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San Juan 10 10 de 21 capítulos

Parábola del redil

1 »De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ese es ladrón y salteador. 2 Pero el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. 3 A este abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre y las saca. 4 Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas lo siguen porque conocen su voz. 5 Pero al extrańo no seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extrańos. 6 Esta alegoría les dijo Jesús, pero ellos no entendieron qué era lo que les quería decir.

Jesús, el buen pastor

7 Volvió, pues, Jesús a decirles: --De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.* Sobre esta figura, véase Jn 6.35 n.8 Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores, pero no los oyeron las ovejas.* Jesús alude a aquellos que se presentaban como mesías y salvadores del pueblo (cf. Jer 23.1-2; Ez 34.2-3).9 Yo soy la puerta: el que por mí entre será salvo; entrará y saldrá, y hallará pastos.* Jn 14.6.10 El ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. 11 »Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.* La imagen del pastor se aplica en el AT a Dios y al gobernante (Sal 23.1; Is 40.11; Jer 23.1-6; Ez 34.11-31; 37.24); en el NT, a Cristo (Mt 9.36; 18.12-14; Mc 6.34; Lc 15.4-7; Heb 13.20; 1 P 2.25; 5.4; Ap 7.17) y a los pastores de la iglesia (véase Jn 21.15 n.).12 Pero el asalariado, que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. 13 Así que el asalariado huye porque es asalariado y no le importan las ovejas. 14 »Yo soy el buen pastor y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, 15 así como el Padre me conoce y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.* Mt 11.27; Lc 10.22.16 Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; a esas también debo atraer y oirán mi voz, y habrá un rebańo y un pastor.* Jn 11.52; 17.20; Ef 2.11-22; 1 P 2.25.17 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida para volverla a tomar. 18 Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre. 19 Volvió a haber división entre los judíos por estas palabras. 20 Muchos de ellos decían: --Demonio tiene y está fuera de sí. żPor qué lo oís?* Jn 7.20.21 Decían otros: --Estas palabras no son de endemoniado. żPuede acaso el demonio abrir los ojos de los ciegos?* Jn 9.1-41.

Los judíos rechazan a Jesús

22 Se celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación. Era invierno,* La fiesta de la Dedicación, celebrada durante ocho días en diciembre, conmemora la restauración y consagración del Templo de Jerusalén por Judas Macabeo en 164 a.C., después de haber sido profanado por Antíoco Epífanes (cf. Dn 9.27; 11.31).23 y Jesús andaba en el Templo por el pórtico de Salomón.* Pórtico de Salomón: un pórtico o galería al oriente del Templo, en el lado interior del muro que lo rodeaba (cf. Hch 3.11; 5.12).24 Lo rodearon los judíos y le dijeron: --żHasta cuándo nos tendrás en suspenso? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente.* La afirmación de Jesús: Yo soy el buen pastor, aludía ya a su misión y respondía de antemano a la pregunta de los judíos. Cf. Jer 23.1-6; Ez 34.11-31; 37.24.25 Jesús les respondió: --Os lo he dicho, y no creéis. Las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí;* Jn 8.24,28,58; cf. Lc 22.67.26 pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. 27 Mis ovejas oyen mi voz y yo las conozco, y me siguen;* Cf. v. 3-4.28 yo les doy vida eterna y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. 29 Mi Padre, que me las dio, mayor que todos es, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. 30 El Padre y yo uno somos. 31 Entonces los judíos volvieron a tomar piedras para apedrearlo.* Jn 5.17-18; 8.58-59.32 Jesús les respondió: --Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre; żpor cuál de ellas me apedreáis? 33 Le respondieron los judíos, diciendo: --Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia,ń 10.33Mt 26.65; Mc 14.64; Lc 22.70-71; cf. Lv 24.15-16.porque tú, siendo hombre, te haces Dios. 34 Jesús les respondió: --żNo está escrito en vuestra Ley: “Yo dije, dioses sois”?* Sal 82.6. En algunos casos, como aquí, la palabra Ley designa al AT en general. Cf. Jn 12.34.35 Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada), 36 żal que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: “Tú blasfemas”, porque dije: “Hijo de Dios soy”?* Cf. Jn 17.19; Heb 5.5.37 Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis. 38 Pero si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que conozcáis y creáis que el Padre está en mí y yo en el Padre.* Jn 14.10-11; 17.21; 1 Jn 3.24; 4.15.39 Intentaron otra vez prenderlo, pero él se escapó de sus manos. 40 Y se fue de nuevo al otro lado del Jordán, al lugar donde primero había estado bautizando Juan, y se quedó allí.* Jn 1.28.41 Muchos acudían a él, y decían: --Juan, a la verdad, ninguna seńal hizo; pero todo lo que Juan dijo de este era verdad.* Jn 1.26-36.42 Y muchos creyeron en él allí.