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San Juan 12 12 de 21 capítulos

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Seis días antes de la Pascua fue Jesús a Betania, donde estaba Lázaro, el que había estado muerto y a quien había resucitado de los muertos. 2 Y le hicieron allí una cena; Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban sentados a la mesa con él.* La corona y el manto simulaban las insignias reales (cf. Mc 15.17).3 Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús y los secó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume. 4 Dijo uno de sus discípulos, Judas Iscariote hijo de Simón, el que lo había de entregar:* Lc 23.4.

La obra del Espíritu Santo

5 --żPor qué no se vendió este perfume por trescientos denarios y se les dio a los pobres? 6 Pero dijo esto, no porque se preocupara por los pobres, sino porque era ladrón y, teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella. 7 Entonces Jesús dijo: --Déjala, para el día de mi sepultura ha guardado esto.* Las autoridades judías expresan el motivo central de su decisión contra Jesús (cf. Mt 26.63-66; Mc 14.61-64). Ellos apelan a Lv 24.15-16 (cf. también Jn 5.18; 8.53-54; 10.30-33).8 A los pobres siempre los tendréis con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis.

El complot contra Lázaro

9 Gran multitud de los judíos supieron entonces que él estaba allí, y fueron, no solamente por causa de Jesús, sino también para ver a Lázaro, a quien había resucitado de los muertos.* Mt 26.63; 27.12,14; Lc 23.9; cf. Is 53.7.10 Pero los principales sacerdotes acordaron dar muerte también a Lázaro, 11 porque a causa de él muchos de los judíos se apartaban y creían en Jesús.** Cf. Jn 3.27; 18.11.El que a ti me ha entregado alude a las autoridades judías (Jn 18.35) y a Judas (13.2-4).

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 El siguiente día, grandes multitudes que habían ido a la fiesta, al oir que Jesús llegaba a Jerusalén, 13 tomaron ramas de palmera y salieron a recibirlo, y clamaban: --ˇHosana! ˇBendito el que viene en el nombre del Seńor, el Rey de Israel!* Y se sentó: Algunos traducen: y luego lo sentó (es decir, a Jesús).14 Halló Jesús un asnillo y montó sobre él, como está escrito:

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 «No temas, hija de Sión;ń 12.15Is 40.9; Sof 3.16.
tu Rey viene,
montado sobre un pollino de asna».

La tristeza se convertirá en gozo

16 Estas cosas no las entendieron sus discípulos al principio, pero cuando Jesús fue glorificado, entonces se acordaron de que estas cosas estaban escritas acerca de él, y de que se las habían hecho.* La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte. El condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución.

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)

17 Y daba testimonio la gente que estaba con él cuando llamó a Lázaro del sepulcro y lo resucitó de los muertos.

El mundo os odia

18 Por lo cual también había salido la gente a recibirlo, porque había oído que él había hecho esta seńal.

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Pero los fariseos dijeron entre sí: --Ya veis que no conseguís nada. Mirad, el mundo se va tras él.

Unos griegos buscan a Jesús

20 Había ciertos griegos entre los que habían subido a adorar en la fiesta.

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 Estos, pues, se acercaron a Felipe, que era de Betsaida de Galilea, y le rogaron, diciendo: --Seńor, queremos ver a Jesús. 22 Felipe fue y se lo dijo a Andrés; entonces Andrés y Felipe se lo dijeron a Jesús. 23 Jesús les respondió diciendo: --Ha llegado la hora para que el Hijo del hombre sea glorificado. 24 De cierto, de cierto os digo que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo, pero si muere, lleva mucho fruto.

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 El que ama su vida, la perderá; y el que odia su vida en este mundo, para vida eterna la guardará.* Mt 27.55-56; Mc 15.40; Lc 23.49.26 Si alguno me sirve, sígame; y donde yo esté, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirve, mi Padre lo honrará.

Jesús anuncia su muerte

27 »Ahora está turbada mi alma, ży qué diré? żPadre, sálvame de esta hora? Pero para esto he llegado a esta hora.* En su casa: otra posible traducción: como madre propia.

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: «Lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez». 29 Y la multitud que estaba allí y había oído la voz, decía que había sido un trueno. Otros decían: --Un ángel le ha hablado.** Vinagre: Podría referirse también al vino corriente que tomaban los soldados y la gente de escasos recursos.Hisopo: arbusto pequeńo, mencionado en el AT. Con pequeńos manojos hechos de sus ramas se efectuaban aspersiones rituales (Lv 14.4-7; Sal 51.7), particularmente en la Pascua (Ex 12.22).30 Respondió Jesús y dijo: --No ha venido esta voz por causa mía, sino por causa de vosotros.

El nuevo mandamiento

El costado de Jesús traspasado

31 Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.** Según la cronología de Jn, la Pascua de aquel ańo coincidía con el sábado.Con esto se aceleraba la muerte de los crucificados.32 Y yo, cuando sea levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo. 33 Esto decía dando a entender de qué muerte iba a morir. 34 Le respondió la gente: --Nosotros hemos oído que, según la Ley, el Cristo permanece para siempre. żCómo, pues, dices tú que es necesario que el Hijo del hombre sea levantado? żQuién es este Hijo del hombre?** Abrió: lit. punzó.Este hecho probablemente tiene un sentido profundo y simbólico para el evangelista: la sangre indica la muerte, y el agua simboliza la vida que Jesús comunica por el Espíritu (cf. Jn 4.14; 7.37; Heb 13.12; 1 Jn 1.7; 5.6-8).35 Entonces Jesús les dijo: --Aún por un poco de tiempo la luz está entre vosotros; andad entretanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas, porque el que anda en tinieblas no sabe a dónde va.* El que lo vio: probablemente el mismo discípulo mencionado en el v. 26 (véase Jn 19.27 nota m; cf. Jn 21.24; 1 Jn 1.2).

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 Entre tanto que tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz. Habiendo dicho Jesús esto, se fue y se ocultó de ellos.* Sal 34.20; cf. Ex 12.46; Nm 9.12. Con esta referencia se presenta a Jesús como el cordero pascual (véase Jn 1.29 n., y cf. 1 Co 5.7).

Incredulidad de los judíos

37 Pero a pesar de que había hecho tantas seńales delante de ellos, no creían en él,* Zac 12.10; cf. Ap 1.7.

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Lc 23.50-56)

38 para que se cumpliera la palabra del profeta Isaías, que dijo:
«Seńor, żquién ha creído%a nuestro anuncio?
żY a quién se ha revelado%el brazo del Seńor?».
*
Arimatea: Cf. Mt 27.57.39 Por esto no podían creer, porque también dijo Isaías:
***
Jn 3.1-2.Mirra y áloes: sustancias aromáticas extraídas de plantas; se colocaban entre las vendas que envolvían el cadáver.Cien libras: unos 30 kilos. Véase Jn 12.3 nota d.40 «Cegó los ojos de ellos%y endureció su corazón,
para que no vean con los ojos,
ni entiendan con el corazón,
ni se conviertan, y yo los sane».
41 Isaías dijo esto cuando vio su gloria, y habló acerca de él.* Mt 27.60.42 A pesar de eso, muchos, incluso de los gobernantes, creyeron en él, pero no lo confesaban por temor a los fariseos, para no ser expulsados de la sinagoga,* Enterrar era un trabajo prohibido en sábado.43 porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios.

Las palabras de Jesús juzgarán a los hombres

44 Jesús clamó y dijo: «El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me envió; 45 y el que me ve, ve al que me envió.* Cf. Mt 10.40; Mc 9.37; Jn 13.10; 14.9.46 Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas.* Luz: Véase Jn 1.9 n.47 Al que oye mis palabras y no las guarda, yo no lo juzgo, porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo.* Jn 3.17.48 El que me rechaza y no recibe mis palabras, tiene quien lo juzgue: la palabra que he hablado, ella lo juzgará en el día final.* Jn 3.17-18; 8.12.49 Yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre, que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir y de lo que he de hablar. 50 Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho».

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasara de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. 2 Y cuando cenaban, como el diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote hijo de Simón que lo entregara,* La corona y el manto simulaban las insignias reales (cf. Mc 15.17).3 sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios y a Dios iba, 4 se levantó de la cena, se quitó su manto y, tomando una toalla, se la cińó.* Lc 23.4.

La obra del Espíritu Santo

5 Luego puso agua en una vasija y comenzó a lavar los pies de los discípulos y a secarlos con la toalla con que estaba ceńido. 6 Cuando llegó a Simón Pedro, este le dijo: --Seńor, żtú me lavarás los pies? 7 Respondió Jesús y le dijo: --Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora, pero lo entenderás después.* Las autoridades judías expresan el motivo central de su decisión contra Jesús (cf. Mt 26.63-66; Mc 14.61-64). Ellos apelan a Lv 24.15-16 (cf. también Jn 5.18; 8.53-54; 10.30-33).8 Pedro le dijo: --No me lavarás los pies jamás. Jesús le respondió: --Si no te lavo, no tendrás parte conmigo.

El complot contra Lázaro

9 Le dijo Simón Pedro: --Seńor, no solo mis pies, sino también las manos y la cabeza.* Mt 26.63; 27.12,14; Lc 23.9; cf. Is 53.7.10 Jesús le dijo: --El que está lavado no necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio; y vosotros limpios estáis, aunque no todos. 11 Él sabía quién lo iba a entregar; por eso dijo: «No estáis limpios todos».** Cf. Jn 3.27; 18.11.El que a ti me ha entregado alude a las autoridades judías (Jn 18.35) y a Judas (13.2-4).

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 Así que, después que les lavó los pies, tomó su manto, volvió a la mesa y les dijo: --żSabéis lo que os he hecho? 13 Vosotros me llamáis Maestro y Seńor, y decís bien, porque lo soy.* Y se sentó: Algunos traducen: y luego lo sentó (es decir, a Jesús).14 Pues si yo, el Seńor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros,

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 porque ejemplo os he dado para que, como yo os he hecho, vosotros también hagáis.

La tristeza se convertirá en gozo

16 De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su seńor, ni el enviado es mayor que el que lo envió.* La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte. El condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución.

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)

17 Si sabéis estas cosas, bienaventurados sois si las hacéis.

El mundo os odia

18 »No hablo de todos vosotros; yo sé a quienes he elegido. Pero debe cumplirse la Escritura: “El que come pan conmigo alzó el pie contra mí”.ń 13.18.Sal 41.9. Esta expresión metafórica significa volverse contra alguien y traicionarlo.

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Desde ahora os lo digo antes que suceda, para que cuando suceda creáis que yo soy.

Unos griegos buscan a Jesús

20 De cierto, de cierto os digo: El que reciba al que yo envíe, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 Habiendo dicho Jesús esto, se conmovió en espíritu y declaró: --De cierto, de cierto os digo que uno de vosotros me va a entregar. 22 Entonces los discípulos se miraron unos a otros, dudando de quién hablaba. 23 Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado al lado de Jesús. 24 A este, pues, hizo seńas Simón Pedro para que preguntara quién era aquel de quien hablaba.

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Él entonces, recostándose sobre el pecho de Jesús, le preguntó: --Seńor, żquién es?* Mt 27.55-56; Mc 15.40; Lc 23.49.26 Respondió Jesús: --A quien yo le dé el pan mojado, ese es. Y, mojando el pan, lo dio a Judas Iscariote hijo de Simón.

Jesús anuncia su muerte

27 Y después del bocado, Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo: --Lo que vas a hacer, hazlo pronto.* En su casa: otra posible traducción: como madre propia.

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Pero ninguno de los que estaban a la mesa entendió por qué le dijo esto. 29 Algunos pensaban, puesto que Judas tenía la bolsa, que Jesús le decía: «Compra lo que necesitamos para la fiesta»; o que diera algo a los pobres.** Vinagre: Podría referirse también al vino corriente que tomaban los soldados y la gente de escasos recursos.Hisopo: arbusto pequeńo, mencionado en el AT. Con pequeńos manojos hechos de sus ramas se efectuaban aspersiones rituales (Lv 14.4-7; Sal 51.7), particularmente en la Pascua (Ex 12.22).30 Cuando él tomó el bocado, salió en seguida. Era ya de noche.

El nuevo mandamiento

El costado de Jesús traspasado

31 Entonces, cuando salió, dijo Jesús: --Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él.** Según la cronología de Jn, la Pascua de aquel ańo coincidía con el sábado.Con esto se aceleraba la muerte de los crucificados.32 Si Dios es glorificado en él, Dios también lo glorificará en sí mismo, y en seguida lo glorificará. 33 Hijitos, aún estaré con vosotros un poco. Me buscaréis, pero, como dije a los judíos, así os digo ahora a vosotros: A donde yo voy, vosotros no podéis ir. 34 Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.** Abrió: lit. punzó.Este hecho probablemente tiene un sentido profundo y simbólico para el evangelista: la sangre indica la muerte, y el agua simboliza la vida que Jesús comunica por el Espíritu (cf. Jn 4.14; 7.37; Heb 13.12; 1 Jn 1.7; 5.6-8).35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tenéis amor los unos por los otros.* El que lo vio: probablemente el mismo discípulo mencionado en el v. 26 (véase Jn 19.27 nota m; cf. Jn 21.24; 1 Jn 1.2).

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 Le dijo Simón Pedro: --Seńor, ża dónde vas? Jesús le respondió: --A donde voy, no me puedes seguir ahora, pero me seguirás después.* Sal 34.20; cf. Ex 12.46; Nm 9.12. Con esta referencia se presenta a Jesús como el cordero pascual (véase Jn 1.29 n., y cf. 1 Co 5.7).

Incredulidad de los judíos

37 Le dijo Pedro: --Seńor, żpor qué no te puedo seguir ahora? ˇMi vida daré por ti!* Zac 12.10; cf. Ap 1.7.

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Lc 23.50-56)

38 Jesús le respondió: --żTu vida darás por mí? De cierto, de cierto te digo: No cantará el gallo sin que me hayas negado tres veces.* Arimatea: Cf. Mt 27.57.

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 »No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. 2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.* La corona y el manto simulaban las insignias reales (cf. Mc 15.17).3 Y si me voy y os preparo lugar, vendré otra vez y os tomaré a mí mismo, para que donde yo esté, vosotros también estéis. 4 Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino.* Lc 23.4.

La obra del Espíritu Santo

5 Le dijo Tomás: --Seńor, no sabemos a dónde vas; żcómo, pues, podemos saber el camino? 6 Jesús le dijo: --Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí. 7 Si me conocierais, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora lo conocéis y lo habéis visto.* Las autoridades judías expresan el motivo central de su decisión contra Jesús (cf. Mt 26.63-66; Mc 14.61-64). Ellos apelan a Lv 24.15-16 (cf. también Jn 5.18; 8.53-54; 10.30-33).8 Felipe le dijo: --Seńor, muéstranos el Padre y nos basta.

El complot contra Lázaro

9 Jesús le dijo: --żTanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí ha visto al Padre; żcómo, pues, dices tú: “Muéstranos el Padre”?* Mt 26.63; 27.12,14; Lc 23.9; cf. Is 53.7.10 żNo crees que yo soy en el Padre y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre, que vive en mí, él hace las obras. 11 Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras.** Cf. Jn 3.27; 18.11.El que a ti me ha entregado alude a las autoridades judías (Jn 18.35) y a Judas (13.2-4).

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 »De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él también las hará; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre. 13 Todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.* Y se sentó: Algunos traducen: y luego lo sentó (es decir, a Jesús).14 Si algo pedís en mi nombre, yo lo haré.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 »Si me amáis, guardad mis mandamientos.

La tristeza se convertirá en gozo

16 Y yo rogaré al Padre y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:* La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte. El condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución.

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)

17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce; pero vosotros lo conocéis, porque vive con vosotros y estará en vosotros.

El mundo os odia

18 »No os dejaré huérfanos; volveréń 14.18Volveré: Véase Jn 14.3 n.a vosotros.

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Todavía un poco, y el mundo no me verá más, pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis.

Unos griegos buscan a Jesús

20 En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí y yo en vosotros.

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 El que tiene mis mandamientos y los guarda, ese es el que me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo lo amaré y me manifestaré a él. 22 Le dijo Judas (no el Iscariote): --Seńor, żcómo es que te manifestarás a nosotros y no al mundo? 23 Respondió Jesús y le dijo: --El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada con él. 24 El que no me ama no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 »Os he dicho estas cosas estando con vosotros.* Mt 27.55-56; Mc 15.40; Lc 23.49.26 Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseńará todas las cosas y os recordará todo lo que yo os he dicho.

Jesús anuncia su muerte

27 »La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo.* En su casa: otra posible traducción: como madre propia.

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Habéis oído que yo os he dicho: “Voy, y vuelvo a vosotros”. Si me amarais, os habríais regocijado, porque he dicho que voy al Padre, porque el Padre mayor es que yo. 29 Y ahora os lo he dicho antes que suceda, para que, cuando suceda, creáis.** Vinagre: Podría referirse también al vino corriente que tomaban los soldados y la gente de escasos recursos.Hisopo: arbusto pequeńo, mencionado en el AT. Con pequeńos manojos hechos de sus ramas se efectuaban aspersiones rituales (Lv 14.4-7; Sal 51.7), particularmente en la Pascua (Ex 12.22).30 No hablaré ya mucho con vosotros, porque viene el príncipe de este mundo y él nada tiene en mí.

El nuevo mandamiento

El costado de Jesús traspasado

31 Pero para que el mundo conozca que amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago. »ˇLevantaos, vámonos de aquí!** Según la cronología de Jn, la Pascua de aquel ańo coincidía con el sábado.Con esto se aceleraba la muerte de los crucificados.

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 »Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el labrador. 2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.* La corona y el manto simulaban las insignias reales (cf. Mc 15.17).3 Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. 4 Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.* Lc 23.4.

La obra del Espíritu Santo

5 »Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí y yo en él, este lleva mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer. 6 El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, los echan en el fuego y arden. 7 Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queráis y os será hecho.* Las autoridades judías expresan el motivo central de su decisión contra Jesús (cf. Mt 26.63-66; Mc 14.61-64). Ellos apelan a Lv 24.15-16 (cf. también Jn 5.18; 8.53-54; 10.30-33).8 En esto es glorificado mi Padre: en que llevéis mucho fruto y seáis así mis discípulos.

El complot contra Lázaro

9 Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.* Mt 26.63; 27.12,14; Lc 23.9; cf. Is 53.7.10 Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. 11 »Estas cosas os he hablado para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea completo.** Cf. Jn 3.27; 18.11.El que a ti me ha entregado alude a las autoridades judías (Jn 18.35) y a Judas (13.2-4).

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 »Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado. 13 Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.* Y se sentó: Algunos traducen: y luego lo sentó (es decir, a Jesús).14 Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su seńor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre os las he dado a conocer.

La tristeza se convertirá en gozo

16 No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, él os lo dé.* La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte. El condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución.

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)

17 Esto os mando: Que os améis unos a otros.

El mundo os odia

18 »Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros.

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os odia.

Unos griegos buscan a Jesús

20 Acordaos de la palabra que yo os he dicho: “El siervo no es mayor que su seńor”.ń 15.20Jn 13.16; cf. Mt 10.24; Lc 6.40.Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 Pero todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado. 22 »Si yo no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen excusa por su pecado. 23 El que me odia a mí, también a mi Padre odia. 24 Si yo no hubiera hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto, y me han odiado a mí y a mi Padre.

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Pero esto es para que se cumpla la palabra que está escrita en su Ley: “Sin causa me odian”.* Mt 27.55-56; Mc 15.40; Lc 23.49.26 »Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.

Jesús anuncia su muerte

27 Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio.* En su casa: otra posible traducción: como madre propia.

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 »Estas cosas os he hablado para que no tengáis tropiezo. 2 Os expulsarán de las sinagogas, y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate pensará que rinde servicio a Dios.* La corona y el manto simulaban las insignias reales (cf. Mc 15.17).3 Y harán esto porque no conocen al Padre ni a mí. 4 Pero os he dicho estas cosas para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que ya os lo había dicho. »Esto no os lo dije al principio, porque yo estaba con vosotros.* Lc 23.4.

La obra del Espíritu Santo

5 Pero ahora voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “żA dónde vas?”. 6 Antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón. 7 Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya, porque si no me voy, el Consolador no vendrá a vosotros; pero si me voy, os lo enviaré.* Las autoridades judías expresan el motivo central de su decisión contra Jesús (cf. Mt 26.63-66; Mc 14.61-64). Ellos apelan a Lv 24.15-16 (cf. también Jn 5.18; 8.53-54; 10.30-33).8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.

El complot contra Lázaro

9 De pecado, por cuanto no creen en mí;* Mt 26.63; 27.12,14; Lc 23.9; cf. Is 53.7.10 de justicia, por cuanto voy al Padre y no me veréis más; 11 y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.** Cf. Jn 3.27; 18.11.El que a ti me ha entregado alude a las autoridades judías (Jn 18.35) y a Judas (13.2-4).

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 »Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. 13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga y os hará saber las cosas que habrán de venir.* Y se sentó: Algunos traducen: y luego lo sentó (es decir, a Jesús).14 Él me glorificará, porque tomará de lo mío y os lo hará saber.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío y os lo hará saber.

La tristeza se convertirá en gozo

16 »Todavía un poco y no me veréis, y de nuevo un poco y me veréis, porque yo voy al Padre.* La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte. El condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución.

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)

17 Entonces algunos de sus discípulos se decían entre sí: --żQué es esto que nos dice: “Todavía un poco y no me veréis, y de nuevo un poco y me veréis”; y “porque yo voy al Padre”?

El mundo os odia

18 Decían, pues: --żQué quiere decir con: “Todavía un poco”? No entendemos lo que dice.

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Jesús comprendió que querían preguntarle, y les dijo: --żPreguntáis entre vosotros acerca de esto que dije: “Todavía un poco y no me veréis, y de nuevo un poco y me veréis”?

Unos griegos buscan a Jesús

20 De cierto, de cierto os digo que vosotros lloraréis y lamentaréis, y en cambio el mundo se alegrará; pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo.

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 La mujer cuando da a luz tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero después que ha dado a luz a un nińo, ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo. 22 También vosotros ahora tenéis tristeza, pero os volveré a ver y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo. 23 En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo que todo cuanto pidáis al Padre en mi nombre, os lo dará. 24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea completo.

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 »Estas cosas os he hablado en alegorías; la hora viene cuando ya no os hablaré en alegorías, sino que claramente os anunciaré acerca del Padre.* Mt 27.55-56; Mc 15.40; Lc 23.49.26 En aquel día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros,

Jesús anuncia su muerte

27 pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado y habéis creído que yo salí de Dios.* En su casa: otra posible traducción: como madre propia.

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Salí del Padre y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo y regreso al Padre. 29 Le dijeron sus discípulos: --Ahora hablas claramente y ninguna alegoría dices.** Vinagre: Podría referirse también al vino corriente que tomaban los soldados y la gente de escasos recursos.Hisopo: arbusto pequeńo, mencionado en el AT. Con pequeńos manojos hechos de sus ramas se efectuaban aspersiones rituales (Lv 14.4-7; Sal 51.7), particularmente en la Pascua (Ex 12.22).30 Ahora entendemos que sabes todas las cosas y no necesitas que nadie te pregunte; por esto creemos que has salido de Dios.

El nuevo mandamiento

El costado de Jesús traspasado

31 Jesús les respondió: --żAhora creéis?** Según la cronología de Jn, la Pascua de aquel ańo coincidía con el sábado.Con esto se aceleraba la muerte de los crucificados.32 La hora viene, y ha venido ya, en que seréis esparcidos cada uno por su lado y me dejaréis solo; pero no estoy solo, porque el Padre está conmigo. 33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo.

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: --Padre, la hora ha llegado: glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti, 2 pues le has dado potestad sobre toda carne para que dé vida eterna a todos los que le diste.* La corona y el manto simulaban las insignias reales (cf. Mc 15.17).3 Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. 4 »Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciera.* Lc 23.4.

La obra del Espíritu Santo

5 Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo existiera. 6 »He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra. 7 Ahora han conocido que todas las cosas que me has dado proceden de ti,* Las autoridades judías expresan el motivo central de su decisión contra Jesús (cf. Mt 26.63-66; Mc 14.61-64). Ellos apelan a Lv 24.15-16 (cf. también Jn 5.18; 8.53-54; 10.30-33).8 porque las palabras que me diste les he dado; y ellos las recibieron y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste.

El complot contra Lázaro

9 »Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste, porque tuyos son,* Mt 26.63; 27.12,14; Lc 23.9; cf. Is 53.7.10 y todo lo mío es tuyo y lo tuyo mío; y he sido glorificado en ellos. 11 »Ya no estoy en el mundo; pero estos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros.** Cf. Jn 3.27; 18.11.El que a ti me ha entregado alude a las autoridades judías (Jn 18.35) y a Judas (13.2-4).

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliera. 13 »Pero ahora vuelvo a ti, y hablo esto en el mundo para que tengan mi gozo completo en sí mismos.* Y se sentó: Algunos traducen: y luego lo sentó (es decir, a Jesús).14 Yo les he dado tu palabra, y el mundo los odió porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.

La tristeza se convertirá en gozo

16 No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.* La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte. El condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución.

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)

17 Santifícalos en tu verdad: tu palabra es verdad.ń 17.17Jn 15.3.

El mundo os odia

18 Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo.

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad.

Unos griegos buscan a Jesús

20 »Pero no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos,

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 para que todos sean uno; como tú, Padre, en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. 22 Yo les he dado la gloria que me diste, para que sean uno, así como nosotros somos uno. 23 Yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. 24 »Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo esté, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado, pues me has amado desde antes de la fundación del mundo.

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y estos han conocido que tú me enviaste.* Mt 27.55-56; Mc 15.40; Lc 23.49.26 Les he dado a conocer tu nombre y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado esté en ellos y yo en ellos.

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Habiendo dicho Jesús estas cosas, salió con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto en el cual entró con sus discípulos. 2 Y también Judas, el que lo entregaba, conocía aquel lugar, porque muchas veces Jesús se había reunido allí con sus discípulos.* La corona y el manto simulaban las insignias reales (cf. Mc 15.17).3 Judas, pues, tomando una compańía de soldados y guardias de los principales sacerdotes y de los fariseos, fue allí con linternas, antorchas y armas. 4 Pero Jesús, sabiendo todas las cosas que le habían de sobrevenir, se adelantó y les preguntó: --żA quién buscáis?* Lc 23.4.

La obra del Espíritu Santo

5 Le respondieron: --A Jesús nazareno. Jesús les dijo: --Yo soy. Estaba también con ellos Judas, el que lo entregaba. 6 Cuando les dijo: «Yo soy», retrocedieron y cayeron a tierra. 7 Volvió, pues, a preguntarles: --żA quién buscáis? Y ellos dijeron: --A Jesús nazareno.* Las autoridades judías expresan el motivo central de su decisión contra Jesús (cf. Mt 26.63-66; Mc 14.61-64). Ellos apelan a Lv 24.15-16 (cf. también Jn 5.18; 8.53-54; 10.30-33).8 Respondió Jesús: --Os he dicho que yo soy. Si me buscáis a mí, dejad ir a estos.

El complot contra Lázaro

9 Esto dijo para que se cumpliera aquello que había dicho: «De los que me diste, no perdí ninguno».* Mt 26.63; 27.12,14; Lc 23.9; cf. Is 53.7.10 Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la desenvainó, hirió al siervo del Sumo sacerdote y le cortó la oreja derecha. El siervo se llamaba Malco. 11 Jesús entonces dijo a Pedro: --Mete tu espada en la vaina. La copa que el Padre me ha dado, żno la he de beber?** Cf. Jn 3.27; 18.11.El que a ti me ha entregado alude a las autoridades judías (Jn 18.35) y a Judas (13.2-4).

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 Entonces la compańía de soldados, el comandante y los guardias de los judíos prendieron a Jesús, lo ataron 13 y lo llevaron primeramente ante Anás, porque era suegro de Caifás, que era sumo sacerdote aquel ańo.* Y se sentó: Algunos traducen: y luego lo sentó (es decir, a Jesús).14 Caifás fue quien explicó a los judíos que convenía que un solo hombre muriera por el pueblo.

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 Seguían a Jesús Simón Pedro y otro discípulo. Este discípulo era conocido del Sumo sacerdote, y entró con Jesús al patio del Sumo sacerdote;

La tristeza se convertirá en gozo

16 pero Pedro estaba fuera, a la puerta. Salió, pues, el discípulo que era conocido del Sumo sacerdote, y habló a la portera e hizo entrar a Pedro.* La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte. El condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución.

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)

17 Entonces la criada portera dijo a Pedro: --żNo eres tú también de los discípulos de este hombre? Dijo él: --ˇNo lo soy!

El mundo os odia

18 Estaban en pie los siervos y los guardias que habían encendido un fuego, porque hacía frío y se calentaban. También con ellos estaba Pedro en pie, calentándose.

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 El Sumo sacerdote preguntó a Jesús acerca de sus discípulos y de su doctrina.

Unos griegos buscan a Jesús

20 Jesús le respondió: --Yo públicamente he hablado al mundo. Siempre he enseńado en la sinagoga y en el Templo, donde se reúnen todos los judíos, y nada he hablado en oculto.

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 żPor qué me preguntas a mí? Pregunta, a los que han oído, de qué les he hablado; ellos saben lo que yo he dicho. 22 Cuando Jesús dijo esto, uno de los guardias que estaba allí le dio una bofetada, diciendo: --żAsí respondes al Sumo sacerdote? 23 Jesús le respondió: --Si he hablado mal, testifica en qué está el mal; pero si bien, żpor qué me golpeas? 24 Anás entonces lo envió atado a Caifás, el sumo sacerdote.

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Estaba, pues, Pedro en pie, calentándose, y le preguntaron: --żNo eres tú de sus discípulos? Él negó y dijo: --ˇNo lo soy!* Mt 27.55-56; Mc 15.40; Lc 23.49.26 Uno de los siervos del Sumo sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro había cortado la oreja, le dijo: --żNo te vi yo en el huerto con él?

Jesús anuncia su muerte

27 Negó Pedro otra vez, y en seguida cantó el gallo.* En su casa: otra posible traducción: como madre propia.

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Llevaron a Jesús de casa de Caifás al pretorio. Era de mańana, y ellos no entraron en el pretorio para no contaminarse y así poder comer la Pascua.ń 18.28Al entrar en la casa de un pagano, el judío quedaba ritualmente impuro (cf. Hch 10.28). 29 Entonces salió Pilato a donde ellos estaban, y les dijo: --żQué acusación traéis contra este hombre?** Vinagre: Podría referirse también al vino corriente que tomaban los soldados y la gente de escasos recursos.Hisopo: arbusto pequeńo, mencionado en el AT. Con pequeńos manojos hechos de sus ramas se efectuaban aspersiones rituales (Lv 14.4-7; Sal 51.7), particularmente en la Pascua (Ex 12.22).30 Respondieron y le dijeron: --Si este no fuera malhechor, no te lo habríamos entregado.

El nuevo mandamiento

El costado de Jesús traspasado

31 Entonces les dijo Pilato: --Tomadlo vosotros y juzgadlo según vuestra ley. Los judíos le dijeron: --A nosotros no nos está permitido dar muerte a nadie.** Según la cronología de Jn, la Pascua de aquel ańo coincidía con el sábado.Con esto se aceleraba la muerte de los crucificados.32 Dijeron esto para que se cumpliera la palabra que Jesús había dicho, dando a entender de qué muerte iba a morir. 33 Entonces Pilato volvió a entrar en el pretorio, llamó a Jesús y le dijo: --żEres tú el Rey de los judíos? 34 Jesús le respondió: --żDices tú esto por ti mismo o te lo han dicho otros de mí?** Abrió: lit. punzó.Este hecho probablemente tiene un sentido profundo y simbólico para el evangelista: la sangre indica la muerte, y el agua simboliza la vida que Jesús comunica por el Espíritu (cf. Jn 4.14; 7.37; Heb 13.12; 1 Jn 1.7; 5.6-8).35 Pilato le respondió: --żSoy yo acaso judío? Tu nación y los principales sacerdotes te han entregado a mí. żQué has hecho?* El que lo vio: probablemente el mismo discípulo mencionado en el v. 26 (véase Jn 19.27 nota m; cf. Jn 21.24; 1 Jn 1.2).

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 Respondió Jesús: --Mi Reino no es de este mundo; si mi Reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; pero mi Reino no es de aquí.* Sal 34.20; cf. Ex 12.46; Nm 9.12. Con esta referencia se presenta a Jesús como el cordero pascual (véase Jn 1.29 n., y cf. 1 Co 5.7).

Incredulidad de los judíos

37 Le dijo entonces Pilato: --Luego, żeres tú rey? Respondió Jesús: --Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.* Zac 12.10; cf. Ap 1.7.

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Lc 23.50-56)

38 Le dijo Pilato: --żQué es la verdad? Y dicho esto, salió otra vez a donde estaban los judíos, y les dijo: --Yo no hallo en él ningún delito.* Arimatea: Cf. Mt 27.57.39 Pero vosotros tenéis la costumbre de que os suelte a un preso en la Pascua. żQueréis, pues, que os suelte al Rey de los judíos?*** Jn 3.1-2.Mirra y áloes: sustancias aromáticas extraídas de plantas; se colocaban entre las vendas que envolvían el cadáver.Cien libras: unos 30 kilos. Véase Jn 12.3 nota d.40 Entonces todos dieron voces de nuevo, diciendo: --ˇA éste no! ˇA Barrabás! --y Barrabás era ladrón--.

Jesús es ungido en Betania

(Mt 26.6-13; Mc 14.3-9)

2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)

Jesús lava los pies de sus discípulos

Jesús, el camino al Padre

Jesús, la vid verdadera

Jesús ora por sus discípulos

Arresto de Jesús

(Mt 26.47-56; Mc 14.43-50; Lc 22.47-53)

1 Así que tomó entonces Pilato a Jesús y lo azotó. 2 Los soldados entretejieron una corona de espinas y la pusieron sobre su cabeza, y lo vistieron con un manto de púrpura,* La corona y el manto simulaban las insignias reales (cf. Mc 15.17).3 y le decían: --ˇSalve, Rey de los judíos! --y le daban bofetadas. 4 Entonces Pilato salió otra vez, y les dijo: --Mirad, os lo traigo fuera para que entendáis que ningún delito hallo en él.* Lc 23.4.

La obra del Espíritu Santo

5 Y salió Jesús llevando la corona de espinas y el manto de púrpura. Pilato les dijo: --ˇEste es el hombre! 6 Cuando lo vieron los principales sacerdotes y los guardias, dieron voces diciendo: --ˇCrucifícalo! ˇCrucifícalo! Pilato les dijo: --Tomadlo vosotros y crucificadlo, porque yo no hallo delito en él. 7 Los judíos le respondieron: --Nosotros tenemos una ley y, según nuestra ley, debe morir, porque se hizo a sí mismo Hijo de Dios.* Las autoridades judías expresan el motivo central de su decisión contra Jesús (cf. Mt 26.63-66; Mc 14.61-64). Ellos apelan a Lv 24.15-16 (cf. también Jn 5.18; 8.53-54; 10.30-33).8 Cuando Pilato oyó decir esto, tuvo más miedo.

El complot contra Lázaro

9 Entró otra vez en el pretorio, y dijo a Jesús: --żDe dónde eres tú? Pero Jesús no le respondió.* Mt 26.63; 27.12,14; Lc 23.9; cf. Is 53.7.10 Entonces le dijo Pilato: --żA mí no me hablas? żNo sabes que tengo autoridad para crucificarte y autoridad para soltarte? 11 Respondió Jesús: --Ninguna autoridad tendrías contra mí si no te fuera dada de arriba; por tanto, el que a ti me ha entregado, mayor pecado tiene.** Cf. Jn 3.27; 18.11.El que a ti me ha entregado alude a las autoridades judías (Jn 18.35) y a Judas (13.2-4).

La entrada triunfal en Jerusalén

(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)

Jesús ante el Sumo sacerdote

(Mt 26.57-58; Mc 14.53-54; Lc 22.54)

12 Desde entonces procuraba Pilato soltarlo, pero los judíos daban voces diciendo: --Si a este sueltas, no eres amigo de César; todo el que se hace rey, a César se opone. 13 Entonces Pilato, oyendo esto, llevó fuera a Jesús, y se sentó en el tribunal, en el lugar llamado El Enlosado, en hebreo, Gábata.* Y se sentó: Algunos traducen: y luego lo sentó (es decir, a Jesús).14 Era la preparación de la Pascua y como la hora sexta. Entonces dijo a los judíos: --ˇAquí tenéis a vuestro Rey!

La promesa del Espíritu Santo

Pedro en el patio de Anás

(Mt 26.69-70; Mc 14.66-68; Lc 22.55-57)

15 Pero ellos gritaron: --ˇFuera! ˇFuera! ˇCrucifícalo! Pilato les dijo: --żA vuestro Rey he de crucificar? Respondieron los principales sacerdotes: --ˇNo tenemos más rey que César!

La tristeza se convertirá en gozo

16 Así que entonces lo entregó a ellos para que fuera crucificado. Tomaron, pues, a Jesús y se lo llevaron.* La cruz era un instrumento de tortura, al parecer de origen persa, que los romanos usaban para infligir la pena de muerte. El condenado mismo tenía que llevar a cuestas su cruz o, más bien, la viga transversal de ella, hasta el lugar de la ejecución.

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt 27.32-50; Mc 15.21-37; Lc 23.26-49)

17 Él, cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera, en hebreo, Gólgota.

El mundo os odia

18 Allí lo crucificaron con otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio.

Anás interroga a Jesús

(Mt 26.59-66; Mc 14.55-64; Lc 22.66-71)

19 Escribió también Pilato un título, que puso sobre la cruz, el cual decía: «Jesús Nazareno, Rey de los judíos».

Unos griegos buscan a Jesús

20 Muchos de los judíos leyeron este título, porque el lugar donde Jesús fue crucificado estaba cerca de la ciudad, y el título estaba escrito en hebreo, en griego y en latín.

Jesús anuncia la traición de Judas

(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)

21 Dijeron a Pilato los principales sacerdotes de los judíos: --No escribas: “Rey de los judíos”, sino: “Este dijo: Soy rey de los judíos”. 22 Respondió Pilato: --Lo que he escrito, he escrito. 23 Cuando los soldados crucificaron a Jesús, tomaron sus vestidos e hicieron cuatro partes, una para cada soldado. Tomaron también su túnica, la cual era sin costura, de un solo tejido de arriba abajo. 24 Entonces dijeron entre sí: --No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, a ver de quién será. Esto sucedió para que se cumpliera la Escritura, que dice:
«Repartieron entre sí mis vestidos,
y sobre mi ropa echaron suertes». Y así lo hicieron los soldados.

Yo he vencido al mundo

Pedro niega a Jesús

(Mt 26.71-75; Mc 14.69-72; Lc 22.58-62)

25 Estaban junto a la cruz de Jesús su madre y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena.* Mt 27.55-56; Mc 15.40; Lc 23.49.26 Cuando vio Jesús a su madre y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: --Mujer, he ahí tu hijo.

Jesús anuncia su muerte

27 Después dijo al discípulo: --He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.* En su casa: otra posible traducción: como madre propia.

Jesús ante Pilato

(Mt 27.1-2,11-31; Mc 15.1-20; Lc 23.1-5,13-25)

28 Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliera:ń 19.28Sal 69.21; cf. Sal 22.15.--ˇTengo sed! 29 Había allí una vasija llena de vinagre; entonces ellos empaparon en vinagre una esponja y, poniéndola en un hisopo, se la acercaron a la boca.** Vinagre: Podría referirse también al vino corriente que tomaban los soldados y la gente de escasos recursos.Hisopo: arbusto pequeńo, mencionado en el AT. Con pequeńos manojos hechos de sus ramas se efectuaban aspersiones rituales (Lv 14.4-7; Sal 51.7), particularmente en la Pascua (Ex 12.22).30 Cuando Jesús tomó el vinagre, dijo: --ˇConsumado es! E inclinando la cabeza, entregó el espíritu.

El nuevo mandamiento

El costado de Jesús traspasado

31 Entonces los judíos, por cuanto era la preparación de la Pascua, a fin de que los cuerpos no quedaran en la cruz el sábado (pues aquel sábado era de gran solemnidad), rogaron a Pilato que se les quebraran las piernas y fueran quitados de allí.** Según la cronología de Jn, la Pascua de aquel ańo coincidía con el sábado.Con esto se aceleraba la muerte de los crucificados.32 Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas al primero y asimismo al otro que había sido crucificado con él. 33 Pero cuando llegaron a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas. 34 Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.** Abrió: lit. punzó.Este hecho probablemente tiene un sentido profundo y simbólico para el evangelista: la sangre indica la muerte, y el agua simboliza la vida que Jesús comunica por el Espíritu (cf. Jn 4.14; 7.37; Heb 13.12; 1 Jn 1.7; 5.6-8).35 Y el que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero; y él sabe que dice verdad, para que vosotros también creáis,* El que lo vio: probablemente el mismo discípulo mencionado en el v. 26 (véase Jn 19.27 nota m; cf. Jn 21.24; 1 Jn 1.2).

Jesús anuncia la negación de Pedro

(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)

36 pues estas cosas sucedieron para que se cumpliera la Escritura: «No será quebrado hueso suyo».* Sal 34.20; cf. Ex 12.46; Nm 9.12. Con esta referencia se presenta a Jesús como el cordero pascual (véase Jn 1.29 n., y cf. 1 Co 5.7).

Incredulidad de los judíos

37 Y también otra Escritura dice: «Mirarán al que traspasaron».* Zac 12.10; cf. Ap 1.7.

Jesús es sepultado

(Mt 27.57-61; Mc 15.42-47; Lc 23.50-56)

38 Después de todo esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, pero secretamente por miedo de los judíos, rogó a Pilato que le permitiera llevarse el cuerpo de Jesús; y Pilato se lo concedió. Entonces fue y se llevó el cuerpo de Jesús.* Arimatea: Cf. Mt 27.57.39 Vino también Nicodemo, el que antes había visitado a Jesús de noche, trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras.*** Jn 3.1-2.Mirra y áloes: sustancias aromáticas extraídas de plantas; se colocaban entre las vendas que envolvían el cadáver.Cien libras: unos 30 kilos. Véase Jn 12.3 nota d.40 Tomaron, pues, el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en lienzos con especias aromáticas, según la costumbre judía de sepultar. 41 En el lugar donde fue crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aún no se había puesto a nadie.* Mt 27.60.42 Allí, pues, por causa de la preparación de la Pascua de los judíos, y porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús.* Enterrar era un trabajo prohibido en sábado.