Jeremías compra la heredad de Hanameel
Restauración de la prosperidad de Jerusalén
Jeremías amonesta a Sedequías
1 »En aquel tiempo, dice Jehová, yo seré el Dios de todas las familias de Israel y ellas serán mi pueblo».
* 2 R 25.1-11; 2 Cr 36.17-21; Jer 39.1-10.2 Así ha dicho Jehová:
«El pueblo que escapó de la espada
halló gracia en el desierto,
cuando Israel iba en busca de reposo.
3 Jehová se me manifestó %hace ya mucho tiempo, diciendo:
“Con amor eterno te he amado;
por eso, te prolongué mi misericordia.
* Cf. Jer 39.7; 52.9-11.4 Volveré a edificarte: serás reedificada,
virgen de Israel.
De nuevo serás adornada%con tus panderos
y saldrás en alegres danzas.
* No morirás a espada: Aunque le arrancaron los ojos y lo llevaron prisionero, Sedequías murió en Babilonia de muerte natural.5 Volverás a plantar vińas
en los montes de Samaria;
plantarán los que plantan%y disfrutarán de ellas,
* Compárese este anuncio profético con el de Jer 22.18-19.6 porque habrá día en que clamarán%los guardas
en los montes de Efraín:
‘ˇLevantaos y subamos a Sión,
a Jehová, nuestro Dios!’ ”».
7 Así ha dicho Jehová:
«Regocijaos en Jacob con alegría;
dad voces de júbilo%a la cabeza de naciones.
ˇHaced oir, alabad y decid:
“Salva, Jehová, a tu pueblo,
el resto de Israel”!
* Laquis y Azeca: Véanse Jos 10.3 n.; 10.10 nota g.
Violación del pacto de libertar a los siervos hebreos
8 Yo los hago volver de la tierra del norte,
los reuniré de los extremos de la tierra;
entre ellos, juntamente, a ciegos y a cojos,
a la mujer que está encinta%y a la que dio a luz.
En gran compańía volverán acá.
* Este pacto se realizó en el templo del Seńor (cf. v. 15). Por tanto, cabe pensar en una ceremonia de renovación del pacto del Sinaí, similar al llevado a cabo por el rey Josías en el ańo 622 a.C. (2 R 23.1-3). En esta ceremonia solemne, el rey Sedequías y el pueblo en general se comprometieron una vez más a servir al Seńor y obedecer sus leyes (cf. Ex 24.7), una de las cuales era la que obligaba a liberar a los esclavos al cabo de siete ańos (cf. Ex 21.2-6; Dt 15.12-18; Jer 34.15,17).9 Irán con llanto,
mas con misericordia los haré volver
y los haré andar junto a arroyos de aguas,
por camino derecho%en el cual no tropezarán,
porque yo soy el padre de Israel,
y Efraín es mi primogénito.
10 »ˇOíd palabra de Jehová, naciones,
y hacedlo saber en las costas%que están lejos!
Decid: “El que dispersó a Israel,
lo reunirá y guardará,
como el pastor a su rebańo”,
11 porque Jehová redimió a Jacob,
lo redimió de mano del más fuerte que él.
12 Vendrán con gritos de gozo%a lo alto de Sión
y correrán a los bienes de Jehová:
al pan, al vino, al aceite
y al ganado de ovejas y de vacas.
Su vida será como un huerto de riego
y nunca más tendrán dolor alguno.
13 Entonces la virgen danzará alegremente,
junto con los jóvenes y los viejos;
cambiaré su llanto en gozo,
los consolaré
y los alegraré de su dolor.
* Cf. Ex 19.5; Dt 5.2.14 El alma del sacerdote satisfaré%con abundancia,
y mi pueblo será saciado de mis bienes,
dice Jehová».
* Ex 21.2; Dt 15.12.15 Así ha dicho Jehová:
«Voz fue oída en Ramá,
llanto y lloro amargo:
es Raquel que llora por sus hijos,
y no quiso ser consolada%acerca de sus hijos,
porque perecieron».ń 31.15 Texto citado en Mt 2.18.
16 Así ha dicho Jehová:
«Reprime del llanto tu voz
y de las lágrimas tus ojos,
porque salario hay para tu trabajo,
dice Jehová.
Volverán de la tierra del enemigo.
17 Esperanza hay también para tu porvenir,
dice Jehová,
y los hijos volverán a su propia tierra.
18 Escuchando, he oído a Efraín%que se lamentaba:
“Me azotaste, y fui castigado%como novillo indómito;
conviérteme, y seré convertido,
porque tú eres Jehová, mi Dios.
19 Después que me aparté,
me arrepentí,
y después que reconocí mi falta,
me golpeé el muslo;
me avergoncé y me confundí,
porque llevé la afrenta de mi juventud”.
* La renovación del pacto se llevó a cabo con un rito similar al descrito en Gn 15.9-10,17-18: los que sellaban el pacto pasaban en medio de un animal dividido en dos partes y reclamaban para sí la misma suerte de la víctima, en caso de faltar al compromiso contraído solemnemente. Véase Gn 15.9 n.20 żNo es Efraín un hijo precioso para mí?
żNo es un nińo en quien me deleito?
Desde que hablé de él,
lo he recordado constantemente.
Por eso mis entrańas%se conmovieron por él,
y ciertamente tendré de él misericordia,
dice Jehová.
21 »Levanta para ti indicadores,
ponte seńales altas,
fíjate con atención en la calzada.
ˇVuélvete por el camino por donde fuiste,%virgen de Israel,
vuelve a estas tus ciudades!
* Que se ha retirado de vosotros: Esta expresión se refiere probablemente a un avance del ejército egipcio (588 a.C.), que obligó a las tropas de Nabucodonosor a levantar el asedio de Jerusalén por un breve tiempo. Cf. Jer 37.5-8.22 żHasta cuándo andarás errante,%hija rebelde?,
porque Jehová ha creado%una cosa nueva sobre la tierra:
ˇla mujer cortejará al varón!». 23 Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: «Aún dirán esta palabra en la tierra de Judá y en sus ciudades, cuando yo haga volver a sus cautivos: “ˇJehová te bendiga, morada de justicia, monte santo!” 24 Y habitará allí Judá; y en todas sus ciudades, los labradores y los que van con los rebańos.* Estas dos familias son probablemente los dos antiguos reinos, el de Israel y el de Judá, y no la familia de David y la de los levitas.25 Porque satisfaré al alma cansada y saciaré a toda alma entristecida». 26 En esto, me desperté y miré, y mi sueńo me fue agradable.
El nuevo pacto
27 «Vienen días, dice Jehová, en que sembraré la casa de Israel y la casa de Judá de simiente de hombre y de simiente de animal. 28 Y así como tuve cuidado de ellos para arrancar y derribar, para trastornar, perder y afligir, tendré cuidado de ellos para edificar y plantar, dice Jehová.* 2 R 25.1-11; 2 Cr 36.17-21.29 En aquellos días no dirán más: “Los padres comieron las uvas agrias y a los hijos les da dentera”, 30 sino que cada cual morirá por su propia maldad; a todo aquel que coma uvas agrias le dará dentera. 31 »Vienen días, dice Jehová, en los cuales haré un nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. 32 No como el pacto que hice con sus padres el día en que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová. 33 Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Pondré mi ley en su mente y la escribiré en su corazón; yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. 34 Y no enseńará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: “Conoce a Jehová”, porque todos me conocerán, desde el más pequeńo de ellos hasta el más grande, dice Jehová. Porque perdonaré la maldad de ellos y no me acordaré más de su pecado.
* Jer 7.30-31.35 »Así ha dicho Jehová,%que da el sol para luz del día,
las leyes de la luna y de las estrellas%para luz de la noche,
que agita el mar y braman sus olas;
Jehová de los ejércitos es su nombre:
* Lv 18.21.36 Si llegaran a faltar estas leyes%delante de mí,
dice Jehová,
también faltaría la descendencia%de Israel,
y dejaría de ser para siempre%una nación delante de mí.
* Decís vosotros: Según la versión griega (LXX): Tú dices. Lo mismo en el v. 43.37 »Así ha dicho Jehová:
Si se pudieran medir los cielos arriba
y explorar abajo los fundamentos%de la tierra,
también yo desecharía toda%la descendencia de Israel
por todo lo que hicieron, dice Jehová. 38 »Vienen días, dice Jehová, en que la ciudad será edificada a Jehová, desde la torre de Hananeel hasta la puerta del Ángulo. 39 El cordel de medir saldrá en línea recta hasta el collado de Gareb, y luego girará hacia Goa. 40 Todo el valle de los cadáveres y de la ceniza, y todos los campos hasta el arroyo Cedrón, hasta la esquina de la puerta de los Caballos al oriente, serán santos a Jehová. Nunca volverán a ser arrasados ni jamás serán destruidos».* Jer 31.31-34.
Jeremías compra la heredad de Hanameel
Restauración de la prosperidad de Jerusalén
Jeremías amonesta a Sedequías
1 Palabra de Jehová que vino a Jeremías el ańo décimo de Sedequías, rey de Judá, que fue el ańo decimoctavo de Nabucodonosor.* 2 R 25.1-11; 2 Cr 36.17-21; Jer 39.1-10.2 Entonces el ejército del rey de Babilonia tenía sitiada a Jerusalén, y el profeta Jeremías estaba preso en el patio de la cárcel que estaba en la casa del rey de Judá, 3 porque Sedequías, rey de Judá, lo había puesto en prisión, diciendo: «żPor qué profetizas tú diciendo: “Así ha dicho Jehová: Yo entrego esta ciudad en mano del rey de Babilonia, y la tomará;* Cf. Jer 39.7; 52.9-11.4 y Sedequías, rey de Judá, no escapará de la mano de los caldeos, sino que de cierto será entregado en mano del rey de Babilonia. Hablará con él cara a cara, y sus ojos verán sus ojos,* No morirás a espada: Aunque le arrancaron los ojos y lo llevaron prisionero, Sedequías murió en Babilonia de muerte natural.5 y hará llevar a Sedequías a Babilonia, y allá estará hasta que yo lo visite; y si peleáis contra los caldeos, no os irá bien, dice Jehová”?».* Compárese este anuncio profético con el de Jer 22.18-19.6 Y Jeremías dijo: «La palabra de Jehová vino a mí, diciendo: 7 “Hanameel, hijo de tu tío Salum, viene a ti, diciendo: ‘Cómprame mi heredad que está en Anatot, porque tú tienes derecho de compra sobre ellos’ ”.* Laquis y Azeca: Véanse Jos 10.3 n.; 10.10 nota g.
Violación del pacto de libertar a los siervos hebreos
8 Y vino a mí Hanameel, hijo de mi tío, conforme a la palabra de Jehová, al patio de la cárcel, y me dijo: “Cómprame ahora la heredad que está en Anatot, en tierra de Benjamín, porque tuyo es el derecho de la herencia y a ti corresponde el rescate; cómprala para ti”. Entonces conocí que era palabra de Jehová.* Este pacto se realizó en el templo del Seńor (cf. v. 15). Por tanto, cabe pensar en una ceremonia de renovación del pacto del Sinaí, similar al llevado a cabo por el rey Josías en el ańo 622 a.C. (2 R 23.1-3). En esta ceremonia solemne, el rey Sedequías y el pueblo en general se comprometieron una vez más a servir al Seńor y obedecer sus leyes (cf. Ex 24.7), una de las cuales era la que obligaba a liberar a los esclavos al cabo de siete ańos (cf. Ex 21.2-6; Dt 15.12-18; Jer 34.15,17).9 »Compré la heredad de Hanameel, hijo de mi tío, la cual estaba en Anatot, y le pesé el dinero: diecisiete siclos de plata. 10 Redacté la escritura, la sellé, la hice certificar con testigos y pesé el dinero en balanza. 11 Luego tomé la escritura de venta, sellada según el derecho y costumbre, y la copia abierta. 12 Y entregué la carta de venta a Baruc hijo de Nerías hijo de Maasías, delante de Hanameel, el hijo de mi tío, delante de los testigos que habían suscrito la escritura de venta y delante de todos los judíos que estaban en el patio de la cárcel. 13 Y di orden a Baruc delante de ellos, diciendo:* Cf. Ex 19.5; Dt 5.2.14 “Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: ‘Toma estas escrituras, esta escritura de venta, sellada, y esta escritura abierta, y ponlas en una vasija de barro, para que se conserven durante mucho tiempo’.* Ex 21.2; Dt 15.12.15 »Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: ‘Aún se comprarán casas, heredades y vińas en esta tierra’ ”. 16 Después que di la escritura de venta a Baruc hijo de Nerías, oré a Jehová, diciendo: 17 “ˇAh, Seńor Jehová!, tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder y con tu brazo extendido. Nada hay que sea difícil para ti. 18 Tú haces misericordia a millares, y castigas la maldad de los padres en sus hijos después de ellos. ˇDios grande, poderoso, Jehová de los ejércitos es su nombre! 19 Grande eres en consejo y magnífico en hechos; tus ojos están abiertos sobre todos los caminos de los hijos de los hombres, para dar a cada uno según sus caminos y según el fruto de sus obras.* La renovación del pacto se llevó a cabo con un rito similar al descrito en Gn 15.9-10,17-18: los que sellaban el pacto pasaban en medio de un animal dividido en dos partes y reclamaban para sí la misma suerte de la víctima, en caso de faltar al compromiso contraído solemnemente. Véase Gn 15.9 n.20 Tú hiciste seńales y portentos en la tierra de Egipto hasta este día, en Israel y entre los seres humanos; así te has hecho renombre, como se ve en este día. 21 Sacaste a tu pueblo Israel de la tierra de Egipto con seńales y portentos, con mano fuerte y brazo extendido, y con gran terror.* Que se ha retirado de vosotros: Esta expresión se refiere probablemente a un avance del ejército egipcio (588 a.C.), que obligó a las tropas de Nabucodonosor a levantar el asedio de Jerusalén por un breve tiempo. Cf. Jer 37.5-8.22 Les diste esta tierra, la cual juraste a sus padres que les darías, la tierra que fluye leche y miel. 23 Ellos entraron y la disfrutaron, pero no escucharon tu voz ni anduvieron en tu Ley. Nada hicieron de lo que les mandaste hacer, y por eso has hecho venir sobre ellos todo este mal. 24 He aquí que con arietes han acometido la ciudad para tomarla, y la ciudad, a causa de la espada, el hambre y la peste, va a ser entregada en manos de los caldeos que pelean contra ella. Ha venido, pues, a suceder lo que tú dijiste, y he aquí lo estás viendo.* Estas dos familias son probablemente los dos antiguos reinos, el de Israel y el de Judá, y no la familia de David y la de los levitas.25 ˇAh, Seńor Jehová!, cuando la ciudad va a ser entregada en manos de los caldeos, żtú me dices: cómprate la heredad por dinero y pon testigos?’ ”». 26 Vino palabra de Jehová a Jeremías, diciendo:
El nuevo pacto
27 «Yo soy Jehová, Dios de todo ser viviente, żacaso hay algo que sea difícil para mí? 28 Por tanto, así ha dicho Jehová: Voy a entregar esta ciudad en manos de los caldeos y en manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y la tomará.* 2 R 25.1-11; 2 Cr 36.17-21.29 Y vendrán los caldeos que atacan esta ciudad, le prenderán fuego y la quemarán, junto con las casas en cuyas azoteas quemaron incienso a Baal y derramaron libaciones a dioses extrańos, para provocarme a ira, 30 porque los hijos de Israel y los hijos de Judá no han hecho sino lo malo delante de mis ojos desde su juventud; porque los hijos de Israel no han hecho más que provocarme a ira con la obra de sus manos, dice Jehová. 31 De tal manera que para mi enojo y mi indignación ha servido esta ciudad desde el día que la edificaron hasta hoy. Yo, pues, la haré borrar de mi presencia, 32 por toda la maldad de los hijos de Israel y de los hijos de Judá, que han hecho para enojarme, ellos, sus reyes, sus príncipes, sus sacerdotes y sus profetas, y los hombres de Judá y los habitantes de Jerusalén. 33 Ellos me volvieron la espalda en vez del rostro, y cuando les enseńaba desde el principio y sin cesar, no escucharon para recibir corrección, 34 sino que pusieron sus abominaciones en la casa en la cual es invocado mi nombre, contaminándola.* Jer 7.30-31.35 Y edificaron lugares altos a Baal, los cuales están en el valle del hijo de Hinom,ń 32.35 Cf. 2 R 23.10; Jer 7.31; 19.1-6.para hacer pasar por el fuego a sus hijos y sus hijas, en honor de Moloc, lo cual no les mandé. ˇNunca pensé que cometieran tal abominación para hacer pecar a Judá!* Lv 18.21.36 »Con todo, ahora así dice Jehová, Dios de Israel, a esta ciudad, de la cual decís vosotros: “Entregada será en mano del rey de Babilonia a espada, a hambre y a peste”:* Decís vosotros: Según la versión griega (LXX): Tú dices. Lo mismo en el v. 43.37 Yo los reuniré de todas las tierras a las cuales los eché con mi furor, con mi enojo y mi gran indignación; los haré volver a este lugar y los haré habitar seguros, 38 y ellos serán mi pueblo y yo seré su Dios. 39 Les daré un corazón y un camino, de tal manera que me teman por siempre, para bien de ellos y de sus hijos después de ellos. 40 Haré con ellos un pacto eterno: que no desistiré de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí.* Jer 31.31-34.41 Yo me alegraré con ellos haciéndoles bien, y los plantaré en esta tierra en verdad, con todo mi corazón y con toda mi alma.* Dt 30.9.42 »Porque así ha dicho Jehová: Como traje sobre este pueblo todo este mal tan grande, así traeré sobre ellos todo el bien que acerca de ellos hablo. 43 Poseerán heredad en esta tierra de la cual vosotros decís: “Está desierta, sin hombres ni animales, y va a ser entregada en manos de los caldeos”.* Decís: Véase Jer 32.36 n.44 Heredades comprarán por dinero; harán escrituras y las sellarán, y pondrán testigos en tierra de Benjamín, en los alrededores de Jerusalén, en las ciudades de Judá, en las ciudades de las montańas, en las ciudades de la Sefela y en las ciudades del Neguev, porque yo haré regresar a sus cautivos, dice Jehová».
Jeremías compra la heredad de Hanameel
Restauración de la prosperidad de Jerusalén
Jeremías amonesta a Sedequías
1 Vino palabra de Jehová a Jeremías por segunda vez, estando él aún preso en el patio de la cárcel, diciendo:* 2 R 25.1-11; 2 Cr 36.17-21; Jer 39.1-10.2 «Así ha dicho Jehová, que hizo la tierra, Jehová que la formó para afirmarla; Jehová es su nombre: 3 Clama a mí y yo te responderé, y te enseńaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.* Cf. Jer 39.7; 52.9-11.4 Porque así ha dicho Jehová, Dios de Israel, acerca de las casas de esta ciudad y de las casas de los reyes de Judá, derribadas por el ariete y la espada* No morirás a espada: Aunque le arrancaron los ojos y lo llevaron prisionero, Sedequías murió en Babilonia de muerte natural.5 (porque salir a enfrentarse con los caldeos será llenarlas de cadáveres, de muertos heridos por mi furor y mi ira, pues escondí mi rostro de esta ciudad a causa de toda su maldad):* Compárese este anuncio profético con el de Jer 22.18-19.6 Yo les traeré sanidad y medicina; los curaré y les revelaré abundancia de paz y de verdad. 7 Haré volver los cautivos de Judá y los cautivos de Israel, y los restableceré como al principio.* Laquis y Azeca: Véanse Jos 10.3 n.; 10.10 nota g.
Violación del pacto de libertar a los siervos hebreos
8 Los limpiaré de toda su maldad con que pecaron contra mí, y perdonaré todas sus iniquidades con que contra mí pecaron y contra mí se rebelaron.* Este pacto se realizó en el templo del Seńor (cf. v. 15). Por tanto, cabe pensar en una ceremonia de renovación del pacto del Sinaí, similar al llevado a cabo por el rey Josías en el ańo 622 a.C. (2 R 23.1-3). En esta ceremonia solemne, el rey Sedequías y el pueblo en general se comprometieron una vez más a servir al Seńor y obedecer sus leyes (cf. Ex 24.7), una de las cuales era la que obligaba a liberar a los esclavos al cabo de siete ańos (cf. Ex 21.2-6; Dt 15.12-18; Jer 34.15,17).9 Esta ciudad me será por nombre de gozo, de alabanza y de gloria entre todas las naciones de la tierra, cuando oigan todo el bien que yo les hago. Temerán y temblarán por todo el bien y toda la paz que yo les daré. 10 »Así ha dicho Jehová: En este lugar, del cual decís que está desierto, sin hombres y sin animales, en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén, que están asoladas, sin nadie que habite allí, ni hombre ni animal, 11 ha de oírse aún voz de gozo y de alegría; voz de novio y voz de novia; voz de los que digan: “ˇAlabad a Jehová de los ejércitos, porque Jehová es bueno, porque para siempre es su misericordia!”; voz de los que traigan ofrendas de acción de gracias a la casa de Jehová, porque yo volveré a traer a los cautivos de la tierra, para que sea como al principio, ha dicho Jehová. 12 »Así dice Jehová de los ejércitos: En este lugar desierto, sin hombre ni animal, y en todas sus ciudades, aún habrá cabańas de pastores que hagan pastar sus ganados. 13 En las ciudades de las montańas, en las ciudades de la Sefela, en las ciudades del Neguev, en la tierra de Benjamín, alrededor de Jerusalén y en las ciudades de Judá, aún pasarán ganados por las manos del que los cuente, dice Jehová.* Cf. Ex 19.5; Dt 5.2.14 »He aquí vienen días, dice Jehová, en que yo confirmaré la buena palabra que he hablado a la casa de Israel y a la casa de Judá.* Ex 21.2; Dt 15.12.15 En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar a David un Renuevo justo, que actuará conforme al derecho y la justicia en la tierra. 16 En aquellos días Judá será salvo, y Jerusalén habitará segura. Y se le llamará: “Jehová, justicia nuestra”. 17 »Porque así dice Jehová: No faltará a David un descendiente que se siente sobre el trono de la casa de Israel, 18 ni a los sacerdotes y levitas faltará un descendiente que delante de mí ofrezca holocausto, encienda ofrendań 33.18 Holocausto, encienda ofrenda: Cf. Lv 1--2.y haga sacrificio cada día». 19 Vino palabra de Jehová a Jeremías, diciendo:* La renovación del pacto se llevó a cabo con un rito similar al descrito en Gn 15.9-10,17-18: los que sellaban el pacto pasaban en medio de un animal dividido en dos partes y reclamaban para sí la misma suerte de la víctima, en caso de faltar al compromiso contraído solemnemente. Véase Gn 15.9 n.20 «Así ha dicho Jehová: Si pudiera invalidarse mi pacto con el día y mi pacto con la noche, de tal manera que no hubiera día ni noche a su debido tiempo, 21 podría también invalidarse mi pacto con mi siervo David, para que deje de tener un hijo que reine sobre su trono, y mi pacto con los levitas y sacerdotes, mis ministros.* Que se ha retirado de vosotros: Esta expresión se refiere probablemente a un avance del ejército egipcio (588 a.C.), que obligó a las tropas de Nabucodonosor a levantar el asedio de Jerusalén por un breve tiempo. Cf. Jer 37.5-8.22 Como no puede ser contado el ejército del cielo ni se puede medir la arena del mar, así multiplicaré la descendencia de David, mi siervo, y de los levitas que me sirven». 23 Vino palabra de Jehová a Jeremías, diciendo: 24 «żNo te has fijado en lo que habla este pueblo, diciendo: “Las dos familias que Jehová escogió, las ha desechado”? ˇAsí tienen en poco a mi pueblo, que ni siquiera lo tienen por nación!* Estas dos familias son probablemente los dos antiguos reinos, el de Israel y el de Judá, y no la familia de David y la de los levitas.25 Esto ha dicho Jehová: Si yo no he establecido mi pacto con el día y con la noche, si no he puesto las leyes del cielo y de la tierra, 26 entonces es cierto que rechazaré la descendencia de Jacob y de David, mi siervo, para no tomar de su descendencia a quien sea seńor sobre la posteridad de Abraham, de Isaac y de Jacob. Haré volver sus cautivos y tendré de ellos misericordia».
Jeremías compra la heredad de Hanameel
Restauración de la prosperidad de Jerusalén
Jeremías amonesta a Sedequías
1 Palabra de Jehová que vino a Jeremías cuando Nabucodonosor, rey de Babilonia, con todo su ejército, todos los reinos de la tierra bajo el seńorío de su mano y todos los pueblos peleaban contra Jerusalén y contra todas sus ciudades. Dijo así:* 2 R 25.1-11; 2 Cr 36.17-21; Jer 39.1-10.2 «Esto ha dicho Jehová, Dios de Israel: Ve y habla a Sedequías, rey de Judá, y dile que así ha dicho Jehová: Yo entregaré esta ciudad al rey de Babilonia, el cual la entregará al fuego. 3 Y tú no escaparás de su mano, sino que ciertamente serás apresado y en su mano serás entregado. Tus ojos verán los ojos del rey de Babilonia, que te hablará cara a cara, y entrarás en Babilonia.* Cf. Jer 39.7; 52.9-11.4 Con todo, oye palabra de Jehová, Sedequías, rey de Judá, porque así ha dicho Jehová acerca de ti: No morirás a espada.* No morirás a espada: Aunque le arrancaron los ojos y lo llevaron prisionero, Sedequías murió en Babilonia de muerte natural.5 En paz morirás, y así como quemaron especias por tus padres, los reyes primeros que fueron antes de ti, las quemarán por ti, y te endecharán diciendo: “ˇAy, seńor!”, porque yo he hablado la palabra, dice Jehová».* Compárese este anuncio profético con el de Jer 22.18-19.6 Habló, pues, el profeta Jeremías a Sedequías, rey de Judá, todas estas palabras en Jerusalén. 7 Y el ejército del rey de Babilonia peleaba contra Jerusalén y contra todas las ciudades de Judá que habían quedado: contra Laquis y contra Azeca, porque de las ciudades fortificadas de Judá, solo estas habían quedado.* Laquis y Azeca: Véanse Jos 10.3 n.; 10.10 nota g.
Violación del pacto de libertar a los siervos hebreos
8 Palabra de Jehová que vino a Jeremías después que Sedequías hizo pacto con todo el pueblo en Jerusalén, para promulgarles libertad,* Este pacto se realizó en el templo del Seńor (cf. v. 15). Por tanto, cabe pensar en una ceremonia de renovación del pacto del Sinaí, similar al llevado a cabo por el rey Josías en el ańo 622 a.C. (2 R 23.1-3). En esta ceremonia solemne, el rey Sedequías y el pueblo en general se comprometieron una vez más a servir al Seńor y obedecer sus leyes (cf. Ex 24.7), una de las cuales era la que obligaba a liberar a los esclavos al cabo de siete ańos (cf. Ex 21.2-6; Dt 15.12-18; Jer 34.15,17).9 que cada uno dejara libre a su esclavo hebreo y a su esclava hebrea, y que nadie los usara más como esclavos. 10 Cuando oyeron todos los jefes y todo el pueblo que había convenido en el pacto de dejar libre cada uno a su esclavo y cada uno a su esclava, que nadie los usara más como esclavos, obedecieron y los dejaron libres. 11 Pero después se arrepintieron e hicieron volver a los esclavos y a las esclavas que habían dejado libres, y de nuevo los sujetaron como esclavos y esclavas. 12 Vino, pues, palabra de Jehová a Jeremías, diciendo: 13 «Así dice Jehová, Dios de Israel: Yo hice pacto con vuestros padres el día que los saqué de tierra de Egipto, de casa de servidumbre, diciendo:* Cf. Ex 19.5; Dt 5.2.14 Al cabo de siete ańos dejará cada uno a su hermano hebreo que le hubiera sido vendido; durante seis ańos le servirá, y luego lo dejará ir libre. Pero vuestros padres no me escucharon ni inclinaron su oído.* Ex 21.2; Dt 15.12.15 Vosotros os habíais hoy convertido y habíais hecho lo recto delante de mis ojos, anunciando cada uno libertad a su prójimo; y habíais hecho pacto en mi presencia, en la casa en la cual es invocado mi nombre. 16 Pero os habéis vuelto atrás y profanado mi nombre, y habéis vuelto a tomar cada uno a su esclavo y cada uno a su esclava, que habíais dejado libres a su voluntad, y los habéis sujetado para que os sean esclavos y esclavas. 17 Por tanto, así dice Jehová: Ya que vosotros no me habéis escuchado para promulgar cada uno libertad a su hermano y cada uno a su compańero, he aquí que yo promulgo libertad, dice Jehová, a la espada, a la pestilencia y al hambre; y os pondré por afrenta ante todos los reinos de la tierra. 18 Y entregaré a los hombres que quebrantaron mi pacto, que no han llevado a efecto las palabras del pacto que celebraron en mi presencia dividiendo en dos partes el becerro y pasando por medio de ellas; 19 a los jefes de Judá y a los jefes de Jerusalén, a los oficiales, a los sacerdotes y a todo el pueblo de la tierra, que pasaron entre las partes del becerro,* La renovación del pacto se llevó a cabo con un rito similar al descrito en Gn 15.9-10,17-18: los que sellaban el pacto pasaban en medio de un animal dividido en dos partes y reclamaban para sí la misma suerte de la víctima, en caso de faltar al compromiso contraído solemnemente. Véase Gn 15.9 n.20 los entregaré en manos de sus enemigos y en manos de los que buscan su vida; y sus cadáveres serán comida para las aves del cielo y para las bestias de la tierra. 21 A Sedequías, rey de Judá, y a sus jefes los entregaré en manos de sus enemigos, en manos de los que buscan su vida y en manos del ejército del rey de Babilonia, que se ha retirado de vosotros.* Que se ha retirado de vosotros: Esta expresión se refiere probablemente a un avance del ejército egipcio (588 a.C.), que obligó a las tropas de Nabucodonosor a levantar el asedio de Jerusalén por un breve tiempo. Cf. Jer 37.5-8.22 Yo mandaré, dice Jehová, y los haré volver a esta ciudad. Pelearán contra ella, la tomarán y la entregarán al fuego. Y convertiré en desolación las ciudades de Judá, hasta no quedar habitante alguno».
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