+ AND  ·  - NOT  ·  / OR  ·  * ? wildcard  ·  "frase"

Jeremías 31 31 de 52 capítulos

Jeremías compra la heredad de Hanameel

Restauración de la prosperidad de Jerusalén

Jeremías amonesta a Sedequías

Obediencia de los recabitas

El rey quema el rollo

1 »En aquel tiempo, dice Jehová, yo seré el Dios de todas las familias de Israel y ellas serán mi pueblo».
*
La fecha corresponde a los ańos 605-604 a.C. Cf. 2 R 24.1; 2 Cr 36.5-7; Dn 1.1-2.2 Así ha dicho Jehová:
«El pueblo que escapó de la espada
halló gracia en el desierto,
cuando Israel iba en busca de reposo.
*
Cf. Jer 1.2; 25.3.3 Jehová se me manifestó %hace ya mucho tiempo, diciendo:
“Con amor eterno te he amado;
por eso, te prolongué mi misericordia.
4 Volveré a edificarte: serás reedificada,
virgen de Israel.
De nuevo serás adornada%con tus panderos
y saldrás en alegres danzas.
**
Baruc hijo de Nerías: Véase Jer 32.12 n.Muchas veces se ha tratado de reconstruir el contenido de esta primera colección de oráculos proféticos, pero las soluciones propuestas no han resultado satisfactorias. De todas maneras, este v. permite afirmar sin ninguna duda que el libro de Jeremías fue adquiriendo progresivamente su forma definitiva. A este núcleo original, formado probablemente por textos poéticos, se le ańadieron luego otros bloques, en especial los relatos biográficos, los textos en prosa (véanse Jer 7.1-15 n.; 11.1-17 n.) y las promesas de salvación (caps. 30--31).5 Volverás a plantar vińas
en los montes de Samaria;
plantarán los que plantan%y disfrutarán de ellas,
*
Se desconoce la naturaleza del impedimento que mantuvo a Jeremías alejado de la casa de Jehová. En general, se atribuye a la hostilidad de que era objeto por parte del rey y de los sacerdotes; sin embargo, otros textos lo muestran desplazándose con toda libertad por el Templo y sus alrededores (cf. 22.1; 35.2-5). También se ha relacionado esa prohibición con el incidente relatado en Jer 20.1-6.6 porque habrá día en que clamarán%los guardas
en los montes de Efraín:
‘ˇLevantaos y subamos a Sión,
a Jehová, nuestro Dios!’ ”».
*
Este ayuno incluía una ceremonia penitencial que congregaba en el Templo a una gran cantidad de gente. Véase Is 58.3 n.; cf. Jl 1.14.7 Así ha dicho Jehová:
«Regocijaos en Jacob con alegría;
dad voces de júbilo%a la cabeza de naciones.
ˇHaced oir, alabad y decid:
“Salva, Jehová, a tu pueblo,
el resto de Israel”!

Violación del pacto de libertar a los siervos hebreos

8 Yo los hago volver de la tierra del norte,
los reuniré de los extremos de la tierra;
entre ellos, juntamente, a ciegos y a cojos,
a la mujer que está encinta%y a la que dio a luz.
En gran compańía volverán acá.
9 Irán con llanto,
mas con misericordia los haré volver
y los haré andar junto a arroyos de aguas,
por camino derecho%en el cual no tropezarán,
porque yo soy el padre de Israel,
y Efraín es mi primogénito.
*
Esta fecha corresponde a noviembre-diciembre del ańo 604 a.C.10 »ˇOíd palabra de Jehová, naciones,
y hacedlo saber en las costas%que están lejos!
Decid: “El que dispersó a Israel,
lo reunirá y guardará,
como el pastor a su rebańo”,
*
No debe confundirse a este Gemarías con el mencionado en Jer 29.3, que era hijo de Hilcías. Safán: Cf. 2 R 22.3, y véase Jer 26.24 nota ń. 11 porque Jehová redimió a Jacob,
lo redimió de mano del más fuerte que él.
12 Vendrán con gritos de gozo%a lo alto de Sión
y correrán a los bienes de Jehová:
al pan, al vino, al aceite
y al ganado de ovejas y de vacas.
Su vida será como un huerto de riego
y nunca más tendrán dolor alguno.
**
Descendió a la casa del rey: Véase Jer 26.10 nota e. Elnatán hijo de Acbor: Cf. Jer 26.22.13 Entonces la virgen danzará alegremente,
junto con los jóvenes y los viejos;
cambiaré su llanto en gozo,
los consolaré
y los alegraré de su dolor.
14 El alma del sacerdote satisfaré%con abundancia,
y mi pueblo será saciado de mis bienes,
dice Jehová».
15 Así ha dicho Jehová:
«Voz fue oída en Ramá,
llanto y lloro amargo:
es Raquel que llora por sus hijos,
y no quiso ser consolada%acerca de sus hijos,
porque perecieron».ń 31.15 Texto citado en Mt 2.18.
16 Así ha dicho Jehová:
«Reprime del llanto tu voz
y de las lágrimas tus ojos,
porque salario hay para tu trabajo,
dice Jehová.
Volverán de la tierra del enemigo.
17 Esperanza hay también para tu porvenir,
dice Jehová,
y los hijos volverán a su propia tierra.
*
De boca de Jeremías: La versión griega (LXX) omite estas palabras.18 Escuchando, he oído a Efraín%que se lamentaba:
“Me azotaste, y fui castigado%como novillo indómito;
conviérteme, y seré convertido,
porque tú eres Jehová, mi Dios.
19 Después que me aparté,
me arrepentí,
y después que reconocí mi falta,
me golpeé el muslo;
me avergoncé y me confundí,
porque llevé la afrenta de mi juventud”.
20 żNo es Efraín un hijo precioso para mí?
żNo es un nińo en quien me deleito?
Desde que hablé de él,
lo he recordado constantemente.
Por eso mis entrańas%se conmovieron por él,
y ciertamente tendré de él misericordia,
dice Jehová.
21 »Levanta para ti indicadores,
ponte seńales altas,
fíjate con atención en la calzada.
ˇVuélvete por el camino por donde fuiste,%virgen de Israel,
vuelve a estas tus ciudades!
22 żHasta cuándo andarás errante,%hija rebelde?,
porque Jehová ha creado%una cosa nueva sobre la tierra:
ˇla mujer cortejará al varón!».
23 Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: «Aún dirán esta palabra en la tierra de Judá y en sus ciudades, cuando yo haga volver a sus cautivos: “ˇJehová te bendiga, morada de justicia, monte santo!”* Algunos intérpretes creen que el rey Joacim quemó el rollo para restarle eficacia a la palabra profética que anunciaba la próxima caída de Judá en poder de Babilonia (cf. v. 29). Otros interpretan su gesto como una simple expresión de desprecio, o como una manera simbólica de hacer ver quién era el que mandaba en su reino.24 Y habitará allí Judá; y en todas sus ciudades, los labradores y los que van con los rebańos.* Compárese este v. con 2 R 22.10-13, donde se pone de manifiesto cuál debe ser la actitud que corresponde asumir cuando se escucha la palabra de Dios.25 Porque satisfaré al alma cansada y saciaré a toda alma entristecida». 26 En esto, me desperté y miré, y mi sueńo me fue agradable.

El nuevo pacto

27 «Vienen días, dice Jehová, en que sembraré la casa de Israel y la casa de Judá de simiente de hombre y de simiente de animal. 28 Y así como tuve cuidado de ellos para arrancar y derribar, para trastornar, perder y afligir, tendré cuidado de ellos para edificar y plantar, dice Jehová. 29 En aquellos días no dirán más: “Los padres comieron las uvas agrias y a los hijos les da dentera”, 30 sino que cada cual morirá por su propia maldad; a todo aquel que coma uvas agrias le dará dentera. 31 »Vienen días, dice Jehová, en los cuales haré un nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. 32 No como el pacto que hice con sus padres el día en que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová. 33 Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Pondré mi ley en su mente y la escribiré en su corazón; yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. 34 Y no enseńará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: “Conoce a Jehová”, porque todos me conocerán, desde el más pequeńo de ellos hasta el más grande, dice Jehová. Porque perdonaré la maldad de ellos y no me acordaré más de su pecado.
*
Jer 7.30-31.35 »Así ha dicho Jehová,%que da el sol para luz del día,
las leyes de la luna y de las estrellas%para luz de la noche,
que agita el mar y braman sus olas;
Jehová de los ejércitos es su nombre:
*
Lv 18.21.36 Si llegaran a faltar estas leyes%delante de mí,
dice Jehová,
también faltaría la descendencia%de Israel,
y dejaría de ser para siempre%una nación delante de mí.
*
Decís vosotros: Según la versión griega (LXX): Tú dices. Lo mismo en el v. 43.37 »Así ha dicho Jehová:
Si se pudieran medir los cielos arriba
y explorar abajo los fundamentos%de la tierra,
también yo desecharía toda%la descendencia de Israel
por todo lo que hicieron, dice Jehová.
38 »Vienen días, dice Jehová, en que la ciudad será edificada a Jehová, desde la torre de Hananeel hasta la puerta del Ángulo. 39 El cordel de medir saldrá en línea recta hasta el collado de Gareb, y luego girará hacia Goa. 40 Todo el valle de los cadáveres y de la ceniza, y todos los campos hasta el arroyo Cedrón, hasta la esquina de la puerta de los Caballos al oriente, serán santos a Jehová. Nunca volverán a ser arrasados ni jamás serán destruidos».* Jer 31.31-34.

Jeremías compra la heredad de Hanameel

Restauración de la prosperidad de Jerusalén

Jeremías amonesta a Sedequías

Obediencia de los recabitas

El rey quema el rollo

1 Palabra de Jehová que vino a Jeremías el ańo décimo de Sedequías, rey de Judá, que fue el ańo decimoctavo de Nabucodonosor.* La fecha corresponde a los ańos 605-604 a.C. Cf. 2 R 24.1; 2 Cr 36.5-7; Dn 1.1-2.2 Entonces el ejército del rey de Babilonia tenía sitiada a Jerusalén, y el profeta Jeremías estaba preso en el patio de la cárcel que estaba en la casa del rey de Judá,* Cf. Jer 1.2; 25.3.3 porque Sedequías, rey de Judá, lo había puesto en prisión, diciendo: «żPor qué profetizas tú diciendo: “Así ha dicho Jehová: Yo entrego esta ciudad en mano del rey de Babilonia, y la tomará; 4 y Sedequías, rey de Judá, no escapará de la mano de los caldeos, sino que de cierto será entregado en mano del rey de Babilonia. Hablará con él cara a cara, y sus ojos verán sus ojos,** Baruc hijo de Nerías: Véase Jer 32.12 n.Muchas veces se ha tratado de reconstruir el contenido de esta primera colección de oráculos proféticos, pero las soluciones propuestas no han resultado satisfactorias. De todas maneras, este v. permite afirmar sin ninguna duda que el libro de Jeremías fue adquiriendo progresivamente su forma definitiva. A este núcleo original, formado probablemente por textos poéticos, se le ańadieron luego otros bloques, en especial los relatos biográficos, los textos en prosa (véanse Jer 7.1-15 n.; 11.1-17 n.) y las promesas de salvación (caps. 30--31).5 y hará llevar a Sedequías a Babilonia, y allá estará hasta que yo lo visite; y si peleáis contra los caldeos, no os irá bien, dice Jehová”?».* Se desconoce la naturaleza del impedimento que mantuvo a Jeremías alejado de la casa de Jehová. En general, se atribuye a la hostilidad de que era objeto por parte del rey y de los sacerdotes; sin embargo, otros textos lo muestran desplazándose con toda libertad por el Templo y sus alrededores (cf. 22.1; 35.2-5). También se ha relacionado esa prohibición con el incidente relatado en Jer 20.1-6.6 Y Jeremías dijo: «La palabra de Jehová vino a mí, diciendo:* Este ayuno incluía una ceremonia penitencial que congregaba en el Templo a una gran cantidad de gente. Véase Is 58.3 n.; cf. Jl 1.14.7 “Hanameel, hijo de tu tío Salum, viene a ti, diciendo: ‘Cómprame mi heredad que está en Anatot, porque tú tienes derecho de compra sobre ellos’ ”.

Violación del pacto de libertar a los siervos hebreos

8 Y vino a mí Hanameel, hijo de mi tío, conforme a la palabra de Jehová, al patio de la cárcel, y me dijo: “Cómprame ahora la heredad que está en Anatot, en tierra de Benjamín, porque tuyo es el derecho de la herencia y a ti corresponde el rescate; cómprala para ti”. Entonces conocí que era palabra de Jehová. 9 »Compré la heredad de Hanameel, hijo de mi tío, la cual estaba en Anatot, y le pesé el dinero: diecisiete siclos de plata.* Esta fecha corresponde a noviembre-diciembre del ańo 604 a.C.10 Redacté la escritura, la sellé, la hice certificar con testigos y pesé el dinero en balanza.* No debe confundirse a este Gemarías con el mencionado en Jer 29.3, que era hijo de Hilcías. Safán: Cf. 2 R 22.3, y véase Jer 26.24 nota ń. 11 Luego tomé la escritura de venta, sellada según el derecho y costumbre, y la copia abierta. 12 Y entregué la carta de venta a Baruc hijo de Nerías hijo de Maasías, delante de Hanameel, el hijo de mi tío, delante de los testigos que habían suscrito la escritura de venta y delante de todos los judíos que estaban en el patio de la cárcel.** Descendió a la casa del rey: Véase Jer 26.10 nota e. Elnatán hijo de Acbor: Cf. Jer 26.22.13 Y di orden a Baruc delante de ellos, diciendo: 14 “Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: ‘Toma estas escrituras, esta escritura de venta, sellada, y esta escritura abierta, y ponlas en una vasija de barro, para que se conserven durante mucho tiempo’. 15 »Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: ‘Aún se comprarán casas, heredades y vińas en esta tierra’ ”. 16 Después que di la escritura de venta a Baruc hijo de Nerías, oré a Jehová, diciendo: 17 “ˇAh, Seńor Jehová!, tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder y con tu brazo extendido. Nada hay que sea difícil para ti.* De boca de Jeremías: La versión griega (LXX) omite estas palabras.18 Tú haces misericordia a millares, y castigas la maldad de los padres en sus hijos después de ellos. ˇDios grande, poderoso, Jehová de los ejércitos es su nombre! 19 Grande eres en consejo y magnífico en hechos; tus ojos están abiertos sobre todos los caminos de los hijos de los hombres, para dar a cada uno según sus caminos y según el fruto de sus obras. 20 Tú hiciste seńales y portentos en la tierra de Egipto hasta este día, en Israel y entre los seres humanos; así te has hecho renombre, como se ve en este día. 21 Sacaste a tu pueblo Israel de la tierra de Egipto con seńales y portentos, con mano fuerte y brazo extendido, y con gran terror. 22 Les diste esta tierra, la cual juraste a sus padres que les darías, la tierra que fluye leche y miel. 23 Ellos entraron y la disfrutaron, pero no escucharon tu voz ni anduvieron en tu Ley. Nada hicieron de lo que les mandaste hacer, y por eso has hecho venir sobre ellos todo este mal.* Algunos intérpretes creen que el rey Joacim quemó el rollo para restarle eficacia a la palabra profética que anunciaba la próxima caída de Judá en poder de Babilonia (cf. v. 29). Otros interpretan su gesto como una simple expresión de desprecio, o como una manera simbólica de hacer ver quién era el que mandaba en su reino.24 He aquí que con arietes han acometido la ciudad para tomarla, y la ciudad, a causa de la espada, el hambre y la peste, va a ser entregada en manos de los caldeos que pelean contra ella. Ha venido, pues, a suceder lo que tú dijiste, y he aquí lo estás viendo.* Compárese este v. con 2 R 22.10-13, donde se pone de manifiesto cuál debe ser la actitud que corresponde asumir cuando se escucha la palabra de Dios.25 ˇAh, Seńor Jehová!, cuando la ciudad va a ser entregada en manos de los caldeos, żtú me dices: cómprate la heredad por dinero y pon testigos?’ ”». 26 Vino palabra de Jehová a Jeremías, diciendo:

El nuevo pacto

27 «Yo soy Jehová, Dios de todo ser viviente, żacaso hay algo que sea difícil para mí? 28 Por tanto, así ha dicho Jehová: Voy a entregar esta ciudad en manos de los caldeos y en manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y la tomará. 29 Y vendrán los caldeos que atacan esta ciudad, le prenderán fuego y la quemarán, junto con las casas en cuyas azoteas quemaron incienso a Baal y derramaron libaciones a dioses extrańos, para provocarme a ira, 30 porque los hijos de Israel y los hijos de Judá no han hecho sino lo malo delante de mis ojos desde su juventud; porque los hijos de Israel no han hecho más que provocarme a ira con la obra de sus manos, dice Jehová. 31 De tal manera que para mi enojo y mi indignación ha servido esta ciudad desde el día que la edificaron hasta hoy. Yo, pues, la haré borrar de mi presencia, 32 por toda la maldad de los hijos de Israel y de los hijos de Judá, que han hecho para enojarme, ellos, sus reyes, sus príncipes, sus sacerdotes y sus profetas, y los hombres de Judá y los habitantes de Jerusalén. 33 Ellos me volvieron la espalda en vez del rostro, y cuando les enseńaba desde el principio y sin cesar, no escucharon para recibir corrección, 34 sino que pusieron sus abominaciones en la casa en la cual es invocado mi nombre, contaminándola.* Jer 7.30-31.35 Y edificaron lugares altos a Baal, los cuales están en el valle del hijo de Hinom,ń 32.35 Cf. 2 R 23.10; Jer 7.31; 19.1-6.para hacer pasar por el fuego a sus hijos y sus hijas, en honor de Moloc, lo cual no les mandé. ˇNunca pensé que cometieran tal abominación para hacer pecar a Judá!* Lv 18.21.36 »Con todo, ahora así dice Jehová, Dios de Israel, a esta ciudad, de la cual decís vosotros: “Entregada será en mano del rey de Babilonia a espada, a hambre y a peste”:* Decís vosotros: Según la versión griega (LXX): Tú dices. Lo mismo en el v. 43.37 Yo los reuniré de todas las tierras a las cuales los eché con mi furor, con mi enojo y mi gran indignación; los haré volver a este lugar y los haré habitar seguros, 38 y ellos serán mi pueblo y yo seré su Dios. 39 Les daré un corazón y un camino, de tal manera que me teman por siempre, para bien de ellos y de sus hijos después de ellos. 40 Haré con ellos un pacto eterno: que no desistiré de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí.* Jer 31.31-34.41 Yo me alegraré con ellos haciéndoles bien, y los plantaré en esta tierra en verdad, con todo mi corazón y con toda mi alma.* Dt 30.9.42 »Porque así ha dicho Jehová: Como traje sobre este pueblo todo este mal tan grande, así traeré sobre ellos todo el bien que acerca de ellos hablo. 43 Poseerán heredad en esta tierra de la cual vosotros decís: “Está desierta, sin hombres ni animales, y va a ser entregada en manos de los caldeos”.* Decís: Véase Jer 32.36 n.44 Heredades comprarán por dinero; harán escrituras y las sellarán, y pondrán testigos en tierra de Benjamín, en los alrededores de Jerusalén, en las ciudades de Judá, en las ciudades de las montańas, en las ciudades de la Sefela y en las ciudades del Neguev, porque yo haré regresar a sus cautivos, dice Jehová».

Jeremías compra la heredad de Hanameel

Restauración de la prosperidad de Jerusalén

Jeremías amonesta a Sedequías

Obediencia de los recabitas

El rey quema el rollo

1 Vino palabra de Jehová a Jeremías por segunda vez, estando él aún preso en el patio de la cárcel, diciendo:* La fecha corresponde a los ańos 605-604 a.C. Cf. 2 R 24.1; 2 Cr 36.5-7; Dn 1.1-2.2 «Así ha dicho Jehová, que hizo la tierra, Jehová que la formó para afirmarla; Jehová es su nombre:* Cf. Jer 1.2; 25.3.3 Clama a mí y yo te responderé, y te enseńaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces. 4 Porque así ha dicho Jehová, Dios de Israel, acerca de las casas de esta ciudad y de las casas de los reyes de Judá, derribadas por el ariete y la espada** Baruc hijo de Nerías: Véase Jer 32.12 n.Muchas veces se ha tratado de reconstruir el contenido de esta primera colección de oráculos proféticos, pero las soluciones propuestas no han resultado satisfactorias. De todas maneras, este v. permite afirmar sin ninguna duda que el libro de Jeremías fue adquiriendo progresivamente su forma definitiva. A este núcleo original, formado probablemente por textos poéticos, se le ańadieron luego otros bloques, en especial los relatos biográficos, los textos en prosa (véanse Jer 7.1-15 n.; 11.1-17 n.) y las promesas de salvación (caps. 30--31).5 (porque salir a enfrentarse con los caldeos será llenarlas de cadáveres, de muertos heridos por mi furor y mi ira, pues escondí mi rostro de esta ciudad a causa de toda su maldad):* Se desconoce la naturaleza del impedimento que mantuvo a Jeremías alejado de la casa de Jehová. En general, se atribuye a la hostilidad de que era objeto por parte del rey y de los sacerdotes; sin embargo, otros textos lo muestran desplazándose con toda libertad por el Templo y sus alrededores (cf. 22.1; 35.2-5). También se ha relacionado esa prohibición con el incidente relatado en Jer 20.1-6.6 Yo les traeré sanidad y medicina; los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad.* Este ayuno incluía una ceremonia penitencial que congregaba en el Templo a una gran cantidad de gente. Véase Is 58.3 n.; cf. Jl 1.14.7 Haré volver los cautivos de Judá y los cautivos de Israel, y los restableceré como al principio.

Violación del pacto de libertar a los siervos hebreos

8 Los limpiaré de toda su maldad con que pecaron contra mí, y perdonaré todas sus iniquidades con que contra mí pecaron y contra mí se rebelaron. 9 Esta ciudad me será por nombre de gozo, de alabanza y de gloria entre todas las naciones de la tierra, cuando oigan todo el bien que yo les hago. Temerán y temblarán por todo el bien y toda la paz que yo les daré.* Esta fecha corresponde a noviembre-diciembre del ańo 604 a.C.10 »Así ha dicho Jehová: En este lugar, del cual decís que está desierto, sin hombres y sin animales, en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén, que están asoladas, sin nadie que habite allí, ni hombre ni animal,* No debe confundirse a este Gemarías con el mencionado en Jer 29.3, que era hijo de Hilcías. Safán: Cf. 2 R 22.3, y véase Jer 26.24 nota ń. 11 ha de oírse aún voz de gozo y de alegría; voz de novio y voz de novia; voz de los que digan: “ˇAlabad a Jehová de los ejércitos, porque Jehová es bueno, porque para siempre es su misericordia!”; voz de los que traigan ofrendas de acción de gracias a la casa de Jehová, porque yo volveré a traer a los cautivos de la tierra, para que sea como al principio, ha dicho Jehová. 12 »Así dice Jehová de los ejércitos: En este lugar desierto, sin hombre ni animal, y en todas sus ciudades, aún habrá cabańas de pastores que hagan pastar sus ganados.** Descendió a la casa del rey: Véase Jer 26.10 nota e. Elnatán hijo de Acbor: Cf. Jer 26.22.13 En las ciudades de las montańas, en las ciudades de la Sefela, en las ciudades del Neguev, en la tierra de Benjamín, alrededor de Jerusalén y en las ciudades de Judá, aún pasarán ganados por las manos del que los cuente, dice Jehová. 14 »He aquí vienen días, dice Jehová, en que yo confirmaré la buena palabra que he hablado a la casa de Israel y a la casa de Judá. 15 En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar a David un Renuevo justo, que actuará conforme al derecho y la justicia en la tierra. 16 En aquellos días Judá será salvo, y Jerusalén habitará segura. Y se le llamará: “Jehová, justicia nuestra”. 17 »Porque así dice Jehová: No faltará a David un descendiente que se siente sobre el trono de la casa de Israel,* De boca de Jeremías: La versión griega (LXX) omite estas palabras.18 ni a los sacerdotes y levitas faltará un descendiente que delante de mí ofrezca holocausto, encienda ofrendań 33.18 Holocausto, encienda ofrenda: Cf. Lv 1--2.y haga sacrificio cada día». 19 Vino palabra de Jehová a Jeremías, diciendo: 20 «Así ha dicho Jehová: Si pudiera invalidarse mi pacto con el día y mi pacto con la noche, de tal manera que no hubiera día ni noche a su debido tiempo, 21 podría también invalidarse mi pacto con mi siervo David, para que deje de tener un hijo que reine sobre su trono, y mi pacto con los levitas y sacerdotes, mis ministros. 22 Como no puede ser contado el ejército del cielo ni se puede medir la arena del mar, así multiplicaré la descendencia de David, mi siervo, y de los levitas que me sirven». 23 Vino palabra de Jehová a Jeremías, diciendo:* Algunos intérpretes creen que el rey Joacim quemó el rollo para restarle eficacia a la palabra profética que anunciaba la próxima caída de Judá en poder de Babilonia (cf. v. 29). Otros interpretan su gesto como una simple expresión de desprecio, o como una manera simbólica de hacer ver quién era el que mandaba en su reino.24 «żNo te has fijado en lo que habla este pueblo, diciendo: “Las dos familias que Jehová escogió, las ha desechado”? ˇAsí tienen en poco a mi pueblo, que ni siquiera lo tienen por nación!* Compárese este v. con 2 R 22.10-13, donde se pone de manifiesto cuál debe ser la actitud que corresponde asumir cuando se escucha la palabra de Dios.25 Esto ha dicho Jehová: Si yo no he establecido mi pacto con el día y con la noche, si no he puesto las leyes del cielo y de la tierra, 26 entonces es cierto que rechazaré la descendencia de Jacob y de David, mi siervo, para no tomar de su descendencia a quien sea seńor sobre la posteridad de Abraham, de Isaac y de Jacob. Haré volver sus cautivos y tendré de ellos misericordia».

Jeremías compra la heredad de Hanameel

Restauración de la prosperidad de Jerusalén

Jeremías amonesta a Sedequías

Obediencia de los recabitas

El rey quema el rollo

1 Palabra de Jehová que vino a Jeremías cuando Nabucodonosor, rey de Babilonia, con todo su ejército, todos los reinos de la tierra bajo el seńorío de su mano y todos los pueblos peleaban contra Jerusalén y contra todas sus ciudades. Dijo así:* La fecha corresponde a los ańos 605-604 a.C. Cf. 2 R 24.1; 2 Cr 36.5-7; Dn 1.1-2.2 «Esto ha dicho Jehová, Dios de Israel: Ve y habla a Sedequías, rey de Judá, y dile que así ha dicho Jehová: Yo entregaré esta ciudad al rey de Babilonia, el cual la entregará al fuego.* Cf. Jer 1.2; 25.3.3 Y tú no escaparás de su mano, sino que ciertamente serás apresado y en su mano serás entregado. Tus ojos verán los ojos del rey de Babilonia, que te hablará cara a cara, y entrarás en Babilonia. 4 Con todo, oye palabra de Jehová, Sedequías, rey de Judá, porque así ha dicho Jehová acerca de ti: No morirás a espada.** Baruc hijo de Nerías: Véase Jer 32.12 n.Muchas veces se ha tratado de reconstruir el contenido de esta primera colección de oráculos proféticos, pero las soluciones propuestas no han resultado satisfactorias. De todas maneras, este v. permite afirmar sin ninguna duda que el libro de Jeremías fue adquiriendo progresivamente su forma definitiva. A este núcleo original, formado probablemente por textos poéticos, se le ańadieron luego otros bloques, en especial los relatos biográficos, los textos en prosa (véanse Jer 7.1-15 n.; 11.1-17 n.) y las promesas de salvación (caps. 30--31).5 En paz morirás, y así como quemaron especias por tus padres, los reyes primeros que fueron antes de ti, las quemarán por ti, y te endecharán diciendo: “ˇAy, seńor!”, porque yo he hablado la palabra, dice Jehová».* Se desconoce la naturaleza del impedimento que mantuvo a Jeremías alejado de la casa de Jehová. En general, se atribuye a la hostilidad de que era objeto por parte del rey y de los sacerdotes; sin embargo, otros textos lo muestran desplazándose con toda libertad por el Templo y sus alrededores (cf. 22.1; 35.2-5). También se ha relacionado esa prohibición con el incidente relatado en Jer 20.1-6.6 Habló, pues, el profeta Jeremías a Sedequías, rey de Judá, todas estas palabras en Jerusalén.* Este ayuno incluía una ceremonia penitencial que congregaba en el Templo a una gran cantidad de gente. Véase Is 58.3 n.; cf. Jl 1.14.7 Y el ejército del rey de Babilonia peleaba contra Jerusalén y contra todas las ciudades de Judá que habían quedado: contra Laquis y contra Azeca, porque de las ciudades fortificadas de Judá, solo estas habían quedado.

Violación del pacto de libertar a los siervos hebreos

8 Palabra de Jehová que vino a Jeremías después que Sedequías hizo pacto con todo el pueblo en Jerusalén, para promulgarles libertad, 9 que cada uno dejara libre a su esclavo hebreo y a su esclava hebrea, y que nadie los usara más como esclavos.* Esta fecha corresponde a noviembre-diciembre del ańo 604 a.C.10 Cuando oyeron todos los jefes y todo el pueblo que había convenido en el pacto de dejar libre cada uno a su esclavo y cada uno a su esclava, que nadie los usara más como esclavos, obedecieron y los dejaron libres.* No debe confundirse a este Gemarías con el mencionado en Jer 29.3, que era hijo de Hilcías. Safán: Cf. 2 R 22.3, y véase Jer 26.24 nota ń. 11 Pero después se arrepintieron e hicieron volver a los esclavos y a las esclavas que habían dejado libres, y de nuevo los sujetaron como esclavos y esclavas. 12 Vino, pues, palabra de Jehová a Jeremías, diciendo:** Descendió a la casa del rey: Véase Jer 26.10 nota e. Elnatán hijo de Acbor: Cf. Jer 26.22.13 «Así dice Jehová, Dios de Israel: Yo hice pacto con vuestros padres el día que los saqué de tierra de Egipto, de casa de servidumbre, diciendo: 14 Al cabo de siete ańos dejará cada uno a su hermano hebreo que le hubiera sido vendido; durante seis ańos le servirá, y luego lo dejará ir libre. Pero vuestros padres no me escucharon ni inclinaron su oído. 15 Vosotros os habíais hoy convertido y habíais hecho lo recto delante de mis ojos, anunciando cada uno libertad a su prójimo; y habíais hecho pacto en mi presencia, en la casa en la cual es invocado mi nombre. 16 Pero os habéis vuelto atrás y profanado mi nombre, y habéis vuelto a tomar cada uno a su esclavo y cada uno a su esclava, que habíais dejado libres a su voluntad, y los habéis sujetado para que os sean esclavos y esclavas. 17 Por tanto, así dice Jehová: Ya que vosotros no me habéis escuchado para promulgar cada uno libertad a su hermano y cada uno a su compańero, he aquí que yo promulgo libertad, dice Jehová, a la espada, a la pestilencia y al hambre; y os pondré por afrenta ante todos los reinos de la tierra.* De boca de Jeremías: La versión griega (LXX) omite estas palabras.18 Y entregaré a los hombres que quebrantaron mi pacto, que no han llevado a efecto las palabras del pacto que celebraron en mi presencia dividiendo en dos partes el becerro y pasando por medio de ellas; 19 a los jefes de Judá y a los jefes de Jerusalén, a los oficiales, a los sacerdotes y a todo el pueblo de la tierra, que pasaron entre las partes del becerro, 20 los entregaré en manos de sus enemigos y en manos de los que buscan su vida; y sus cadáveres serán comida para las aves del cielo y para las bestias de la tierra. 21 A Sedequías, rey de Judá, y a sus jefes los entregaré en manos de sus enemigos, en manos de los que buscan su vida y en manos del ejército del rey de Babilonia, que se ha retirado de vosotros. 22 Yo mandaré, dice Jehová, y los haré volver a esta ciudad. Pelearán contra ella, la tomarán y la entregarán al fuego. Y convertiré en desolación las ciudades de Judá, hasta no quedar habitante alguno».

Jeremías compra la heredad de Hanameel

Restauración de la prosperidad de Jerusalén

Jeremías amonesta a Sedequías

Obediencia de los recabitas

El rey quema el rollo

1 Palabra de Jehová que vino a Jeremías en días de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, diciendo:* La fecha corresponde a los ańos 605-604 a.C. Cf. 2 R 24.1; 2 Cr 36.5-7; Dn 1.1-2.2 «Ve a casa de los recabitas, habla con ellos e introdúcelos en la casa de Jehová, en uno de los aposentos, y dales a beber vino».* Cf. Jer 1.2; 25.3.3 Tomé entonces a Jaazanías hijo de Jeremías hijo de Habasinías, a sus hermanos, a todos sus hijos y a toda la familia de los recabitas, 4 y los llevé a la casa de Jehová, al aposento de los hijos de Hanán hijo de Igdalías, hombre de Dios, el cual estaba junto al aposento de los jefes, que estaba sobre el aposento de Maasías hijo de Salum, guarda de la puerta.** Baruc hijo de Nerías: Véase Jer 32.12 n.Muchas veces se ha tratado de reconstruir el contenido de esta primera colección de oráculos proféticos, pero las soluciones propuestas no han resultado satisfactorias. De todas maneras, este v. permite afirmar sin ninguna duda que el libro de Jeremías fue adquiriendo progresivamente su forma definitiva. A este núcleo original, formado probablemente por textos poéticos, se le ańadieron luego otros bloques, en especial los relatos biográficos, los textos en prosa (véanse Jer 7.1-15 n.; 11.1-17 n.) y las promesas de salvación (caps. 30--31).5 Puse delante de los hijos de la familia de los recabitas tazas y copas llenas de vino, y les dije: «Bebed vino».* Se desconoce la naturaleza del impedimento que mantuvo a Jeremías alejado de la casa de Jehová. En general, se atribuye a la hostilidad de que era objeto por parte del rey y de los sacerdotes; sin embargo, otros textos lo muestran desplazándose con toda libertad por el Templo y sus alrededores (cf. 22.1; 35.2-5). También se ha relacionado esa prohibición con el incidente relatado en Jer 20.1-6.6 Pero ellos dijeron: «No beberemos vino, porque Jonadab hijo de Recab, nuestro padre, nos ordenó diciendo: “No beberéis jamás vino, vosotros ni vuestros hijos.* Este ayuno incluía una ceremonia penitencial que congregaba en el Templo a una gran cantidad de gente. Véase Is 58.3 n.; cf. Jl 1.14.7 No edificaréis casa y no sembraréis sementera ni plantaréis vińa ni la retendréis, sino que habitaréis en tiendas todos vuestros días, para que viváis muchos días sobre la faz de la tierra donde vosotros habitáis”.

Violación del pacto de libertar a los siervos hebreos

8 Y nosotros hemos obedecido a la voz de nuestro padre Jonadab hijo de Recab en todas las cosas que nos mandó: no beber vino en todos nuestros días, ni nosotros ni nuestras mujeres ni nuestros hijos ni nuestras hijas; 9 y no edificar casas para nuestra habitación, ni tener vińa ni heredad ni sementera.* Esta fecha corresponde a noviembre-diciembre del ańo 604 a.C.10 Habitamos, pues, en tiendas, y hemos obedecido y hecho conforme a todas las cosas que nos mandó Jonadab, nuestro padre.* No debe confundirse a este Gemarías con el mencionado en Jer 29.3, que era hijo de Hilcías. Safán: Cf. 2 R 22.3, y véase Jer 26.24 nota ń. 11 Sucedió, no obstante, que cuando Nabucodonosor, rey de Babilonia, subió a la tierra, dijimos: “Venid, ocultémonos en Jerusalén de la presencia del ejército de los caldeos y de la presencia del ejército de los de Siria”, y en Jerusalén nos quedamos». 12 Vino palabra de Jehová a Jeremías, diciendo:** Descendió a la casa del rey: Véase Jer 26.10 nota e. Elnatán hijo de Acbor: Cf. Jer 26.22.13 «Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Ve y di a los hombres de Judá y a los habitantes de Jerusalén: żNo aprenderéis a obedecer mis palabras? dice Jehová. 14 Fue firme la palabra de Jonadab hijo de Recab, el cual mandó a sus hijos que no bebieran vino, y no lo han bebido hasta hoy, por obedecer al mandamiento de su padre. En cambio, yo os he hablado desde el principio y sin cesar, y no me habéis escuchado. 15 Envié a vosotros todos mis siervos los profetas, desde el principio y sin cesar, para deciros: Volveos ahora cada uno de vuestro mal camino, enmendad vuestras obras y no vayáis tras dioses extrańos para servirlos, y viviréis en la tierra que os di a vosotros y a vuestros padres; pero no inclinasteis vuestro oído ni me escuchasteis. 16 Ciertamente los hijos de Jonadab hijo de Recab tuvieron por firme el mandamiento que les dio su padre; pero este pueblo no me ha obedecido. 17 Por tanto, así ha dicho Jehová, Dios de los ejércitos, Dios de Israel: Yo traeré sobre Judá y sobre todos los habitantes de Jerusalén todo el mal que contra ellos he hablado, porque les hablé y no escucharon, los llamé y no han respondido».* De boca de Jeremías: La versión griega (LXX) omite estas palabras.18 Dijo, pues, Jeremías a la familia de los recabitas: «Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: “Por cuanto obedecisteis al mandamiento de Jonadab, vuestro padre, y guardasteis todos sus mandamientos e hicisteis conforme a todas las cosas que él os mandó, 19 por eso, no faltará de Jonadab hijo de Recab, un descendiente que esté en mi presencia todos los días”». Así lo ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel.

Jeremías compra la heredad de Hanameel

Restauración de la prosperidad de Jerusalén

Jeremías amonesta a Sedequías

Obediencia de los recabitas

El rey quema el rollo

1 Aconteció en el cuarto ańo de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, que vino esta palabra de Jehová a Jeremías, diciendo:* La fecha corresponde a los ańos 605-604 a.C. Cf. 2 R 24.1; 2 Cr 36.5-7; Dn 1.1-2.2 «Toma un rollo en blanco y escribe en él todas las palabras que te he hablado contra Israel, contra Judá y contra todas las naciones, desde el día en que comencé a hablarte, desde los días de Josías hasta hoy.* Cf. Jer 1.2; 25.3.3 Quizá oiga la casa de Judá todo el mal que yo pienso hacerles para que se arrepienta cada uno de su mal camino. Entonces yo perdonaré su maldad y su pecado». 4 Llamó Jeremías a Baruc hijo de Nerías, y escribió Baruc en un rollo en blanco, dictadas por Jeremías, todas las palabras que Jehová le había hablado.** Baruc hijo de Nerías: Véase Jer 32.12 n.Muchas veces se ha tratado de reconstruir el contenido de esta primera colección de oráculos proféticos, pero las soluciones propuestas no han resultado satisfactorias. De todas maneras, este v. permite afirmar sin ninguna duda que el libro de Jeremías fue adquiriendo progresivamente su forma definitiva. A este núcleo original, formado probablemente por textos poéticos, se le ańadieron luego otros bloques, en especial los relatos biográficos, los textos en prosa (véanse Jer 7.1-15 n.; 11.1-17 n.) y las promesas de salvación (caps. 30--31).5 Después mandó Jeremías a Baruc, diciendo: «A mí se me ha prohibido entrar en la casa de Jehová.* Se desconoce la naturaleza del impedimento que mantuvo a Jeremías alejado de la casa de Jehová. En general, se atribuye a la hostilidad de que era objeto por parte del rey y de los sacerdotes; sin embargo, otros textos lo muestran desplazándose con toda libertad por el Templo y sus alrededores (cf. 22.1; 35.2-5). También se ha relacionado esa prohibición con el incidente relatado en Jer 20.1-6.6 Entra tú, pues, y de este rollo que escribiste dictado por mí, lee las palabras de Jehová a los oídos del pueblo en la casa de Jehová, el día del ayuno. Y las leerás también a oídos de todos los de Judá que vienen de sus ciudades.* Este ayuno incluía una ceremonia penitencial que congregaba en el Templo a una gran cantidad de gente. Véase Is 58.3 n.; cf. Jl 1.14.7 Quizá llegue la oración de ellos a la presencia de Jehová, y se vuelva cada uno de su mal camino; porque grande es el furor y la ira que ha expresado Jehová contra este pueblo».

Violación del pacto de libertar a los siervos hebreos

8 Y Baruc hijo de Nerías hizo conforme a todas las cosas que le mandó el profeta Jeremías, leyendo del libro las palabras de Jehová en la casa de Jehová. 9 Aconteció en el ańo quinto de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, en el mes noveno, que en la presencia de Jehová promulgaron ayuno a todo el pueblo de Jerusalén y a todo el pueblo que venía de las ciudades de Judá a Jerusalén.* Esta fecha corresponde a noviembre-diciembre del ańo 604 a.C.10 Y Baruc leyó del libro las palabras de Jeremías en la casa de Jehová, en el aposento de Gemarías hijo de Safán, escriba, en el atrio de arriba, a la entrada de la puerta nueva de la casa de Jehová, a oídos del pueblo.* No debe confundirse a este Gemarías con el mencionado en Jer 29.3, que era hijo de Hilcías. Safán: Cf. 2 R 22.3, y véase Jer 26.24 nota ń. 11 Micaías hijo de Gemarías hijo de Safán, habiendo oído del libro todas las palabras de Jehová, 12 descendió a la casa del rey, al aposento del secretario, y encontró que todos los jefes estaban allí sentados: Elisama, el secretario, Delaía hijo de Semaías, Elnatán hijo de Acbor, Gemarías hijo de Safán, Sedequías hijo de Ananías, y todos los demás jefes.** Descendió a la casa del rey: Véase Jer 26.10 nota e. Elnatán hijo de Acbor: Cf. Jer 26.22.13 Y les contó Micaías todas las palabras que había oído cuando Baruc leyó del libro a oídos del pueblo. 14 Entonces enviaron todos los jefes a Jehudí hijo de Netanías hijo de Selemías, hijo de Cusi, a decirle a Baruc: «Toma el rollo en el que leíste a oídos del pueblo, y ven». Y Baruc hijo de Nerías tomó el rollo en su mano y fue a ellos. 15 Le dijeron: «Siéntate ahora y léenoslo a nosotros». Y Baruc se lo leyó. 16 Cuando oyeron todas aquellas palabras, cada uno se volvió espantado a su compańero, y dijeron a Baruc: «ˇSin duda, le contaremos al rey todas estas palabras!». 17 Preguntaron luego a Baruc, diciendo: --Cuéntanos ahora cómo escribiste de boca de Jeremías todas estas palabras.* De boca de Jeremías: La versión griega (LXX) omite estas palabras.18 Baruc les dijo: --Él me dictaba en voz alta todas estas palabras y yo las escribía con tinta en el libro. 19 Entonces dijeron los príncipes a Baruc: --Vete, y escondeos tú y Jeremías, y que nadie sepa dónde estáis. 20 Entraron luego a donde estaba el rey, al atrio, habiendo depositado el rollo en el aposento de Elisama, el secretario; y contaron a oídos del rey todas estas palabras. 21 Envió el rey a Jehudí a que tomara el rollo, y él lo tomó del aposento de Elisama, el secretario. Y leyó Jehudí del rollo a oídos del rey y a oídos de todos los jefes que se hallaban junto al rey. 22 Estaba entonces el rey en la casa de invierno, en el mes noveno, y había un brasero encendido delante de él. 23 Y cuando Jehudí había leído tres o cuatro planas, el rey las rasgaba con un cortaplumas de escriba y las arrojaba al fuego que había en el brasero. Así hasta que todo el rollo se consumió en el fuego del brasero.* Algunos intérpretes creen que el rey Joacim quemó el rollo para restarle eficacia a la palabra profética que anunciaba la próxima caída de Judá en poder de Babilonia (cf. v. 29). Otros interpretan su gesto como una simple expresión de desprecio, o como una manera simbólica de hacer ver quién era el que mandaba en su reino.24 No tuvieron temor ni rasgaron sus vestidos, ni el rey ni ninguno de sus siervos que oyeron todas estas palabras.* Compárese este v. con 2 R 22.10-13, donde se pone de manifiesto cuál debe ser la actitud que corresponde asumir cuando se escucha la palabra de Dios.25 Y aunque Elnatán, Delaía y Gemarías rogaron al rey que no quemara aquel rollo, no los quiso escuchar. 26 También mandó el rey a Jerameel hijo de Hamelec, a Seraías hijo de Azriel y a Selemías hijo de Abdeel, que apresaran a Baruc, el escriba, y al profeta Jeremías. Pero Jehová los escondió.

El nuevo pacto

27 Después que el rey quemó el rollo que contenía las palabras escritas por Baruc al dictado de Jeremías, vino palabra de Jehová a Jeremías, diciendo: 28 «Vuelve a tomar otro rollo y escribe en él todas las palabras primeras que estaban en el primer rollo que quemó Joacim, rey de Judá. 29 Y dirás a Joacim, rey de Judá: “Así ha dicho Jehová: Tú quemaste este rollo, diciendo: ‘żPor qué escribiste en él que de cierto vendrá el rey de Babilonia, y que destruirá esta tierra y hará que no queden en ella ni hombres ni animales?’. 30 Por tanto, esto ha dicho Jehová acerca de Joacim, rey de Judá: No tendrá quien se siente sobre el trono de David,ń 36.30 No tendrá quien se siente sobre el trono de David: En realidad, su hijo lo sucedió en el trono, pero su reinado duró apenas tres meses (2 R 24.8-17). Cf. Jer 22.18-19.y su cuerpo será echado al calor del día y al hielo de la noche. 31 Castigaré su maldad en él, en su descendencia y en sus siervos. Traeré sobre ellos, sobre los habitantes de Jerusalén y sobre los hombres de Judá, todo el mal que les he anunciado y que no quisieron escuchar”». 32 Tomó, pues, Jeremías otro rollo y lo dio a Baruc hijo de Nerías, escriba; y escribió en él, dictadas por Jeremías, todas las palabras del libro que quemó en el fuego Joacim, rey de Judá. Y aun fueron ańadidas sobre ellas muchas otras palabras semejantes.