se tiró al mar. 8 Los otros discípulos fueron con la barca, arrastrando la red llena de peces, pues no distaban de tierra sino como doscientos codos.* Doscientos codos. El codo equivalía a unos 45 cm.9 Al descender a tierra, vieron brasas puestas y un pescado encima de ellas, y pan. 10 Jesús les dijo: --Traed de los peces que acabáis de sacar.
Jesús se aparece a María Magdalena
11 Subió Simón Pedro y sacó la red a tierra, llena de grandes peces, ciento cincuenta y tres; y aun siendo tantos, la red no se rompió.* Nótese la semejanza de este relato con Lc 5.1-11.
Jesús ante el Sumo sacerdote
(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)
12 Les dijo Jesús: --Venid, comed. Y ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: «żTú, quién eres?», sabiendo que era el Seńor. 13 Vino, pues, Jesús, y tomó el pan y les dio, y asimismo del pescado. 14 Esta era ya la tercera vez que Jesús se manifestaba a sus discípulos, después de haber resucitado de los muertos.
Pedro en el patio de Anás
(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)
Apacienta mis ovejas
15 Después de comer, Jesús dijo a Simón Pedro: --Simón, hijo de Jonás, żme amas más que estos? Le respondió: --Sí, Seńor; tú sabes que te quiero. Él le dijo: --Apacienta mis corderos.* La imagen del pastor y las ovejas para referirse al ministerio pastoral en la iglesia se encuentra también en Hch 20.28; Ef 4.11; 1 P 5.2.16 Volvió a decirle la segunda vez: --Simón, hijo de Jonás, żme amas? Pedro le respondió: --Sí, Seńor; tú sabes que te quiero. Le dijo: --Pastorea mis ovejas.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)
17 Le dijo la tercera vez: --Simón, hijo de Jonás, żme quieres? Pedro se entristeció de que le dijera por tercera vez: «żMe quieres?», y le respondió: --Seńor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero. Jesús le dijo: --Apacienta mis ovejas. 18 De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más joven, te ceńías e ibas a donde querías; pero cuando ya seas viejo, extenderás tus manos y te ceńirá otro, y te llevará a donde no quieras.
Anás interroga a Jesús
(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)
Jesús se aparece a los discípulos
(Mt 28.16-20; Mc 16.14-18; Lc 24.36-49)
19 Esto dijo dando a entender con qué muerte había de glorificar a Dios. Y dicho esto, ańadió: --Sígueme.* Cf. Jn 13.36-38.
El discípulo amado
20 Volviéndose Pedro, vio que los seguía el discípulo a quien amaba Jesús, el mismo que en la cena se había recostado al lado de él y le había dicho: «Seńor, żquién es el que te ha de entregar?».* Cf. Jn 13.25.21 Cuando Pedro lo vio, dijo a Jesús: --Seńor, ży qué de este? 22 Jesús le dijo: --Si quiero que él quede hasta que yo vuelva, żqué a ti? Sígueme tú.* Hasta que yo vuelva: alusión a la segunda venida, gloriosa, de Cristo (cf. Mt 16.28; 1 Ts 4.15).23 Se extendió entonces entre los hermanos el rumor de que aquel discípulo no moriría. Pero Jesús no le dijo que no moriría, sino: «Si quiero que él quedeń 21.23Que él quede: Se usa en un doble sentido: el discípulo no queda físicamente vivo hasta la venida gloriosa de Cristo, pero sí queda en el evangelio (cf. v. 24). Véase Jn 19.27 nota m.hasta que yo vuelva, żqué a ti?».
Incredulidad de Tomás
EPÍLOGO (21.24-25)
24 Este es el discípulo que da testimonio de estas cosas, y escribió estas cosas; y sabemos que su testimonio es verdadero.
Pedro niega a Jesús
(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)
25 Hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, las cuales, si se escribieran una por una, pienso que ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir. Amén.* En diversos ms. no aparece: Amén.
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