+ AND  ·  - NOT  ·  / OR  ·  * ? wildcard  ·  "frase"

Jeremías 7 7 de 52 capítulos

Mejorad vuestros caminos y%vuestras obras

1 Palabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo: 2 «Ponte a la puerta de la casa de Jehová y proclama allí esta palabra. Diles: “Oíd palabra de Jehová, todo Judá, los que entráis por estas puertas para adorar a Jehová.* A la puerta de la casa de Jehová, el profeta debe enumerar las condiciones morales requeridas para que el culto celebrado en el lugar sagrado sea realmente agradable al Seńor (cf. Sal 15; 24.3-6). En Jer 26 se indican las circunstancias en que se pronunció este discurso y la reacción que provocó entre aquellos que lo escucharon por primera vez.3 Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Mejorad vuestros caminos y vuestras obras, y os haré habitar en este lugar.* Y os haré habitar en este lugar: otra posible traducción, apoyada por algunas versiones antiguas: y yo habitaré con vosotros en este lugar. Cf. v. 7.4 No fiéis en palabras de mentira, diciendo: ‘ˇTemplo de Jehová, templo de Jehová, templo de Jehová es este!’.* Estas palabras, repetidas casi como una fórmula mágica, denuncian la falsa confianza que el pueblo había depositado en el templo. De nada vale vivir a la sombra de un glorioso santuario, si no se practica la justicia y no se observan los mandamientos del Seńor.5 »Pero si de veras mejoráis vuestros caminos y vuestras obras; si en verdad practicáis la justicia entre el hombre y su prójimo, 6 y no oprimís al extranjero, al huérfano y a la viuda, ni en este lugar derramáis la sangre inocente, ni vais en pos de dioses extrańos para mal vuestro, 7 yo os haré habitar en este lugar, en la tierra que di a vuestros padres para siempre.* Véase Jer 7.3 n.8 »Vosotros confiáis en palabras de mentira, que no aprovechan. 9 Hurtáis, matáis, adulteráis, juráis en falso, quemáis incienso a Baal y vais tras dioses extrańos que no habíais conocido,** Hurtáis, matáis, adulteráis, juráis en falso: Ex 20.13-16; Dt 5.17-20; Os 4.2.Dioses extrańos que no habíais conocido: otra posible traducción: dioses con los que vosotros nada tenéis que ver. Cf. Dt 11.28; 13.2,6-9; 28.64; Jer 19.4; 44.3.10 ży ahora venís y os presentáis delante de mí en esta Casa sobre la cual es invocado mi nombre, y decís: ‘Somos libres’, para seguir haciendo todas estas abominaciones? 11 żEs cueva de ladrones delante de vuestros ojos esta Casa, sobre la cual es invocado mi nombre? Esto también yo lo veo, dice Jehová.* Cueva de ladrones: Con esta imagen poética se condena la falsa seguridad que infundía en el pueblo la presencia material del templo de Jerusalén. Tal como los ladrones, una vez cometidos sus delitos, se refugian en una caverna y allí se sienten seguros, así también los israelitas se sentían protegidos por el santuario, a pesar de sus crímenes y malas acciones. Acerca de esta expresión en labios de Jesús, cf. Mt 21.13; Mc 11.17; Lc 19.46.12 Id ahora a mi lugar en Silo, donde hice habitar mi nombre al principio, y ved lo que le hice por la maldad de mi pueblo Israel.* El antiguo santuario de Silo se encontraba en territorio de Efraín (véase Jos 16.4 n.), a unos 30 km. al norte de Jerusalén; lo atendía la familia sacerdotal de Elí. La presencia del Arca del pacto lo convirtió en un importante centro de peregrinación (cf. 1 S 1.3); pero hacia el ańo 1050 a.C., los filisteos infligieron una dura derrota a los israelitas y se llevaron el Arca para depositarla como trofeo en el templo de su dios (cf. 1 S 4). Para esa misma época, la ciudad y el santuario de Silo fueron saqueados y devastados. Véanse Jos 18.1 notas a y b ; Sal 78.60 n., y cf. Jer 26.6.13 Ahora, pues, por cuanto vosotros habéis hecho todas estas cosas, dice Jehová, y aunque os hablé sin cesar, no escuchasteis, y aunque os llamé, no respondisteis,* Is 65.12; 66.4.14 haré también a esta Casa, sobre la cual es invocado mi nombre, en la que vosotros confiáis, y a este lugar que os di a vosotros y a vuestros padres, como hice a Silo. 15 Os echaré de mi presencia, como eché a todos vuestros hermanos, a toda la generación de Efraín”.* Cf. Sal 78.56-67, donde también aparecen asociados el rechazo de Efraín y la destrucción del templo de Silo.16 »Tú, pues, no ores por este pueblo; no eleves por ellos clamor ni oración, ni me ruegues, porque no te oiré.* No ores... no te oiré: Ya es demasiado tarde para interceder en favor del pueblo, pues está tan hundido en sus pecados que ya no manifiesta ningún interés por cambiar de actitud. Cf. Jer 11.14; 17.1.17 żNo ves lo que estos hacen en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén? 18 Los hijos recogen la leńa, los padres encienden el fuego y las mujeres amasan la masa para hacer tortas a la reina del cielo y ofrendas a dioses ajenos, para provocarme a ira.* Reina del Cielo era el título que se daba a la «diosa madre», muy venerada en el mundo antiguo por su vinculación con la sexualidad y con las fuentes de la vida. En Mesopotamia recibía el nombre de Istar y era identificada con el planeta Venus; en Canaán la llamaban Astarot (véase Jue 3.7 nota c ). La mención de los hijos, los padres y las mujeres da a entender que se trataba de un culto familiar. Cf. Jer 44.17-19.19 żMe provocarán ellos a ira?, dice Jehová. żNo obran más bien ellos mismos su propia confusión? 20 Por tanto, así ha dicho Jehová, el Seńor: Sobre este lugar, sobre los hombres, sobre los animales, sobre los árboles del campo y sobre los frutos de la tierra se derramarán mi furor y mi ira. Se encenderán y no se apagarán».

Castigo de la rebelión de Judá

21 Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: «ˇAńadid vuestros holocaustos a vuestros sacrificios, y comed la carne! 22 Porque no hablé yo con vuestros padres, ni nada les mandé acerca de holocaustos y de víctimas el día que los saqué de la tierra de Egipto.* Sal 51.16-19; Am 5.25.23 Pero esto les mandé, diciendo: Escuchad mi voz, y yo seré vuestro Dios y vosotros seréis mi pueblo; y andad en todo camino que os mande, para que os vaya bien.ń 7.23 Ex 19.5; Lv 26.3-12; Jer 11.4; 30.21-22; 31.33. 24 Pero no escucharon ni inclinaron su oído, antes caminaron en sus propios consejos, en la dureza de su corazón malvado. Fueron hacia atrás y no hacia adelante, 25 desde el día que vuestros padres salieron de la tierra de Egipto hasta hoy. Os envié todos los profetas, mis siervos; los envié desde el principio y sin cesar. 26 Pero no me escucharon ni inclinaron su oído, sino que endurecieron su corazón e hicieron peor que sus padres. 27 »Tú, pues, les dirás todas estas palabras, pero no te escucharán; los llamarás, pero no te responderán. 28 Les dirás, por tanto: “Esta es la nación que no escuchó la voz de Jehová, su Dios, ni admitió corrección; pereció la fidelidad, de la boca de ellos fue arrancada”».
*
Ni admitió corrección: Véase Jer 2.23 nota a. 29 ˇCórtate el cabello, arrójalo
y levanta llanto sobre las alturas,
porque Jehová ha aborrecido
y dejado a la generación objeto de su ira!
30 «Los hijos de Judá han hecho lo malo ante mis ojos, dice Jehová; pusieron sus abominaciones en la Casa, sobre la cual fue invocado mi nombre, y la profanaron.* Cf. Ez 8.31 Y han edificado los lugares altos de Tofet, que está en el valle del hijo de Hinom, para quemar en el fuego a sus hijos y a sus hijas, cosa que yo no les mandé ni me pasó por la mente.*** Tofet significa probablemente hoguera y designaba el lugar donde en algunas circunstancias se ofrecían sacrificios humanos. Cf. 2 R 23.10, Jer 32.35.Valle del hijo de Hinom: heb. Valle Ben-hinom. Véase Jer 2.23 nota b. Lv 18.21; Is 57.5; Jer 19.5.32 Por tanto, vendrán días, dice Jehová, en que no se dirá más Tofet ni valle del hijo de Hinom, sino valle de la Matanza. Y serán enterrados en Tofet, por no haber otro lugar.* Valle de la Matanza: Jer 19.6. Los enemigos de Judá provocarán una masacre y los cadáveres quedarán expuestos en el valle de Ben-hinom (cf. v. 32b-33), profanando de ese modo el lugar donde se rendía culto al dios Moloc (cf. 2 R 23.16).33 Los cuerpos muertos de este pueblo serán comida para las aves del cielo y para las bestias de la tierra, y no habrá quien las espante.* Nótese la gravedad del castigo que se anuncia. Para los antiguos israelitas, no ser sepultado después de muerto era una de las cosas más horribles que podían ocurrirle a una persona. Cf. Dt 28.26; Jer 8.1-2; 9.22; 16.4; 19.7; 34.20.34 Yo haré desaparecer de las ciudades de Judá y de las calles de Jerusalén la voz de gozo y la voz de alegría, la voz del esposo y la voz de la esposa, porque la tierra será desolada».* Jer 16.9; 25.10; Ap 18.23.