PRÓLOGO: EL VERBO HECHO CARNE (1.1-18)
1 En el principio era el Verbo,
el Verbo estaba con Dios
y el Verbo era Dios.
2 Este estaba en el principio con Dios.
3 Todas las cosas por medio de él%fueron hechas,
y sin él nada de lo que ha sido hecho%fue hecho.
* Col 1.15-17; Heb 1.2.4 En él estaba la vida,
y la vida era la luz de los hombres.
* Sobre el término vida, véase Jn 3.15 n. Sobre el término luz, véase 1.9 n.5 La luz resplandece en las tinieblas,
y las tinieblas no la dominaron.* Dominaron: otras posibles traducciones: aceptaron (cf. v. 11) o comprendieron.6 Hubo un hombre enviado por Dios, el cual se llamaba Juan.* Las menciones de Juan el Bautista en 1.6-8,15 son dos paréntesis en el himno, que preparan la narración de 1.19-34.7 Este vino como testigo, para dar testimonio de la luz, a fin de que todos creyeran por medio de él.* Mt 3.1-12; Mc 1.1-8; Lc 3.1-9,15-17.8 Él no era la luz, sino un testigo de la luz.
9 La luz verdadera%que alumbra a todo hombre
venía a este mundo.
* Es frecuente en Jn designar la acción reveladora y salvadora de Cristo con el simbolismo de la luz. Jn 8.12; 9.5; 12.46. Cf. Is 49.6.10 En el mundo estaba,
y el mundo fue hecho por medio de él;
pero el mundo no lo conoció.
* La palabra mundo puede designar en Jn a toda la humanidad (cf. Jn 3.16), o más en particular a los que no creen en Jesús (cf. Jn 7.7; 12.31; 14.17; 16.8,11; 17.9,14).11 A lo suyo vino,
pero los suyos no lo recibieron.
12 Mas a todos los que lo recibieron,
a quienes creen en su nombre,
les dio potestad de ser hechos%hijos de Dios.
* Jn distingue claramente entre Jesucristo, el unigénito Hijo de Dios (v. 18), y aquellos que llegan a ser hijos de Dios por creer en Jesucristo.13 Estos no nacieron de sangre,
ni por voluntad de carne,
ni por voluntad de varón,
sino de Dios.
* Algunas versiones antiguas han comprendido este v. así: Él es el Hijo de Dios, no por la naturaleza o por los deseos humanos, sino porque Dios lo ha engendrado, refiriendo estas palabras a Cristo.14 Y el Verbo se hizo carne
y habitóń 1.14Habitó: lit. puso su tienda de campańa. Se alude así a la presencia de Dios en medio de su pueblo, en el Tabernáculo o santuario del Antiguo Testamento (cf. Ex 40.34-38; Ap 21.3).entre nosotros lleno de gracia%y de verdad;
y vimos su gloria,
gloria como del unigénito del Padre. 15 Juan testificó de él diciendo: «Este es de quien yo decía: “El que viene después de mí es antes de mí, porque era primero que yo”».
* Jn 1.30.16 De su plenitud recibimos todos,
y gracia sobre gracia,
* Gracia sobre gracia: Como se explica en el v. siguiente, el don de la Ley ha quedado superado por la revelación definitiva («la gracia y la verdad») que trae Jesús. Otros traducen esta expresión por bendición tras bendición.17 porque la Ley fue dada%por medio de Moisés,
pero la gracia y la verdad%vinieron por medio de Jesucristo.
* Este texto identifica a Jesucristo con los términos simbólicos antes usados (Verbo, luz, vida).18 A Dios nadie lo ha visto jamás;
el unigénito Hijo, que está%en el seno del Padre,
él lo ha dado a conocer.* Mt 11.27; Lc 10.22; 1 Jn 1.2.
1. MINISTERIO PÚBLICO DE JESÚS,%EL CRISTO (1.19--12.50)
Testimonio de Juan el Bautista
(Mt 3.11-12; Mc 1.7-8; Lc 3.15-17)
19 Este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron de Jerusalén sacerdotes y levitas a preguntarle: --żQuién eres tú? 20 Él confesó y no negó. Confesó: --Yo no soy el Cristo. 21 Y le preguntaron: --żQué, pues? żEres tú Elías? Dijo: --No soy. --żEres tú el Profeta? Y respondió: --No. 22 Entonces le dijeron: --żQuién eres? Tenemos que dar respuesta a los que nos enviaron. żQué dices de ti mismo? 23 Dijo: --Yo soy “la voz de uno que clama en el desierto: Enderezad el camino del Seńor”, como dijo el profeta Isaías.* Is 40.3. Cf. Mt 3.3 y paralelos.24 Los que habían sido enviados eran de los fariseos. 25 Y le preguntaron diciendo: --żPor qué, pues, bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el Profeta? 26 Juan les respondió diciendo: --Yo bautizo con agua, pero en medio de vosotros está uno a quien vosotros no conocéis. 27 Este es el que viene después de mí, quien es antes de mí, del cual yo no soy digno de desatar la correa del calzado.* Mc 1.7.28 Estas cosas sucedieron en Betábara, al otro lado del Jordán, donde Juan estaba bautizando.* Betábara: un lugar al oriente del río Jordán. Otros ms. dicen: Betania.
El Cordero de Dios
29 Al siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: «ˇEste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!* Aquí y en 1.36 se designa a Jesús con el título de Cordero de Dios. La imagen del cordero también se aplica a Jesús en otros lugares del NT y puede aludir al cordero de la Pascua (Ex 12.1-24; 1 Co 5.7; 1 P 1.18-19; véase Jn 19.36 n.), al cordero que se ofrecía diariamente en sacrificio (Ex 29.38-42), al Siervo sufriente del Seńor (Is 53.4-7; cf. Hch 8.32) y al Cordero vencedor universal de todo mal (cf. Ap 17.14).30 Este es de quien yo dije: “Después de mí viene un hombre que es antes de mí, porque era primero que yo”.* Jn 1.15,27.31 Y yo no lo conocía; pero por esto vine bautizando con agua: para que él fuera manifestado a Israel». 32 Además, Juan testificó, diciendo: «Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y que permaneció sobre él. 33 Yo no lo conocía; pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: “Sobre quien veas descender el Espíritu y permanecer sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo”.* Mt 3.11,16-17 y paralelos; Hch 1.5; 2.1-4 (cf. Is 11.1-2; 42.1; 61.1).34 Y yo lo he visto y testifico que este es el Hijo de Dios».
Los primeros discípulos
35 Al siguiente día estaba otra vez Juan, y con él dos de sus discípulos.* El autor empieza a mostrar ahora cómo algunos, partiendo del testimonio de Juan, se encuentran con Jesús y creen en él. Jesús irá perfeccionando la fe de ellos con hechos y palabras (cf. Jn 2.11; 6.68-69; 16.1; 20.8).36 Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: «ˇEste es el Cordero de Dios!». 37 Los dos discípulos lo oyeron hablar y siguieron a Jesús. 38 Volviéndose Jesús y viendo que lo seguían, les dijo: --żQué buscáis? Ellos le dijeron: --Rabí --que significa «Maestro»--, żdónde vives?* Rabí: palabra hebrea que significa “mi maestro” y que se usaba como título para los que enseńaban las Escrituras del AT. De ahí proviene el término castellano rabino.39 Les dijo: --Venid y ved. Fueron y vieron dónde vivía, y se quedaron aquel día con él, porque era como la hora décima.* Como la hora décima: es decir, aproximadamente las 4 p.m.40 Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan y habían seguido a Jesús. 41 Aquel encontró primero a su hermano Simón, y le dijo: --Hemos encontrado al Mesías --que significa «Cristo»--.* Cristo es la traducción griega del término hebreo Mesías. Los dos significan “ungido”.42 Y lo trajo a Jesús. Mirándolo Jesús, dijo: --Tú eres Simón hijo de Jonás; tú serás llamado Cefas --es decir, Pedro--.** Hijo de Jonás: otros ms. dicen: hijo de Juan.Cefas y Pedro son dos formas del mismo nombre, aramea y griega respectivamente (cf. Mt 16.18; Mc 3.16). Significan «piedra».
Jesús llama a Felipe y a Natanael
43 Al siguiente día, Jesús quiso ir a Galilea; encontró a Felipe y le dijo: --Sígueme. 44 Felipe era de Betsaida, la ciudad de Andrés y Pedro.* Betsaida: ciudad situada al norte del mar de Galilea, cerca de la desembocadura del Jordán. Su ubicación precisa se desconoce. La palabra significa casa (o lugar) de pesca. Jesús frecuentaba ese lugar (cf. Mt 11.21).45 Felipe encontró a Natanael y le dijo: --Hemos encontrado a aquel de quien escribieron Moisés, en la Ley, y también los Profetas: a Jesús hijo de José,ń 1.45Hijo de José: Cf. Mt 1.18-25; Lc 1.26-38; 3.23.de Nazaret.* Moisés... los Profetas: para los judíos, las dos partes principales de las Escrituras (cf. Mt 5.17).46 Natanael le dijo: --żDe Nazaret puede salir algo bueno? Respondió Felipe: --Ven y ve.* Nazaret era una pequeńa población de Galilea, no mencionada en el AT, sin importancia especial en la época.47 Cuando Jesús vio a Natanael que se le acercaba, dijo de él: --ˇAquí está un verdadero israelita en quien no hay engańo! 48 Le dijo Natanael: --żDe dónde me conoces? Jesús le respondió: --Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.** Debajo de la higuera: La higuera es un árbol frondoso que produce abundante sombra. Para los judíos esta sombra podía ser símbolo de paz y seguridad (1 R 4.25; Miq 4.4). Según relatos rabínicos, la sombra de la higuera era un lugar ideal para leer las Escrituras.Con esta mención tan precisa, Jesús muestra su conocimiento personal y cabal de los seres humanos. Cf. Jn 2.24-25; 4.17-19,29; 13.11; 16.30.49 Natanael exclamó: --ˇRabí, tú eres el Hijo de Dios! ˇTú eres el Rey de Israel!** Hijo de Dios: usado aquí como apelativo mesiánico. Cf. Mt 3.17; 14.33; 16.16; Jn 11.27.Rey de Israel: título mesiánico. Jn muestra que Jesús es rey, pero de manera diferente a como muchos lo esperaban. Cf. Jn 6.15; 18.33-36; 19.19. Véase 18.37 nota s. El Sal 2, en el que se califica como hijo de Dios al rey de Israel, fue interpretado por los primeros cristianos como profecía sobre el Mesías en su calidad de Rey (cf. también 2 S 7.14).50 Le contestó Jesús: --żCrees porque te dije: “Te vi debajo de la higuera”? Cosas mayores que estas verás. 51 Y agregó: --De cierto, de cierto os digo: Desde ahora veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del hombre.* Hijo del hombre: En este v. se alude al sueńo de Jacob (Gn 28.10-17), cuando este comprendió que el lugar donde estaba era sagrado y por eso le puso por nombre Bet-el, «casa de Dios». Los discípulos, al presenciar las obras, la muerte y la resurrección de Jesús, comprenderán que Jesús es la verdadera y definitiva casa de Dios entre los hombres.
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