Jesús es ungido en Betania
1 Seis días antes de la Pascua fue Jesús a Betania, donde estaba Lázaro, el que había estado muerto y a quien había resucitado de los muertos.* Jn 11.1,43-44.2 Y le hicieron allí una cena; Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban sentados a la mesa con él.* Lc 10.40.3 Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús y los secó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume.*** Una libra: Se trata de la libra romana, equivalente a unos 327 g.Nardo: Mc 14.3.Ungió los pies: En ciertas ocasiones de carácter formal, los judíos se recostaban en divanes para comer, con los pies descalzos y alejados de la mesa. De ese modo, la mujer pudo acercarse a los pies de Jesús. Véase Jn 13.23 nota r.4 Dijo uno de sus discípulos, Judas Iscariote hijo de Simón, el que lo había de entregar: 5 --żPor qué no se vendió este perfume por trescientos denarios y se les dio a los pobres?* Trescientos denarios: Véase Jn 6.7 n.6 Pero dijo esto, no porque se preocupara por los pobres, sino porque era ladrón y, teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella.* Cf. Jn 13.29.7 Entonces Jesús dijo: --Déjala, para el día de mi sepultura ha guardado esto.* Cf. Mt 26.8-12. Sobre el uso de perfumes en los entierros, cf. Jn 19.40.8 A los pobres siempre los tendréis con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis.* Dt 15.11.
El complot contra Lázaro
9 Gran multitud de los judíos supieron entonces que él estaba allí, y fueron, no solamente por causa de Jesús, sino también para ver a Lázaro, a quien había resucitado de los muertos. 10 Pero los principales sacerdotes acordaron dar muerte también a Lázaro,* Cf. Jn 11.53.11 porque a causa de él muchos de los judíos se apartaban y creían en Jesús.* Jn 11.45.
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)
12 El siguiente día, grandes multitudes que habían ido a la fiesta, al oir que Jesús llegaba a Jerusalén, 13 tomaron ramas de palmera y salieron a recibirlo, y clamaban: --ˇHosana! ˇBendito el que viene en el nombre del Seńor, el Rey de Israel!** ˇHosana!: Este vocablo arameo significa «sálvame» o «concédeme la salvación» (cf. 2 S 14.4; Sal 118.25). Aquí se utiliza como aclamación y alabanza a Dios.Sal 118.25-26; cf. Lc 19.38.14 Halló Jesús un asnillo y montó sobre él, como está escrito:
15 «No temas, hija de Sión;ń 12.15Is 40.9; Sof 3.16.
tu Rey viene,
montado sobre un pollino de asna».* Zac 9.9.16 Estas cosas no las entendieron sus discípulos al principio, pero cuando Jesús fue glorificado, entonces se acordaron de que estas cosas estaban escritas acerca de él, y de que se las habían hecho.* Glorificado: Véase Jn 7.39 n.17 Y daba testimonio la gente que estaba con él cuando llamó a Lázaro del sepulcro y lo resucitó de los muertos. 18 Por lo cual también había salido la gente a recibirlo, porque había oído que él había hecho esta seńal. 19 Pero los fariseos dijeron entre sí: --Ya veis que no conseguís nada. Mirad, el mundo se va tras él.
Unos griegos buscan a Jesús
20 Había ciertos griegos entre los que habían subido a adorar en la fiesta.* Griegos: extranjeros que simpatizaban con la religión judía. Aquí representan a los no judíos que después creerán en Jesús.21 Estos, pues, se acercaron a Felipe, que era de Betsaida de Galilea, y le rogaron, diciendo: --Seńor, queremos ver a Jesús. 22 Felipe fue y se lo dijo a Andrés; entonces Andrés y Felipe se lo dijeron a Jesús. 23 Jesús les respondió diciendo: --Ha llegado la hora para que el Hijo del hombre sea glorificado.* La hora... glorificado: Véanse Jn 2.4 nota e y 7.39 n.24 De cierto, de cierto os digo que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo, pero si muere, lleva mucho fruto. 25 El que ama su vida, la perderá; y el que odia su vida en este mundo, para vida eterna la guardará.* Mt 10.38-39; 16.24-25; Mc 8.34-35; Lc 9.23-24; 14.27; 17.33.26 Si alguno me sirve, sígame; y donde yo esté, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirve, mi Padre lo honrará.
Jesús anuncia su muerte
27 »Ahora está turbada mi alma, ży qué diré? żPadre, sálvame de esta hora? Pero para esto he llegado a esta hora.* Cf. Mt 26.36-46; Mc 14.32-42; Lc 22.39-46.28 Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: «Lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez». 29 Y la multitud que estaba allí y había oído la voz, decía que había sido un trueno. Otros decían: --Un ángel le ha hablado. 30 Respondió Jesús y dijo: --No ha venido esta voz por causa mía, sino por causa de vosotros. 31 Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.* El príncipe de este mundo: alusión al diablo (Jn 14.30; 16.11; 2 Co 4.4; Ef 2.1-2; 1 Jn 5.19).32 Y yo, cuando sea levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.* Sobre la muerte de Jesús como exaltación, véase Jn 3.14 n.33 Esto decía dando a entender de qué muerte iba a morir.* Jn 18.32.34 Le respondió la gente: --Nosotros hemos oído que, según la Ley, el Cristo permanece para siempre. żCómo, pues, dices tú que es necesario que el Hijo del hombre sea levantado? żQuién es este Hijo del hombre?** Ley: referencia a las Escrituras del AT como un todo. Cf. 1 Co 14.21 y véase Jn 10.34 n.Sal 89.4,36-37; 110.4; Is 9.7; Ez 37.25; Dn 7.14.35 Entonces Jesús les dijo: --Aún por un poco de tiempo la luz está entre vosotros; andad entretanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas, porque el que anda en tinieblas no sabe a dónde va.* Luz: Véase Jn 1.9 n., y cf. Jn 8.12; 9.4-5.36 Entre tanto que tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz. Habiendo dicho Jesús esto, se fue y se ocultó de ellos.
Incredulidad de los judíos
37 Pero a pesar de que había hecho tantas seńales delante de ellos, no creían en él, 38 para que se cumpliera la palabra del profeta Isaías, que dijo:
«Seńor, żquién ha creído%a nuestro anuncio?
żY a quién se ha revelado%el brazo del Seńor?».* Is 53.1.39 Por esto no podían creer, porque también dijo Isaías:
40 «Cegó los ojos de ellos%y endureció su corazón,
para que no vean con los ojos,
ni entiendan con el corazón,
ni se conviertan, y yo los sane».* Is 6.10 (citado también en Mt 13.14-15 y paralelos; Hch 28.26-27).41 Isaías dijo esto cuando vio su gloria, y habló acerca de él.* Is 6.1-5.42 A pesar de eso, muchos, incluso de los gobernantes, creyeron en él, pero no lo confesaban por temor a los fariseos, para no ser expulsados de la sinagoga,* Para no ser expulsados de la sinagoga: Véase 9.22 n.43 porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios.
Las palabras de Jesús juzgarán a los hombres
44 Jesús clamó y dijo: «El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me envió; 45 y el que me ve, ve al que me envió.* Cf. Mt 10.40; Mc 9.37; Jn 13.10; 14.9.46 Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas.* Luz: Véase Jn 1.9 n.47 Al que oye mis palabras y no las guarda, yo no lo juzgo, porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo.* Jn 3.17.48 El que me rechaza y no recibe mis palabras, tiene quien lo juzgue: la palabra que he hablado, ella lo juzgará en el día final.* Jn 3.17-18; 8.12.49 Yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre, que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir y de lo que he de hablar. 50 Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho».
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