El rey quema el rollo
1 Aconteció en el cuarto ańo de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, que vino esta palabra de Jehová a Jeremías, diciendo:* La fecha corresponde a los ańos 605-604 a.C. Cf. 2 R 24.1; 2 Cr 36.5-7; Dn 1.1-2.2 «Toma un rollo en blanco y escribe en él todas las palabras que te he hablado contra Israel, contra Judá y contra todas las naciones, desde el día en que comencé a hablarte, desde los días de Josías hasta hoy.* Cf. Jer 1.2; 25.3.3 Quizá oiga la casa de Judá todo el mal que yo pienso hacerles para que se arrepienta cada uno de su mal camino. Entonces yo perdonaré su maldad y su pecado». 4 Llamó Jeremías a Baruc hijo de Nerías, y escribió Baruc en un rollo en blanco, dictadas por Jeremías, todas las palabras que Jehová le había hablado.** Baruc hijo de Nerías: Véase Jer 32.12 n.Muchas veces se ha tratado de reconstruir el contenido de esta primera colección de oráculos proféticos, pero las soluciones propuestas no han resultado satisfactorias. De todas maneras, este v. permite afirmar sin ninguna duda que el libro de Jeremías fue adquiriendo progresivamente su forma definitiva. A este núcleo original, formado probablemente por textos poéticos, se le ańadieron luego otros bloques, en especial los relatos biográficos, los textos en prosa (véanse Jer 7.1-15 n.; 11.1-17 n.) y las promesas de salvación (caps. 30--31).5 Después mandó Jeremías a Baruc, diciendo: «A mí se me ha prohibido entrar en la casa de Jehová.* Se desconoce la naturaleza del impedimento que mantuvo a Jeremías alejado de la casa de Jehová. En general, se atribuye a la hostilidad de que era objeto por parte del rey y de los sacerdotes; sin embargo, otros textos lo muestran desplazándose con toda libertad por el Templo y sus alrededores (cf. 22.1; 35.2-5). También se ha relacionado esa prohibición con el incidente relatado en Jer 20.1-6.6 Entra tú, pues, y de este rollo que escribiste dictado por mí, lee las palabras de Jehová a los oídos del pueblo en la casa de Jehová, el día del ayuno. Y las leerás también a oídos de todos los de Judá que vienen de sus ciudades.* Este ayuno incluía una ceremonia penitencial que congregaba en el Templo a una gran cantidad de gente. Véase Is 58.3 n.; cf. Jl 1.14.7 Quizá llegue la oración de ellos a la presencia de Jehová, y se vuelva cada uno de su mal camino; porque grande es el furor y la ira que ha expresado Jehová contra este pueblo». 8 Y Baruc hijo de Nerías hizo conforme a todas las cosas que le mandó el profeta Jeremías, leyendo del libro las palabras de Jehová en la casa de Jehová. 9 Aconteció en el ańo quinto de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, en el mes noveno, que en la presencia de Jehová promulgaron ayuno a todo el pueblo de Jerusalén y a todo el pueblo que venía de las ciudades de Judá a Jerusalén.* Esta fecha corresponde a noviembre-diciembre del ańo 604 a.C.10 Y Baruc leyó del libro las palabras de Jeremías en la casa de Jehová, en el aposento de Gemarías hijo de Safán, escriba, en el atrio de arriba, a la entrada de la puerta nueva de la casa de Jehová, a oídos del pueblo.* No debe confundirse a este Gemarías con el mencionado en Jer 29.3, que era hijo de Hilcías. Safán: Cf. 2 R 22.3, y véase Jer 26.24 nota ń. 11 Micaías hijo de Gemarías hijo de Safán, habiendo oído del libro todas las palabras de Jehová, 12 descendió a la casa del rey, al aposento del secretario, y encontró que todos los jefes estaban allí sentados: Elisama, el secretario, Delaía hijo de Semaías, Elnatán hijo de Acbor, Gemarías hijo de Safán, Sedequías hijo de Ananías, y todos los demás jefes.** Descendió a la casa del rey: Véase Jer 26.10 nota e. Elnatán hijo de Acbor: Cf. Jer 26.22.13 Y les contó Micaías todas las palabras que había oído cuando Baruc leyó del libro a oídos del pueblo. 14 Entonces enviaron todos los jefes a Jehudí hijo de Netanías hijo de Selemías, hijo de Cusi, a decirle a Baruc: «Toma el rollo en el que leíste a oídos del pueblo, y ven». Y Baruc hijo de Nerías tomó el rollo en su mano y fue a ellos. 15 Le dijeron: «Siéntate ahora y léenoslo a nosotros». Y Baruc se lo leyó. 16 Cuando oyeron todas aquellas palabras, cada uno se volvió espantado a su compańero, y dijeron a Baruc: «ˇSin duda, le contaremos al rey todas estas palabras!». 17 Preguntaron luego a Baruc, diciendo: --Cuéntanos ahora cómo escribiste de boca de Jeremías todas estas palabras.* De boca de Jeremías: La versión griega (LXX) omite estas palabras.18 Baruc les dijo: --Él me dictaba en voz alta todas estas palabras y yo las escribía con tinta en el libro. 19 Entonces dijeron los príncipes a Baruc: --Vete, y escondeos tú y Jeremías, y que nadie sepa dónde estáis. 20 Entraron luego a donde estaba el rey, al atrio, habiendo depositado el rollo en el aposento de Elisama, el secretario; y contaron a oídos del rey todas estas palabras. 21 Envió el rey a Jehudí a que tomara el rollo, y él lo tomó del aposento de Elisama, el secretario. Y leyó Jehudí del rollo a oídos del rey y a oídos de todos los jefes que se hallaban junto al rey. 22 Estaba entonces el rey en la casa de invierno, en el mes noveno, y había un brasero encendido delante de él. 23 Y cuando Jehudí había leído tres o cuatro planas, el rey las rasgaba con un cortaplumas de escriba y las arrojaba al fuego que había en el brasero. Así hasta que todo el rollo se consumió en el fuego del brasero.* Algunos intérpretes creen que el rey Joacim quemó el rollo para restarle eficacia a la palabra profética que anunciaba la próxima caída de Judá en poder de Babilonia (cf. v. 29). Otros interpretan su gesto como una simple expresión de desprecio, o como una manera simbólica de hacer ver quién era el que mandaba en su reino.24 No tuvieron temor ni rasgaron sus vestidos, ni el rey ni ninguno de sus siervos que oyeron todas estas palabras.* Compárese este v. con 2 R 22.10-13, donde se pone de manifiesto cuál debe ser la actitud que corresponde asumir cuando se escucha la palabra de Dios.25 Y aunque Elnatán, Delaía y Gemarías rogaron al rey que no quemara aquel rollo, no los quiso escuchar. 26 También mandó el rey a Jerameel hijo de Hamelec, a Seraías hijo de Azriel y a Selemías hijo de Abdeel, que apresaran a Baruc, el escriba, y al profeta Jeremías. Pero Jehová los escondió. 27 Después que el rey quemó el rollo que contenía las palabras escritas por Baruc al dictado de Jeremías, vino palabra de Jehová a Jeremías, diciendo: 28 «Vuelve a tomar otro rollo y escribe en él todas las palabras primeras que estaban en el primer rollo que quemó Joacim, rey de Judá. 29 Y dirás a Joacim, rey de Judá: “Así ha dicho Jehová: Tú quemaste este rollo, diciendo: ‘żPor qué escribiste en él que de cierto vendrá el rey de Babilonia, y que destruirá esta tierra y hará que no queden en ella ni hombres ni animales?’. 30 Por tanto, esto ha dicho Jehová acerca de Joacim, rey de Judá: No tendrá quien se siente sobre el trono de David,ń 36.30 No tendrá quien se siente sobre el trono de David: En realidad, su hijo lo sucedió en el trono, pero su reinado duró apenas tres meses (2 R 24.8-17). Cf. Jer 22.18-19.y su cuerpo será echado al calor del día y al hielo de la noche. 31 Castigaré su maldad en él, en su descendencia y en sus siervos. Traeré sobre ellos, sobre los habitantes de Jerusalén y sobre los hombres de Judá, todo el mal que les he anunciado y que no quisieron escuchar”». 32 Tomó, pues, Jeremías otro rollo y lo dio a Baruc hijo de Nerías, escriba; y escribió en él, dictadas por Jeremías, todas las palabras del libro que quemó en el fuego Joacim, rey de Judá. Y aun fueron ańadidas sobre ellas muchas otras palabras semejantes.
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