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Jeremías 26 26 de 52 capítulos

2. RELATOS AUTOBIOGRÁFICOS Y%ANUNCIOS DE SALVACIÓN (26.1--45.5)

Jeremías es amenazado de muerte

1 En el principio del reinado de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, vino esta palabra de Jehová, diciendo:* Joacim hijo de Josías, sustituyó a su hermano Joacaz cuando este fue destituido por el faraón Necao (cf. 2 R 23.34; 2 Cr 36.4). El principio de su reinado corresponde a los ańos 609-608 a.C.2 «Así ha dicho Jehová: Ponte en el atrio de la casa de Jehová, y habla a todos los que vienen de las ciudades de Judá para adorar en la casa de Jehová, todas las palabras que yo te mandé hablarles. No retengas palabra.* Ponte en el atrio de la casa de Jehová: Cf. Jer 7.2.3 Quizá escuchen y se vuelva cada uno de su mal camino; entonces me arrepentiré yo del mal que pienso hacerles por la maldad de sus obras. 4 Les dirás, pues: “Así ha dicho Jehová: Si no me obedecéis para andar en mi Ley, la cual puse ante vosotros, 5 y para atender a las palabras de mis siervos los profetas, que yo os he enviado desde el principio y sin cesar, a los cuales no habéis escuchado, 6 yo trataré a esta casa como a Silo, y a esta ciudad la pondré por maldición ante todas las naciones de la tierra”».* Silo: Véase Jer 7.12 n.7 Los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo oyeron a Jeremías hablar estas palabras en la casa de Jehová. 8 Y cuando terminó de hablar Jeremías todo lo que Jehová le había mandado que hablara a todo el pueblo, los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo le echaron mano, diciendo: «ˇDe cierto morirás! 9 żPor qué has profetizado en nombre de Jehová, diciendo: “Esta Casa será como Silo y esta ciudad quedará asolada y sin habitantes”?». Y todo el pueblo se reunió contra Jeremías en la casa de Jehová. 10 Los príncipes de Judá, al oir estas cosas, subieron de la casa del rey a la casa de Jehová y se sentaron a la entrada de la puerta nueva de la casa de Jehová.** La casa del rey y la casa de Jehová eran dos edificios anexos (cf. 2 R 11.19), de manera que los príncipes de Judá, es decir, las autoridades civiles, pudieron recibir la información e intervenir rápidamente. Cf. Jer 36.10-12.La intervención de los príncipes hace que el amotinamiento se convierta en una especie de proceso judicial. Jeremías, el acusado, fundamenta su defensa en el origen divino de su misión (cf. Am 7.15); los sacerdotes y los profetas lo acusan de blasfemia y reclaman para él la pena de muerte (cf. v. 11); los príncipes del pueblo, que hacen las veces de jueces, lo declaran inocente (cf. v. 16); el pueblo asume al comienzo una actitud hostil (cf. v. 7-9), pero al fin reconoce a Jeremías como verdadero profeta (v. 16).11 Entonces los sacerdotes y los profetas hablaron a los príncipes y a todo el pueblo, diciendo: «ˇEste hombre ha incurrido en pena de muerte, porque ha profetizado contra esta ciudad, como vosotros habéis oído con vuestros propios oídos!». 12 Y habló Jeremías a todos los príncipes y a todo el pueblo, diciendo: «Jehová me envió a profetizar contra esta Casa y contra esta ciudad todas las palabras que habéis oído. 13 Mejorad ahora vuestros caminos y vuestras obras, y escuchad la voz de Jehová, vuestro Dios; y se arrepentirá Jehová del mal que ha hablado contra vosotros.* Jer 7.5-7.14 En lo que a mí toca, he aquí estoy en vuestras manos; haced de mí como mejor y más recto os parezca. 15 Pero sabed de cierto que si me matáis, sangre inocente echaréis sobre vosotros, sobre esta ciudad y sobre sus habitantes, porque fue en verdad Jehová quien me envió a vosotros para que dijera todas estas palabras en vuestros oídos». 16 Dijeron los príncipes y todo el pueblo a los sacerdotes y profetas: «No ha incurrido este hombre en pena de muerte, porque en el nombre de Jehová, nuestro Dios, nos ha hablado». 17 Entonces se levantaron algunos de los ancianos del país y hablaron a todo el pueblo congregado, diciendo: 18 «Miqueas de Moreset profetizó en tiempo de Ezequías, rey de Judá, y habló a todo el pueblo de Judá, diciendo:
»“Así ha dicho Jehová de los ejércitos:
Sión será arada como un campo,
Jerusalén vendrá a ser montones%de ruinas
y el monte de la Casa%se llenará de maleza”.
*
Este texto es una cita de Miq 3.12. El hecho de que se recuerden las palabras de Miqueas un siglo después de que las pronunciara da una idea de la viva impresión que originalmente causaron.19 »żAcaso lo mataron Ezequías, rey de Judá, y todo Judá? żNo temió a Jehová y oró en presencia de Jehová, y Jehová se arrepintió del mal que había hablado contra ellos? żHaremos, pues, nosotros un mal tan grande contra nosotros mismos?». 20 Hubo también un hombre que profetizaba en nombre de Jehová: Urías hijo de Semaías, de Quiriat-jearim, el cual profetizó contra esta ciudad y contra esta tierra, conforme a todas las palabras de Jeremías.* Este profeta Urías no vuelve a mencionarse en ningún otro pasaje del AT. Quiriat-jearim: Véase Jos 9.17 nota k. 21 Oyeron sus palabras el rey Joacim, todos sus grandes y todos sus príncipes. Entonces el rey procuró matarlo; pero Urías, dándose cuenta de esto, tuvo temor y huyó a Egipto. 22 El rey Joacim envió hombres a Egipto: a Elnatán hijo de Acbor, y a otros hombres con él.** Tiempo más tarde, Elnatán trató de evitar que el rey Joacim quemara el rollo de papiro en el que estaban escritas las palabras de Jeremías (Jer 36.25).Acerca de Acbor, cf. 2 R 22.12,14.23 Estos sacaron de Egipto a Urías y lo llevaron al rey Joacim, el cual lo mató a espada y arrojó su cuerpo a una fosa común. 24 Pero la mano de Ahicam hijo de Safánń 26.24 En las secciones narrativas del libro de Jeremías se mencionan varios familiares de Safán, el cronista o secretario de Josías, quien leyó en presencia del rey el libro de la ley encontrado en el Templo (2 R 22.8-10). Cf. Jer 29.3; 36.11-13; 39.14; 40.5.estaba a favor de Jeremías, para evitar que lo entregaran en las manos del pueblo para matarlo.* Antes de ser funcionario del rey Joaquim, Ahicam había prestado servicios durante el reinado de Josías (cf. 2 R 22.12,14). Su hijo Gedalías fue gobernador de Judá después de la caída de Jerusalén en el ańo 586 a.C. (cf. 2 R 25.22).