Parábola del redil
Muerte de Lázaro
Jesús es ungido en Betania
2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)
Jesús lava los pies de sus discípulos
Jesús, el camino al Padre
Jesús, la vid verdadera
1 »De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ese es ladrón y salteador.* Cf. Mt 26.31.2 Pero el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es.** Expulsarán de las sinagogas: Véase Jn 9.22 n.Cf. Hch 7.57-58.3 A este abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre y las saca. 4 Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas lo siguen porque conocen su voz.
La obra del Espíritu Santo
5 Pero al extrańo no seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extrańos. 6 Esta alegoría les dijo Jesús, pero ellos no entendieron qué era lo que les quería decir.
Jesús, el buen pastor
7 Volvió, pues, Jesús a decirles: --De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.* Consolador: Véase Jn 14.16 n. Cf. Jn 20.22; Hch 1.8.8 Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores, pero no los oyeron las ovejas.
El complot contra Lázaro
9 Yo soy la puerta: el que por mí entre será salvo; entrará y saldrá, y hallará pastos.* Jn 3.19,36; 12.37; 15.22-24.10 El ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. 11 »Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.* El príncipe de este mundo: Véase 12.31 n., y cf. Col 2.15.
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)
12 Pero el asalariado, que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. 13 Así que el asalariado huye porque es asalariado y no le importan las ovejas. 14 »Yo soy el buen pastor y conozco mis ovejas, y las mías me conocen,
La promesa del Espíritu Santo
15 así como el Padre me conoce y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.
La tristeza se convertirá en gozo
16 Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; a esas también debo atraer y oirán mi voz, y habrá un rebańo y un pastor.* Me veréis: Véase Jn 14.3 n.
Jesús, la resurrección y la vida
17 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida para volverla a tomar.
El mundo os odia
18 Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre. 19 Volvió a haber división entre los judíos por estas palabras.
Unos griegos buscan a Jesús
20 Muchos de ellos decían: --Demonio tiene y está fuera de sí. żPor qué lo oís?
Jesús anuncia la traición de Judas
(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)
21 Decían otros: --Estas palabras no son de endemoniado. żPuede acaso el demonio abrir los ojos de los ciegos?* En las Escrituras se usa con frecuencia el símbolo del alumbramiento (dar a luz) para designar los sufrimientos que preceden al inicio de algo muy importante, sobre todo de la nueva era inaugurada por el Mesías.
Los judíos rechazan a Jesús
22 Se celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación. Era invierno,* Jn 15.11; 17.13.23 y Jesús andaba en el Templo por el pórtico de Salomón.* Véase 14.20 n.24 Lo rodearon los judíos y le dijeron: --żHasta cuándo nos tendrás en suspenso? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente.* Jn 14.13-14; cf. Mt 7.7-11; Stg 1.5-6.
Yo he vencido al mundo
25 Jesús les respondió: --Os lo he dicho, y no creéis. Las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí; 26 pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho.
Jesús anuncia su muerte
27 Mis ovejas oyen mi voz y yo las conozco, y me siguen;
Jesús llora ante la tumba de Lázaro
28 yo les doy vida eterna y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.* Jn 13.2-4.29 Mi Padre, que me las dio, mayor que todos es, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. 30 El Padre y yo uno somos.
El nuevo mandamiento
31 Entonces los judíos volvieron a tomar piedras para apedrearlo. 32 Jesús les respondió: --Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre; żpor cuál de ellas me apedreáis?* Cf. Zac 13.7, donde se dice que Dios ordena a la espada que mate al pastor, o sea al jefe, exponiendo así al pueblo a la prueba final, de la cual saldrá un remanente fiel (Zac 13.8-9).33 Le respondieron los judíos, diciendo: --Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia,ń 10.33Mt 26.65; Mc 14.64; Lc 22.70-71; cf. Lv 24.15-16.porque tú, siendo hombre, te haces Dios.* Cf. Ro 8.35-37; 1 Jn 5.4-5; Ap 3.21; 5.5; 17.14.34 Jesús les respondió: --żNo está escrito en vuestra Ley: “Yo dije, dioses sois”?* Jn 15.12,17; cf. 1 Jn 2.8; 3.23; 2 Jn 5. El mandamiento de amar al prójimo ya estaba en la Ley (Lv 19.18), pero Jesús le da un nuevo significado al decir como yo os he amado; cf. Jn 13.1; 15.12. Este amor caracteriza a la comunidad de los creyentes: la iglesia.35 Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada),* 1 Jn 3.14.
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)
36 żal que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: “Tú blasfemas”, porque dije: “Hijo de Dios soy”?* Jn 21.18-19.
Incredulidad de los judíos
37 Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis.
Resurrección de Lázaro
38 Pero si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que conozcáis y creáis que el Padre está en mí y yo en el Padre.* Jn 18.17-18,25-27. Cf. Mt 26.75.39 Intentaron otra vez prenderlo, pero él se escapó de sus manos. 40 Y se fue de nuevo al otro lado del Jordán, al lugar donde primero había estado bautizando Juan, y se quedó allí.* Is 6.10 (citado también en Mt 13.14-15 y paralelos; Hch 28.26-27).41 Muchos acudían a él, y decían: --Juan, a la verdad, ninguna seńal hizo; pero todo lo que Juan dijo de este era verdad.* Is 6.1-5.42 Y muchos creyeron en él allí.* Para no ser expulsados de la sinagoga: Véase 9.22 n.
Parábola del redil
Muerte de Lázaro
Jesús es ungido en Betania
2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)
Jesús lava los pies de sus discípulos
Jesús, el camino al Padre
Jesús, la vid verdadera
1 Estaba enfermo uno llamado Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta, su hermana.* Cf. Mt 26.31.2 (María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, fue la que ungió al Seńor con perfume y le secó los pies con sus cabellos).** Expulsarán de las sinagogas: Véase Jn 9.22 n.Cf. Hch 7.57-58.3 Enviaron, pues, las hermanas a decir a Jesús: --Seńor, el que amas está enfermo. 4 Jesús, al oírlo, dijo: --Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.
La obra del Espíritu Santo
5 Y amaba Jesús a Marta, a su hermana y a Lázaro. 6 Cuando oyó, pues, que estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba.
Jesús, el buen pastor
7 Luego, después de esto, dijo a los discípulos: --Vamos de nuevo a Judea.* Consolador: Véase Jn 14.16 n. Cf. Jn 20.22; Hch 1.8.8 Le dijeron los discípulos: --Rabí, hace poco los judíos intentaban apedrearte, ży otra vez vas allá?
El complot contra Lázaro
9 Respondió Jesús: --żNo tiene el día doce horas? El que anda de día no tropieza, porque ve la luz de este mundo;* Jn 3.19,36; 12.37; 15.22-24.10 pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él. 11 Dicho esto, agregó: --Nuestro amigo Lázaro duerme, pero voy a despertarlo.* El príncipe de este mundo: Véase 12.31 n., y cf. Col 2.15.
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)
12 Dijeron entonces sus discípulos: --Seńor, si duerme, sanará. 13 Jesús decía esto de la muerte de Lázaro, pero ellos pensaron que hablaba del reposar del sueńo. 14 Entonces Jesús les dijo claramente: --Lázaro ha muerto,
La promesa del Espíritu Santo
15 y me alegro por vosotros de no haber estado allí, para que creáis; pero vamos a él.
La tristeza se convertirá en gozo
16 Dijo entonces Tomás, llamado Dídimo, a sus condiscípulos: --Vamos también nosotros, para que muramos con él.* Me veréis: Véase Jn 14.3 n.
Jesús, la resurrección y la vida
17 Llegó, pues, Jesús y halló que hacía ya cuatro días que Lázaro estaba en el sepulcro.
El mundo os odia
18 Betania estaba cerca de Jerusalén, como a quince estadios, 19 y muchos de los judíos habían venido a Marta y a María, para consolarlas por su hermano.
Unos griegos buscan a Jesús
20 Entonces Marta, cuando oyó que Jesús llegaba, salió a encontrarlo, pero María se quedó en casa.
Jesús anuncia la traición de Judas
(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)
21 Marta dijo a Jesús: --Seńor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.* En las Escrituras se usa con frecuencia el símbolo del alumbramiento (dar a luz) para designar los sufrimientos que preceden al inicio de algo muy importante, sobre todo de la nueva era inaugurada por el Mesías.
Los judíos rechazan a Jesús
22 Pero también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.* Jn 15.11; 17.13.23 Jesús le dijo: --Tu hermano resucitará.* Véase 14.20 n.24 Marta le dijo: --Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día final.* Jn 14.13-14; cf. Mt 7.7-11; Stg 1.5-6.
Yo he vencido al mundo
25 Le dijo Jesús: --Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. 26 Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. żCrees esto?
Jesús anuncia su muerte
27 Le dijo: --Sí, Seńor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.
Jesús llora ante la tumba de Lázaro
28 Habiendo dicho esto, fue y llamó a María su hermana, diciéndole en secreto: --El Maestro está aquí, y te llama.* Jn 13.2-4.29 Ella, cuando lo oyó, se levantó de prisa y fue a él. 30 Jesús todavía no había entrado en la aldea, sino que estaba en el lugar donde Marta lo había encontrado.
El nuevo mandamiento
31 Entonces los judíos que estaban en casa con ella y la consolaban, cuando vieron que María se había levantado de prisa y había salido, la siguieron, diciendo: --Va al sepulcro, a llorar allí. 32 María, cuando llegó a donde estaba Jesús, al verlo, se postró a sus pies, diciéndole: --Seńor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano.* Cf. Zac 13.7, donde se dice que Dios ordena a la espada que mate al pastor, o sea al jefe, exponiendo así al pueblo a la prueba final, de la cual saldrá un remanente fiel (Zac 13.8-9).33 Jesús entonces, al verla llorando y a los judíos que la acompańaban, también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió,* Cf. Ro 8.35-37; 1 Jn 5.4-5; Ap 3.21; 5.5; 17.14.34 y preguntó: --żDónde lo pusisteis? Le dijeron: --Seńor, ven y ve.* Jn 15.12,17; cf. 1 Jn 2.8; 3.23; 2 Jn 5. El mandamiento de amar al prójimo ya estaba en la Ley (Lv 19.18), pero Jesús le da un nuevo significado al decir como yo os he amado; cf. Jn 13.1; 15.12. Este amor caracteriza a la comunidad de los creyentes: la iglesia.35 Jesús lloró.* 1 Jn 3.14.
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)
36 Dijeron entonces los judíos: --ˇMirad cuánto lo amaba!* Jn 21.18-19.
Incredulidad de los judíos
37 Y algunos de ellos dijeron: --żNo podía este, que abrió los ojos al ciego,ń 11.37Jn 9.6-7.haber hecho también que Lázaro no muriera?
Resurrección de Lázaro
38 Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva y tenía una piedra puesta encima.* Jn 18.17-18,25-27. Cf. Mt 26.75.39 Dijo Jesús: --Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: --Seńor, hiede ya, porque lleva cuatro días. 40 Jesús le dijo: --żNo te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?* Is 6.10 (citado también en Mt 13.14-15 y paralelos; Hch 28.26-27).41 Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: --Padre, gracias te doy por haberme oído.* Is 6.1-5.42 Yo sé que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado.* Para no ser expulsados de la sinagoga: Véase 9.22 n.43 Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: --ˇLázaro, ven fuera!
Las palabras de Jesús juzgarán a los hombres
44 Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: --Desatadlo y dejadlo ir.
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5; Mc 14.1-2; Lc 22.1-2)
45 Entonces muchos de los judíos que habían ido para acompańar a María y vieron lo que había hecho Jesús, creyeron en él.* Cf. Mt 10.40; Mc 9.37; Jn 13.10; 14.9.46 Pero algunos de ellos fueron a los fariseos y les dijeron lo que Jesús había hecho.* Luz: Véase Jn 1.9 n.47 Entonces los principales sacerdotes y los fariseos reunieron el Concilio, y dijeron: --żQué haremos?, pues este hombre hace muchas seńales.* Jn 3.17.48 Si lo dejamos así, todos creerán en él, y vendrán los romanos y destruirán nuestro lugar santo y nuestra nación.* Jn 3.17-18; 8.12.49 Entonces Caifás, uno de ellos, sumo sacerdote aquel ańo, les dijo: --Vosotros no sabéis nada, 50 ni os dais cuenta de que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación perezca. 51 Esto no lo dijo por sí mismo, sino que como era el sumo sacerdote aquel ańo, profetizó que Jesús había de morir por la nación; 52 y no solamente por la nación, sino también para congregar en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos.* Jn 10.16; cf. Is 11.12; Jer 23.3; Mc 2.12.53 Así que desde aquel día acordaron matarlo. 54 Por eso, Jesús ya no andaba abiertamente entre los judíos, sino que se alejó de allí a la región contigua al desierto, a una ciudad llamada Efraín, y se quedó allí con sus discípulos.* Efraín: situado probablemente al nordeste de Jerusalén.55 Se acercaba la Pascua de los judíos, y muchos subieron de aquella región a Jerusalén, antes de la Pascua, para purificarse.* Pascua: Véase Jn 2.13 n. Esta es la tercera Pascua mencionada en Jn. Antes de celebrar la Pascua, los que se encontraban ritualmente impuros debían hacer una purificación que podía durar hasta siete días (cf. 2 Cr 30.17-20).56 Buscaban a Jesús y se preguntaban unos a otros en el Templo: --żQué os parece? żNo vendrá a la fiesta? 57 Los principales sacerdotes y los fariseos habían dado orden de que si alguno se enteraba de dónde estaba, informara de ello, para prenderlo.
Parábola del redil
Muerte de Lázaro
Jesús es ungido en Betania
2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)
Jesús lava los pies de sus discípulos
Jesús, el camino al Padre
Jesús, la vid verdadera
1 Seis días antes de la Pascua fue Jesús a Betania, donde estaba Lázaro, el que había estado muerto y a quien había resucitado de los muertos.* Cf. Mt 26.31.2 Y le hicieron allí una cena; Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban sentados a la mesa con él.** Expulsarán de las sinagogas: Véase Jn 9.22 n.Cf. Hch 7.57-58.3 Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús y los secó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume. 4 Dijo uno de sus discípulos, Judas Iscariote hijo de Simón, el que lo había de entregar:
La obra del Espíritu Santo
5 --żPor qué no se vendió este perfume por trescientos denarios y se les dio a los pobres? 6 Pero dijo esto, no porque se preocupara por los pobres, sino porque era ladrón y, teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella.
Jesús, el buen pastor
7 Entonces Jesús dijo: --Déjala, para el día de mi sepultura ha guardado esto.* Consolador: Véase Jn 14.16 n. Cf. Jn 20.22; Hch 1.8.8 A los pobres siempre los tendréis con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis.
El complot contra Lázaro
9 Gran multitud de los judíos supieron entonces que él estaba allí, y fueron, no solamente por causa de Jesús, sino también para ver a Lázaro, a quien había resucitado de los muertos.* Jn 3.19,36; 12.37; 15.22-24.10 Pero los principales sacerdotes acordaron dar muerte también a Lázaro, 11 porque a causa de él muchos de los judíos se apartaban y creían en Jesús.* El príncipe de este mundo: Véase 12.31 n., y cf. Col 2.15.
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)
12 El siguiente día, grandes multitudes que habían ido a la fiesta, al oir que Jesús llegaba a Jerusalén, 13 tomaron ramas de palmera y salieron a recibirlo, y clamaban: --ˇHosana! ˇBendito el que viene en el nombre del Seńor, el Rey de Israel! 14 Halló Jesús un asnillo y montó sobre él, como está escrito:
La promesa del Espíritu Santo
15 «No temas, hija de Sión;ń 12.15Is 40.9; Sof 3.16.
tu Rey viene,
montado sobre un pollino de asna».
La tristeza se convertirá en gozo
16 Estas cosas no las entendieron sus discípulos al principio, pero cuando Jesús fue glorificado, entonces se acordaron de que estas cosas estaban escritas acerca de él, y de que se las habían hecho.* Me veréis: Véase Jn 14.3 n.
Jesús, la resurrección y la vida
17 Y daba testimonio la gente que estaba con él cuando llamó a Lázaro del sepulcro y lo resucitó de los muertos.
El mundo os odia
18 Por lo cual también había salido la gente a recibirlo, porque había oído que él había hecho esta seńal. 19 Pero los fariseos dijeron entre sí: --Ya veis que no conseguís nada. Mirad, el mundo se va tras él.
Unos griegos buscan a Jesús
20 Había ciertos griegos entre los que habían subido a adorar en la fiesta.
Jesús anuncia la traición de Judas
(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)
21 Estos, pues, se acercaron a Felipe, que era de Betsaida de Galilea, y le rogaron, diciendo: --Seńor, queremos ver a Jesús.* En las Escrituras se usa con frecuencia el símbolo del alumbramiento (dar a luz) para designar los sufrimientos que preceden al inicio de algo muy importante, sobre todo de la nueva era inaugurada por el Mesías.
Los judíos rechazan a Jesús
22 Felipe fue y se lo dijo a Andrés; entonces Andrés y Felipe se lo dijeron a Jesús.* Jn 15.11; 17.13.23 Jesús les respondió diciendo: --Ha llegado la hora para que el Hijo del hombre sea glorificado.* Véase 14.20 n.24 De cierto, de cierto os digo que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo, pero si muere, lleva mucho fruto.* Jn 14.13-14; cf. Mt 7.7-11; Stg 1.5-6.
Yo he vencido al mundo
25 El que ama su vida, la perderá; y el que odia su vida en este mundo, para vida eterna la guardará. 26 Si alguno me sirve, sígame; y donde yo esté, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirve, mi Padre lo honrará.
Jesús anuncia su muerte
27 »Ahora está turbada mi alma, ży qué diré? żPadre, sálvame de esta hora? Pero para esto he llegado a esta hora.
Jesús llora ante la tumba de Lázaro
28 Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: «Lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez».* Jn 13.2-4.29 Y la multitud que estaba allí y había oído la voz, decía que había sido un trueno. Otros decían: --Un ángel le ha hablado. 30 Respondió Jesús y dijo: --No ha venido esta voz por causa mía, sino por causa de vosotros.
El nuevo mandamiento
31 Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera. 32 Y yo, cuando sea levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.* Cf. Zac 13.7, donde se dice que Dios ordena a la espada que mate al pastor, o sea al jefe, exponiendo así al pueblo a la prueba final, de la cual saldrá un remanente fiel (Zac 13.8-9).33 Esto decía dando a entender de qué muerte iba a morir.* Cf. Ro 8.35-37; 1 Jn 5.4-5; Ap 3.21; 5.5; 17.14.34 Le respondió la gente: --Nosotros hemos oído que, según la Ley, el Cristo permanece para siempre. żCómo, pues, dices tú que es necesario que el Hijo del hombre sea levantado? żQuién es este Hijo del hombre?* Jn 15.12,17; cf. 1 Jn 2.8; 3.23; 2 Jn 5. El mandamiento de amar al prójimo ya estaba en la Ley (Lv 19.18), pero Jesús le da un nuevo significado al decir como yo os he amado; cf. Jn 13.1; 15.12. Este amor caracteriza a la comunidad de los creyentes: la iglesia.35 Entonces Jesús les dijo: --Aún por un poco de tiempo la luz está entre vosotros; andad entretanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas, porque el que anda en tinieblas no sabe a dónde va.* 1 Jn 3.14.
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)
36 Entre tanto que tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz. Habiendo dicho Jesús esto, se fue y se ocultó de ellos.* Jn 21.18-19.
Incredulidad de los judíos
37 Pero a pesar de que había hecho tantas seńales delante de ellos, no creían en él,
Resurrección de Lázaro
38 para que se cumpliera la palabra del profeta Isaías, que dijo:
«Seńor, żquién ha creído%a nuestro anuncio?
żY a quién se ha revelado%el brazo del Seńor?».* Jn 18.17-18,25-27. Cf. Mt 26.75.39 Por esto no podían creer, porque también dijo Isaías:
40 «Cegó los ojos de ellos%y endureció su corazón,
para que no vean con los ojos,
ni entiendan con el corazón,
ni se conviertan, y yo los sane».* Is 6.10 (citado también en Mt 13.14-15 y paralelos; Hch 28.26-27).41 Isaías dijo esto cuando vio su gloria, y habló acerca de él.* Is 6.1-5.42 A pesar de eso, muchos, incluso de los gobernantes, creyeron en él, pero no lo confesaban por temor a los fariseos, para no ser expulsados de la sinagoga,* Para no ser expulsados de la sinagoga: Véase 9.22 n.43 porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios.
Las palabras de Jesús juzgarán a los hombres
44 Jesús clamó y dijo: «El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me envió;
El complot para matar a Jesús
(Mt 26.1-5; Mc 14.1-2; Lc 22.1-2)
45 y el que me ve, ve al que me envió.* Cf. Mt 10.40; Mc 9.37; Jn 13.10; 14.9.46 Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas.* Luz: Véase Jn 1.9 n.47 Al que oye mis palabras y no las guarda, yo no lo juzgo, porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo.* Jn 3.17.48 El que me rechaza y no recibe mis palabras, tiene quien lo juzgue: la palabra que he hablado, ella lo juzgará en el día final.* Jn 3.17-18; 8.12.49 Yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre, que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir y de lo que he de hablar. 50 Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho».
Parábola del redil
Muerte de Lázaro
Jesús es ungido en Betania
2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)
Jesús lava los pies de sus discípulos
Jesús, el camino al Padre
Jesús, la vid verdadera
1 Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasara de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin.* Cf. Mt 26.31.2 Y cuando cenaban, como el diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote hijo de Simón que lo entregara,** Expulsarán de las sinagogas: Véase Jn 9.22 n.Cf. Hch 7.57-58.3 sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios y a Dios iba, 4 se levantó de la cena, se quitó su manto y, tomando una toalla, se la cińó.
La obra del Espíritu Santo
5 Luego puso agua en una vasija y comenzó a lavar los pies de los discípulos y a secarlos con la toalla con que estaba ceńido. 6 Cuando llegó a Simón Pedro, este le dijo: --Seńor, żtú me lavarás los pies?
Jesús, el buen pastor
7 Respondió Jesús y le dijo: --Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora, pero lo entenderás después.* Consolador: Véase Jn 14.16 n. Cf. Jn 20.22; Hch 1.8.8 Pedro le dijo: --No me lavarás los pies jamás. Jesús le respondió: --Si no te lavo, no tendrás parte conmigo.
El complot contra Lázaro
9 Le dijo Simón Pedro: --Seńor, no solo mis pies, sino también las manos y la cabeza.* Jn 3.19,36; 12.37; 15.22-24.10 Jesús le dijo: --El que está lavado no necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio; y vosotros limpios estáis, aunque no todos. 11 Él sabía quién lo iba a entregar; por eso dijo: «No estáis limpios todos».* El príncipe de este mundo: Véase 12.31 n., y cf. Col 2.15.
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)
12 Así que, después que les lavó los pies, tomó su manto, volvió a la mesa y les dijo: --żSabéis lo que os he hecho? 13 Vosotros me llamáis Maestro y Seńor, y decís bien, porque lo soy. 14 Pues si yo, el Seńor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros,
La promesa del Espíritu Santo
15 porque ejemplo os he dado para que, como yo os he hecho, vosotros también hagáis.
La tristeza se convertirá en gozo
16 De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su seńor, ni el enviado es mayor que el que lo envió.* Me veréis: Véase Jn 14.3 n.
Jesús, la resurrección y la vida
17 Si sabéis estas cosas, bienaventurados sois si las hacéis.
El mundo os odia
18 »No hablo de todos vosotros; yo sé a quienes he elegido. Pero debe cumplirse la Escritura: “El que come pan conmigo alzó el pie contra mí”.ń 13.18.Sal 41.9. Esta expresión metafórica significa volverse contra alguien y traicionarlo. 19 Desde ahora os lo digo antes que suceda, para que cuando suceda creáis que yo soy.
Unos griegos buscan a Jesús
20 De cierto, de cierto os digo: El que reciba al que yo envíe, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.
Jesús anuncia la traición de Judas
(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)
21 Habiendo dicho Jesús esto, se conmovió en espíritu y declaró: --De cierto, de cierto os digo que uno de vosotros me va a entregar.* En las Escrituras se usa con frecuencia el símbolo del alumbramiento (dar a luz) para designar los sufrimientos que preceden al inicio de algo muy importante, sobre todo de la nueva era inaugurada por el Mesías.
Los judíos rechazan a Jesús
22 Entonces los discípulos se miraron unos a otros, dudando de quién hablaba.* Jn 15.11; 17.13.23 Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado al lado de Jesús.* Véase 14.20 n.24 A este, pues, hizo seńas Simón Pedro para que preguntara quién era aquel de quien hablaba.* Jn 14.13-14; cf. Mt 7.7-11; Stg 1.5-6.
Yo he vencido al mundo
25 Él entonces, recostándose sobre el pecho de Jesús, le preguntó: --Seńor, żquién es? 26 Respondió Jesús: --A quien yo le dé el pan mojado, ese es. Y, mojando el pan, lo dio a Judas Iscariote hijo de Simón.
Jesús anuncia su muerte
27 Y después del bocado, Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo: --Lo que vas a hacer, hazlo pronto.
Jesús llora ante la tumba de Lázaro
28 Pero ninguno de los que estaban a la mesa entendió por qué le dijo esto.* Jn 13.2-4.29 Algunos pensaban, puesto que Judas tenía la bolsa, que Jesús le decía: «Compra lo que necesitamos para la fiesta»; o que diera algo a los pobres. 30 Cuando él tomó el bocado, salió en seguida. Era ya de noche.
El nuevo mandamiento
31 Entonces, cuando salió, dijo Jesús: --Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. 32 Si Dios es glorificado en él, Dios también lo glorificará en sí mismo, y en seguida lo glorificará.* Cf. Zac 13.7, donde se dice que Dios ordena a la espada que mate al pastor, o sea al jefe, exponiendo así al pueblo a la prueba final, de la cual saldrá un remanente fiel (Zac 13.8-9).33 Hijitos, aún estaré con vosotros un poco. Me buscaréis, pero, como dije a los judíos, así os digo ahora a vosotros: A donde yo voy, vosotros no podéis ir.* Cf. Ro 8.35-37; 1 Jn 5.4-5; Ap 3.21; 5.5; 17.14.34 Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.* Jn 15.12,17; cf. 1 Jn 2.8; 3.23; 2 Jn 5. El mandamiento de amar al prójimo ya estaba en la Ley (Lv 19.18), pero Jesús le da un nuevo significado al decir como yo os he amado; cf. Jn 13.1; 15.12. Este amor caracteriza a la comunidad de los creyentes: la iglesia.35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tenéis amor los unos por los otros.* 1 Jn 3.14.
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt 26.31-35; Mc 14.27-31; Lc 22.31-34)
36 Le dijo Simón Pedro: --Seńor, ża dónde vas? Jesús le respondió: --A donde voy, no me puedes seguir ahora, pero me seguirás después.* Jn 21.18-19.
Incredulidad de los judíos
37 Le dijo Pedro: --Seńor, żpor qué no te puedo seguir ahora? ˇMi vida daré por ti!
Resurrección de Lázaro
38 Jesús le respondió: --żTu vida darás por mí? De cierto, de cierto te digo: No cantará el gallo sin que me hayas negado tres veces.* Jn 18.17-18,25-27. Cf. Mt 26.75.
Parábola del redil
Muerte de Lázaro
Jesús es ungido en Betania
2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)
Jesús lava los pies de sus discípulos
Jesús, el camino al Padre
Jesús, la vid verdadera
1 »No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.* Cf. Mt 26.31.2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.** Expulsarán de las sinagogas: Véase Jn 9.22 n.Cf. Hch 7.57-58.3 Y si me voy y os preparo lugar, vendré otra vez y os tomaré a mí mismo, para que donde yo esté, vosotros también estéis. 4 Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino.
La obra del Espíritu Santo
5 Le dijo Tomás: --Seńor, no sabemos a dónde vas; żcómo, pues, podemos saber el camino? 6 Jesús le dijo: --Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.
Jesús, el buen pastor
7 Si me conocierais, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora lo conocéis y lo habéis visto.* Consolador: Véase Jn 14.16 n. Cf. Jn 20.22; Hch 1.8.8 Felipe le dijo: --Seńor, muéstranos el Padre y nos basta.
El complot contra Lázaro
9 Jesús le dijo: --żTanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí ha visto al Padre; żcómo, pues, dices tú: “Muéstranos el Padre”?* Jn 3.19,36; 12.37; 15.22-24.10 żNo crees que yo soy en el Padre y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre, que vive en mí, él hace las obras. 11 Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras.* El príncipe de este mundo: Véase 12.31 n., y cf. Col 2.15.
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)
12 »De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él también las hará; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre. 13 Todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. 14 Si algo pedís en mi nombre, yo lo haré.
La promesa del Espíritu Santo
15 »Si me amáis, guardad mis mandamientos.
La tristeza se convertirá en gozo
16 Y yo rogaré al Padre y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:* Me veréis: Véase Jn 14.3 n.
Jesús, la resurrección y la vida
17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce; pero vosotros lo conocéis, porque vive con vosotros y estará en vosotros.
El mundo os odia
18 »No os dejaré huérfanos; volveréń 14.18Volveré: Véase Jn 14.3 n.a vosotros. 19 Todavía un poco, y el mundo no me verá más, pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis.
Unos griegos buscan a Jesús
20 En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí y yo en vosotros.
Jesús anuncia la traición de Judas
(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)
21 El que tiene mis mandamientos y los guarda, ese es el que me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo lo amaré y me manifestaré a él.* En las Escrituras se usa con frecuencia el símbolo del alumbramiento (dar a luz) para designar los sufrimientos que preceden al inicio de algo muy importante, sobre todo de la nueva era inaugurada por el Mesías.
Los judíos rechazan a Jesús
22 Le dijo Judas (no el Iscariote): --Seńor, żcómo es que te manifestarás a nosotros y no al mundo?* Jn 15.11; 17.13.23 Respondió Jesús y le dijo: --El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada con él.* Véase 14.20 n.24 El que no me ama no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.* Jn 14.13-14; cf. Mt 7.7-11; Stg 1.5-6.
Yo he vencido al mundo
25 »Os he dicho estas cosas estando con vosotros. 26 Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseńará todas las cosas y os recordará todo lo que yo os he dicho.
Jesús anuncia su muerte
27 »La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo.
Jesús llora ante la tumba de Lázaro
28 Habéis oído que yo os he dicho: “Voy, y vuelvo a vosotros”. Si me amarais, os habríais regocijado, porque he dicho que voy al Padre, porque el Padre mayor es que yo.* Jn 13.2-4.29 Y ahora os lo he dicho antes que suceda, para que, cuando suceda, creáis. 30 No hablaré ya mucho con vosotros, porque viene el príncipe de este mundo y él nada tiene en mí.
El nuevo mandamiento
31 Pero para que el mundo conozca que amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago. »ˇLevantaos, vámonos de aquí!
Parábola del redil
Muerte de Lázaro
Jesús es ungido en Betania
2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)
Jesús lava los pies de sus discípulos
Jesús, el camino al Padre
Jesús, la vid verdadera
1 »Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el labrador.* Cf. Mt 26.31.2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.** Expulsarán de las sinagogas: Véase Jn 9.22 n.Cf. Hch 7.57-58.3 Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. 4 Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
La obra del Espíritu Santo
5 »Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí y yo en él, este lleva mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer. 6 El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, los echan en el fuego y arden.
Jesús, el buen pastor
7 Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queráis y os será hecho.* Consolador: Véase Jn 14.16 n. Cf. Jn 20.22; Hch 1.8.8 En esto es glorificado mi Padre: en que llevéis mucho fruto y seáis así mis discípulos.
El complot contra Lázaro
9 Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.* Jn 3.19,36; 12.37; 15.22-24.10 Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. 11 »Estas cosas os he hablado para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea completo.* El príncipe de este mundo: Véase 12.31 n., y cf. Col 2.15.
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)
12 »Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado. 13 Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. 14 Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando.
La promesa del Espíritu Santo
15 Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su seńor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre os las he dado a conocer.
La tristeza se convertirá en gozo
16 No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, él os lo dé.* Me veréis: Véase Jn 14.3 n.
Jesús, la resurrección y la vida
17 Esto os mando: Que os améis unos a otros.
El mundo os odia
18 »Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros. 19 Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os odia.
Unos griegos buscan a Jesús
20 Acordaos de la palabra que yo os he dicho: “El siervo no es mayor que su seńor”.ń 15.20Jn 13.16; cf. Mt 10.24; Lc 6.40.Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.
Jesús anuncia la traición de Judas
(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)
21 Pero todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado.* En las Escrituras se usa con frecuencia el símbolo del alumbramiento (dar a luz) para designar los sufrimientos que preceden al inicio de algo muy importante, sobre todo de la nueva era inaugurada por el Mesías.
Los judíos rechazan a Jesús
22 »Si yo no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen excusa por su pecado.* Jn 15.11; 17.13.23 El que me odia a mí, también a mi Padre odia.* Véase 14.20 n.24 Si yo no hubiera hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto, y me han odiado a mí y a mi Padre.* Jn 14.13-14; cf. Mt 7.7-11; Stg 1.5-6.
Yo he vencido al mundo
25 Pero esto es para que se cumpla la palabra que está escrita en su Ley: “Sin causa me odian”. 26 »Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.
Jesús anuncia su muerte
27 Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio.
Parábola del redil
Muerte de Lázaro
Jesús es ungido en Betania
2. PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN (13.1--21.23)
Jesús lava los pies de sus discípulos
Jesús, el camino al Padre
Jesús, la vid verdadera
1 »Estas cosas os he hablado para que no tengáis tropiezo.* Cf. Mt 26.31.2 Os expulsarán de las sinagogas, y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate pensará que rinde servicio a Dios.** Expulsarán de las sinagogas: Véase Jn 9.22 n.Cf. Hch 7.57-58.3 Y harán esto porque no conocen al Padre ni a mí. 4 Pero os he dicho estas cosas para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que ya os lo había dicho. »Esto no os lo dije al principio, porque yo estaba con vosotros.
La obra del Espíritu Santo
5 Pero ahora voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “żA dónde vas?”. 6 Antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón.
Jesús, el buen pastor
7 Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya, porque si no me voy, el Consolador no vendrá a vosotros; pero si me voy, os lo enviaré.* Consolador: Véase Jn 14.16 n. Cf. Jn 20.22; Hch 1.8.8 Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.
El complot contra Lázaro
9 De pecado, por cuanto no creen en mí;* Jn 3.19,36; 12.37; 15.22-24.10 de justicia, por cuanto voy al Padre y no me veréis más; 11 y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.* El príncipe de este mundo: Véase 12.31 n., y cf. Col 2.15.
La entrada triunfal en Jerusalén
(Mt 21.1-11; Mc 11.1-11; Lc 19.28-40)
12 »Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. 13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga y os hará saber las cosas que habrán de venir. 14 Él me glorificará, porque tomará de lo mío y os lo hará saber.
La promesa del Espíritu Santo
15 Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío y os lo hará saber.
La tristeza se convertirá en gozo
16 »Todavía un poco y no me veréis, y de nuevo un poco y me veréis, porque yo voy al Padre.* Me veréis: Véase Jn 14.3 n.
Jesús, la resurrección y la vida
17 Entonces algunos de sus discípulos se decían entre sí: --żQué es esto que nos dice: “Todavía un poco y no me veréis, y de nuevo un poco y me veréis”; y “porque yo voy al Padre”?
El mundo os odia
18 Decían, pues: --żQué quiere decir con: “Todavía un poco”? No entendemos lo que dice. 19 Jesús comprendió que querían preguntarle, y les dijo: --żPreguntáis entre vosotros acerca de esto que dije: “Todavía un poco y no me veréis, y de nuevo un poco y me veréis”?
Unos griegos buscan a Jesús
20 De cierto, de cierto os digo que vosotros lloraréis y lamentaréis, y en cambio el mundo se alegrará; pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo.
Jesús anuncia la traición de Judas
(Mt 26.20-25; Mc 14.17-21; Lc 22.21-23)
21 La mujer cuando da a luz tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero después que ha dado a luz a un nińo, ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo.* En las Escrituras se usa con frecuencia el símbolo del alumbramiento (dar a luz) para designar los sufrimientos que preceden al inicio de algo muy importante, sobre todo de la nueva era inaugurada por el Mesías.
Los judíos rechazan a Jesús
22 También vosotros ahora tenéis tristeza, pero os volveré a ver y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo.* Jn 15.11; 17.13.23 En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo que todo cuanto pidáis al Padre en mi nombre, os lo dará.* Véase 14.20 n.24 Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea completo.* Jn 14.13-14; cf. Mt 7.7-11; Stg 1.5-6.
Yo he vencido al mundo
25 »Estas cosas os he hablado en alegorías; la hora viene cuando ya no os hablaré en alegorías, sino que claramente os anunciaré acerca del Padre. 26 En aquel día pediréis en mi nombre, y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros,
Jesús anuncia su muerte
27 pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado y habéis creído que yo salí de Dios.
Jesús llora ante la tumba de Lázaro
28 Salí del Padre y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo y regreso al Padre.* Jn 13.2-4.29 Le dijeron sus discípulos: --Ahora hablas claramente y ninguna alegoría dices. 30 Ahora entendemos que sabes todas las cosas y no necesitas que nadie te pregunte; por esto creemos que has salido de Dios.
El nuevo mandamiento
31 Jesús les respondió: --żAhora creéis? 32 La hora viene, y ha venido ya, en que seréis esparcidos cada uno por su lado y me dejaréis solo; pero no estoy solo, porque el Padre está conmigo.* Cf. Zac 13.7, donde se dice que Dios ordena a la espada que mate al pastor, o sea al jefe, exponiendo así al pueblo a la prueba final, de la cual saldrá un remanente fiel (Zac 13.8-9).33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo.* Cf. Ro 8.35-37; 1 Jn 5.4-5; Ap 3.21; 5.5; 17.14.
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