1 »Dicho está:
“Si alguno deja a su mujer,
y esta se va de él
y se junta a otro hombre,
żvolverá de nuevo a ella?
żNo será tal tierra del todo mancillada?”.
Tú, pues, que has fornicado%con muchos amigos,
żhabrás de volver a mí?,
dice Jehová.
2 »Alza tus ojos a las alturas,
y ve si hay algún lugar%donde no te hayas prostituido.
Junto a los caminos te sentabas para ellos
como un árabe en el desierto,
y con tus fornicaciones y tu maldad
has contaminado la tierra.
3 Por esta causa las aguas fueron detenidas
y faltó la lluvia tardía.
Te has mostrado como una prostituta,
y no has querido avergonzarte.
4 żAcaso no me llamas ahora mismo
Padre mío, y Guía de mi juventud?
Judá es amenazada de invasión
5 Tu dices: “żGuardará su enojo%para siempre?
żEternamente lo guardará?”.
He aquí que has hablado así,
pero has hecho%cuantas maldades pudiste».
Jehová exhorta a Israel y a Judá%al arrepentimiento
6 Me dijo Jehová en días del rey Josías: «żHas visto lo que ha hecho la rebelde Israel? Se ha ido a todo monte alto y bajo todo árbol frondoso, y allí ha fornicado. 7 Y dije: “Después de hacer todo esto, se volverá a mí”, ˇpero no se volvió! Y lo vio su hermana, la rebelde Judá. 8 Ella vio que por haber fornicado la rebelde Israel, yo la había despedido y dado carta de repudio; pero no tuvo temor la rebelde Judá, su hermana, sino que también fue ella y fornicó.* En la visión profética de la historia, los acontecimientos aparecen cargados de sentido. La invasión de Judá no es un episodio histórico más, sino la manifestación de la ira de Jehová y el juicio divino sobre el pecado del pueblo. Véase Is 10.3-4; Jl.9 Y sucedió que por juzgar ella cosa ligera su fornicación, la tierra fue contaminada, pues adulteró con la piedra y con el leńo.* Véase Jer 2.8 nota i. 10 Con todo esto, su hermana, la rebelde Judá, no se volvió a mí de todo corazón, sino fingidamente, dice Jehová». 11 Y me dijo Jehová: «Ha resultado justa la rebelde Israel en comparación con la traidora Judá. 12 Ve y proclama estas palabras hacia el norte, y di:
»“Vuélvete, rebelde Israel,
dice Jehová;
no haré caer mi ira sobre ti,
porque misericordioso soy yo,
dice Jehová;
no guardaré para siempre el enojo.
13 Reconoce, pues, tu maldad,
porque contra Jehová, tu Dios,%te has levantado,
y has fornicado con los extrańos
debajo de todo árbol frondoso,
y no has escuchado mi voz,
dice Jehová. 14 »Convertíos, hijos rebeldes, dice Jehová, porque yo soy vuestro esposo; os tomaré, uno de cada ciudad y dos de cada familia, y os introduciré en Sión. 15 Os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con conocimiento y con inteligencia.* Dan, en las vertientes del río Jordán, marcaba el límite norte de Palestina; los montes de Efraín son las montańas situadas a unos pocos km. al norte de Jerusalén. Véanse Jos 19.40 n. e Índice de mapas. 16 Y acontecerá que cuando os multipliquéis y crezcáis en la tierra, en esos días, dice Jehová, no se dirá más: ‘ˇArca del pacto de Jehová!’. No vendrá al pensamiento ni se acordarán de ella, no la echarán de menos ni será hecha de nuevo. 17 En aquel tiempo llamarán a Jerusalén Trono de Jehová, y todas las naciones vendrán a ella en el nombre de Jehová, a Jerusalén; y no andarán más tras la dureza de su malvado corazón.ń 3.17 Esta segunda promesa prolonga y completa la anterior. Si el Arca del pacto fue en un tiempo el trono de Jehová (véase Jer 3.16 nota m ), en el futuro será reemplazada por la ciudad de Jerusalén, convertida en punto de reunión de todas las naciones (Is 2.2-5; Miq 4.1-3). 18 »En aquellos tiempos irán de la casa de Judá a la casa de Israel, y vendrán juntamente de la tierra del norte a la tierra que hice heredar a vuestros padres.
19 »Yo preguntaba:%żCómo os pondré por hijos
y os daré la tierra deseable,
la rica heredad de las naciones?
Y dije: Me llamaréis Padre mío,
y no os apartaréis de en pos de mí.
20 Pero como la esposa infiel abandona%a su compańero,
así os levantasteis contra mí,%casa de Israel,
dice Jehová.
21 »Una voz se oye sobre las alturas,
llanto de los ruegos de los hijos de Israel,
porque han torcido su camino,
se han olvidado de Jehová, su Dios.
* El sonido de trompeta y la bandera en alto anuncian la presencia del ejército enemigo (cf. v. 5).22 ˇConvertíos, hijos rebeldes,
y os sanaré de vuestras rebeliones!”».
«Aquí estamos, venimos a ti,
porque tú, Jehová, eres nuestro Dios.
23 Ciertamente vanidad son los collados
y el bullicio sobre los montes;
ciertamente en Jehová, nuestro Dios,
está la salvación de Israel.
* No había luz: otra referencia a las tinieblas que lo envolvían todo cuando Dios aún no había creado la luz (cf. Gn 1.3).24 »Confusión consumió%el trabajo de nuestros padres
desde nuestra juventud:
sus ovejas, sus vacas, sus hijos y sus hijas.
* Los montes y collados se consideraban símbolos de firmeza y estabilidad.25 Yacemos en nuestra vergüenza,
nuestra ignominia nos cubre;
porque pecamos contra Jehová,%nuestro Dios,
nosotros y nuestros padres,
desde nuestra juventud y hasta este día,
y no hemos escuchado la voz de Jehová, nuestro Dios». 1 «Si te has de volver, Israel»,
dice Jehová,
«vuélvete a mí.
Si quitas de delante de mí%tus abominaciones
y no andas de acá para allá,
2 y si con verdad y conforme al derecho%y la justicia juras:
“Vive Jehová”,
entonces las naciones%serán benditas en él,
y en él se gloriarán. 3 »Porque así dice Jehová a todo hombre de Judá y de Jerusalén:
»Arad campo para vosotros
y no sembréis entre espinos.
4 Circuncidaos para Jehová,
quitad el prepucio de vuestro corazón,
hombres de Judá y moradores%de Jerusalén,
no sea que mi ira salga como fuego,
que se encienda%y no haya quien la apague
a causa de la maldad de vuestras obras.
Judá es amenazada de invasión
5 »Anunciadlo en Judá, proclamadlo%en Jerusalén, diciendo:
“Tocad trompeta en la tierra”;
gritad a voz en cuello y decid:
“ˇReuníos y entremos
en las ciudades fortificadas!”.
Jehová exhorta a Israel y a Judá%al arrepentimiento
6 Alzad bandera en Sión,
huid, no os detengáis,
porque del norte hago yo venir
mal y quebrantamiento grande.
7 El león sube de la espesura,
el destructor de naciones está en marcha;
ha salido de su lugar para poner tu tierra%en desolación;
tus ciudades quedarán asoladas%y sin morador.
8 Por eso, vestíos con ropas ásperas,
lamentaos y gemid,
porque la ira de Jehová
no se ha apartado de nosotros.
* En la visión profética de la historia, los acontecimientos aparecen cargados de sentido. La invasión de Judá no es un episodio histórico más, sino la manifestación de la ira de Jehová y el juicio divino sobre el pecado del pueblo. Véase Is 10.3-4; Jl.9 »En aquel día», dice Jehová,
«desfallecerá el corazón del rey
y el corazón de los príncipes,
los sacerdotes estarán atónitos
y se espantarán los profetas».
* Véase Jer 2.8 nota i. 10 Yo dije: «ˇAy, ay, Jehová, Dios,
verdaderamente en gran manera%has engańado a este pueblo y a Jerusalén,
diciendo: “Tendréis paz”,
pues la espada ha entrado hasta el alma!».
11 En aquel tiempo
se dirá a este pueblo y a Jerusalén:
«Un viento seco de las alturas%del desierto
viene hacia la hija de mi pueblo,
y no para aventar ni para limpiar.
12 Un viento más impetuoso que este%vendrá a servirme,
y ahora yo pronunciaré juicios%contra ellos.
13 »Subirá como las nubes,
y su carro como un torbellino.
Más ligeros son sus caballos%que las águilas.
ˇAy de nosotros, porque entregados%somos al despojo!
14 Lava tu corazón de maldad, Jerusalén,
para que seas salva.
żHasta cuándo permitirás en medio de ti
los pensamientos de iniquidad?
15 Porque una voz trae las noticias%desde Dan
y hace oir la calamidad%desde los montes de Efraín.
* Dan, en las vertientes del río Jordán, marcaba el límite norte de Palestina; los montes de Efraín son las montańas situadas a unos pocos km. al norte de Jerusalén. Véanse Jos 19.40 n. e Índice de mapas. 16 Decid a las naciones,%hacedlo oir sobre Jerusalén:
“Invasores vienen de tierra lejana,
y lanzarán su voz
contra las ciudades de Judá”.
17 Como guardas de campo la rodearán,
porque se rebeló contra mí,
dice Jehová.
18 »Tu camino y tus obras
te hicieron esto;
esta es tu maldad,
por lo cual la amargura%penetrará hasta tu corazón».
19 ˇMis entrańas, mis entrańas!
Me duelen las fibras de mi corazón;
mi corazón se agita dentro de mí,%no callaré,
porque sonido de trompeta has oído,%alma mía:
ˇun pregón de guerra!
20 Se anuncia quebranto tras quebranto,
porque toda la tierra es destruida.
ˇDe repente son destruidas mis tiendas,
en un momento mis cortinas!
21 żHasta cuándo he de ver bandera
y he de oir sonido de trompeta?
* El sonido de trompeta y la bandera en alto anuncian la presencia del ejército enemigo (cf. v. 5).22 Porque mi pueblo es necio,%no me conocieron;
son hijos ignorantes%y faltos de entendimiento;ń 4.22 Dt 32.5-6; Is 1.2-3.
son sabios para hacer el mal,
pero no saben hacer el bien.
23 Miré a la tierra, y vi que estaba%desordenada y vacía;
y a los cielos, y no había luz en ellos.
* No había luz: otra referencia a las tinieblas que lo envolvían todo cuando Dios aún no había creado la luz (cf. Gn 1.3).24 Miré a los montes, y vi que temblaban,
y todos los collados fueron destruidos.
* Los montes y collados se consideraban símbolos de firmeza y estabilidad.25 Miré, y no había hombre,
y todas las aves del cielo se habían ido.
26 Miré, y vi que el campo fértil%era un desierto,
y todas sus ciudades estaban asoladas
delante de Jehová,
delante del ardor de su ira.
27 Así dijo Jehová:
«Toda la tierra será asolada,
pero no la destruiré del todo.
* No la destruiré del todo: Esta frase introduce una nota de esperanza en medio de un panorama bastante sombrío.28 Por esto se enlutará la tierra,
y los cielos arriba se oscurecerán,
porque hablé, lo pensé
y no me arrepentiré%ni desistiré de ello.
29 Al estruendo de la gente de a caballo%y de los flecheros
huye toda la ciudad;
entran en las espesuras de los bosques
y se suben a los peńascos;
todas las ciudades fueron abandonadas
y no queda en ellas morador alguno.
30 Y tú, destruida, żqué harás?
Aunque te vistas de grana,
aunque te adornes con atavíos de oro,
aunque pintes con antimonio tus ojos,
en vano te engalanas,
pues te desprecian tus amantes,
los que buscan tu vida.
31 Porque he oído una voz como de mujer
que está de parto,
angustia como de primeriza.
Es la voz de la hija de Sión,
que lamenta y extiende sus manos,%diciendo:
“ˇAy de mí, pues mi alma desfallece
a causa de los asesinos!”».
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