Profecías contra los reyes de Judá
1 Así dijo Jehová: «Desciende a la casa del rey de Judá y habla allí esta palabra.* Desciende: Esta orden hace suponer que el profeta se encontraba en el recinto del Templo. Véase Jer 26.10 nota e. 2 Dile: “Oíd palabra de Jehová, rey de Judá que estás sentado sobre el trono de David, tú, tus siervos y tu pueblo que entra por estas puertas.* Que estás sentado sobre el trono de David: expresión que evoca la promesa hecha por el Seńor a David (2 S 7.16).3 Así ha dicho Jehová: Actuad conforme al derecho y la justicia, librad al oprimido de mano del opresor y no robéis al extranjero, al huérfano y a la viuda, ni derraméis sangre inocente en este lugar.** Actuad conforme al derecho y la justicia: Véase Sal 72.1-2 n.Sal 72.4; Is 1.17; Jer 7.6. Sobre el tratamiento de los extranjeros, las viudas y los huérfanos, véase Dt 10.18-19 n.4 Porque si efectivamente obedecéis esta palabra, los reyes que en lugar de David se sientan sobre su trono entrarán montados en carros y en caballos por las puertas de esta casa, ellos, sus criados y su pueblo. 5 Pero si no escucháis estas palabras, por mí mismo he jurado, dice Jehová, que esta casa quedará desierta”».** La expresión he jurado, puesta en labios del Seńor, es una expresión metafórica que indica el carácter irrevocable de la decisión divina (cf. Sal 110.4). En este sentido, cuando el Seńor pronuncia un juramento no puede hacerlo más que por sí mismo (Gn 22.16; Heb 6.13), por su gran nombre (Jer 44.26), por su santidad (Am 4.2; Sal 89.35), o por su misericordia (Sal 89.49). Cf. Is 62.8.La amenaza contra la casa real está en correspondencia con el anuncio de la destrucción del Templo (Jer 7.12-15).6 Así ha dicho Jehová acerca de la casa del rey de Judá:
«Como Galaad eres tú para mí,
y como la cima del Líbano;
sin embargo, te convertiré en soledad,
y quedarás como las ciudades%deshabitadas.
7 Prepararé contra ti destructores,
cada uno con sus armas;
cortarán tus cedros escogidos
y los echarán en el fuego. 8 »Muchas gentes pasarán junto a esta ciudad, y dirá cada uno a su compańero: “żPor qué hizo esto Jehová con esta gran ciudad?”. 9 Y se les responderá: “Porque dejaron el pacto de Jehová, su Dios, adoraron a dioses extrańos y los sirvieron”».
* Véase Dt 29.24-28 n.10 No lloréis al muerto
ni por él os condoláis;
llorad amargamente por el que se va,
porque no volverá jamás
ni verá la tierra donde nació. 11 Porque así ha dicho Jehová acerca de Salum hijo de Josías, rey de Judá, el cual reinó en lugar de Josías, su padre, y que salió de este lugar: «No volverá más aquí, 12 sino que morirá en el lugar adonde lo llevaron cautivo, y no verá más esta tierra.
* Después de la muerte de Josías, su hijo Salum (1 Cr 3.15), llamado también Joacaz, solo pudo reinar tres meses, ya que el faraón Necao lo destituyó y lo llevó prisionero a Egipto (2 R 23.31-34; 2 Cr 36.1-4).13 »ˇAy del que edifica su casa sin justicia
y sus salas sin equidad,
sirviéndose de su prójimo de balde,
sin darle el salario de su trabajo!
* Lv 19.13; Dt 24.15; Stg 5.4.14 Que dice: “Edificaré para mí%una casa espaciosa,
de grandes salas”;
y le abre ventanas,
la cubre de cedro
y la pinta de bermellón.
15 żReinarás tú, porque te rodeas de cedro?
żNo comió y bebió tu padre,
y actuó conforme al derecho y la justicia,
y le fue bien?
16 Él juzgó la causa del afligido%y del necesitado,
y le fue bien.
żNo es esto conocerme a mí?,ń 22.16 Nótese la extrema importancia de la verdad expresada en este v. El conocimiento de Dios se identifica concretamente con la defensa del pobre y del oprimido, es decir, con la práctica de la justicia, sobre todo, en favor de los más débiles (cf. Is 58.1-12; Am 2.7; Miq 6.8; Stg 1.22-27). De manera semejante, el NT enseńa que solo el que ama conoce a Dios, porque Dios es amor (1 Jn 4.7-8).
dice Jehová.
17 Mas tus ojos y tu corazón
no son sino para tu avaricia,
para derramar sangre inocente
y para oprimir y hacer agravio». 18 Por tanto, así ha dicho Jehová acerca de Joacim hijo de Josías, rey de Judá:
«No lo llorarán, diciendo:
“ˇAy, hermano mío!” y “ˇAy, hermana!”,
ni lo lamentarán, diciendo:
“ˇAy, seńor! ˇAy, majestad!”.
19 En sepultura de asno será enterrado,
arrastrándolo y echándolo
fuera de las puertas de Jerusalén.
* Es imposible saber cómo se cumplió este anuncio profético, ya que los relatos históricos no dicen nada acerca de la sepultura de Joacim (2 R 24.6; 2 Cr 36.8).20 Sube al Líbano y clama,
y en Basán levanta tu voz
y grita hacia todas partes,
porque todos tus enamorados %son destruidos.
* Tus enamorados: Jer 30.14; Lm 1.19. El v. 22, que habla del destierro de los enamorados, parece indicar que estos no son los dioses de Canaán (Jer 2.20; Os 2.5-13), sino los aliados de Judá en la oposición a Babilonia (cf. Jer 27.1-3).21 Te hablé en tu prosperidad,
mas dijiste: “ˇNo escucharé!”.
Esta fue tu conducta desde tu juventud:
nunca escuchaste mi voz.
22 A todos tus pastores pastoreará el viento,
y tus enamorados irán en cautiverio;
entonces te avergonzarás y te confundirás
a causa de toda tu maldad.
23 Habitaste en el Líbano,
hiciste tu nido en los cedros.
ˇCómo gemirás cuando te vengan dolores,
dolores como de una mujer%que está de parto! 24 »ˇVivo yo, dice Jehová, que si Conías hijo de Joacim, rey de Judá, fuera anillo en mi mano derecha, aun de allí te arrancaría!* Conías, llamado también Joaquín o Jeconías, se rindió ante Nabucodonosor, rey de Babilonia, y fue llevado al exilio junto con los tesoros del palacio real y del Templo y con un importante sector de la población (2 R 24.8-17). Según 2 R 24.8, había reinado tres meses; según 2 Cr 36.9, tres meses y diez días.25 Te entregaré en manos de los que buscan tu vida, en manos de aquellos cuya vista temes; sí, en manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y en manos de los caldeos. 26 Os haré llevar cautivos, a ti y a tu madre que te dio a luz, a una tierra ajena en la que no nacisteis; y allá moriréis. 27 Y no volverán a la tierra a la cual ansían volver.
28 »żEs este hombre, Conías, una vasija%despreciada y quebrada?
żEs un objeto sin valor para nadie?
żPor qué fueron arrojados%él y su generación
y echados a una tierra%que no habían conocido?
29 ˇTierra, tierra, tierra,
oye palabra de Jehová!».
30 Así ha dicho Jehová:
«Inscribid a este hombre
como privado de descendencia,
como un hombre sin éxito%en todos sus días,
porque ninguno de su descendencia
logrará sentarse sobre el trono de David,
ni reinar sobre Judá».* Ninguno de su descendencia... sobre Judá: El sucesor de Jeconías (Joaquín) fue su tío Matanías, que recibió de Nabucodonosor el nombre de Sedequías y reinó desde el ańo 598 a.C. hasta la caída de Jerusalén en el ańo 586 (2 R 24.17). Véase Jer 1.3 nota g.
© 1995 Sociedades Bíblicas Unidas